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«Tiremos el cuartel y plantemos puerros»: La marcha antimilitarista vasca cumple 30 años

antimilitaristas.org - fai 53 min 25 seg

danilo albin

Nunca, jamás, nadie verá puerros haciendo la guerra. Quien quiera ver crecer esas hortalizas debe dirigirse a terrenos cultivables como el de Soietxe, en las afueras de la localidad vizcaína de Mungia. Allí, en cambio, hoy solo se topará con uniformados de color verde y armas en mano. Es el Regimiento de Infantería 45, con sede en unos terrenos que el movimiento antimilitarista reivindica desde hace treinta años para otros fines.

La escena volverá a repetirse, por trigésima vez consecutiva, este sábado 26. Todo arrancará a las 11.00 de la mañana en la Plaza de los Fueros de Mungia, una localidad ubicada a un cuarto de hora de Bilbao. Allí comenzará la movilización convocada por distintas organizaciones antimilitaristas, ecologistas y a favor de los derechos de las personas refugiadas.

Los participantes no irán solos. Llevarán, como otras veces, puerros para plantar. “El lema de todos estos años ha sido ‘tiremos el cuartel y plantemos puerros'. Este era un terreno para cultivar”, afirma a Público Alberto Estefanía, integrante del Movimiento de Objeción de Conciencia (KEM-MOC) del País Vasco.

Treinta años después de la primera marcha, Estefanía –que por cuestiones de edad no llegó a participar en aquellos inicios– recuerda que se trataba de una época muy especial. “Eran los tiempos de la insumisión, y el sentimiento antimilitarista estaba verdaderamente muy fuerte, con distintas iniciativas por todo el territorio”, apunta.

El cuartel de Mungia representa precisamente lo contrario. Según datos disponibles en la página web del Ejército de Tierra, “el Regimiento Garellano 45 se adiestra para ser empleado allá donde sea necesario defender los intereses de la Defensa Nacional”.

El Plan de Adiestramiento “contempla todos los ejercicios habituales de cualquier unidad de Infantería Ligera”. “Este adiestramiento nos da una capacidad y disponibilidad muy alta, que hasta el momento nos ha llevado a participar en varias misiones internacionales”, sostiene la unidad militar. “No olvidamos el mantenimiento de las tradiciones –añade–, celebrando mensualmente un austero acto militar de homenaje a los caídos”.

De hecho, “dos veces al año, con motivo del aniversario del Regimiento, y para conmemorar la celebración de la Patrona de la Infantería el 8 de Diciembre, se desarrollan actos con invitación a autoridades y público civil”. Además, “el día de las Fuerzas Armadas abrimos las puertas de nuestro acuartelamiento, para mostrar a la sociedad vizcaína lo que hacemos al servicio de España”.

“Se trata de la instalación militar más grande de Bizkaia”, apunta Estefanía en vísperas de la movilización del próximo sábado. “Desde el movimiento antimilitarista consideramos que lo militar tiene que reducirse a cero, y lo que se destina para esos debería ser utilizado para cubrir necesidades sociales”, sostiene.

El portavoz del MOC tiene muy presente una cifra: en el Estado español, “el gasto militar asciende a casi 34 mil millones de euros”. “Eso es, sencillamente, una aberración”, subraya.

Tierra de insumisos

La tradición antimilitarista de esta zona viene de lejos. No en vano, Euskadi fue uno de los lugares del Estado donde mayor repercusión tuvo la insumisión al servicio militar obligatorio. En Navarra se impulsaron también distintas iniciativas populares contra el militarismo, como el “Día del Inútil” que históricamente celebraban aquellos que se salvaban de ir a la mili. En sus últimas ediciones, colectivos como Dignidad y Justicia reclamaron su prohibición por considerar que se menospreciaba a la Guardia Civil.

Fuente: https://www.publico.es/politica/eus...

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El padre del soldado fallecido en un campo de tiro de Alicante denuncia que el ejército le mintió sobre la causa de la muerte

Tortuga Antimilitar - 23 October, 2019 - 00:05

Le dijeron que la bala venía de un rebote procedente de un pelotón que hacía prácticas de tiro y que le entró por la axila (única zona del cuerpo sin protección). Pero la investigación afirma que la bala no venía rebotada, que le entró por el pecho y que procedía del arma del sargento encargado del ejercicio.

El artículo del medio Última Hora, de donde tomamos la noticia (por cierto, lleno de erratas) también afirma que: "La investigación sigue su curso y fruto de la misma se conoce que el capitán responsable del ejercicio, según la testifical de alguno de los soldados, pidió a los legionarios que mintieran a la Guardia Civil. Querían ocultar el verdadero lugar donde había fallecido el joven mallorquín y modificar la escena del crimen unos metros."

Escalofriante. Nota de Tortuga

Ver también:

Muere un legionario en unas maniobras con fuego real en Alicante

Muerte de un joven dos veces caballero

El padre del legionario fallecido: «Tengo el tiempo y dinero suficiente para saber la verdad sobre la muerte de mi hijo»

J. Bastida

«Tengo todo el tiempo y el dinero suficiente para llegar hasta el final y conocer toda la verdad sobre la muerte de mi hijo». Así de claro y rotundo se muestra Juanjo Jiménez, padre del militar mallorquín fallecido durante un ejercicio de tiro en Alicante.

«Alejandro adoraba la Legión Española, pero me lo han matado en un campo de tiro. Quiero que quede muy claro que estoy totalmente convencido de que la muerte de mi hijo fue un accidente, pero no engañaron, a su madre y a mí», recuerda muy emocionado Juanjo.

Nuestro protagonista aun recuerda aquel 25 de marzo de 2019 cuando estaba incorporándose como piloto de helicóptero al servicio de Salvamento Marítimo en el Estrecho. «Recibí una llamada del teniente coronel del Tercio Juan de Austria que me informaba que mi hijo había tenido un accidente grave y que estaba muy mal. Unas horas más tarde, cuando estaba de camino para Alicante me informaron que había fallecido. Cuando llegué al tanatorio, todos los mandos me dijeron que se trataba de un terrible accidente. Un proyectil rebotado le había entrado justo por la axila en uno de los únicos puntos donde el chaleco carece de protección. Sinceramente, me lo creí todo», prosigue el padre.

Una vez que se levanta el secreto del sumario judicial salen a la luz los informes, investigaciones policiales, testificales y los diferentes autos. Hasta tres peritos distintos del instituto armado confirmana que el proyectil que mató a Alejandro Jiménez Cruz, el joven legionario mallorquín, había salido del arma del sargento del ejercicio de tiro. Hasta ese instante, la versión oficial del Ejército era que la bala era un rebote procedente del pelotón que estaba haciendo un ejercicico de fuego real del otro lado del merlón (montañita del terreno).

La autopsia resulta determinante. El proyectil no estaba deformado y tampoco había entrado por la axila, sino por el pecho derecho.

«La Ministra de Defensa, Margarita Robles, me llamó para darme el pésame. Y en todo momento mantuvo la versión de que mi hijo había muerto como conseguencia de una bala rebotada. Ella sabe que me mintió y aun estoy esperando que me llame para disculparse. Me gustaría dejar muy claro que la Legión es una fuerza militar de élite de 99 años de hisotoria y más de 10.000 caídos por España. No quiero bajo ningún concepto cargar contra el Ejército ni ensuciar su nombre, pero los culpables de la muerte de mi hijo deben pagar por ello», concluye Juanjo Jiménez.

La investigación sigue su curso y fruto de la misma se conoce que el capitán responsable del ejercicio, según la testifical de alguno de los soldados, pidió a los legionarios que mintieran a la Guardia Civil. Querían ocultar el verdadero lugar donde había fallecido el joven mallorquín y modificar la escena del crimen unos metros.

Fuente: https://www.ultimahora.es/sucesos/u...

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Selfies, posados y barricadas

Tortuga Antimilitar - 23 October, 2019 - 00:00

Tania López García

Entre las imágenes de las manifestaciones en contra de la sentencia del Procès, estos días hemos podido vislumbrar algunas otras que chocan más incluso que los incendios y las cargas: hemos podido ver a jóvenes y a influencers hacerse selfies, posando frente a los incendios y las barricadas.

Estas imágenes contrastan con las cargas de los antidisturbios, los atropellos, los golpes injustificados en las calles. Parecían formar parte de un mundo al margen de la protesta o de las decisiones de los gobiernos.

Eran (y son) imágenes distópicas, sacadas de la fantasía de un presente no nuestro, un presente que aparece como un gran teatro. Sin embargo, son imágenes del presente. Aquí, las imágenes representativas van más allá de la realidad, y se instauran como una realidad propia, que se justifica a sí misma.

Citando a Debord: “Allí donde la realidad se transforma en simples imágenes, las imágenes se transforman en simple realidad”. Y, sin embargo, estas imágenes ya no pertenecen al régimen antiguo, porque, como bien apunta Jose Luis Brea, “las imágenes electrónicas poseen la cualidad de las imágenes mentales”. Su volatilidad, su fluidez.

Cuando lo vi se me vinieron a la cabeza aquellas imágenes que tuve que analizar sobre la guerra de Siria, sobre las tácticas del Daesh. Aquellas tácticas imitaban la realidad y la sobrepasaban, jugaban con la representación de la realidad, las ejecuciones eran grabadas y presentadas como películas y en esa estrategia seducían a los posibles mercenarios para que se unieran a sus fuerzas.

Lo que prometían, en efecto, era la realidad de un videojuego. Una realidad elegible. Su manipulación era tal que a menudo se necesitaban fuentes para distinguir la realidad de la ficción —como ocurre en el documental de los Cascos Blancos presente en Netflix— las cámaras eran situadas como en una gran superproducción.

Esa forma de jugar con la realidad y con el simulacro de los terroristas, sin embargo, no es comparable desde el punto logístico ni desde las ideas —ya que las imágenes del Daesh eran utilizadas para y por el horror— con aquellas personas que van por la calle y les apetece hacerse una foto —es decir, les apetece reintegrarse en la realidad en la que están viviendo—, pero sí es similar en el intento de crear un relato, una realidad alternativa.

El selfie es una realidad representativa desde la que nos pensamos, por lo que colocarnos en el lugar de la protesta en el lenguaje de la imagen equivale a formar parte de ella de alguna manera, a reapropiárnosla. No es ya el medio, sino la representación misma de la realidad. Pero, al mismo tiempo, el selfie posado en este contexto presenta un elemento de distanciamiento con la imagen del fondo y sus violencias, con la barricada, con el incendio, funcionando de manera similar a como lo hace la ironía en el lenguaje de los memes.

Cuando una realidad es tan amplia —tenemos tantos datos pero ninguno al mismo tiempo— nos es imposible asirla verdaderamente, y la disociación se presenta como un elemento defensivo. Y ese elemento defensivo se presenta en forma de imagen —el lenguaje universal de nuestro tiempo—, es decir, de presentación de la realidad.

La realidad del fondo queda apartada para que podamos incluirnos en ella de alguna manera, introduciéndonos en el lenguaje de la imagen como escapatoria, como fantasía, incluso como un intento de reintegrarnos en la propia realidad. Una distancia segura, un lugar en el que estamos pero sin estar. O el clásico “yo estuve aquí”. Esos selfies carecen de frivolidad como nos recuerda el historiador André Gunthert.

El concepto del selfie no anula la imagen y tampoco anula la lucha, pero el del posado frente a una barricada debe ser repensado. Ninguna imagen puede ser inocente o puede ser disidencia cuando está atravesada por el contexto de las multinacionales y de las redes sociales manejadas por grandes empresas.

Aquello que, en principio, es una liberación del yo, una manera más de poder autoexplorarnos y conocernos y presentarnos en esta realidad panóptica se convierte en una regla básica dentro del contexto en el que vivimos. Sin esa representación nuestra, sin ese selfie que es ya un lenguaje propio de la imagen, nuestra comunicación con los demás queda coja.

Puesto que el selfie posado también es un elemento político y está regido de facto por las ideas y las herramientas dadas desde las grandes empresas que son las redes sociales donde la mayoría de los selfies van a parar, el selfie que no es tal —que implica a terceras personas, que es un posado, que no es una imagen pobre que va a borrarse en Snapchat en unos minutos— refleja estas ideas y por lo tanto el posado con una barricada de fondo cae en el riesgo de presentar la barricada en un teatro, en un lugar de recreo, en un lugar de estatus, en una realidad paralela.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/redes...

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Velloso en Elx

Tortuga Antimilitar - 23 October, 2019 - 00:00
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Detener las exportaciones de armas para invertir más en ayuda humanitaria

antimilitaristas.org - 23 October, 2019 - 00:00

Es una cuestión posible y que debemos afrontar.
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Cuando en una materia sumamente delicada como es “la venta de armamento”, y que afortunadamente en España, es un monopolio estatal su –fabricación- y venta, aunque puede dotarse de intermediarios privados pero totalmente fiscalizados, y que cuenta con un importante sector productivo a nivel de primeros puestos en ventas a nivel internacional. No podemos ser ilusos y pensar que un mundo que se basa en la estrategia de dominación de los mercados, en todas sus vertientes, y amparados en el juego de los valores financieros en bolsa o el monto de capitales, no puede desatar conflictos bélicos. Un Estado moderno, aún sometido a posibles quebrantos, en lo que se está convirtiendo en no pocas ocasiones “la época de los Estados fallidos”, no puede prescindir de la modernización de sus ejércitos y de sus cuerpos y mecanismos de seguridad.

Otra cosa es el negocio de las armas, que hasta hace nada era el principal negocio en movimiento de capitales de la humanidad. La música y las drogas le seguían de cerca aunque esto no se publicite en demasía, pero como ya sabemos todo ha cambiado y está cambiando.

El poder poner fin y salir del negocio de la fabricación de armamento a terceros no se puede plantear como un grito a los vientos. Pues vender armas implica vender a quien compra… y quien compra armas tiene fines diversos. Y por otro lado: vender armas es vender muerte de una forma u otra; y por ello debe plantearse como una aspiración real su reducción.

No olvidemos que se ha generado toda una potente y muy beneficiosa industria armamentística en nuestro país que genera importantísimos beneficios.

Claro que esa propuesta de reconversión de ser vendedores a ser autosuficientes (en lo posible, las patentes en estos casos suelen pertenecer a las grandes potencias) no es precisa, pues en un mundo como el actual, la cuestión disuasoria es imprescindible frente a agresiones armadas de todo tipo y hasta por venir. El dejar de vender para autoabastecer implica una pérdida de entradas con beneficio y por tanto, se tiene que amparar en iniciativas reales de compensación. ¿La investigación?... asunto a valorar y equilibrar entre la sociedad y los expertos en estas materias con fundamentadas opiniones y las leyes a desarrollar. Ningún mercado, que dirigen empresas y mercaderes, que produce beneficios liquida la fuente.

Implementar aún más las motivaciones, formación y acciones en materia humanitaria es cuestión sin lugar a dudas a mantener e incrementar, la modernización constante en épocas de cambios, a la vez constantes, es impostergable. Por ello se trata de armonizar y equilibrar valores en este campo tan maniqueo para debates y exabruptos impropios.

Pertenecemos a la comunidad internacional, más cerca a la europea y mantenemos tratados con organismos internacionales de defensa en los que aplicamos cuotas. Una profunda reflexión general sobre la modalidad de pertenencia a estas organizaciones y organismos se hace necesaria. Con la mayor y más amplia transparencia que la delicada materia permita. Pero sí debemos apostar por nuevas reformulaciones, nuevas adhesiones o separaciones en su caso. Porque lo que no se puede es tratar de “nadar” para cambiar, si nos sujetamos a “corrientes” que nos arrastran.

Hay que tener en cuenta, que dentro del sector, fuentes solventes informan que indirectamente empresas productoras de armamento y otros suministros militares estarían en torno a las 600; pero que directamente vendan a nivel internacional está una cifra cercana al centenar, pero que sobrepasa un volumen “en aumento” de ventas de 6.000 millones de Euros y que directamente mantiene a más de 20.000 empleos. Esto ha generado ya algunas controversias al respecto, pues se trata de un sector altamente productivo en lo económico, complejo en la infraestructura y con fundamentos éticos y políticos necesarios.

En 2007 se aprueba la Ley 53/2007, de 28 de diciembre, sobre el control del comercio exterior de material de defensa y de doble uso, en cuyo preámbulo especifica: “Desde la perspectiva de la seguridad nacional e internacional, se trata de impedir el tráfico ilícito y la proliferación de armamentos y tecnologías sensibles a favor de Estados o actores no estatales susceptibles de actuar contra la paz y la seguridad o de involucrarse en actividades terroristas”.

Tenemos que hacerlo: ¡es el momento!... con realidades y contando con todos.

https://www.facebook.com/losverdes....

http://santaluciadetirajanagana.blo...

http://ecoboletin.blogia.com/

Ramón Francisco González Hernández - CAndidato al Senado por Los Verdes -Gran Canaria.

Tomado de: http://www.rebelion.org/noticia.php...

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El Síndrome de Sherwood

Tortuga Antimilitar - 22 October, 2019 - 00:48

Por su actualidad llevamos a portada este artículo publicado en la web de Tortuga el 2 de abril de 2014. Nota de Tortuga.

El Síndrome de Sherwood (en catalán: La Síndrome de Sherwood) es un concepto creado y desarrollado por David Piqué i Batallé, comisario general de coordinación territorial de los Mossos d'Esquadra, que da nombre a su trabajo final de máster sobre políticas públicas de seguridad aplicables para acabar el fenómeno antisistema/okupa en el distrito de Gràcia (Barcelona), considerado como un factor de riesgo para la convivencia y foco potencial de percepción de inseguridad, y evitar así que se convierta en un problema de orden público o delincuencial y consecuentemente de solución únicamente policial.

"La Síndrome de Sherwood. El fenomen okupa/antisistema circumscrit al districte de Gràcia (Barcelona), com a factor de risc per a la convivència i potencial focus de percepció d'inseguretat. Polítiques públiques de seguretat aplicables per evitar que esdevingui un problema d'ordre públic o delinqüencial i conseqüentment de solució únicament policial" (publicado por La Directa)

Algunos extractos del manual:


Incluso si la concentración o manifestación, que es lo que estamos hablando, no se prevé bastante violenta, se puede llegar a provocar un poco, con detenciones poco justificadas y nada pacíficas unos días antes para calentar el ambiente. También se pueden hacer "redadas" preventivas a los lugares donde se encuentran habitualmente personas cercanas a la ideología de los convocantes con la excusa de buscar drogas o lo que sea necesario.

—Páginas 28-29

La ''redada'' estará especialmente mal hecha y con trato humillante para encender más los ánimos, si es necesario.

La consecuencia previsible de estos comportamientos previos y el diseño del dispositivo policial, es que acabará con una "batalla campal".

Además de la estrategia previa, en cuanto algún grupo descontrolado empieza las acciones violentas, las unidades de policía ni se mueven y cuando la violencia empieza a ser generalizada, la actuación policial se retrasa deliberadamente hasta que los daños producidos son socialmente inaceptables. Es entonces cuando se producen las cargas policiales que en ningún momento quieren ser disuasoria, no se disimula.

Se va directamente contra los manifestantes, que ya son considerados vándalos, y se les ataca con suficiente velocidad para que no dé tiempo a la fuga y se provoque el enfrentamiento físico.

Fuente: http://wiki.15m.cc/wiki/S%C3%ADndro...

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El juego de la violencia

Tortuga Antimilitar - 22 October, 2019 - 00:00

No condenar la violencia es uno de los pilares sobre los que se asienta la democracia española. Tras cuarenta años de represión, torturas y ejecuciones, con cientos de miles de fusilados deambulando por las cunetas, todos decidimos –eso nos cuentan– que la mejor forma de afrontar la nueva etapa no sería condenar toda aquella realidad violenta, sino hacer como si nunca hubiese existido. Estrategia perjudicial, fruto probablemente de un fuerte trauma, hubiera diagnosticado cualquier psicólogo. “Comportamiento ejemplar”, decidieron diagnosticar los padres de la España del 78 y aún seguimos repitiendo el mismo mantra. Según los libros oficiales de historia, mirar hacia otro lado ante la violencia ha sido, de hecho, el gran logro de la sociedad española en el último siglo. Así estaría el listón. Gracias a eso, hoy disfrutamos de una democracia, un rey y agua potable en casa, nos dicen. Con ese punto de partida, no puede ser extraño que la relación de este país con la violencia nunca haya sido precisamente sana, sino más bien bastante psicótica.

Desde entonces hasta ahora, el rechazo a la violencia, seamos sinceros, nunca se ha debido a convicciones morales de pacifismo, sino a intereses políticos. Condenar la violencia o pedir que otros lo hicieran ha sido simplemente una herramienta modulable, un juego. El concepto de violencia aparece y desaparece en España como el Guadiana, en función de quien la protagonice o quien tenga especial interés en sacarle beneficio. Nos hacemos trampas al solitario. A la violencia en España le pasa como al colesterol, hay bueno y malo, siendo ignorada o tratada con sobreactuación por nuestros dirigentes en función del cálculo político. Con los medios de comunicación ha pasado lo mismo. Televisiones, radios y periódicos han modulado la sensación de percepción de la violencia dependiendo de dónde venía.

ETA lo puso fácil para alimentar esta situación psicótica. Con los actos terroristas llenando de sangre las calles, la idea de violencia quedó ligada durante décadas en el imaginario colectivo exclusivamente a esos atentados concretos de esta banda armada concreta. “No a la violencia”, durante años, significó únicamente no a los atentados de ETA. Mientras el primer grupo terrorista en número de crímenes reunía a la sociedad española en contra de su violencia, un Felipe González presidente del Gobierno abrazaba a las puertas de la cárcel a los condenados por crear las estructuras del segundo grupo terrorista con más asesinatos y violencia generada, los GAL, sin que nadie se plantease la ilegalización del PSOE por apoyar la violencia. Eso era para otros. Líderes de la derecha se negaban a condenar la violencia franquista y bromeaban sobre los familiares que querían enterrar a sus muertos asesinados violentamente. “Historias del abuelo cebolleta”, bromeaba Pablo Casado sobre ser el segundo país del mundo en desaparecidos. Mientras, a los dirigentes de la izquierda abertzale, se les exigía la condena de la violencia de ETA si querían participar del juego político. “Lamentamos, pero no condenamos”, era la irritante fórmula elegida durante mucho tiempo y siempre nos hacía llamar violento a quien la pronunciaba. Bueno, casi siempre: cuando la ministra de Exteriores de Aznar lamentó, pero se negó a condenar el asesinato de José Couso, nadie habló de violencia.

Mientras las palizas sistemáticas a homosexuales o inmigrantes por parte de grupos neonazis no eran más que pequeñas reseñas en las páginas de sucesos, una cacerolada de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca podía ser elevada al nivel de nazismo, ocupando portadas y horas de televisión en debates políticos. Así no, les decían a quienes iban a perder su casa. Los disparos contra inmigrantes a nado por parte de la Guardia Civil –15 muertos en el Tarajal– eran calificados de comportamiento correcto según los protocolos. Una pelea de bar en Alsasua era violencia terrorista inmediatamente condenada por “nosotros los demócratas”.

En los últimos tiempos, ya sin ETA, se ha llamado terrorismo a un tuit, a una canción o a la compra de material inflamable para reventar un escaparate. Mientras, bromeábamos con aquel tipo que subido a un tanque del ejército amenazaba a Puigdemont y a Iglesias. Se ha minimizado la actuación de la policía golpeando violentamente a activistas detenidos a pesar de haber visto esas imágenes. Hemos hecho como que no veíamos en redes sociales la relación íntima entre algunos miembros del cuerpo de policía con grupos de la extrema derecha. Hemos mirado hacia otro lado con la violencia en las comisarías, las de la Policía Nacional y las de los Mossos. Hemos tapado la violencia de las torturas. Incluso hay quien tiene medalla y una paga oficial por torturador. Hemos llamado violencia terrorista a quemar un cajero y choque entre constitucionalistas e independentistas a cacerías organizadas por la extrema derecha. Hemos, en fin, jugado con la violencia según nos convenía.

El conflicto en Cataluña hubiera sido una buena oportunidad para, por responsabilidad, hacer un reseteo de todo este juego. Pero se decidió que, al contrario, era un buen momento para aumentar la apuesta. Se generó y se negó la violencia policial del 1 de octubre contra los votantes del referéndum –incumpliendo el mandato judicial que anteponía la seguridad ciudadana a la retirada de urnas– y se ha llamado violencia al uso de lazos amarillos pidiendo la liberación de políticos detenidos. Hemos visto a la policía cantando “a por ellos” refiriéndose a ciudadanos pacíficos y nos hemos mentido diciendo que eso no era violencia, sino democracia moderna funcionando. Se ha alentado todo lo que está pasando con la desfachatez de usar la violencia –ahora sí, ahora no– como un juguete que daba réditos. Lo que era hipocresía empieza ya a ser locura. Pedro Sánchez negándose a hablar con Torra, sabiendo que eso destensaría una situación muy delicada en las calles, es un buen ejemplo. Torra, apoyando protestas que luego manda a reprimir violentamente, es otro buen ejemplo.

Hace dos años, todos vimos en redes sociales la imagen de un chico que, portando la bandera de España, mostraba un cartel rechazando la violencia policial del 1 de octubre contra sus vecinos. El chico era abrazado por gente que portaba la bandera independentista. La imagen la vimos en redes, pero ahí se quedó la cosa. Nunca se le dio bombo en los telediarios, supuestamente preocupados por la escalada de tensión en Cataluña. Ningún partido político de los que hoy exigen condenar la violencia y mañana le echan gasolina al fuego hizo de altavoz de aquel abrazo entre banderas españolas e independentistas. Al contrario. Esas escenas, que las hubo, se ignoraron porque no le aportaban nada al juego. Los medios y los partidos han preferido repetir una y otra vez las imágenes más violentas de choques entre independentistas y españolistas, siempre eligiendo esas en las que la violencia venía del otro y guardando en un cajón las que mostraban la violencia propia.

No, el problema de España y Cataluña no es un contenedor ardiendo o un enfrentamiento contra los antidisturbios. Ojalá. Eso pasa en cualquier país europeo y se digiere sin más trauma y sin echarle gasolina al fuego. El problema de España es psicológico. Si las sociedades pudieran tener problemas mentales, la sociedad española tiene uno y muy grave con la gestión de la violencia como herramienta de relación. Y para colmo, tiene políticos y medios –perdón por la redundancia– expertos en la irresponsabilidad de saber cómo funciona esta herramienta y sacarle todo el partido.

Fuente:
https://ctxt.es/es/20191016/Firmas/...

Tomado de: http://sinpermiso.info/textos/el-ju...

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España, Turquía y Estados Unidos, de maniobras militares en el cielo de Canarias

Tortuga Antimilitar - 22 October, 2019 - 00:00

Aunque la noticia es de la semana pasada, nunca está de más saber que el ejército español compadrea militarmente y cede su espacio aéreo a ejércitos tan democráticos y humanitarios como el de EEUU o el de Turquía. Nota de Tortuga.

a. r. | las palmas de g.c. 16.10.2019

El cielo de Canarias se convertirá a partir del sábado 19 en escenario de lucha, ataques y enfrentamientos simulados. Efectivos de EEUU, Turquía y España entrenarán bajo la supervisión del Mando Aéreo de Combate (Macon) del Ejército del Aire en una campaña que permitirá tanto a las Fuerzas Armadas Españolas como a los destacamentos extranjeros invitados aumentar su nivel de preparación. Unidades de Polonia y Grecia también asistirán a las prácticas militares como observadores, pero no aportarán medios. El ejercicio Ocean Sky 2019 del Ejército del Aire se desarrollará hasta el día 30 de este mes en el Archipiélago, donde la Base Aérea de Gando y el aeródromo militar de Lanzarote actuarán como campamento base de los cazas F-15; F-16; F-18 y eurofighters movilizados.

Las unidades que participarán en estas maniobras ya han comenzado a llegar al Archipiélago. Este tipo de ejercicios se realizan cada año en las Islas desde 2004, pero siempre lo habían hecho bajo la denominación Dissimilar Air Combat Training (DACT). Solo el pasado año se suspendieron, pese a estar previstas, por un problema de financiación. Este mes se retomarán con un nombre nuevo, pero con la misma filosofía de siempre. Las fuerzas participantes se formarán en dos fases durante trece días. La primera consta de una serie de conferencias de integración que busca potenciar el conocimiento sobre las aeronaves participantes en los ejercicios e instruir en seguridad de vuelo y tácticas de combate a los escuadrones. Durante la segunda fase, las unidades desplegadas pondrán a prueba su adiestramiento en diferentes tipos de combates aire-aire simulados que podrán romper, incluso, la barrera del sonido dada la velocidad máxima que pueden llegar a alcanzar los eurofighters (2.495 kilómetros/hora) o los F-18 (1.915 kilómetros/hora).

La elección del Archipiélago para la realización de este ejercicio no es casual. Fuentes del Ejército del Aire exponen que tal decisión responde a la amplia extensión de espacio aéreo libre de rutas comerciales situado al sur de las Islas -y que en la jerga militar se denomina Delta- y a la buenas condiciones climáticas de la región.

Esta edición contará con la participación del 493 Escuadrón de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, que llega equipado con cazas F-15C, y del 151 Escuadrón de la Fuerza Aérea de Turquía, con F-16. Por España actuarán el Ala 11 y el 14, que aportarán eurofighters, y el Ala 12, el 15 y el 46, con cazas F-18. El Grupo 47 estará presente con el Falcon 20 y el Ala 31 con el Hércules C-130, centrado en tareas de transporte y reabastecimiento. Esta aeronave se ha ido sustituyendo en los últimos años de forma paulatina por el Airbus A400M.

Apoyo a los cazas

Todas las unidades de caza estarán apoyadas en los ejercicios por el sistema de Mando y Control y por un Airborne Warning and Control System (AWACS) de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), conocido como eyes in the sky -ojos en el cielo-. Este avión lleva incorporado un sistema de radar capaz de detectar aeronaves a gran altura.?Gracias a él, los operadores del aparato pueden distinguir entre fuerzas amigas u hostiles a cientos de kilómetros de distancia.

Además de Polonia y Grecia, también acudirá como observador a las maniobras el Mando Europeo de Transporte Aéreo, cuya sede se encuentra en la base aérea de Eindhoven, en los Países Bajos. El?Ministerio de Defensa define el EATC, por sus siglas en inglés, como la organización única en Europa para el transporte aéreo militar, el reabastecimiento de combustible aire-aire y la evacuación aeromédica.

Las prácticas militares en las Islas coinciden con la escalada de tensión en el norte de Siria.?Fuerzas aéreas españolas,?estadounidenses y?turcas compartirán ejercicios en el marco del Ocean Sky 2019, justo una semana después de que saliera a la luz que el presidente de EEUU,?Donald Trump, ordenó la retirada de casi todas las tropas en el norte de Siria tras el recrudecimiento del conflicto entre las milicias kurdas, quienes han sido sus aliados, y el ejército turco.

Turquía inició a principios de este mes una ofensiva contra esas milicias kurdas, una decisión que ha levantado polémica en Europa y en el resto del mundo. Trump, envuelto en las críticas por retirar a los militares estadounidenses desplazados en la zona, anunció esta misma semana que impondrá aranceles al acero procedente del país presidido por Recep Tayyip Erdogan.

El Consejo de Ministros de Exteriores de la UE acordó hace dos días condenar la acción militar de Turquía, pero no llegó a pactar un embargo colectivo de la venta de armas. En cualquier caso, España, al igual que Alemania, Francia, Holanda y Finlandia, se ha sumado al bloqueo y "denegará nuevas licencias de exportación militar susceptible de ser utilizado en la operación en Siria".

El Día

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Velloso en Alacant

Tortuga Antimilitar - 22 October, 2019 - 00:00
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Cómo conseguir que tu banco no invierta en armamento

antimilitaristas.org - 22 October, 2019 - 00:00

Laura Cruz

La banca es un sector que con la crisis ha ganado mala percepción social. Diversos acontecimientos financieros en la última década, el más notorio fue la caída de Lehman Brothers, y los rescates a la banca europea o la ola de desahucios hipotecarios han hecho que la ciudadanía recele de los bancos. Las cifras tampoco dejan en muy buen lugar a la banca tradicional. Según un informe del centre Delàs llamado Banca armada 2019, BBVA y el Banco Santander financian el 60 % del armamento en España.

Tener cuenta corriente en entidades como Triodos Bank, Fiare o Coop57 hace que el cliente pueda conocer muchos más aspectos, el fundamental es saber en qué invierten estas entidades su dinero y saber que no va destinado a financiar negocios armamentísticos.

¿Hay otra forma de hacer las cosas? El barómetro de las finanzas éticas hace una radiografía del sector en el Estado español y sus cifras revelan que es un negocio en expansión. En una década han pasado a conceder préstamos por 1.474 millones de euros a la economía real, un 16,31 % más que en 2008. La banca tradicional empezó a evidenciar síntomas de agotamiento en la concesión crediticia el año pasado por primera vez desde 2013, según datos del Banco de España.

Una gran parte de esta expansión en las entidades éticas viene acompañada del crecimiento de proyectos de economía social y solidaria. Estos proyectos se destinan a combatir las desigualdades que el propio sistema propicia. Uno de ellos es Abierto hasta el amanecer, una cooperativa creada por mujeres en 2002 que desarrolla programas de vida saludable, ayuda a la mejora de las condiciones de vida de la mujer, migrantes y colectivos en situación de desigualdad social.

“También hemos otorgado créditos a proyectos como cooperativas de comercio justo. Fundamentalmente financiamos en un 50 % a cooperativas y en un 40 % a asociaciones”, declara Guillermo Villa, de Coop57. Villa recuerda que “Coop57 nació en Cataluña en 1986, de la lucha obrera. Nacimos a través de la editorial Bruguera, en la que sus trabajadores luchaban por mantener sus puestos de trabajo”. Por eso su leitmotiv son las buenas prácticas financieras.

Otro tema que la banca ética quiere trabajar es la brecha de género. Es el caso de Triodos, que en su informe anual adjunta el porcentaje de mujeres que ostentan cargos directivos en su entidad y, por primera vez, también añade su huella de carbono. “Nuestro comité ejecutivo se compone de dos hombres y dos mujeres, mientras que en el comité ejecutivo español hay cuatro mujeres y un hombre”, afirma Sandra Castañeda, directora de Desarrollo Coorporativo de la entidad.

Los principales sectores en los que la banca ética invierte son el medioambiental 40,64 %, social 22,84 % y el cultural 14,41 %. Los recientes acontecimientos políticos, como la huelga mundial por el clima del 27 de septiembre y el inicio de una concienciación social colectiva en problemas derivados de la contaminación y el daño al medioambiente, hacen que esta conciencia solidaria se extienda hasta otros sectores. “La banca ética ha rebajado la edad de sus potenciales clientes”, un dato que apunta Valle Contreras, de Fiare. Es probable que la movilización social actual haya tenido algo que ver.

Sin embargo, todavía les quedan muchos retos, como ser capaces de convencer de que lo ético tiene un coste. Las comisiones bancarias es algo que pone entre las cuerdas a sus potenciales clientes, pero que anima a los que ya lo son a continuar teniendo su dinero allí. “Hay que hacer ver a la gente que el dinero no es neutral, sino que tiene un impacto. Las finanzas impactan en la sociedad”, cuenta Sergi Salaver de Finançament Étic i Solidari (FETS), que coordina el Observatorio de las Finanzas Éticas.

Para este estudio han sido analizadas 9 entidades de finanzas éticas y 8 del sector de las aseguradoras. Desde la aseguradora Atlantis revelan que uno de los problemas de penetración de las entidades y aseguradoras éticas es el robo del lenguaje que se les hace en bancos y aseguradoras tradicionales. “Ya hay algunas que se anuncian como sociales, cuando de sociales no tienen nada y mucho menos son éticas”.

Un dato llamativo es la morosidad en la banca ética, que ha ido disminuyendo a niveles muy inferiores a los de la banca tradicional. Mientras que en 2018 los bancos tradicionales llegaban a niveles de morosidad del 5,81%, en estas entidades éticas la cifra era de un 1,68%.

La conclusión de este observatorio es común a todas estas empresas. “Para que con este nivel de crédito haya tan poca morosidad, los créditos tienen que ser otorgados a sectores sostenibles y la economía social y solidaria es uno de los imprescindibles”.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/finan...

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La Ume. ¡Qué señora!

Tortuga Antimilitar - 21 October, 2019 - 00:00

Van a disculpar mi ignorancia o, quizá, mi torticera manera de relacionar distintas realidades, pero me sucedió que al oír la noticia de que en la Vega Baja (Alicante) habían despedido a la UME entre loor de multitudes, me imaginé a una ubérrima señora agasajada por el pueblo henchido de agradecimiento por sus dones.
Para mí, la foto era la de la madre de Makinavaja rodeada de paisanos enfervorecidos por su neumática condición.

“-¡Ume! ¡Tía buena”-coreaban al unísono.

Pues no. Qué decepción.

Resultó que la UME no era una fémina que repartía amor a cambio de una minuta acordada, sino que se trataba de una sección del ejército denominada Unidad Militar de Emergencia. ¡Tierra trágame!

Al tanto ya de a qué se referían en realidad las noticias aparecieron ciertas coincidencias entre la UME y “la Ume”.

Por ejemplo, ambas Umes están preparadas para enfrentarse al enemigo, o cliente, y desarmarlo:
Los militares, la UME, para ello harán uso de un amplio despliegue de material bélico, de complicadas argucias tácticas, esfuerzo beligerante, sangre y honor para derrotar al contrincante y dejarle inerme, cuando no tieso.
“La Ume” actuará del mismo modo con su cliente: con táctica y esfuerzo físico y, por qué no, también material, conseguirá su objetivo relajando la erección de su mecenas, dejándolo inerme pero no tieso.

Dejando al margen las batallitas y el abundante paralelismo léxico entre el sexo y la guerra, es curioso que ambas Umes no sólo se dediquen a las refriegas y escaramuzas, aunque de sobra estén preparadas y pertrechadas para ello. También son las Umes requeridas para intervenciones más pacíficas. En el caso de la UME, recientemente se han dedicado a realizar labores de ayuda en el sureste peninsular tras la gota fría. Acciones humanitarias se le llama a esto que hacen los militares.
Bueno, toda la zona afectada ha recibido apoyo y ayuda de vecinos, bomberos, enfermeras, protección civil, cruz roja, cientos de voluntarios que se subieron a los autobuses fletados para la ocasión y se pusieron de barro hasta las cejas, y gratis.

Pues “la Ume” también, cuentan las crónicas, realiza acciones humanitarias. De tanto en tanto “la Ume” no es requerida para desarmar el falo del parroquiano que toque, sino que a veces dicho señor precisa que alguien le escuche y entienda, alguien con quien compartir cierta congoja, y eso sólo una hermeneuta avezada lo puede llevar a buen término.

Tanto la UME como “la Ume” son capaces de salir victoriosas de estas lides que se alejan de la ortodoxa cotidianidad de sus sendos oficios; y en grado sumo se asemejan en que estas labores humanitarias ambas las ejercen de buen grado, pero cobrando. Lo suyo es el ánimo de lucro por mucho civismo con que queramos investirlas.

Si la “ubrérrima” Ume ha pactado un precio por su servicio, no menos ha hecho la humanitaria UME cuyos miembros (543 hombres y 6 mujeres) cobran religiosamente su salario mensual, más los extras, y encima adorados por los medios que siempre les ponen la medalla. Sin embargo, “la Ume” por muy bien que realice su oficio no va a ser recompensada con el espaldarazo popular. Al contrario, mejor esconder a lo que se dedica para conseguir el salario, sobre todo por sus hijos. En la sociedad en que vivimos y en las que nos precedieron la prostitución está muy mal vista. En cambio el oficio de guerrero siempre ha sido glorificado con calles, plazas, monumentos y epopeyas.

Es triste constatar que el tema prostitución esté de vez en cuando en solfa y sesudos académicos, tertulianos y doctores, dediquen litros y litros de tinta y saliva al tema, y, por el contrario, la existencia de personal armado hasta los dientes y una industria dedicada a suministrar sus homicidas juguetes ni se mencione.
Es lamentable ver que la ética y la moral ponen sus miras en el comercio sexual pero no sobre la perpetua existencia de un ejército al que se destinan inmorales cifras, incontables recursos, inmuebles a doquier, hectáreas y hectáreas de península por tierra, mar y aire, millones de litros de combustible fósil que nos devuelve millones de toneladas de humo espantoso y una industria bélica en continuo desarrollo. Y ese monstruo, al que mantenemos todos, en contadas ocasiones se dedica a lo que se puede tildar de acciones humanitarias, pero mientras tanto para lo que de verdad sirve es para matar. “No se han hecho los misiles para no explotar” dijo el poeta.

Espero no haber pecado de frívolo al sacar fuera del tiesto un tema tan espinoso como la prostitución para señalar otro al que no se suele mirar.
Hace bien poco un amigo me contaba que su hijo, que ya había ingresado en el ejército buscando una salida laboral, quería prepararse para entrar en la UME y así darle sentido a su servicio. Le entiendo, todos queremos y necesitamos desarrollarnos profesionalmente y como personas, claro. Pero me entristece que un joven alto y guapo, lleno de vida, energía y buen corazón ponga sus mejores años en una institución, el ejército, que por mucho bueno que se pueda decir de él -que si valores, formación, compañerismo, patriotismo...- no deja de ser un grupo de mercenarios preparados para el combate.
De igual manera me entristecería que la hija de este amigo, joven y guapa, llena de vida, energía y buen corazón quisiera trabajar en el lupanar regentado por “la Ume”. Por mucho que ondee la bandera de la selección en lo alto del mástil que cuelga del dormitorio principal.

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La gestión emocional en el activismo social

Tortuga Antimilitar - 21 October, 2019 - 00:00

El espacio emocional grupal

Quienes llevamos años participando en colectivos sociales comprobamos que, aunque pase el tiempo y cambien las personas, hay ciertos conflictos que se repiten sistemáticamente, como son los relacionados con una mala gestión del poder, tensiones por diferentes grados de implicación, falta de motivación… Todos estos conflictos tienen un claro componente emocional. Sin embargo, el activismo social se ha enfrentado tradicionalmente a este tema con reticencias y miedos.

Nos faltan referentes claros de gestión emocional grupal para poder aprender de sus errores o aciertos. Partimos prácticamente de cero, lo que implica iniciar procesos de indagación y experimentación colectiva hasta encontrar la fórmula que mejor se adapte a nuestra realidad.

Las emociones son protagonistas de muchos de los conflictos a los que nos enfrentamos y de su posible solución o escalada. Condicionan todas las facetas del trabajo individual y grupal: cohesión interna, motivación, implicación, participación, toma de decisiones… Si no abordamos las emociones desde la legitimidad y la consciencia colectiva, seguirán campando a sus anchas condicionando nuestro trabajo y deteriorando las relaciones del grupo.

Nuestros deseos no son la realidad

Para acercarnos a los cambios que proponemos, tan importante como saber hacia dónde queremos ir es saber dónde estamos realmente (individual y colectivamente) para desde ahí diseñar con realismo los siguientes pasos a dar. Sin embargo, en muchas ocasiones nos autoengañamos pensando que por el hecho de desear y de haber decidido ser asamblearias, interculturales, no sexistas… por arte de magia lo conseguimos sin necesidad de hacer nada.

Los posicionamientos ideológicos son referentes fundamentales que nos señalan el camino al que deseamos llegar. Pero ¿Alguien piensa que habiéndonos criado en esta sociedad no se nos habrá «pegado» nada de racismo, consumismo, patriarcado, individualismo, competitividad…? Pues si queremos superarlo y salir de estos u otros condicionantes que nos oprimen, el primer paso será reconocerlos en nosotras mismas. Sólo sintiéndonos parte del problema podremos ser parte de la solución y ponernos mano a la obra.

Desear no ser sexista no nos convierte en feministas. ¿Es nuestro grupo un lugar apropiado para crecer en ese sentido? Una vez decidamos los objetivos y la misión de nuestro colectivo, la pregunta que es fundamental formularnos es: ¿Y cómo nos lo trabajamos? A no confundir con ¿Y cómo exigimos su cumplimiento?

Desde nuestro fortín ideológico podemos escondernos tras una supuesta coherencia fustigando la incoherencia de las demás personas. Así nos desahogamos y reforzamos nuestra débil identidad grupal (débil si necesitamos un enemigo común para sentirnos cómplices), pero no contribuye en nada a procesos de cambio y transformación. Es relativamente fácil cambiar las ideas y posicionarnos fuera del pensamiento único. Lo difícil es cambiar las vivencias y los esquemas tradicionales aprendidos, que en muchas ocasiones se contradicen con lo que pensamos.

Ya hay demasiados tribunales. Los grupos no ayudan si se convierten en espacios de exigencias, en concursos para ver quién es más coherente. Las exigencias paralizan y desmotivan pues generan «culpa» o huidas hacia adelante. Debemos tratar de conseguir que los grupos se transformen en oportunidades de aprendizaje y de experimentación para ir vivenciando aquellos valores que propugnamos. De los errores, si es en un espacio de seguridad grupal, podemos aprender. Esto sería trabajar el espacio emocional grupal.

Seguridad emocional grupal

Algunas podemos haber tenido experiencias desagradables sobre cómo ciertos desahogos personales sin control han podido paralizar e incluso dinamitar múltiples reuniones o procesos grupales. Esta aparente confrontación entre las necesidades del grupo y las necesidades individuales sólo es posible superarla desde una estructura emocional elaborada desde la consciencia y el consenso del grupo. Es importante cumplir un doble objetivo:

Garantizar la escucha emocional de cada uno de sus miembros.

Ser un mecanismo de seguridad que proteja al grupo marcando límites frente a posibles tiranías emocionales personalistas.

Escuchar y atender las necesidades personales no significa satisfacerlas. Eso se escaparía a las posibilidades del grupo, salvo que se trate de grupos terapéuticos. No es posible cambiar el mundo con sólo «trabajo interior» (practicando yoga o comiendo pan integral), pero tampoco lo haremos a golpe de manifestaciones y de pegadas de carteles.

La responsabilidad individual y la responsabilidad grupal son complementarias, dos caras de la misma moneda. No es posible abordar unas sin atender a la otra. El reto es aprender a sintonizarlas.

Humanizar la transformación social

Tenemos gran facilidad para interiorizar los valores del sistema. Un ejemplo de ello es cuando los propios colectivos sociales mostramos mayor interés por ser fieles a determinados criterios ideológicos de transformación social, que por las vidas reales de las personas. Es lo mismo que ocurre con quienes hacen proclamas patrióticas sin tener muy en cuanta la voluntad de las personas que viven en ese territorio.

En ocasiones nos sobra cabeza y nos falta corazón.

Sería deseable que tratásemos de superar algunos conceptos que contribuyen a esta despersonalización, como la idea uniformadora de «masa» o «sociedad» (sea como objeto de consumo o como objeto de transformación) y la idea individualista de entender el grupo como una confrontación de intereses personales en lucha para ver quien vence.

Los movimientos sociales somos también muy reactivos. Dedicamos más tiempo y energía a la denuncia y a luchar contra algo, que a proponer nuestra alternativa. La denuncia y la represión han endurecido ciertos mensajes hasta olvidar la ternura y humanidad que toda revolución necesita. La rabia (emoción necesaria y reactiva) es necesaria para denunciar la injusticia, pero no para construir el futuro.

Los grupos podrían ser lugares que nos ayuden a salir de los condicionamientos sociales, pero como hemos visto, en más ocasiones de las deseadas aportan poca seguridad a sus miembros, convirtiéndose en lugares de exigencia y juicio. Desde la Facilitación trabajamos con el campo grupal, considerando al grupo como una unidad integrada por diferentes voces que representan y complementan toda su diversidad. Los grupos tienen su espacio emocional propio, aglutinador de las emociones de todos sus miembros.

¿Buscamos culpables o soluciones?

Solemos individualizar los conflictos grupales culpabilizando a tal o cual persona, lo que nos hace dependientes de un deseado cambio «de la otra persona», cambio que nunca llega. Y mientras cada parte responsabiliza a la otra, el grupo se va deteriorando, perdiendo eficacia y motivación.

Tampoco podemos resignarnos a que la única solución a nuestro alcance sea la expulsión de la persona «conflictiva». Y cuando eso ocurre, la experiencia indica que con el tiempo tales actitudes o comportamientos «conflictivos» volverán a repetirse, pero esta vez protagonizados por otro miembro del grupo. Lo que indica que el foco del conflicto es la incapacidad del grupo en hacer frente a aquella situación (no la persona que la protagonizó). La responsabilidad de todo conflicto grupal está en el propio grupo. No está en nuestra mano que determinada persona se comporte mejor o peor, pero sí es nuestra responsabilidad el decidir cómo actuamos como grupo ante ciertas actitudes o comportamientos, las protagonice quien las protagonice.

Si lo analizamos, comprenderemos que lo que nos alteran no son las personas sino los roles que representan y que perjudican al grupo. De esta forma la inteligencia colectiva puede ponerse en marcha para abordar lo importante: ¿Cuáles son las carencias del grupo que están permitiendo que esto ocurra? ¿Qué podemos aprender de esta situación para aprovecharla en el beneficio colectivo? ¿Qué podemos hacer para reforzar al grupo? ¿Cómo podríamos prevenir o gestionar mejor estas situaciones si volviesen a repetirse? Los conflictos grupales son fruto de la interacción entre el comportamiento o actitud de ciertas personas (que generalmente son el detonante del conflicto, no su causa) y la reacción del grupo, por lo que éste tiene un gran protagonismo en su gestión.

Sumar necesidades en lugar de confrontarlas

El problema es que no estamos acostumbradas a trabajar las dificultades y los conflictos grupales desde la lógica de atender las necesidades de todas las partes.

No es lugar este artículo para profundizar en la idea de la aceptación emocional, pero es clave en el trabajo grupal. Hablamos de aceptar en el sentido de entender y respetar (no necesariamente compartir) los sentimientos de otras personas, reconocerlas y acogerlas, aunque desconozcamos sus motivos.

Pero no nos confundamos, eso no tiene nada que ver con justificar cualquier actuación. Está claro que no vale todo. Para eso está el grupo que consensúa unos límites que lo defiendan de ciertos comportamientos y desbordes emocionales individuales. Y son éstos los que trataremos de evitar, no a las personas que los protagonizan.

Aquí chocaremos contra otra idea muy extendida desde el poder: la de considerar que una persona es «buena» cuando se «comporta bien», y es «mala» cuando se «comporta mal». Más allá de lo subjetivo de tal valoración, es legítimo que tratemos de evitar todo cuanto entendamos que perjudique al grupo, pero buscando soluciones reales y no convirtiéndonos en tribunales inquisitoriales.

Emociones disfrazadas de posicionamientos políticos

Hay quienes expresan categóricamente que «de casa hay que venir ya lloradas porque la revolución no nos permite distraernos con tonterías» (ocultando su incapacidad para hacer frente al mundo emocional escondiéndose en su conocido espacio de confort ideológico) y quienes afirman que “no podemos abordar la transformación social hasta no completar nuestra transformación individual” (bonita excusa para relegar la revolución hasta… ¿nunca?).

También hay quienes le dan importancia a debatir, teorizar y elaborar escritos sobre la importancia de los cuidados y de las emociones colectivas (menuda contradicción si nos limitamos a eso de ‘pensar sobre emociones') pero sin aportar propuestas concretas sobre cómo llevarlo a cabo: pasos a dar, reparto de responsabilidades, formación necesaria, adaptación a las necesidades de cada colectivo… Esto les lleva a vivir el espacio emocional grupal como una exigencia a cumplir («Tu comportamiento no encaja en lo que tenemos acordado») en lugar de como un espacio de aprendizaje colectivo y apoyo mutuo.

Desde el Colectivo de Educación «Abra» y desde el «Laboratorio de Conflictos» entendemos que hay otras formas de hacerlo. Que sepamos, aún nadie ha inventado la pócima mágica que nos permita colgar nuestros sentimientos en el perchero de la entrada. Y además, ¿Qué hacemos con los sentimientos que nos surgen en el grupo? Habrá quien tenga mayor o menor habilidad para camuflar sus sentimientos o para disfrazarlos de ideología, pero esto no impide que estén presentes y que nos estén condicionando en nuestras propuestas, opiniones y toma de decisiones.

Tendemos a pensar que nuestro funcionamiento en un grupo es una elección libre, que lo hacemos de la forma que consideramos correcta y que por eso nos enfrentamos a otros posicionamientos o formas de funcionar que no consideramos tan válidas. Sin embargo con mucha más frecuencia de la que nos pensamos llevamos a los grupos los patrones, roles y experiencias vividas en nuestra crianza. Reproducimos los esquemas aprendidos e interiorizados a lo largo de nuestra vida, sea por imitación o por rechazo. Y posteriormente los disfrazamos de propuestas ideológicas.

Sabemos que es un tema muy polémico y que se presta a malinterpretaciones, pero algunos ejemplos de imitación por rechazo (es decir, muy influenciados por rechazo a una experiencia vivida) serían:

Posicionamiento antiautoritario que tiene su origen en una crianza autoritaria familiar.

Defensa animalista como forma de cubrir carencias afectivas. Los animales no juzgan, son incondicionales…

Reivindicaciones de género sustentadas en experiencias negativas sufridas en la infancia.

Aclaramos que no cuestionamos la legitimidad de estas justas reivindicaciones ni pensamos simplificadamente que toda implicación se deba a «traumas infantiles», pero sí afirmamos que si le pusiésemos más consciencia a estas cuestiones entenderíamos mucho más algunos de los aspectos que creemos inexplicables en los grupos.

Somos responsables de nuestros sentimientos

Que todas las personas arrastremos una mochila pesada que nos condiciona en nuestra actividad diaria (y que nos impide actuar como en muchas ocasiones nos gustaría o nos exigen otras personas del grupo) no nos exime de la evidencia de saber que cada quien somos responsables de lo que hacemos, de lo que dejamos de hacer y de las consecuencias que ello acarrea.

Nuestros sentimientos nos pertenecen. Cuando pensamos que es «el otro» quien nos altera o nos saca de quicio, estamos echando balones fuera. La actitud o el comportamiento de las demás puede ser el detonante de lo que nos pasa (la gota que colma el vaso), pero no es la causa. ¿Por qué nos altera tanto? ¿Por qué ese mismo comportamiento no altera tanto a otras personas como a nosotras? ¿Qué nos toca?

Cada persona tenemos nuestros gatillos emocionales, es decir, esos aspectos (comportamientos, temas o actitudes) ante los cuales saltamos como un resorte cuando se producen. Es importante que cada quien descubramos cuales son aquellos elementos que más nos alteran, esa «combustibilidad» que nos hace «incendiarnos» emocionalmente impidiéndonos actuar con racionalidad. Es lo que Arnold Mindell denomina «quemar nuestra propia leña», esa leña fina y seca que todas llevamos dentro y que a la menor chispa se incendia y nos hace ser esclavas de nuestros impulsos. Toda esa leña que nos vayamos quemando (trabajado, poniendo consciencia sobre ella) difícilmente volverá a arder con tanta facilidad.
Los grupos también tienen sus gatillos emocionales.

Trabajar las emociones pasa por comprender que todas las personas que componemos el grupo somos válidas en nuestra diversidad y que todas tenemos mucho que aportar. ¿Queremos un mundo donde quepan todos los mundos? ¿Y en nuestros grupos? El reto es sumar aportaciones y necesidades en lugar de desperdiciar tanta energía enfrentándonos unos a otras tratando de convencernos mutuamente, algo que prácticamente nunca ocurre.

Aprender de nuestros errores

Con este artículo apenas pretendemos introducir algunas reflexiones que consideramos útiles encaminadas a ir implementando un espacio emocional sano y seguro para el grupo en su conjunto y para las personas que lo componen. Un trabajo más en profundidad requeriría trabajarlo de forma más práctica en talleres vivenciales y adaptarlo a la realidad y necesidades de cada colectivo.

La deseable formación de los miembros del grupo sobre procesos grupales proponemos que sea mixta, combinando una formación externa básica con un proceso permanente de formación interna:

Formación externa > Consideramos que es importante una primera formación básica sobre procesos grupales impartida por personas ajenas al grupo para evitar condicionantes o encasillamientos previos.

Formación interna > Es la más importante. Es entender la formación como un proceso constante que requiere complicidad y compromiso del resto de miembros del grupo. Reconocer con modestia que estamos aprendiendo y que cometeremos errores de los que habremos de aprender, por lo que es necesario construir entre todas un espacio de seguridad.

Esa seguridad no puede forzarse ni ser fruto de una votación de mayorías, por lo que si parte del grupo no ve claro emprender este camino, es mejor comenzarlo sólo con aquellas personas más motivadas y dispuestas a ello.

Es importante crear espacios donde podamos expresar/desahogar libremente las emociones que nos invaden (sea por motivos internos u externos al grupo). Si no lo hacemos así, las emociones estarán empujando nuestras actuaciones.

Una forma de trabajarlo es poder separar tres niveles de comunicación que dificultan enormemente la convivencia cuando se entremezclan:

Comunicación objetiva > Referida a expresar hechos o informaciones con los que todas estemos de acuerdo, sin juicios de valor de ningún tipo. Su misión es aclarar el tema y concretar los puntos a tratar.

Comunicación ideológica > Es el espacio del «pensar»: la opinión de cada quién, lo que consideramos o no conveniente…

Comunicación emocional > Expresamos lo que sentimos ante los temas de que se trata sin entrar a valorarlo ni argumentarlo: cómo me siento ante el tema o ante el grupo, mi grado de frustración o motivación…

Habitualmente en las discusiones grupales entremezclamos estos niveles de comunicación imposibilitando casi cualquier tipo de acuerdo. Optamos por ciertos acuerdos llevados por cierta rabia acumulada, o rechazamos propuestas argumentando que «no estamos de acuerdo» cuando a lo mejor lo que ocurre es que nos da miedo o reparo. Separar estos 3 niveles en el grupo (marcando tiempos claros para cada uno de ello) agiliza muchísimo la comunicación en el grupo.

Miguel Arce

Facilitador de Procesos de Grupo miembro del IIFAC-e; Mediador Comunitario y Escolar; Activista Social; Coordinador del «Laboratorio de Conflictos Sociales» del Colectivo de Educación «Abra». Para más información: colectivoabra@gmail.com.

Fuente: https://www.nodo50.org/ekintza/2018...

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Militares de ultraderecha exigen al gobierno que ponga orden en Catalunya antes del martes, o tendrán que hacerlo ellos

Tortuga Antimilitar - 20 October, 2019 - 20:54

Publicamos este pintoresco artículo tomado de una web militarista-ultra (si es que ambas cosas no van por sí solas de la mano) para dar a conocer cómo andan los ánimos de este tipo de gente y qué cosas se intuyen que desean hacer a la más mínima oportunidad que tengan para ello. Nota de Tortuga.

Militares del Ejército español agrupados bajo la denominación de Tsunami España han exigido al Gobierno de España que restablezca el orden en Cataluña antes del martes 22 de octubre.

Los militares instan al Ejecutivo de Pedro Sánchez al envío a Cataluña de “los medios y del personal necesario de todos los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, para apoyar a nuestros compañeros de Policía Nacional”.

“Si el martes, a las 23:59 horas, no vemos ninguna medida, militares de diferentes cuarteles de toda España nos reorganizaremos para solicitar días de permiso y acudir a Cataluña en aplicación del articulo 8 de la Constitución española”, señalan en una nota hecha pública en redes sociales.

“El día que juramos bandera, juramos defender nuestro país, a sus ciudadanos y a nuestra bandera, aunque ello nos cueste la vida”, añaden los uniformados.

Alerta Nacional.

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¿Por qué y cómo hacer Objeción de Conciencia Electoral?

Tortuga Antimilitar - 20 October, 2019 - 15:00

Ante el periodo electoral que se nos avecina, reeditamos este artículo publicado en Tortuga en junio de 2016.

Ya está hecho el sorteo electoral y empiezan a llegar cartas a aquellas personas cuya presencia requiere el estado para formar parte de las mesas. Si te llega la notificación, pero tu conciencia te impide o dificulta formar parte de la mesa electoral, no dudes en contactar con Tortuga.

E-mail: tortuga@nodo50.org

Teléfono: 644 469 314

Además, aquí te explicamos qué puedes hacer:

BREVE GUÍA PARA HACER OBJECIÓN ELECTORAL

Grup Antimilitarista Tortuga

1. ¿Por qué hacer Objeción Electoral?

Quizá la respuesta sea más sencilla de lo que, a priori, parece: porque ninguna persona debería verse obligada a actuar contra su criterio ético; es decir, nadie debería ser forzado a hacer algo que le parezca incorrecto.

El estado español fuerza bajo pena de multa o cárcel a que determinadas personas, elegidas por sorteo, organicen el funcionamiento de sus mesas electorales, ya sea en los comicios municipales, autonómicos, estatales o europeos.

Sin embargo, no son pocas las personas a las que su conciencia les dificulta o impide participar en un proceso electoral, tanto como votantes como en la presidencia o vocalía de una mesa.

Los motivos para oponerse a formar parte de este proceso son muchos y variados. Algunos atacan al sistema político en sí; otros a sus políticas concretas. De este modo podemos negarnos a participar en una mesa electoral porque nos indigna la corrupción instalada en la administración, porque pensamos que gane quien gane no desaparecerá la desigualdad social ni entre personas ni entre zonas del planeta o, sencillamente, porque consideramos que el actual sistema político no es democrático ni representativo.

No es democrático porque en una democracia las personas participan en la toma de decisiones en los asuntos que les afectan; no se limitan a votar una vez cada cuatro años.

No es representativo porque las decisiones importantes no se toman únicamente en el ayuntamiento o en el parlamento, sino también, por ejemplo, en los consejos de administración de las grandes empresas. ¿Elegimos a los directivos de Telefónica o Repsol?

Además, podemos oponernos a que el estado no busque nuestra colaboración para formar sus mesas electorales, sino que nos fuerce a participar en ellas.

2. ¿Cómo hacer Objeción Electoral?

Hacer Objeción Electoral no consiste únicamente en desobedecer la imposición del estado de formar parte de una mesa electoral. Consiste en negarse a formar parte de ella por motivaciones éticas y comunicárselo a la administración y a la sociedad. Debe quedar claro que no buscamos librarnos de pasar un día entre papeletas, sino que denunciamos conscientemente una injusticia.

Frente a la coacción y manipulación del poder, la Objeción Electoral busca comunicación y verdad. No en vano, vive dentro de la tradición de la la Desobediencia Civil.

La Desobediencia Civil es una herramienta de la Noviolencia. Consiste en incumplir y quebrantar pública y colectivamente una ley o norma que se considera injusta buscando su superación por la sociedad. La Desobediencia Civil no busca la represión, pero la asume cuando llega e intenta rentabilizarla como medio para comunicar con la conciencia de la mayoría de personas de la sociedad.

Por supuesto, no hay un único método para llevarla a cabo, pero desde Tortuga, inspirándonos en otras campañas de Desobediencia Civil, os proponemos el siguiente.

2.1. Preparación personal

Debemos ser conscientes de que si nos declaramos personas objetoras al sistema electoral estamos desobedeciendo la ley. Ello implica que desde el poder puedan tomar medidas en nuestra contra. Antes de hacer la objeción debemos estar dispuestos a pagar fuertes multas o, incluso, a ir a prisión. No es seguro que esto ocurra, pero existe la posibilidad.

2.2. Apoyo social

Además de la toma de conciencia personal es importante que contemos con personas o grupos que nos ayuden en nuestro proceso. Así queda claro que la injusticia del sistema no afecta a una sola persona, sino que es un problema social.

2.3. Presentación de excusa a la junta electoral

Unas tres semanas antes de la celebración de las elecciones nos llegará la notificación que comunica que debemos formar parte de una mesa electoral. A partir de ese momento se abre un plazo de siete días para presentar a la junta electoral de zona un documento en el que explicamos por qué no podemos formar parte de la mesa.

Dado que nuestra intención no es la de evitar con mentiras pasar un día recogiendo y contando votos, sino la de denunciar una injusticia y mejorar la sociedad, comunicaremos a la junta electoral nuestra verdadera motivación para no presentarnos a la mesa: nuestra conciencia nos lo impide (ver documento 1).

Lo habitual —en rarísimas ocasiones no es así— es que la junta rechace nuestras explicaciones y nos recuerde que estamos obligados a comparecer a la mesa.

2.4. Hacer pública la objeción

Rechazada nuestra petición, se dificulta gravemente (siempre nos quedará la opción nada recomendable de iniciar un proceso contencioso-administrativo) nuestro diálogo con la administración.

Este es el momento idóneo para hacer visible el problema que se nos ha planteado y que se le puede presentar a cualquiera.

Ahora haremos pública ante la sociedad (con escritos, carteles, comunicados de prensa...) nuestra Objeción de Conciencia al Sistema Electoral.

Es importante que sigamos dando la cara ante el estado y le comuniquemos que no vamos a asistir a la mesa aunque nos obliguen. Podemos presentar en el juzgado el siguiente documento (ver documento 2).

Además, podemos contar con el apoyo de unas cuantas personas que se autoinculpen en el juzgado y se declaren responsables del delito electoral que cometeremos unos días después. Podemos elegir a personas importantes en nuestra vida, ya sea por motivos políticos, de amistad, de parentesco... El riesgo legal para estas personas es prácticamente inexistente. Pueden presentar un documento similar a este (ver documento 3).

2.5. El día de las elecciones

Evidentemente, durante la jornada electoral nos ausentaremos de la mesa. Se puede aprovechar para hacer alguna actividad, pero siempre con atención a la ley electoral, pues podríamos estar incurriendo en nuevos delitos. Durante la jornada de elecciones la ley es muy dura con cualquier actividad política.

2.6. Después de las elecciones

Será necesario que las personas que nos han apoyado hasta el día de las elecciones estén dispuestas a ayudarnos mucho tiempo después. La administración puede comenzar un proceso judicial en nuestra contra. Quizá pasen años hasta que llegue el juicio. Por supuesto, en tal caso, necesitaremos disponer de representación legal.

3. Cuestiones jurídicas

3.1. Penas a las que nos exponemos

Según el artículo 143 de la Ley Electoral: “El Presidente y los Vocales de las Mesas Electorales así como sus respectivos suplentes que dejen de concurrir o desempeñar sus funciones, las abandonen sin causa legítima o incumplan sin causa justificada las obligaciones de excusa o aviso previo que les impone esta Ley, incurrirán en la pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a veinticuatro meses.”

Si nos declaran culpables, desde el juzgado nos impondrán una multa de seis a veinticuatro meses. El montante puede variar según la cantidad que debamos pagar por día de multa. Si no pagamos voluntariamente nos embargarán y si no pueden embargarnos nos enviarán a la cárcel. La pena de cárcel abarcará la mitad de tiempo que la pena de multa; es decir, si, por ejemplo, no pagamos ni pueden embargarnos una pena correspondiente a ocho meses de multa, nos enviarán a pasar cuatro meses en la cárcel.

Es importantísimo que sepamos que todo esto puede ocurrir, pues nuestra desobediencia está tipificada como delito electoral.

Probablemente al leer estas palabras alguien piense que sería fácil librarse de la pena de cárcel, pues es habitual que desde el juzgado no apliquen condenas de prisión menores de dos años a quienes carecen de antecedentes. Esto sólo está legalmente permitido si la pena impuesta es directamente de cárcel; es decir, no se puede hacer cuando pena de prisión viene dada por el incumplimiento de la pena de multa.

Además, aquí se expone la mayor contradicción que puede suponernos hacer Objeción Electoral. El estado puede recaudar dinero con nuestra desobediencia. Por ello, recomendamos evitar pagar la multa y que las personas no insolventes que hagan la objeción trabajen una buena campaña para sacar un buen crédito político que haga que valga la pena pagar al estado.

3.2. Estrategia judicial

Será importante que consensuemos con nuestra representación legal el discurso que queremos llevar al juzgado. Como hemos hecho en todo el proceso anterior no buscaremos evitar la condena con mentiras. Realizamos una acción política y nos responsabilizamos de ella.

Un figura jurídica que podemos usar en nuestra defensa es la del estado de necesidad.

Contacto

Para cualquier duda, puedes ponerte en contacto con Tortuga:

tortuga@nodo50.org

644 469 314

ANEXO

Podéis usar estos textos siempre que los rellenéis con vuestros datos. También os pueden servir de ayuda para redactar otros documentos más personales.

Documento 1

Excusa ante la junta electoral de zona

A LA JUNTA ELECTORAL DE ZONA DE ..............................................................

.................................., ....... de ............................................ de .....................

Hace unos días recibí la notificación por la que se me informa de que formo parte, como ....................., de la mesa electoral ............................... situada en .............................. Según el documento y el manual que se le adjuntaba, debo comparecer el .......... de ........................., con motivo de la celebración de elecciones........................, a las 8 de la mañana para la constitución de dicha mesa, así como permanecer en ella más de doce horas hasta que finalice el proceso electoral. Todo ello bajo la amenaza de “pena de prisión de tres meses a un año o multa de seis a veinticuatro meses” si decido no presentarme.

Sin embargo, también se abre un periodo de siete días para alegar ante la junta y exponer los motivos que impiden la aceptación del cargo. Aprovechando este hecho, comunico mediante esta carta mi OBJECIÓN DE CONCIENCIA ante esta orden. Mi intención no es otra que dirigirme de persona a persona; es decir, de igual a igual a quienes lean este documento y, así, poder explicarles los motivos que me llevan a tomar tal decisión. Por supuesto, espero que los tengan en cuenta a la hora de decidir su respuesta. Repito: me dirijo de igual a igual —creo que es lo que nos dignifica a todos los seres humanos—, no como persona desprovista de poder hacia quien se lo arroga.

Hace ya muchos años que decidí no votar: mi conciencia y mis ideales me lo impiden. Podría enumerar los motivos que me llevan a obrar de este modo y la lista sería muy larga: la desviación de dinero supuestamente público a fines privados, la desigualdad social, las ingentes cantidades de euros destinados a la represión y la muerte... Si aun así considerara que vivimos en un sistema digno con imperfecciones subsanables, no dudaría en participar en él y aportar mi granito de arena en mejorarlo, pero no es este el caso. La corrupción del sistema no afecta a sus accidentes, sino a su misma esencia; es decir, es intrínseca a él.

Soy una persona partidaria de la democracia y, por tanto, de la política que hacemos entre iguales. Y mis iguales son todos los seres humanos. Por ello, no puedo dejar de estar en desacuerdo con el actual sistema político y electoral, no puedo dejar de ver a los políticos profesionales como usurpadores de la soberanía popular y no puedo dejar de pensar que en democracia una persona no renuncia a decidir sobre los asuntos que le afectan porque deposite un voto cada cuatro años. Si a esto sumamos que muchas de las personas que forman parte del poderoso tándem estado-capital y que, por tanto, tienen poder de decisión sobre el resto, ni siquiera concurren a las elecciones, no puedo hacer otra cosa que no visitar ninguna mesa electoral, ni para votar ni para formar parte de ella.

Frente a las elecciones promovidas por el estado, propongo la autogestión y el asamblearismo, la toma de decisiones por consenso que promueve la reflexión en común y el mutuo esclarecimiento sin el que no puede existir la democracia. Solamente así podremos hacer frente al desinterés y la apatía por lo público que caracteriza a un sistema que coacciona a la gente para que forme parte de sus mesas electorales.

Por último, quisiera aclarar brevemente algunas cosas. No pretendo buscar trampas y trucos que me eximan de acatar esta orden; por supuesto, tampoco tengo la intención de causar ningún trastorno a quien decida votar. Es un simple acto de denuncia de una situación injusta y, como tal, anda por el mismo sendero que transitaron y transitarán quienes tomaron decisiones similares y quienes lo harán en el futuro. Es una simple decisión que me hace rechazar participar en aquello que asfixia algunas de las expresiones más privadas y profundas de mi humanidad: mi conciencia y mi libertad.

Con la intención de que tengan en cuenta mis consideraciones, les pido, insisto que de igual a igual, que REVOQUEN mi nombramiento como ........................ de la mesa electoral ...................... Espero su respuesta.

Atentamente y con afecto,

Documento 2

Comunicación de nuestra desobediencia a la junta electoral de zona

Yo, .........................................................., con DNI ........................................................ ME AUTOINCULPO DE NO PRESENTARME el próximo .......... de ............................ de .............. A LA MESA ELECTORAL .............................. situada en ............................. de ...................................................., a pesar de que la ley quiera forzarme a permanecer en ella desde las ocho de la mañana hasta que concluya el periodo electoral.

Entiendo que esta acción no solo no constituye ningún crimen sino que mi OBJECIÓN DE CONCIENCIA al proceso electoral es una obligación moral y espero que ayude a que la sociedad en que vivimos tome conciencia de la falsedad que se oculta en él y de la falta total de democracia que es inherente a nuestro sistema político.

Las razones que me mueven a realizar objeción electoral son las siguientes:

Vivimos en un orden político que no es democrático ni tampoco representativo.

Para que fuese democrático todas las personas de la sociedad deberíamos tener la posibilidad de opinar y decidir sobre los asuntos que nos afectan. Podemos perfectamente organizarnos para que haya espacios donde poder opinar y medios para desarrollar una toma de decisiones participativa. En su lugar recibimos el dudoso honor de elegir cada cierto tiempo a unas pocas personas que tomarán absolutamente todas las decisiones en nuestro lugar sin tener que consultarnos jamás.

Para que fuese representativo al menos, las personas de la sociedad deberíamos poder elegir a nuestros representantes en condiciones de igualdad y con pleno acceso a la información. El control casi absoluto de los medios de comunicación en manos de la minoría que dirige la sociedad se utiliza para filtrar esa información. También para que haya un bombardeo publicitario masivo de unos pocos partidos políticos todos los días del año. En esta situación elegir representantes no es un acto libre para casi nadie, sino más que condicionado, como se prueba con que siempre salgan mayoritariamente elegidos esos pocos partidos deseados por el poder y no otros.

Por ello pensamos que hay que dar la espalda a esta ficción de democracia que han montado para engañarnos y seguir gobernando nuestras vidas.

Este es el contexto ideológico en que se enmarca mi no colaboración, la cual invito a compartir al resto de la sociedad comenzando por quienes conozcan este escrito.

Atentamente, ......................................

.................., ............... de ......................................... de .........................

Documento 3

Autoinculpación de terceras personas

Yo, ........................................................., con DNI ..................................................................., ME AUTOINCULPO DE HABER INDUCIDO DIRECTAMENTE a ................................ a no presentarse el próximo .......... de ......................... de ................... a la mesa electoral ....................
situada en .................................. de ..........................................., en la cual la ley quiere obligarle a permanecer desde las ocho de la mañana y hasta que concluya el periodo electoral debido a su designación como ..................... de la misma.

Entiendo que la acción de .............................. no solo no constituye ningún crimen sino que su OBJECIÓN DE CONCIENCIA al proceso electoral es digna de aplauso y necesaria para que la sociedad en que vivimos tome conciencia de la falsedad que se oculta en él y de la falta total de democracia que es inherente a nuestro sistema político.

Las razones que me mueven a inducir a .............................................. a realizar objeción electoral son las siguientes:

Vivimos en un orden político que no es democrático ni tampoco representativo.

Para que fuese democrático, todas las personas de la sociedad deberíamos tener la posibilidad de opinar y decidir sobre los asuntos que nos afectan. Podemos perfectamente organizarnos para que haya espacios donde poder opinar y medios para desarrollar una toma de decisiones participativa. En su lugar recibimos el dudoso honor de elegir cada cierto tiempo a unas pocas personas que tomarán absolutamente todas las decisiones en nuestro lugar sin tener que consultarnos jamás.

Para que fuese representativo al menos, las personas de la sociedad deberíamos poder elegir a nuestros representantes en condiciones de igualdad y con pleno acceso a la información. El control casi absoluto de los medios de comunicación en manos de la minoría que dirige la sociedad se utiliza para filtrar esa información. También para que haya un bombardeo publicitario masivo de unos pocos partidos políticos todos los días del año. En esta situación, elegir representantes no es un acto libre para casi nadie, sino más que condicionado, como se prueba con que siempre salgan mayoritariamente elegidos esos pocos partidos deseados por el poder y no otros.

Por ello pensamos que hay que dar la espalda a esta ficción de democracia que han montado para tenernos engañados y seguir gobernando nuestras vidas.

Este es el contexto ideológico en que se enmarca la no colaboración de ....................................... que yo apoyo personalmente e invito a compartir al resto de la sociedad comenzando por quienes conozcan este escrito.

Atentamente,

........................., .......... de .............................. de ................

Ver también:

Manifiesto por la Objeción de Conciencia Electoral

Ver también:

Objetores y objetoras electorales 2014

Categorías: Tortuga Antimilitar

El régimen decreta el estado de emergencia en Santiago de Chile

Tortuga Antimilitar - 20 October, 2019 - 00:00

Actualidad RT / La Haine

El presidente del régimen chileno, Sebastián Piñera, ha decretado el estado de emergencia ante el caos que se registra en Santiago por las protestas populares y la violenta represión policial.

Esta semana, jóvenes estudiantes empezaron a impulsar la "evasión masiva" y hace cuatro días que —en diferentes partes de la capital chilena— miles de jóvenes se saltan los vallados y pasan al metro sin pagar en señal de protesta.

La respuesta oficial fue aumentar la cantidad de policía en las estaciones y criminalizar la protesta, así como detener y golpear a los estudiantes.

Según cifras oficiales, el balance de la represión a las protestas en la capital chilena de este viernes es de al menos 308 detenidos y 167 heridos —5 de ellos de gravedad—.

Choques y represión policial

Los carabineros estuvieron involucrados en hechos de violencia al interior de los vagones del Metro de Santiago, en donde golpearon a muchos jóvenes estudiantes, según consta en varios videos compartidos especialmente en redes sociales.

En la estación de metro Puente Alto, los uniformados dispararon con fuego real para dispersar a los cientos de manifestantes que se encontraban en el lugar.

Además, en medio de una nueva jornada de protestas, un grupo de manifestantes prendió fuego a un bus este viernes cerca de la Plaza Baquedano de la capital, en respuesta a la violenta represión en esa zona. El hecho se suma a lo que en instancias gubernamentales y en los medios burgueses ha sido calificado como "desmanes", que en realidad es la reacción de un pueblo cansado de las medidas de este régimen que empobrece a los pobres y favorece a los ricos..

Asimismo, el edificio de la compañía eléctrica de capitales italianos ENE, ubicado en el centro de la capital chilena, ardió en llamas.

"Una tarifa justa es un derecho"

Desde el sindicato del metro apoyaron a los estudiantes. "Los más pobres terminan pagando gran parte de su ingreso en este servicio cuando, en realidad, nosotros entendemos que un transporte de calidad con una tarifa justa es un derecho", dijo Eric Campos, presidente del Sindicato Metro. "Compartimos la demanda de los estudiantes respecto de la rebaja de la tarifa, y tampoco estamos a favor de medidas (represivas) que pongan a riesgo a trabajadores o usuarios", explicó.

Campos consideró: "Todo indica que las movilizaciones van a continuar, tenemos 15 trabajadores heridos. Sin embargo, la respuesta del Gobierno hoy en día ha sido criminalizar a los jóvenes y aumentar la cantidad de Carabineros. Las respuestas deberían venir desde las políticas públicas", en referencia a que el régimen está disminuyendo el gasto social y aumentando las tarifas de servicios públicos para compensar las rebajas de impuestos a los empresarios.

Fuerte represión policial contra manifestantes

Durante la "evasión masiva", como llaman a la protesta social que han puesto en marcha incontables jóvenes para saltarse los vallados y pasar al Metro sin pagar, la Policía ha recurrido a fuego real, gases lacrimógenos y balas de goma en contra de los manifestantes.

Según consta en videos difundidos en las redes sociales, los carabineros han protagonizado hechos de violencia incluso al interior de los vagones del subterráneo de Santiago, en donde golpearon a decenas de estudiantes.

En las inmediaciones de la estación Agrícola, los habitantes protestaron haciendo sonar cacerolas, mientras algunos automovilistas se sumaron con el claxon de sus vehículos.

El aumento de pasaje se mantendrá

La ministra de Transporte, Gloria Hutt, descartó reconsiderar las tarifas de transporte y afirmó que "la decisión ya está establecida". Por su parte, la administración del Metro capitalino anunció que no prestará servicio en ninguna de sus líneas este sábado y domingo, y que se evaluarán las condiciones para decidir si se retoma la actividad el día lunes.

Había algo que llamaba la atención: "Se ocultó mucho el alza de los transportes públicos en los medios, no aparecía en los horarios en que la gente se busca informar. Quizá porque en Chile hay una tradición de estallidos sociales a partir de alzas en los servicios. Con esta medida, se logró saltar un cerco mediático y se hizo notar que se impuso un suba en una cuestión vital como es la tarifa de transporte", dijo a RT Miguel Urrutia, profesor de Sociología de la Universidad de Chile.

Los estudiantes corren, saltan, cantan en contra del aumento y reivindican luchar. Pero la respuesta oficial es dura. El presidente Sebastián Piñera se refirió al tema este viernes e incluso dijo que analizan aplicar la 'ley de seguridad del Estado', una norma que da facultades extraordinarias al Ejecutivo. Lo que habitualmente se conoce como Ley Antiterrorista.

Al profesor Urrutia no le llama la atención la reacción del gobierno pero considera que no hay que naturalizarlo: "Es la criminalización de las manifestaciones de descontento, inmediatamente son puestos a la par de actos delictuales, son señalados como violencia extrema. Hay una falta clara de ponderación de las autoridades. Tenemos un gobierno que tiene un componente pinochetista muy fuerte en su interior", consideró.

Los cálculos

El Transantiago es el sistema de Transporte público de Santiago de Chile, que empezó a funcionar en 2007 y es de propiedad mixta. "El metro es propiedad del Estado y el bus, privada. Pero la tarifa es integrada. Es decir: al pagar un dólar veinte centavos se puede subir al metro y a los buses pero de eso al Estado solo llegan 50 centavos", explicó Urrutia.

Varias fuentes coinciden en que desde que empezó a correr el nuevo sistema, el precio subió 22 veces. Pero, ¿cuánto representa eso en el salario de los chilenos y las chilenas?

"Es el modelo de desarrollo impulsado por los 'Chicago boys' que, entre otras cosas, les otorgó a los técnicos 'sabios' venidos de universidades norteamericanas las llaves de las políticas". Cristian Pérez, académico de la Universidad Diego Portales

"El pasaje subió a 820 pesos, más de un dólar. Es un impacto muy grande, sobre todo para los que cobran el salario mínimo [unos 300.000 pesos chilenos, equivalente a unos 400 dólares], que son muchos. Esta es una ciudad muy cara, en la que pagas mucho por energía, por agua caliente, por todo", explicó Cristian Pérez, académico de la Universidad Diego Portales.

Se calcula que respecto el salario mínimo el transporte significa el 20 % y tomando como ejemplo a un pensionado, el gasto de transporte llega a ocupar el 30 % de sus ingresos.

La Haine.

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Charlas en Elx y Alacant: "Educación para la guerra, educación para la paz. Modelos pedagógicos"

Tortuga Antimilitar - 20 October, 2019 - 00:00

El Grup Antimilitarista Tortuga os invita a participar en la charla coloquio impartida por el profesor de la Facultad de Educación de la UNED, y colaborador de nuestra página web, Agustín Velloso que, con el título "Educación para la guerra, educación para la paz. Modelos pedagógicos", reflexionará sobre diferentes formas de educar en distintos lugares del mundo, poniendo especial atención a la presencia de los valores y las propias instituciones militares en cada caso.

La actividad tendrá lugar de forma consecutiva los próximos días jueves 24 de octubre, en el café-librería Fahrenheit 451 de Alacant (c/ Elda 18), a las 19'00 horas, y el viernes 25, esta vez a las 20'00 horas en la sede de CNT de Elx (c/ San Roque, 7). El acto es gratuito y de libre asistencia.

Agustín Velloso es profesor de Política Comparada de la Educación Social en la Facultad de Educación de la UNED. Investiga, publica y enseña sobre la educación de poblaciones bajo ocupación militar (Palestina), en el exilio (República Árabe Saharaui Democrática), en guerra (Iraq), bajo dictadura (Guinea Ecuatorial) y para los refugiados.

Más información sobre el ponente.

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Comunicado de la CNT catalano-balear ante la actual situación en Catalunya

Tortuga Antimilitar - 20 October, 2019 - 00:00

En Catalunya tenemos un problema y no hay que ser muy listo para llegar a esta conclusión. No vamos a entrar aquí a analizar las causas ni tomaremos posición política por ninguna de las partes; en nuestra organización tenemos diferentes puntos de vista ante la reivindicación de parte del pueblo catalán para ejercer su derecho a la autodeterminación.

Pero si hay algo que define la trayectoria de la CNT, tanto a nivel estatal como catalán, es nuestro rechazo a la represión.

El Estado español ha demostrado una vez más que por mucho que la palabra “democracia” salga de su boca es de todo menos una democracia. Después de filtraciones inadmisibles de la sentencia a varios medios, evidenciando la falsedad de la separación de poderes, finalmente hoy nos llega una sentencia que, más allá de las afinidades o adversidades que se puedan tener con la clase política catalana y particularmente con las personas condenadas, nos afecta como organización que apuesta por la acción directa y la movilización social en la calle.

Tal y como está redactada la sentencia, cualquier acción pública, por muy no-violenta que sea, puede ser tipificada como delito de sedición: un piquete, una sentada, una paralización de desahucio… Esto es un ataque frontal a nuestros derechos fundamentales y no debemos ser ingenuos: tarde o temprano se usará contra nosotros. Es por eso que mostramos nuestra repulsa a esta sentencia y nos juntamos al clamor de gran parte de la sociedad catalana en contra de la misma.

Hemos visto últimamente barbaridades judiciales como la condena a los jóvenes de Altsasua y todas nos hemos solidarizado porque entendemos que es un ataque a los derechos fundamentales de las personas. También hemos vivido las acusaciones de terrorismo en las operaciones «Piñata» y «Pandora» contra compañeras que han sido enchironadas, incomunicadas… Vivimos el caso «Scala» y estamos hartas de ver cómo el Estado utiliza todas las herramientas de las que dispone para aniquilar cualquier iniciativa antagonista a su poder.

Somos pueblo, somos vecinos y vecinas, tenemos derecho a decidir nuestro futuro y nuestras vidas. No es una cuestión de banderas ni de patrias; es una cuestión de derechos individuales y colectivos. No solidarizarse hoy con nuestros vecinos y vecinas que están sufriendo la ley antiterrorista es mezquino y nada libertario, no condenar unas sentencias desproporcionadas es situarse junto a los represores. Sabemos que nuestra acción está en la calle exigiendo justicia y haciendo sentir nuestra voz, ofreciendo nuestra experiencia y aprender de la gente que nos acompaña, compartiendo y haciéndonos pueblo. Favoreciendo la creación de una semilla de resistencia y de dignidad. Las calles tienen que ser nuestras

Por toda la gente que ha sufrido y sufrirá la represión en nuestra casa y en todo el mundo, hemos de saber ser dignos como organización antiautoritaria y de clase trabajadora. Por eso estamos siempre a favor de las personas reprimidas por el estado. Porque el Estado, sea cual sea, es nuestro enemigo.

Nosotros sabemos cuál es nuestro lugar: en las carreteras, en los puestos de trabajo, en las universidades. Por la defensa de nuestros derechos.

Secretariado Permanente del Comité Regional de CNT Catalunya-Balears:
https://www.cnt.es/noticias/comunic...

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