Tortuga Antimilitar


Copa, ¿del rey?

Tortuga Antimilitar - fai 6 horas 27 min

Tengo un par de soluciones que podrían evitar la habitual chiflada al himno de España en las finales de la Copa del Rey de fútbol.

Ya es normal ver a la mitad del público pitando durante el himno. Excepto cuando juega el Bilbao contra el Barça, que pita la totalidad del público. El ruido es estruendoso y, claro, el himno no se escucha.

La solución de algunos es muy radical. Unos dicen que deberían anular el partido. Otros proponen que se sancione o expulse de la competición a los clubs a los que dicen pertenecer estas personas. Y otros, más duros, creen que se debe identificar y meter en prisión a las cincuenta mil personas que pitan el himno.

Yo creo que todo podría ser más sencillo.

Propongo, en primer lugar, que no suene ningún himno antes del partido. La segunda es que la Copa del Rey deje de llamarse Copa del Rey.

Seamos razonables, no nos dejemos llevar por los nacionalismos.

¿Por qué tiene que sonar el himno de España antes, durante o después de un evento deportivo?

El Gobierno de España asegura que todos los nacionalismos son malos. Dice que el nacionalismo es la peor cara de la política.

Pero, ¿no es el himno de España la banda sonora del nacionalismo español? ¿Me equivoco?

Y si el nacionalismo es considerado una expresión política, ¿que suene el himno de un país no es politizar un partido de fútbol?

¿Acaso suena el himno nacional antes de un concierto? ¿O de una obra de teatro? ¿O de un partido de Liga? ¿Por qué tiene que sonar en este partido en concreto?

Yo creo que es arriesgarse demasiado. Puede pasar que cincuenta mil tíos (que serían cien mil si se celebrara en el estadio Bernabéu, cuyos lavabos siguen en obras) reaccionen en contra de esta expresión política nacionalista.

La cuestión es tener claro quién hace el gesto político.

¿El que pone el himno o el que lo chifla?

La segunda solución sería la de cambiar el nombre de Copa del Rey por el de Copa de fútbol.

En muchos países de Europa existe la Copa de fútbol y nadie la llama Copa del Rey. ¿Qué tiene que ver el rey en todo esto de la Copa del Rey?

¿Se la inventado él? ¿La ha inspirado él? ¿La paga él? ¿Juega él?

Ya sabemos que es un gran atleta y que, de lo bueno que era, llegó a portar la bandera española, que tampoco es un símbolo nacionalista, en las Olimpiadas. Un gran campeón y un deportista notable, aparte de la pila de carreras universitarias y su montón de doctorados y honoris causas, logrados a base de estudiar y estudiar y estudiar y, sobre todo, hacer mucho deporte.

Pero, aun así, que yo sepa, no se inventó la competición de la Copa del Rey. Es más, la heredó de su padre, que tampoco la creó, porque la heredó del general Franco, entre otras cosas.

Entonces se llamaba la Copa del Generalísimo, otro gran atleta y notable cazador.

No sé por qué a alguien se le ocurrió en aquella época ponerle ese nombre.

Debía ser el mismo tipo que se inventó el palco de autoridades, quienes últimamente también se quejan de que les chiflan por todos lados y no les dejan menear sus negocios en los palcos tranquilamente.

Autoridades, himnos, reyes, políticos. ¿No sería mejor dejar a la gente en paz? ¿Desparecer un rato, aunque sea durante un partido de fútbol, de la vida de la gente?

Sólo queremos jugar como niños, con una pelotita.

Diario Público

Categorías: Tortuga Antimilitar

Veganismo, pastoreo extensivo y antiespecismo

Tortuga Antimilitar - fai 16 horas 19 min

Las personas veganas que eligen un modo de vida donde no entran los productos de origen animal realizan una acción difícil. Algunas de estas personas lo hacen porque consideran que es mejor para su salud y otras por un pudor ética determinado. Sobre los discursos de estos últimos quiero enfocar la atención.

El veganismo surge de un ámbito urbano influenciado en extremo por el individualismo. De tal manera que le cuesta transcender en el hecho de que los animales no somos individuos aislados, sino que formamos parte de un todo, tenemos un rol en el ecosistema y que quebrantar el ciclo de la naturaleza no es inocuo.

En el ámbito rural, en cambio, el humano tiene la capacidad de jugar un papel positivo con el resto de seres vivos. Ciertas ideas veganas nos alejan de la convivencia con los animales, hasta el punto que desconocen estos tipos de vínculos. Vínculos milenarios que se ven atacados por la modernidad. El resultado final es dejar que el medio natural del humano sea inevitablemente la ciudad.

Se confunde "equivalencia" con igualdad. No somos iguales al resto de animales. Ni siquiera entre ellos son iguales. Ni debiéramos pretender humanizar a los animales. Cada animal tiene sus propias características, necesidades y rol con el medio. Pero sí, tenemos el mismo valor. Por ello somos seres sujetos a un respeto en el cual no es aceptable moralmente la masacre o el exterminio. Pero esto no implica que no tengamos ningún tipo de relación de interés o que incluso no nos comamos los unos a los otros. Este tipo de relaciones son parte de la naturaleza. La muerte se ha convertido en un tabú en esta sociedad y el ciclo de la vida ya no se comprende.

¿Que ocurre cuando el animalismo juega un papel de Poder, utilizando el aparato del Estado, imponiéndonos sus ideas como si fuera una Verdad incuestionable?

Su crítica a la gran Industria hiperdestructiva entra en una contradicción permanente pues es, hoy por hoy, la única forma de alimentar las megalópolis donde suelen vivir. La defensa a los animales se convierte en una moda estética y política que usa a los animales para obtener Poder. Al final gente que no le importa lo mas mínimo los animales moviliza a través de discursos para conseguir nichos de poder. Las mentes se polarizan. Surgen los enemigos, y la caza de brujas. Al convertirse en una ideología instrumentalizada, los valores de defensa animal son pervertidos, y en la práctica, están contribuyendo a la extinción de los mismos animales y del ecosistema.

Su renuncia a la domesticación y su apuesta total por territorios prístinos y salvajes 1 sin influencia humana 2 significa destruir la milenaria gestión antrópica de la que dependen muchísimas especies, animales y vegetales. Todo un legado cultural arrojado a la basura. Prácticas que conservan bien el medio natural, que pueden ser la clave en un futuro para la supervivencia y la soberanía alimentaria y política. Actualmente con el fomento disparatado de las importaciones-exportaciones se puede hacer que un territorio enorme lleno de gente no produzca apenas comida. Mírese, por ejemplo, al País Vasco que importa el 80% de la comida que necesita.

Que el toro de lidia se extinga puede que no sea extremadamente grave, pero que se extinga éste, las vacas, los cerdos, las miles de razas de gallinas adaptadas a cada clima, las cientas de ovejas, cabras, caballos, conejos con los que convivimos... altera, y mucho, el medio. Someterlos a una salvajización forzada toca también el maltrato, ya que no es entender sus necesidades reales 3. Tener estos animales como mascotas no es factible. Y tampoco les otorga una dignidad mayor.

Crear unos funcionarios que los cuiden sólo para conservar las razas es antieconómico, y les atrofiaría como especies ya que han sido seleccionados a lo largo de siglos para tener una función. Y acabaría, además, jugando el papel de los zoos. Desde el prisma antiespecista seguiría siendo una práctica no ética.

La muerte de múltiple biodiversidad vegetal seria una tragedia. Y los Parques Naturales que tanto gustan y que sirven de ejemplo serían destruidos finalmente, porque están asociados durante miles de años a estas especies domesticadas. No se puede negar 9.000 millones de años de sopetón a golpe de decretazo o por imposición.

Un cabrero amigo mío me explicaba hace pocos días que le están intentando expulsar de una red de grupos de consumo por presiones y tejemanejes de los adeptos a la teoría "antiespecista". Le acusan de explotador por ser pastor.

En plena sierra de Gredos, mi amigo es un pastor (aunque es mucho más que su profesión) que sale al monte sí o sí: en plena lluvia invernal, con nieve, cuando tiene fiebre, en navidad o en el primero de mayo, sin vacaciones ni fines de semana. Él hace pastoreo y no ganadería. No las deja sueltas a la deriva como se hace con las vacas sino que las guía en un careo pensado previamente que incluye multitud de variables. El careo permite una gestión excelente del monte y su pasto pues se lleva a los animales en el momento adecuado al sitio adecuado, rotando, alternando y dando su tiempo de regeneración a cada espacio del monte. Cuando surgen momentos de emergencia grave en que no puede estar aquí o allí no le faltan los amigos para ayudarle.

Antes de seguir, he de explicar que los grupos de consumo son uniones directas de consumidores y productores muy beneficiosas para rebaños pequeños como el de mi amigo. Estos grupos tienen un potencial enorme y son de un gran valor. Suelen estar formados por personas interesadas en productores alejados del mundo nocivo del lucro a toda costa.

Mi amigo sale todos los días y no guarda como forraje más que algo de ramón de olivo y alguna alpaca de heno. Sus cabras, que son pocas para el ratio actual, están lustrosas, gordas y dan una leche magnífica que le permite fabricar unos quesos muy apreciados. Es necesario añadir el hecho de que casi nunca enferman.

No recibe subvenciones de ninguna clase que, como nos recordaba Pedro Montserrat "tanto condicionan, esclavizan". 4

No paga la fortuna que hay que desembolsar a los miembros del comité regulador de lo "ecológico" aún siendo su queso uno de los más ecológicos de lo que llaman España.

No usa antibióticos para el secado de las ubres; la esperanza de vida de sus cabras es altísima comparada con las cabras estabuladas de la industria; cría a los cabritos de forma natural y no usaleche en polvo de laboratorio; da pienso a las madres en lactación de forma moderadísima (y necesaria para que las mamás no sufran desgaste); no alarga el periodo de ordeño de forma interminable; ordeña a mano y esquiva las mastitis producidas por máquinas que, (a pesar de la destreza y esfuerzo de engolados ingenieros y facultades brahmánicas), no han conseguido igualar, en cuanto a bacteriología se refiere, al ordeño manual.

Sacrifica él mismo a los cabritillos con la conciencia de que el sufrimiento debe ser el menor posible, ¡faltaría más!; no lleva a los cabritos al matadero industrial donde se encuentra la muerte desespiritualizada y deshumanizante 5.

Una pequeña cooperativa hortícola agroecológica de las cercanías cierra maravillosamente el ciclo del estiércol acumulado en su cuadra y su corral, llevándoselo para mejorar la calidad de su compost; no pasteuriza la leche ni usa lisozima ni conservantes en sus quesos6; cuida el sonido de su cencerrada y se preocupa por la belleza de sus animales.

Entiende el pastoreo como una obra de arte y un acto de jardinería serrana donde la floresta del monte se va podando, el suelo se va fertilizando, la biodiversidad aumentando, los coprófagos avanzando, los descomponedores dinamizando, las aves criando y las raposas proliferando.

Su queso no se exporta a miles de kilómetros para saciar el goce insaciable de una élite sibarita cubierta de vergüenza que se revuelca satisfecha en su fiemo mientras cientos de millones de personas pasan hambre diaria y soportan la esclavitud.

Sufre una crisis cada mes, doce al año, porque propietarios, rentistas y funcionarios se alimentan de su sudor. Lleva cinco años lidiando para que el ilustre y excelentísimo arquitecto municipal le legalice su humilde tenado. Por supuesto, ellos pueden tardar meses y años en contestar a una instancia o solicitud de un simple plebeyo pero si una de estas egregias autoridades te hace una exigencia tienes quince días hábiles, tic tac, tic tac.

La presión que sufre este compañero es altísima, a pesar que muchos miren su oficio de forma bucólica, idílica o paradisíaca, ya que tiene que controlar miles de pautas para que todo salga bien.

Todos los días necesita una energía vital fundamental para que su trabajo funcione, y a veces se juega el cuello en situaciones que podrían ser fácilmente solucionables si las eminentes y prestigiosas potestades no se hubiera dedicado a entorpecer y eliminar infraestructuras antiguas
que funcionaban bastante bien.

Una cosa demencial de la Sierra de Gredos son las siete pruebas de Hércules a las que te somete la Administración (forma suave, aguada, blandita, dulce, apacible, tierna de llamar al Estado) para la trastermitancia porque las montañas están partidas por una línea invisible, pero bien real, que separa la jurisdicción de las diferentes delegaciones del Estado central, llamados pomposamente "autónomos".

Es disparatado que se trate como delincuentes y, se arruine de cuando en cuando, a los pastorespor no tener una guía, 7 algún crotal 8 o un inmundo papelajo, mientras a toda máquina, el Estado crea, impulsa, concentra y fomenta una industria ganadera hiperintensiva que un día de estos nos va a enviar una zoonosis 9 apocalíptica.

A la acusación de ser un negrero con sus cabras que le lanza el veganismo, él contesta que sus cabras viven mejor que él y, que en todo caso, si hubiera que buscar un explotado, sería él mismo sin lugar a dudas. Pero no se siente un explotado por sus cabras ni un explotador para con ellas sino alguien que cumple con un deber para la pervivencia de algo valiosísimo para el presente y el futuro: esto es, la lucha diaria por el pastoreo extensivo y la defensa activa de una ruralidad más necesaria que nunca. Pues es en el ámbito rural donde se encuentran las mejores posibilidades de construir comunidad, libertad, democracia (no confundir con la actual dictadura parlamentaria y partitocrática), justicia y equilibrio con la naturaleza.

Mi compañero no discrimina a las cabras por ser de otra especie, al contrario, las ama y son su familia. Las cabras son un fin en si mismo, pero como todos los seres vivientes del planeta también son un medio para los demás. Son animales que han evolucionado junto al humano a través de la domesticación durante los últimos miles de años. El nivel del diálogo no hablado que se puede alcanzar entre cuidador y animales es asombroso y es el resultado de un esfuerzo y relación milenaria entre especies.

El baserritarra Xabi, del caserío Aritztizabal nos recuerda los deberes del pastor insertos en la palabra pastoreo en euskera, en francés, en inglés y en castellano: "El ser humano ha de cuidar (artzain), debe elevar (eleveur), debe guiar (shepherd) y debe alimentar (pastoreo). El pastor no debe o no tiene derecho a depredar, a explotar a las ovejas o cabras. No debe mirar si puede, si no, si se debe".

El veganismo como ideología concreta y definida, -no nos referimos al amor por los animales que desde siempre ha estado presente en nuestra cultura- es originario de la cultura anglosajona y llegó a España hace bastantes años. Se quedó en la marginalidad de un pequeño sector del mundo libertario ibérico, que además ya poseía una larga tradición vegetariana. Nunca llegó a ser mayoritario pero se ganó su sitio gracias a sus reflexiones sobre la relación con el mundo animal. Es posible que aterrizara en nuestra península de otras maneras pero las desconozco.

La influencia libertaria mantuvo al primer veganismo ibérico en la renuncia a la coacción estatal para la extensión de sus ideas y lo apostó todo al ejemplo personal, a la difusión, a la persuasión, a la disciplina, a la voluntad, a la moralidad y al fomento de la reflexión. Se renunció a la lucha por la conquista del Estado para imponer estos principios al resto de semejantes por considerarlo inmoral y nefasto para la libertad y dignidad de los miembros de la humanidad.

El veganismo cuajó en los ambientes libertarios más influenciados por el marxismo cultural posmoderno italiano y francés. Personajes como Derrida, Deleuze o Foucault mandaron destruir (deconstruir en su oscuro fetichismo linguístico) todos los pilares filosóficos positivos del humanismo europeo porque decían, coartaban su individualidad, su diferencia. El resultado fue dar legitimación y vía libre a la tiranía de unos individuos contra otros, idóneo para el capitalismo.

Cualquier moralidad o código ético fue condenada por opresivo y se ensalzó la libertad negativa (no con los demás, sino contra los demás). Esto le hizo converger con el liberalismo burgüés mondo y lirondo.

Todo el posmodernismo en bloque procede directamente de Heidegger y Nietzsche. Este último autor caló seriamente en el veganismo libertario y machacó hasta hacer desaparecer la tradicional idea anarquista de amor al amor (legado axial del primer cristianismo). Los veganos se transformaron en un amasijo de seres odiantes. También, todo hay que decirlo, influenciados por la supuesta rebeldía y pose de la cultura punk anglosajona.

Es curioso que fuera Ortega y Gasset quien más hiciera por la difusión en España de las ideas del alemán Nietzsche. Se dio de esta forma rienda suelta al odio y este campó a sus anchas. Ortega y Gasset fue el principal ideólogo del franquismo y enemigo número uno de lo que llamaba "aldeanismo" ibérico rural. Siempre recomendó extirpar este "plebeyismo" ruralista con un buen cirujano de hierro. Señaló al mundo rural popular tradicional como el auténtico problema de España, una anomalía comparada con el norte europeo. El Estado debía meter en cintura a un mundo rural que miraba de igual a igual a las élites, no las respetaba, las rechazaba y se negaba a obedecerlas.

Discípulo de Nietzsche desde siempre ha sido también el gran auctoritas romana Fernando Savater. Conocida de sobra es su monomanía individualista (pura deshermandad), porque se nos sembró al la fuerza durante años por decreto del Ministerio de Educación. Savater, enemigo implacable del "provincianismo" y partidario desvergonzado de un Estado todopoderoso, también se ha reconocido públicamente como discípulo de Max Stirner. Aquel que decía: "Yo no quiero ni la libertad ni la igualdad de los hombres; lo único que quiero es ejercer poder sobre ellos y convertirlos en mi propiedad, esto es, gozar de ellos 10".

Para Ortega y Gasset el problema radicaba en que "en España no ha habido apenas feudalismo; solo que esto lejos de ser una virtud, fue nuestra primera gran desgracia y la causa de todas las demás... 11". La resistencia milenaria de la sociedad concejil y comunal a la Iglesia, las monarquías y noblezas le daban la razón a este célebre liberal-fascista: para que el Estado prevaleciera y se alzara más alto era necesario convertir en polvo el mundo rural popular tradicional.

En su apología de las minorías selectas, Ortega identificará el problema ibérico con la falta de feudalismo, con la ausencia de verdaderos siervos. Las gentes de la ruralidad ibérica tradicional se criaban en la horizontalidad del concejo abierto, del comunal, del colectivismo; mientras que en su adorada Alemania -en la que él pasará siete años de su vida- la gente para aquél entonces, ya se criaba en la jerarquía y miraba con respeto y veneración a sus élites y, además, sabían desde pequeños que su función en la vida no es otra que obedecer. Cuando vuelva a la península ibérica añorará la obediencia y el respeto del Knecht (siervo) al Herr (señor).

Recomendará Ortega orientar toda la política del Estado español a cambiar esta situación, a destruir el foco (la ruralidad ibérica) de todo esto, dado que "la masa ha venido al mundo para ser dirigida, influida, representada, organizada. Esa es su misión"... "no ha venido al mundo para hacer todo eso por sí. Necesita referir su vida a la instancia superior, constituida por las minorías excelentes 12”.
Desde 1953 a 1978 entre seis y siete millones de personas engrosarán las grises ciudades. El Estado necesitaba trabajadores para la industria. Muchos se irán del campo avergonzados de ser unos “paletos atrasados” sin dinero, como decía la radio, el cine, los ingenieros, los funcionarios y los ricos. Muchos también, se montarán en su cabeza toda una imaginaria justificación de hambre extrema y miseria para poder explicar su decisión desde la exculpación y no como algo fruto del autoodio y las nuevas ansias de riqueza. Otros serán expulsados manu militari para construir pantanos, plantaciones de pinos industriales, minas, infraestructuras.

Ortega y Gasset y Nietzsche serán ambos unos enamorados del sistema de castas planteado por Platón y el Islam, y tendrán la misma concepción de la mujer. Ortega afirmará que la mujer es “una forma de humanidad inferior a la varonil”. Nietzsche en sus legados o Nachlass dejará escrito que: “Es condición cruel fundamental de toda formación, que la Esclavitud pertenece a la esencia de una Cultura... la miseria de la masa que vive fatigosamente debe aumentar aún más, para que haga posible a un número restringido de hombres olímpicos la producción del mundo del arte. […] De la molicie del hombre moderno han nacido las tremendas crisis sociales del presente, contra las cuales me atrevo a recomendar un remedio que se encuentra en la esencia de la naturaleza: la Esclavitud”. 13

La utopía política de este pensamiento alemán es una organización basada en la división de castas entre el trabajo forzado de la mayoría (Zwangs-Arbeit) y el trabajo libre o el ocio de la minoría (Frei- Arbeit). Nietzsche elogia el Manu Smriti (Código de Manú) escrito por los arios indios que codifica el sistema de castas hereditario y las etapas de la vida de los “nacidos dos veces” (miembros de las tres castas superiores). Afirma que la superioridad filosófica de este código hindú radica en que: “son los estamentos aristocráticos, los filósofos y los guerreros, quienes con ese Código controlan a la Multitud (Menge)”. 14

Para Nietzsche la explotación del hombre por el hombre pertenece a la esencia de la Vida y por ello es una consecuencia real de la Voluntad de Poder. Para Nietzsche la forma-Estado debe ser metafóricamente un arco de hierro semicircular que sirve para asegurar una cadena a la garganta del esclavo. Lo definirá así: “lo que entendemos por Estado, únicamente son “grilletes de hierro”, que aprietan el proceso social” para buscar la generación y el mantenimiento de los Genios. Estos grilletes de hierro son la precondición necesaria para mantener a las castas separadas químicamente, es decir, conseguir que los trabajadores sean Nitch-Menschen (No-Hombres), un Über-Tier (Superanimal) o Sache (Cosas).

Nietzsche abomina del socratismo. Según él, en este filósofo griego, al que llama “plebeyo” 15, se encuentra la perniciosa idea de la Democracia y su tendencia a la extinción del Estado. Nietzsche propone extirpar de Europa esta cosmovisión del pueblo llano que dificulta el dominio de “los Grandes Individuos”, de “los Genios” y entorpece el desarrollo del “Arte germánico” y de Alemania, la auténtica sede del oráculo del Arte.

Para extirpar el humanismo libertario que, según Nietzsche, ha infectado Europa corroyendo el poder de los “hombres escogidos”, propone básicamente tres medios.

Uno: reintroducir la esclavitud sin complejos con "la masiva importación de pueblos bárbaros de Asia y África". Se fija en el Islam y en China (a la que califica de productor de "industriosas hormigas"), y en cómo ambos, le pueden dar a Europa trabajadores que se dejen explotar sin casi
conflictos sociales ni cuestiones morales.

Dos: el Ejército "para tener al pueblo sometido, para hacerse someter y obedecer".

Y tres: la Escuela. En 1872 presenta su plan educativo en Sociedad Académica de Basilea en la que hablará de un aprendizaje para la obediencia/sumisión y la anulación de todo atisbo de autonomía. A las castas inferiores, los no-Genios, se les debe proveer de educación estilo dórico, instrucción con sufrimiento. Explica que se les debe mantener en la sana ignorancia, la autorepresión, la carencia de ressentiment/envidia hacia los superiores y en el amor al destino que les tocó en el eterno orden jerárquico de la Naturaleza. 16

¿Porqué entonces el izquierdismo radical decía (y dice) tan alto, y tan insistentemente, ser seguidor de Nietzsche? En el individualismo extremo, hedonista y agresivamente antihumanista se encuentra la respuesta. El asunto es que el veganismo quedó indiscutiblemente influenciado por este filósofo y su porteador el izquierdismo posmoderno.

Notable es el caso de Ruth Toledano, escritora galardonada vitaliciamente con todos los honores de Estado por los dos grandes partidos al alimón. Actual referente del animalismo, también es vocera habitual del gran consorcio empresarial y banquero El País; defensora a ultranza del feminismo más sexista y draconiano; y partidaria de la corporación de jerarcas ultrasubvencionada, paraestatal y procensura llamada LGTBI.

Como Ortega o Nietzsche con su lucha contra el "aldeanismo" rural, Ruth Toledano levanta la bandera contra lo que ella ha llamado el "garrulismo" rural. 17

Es ridículo que esta señora que frecuenta permanentemente los salones del poder de las estériles urbes, donde la élite decide el maltrato diario y generalizado a millones de seres, nos dé lecciones de trato a los animales.

Es asombroso que esta cronista, que se presta encantada a ser parte de de las tribunas mediáticas centradas en la domesticación mental y emocional, y en multiplicar al máximo los índices de dividendos, nos hable de garrulismo.

Es sorprendente que esta señora vaya al ámbito rural, con todo despliegue de medios, para dar lecciones de ética, cuando es fiel servidora "del más frío de todos los monstruos", Nietzsche dixit.

Por otro lado, Toledano tiene el mérito de haber sido la primera en crear una sección antiespecista en un periódico de audiencia de masas. Sección que ella misma ha titulado El Caballo de Nietzsche.

Ortega y Gasset, nuestro Nietzsche ibérico, mamará la cultura alemana que tiene sobre todo de Hegel. Karl Marx también será un fiel discípulo de Hegel. Para Hegel, que se inspira en el modelo prusiano y en los aristoi de Platón:

"toda actividad tiene su principio y su ejecución en la unidad decisiva de un jefe" [...] "En el Estado es donde se realiza concreta y positivamente la libertad" [...] "El hombre sólo tiene una existencia racional en el Estado" [...] "La moralidad del individuo consiste en cumplir los
deberes de su condición social" [...] "Todo lo que el hombre es se lo debe al Estado; sólodentro de él tiene su ser. Todo el valor que el hombre posee, toda su realidad espiritual la tiene a través del Estado".

El Estado es, como dice Hegel, nada menos que "das irdische-Göttliche", lo terrenal divino. Se comprende después de todo lo dicho que el actual izquierdismo medio marxista, medio nietzscheniano, no se sienta identificados ni un ápice con el sublime ejemplo humano y moral que nos han trasmitido nuestros antepasados del mundo rural popular tradicional. No esperemos mucho aprecio al pastoreo extensivo, a los pequeños apicultores o a los que cuidan gallinas camperas por especistas y explotadores.

Por otro lado, se ha de recordar que el veganismo también traía asuntos de enjundia: como por ejemplo, su crítica a los hábitos cotidianos y la complicidad con el maltrato animal; su oposición a la vivisección y la experimentación en animales, su preocupación por los animales presos de circos y acuarios; su apuesta por la acción directa contra la industria; su rechazo total al confinamiento ganadero; su interés por la trazabilidad de los alimentos, etc. Pero el centrarse en lo específico les impedía ver la amplitud de la realidad y esto les ha conducido al error, al error de no entender que existe una domesticación animal positiva y de gran altura moral.

El primer veganismo fue antiprogresista con algunos puntos de vista genuinos, que le unían al primitivismo. Pero con la llegada de organizaciones más pragmáticas y bien insertas en el estatu quo, estas ideas fueron desplazadas y se abrió paso la tradicional filosofía de la socialdemocracia y el liberalismo: esto es, el pensamiento de la ilustración, estatalizante, modernizante, industrial, tecnoentusiasta y seguidor de la Teoría del Progreso (que falsea la historia insistiendo en que es una curva ascendente desde lo malo a lo bueno).

Todo este ambiente ultraurbano y progresista no podía significar más que la condena del ámbito rural con su gente, su historia, sus luchas, sus tradiciones, sus positividades, sus peculiaridades. Todo esto quedó relegado al olvido y al desprecio más cruel e insensato. Al mundo rural popular tradicional se le hizo la damnatio memoriae (condena de la memoria) que hacia el imperio romano a sus enemigos.

Por otro lado, el franquismo con su desarrollismo y el enorme esfuerzo propagandístico antirural que lo acompañó, terminó por conseguir hacernos olvidar el campo y sus gentes, y con ello la importancia del pastoreo extensivo. El franquismo necesitaba seres humanos desarraigados y aculturados para sus planes industriales, militares, capitalistas y funcionariales. Este moldeamiento de almas desde el Estado ha sido un éxito indiscutible, que se ha mantenido después de la transición.

Por lo tanto, este primer veganismo vivió de espaldas a nuestra historia rural, asumiendo el relato liberal y mentiroso que a partir de 1812 se hizo de nuestra historia rural. De este modo era incapaz de diferenciar entre la relación de nuestros antepasados con los animales a través del pastoreo extensivo y la industria, sus ciudades, sus ejércitos y todo su aparato.

No le interesó al veganismo este mundo ibérico repleto de pastoreo extensivo. No le importó la existencia milenaria del concejo abierto o la igualdad jurídica de hombres y mujeres en el funcionamiento de este; o las decenas de prácticas de hacendera; o los bienes comunalesconcejiles; o los fueros municipales y cartas de población con sus normas medioambientales, sociales y pastoriles; o las parzonerías, facerías, tratados o costumbres; no le interesó el derechoconsuetudinario no romano, ni tampoco el sistema de dulas pastoriles comunitarias. Nada dijeron sobre la histórica confusión académica entre propiedad y jurisdicción nobiliaria. Nada sobre la diferencia abismal entre cristianismo y catolicismo.

No valoró la increíble solera, en cuanto a resistencia antiestatal se refiere, de nuestros ancestros rurales. Pasaba por encima la heroica y masiva resistencia que en estos últimos quinientos años se ha llevado a cabo contra el Ejército y sus quintas. Ninguna referencia se encuentra en sus principales textos a la resistencia antindustrial de las gentes de nuestra ruralidad, ni a la abolición de la esclavitud romana, ni a las milicias concejiles, ni al cuidado de los árboles.

Nada de la música, los bailes, los idiomas, las semillas, las multitud de razas animales locales, la enorme variedad de valiosas técnicas; o de la alta tecnología convivencial que se desarrollaba en comarcas, pueblos, vecindarios, familias extensas y nucleares. No quisieron valorar la relación impresionante que se había conseguido entre animales y humanos con la tracción animal y la condenaron en bloque.

Poco podían saber de las tres negaciones fundamentales de los campesinos navarros del XIX: no a los ricos, no a la ciudad, no al ejército. Aunque se podían haber preguntado porqué los más importantes círculos carlistas se terminaron convirtiendo en ateneos libertarios; o porqué escribió Joaquín Costa lo que escribió sobre el colectivismo agrario, las cofradías o las hermandades.

El Estado está obligado a fomentar el capitalismo puesto que cuanto mejor vayan los negocios de toda índole más puede fiscalizar, y por lo tanto, más dinero y más poder. Más clientelismo y más gobernabilidad; más capacidad a todos los niveles para competir con otros Estados a nivel global.

Por eso era, -y es-, fundamental azuzar la codicia, la avaricia y la voluntad de poder que son los fundamentos del liberalismo industrial. El liberalismo es la ideología de la revolución industrial y el Estado es una corporación que por encima de todo busca dos cosas: mantener su poder y aumentarlo. Un error grave de nuestros días es pensar que el Estado se puede "asaltar" desde las buenas intenciones, cuando lo cierto es que él es el que asalta. Todos los que insisten en la lucha por la conquista del Estado son conquistados por él desde el primer momento.

Nuestro mundo rural no se extinguió por atrasado sino que fue extinguido contra su voluntad. El mundo libertario cometió el error de no autogestionarse el saber y el conocimiento y delegó el estudio y la reflexión en la socialdemocracia y el marxismo cultural (apoltronados en las templos universitarios), con lo que sus miembros fueron instrumentalizados en multitud de ocasiones como cabezas de turco, tontos útiles, fuerzas de choque.

A su vez el Estado instrumentaliza al veganismo (como ya hace con los partidos, nacionalismos, ecologismo, feminismo) para dividir la sociedad porque la fortaleza de los vínculos sociales hace casi imposible la gobernanza. El Estado convierte ciertas corrientes de ideas en religiones políticas para atomizar y elevar el enfrentamiento interpersonal.

Este análisis no es fruto de una conspiranoia sino que se trata de dar luz a lo que significa la Razón de Estado, el sentido de Estado y la polemología.

Mantener la atomización con mil políticas directas e indirectas, sobre todo alimentando la degradación moral, hace casi inviable el cuajado de cualquier tipo de comunidad. Toda comunidad no institucionalizada representa una amenaza para el Estado.

La acción clave del Estado contra las fuerzas cohesivas de la sociedad es mantener una filosofía que carezca de una dimensión renovadora capaz de trascender el imperio de lo establecido y que aporte nuevos modos de ser y de pensar. Es necesario que el discurso político, mediático, cultural y epistemológico esté lleno de contenido polémico y erístico, pero que se mantenga lejos de una perspectiva antisistémica y, que no se conozca otra legitimidad normativa que la del propio "sistema". No se ha de rebasar los estrechos límites impuestos por el discurso establecido y por los intereses del status quo. Se ha de discutir sin cesar sobre determinadas anomalías y disfunciones de la realidad, pero no sobre sus causas últimas. Todo está permitido, menos poner en duda los fundamentos del Todo. Las disputas entre los diversos individuos y grupos sociales no deben tener otro fin que el de sacar mayor provecho del "sistema", y en modo alguno el de negarlo o abolirlo.

Todo se debe reducir a luchas por el poder, no por un mundo más justo y humano.

La paradoja de nuestra sociedad no puede ser mayor: desmedidamente ambicioso e insaciable a la hora de exigir bienes materiales, el individuo medio se contenta, a nivel humano, moral y espiritual, con los pésimos valores que le ofrecen los administradores del poder.

El conocimiento de la realidad deja de ser conocimiento gestado por la propia conciencia para pasar a ser un producto de la opinión pública dominante. Una vez eliminado el intelecto independiente se elimina al individuo como praxis soberana. Unas masas que no reconozcan por sí mismas su verdadera condición existencial y la juzguen con el prisma de la clase dominante están condenadas a vivir en estado de subordinación y sumisión. 18

A cualquier propuesta seria de levantar los cimientos de una revolución integral, que plantee la cuestión de la libertad, se le cierra inmediatamente la posibilidad de entrar en el debate. Editoriales, periódicos, televisiones, universidades lanzan un anathema sit19 para continuar como si nada su fomento y multiplicación del egoísmo, el espíritu de lucro, la insolidaridad y la guerra de todos contra todos. Se mira por encima del hombro y hasta se compadece a quienes todavía no han desterrado de su alma el amor al amor.

Motivos todos estos que por sí solos demuestran su carácter intrínsecamente nihilista, por mucho que se engalane y disfrace de democracia, de sociedad civil y de Estado de derecho.

Para permitir el crecimiento del poder Estatal se efectuaron dos cosas: los sólidos vínculos de la comunidad rural popular tradicional y la red de relaciones solidarias de la seguridad social autorganizada del movimiento obrero de principios del siglo XX, tuvieron que ser desmantelados. El segundo lo destruyó el ejército con una carnicería en 1936-39 y al primero se le dio la estocada en 1953 con la derrota de la última bolsa de resistencia maqui.

Para sustituir estas dos peligrosas redes comunitarias horizontales se importó las ideas alemanas bismarkianas: en especial la del estado de bienestar.

El militar Bismark ideó el welfare state porqué necesitaba hacer la guerra en dos frentes y para ello era necesario cancelar el frente interior o tercer frente. Desmanteló por decreto la red social autorganizada del movimiento obrero alemán llena de individuos no vinculados al Estado y la sustituyó por un aparato institucional de arriba a abajo. Todo esto se acompañó con un enorme esfuerzo propagandístico y escolar de nacionalización de masas repleto de un bombardeo mental extremo de chovinismo.

Esto permitió que millones de jóvenes se sintieran parte del Estado y marcharan sin rechistar a morir a las trincheras. Es curioso que esta idea militar de fusión pueblo-Estado sea hoy la idea insignia de todo el izquierdismo español.

Los militares españoles copiaron a Alemania una vez más, y en 1963 el ministro de Trabajo del Movimiento Nacional Gorría levantaba el estado de bienestar español, que continuarían los partidos políticos del parlamentarismo hasta nuestros días.

Otro aspecto a resaltar es que el veganismo procedía de las cosmovisiones angloamericanas dominantes como el neopositivismo y el pragmatismo y su culto obsesivo a la facticidad como único criterio de verdad.

Representante de estas cosmovisiones es Peter Singer, autor de Liberación Animal. Singer hunde su sistema de ideas en el hedonismo moderno y su pánico al dolor y al sufrimiento. Entiende la ética sobre todo como ausencia total de estos. Su maestro es el utilitarista Jeremías Benthan, padre de una variante del individualismo burgués que rinde culto a la privacy, al bienestar material, al interés propio y a la razón instrumental. Su contundente lema es: "la felicidad consiste en gozar de los placeres y en evitar el dolor". Pensamientos a ras de suelo perfectos para erradicar todo propuesta emancipatoria.

Además, la cultura angloamericana trajo en su interior el pesimismo antropológico, algo casi ausente en nuestras tradición libertaria ibérica, humanista cien por cien. Este pesimismo antropológico abrió las puertas a la misantropía y desató todavía más el odio. Esto ayudó mucho a que el veganismo se desquiciara y fuera permitiendo la influencia de propuestas estatalistas como las animalistas.

Los animalistas jacobinos actuales están centrados en el endurecimiento del código penal, en la necesidad de más "sepronas", nuevas cárceles, más jueces, más leyes integrales, nuevas normativas, nuevos requisitos, más clausulas y obligaciones, nuevas regulaciones, más requerimientos, más administraciones, más ministerios, nuevas consejerías, más observatorios, nuevos comisionados, más oficinas, nuevos paquetes de subvenciones, más cuerpos de especialistas, nuevas secretarias, nuevas mesas ejecutivas, más agencias, nuevos institutos, más sucursales, nuevas filiales, más delegaciones, más gabinetes y negociados, nuevos despachos e intendencias, y así hasta el esperpento y la más colosal desvergüenza. Más y más funcionarios para la loable "protección de los animales".

Dentro de su definición de animales que hace este animalismo no entramos los seres humanos porque, si así fuera, tendrían en cuenta la megaexplotación fiscal que para la gente corriente suponen sus propuestas y, lo extremadamente liberticida que significa dar todavía más poder a la nomenklatura venal, paniaguada, hedonista, déspota, obsesionada patológicamente con el ocio, el bienestar y el confort, saqueadora, caprichosa, placerista, más que hiper-hiper-hiper burguesa, hipócrita, paternalista, clasista, con una voluntad de dominar infinita, garbancera, glotona, esclavista, cínica, corrupta, dura de corazón y extremadamente agresiva y desalmada cuando la gente común levanta mínimamente la cabeza.

La verdad es que las señorías de ambos sexos que rigen el mundo no hacen nada bien, con la excepción de velar por sus propios intereses, una faceta de su personalidad en la que se revelan como consumados expertos.

Con la expulsión histórica de los pastores y sus rebaños de Parques Nacionales, Naturales, Reservas, LICs, PRUGs, IGIs, PORNs... muchísimos animales silvestres se vieron gravemente perjudicados. Las bajas y animales de desvieje de los rebaños han sido y son muy importantes para buitres, alimoches, quebrantahuesos, córvidos, cuervos, chovas, piquigualdas y piquirrojas, cornejas, lobos, zorros, garduñas, jabalíes, melandros, osos pardos, bárragos, garrapatas, larvas, coprófagos, lumbrícidos, hongos, bacterias, y descomponedores y recicladores de todo tipo.

Es curioso que esta idea de montes sin pastores fuera compartida por los altos funcionarios del régimen franquista y, actualmente, por lo más granado del izquierdismo. Existe una convergencia total entre el famoso falangista Pedro Pidal, Marqués de Villaviciosa 20, y lo más exquisito del izquierdismo "radical".

El fuerte estatalismo de los animalistas les lleva, a toda máquina, a las tesis de Gaia de James Lovelock y su ecofascismo. Que el planeta es un ser vivo, es algo interesante de las tesis sobre Gaia pero Lovelock olvida la complejidad de los seres humanos y los reduce a plaga maligna a controlar por el Estado. Se debe recordar que el fascismo lo define Musolini en tres aspectos básicos: todo en el Estado, nada contra el Estado, nada fuera del Estado.

Todo esto entronca magníficamente con la llamada "ecología profunda" que responsabiliza a los todos los humanos en bloque, -sin distinciones-, de este desastre, exonerando de esta manera a la Bestia 21. No hay duda de que todo individuo lleva en su interior el mal y que todos tenemos una cuota de responsabilidad que hay que enfrentar y no olvidar jamás, pero esto no debe hacernos olvidar quienes son los principales responsables. Solo por vivir en este sistema e integrarse en él, uno incuba la barbarie y la lleva en su interior como un cáncer moral oculto e inconfesado.

Pero una vez más se cumple y confirma lo que Adorno dijo hace años en su obra "Mínima moralia": "Al mecanismo del Poder pertenece prohibir el reconocimiento del daño que causa".

Con el arrasamiento estatal de las comunidades y su vínculo interdependiente "persona-persona" y la sustitución obligatoria por el vínculo "persona-Estado-persona" del actual Estado del Bienestar, la soledad se ha hecho epidemia.

En las grandes ciudades esto es hoy un grave problema.

El animalismo y veganismo germina en este ambiente de manera excepcional.

Un ambiente caracterizado por el triunfo cada vez más arrollador del individualismo posesivo y abstracto ensalzado por el "sistema" como la más alta expresión de la autorrealización está conduciendo a la destrucción de la familia e incluso de la amistad. La desintegración cada vez más acelerada del hogar tradicional y de la amistad es el testimonio más rotundo del carácter irracional, inhumano y nihilista de la sociedad del consumo y del Estado del bienestar que los voceros del orden reinante glorifican como el cenit de la civilización.

La tenencia de perros y gatos es masiva y va en aumento. No sólo la soledad es apaciguada sino que sustituyen a los hijos que no se tienen.

El instinto de tener hijos es fortísimo y proviene de la parte reptiliana de nuestro cerebro porque la reproducción es una necesidad básica humana. Para reprimir este instinto la fuerza terapéutica de perros y gatos es inigualable. La insociabilidad actual construida desde arriba fomenta y agranda todo esto.

Siendo el país con la natalidad más baja del mundo, es fácil imaginarse cuantas personas se sienten profunda e inmensurablemente agradecidas a sus perros y gatos por estar ahí, y ayudarles frente a la amenaza de la infinita tristeza por no poder amar a un hijo.

Otra razón del auge de la tenencia de perros se encuentra en el infierno laboral del trabajo asalariado que te lleva a añorar desesperadamente la amistad verdadera, el amor desintersado y la trascendencia que sólo en tu fiel amigo el perro encuentras.

El vacío existencial y la desespiritualización que impone este sistema monstruoso alimenta también el culto desequilibrado a los animales.

El Estado sabe a la perfección que aquí en España hay muchísima carne de cañón para un animalismo extremo que permite reorientar la ira popular hacia cualquier sitio que no sean ellos.

La gente al mirar a los ojos a sus animales en casa, en la calle o en el parque, se conecta con la naturaleza y puede imaginarse perfectamente cual será la mirada de los animales en las naves de engorde, en los camiones o en los mataderos...

¡¡¡¡Pero es que la mirada de las cabras andarinas de mi amigo nada tienen que ver con ese mundo de tortura e ignominia que es la zootecnia industrial del Estado y el Capital creadores de miles de Auschwitz ganaderos!!!!

Y los veganos deben comprenderlo.

Debemos salir de la ciudad y ir al actual ámbito rural, mirar el desierto que estamos creando, las consecuencias irreparables de la industria. Pararnos a mirar las granjas industriales y sus métodos que sobradamente conocemos por la avalancha de publicaciones que hoy circulan por muchos sitios; y acto seguido, pasar unos días con los pequeños pastores tradicionales.

Debemos comparar la vivencia de la industria de confinamiento permanente con las cuadras y los amplios montes y llanuras que señorean los pastores y sus rebaños.

¿Que hacer? Lo tenemos claro: desterrar el odio. Es necesario que los amantes de los animales veganos y los amantes de los animales pastores nos invoquemos unos a otros con la palabra que Don Quijote utilizaba para dirigirse a Sancho, y que no es otra que la de hermano. Juntos saldremos de los errores y colaboraremos, por ejemplo, a desenmascarar la mentira estatal que mancha injustamente la memoria de nuestras cabras ibéricas, acusadas de la deforestación acaecida, para así, ocultar la voracidad de un Estado y un Ejército que con sus Leyes de Marina, Fábricas de Armas, Astilleros, y sobre todo, la nefasta Ley Desamortizadora de Madoz, hicieron avanzar al desierto.

María Bueno y Enrique Bardají

Fuente: https://www.revolucionintegral.org/...

Notas

1 Sin duda es importante que haya algunos, pero no todo el planeta dividido en ciudad-parque natural, como en la película Soylent Green de Charlton Heston.

2 Salvo los guardas del futuro ministerio animalista, o el consumo de los turistas.

3. Como lo sería si soltasen a unos bebes en la selva para que fueran “libres”. Todo el mundo entendemos que los bebes deben estar con sus madres bajo un contexto de cuidado y amor. Pues los animales domesticados deben de ser cuidados de la mejor forma posible que su naturaleza implique.

4 “La cultura que hace al paisaje” Pedro Montserrat Recoder.

5 Donde además de jugarse el tipo, en favor de una moralidad y una mayor calidad en su oficio, también evita promover un sistema de producción que destroza a los pequeños productores, ya que en el matadero le dan cuatro perras por un producto de altísima calidad en el que, además, los animales sufren un estrés bárbaro.

6 Porque entre otras medidas de higiene utiliza un mecanismo de elaboración artesanal muy usada en Francia, donde con fermentos naturales la leche fresca se conserva fuera de patógenos, además elabora el queso todos los días, lo hace con leche recién ordeñada y controlada en todos su procesos con gran pulcritud.

7 Papelucho que emiten las Oficinas Comarcales Agrarias si les parece oportuno dártelo para poder mover un animal de un sitio a otro. Va acompañado de la desinfección previa de un remoque homologado en un punto certificado.

8 Trozo de plástico con un número de identificación perforado en la oreja del animal que suele ir acompañado de un bolo electrónico que se les hace tragar para que se aloje de por vida en el primero de sus cuatro estómagos.

9 Enfermedad de los animales que puede comunicarse a las personas.

10 “El Único y su propiedad”

11 “La España invertebrada”.

12 “Historia de la filosofía española” Heleno Saña.

13 “Nietzsche contra la democracia.” Nicolás González Varela.

14 Ibid.

15 “El nacimiento de la Tragedia” F. Nietzsche. En este libro también dirá: “No hay nada más terrible que un estamento bárbaro de esclavos que haya aprendido a considerar su existencia como una injusticia” y que “la mayor parte de los hombres no tiene ningún derecho a la existencia: sólo son una plaga para los Hombres Superiores”.

16 “Nietzsche contra la democracia.” Nicolás González Varela.

17 https://www.vice.com/es/article/3bm...

18 “La derrota de Dios” Heleno Saña.

19 Apartado, maldito. Excomunión o sentencia mediante la cual se expulsa al hereje.

20 Ideólogo de los Parques Nacionales estilo Yellowstone, esto es, fuera indígenas.

21 Forma bíblica para llamar a Roma, esto es, al Estado/Capital. Es curioso que ya hace miles de años tuvieran tan claras las cosas.

Categorías: Tortuga Antimilitar

Daniel Viglietti (1939-2017). Y, sin embargo, qué cerca

Tortuga Antimilitar - fai 16 horas 19 min

x María José Santacreu

Los últimos mensajes de Daniel fueron urgentes: “Recién estoy llegando de La Higuera a Vallegrande” –escribía–, y unos días después: “Estoy saliendo de Vallegrande a Santiago, de ahí a Valparaíso a cantar a una escuela y luego al Congreso a recibir un homenaje y almuerzo”. Y un poquito más tarde: “Yo, tras lo del Che Guevara en Bolivia, de regreso en Santiago, cantando y respondiendo entrevistas. Lo de Coriún, aunque lo sabíamos inevitable, fue un golpe muy hondo. La noticia nos llegó en medio de los trabajos, fue muy duro. En medio del acto central de masas del 9 de octubre en Vallegrande, con presencia de Evo Morales y García Linera, me ingenié para mencionar la partida de Coriún en la coincidencia de fecha”.

Así fueron los últimos días de Daniel sobre esta tierra, porque así era él: incansable, solidario, entusiasta, luchador, amigo y muy consciente de la historia mirada desde el presente –el único que reparó en la coincidencia de la fecha de muerte de Coriún, porque era el único capaz de no olvidar (en sus notas de Brecha o sus programas de Tímpano o Párpado) las fechas y hechos históricos que no deberían jamás pasarse por alto.

Daniel, sin saberlo todavía, iba despidiéndose de sus amigos: “Un abrazo, saliendo a una radio y a un recital en Quipué. Si tenés amigos en Santiago, mi concierto de fondo es el lunes. Guardame el triste espacio” –pedía, mientras recorría de arriba a abajo el continente latinoamericano.

Vaya a continuación ese otro triste espacio, el que queríamos que nunca llegara, el dedicado a despedir y homenajear a nuestro querido Daniel.

Su padre, Cédar Viglietti (1909-1978), era guitarrista y musicólogo –estudioso del folclore uruguayo y de la historia de la guitarra–. Su madre, Lyda Indart (1917-2016), fue una excelente pianista clásica. A veces la genética y la crianza tienen sus misterios, pero en este caso es como si algún dios estuviera ejecutando la receta para engendrar a Daniel Viglietti.

Nació el 24 de julio de 1939 en Montevideo. Además de la música que absorbió de los padres (y del tío José Indart, que tocaba el piano en casas nocturnas y hoteles), se vio muy atraído por la explosión del folclorismo argentino ocurrida hacia 1950, y sobre todo por la música de Antonio Tormo y Atahualpa Yupanqui. Como ocurrió con tantos uruguayos de su generación, creció sintiendo al folclorismo argentino como expresión de lo “propio”, aunque es de suponer que los conocimientos musicológicos de don Cédar deben de haber mantenido cerca la referencia del folclore específicamente oriental. Por el lado de la música erudita, el nombre que más aparece en sus reminiscencias es Ígor Stravinsky, y eso se nota en el disfrute por el surgimiento de disonancias en un contexto más bien diatónico y sencillo, en la contención expresiva, el gusto por las líneas claras, la preferencia por los vientos y la evitación de los arcos (Viglietti jamás hubiera admitido los violines melosos que comprometen algunas de las grabaciones de Zitarrosa, por ejemplo). Se perfeccionó en guitarra con Atilio Rapat y, luego, con Abel Carlevaro en el Conservatorio Nacional –donde también estudió armonía y canto.

Folclorismo

El “complejo cultural” del folclorismo musical uruguayo era más serio, artístico y adulto que el pop bailable, y más responsable que otras músicas serias, artísticas y adultas, como el tango o el jazz. “Más responsable” porque, con respecto al jazz, era un elemento identitario, y en comparación con el tango, solía lidiar con “temas que importan”. Esta apreciación con respecto al tango puede lucir injusta, pero descendía de la noción romántica según la cual el hombre humilde del campo era la encarnación auténtica del espíritu de la nación, mientras que la cultura proletaria y pequeño burguesa se sentía como contaminada, menos loable. El hombre cosmopolita de las ciudades, en todo caso, alcanzaba el arte recién luego de un proceso de depuración intelectual-espiritual, muchas veces mediado por una reconexión sublimada con el folclore.

Así, cuando Viglietti dejó su carrera en ciernes como concertista clásico y empezó a presentarse como cantor folclorista, siguió actuando en un medio prestigioso que merecía la atención de la crítica y que, como contrapartida, implicaba para el intérprete-creador el desafío de “decir cosas”, y hacerlo desde la exigencia de refinamiento propia del artista (poeta y músico).

Su primer disco (1963) salió en el momento en que el formato LP se empezaba a imponer en el mercado uruguayo. En un mismo trienio (1962-1964) surgieron los primeros LP de algunos de sus compañeros de generación (Los Olimareños, Santiago Chalar), amalgamados con los de colegas más veteranos (Osiris Rodríguez Castillos, Anselmo Grau, Los Carreteros). Entre todos pautaron el desvelar de un pujante panorama de folclorismo local, presto a enriquecerse con la entrada en escena de varios nombres más. El disco de Viglietti expresaba en forma especialmente clara la dualidad erudito-popular. Titulado Canciones folclóricas y seis impresiones para canto y guitarra, tenía en un lado una colección de piezas folcloristas y del otro el ciclo de “impresiones”. Éstas eran como Lieder modernos, curiosa y exquisita amalgama de aires trovadorescos, armonías y “pintura de palabras” del 1600 y recursos modernistas. No eran propiamente música erudita: el modelo del cantautor acompañándose con la guitarra estaba asimilado a la música popular, y el ciclo circuló en este ámbito.

En tal sentido, las impresiones lucían como el trabajo armónicamente más original de la música popular uruguaya de entonces, y lo seguirían siendo, junto a las creaciones subsiguientes del propio Viglietti, por lo menos hasta la maduración de Mateo hacia el final de la década. Frente a eso, llamaba la atención su disposición a ser tan sencillo y directo en las zambas y milongas del lado folclorístico. El universo de los textos era rural: las estaciones del año, cielo, tierra, árboles, trigo y la disposición lírico-animista de charlar con el viento y con el río. La archifamosa “Canción para mi América” (“dale tu mano al indio”) era el muestreo, todavía aislado, de la canción de movilización de masas con fines políticos. La técnica de la guitarra era fabulosa, en la limpieza de sonido, la riqueza de matices, la agilidad, la ausencia de cualquier esfuerzo notorio. Ese debut de Viglietti ganó el Gran Premio del Círculo Crítico del Disco.

Protesta

“Canción para mi América” traducía el impacto que había tenido sobre Viglietti –como en tantos de su generación– la revolución cubana. Ese marco histórico, combinado con otra serie de factores, canalizó la evolución de varios folcloristas uruguayos hacia la canción protesta, tendencia consagrada con la movilizadora participación de una numerosa delegación local en el Encuentro de Canción Protesta en Cuba, en 1967. Ningún otro movimiento musical caló tan hondo en Uruguay como éste, y sus emociones siguen presentes para quienes lo vivieron o quienes lo absorbieron posteriormente. Tanto es así que de alguna manera los uruguayos lo dan por descontado, como algo natural, quizá sin percatarse en forma cabal de su absurda singularidad: el hecho de que, en un país colonial, el primerísimo escalón de lo “comercial” en música se corresponda con productos de fuerte acento regional, altamente cuestionadores del sistema económico y político, con una actitud que no contempla estrictamente los procedimientos comerciales establecidos, que se identifica mucho más con la actitud del “artista” –fusionada con la del agitador y militante– que con la del “entretenedor”, y que, en los hechos, resistió el paso del tiempo.

Canciones como “A don José”, “Doña Soledad” o “A desalambrar” están tan entrañadas en el alma colectiva que parecen fenómenos naturales, como si fueran el ceibo o el cerro Pan de Azúcar. Esto distrae de otro hecho fundamental: junto a lo que esas canciones reprocesan de las raíces hay un componente altísimo de invención y pericia. La relativa multiplicidad de los nombres de la canción protesta folclorista uruguaya indica que el fenómeno no dependió de la idiosincrasia accidental de determinado músico carismático, sino que fue un hecho colectivo, la cooperación del espíritu del tiempo con la superabundancia de talento característica de este país. En 1979 Zitarrosa caracterizaría a sus tres figuras más prominentes: “mientras Viglietti llegaba fluidamente a los sectores universitarios y estudiantiles en general, Los Olimareños dialogaban sin esfuerzo con el campesinado, y, yo… tal vez hallaba la mejor respuesta entre los asalariados urbanos”.

La pegada de Viglietti entre el estudiantado respondía a algunos de los rasgos ya mencionados de su música (el refinamiento, la erudición). También tuvo que ver con que, de esa tanda de músicos, Viglietti fue el más receptivo a los Beatles, replanteando así su actitud frente a la música oriunda de países anglófonos y reconsiderando el papel de la novedosa cultura específicamente juvenil y, por ende, la jerarquía de la cultura popular urbana. Pájaro Canzani contó lo fuerte que fue para él ver a Viglietti, ya entonces con el pelo largo y vaqueros, cantando “A desalambrar” en el liceo de Fray Bentos en el que estudiaba. Viglietti fue el folclorista que le gustaba en forma más inmediata a los gurises de formación beat. Y más aún luego de que, en su disco Canciones chuecas (1971) incorporó batería y bajo eléctrico, o luego de que, al año siguiente, dio a conocer “Anaclara”, el retrato por excelencia de la parte femenina de ese sector del público (“bufanda rojinegra por la espalda/ minifalda/ anaclara”). Fue muy importante para “desalambrar” el terreno cultural, o en todo caso para rediseñar las alianzas: la “protesta” ganaría espacio también en el ámbito beat (sobre todo con Dino), y se generaría un terreno nuevo que incorporaría tanto el espíritu del rock como el de la canción protesta folclorista. Sería la guía para Los que Iban Cantando y muchos de los demás músicos que conformaron el Canto Popular durante la dictadura.

Viglietti representó también la radicalidad. No fue el primero ni el único músico en asumir una adhesión a la lucha armada, pero fue el más masivo de todos. En su “fase tupamara” (él la llamó así, a posteriori), sus discos Canto libre (1970) y Canciones chuecas (1971) pueden verse como panfletos de reclutamiento, y el repertorio (de autoría propia y ajena) cubre los tópicos que corresponden: sumario doctrinal (las canciones de Salerno), identificación del enemigo y despertar de malos sentimientos hacia él (“Ding-Hug, juglar”, “Cantaliso en el bar”), enaltecimiento del combatiente (“La canción de Pablo”, “Muchacha”), insuflación de decisión, coraje y entusiasmo (“Esa canción nombra”, “A una paloma”, “Canto libre”, “Cielito de tres por ocho”), despertar de indignación y deseos vengativos al embanderar a compañeros muertos (“Coplas de Juan Panadero”, “El Chueco Maciel”, “Sólo digo compañeros”), compasión por las víctimas inocentes de la injusticia y la opresión (“Ding-Hug, juglar”, “Negrita Martina”), identificación de aliados reales o potenciales (“Me gustan los estudiantes”, “Gurisito”).

El abordaje totalmente franco no debería permitir los eufemismos y generalizaciones (que, de todos modos, abundan). No se trata de mera “coherencia”, “humanismo”, “valores universales”, “la eterna lucha del bien contra el mal”. Lo suyo fue la defensa de una estrategia específica –la lucha armada guerrillera– con el objetivo de derrocar los regímenes de gobierno y principios de organización socio-político-económicos de países latinoamericanos sometidos al dominio imperial estadounidense. Es la senda que “nos mostró el Che”. “Papel contra balas no puede servir.” “Mi mejor luto será/ echarme un fusil al hombro/ y al monte irme a pelear.” La “mirada” se vuelve “luz amartillada”. “Qué joven la puntería.” “Cielo negro, cielo guerra, y después un cielo nuevo.”

Música, franqueza y valentía

Como buen alumno de Carlevaro, Viglietti cuando tocaba se ubicaba inmóvil en la posición que le garantizaba el mínimo de tensión muscular. No había lugar para el “dejarse llevar” por la propia música. Lo suyo era la concentración máxima para controlar cada detalle de la interpretación, que suele ser la postura de los intérpretes de música erudita.

Tampoco el oyente podía “dejarse llevar” en el sentido más ligero: no son canciones de gozadera, sino que son canciones empeñadas en canalizar en forma concentrada las energías de una emoción fortísima. La mayoría de la música popular masiva, que llena estadios, funciona más bien como una desintoxicación: uno purga los demonios luego de saltar y bailar un par de horas, y sale más liviano. Pero lo de Viglietti, al revés, recargaba, depositaba un sedimento en el alma del oyente, que va a seguir ahí a la salida. En ese sentido, su música era entera con sus textos y sus propósitos. El control interpretativo era esencial para calibrar ese efecto.

Observen “A una paloma” (letra de Idea Vilariño). La composición está basada en un giro armónico que se repite a cada estrofa del texto. Esa estructura giratoria es importante para fundamentar la transformación de la “palomita” en “halcón”: lo que sonaba al inicio como una canción lírica se va convirtiendo en enérgica canción guerrera. El intérprete tiene que ser capaz de volcar los dos extremos, y Viglietti era capaz de hacerlo en forma intensísima: el inicio (“Palomita blanca/ de ojito rosado”) está cantado con esa ternura cálida irresistible, que es imposible no amar (la misma con que cantaba “Anaclara”), respaldada en la profundidad envolvente de su voz grave.

Pero luego cuando vocifera “sacale los ojos (…) y volvete halcón”, el cantante se volvió un bicho oscuro, agresivo y mortífero, con la emoción en ebullición, la voz casi gritada. Para que funcionara esa evolución había que dosificarla: si se apuraba el final perdía efecto, si se retrasaba no se construía el mismo apogeo. Y tampoco podía ser un crescendo lineal, porque se vuelve predecible y pierde interés. Así que el proceso de crecimiento está lleno de pequeños retrocesos y de variantes expresivas diversas: son ocho veces la misma línea melódica y ninguna es igual que la otra, nunca se repite el mismo truco. (Si escuchamos distintas grabaciones en vivo de Viglietti se puede constatar, además, que esas microvariantes que solía hacer eran improvisadas, aunque la improvisación se hacía desde una concentración que mantenía el todo siempre bajo control.) El final de la canción no llega a contener la catarsis: “y volvete halcón” viene sin resolución armónica, apoyado por un acorde apagado, y sigue nada más que el silencio. Se acabó, ahora arreglate como puedas. Por algo es que en los espectáculos en vivo de Viglietti, en seguida de sus canciones más poderosas y movilizadoras solía seguir una masa hirviente de gritos y aplausos.

Viglietti podía ser varios personajes vocales: tierno y cercano, satirista mordaz, guerrero, el indignado embargado por la emoción. A veces los distintos personajes se alternaban rápidamente, como en “A desalambrar”. Aquí, primero viene la voz grave, cavernosa, que entabla la primera comunicación y establece la seriedad del asunto (“Yo pregunto a los presentes/ si no se han puesto a pensar”). En seguida viene la proclama, octava arriba, con el registro metálico, estentóreo: “que esta tierra es de nosotros/ y no del que tenga más”. Ya el melisma que resuelve cada frase (“má-a-a-a-a-a-as”) de inmediato oscurece el timbre, que se vuelve más aterciopelado, mucho menos emotivo: hay que poner la moña final a la frase y llevarla a la tónica, pero no sea cosa de darle mayor proyección al ornamento que a la consigna central.

La música de Viglietti es como incorruptible, prácticamente imposible de desviar o abaratar. Nos lo impide su austeridad, sus finales abruptos, su carácter implacable. Es una música de alcance masivo que es imposible utilizar para un yingle, como música de fondo o para una parodia murguera de tipo guarango. En su sencillez, en su alusión a clisés diversos, está a pocos pasos de distancia de la ligereza, y sin embargo eleva una barrera imposible de trasponer ante la posibilidad de una escucha ligera.

Exilio y después

En 1969 hubo llamativos actos de censura hacia su música (en especial la interrupción de una trasmisión televisiva de “A desalambrar”). En 1972 lo llevaron preso, sin más motivo que sus canciones, y estuvo detenido algunas semanas. Poco después le pareció prudente exiliarse. Se instaló en Francia y recorrió el mundo participando en campañas contra la dictadura, por los derechos humanos o en apoyo a procesos revolucionarios –el de Nicaragua, por ejemplo–. Su música y sus actividades sólo llegaban a Uruguay en forma clandestina: sus discos fueron retirados de la circulación comercial, no se pasaban en la radio, y quienes tenían ejemplares trataban de tenerlos escondidos o disfrazados porque se temía que pudieran ser calificados como posesión de material subversivo.

Su influencia permaneció y tuvo consecuencias. Se notó incluso antes del exilio, sobre todo en un precoz Numa Moraes, que fue directamente alumno de Viglietti, lo tomó como principal modelo al inicio de su carrera, y se tuvo que exiliar más o menos al mismo tiempo que él. Fue un modelo también para los músicos que emergieron después del golpe de Estado. La influencia estuvo pautada por algunos de los siguientes factores: la afinidad ideológica (anarquistas y pro-lucha armada), la identificación con la noción del artista cien por ciento dedicado a una causa política, el gusto simultáneo por el folclore y por el rock, la asimilación del principio formalista de una canción movilizadora en la que los componentes “formales” fueran inextricables del “contenido” (es decir, una propensión al modernismo político y al experimentalismo), o la mera atracción por una música popular folclorista con un altísimo grado de refinamiento y depuración formal. Sumando todo, es un abanico muy amplio y bastante fértil.

Hubo seguidores bastante decididos y directos, como Jorge Lazaroff, Jorge Bonaldi, Luis Trochón o Rubén Olivera –quienes radicalizaron, incorporaron y adaptaron a sus respectivas personalidades e ideas, procedimientos que aprendieron de Viglietti–. Se pueden distinguir rasgos de su influencia en músicos tan distintos como Leo Maslíah y Jaime Roos –ambos profesaron en distintas ocasiones su admiración–. Darnauchans me dijo que su gusto por los modalismos medievales y las armonías renacentistas procedieron en primera instancia de Viglietti, y recién a partir de ello se acercó a las fuentes trovadorescas originales. En un sentido más genérico habrá habido una cantidad de cantores que se vieron estimulados a estudiar guitarra clásica movilizados por el modelo de Viglietti.

Desde que se fue del país su producción compositiva disminuyó mucho en cantidad. La que apareció en discos en vivo durante o enseguida del exilio marca un promedio de unas dos canciones por año. En 1984 pudo volver a la región y fue recibido como un héroe, tanto en Uruguay como en Argentina. En 1992 sacó Esdrújulo, su único disco de estudio con canciones propias después de Canciones chuecas (1971), con 15 composiciones nuevas. Su último disco fue Devenir (2004), grabado en vivo, que traía cuatro composiciones nuevas, y que creo que fueron las últimas que dio a conocer. Su producción a partir del exilio ya no ejerció una influencia notable. Contiene muchos temas preciosos.

Incursionó en terrenos nuevos, más subjetivos, y lo hizo con la creatividad y hondura habituales. Siempre me dejó un gusto un poco incómodo la noción de que incursionaba en esos terrenos como pidiendo disculpas, justificando a su público la licencia que se tomaba al abandonar la postura de cantor-cien-por-ciento-político, que tampoco sé si alguien efectivamente se lo cobraba. Y por otro lado, me apenó un poco ver a un cantor tan político no saber bien cómo plantarse frente al mundo concreto en que vivía, y tal vez no lograr expresarse en canciones sobre tantos problemas que hoy tenemos que afrontar.

Muchos jóvenes vienen descubriendo y perpetuando “Negrita Martina” y “Gurisito”, dos canciones sumamente tiernas y que, justamente, no mencionan el programa guerrillero. El propio Daniel nunca dejó de cantar sus canciones “tupamaras”, que, en el nuevo contexto, suscitaban un extrañísimo e interpelante choque semiótico, ya que en la actualidad no vislumbramos la emergencia de un proceso revolucionario por las vías a las que él aludía. ¿Qué se aplaudía, qué movía a los oyentes en esas canciones cuando las cantaba en sus espectáculos anuales en el teatro Solís o en alguno de los muchos actos solidarios en los que nunca dejó de participar con generosidad y entrega?

¿El heroísmo y la valentía de un músico que se atrevió a poner en poesía, sin ambigüedad alguna, lo que muchos pensaban pero pocos se atrevían a expresar en forma explícita? ¿La increíble habilidad, sensibilidad, empatía, conexión, con que plasmó sus canciones-mensajes? ¿El fundamento de amor por los desvalidos, de esperanza en un mundo mejor y de justicia para la mayoría –más allá del acuerdo, o no, con el camino sugerido para alcanzar esos fines–? ¿La nostalgia de tiempos en que los problemas parecían más sencillos y las soluciones más cercanas? ¿El encanto con la expresión viva de dicha época, que aun contemplada con distancia y superación sigue teniendo sus atractivos, aunque sea estéticos? ¿El hecho de que sigue habiendo “caídos”, y que aunque esas canciones se escribieron hace cuarenta años, cuando las oímos hoy nos hablan, por ejemplo, de Santiago Maldonado? ¿La poética misma, extrínseca pero presente, que el devenir histórico impuso al suscitar todas esas contradicciones, y la necesidad de pensar en esas contradicciones para trazar los nuevos senderos de lucha? Y sí, compañeros. Para amanecer.

Brecha

Texto completo en: https://www.lahaine.org/daniel-vigl...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Los gastos de este año

Tortuga Antimilitar - 21 April, 2018 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

Un mundo sin bancos es posible

Tortuga Antimilitar - 21 April, 2018 - 00:00

Argumentan que los bancos fueron una forma sensata de organizar el sistema financiero durante la era industrial, pero han dejado de ser útiles para el progreso.

En su opinión, el sistema bancario se ha convertido en un "proyecto público-privado disfuncional" en el que las garantías universales del Estado conviven con una regulación ineficiente.

J. P. Velázquez-Gaztelu

En lugar de arreglar la banca, hemos de prepararnos para su final. Esta es la idea central de un libro elocuente y provocador que parte de la base de que la crisis financiera de 2007-2008 no fue una consecuencia inevitable de la codicia humana, sino el resultado de la pérdida de control sobre la voracidad de los bancos por parte de los reguladores. Los esfuerzos de estos por evitar los excesos del sistema, sostienen sus autores, sirvieron de muy poco debido al uso intensivo de las tecnologías de la información.

El fin de la banca (Taurus, 2018) explica que son precisamente los cambios provocados por la revolución digital los que servirán en un futuro para organizar un sistema financiero libre de bancos, aprovechando sus ventajas sin ser víctimas de sus peores consecuencias. “La tecnología de la información ofrece nuevas posibilidades que hacen que los bancos sean superfluos”, sostienen los autores. “Y el fin de la banca señalará el inicio de un sistema financiero moderno”.

Tras el seudónimo Jonathan McMillan hay dos profesionales con amplia experiencia en economía y finanzas. Uno de ellos, que prefiere permanecer anónimo, trabaja en un gran banco internacional y conoce en profundidad los entresijos de las finanzas actuales. El otro es el académico y periodista Jürg Müller, especializado en el impacto de la regulación bancaria en la estabilidad macroeconómica y el bienestar. Ambos explican que el principal objetivo de su libro es mostrar cómo restablecer un sistema financiero que promueva la estabilidad, la productividad y la justicia distributiva de la economía. Ellos lo tienen claro: la existencia de un sistema financiero sin bancos es no sólo deseable, sino posible.

Motivo que hace urgente un cambio es, en su opinión, que el sistema bancario se ha convertido en “un proyecto público-privado disfuncional” en el que las garantías universales del Estado conviven con una regulación ineficiente. Ello permite a las entidades bancarias obtener inmensos beneficios a base de asumir riesgos cuando las cosas van bien, mientras que los Estados asumen las pérdidas cuando llegan los malos tiempos. Suena familiar, ¿no?

Y si no hay bancos, ¿cómo se organizará el sistema financiero? Para empezar, los escritores vaticinan que la banca tiene los días contados como institución dedicada a la creación de dinero a partir del crédito. En su lugar, los nuevos instrumentos surgidos de los avances tecnológicos, como los préstamos entre particulares ( peer to peer, o P2P), los mercados virtuales y las monedas digitales, abren multitud de posibilidades para satisfacer la demanda de liquidez y de préstamos seguros. Prescindir de los bancos, por lo tanto, no pone el peligro la capacidad de los particulares y las empresas de administrar sus propios asuntos financieros.

¿Y qué pasará con los bancos centrales? Los autores invitan a reflexionar sobre el papel que hoy desempeñan estas instituciones, en exceso ligada a las actividades de la banca privada, y proponen dos herramientas de política monetaria para sostener un sistema de precios funcional: la cuota de liquidez y la renta incondicional. En el nuevo sistema financiero sin banca, las funciones del dinero y del crédito estarían separadas y corresponderían al ámbito público y al ámbito privado, respectivamente. Los autores aseguran que establecer un marco legal para un nuevo sistema financiero sin bancos resulta más sencillo que desenmarañar el viejo sistema bancario. Reconocen que el cambio será difícil debido a que las décadas de descontrol bancario han creado una enorme red de “interdependencias financieras”. No explican, sin embargo, cómo será la transición de un sistema a otro, y tampoco entran a analizar los problemas internacionales o los efectos secundarios que la reforma traería consigo. Se centran en explicar cuál es, para ellos, el destino apropiado, no el camino para alcanzarlo.

La complejidad del sistema financiero actual, en el que algunos de los mejores economistas, físicos, matemáticos y abogados se afanan en crear productos imposibles de comprender para los profanos, hace imposible iniciar un debate político sobre la reforma financiera, señalan Müller y su anónimo colega, por no hablar de red de intereses que une al poder financiero con el político. Para los autores, lo que impidió que los políticos hicieran cambios radicales tras la crisis financiera fue la opacidad. Mientras persona muy formadas gran formación sigan teniendo dificultades para comprender qué sucede en la trastienda, afirman, la actividad bancaria descontrolada persistirá.

En este sentido, ambos se muestran pesimistas. Creen que aunque ha dejado de ser necesaria, la banca va a seguir dominando nuestro sistema financiero. Llevar a cabo actividades bancarias con todas las garantías del Estado, pero sin una regulación real, es demasiado rentable desde el punto de vista individual a pesar del tremendo precio que se cobra de la sociedad. Por eso, precisamente, quieren acabar con la banca.

Para saber más: Endofbanking.org

[Este artículo ha sido publicado en el número 56 de la revista Alternativas Económicas. Ayúdanos a sostener este proyecto de periodismo independiente con una suscripción]

El Diario

Categorías: Tortuga Antimilitar

España y la minería a cielo abierto

Tortuga Antimilitar - 21 April, 2018 - 00:00

Reflexión y denuncia en alta voz sobre los proyectos de explotación mineros a cielo abierto, unos ya cancelados y otros en avanzado estado de tramitación, que están teniendo por protagonistas pequeñas localidades españolas ante el silencio institucional y el desconocimiento general de la población.

Salud y Libertad

Antonio Muñoz

https://www.youtube.com/watch?v=RsU...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Micromecenazgo para traducir y editar “Komun. Assemblearisme i Comunalisme Populars a Euskal Herria”, de Pablo Sastre

Tortuga Antimilitar - 20 April, 2018 - 00:00

Gentes diversas,

El colectivo catalán Bauma, dedicado a la producción artesanal y distribución de libros, ha emprendido un micromecenazgo para pagar la traducción (a cargo de Júlia Vilageliu) y difusión del nuevo libro que van a publicar, con título, “Komun. Assemblearisme i Comunalisme Populars a Euskal Herria”, de Pablo Sastre Forest.
Este es el enlace: https://www.verkami.com/locale/ca/p...

Se trata de un nuevo avance en la comprensión de la historia popular de nuestros antepasados, tan tergiversada, manipulada, ocultada y escupida a través del poder académico, a través del sistema universitario en primer lugar, en este caso particular, referente al territorio euskaldún.

Se acerca el tiempo en que algunos mitos vertidos sobre nuestra historia, como el del atraso generalizado en nuestra ruralidad, el de la oscura Edad Media donde la gente común ni pinchaba ni cortaba siendo dominada en todos los territorios y momentos por los señores feudales y el clero, o el de que la modernidad ha supuesto un progreso para la gente, todos ellos mitos propios de la religión del progreso, hoy de consumo obligatorio.

Pablo Sastre es un amigo del País Vasco, encargado precisamente en la recuperación de esa historia popular, para entender de dónde venimos, rescatar lo mucho positivo de la tradición y generar así una revolución popular en el presente que cree una sociedad libre, autogestionada y autogobernada, por tanto, sin capitalismo y sin Estado, siempre más factible cuando se tienen referencias reales y más aún si es dentro de nuestros propios territorios, para no caer así en espectáculos circenses como el llamado procés catalán. Pablo Sastre es autor, entre otros libros, de “Batzarra, gure gobernua” (la traducción más exacta al castellano sería, Concejo abierto, nuestro gobierno).

Ambos libros pivotan sobre tres ejes, el auzolan, el batzarra, y el komun, claves para comprender las raíces del pueblo vasco, y de muchos otros pueblos que tienen instituciones y modos de ser y estar similares, aunque diferenciados.
El auzolan sería el equivalente a la hacendera castellana (esto son sólo dos términos generales que han llegado hasta nuestros días, ya que la cantidad de términos que expresan la ayuda mutua en las sociedades tradicionales es inmenso), o trabajo comunitario del común, donde a través de la noción del apoyo mutuo la gente trabaja colectiva y hermanadamente para ayudar a levantar una casa de alguna familia del pueblo o para construir o reparar un camino del común, por ejemplo, creando un tejido social de una potencia inconmensurable. Esta manera de trabajar, por ejemplo, rompe con la creencia de que la gente trabajaba únicamente bajo la explotación del señor feudal de turno de cada pueblo, atroz mentira que sólo se ha podido convertir en verdad en la conciencia popular a través del adoctrinamiento generalizado del sistema educativo.

El batzarra, o concejo abierto en castellano, se refiere a la asamblea popular de vecinos y vecinas de cada pueblo, donde, entre otras cuestiones, gestionaban el comunal (tierras y medios de producción del común), de lo que incluso todavía quedan millones de hectáreas, aunque con cambios negativos en cuanto a su gestión. Esta institución, la del batzarra, también rompe con el mito de que era el rey absoluto, dueño y señor, junto con la nobleza y el clero, el encargado de llevar a cabo todas las decisiones políticas de los pueblos ibéricos.

Y el Komun sería el pueblo, el común de vecinos y vecinas de un territorio, que comparten una cultura propia, unos saberes, unas instituciones, unos bienes, etc. y están unidos por fuertes lazos familiares, de vecindad y amistad. Es decir, todo lo contrario al populacho en el que hoy nos han convertido, y nos hemos dejado convertir, aislado, sin cultura propia alguna y simplemente obediente a los dictados de funcionarios y empresarios. No obstante, la condición de las gentes de abajo, los sin poder, los desposeídos, sigue estando presente más que nunca, por lo que no cabe el pesimismo, sino la voluntad alegre de volver a constituirnos como pueblo, más aún cuando nos adentramos en tiempos convulsos.

El trabajo no se queda únicamente en el pasado, y traza paralelismos actuales con batallas en pro de la autonomía comunal, como puede ser la que se libra en el Kurdistán sirio o en la ZAD de Notre Dame des Landes (Francia). Precisamente esta última ha sido atacada para producir su desmantelamiento hace dos días, con la saña, violencia, agresividad e inhumanidad que caracteriza al sistema de dominación, de aquí o de cualquier otro sitio, cuando se trata de tumbar toda experiencia de autonomía popular real.

Como dije al inicio, se acerca el tiempo en el que todas estas cuestiones estarán más y más cerca de la opinión pública (debido a la cada vez más numerosa presencia de trabajos similares en distintos territorios de la Península Ibérica), lo que será una victoria decisiva sobre todos aquellos que han tenido intereses en escupir sobre nuestra historia. Esto, en plena decadencia de Europa, es más que necesario hoy, pues conviene reafirmarse en nuestra identidad popular positiva, para no sucumbir ante la laminación de los pueblos europeos (en realidad de todos los pueblos del mundo a través de la mundialización aculturadora) que se está gestando y se viene desarrollando durante mucho tiempo ya.

El trabajo en sí mismo es una muestra de solidaridad entre pueblos, que aún con sus singularidades, son oprimidos por el mismo Estado español, ya que ha sido un trabajo conjunto entre miembros del pueblo vasco y el pueblo catalán actuales, y el apoyo a este micromecenazgo se da también desde amigos y amigas que estamos en otros territorios.

Como se despidiera David Algarra en el prólogo del libro comentado,
Visca la terra i el bon govern del comú!

Categorías: Tortuga Antimilitar

La igualdad es una necesidad del alma

Tortuga Antimilitar - 20 April, 2018 - 00:00

Rousseau publicó en 1755 sus reflexiones en torno a las causas de las diferencias que separan a los seres humanos, escritas un año antes en ocasión del concurso convocado por la Académie des Sciences, Arts et Belles-Lettres de Dijon sobre estas interrogantes: a) ¿Cuál es el origen de la desigualdad entre los hombres?, y b) ¿Está autorizada por la ley natural?1

En su exposición, el filósofo francés se refirió primordialmente a la desigualdad que nosotros mismos hemos creado; en su criterio, una desigualdad artificial que solo podría resolverse precisando las verdaderas necesidades humanas y los principios básicos de los deberes y las obligaciones. Argumentación que, dos siglos más tarde, Simone Weil desarrolló magistralmente poco antes de morir, mientras trabajaba como redactora del gobierno francés en el exilio en Londres, durante la Segunda Guerra Mundial.

Rousseau, de hecho, identificó dos tipos de desigualdad. Una, a la que denominó natural o física, en referencia, por ejemplo, a las diferencias de edad, salud o cualidades del cuerpo y del espíritu; y otra, a la que llamó moral o política, establecida mediante acuerdo, legitimada por la institución de la propiedad y autorizada por el derecho positivo, constituyendo así una ley de la sociedad moderna.

La desigualdad, en efecto, que separa artificialmente a los seres humanos, fundamentada en los distintos privilegios establecidos para beneficio exclusivo deun grupo social determinado; una élite –subrayó Rousseau- más rica, más respetada y más poderosa, hasta el punto de hacerse obedecer.

Una desigualdad artificial que acentúa la diferenciación natural entre las personas, puesto que ésta, en ausencia de desigualdad moral o política, es casi nula: la prueba –concluyó- de que somos nosotros mismos los creadores de la mayor parte de nuestros males y de nuestros sufrimientos.

Tres décadas después, sin embargo -el 26 de agosto de 1789, atendiendo a la exigencia de la burguesía para sustentar el apoyo del pueblo francés contra el Absolutismo-, la igualdad irrumpió en el escenario social al ser calificada como un derecho natural en la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano y, dos años más tarde, también, en la Carta de Derechos de los Estados Unidos de América.

A partir de la Revolución Francesa –y hasta hoy día-, efectivamente, todo lo relativo a la igualdad entre los seres humanos quedó adscrito estrictamente al ámbito del derecho.2

No obstante, si la desigualdad es una convención, un acuerdo social legitimado por las leyes –como sostuvo Rousseau-, cabría pensar, entonces, que la igualdad reducida al derecho es solo parte de la opulencia mitológica del mundo contemporáneo; una evidencia de la mediocridad de nuestros anhelos, resultado de eludir continuamente el deber de las obligaciones y de la confusión entre las necesidades y sus satisfactores. No necesitamos carbón –decía Weil-, sino calor.

Es decir, hemos aceptado como verdad un falso relato que presenta pruebas engañosas; una narración fantástica; una fábula, en fin, que combina enunciados incompatibles que se contradicen para tergiversar la realidad.

En tal sentido, ni la reflexión, ni el activismo, escapan, pues, a lo que Weil llamó el uso ilegítimo de las contradicciones, dando lugar, así, a lo que podríamos denominar las paradojas de la igualdad.

Mito y contradicción, en efecto, propagan la absurda posibilidad de construir igualdad entre los seres humanos, manteniendo intactas las causas de la desigualdad artificial, moral o política; es decir, infunden un propósito inalcanzable, basado en la irracional coexistencia entre privilegios e igualdad.

En realidad, se trata de degradar la humana aspiración a la igualdad, confinándola al árido terreno de las reivindicaciones.

De esta manera, por ejemplo, valoramos indistintamente como signos inequívocos de igualdad la incorporación de la mujer al empleo asalariado, a un batallón de infantería e incluso, si consigue acceder a la sucesión dinástica, obviando convenientemente el privilegio implícito en cualquier institución monárquica y el carácter opresivo del sistema laboral y del ejército, sustentados ambos en el principio de la estricta división del trabajo entre quienes mandan y quienes obedecen.

En nuestro tiempo, el énfasis en la reivindicación exige, además, que todo aquello que concierne a la igualdad implique la intervención de las instituciones del Estado; así, el ejercicio de los derechos en materia de salarios, salud, educación, alimentación, género o vivienda, entre otros, sirve también para afianzar la incoherente identificación entre dependencia estatal y la igualdad.

Si el Estado legitima la desigualdad, autorizando los privilegios ¿Cómo podría al mismo tiempo suprimirla?

La reivindicación, pues, no modifica las raíces de la desigualdad artificial, solo altera su percepción. De esta manera, la igualdad se transforma en una esperanza renovable: algo que, a semejanza del paraíso comunista, se puede llegar a alcanzar algún día, nutriendo permanentemente los mitos y las contradicciones del mundo moderno.

Simone Weil, a semejanza de Rousseau, diferenció también dos tipos de desigualdad: una estable y permanente, propia de los regímenes absolutistas, que fomenta la idolatría y la sumisión; y la desigualdad móvil o variable –tan real y perjudicial como la primera-, la cual incita el deseo de ascender, cimentada sobre todo en el dinero, motivación principal de la conducta humana en los tiempos modernos y medida del valor de casi todas las cosas. Variable, puesto que el dinero puede aparecer y desaparecer de la misma manera.

En realidad, advirtió que la Revolución de 1789, al otorgar primacía a la igualdad asociada al derecho, impulsó la sustitución de la desigualdad estable del Antiguo Régimen por la forma variable de desigualdad.

Al abordar el tema de la igualdad como una necesidad vital del alma, Weil transgredió, por otra parte, el confinamiento impuesto por el derecho y la reivindicación: la necesidad de respeto, cuidado y atención que cada individuo merece, reconocida públicamente por las instituciones sociales y la costumbre. Es decir, que las inevitables diferencias entre los seres humanos, jamás deberían implicar distintos grados de respeto y de consideración.2 Por tanto, estimó ineludible, además, eliminar el carácter cuantitativo que se asigna a las desigualdades naturales: donde solo hay diferencia de naturaleza y no de grado –escribió-, no hay ninguna desigualdad.

La única manera de manifestación indirecta de ese respeto consistiría, no obstante, en prestar el mismo nivel de atención a todas las otras necesidades del cuerpo y del alma;3 su satisfacción es el único móvil para expresarlo, no hay ningún otro –subrayó-, ni el poder, rango, raza, sexo, edad, lugar de nacimiento o cualquier otra consideración individual.

Aspirar a la igualdad equivaldría así a ansiar el bien; en consecuencia, cuando la vida de un ser humano se encuentra amenazada por alguna privación del cuerpo o del alma, su anhelo de verdad, justicia, legitimidad, orden, belleza y de subordinación de la conducta a las obligaciones está siendo, al mismo tiempo, sacrificado.

Sin embargo, para que cada individuo en general reciba el mismo grado de respeto y de consideración, es preciso tomar en cuenta aquello que es común e idéntico en todos nosotros.

Weil, inspirada en la auténtica religión y en la verdadera filosofía, sostenía la idea de la existencia de una realidad situada fuera de nuestro universo mental; realidad de la que llega al mundo terrenal todo el bien posible de existir.4

El bien desciende hasta aquí, no obstante, solo por intervención humana: si mantenemos la atención y el amor dirigidos hacia esa otra realidad. Nadie está privado de ese poder –señaló-, puesto que para ejercerlo basta el consentimiento personal.

Así pues, esa facultad que nos permite acceder al bien constituye el nexo que vincula a cada ser humano, sin excepción, con esa otra realidad; es, por tanto, lo que nos hace idénticos, más allá de cualquier desigualdad física o natural y merecedores, también, del mismo grado de respeto y consideración.

Quien tiene su atención y su amor orientados hacia la otra realidad –sostuvo-, reconoce, en fin, que está obligado, en la vida pública y privada, por el deber de remediar, de acuerdo a sus posibilidades, todas las privaciones del cuerpo y del alma que amenacen la vida de otro individuo.

La obligación se refiere, entonces, solo a la esfera de las necesidades: satisfacerlas es lo único que puede expresar, aquí en la tierra, la igualdad entre los seres humanos. Cada necesidad es el objeto de una obligación –concluyó Weil-; no hay ningún otro tipo de obligación relativa a las cosas humanas.

Madrid, febrero de 2018

Por Mailer Mattié

Fuente: https://www.revolucionintegral.org/...

Notas:

1 Rousseau, Jean-Jacques. Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres. Traducción de Ángel Pumarega. Calpe. Madrid, 1923.

2. Weil, Simone. Echar Raíces. Trotta. Madrid, 2014.

3. El cuerpo necesita alimento, calor, sueño, higiene, reposo, ejercicio y aire puro; el alma necesita complementariedad: orden y arraigo, igualdad y jerarquía, obediencia y libertad, soledad y vida social, propiedad personal y colectiva, castigo y honor, seguridad y riesgo.
Véase: Mattié, Mailer y Valls, Sylvia María. Las necesidades terrenales del cuerpo y del alma. Inspiración práctica de la vida social. En: https://institutosimoneweiledicione...

4. Weil, Simone. Profesión de fe. Estudio para una declaración de las obligaciones hacia el ser humano. Traducción de Sylvia María Valls. Colección Metaxu, Nº 1. En: https://wordpress.com/read/blogs/13...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Contra la prisión permanente revisable

Tortuga Antimilitar - 19 April, 2018 - 00:00

La prisión permanente revisable es una pena cruel, inhumana y degradante y, como tal, está prohibida en nuestro ordenamiento jurídico. No obstante, antes de la introducción de esta cadena perpetua encubierta, dicha prohibición ya se incumplía con la previsión de penas de hasta 40 años que desde hace tantos años habitan en nuestro Código penal.

Paz Francés, Ruth Martinez, Libertad Francés, June San Millan, Irati Jimenez, Iranzu Baltasar, Manuel Ledesma, Lorena Alemán y Maite Jimenez. Miembros de SALHAKETA NAFARROA.

La pena de prisión permanente revisable es una pena de duración indefinida, lo que significa que, en principio, es hasta la muerte de la persona. Tal y como se regula en el Código Penal, se puede suspender su ejecución a partir de los 25 años o 35 años de cumplimiento efectivo, dependiendo de supuestos, y sólo en caso de que concurra un pronóstico de no reincidencia y la persona presa esté clasificada en régimen abierto. La aplicación de la prisión permanente revisable se prevé para determinados delitos que, antes de que se introdujera esta pena, ya recibían una respuesta penal durísima, pues podían ser castigados con penas de hasta 35 o 40 años de prisión, dependiendo del caso, más 10 años de libertad vigilada después de la prisión. De este modo, por ejemplo, si, con el régimen anterior, una persona de 30 años de edad cometía alguno de estos delitos, la pena a imponer, era ya, de facto, a “perpetuidad”, pues suponía salir de la cárcel con 65 o 70 años y con control hasta los 75 u 85. Para entonces, las posibilidades de emprender un proyecto vital son prácticamente nulas.¿Para qué entonces la prisión permanente? ¿Acaso no teníamos ya una cadena perpetua camuflada en nuestro Código penal?

En definitiva, tanto la prisión permanente revisable, como estas penas de tan larga duración, niegan a la persona la esperanza razonable de alcanzar la libertad a través de la revisión de la pena y, por eso, vulneran tanto el art. 15 de la Constitución como el art. 3 del Convenio de Roma, que prohíben las penas inhumanas o degradantes. Igualmente, vulneran el artículo 25 de la Constitución española que establece que la finalidad de las penas privativas de libertad son la reinserción y reeducación del penado.

Quienes defienden el mantenimiento de la prisión permanente revisable en nuestro sistema de penas, dicen que no es contraria a estas normas porque es revisable. Sin embargo, esto solo muestra lo poco familiarizadas que están las personas que afirman esto con la práctica penitenciaria, pues, la realidad es que en ella prima el castigo por encima de cualquier otro objetivo, no existen medios de tratamiento en las prisiones y menos todavía para personas presas por largas condenas. Así, si la finalidad de la reinserción es una falacia para penas cortas, ¿alguien cree que se puede revisar realmente la pena en esas condiciones? Después de tantos siglos de castigos y de prisiones, se sabe que los efectos desocializadores de la cárcel en las personas presas durante 20 años, hacen muy difícil una valoración psicológica y de reinserción positiva. Por tanto, ni por la práctica habitual que se impone desde la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, ni por los medios que se disponen para el tratamiento penitenciario ni por los requisitos legales que se exigen la revisión sucederá y las personas morirán en prisión. Pero además, seamos honestas, ¿realmente somos capaces de tomar consciencia de qué significa estar encerradas 25, 30, 40 años? ¿Quién puede vivir sin esperanza razonable?

Por otro lado, hay que tener en cuenta que las personas presas condenadas por delitos graves -como los que son susceptibles de suponer la aplicación de esta pena máxima-, son clasificadas, casi siempre y sin límite, en régimen cerrado. Son destinadas a módulos de aislamiento o cárceles de régimen cerrado y viven en condiciones inhumanas, como así se recoge en el Informe del Defensor del Pueblo del año 2016 y los Informes de la Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura. Ese régimen supone estar 21 horas en una celda de pocos metros cuadrados, entre otras cosas ¿no es esto inhumano?

Pero además se debe criticar a la prisión permanente revisable desde otros lugares como por ejemplo desde la no constatación de que disuada de la comisión de los delitos más graves, y porque también compromete otros principios del ordenamiento jurídico como el principio de legalidad (art. 25.1 CE) y seguridad jurídica (art. 9.3. CE)

Sin embargo, estamos instaladas en las múltiples mentiras de los medios de comunicación. Nunca antes en la historia hemos estado tan desinformadas teniendo tantos medios de comunicación a nuestro alcance. Y, en torno a las cuestiones penales, la desinformación es máxima. El tratamiento informativo que se da por los medios de comunicación a los delitos en general, y más aún a los delitos graves, está carente de toda ética. Estos medios pretenden difundir dos ideas rotundamente falsas, y lo hacen además utilizando el dolor de (algunas) víctimas, porque esto les proporciona un importante rédito en términos de audiencia y, en consecuencia, económico –además de los intereses políticos que pretendan apoyar y sostener.

En primer lugar, se difunde la idea de que en el Estado español se cometen muchos delitos y muy graves, y que, por tanto, en aras de la seguridad colectiva, es necesario endurecer las penas. La realidad es que España es una sociedad segura, cualquier análisis estadístico así lo demuestra. Sin embargo, es una sociedad asustada, una sociedad que compra miedo porque es lo que se le vende desde los medios y los “generadores de opinión”. Eso sí, miedo irracional y sin base real, miedo que atenta directamente contra los principios rectores de cualquier sistema democrático, miedo que nos hace más débiles.

En segundo lugar, se dice que las condenas penales no se cumplen y que las personas entran y salen de prisión rápidamente, no cumpliéndose efectivamente las penas. La realidad arroja que sólo el 16% de las personas presas están en régimen abierto, y lo están con controles estrictos. El resto pasa todo el tiempo de condena en régimen de encierro en prisión, desde el primero hasta el último día. Es una auténtica falacia afirmar que las personas “entran en prisión por una puerta y salen por otra”. Al contrario: contamos con la mayor tasa de personas presas de toda Europa occidental y con una media de tiempo de cumplimiento muy superior a la de los países de la UE, a fecha 31 de diciembre de 2017 había en las cárceles dependientes de la Administración General del Estado 864 personas cumpliendo condenas superiores a 30 años, al año mueren más de 120 personas en las prisiones del Estado español, existe la tortura, las situaciones de indignidad son muchas y variadas dentro de esos muros y tenemos uno de los Códigos penales más amplios y duros de toda Europa.

Una sociedad que no sale a la calle para decir NO al ejercicio de poder del Estado mediante el castigo y la fuerza es una sociedad que no actúa frente a los recortes en los derechos y libertades de las personas y renuncia a los principios fundamentales de la democracia. La cuestión es muy clara y creemos que ha de ser dicha sin medias tintas. Tenemos un Código penal absolutamente autoritario y desproporcionado, unas propuestas de política social y política criminal afinadas con el fascismo y, en definitiva, incompatibles con un Estado Social y Democrático de Derecho, si todavía pensamos que queda algo de esto en el sistema en el que estamos instaladas.

http://ahotsa.info/edukia/contra-la...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Campaña galega pola Obxección Fiscal aos Gastos Militares 2018

Tortuga Antimilitar - 19 April, 2018 - 00:00

Nos inicios deste mes de abril Facenda lanzou a campaña da renda 2017. Coincidindo coa apertura da data para presentar a declaración da renda, varios colectivos do estado propoñemos a campaña pola Obxección Fiscal 2018.

Lembrade que se queredes facer Obxección Fiscal non confirmar o borrador da declaración da renda. Xuntamos información sobre como facer a Obxección Fiscal (a achega que propoñemos nós é de 80€ a detraer do que se destinaría a Gasto MIlitar nos Orzamentos Xerais) > http://www.grupotortuga.com/Campana...,305

Achegamos a continuación o texto que lanzamos este ano que vai estruturado por temas:

Exército 0.0

O proceso cara á conquista da independencia e a proclamación da República Catalá axudou a lembrarnos, grazas en gran medida ás sinceras declaracións da ministra de defensa, cal é o verdadeiro papel das Forzas Armadas; o de defender a “unidade territorial” de España.

O artigo 8 do Título Preliminar da Constitución de 1978, onde se recolle esta función, outórgalles tamén a misión de garantir a soberanía e independencia de España. Porén, non tivemos noticia da súa participación para evitar, por exemplo, a modificación do artigo 135 da Constitución, que supuña o compromiso, por escrito, da perda absoluta de soberanía en favor da Unión Europea. Nin do seu despregamento para garantir a defensa das institucións cando foron intervidas polos “homes de negro” da troika.

Pero quizais é unha boa noticia que, despois de anos de propaganda para conseguir o lavado de cara das FFAA, logo da súa profesionalización no 2001 (dende ese ano ata o 2010, o gasto en publicidade era de 10-20 millóns de euros anuais), o rei quedase por fin espido. Nin a guerra é paz, nin a liberdade escravitude.

Incremento no gasto militar

O Centre Delàs denunciou que, por primeira vez en 10 anos, o gasto militar aumentou nun 32% respecto ao 2016 (incluíndo o pagamento dos PEAS, Programas Especiais de Armamento, que o goberno non ten en conta para camuflar o gasto, e sufraga despois mediante créditos extraordinarios).

Pero o máis grave é que nos próximos 6 anos preténdese incrementar o gasto en defensa entre o 50% ou 80%, para achegarse á meta do 2% do PIB en 2024, establecida no cumio de Gales da OTAN e esixida por EEUU.

Onde se despregaron as tropas no 2017?

Ademais de nas rúas de Tarragona días antes das eleccións do 21D, o exército español participou nas seguintes misións (fonte: Utopía Contagiosa):

Envío á fronteira Letonia-Rusia de 313 militares e 80 vehículos. Non aprobada polo Congreso. De acordo co exministro Margallo, para garantir a posición de Letonia, favorable a priori á independencia de Catalunya, a favor da defensa da unidade de España.

5 misións baixo mando da OTAN: adestramento de soldados en Iraq, apoio con mísiles Patriot a Turquía, grupos navais permanentes da OTAN, policía aérea no Báltico, Sea guardian e loita contra a insurxencia e reconstrución en Afganistán.

6 baixo mando da UE: en República Centroafricana e Somalia adestrando militares, apoio ao expansionismo francés en Malí e operacións Atlanta no Índico e Destacamento Marfil en Senegal.

3 baixo o mando da ONU: patrullas no Líbano, fronteira con Israel (635 efectivos, a máis numerosa), vixilancia de desarme en Colombia, apoio aéreo á RCA en Gabón.

4 por iniciativa propia: Golfo de Guinea (incremento da seguridade), apoio e adestramento ás FFAA de Mauritania, Senegal e Túnez.

Militarización da sociedade

Considérase que a aprobación do real decreto 194/2010 de 26 de febreiro, en que se elevou a rango de “autoridade civil” aos militares, abriu a porta á militarización da sociedade. Porén, a creación da UME (Unidade Militar de Emerxencias) xa supuxo un importante fito no despregamento do exército dentro do propio territorio fóra de épocas de guerra. O obxectivo era múltiple. Por unha banda, asegurarse o control da poboación no momento que se produce unha situación de crise que, potencialmente, podería levar a un levantamento contra o goberno e, posteriormente, poder controlar calquera investigación sobre as causas. Por outra, controlar un sector cada vez máis precarizado onde traballadores/as que se xogan a vida comezaban a esixir melloras. E, ao tempo, reforzar a falsa imaxe de exército “salvador” que se pretende crear, aínda que en Galiza, coñecendo súa actuación durante a loita contra o chapapote do Prestige, resultaría máis difícil de crer. Profundando nesta liña, o 1 de febreiro de 2017, aprobouse a creación a Escola Militar de Emerxencias, tanto para persoal militar como civil.

Pero isto non é todo na estratexia de “normalizar” a presenza do exército na sociedade. Xunto corpos armados, entran nas escolas a recrutar á poboación estudante, están presentes en salóns do ensino (con campañas en contra como Desmilitaritzem l'Educació), realizan exhibicións aéreas, como se a guerra fose un espectáculo, faise chegar incluso aos reis magos en helicópteros militares, ou realízase anualmente un concurso escolar para loar a figura do mando supremos das forzas armadas (FFAA).

Por se isto fose pouco, en decembro de 2015 asinouse un acordo (válido por 5 anos) entre os ministerios de educación e defensa, para elaborar materiais educativos e implantalos nas escolas, co obxectivo, segundo o daquela ministro Morenés, de concienciar ao alumnado de primaria e ESO sobre a “cultura da defensa”. O contido principal estaría centrado, segundo se publicou na prensa, en dar a coñecer as FFAA como fornecedoras dun servizo público esencial: “a paz”. Tamén se trataría o papel da coroa como “símbolo da unidade e permanencia do Estado” e buscaríase que o alumnado se familiarice cos “símbolos nacionais”: escudo, bandeira e himno, así como co “deber de defender España. Todo isto a maiores dos contidos xa presentes na materia de “educación para a cidadanía” da LOMCE (eldiario.es, 07/02/2018). Pero, semella, que isto non se pode considerar “adoutrinamento”.

Quizais deberiamos prestar máis atención a estes avances do militarismo na nosa sociedade, que nos achega ao modelo doutras ás que, posiblemente, non queiramos semellarnos.

http://www.nonaogastomilitar.org/no...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Insumisión de Azagra

Tortuga Antimilitar - 19 April, 2018 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

‘Desmilitaritzem l'Educació' rebutja la presència de l'exèrcit a la Fira de Formació de Lleida

Tortuga Antimilitar - 18 April, 2018 - 00:00

La Plataforma Desmilitaritzem l'Educació, constituïda a començaments de 2017, rebutja la presència de les Forces Armades a la Fira de Formació & Treball que tindrà lloc a Lleida del 19 al 21 d'abril.

Un dels membres de ‘Desmilitaritzem l'Educació', Oriol Olmo, considera que l'exèrcit utilitza l'excusa d'oferir possibilitats laborals als estudiants per introduir-los en un món que “no és adequat” i que és “incompatible amb els valors democràtics i d'educació que se suposa que ofereix Fira de Lleida”.

A més, considera que aquestes “possibilitats laborals” no són “normals” sinó que “pretenen continuar amb una cultura de guerra, armamentística, per perpetuar la presència de les forces armades a l'educació”.

Tot i que no han concretat les accions, des de la plataforma han anunciat que seguiran lluitant per fer fora l'exèrcit de la fira i que duran a terme algun acte reivindicatiu durant la celebració del certamen.

A més, “seguirem actuant a nivell social i a les escoles perquè el clam social sigui tant gran que Fira de Lleida s'ho replantegi i ofereixi un altre espai per la seva propaganda però no barrejada amb les ofertes de formació que ofereix la fira”, ha sentenciat el portaveu del sindicat educatiu USTEC-STES a Lleida, Jaume Añé.
Añé ha recordat que la participació de les Forces Armades en aquesta fira contravé la moció “Per la declaració de Lleida municipi de cultura de pau”, aprovada al ple de la Paeria l'1 d'abril de 2016, i la resolució del 14 de juliol de 2016 del Parlament de Catalunya sobre la desmilitarització, que disposa “evitar la presència de l'exèrcit en qualsevol centre educatiu i de formació”.

Aquesta resolució feia a més referència clara a la fira de formació de Lleida ja que recollia que calia “evitar també que (l'exèrcit) sigui present a espais educatius i promocionals com el Saló d'Esport i Turisme de Muntanya o la Fira de Formació Professional, a Lleida; l'ExpoJove, de Girona, o l'Espai de l'Estudiant, de Valls”.

El portaveu sindical ha lamentat que tant l'any passat com aquest van demanar a l'Ajuntament de Lleida i a la Fira que l'exèrcit no hi participés però se'ls va denegar la petició.

“No entenem la decisió del director de Fira de Lleida ni de l'alcalde”, assegura. La setmana passada, ha explicat, es va reunir amb l'alcalde de Lleida, Àngel Ros, i “segueix dient que ofereixen una formació com qualsevol altra”.

Per Anyé no és així ja que es tracta d'una professió en què, entre d'altres, els seus membres no es poden sindicar i no tenen dret a vaga. “El que fa l'exèrcit al saló és reclutar efectius perquè la societat no veu amb bons ulls l'augment de la despesa militar que suposa”, denuncia.

Des del sindicat estudiantil denuncien que el Ministeri de Defensa, juntament amb l'OTAN, pretén duplicar la despesa militar en els pròxims sis anys, de tal manera que el 2024 la despesa rondarà els 18.000 milions d'euros. “Això creiem que farà que altres partides pressupostàries baixin, com ara sanitat o educació”, lamenten, i proposen alternatives per aconseguir un món en pau com ara polítiques de defensa adreçades a la no violència.

La portaveu del SEPC, Neus Vives, ha criticat el projecte que vol dur a terme l'estat espanyol a les escoles. Segons denuncia, s'anomena projecte de coneixement de la seguretat i la defensa i està adreçat als centres educatius, començant a primària.

Alguns dels exercicis que proposa aquest projecte, explica, són “posar les cares dels infants en uniformes de militars, aprendre's l'himne d'Espanya o jugar al tres en ratlla amb banderes que representen les forces aèries“. És per tot això que Vives rebutja en nom del sindicat estudiantil Rebuig “l'adoctrinament a les aules”. (acn)

Font: https://www.teleponent.cat/desmilit...

Categorías: Tortuga Antimilitar

La URJC no se ajustó a la ley al convalidar 180 créditos (3 años) a mandos de la policía nacional

Tortuga Antimilitar - 18 April, 2018 - 00:00

La norma de ordenación de las enseñanzas universitarias establece que solo se puede convalidar el 15% del total de créditos del Grado en Criminología.

Fernando H. Valls

Año 2015. Un inspector de la Policía Nacional envía una denuncia a la Dirección General de Política Universitaria de la Secretaría General de Universidades. Quiere hacer partícipe a este organismo del Ministerio de Educación, entonces con José Ignacio Wert al frente, la existencia de un polémico Grado en Criminología en la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) en el que altos mandos policiales obtienen el título completando una formación online de solo un año, cuando lo habitual es tardar cuatro cursos. El ministerio estudia la denuncia que contiene jugosos datos.

Los altos cargos de la Policía Nacional (inspectores y comisarios) que cursaron el polémico Grado en Crimonología de la Universidad Rey Juan Carlos vieron cómo en su expediente académico se les convalidaban 180 créditos por la "formación continua que, es conocido, realiza el Cuerpo Nacional de Policía", según explicaba el propio centro universitario en las bases del título. Así, estos jefes policiales solo tuvieron que cursar 60 créditos (un año académico) a distancia para conseguir una titulación que normalmente se tarda cuatro años en lograr. Sin embargo, tal y como se recogía en la citada denuncia a la que ha tenido acceso La Información, la legislación española no permite a las universidades convalidar a los alumnos más del 15% del total de créditos de una carrera.

La Ley es muy clara en relación al sistema de créditos que se implantó en las universidades españoles a raíz del Plan Bolonia. En el Real Decreto 1125/2003 por el que se establece el sistema europeo de créditos y el sistema de calificaciones en las titulaciones universitarias de carácter oficial y validez en todo el territorio nacional se puede leer de cuántos créditos académico, conocido como ECTS (Sistema Europeo de Transferencia de Créditos), se compone una carrera universitaria. Artículo 4.1: "El número total de créditos establecido en los planes de estudios para cada curso académico será de 60".

Y continuaba en el artículo 4.4: "Esta asignación de créditos, y la estimación de su correspondiente número de horas, se entenderá referida a un estudiante dedicado a cursar a tiempo completo estudios universitarios durante un mínimo de 36 y un máximo de 40 semanas por curso académico". Es decir, los alumnos del Grado de Crimonología de la Rey Juan Carlos deberían cursar 240 créditos a lo largo de cuatro años, a 60 por curso. Y hacerlo, además, "a tiempo completo", no a distancia, tal y como se puede leer en la Ley.

En la denuncia que llegó a Educación se especificaba que en el expediente académico de los altos mandos policiales que cursaron este Grado sí se reflejaba que cursaron 240 créditos. Se debe a que les convalidaron esos 180 créditos y a que solo cursaron 60 y de forma online: aprobaron nueve asignaturas y un trabajo fin de grado (TFG). Pero este 'aprobado' del 75% del título universitario tampoco se ajusta a la legislación sobre convalidaciones que rige en los centros oficiales españoles, se recogía en el texto del denunciante.

En concreto, el Real Decreto 1393/2007, por el que se establece la ordenación de las enseñanzas universitarias oficiales, establece en su artículo 6.3 que "el número de créditos que sean objeto de reconocimiento a partir de experiencia profesional o laboral y de enseñanzas universitarias no oficiales no podrá ser superior, en su conjunto, al 15 por ciento del total de créditos que constituyen el plan de estudios". Y añade: "El reconocimiento de estos créditos no incorporará calificación de los mismos por lo que no computarán a efectos de baremación del expediente". Por tanto, el 15% de los 240 créditos que exige en Grado en Criminología de la URJC son un máximo de 36 créditos que se podrían convalidar por estudios no universitarios, como son los internos de la Policía Nacional.

Es más, en el artículo 6.5 del mismo Real Decreto se puede leer que "en todo caso, las universidades deberán incluir y justificar en la memoria de los planes de estudios que presenten a verificación los criterios de reconocimiento de créditos a que se refiere este artículo". Sin embargo, en las normas del Grado en Criminología de la URJC no se recoge en ningún momento la obligatoriedad de incluirse esta memoria para poder acreditar la convalidación de los 180 créditos que no tuvieron que cursar los altos mandos policiales. La convalidación de estos tres cursos pudo hacerse, en definitiva, de manera automática, sin pedir en cada caso acreditaciones de titulación alguna.

La Rey Juan Carlos hacía la selección de alumnos

En el documento oficial de la División de Formación y Perfeccionamiento de la Policía Nacional en el que se explicaba la normativa del Grado en Criminología de la Rey Juan Carlos se recogía que los interesados en obtener dicho título debían enviar al Centro de Altos Estudios Policiales la siguiente documentación: un impreso de solicitud de reconocimiento de créditos relleno, la prueba válida de acceso a la universidad, el certificado que acredita haber superado el curso de ascenso a la escala ejecutiva especificando la edición y materias cursadas, un currículum vitae y una fotocopia del DNI.

Esta documentación era, posteriormente, revisada por la "Subcomisión de Convalidaciones del Grado en Criminología" de la Universidad Rey Carlos, el órgano encargado de comunicar a la División de Formación y Perfeccionamiento de la Policía quiénes eran los alumnos seleccionados para que pudieran proceder a efectuar la matrícula.

Tras la denuncia recibida el Ministerio de Educación decidió anular el Grado en Criminología de la URJC y dar por concluido el convenio de colaboración entre el Cuerpo Nacional de Policía y la universidad. Solo hubo dos promociones de cien alumnos cada una. Sin embargo, pese a observar que había alguna sospecha de irregularidad, el Ministerio sigue dando por válidos los títulos exprés que se expedieron en los años 2014 y 2015 en la polémica Universidad Rey Juan Carlos.

Fuente: https://www.lainformacion.com/espan...

Categorías: Tortuga Antimilitar

El gobierno reconoce que no tiene ningún protocolo para vigilar el destino final de las armas que vende España

Tortuga Antimilitar - 18 April, 2018 - 00:00

El Ejecutivo asegura que quiere tener listo un protocolo "cuanto antes", mientras firma un acuerdo con Arabia Saudí, acusada por la ONU de desatar con sus bombardeos una crisis humanitaria en Yemen .

España es desde hace años el séptimo exportador mundial de armas, que efectivamente se han encontrado en guerras como la de Yemen

Carlos del Castillo

El Gobierno ha reconocido que no existe, "ni nunca ha existido en España", un protocolo que detalle los procesos a seguir para la vigilancia de las armas que vende la industria de armamento una vez que estas llegan a su destino. Cuando las armas españolas atraviesan las fronteras es imposible su fiscalización: no hay ningún organismo encargado de controlar cuál es su verdadero destino final, ni mecanismos de alarma sobre el posible uso ilegal del material ni, por tanto, una manera reglada y efectiva de comprobar si el Gobierno ha cumplido la ley al autorizar su exportación.

Así lo ha reconocido el Ministerio de Defensa ante una petición de eldiario.es para acceder a ese documento. Fuentes del departamento que dirige María Dolores de Cospedal han explicado que existe "un grupo de trabajo" creado recientemente con la misión de "elaborar un protocolo que detalle esa vigilancia" y aumentar así "la transparencia". El objetivo, informan las mismas fuentes, es "tenerlo listo cuanto antes".

El Gobierno admite así que no tiene un método oficial para controlar exportaciones como la que firman este jueves el presidente Mariano Rajoy y el rey Felipe VI con el príncipe saudí Mohamed bin Salman. Navantia construirá cinco corbetas y ayudará a la monarquía absolutista a desarrollar un puerto desde el que operarlas a cambio de 2.000 millones de euros.

Esta falta de un protocolo de vigilancia choca con la realidad de la industria de armamento nacional, que ha convertido a España en el séptimo país exportador de armas del mundo. Arabia Saudí, que según los datos de la ONU ha desatado con sus bombardeos sobre Yemen la mayor catástrofe humanitaria que se vive en este momento en el mundo, es uno de los socios habituales de la industria de armamento española: 728,5 millones de euros exportados entre 2015 y junio de 2017.

En España, la misión de aprobar o denegar cada exportación de armas recae en la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso (JIMDDU), dependiente del Gobierno. Las actas de sus reuniones son secretas, aunque los resultados de sus dictámenes pueden comprobarse en los resúmenes de material de defensa exportado que el Gobierno debe trasladar al Congreso cada año.

El porcentaje de denegaciones de la JIMDDU no suele superar el 1%. Ello contrasta con la prohibición expresa presente en la Ley española de comercio de armas de autorizar las exportaciones "cuando existan indicios racionales" de que las armas puedan "ser empleadas en acciones que perturben la paz, la estabilidad o la seguridad en un ámbito mundial o regional, puedan exacerbar tensiones o conflictos latentes, puedan ser utilizadas de manera contraria al respeto debido y la dignidad inherente al ser humano, con fines de represión interna o en situaciones de violación de derechos humanos o tengan como destino países con evidencia de desvíos de materiales transferidos".

Sin un protocolo de control, ¿qué hace el Gobierno para supervisar que el uso de las armas que salen de España incumpla la ley? Según las ONG que llevan años denunciando el comercio ilegítimo de armamento, se fía de la palabra del país receptor. Así lo ha hecho en las anteriores exportaciones a Arabia Saudí, que además de liderar la coalición que viola el derecho internacional con sus bombardeos sobre Yemen (donde se han encontrado armas españolas), también está acusada de violar los derechos humanos de sus ciudadanos. El Parlamento Europeo ha pedido a los Estados miembros que embarguen la venta de armas al país. Alemania, Suecia, Noruega o Bélgica ya han tomado esa decisión, pero no España.

Un sector respaldado por el Estado

La dejadez política para desarrollar un protocolo de vigilancia en destino de las exportaciones de armas se suma a otras facilidades que los distintos Gobiernos del PP y el PSOE han dado a la industria de defensa, que de 2006 a 2015 multiplicó sus ventas al exterior un 400%. El sector ganó esa relevancia internacional gracias a las política de ayudas para la investigación y desarrollo de nuevo armamento, sumado a las compras de material por parte del Estado.

Actualmente la deuda en armamento española asciende a unos 22.000 millones de euros, aunque Cospedal ya ha anunciado su intención de iniciar "un nuevo ciclo inversor". No obstante, en el desarrollo del sector predomina la figura de su antecesor al frente de Defensa, Pedro Morenés. Hoy embajador en Washington, Morenés ha pasado gran parte de su carrera saltando entre la administración y la dirección de las empresas de armamento. Como ministro, en vez de impulsar una reconversión industrial, otorgó incentivos públicos para que las pequeñas empresas se uniesen y aspirasen a los grandes contratos internacionales.

Actualmente, el sector de las armas español solo está por detrás de las súper potencias militares mundiales (EEUU, Rusia y China) y los grandes productores europeos (Reino Unido, Alemania y Francia).

El Diario

Categorías: Tortuga Antimilitar

John Milton, El Paraíso Perdido

Tortuga Antimilitar - 17 April, 2018 - 20:43

Busquemos nuestro mejoramiento dentro de nosotros mismos, eligiendo antes una dura libertad que una cómoda esclavitud.

Categorías: Tortuga Antimilitar

‘Fake bombing' o geopolítica de engaños

Tortuga Antimilitar - 17 April, 2018 - 00:00

Pedro Baños

En este mundo inundado por las mentiras y las medias verdades, el ataque con misiles efectuado en la noche del 13 al 14 de abril sobre Siria por parte de Estados Unidos, Reino Unido y Francia no es más que un fake bombing, pura falsedad geopolítica disfrazada de fines humanitarios.

Para empezar, la justificación para esta acción se basó en el más que discutible presunto ataque del gobierno de Bashar Assad con agresivos químicos –sus enemigos empezaron diciendo que era sarín y luego pasaron al cloro- contra la población civil de Guta Oriental, en las inmediaciones de Damasco, en días pasados. Desde la perspectiva de la pura estrategia militar, no tiene ningún sentido que el Ejército Árabe Sirio cometiera este error justo cuando estaba terminando de consolidar la conquista de esta estratégica zona.

De los tres grupos yihadistas que habían controlado Guta, utilizado a los civiles como escudos humanos e impedido su evacuación a través de las rutas humanitarias abiertas por Rusia, Ahrar al Sham ya había evacuado Harasta y trasladado a la provincia de Idlib a 1.500 milicianos. Mientras que Faylaq al Rahman también se había retirado de varias poblaciones y Javsh al Islam, el grupo más potente, estaba finalizando el proceso de negociación de su rendición y desarme en su bastión de Duma. Es decir, Bashar Assad iba ganando y, por tanto, no tenía ninguna necesidad táctica de recurrir a un procedimiento que sabía le podría generar graves perjuicios.

En un conflicto donde ha muerto más de medio millón de personas da la impresión de que lo único que importa es la forma de morir

Aún en el caso hipotético de que el dirigente sirio hubiera ordenado dicho ataque, hay que subrayar la hipocresía que existe alrededor de las armas químicas, pues, en un conflicto donde ha muerto ya más de medio millón de personas y otros 12 millones están desplazadas de sus hogares, da la impresión de que lo único que importa es la forma de morir.

La realidad es que en esta ocasión, de modo similar a lo acontecido justo hace un año, de nuevo se ha culpado al gobierno sirio sin haberse realizado ninguna investigación independiente. De hecho, los expertos enviados por la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas todavía no habían llegado a Guta cuando los misiles de la coalición franco-británica-estadounidense ya estaban impactando en sus objetivos.

Además, el resultado militar no ha podido ser más pobre, dejando en evidencia las capacidades de las principales potencias militares –inclusive nucleares- del planeta. Del más del centenar de misiles lanzados desde los aviones F-15 y F-16 estadounidenses, los Tornado británicos y la moderna fragata multimisión francesa –la primera vez que empleaba misiles de crucero en una operación real- casi tres cuartas partes fueron interceptados o interferidos electrónicamente por las defensas sirio-rusas.

Y el 25% restante que logró impactar en los objetivos previstos, lo hizo sobre bases que habían sido previamente evacuadas, provocando así mínimos daños materiales –y afortunadamente, ninguna víctima mortal ni civil ni militar, según los últimos datos-.

Se ha tratado de una acción más política que militar, de resultado táctico deficiente, con el propósito de lavar la cara de un Trump acosado

En definitiva, da la impresión de que se ha tratado de una acción más política que militar, de resultado táctico muy deficiente, con el mero propósito de salvar la cara de un Trump acosado por todos lados, incluyendo la confirmación del último escándalo sexual –pago a través de un abogado a una conocida modelo-, pero que al mismo tiempo se ha medido bien los efectos para evitar el riesgo de escalada entre Washington y Moscú.

Queda incluso la sospecha de que hubiera cierto contacto con el Kremlin para evitar dañar intereses rusos, como podría demostrar el hecho de que, pocas horas antes, los buques y submarinos que Rusia mantiene habitualmente anclados en el puerto de Tartús se habían hecho a la mar.

Cabe destacar que Londres ha realizado el ataque sin autorización de su Parlamento, y que EEUU ha vuelto a esgrimir que se trataba de una cuestión de interés vital e inminente para su seguridad nacional para así también sortear la preceptiva autorización del Congreso, lo que es más que cuestionable teniendo en cuenta las particularidades del contexto sirio, comenzando por su lejanía física.

Pero si el Reino Unido siempre ha sido un fiel escudero de cualquier acción bélica emprendida por Washington, llama más la atención la decidida implicación de Macron en esta operación, quien no ha dudado ni por un momento en apuntar a Bashar Assad como responsable del ataque químico, ni ha flaqueado a la hora de apoyar a la Casa Blanca, especialmente en las horas previas al bombardeo.

Quizá en ello haya tenido que ver tanto la caída en picado de su popularidad interna como la reciente visita del príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamed bin Salman, que dejó en Francia una estela de importes y jugosos contratos.

No se puede obviar que Riad, que está llevando a cabo una enorme y costosísima campaña de lavado de imagen, percibe la actual situación en Siria como un gran riesgo para su seguridad, pues entiende que Irán está saliendo victorioso en este escenario, lo que permite a Teherán completar la expansión de su influencia por Oriente Próximo, situación que la Casa Saud debe revertir a cualquier precio.

Al final, los resultados de este ataque trinacional distan de coincidir con los objetivos perseguidos por los agresores. El gobierno sirio sale fortalecido, como lo demuestran las manifestaciones de apoyo surgidas espontáneamente tan pronto como finalizó el bombardeo.

Rusia aparece como menos provocadora y más respetuosa con el derecho internacional –junto con Irán, son las dos únicas naciones a las que Damasco ha autorizado a intervenir en el país, todavía soberano y con derechos plenos, aunque sistemáticamente vulnerados- que un EEUU con una deriva errática y cuyo papel de policía mundial es cada vez más cuestionado y dudoso. Por si fuera poco, Putin consolida su posición como líder carismático y astuto, ganándose un creciente respeto en amplias partes del mundo.

Lo peor quizá sea la celebración del bombardeo por los grupos yihadistas presentes en el complejo escenario sirio

Pero quizá la peor conclusión sea la celebración del bombardeo por los numerosos grupos yihadistas presentes en el complejo escenario sirio, a los que se les ha dado alas para continuar con su maniobra de derribo del régimen de Damasco–refugio de cientos de miles de cristianos temerosos del terror salafista-yihadista-, que han interpretado el ataque, aunque sea de forma indirecta, como un respaldo a su estrategia insurgente y radical. De hecho, inmediatamente tras la llegada de los misiles atacantes, grupos como el Estado Islámico aprovecharon para lanzar ofensivas en dirección a la capital.

En definitiva, un fake bombing. No quedará más remedio que acostumbrarse a que nos sigan engañando, pues, por triste que sea y pena que den los sirios que lo sufren en primera persona, queda conflicto en Siria para rato. Hay demasiados intereses geopolíticos en juego.

Coronel Pedro Baños es analista geopolítico. Autor de Así se domina el mundo. Desvelando las claves del poder mundial.

Fuente: https://www.elindependiente.com/opi...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Detienen en Salamanca a un guardia civil que viajaba con 185 kilos de hachís

Tortuga Antimilitar - 17 April, 2018 - 00:00

EFE

Agentes de la Policía Nacional han detenido en Salamanca a un guardia civil en la reserva que viajaba desde Málaga y pretendía llegar a Galicia con 185 kilos de hachís en su vehículo, por lo que ya ha ingresado en la prisión salmantina de Topas.

El detenido, según publica "La Gaceta" y han confirmado a Efe fuentes de la Comisaría de Salamanca, aunque la operación la han llevado a cabo efectivos de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de Málaga que le investigaban desde hace meses, fue sorprendido por los agentes en una gasolinera del barrio de Tejares de la capital salmantina.

La detención tuvo lugar el pasado jueves por la tarde tras hallarse en el registro del vehículo 185 kilos de hachís, el mayor alijo interceptado hasta ahora en la provincia de Salamanca.

Tras comparecer ante el juzgado de guardia, el hombre, de unos 60 años y guardia civil en la reserva, ya ha ingresado en el centro penitenciario de Topas.

Voz Populi

Categorías: Tortuga Antimilitar

Campaña galega

Tortuga Antimilitar - 17 April, 2018 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

Una marea humana pide justicia para los jóvenes de Altsasu: "No son terroristas"

Tortuga Antimilitar - 16 April, 2018 - 00:00

DANILO ALBIN @danialri

Bel Pozueta ha perdido la cuenta de las movilizaciones en las que ha estado durante los últimos 18 meses, pero hay algo que no cambia: ese nudo en la garganta que aparece ante cada gesto, cada abrazo, cada palabra de apoyo. Este sábado, las muestras de afecto y respaldo se multiplicaron por decenas de miles, tantas como las personas que han inundado las calles de Pamplona para decir bien claro que ni el hijo de Bel ni otros siete chavales de Altsasu son terroristas.

La gigantesca manifestación que ha paralizado la capital navarra ha sido la última gran muestra de solidaridad y denuncia antes del juicio que arrancará este lunes en la Audiencia Nacional contra ese grupo de jóvenes, sobre quienes pesan peticiones de condena que suman hasta 375 años de cárcel. Todo por la pelea de bar que se produjo a las cinco de la mañana del pasado 15 de octubre de 2016 en un bar de Altsasu y en la que se vieron involucrados dos guardias civiles de paisano con sus parejas.

La reyerta nocturna acabó en los tribunales de Madrid, donde la jueza Carmen Lamela –quien a tuvo a su cargo la instrucción del caso- compartió la tesis de COVITE (Colectivo de Víctimas del Terrorismo del País Vasco, personado como acusación popular) y procesó a los ocho chicos de Altsasu por delitos de carácter terrorista. Tres de ellos, incluyendo al hijo de Bel, llevan más de 500 días en prisión.

A pocas horas de que las madres y padres de los acusados partan hacia Madrid, las calles de Pamplona han sido escenario de la mayor manifestación que se recuerde en la historia de Navarra: decenas de miles de personas han abarrotado el centro de esta ciudad para apoyar a los imputados y sus familiares. La movilización ha contado con el respaldo del gobierno que lidera Uxue Barkos y del Parlamento foral, donde los cuatro partidos que ostentan la mayoría –Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra- propiciaron esta semana una resolución de apoyo al acto.

“Lo que podíamos hacer ya está hecho: ahora habrá que ver qué suerte nos espera en Madrid”, reflexionaba Koldo Arnanz. Su hijo Oihan es uno de los tres jóvenes que acumula medio millar de días y noches en la cárcel. El fiscal de la Audiencia Nacional José Perals pide para él la pena más alta de todas: 62 años y medio de prisión. “Oihan lo está llevando bastante bien, dentro de lo que cabe. Quiere que estos días pasen cuanto antes, aunque luego vendrá otra fase de tensión: la espera de la sentencia”, señaló Arnanz.

“Nos mantenemos gracias a esto”

Este sábado, los padres de los chavales de Altsasu avanzaban entre la gente como podían. Fueron muchos, muchísimos, los que se han acercado para darles ánimo. “Si durante todo este tiempo hemos conseguido mantenernos en pie, es precisamente gracias a esto”, comentó Bel a Público. Su hijo Adur Martínez de Alda, de 23 años, está en la prisión de Aranjuez, a casi 500 kilómetros de Altsasu. El fiscal pide para él una condena de cincuenta años.

En ese contexto, la manifestación de este sábado ha dejado imágenes que resultarán difíciles de borrar en Navarra. El ambiente de calles desbordadas y tráfico completamente paralizado no sólo se notó a partir de las 17.30, hora prevista para el pistoletazo de salida, sino que se hizo patente desde bastante antes. De hecho, este sábado se han desplazado hasta Pamplona vehículos especialmente contratados para la ocasión desde distintos puntos del País Vasco. También han llegado manifestantes desde Madrid o Barcelona, entre otras ciudades.

“Esta manifestación va a marcar un hito en la historia de Navarra”, decía Igone Goikoetxea, madre de Jokin Unamuno, otro de los chicos que sigue en prisión. “Que allá donde haga falta vean que aquí hay una sociedad diversa movilizada, y que existe muchísima gente que no está para nada de acuerdo con lo que están planteando”, apuntaba esta mujer a Público. Se le veía emocionada, cansada y con miedo. “Son sentimientos encontrados”, resumió.

Ese cocktail de sensaciones y pensamientos impregnó los casi tres kilómetros que separan a los cines Golem de la Plaza del Castillo, puntos de salida y llegada de la gigantesca movilización. A lo largo del recorrido hubo permanentes muestras de apoyo hacia los imputados y sus familiares. Tampoco faltaron las lágrimas, los abrazos y los gestos de complicidad. El lema omnipresente era claro, corto y sencillo: Los ocho de Altsasu no son terroristas.

Poco después de las 17.30, las miles de personas que aguardaban la salida de la manifestación empezaron a gritar "Altsasukoak askatu" ("los de Altsasu, libres"), mientras aplaudían a rabiar. Los padres de los jóvenes acusados no aguantaron las lágrimas. "Esto no es terrorismo", gritaron aún más fuerte desde los costados de la Avenida Baiona. La escena se repitió en varias oportunidades a lo largo del trayecto. Los gritos retumbaron con más fuerza aún cuando la movilización pasó frente a la Delegación de Gobierno, custodiada por un cordón de policías nacionales con escudos y lanzapelotas.

"Justicia y proporcionalidad"

Al llegar a la Plaza del Castillo, las madres y padres dieron a conocer un manifiesto que volvía a incidir en los reclamos de proporcionalidad y justicia, exactamente lo mismo que vienen pidiendo desde aquel 15 de octubre de 2016, cuando una pelea de bar empezó a convertirse en un caso de terrorismo. "La exageración, la distorsión, la desproporción es tanta que mucho nos tememos que por un delito o por otro a nuestras hijas e hijos les impongan largas penas de cárcel que no se correspondan con la gravedad de los hechos", dijeron desde el escenario. "Nos enfrentamos a un juicio en un tribunal excepcional, alejado de la realidad navarra, donde no se cumplen las garantías mínimas para un juicio justo", agregaron.
La plataforma denunció "un claro ánimo de venganza y castigo" contra los jóvenes imputados

En tal sentido, remarcaron que "están en juego derechos y principios democráticos, como la presunción de inocencia, el derecho al juez natural, el uso no extensivo de la ley, el principio de proporcionalidad o el derecho a la defensa y a un juicio imparcial".

Por su parte, la plataforma denunció "un claro ánimo de venganza y castigo" contra los jóvenes imputados, al tiempo que lamentaron "el papel desarrollado por ciertos medios de comunicación, convertidos en voceros y coartada de esta aberración". "Nos vimos en la televisión, en cámaras ocultas y llenando páginas amarillistas con el único objetivo de alimentar este montaje, demostrarnos como el demonio, declarando que éramos un pueblo enfrentado en que casi no se podía ni respirar -afirmaron-. Quisieron hacer de la mentira una versión incuestionable". "Frente a esto, hoy, aquí, desde la Plaza del Castillo de Iruñea, queremos trasladar un mensaje: no tragamos, no bajamos la cabeza, no aceptamos la injusticia", subrayaron. Asimismo, llamaron a realizar concentraciones ante el mayor número de ayuntamientos posibles los días 19 y 26 de abril.

La hora del juicio

Tras la impresionante movilización llegará la hora de preparar las maletas. Los cinco acusados que permanecen en libertad condicional y sus familiares –tanto de ellos como de los tres jóvenes que siguen encarcelados- se preparan para pasar varias jornadas en Madrid: el juicio arrancará el lunes y tiene una duración prevista de dos semanas. Bel, la madre de Adur, llegará un poco antes que las demás madres: ella tiene este domingo una última visita a su hijo en la cárcel de Aranjuez. Serán cuarenta minutos a través de un cristal. No podrá abrazarle, pero al menos le recordará una cosa: volverá a decirle que este lunes, cuando llegue el momento del esperado y temido juicio, estará junto a él.

Amnistía pide retirar la acusación de terrorismo

Este mismo sábado, Amnistía Internacional ha subrayado que los hechos que juzgará la Audiencia Nacional a partir del lunes, no son terrorismo y que, por tanto, la Fiscalía debería retirar la acusación por este delito.
Amnistía Internacional ha subrayado que los hechos no son terrorismo

Amnistía, que asistirá como observadora al juicio, cree que estos hechos no son constitutivos de ningún delito de terrorismo y, por tanto, no deberían ser juzgados por la Audiencia Nacional.

Según informa la organización en un comunicado, su director, Esteban Beltrán, sostiene que "este caso es un ejemplo de cómo España está aplicando una legislación que ha ampliado de forma desproporcionada los tipos de terrorismo".

Público

Categorías: Tortuga Antimilitar

Páxinas