Tortuga Antimilitar


Nulo interés por el patrimonio arquitectónico de Alacant

Tortuga Antimilitar - 1 April, 2018 - 00:00

j. hernández

La estación de tren y sus tinglados, la antigua estación de autobuses, el asilo de Benalúa, las harineras de la avenida de Elche, el faro del Cabo de las Huertas, el cuartel de la Guardia Civil en Alicante, numerosas fincas de la huerta, refugios, baterías y búnkers, los mareógrafos del Puerto, la Torre Provincial, la Casa Sacerdotal, los depósitos de Campsa en La Cantera.... La lista de edificios y ejemplos de arquitectura industrial, defensiva o popular ahora mismo desprotegidos en el término municipal de Alicante y que pueden ser pasto de la piqueta si no se les blinda es larguísima. Como ocurrió, por ejemplo, con los silos de San Blas.

¿Cuántos edificios protegidos tiene ahora mismo Alicante? Apenas 300, incluidos como Bien de Interés Cultural o de Relevancia Local en el catálogo del Plan General de Ordenación Urbana de 1987, aún vigente, o con algún grado de protección dentro del Plan Especial del Casco Antiguo, el Plan del Centro Tradicional o el de las Torres de la Huerta, así como algunas iglesias, edificios religiosos previos a 1940 y restos arqueológicos con protecciones genéricas de la Generalitat. Entre ellos, los más importantes monumentos, como los dos castillos, la basílica de Santa María, la Concatedral de San Nicolás, el convento de Santa Faz, torres de la huerta, el MARQ, la Casa de la Asegurada, el Palacio de Labradores, la Casa de Carbonell, el palacio de Conde Lumiares, sede del museo de Bellas Artes, Las Cigarreras, y arquitectura industrial como las chimeneas de Benalúa.

Los expertos lo consideran del todo insuficiente. El arquitecto Rubén Bodewig, que trabajó en el Catálogo de Protecciones elaborado por la Concejalía de Urbanismo cuando la dirigía el edil de Guanyar Miguel Ángel Pavón, que no pudo sacarlo adelante, afirma que en todo el término municipal deberían existir entre 1.500 y 2.000 fichas de protección, lo que no quiere decir que haya que dejar esos edificios muertos «sino que se puedan mantener o incluso ampliar, conservando algunos o todos sus elementos característicos».

¿Qué puede suceder con este alto grado de desprotección por el patrimonio y el nulo interés demostrado por los sucesivos gobiernos locales? De entrada, la suspensión de licencias que se tumbó en 2015, en la última etapa del PP, deja más de 200 construcciones singulares desprotegidas, pero es que los 300 elementos de arquitectura que sí están blindados necesitan en muchos casos revisar sus fichas «pues son descripciones muy vagas, antiguas, y en la mayoría de los casos, insuficientes». Lo más grave es, en último término, el riesgo que corre el patrimonio alicantino ante esta situación de desamparo, y más en pleno auge inmobiliario.

Uno de los ejemplos es la situación en que se encuentra el asilo de Benalúa, que contiene la iglesia extramuros más antigua que queda en Alicante puesto que otra similar en edad, la de Benalúa, ardió y fue reconstruida. Sin embargo, está en el limbo pese al acuerdo plenario que reconocía este edificio como Bien de Relevancia Local. «Es una irresponsabilidad que aún no esté reconocido en el planeamiento municipal». Aún así, Bodewig confía en la protección que le da la ley de Patrimonio de la Comunidad Valenciana como construcción religiosa anterior a los años 40 (data del siglo XIX).

«Seguimos sin tener protegida la estación de Madrid, y el escaso patrimonio constructivo que queda a su alrededor. Tampoco el tinglado ferroviario ni algunos portuarios, ni el barrio de Heliodoro Madrona, ni la cochera de locomotoras anexa a la antigua Estación de Benalúa, ni las harineras de Bufort y Cloquell o el cuartel de carabineros de Aguamarga».

El peor ejemplo es lo sucedido con el edificio que ocupaba la esquina entre Benito Pérez Galdós y José María Py, recién demolido al quedar desprotegido por la incapacidad del Ayuntamiento para aprobar el Catálogo de Protecciones. Este documento estuvo en exposición pública con 855 fichas, de ellas 652 de patrimonio cultural, 142 de patrimonio natural y 61 de paisaje. Y se quedaba corto según Bodewig, arquitecto que trabajó en su redacción, aunque introducía aún más edificios y espacios naturales, así como otros elementos, superando los que figuraban en la primera suspensión de licencias del final de la legislatura del PP.

Este catálogo, indica el arquitecto, se concibió para incluir el doble de fichas pero se quedaron inicialmente en menos de mil por «las prisas» que metió a Urbanismo la Conselleria de Territorio y Medio Ambiente, que dio dos años para aprobar el documento o, de lo contrario, los edificios quedarían desprotegidos, como al final ha pasado al no aprobarse el catálogo. Según explica, Urbanismo no pudo atender al plazo porque no tenía personal suficiente para elaborar la documentación a tiempo.

Por ello, su idea era ir ampliándolo.«Es un drama. Abogaría por una solución intermedia hasta que tengamos un catálogo, como crear una comisión de urbanismo que evite cualquier intervención en patrimonio anterior a 1960 pero hay que estudiar su encaje en la ley».

Barrios e iglesias

Sobre los edificios que quedan desprotegidos, el listado es «de cientos y cientos. Hay cosas pequeñitas que no por ser menores merecen menos amparo que edificios grandes o palacios. Desde conjuntos de arquitectura popular como las viviendas de planta baja de Los Ángeles o Barrio Obrero a iglesias como la de Los Ángeles, o las antiguas casas de San Antón, el Raval Roig o San Gabriel». También afirma que hay arquitectura moderna desprotegida: Torre Vistamar, La Rotonda, el Hogar Provincial, el IES Cavanilles o el edificio de Sanidad en el paseo de Campoamor. Y considera que se requiere de revisiones intensas de catálogos como los del Centro Tradicional y Casco Antiguo, y un estudio pormenorizado de Tabarca. «Necesitaríamos incluir urgentemente arquitecturas industriales y construcciones singulares: puentes, viaductos, e incluso trazados y diseños de parques y espacios, raramente catalogados. Y prestar especial atención a infraestructuras hidráulicas históricas que permitieron desarrollar una economía que, hasta la llegada del turismo, fue el principal motor de desarrollo de Alicante».

Diario Información

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Al fin y al cabo la libertad tampoco es tan gran cosa

Tortuga Antimilitar - 1 April, 2018 - 00:00

Desde niño había sentido que no estaba hecho para una vida que se nos regala con instrucciones de uso. Donde la libertad no era posible, yo apenas podía respirar.

Por eso, hasta que el Alto Juliana, esta bella colina de Sesga, me permitió dar la espalda a todos los empleos y ser dueño absoluto de mis días, después de casi medio siglo de extravío en la existencia, yo solo había respirado a ratos.

Construyendo con mis propias manos, e indefinidamente, esta humilde morada; cultivando mis alimentos y recolectándolos por las sendas; sin vender más mi fuerza de trabajo o mis capacidades de creación; sin tener que pagar recibos; sin obedecer o, en todo caso, obedeciendo bajo mínimos; lejos de los mercados y de las administraciones; al amparo de una vieja y maravillosa estufa de leña y de la energía escasa proporcionada por pequeñas placas solares, pude, por fin, respirar a pleno pulmón.

Me convertí en el novio de la libertad, y creo hoy que un cierto deje de superioridad moral empezó a ensuciar mis escritos. Había logrado lo más difícil, lo único que consideraba verdaderamente importante: la soberanía sobre todas mis horas, la autonomía material, la independencia espiritual. Me sentía como un quínico sublimado, gritándole a todo el mundo: «A mí también me gustan los pasteles, pero yo no pago su precio en servidumbre».

Pasaron los años y, poco a poco, empezó a embargarme la sensación de que no era una vida lo que yo estaba viviendo, sino, más bien, una «filosofía de vida». Comencé a verme como un aristócrata, como «el más solitario de los aristócratas». Porque el novio de la libertad era asimismo el novio de la soledad...

Una nube de sepulcro, de «¿y esto es todo?», empezó a cernirse sobre las cosas del Alto, sobre todos los aspectos de este formidable bio-reducto: sobre los huertos, sobre las caminatas, sobre los animales que me acompañaban, sobre el orgullo de no vender y apenas comprar, sobre el gesto de vivir donde está prohibido vivir, en pleno paisaje, sobre mi obstinada inobediencia...

Y aquellas palabras que una vez me dedicó un pastor de Arroyo Cerezo me volvían y me volvían: «Mira, Pedro, en medio de esta libertad tan buena que tenemos, a nosotros ya nos da lo mismo levantar el carro que vender las yeguas». «A mí me da igual morir mañana o hacer otra cosa». Y me perseguían unos versos del "Fausto" que antaño me parecieron hermosos y ahora se me antojaban tétricos:

«Poder decirle a un instante: ¡Detente, eres tan bello!;
y después, no importa, morir!».

Porque, conquistada la libertad, ¿qué queda? ¿Para qué seguir cuando sabemos que todos los proyectos que nos oferta el mundo son reos de la estupidez y nos pasan una factura de esclavitud?

Algo demasiado parecido a la depresión enturbió mi ánimo, y un día me sorprendí escribiendo una frase que me sabía a suicidio: «Al fin y al cabo, la libertad tampoco es tan gran cosa. Con la libertad no basta».

Pero era verdad... La libertad de una persona sola en un mundo de no-libres no conduce a la felicidad. Una libertad individual rodeada de figuras de la subordinación duele y daña.

El más solitario de los aristócratas se levantaba casi sin ganas de respirar, esgrimiendo como siempre su estilo de vida, pero bajo la sensación de que ya estaba de más sobre la Tierra.

Y un día irrumpió el amar. Era abril, principios de mes; y, en alguna grietecilla del paredón rocoso de mi libertad, se hizo un manantial. Y brotó un mundo entero, brotó el deseo de salir al encuentro del otro como comunidad, brotó una selva de emoción, brotó una revolución en la sensibilidad y un motín en el pensamiento. Era Adara, como un hontanar...

Me emancipé en octubre de 2010, me fui entristeciendo a partir del 2014 y renací en la primavera de 2016. Porque ahora soy el novio de la vida.

Y preparo mi equipaje para regresar al lado de Awka, mi compañera, dejando el Alto y sus soledades. El próximo martes parto para El Palomar, esa localidad de Buenos Aires donde la mujer y los niños que amo me esperan. En realidad, no abandono el Alto: vive en mi corazón y, en cierto sentido, escribe por mí.

No vendo las yeguas, que quiero levantar el carro por toda la eternidad. Por toda la eternidad y un día.

www.pedrogarciaolivo.wordpress.com

Alto Juliana, Aldea Sesga, Rincón de Ademuz.
10 de enero de 2018

Tomado de: https://www.facebook.com/pgarciaoli...

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Corea del Sur: Condenado por engordar treinta kilos para evitar el servicio militar

Tortuga Antimilitar - 31 March, 2018 - 00:00

efe

Un joven surcoreano ha sido condenado a prisión suspendida por haber engordado deliberadamente cerca de 30 kilos para evitar el servicio militar obligatorio, informa hoy el diario local The Korea Times.

El Tribunal de Distrito de Cheongju, ciudad surcoreana situada a unos 100 kilómetros al sudeste de Seúl, halló culpable al hombre, de 21 años, de haber ganado peso a propósito en 2016 para eludir su deber militar, un supuesto que contempla penas de hasta cinco años de prisión.

Según la sentencia del caso emitida este lunes, el joven de 1,80 metros de altura, pesaba 87 kilos cuando se graduó en la escuela secundaria en febrero de dicho año, un peso que aumentó hasta los 113,6 kilos cuando se presentó a un segundo reconocimiento físico en julio.

Dado que su índice de masa corporal estaba por debajo de lo requerido, fue asignado a un puesto de servicio público, una alternativa menos exigente físicamente, pero la policía descubrió el ardid y el caso se llevó ante los tribunales.

Todo varón adulto surcoreano ha de realizar por ley un servicio militar de dos años, y la legislación del país asiático castiga a aquellos que huyen, se autolesionan o hacen trampas para intentar evitarlo.

Público

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El árbol más solitario del mundo data el nacimiento del Antropoceno en 1965

Tortuga Antimilitar - 31 March, 2018 - 00:00

El Independiente

El Antropoceno se ha convertido en un término usado por científicos de todo el mundo. Buscan poner un hito en la historia del planeta que marque el momento en que los humanos comenzaron a dejar un impacto significativo en la Tierra. Hasta ahora no ha habido una señal definitiva global que permita declarar oficialmente una nueva época. Ahora, el inicio del Antropoceno podría situarse en 1965. Gracias a un árbol, el más solitario del mundo.

El estudio, publicado en Scientific Reports por miembros de Australasian Antarctic Expedition 2013-2014, proporciona la primera señal global precisa para el Antropoceno del hemisferio sur mediante el uso de la acumulación de radiocarbono en la madera de los árboles. El radiocarbono procede de las pruebas atómicas.

Los investigadores pudieron marcar la nueva época porque el pico de radiocarbono o “espiga dorada” se encuentra en la madera de un árbol extraño y singular, un abeto de Sitka encontrado en Campbell Island, un sitio Patrimonio Mundial de la Humanidad en el medio del Océano Austral. El ejemplar se conoce localmente como el árbol más solitario del mundo. Su compañero más cercano está a más de 200 km de distancia en las islas de Auckland.

La espiga dorada fue creada por la culminación de las pruebas de la mayoría de las bombas termonucleares atmosféricas del Hemisferio Norte en los años cincuenta y sesenta. La señal se fijó en la madera del abeto de Sitka Campbell Island mediante fotosíntesis.

“Estábamos increíblemente emocionados de encontrar esta señal en el hemisferio sur en una isla remota, porque por primera vez nos dio una firma global bien definida para una nueva época geológica que podría conservarse en el registro geológico”, dijo el autor principal. Profesor Chris Turney (Universidad de Nueva Gales del Sur).

“En miles de años a partir de ahora, esta espiga dorada debería seguir siendo un marcador detectable de la transformación de la Tierra por parte de la humanidad”, agregó el Profesor Turney.

En el hemisferio norte, el pico de radiocarbono atmosférico se produjo en 1964, donde la señal se conserva en los árboles europeos. Ese mismo pico tardó hasta finales de 1965 (octubre – diciembre) en llegar a la atmósfera del Hemisferio Sur. Con esa pícea, la señal se volvió global, precisa y detectable en el registro geológico, lo que significa que se ajustaba a los requisitos como un marcador para una nueva época.

Un árbol que no debía estar ahí

El árbol de 100 años en sí mismo es una anomalía en el Océano Austral. Se encuentra naturalmente a lo largo de la costa del Pacífico de América del Norte, pero se le atribuye haber sido plantado en la isla Campbell por el gobernador de Nueva Zelanda en 1901. El clima oceánico ha tenido un efecto inusual en la pícea. Aunque ha crecido a 10 m de altura, el árbol nunca ha producido conos, lo que sugiere que se ha mantenido en un estado juvenil permanente.

“Parece de alguna manera conveniente que este árbol extraordinario, plantado lejos de su hábitat normal por los humanos también se haya convertido en un marcador de los cambios que hemos hecho en el planeta”, dijo el coautor del estudio, el profesor Mark Maslin (UCL Geography).

“Es aún más evidencia, si fuera necesario, que en esta nueva época ninguna parte de nuestro planeta permanece intacta por los humanos”, agregó el profesor Maslin.

Fuente: https://www.elindependiente.com/fut...

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Arcadi Oliveres: “La izquierda no se ha planteado parar el desmadre de la industria de la guerra”

Tortuga Antimilitar - 30 March, 2018 - 00:00

Arcadi Oliveres acudió a Bilbao para dar inicio a la campaña por la objeción fiscal al gasto militar Ecuador Etxea

Santiago Canales

Arcadi Oliveres (Barcelona, 1945) tiene una larga trayectoria en el movimiento pacifista. Ejerció como profesor de economía en la Universidad Autónoma de Barcelona y en sus trabajos se ha dedicado a estudiar, entre otras cuestiones, el comercio internacional, las relaciones Norte-Sur y los ciclos armamentísticos en el Estado español. En 1999 fundó junto con otras activistas el Centro de Estudios por la Paz J.M. Dèlas, que desde entonces investiga sobre temas relacionados con la industria armamentística como el gasto militar, el comercio de armas y la financiación de la guerra.

Con motivo del inicio de la campaña de la renta, fue invitado por la plataforma por la Objeción Fiscal al Gasto Militar – Eragozpen Fiskala, compuesta por diferentes colectivos, sindicatos y ONG, para dar una charla en Bilbao.

Según un informe del SIPRI el comercio mundial de armas ha crecido un 10% en los últimos cuatro años. ¿Es un buen momento para la industria y el comercio de las armas?

Siempre es un buen momento para la industria del armamento, que debería estar prohibida. Es una industria que cuesta mucho dinero a los estados, que casi siempre infla los bolsillos de aquellos que dirigen las empresas, aunque los de sus accionistas, que a veces pierden dinero. A partir de ahí, se están beneficiando ejércitos, sistemas políticos, etc.

Recientemente la ministra de defensa, María Dolores de Cospedal, se ha comprometido a aumentar el gasto militar español en siete años para cumplir con los compromisos con la OTAN. ¿Hacia dónde se dirige el gasto militar español?

Hacia el abismo. Esta señora nos está engañando. Ha dicho que quiere subir 10.000 millones de euros el gasto militar para atender a las recomendaciones de la OTAN, que dictan que esas partidas deben representar el 2% de PIB de cada país. Primero hay que preguntarse por qué razón la OTAN ha impuesto ese porcentaje. Incluso suponiendo que esta recomendación hubiera tenido que ser cumplida por el gobierno español, lo que es evidente es que en España el gasto militar se esconde en otros ministerios. Desde el movimiento pacifista estamos hartos de reproducir cifras en las que atendiendo, no a lo que dice el gobierno español sino a los criterios de la OTAN, habría que añadir una serie de partidas que nos acercarían muy pronto a ese porcentaje. De manera que lo que hace la señora Cospedal es servir exclusivamente a los intereses del ejército y de la industria militar, en ningún caso a los de los ciudadanos.

Cospedal sirve exclusivamente a los intereses del ejército y de la industria militar, en ningún caso a los intereses de los ciudadanos

Pese a esta opacidad del gasto militar, ¿son las nuevas tecnologías de la información una oportunidad para el movimiento pacifista de concienciar a más gente?

Estas cifras ya se publican, pero deben ser atendidas por la población. En los inicios de mi trayectoria de 20 años en el movimiento pacifista teníamos menos medios, sin embargo la masa crítica con el gasto militar no ha aumentado sustancialmente. Estamos frente a una población acomodada, que se cree lo que le dicen y que además no tiene a veces demasiadas ganas de reaccionar frente a estas enormes injusticias.

Un informe del Centre Delàs relacionó las exportaciones de armas europeas con lo que se ha dado en llamar crisis de las personas refugiadas. ¿Hasta qué punto son responsables los países de la Unión Europea de la situación de las personas refugiadas?

Los países que tienen guerras curiosamente jamás han fabricado armas. Si vemos qué es lo que hace Yemen, Siria, Afganistán, Sudán del sur, Libia…, veremos que no fabrican nada. Las armas que utilizan en las guerras proceden mayoritariamente de países ricos, entre ellos España. Somos causantes de la guerra. Como resultado de ello, cerramos injustamente nuestras fronteras para que no vengan, pero para eso también hay que emplear la violencia. El gobierno español, por ejemplo, ha empleado una violencia dramática cerca de Ceuta, en el Tarajal, cuando unas personas intentaban llegar allí mientras la guardia civil les disparaba impunemente. Esto no es propio de un estado democrático.

¿En qué consiste la objeción fiscal al gasto militar? ¿Qué alcance tiene?

En España la objeción fiscal al gasto militar nació en 1983, a raíz de la incorporación en la OTAN el año anterior. En aquel momento se habló de que para homologar todas las fuerzas armadas españolas, con sistemas de la OTAN, hacía falta incrementar mucho el gasto militar, presupuesto de tecnología, presupuesto de fabricación de armas, etc… Nos dimos cuenta de que esto era una barbaridad y empezamos a practicar la objeción fiscal, siguiendo el paralelismo con lo que ya se hacía de la objeción de conciencia al servicio militar.

Había personas que no querían participar en la preparación de la guerra con su cuerpo y su esfuerzo y por tanto se declaraban objetores de conciencia. Entonces lo mismo pasa con los que no querían participar con su dinero en la financiación de la guerra. Eso significa que en sus impuestos, que es donde se puede actuar, se deja de pagar el porcentaje que el ministerio de defensa tiene en el gasto en los presupuestos del estado. Si el gasto militar es un 2% de los presupuestos y a mí me toca pagar 100, pagaré 98 porque tampoco quiero dejar de abonar esta cantidad al estado. De manera que lo que se hace es elegir una ONG o alguna acción social, entregar esos dos euros restantes y decirle a Hacienda: “A mí me tocaría pagar 100 pero como dos se los van a gastar muy mal, ahí tienen los otros 98”.

¿Se trata de un acto de desobediencia civil?

Evidentemente el acto no está reconocido por la ley y si te cogen, que no siempre pasa, pueden exigirte esa cantidad. Con todo, las cosas van avanzando. Hasta ahora tú dejabas de pagar los dos euros, te los reclamaban y además te añadían una multa o unos gastos de embargo y acababas pagando ocho. Sobre esto hay una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en la que al objetor le dijeron que debía pagar solo el reembolso pero no la multa.

Con buen criterio, la sentencia advertía que Hacienda solo puede imponer una multa cuando por parte del declarante ha habido voluntad de engaño. Es evidente que el objetor no la tiene porque desde el primer día acude con el recibo de la ONG o asociación a la que ha donado. Una sola sentencia no crea jurisprudencia pero entiendo que hay que ir acumulándolas para que, al final, esto sea así.

La objeción financiera es negarse a poner el dinero en un banco para que acabe invirtiéndose en armamento, empezando por el BBVA que es el que más invierte en esta industria

¿Qué otras alternativas tiene la ciudadanía para oponerse al gasto militar y la industria armamentística?

Hay algunas que forman parte de lo que llamaríamos objeción de conciencia y otras que serían más amplias. Creo que una manera básica de luchar es la educación para la paz, que ya se practica pero menos de lo necesario. Desde los programas de televisión hasta las escuelas, y especialmente desde las familias, tenemos que intentar que no se imponga la respuesta violenta a los conflictos. Por descontado, también hay que trabajarlo políticamente, con acciones de desarme.

Si tomamos el ámbito de la objeción de conciencia, hasta ahora hemos hablado de dos acciones: la objeción al servicio militar y la objeción fiscal, pero debería haber otras, como la objeción laboral. Precisamente aquí en Bilbao, se ha dado el caso de un bombero que se negó a ofrecer su trabajo para vigilar la exportación de material militar. Hace unos años en Cataluña dos marineros se negaron a realizar el transporte de los soldados españoles que acudían a la guerra de Iraq y perdieron su empleo, pero son casos aislados.

También hay otro tipo de objeción. Hace unos 15 años hubo una reunión en Zaragoza en las que más de mil profes nos declaramos objetores científicos, es decir, firmamos un manifiesto por el cual ninguna de nuestras investigaciones sería utilizada con fines militares. O también está la objeción financiera. Yo me niego a poner dinero en un banco para que se acabe invirtiendo en armas, empezando por el que más dinero invierte en ese negocio, que se llama BBVA.

¿Qué opciones tienen las fuerzas progresistas que han accedido a la institución para acabar con el gasto militar y el comercio de armamento?

Creo que nunca ha habido un planteamiento serio por parte de las fuerzas progresistas, si es que lo son, para parar el desmadre de la industria de la guerra. Por desgracia, el tema del gasto militar es un tema de estado y los partidos políticos nunca han entrado en profundidad en esta cuestión. Es moralmente ilegítimo tener este gasto militar, que no se debería reconocer jamás. Esto no se han atrevido a ponerlo en cuestión ni los partidos de derechas ni los de izquierdas, ni aquí ni en muchos otros países.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/indus...

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Mapa de Siria

Tortuga Antimilitar - 30 March, 2018 - 00:00
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Pere Casaldàliga, 50 anys sent la veu dels més febles

Tortuga Antimilitar - 30 March, 2018 - 00:00

DANIEL ROMANÍ. Barcelona

Unes xancletes, tres o quatre camises, un parell de pantalons i un anell de tucum. Aquesta senzillíssima indumentària és la que té Pere Casaldàliga des de fa mig segle. Fa pocs anys hi va incorporar un bastó, que l'ajudava a caminar per la terra vermella del Mato Grosso, regió de la selva amazònica, de les més pobres i aïllades del país més gran de l'Amèrica Llatina. Des que es va trencar el fèmur, ja no el fa servir, el bastó. Ja no camina. Divendres que ve compleix 90 anys.

Al seu racó del Brasil tot és extrem, començant per la distància que separa els terratinents dels pagesos. Ho és, per exemple, el riu cabalós, majestuós, que passa per São Félix do Araguaia. Que raquític que trobaria ara Pere Casaldàliga, si el tornés a veure, el Llobregat que voreja la seva població natal, Balsareny. Hi va néixer el 1928 en el si d'una família pagesa. El pare era lleter. Una família “catòlica i de dretes, que en aquell temps era la mateixa cosa”, remarca ell mateix al seu dietari, Pere Casaldàliga. Una vida enmig del poble.

Són especialment interessants els seus records de joventut, la llavor del que després oferirà. “Amb la guerra vaig aprendre a escoltar la gent gran, que comentava coses molt greus, fins i tot vaig aprendre a callar com ells. A la vella casa pairal del meu pare, habitada aleshores per l'hereu, el meu oncle Josepet, i els seus, moltes vegades vaig haver de silenciar -davant els milicians, ebris de vi i de preguntes- el parador de les monges de la primera escola o l'amagatall dels desertors, o el pas de qualsevol capellà o frare amb el nom canviat o indumentària sospitosa”, explica.

Probablement l'anticlericalisme desfermat durant la Guerra Civil va desvetllar un grapat de vocacions religioses. El fet que el seu oncle Lluís, sacerdot, fos assassinat pels rojos juntament amb altres companys, just quan estaven arribant a un amagatall, podria tenir a veure amb la vocació de Casaldàliga. Com si se sentís cridat a continuar la tasca de l'oncle, estroncada de cop. “Després de la guerra -durant la guerra com a amateur i en furtives misses a les cases de camp dels meus oncles- vaig ser escolà. I fent d'escolà vaig començar a familiaritzar-me amb les coses de Déu, amb els capellans, amb els sagraments, amb la mort i amb l'altra vida”, explica. “Aquesta familiaritat em va desmitificar una mica la religió”, revela. “Tot escolà dels d'abans era un candidat a capellà o a anticlerical”, diu. Ell es va decantar per la primera opció, tot i que ja començava a conèixer les debilitats de l'Església: “Mossèn Pere, el rector, fumava a la sagristia, revestit i a punt de començar la missa. Els capellans tenien les seves desavinences, les seves febleses. Es comptaven els diners de les captes amb certa avidesa”, explica al dietari.

Als 12 anys, al seminari

Al començament del franquisme, el 1940, quan tan sols té 12 anys, ingressa al seminari de la Gleva, prop de Vic. I completa la seva formació al seminari claretià de Cervera, entre altres llocs. El 1952 és ordenat sacerdot a Montjuïc, durant el Congrés Eucarístic Internacional de Barcelona. Sabadell és la seva primera destinació pastoral: “Fou la primera forja en molts aspectes de la vida. Aquell Sabadell de les fàbriques, dels teixits i dels carrers inacabables, de les barraques de Ca n'Oriac, de Can Puiggener i de Torre Romeu, de les famílies murcianes i dels nois aprenents, del món obrer, de la migració i d'una falta de llibertat asfixiant”, recorda Casaldàliga. Hi funda la revista Euforia. Sempre ha tingut passió per escriure, per donar a conèixer els seus pensaments. També en forma de poemes. És el poeta dels pobres, de l'esperança.

Esdevenir missioner per ajudar els pobres era el seu somni, que va fer realitat als 40 anys. Quan va arribar al Brasil, ara en fa cinquanta, els militars i els grans propietaris de terra tenien la paella pel mànec. Els pagesos treballaven sota unes condicions d'indiscutible esclavatge. La terra ha sigut, i continua sent avui, la principal font de conflicte al Brasil i a tota l'Amèrica Llatina. Com a la mitificada conquesta de l'Oest nord-americà, les terres despoblades de l'interior del Brasil també es van colonitzar -era habitual cremar la vegetació selvàtica i fer-hi agricultura de subsistència- amb el principi que qui s'instal·lava en una terra passava a ser-ne propietari si al cap de tres anys ningú l'havia reclamat. Encara avui hi ha qui posa l'escriptura de l'adquisició d'un terreny dins una capsa de grills perquè el document sembli més antic.

Contra els ‘fazendeiros'

Casaldàliga de seguida va prendre partit pels camperols oprimits pels fazendeiros (terratinents), molts dels quals estan protegits per pistolers, i més recentment també per les grans empreses agrícoles, nacionals o multinacionals. L'han volgut expulsar unes quantes vegades del país. També l'han volgut matar. Ha salvat la vida de miracle. Tot i estar retirat de les seves tasques episcopals, continua sent un exemple de lluita a favor dels pobres i de les comunitats indígenes. I la seva veu compromesa, de denúncia i d'esperança, no s'ha sentit només en aquest racó de món de la selva amazònica. S'ha estès a tot arreu, s'ha fet universal. Casaldàliga ha lluitat per una Església construïda pels més humils, que fuig de les oligarquies i dels dogmatismes. Una Església ecumènica, al costat dels més desafavorits.

¿I per què no ha tornat mai a Catalunya? No hi va venir ni quan la Generalitat li va atorgar el Premi Internacional Catalunya. Va ser el primer català distingit amb aquest guardó. Aleshores el president de la Generalitat, Pasqual Maragall, es va desplaçar al Brasil per lliurar-li el guardó. Era comprensible que no tornés en els seus primers anys d'estada al Brasil, anys de dictadura. Si abandonava el país s'arriscava que el govern militar no el deixés tornar-hi a entrar. Però amb la democràcia ha continuat renunciant a venir a Catalunya. Té Catalunya al cor - Encara avui respiro en català, va titular un dels seus llibres, homenatge a les seves arrels-, però ara i aquí es trobaria com un peix fora de l'aigua.

Al marge del Vaticà

Probablement va sobrevolar el seu país -o hi va passar a prop, a milers de metres d'altura- el 1988, quan va viatjar a Roma per entrevistar-se amb el papa Joan Pau II. A l'entrevista duia les botes que li havia regalat Fidel Castro! (De fet, un temps abans havia viatjat a Cuba i altres països de l'Amèrica Llatina, estenent el seu missatge.) De tornada de Roma, es va negar a signar un document del Vaticà molt crític amb la teologia de l'alliberament, de la qual ha sigut un dels grans inspiradors i difusors.

Avui, als seus 90 anys, Don Pedro continua vivint en una casa senzilla, amb les portes sempre obertes a tothom, amb una petita capella on hi ha relíquies de monsenyor Óscar Romero i del jesuïta basc i salvadorenc Ignacio Ellacuría, els seus sants màrtirs. A Casaldàliga li ha quedat pendent el somni d'anar a l'Àfrica. Sempre havia dit que, el dia que es jubilés, volia anar a l'Àfrica. Però el seu fràgil estat de salut no l'hi ha permès. Segur que la seva extraordinària lliçó animarà uns altres a anar-hi. I a continuar allà, i arreu, el seu exemple i mestratge.

Font: https://www.ara.cat/dossier/Pere-Ca...

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