Tortuga Antimilitar


133 empresas emplean a miles de presos sin apenas derechos laborales. ¡Conócelas!

Tortuga Antimilitar - 2 June, 2018 - 00:00

Interior se forra con el trabajo de los presos.

El rendimiento del trabajo de las personas presas para Interior es extraordinario: facturan 156 millones de euros con unos gastos en nóminas de 54,5 millones al año.
Un total de 133 empresas se han acogido al convenio marco firmado por la citada organización penitenciaria y la patronal.

Estas empresas emplean a miles de personas presas sin apenas derechos laborales. Están excluidos del Estatuto de los Trabajadores, no pueden negociar su horario o jornada y cobran menos del salario mínimo. El trabajo de las personas presas es considerado una “relación especial de los internos en los centros penitenciarios”: no se les aplica el Estatuto de los Trabajadores, sino un Real Decreto lleno de lagunas. El único contrato posible es el de obra y servicio, y la inmensa mayoría son a tiempo parcial. La jornada, horario o salario no son negociables. Es el director de prisión el que fija el calendario laboral y el que puede modificar unilateralmente la jornada o el horario, según denuncia la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía. En el caso del trabajo para empresas privadas, las cárceles ponen sus instalaciones a disposición de las compañías, asumen los gastos corrientes y facilitan la mano de obra esclava. Unos 3.500 presos trabajan en los 53 talleres repartidos por España con un salario medio que ronda los 222 euros mensuales por jornada completa. Hay unas 12.404 personas presas de los 61.614 que hay en España que trabajaron para la Administración o para empresas privadas sin derechos laborales.

En la carcel de Topas (Salamanca) hay dos empresas:

Los Muñeros
Manufacturas Kosucas-Codis, S.L.

Desde la marcha a topas denunciamos que la administración (ministerio del interior) y empresas privadas se benefician de una mano de obra en unas condiciones “esclavistas” de las personas presas.

Enlace listado de empresas que trabajan con presos en cárceles:
http://tokata.info/trabajo-esclavo-...

APDHA. Guia de derechos de las personas presas, trabajo en prisión.
https://apdha.org/media/guia-trabaj...

Fuente: https://marchatopas.noblogs.org/pos...

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"Fannie Flagg": Tomates verdes fritos

Tortuga Antimilitar - 2 June, 2018 - 00:00

Idioma original: inglés
Título original: Fried green tomatoes at the Whistle Stop Caf
Año de publicación: 1987
Traducción: Víctor Pozanco Villalba
Valoración: Muy recomendable

Etiquetada en su momento —qué sorpresa— como «literatura para mujeres», esta obra candidata al Pulitzer alcanzó el éxito en nuestro país gracias a la adaptación cinematográfica de Jon Avnet en 1991. El guion, coescrito por la propia Fannie Flagg, recibió una nominación al Oscar al mejor guion adaptado.

Da igual el ñoño póster con las cuatro mujeres sonrientes o la estampa de alborotada decadencia sureña que podáis haber retenido en vuestra retina. Dejad a un lado las primeras impresiones, las etiquetas y los prejuicios porque esta novela no tiene NADA de inocente.

Resumen resumido: Evelyn Coach realiza una de sus penosas visitas a su suegra en la residencia Rose Terrace cuando conoce a la locuaz y encantadora Ninny Threadgoode, otra residente con la que traba una sincera amistad. El cariño de Ninny y su relato por entregas sobre las aventuras de los habitantes de un pueblecito llamado Whistle Stop, en el marco de la Gran Depresión, inspirarán a Evelyn para decidirse a tomar las riendas de su vida.

Se trata de una narración dentro de una narración donde buena parte del peso recae en las vivencias de los habitantes de Whistle Stop y, especialmente, las de Idgie Threadgoode y Ruth Jamison; su trama y su conflicto son los que vertebran la novela. La trama de Evelyn y Ninny tiene un papel más secundario siendo igualmente sólida e interesante. A estas dos tramas se les unen multitud de pequeñas sub tramas relacionadas con el raudal de personajes que aparecen en las narraciones de Ninny.

Los que hayan visto la película y crean que ya lo saben todo deberían atenerse a lo siguiente: en primer lugar, la película (mucho más puritana) omite cuestiones y personajes de sumo interés al tiempo que «carameliza» los hechos con algunos detalles, en mi opinión, innecesarios. En segundo lugar, se estarán perdiendo la experiencia de leer una obra muy muy especial que engancha y satisface a partes iguales. ¿Qué tendrá Tomates verdes fritos que seduce a todo el que la lee?

1. Estrategia narrativa dinámica y bien pautada; capítulos cortos con diferentes narradores, por lo que la narración adquiere una cualidad envolvente, con muchos puntos de vista. El narrador principal, en tercera persona omnisciente, narra el pasado en Whistle Stop así como la trama presente de Evelyn y Ninny; pero cuando Ninny empieza a hablar del pasado, ella misma se convierte en narradora en primera persona dotando a su relato de emoción y cercanía. Otros recursos narrativos son el Semanario de Dot Weems u otras gacetas locales mediante las cuales vamos obteniendo información sobre los personajes y las diversas tramas y sub tramas. Las voces están muy conseguidas: Ninny es adorable sin caer en el cliché de la anciana charlatana; lo mismo sucede con Dot Weems, una cotilla de pueblo institucionalizada y alegre.

2. El humor fluye en toda la narración y genera complicidad con el lector, al tiempo que contribuye a la atmósfera luminosa que impregna hasta los momentos más dramáticos. La autora esgrime la ironía a la menor ocasión, como en este fragmento del Semanario de Dot Weems:

«El Club Teatral de Whistle Stop hizo su representación anual el viernes por la noche, y yo tengo que decir: ¡Muy bien, chicas! El título de la obra es Hamlet, del dramaturgo inglés Mr. William Shakespeare, que no es desconocido en Whistle Stop porque escribió también la obra del año pasado»

3. La galería de personajes es impresionante, un riquísimo tapiz de diversidad en el que hasta el menos decisivo para la trama está definido con sus conflictos y sus antecedentes siempre al servicio de la acción.

4. El compromiso de la novela con cuestiones delicadas (y más en 1987) y el tratamiento naturalizado de las mismas con humor, reflexión y positivismo —que no buenismo—, y sin caer en los estereotipos:

El machismo y la violencia de género en todas sus escalas. El machismo cotidiano se extiende de forma natural en todo el texto:

«Hay muy buenas personas que son asesinos. (…) Sí señor. No daría un paso por ayudar a un ladrón. En cambio, un asesino lo es solo una vez, casi siempre por alguna mujer, y no reincide»

El racismo, también en todas sus magnitudes y como muestra de otros males menos perceptibles como el egoísmo o la falta de empatía.

«(…) al empezar los problemas en los años 60, tanto ella como la mayoría de los blancos de Birmingham se vieron sorprendidos por los acontecimientos. Y todos coincidían en lo mismo: “No son nuestros negros” los que provocan los disturbios. Lo achacaban a agitadores externos enviados desde el norte. También solían dar por sentado que sus negros “eran felices tal como estaban”. Años después, Evelyn se decía en qué habría estado pensando ella para no percatarse de lo que estaba sucediendo justo al otro lado de la ciudad»

El retrato de la menopausia a través del malestar de Evelyn, que incluso fantasea con el suicidio. La autora consigue que el lector deje atrás la idea simple y facilona de «aquí tenemos otra madurita depresiva».

«—Pero es que yo tengo la sensación de ser demasiado joven para pasar por eso —dijo Evelyn—. Sólo acabo de cumplir cuarenta y ocho.
—Qué va, encanto. Muchísimas mujeres lo pasan antes. Se dio un caso con una georgiana de sólo treinta y seis años, que cogió un día el coche y subió con él por la escalinata del Palacio de Justicia del condado, bajó la ventanilla y le tiró la cabeza de su madre, a quien acababa de cortársela en la cocina, a un policía, gritándole: “¡Hala, para ti!”, y volvió a bajar la escalinata con el coche. Así que, ojo, que en eso puede parar una menopausia precoz si no tienes cuidado»

El lesbianismo. La relación amorosa entre Idgie y Ruth es algo que la película pasa tan de puntillas que muchos espectadores ni siquiera la percibieron. Sin embargo, la novela da por hecho esa relación, sin caer en el morbo y con absoluta naturalidad, tal como se desprende del Semanario de Dot Weems:

«Mi otra mitad regresó de la excursión de pesca organizada por el Club del Hinojo totalmente de vacío y con el trasero hecho un mapa de arañazos de ortigas. Dice que la culpa ha sido de Idgie, que le dijo que se sentase allí. Ruth dice que también Idgie tiene un mapa en el mismo sitio»

Al final del libro —anécdota muy comentada— se adjuntan varias de las recetas que Sipsey preparaba en el café de Idgie y Ruth. Resulta curioso y sobretodo oportuno por la enorme presencia de la gastronomía del sur a lo largo de toda la narración.
Así que muy recomendable porque es una novela audaz, divertida, comprometida, luminosa, emocionante y escrita y planteada con muchísima habilidad e ingenio. Casi me atrevería a decir que también la pueden leer los hombres y hasta llegar a disfrutarla y apreciarla pero, claro, qué sabré yo de etiquetas editoriales.

Ya para acabar, la edición de Tomates verdes fritos que he tenido ocasión de leer corresponde a la imagen que adjunto con la reseña. La descripción del café de Idgie y Ruth según la novela es:

«Era una pequeña construcción pintada de verde y con un toldo a franjas blancas y verdes bajo un anuncio de Coca-Cola que decía: THE WHISTLE STOP CAFÉ»

Sí, sí, no sigáis buscando el toldo o el anuncio de Coca-Cola —la portada es esa como podría ser una foto del Zoo de Nueva York—, otra muestra de la desidia editorial de la que ha sido objeto esta novela en nuestro país a lo que añado que Tomates verdes fritos está, a día de hoy, descatalogada.

A veces sueño que ha sido re editada por Blackie Books...

Fuente: https://unlibroaldia.blogspot.com/2...

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Invertir los gastos militares en mayor seguridad

Tortuga Antimilitar - 1 June, 2018 - 00:00

El SIPRI presenta este miércoles, 2 de mayo, los datos de gasto militar mundial del 2017, un buen indicador para entender la manera en que un país gestiona su seguridad. Ese mismo día, la campaña internacional sobre los gastos militares (GCOMS, en sus siglas en inglés) del International Peace Bureau (IPB), coordinada desde Barcelona por el Centro Delàs, realiza más de un centenar de acciones de protesta en todo el mundo.

En el caso español coincide casualmente con la aprobación de los Presupuestos del 2018. El presupuesto del Ministerio de Defensa español planificado para este año aumenta un 10,55% respecto al 2017, alcanzando los 9.635 millones de euros. Por lo que se refiere al cálculo del gasto militar según el 'criterio OTAN', la cifra se eleva a 17.298 millones. Sin embargo, el gasto militar real del 2018 será mucho mayor, ya que cabe incluir partidas inicialmente no consideradas así como los intereses de la deuda militar, con lo que se alcanza la cifra de gasto militar final real de 20.194 millones, el 1,69% del PIB y el 4,48% del presupuesto.
Investigación y desarrollo de armamento

Es especialmente relevante el incremento en créditos a la I+D militar del Ministerio de Industria con un aumento del 54,6%, 165 millones extras para la producción de nuevos armamentos. La I+D militar de Defensa es, por su parte, de 211 millones, también superior a la del ejercicio anterior. España ha destinado un total de 28.800 millones a la investigación y desarrollo de armamento, 19.600 provenientes del Ministerio de Industria. Es necesario primero un ejercicio de transparencia e incorporar esta partida al debate sobre el gasto militar y, sobre todo, hay que eliminar esta práctica consistente en conceder ayudas a la industria militar. Los presupuestos públicos no deben ser utilizados para de algún modo subvencionar a las empresas de armas.

Por lo que se refiere a las partidas inicialmente no incluidas en el cálculo inicial presupuestario de defensa, pero de la que existe una estimación ya realizada, destaca la de operaciones militares en el exterior, de la que se prevé un presupuesto de 1.100 millones para 2018. España ha destinado un total de 13.483 millones a mantener sus operaciones militares en el exterior en escenarios de conflicto armado, un enorme coste no solo humano sino también económico. Un parte importante de este coste podría haberse evitado. Solo la participación en las guerras de Afganistán, Irak y Libia han supuesto más de 4.000 millones. El nuevo intervencionismo militar español en el Mediterráneo y África consume 567 millones en recursos públicos solo en el 2017 y, muy probablemente, la cifra del 2018 sea similar.

Los programas especiales de armamento

Por otra parte, la partida de inversiones militares, que incluye el pago de los controvertidos programas especiales de armamento (PEA), se lleva 3.696 millones. María Dolores de Cospedal ha anunciado además un nuevo ciclo inversor del Ministerio de Defensa concretado en siete programas especiales de armamentos con un coste inicial de 10.805 millones. Estas nuevas armas, algunas de ellas ya anunciadas, son los blindados 8×8 Piraña, la fragata F-110, cuatro drones Reaper, helicópteros NH-90 y Chinook. A los que hora se añaden: aviones de entrenamiento, aviones de reabastecimiento en el aire y la modernización de sistemas de mando y control aéreo. Unos nuevos sistemas de armas que vienen a engrosar los PEA ya existentes, algunos de ellos aún en construcción, que han representado un coste para el erario público español de 34.240 millones, y de los cuales aún se adeuda todavía la cifra de 21.351 millones.

La deuda militar no es solo la proveniente de los intereses de la deuda del déficit presupuestario anual, sino también las obligaciones de pago de faraónicas inversiones en nuevos armamentos que, como ya afirmó el exsecretario de Estado de Defensa Constantino Méndez, son sistemas de armas que no van a ser usados, que son para conflictos que no existen y, lo que es peor, que se compran con recursos que no teníamos ni vamos a tener.

¿Qué podríamos hacer con este dinero si no fuera destinado a menesteres militares? Podrían invertirse en seguridad, pero de la de verdad. En la seguridad que dan las políticas sociales. Solo con la cuestión de las pensiones y unas maltrechas sanidad y educación públicas encontramos mejores destinos para el dinero público. Sin embargo, también se podría invertir en cambiar el posicionamiento de España en el mundo en materia de paz y seguridad, y potenciar nuestro rol como promotores de procesos de paz y desarme, la diplomacia preventiva y la cooperación al desarrollo. Otra seguridad es posible y necesaria.

El Periódico

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Autodefensa

Tortuga Antimilitar - 1 June, 2018 - 00:00

Visto dando vueltas en las redes sociales de internet estos días.
Para opinar y debatir (en "comentar")

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Abecedario de Cornelius Castoriadis

Tortuga Antimilitar - 1 June, 2018 - 00:00

De la a de Autonomía a la z de Zapping. Una introducción al pensamiento de Cornelius Castoriadis a través de sus artículos, entrevistas en prensa y textos fundamentales.

Traducción: Pablo Lapuente Tiana

François Dosse, autor de una reciente biografía de Cornelius Castoriadis (François Dosse, Castoriadis, une vie, La Découverte, 2014, 2018), evoca una «paradoja»: ¿Cómo puede ser que un intelectual de tal «envergadura» sea hasta tal punto marginal e «ignorado» por la universidad? Celebremos más bien este «déficit de reconocimiento» institucional y mediático: es bajo estas condiciones que se desarrolla el pensamiento crítico.

Nacido en 1922, fallecido en 1997, pilar de la organización Socialisme ou Barbarie, primero trotskista y luego marxista crítico, al mismo tiempo economista y psicoanalista, revolucionario autoproclamado hasta su último aliento, este griego nacionalizado francés defendió toda su vida la autonomía.

La del cuerpo político y los individuos que lo componen. La que hay que aprender a arrancar «a las oligarquías burocráticas, empresariales y financieras» para instaurar —con la participación de la gran masa ciudadana y no únicamente del proletariado obrero— una sociedad auto-organizada, frugal, ecológica y democrática.

*

Autonomía: «Es el proyecto de una sociedad donde todos los ciudadanos tienen la misma posibilidad de participar en la legislación, gobierno, jurisdicción y finalmente en la institución de la sociedad. […] Es en esto que se la puede considerar un proyecto revolucionario, ya que revolución no significa masacres, ríos de sangre, el exterminio de los chuanes [insurgentes partidarios de la monarquía que combatieron contra la I República Francesa en las regiones del oeste de Francia] o la toma del palacio de invierno».

Entrevista publicada en el n° 10 de la revista Propos, en marzo de 1993

Deliberar: «Estos tres siglos [en referencia a la Grecia clásica] están caracterizados por la participación constante, permanente, de ciudadanos en el cuerpo político. Esto no quiere decir que fuese al 100%, pero los estudios más recientes, el de Finley, por ejemplo, muestran que cuando un asunto importante era discutido en la asamblea del pueblo de Atenas, había entre 15.000 y 20.000 personas, de un total de 30.000 ciudadanos. Hay que comprender lo que esto supone. Quiere decir que había gente que salía a las dos de la mañana de Sounión, Laurión o Maratón para llegar al amanecer al Pnyx [colina donde se situaba el areópago]. Los pritanos anunciaban que el debate era abierto. Y esto lo hacían a cambio de nada. El salario eclesiástico fue introducido mucho más tarde. Perdían una jornada de trabajo y horas de descanso para participar».

(Entrevista con Chris Marker, L'Héritage de la chouette, 1989)

Disputa: «Veamos la disputa entre la derecha y la izquierda. Ya no tiene sentido. Unos y otros dicen lo mismo. Desde 1983, los socialistas franceses hicieron una política que luego el conservador Édouard Balladur continuó. Cuando los socialistas volvieron al poder, hicieron con Pierre Bérégovoy la misma política, que fue continuada tras el regreso de Balladur. Chirac ganó las elecciones de 1995 diciendo: voy a hacer otra cosa, e hizo lo mismo de siempre. Los responsables políticos carecen de poder. Lo único que pueden hacer es seguir la corriente, es decir, aplicar la política ultraliberal de moda».

Post-scriptum sur l'insignifiance, L'Aube, 1998

Elegir: «La libertad es muy difícil. Porque es muy fácil dejarse llevar. El ser humano es un animal perezoso. Hay una frase maravillosa de Tucídides: hay que elegir, descansar o ser libre. Y Pericles dijo a los atenienses: Si queréis ser libres, hay que trabajar. No te puedes relajar».

Post-scriptum sur l'insignifiance, L'Aube, 1998

Enseñar: «Si los maestros no son capaces de inspirar a los niños el amor tanto por lo que aprenden como por el hecho de aprender, entonces no son maestros. Sin esto, se puede eventualmente salir de un instituto como un animal de concurso, no como alguien abierto al mundo y apasionado por esta enorme dimensión de la existencia humana que es el saber. Si yo he podido hacer algo en mi vida, ha sido gracias a mis padres, pero también gracias a la gran suerte de haber tenido, a lo largo de la miserable educación griega de mi infancia y adolescencia, de la decena de profesores que tuve, al menos uno del que estuve en cierto sentido enamorado».

Carrefours du labyrinthe, volume VI, Seuil, 1999.

Falso: «Ya no se trata de decir que el “proletariado” está históricamente encargado de la transformación de la sociedad, cuando este proletariado se ha vuelto una pequeña minoría, ni que las “clases asalariadas” lo están, ya que hoy en día casi todo el mundo es asalariado. La transformación de la sociedad exige hoy en día la participación de toda la población, y toda la población puede ser sensibilizada frente a esta exigencia —aparte, quizás, de entre un 3 y un 5% de individuos irreformables. Hay que insistir en otra falsa idea, profundamente arraigada en los movimientos de izquierda: la idea de que los pobres gozan de un privilegio político-histórico. Es una herencia cristiana. La lógica y la experiencia histórica muestran que la idea de tal privilegio es absurda, que los verdaderos pobres estarían más bien inclinados a doblegarse frente a los poderosos».

Une exigencepolitique et humaine, 1988

Felicidad: «[Las personas] trabajan como animales en la fábrica o en la oficina durante la mayor parte de sus horas de vigilia, todo para lograr un aumento de 3% de su sueldo o un día más de vacaciones al año. Al final —y esto es cada vez menos una previsión—, la felicidad humana será finalmente consumada por un monstruoso atasco, donde cada familia verá la televisión desde su coche mientras come helados producidos por el congelador del coche. El consumo en cuanto tal no tiene significado para las personas. […] En todo el mundo, los obreros esperan impacientemente durante toda la semana que llegue el domingo. Sienten la necesidad imperiosa de escapar al esclavismo físico y mental de la semana de trabajo. Esperan con impaciencia el momento en que serán dueños de su tiempo. Y descubren que la sociedad capitalista también se impone a ellos durante este tiempo».

Quelle démocratie? Écrits politiques, tome II, éditions du Sandre, 2013

Generalizado: «Es asombroso pensar que ha habido ideólogos y escritores que se han referido a la época contemporánea como una época de individualismo, cuando precisamente de lo que hay que lamentarse actualmente es de la desaparición de verdaderos individuos frente a esta suerte de conformismo generalizado».

Post-scriptum sur l'insignifiance, L'Aube, 1998

Goce: «Un nuevo tipo antropológico de individuo emerge, definido por la avaricia, la frustración, el conformismo generalizado (lo que en el ámbito de la cultura llamamos pomposamente posmodernidad). Todo esto se ha materializado en estructuras pesadas: la carrera desquiciada y potencialmente letal de una tecnociencia autonomizada; el onanismo consumista, televisivo y publicitario; la atomización de la sociedad, la rápida obsolescencia técnica y moral de todos los productos; las riquezas que, sin cesar de crecer, se escurren entre los dedos. El capitalismo parece haber finalmente logrado crear el tipo de individuo que le corresponde: perpetuamente distraído, pasando de un goce a otro, sin memoria y sin proyecto, dispuesto a responder a todas las solicitudes de una máquina económica que, cada vez más, destruye la biosfera para producir ilusiones llamadas mercancías».

Quelledémocratie? Écritspolitiques, tome II, éditions du Sandre, 2013

Historia: «No hay progreso en la historia, salvo en un sentido instrumental. Con una bomba atómica podemos matar a mucha más gente que con un hacha de piedra, así como las matemáticas contemporáneas son infinitamente más ricas, poderosas y complejas que la aritmética de los pueblos primitivos. Pero una pintura de Picasso no vale ni más ni menos que los frescos de Lascaux y de Altamira, la música balinesa es sublime y las mitologías de todos los pueblos son de una belleza y una profundidad extraordinaria. Y si hablamos desde un punto de vista moral, no hay más que mirar lo que sucede en torno nuestro para dejar de hablar de progreso. El progreso es una significación imaginaria esencialmente capitalista por la que el mismo Marx se dejó seducir».

Entrevista en La République des Lettres, junio de 1994

Intelectual: «Pienso que la verdadera función de un intelectual no es, desde luego, estar a la vanguardia de la sociedad, sino de cuestionar lo instituido, de interrogar y criticar lo que hay. No por el placer de criticar, sino porque, sin este distanciamiento de lo instituido, simplemente no hay pensamiento. »

Conferencia impartida el 31 de mayo de 1991 en el Collège international de philosophie

Kratos: «Primero está la palabra misma: democracia, Demos, Kratos. Kratos quiere decir poder, Demos es el pueblo, así que la democracia es el poder del pueblo. En la concepción griega, esto significa que, obviamente, no es el poder de una oligarquía. También significa que es el mismo pueblo el que ejerce el poder. Es decir, se trata de democracia directa. […] En el pensamiento moderno, la idea de la democracia representativa viene acompañada de lo que habría que llamar una alienación del poder, una auto-expropiación del poder».

Entrevista con Chris Marker, L'Héritage de la chouette, 1989

Limitación: «Hemos entrado en una época de ausencia de límites en todos los aspectos, y es por esto que sentimos el deseo de infinitud. Esta liberación es, en un sentido, una gran conquista. No se trata de volver a las sociedades de repetición. Pero también hay que —esto es importante— aprender a autolimitarse, individual y colectivamente. La sociedad capitalista es una sociedad que corre hacia el abismo, desde todos los puntos de vista, porque no es capaz de autolimitarse».

Post-scriptum sur l'insignifiance, L'Aube, 1998

Márgenes: «La marginalidad se convierte en algo reivindicado y central, la subversión es una curiosidad interesante que completa la armonía del sistema. La sociedad contemporánea posee una capacidad terrible para sofocar toda verdadera divergencia, ya sea haciéndola callar o haciendo de ella un fenómeno más, comercializado como el resto de cosas».

Entrevista en La République des Lettres, junio 1994

Novedad: «Abandonamos los territorios colectivos, nos replegamos a una existencia individual o micro-familiar, no nos preocupamos de nada que vaya más allá del círculo reducido de intereses personales. Este movimiento es animado por las capas dominantes; no es que haya, claro está, una conspiración, pero hay toda una dinámica del sistema. Esto es la sociedad de consumo: compre una nueva televisión y cállese; compre un nuevo modelo de coche y cállese. […] Todo esto fomenta la apatía de los individuos, todo esto destruye el espacio público como espacio de actividad colectiva desde el que la gente pueda tomar las riendas de su propio destino. »

Entrevista emitida por France Culture el 30 de enero de 1982

Oprimidos: «Contrariamente al lugar común marxista, la historia de las sociedades no es la de la lucha de clases. La mayor parte del tiempo, los esclavos, los oprimidos, se quedaron en su sitio aceptando la explotación y la opresión mientras bendecían a los zares».

La Culture de l'égoïsme, con Christopher Lasch, Climats, 2012

Poder: «La política es lo que concierne al poder en una sociedad. Siempre ha habido, hay y habrá poder en una sociedad —poder en el sentido de decisiones colectivas que adquieren un carácter obligatorio, cuya transgresión es sancionada de un modo u otro, aunque sólo sea que no matarás. […] Siempre habrá, pues, decisiones colectivas. Esas decisiones se impondrán a todo el mundo. No quiere decir que tenga que haber un Estado, pero sí un poder. Un poder que siempre ha existido —ya sea en las tribus primitivas, en las tribus descritas por el antropólogo Pierre Clastres, en las mesetas de Birmania, en China, etc. »

«La relativité du relativisme. Débat avec le MAUSS», La Revue du MAUSS, n° 13, premier semestre 1999

Regímenes occidentales: «Estos regímenes son liberales: no recurren esencialmente a la coerción, sino a una suerte de débil semi-adhesión de la población. Ésta ha sido finalmente penetrada por el imaginario capitalista: el sentido de la vida humana sería la expansión ilimitada de la producción y el consumo, el pretendido bienestar material, etc.»

Entrevista publicada en el n° 10 de la revista Propos, en marzo 1993

Siglo XVIII: «Y en la medida en que una teoría liberal de la constitución política se elabora y prevalece a partir de finales del siglo XVIII, ella se basa en la afirmación explícita de la imposibilidad de esta participación en las sociedades contemporáneas y en la aceptación del Estado como diferente de la comunidad política, como algo extraño a ella. […] Esta filosofía política se encuentra frente a una cuadratura del círculo: se mantiene un Estado separado del que se intenta limitar el poder, se da por sentado que los ciudadanos no pueden o no quieren, salvo excepcionalmente, ocuparse de los asuntos públicos, y al mismo tiempo se pretende fundar sobre esto un régimen que profesa la soberanía del pueblo y que se da el nombre de democracia.

A la autoorganización de la sociedad llamada civil se acaba llegando a través del mercado —siendo la dimensión esencial de la sociedad la dimensión económica—, proceso con el que la comunidad política debería evitar interferir».

La Cité et les Lois —Ce qui fait la Grèce— La création humaine, Seuil, 2008

Socialismo: «No existe el socialismo como etapa necesaria de la Historia, así como tampoco una ciencia de la sociedad que garantice su llegada y que, en manos de especialistas, pudiese guiar su construcción. El proyecto socialista es el proyecto de la creación de una nueva forma de sociedad. […] Este objetivo se puede formular en una sola palabra: la obtención de la autonomía. La autonomía implica la supresión de los grupos dominantes y las instituciones que encarnan e instrumentalizan esta dominación —en primer lugar, el Estado—, el verdadero autogobierno de colectividades, la autoorganización de la sociedad.»

Entrevista publicada en Le Monde, el 13 y 14 diciembre de 1977

Tercer mundo: «Siempre he pensado que debería haber, no tanto una síntesis posible —no me gusta demasiado ese término, que encuentro demasiado radical-socialista—, sino una superación común que combinase la cultura democrática de occidente con las etapas por venir, o que deberían venir. Es decir, una verdadera autonomía individual y colectiva de la sociedad, que conservase, recuperase y desarrollase otros valores sociales y comunitarios que subsisten —en la medida en que han subsistido— en los países del tercer mundo. Todavía existen valores tribales en África. […] Creo que es necesario que haya algo que vaya más allá, que todavía encontramos en el tercer mundo, o al menos en ciertas partes: comportamientos, tipos antropológicos, valores sociales, significaciones imaginarias, como las llamo, que podrían ser, también ellas, retomadas por este movimiento, para transformarlo, enriquecerlo y fecundarlo».

Démocratie et relativisme, Débat avec le MAUSS, Mille et une nuits, 2010

Totalitarismo: «Después del derrumbe de los regímenes totalitarios y la pulverización del marxismo-leninismo, los intelectuales occidentales en su mayoría dedican su tiempo a glorificar los regímenes occidentales como regímenes democráticos, quizás no ideales (ignoro lo que esta expresión quiere decir), pero los mejores humanamente realizables, y a afirmar que toda crítica de esta pseudo-democracia nos lleva directos al Gulag. Así tenemos una repetición interminable de la crítica del totalitarismo, que llega con 70, 60, 50, 40, 30, 20 años de retraso (muchos antitotalitarios de hoy defendían el maoísmo a principios de los años 70). Esta crítica permite silenciar los problemas candentes de nuestro tiempo: la descomposición de las sociedades occidentales, la apatía, el cinismo y la corrupción política, la destrucción del medio ambiente, la situación de los países miserables, etc.».

Entrevista en La République des Lettres, junio 1994

Victoria: «No levantarse contra la impostura, no denunciarla, es ser corresponsable de su eventual victoria. Más insidiosa, la impostura publicitaria no es, a la larga, menos peligrosa que la impostura totalitaria. Con medios diferentes, tanto la una como la otra destruyen la existencia de un espacio público de pensamiento, de confrontación, de crítica recíproca. La distancia entre las dos, por lo demás, no es tan grande, y los procedimientos de los que se valen a menudo son los mismos».

L'industrie du vide, Le Nouvel observateur, julio de 1979

George W. Bush: «Antes de la guerra [del Golfo], George Bush era considerado como un blandengue por sus conciudadanos. Ahora mismo es un héroe. Pero Estados Unidos va a encontrarse inmediatamente con verdaderos problemas internos frente a los que Bush será impotente. La crisis de la sociedad estadounidense va a continuar, con la decrepitud de las ciudades, los desgarros sociales, y el resto de cosas que se saben. También esto es lo que comienza a producirse en Europa».

Entrevista publicada en Le Monde el 19 de marzo de 1991

Y (y griega): «Cuando la gente vota, vota cínicamente. No cree en el programa que se le presenta, pero considera que X o Y es un mal menor con respecto a lo que Z fue en el periodo precedente”».

Publicado en la revista Parcours, les cahiers du GREP Midi-Pyrénées, n° 15-16, septiembre de 1997

Zapping: «La ecología es subversiva porque pone en cuestión el imaginario capitalista que domina el planeta. Ella recusa el motivo central según el cual nuestro destino consiste en aumentar sin descanso la producción y el consumo. Muestra el impacto catastrófico de la lógica capitalista en el medioambiente y en la vida de los seres humanos. Esta lógica es absurda en sí misma y conduce a una imposibilidad física a escala planetaria, ya que acaba por destruir sus propias presuposiciones. No se trata solamente de la dilapidación irreversible del entorno y de recursos no remplazables. Es también la destrucción antropológica de los seres humanos, transformados en animales productores y consumidores, en zapeadores atontados».

Texto publicado en Le Nouvel Observateur del 7-15 mayo de 1992

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/pensa...

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La cultura de la enajenación

Tortuga Antimilitar - 31 May, 2018 - 00:00

La enajenación se produce cuando la persona se siente respecto a sí misma como un extraño, sus actos ya no le pertenecen y las consecuencias de los mismos pasan a convertirse en dueños suyos, se subordina a ellos e incluso los idolatra; grandes pensadores contemporáneos, como Erich Fromm, consideran que se trata de uno de los efectos perniciosos del capitalismo.

Con la enajenación, puede decirse que hablamos de un proceso de cosificación, en el que la persona no se relaciona productivamente consigo misma ni con el mundo exterior. Antiguamente, las palabras "enajenación" o "alienación" se referían a la locura, a la persona desequilibrada por completo. En el siglo XIX, Marx y Engels utilizaron esas palabras, no ya como una forma de locura, sino como un estado en el que la persona actúa razonablemente en asuntos prácticos, pero constituye una desviación socialmente moldeada en la que los propios actos se han convertido en "una fuerza extraña situada sobre él y contra él, en vez de ser gobernada por él". Pero Fromm nos recuerda una acepción mucho más antigua, referida en el Antiguo Testamento con el nombre de "idolatría". La idolatría, tal y como sostiene la tradición, sería la situación en que el hombre invierte sus energías y creatividad en fabricar un ídolo, para después adorarlo y verter sus fuerzas vitales en esa "cosa". El ídolo no es ya el resultado de un esfuerzo productivo, sino algo exterior al hombre y por encima de él, al que acaba sometiéndose. La enajenación es el ídolo como representación de las fuerzas vitales del hombre.

Todas las religiones desembocan en este concepto de idolatría que explica Fromm, el hombre proyecta sus capacidades en la deidad y no las siente ya como suyas, en un proceso de difícil reversión.Toda subordinación puede considerarse un acto de enajenación e idolatría. Pero el fenómeno idolátrico no se produce solo en un plano sobrenatural, tantas veces lo adorado de ese modo es una persona (en el terreno personal, en el amor, o en el sociopolítico, con el jefe o el Estado y, me atrevería a decir, en el vulgar caso de los ídolos deportivos). En este caso, el ser alienado proyecta todo su sentimiento, su fuerza y su pensamiento en la otra persona, sintiéndola como un superior. No se concibe al otro, ni a sí mismo, como un ser humano en su realidad y se ve al "superior" como portador de potencias humanas productivas. En la teoría de Rousseau, y en el totalitarismo posterior, el individuo renuncia a todos sus derechos y los proyecta en el Estado como único árbitro. Se rinde culto, en plena enajenación, a alguna clase de ídolo: Estado, clase, partido, grupo...

También puede hablarse de idolatría y enajenación, no solo en relación a otra persona, también en relación a uno mismo. Cuando uno se somete a pasiones irracionales, como el ansía de poder, ya no se siente con las cualidades y limitaciones de un ser humano, sino que se convierte en esclavo de un impulso parcial proyectado en objetivos externos y capaz de someterle. Aunque se tenga la sensación de hacer lo que se quiere, la persona es arrastrada por fuerzas independientes de ella, se siente una extraña para sí misma y para los demás. Lo común a todo fenómeno idolátrico (a una deidad, a un jefe, al Estado, etc.) es la enajenación, el hombre es ya un portador activo de sus propias capacidades y riquezas, sino una "cosa" reducida dependiente de poderes externos en los que ha proyectado su fuerza vital. Fromm insiste en que la enajenación forma parte de la historia de la humanidad, aunque difiera de una cultura a otra en su especificidad y en su amplitud. En la sociedad moderna, todas las cosas que el hombre ha creado han acabado situándose por encima de él y no es ya el creador y el centro de las mismas, sino su servidor. La definición más acertada sería que el ser humano, enajenado de sí mismo, se enfrenta con sus propias fuerzas, encarnadas en cosas que él mismo ha producido.

En este escenario, en un proceso avanzado de industrialización, el trabajador se encuentra despojado de su derecho a pensar y a moverse libremente. Apatía o regresión psíquica, son los resultados de acabar con la creatividad, con la curiosidad y la independencia de ideas en el trabajador. Pero Fromm también atribuye a los jefes o directores un papel enajenador, a pesar de manejar presuntamente el todo de la producción, se muestran enajenados del producto como cosa concreta y útil. Director y obrero tratan con monstruos impersonales, un descomunal gobierno político y/o económico, que determinan sus actividades. El fenómeno más significativo de una cultura enajenada es el de la burocratización. Los burócratas, políticos o económicos, se relacionan de modo impersonal con las personas, las manipulan como si fueran cifras o cosas. Los directores al servicio de la burocracia son inevitables en un contexto en el que el individuo se enfrenta a una vasta organización y a una extrema división del trabajo que le impiden observar el conjunto y cooperar de forma espontánea y orgánica con sus semejantes. Antiguamente, los jefes fundaban su autoridad en un orden divino; en el capitalismo moderno, el papel de los burócratas se considera sagrado al escapársele al individuo singular el funcionamiento de las cosas. La exacerbación de esta situación de burocratización, como fenómeno de una cultura enajenada, se dio en los Estados totalitarios, pero permanece en el Estado democrático y en el mundo de los negocios del capitalismo. Por muy libre que se considere uno en una situación personal, como es el caso de los pequeños propietarios, se sigue formando parte de un mundo enajenado, en los aspectos económicos y sociopolíticos a nivel general.

Capi Vidal

Fuente: http://reflexionesdesdeanarres.blog...

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