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Actualizado: hace 2 horas 12 min

Gastos militares para seguridad humana

31 March, 2020 - 00:00
Categorías: antimilitar

La UME, o el lobo con piel de cordero

26 March, 2020 - 00:00
Categorías: antimilitar

Yo no soy soldado, me niego a serlo

23 March, 2020 - 08:44

En muchos casos, estas situaciones de crisis a gran escala son aprovechadas para impulsar normas, políticas económicas que profundizan la desigualdad, enriquecen a las élites y hunden aún más a las personas más precarias. Y esto puede ser muy difícil cambiarlo una vez pasada dicha situación.

Gloria Sosa Sánchez-Cortés
Educadora social y licenciada en antropología social y cultural.

Cuando una ya está empezando a tener urticaria por el lenguaje bélico, de los medios de comunicación y del gobierno, de los últimos días, de repente escucha: “Hoy es viernes en el calendario, pero en estos tiempos de guerra o crisis, todos los días son lunes”, ”En esta guerra irregular y rara que nos ha tocado vivir o luchar, todos somos soldados" y otras lindezas que prefiero no volver a escuchar ni reproducir…

Y creo que es momento de decir, de recalcar, que: no, esto no es una guerra.

La guerra está orientada a provocar daños materiales y a otras personas. Significa crueldad, asesinatos, violaciones, impunidad, polarización social, tortura, deshumanización de quien se considera enemigo, utilización del cuerpo femenino como territorio de batalla, huida, desplazamientos tanto internos como externos, los cuales, por cierto, ahora ni aparecen en los medios de comunicación. Las guerras significan muertes, pero no por una enfermedad que no tenemos la capacidad de controlar, significan muertes porque los gobiernos lo han planificado y ejecutado.

Yo no soy soldado, me niego a serlo y solicito que no tratéis a la población civil como militar.

Como ya es sabido, lenguaje y pensamiento van unidos, las metáforas son más que figuras retóricas, nos revelan actitudes y posicionamientos ideológicos que merece la pena examinar desde un punto de vista crítico. El lenguaje que escuchamos y que utilizamos ayuda a reforzar nuestra visión del mundo.

Estamos ante una “emergencia de salud pública internacional” según la Organización Mundial de la Salud, inmersa en una crisis sistémica ecosocial más amplia. En este contexto, la utilización del simbolismo de la guerra no hace sino afianzar la guerra como institución. A pesar de que la manifestación explícita de la guerra se da solo, afortunadamente, cada cierto tiempo y en lugares diferentes, los elementos centrales que justifican la institución como tal, están vivos y se transmiten de generación en generación. Es muy probable que no sepamos qué hacer ante un incendio o una inundación, pero en el momento en que nuestro grupo entra en guerra, todo encuentra rápidamente su acomodo, todo está preparado en su manifestación física, social, emocional y psíquica. A través de cuentos, juegos infantiles, cine, series, videojuegos, creemos saber qué es la guerra.

La crisis del Covid-19 es tremenda, 257.000 casos confirmados como positivos a la hora de escribir el artículo y 10.000 personas muertas a nivel mundial. En España 20.410 positivos y 1.041 personas fallecidas. Pero conviene recordar las cifras de Siria, que en nueve años de guerra, según el recuento del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos acumula ya 384.000 personas muertas, de ellas 116.000 civiles, y da cuenta del desarraigo de la mitad de la población: 5,7 millones de personas refugiadas en el exilio y más de seis millones de desplazadas internas por los combates. Y las de un país como Colombia, que después del acuerdo de Paz entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP hasta el 20 de febrero de 2020 suma 817 personas, líderes sociales y defensoras de Derechos Humanos asesinadas, según informes de Indepaz. Personas muertas, asesinadas por otras personas organizadas políticamente. Igualmente parece razonable resaltar que el gobierno español dedica aproximadamente el doble de presupuesto al Ministerio de Defensa (8.500 millones de euros en 2019) que al Ministerio de Sanidad (4.292 millones de euros en 2019).

La guerra, como bien explican Ramón Fernández Durán y Luis González Reyes en el libro de La Espiral de la energía, “es un conflicto armado llevado a cabo de forma colectiva por dos unidades políticas distintas tras una preparación previa”. En ella, un elemento fundamental es el principio de “sustitución social”; es decir, el mal hecho a un individuo del grupo afecta al conjunto del grupo y puede repararse legítimamente mediante un acto de violencia contra cualquier individuo del otro grupo. Como se puede observar en la situación actual no existen dos unidades políticas distintas ni el principio de sustitución social, existe un virus, al que no deberíamos humanizar para hablar de él, porque evidentemente su funcionamiento no es semejante.

En la guerra, el uso de la violencia está legitimado y alentado socialmente. Estamos hablando de un uso de la violencia contra el “enemigo”, aunque también existe un control social interno fuerte. Se exige a la sociedad que está en guerra que se posicione y que se adapte a la maquinaria social, económica y militar de la guerra. Y quienes no siguen este mandato social, sufren persecución, marginación… nos convertimos en héroes, víctimas y también en traidores. En nuestra situación actual, vemos muchos vídeos, textos, noticias, que critican, en muchos casos con acritud y falta de respeto, a quienes no obedecen a ciegas las medidas impuestas. Los medios nos enseñan imágenes de “personas irracionales” que lo hacen sin motivo alguno, aparentemente sin importarles poner en riesgo nuestra vida, botellones, bares clandestinos, encuentros furtivos…

No se nos presentan a personas con razones con las que podríamos empatizar: familias que van al campo y sin encontrarse a nadie pasean porque ven cómo les está afectando psicológicamente o porque sus casas son muy pequeñas; personas que adquieren comida, combustible de forma no monetarizada (recoger leña o ir a la huerta a recoger verduras o plantarlas no está contemplado en el decreto); a quienes van en bici al trabajo porque les parece más sano que ir en transporte público o privado individualmente, porque tienen menos contactos y contaminan menos; amigas que van a apoyar a otras porque han perdido a un ser querido y no son población de riesgo; familias que se salen de lo normativo (familia nuclear monógama) y necesitan apoyo o quieren estar juntas; personas que salen de sus hogares porque no son seguros, porque tienen adicciones…

Dejarnos llevar por el imaginario de la guerra en un momento como el actual puede desembocar en una polarización social en la que solo concebimos personas buenas y malas, sin ver ni hacer un esfuerzo por comprender las diversas necesidades en un paquete de medidas en el que hay muchas que no se tienen en cuenta. Pareciera que todas las personas estamos sanas, tenemos casas amplias con espacios abiertos, familias seguras, acceso a la cultura… Dejarnos llevar por la institución de la guerra, puede conllevar justificar el uso de tecnologías invasivas de vigilancia y control social como las implantadas por el gobierno israelí y ceder nuestra privacidad al estado. Ya nos mostraba Noami Klein en La doctrina del shock (2007) que, en momentos de crisis, la gente tiende a centrarse en las emergencias diarias de sobrevivir a esa crisis, sea cual sea, y tiende a confiar demasiado en quienes están en el poder. En muchos casos, estas situaciones de crisis a gran escala son aprovechadas para impulsar normas, políticas económicas que profundizan la desigualdad, enriquecen a las élites y hunden aún más a las personas más precarias. Y esto puede ser muy difícil cambiarlo una vez pasada dicha situación.

Por eso no nos cansemos de repetirlo: no, no estamos en guerra. Ninguna guerra defiende la paz.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/coronavirus/coronavirus-soldado-guerra-extremadura-crisis

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Estamos en guerra, pero yo no soy su soldado

21 March, 2020 - 19:58

Desde la declaración del estado de alarma no dejan de suceder acontecimientos que animan a la reflexión, empezando por la utilización del miedo como método de amordazamiento hasta el análisis de nuestro propio comportamiento personal y colectivo. Pero hay algo que llama poderosamente la atención: las ruedas de prensa que, diariamente, ofrece el llamado Equipo técnico del comité de gestión de la crisis del Gobierno.

Endika Zulueta

La puesta en escena es brutal: un médico, Fernando Simón, rodeado —con apariencia de secuestrado— de un general del ejército —al que el médico le da la palabra el primero—, un alto mando de la guardia civil (otro militar), y otro alto mando de la policía nacional, junto a una sola mujer —María José Rayo, a la que le dan la palabra la última para hablar de los transportes—. Tampoco es gratuita. Tras una breve e insulsa —se intuye que muy a su pesar— intervención del médico, llegan los que parecen formar el núcleo duro del equipo. Y así todos los días de esta crisis/guerra.

El pasado viernes 20 de marzo, el jefe del Estado Mayor de la Defensa, general del aire Miguel Ángel Villarroya, comenzó su intervención —no improvisada, previamente escrita— diciendo crípticamente, mientras tuteaba a los televidentes, que “hoy es viernes en el calendario, pero en estos tiempos de guerra, o crisis, como queráis llamarlo, todos los días son lunes”. En su discurso declara que estamos en guerra y formamos parte del ejército bélico, “en esta guerra irregular y rara que nos ha tocado luchar, todos somos soldados”, y se muestra positivo con que la sociedad vaya acogiendo valores que entiende que son patrimonio del mundo militar. Aplaude la “disciplina” que estamos mostrando, “todos comportándose como soldados en este difícil momento”, afirma que “el espíritu de servicio no es exclusivo de los militares”, animando a que les copiemos, y “que todos nos comportemos como soldados”.

Informa, con la finalidad de ¿tranquilizarnos?, que el ejército continúa su despliegue por todo el territorio español. Nos cuenta que ayer en un pueblo de Zaragoza aplaudieron al ejército desde los balcones y sugiere que “ese es el espíritu que hay que demostrar”. Es de esperar que mañana se congratule de que, por fin, la sociedad española asuma también como propio el concepto, igualmente militar, de obediencia ciega. El médico dice “muchas gracias (mi) general”, y continúa dando la palabra al resto de uniformados.

Más inquietante si cabe fue la intervención del mando policial, José Ángel González al comenzarla afirmando que “la normalidad sigue siendo absoluta”. Ahora resulta que el estado de alarma ya es la situación normal. La excepción convertida en norma. Afirma que hay una “tendencia alcista” en número de personas detenidas, y avisa que, “en los incumplimientos, tolerancia cero” (¿incumplimientos de qué órdenes?, debemos recordar que por incumplir las normas previstas en el estado de alarma se prevén multas, no detenciones).

El teniente general de la Benemérita, Laurentino Ceña, tranquiliza a la población comunicando que desde un helicóptero se ha observado una fiesta “en un lugar inhóspito con difícil visión”, y que, en colaboración con otras fuerzas policiales han conseguido paralizarla y multar a sus intervinientes —realmente 4 personas en un hotel en Leganés— demostrando que “tienen vigilancia por mar, tierra y aire” —el Rey emérito debió llevarse los 100 millones a través de un agüero cósmico hacia otra dimensión—. Después nos cuenta que, durante el estado de alarma, la delincuencia se ha reducido en más de un 50% (entonces, ¿cómo se explica la “tendencia al alza” de las detenciones?).

La sra. Rayo, teóricamente personal civil, finaliza su intervención de forma sorprendente (no perdamos la capacidad de sorpresa) nuevamente con lenguaje militar, avisando que “es importante mantener esta guerra” y se permite “parafrasear a mi compañero, General Villarroya en sus tres cualidades del mundo militar que podemos aplicar en esta época que son ”la disciplina, el espíritu de servicio y la moral de victoria” —¿volverá otra vez el franquista desfile de la Victoria?—, mientras ambos sonríen con adolescente complicidad.

El médico finalmente comparte una intimidad: que él es “un tipo muy afectuoso”, pero que ahora, al llegar a su casa no tiene oportunidad de contacto “porque llega rendido” (que el médico hable de rendición en este contexto de lenguaje bélico quizá cobre todo el sentido después de escuchar a sus “compañeros”).

Hace ya unos años me declaré insumiso a la realización del servicio militar, entre otros motivos, porque consideraba que el ejército utilizaba a los jóvenes que se veían obligados a compartir un año de su vida en dicha institución, para trasladar a la sociedad civil sus principios rectores: disciplina, espíritu de servicio… obediencia ciega, y luchaba (y lucho) por una sociedad en la que podamos relacionarnos a través de otros valores: confianza, solidaridad, empatía, apoyo mutuo, reflexión colectiva…

Siempre pensé que solo tras un golpe de Estado podría ver un militar en TV arengando a la sociedad en defensa de sus valores, nunca imaginé verlo en un estado formalmente democrático, y teóricamente gestionado por una coalición de izquierdas.

No pretendo llegar a conclusión alguna con esto, pero sé que nada es neutro, y menos ahora que vuelven los tiempos de venta de (nuestra) libertad a cambio de (supuesta) seguridad. Son muchos datos, en muy poco tiempo, y procedentes de muchas fuentes.

Pero sí sé un par de cosas: que debemos cuidar nuestra salud individual y colectiva, con la misma intensidad que debemos defender los derechos fundamentales, entre ellos la dignidad; que el miedo y la rapidez de los acontecimientos no nos debe hacer olvidar que tenemos que pensar, de sentipensar y de reflexionar sobre lo que está sucediendo, porque eso es lo que nos ayudará a crecer; y que no debe haber pandemia alguna que nos haga perder nuestra conciencia crítica. Al contrario, estoy convencido que nos va a hacer mucho más fuertes.

Ah, por cierto, general, no se confunda: ni yo ni creo que muchas personas vayamos a ser nunca sus soldados: debe saber que, por supuesto que nos quedamos en casa, pero no por espíritu militar, ni por disciplina, ni por obediencia ciega (pues sepa que somos gente que piensa); lo hacemos por solidaridad, por el cuidado personal y colectivo, porque de ésta, o salimos juntxs o no salimos, y, por supuesto, por la defensa de la sanidad pública; y, en ese contexto, general, nuestra guerra no tiene nada que ver con la suya.

Desde el aislamiento físico, pero no emocional. Endika Zulueta San Sebastián, abogado. 20 de marzo de 2020.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/coron...

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«Cuestiones de ante-guerra»

21 March, 2020 - 00:00
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LA DESOBEDIENCIA AL GASTO MILITAR CONTRIBUYÓ A FINANCIAR MÁS DE 90 PROYECTOS SOCIALES EN 2019

18 March, 2020 - 06:39

Según el “Informe de resultados de la campaña de Objeción Fiscal 2019” elaborado por Alternativa Antimilitarista.MOC”, la desobediencia al gasto militar realizada a través de la campaña de objeción fiscal al gasto militar, en la que participaron varios cientos de personas en el conjunto del Estado español el pasado año, contribuyó a financiar al menos 93 proyectos que trabajan por la construcción de una sociedad más justa, solidaria y en paz.

A pesar de que en los últimos ejercicios se ha incrementado el número de objeciones fiscales detectadas por los diferentes organismos, este año, al igual que viene produciéndose desde 1983, año en que se puso en marcha esta campaña, un gran número de personas se han negado de manera colectiva, pública y organizada a contribuir con sus impuestos a financiar los ejércitos y sus guerras a la hora de hacer la declaración de la renta.

Como novedad de este pasado año, destacar que para hacer frente a este incremento de la represión de la Objeción Fiscal al Gasto Militar, el movimiento antimilitarista ha propuesto a aquellas personas cuya objeción fiscal ha sido detectada en años anteriores la posibilidad de realizar la objeción por una cuantía reducida, incluso de 1 euro, con el fin de evitar que la posibilidad de la represión pueda disuadir de sumarse a esta campaña. Así mismo, en los últimos meses se han dado a conocer las victorias en diferentes instancias judiciales que obligaban a la Administración a retirar las sanciones y multas impuestas a las objetoras fiscales por sumarse a esta práctica.

Por último, y dado que el Gobierno, lejos de reducir el gasto militar, continúa en la senda de incrementarlo con el objetivo de que el presupuesto del Ministerio de Defensa alcance el 2% del PIB y ha comprometido más de 12.000 millones de euros en nuevos planes para adquisición de armamento, las antimilitaristas hacemos un llamamiento a desobedecer y practicar la objeción fiscal.

Seguimos desobedeciendo
¡La guerra empieza aquí, parémosla aquí!

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Tenemos que pensar un par de cosas o tres

18 March, 2020 - 00:00
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El estado de excepción permanente

17 March, 2020 - 00:00
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Las consecuencias de los contratos temporales en Defensa: 2.000 militares fuera al cumplir 45 años

16 March, 2020 - 00:00

Unidas Podemos, que estando en la oposición defendió el fin de la temporalidad, reconoce que actualmente este conflicto «no está sobre la mesa» del Gobierno.

Laura Galaup

Más de dos millares de soldados y marineros (2.078) han colgado ya el uniforme al cumplir 45 años y decenas de miles lo harán en las próximas décadas. Solo en 2019 se han registrado 926 bajas. El de la temporalidad de los militares es uno de los desafíos que el Gobierno de Pedro Sánchez tiene por delante y uno de los asuntos relacionados con la cartera de Defensa en el que Unidas Podemos ha tenido un posicionamiento firme siempre que ha estado en la oposición.

La ley de tropa y marinería establece que, alcanzados los 45 años, los militares que no hayan obtenido «la condición de soldado permanente» cesarán su relación con las Fuerzas Armadas. Los colectivos de afectados denuncian que la temporalidad les aboca a un futuro laboral complejo. Según explican estos colectivos, más allá de salir al mercado laboral a una edad complicada, no reciben una homologación de su formación educativa, a pesar de que la ley establecía que se les facilitará una titulación equiparada con el «sistema educativo general» para poder adaptarse al mundo civil antes de abandonar la disciplina castrense.

Sin embargo, Defensa reconocía a finales de noviembre que «no ha habido ningún programa específico para la obtención de títulos de formación profesional de grado medio». La Dirección General de Reclutamiento y Enseñanza Militar aseguraba en una respuesta emitida a la plataforma 45 Sin Despidos que «ningún miembro de la escala de tropa y marinería ha obtenido» esta titulación. Aunque este organismo sí destacaba que «ha habido convalidaciones tanto genéricas como específicos de títulos de técnico militar» por titulaciones de FP.

«¿A qué se va a dedicar un conductor que lleva 20 años dirigiendo un tanque Leopard en la base de El Goloso si no tiene una titulación?», se pregunta Juan Carlos Tamame, presidente de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME). Su homólogo en la Asociación de Reservistas de Especial Disponibilidad (ARRED), Javier del Canto, vivió una situación similar al marcharse del Ejército del Aire cuando cumplió 45 años tras décadas trabajando como como mecánico de aviones. «Ahora me veo con una experiencia tremenda, pero sin ningún título que lo avale», asegura.

La ministra de Defensa, Margarita Robles, defendía en el pleno del Congreso el pasado miércoles que el Gobierno no está «dejando abandonados» a estos militares, que han pasado a una situación denominada Reservistas de Especial Disponibilidad (RED). En una interpelación promovida por Vox, Robles reseñó que estos profesionales están cobrando una prestación de 658 euros al mes, compatible con cualquier otra.

Robles aseguró que su departamento está apostando por «una estrategia de orientación integral laboral» centrada en la formación para que estos profesionales «puedan salir con un título de FP de Grado Medio». También destacó que están trabajando en su incorporación laboral en instituciones privadas y públicas, como las policías locales. «Hemos visto cómo Adif y Renfe van a incorporar personas que proceden de los RED», apuntó la ministra, aunque no aportó cifras sobre el número de militares que han conseguido un nuevo trabajo en los citados organismos.

El partido de Pablo Iglesias incluyó este conflicto laboral entre los ejes de su agenda social. De hecho, el líder de Unidas Podemos citó a los afectados por la ley de tropa y marinería en el último debate electoral y aseguró que estos profesionales reciben en las Fuerzas Armadas «una patada en el culo» al cumplir 45 años. La situación de estos militares llegó a ser incluida en el programa que presentaron a las elecciones del 10N, asegurando que se está cometiendo un «ERE encubierto del Ministerio de Defensa» y apostando por ponerle fin con una reforma de la ley para suprimir los compromisos temporales.

Cuando ocupaba la bancada de la oposición en el Congreso, Unidas Podemos llegó a plantear la paralización temporal de esta medida, aunque no consiguieron el apoyo para que fuese aprobada. Desde Defensa llegaron a realizar una estimación económica de este asunto, en octubre del 2018 el subsecretario del Ministerio, Alejo de la Torre, explicó en el Congreso que una moratoria de tres años tendría un coste para las arcas públicas de unos 36 millones de euros hasta 2021 y afectaría a alrededor de 4.000 militares, tal y como publicó la Revista Española de la Defensa, editada por el Ministerio.

Una vez que Unidas Podemos ha llegado al Gobierno, fuentes de esta coalición reconocen que la supresión de la temporalidad «no es un punto» que esté en el acuerdo con el PSOE y que actualmente «no está sobre la mesa». «Se pondrá a disposición de un diálogo con ellos», apuntan estas fuentes oficiales.

En septiembre de 2018 la Comisión de Defensa del Congreso aprobó 40 medidas para mejorar la formación y las salidas laborales de estos militares. Entre las medidas ratificadas apostaban por que estos profesionales se marchasen de las FAS con una formación homologada como una Formación Profesional, pasarelas para acceder a puestos de funcionario del Ministerio de Defensa, así como aumentar de forma gradual el porcentaje de soldados y marineros que pueden convertirse en permanentes, actualmente estos solo suponen el 15% de toda la plantilla.

El presidente de la plataforma 45 Sin Despidos, Jenner Escudero, asegura que los profesionales que abandonan las FAS a esa edad están «abocados al fracaso laboral absoluto», destacando las altas tasas de desempleo a las que se hace frente en ciudades con bases militares como Cádiz. «Si no privatizaran servicios en las FAS habría una oportunidad de segundo empleo, pero prefieren subcontratar», reseña.

Algunas asociaciones de militares aseguran que el Ministerio está tratando de implementar las medidas aprobadas en el Congreso, aunque aseguran que su desarrollo «llega tarde» para aquellos soldados y marineros que ya se han marchado o los que están a punto. Juan Carlos Tamame de ATME explica que Defensa «tardará dos o tres años en homologar» las titulaciones militares con una FP de grado medio.

Por su parte, Jorge Bravo, secretario de organización de la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME), destaca que han aumentado las plazas para pasar de un compromiso temporal a permanente. «Durante los últimos cinco o seis años se ofrecían prácticamente 100 plazas, el año pasado aumentó a 400 y la ministra se ha comprometido a que este año serán 700», ha planteado.

La ley recoge una reserva de plazas de estos profesionales en la Guardia Civil y la Policía Nacional. Según los datos de ATME, en la Guardia Civil esas plazas se han cubierto entre el 50% y el 100%, dependiendo del año. Sin embargo, esta asociación denuncia que en la Policía Nacional ese porcentaje es mucho más reducido, llegando a quedar vacante varios años.

En una escala en la que solo el 15% de los militares son permanentes, este problema se irá visibilizando conforme pasen los años, siempre que se mantenga esa tasa de temporalidad. Por ahora, se han registrado 2.000 bajas amparadas por la la ley de tropa. Sin embargo, las estimaciones facilitadas por el Ministerio plantean que en los próximos quince años el número de afectados por estas contrataciones laborales podría ascender a 50.000. Los picos más elevados se alcanzarán en menos de una de década, ya que en 2027 está previsto que 4.024 militares de tropa y marinería cumplan 45 años; en 2029, 4.055 y en 2030, 3.958.

El Diario

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Los beneficios del BBVA están manchados de sangre

13 March, 2020 - 18:41

Esta mañana, como ya viene siendo habitual desde 2008, con motivo de la celebración de la Junta de Accionistas del BBVA, que anualmente tiene lugar en el Palacio Euskalduna de Bilbao, un grupo de activistas pertenecientes a la Plataforma contra el BBVA ha llevado a cabo una acción para denunciar algunas de las actividades mediante las que esta entidad logra sus beneficios.

Por ello, y simbolizando que los beneficios del BBVA están manchados de sangre, varias activistas han arrojado pintura roja sobre sus cabezas a la entrada del evento, pintura que representa las dramáticas consecuencias que para numerosas personas tienen muchas de las actividades en las que este banco está involucrado.

Portavoces de la Plataforma afirman que los motivos que la llevaron a empezar a protestar ante la Junta de Accionistas del BBVA hace doce años siguen vigentes, entre las que se pueden destacar las siguientes:

• El BBVA es el banco español que lidera las inversiones en industria armamentística, habiendo destinado más de 4.200 millones de euros entre 2013 y 2018 a financiar a empresas, entre las que destacan Maxam, Navantia, General Dynamics, Airbus o Boeing, productoras de armamento utilizado en diversas guerras a lo largo y ancho del mundo, provocando la muerte y el desplazamiento forzoso de millones de personas.

• Este banco financia macroproyectos con gran impacto social y medioambiental por todo el planeta, entre los que podemos destacar el megaproyecto de Hidroituango en Colombia, que ha desplazado a 13.000 personas y que ha supuesto el asesinato o la desaparición forzada de activistas , y el embalse de Ilisu, en el Kurdistán turco que acaba de ser llenado y ha sumergido a la ciudad ancestral de Hasankeyf. Además es uno de los principales responsables del cambio climático al financiar casi todas las empresas y proyectos que lo provocan.

• Además de haberse beneficiado de más de 13.000 millones de euros del rescate bancario, la entidad es responsable miles de desahucios que han afectado y afectan a los sectores de población más dañados por la crisis económica.

• Forma parte del lobby bancario que presiona para profundizar en la privatización de las pensiones a costa del modelo público que protege actualmente a la inmensa mayoría de las personas jubiladas.

Plataforma contra el BBVA

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RNtv 48. Antimilitarismo

12 March, 2020 - 00:00

Bienvenidas a un nuevo programa de Rojo y Negro en el que vamos a hablar de anti militarismo y de cómo el movimiento de insumisión consiguió en el Estado español que se suspendiera el servicio militar obligatorio. Para ello hoy tenemos con nosotras a:

· Nacho Gómez, de la Asamblea Antimilitarista de Madrid, Insumiso a la Prestación Social Sustitutoria por lo que paso unos días en prisión
· Almudena Izquierdo Olmo, de Mujeres de Negro Contra la Guerra y perteneció al MOC (Movimiento de Objetores de Conciencia)
· Santiago de la Iglesia, Insumiso a la Prestación Social Sustitutoria, pertenencia a la colectivo MiliKK
· Pedro Oliver, Profesor de Historia Contemporánea, milito en el MOC y estuvo preso entre 1993 y 1994

Presenta: Rut Garrido

Enlace a páginas oficiales del programa RNtv:
Web: http://rojoynegrotv.org/

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Concentración de “Bardenas libres” contra las maniobras militares

7 March, 2020 - 08:32

A lo largo del pasado mes de febrero hemos vuelto a sufrir unas maniobras militares que han contado con la presencia de diferentes aviones de carga de siete países de la Unión Europea. Según las informaciones de Defensa, se han realizado 73 misiones en las que ha usado modelos como el C-130 y el A400, los hemos visto volar muy bajo y durante periodos continuados sobre nuestros pueblos y sobre Bardenas.

También sabemos, gracias a la transparencia que caracteriza a la Comunidad de Bardenas y al ministerio de Defensa, que los días 5 y 9 de marzo volveremos a sufrir actividad aérea militar coincidiendo, al igual que las pasadas maniobras, con la época de nidificación de las aves que habitan este entorno natural.

Y como también viene siendo habitual, la Comunidad de Bardenas, la UNESCO , la Red de Reservas de la Biosfera y el ejército español volverán a celebrar coincidiendo también con las maniobras, las Jornadas técnico divulgativas, jornadas financiadas con el canon recibido a cambio del alquiler del terreno donde se instala el polígono militar, y en las que se exponen trabajos y ponencias enfocadas a lavar la cara de quienes practican la guerra en plena reserva natural.

El aumento de la actividad militar en este polígono está relacionado con las exigencias de la OTAN, con la servidumbre del estado español hacia la política bélica de EEUU y con los grandes negocios que sostiene la industria del armamento. En Euskalherria, existen cerca de 100 empresas dedicadas al negocio del armamento que facturan millones de euros al año. Y es en medio de esta reserva natural donde se prueba todo el arsenal que provoca millones de muertos en guerra injustas y desiguales como la de Yemen, que llenan los bolsillos de los señores de la guerra, entre los que podemos nombrar a Morenés, Juan Carlos de Borbón o a los congozantes de Bardenas.

Mientras el ejército y la Junta de Bardenas maquillan su sanguinaria avaricia de falso interés ecologista, nosotras y nosotros seguimos denunciando la gravedad de esta situación, la desvergüenza de unos congozantes que se enriquecen sin sonrojo a cambio de entregar unas tierras que pertenecen al común para el ensayo de la guerra.

Para ello seguimos mostrando la exposición itinerante “Dinero de Sangre” en la que denunciamos a través de un trabajo artístico colectivo las consecuencias que tienen las prácticas militares que se realizan en Bardenas.

Llamamos a participar de las concentraciones que hemos convocado desde Bardenas Libres para exigir una vez más el final de las maniobras y el cierre de este polígono militar.

Las concentraciones serán en Ejea el jueves 5 de marzo a las 20.00 en la Plaza Mames Esperabe y en Iruña el viernes 6 de marzo a las 19.00 frente a Gobierno civil.

¡Fuera militares de las Bardenas!
¡Que decida el pueblo!

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Denuncian maniobras militares en el polígono de tiro de Las Bardenas en época de nidificación de aves

6 March, 2020 - 00:00

La Comunidad de Bardenas advirtió del cierre de diversos accesos en el Parque Natural de Bardenas desde febrero hasta agosto, ya que la confluencia de visitantes “supone poner en riesgo a las especies más emblemáticas de Bardenas en una época especialmente sensible al encontrarse en su periodo de reproducción. Los visitantes deben entender que esta medida se adopta con el fin de conservar especies que están protegidas y requieren de una tranquilidad en el momento de la nidificación.”.

Sin embargo, ahora avisa de cierres de caminos por otra causa, nada más y nada menos que por la actividad aérea militar durante los días 5, 9 ó 10 de marzo.

¿Cree la Comunidad de Bardenas que la actividad aérea militar no pone en riesgo “a las especies más emblemáticas de Bardenas en una época especialmente sensible al encontrarse en su período de reproducción? Es evidente que dicha actividad estorba a las aves en su nidificación. ¿Tiene informes técnicos que avalen la compatibilidad de las maniobras militares con la nidificación de las aves “protegidas que requieren de tranquilidad”? Hace pocos años, anunció a bombo y platillo que solicitaba al Ministerio de Defensa que no se realizaran maniobras en época de nidificación de aves, y cambiaron la fecha; pero ha debido olvidarlo. La Comunidad de Bardenas debiera denegar este permiso al Ministerio para velar por el Parque Natural y Reserva Mundial de la Biosfera que son las Bardenas.

La Asamblea Antipolígono y Ecologistas en Acción denuncian estas nuevas maniobras, en las que ni siquiera se aclara si son o no con fuego real, y solicitamos a la Comunidad de Bardenas, y por ende a todos los ayuntamientos que la componen, que velen por quienes habitamos en el entorno de Bardenas, y por el cuidado y mantenimiento de la flora y fauna del Parque Natural y Reserva Mundial de la Biosfera en Bardenas.

Este polígono de tiro es incompatible con ese buen uso, y los Ayuntamientos y Gobierno de Navarra, además de la propia Comunidad, debieran comenzar a dar los pasos oportunos para el desmantelamiento de la instalación militar, como máximo período, al final del convenio en curso.

Fuente: https://www.ecologistasenaccion.org...

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