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Actualizado: hace 1 hora 36 min

El ejército español bombardeará de nuevo las Bardenas con fuego real desde el 13 al 18 de febrero

11 February, 2019 - 16:30

Ya están aquí las primeras maniobras con fuego real del año, y tendrán lugar la próxima semana los días 13,14,15 y 18 de febrero. Desde Bardenas Libres se preguntan cuántas maniobras tendrán que soportar este año. «Lo que si sabemos es lo qué significa el aumento del canon económico que reciben los congozantes, que se traduce en una mayor dependencia económica a las prácticas militares de este polígono militar. También deja clara la postura del Ministerio de Defensa, de seguir usando estas tierras protegidas medioambientalmente como Parque Natural y Reserva Natural de la Biosfera, para los intereses de la OTAN, y también para cubrir las necesidades de la industria armamentística».

Bardenas Libres pide que los ayuntamientos congozantes del cambio renuncien a lo que califican como «un canon manchado de sangre, cuyo único objetivo es acallar las voces críticas ante esta ocupación militar».

«Resulta cuando menos hipócrita, mantener una postura crítica y contraria a la presencia militar en tierras bardeneras, así como exigir que Bardenas sea un espacio para la paz, y recoger con la otra mano el dinero que procede de la política bélica más voraz en forma de soborno», afirman.

Por otro lado, animan a aquellas que siguen manteniendo la lucha contra el polígono militar y contra las guerras a seguir haciéndolo «con más fuerza si cabe» y a seguir aglutinando energías con iniciativas como las que se han propuesto desde algunas agrupaciones municipales para dedicar el dinero del canon a la ayuda a las personas refugiadas, «que se ven obligadas a dejar sus pueblos debido a las guerras imperialistas que la OTAN entrena aquí.»

Fuente: http://ahotsa.info/edukia/el-ejerci...

Categorías: antimilitar

El capitalismo: Hijo bastardo del militarismo

10 February, 2019 - 14:12
Categorías: antimilitar

Por una alternativa civil y noviolenta al conflicto en Venezuela

8 February, 2019 - 20:09

En los últimos tiempos Venezuela viene soportando una militarización creciente, que se evidencia con la aplicación de planes militares para el control de la población, una exaltación de los valores militaristas y la persecución de personas noviolentas defensoras de derechos humanos. Uno de los elementos que refuerza esta militarización es la venta de armas desde países de la unión europea, entre los que se encuentra el estado español.

Son elementos de este proceso de militarización social, el plan Zamora y la ampliación de la milicia nacional bolivariana, que se configuran como planes para una revalorización de lo militar como elemento identitario; es la unión cívico-militar que busca la comunión de las clases populares con el estamento militar, instaurando el concepto “el ejército como pueblo en armas” y presentando la idea que no hay otra solución que la violencia.

El plan Zamora supone que se extremen las medidas de vigilancia, control y patrullaje con mayor presencia de la Policía y de la Guardia Nacional, uno de los componentes de la Fuerza Armada. Además, el plan se ha traducido en detenciones masivas, en acusaciones por delitos militares como la rebelión y en la aplicación de la justicia militar a civiles.

Otro elemento de rearme militar es la ampliación y dotación armada de hasta 500.000 hombres y mujeres de la milicia nacional bolivariana, que es un cuerpo formado por civiles con entrenamiento militar y que da apoyo a la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

La autoproclamación de Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, a tenor de lo sucedido y de las rápidas reacciones de los diferentes actores y gobiernos internacionales, parece claro tener un carácter orquestado, que podría definirse como golpe de estado encubierto. Además del evidente militarismo presente en su discurso, es también evidente la tendencia neoliberal imperialista, donde agradece que personajes como Piñera, Macri, Duque y la «comunidad internacional» (Grupo de Lima), represores innatos de las clases trabajadoras, saqueadores que hipotecan los territorios indígenas y campesinos a las transnacionales, apoyen la constitución de "la asamblea legítima y del gobierno de transición”.

Se hace evidente el papel del imperialismo norteamericano en el conflicto, como guardianes de los intereses de las corporaciones transnacionales. Los estados capitalistas buscan el control de los recursos petrolíferos, energéticos y minerales de Venezuela, razón por la cual realizan injerencias en este conflicto, con ultimátum y reconocimientos incluidos. La llegada de ayuda humanitaria a territorio venezolano anunciada por la Casa Blanca, a través de Colombia y Brasil, es un elemento precursor preparatorio de una posible intervención militar.

El gobierno norteamericano promueve un bloqueo financiero y económico a Venezuela, limitando su posibilidad de hacer pagos a proveedores (incluyendo aquellos de alimentos y medicinas), ejecutar transacciones y cumplir a tiempo con sus obligaciones financieras en general. El cerco se ha venido recrudeciendo exponencialmente desde el 2017, limitándose notablemente la capacidad del Estado de importar medicinas y alimentos, con evidentes repercusiones en el bienestar de la población.

Por otra parte, el sector privado viene provocando un desabastecimiento de bienes de consumo, que se derivan hacia el mercado negro, como parte de una guerra económica para inducir el caos en la sociedad civil, y preparar un golpe de estado. La desestabilización promovida por la oposición con actos de violencia en la calle es parte de un plan dirigido desde las altas instancias del poder militar USA, para derribar el gobierno bolivariano, que cuenta con el poder del aparato del estado (policía, ejército, tribunal supremo) para ejercer el control político y militar sobre la población civil.

Nos parece lamentable la grave crisis económica que sufre Venezuela, producto de factores externos e internos, con responsabilidades gubernamentales directas, y que ha obligado a miles de personas a huir del país. El discurso dominante que sostienen las partes en conflicto refuerza la división y separación de la sociedad civil, de un modo populista/militarista se adueña de conceptos como pueblo, patria, nación para legitimar su posición, es la construcción del enemigo tanto interno como externo que alimenta esta espiral de la violencia.

Y el pueblo más empobrecido cada día, peloteado por los dos bandos, comiendo mal, padeciendo por los salarios casi invisibles, los contratos colectivos pisoteados, las paupérrimas condiciones tanto laborales como de salud pública, mientras que los sectores en conflicto se disputan el poder. Los dos bandos en conflicto, potencian la comunicación como arma de guerra, se acusan mutuamente, fomentan esta idea de los buenos y los malos, imponen una visión de la realidad manipulada, y construida como propaganda de los intereses que promueven.

Apoyar desde Canarias a quienes persisten en la noviolencia como forma de manifestarse, sin caer en la provocación violentista que implica todo este proceso de militarización. La creatividad y originalidad que han demostrado, constituyen un recurso social disponible para salir del atolladero político y social que vive Venezuela hoy en día. Por ello llamamos al amplio movimiento noviolento, antimilitarista y objetor de conciencia de Latinoamérica y el mundo a acompañar, dar seguimiento y respaldo moral a quienes hacen resistencia noviolenta a la militarización en Venezuela.

Proponer el diálogo, la reconciliación, la mediación, la celebración de iniciativas de paz que busquen los espacios de consenso necesarios para reducir la tensión, y abordar alternativas pacíficas, que se basen en la idea que no hay solución militar para regular el conflicto.

Canarias a 4 de febrero de 2019.

Categorías: antimilitar

Defensa prevé aumentar un 6,9% el presupuesto de las misiones en el exterior

7 February, 2019 - 17:00

AGENCIAS

La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha anunciado este martes que el Gobierno prevé destinar un total de 1.176 millones de euros en 2019 a las misiones de las Fuerzas Armadas en el exterior, un 6,9 por ciento más de los 1.100 millones que tuvieron de presupuesto el pasado año.

Robles ha desgranado en coste de las misiones militares en una comparecencia ante la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, donde ha detallado que España estuvo presente en 2018 en un total de 18 operaciones bajo bandera de la OTAN, la ONU, la Unión Europea, en colaboración con Francia y como parte de la coalición internacional de lucha contra el terrorismo yihadista.

En concreto, ha explicado que todas ellas tuvieron un coste de 1.100 millones de euros y la previsión es mantener la presencia internacional de las Fuerzas Armadas en 2019 con un presupuesto de 1.176 millones. Estos se financiarán con una aportación ligeramente superior a los 300 millones de euros con la que cuentan en los Presupuestos Generales del Estado y con recursos del fondo de contingencia que aprobará el Consejo de Ministros en los meses de marzo y junio.

Robles ha explicado que estas operaciones tienen tres grandes objetivos estratégicos: proporcionar estabilidad y seguridad a zonas de interés prioritario para España y la Unión Europea y cuyo colapso supondrían «un grave riesgo para nuestra seguridad»; luchar contra terrorismo; y la disuasión y defensa colectiva del territorio euroatlántico

El Plural

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La guerra empieza aquí

6 February, 2019 - 11:58
Categorías: antimilitar

El ejército británico permitió matar y mató a civiles no armados en Irak, niños incluidos

6 February, 2019 - 00:00

Por Daniel Bellaco

Según la investigación realizada por el portal Middle East Eye (MME) el Ejército británico mató a varios niños y adolescentes por sospechas de que les vigilaban cuando invadieron su país.

El informe publicado hoy lunes detalla que las tropas británicas en el sur de Irak “tenían permiso para disparar a cualquier persona que portaba un teléfono móvil, un palo o actuaba de modo sospechoso”.

La orden venía de arriba ante la posibilidad de que civiles no armados fueran “observadores” o estaban implicados en ataques con bombas a las tropas invasoras en las carreteras de Irak.

Middle East Eye refleja como un exmiembro de la Marina Real británica que estuvo en Afganistán afirmó que uno de los altos oficiales del Reino Unido confesó a sus soldados que había sido responsable de la muerte de un niño afgano de ocho años.

A su vez, un antiguo soldado detalló a MME que él vio a tropas británicas mataron a dos adolescentes en Afganistán y que este hecho se intentó ocultar ya que los dos jóvenes estaban desarmados.

Armas de la época de la invasión soviética fueron colocadas por los soldados del Reino Unido junto a los cadáveres de los jóvenes para simular que eran milicianos talibanes confesó.

Otro soldado, veterano de la invasión de Irak en Basora, aseveró que sus oficiales habían declarado que protegerían a los soldados británicos en el país árabe ante posibles investigaciones.

“Solo digan que simplemente pensaban que sus vidas estaban en peligro, estas palabras les protegerán” afirmó.

Irak se invadió mintiendo a la opinión pública con la existencia de armas de destrucción masiva.

Fuente: https://kaosenlared.net/el-ejercito...

Categorías: antimilitar

“Mujeres con otros valores”: Helena Maleno

5 February, 2019 - 20:48
Categorías: antimilitar

Eragozpen Fiskala

3 February, 2019 - 11:18

Oficina de Objeción Fiscal en Bilbao, Donostia y Gazteiz.

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Las misiones militares españolas en el exterior costaron 838 millones en 2018

3 February, 2019 - 00:00

La participación de las Fuerzas Armadas en misiones internacionales tuvo un coste de 838,55 millones de euros el pasado año. Se trata de un total de 18 operaciones en las que están presentes más de 2.500 efectivos, según datos del Ministerio de Defensa.

Así consta en la documentación que el Departamento, dirigido por Margarita Robles, ha remitido a las Cortes Generales antes de la comparecencia de la ministra ante la Comisión de Defensa el próximo martes para desgranar los detalles de las misiones militares en el exterior.

España estuvo presente en 2018 en un total de 18 operaciones bajo bandera de la OTAN, la ONU, la Unión Europea, en colaboración con Francia y como parte de la coalición internacional de lucha contra el terrorismo yihadista.

Contribuyó con fragatas y buques cazaminas en el Mediterráneo y el Atlántico Norte

La misión más 'costosa' para el Gobierno española fue la participación de España en las Fuerzas Navales Permanentes de la OTAN, con un coste de 123,68 millones para dotar a la Alianza de una seguridad marítima permanente. España contribuyó con fragatas y buques cazaminas desplegados en el Mediterráneo y el Atlántico Norte durante periodos de dos o tres meses. A continuación, por su coste, se sitúa la operación en Líbano, que tuvo un presupuesto de 112,15 millones en 2018 y es la que cuenta con más efectivos españoles desplegados, un total de 610 para vigilar el cese de hostilidades con Israel.

Desde Irak a Letonia

También por encima de los cien millones de euros estuvo el despliegue de 551 efectivos en Irak para contribuir a la lucha contra el terrorismo mediante la formación y adiestramiento de sus fuerzas de seguridad. Por su parte, la presencia en Afganistán tuvo un coste de 10,81 millones.

Las Fuerzas Armadas españolas también se dedican a labores de adiestramiento en Malí, donde España contó con 310 efectivos en una operación a la que dedicó 83,89 millones en 2018. A ellos se suman otros 39,48 millones de la presencia en Senegal en apoyo a la misión EUTM Malí.

Por su parte, la operación Atalanta de control de la piratería en el Golfo de Somalia tuvo un coste de 73,10 millones, coincidiendo con la decisión de que su cuartel general se sitúe en Rota a partir del próximo mes de marzo. Defensa destaca la importancia para España de esta misión, cuya continuidad a partir de diciembre de 2020 está en proceso de revisión por parte de la Unión Europea.

En África, España también está presente en Somalia (2,57 millones) para el asesoramiento y adiestramiento del Ejército local, República Centroafricana (8,92 millones) y Gabón -en apoyo a la anterior- (19,47 millones).

Además participa en el Báltico en la operación de la OTAN en Letonia con 310 efectivos y un coste de 69,23 millones como medio de disuasión a Rusia. Y formó parte de la policía aérea en Lituania, a la que destinó un presupuesto de 51,75 millones.

Apuesta por la operación Sophia

En cuanto a la 'operación Sophia', España destinó a ella 62,8 millones de euros en 2018 y apuesta por su continuidad para la lucha contra la inmigración ilegal y las redes de tráfico de personas en el Mediterráneo. La misión está en prórroga provisional hasta el 31 de marzo. Además, las Fuerzas Armadas tienen desplegada una batería antimisiles en Turquía con un coste de 41,96 millones.

Otra contribución a la OTAN es la participación en 'Sea Guardian' para luchar contra el terrorismo y otras amenazas, con una participación de unidades navales, aéreas y estaciones de apoyo logístico; con un coste de 24,06 millones. España también mantiene una presencia mínima en Colombia (1,65 millones) y Bosnia (0,34 millones).

La financiación de las misiones internacionales es tradicionalmente objeto de polémica en las Cortes Generales debido a que los Presupuestos Generales del Estado solo incluyen una parte de su coste, alrededor de 300 millones. El resto de sufraga mediante el fondo de contingencia a través de partidas aprobadas por el Consejo de Ministros a lo largo del año.

Público

Categorías: antimilitar

“La mayor parte del armamento no podría fabricarse sin financiación de los bancos”

1 February, 2019 - 00:00

Enric Llopis
Rebelión

¿Cómo se sustenta el complejo militar-industrial? ¿Quién ofrece soporte económico para que fabriquen misiles, aviones de combate, bombas de dispersión, balas y armas nucleares? La banca mundial ha financiado con 526.159 millones de dólares a la industria del armamento durante el periodo 2011-2017, según la Base de datos Internacional de Banca Armada que publica el Centre Delàs d'Estudis per la Pau. Estados Unidos encabeza entre 2011 y 2017 la ratio de países en que la banca “participa en el negocio armamentístico”, con financiación al sector por valor de 375.032 millones de dólares, seguido de Francia (33.255 millones), Reino Unido (31.812 millones), Japón (21.925), Alemania (12.718 millones) y España (10.244 millones).

La plataforma financiera BlackRock financia, a través de fondos de inversión, acciones o bonos, con un total de 35.912 millones de dólares a empresas de armamento como Boeing, Honeywell International, Airbus Group y Northrop Grumman, entre otras (periodo 2011-2017). La entidad financiera JP Morgan Chase ha firmado operaciones –que incluyen créditos y emisión de bonos y pagarés de las empresas- por valor de 25.086 millones de euros con industrias armamentísticas como Honeywell International, Boeing y Loockheed Martin. Bank of América es otra de las sociedades destacadas en el negocio de las armas; en el citado periodo ha aportado financiación por valor de 4.496 millones de dólares a Loockheed Martin; 2.823 millones a Honeywell International y 2.141 millones a General Dynamic. Además de las financieras estadounidenses, las europeas también engrasan la maquinaria bélica. Por ejemplo Crédit Agricole y BNP Paribas, con sede en Francia, la británica Barclays o las alemanas Commerzbank y Deutsche Bank.

Un capítulo destacado es el de las armas nucleares. El informe “Don't Bank on the Bomb” (2018) de la ONG holandesa PAX ha publicado un listado de 329 bancos, fondos de pensiones, compañías de seguros y gestoras de activos financieros de 24 países, que proporcionaron –entre 2014 y 2017- financiación a empresas productoras de armamento nuclear; tres de ellas, las estadounidenses BlackRock, Vanguard y Capital Group, aportaban según el informe más de 110.000 millones de dólares a compañías como Airbus, BAE Systems, Boeing, General Dynamics, Lockheed Martin o Northrop Grumman; entre las instituciones financiadoras están el BBVA, Banco Santander y la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

En el estado español, la Campaña Banca Armada denuncia públicamente a las entidades financieras vinculadas con la industria de las armas. Forman parte de esta iniciativa el Centre Delàs, el Observatori del Deute en la Globalització, las ONG Setem y Justícia i Pau; el colectivo RETS, la asociación Fets-Finançament Ètic i Solidari; Alternativa Antimilitarista-MOC y, en el País Valenciano, la fundación Novessendes. Difunden el siguiente listado de bancos que invierten en empresas de armamento (2011-2017): BBVA (3.307 millones de euros); Banco Santander (2.430 millones); Bankia (181 millones); Banc Sabadell (96,9 millones); Caixabank (95,8 millones); Helaba (95,7 millones); Bankinter (49 millones) e Instituto de Crédito Oficial –ICO- (48,2 millones).

“Entre 2014 y 2017 el BBVA ha invertido 2.710 millones de euros en siete empresas que diseñan, mantienen o modernizan armamento nuclear”, afirmó en marzo de 2018 una activista de la Campaña Banca Armada durante la junta de accionistas del banco. En la reunión de los accionistas del Banco Santander, otra activista informó de que esta entidad concedió créditos a Honeywell International por valor de 129,5 millones de euros entre 2013 y 2017; la multinacional estadounidense es “una de las más implicadas en el complejo industrial de armamento nuclear, por ejemplo en el mantenimiento de los misiles Trident II”. Otro miembro de la iniciativa Banca Armada recordó en abril, durante la junta de Bankia, que la entidad financió con créditos por valor de 142 millones de euros entre 2011 y 2015 a la española MAXAM, gigante mundial en la fabricación de explosivos civiles y militares que exporta armas a Arabia Saudí (una coalición internacional liderada por este país inició en marzo de 2015 los bombardeos en Yemen).

Asimismo en una de las intervenciones, ante los accionistas de Caixabank, señalaron que este banco financió con cerca de 8 millones de euros a la empresa Indra, entre 2011 y 2016, a través de fondos de inversión, acciones y bonos; el estado español es, a través del SEPI, el principal accionista de Indra (18,7% de las participaciones); “entre los productos estrella de Indra figuran el caza Eurofighter, las fragatas de guerra F-100 o los helicópteros Tigre”, desplegados por el ejército español en Afganistán, informó la Campaña. Un campo de investigación y denuncia añadido es el de la relación entre las instituciones públicas y la banca armada. En marzo de 2018 el Centre Delàs y Setem publicaron un análisis sobre el Ayuntamiento de Barcelona, gobernado por Barcelona en Comú; la investigación concluye que el 48% de los pagos corrientes del consistorio se realizan con la banca armada. De hecho, el ayuntamiento barcelonés trabaja con Crédit Agricole y Société Générale (Francia), HSBC (Gran Bretaña), BBVA, Banco Santander, Bankia y Caixabank, entre otras entidades.

Audrey Esnault es economista, coordinadora de la Campaña Banca Armada –en la que participa desde hace tres años- y coautora del estudio “De la banca armada a la banca ética” sobre el consistorio barcelonés. También es autora, con Jordi Calvo, del estudio de caso sobre la Generalitat Valenciana, presentado el 23 de enero en el Colegio Mayor Rector Peset de la Universitat de València (en el País Valenciano gobiernan en coalición el PSPV-PSOE y Compromís con el apoyo parlamentario de Podemos). “El 95% de la deuda viva de la Generalitat Valenciana, al cierre de 2017, y el 88,7% de sus cuentas operativas (ingresos y pagos) en 2017 ha estado en manos de la banca armada”, señala el informe. El pasado 23 de marzo Audrey Esnault estuvo presente en la junta de accionistas del Banco Santander, donde recordó que –mediante créditos, emisión de bonos y pagarés- la empresa Leonardo recibió 178 millones de euros de la sociedad que preside Ana Botín; este grupo italiano (hasta 2016 Finmeccanica) es “responsable del desarrollo y el diseño del vehículo de transporte para el misil intercontinental estadounidense Minuteman III”, subrayó.

-P: ¿En qué medida depende de los bancos el complejo militar-industrial?

AE: Cuando estudiamos la ratio de endeudamiento de las empresas militares españolas, es decir, sus necesidades de financiación, llegamos a la conclusión de que tres de cada cuatro armas no podrían fabricarse sin la financiación de los bancos. Esta proporción es la que publicamos en la introducción del informe “Los bancos que invierten en armas” (Centre Delàs, 2016). El análisis no habrá cambiado mucho. Una de las formas de financiación bancaria es la participación accionarial directa en las empresas militares; asimismo un banco, o consorcio de bancos, puede otorgar préstamos a estas empresas (por ejemplo los créditos del BBVA a Airbus Group, Boeing y Leonardo); otra vía es comprar bonos y pagarés de las industrias militares o bien ofrecérselos a los clientes, a cambio de una comisión. Además los bancos pueden financiar las exportaciones del sector armamentístico; y ofrecer a sus clientes fondos de inversión con participaciones en las empresas de armas.

-¿A qué problemas se enfrentan los investigadores a la hora de revelar la vinculación entre empresas y bancos? Algunos gigantes de la industria bélica fabrican también para el sector civil…

Los grupos multinacionales son enormes y resulta muy complicado. Entre el 20 y el 30% de la producción de Indra es de uso militar. Esta multinacional española desarrolla tecnologías aplicadas al ámbito náutico y la aviación para los ejércitos, a la electrónica militar, simuladores de vuelo y sistemas de dirección de misiles. A escala internacional, el grupo Airbus –con sede en Francia- está especializado en la fabricación de aviones civiles y militares, además de helicópteros y misiles; al igual que Boeing, primer productor militar mundial, que también fabrica aviones civiles y militares. El problema es que hay una gran opacidad. Son más sencillas las averiguaciones si, por ejemplo MAXAM, cuyos explosivos militares podrían haber sido destinados a la guerra de Siria, realiza una inversión en su filial EXPAL, dedicada íntegramente al sector militar. El Banco Santander, el BBVA, Caixabank y Bankia conceden créditos a MAXAM. Para obtener la información, trabajamos mucho en red; colaboramos con organizaciones como PAX, también accedemos a la base de datos SABI, las revistas de Defensa o las páginas Web de las empresas y, cuando tenemos recursos, compramos datos primarios.

-Por último, la Ley 53/2007 del Estado español sobre el control del comercio exterior de material de defensa establece, en el artículo 8, que las autorizaciones de venta serán denegadas ante indicios de que las armas puedan emplearse “en acciones que perturben la paz” en un ámbito mundial o regional; y también “con fines de represión interna o en situaciones de violación de derechos humanos”. ¿Hay algún ejemplo reciente en que podrían estar vulnerándose las leyes?

El ejército de Arabia Saudí, que lidera las operaciones militares en Yemen, utiliza armas –como el Eurofighter- con componentes y productos electrónicos fabricados por Indra. Esta empresa tiene, además, un papel importante en la frontera sur, en el empleo de la tecnología contra las personas migrantes; de hecho, es la responsable de la construcción de una tercera valla en la frontera española con Melilla. Por otra parte, en abril de 2018 el Gobierno español firmó la venta a Arabia Saudí de cinco corbetas construidas por la empresa pública Navantia, que también podrían utilizarse en la guerra de Yemen. Entre 2015 y 2017 España vendió armas a Arabia Saudí por valor de 932 millones de euros, según cifras oficiales, cuando sabemos que la situación humanitaria en Yemen es brutal. Estas armas no tendrían que llegar allí.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php...

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Documental «Ongi Etorri»

29 January, 2019 - 16:53

El pasado miércoles 23 de enero se proyecto en la sala Bilborock de Bilbao el documental ONGI ETORRI. El evento tuvo mucha afluencia, se completo el aforo de 150 personas de la sala y varias decenas no pudieron entrar, a la espera de la próxima proyección.

En el 80 aniversario del bombardeo de Gernika, la plataforma ciudadana Ongi Etorri Errefuxiatuak convocó una marcha internacional bajo el lema “No más Gernikas” para reivindicar que Euskadi sea un pueblo de acogida para quienes huyen de sus países de origen por la guerra, el hambre...

Decenas de miles de personas entraron aquella tarde en Gernika en silencio impulsadas por ese anhelo. Este documental, grabado en Gernika ese día, cuenta la historia de 25 protagonistas de distintos lugares del mundo y que encarnan el drama y la lucha de las personas refugiadas y migrantes. Su relato construye un mosaico de dolor, miedo, fortaleza, solidaridad y esperanza. Porque «las armas, las guerras y la seguridad fronteriza son todo el mismo negocio», este documental trata de poner en perspectiva, desde las vidas de sus protagonistas, las causas profundas y las consecuencias de las migraciones

Este documental cuenta la historia de 25 protagonistas del drama de las personas refugiadas y migrantes.

Su relato construye un mosaico de dolor, miedo, fortaleza, solidaridad y esperanza.

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Cuando lo que mata te da la vida (laboral)

26 January, 2019 - 19:57

HENRIQUE MARIÑO

¿Estaría a favor de la construcción de una fábrica de armas en su pueblo, donde apenas hay trabajo y sus vecinos se ven obligados a irse fuera para poder ganarse las habichuelas? ¿De una planta de reciclaje de basura, aunque parte de la porquería termine siendo incinerada y enterrada cerca de su hogar? ¿De una central nuclear —o de un cementerio de residuos radiactivos— pese al recuerdo de Chernóbil y Fukushima? ¿Y de una térmica si sabe que va a ennegrecer sus lechugas y su ropa tendida? ¿Acaso bajaría a un pozo para extraer carbón cuando has visto los efectos de la silicosis en sus mayores?

“Nadie se plantea en Cádiz que las corbetas encargadas a Navantia por Arabia Saudí vayan a matar a personas, ni piensa en la guerra de Yemen, porque la Bahía lleva toda la vida construyendo barcos militares, que no disparan flores precisamente. Algo que también habrá sucedido en Ferrol o en Cartagena. Es una polémica que viene de fuera, pero que en general no se da aquí”, explica un trabajador de los astilleros gaditanos, asentados en Puerto Real, San Fernando y en la propia capital, donde también se construyeron cuatro buques patrulleros para la armada venezolana, incluido el bautizado Comandante Eterno Hugo Chávez, ensamblado allá con piezas de acá.

Si los trabajadores de los astilleros no pensasen en los efectos que podrían provocar los barcos, ¿lo hacen los munícipes de la Bahía? Kichi, el alcalde que encabezó la candidatura de Por Cádiz sí se puede (Podemos), ha justificado la producción de Navantia, aunque el entrevistado —quien prefiere, como otros, omitir su nombre— recuerda que las corbetas se construyen en San Fernando. Allí manda Patricia Cavada, del PSOE, también defensora del cumplimiento de los contratos firmados con Arabia Saudí. Ambos regidores podrían pensar no sólo en los trabajadores, sino también en los electores. Poco importa el municipio donde gobiernen o la sede donde se construyan las naves, pues los empleados, en su mayoría, nacieron, residen o votan en la Bahía y poblaciones limítrofes.

“Si el país que encarga los barcos no cumple con la legislación internacional y hace un mal uso de ellos, ya es otra historia, que incumbiría a los mandatarios españoles, no a los carritos. Si las corbetas se construyesen en el astillero de Cádiz, Kichi buscaría un subterfugio para salir del paso, como la reconversión del negocio o la búsqueda de nuevos acuerdos. Sin embargo, no rechazaría un contrato millonario, porque iría contra sus propios electores, muchos de los cuales trabajan en Navantia, pues hoy el obrero está más vinculado a Podemos que al PSOE”, razona el trabajador, quien ha residido en dos Ayuntamientos de la zona. Por Cádiz sí se puede obtuvo un concejal menos que el PP y quedó segundo en las elecciones municipales de 2015, pero con el apoyo del PSOE y de Ganemos Cádiz —integrado por Izquierda Unida y Equo, Kichi logró desbancar a Teófila Martínez (PP) después de veinte años como alcaldesa.

“No se plantea rechazar un contrato millonario, porque aunque su importancia actual es menor que en el pasado, los astilleros siguen siendo un pulmón económico. Así, cuando se construye un petrolero en Puerto Real, dentro del astillero puede haber más de cinco mil personas trabajando, sin contar las que operan fuera. En esta provincia, si estás en plantilla de Navantia, tienes un buen trabajo, gracias a la estabilidad, porque el personal de la industria auxiliar entra y sale en función de la carga de trabajo. Pero, aun así, se cobra más que en otros sectores, por lo que nadie va a negarse a construir una corbeta, pues te puede garantizar cuatro o cinco años de trabajo”, subraya el empleado, quien sólo recuerda una protesta laboral por un motivo similar, cuando Chile encargó la reparación del buque escuela Esmeralda, gemelo del Juan Sebastián de Elcano. “Intentaron boicotear la dictadura de Pinochet, pero eran otros tiempos”, matiza.

«Claro que te huele mal, pero termina oliéndote a pan»

“Por mucho que les hagas frente, ellos siempre van a ganar, por lo que no vale la pena luchar en su contra si al final vas a pasar hambre. Por eso, dentro de mi empresa defiendo mi puesto de trabajo y, nada más salir por la puerta, defiendo a quienes sufren sus perjuicios”. Así lo ve un empleado de Sogama, la planta de reciclaje de residuos urbanos ubicada en Cerceda, en la provincia de A Coruña. Él nació en As Encrobas, una parroquia que ha sufrido durante décadas una mina de carbón a cielo abierto y la central térmica de Meirama. Su casa natal quedó aislada en el lugar de A Lousa, donde hace tiempo que no reside: una metáfora de la resistencia de un pueblo que sucumbió a la modernidad y que terminaría convirtiéndose en la capital de la basura gallega.

“Que una térmica contamina y nos hace mal lo sabemos todos, pero es lo que nos queda. Lo importante es comer. El carbón nos pica en los ojos, pero al fin del día tenemos que llevar el pan a casa. Lo que sería absurdo es que nosotros nos quedásemos sentados en el sillón y viniesen a trabajar aquí los de otras localidades”, justifica el empleado de Sogama, donde están empleados muchos vecinos del municipio. Como en Cádiz, la nómina se agradece. “En su contexto, económicamente es un buen trabajo y nadie piensa en las consecuencias de un gran vertedero, como tampoco pensaba en la contaminación de la térmica. “Claro que Sogama nos huele mal a todos, pero al final termina oliéndote a pan”.

O a cualquier alimento que puedan llevarse a la boca, aunque él recurre constantemente a la misma metáfora. Sin embargo, no alaba las bondades de la empresa, como tampoco las de la antigua mina y la central. “Sin ellas, Cerceda sería un municipio más y nosotros tendríamos lo mismo que ahora, al igual que otros ayuntamientos que carecen de industria. Si los vecinos de Ordes y Santa Comba, que viven de la agricultura y la ganadería, tienen coches y casas como nosotros, ¿por qué no los tendríamos sin una industria contaminante? No hubiésemos sido más pobres, sino que nos buscaríamos la vida de otra manera”, concluye el asalariado de Sogama, consciente de los tejemanejes de antaño para acallar la protesta.

“Quien presentaba una denuncia por los daños que causaban las empresas era presionado para retirarla o directamente despedido. La situación ha cambiado, porque antes había muchas más represalias”, concluye. Algunos vecinos y asociaciones, sin embargo, han venido exponiendo desde hace décadas los perjuicios que causaban la mina y la térmica. También los supuestos daños colaterales de la planta de reciclaje de residuos, trufados de acusaciones relacionadas con el supuesto destino de la basura, que según ellos no pasaría por su transformación sino por la incineradora o el vertedero. Por supuesto, el testigo de la lucha pasó de las mujeres de As Encrobas, que se enfrentaron en su día a los mosquetones de la Guardia Civil para evitar la expropiación de sus tierras, a artistas locales como Xosé Bocixa, quien —al frente de la banda de rock de combate Zënzar o como director de documentales— ha denunciado tanto los abusos de poder como las consecuencias negativas para el medio ambiente.

La fiebre del oro

El titular de estas líneas debería ser más preciso: Cuando el trabajo que da de comer a tu familia contamina, enferma o mata. El tercer verbo podría antojarse hiperbólico, aunque a veces, como en el caso del carbón, ha matado poco a poco. No necesita tanto tiempo cuando hablamos de la industria armamentística. Y, en el caso de accidentes nucleares, los efectos han sido inmediatos y a largo plazo. En Cabana de Bergantiños, la rotura de la presa de Aznalcóllar está en la retina de los opositores a la mina de oro de Corcoesto. Descubierta por los romanos y explotada por los ingleses, pasó al olvido hasta que llegaron las vacas flacas y se desató la fiebre del oro, que subió su precio al considerarse un valor seguro.

Surgieron entonces varios proyectos a lo largo de una falla que atraviesa Galicia, pero la lucha de vecinos y activistas medioambientales lograron la paralización de la explotación de Corcoesto, pese a los intentos del Ayuntamiento coruñés —en manos del PP— y de la minera canadiense Edgewater Exploration de seguir adelante. En Touro y otros municipios gallegos siguen resistiéndose a la explotación de recursos minerales, no sólo oro, pues consideran que son industrias que causan un grave perjuicio paisajístico y, a corto o largo plazo, medioambiental, al tiempo que generan escasos puestos de trabajo durante un periodo corto de tiempo.

Luego cesa la explotación de la mina y queda por ver si la adjudicataria cumple con la regeneración prometida en origen. Empresas, habitualmente, filiales o subsidiarias, de modo que la matriz elude las hipotéticas responsabilidades derivadas de un vertido puntual, de una contaminación continuada o del abandono de la mina. Salvemos Cabana y la Plataforma pola Defensa de Corcoesto tenían claro que, si reventase una balsa —con residuos de arsenopirita y cianuro de sodio— podría contaminar un paraje incluido en la Rede Natura, alcanzar el río Anllóns y afectar al estuario donde desemboca, cercano a Laxe y Corme, con los efectos que acarrearía a la pesca y al percebe. La asociación Adega llegó a considerar que explotar el filón —que, además de oro, aloja arsenopirita, cuya fragmentación liberaría arsénico— supondría una “bomba de relojería ambiental”. Ya sólo el drenaje ácido de la antigua mina causa una alta concentración de arsénico tanto en el río como en el estuario, según un estudio del Instituto de Investigacións Mariñas del CSIC y de la Universidade de Vigo.

La ciudad del dólar

Luego hay otro tipo de muerte, agónica y metafórica, que se cierne sobre las poblaciones donde cesa una actividad que las había hecho prósperas. Es el caso del Bierzo y de su capital, Ponferrada, que llegó a ser conocida como la ciudad del dólar. Hoy languidece, según un periodista local que lleva más de media vida fuera, y que no comprende cómo los antiguos trabajadores se aferran a una industria en vez de apostar por la reconversión de la economía en otros sectores menos lesivos. “Tras el cierre de las minas de carbón y las centrales térmicas, el Bierzo se ha convertido en una zona deprimida”, explica. “Si te das un paseo por Ponferrada, verás como en la cabecera de la comarca, antaño boyante, proliferan los locales y establecimientos comerciales cerrados. Sin embargo, si pudiesen, los mineros querrían quemar más carbón. Y, si fuese necesario, hasta neumáticos, con tal de seguir con la central abierta”.

El cierre de la central térmica Compostilla II, propiedad de Endesa y ubicada en Cubillos del Sil, estaba previsto para enero de 2020. “Pero ahora se van a poner a quemar biomasa”, se lamenta, en referencia a una planta que abastecerá a la red de calor que proporcionará calefacción y agua caliente a una docena de edificios municipales de Ponferrada, un proyecto al que se han opuesto los vecinos del barrio porque les recuerda los perjuicios de la antigua central. “Van a traer camiones con basura de todos los lados y van a convertir el Bierzo en un vertedero, cuando el único futuro de esta tierra pasa por el turismo calidad, algo que entiende cualquiera menos ellos. Ahí tienes el caso de Prada a Tope, así como el de otros empresarios y hosteleros partidarios de potenciar el turismo. Pero, en el bando contrario, están los mineros, quienes defienden cualquier industria contaminante que proporcione un centenar de nóminas, una minucia que no admite comparación con las cifras de empleo de antaño”.

Para hacerse una idea de la contaminación que ha sufrido la zona, remite al trabajo de la asociación Bierzo Aire Limpio, que documenta los perjuicios causados a la huerta berciana. “No nos damos cuenta del valor de nuestro patrimonio cultural y natural. Si el turista ve una central echando humo negro, lo espantas. Habrá visitantes que no volverán por culpa de la contaminación que provoca la quema de la central térmica o la de biomasa. Yo siempre he soñado con tener una casita en el campo, pero con el nuevo proyecto se me han quitado las ganas”, concluye el periodista, quien ha dado cuenta en su día del declive de la minería de la zona.

De Ence a La Minero

En España, hay más casos de industrias contaminantes o malolientes que proporcionan trabajo, como la pastera Ence, ubicada en la ría de Pontevedra, cuya concesión fue prorrogada por sesenta años en los estertores del Gobierno de Mariano Rajoy. Está por ver si su cierre, si llega algún día, y la pérdida de empleos compensan a la economía local, aunque diversas asociaciones consideran que la recuperación de la ría —que beneficaría tanto al marisqueo como al sector turístico— reportaría mayores beneficios, por no hablar de los efectos positivos en el medio ambiente y en las glándulas olfativas de los pontevedreses, tanto de la capital como de los pueblos circundantes. Pero volvamos al Bierzo, porque el drama de la pérdida de puestos de trabajo a veces impide ver los perjuicios de las centrales térmicas asociadas a las explotaciones mineras. Sin embargo, en esta ocasión, conviene echar más la vista atrás, hasta comienzos del siglo pasado, cuando se inauguró la compañía Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP), en su día la mayor carbonera privada del país.

Coincidiendo con el aniversario de su fundación, Jesús Álvarez Courel y Víctor del Reguero presentaron El tiempo de La Minero el pasado octubre. El libro refleja cómo los habitantes de Villablino —capital de la comarca de Laciana, fronteriza con el Bierzo— pasaron de tres mil en 1910 a quince mil en 1960, cuando el 70% de los trabajadores estaban empleados en la minería. La empresa llegó a pagar casi seis mil nóminas y en 2003 producía un tercio del carbón español. “En el Bierzo, que era una zona eminentemente agrícola, hubo una eclosión económica extraordinaria con la llegada de la industria extractiva y siderúrgica, que generó mucho empleo, incluido el de la construcción del ferrocarril. Ahora bien, las condiciones de vida y económicas de los trabajadores de la zona —así como de los llegados de Zamora, Galicia e incluso de Andalucía— eran pésimas, pues trabajaron incluso mujeres y niños, quienes se vieron afectados por la peste”, recuerda Courel, quien no pinta una situación laboralmente idílica.

“Hubo muchas huelgas, lo que significa que los sueldos no eran tan buenos, excepto posteriormente los de Endesa, que no se pueden comparar con los de miles de trabajadores de otras empresas, incluida MSP”, relativiza el licenciado en Historia del Arte y ex jefe de servicio de Cultura de la Junta de Castilla y León. “Aunque en la primera mitad del siglo pasado la población no estaba concienciada, el periódico El Templario ya denunciaba en 1924 los vertidos al río Sil. Luego, la presa de Fuente del Azufre, construida para refrigerar la central de Endesa, perjudicó al regadío y al hábitat de la trucha y salmón. Una barbaridad a nuestros ojos, pues la conciencia ecológica ahora es mayor, pero qué pensarán de nosotros dentro de cincuenta años por haber contaminado el mar con toneladadas de plásticos”, reflexiona Courel.

El futuro del Bierzo

Ponferrada se consolidó entonces como una ciudad de servicios, volcada a los trabajadores de la mina y de la central térmica, explica el coautor de El tiempo de La Minero. “No obstante, cuando la minería entró en crisis a partir de los setenta, la ciudad se resintió y quedó en suspenso. Posteriormente, la crisis económica de 2008 fue la puntilla para la comarca, o sea, terminó de matarla. No obstante, cuando Europa sentenció el sector y fijó su fecha de caducidad, tuvo que llevarse a cabo una reconversión industrial, pero con los fondos Miner se hicieron pabellones, piscinas, rutas de bicicletas y proyectos turísticos que, salvo excepciones, no han valido para nada”.

¿Es comprensible, pues, que el minero siga queriendo quemar carbón —aunque sea foráneo—, biomasa o, si fuese necesario, ruedas —como comentaba irónicamente el periodista—? “En el fondo, el trabajador al final quiere tener un empleo, una familia y una vida. Quien debería preocuparse por la contaminación son las administraciones, que tienen que velar por el cumplimiento de las condiciones ambientales de las industrias. Pero está claro que las empresas punteras contaminan, por lo que los ciudadanos hemos tenido que pagar un peaje”, concluye Courel.

¿Qué alternativas se plantean entonces a corto plazo en zonas deprimidas como el Bierzo, aunque con un gran potencial en otros sectores? ¿Es el turismo de calidad la solución o, al menos, una de ellas? “Habría que apuntar hacia la industria agroalimentaria y rechazar las que contaminan. La hostelería es una opción válida, pero el turismo rural no nos va a hacer volver al Bierzo feliz, aquella comarca próspera de unos 150.000 habitantes que ha sufrido un encogimiento atroz. Y si el turismo no es la solución, ¿por qué no apostamos por los vinos y los productos del campo, como antes han hecho La Rioja o Murcia?”, se pregunta el ex jefe de servicio de Cultura de la Junta de Castilla y León. Tiene una respuesta, aunque incomodará a quienes veían cada jornada su rostro tiznado de negro. “El problema es que ahora costaría mucho trabajo decirle a los trabajadores del sector minero, siderúrgico o del transporte que se pongan a arar la tierra. Porque, cuando vivías bien, no resulta nada fácil reconvertirte”. Como rezaba el título de la película, pan negro.

Fuente: https://www.publico.es/economia/emp...

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“Gerrarako Eusko Label Armak” jardunaldiak / Jornadas «Armas Eusko Label para la guerra»

17 January, 2019 - 11:39

#ArmasEuskoLabel #EuskoLabelArmak

Euskal Herrian babarrunak, orburuak, patatak eta piperrak baina zerbait gehiago ekoizten da. Euskal Herrian armak ekoizten dira, gerrarako armak, hiltzen duten armak. Eusko Label armak. Horregatik, behean sinadura atxikitzen dugun kolektiboek, urtarrilaren 22tik otsailaren 2ra arte «Gerrarako Eusko Label Armak» jardunaldiak abiatuko ditugu. Begiratu programazioa eta parte hartu!

Horrez gain, ondoko testua sinatu dugu:

Euskal industria militarrak 500 milioi eurotik gorako irabaziak ditu urtero. Gaur egun, ehun euskal enpresa baino gehiagok haien produkzio osoa edo zati bat armen ekoizpenera bideratzen dute, haietako batzuk espainiako sektore militarrean garrantzitsuenen artean daudelarik.
ITP eta AERNNOVA arlo aeroespazialean
SENER misil eta elektronika militarraren arloan
SAPA gerra-tanke eta ibilgailu militarretan.
DASSAULT eta TURBOMECA Iparralden

Produkzioaren %80 baino gehiago esportatu egiten da:
Gehiengoa europar herrialdeetara, ondoren NATO, MEB eta abarren gerra operazioetan erabiliak izango direnak, edo bake-ejerzitoek erabiliak.
Beste zatia gatazkan dauden herrialdeetara bidaltzen da, hala nola Saudi Arabia, Turkia, Israel edo Egiptora.

Behean sinatzen dugun elkarte eta kolektibook, ondoko euskal instituzio publiko zein pribatuen inplikazioa eta hipokresia salatu nahi dugu:
Unibertsiatearena, unibertsitate eta lanbide hezkiketako zentroak baliatzen dituelako ikerkuntza eta produkzio militarrarentzako;
Eusko Jaurlaritzarena, gastu militarrean etengabeko gorakada duten aurrekontu ofizialak babestu, onartu eta finantzatzen dituelako, baita industria militarrarentzako dirulaguntzak bideratu ere;
Zenbait banku-erakundeena, armagintza industria finantzatu eta bertan inbertitzen dutelako;
Zenbait alderdi politikoren ordezkariena, sektore militarra bultzatu eta finantzatzen duten enpresariak jendaurrean goratu eta aitortzen dituztelako

Jendarteari ere dei egin nahi diogu gerraren inguruan dugun konplizitateari buruz hausnar dezan eta jarrera kritikoa ager dezan:
Nola liteke euskal futbol talde baten lehendakaria, Errelarena alegia, gerra-tanke fabrika baten zuzendaritzako kide izatea?
Nola liteke fabrika mota honetako jabeek (Sendagorta familia, Aperribay familia...) instituzio publiko eta pribatuen sari eta goraipatzeak jasotzea?
Ba al dakigu zertan inbertitzen dituzten bankuek gure aurrezkiak?
Eskatuko al diegu armagintza-enpresei heriotza eragiten duen produkzioaren birmoldaketa?

El negocio de la guerra tiene fatales consecuencias en las vidas de millones de personas provocando muerte, destrucción y desesperación allí donde caen. Las mujeres, las niñas y niños son las principales afectadas, siendo la violencia sexual sistemática arma de guerra y de destrucción de comunidades.

La media anual de muertes por conflictos armados está en torno a las 150.000 personas. 70 millones de personas se han visto obligadas a huir de sus hogares para salvar la vida. Una (mínima) parte de los que huyen se embarca en tránsitos cada vez más largos y peligrosos en los que perecer en el intento se ha convertido en una constante (se calculan un mínimo de 2.000 personas muertas en el Mediterráneo en 2018). Y, si logran llegar al norte global, el panorama no es más halagüeño: criminalización, persecución, pobreza extrema...

Nuestro derecho al trabajo no puede estar por encima del derecho a la vida y a la libertad de otras personas. Esto es incuestionable. Exigimos por tanto la reconversión de la industria militar vasca en producción para el uso civil, atendiendo a criterios éticos, sostenibles y solidarios, que busquen reconvertirnos también en una sociedad en la que la vida de las personas esté en el centro.

Exigimos también a las instituciones vascas una acogida real para todas las personas que llegan a nuestras tierras, con políticas que garanticen una integración real a todos los niveles. Si nuestras bombas son responsables de que miles de personas se vean obligadas a desplazarse de forma forzosa, tenemos el deber de construir ciudades y pueblos de acogida.

Askapena, Bake Ekintza Antimilitarista, Bardenas Libres, Emakumeok Gerraren Aurka, Gasteizkoak, Greenpeace, Iruña Harrera Hiria, KEM-MOC, La Guerra Empieza Aquí, Ongi Etorri Errefuxiatuak, OXFAM Intermon, SETEM.

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El presupuesto español de Defensa sube un 1,6%, hasta los 8.537 millones de euros

16 January, 2019 - 02:00

Si el Gobierno de Sánchez consigue aprobar las cuentas, el gasto militar equivaldrá al 2,3% del gasto total del Estado, un 1% menos que en 2018.

Carlos del Castillo

Las cuentas del Gobierno de Pedro Sánchez para 2019 incluyen un ascenso del presupuesto del Ministerio de Defensa del 1,6%, que lo elevan hasta los 8.537 millones de euros desde los 8.456 de 2018. El Gobierno socialista consolida así el cambio de tendencia que inició el PP en 2017, cuando el gasto militar despegó hasta los 7.639 millones de euros tras tres ejercicios congelado en el entorno de los 5.700 millones.

El aumento en el presupuesto de Defensa que intentará aprobar Sánchez, que todavía no se ha asegurado los apoyos necesarios para sacar adelante estas cuentas en el Parlamento, es el más bajo del apartado de Servicios Públicos Básicos. Así, en Justicia la subida es del 5%; en Seguridad Ciudadana, del 5,5%; y en Política Exterior y Cooperación al Desarrollo, del 6%. La partida de Gasto Social sube un 6,4%. El gasto militar equivale al 2,3% del total del Estado, un 1% menos que el año anterior.

A las cuentas de Defensa hay que sumar otras partidas que no se incluyen en el presupuesto del departamento que dirige Margarita Robles. La partida destinada a Investigación, Desarrollo e Innovación Militar por ejemplo, de la que se hace cargo el Ministerio de Industria, es de 684 millones (un 0,8% más alta que el año pasado).

Además de las partidas relacionadas con el gasto militar que corren a cargo de otros ministerios, a las cuentas de Defensa hay que sumarles el sobregasto anual que genera tradicionalmente este departamento. Estos suelen superar los 1.000 millones de euros, sin contar los créditos extraordinarios para armamento que el Tribunal Constitucional declaró ilegales en 2016. Este sobregasto fue de 1.349 millones de euros en 2017, mientras que en septiembre de 2018, con varios meses del ejercicio todavía por delante, ya ascendía a 729.

Nuevo armamento y condiciones de los militares

Tras hacerse cargo de la cartera de Defensa, Robles adelantó que el PSOE no tenía planeada una revolución en el departamento. Una de sus primeras decisiones fue mantener la mitad de los nuevos compromisos de compra de armas planeada por el PP para 2018, retrasando el resto de a años posteriores. En total, más de 5.000 millones de euros extra que se han ido aprobando vía Consejo de Ministros desde el cambio de Gobierno sin pasar por el Parlamento.

En la explicación adjunta a las cuentas presentadas este lunes, el PSOE explica que «se han de potenciar las capacidades militares, renovando el equipamiento necesario y garantizando, en suma, la disponibilidad y adecuación de esas Fuerzas Armadas para actuar tanto en el ámbito de las misiones militares como en apoyo de la acción del Estado».

Además, incluye un resumen de las ampliaciones de las partidas sociales destinadas al Ejército, que tienen como objetivo mejorar las condiciones laborales de los militares. Entre ellas, incluye aumentos en el apartado de formación y de las «políticas de igualdad efectiva». En total, el gasto en «personal» del Ministerio sube un 2,7%, mientras que el apartado de «Modernización de las Fuerzas Armadas» (donde no se incluyen los programas de armamento), un 46%, desde los 159 a los 233 millones de euros.

Fuente: https://www.eldiario.es/politica/pr...

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