Historically, Australian medical schools have followed the British tradition by conferring the degrees of Bachelor of Medicine and Bachelor of Surgery (MBBS) to its graduates whilst reserving the title of Doctor of Medicine (MD) for their research training degree, analogous to the PhD, or for their honorary doctorates. A notable exception is the Bachelor of Medicine (BMed) joint program of the University of Newcastle and the University of New England. Although the majority of Australian MBBS degrees have been graduate programs since the 1990s, under the previous Australian Qualifications Framework (AQF) they remained categorised as Level 7 Bachelor degrees together with other undergraduate programs. The latest version of the AQF includes the new kamagra ireland buy kamagra category of Level 9 Master's degrees (Extended) which permits the use of the term 'Doctor' in the styling of the degree title of relevant professional programs.





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Hoy nos vigilan el triple de cámaras más que hace cinco años

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El número de videocámaras instaladas en toda España ha pasado de 121.156 en el año 2012 a las 320.499 registradas a 1 de junio de 2017.

Tono Calleja

Hoy en día casi todo el mundo tiene en su bolsillo un teléfono móvil, que dispone de una cámara con la que se pueden hacer fotografías y vídeos en cualquier momento. Y por eso, siempre que ocurre un suceso inesperado, las redes sociales viralizan las imágenes en cuestión de segundos. Pero los datos oficiales sobre el número de videocámaras instaladas en toda España parecen mostrar una sociedad todavía más cercana al orwelliano mundo descrito en la novela '1984', en la que un Gran Hermano controla cada una de las acciones de los ciudadanos.

En España, a 1 de junio de 2017, el número de videocámaras instaladas es de 320.499, según los datos facilitados a Vozpópuli por la Agencia Española de Protección de Datos (AGPD), que especifica que se trata en concreto del número ficheros inscritos en el Registro General de Protección de Datos. Cada fichero permite instalar una señal, que puede ser alimentada por al menos una cámara, por lo que el número real de videocámaras efectivamente instaladas podría ser muy superior.

El aumento y mejora de esta tecnología, que coincide con la amenaza terrorista yihadista en el mundo occidental, ha propiciado que en España el ratio de cámaras por habitante sea de 143. Lo que muestra una subida exponencial en los últimos cinco años. En 2012, el número de videocámaras instaladas era de 121.156, casi tres veces menos (165%) que las existentes el pasado 1 de junio, que eran las mencionadas 320.499.

La incesante subida es todavía más evidente si se analiza año a año. De los 121.156 ficheros de 2012 se pasó en 2013 a 155.885. Al año siguiente fueron 192.258, en 2015 subieron a 229.674, para llegar en 2016 hasta los 271.663.

17% en un año

En un solo año, entre el 1 de junio de 2016 y el 1 de junio de 2017, la subida fue de 48.836 videocámaras, lo que supone un incremento del 17% en tan solo doce meses.

La Agencia Española de Protección de Datos aporta otro dato de relevancia. La inmensa mayoría de los aparatos instalados han sido por iniciativa privada. Así, a 1 de junio de 2017, los ficheros con finalidad de videovigilancia de titularidad pública eran sólo 3.996 de los 320.499 totales.

Los sectores que más videocámaras instalan son el comercio con 70.940 y la hostelería con 37.320"

Por sectores de actividad, el que más videocámaras tiene instaladas es el del comercio, con una amplia ventaja sobre los demás. Los establecimientos comerciales tiene instaladas 70.940 videocámaras. El segundo en este ranking son los establecimientos de turismo y hostelería, con 37.320 aparatos.

Los siguientes son las comunidades de propietarios (29.529), las empresas de productos sanitarios (17.647), las de productos alimentarios, bebidas y tabaco (6.520), la construcción (5.716), transporte (5.158), química (4.365), actividades inmobiliarias (4.250) y educación (4.021).

La Agencia Española de Protección de Datos también aporta información sobre las empresas relacionadas con la seguridad, que disponían el 1 de junio de 2017 de 2.051 ficheros para videovigilancia. La subida con respecto al año 2012 no es tan pronunciada (59%) como en el resto de sectores, ya que hace cinco años las empresas de seguridad ya tenían 1.284 ficheros de videocámaras instaladas en toda España.

Centros de control

Esta situación podría deberse, según ha asegurado un portavoz de Prosegur a Vozpópuli, a que estas firmas han apostado por ofrecer tecnología más moderna con la intención de mejorar las capacidades de los vigilantes: "Y una de las cosas que ofrecemos mucho y tiene mucho éxito son los centros de control, que básicamente funcionan porque instalamos cámaras", ha completado el portavoz de Prosegur.

Por comunidades autónomas, Andalucía es la que más cámaras tiene instaladas, con 55.504. Llama la atención que en la provincia de Málaga (13.259) haya más aparatos instalados que en Sevilla (11.078).

Madrid es la segunda comunidad con más videocámaras (54.218), seguida de Cataluña (45.378). También resulta relevante que el número de este tipo de aparatos de seguridad de titularidad pública sea mayor en Cataluña (771) que en Madrid (601), que además de la Administración autonómica y local alberga al Gobierno central.

El resto de autonomías con más videocámaras instaladas son, por este orden, la Comunidad Valenciana (30.159), Galicia (21.857), Castilla y León (16.201), Canarias (15.370), Castilla-La Mancha (14.014), País Vasco (12.717), Región de Murcia (10.729), Baleares (9.196), Asturias (9.046), Aragón (7.918), Extremadura (6.492), Cantabria (4.431), Navarra (4.200) y La Rioja (2.318). La ciudad autónoma de Melilla tiene 413 videocámaras y la de Ceuta 338.

Las videocámaras, que han sido muy criticadas por su colisión con el derecho a la intimidad de los ciudadanos, se utilizan en ocasiones como un complemento a la seguridad pública, que en los últimos años también ha cobrado gran importancia, sobre todo tras los atentados yihadistas en otras ciudades de Europa.

Vozpópuli

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La "horrible" vuelta atrás de los migrantes que abandonan el sueño de cruzar el Mediterráneo

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A diferencia de años pasados, en las históricas estaciones de autobús de la ciudad nigerina de Niamey los migrantes se esconden a los ojos de los curiosos: dormitorios cerrados con candados, guardias nerviosos y muchas prisas, con una o dos semanas como permanencia máxima en la zona. Para ver a quienes atraviesan la ruta migratoria, hay que seguir las salidas internacionales hacia Bamako, Dakar o Abidjan. Ya no sirven las nacionales en dirección a Agadez o Arlit, otra importante del camino en el norte de Níger.

Desde hace pocos meses, están cambiando las historias de los migrantes que pasan por Níger o Mali, dos de las principales etapas del periplo desde África subsahariana hacia Europa. Tras la llegada de las primeras financiaciones del Fondo Fiduciario Europeo de Emergencia para África (European Emergency Trust Fund for Africa) creado en la Cumbre euro-africana de La Valeta en noviembre del 2015, las políticas migratorias en estos países se están adaptando a las peticiones de la Unión Europea de parar o, por lo menos, limitar, los flujos "del Mediterráneo central".

De esta forma, han condicionando una parte de la ayuda para el desarrollo a los acuerdos de repatriación y a la externalización de las fronteras comunitarias al sur de la arena del Sáhara.

Los visibles, aquellos que no se esconden en este punto de Níger, son los migrantes que se cansaron de llegar y optaron por regresar. Los vemos dando vueltas con mirada perdida y calambres en el estómago entre un vertedero situado al aire libre y un concurrido mercado de hortalizas del centro de Nieamey. Delante de un humeante plato de arroz, carne y patatas fritas, George exclama: "¡Ya nadie piensa en llegar a Italia. Ya no hay dinero. Nadie tiene dinero para ir a Europa! Y, por lo tanto, muchos han decidido volver a casa, pero no saben cómo hacerlo".

George es un joven ingeniero civil originario de Gambia, país desde donde, después de años de búsqueda de trabajo, ha escapado para buscar fortuna. Después de haber sido expulsado de Libia en la frontera con Níger, llegó hace tres días a la ciudad y duerme en la estación Rimbo.

"Somos unos cincuenta, hombres y mujeres. Sobre todo gente de Gambia, Mali, Senegal, Liberia y Nigeria. Hemos escuchado en la radio que el gobierno de Alemania está dando mucho dinero a los países de la región para ayudar a los inmigrantes, pero nosotros no lo vemos. ¡Desde que estamos aquí no hemos visto un euro! Nos vemos obligados a contar, únicamente, con nuestra fuerza para intentar volver a casa".

El infierno que describe este hombre no es tanto el camino hacia Libia sino la vuelta. "Subir ha sido fácil. Volver para atrás, horrible. El gobierno nigerino es el peor de todos. Desde que dejé Gambia, en el camino hacia Libia, nunca había visto una situación como ésta". George camina todo el día bajo el sol inclemente de Niamey acompañado por un compatriota en busca de ayuda y de un trabajo que no existe ni para los nigerinos.

Intentó cruzar el Mediterráneo con el objetivo de alcanzar la isla de Lampedusa pero, poco después de partir de Libia, su embarcación fue detectada por las autoridades libias. El gambiano fue arrestado y expulsado a la frontera con Níger, según relata. A George le cuesta contar que, cuando entró en este país, las fuerzas nigerinas le quitaron todo el dinero que tenía, alrededor de 1.500 euros. "Éramos un grupo de 100-150 personas, los libios nos entregaron a las autoridades fronterizas nigerinas.

"En Libia, alguien me habló de una organización que en Agadez ayuda a los inmigrantes a volver a casa. Pero cuando los militares nigerinos nos llevaron a la ciudad no nos permitieron ir al centro de la OIM (Organización Internacional para las Migraciones). Nos retenían en una comisaría. No nos daban ni agua, ni comida, teníamos que ponernos a llorar para obtener el agua. Nos decían que no había ninguna organización internacional que se ocupase de los migrantes y que teníamos que pagarnos el billete para volver a Niamey".

En el camino hacia Niamey, que dista mil kilómetros de Agadez, el autobús de George se paró en cerca de 30 puestos de control en donde, sistemáticamente, los migrantes tenían que pagar para continuar.

Mary, la mujer de George, tardó mucho en convencerlo para comenzar el camino hacia Europa. Sus dos hijos pequeños se quedaron en Gambia. "Se llaman Jackie y Patience… y tienen que tener paciencia y esperar nuestra vuelta", dice esta mujer con un hilo de voz.

Alrededor de las habitaciones de barro y de placas de metal de la periferia de Niamey, reposan los sueños rotos de muchos migrantes subsaharianos que, rechazados y saqueados a lo largo del camino hacia Europa, ahora se encuentran bloqueados, como George y Mary, en el camino de vuelta a casa.

Hassan Boucar, experto en la región y miembro de la asociación Alternativa Espace Citoyenne (Aec), sostiene que las autoridades locales están instrumentalizando la cuestión migratoria con el objetivo de enriquecerse.

"Europa no tiene respuestas que vayan más allá de la represión y pide a los países africanos que sigan el mismo camino. La UE tiene todos los medios para reprimir, mientras que nuestros países no están capacitados para bloquear los pasajes de salida y de entrada de los migrantes. En todo caso, para nosotros, no se puede prohibir el derecho a migrar a través de proyectos y programas del así llamado ‘desarrollo', sea cual sea el resultado de esas políticas", explica Boucar.

"El cierre de Agadez abre rutas más peligrosas"

Hasta el momento, a la ciudad de Agadez se la conocía como "la puerta del desierto" para los migrantes subsaharianos. Pero su imagen está cambiando desde septiembre, tras la aplicación de la ley 036/2015, un decreto de mayo del 2015 en contra de la trata de seres humanos, valorado por la Unión Europea como un paso importante en la lucha contra la migración irregular. Esta etapa crucial de los flujos migratorios subsaharianos hacia Europa se encuentra cerrada desde hace pocos meses debido a la militarización de la región, según confirman las auutoridades de Agadez.

Además del impacto socio-económico, el cual, según las autoridades locales y las asociaciones como Aec puede hacer más frágil una situación ya crítica, también el viaje de los migrantes ha sufrido cambios radicales. "La incertidumbre de pasar con seguridad, a diferencia de antes, hace que muchos renuncien al viaje. Hoy en la percepción de los migrantes existe una barrera en Agadez", añade Boucar.

Azaoua Mahman, nigerino originario de Agadez que trabaja para la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), aporta datos sobre la ocupación del centro de tránsito de OIM que nace en la periferia de la ciudad. "Una media de unos 30 nuevos inmigrantes son acogidos al día, con un neto aumento de la repatriación voluntaria: 1.721 en 2015, 5.089 en el 2016 y ya 373 en los primeros dos meses del 2017. Los principales países de vuelta son Senegal, Mali, Camerún, Gambia, Guinea Conakry y Guinea Bissau".

El jefe de misión del Oim en Níger, Giuseppe Lo Prete, es consciente del cambio que está teniendo lugar en la región. "Aumentan los riesgos, aumentan los costes. Pasar cuesta mucho más ahora porque las fuerzas de seguridad nigerinas están confiscando los vehículos. Obviamente, al final, los que pagan siempre son los mismos: los migrantes. Si se les expulsa a Agadez, como es el caso de miles de personas, no pueden recuperar todo el dinero invertido en el viaje: por este motivo, cada vez son más los inmigrantes bloqueados en Agadez".

El bloqueo de migrantes a las puertas de Libia

Para afrontar la emergencia y para facilitar la vuelta de los migrantes a sus países, el Fondo Fiduciario ha destinado un total de 22 millones de euros a proyectos de acogida y repatriación voluntaria de inmigrantes de la OIM en Níger, derivados especialmente a un centro de tránsito en Agadez que puede acoger hasta 1000 personas.

"Estamos negociando con el Fondo Fiduciario un proyecto de 100 millones de euros para Níger y para otros 13 países de origen de migrantes, incluida Libia", añade. En la sala de reuniones de la nueva sede de la OIM en Niamey, Lo Prete explica la dimensión del proceso de retorno voluntario de los migrantes: "En 2016, más de 300.000 personas han vuelto para atrás. Hay un continuo flujo en las dos direcciones. En enero del 2017, por primera vez, según los datos recogidos en nuestros puntos de paso, han vuelto más personas en comparación con las que han salido: 8.000 han vuelto, 6.000 han salido. Pero esto no quiere decir que las personas en tránsito desde Níger hacia Argelia y Libia estén disminuyendo".

"Esto es así porque, para los migrantes, cuando se cierra una puerta, se abren otras diez". La versión oficial de la OIM, satisfecha por la disminución de los "candidatos a la migración" y el consecuente aumento de la vuelta y las repatriaciones voluntarias no gusta a las asociaciones de la sociedad civil, tanto en Mali como en Níger.

"En los meses pasados, los datos presentados por la OIM demuestran que, a pesar de una sensible disminución de los inmigrantes de paso en la ciudad de Agadez, no bajan las llegadas a Libia. Y el Sahara está lleno de rutas sin recorrer", precisa Hassan Boucar. Para argumentarlo, cita la "vieja" vía de Gao, abandonada a causa de la guerra en el norte de Mali, y la llegada de nuevas etapas en el vasto desierto del Air (región de Agadez) y del Teneré (Bilma y Dirkou).

Hassan Boukar relata que, en la actualidad, en Agadez los inmigrantes se esconden en guetos móviles periféricos para escapar de los controles y alcanzan andando a los pasadores, situados 40 o 50 kilómetros de la ciudad. El uso de caminos menos transitados, algunos de los cuales atraviesan zonas minadas mal indicadas, y el difícil acceso a paradas y a puntos de suministro de agua, cada vez más controlados por el ejército nigerino a la caza de inmigrantes, aumenta el riesgo y el coste del viaje hacia Europa.

Desde la aplicación de la ley 036/2015, al menos tres trágicos accidentes, con decenas de víctimas, han tenido lugar en el norte de Níger, según una investigación del Aec, llevada a cabo por Ibrahim Diallo, periodista independiente de Agadez. No obstante, es difícil obtener datos sobre las personas que han perdido la vida en el Sáhara. Lejos del Mediterráneo, estas son muertes silenciosas, absorbidas por la arena del desierto. Un desierto que "mata más que el mar".

El hecho de que los guetos de Agadez traten de esconderse, además, aumenta la dificultad de encontrar a los migrantes en lugares situados fuera del centro OIM de Agadez, como refugios, bares, locales y restaurantes. Esto constituye un obstáculo para las ONG locales e internacionales que asisten a las personas migrantes. "Desde septiembre nos cuesta mantener la red humanitaria", cuenta un operador de Médicos del Mundo-Níger.

En la estación de Agadez de la nueva compañía de transportes Al Izza, cuyo logo amarillo-negro se ve por toda la ciudad, varios migrantes esperan un autobús para volver a Niamey y, desde allí, intentar volver a casa.

"Bamako, Gao, Niamey, Agadez"…"Agadez, Niamey, Gao, Bamako". Como si fuese un mantra, Andy deletrea en voz alta las etapas de su viaje. Son las conexiones de la principal vía migratoria desde África Subsahariana hasta Europa, la llamada "ruta del Mediterráneo central". Puntos en un mapa arrugado de recuerdos de uno de los muchos centros de acogida para migrantes nacido en los últimos años en la capital de Mali.

El itinerario recorrido por Andy, un chico de 25 años liberiano que ha olvidado del tiempo que ha pasado desde que salió de casa, es confuso. "Desde Bamako, subimos hasta Gao, en el norte. Aquí, después de semanas de espera, nos subieron en camiones diciendo que nos llevaban a Tamanrasset, en Argelia. Sin embargo, después de un largo viaje en el desierto, descubrimos que nos estaban transportando a Agadez, en Níger".

La orientación geográfica y la sucesión espacial se ahogan en el mar de arena del gran Sáhara. Sobre un mapa pegado en la pared, el dedo de Andy se mueve hacia delante y para atrás entre Liberia, Mali, Níger, Libia, Argelia. Su mente está en otro sitio.

"Unos bandidos armados nos secuestraron"

"Unos bandidos armados y con la cara tapada con turbantes atacaron nuestro convoy, nos secuestraron y nos encerraron en una prisión en el desierto. Seguramente habían sido avisados de nuestra llegada por los pasadores (como se les llama aquí en el desierto). Ellos nos vendieron", explica.

"Quienes no tenían ni dinero ni parientes a quien llamar para pagar el rescate, como era mi caso, tenían que trabajar como esclavos hasta que se le dejaba morir poco a poco. Un día nos llevaron al desierto y allí nos abandonaron. Después de ver a mi alrededor muchos cuerpos sin vida tirados en la arena, me levanté para andar en el desierto. Lo hice durante tres días, con sus tres noches, sin comida ni agua, hasta que llegué a Gao. Allí, pidiendo dinero, conseguí lo necesario para coger un autobús que me devolviese aquí, a Gao".

Lo único que desea ahora Andy, como muchos otros chicos que como él han "fracasado en su aventura", es volver a casa. Expoliado de todos sus bienes, cansado y desilusionado, es consciente de que su vuelta será vista por la familia y por la aldea como una grave deshonra, pero no tiene elección.

Mali: otro punto importante de tránsito de migrantes

Es domingo por la mañana en la capital de Mali. Conocemos a John, migrante liberiano amigo de Andy, en la estación de autobús de Sogonikó, etapa obligatoria para los migrantes en tránsito desde Bamako. Todos los días salen desde este punto decenas de autobuses dirigidos hacia las principales ciudades de África Occidental.

El pequeño centro de acogida gestionado por la asociación Aracem no está lejos de la otra estación, la de la compañía de transportes Sonef. Una decena de chicos y chicas entran y salen de las habitaciones situadas alrededor del patio iluminado por la luz intensa de las primeras horas de la tarde. Unos limpian las zapatillas de deporte a la moda, otros las zapatillas para jugar a fútbol que dejarán su huella en los campos de hierba europeos. En la puerta hay una frase que reza: "Migrantes en tránsito o de vuelta".

"Los nuevos acuerdos entre la Union Europea y los países del Sahel provocarán la muerte de miles de personas. Los dirigentes africanos han olfateado la posibilidad de enriquecerse y nada les parará", dice Ousman Diarra, presidente de la Asociación Malí para los Expulsados (Ame), ex migrante expulsado como todos los componentes del Ame. La existencia de una asociación local que lucha por los derechos de los migrantes desde hace más de 20 años demuestra el apego de la opinión pública maliense por este tema.

Según Diarra, "la ayuda financiera proveniente del Fondo Europeo de Desarrollo, direccionada en el Trust Fund, no aportará reales beneficios a la región. "El Fondo Fiduciario, como todos los fondos europeos para el desarrollo caídos del cielo en África y en Mali, no se preocupa por las verdaderas raíces socio-económicas del problema. Gran parte de este dinero, de hecho, se utilizará para reforzar el cierre de las fronteras, para realizar pasaportes biométricos y para controlar a los viajeros según un enfoque de mera seguridad. Mientras haya subdesarrollo en África la gente seguirá yéndose".

Nota: esta investigación fue financiada por l'European Journalism Centre (EJC) a través del Innovation in Development Reporting Grant Programme (www.journalismgrants.org).

El Diario

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Esclavos de la tecnología

22 July, 2017 - 18:49

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Los rebeldes sirios antes y después de Alepo

21 July, 2017 - 23:00

Bassam Haddad
Status Audio Journal/Jadaliyya.com

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández.

Bassam Haddad (BH): Buenas tardes a todos, tenemos aquí a Aron Lund, compañero de la Fundación Century y un periodista muy respetado que centra su labor en las cuestiones relativas a Siria. Alguien cuyos trabajos siguen expertos, periodistas y ciudadanos de a pie por igual. Estamos muy contentos y nos sentimos muy afortunados de tenerle hoy aquí con nosotros. Hola, Aron.

Aron Lund (AL): Hola, gracias por tus palabras.

BH: ¿Cómo estás?

AL: Muy bien, ¿cómo estás tú?

BH: Bien, bien. Repito que estoy muy contento de que te hayas unido a Status (al Wadha) para tu primera entrevista aquí, que espero pueda ampliarse a varias más en el futuro. Nos gustaría hablar un poco contigo de manera informal sobre Siria. En concreto, sobre la situación posterior a diciembre, después de que el régimen retomara la totalidad de la ciudad de Alepo, y sobre las secuelas de este hecho respecto a los desarrollos dentro de los grupos y movimientos rebeldes; si has observado que se esté dando alguna pauta o patrón; y, para terminar, hacia dónde crees que camina ahora el país.

AL: OK, gran pregunta. Bien, creo que lo que ha sucedido después de que Asad y el gobierno retomaran el este de Alepo es que ese hecho se ha convertido en algo simbólico o emblemático no de que el gobierno vaya ganando y la oposición perdiendo, sino de un punto de inflexión en la guerra cuyas semillas ya se habían sembrado. Que el este de Alepo cayera finalmente ante el gobierno fue una especie de punto en el que todos, y por todos considero a este respecto la comunidad internacional, los Estados de Occidente, EEUU, reconocieron que los rebeldes no iban ganando. Y a partir de entonces, todo el mundo ha formulado de nuevo su enfoque ante la guerra. Creo que las tendencias, en relación con los rebeldes, estaban ya claras, llevaban bajo asedio desde la primavera de 2016, un asedio que habían intentado romper, lográndolo en algún momento, pero después se vieron de nuevo obligados a retroceder. Y creo que el verdadero punto de inflexión se produjo mucho antes; si tuviera que encontrar un momento único, sería el de la intervención rusa.

La escalada ruso-iraní de septiembre de 2015 marcó el momento en que, en mi opinión, las cosas cambiaron realmente. Y, desde entonces, hemos visto cómo actores externos cooptaban de una forma u otra a la oposición siria, a lo que quedaba de insurgencia; Jordania y otros gobiernos aceptaron la desescalada en el sur y reenfocaron su atención hacia el Estado Islámico y otros grupos yihadistas a expensas de la guerra contra Asad. En el norte, ha pasado más o menos lo mismo con Turquía cuando se introdujo en la zona noroeste de Alepo, en Anfab y Yarablus y otros lugares en agosto de 2016, y sobre todo cuando Turquía se reconcilió con Rusia en el verano de 2016 como consecuencia de las sanciones [de Occidente], ahí fue cuando Turquía se dio cuenta de que el viento de la guerra no iba a su favor. Y que el PKK, a través de varias organizaciones en el frente, iba avanzando en Siria, por eso estamos ahora también viendo que Turquía se está centrando mucho más en sus intereses a expensas de la guerra contra Asad. Todavía es su enemigo, todavía quieren que se vaya, pero no se están esforzando en ello de la misma forma que antes. Se están dedicando a asegurar su propia frontera contra los grupos kurdos, a los que tratan de debilitar.

Y en cuanto a lo que realmente queda de insurgencia, de la insurgencia independiente que todavía lucha por derrocar a Asad, tenemos por una parte algunas bolsas de territorio en Gutha, al este de Damasco, y unos cuantas ciudades al norte de Homs, (¿Rostam, Talbis?), y unos pocos enclaves más dentro del territorio del régimen, en el noroeste, básicamente en el interior, y algunas áreas adyacentes, como en la zona rural al oeste de Alepo y en el norte de Hama, y también un pequeño trocito de territorio al noreste de Lataquia. Y la parte de la insurgencia que todavía cuenta con apoyos del extranjero, de Turquía y de Qatar, e incluso de EEUU en alguna medida, que podría amenazar de algún modo al gobierno sirio, creo que han ido demasiado lejos por la vía islamista. Como el grupo ahora llamado Hayat Tahrir al-Sham, antes Shaat al-Sham, y antes Frente Nusra, entonces afiliado a al Qaida, realmente son la facción más poderosa ahora en esa zona de Siria. Y la segunda facción más poderosa, que es el único grupo que puede realmente equilibrar las cosas de algún modo, contando con el apoyo internacional adecuado, es Ahrar al-Sham, que es también un grupo fundamentalista muy estricto que lucha por la teocracia y en contra de la democracia, y EEUU y los demás no quieren que ese grupo gane; quizá Turquía y Qatar y otros gobiernos, y desde luego la financiación privada exterior, del Golfo, etc., podrían aún apoyar esa insurgencia sólo para fastidiar a Asad, a Irán, a Rusia e impedir que esa zona caiga.

En el caso de Turquía, porque no quieren que los refugiados sigan allí, pero la idea de que alguien pueda apoyar seriamente esa parte de la insurgencia como aspirante al poder en Siria no es real, creo que eso no está sucediendo. Es más probable que Idlib se convierta en una especie de corazón de Siria, como dice alguna parte de la oposición, en una zona que en algún momento se verá de la misma forma en que Occidente considera ahora Raqqa. Una especie de tierra yerma yihadista en la que no apoyamos a nadie y tan sólo queremos deshacernos de ese territorio, y eso es una tragedia, por supuesto, por la cantidad de civiles que hay en esa zona, pero la ineficacia política de la oposición ha hecho que no haya ninguna zona que la oposición siria pueda realmente utilizar como plataforma de una victoria militar o de una solución política que incorpore ese entorno de alguna manera. Por lo tanto, de algún modo creo que la oposición siria, cualquiera que sea la definición que le demos, ha perdido ya la guerra, y pueden redefinir la guerra como si estuvieran luchando para seguir dentro del juego, pero ya no se trata de la misma lucha que en 2012, 2013, 2014, etc., eso es lo que pienso.

BH: ¿Crees que estamos presenciando, como algunos han dicho, el fin de la opción militar? No el fin del uso de la fuerza para luchar contra el régimen y sus aliados, sino el fin de la opción militar en lo que respecta a casi todas las facciones de la oposición, ya sean civiles o militares. ¿Estamos yendo hacia esa coyuntura, o estamos ya en ella, al menos en parte, o, bajo tu punto de vista, en base a tu trabajo, observaciones e investigaciones, es algo que tiene más que ver con una cuestión de reagrupamiento y después todo el mundo va a subirse al carro de nuevo, teniendo en cuenta las diversas fisuras y luchas internas que estamos viendo?

AL: Bien, en primer lugar uno no debería decir nunca jamás, bien sabes que esta guerra continúa sorprendiéndome, a mí y creo que a todos. Cada año se produce un gran revés, ya sea por la intervención rusa o por el ascenso del Estado Islámico u otra razón. Por tanto, podría suceder que el juego cambiara de nuevo y creo que hay algunos grupos de rebeldes que siguen aún luchando porque conservan algún tipo de esperanza de que Asad se caiga muerto un día de repente o algo así. Creo que si eso no ha sucedido y prosigue la trayectoria actual, entonces lo que le queda a los grupos de la oposición, o a la oposición armada, algunos grupos de rebeldes ya están hablando de ello, es pasar a la clandestinidad y organizar una insurgencia que no esté territorialmente centrada ni trate de mantener un territorio; ya sabes, actuar mediante coches bomba, asesinatos y emboscadas y organizarse únicamente a nivel clandestino, y eso podría formar parte de la realidad siria durante muchos, muchos años.

Pero una insurgencia de ese tipo, en la situación actual, será una insurgencia yihadista, como la que vimos en Iraq. El único grupo de ese estilo es el Estado Islámico, Tahrir al Sham, al-Qaida, o como quieras llamarlo. Quiero decir que, de cara a los apoyos internacionales, no veo ninguna oposición digamos respetable bajo esas circunstancias. Pero eso no significa que la lucha haya acabado, sólo que la mayoría de los gobiernos involucrados en la guerra siria no van a apoyar una estrategia militar para el cambio de régimen como hasta ahora. Y eso significa que la lucha está acabada, porque esos gobiernos se están centrando en sus propios intereses, tratando de asegurarlos por diversos medios. Y eso es lo que estamos viendo en el caso de Turquía, en el caso de Jordania y también respecto a EEUU.

EEUU ha incrementado muchísimo desde el pasado otoño sus operaciones de contraterrorismo, ataques con drones, ataques con misiles, etc., en el noroeste de Siria, en Idlib, y eso coincide con lo que algunos están diciendo de que EEUU decidió: “Oh, esos grupos yihadistas son una amenaza mayor de lo que me pensaba”. Quizá la verdadera razón es que decidieron que esta insurgencia no va a ninguna parte, por tanto, no hay razón para seguir apoyándola. Es más una estrategia centrada a nivel nacional y de intereses. Que la oposición siria se acabe ahí, no lo sé.

En una “guerra civil normal” quizá pueda haber grupos rebeldes que hagan la transición hacia un papel político, tomando parte en todo el proceso político, pero el problema aquí es que no hay proceso político. El gobierno de Asad no está ofreciendo nada. Pretenden estar llevando a cabo reconciliaciones a nivel local, lo que ellos llaman reconciliaciones, y disponen de varios mecanismos formales e informales para devolverlos al sistema, pero eso es realmente nada porque no hay intención alguna de compartir el poder, no hay un debate abierto, no hay nada, no hay otra parte en el conflicto a la que llegar, y ese es el problema. Y así es como el régimen funciona en muchos sentidos, es tan cerrado y tan estrecho de mente, que sencillamente es incapaz de cambiar incluso en un sentido que pueda beneficiarle. Es lo que pienso.

BH: Gracias. ¿Puedes decirnos un par de cosas? En realidad, me gustaría seguir con la idea de si esta última coyuntura, que ya está a unos cuatro meses de distancia de nosotros, aunque parece como si las cosas se hubieran quedado congeladas a algún nivel; tras los sucesos de Alepo, ¿representa esta coyuntura una ruptura entre las facciones rebeldes, o al menos entre la mayoría de ellas y lo que se denomina oposición civil? Y no estoy refiriéndome a la oposición en el interior de Siria, un gran número de personas y grupos que no están necesariamente representados a nivel formal, sino a la oposición que se encuentra en su mayoría fuera de Siria o conectada con el patronazgo de varios países, ya sea Qatar, Arabia Saudí, EEUU o cualquier otro.

AL: ¿Cómo la Coalición Nacional?

BH: Sí, como la Coalición Nacional y otros grupos, pero principalmente ese. ¿Representa esta coyuntura algún tipo de ruptura? ¿Tienes alguna idea de cómo ven todo esto los grupos internos que pudieran haber puesto sus esperanzas en las facciones rebeldes aunque no les apoyaran ideológicamente? Porque ahí hay todo un batiburrillo. Algunos pretenden siempre hablar por todos los sirios, a veces por una mayoría de sirios, y somos todos un poco culpables de esto, pero hay algo que debe decirse sobre el tipo de apoyo que la gente da en Siria a las diferentes partes, que no es un apoyo incondicional ni un apoyo absoluto. Ya sabes que el régimen es espantosamente problemático, pero la gente que vive bajo el régimen siente, o ciertos grupos y comunidades sienten que al menos están más protegidos que si hubieran estado viviendo bajo otros grupos o facciones. Y entonces la gente de la otra parte acaba apoyando a grupos como al-Sham, pensando o confiando que habrá alguna victoria más adelante, pero no apoyan realmente todo lo que Ahrar al-Sham representa, y menos aún a Yabat al-Nusra o Yabat al-Sham. Así que, a pesar de este tipo de posiciones de tipo gris, ¿ha habido alguna ruptura en la conexión militar-civil que hubiera sido alguna vez una conexión sólida?

AL: Es una pregunta interesante. Pienso, como bien dices, que la gente apoya a las diferentes partes por muchas, muchas razones, y eso puede aplicarse al gobierno, a la oposición y, desde luego, al YPG [Unidades de Protección Popular kurdas] y al Estado Islámico, a todas las partes. Pero pienso que la importancia de la Coalición Nacional y del Alto Comité Negociador, y todos esos órganos en el exilio, no estriba en que tuvieran realmente el apoyo popular. Me refiero a que su verdadera importancia se derivó del hecho de que los gobiernos extranjeros que estaban implicados en la guerra y apoyaban a ciertas facciones rebeldes dijeran a esas facciones que tenían que estar representadas en el extranjero por tal Coalición Nacional o tales grupos, y que deberían ponerles en Ginebra para negociar y que ellos utilizarían a esos grupos como sus negociadores, ya sabes, queremos que estos sirios estén en el gobierno de unidad, o en el órgano de transición, en lo que ellos considerasen. Para que Tahrir al-Sham no tome el control. Pero yo creo que el problema es que aunque los miembros y líderes de la Coalición Nacional, otros grupos de la oposición en el exilio conectados con ellos y muchos de los que utilizaban la bandera o los símbolos del Ejército Libre Sirio, aunque todos ellos apoyen aún los mismos valores, las mismas soluciones y echen mano de la misma retórica, no tienen ninguna oportunidad de llegar a ninguna parte sin el apoyo exterior, porque eran muy, muy dependientes de ese apoyo. Del apoyo de EEUU, Francia, Gran Bretaña y también de Turquía, Qatar y Arabia Saudí, aunque esos países apoyaban también a otros grupos, a más grupos islamistas. Quiero decir que si para esos gobiernos ya nos les resultan de utilidad, y creo que ya no lo son, les darán finalmente de lado o dejarán que desaparezcan. Por eso no estoy seguro de que se tratara de una ruptura, sino de que si esos grupos no tienen ya un papel que jugar nadie va a apoyarles finalmente. Y creo que el punto de inflexión, que en mi opinión se produjo anteriormente y que de alguna manera quedó simbolizado en la caída del este de Alepo ante el gobierno, es que ha quedado claro para todos los implicados que no van a poder derrotar a Asad militarmente y que tampoco va a producirse una situación en la que se le pueda presionar de forma tan firme que tenga que aceptar una solución política que implique a estos grupos. A partir de ese momento, ya no hay una transición en Siria, y sin una transición esos grupos no tienen raison d'être, ni hay por qué apoyarles. Y eso está de alguna forma desconectado de cuánto apoyo popular tienen o de si han sabido, o no, convencer a los grupos rebeldes para que les apoyen. Creo que todo está realmente en función de eso. Si es que eso tiene algún sentido.

BH: Sí, gracias. Antes de cambiar a un tema supongo que más analítico, me gustaría preguntarte si podrías compartir con nosotros, aunque sea brevemente, desde donde estás en Europa, en buen lugar geográficamente hablando para poder apreciar ese tipo de dimensiones, en qué han cambiado los actores que apoyan al régimen o a la oposición, ya se trate de los Estados del Golfo Arábigo, de EEUU, Irán, Hizbollah, Rusia, China y otros. Estamos hablando a 1 de mayo, a varios meses de diciembre, y quizá estamos poniendo demasiado énfasis en los sucesos de diciembre y Alepo, que son simplemente un hito más.

AL: Bien, todo esto lleva sucediendo muchos años. Por ejemplo, creo que EEUU, que la posición de la administración Obama evolucionó mucho en 2012 e incluso 2013 y 2014. EEUU entró en el conflicto pensando que de alguna manera Asad iba a caer solo, o tal vez que podrían empujarle un poco para que cayera y después sucedería algo y se produciría mágicamente la transición, pero se fueron dando cuenta gradualmente de que las cosas no eran así. Obama no quería implicarse demasiado, pero también quería moldear la oposición, por tanto la posición de EEUU ha cambiado mucho con el paso del tiempo, en mi opinión. Pero también ha cambiado la posición de los aliados de EEUU, siendo Turquía el ejemplo más claro. Fue en 2016 cuando realmente cambiaron de política y creo que fue uno de los mayores puntos de inflexión en la guerra.

Quiero también decir que el gobierno saudí, por ejemplo, sigue odiando a Bashar al-Asad y quieren que se vaya, pero están demasiado ocupados con la cuestión de Yemen, con otros asuntos y pienso en general, como he dicho antes, que la oposición ha evolucionado intentando buscar sus propios intereses en Siria después de comprender que no iban a conseguir lo que se habían propuesto. Y eso puede adoptar formas diferentes, y no están dispuestos a hablar públicamente de ello porque no tiene sentido ofrecer concesiones gratuitas a Asad y Putin diciendo que Asad puede quedarse. Pero es lo que ha hecho, hasta cierto punto, la administración Trump. Ahora, han dicho básicamente, aunque todavía pensamos que Asad debería irse, tenemos otras prioridades. Por parte del gobierno, me parece que los intereses y las políticas han sido bastante consistentes todo el tiempo.

El gobierno iraní quiere realmente que el gobierno de Asad, el régimen, la familia Asad, etc., se queden porque constituyen una parte inmensa de su infraestructura regional de seguridad, a causa de Hizbollah y el Líbano. Ha sido interesante observar cómo los gobiernos occidentales, EEUU en particular, querían que Rusia trabajara a favor de una transición en Siria, querían que Rusia se ocupara de esto y que Asad se marchara; quizá que le presionaran o le convencieran o auspiciaran un golpe desde dentro o algo así. Pero los rusos, ya sabes, han dicho formalmente que se han comprometido con el régimen, que no quieren un cambio de régimen, que quieren una solución ordenada, pero en la práctica han estado trabajando para salvar al régimen, al igual que los iraníes, porque están también ahí en una encerrona, los rusos no son magos. Pueden inclinar la guerra en beneficio de Asad, pero no creo que el gobierno ruso pueda entrar en el funcionamiento interno del gobierno sirio y hacer una especie de cirugía para sacar a Asad, su familia y sus compinches del poder sin destruirlos y sin provocar a Irán, y ellos necesitan a Irán y necesitan que Asad gane la guerra y ese es su objetivo. Están tratando de ganar la guerra y eso significa apoyar a Asad. Digan lo que digan en público. Y, hasta ahora, han estado haciéndolo bastante bien; quiero decir que van ganando la guerra en la medida en que la guerra puede ganarse.

Cómo evolucione su estrategia va a depender en gran parte de que el régimen se mantenga unido a ellos y sea funcional y de cuánto territorio puedan disponer que les apoye. Es decir, que no necesariamente tienen interés en retomar cada centímetro de Siria. Putin ha demostrado de forma muy clara que se siente cómodo teniendo estos conflictos congelados, con guerras medio acabadas, ya sea en Georgia o incluso en muchos lugares alrededor de las propias fronteras rusas. Y estoy seguro que se siente bien con esa situación en Siria. Puede que Asad quiera contar con su apoyo hasta que vuelva a capturar cada pizca del territorio sirio, pero no es eso en lo que Putin está interesado, en mi opinión. Y no estamos ni siquiera cercanos a ese punto, todavía tienen que asegurar a Asad, deshacerse de las últimas zonas rebeldes en los alrededores de Damasco y Homs, y abordar la situación en la región de Idlib, presionando con mayor dureza a los patrocinadores extranjeros de la oposición hasta que estos se retiren de la guerra, y quizá entonces pueda Rusia empezar a reconsiderar sus prioridades en Siria. Pero, hasta ahora, están con Asad, pegados a él, hasta que hayan cruzado ese umbral que hemos referido. No estoy al tanto de las deliberaciones internas en el Kremlin o en Washington DC, pero esta es mi lectura de la situación.

BH: Gracias, es verdad, es muy difícil descifrar la situación, especialmente porque parece que las cosas podrían cambiar más que en los últimos seis años, o casi seis años si hablamos desde el pasado diciembre. Las cosas pueden realmente tomar un giro diferente con lo que EEUU está haciendo. Además de intentar adivinar el futuro, me gustaría que regresáramos un poco más al pasado y hacerte las preguntas que a los estudiantes de Siria les gustaría plantear. Hay algo sobre lo que podríamos reflexionar ahora y sentirnos un poco más “libres” para pensar, teniendo en cuenta que la matanza no se ha detenido, que la lucha no se ha detenido, que la crisis continúa y que los refugiados siguen aumentando. Por alguna razón, los medios están dando la impresión de que las cosas están paradas en Siria, o que se han desacelerado de forma significativa, como si sólo las grandes noticias fueran dignas de contarse. Te he estado siguiendo durante años cuando escribías sobre los diversos grupos rebeldes y de cómo se unían o se separaban, formaban coaliciones y después se desintegraban o disolvían; y la pregunta que deseo hacerte es, ¿cómo explicas este tipo de uniones y separaciones en esas formaciones durante años? ¿Hay algunos factores especiales que hayas apreciado que puedan explicar esas pautas, o está más en función de lo que ocurre en el campo de batalla en cuanto a la suerte de esos grupos para poder seguir adelante o no? Y desde luego algunos dicen que tiene que ver con la economía y la financiación tanto como con el mensaje y la ideología. Por tanto, ¿hay alguna forma de mirar hacia atrás para que podamos empezar a considerar los factores que explican algunas de estas pautas?

AL: Esa es una pregunta realmente interesante, algo en lo que he pensado mucho sin llegar necesariamente a la respuesta, pero creo que la guerra siria ha demostrado que puedes sacar algunas lecciones importantes acerca de las insurgencias en las que hay muchas facciones o de las guerras multilaterales y las guerras con facciones divididas, porque Siria ha sido un ejemplo extremo de todo esto. Porque en 2013, en el punto álgido de la guerra, según la Agencia de Inteligencia de la Defensa [EEUU], había entre 1.200 y 1.500 facciones armadas en Siria. Pienso que se referían sólo al lado de la oposición, y desde luego que muchos de esos grupos eran pequeños y estaban muy localizados, ya sabes, alguien y sus primos en una aldea, y muchos de ellos cooperaban bajo algún paraguas más amplio pero, en cualquier caso, eran entidades distintas. Y esa es una cifra inmensa de grupos. Y en un entorno de ese tipo, la mayor parte de esos grupos no tuvieron suerte, fueron destruidos o desaparecieron o, de forma más habitual, fueron absorbidos por otro grupo más grande. Y ahí hay que ver qué grupos más grandes tuvieron éxito, y ahí puedes ver cómo está Siria ahora.

Tienes las zonas del gobierno, tienes al Estado Islámico y tienes las zonas kurdas, controladas por grupos con nombres diferentes, YPG, Tev-Dem, PYD, etc., pero que realmente son el PKK. Y después tienes las zonas de la oposición con una mezcla de grupos diferentes, algunos más grandes que otros. Diría que a los que les ha ido mejor son Tahrir al-Sham, antes Frente Nusra, básicamente al-Qaida, ahora dicen que no tienen nada que ver con al-Qaida, pero salieron de al-Qaida. Y después Ahrar al-Sham, es una especie de grupo nacional, con raíces aún en el yihadismo salafista pero con formas diversas. Más pragmáticos, diría yo. Y después tienes un grupo al que he estado siguiendo mucho en el este de la región de Ghuta, que es un espacio de batalla contenida porque está bajo asedio, por tanto tienes allí todo un microcosmos de grupos; es muy interesante ver cómo se relacionan unos con otros cuando se quedan aislados de la insurgencia más amplia. Y el grupo más grande allí es el Ejército del Islam, Yaish al-Islam, con Zahar al-Rush, que es también un grupo salafista. Y creo que lo que estos grupos tienen en común, todos ellos, es la ideología, aunque tengan aspectos diferentes. No la misma ideología, pero sí una motivación ideológica parecida. La mayoría tienen una especie de enfoque salafista o yihadista salafista; pero en el caso de los grupos kurdos, se trata más bien de una ideología izquierdista estilo bajalan, con raíces en el marxismo, considerablemente cambiado ya, pero es una ideología que está realmente viva entre sus seguidores. Se les enseña esta doctrina, creen en ella e incluso están dispuestos a morir por ella; cuentan con suicidas-bomba y son un grupo laico, lo que es bastante inusual.

Otro aspecto a tener en cuenta es que todos estos grupos están muy centrados en determinados objetivos y, en cierta manera, son muy, muy implacables. Sobre todo con las rivalidades internas, especialmente el Estado Islámico, que mata a cualquiera que trate de oponérsele. Hubo un pequeño levantamiento tribal poco después de que se apoderaran de esa zona en 2014, y liquidaron a clanes enteros que tuvieran algo que ver con dicho levantamiento. También el Ejército del Islam en la región de Ghuta utiliza tácticas implacables contra los disidentes en esa zona y otras facciones rebeldes. Parece que en el noroeste de Siria, Tahrir al-Sham ha actuado de forma algo diferente, aunque se han deshecho de varias facciones más pequeñas y, probablemente, los más diplomáticos y decentes hayan sido Ahrar al-Sham, que han absorbido otros grupos ofreciéndoles protección, dinero y apoyo. No les han coaccionado mucho, aunque sí lo han hecho en alguna ocasión.

Diría que la mayoría de ellos tenían una jerarquía ya organizada, como en el caso del Frente Nusra y el Estado Islámico, entraron desde Iraq y tenían ya definida la estructura de grupo, llegaban con un líder, tenían una jerarquía, dinero, activistas y todo el mundo conocía la cadena de mando. Y después se escindieron, pero todavía tenían la estructura yihadista salafista. Y en caso de los grupos kurdos, lo mismo, el PKK existía ya como organización insurgente en funcionamiento en Iraq, llegaron a través de la frontera y aplicaron ese patrón a Siria. Y respecto al Ejército del Islam, Ahrar al-Sham es un poco diferente, pero todavía conservan mucho de su inspiración en los grupos yihadistas salafistas que habían combatido en Iraq y tomaron de allí el modelo organizativo. Y tenían los dos, especialmente el Ejército del Islam, una red básica en la que confiar desde el principio: el movimiento salafista de Duma, una ciudad al este de Ghuta, que era muy fuerte y unido antes de la guerra, por eso había allí toda una red de mezquitas y estudiantes y clérigos en la que podían confiar cuando empezó la guerra. Por tanto, en contraste con el resto de grupos, que se crearon básicamente de abajo a arriba, estos grupos entraron organizados de arriba abajo y actuaron de forma muy implacable.

Y creo que esta es realmente parte de la explicación y luego tienes los factores que mencionabas, la mera suerte en muchos casos pero también la financiación exterior, por ejemplo. Todos tienen fuentes financieras extranjeras que han sido muy importantes para ellos, algo que resulta obvio, pero también han conseguido la financiación porque eran organizaciones que funcionaban y tenían ya esas redes en el exterior y habían demostrado que podían hacer algo con el dinero y podían reclutar y enviar gente. Pienso que estas cosas actúan juntas, pero la guerra siria demuestra que una insurgencia con tantas facciones y tanta división no se unifica de abajo a arriba. Exige una coerción, tienes que tener un grupo que entra y fuerza realmente a la gente a coincidir porque si no se escindirán, y sabes que eso es lo que sucedió en casi todas las coaliciones. Los rebeldes han formado no sé cuantas coaliciones y consejos islámicos y esto y aquello, y todos se vienen abajo porque en algún momento alguien hace de juez y dictamina en su contra, y se marchan y forman un nuevo consejo o división y dicen que expulsen a los otros. Pero los grupos que no toleraron eso fueron grupos que sobrevivieron, el Estado Islámico no se paró en barras, mataron a todos los que no estaban de acuerdo y eso les funcionó. Me gustaría decir que así no se funciona y que esa no es forma de dirigir una insurgencia pero creo que sí lo es. Y pienso que en Siria se ha demostrado muy claramente.

BH: Gracias, Aron. Estamos llegando al final y antes de dejarte marchar tengo un par de cosas que me gustaría contrastar contigo. Primero, ¿puedes hablarnos un poco, va parecerte una pregunta tonta y no puedo creer que te la esté formulando, pero teniendo en cuenta toda tu experiencia y lo estrechamente vinculado con los hechos que has estado, puedes decirnos, en base a tus observaciones de los últimos seis años de acontecimientos en Siria, qué ha sido lo más sorprendente o impactante en Siria? Es decir, hay cosas que uno espera que sucedan en similares conflictos e insurrecciones, levantamientos, revoluciones, guerras civiles, aunque no me gusta mucho el término de guerra civil en este caso, que caracteriza lo que está sucediendo en Siria, ¿qué ha sido lo que te ha obligado a volver a pensar algunas cosas o lo que ha sido literalmente impactante o sorprendente?

AL: OK, muchas cosas, desde luego. Una de las cosas que he entendido con más claridad cuanto más duraba este conflicto y cuanto más aprendía y cuanto más hablaba con la gente, es lo estúpida que puede ser la política en el sentido de que muchas de las personas que han tomado decisiones muy importantes en esta guerra, en todas las partes, sabían muy poco de sus oponentes. Ya sabes, todo el mundo se deja llevar por los prejuicios y la información sólo se filtra a través de las redes, de las fuentes que te gustan y en las que confías, y en la cantidad de rumores y teorías de la conspiración, etc., y esto se aplica desde luego a los actores sirios y también a los actores internacionales.

Empecé pensando que los grandes gobiernos disponían de los mejores aparatos analíticos y de toda la información y todos los detalles, pero al final todo se reduce a las personas que tienen que tomar las decisiones. Y una persona sola no puede recibir tanta información. Y la gente que toma las decisiones sobre estas cuestiones, sobre Siria, son habitualmente personas que también tienen que tomar decisiones sobre todo, desde Etiopía a Rusia, a Corea del Norte, y no saben gran cosa sobre Siria.

Conocen lo que les cuentan y tienen que actuar en base a esa información y en todas partes terminan adoptando decisiones de forma muy arbitraria, y ese tipo de toma de decisión tan imperfecta tiene un impacto muy grave en esta guerra infernal. Porque muchas, muchas de las partes en la guerra no han elegido abordar el problema de forma racional; si miramos hacia atrás, en una retrospectiva perfecta, es fácil ver que muchos, que casi todos los implicados podrían haber hecho cosas diferentes de las que se habrían beneficiado. Y yo no estoy en la misma situación que ellos. Yo no conozco ni el uno por cien de lo que me gustaría conocer para poder entender esto, tengo que adivinar y cometer errores todo el tiempo pero, por otra parte, no tomo decisión alguna y eso es bueno. Al menos eso ha sido una revelación para mí, por lo que tengo mucha menos confianza en la habilidad de los grandes gobiernos en este momento.

BH: Gracias, muchas gracias, Aron. Eso es realmente muy interesante y confío en que no sigamos sorprendiéndonos pero continuemos hablando. OK, antes de dejarte o de liberarte, querría saber si a través de los años, asumo que no podías hacer trabajo de campo en Siria, muchos se preguntarán cuáles han sido tus fuentes, aunque supongo que hay fuentes que no puedes revelar, pero, en general, ¿cómo has ido manteniéndote al día? Porque aquellos de nosotros que hemos leído tus artículos e informes, hemos contado con un material muy rico, ¿cómo has podido seguir todas esas complejidades de los grupos y movimientos rebeldes?

AL: Sí, es verdad, conseguí finalmente entrar en Siria el año pasado, en octubre-noviembre, pero fue la primera vez en seis años. No pude conseguir un visado antes y, por otra parte, no quería tampoco ir allí para que me secuestraran. Pero, cuando todo esto empezó en 2011, había ya escrito un libro en sueco sobre la oposición siria que se publicó creo que en septiembre de 2010. Así que, en cierto modo, ya había estado con la oposición siria y entrevistado a gente durante varios años, tanto en Siria como en Europa a los grupos exiliados, por tanto, contaba con una red y la mayor parte de esa red se ha transformado ahora en lo que es la oposición en el exilio, muchos de ellos ya no son muy importantes porque aparecieron nuevos grupos en Siria. Los rebeldes. Pero empecé entonces, por lo cual tenía bastantes conocimientos sobre la situación y los utilicé tanto como pude.

Pero realmente disponemos de una cantidad enorme de información, sólo tienes que buscarla, sobre los grupos rebeldes y todas las facciones de la oposición y también sobre los grupos y la gente en el régimen, y sobre el Estado Islámico y los kurdos, etc., sobre todos ellos. Y los diversos gobiernos están todos produciendo información a diario, tanta que no puedes llegar a leer ni una fracción de la misma. Pero si estás buscando información sobre algo, una situación, una ciudad, un grupo, un acontecimiento o cualquier otra cosa, habrá información por ahí, sólo tienes que llamar a alguien o leer las declaraciones, y leer las que hacen todas las partes. Y siempre tienes que cruzar la información porque todo el mundo te está mintiendo, por tanto tienes que averiguar quién está mintiendo acerca de qué. Por lo general, todos corren a señalar las mentiras de la otra parte. Es decir, que hay una cantidad de información inmensa, sólo que tienes que tomarte tu tiempo, sentarte y tratar de entenderla y ver qué puedes hacer con ella, y conocer bien tus límites cuando hay objetivos que no son nobles y tratar de mantenerte alejado sin decir nada sobre ese tema. E intentar no convencerte a ti mismo de que sabes más de lo que en realidad sabes, porque muchas de esas cosas resultarán incomprensibles para siempre. Pienso que debe hacerse así. Y si puedes ir a Siria, genial, vas a Siria. Si puedes ir a la región alrededor de Siria, también ayuda mucho. Y hay teléfono, y hay Skype, y hay email, y hay todo tipo de redes sociales y hay mucha gente que quiere hablar contigo sobre esas cosas y su punto de vista; hay que utilizar todas esas posibilidades y eso es lo que intento hacer.

BH: Gracias, Aron, ¿hay algo que te gustaría decir antes de que dejemos seguir con tu vida?

AL: (Risas) ¿Se supone que tengo que decir algo inteligente ahora?

Ríen ambos.

BH: No necesariamente, puede ser algo tonto.

AL: No, muchas gracias por invitarme y gracias por hacer un gran trabajo con Jadaliyya, que es una página excelente.

BH: Gracias, ha sido una conversación muy reveladora e instructiva. Confío en que podamos hacer esto más a menudo, no tiene por qué ser una conversación general sobre todo tipo de cosas. Quizá cuando se produzca algún desarrollo, te llamaremos para conocer tu punto de vista.

AL: Estupendo, gracias.

BH: Aron, muchas gracias a ti por tu tiempo. ¡Cuídate!

Al: Igualmente. Hasta pronto.

BH: Hasta pronto.

Aron Lund es miembro de la Fundación Century. Es un escritor sueco especializado en temas de Oriente Próximo que ha analizado ampliamente la política siria. Entre 2013 y 2016, editó la página Syria in Crisis para el Carnegie Endowment for International Peace. Es miembro del Centre for Syrian Studies en la Universidad St. Andrew. Ha publicado dos libros en sueco: Siria: Drömmen om Damaskus (Stockholm, 2010) y Syrien brinner (Stockholm, 2014), y uno en inglés Divided They Stand (Brussels, 2012), y diversos informes y capítulos para libros publicados entre otros por el Carnegie Endowment, el Swedish Institute for International Affairs y el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI). Tiene un máster en árabe del Programa de Estudios Orientales de la Universidad de Upsala en Suecia, y ha estudiado árabe en Damasco, Argel y El Cairo.

(Entrevista transcrita por Charles Berger)

Fuente: http://www.statushour.com/en/Guests...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Lo posmo (1): ¿Por qué la posmodernidad es una fábrica de imbéciles?

21 July, 2017 - 23:00

Hace un tiempo leí un libro de Susan Blackmore en el que argumentaba que aquello de alcanzar el nirvana era algo casi imposible. Lo es porque el cerebro humano nunca se detiene, ni cuando dormimos, ni cuando creemos estar pensando en nada: siempre está elucubrando, lanzando ideas peregrinas o resolviendo problemas. Lo cierto es que el cerebro no detiene su incansable actividad y la mitad del tiempo está teniendo ideas estúpidas y extravagantes sobre posibilidades remotas, o ardientes pensamientos sexuales —a mí en clase me pasaba mucho… bueno, en realidad me pasa todo el día; si estás conmigo más de media hora seguramente comenzaré a pensar mientras me hablas en cómo sería montármelo contigo. Hay varias explicaciones a esto. La que ofrece Blackmore es que ello maximiza las posibilidades de tener buenas ideas, porque por pura probabilidad habrá algún diamante entre la montaña de bizarradas que pensamos todo el rato. Es una especie de selección darwiniana de ideas espontáneas que se une a los razonamientos explícitos y bien encaminados que tenemos habitualmente. House lo ejemplifica, ¿no? Ya podía poner al rubiales y a Olivia Wilde a hacer mil pruebas que la solución siempre le llegaba de súbito mientras estaba torturando a Wilson o colocado de vicodina en alguna reunión aburrida. También se han ofrecido explicaciones apelando a esto para cuando tenemos un deja vú, pero eso ya es otra historia.

¿Se relaciona lo que acabo de decir con la posmodernidad? Sí, pero ya llego ahí, no me seáis cagaprisas. Para ello tengo que apelar a otra científica: Susan Pinker. Pinker habla en La paradoja sexual —un libro que recomiendo encarecidamente a toda persona que se interese por el feminismo— acerca de Larry Walters, que un buen día decidió atar 45 globos de helio a una silla de su jardín, pillarse unas cuantas birras y algo para picar, y volar a 4,600 metros de altitud desde San Diego hasta Los Ángeles —donde lo detectaron los radares del aeropuerto y no me quiero ni imaginar la cara de los controladores aéreos. Cuando le preguntaron a Larry en una entrevista posterior acerca de por qué lo hizo, dijo algo así como “porque era un sueño y porque estaba aburrido”. Pinker lo cuenta para introducir la evidencia que apunta a que los hombres asumimos muchos más riesgos en nuestras decisiones y hacemos auténticas gilipolleces cuando nos aburrimos —y basta con echar un vistazo a youtube para confirmar la idea—, en contraste con la prudencia femenina —lo que en la terreta llamamos ‘tenir trellat'. La explicación biológica consiste en que los hombres ganamos mucho evolutivamente con la toma de decisiones de alto riesgo al reproducirnos al por mayor y ser bastante más prescindibles para la especie que las chicas, aunque eso tampoco importa ahora. Con toda esta información en la mano ya puedo ofrecer una caracterización del perfil intelectual de la filosofía posmoderna como una pájara mental espontánea propia de occidentales aburridos. La posmodernidad no es otra cosa que un grupo de personas suficientemente aburridas como para decidir huir de los datos, la razón, lo comprensible y otras cosas que podríamos valorar. Algo que puede resultar épico e inspirar alguna peli, pero que no demanda ningún respeto intelectual por nuestra parte.

Si bien es cierto que hay prefiguraciones, como Nietzsche o Dilthey, y que gente como Heidegger, Foucault, Lacan y Khun sentaron importantes precedentes, el movimiento posmoderno propiamente dicho nace en 1975 con La condición posmoderna de Lyotard. De hecho, el propio Lyotard es una de las glorias de la posmodernidad junto a autores como Deleuze, Kristeva, Irigaray, Derrida, Zizek, Baudrillard o Rorty, este último uno de los más venerados. El epicentro original fue Francia, donde aún hoy en día es la tendencia intelectual dominante —que ya se sabe lo de los franceses—, para después extenderse a otras zonas del occidente más rico, especialmente a Estados Unidos, donde la gabachada hizo buenas migas con la New Age y existen universidades enteras infestadas de esta gente, como la tristemente célebre Universidad de Duke. En nuestro contexto los principales focos de posmodernidad están en países latinoamericanos como Argentina o México, países con economías más potentes que el resto de la región y con la posibilidad de generar gente aburrida y acomodada con tiempo suficiente como para posturear y pensar en tonterías intrascendentes o inventadas.

En España, felizmente, lo posmo va en retroceso con el pasar del tiempo, quizás porque aquí las políticas de investigación están fuertemente encaminada a la ciencia y el cine cutre se lleva todas las subvenciones de cultura, así que desde hace ya un tiempo esta clase de cosas se ven con recelo. Ellos se quejan siempre, pero, joder, Dios bendiga al MECD por ello, porque no los he tenido que sufrir mucho. O, bueno, mejor dicho sí, pero no a los cabeza de cartel sino a los cachorros, una gente que nunca acabó la carrera y que se pasaba el día perdiendo el tiempo en los bares de detrás de la facultad. La gente que trabaja estas cosas en mi entorno habitual, profesores y demás, son gente encantadora con la que hoy en día me llevo a las mil maravillas. Pero no es así en todos lados. Hice una estancia en EEUU hace un tiempo y ahí sí noté la dureza de la posmodernidad más descerebrada. No hice un solo amigo en la facultad, les decía que era filósofo de la ciencia y se interesaban, pero cuando descubrían que no trabajaba en tonterías raras se daban la vuelta y se iban sin más. Especialmente desagradable fue un tipo que hacía la tesis sobre algo que nunca llegué a entender y que siempre iba por ahí con una botella de alcohol a medias y una guitarra, u otro tío que se enfadó cuando le di dos besos a una becaria al saludarla —a ella le dio igual— y una doctoranda de estudios queer —cuyo trabajo me gustó mucho la verdad— que me echó una bronca descomunal porque me subí al ascensor despreocupadamente quedándonos los dos solos —lo cierto es que me habían dado un papel al llegar para advertirme de que no lo hiciera, en el que también me prohibían ir por los pasillos con las manos en los bolsillos… en fin, que lo que está pasando en EEUU es bien loco.

La principal consigna de la posmodernidad es su ruptura con los valores ilustrados. La ilustración es la madre de la civilización occidental tal como la conocemos, un periodo histórico de increíble lucidez intelectual en la que se rechazó la religión, el nacionalismo, las desigualdades ante la ley y la superchería, reivindicando la ciencia, la democracia representativa y la separación iglesia-estado. La posmodernidad supuso romper con todo eso, alejándose de lo que consideraban ‘la tiranía de los datos' y adentrándose en un escepticismo radical sobre todo y sobre todos. Gianni Vattimo la define como una corriente de pensamiento a la que no le interesa el mundo real, sino únicamente las interpretaciones que se puedan hacer de él. El gran relato ilustrado fue encumbrar a la razón, a la ciencia y a la libertad, pero los posmodernos lo consideran un relato más entre muchos otros. Es decir, el mundo para un posmoderno consiste sólo en un montón de relatos diferentes entre los que no existe jerarquía alguna. Las consecuencia directa de esto es clara: el intelectual no debe creerse ninguno de esos cuentos, desprendiéndose de todo compromiso y de todo valor. Por ello la posmodernidad es radicalmente relativista y constructivista. Es relativista porque no cree que exista la verdad, sólo relatos que son verdaderos en el sentido de ser verdades para sus adeptos, y constructivista porque consideran que los hechos en los que creemos han sido construidos por la sociedad a la que pertenecemos.

Su máximo exponente, Rorty, lleva estas ideas hasta el extremo en su neopragmatismo. Existe un constructivismo moderado y razonable dado que es verdad que los hechos se pueden interpretar, y también es verdad que hay diferentes formas equivalentes de hablar sobre lo mismo. Por ejemplo, si tengo 4 círculos podré decir que tengo 4 objetos, aunque también podré decir que tengo 7 si defino ‘objeto' como sumas de circulos; pero, joder, que hay 4 círculos en el papel es un hecho objetivo y decir que tengo 3 avestruces es erróneo. Pues para Rorty no, para Rorty también los hechos son construidos por nuestra forma de hablar. Para él el mundo no es más que una maraña de conceptos inventados en el que lo verdadero y lo falso se definen únicamente en relación a esa red socialmente compartida —en realidad a Rorty se le fue la cabeza después de leer al segundo Wittgenstein, que explicaría todo esto diciendo que no conocemos cosas, nos limitamos a comprender el mundo, definido como los juegos del lenguaje en los que estamos inmersos. Estas ideas llevan a los posmodernos hasta posturas surrealistas que uno lee y no sabe si reír o llorar. Por ejemplo, un grupo de investigadores descubrió que Ramsés II había muerto de tuberculosis, pero Latour apareció para negar taxativamente que ello fuera posible, afirmando que “¿cómo habría podido morir a causa de un bacilo que fue descubierto por Robert Koch en 1882?”. Él y los suyos tienen la mente tan jodida que piensan que Koch no descubrió una bacteria que ya existía antes que él, sino que “antes de Kock, el bacilo no tenía existencia alguna”. Decir que murió de tuberculosis les resulta tan anacrónico como decir que murió de sobredosis de ketamina en el baño de la discoteca Cocoloco de Gandía.

El problema básico de su epistemología es que no separan las cosas que sí son construidas por las sociedades —el dinero, los sistemas políticos o las bicicletas— de las cosas que no lo son —moléculas, jirafas o los efectos de la aspirina. El segundo problema es suponer la relatividad extrema entre relatos, asumiendo que la ciencia, la mitología, la pseudociencia y la religión son equivalentes, o la democracia y los regímenes totalitarios, u Oasis y Blur —hay que estar realmente roto para esto último. Esto los lleva a tener una actitud tremendamente pusilánime y acrítica que los convierte en seres vacíos y faltos de compromiso, sosteniendo un discurso que, además de no importarle una mierda a nadie por contraintuitivo e inútil, resulta extremadamente peligroso. Porque ahí donde hay un incauto siempre hay un hijo de puta para aprovecharse de él, y con la legión posmo han hecho su agosto muchas personas de muy escasa valía moral. Hasta aquí he trazado la relación entre el escepticismo extremo y la actitud irracionalmente pasota y anticomunicativa de los posmos, pero cabe preguntarse, ¿por qué, entonces, apoyan abiertamente relatos como ciertas pseudociencias, feminismos extremistas o les ha dado por celebrar barbaridades orientales o musulmanas? Bueno, esto ya no forma parte del corpus de ideas propiamente posmodernas, pero es el resultado de combinarlas con la naturaleza humana.

El escepticismo radical no sólo es lógicamente insostenible, sino que es humanamente impracticable —¿le daría igual a un posmoderno subirse a un Boeing que a un avión diseñado a partir de la física de la Biblia y bendecido por el Papa? Lo es porque el ser humano es un animal que genera creencias sobre el mundo, es nuestra naturaleza. Nadie puede ser objetivo —de hecho, los métodos de la ciencia no son más que una forma de evadir este problema. Ellos también necesitan aferrarse a relatos, no pueden ser equidistantes aunque quieran. Pero, claro, la magia de su postura es que pueden elegir el que les apetezca. Total, viven en las nubes y se pasan las enciclopedias por el forro. Con los años cada vez tengo más claro que al mundo lo mueven 3 cosas: el dinero, el odio y el follar. Sobre lo de follar no me voy a alargar porque… en fin, intentad ligar con un libro de Dennett en la mano y después hacéis lo mismo con uno de Derrida, y ya me contaréis. El relato posmoderno ha dado mucho dinero, acceso a muchas plazas, se han vendido millones de libros sobre esto y defender estas ideas, lamentablemente, te da mucha más fama —inmerecida— que decir cosas coherentes, ser un divulgador o llorar sangre aprendiendo neurobiología del desarrollo. A lo mejor hasta te sacas unos buenos euros de psicoanalista, que es una salida muy común entre ellos. Es un discurso sencillo por simplón y que llama la atención, con lo cual es un negocio excelente si eres un caradura y/o no eres muy listo. Le dice a la gente lo que quiere oír y, en ese sentido, basa su éxito en lo mismo que cualquier populismo.

Por otro lado, la posmodernidad es una enorme fuente de odio, especialmente de autoodio. Te permite odiar a la sociedad en su conjunto, negar los hechos que no te gustan, odiarte a ti mismo —algo que le encanta a ciertas personas— por los relatos que has asumido en el pasado y odiar a todos aquellos que no piensan como tú, porque nadie tiene razones o evidencias que susten esas posturas que no te convienen. Vas a poder disfrutar desaforadamente de todos tus nuevos complejos poscoloniales, olvidar que tus problemas son tuyos y odiar todo lo que haces, porque todo lo que haces, y, sobre todo, todo lo que hacen los demás, son claros reflejos de lo patriarcal, racista, tiránico, homófobo, clasista e islamófobo que es occidente. Al fin y al cabo, lo fríos números son mentiras y tú tienes la razón. Seguro que encuentras alguna cita de Nietzsche o algún pasaje ininteligible de Lacan lleno de ecuaciones sacadas de contexto que justifique tu prepotencia, endiosamiento y tu forma hipócrita de juzgar a los demás. Porque, recuérdalo siempre: aquí lo que importa es interpretar. No tienes que estudiar, basta con que sepas tres datos que puedes retorcer como te de la gana porque son invenciones, e interpretarlos también como te de la gana. Lo más normal, como es de esperar, es que los posmos inventen relatos que (1) los encumbren como los mejores de entre nosotros, (2) los conviertan en víctimas de algo —cosa con la que pueden pedir un trato especial y sentir que sus problemas son culpa de los demás—, y que (3) los conviertan a ellos y sólo a ellos en los redentores de la humanidad. Eso es lo que hacen, básicamente, las versiones posmodernas de la antropología, los estudios raciales, coloniales, feministas, políticos, etc.

Todo lo dicho los lleva a quedarse con el relato que más les permita posturear y encumbrarse como Mesías de los más débiles —que da igual que lo sean en realidad o no, lo que importa es que lo parezcan dentro del relato. Por influencia de la escuela de Frankfurt la posmodernidad entiende de una forma disparatada que la ilustración tuvo como desarrollo natural el régimen nazi —sí, creen que Kant y Voltaire fueron protonazis…—, considerando que en ella está lo más execrable del ser humado y considerándola una forma de razón totalitaria muy peligrosa. Por eso hay que defender relatos alternativos que puedan hacerle frente, que ya da igual que sea el ISIS, el comunismo, el indigenismo u orientalismo más alocado o demás chaladuras de ese tipo. Un posmoderno siempre se subirá a cualquier tren alternativo por propia definición, da igual lo peligrosas o dañinas que sean esas ideas: lo alternativo siempre será mejor que los malvados occidentales ilustrados con sus democracias y sus telediarios y su internet y su libertad y su igualdad y su tolerancia, que eso sí que es retorcido y alienante.

Sin embargo, ellos disfrutan de todas esas cosas. Lo cierto es que, de hecho, y esto lo digo por experiencia propia, ellos lo disfrutan más que la media. Aún recuerdo a un tío que estudiaba conmigo la carrera y que se pasaba todos los días en un bar escribiendo cosas ininteligibles contra el sistema sobre la base de las ideas de Deleuze. Ahora, iba a clase en un Golf que olía a nuevo y las vacaciones carísimas no se las quitaba nadie. Otro, todavía más radical, tenía un chalet enorme con piscina climatizada y hacía comentarios racistas bastante locos después de un par de cervezas. Es vomitivo ver a alguien quejarse continuamente del sistema mientras representa lo peor de él. Y es que la posmodernidad es un producto perfecto para todos estos pijoprogres al permitirles victimizarse y sentirse aún más especiales. Resulta inverosímil pensar que estas ideas surjan en un país pobre en el que lo que interesa es progresar, reducir la mortalidad infantil, comer todos los días y esa clase de cosas que Derrida y Rorty considerarían insignificantes al lado de un buen relato sobre el sexo de los ángeles. Porque sobrevivir y preocuparse es de pobre.

La existencia de la posmodernidad no deja de decirnos que vivimos en un mundo tan desigual que mientras unos luchan por sacar adelante a una humanidad que lo pasa francamente mal, existe una casta de niños caprichosos que se aburren con sus juguetes caros mientras se dedican a atarse a globos para así olvidarse de todos esos problemas reales que tan antiestéticos y molestos les resultan.

Por Angelo Fasce

Fuente> https://lavenganzadehipatia.wordpre...

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Faemino y cansado: Músico conceptual

20 July, 2017 - 23:00
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Talleres Soft Libre en Julio en Alicante

20 July, 2017 - 07:04

En la era de la red en la que vivimos, nuestras decisiones personales -qué comemos, qué vestimos, a quiénes les compramos o qué aplicaciones usamos para comunicarnos- cuentan más que nunca a la hora de conformar la realidad que nos rodea, sólo que a veces es muy difícil percibir a quiénes empoderamos cuando aceptamos la letra pequeña.

El software se ha convertido en una herramienta de uso casi universal y no importa que este sea gratis o no paguemos por él, el software privativo está diseñado para garantizar los beneficios de sus dueños a costa de nuestra privacidad, impidiendo o restringiendo su uso y/o distribución de forma libre, manipulando nuestros comportamientos y limitando nuestras posibilidades de empoderamiento.

En realidad, cuando usamos tales herramientas, "el producto" con el que obtienen beneficios no es el software sino que "el producto" hemos pasado a ser nosotr@s: l@s usuari@s.

Mas no todo está perdido y en la actualidad existe multitud de software libre, cada vez más potente y más fácil de usar que nunca. Siempre está la dificultad que entraña cambiar de herramienta, pero para eso estamos nosotr@s, para ayudar en ese pequeño salto y que un día seas tú quien lo propicie en otr@s.

Si deseas aprender más, nos vamos a juntar en la primera jornada (viernes 21) para contar algunas historias e ilustrarlas con datos. La segunda jornada (sábado 22) será práctica y ayudaremos en la instalación de GNU/Linux en tu propio ordenador. Y si te quedas con ganas, podemos quedar un par de jornadas más para seguir aprendiendo y descubrir alternativas de software libre que cubran todas tus necesidades.

Los materiales necesarios para la instalación de GNU/Linux son:
Traer tu propio ordenador, no importa que sea portátil o de sobremesa
Un pendrive (memoria USB) vacío de al menos 2 GB de capacidad
Una regleta de conexiones (enchufes) para usar y compartir con otros

Los talleres no tienen ningún costo aunque se pide responsabilidad en la asistencia y respeto al grupo.

Si deseas inscribirte, por favor, envía un email a enconstruccion@posibles.org confirmando la asistencia.

Difunde esta convocatoria a tod@s a quien creas que le pueda interesar.

Gracias :-)

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Festival Aéreo. ¡No en Gijón!

19 July, 2017 - 23:00
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La mariposa y el colibrí

19 July, 2017 - 23:00

Julio García Camarero

Rebelión

Complementariedad entre lo panorámico y lo local

Creo que para conseguir que se paralice el cambio climático, y cualquier otra crisis ecológica, se hace necesario conseguir impulsar un movimiento social transformador.

Y para ello, es muy importante dedicarse a PENSAR y a ACTUAR con gran intensidad.

Pero antes de esto es indispensable tener, a la vez, una visión PANORÁMICA y LOCAL. Panorámica, en cuanto a que no hay que tener sólo la visión de: lo más local (el barrio), el País Valenciano, el Estado de España, Europa… sino también una visión global y planetaria.

Ambas cosas son indispensables y complementarias. Entre otras razones, porque estaremos más motivados en la acción local si tenemos una idea clara de que lo que sucede a escala local, tiene unas enormes repercusiones a escala global; y que lo que se ocasiona a escala global vuelve a perjudicar a lo local (téngase en cuenta, p. e., el cambio climático, el vertido de residuos, etc.).

Y para comprender mejor el aspecto panorámico y global podemos poner como ejemplo el efecto que puede ocasionar el simple aleteo de una mariposa. Algo que suele llamarse el efecto mariposa.

Causa-efecto

Sucede, que en los sistemas complejos (como la predicción del tiempo, la bolsa de valores, o el funcionamiento de los ecosistemas) puede producirse una interacción tipo CAUSA-EFECTO en la que a partir de de una CAUSA minúscula se puede originar un efecto gigantesco. Algunos científicos como Lorenz hablan de que el aleteo de una mariposa en Brasil puede llegar a originar un tsunami en las costas de California.

Pero es que en la actualidad no estamos sólo ante el efecto que pueda ocasionar el aleteo de una mariposa, sino ante algo más palpable e inmediato. Estamos ante el aleteo de la central nuclear de Fukushima, cuyos efectos (en efecto) están llegando hasta la costa de California. O también estamos ante el fenómeno de la aparición de una inmensa isla, del tamaño de Península Ibérica, formada por infinidad de envases de plástico procedentes de los lugares más remotos del planeta.

Pero no hay porque plantear que esta vista panorámica global deba ser incompatible (sino que es más bien complementaria) con la acción local y de pequeña escala.

En este caso, para comprender mejor esto, podemos poner como ejemplo la leyenda de un simpático colibrí. Dice la leyenda, que ante un incendio forestal todos los animales del bosque huyeron y solo un colibrí permanecía empeñado en llevar una gota de agua en su pequeño pico para apagar el incendio, mientras todos los demás permanecían contemplándolo.

Muy probablemente si todos los animales hubieran imitado el tesón del colibrí el incendio habría sido apagado.

En resumen, la acción pequeña y cercana es tan necesaria como la visión global y planetaria.

Así que según todo lo anterior estamos viendo que: tanto en nuestro entorno más cercano como en la escala planetaria, siempre existen dos aspectos de la realidad: la CAUSA y el EFECTO.

La simple causa de un aleteo puede originar el EFECTO de un tsunami; o bien a CAUSA de la pasividad de los que tienen que actuar localmente se origina el EFECTO de que resulte imposible solucionar el problema local.

Invisibilidad de las causas

Pero con extrema frecuencia, incluso en los partidos que se dicen interesados por el medio ambiente, sólo suelen preocuparse de paliar los EFECTOS, los SÍNTOMAS, lo que se ve:

Quieren limpiar las aguas porque ven el efecto o el síntoma de que están sucias.

Quieren separar y clasificar los residuos porque lo inundan todo.

Quieren reciclar los envases porque es el mayor problema de residuos.

Quieren repoblar los desiertos porque ya están avanzando a 7km./año.

Es decir, los “gobiernos más ecologistas” se preocupan sólo de hacer disminuir los SÍNTOMAS, los EFECTOS, pero no trata de atacar las CAUSAS. Y solo atacar a los SÍNTOMAS, no es solucionar nada, es como querer remediar una enfermedad a base de antipiréticos que nos bajen la fiebre o a base de calmantes que nos rebajen los dolores. Esto es, usar lo que se llama medicina asistencial. Pero esto nunca son soluciones. Son parches pasa seguir con la enfermedad y que ésta siga aumentando.

Más bien, lo que hay que hacer es eliminar LA RAÍZ DEL MAL. Es decir, su CAUSA y no enmascarar su EFECTO o SÍNTOMA.

¿Y cual es la CAUSA de estos EFECTOS?

Entre otras muchas, pueden considerarse las siguientes causas: El iniciar la contaminación de las aguas a causa del productivismo; el utilizar envases innecesarios, antes siempre consumíamos a granel; el producir residuos que no son necesarios o, en fin, el caer en la obsolescencia programada. En suma, es preciso dejar de caer en el productivismo- consumismo que es la principal CAUSA que origina el EFECTO del cambio climático, el cual en consecuencia hace avanzar vertiginosamente los desiertos.

¿Y como terminar con estas CAUSAS?

En una palabra terminando con el CAPITALISMO y su método de producción industrial capitalista cuyos fines son exclusivamente crematísticos. Y es que el CAPITALISMO, en sí, es el origen de todas estas CAUSAS, males e infelicidades.

Y también, será indispensable, realizar un cambio radical del modo de vida cotidiano. Haciendo una vida austera y elegida voluntariamente. Que no hay que confundir con la miseria y esclavitud impuesta por el sistema capitalista, el cual nos engaña llamando a esto “austeridad.

Así que será preciso eliminar el consumismo-productivismo artificial e innecesario y asesino, y sustituirlo por un consumo responsable y natural, que tienda a priorizar la Agroecología, desterrando la Agroquímica o Agricultura industrial que está rompiendo el ciclo de la materia orgánica (M.O.), y ocasionado, con ello, la transformación de los recursos renovables en recursos no renovables, al esterilizar el suelo por la contaminación química generada por los fertilizantes derivados del petróleo. Fertilizantes que son los actualmente utilizados casi en exclusividad.

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Condenan a un carcelero por robar 16.500 euros a 27 internos del psiquiátrico penitenciario de Alacant

18 July, 2017 - 23:00

ABC.ES – (ALICANTE).- Un funcionario del Hospital Psiquiátrico Penitenciario de Alicante ha aceptado una pena de 21 meses de cárcel por quedarse con 16.548 euros de las cuentas que 27 internos tenían en el centro para sus gastos durante las salidas terapéuticas, según fuentes judiciales.

El procesado se ha declarado culpable de los delitos de apropiación indebida y falsedad en documento mercantil tras llegar a un acuerdo con la fiscalía durante una vista celebrada este lunes en el juzgado de lo Penal 8 de la ciudad.

El ministerio público ha reducido a esos 21 meses su petición inicial de tres años de cárcel para el acusado, al que el juzgado ha suspendido la ejecución de la condena con la condición de que devuelva el importe robado.

El sospechoso, Francisco José C.M., un funcionario adscrito al cuerpo de ayudantes de Instituciones Penitenciarias que ya no ejerce su profesión y cobra actualmente una pensión, cometió el fraude entre octubre de 2013 y agosto de 2015.

Como educador del centro, entre las funciones que tenía asignadas figuraba el acompañamiento de los internos en las salidas terapéuticas al exterior aprobadas por el juzgado de Vigilancia Penitenciaria de Alicante.

Según la versión de la fiscalía aceptada por el propio acusado, éste abusó de la "confianza", el "miedo" o la "limitación de las facultades mentales" de las víctimas para quedarse con su dinero, cantidades de entre 25 y 50 euros que cada uno de ellos podía sacar de su cuenta del llamado peculio cada vez que hacían una salida terapéutica.

El educador creó una "caja" al margen de la oficial, que gestionaba la llamada oficina del peculio del hospital psiquiátrico, para apoderarse de las cantidades que los reclusos no gastaban, aunque él les había prometido devolvérselas a la siguiente salida.

Muchos de los perjudicados no reclamaron por miedo a no volver a salir del centro si se negaban a aceptar este sistema.

En otras ocasiones, Francisco José C.M. simuló las firmas de las víctimas y realizó extracciones de sus cuentas de peculio para excursiones que no se realizaban por diferentes causas.

Según la acusación pública, con uno de los internos ya fallecido realizó "extracciones escandalosamente altas" de dinero, 9.235 euros, de los que solo reingresó en la cuenta general del centro 3.845.

Francisco José C.M. falsificaba en algunas ocasiones las firmas de los pacientes y en otras les acompañaba a una sucursal bancaria tras hacerse con su DNI para que realizaran extracciones de efectivo.

Fuente: http://www.derechopenitenciario.com...

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Ética y moral

18 July, 2017 - 23:00

¿Qué es ética y que es moral? ¿Son lo mismo o hay que hacer distinciones entre ellas? Hay mucha confusión acerca de esto.

Tratemos de aclararlo. En el lenguaje corriente e incluso culto, ética y moral son sinónimos. Así decimos: \"aquí hay un problema ético\" o \"un problema moral\". Con eso emitimos un juicio de valor sobre alguna práctica personal o social, si buena, mala o dudosa.

Pero profundizando la cuestión, percibimos que ética y moral no son sinónimos. La ética es parte de la filosofía. Considera concepciones de fondo, principios y valores que orientan a personas y sociedades. Una persona es ética cuando se orienta por principios y convicciones. Decimos entonces que tiene carácter y buena índole. La moral forma parte de la vida concreta. Trata de la práctica real de las personas que se expresan por costumbres, hábitos y valores aceptados. Una persona es moral cuando obra conforme a las costumbres y valores establecidos que, eventualmente, pueden ser cuestionados por la ética. Una persona puede ser moral (sigue las costumbres) pero no necesariamente ética (obedece a principios).

Estas definiciones, aunque útiles, son abstractas porque no muestran el proceso, cómo surgen efectivamente la ética y la moral. Y aquí los griegos pueden ayudarnos.

Ellos parten de una experiencia de base, siempre válida, la de la morada entendida existencialmente como el conjunto de las relaciones entre el medio físico y las personas. Y llaman a la morada, \"ethos\" (con e larga en griego). Para que la morada sea morada, hay que organizar el espacio físico (cuartos, sala, cocina) y el espacio humano (relaciones de los moradores entre sí y con sus vecinos) según criterios, valores y principios para que todo fluya y esté como se desea. Eso da carácter a la casa y a las personas. Los griegos también llaman a esto \"ethos\". Nosotros diríamos ética y carácter ético de las personas.

Además, en la morada, los moradores tienen costumbres, maneras de organizar las comidas, los encuentros, modos de relacionarse, tensos y competitivos o armoniosos y cooperativos. A esto los griegos también lo llamaban \"ethos\" (con e corta). Nosotros diríamos moral y la postura moral de una persona.

Sucede que esas costumbres (moral) forman el carácter (ética) de las personas. Winnicot, continuando a Freud, estudió la importancia de las relaciones familiares para establecer el carácter de las personas. Éstas serán éticas (tendrán principios y valores) si han tenido una buena moral (relaciones armoniosas e inclusivas) en casa.

Los medievales no tenían las sutilezas de los griegos. Usaban la palabra moral (viene de mos/moris) tanto para las costumbres como para el carácter. Distinguían la moral teórica (filosofía moral), que estudia los principios y las actitudes que iluminan las prácticas, y la moral práctica, que analiza los actos a la luz de las actitudes y estudia la aplicación de los principios a la vida.

¿Cuáles son la ética y la moral vigentes hoy? Las del capitalismo. Su ética dice: bueno es lo que permite acumular más con menos inversión y en el menor tiempo posible. Su moral concreta reza: emplear la menor cantidad de gente posible, pagar menos salarios e impuestos y explotar mejor la naturaleza. Imaginemos cómo sería una casa y una sociedad (ethos) que tuviesen tales costumbres (moral/ethos) y produjesen caracteres (ethos/moral) igualmente conflictivos. ¿Sería todavía humana y benéfica para la vida? Aquí está la razón de la grave crisis actual.

4 de julio de 2003

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Denuncian al director de la cárcel de Dueñas (Palencia) por torturas

17 July, 2017 - 23:00

EL PERIÓDICO.COM – (AGENCIA EFE).- La Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip) ha presentado hoy en un juzgado de Palencia una denuncia contra el director de la cárcel de Dueñas por el uso de la celda de observación en una práctica que podría constituir delito de aplicación de rigor innecesario o de torturas.

Según anunció en rueda de prensa el presidente nacional de Acaip, José Luis Pascual, la denuncia está dirigida contra el director del Centro Penitenciario de La Moraleja de Dueñas (Palencia), Francisco Javier Díez Colado, y también contra el secretario general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Yuste Castillejo, en este caso por presunto cooperador necesario o encubridor.

Pascual se ha mostrado "seguro" de que la denuncia será admitida a trámite ya que el sindicato ha aportado "todo tipo de pruebas que demuestran las prácticas ilegales cometidas", como imágenes de la celda y testimonios de internos y funcionarios de la cárcel, además de documentos con órdenes del director a los funcionarios contrarias a las declaradas ante el Juzgado de Vigilancia Penitenciaria.

El presidente de Acaip ha recordado las prácticas que ya dieron a conocer el pasado 2 de junio en la celda 61 de la prisión, reformada hace dos años para convertirla en un compartimento "completamente cerrado a cal y canto, sin agua corriente y dos cámaras de seguridad que vigilan al interno las 24 horas del día".

Con ello, según la denuncia sindical, la dirección del centro pretendía que los sospechosos de haber introducido en su cuerpo sustancias prohibidas las expulsaran.

Para ello, "el interno estaba 72 horas sin salir y sus defecaciones eran controladas por las cámaras y posteriormente removidas por otro interno en la celda de al lado".

De la misma forma, siempre según la denuncia, "hasta pasadas 20 horas no se le entrega una botella de agua" y sólo pasadas las primeras 72 horas "podía salir una hora al día al patio".

Entre los meses de marzo y junio de 2017, de acuerdo con la denuncia de Acaip, cinco internos han pasado por la 'celda de observación', "uno de ellos hasta 7 días", de los que "sólo en un caso se detectaron sustancias prohibidas".

En cambio, en los cinco casos, el aislamiento del preso "acabó tras autolesionarse e incluso en un caso estuvo a punto de suicidarse".

En la rueda de prensa, el presidente nacional de Acaip ha comparecido en solitario, junto a tres siluetas de funcionarios de prisiones con una mordaza en la boca, pues "tras la anterior rueda de prensa, los tres compañeros que estuvieron, aunque no hablaron, han sido citados por la apertura de información previa", paso necesario para la apertura de un expediente disciplinario.

Para Pascual, se trata de "presiones intolerables en un sistema democrático, que sólo pretenden cerrar la boca de los funcionarios frente a las atrocidades que ven".

Sin embargo, se congratula que, desde que dieron a conocer las presuntas irregularidades, "no ha vuelto a entrar un preso en la 'celda de observación', y los sospechosos de introducir sustancias prohibidas en su cuerpo son enviados, bajo orden del Juzgado de Vigilancia Penitenciaria, a la realización de radiografías, tal como está establecido".

Fuente: http://www.derechopenitenciario.com...

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Familias de refugiados en Zaragoza acusan a Cruz Roja de "maltrato psicológico" y de incumplir el protocolo de acogida

17 July, 2017 - 23:00

Cruz Roja lo niega tajantemente y señala que sus equipos “pueden tener errores, pero, desde luego, no andan amenazando a la gente para echarlos. Ni en Zaragoza ni en ningún sitio”.

Una refugiada iraquí en Zaragoza ha sido expulsada del programa de acogida gestionado por Cruz Roja: “Cuando pido mis derechos me hablan mal”.

Óscar F. Civieta - Zaragoza

Aseguran que les ha costado mucho dar el paso, pero que sienten la obligación de hacerlo. Son tres familias de refugiados que denuncian a su entidad de acogida, Cruz Roja, por "maltrato psicológico", mala praxis y por incumplir el protocolo de acogida. Afirman que el resto de familias atendidas por el mismo servicio las apoya, pero que temen sufrir represalias.

El 3 de febrero de 2017 enviaron una misiva al Gobierno de España, al Ejecutivo autonómico y al Ayuntamiento de Zaragoza. Días antes se la entregaron en mano al Justicia de Aragón. “Casi perdemos la vida en nuestros países de origen y hemos recorrido un durísimo camino hasta llegar a España. Por nuestros hijos vamos a hablar y a decir la verdad para que se ponga fin a tantos abusos y para que las siguiente personas que busquen refugio en España, y en concreto con Cruz Roja Zaragoza, no tengan que pasar por lo que estamos pasando nosotros”. Con esta afirmación comienza el escrito en el que estas familias denuncian los hechos, y al que ha tenido acceso eldiario.es.

Una de las familias, formada por un matrimonio y cuatro hijos menores, está acogida en Zaragoza desde el 22 de mayo de 2016. Es kurdo-iraquí y procede de un campo de refugiados en Macedonia. Su caso es el que más se ha complicado, después de que la madre, Faten, haya sido expulsada del programa de acogida.

En su historia se ha involucrado el Justicia de Aragón (el Defensor del Pueblo en la comunidad) que, al carecer de competencias, decidió trasladar las quejas a la Defensoría del Pueblo, “que sí tiene competencias en esta materia”.

Las otras dos firmantes, que prefieren mantenerse en el anonimato, son sirias y llegaron en julio del año pasado a la capital aragonesa desde Líbano. Una formada por matrimonio y cuatro vástagos menores de edad; y la otra por una viuda y cinco hijos –cuatro menores–.

Incumplimientos del protocolo

Una parte importante de las acusaciones se centra en incumplimientos del Sistema de Acogida e Integración para Solicitantes y Beneficiarios de Protección Internacional. Centran su malestar, sobre todo, en la duración de las fases de acogida.

Cuando decidieron enviar la carta, las dos familias sirias acababan de terminar la primera fase del proceso de acogida –de seis meses de duración para familias no vulnerables– en la que habían residido en un Centro de Cruz Roja en la capital aragonesa. La kurdo-iraquí se encontraba en la segunda fase desde el 1 de diciembre de 2016.

Según el protocolo de diciembre de 2016 (MEYSS-SGII, versión 2.0), vigente en el momento de enviar las cartas, la primera fase –en la que residen en un centro de acogida– tiene una duración general de seis meses y de nueve para los vulnerables.

La segunda –llamada de integración y en la que viven en un piso– es de otros seis meses en general y 11 para las personas "vulnerables". La tercera, la de autonomía, dura seis meses la general y cuatro para vulnerables. De este modo, se completa un circuito de 24 mensualidades en el caso de los vulnerables, en el que se incluyen familias con hijos menores, mujeres embarazadas, personas con diversidad funcional, etc.

De las familias firmantes, una es monoparental con cuatro hijos menores a su cargo y otra tiene un miembro con una “importante discapacidad física”. Entran, por tanto, teóricamente, dentro de los casos de especial vulnerabilidad según el artículo 46.1 de la Ley 12/2009, de 30 de octubre, reguladora del derecho de asilo y de la protección subsidiaria. Las familias denuncian que siempre les dicen que no estarán más de seis meses por fase.

La dotación para atención a las necesidades básicas, según el protocolo, es de 792 euros al mes para unidades de convivencia compuestas por 5 o más personas –todas las familias firmantes lo cumplen–. El texto normativo establece, además, que esta ayuda es incompatible con las de transporte, vestuario y ocio, salvo cuando se requiera “por razones de extrema vulnerabilidad”. Las familias argumentan que deberían estar consideradas en ese apartado y, por tanto, que han de ser receptoras de las prestaciones por estos conceptos.

Los refugiados continúan su denuncia al referirse a las ayudas transversales, que afectan a las tres fases de acogida. Señalan que no reciben tratamiento psicológico, ni los 400 euros destinados a ayudas bucodentales, o los 200 euros de subvención destinada a comprar gafas de ver en el caso de necesitarlas, ambas ayudas están contempladas dentro de las medidas sanitarias del SGII.

La versión de Cruz Roja se opone a lo expuesto por las familias. Cristina Domínguez, del programa de Refugiados de Cruz Roja, afirma que, en casos acreditados de vulnerabilidad, "siempre se ha solicitado prórroga de estancia en centro, de hecho, la mayoría de las familias la están recibiendo". Destaca que, "en algunos casos concretos, fueron los propios interesados quienes no quisieron acogerse a prórroga de estancia en centro".

Respecto a las ayudas, explica que l as previstas en el programa "se conceden a criterio de la entidad, tras una valoración individualizada de cada caso". En todo momento, dice, se ha seguido el protocolo de actuación que marca "y los usuarios no solo han recibido todas las prestaciones y ayudas que marcan los manuales sino que, en aquellos casos en que no cumplían con los requisitos, eran incompatibles, o se trataba de necesidades urgentes que no podían esperar a tener la preceptiva autorización, Cruz Roja ha asumido el coste con fondos propios".

Todas las ayudas, concluye, "se encuentran debidamente registradas y cuentan con los correspondientes documentos justificativos que se presentan al Ministerio para su control y seguimiento periódico".

Material escolar

Uno de los puntos en los que hacen más hincapié tiene que ver con las ayudas en el campo de la educación. Indican que no les dan dinero para material escolar, comedor escolar, guardería para menores o actividades extraescolares. Las familias aseguran que los niños han acudido sin libros al colegio durante mucho tiempo.

Un funcionario del Gobierno de Aragón encargado de la escolarización de refugiados –que prefiere no desvelar su identidad– confirma a eldiario.es que, en el caso de Faten, a finales de febrero el hijo tenía los libros del anterior centro escolar y su hermana, unos que le había proporcionado el propio colegio. Es decir, Cruz Roja no había cumplido con su obligación.

Comenta también el funcionario que, desde el primer momento, comprobó que la entidad hacía “oídos sordos” al protocolo interno firmado por las entidades de acogida y el Gobierno de Aragón. Al solicitar información a la organización sobre la escolarización de los niños, asegura que había “un hermetismo total y no se la facilitaban”.

Según describe, cuando en una reunión entre el colegio y las familias –con él presente– aparecían miembros de Cruz Roja, “notaba la incomodidad por parte de la familia, se ponían tensos e incluso llegaron a pedirme que no avisara a Cruz Roja de estos encuentros para que no estuvieran presentes”.

"Si no te gusta, vete a tu país"

Buena parte de la carta la ocupa el relato del día a día. Desde que llegaron, alegan, reciben “constantes desprecios, gritos, información distorsionada y engañosa, amenazas de ser devueltos a los campos si no obedecemos y todo tipo de maltratos psicológicos por parte de los trabajadores de Cruz Roja y por miembros de la directiva y coordinación de la entidad”.

Señalan, por ejemplo, que todos los documentos que firman –excepto el contrato social– están en español y les dicen cosas como “si no lo firmas, te echamos del programa” o “si no te gusta esto, vete a tu país”. Se quejan también de que la traductora contratada por la entidad solo traduce “en contadas ocasiones” y que han comprobado “que muchas veces lo hace de manera incorrecta, omitiendo deliberadamente parte de lo que queremos expresar”.

La mera insinuación de volver al horror vivido, explican, les produce “terror” y acaban firmando todo “sin saber realmente lo que es”. La barrera del idioma es un muro difícilmente soslayable sin la ayuda precisa: “Después de seis meses en España ya deberíais hablar y entender bien el español”, aseguran que les dicen.

La alimentación es otro de los asuntos que genera problemas. Entre los residentes en el centro hay una menor diabética "que no recibe una dieta diferente" y, cuando la reclama, la respuesta es "come menos cantidad y así te sentará mejor”.

Desde Cruz Roja aseguran que no es cierto. José Javier Sánchez, subdirector de Cruz Roja para Migraciones, afirmó a este medio que se han preocupado de que vaya al hospital y de que tenga un certificado médico: “En cuanto llegan a Barajas tenemos un equipo médico por si hay alguien con mareos, imagínate cuando llega alguien con diabetes a nuestro centro”, explica.

Se muestran molestos los refugiados por la rigidez de los horarios de la cocina, “hasta el punto de que si un menor ha pasado mala noche con fiebre y se ha levantado de la cama más tarde, fuera ya del horario de desayuno, no le han dado nada para ingerir hasta la hora establecida para comer, transcurriendo más de 16 horas”.

Explican que tienen miedo a hablar con las personas de Cruz Roja, y se ven obligados a informarse de sus derechos a través de gente ajena a la entidad. Voluntarios y voluntarias de las que destacan su colaboración y agradecen su ayuda.

En la organización dicen que las acusaciones son falsas y “completamente infundadas". Sánchez señala que sus equipos “pueden tener errores, pero, desde luego, no andan amenazando a la gente para echarlos. Ni en Zaragoza ni en ningún sitio”. Respecto a que estas personas tengan temor a desvelar su identidad y a hablar con los miembros de la organización, resalta que, “afortunadamente, es todo lo contrario, ellos tienen toda la tranquilidad para hablar con nuestros equipos y solicitar lo que precisen”.

Sánchez sostiene que estas denuncias “pueden responder a una estrategia para conseguir algo que necesiten, y que nosotros no estemos en situación de darles porque el programa tiene sus límites”.

Cruz Roja y Gobierno de España

Sánchez repite como argumento básico que estas personas llegan “de no tener absolutamente nada a un país en el que van a recibir ayuda, y, quizás, tienen unas exigencias muy altas, más de lo que cabría esperar. Nuestro equipo de intervención social y de atención psicológica trabaja mucho con ellos en ese aspecto”.

Sus trabajadores y trabajadoras, dice, tienen mucha experiencia, “si no han trabajado con este colectivo lo han hecho con personas sin hogar o con problemas de drogadicción”. Y repite que puede que estas personas “lleguen con una idea equivocada y con unas expectativas que no son las que después pueden tener”.

A este respecto, Cristina Domínguez, del programa de Refugiados de Cruz Roja, apunta que "todas las personas atendidas pueden presentar cualquier reclamación al Ministerio" y que nunca han recibido "ningún cuestionamiento o indicación por parte de la Secretaría General de Migraciones".

El pasado 12 de abril, el Gobierno de España respondió a la carta enviada por las familias. En este documento, remitido desde la Subdirección General de Integración de los Inmigrantes, se dice que las prestaciones “no se tramitan directamente por esta Subdirección, siendo las entidades que gestionan el programa quienes evalúan y valoran las circunstancias de cada situación, adaptando la intervención a las necesidades que se presentan”.

En el caso de las familias firmantes, continua la respuesta del Ejecutivo estatal, “Cruz Roja ha remitido un informe detallando las actuaciones que se han desarrollado (…) así como las ayudas que se les han facilitado y por qué cuantías, pudiendo comprobar desde aquí que se adecuan a lo previsto en el Programa”.

Recuerdan, para terminar, que la firma del contrato de participación en el programa de acogida “lleva aparejada la adquisición de una serie de compromisos y deberes por parte de las personas participantes tales como “la implicación en el itinerario determinado por la entidad de referencia, el respeto a las normas de convivencia de los dispositivos de acogida y la actitud de colaboración y respeto hacia los profesionales de apoyo”.

El resto de instituciones

Los acogidos han tenido contacto, del mismo modo, con el Gobierno de Aragón, en concreto con la directora general de Igualdad y Familia, Teresa Sevillano, con la que se reunieron el 15 de marzo; y con el Ayuntamiento de Zaragoza –la vicealcaldesa, Luisa Broto, les recibió también el pasado marzo–.

Ambos ejecutivos, preguntados por eldiario.es, apuntan que es un caso que está fuera de sus competencias, ya que es el Gobierno de España el que decidió qué entidades se encargarían de la acogida. Apuntan desde la Administración autonómica, no obstante, que sí ha habido reuniones con la entidad para tratar la cuestión.

En el Consistorio recuerdan que el alcalde de la ciudad, Pedro Santisteve, pidió a Mariano Rajoy, junto a los alcaldes de Madrid, Barcelona, Valencia y A Coruña, que las entidades locales puedan gestionar la acogida de refugiados y asegurar el cumplimiento de las cuotas de reubicación firmadas por el Estado español. En una reunión mantenida el pasado mes de junio entre Luisa Broto y la secretaria general de Inmigración y Emigración, Marina del Corral, reiteró esta solicitud reclamando la creación de una cuarta fase en el programa de acogida de la que se harían cargo los municipios.

La otra institución que tuvo conocimiento de los hechos fue el Justicia de Aragón. Desde ella comentan que han pedido información al Gobierno de Aragón y a Cruz Roja, que están recabando informes, “y que la institución siempre estará vigilante para que se reconozcan los derechos y se cumplan los protocolos de acogida”.

El Diario

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La primera soberanía

16 July, 2017 - 23:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

Expulsados varios pasajeros de un vuelo de Barcelona a Senegal que protestaron por una deportación

16 July, 2017 - 23:00

Un grupo de pasajeros ha protestado ante el estado de ansiedad que mostraba la persona esposada y deportada y eso les ha valido la expulsión del vuelo y la denegación de embarque en el siguiente.

Finalmente, el ciudadano de origen senegalés ha sido deportado y el vuelo ha salido con varias horas de retraso.

Angy Galvín / EFE

Un grupo de pasajeros impidió este sábado la salida de un avión desde Barcelona a Dakar al levantarse de sus asientos en protesta por la expulsión de un ciudadano senegalés que estaba en el aparato. El avión, de la aerolínea española Vueling, pudo salir hacia la capital senegalesa unas horas después, después de que agentes de la Guardia Civil se personaran en el aparato.

El joven estaba esposado por las muñecas y escoltado por la policía y, según el abogado Andrés García Berrio, los testigos aseguran que "estaba quejándose, dando señales de que no quería ser deportado". Ante esta situación, entre una veintena y una treintena de personas pidieron explicaciones a la compañía aérea y manifestaron su malestar de forma espontánea, según indican los propios pasajeros. Ante la negativa del piloto a renunciar al inmigrante sin papeles, se decidió bajar a todos los pasajeros. La Guardia Civil procedió a identificar a al menos 11 personas, a las cuales la compañía denegó posteriormente embarque. Según los desalojados, se les se les ha acusado de infringir la Ley 21/2013 de seguridad aérea, pero la compañía dice que no será hasta el lunes cuando los servicios jurídicos tomen una decisión.

El hombre estaba siendo obligado a regresar a su país de origen después de haber intentado entrar en España aunque no tenía permisos de residencia o trabajo. Fue detectado en el aeropuerto y no se le llegó a permitir la entrada en territorio español. La compañía dice que su condición es de "inadmitido" no de deportado, y que por tanto su condición es diferente.

El vuelo estaba programado a las 16:30h, si bien finalmente ha salido sobre las 19h, con el ciudadano senegalés a bordo. Los afectados aseguran que la compañía ha interpuesto una denuncia en la que les acusaba de "generar peligro para volar". Dependiendo de la gravedad de los hechos, podrían enfrentarse a una multa va desde los 60 a los 45.000 euros –infracción leve–, de los 45.001 a 90.000 euros –infracción grave– y de los 90.001 a 225.000 euros –infracción muy grave–.

El abogado recalca que la reacción de los pasajeros "no ha sido una acción premeditada", sino que simplemente eran personas que "iban a tomar un vuelto a Dakar y han manifestado una reacción espontánea".

Para García Berrio, esta situación demuestra que "hay una gran parte de la ciudadanía que está activa contra la situación injusta de los deportados", al mismo tiempo que pone de relieve "hasta qué punto llega la desproporción" de estas expulsiones.

El Diario

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"Ningún ser humano es ilegal": Protesta en el aeropuerto de Sevilla contra "el negocio de las deportaciones"

16 July, 2017 - 23:00

La caravana 'Abriendo Fronteras' ha llevado a cabo este domingo una "acción reivindicativa y de protesta" en el aeropuerto de Sevilla "contra la deportación" de un migrante senegalés este sábado en un vuelo Barcelona-Dakar y por "detenciones" enmarcadas en ese caso. "Nadie nos informaba, solo oíamos a un hombre gritar", ha dicho un testimonio.

Desde la Caravana han querido también con esta acción "denunciar el negocio que suponen las deportaciones". Así, apuntan que "12 millones de euros es lo que nos cuesta al año el llamado 'servicio de deportaciones' del Estado español a empresas como Barceló, Air Nostrum, Iberia, Air Europa y Swiftair", y "la mayoría de las deportaciones son exprés, en menos de 72 horas, sin posibilidad de defenderse".

Según 'Abriendo Fronteras', "las deportaciones en el año 2016 superaron las 10.000, una cifra superior a la de la llegada de migrantes", y "la mayoría de los vuelos de deportación se hacen en macrovuelos en los que sólo se deporta a migrantes para evitar la resistencia y la solidaridad de la ciudadanía", unos vuelos que "suelen estar compuestos por una mayoría de personal de las fuerzas de seguridad del Estado, lo que genera un escenario de mayor indefensión frente a los abusos policiales, sin testimonios ciudadanos".

Tras apuntar que las "deportaciones" constituyen "una amenaza constante e intencionada a la población migrante, un arma para infundir el miedo e impedir que se organice, defienda sus derechos y denuncie los atropellos y abusos", desde la Caravana 'Abriendo Fronteras' avisan de que "no nos pararán" y "seguiremos denunciando".

En este sentido, condenan "la próxima deportación masiva del próximo 24 de julio a Guinea Conakry", y se solidarizan "con la huelga de hambre que protagonizaron más de 50 personas en el CIE de Barcelona para denunciar esta situación".

Vueling ha puntualizado a este medio que el caso del senegalés era el de inadmitido, ya que nunca llegó a pasar la frontera, por lo que no se puede considerar una deportación.

El Diario

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