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Actualizado: hace 1 hora 58 min

España alcanza máximos históricos en la exportación de armas, en especial a Oriente Medio

fai 2 horas 18 min

Eduardo Echeverri López

Al echar la vista atrás, en 2008, no parecía que la industria de armamento española llegaría a ser algún día lo que es ahora. De 934 millones en exportaciones en material de Defensa ese año, España ha pasado a vender 4.347 millones en 2017 –un incremento del 365%–. Según refleja el último informe del Centre Delàs de Estudios para la Paz, las exportaciones españolas de armamento han alcanzado "máximos históricos".

En concreto, el año pasado se batieron dos récords. Por un lado, el volumen de exportaciones de armamento ha alcanzado el equivalente al PIB de la República de Mauritania –con unos cien millones de euros de sobra–; y por otro, las autorizaciones de exportación se han disparado un 280% respecto al año anterior, por valor de 21.085 millones de euros.

Lo que le preocupa al Centre Delàs, no obstante, es a dónde van estas armas. Después de Europa, su principal destino es Oriente Medio. "Las transferencias más relevantes en términos humanitarios son municiones a Arabia Saudí por valor de 90,12 millones de euros, a Iraq 33,31 millones, a Emiratos Árabes Unidos 27,38 millones y a Qatar por 7,73 millones de euros", recoge el informe.

En total, España vendió al país saudí 288 millones de euros en municiones y explosivos el año pasado. El mismo Estado que se encuentra incluido en la lista negra de Human Rights Watch por sus bombardeos a civiles en Yemen. En noviembre de 2017, el Gobierno español aseguró que no se planteaba dejar de vender armas a Arabia Saudí puesto que tenía un compromiso con Riad de que el material no sería usado en el país vecino.

Otra de las regiones que está recibiendo más armas españolas es Asia, donde se autorizó la venta de material bélico valorado en 488 millones. La organización teme que estos negocios puedan "estar contribuyendo a la gestación de nuevos conflictos armados".

Para el Centre Delàs, la venta de armamento a estos países no sólo es moralmente dudosa, sino que es ilegal. "Estas exportaciones tendrían que ser consideradas ilegales si nos atenemos a la propia legislación española y europea sobre comercio de armas debido a la situación de inestabilidad existente en la región, y en concreto por la influencia regional de países como Arabia Saudí, Omán, Bahréin o Emiratos Árabes Unidos en tanto que dan apoyo a una parte del conflicto en Siria", considera la organización.

En 2017, la Campaña Internacional para la Abolición de las Armas Nucleares recibió el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para la erradicación de las armas atómicas. No obstante la tendencia exportadora de armamento convencional crece en todo el planeta. "A nivel mundial las exportaciones de 2017 fueron un 29% superiores respecto de las de 2008", según el Centre Delàs.

España alcanza máximos históricos en la exportación de armas, en especial a Oriente Medio

Sin embargo, las exportaciones armamentísticas españolas son un 365% superiores a las del 2008. Esto significa que, en tan sólo una década, España ha pasado a ser el séptimo país exportador de armas, detrás de Estados Unidos, Rusia, Alemania, Francia, China y Reino Unido.

Fuente: https://www.infolibre.es/noticias/m...

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Censura

fai 2 horas 18 min

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La guerra, en la base del estado de bienestar

fai 2 horas 18 min

...puede ser conveniente reflexionar sobre el llamado “milagro económico” de la Alemania de postgerra, milagro solamente si se le considera un anticuado marco de referencia. El ejemplo alemán muestra claramente que bajo condiciones modernas la expropiación del pueblo, la destrucción de objetos y la devastación de ciudades pasan a ser un radical estimulante para un proceso no de simple recuperación, sino de más rápida y eficaz acumulación de riqueza, con tal que el país sea lo bastante moderno para responder en terminos del proceso de producción.

En Alemania, la destrucción completa ocupó el lugar del implacable proceso de depreciación de todas las cosas mundanas, que es la marca de contraste de la economía de derroche en la que vivimos. El resultado es casi el mismo: un alza de la prosperidad que, como ilustra la Alemania de postguerra, no se alimenta de la abundancia de bienes materiales o de algo estable y dado, sino del propio proceso de producción y consumo.

Bajo las condiciones modernas, la conservación, no la destrucción, significa ruina debido a que la misma duración de los objetos conservados es el mayor impedimento para el proceso de renovación, cuyo constante aumento de velocidad es la única constancia que deja dondequiera que se apodera (3).

Nota 3: La razón que se da con más frecuencia sobre la sorprendente recuperación de Alemania -que no tuvo que soportar la carga de un presupuesto militar- no es convincente por dos razones: primera, Alemania hubo de pagar durante años los gastos de ocupación, que ascendían a una suma casi igual a la de un presupuesto militar completo, y segunda, en otras economías se considera la producción de material bélico como el factor más importante de la prosperidad de postguerra. Más aún, mi criterio lo confirma también el corriente y asombroso fenómeno de ver la estrecha relación de la prosperidad con la “inútil” producción de medios de destrucción o -y este es el caso mas común- para destruirlos porque pronto se quedan anticuados.

Hannah Arendt
“La Condición Humana”
Paidós, Barcelona, 1993.“”

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Feminismo "reformista", el aliado de moda del capitalismo

18 July, 2018 - 00:00

"Para recuperar la mejor tradición de huelgas con protagonismo de las mujeres volvamos a leer a Rosa Luxemburgo"

Por INÉS TORRES / ESPINETA AMB CARAGOLINS-.

Este pasado 8 de marzo por primera vez se convocaba en todo el territorio español una huelga poco convencional. La convocaba, decían los medios de forma poco clara, “el movimiento feminista” coordinado en una plataforma donde colaboran mano a mano desde organizaciones feministas más o menos institucionalizadas, a sindicatos alternativos, organizaciones independentistas, partidos políticos, sindicatos pactistas, etc. Es decir organizaciones provenientes de un amplio espectro ideológico, que solemos encontrarnos una frente a otra, más que reunidas en un frente común.

La propuesta política que ha unido a organizaciones que suelen defender posiciones antagonistas e intercambiar duros ataques en público nace en realidad como Vaga de Totes en el otoño en 2014 en Barcelona, con el objetivo de convocar una huelga feminista el 8 de marzo del año siguiente y de mantener esta convocatoria de forma continuada. Según argumentan en su manifiesto (la negrita es nuestra):

“Davant les diferents mesures i polítiques legals, socials i econòmiques que atempten de forma cada vegada més greu contra els nostres drets, la nostra dignitat i la nostra llibertat, les dones volem reapropiar-nos de la vaga com a eina de lluita, tot recuperant la tradició de les dones que han jugat papers claus en vagues i revoltes històriques. Què vol dir que ens volem reapropiar de la vaga com a eina combativa? Vol dir, en primer lloc, que el format de les vagues generals dels darrers anys no ens serveix, atès que es limita a interpel·lar a un treballador assalariat immers en el mercat laboral reconegut, tot excloent a moltes persones i a molts treballs. Per això ens plantegem la necessitat de convocar una vaga que visibilitzi específicament les condicions de desigualtat en què ens trobem les dones (…) ” [1]

Si el problema son las huelgas tal y como se han encarado los ultimos años, cabe preguntarse de donde surge pensar que la solución sea convocar sólo a la mitad de la población y no intentar plantearse la razón de esa degeneración de la huelga. Si se trata de recuperar la mejor tradición de huelga donde las mujeres han desempeñado roles clave, vemos al leer a Rosa Luxemburgo, mujer por cierto y revolucionaria, que jamás defiende convocar sólo a los trabajadores asalariados, hombres y mujeres por cierto, sino a toda la clase trabajadora. En su libro Huelga de masas, partido y sindicato dice textualmente, describiendo lo sucedido en Kiev durante la ola de huelgas de 1905:

“A la noche dos delegados de los ferroviarios son detenidos; los huelguistas reclaman su inmediata libertad; ante la negativa que se les opone deciden impedir que los trenes salgan de la ciudad. En la estación todos los huelguistas con sus mujeres y sus hijos se apostan sobre los rieles como una verdadera marea humana. Se amenaza con abrir fuego sobre ellos. Los obreros desnudan sus pechos gritando: «¡Tiren!» Se tira sobre la multitud, hay de treinta a cuarenta muertos, entre los cuales se cuentan mujeres y niños.” [2]

Las huelgas tal y como las planteaban las organizaciones revolucionarias poco tenían que ver con estas huelgas generales que no sirven para nada a las que nos tienen acostumbrados las diversas burocracias sindicales. Tanto en las grandes huelgas de 1905 en Rusia como en la de Haymarket había mujeres tanto en la organización como participando en ellas. Citamos sólo a una gran organizadora y revolucionaria anarquista, mujer, negra, absolutamente desconocida Lucy Parsons, también esposa de uno de los mártires de Chicago [3]. Según este planteamiento, ninguna huelga puede ser efectiva sin una organización total de las y los trabajadores, ocupándose todos de los niños y las personas que necesitan cuidados, recogiendo y distribuyendo para la caja de resistencia y en general organizando la supervivencia. Porque el objetivo primordial es dañar económicamente, de forma muy concreta al Capital. La lucha por los derechos de las mujeres trabajadoras esta intrínsicamente vinculada a la de sus compañeros de clase, contra la patronal y el Estado y por su completa destrucción.

La idea de hacer una huelga simbólica, para “visibilizar” parece original, pero es relativamente vieja. La primera huelga feminista fue convocada como tal el 26 de agosto de 1970 (en el cincuenta aniversario de la aprobación de la 19 Enmienda que daba el voto a las mujeres en EEUU) por la Organización Nacional para las Mujeres (NOW). Se llamaba a las mujeres a dejar de limpiar y cocinar durante esa jornada como una forma de protestar para denunciar el trabajo doméstico femenino. La idea se atribuye a la histórica fundadora de NOW, Betty Friedan [4], autora de un libro “La mística de la feminidad”, que plantea como causa del malestar de las mujeres el hecho de estar reducidas a ser amas de casa, realidad que sólo se aplicaba a las mujeres blancas de clases más acomodadas que podían permitirse no salir a trabajar. No se sabe cuantas mujeres hicieron huelga ese día, pero la marcha de unas 50.000 mujeres en Nueva York y otros actos en otras ciudades norteamericanas supuso una llamada de atención a los poderes públicos y fue ampliamente recogida por los medios. Los organizadores establecieron tres reivindicaciones para ese día de lucha: derecho al aborto gratuito, igualdad de oportunidades en el acceso al mundo laboral y a la educación y guarderías públicas abiertas 24 horas al día [5].

Margarita Álvarez, directora de Marketing y Comunicación de la empresa de trabajo temporal Adecco y representante del "feminismo" abiertamente procapitalista

50 años después, al preguntarle sobre si la huelga del 8 de marzo había sido un éxito, la Portavoz de la Plataforma Feminista Galega afirmaba que “El éxito no vamos a poder contabilizarlo igual que siempre. No es un movimiento sindical, no somos piquetes al uso porque esto no es solo una huelga laboral. Es un proceso a largo plazo, una carrera de fondo que no se podrá evaluar al día siguiente” [6]. Quizás no podemos evaluar el efecto de esa estrategia de visibilización, pero si podemos valorar el de la huelga por la igualdad del año 1970, ya que compartían objetivos, planteamiento y métodos. En su momento, la movilización puso al movimiento feminista en el mapa, 3 de cada 4 adultos se enteraron de lo que era el movimiento de liberación de la mujer gracias a esa protesta y la afiliación de NOW aumento en un 50% según la revista TIME. La propuesta de NOW (organización íntimamente infiltrada por la CIA y la rama más conservadora del movimiento [7]) era la política de lobbying, la integración de la mujer en un sistema que no tenía que ser destruido, sino meramente reformado. 50 años después, ni el aborto es libre ni es mucho menos gratuito, ni hay igualdad de oportunidades ni hay guarderías en EEUU. Ahora, el acto hizo hegemónica al ala más reformista del feminismo y su visión de la lucha.

La huelga feminista de este año tiene su referente más cercano en la del año pasado, convocada en 50 países de todo el mundo y auspiciada por nombres honorables del universo progresista intelectual internacional como Nancy Fraser o Cinzia Arruzza. Este movimiento proviene a su vez de la Marcha de las Mujeres de enero de ese mismo año, protesta esencialmente demócrata y anti-Trump, que tuvo lugar el día siguiente de su proclamación como presidente de EEUU [8]. No nos engañamos, Trump es uno de los políticos más abierta y despreocupadamente misógino. Pero, ¿cuál no lo es? Si se defienden políticas que atacan los derechos de las mujeres trabajadoras ¿acaso no son machistas, aunque cuiden su lenguaje, aunque sean incluso, como Hillary Clinton, mujeres? Esta tendencia es visible también en nuestro país.

[

A la izquierda algunas de las casi 146 trabajadoras en huelga que murieron quemadas en una fábrica de Estados Unidos en 1911, después de que los propietarios las encerraran en sus instalaciones. A la derecha, Marta Ortega, la heredera de la multinacional Inditex, que obtiene multimillonarios beneficios gracias a la superexplotación de mujeres del llamado "Tercer Mundo" en condiciones de semiesclavitud y que, ¿paradójicamente?, el pasado 8 de marzo manifestó "su apoyo" a la Huelga Feminista celebrada en el Estado español.

Si en EEUU referentes de la talla de Angela Davis pidieron el voto para Hillary Clinton [9], en nuestro país la indignación por el tema de La Manada se está canalizando hacia las instituciones en una campaña que acabará capitalizando electoralmente el PSOE [10]. Hablando de callejones sin salida…

¿Qué ha pasado para que el grueso del movimiento feminista utilice herramientas “simbólicas” mientras corre detrás de las reivindicaciones de la burguesía, defendiendo mayor rigor en la aplicación de leyes represivas y aumento de penas de cárcel, la mercantilización de cada vez más sectores de nuestra vida, la mayor intervención estatal, la educación como respuesta a todos los males y reniega de la organización de clase, trabajadores y trabajadoras juntos en la defensa de sus intereses?

Intentaremos dar respuesta a estas preguntas en la segunda parte de este artículo.

Título original: "[Feminismo] Reflexiones para después de una huelga. Parte 1"

Notas y referencias bibliográficas:

https://vagadetotes.wordpress.com/m... ?

https://matxingunea.org/media/pdf/R... ?

http://www.laizquierdadiario.com/Lu... ?

https://www.nwhm.org/articles/women... ?

http://time.com/4008060/women-strik... ?

https://www.elsaltodiario.com/huelg... ?

http://www.chicagotribune.com/news/... ?

https://elpais.com/internacional/20... ?

http://atlantablackstar.com/2016/10... ?

https://plataforma7n.wordpress.com/... ?

Fuente: http://canarias-semanal.org/not/230...

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Federico García Lorca: "La casa de Bernarda Alba"

18 July, 2018 - 00:00

Idioma original: castellano
Año de publicación: 1945
Valoración: Imprescindible

El 5 de junio se cumplieron 120 años del nacimiento de uno de nuestros grandes dramaturgos y poetas: Federico García Lorca. Y como en ULAD teníamos previstas las reseñas de algunas de sus obras más relevantes, hemos decidido publicarlas correlativamente a modo de mini-monográfico. Así que abróchense los cinturones que tanto hoy como mañana nos adentramos en la visión lorquiana del fenómeno andaluz (*).

La casa de Bernarda Alba es la última obra que nos dejó este maravilloso autor y también la que hubiera podido iniciar una nueva etapa de madurez y depuración lírica de no haber sido fusilado —por sus ideas— durante la Guerra Civil Española. La obra, cuyo subtítulo es «Drama de mujeres en los pueblos de España», es todo un ejercicio de estilo sobre el retrato certero de la sociedad rural del sur.

Resumen resumido: Bernarda Alba y sus cinco hijas regresan del funeral del padre tras el que la matriarca impone un encierro de luto riguroso de ocho años. La petición de la mano de la hija mayor —la ya ajada Angustias— por parte del joven y atractivo Pepe el Romano actuará como un revulsivo en los anhelos y emociones reprimidas de las cinco jóvenes mujeres.

Basándome en mi experiencia como lectora, puedo asegurar que pocas veces ochenta míseras páginas alcanzan tantísima intensidad. Un estilo sin ornamentos y un conflicto universal perfectamente definido hacen que la tensión vaya in crescendo sin dar apenas tregua. Lorca tiene el control absoluto de la narración sin dejar nada al azar; todos los elementos, absolutamente todos, contribuyen a esa tensión:

La atmósfera; el encierro físico y todos los elementos que lo acompañan simbolizan y enfatizan la cerrazón emocional y psicológica.

La simbología a partir de metáforas, detalles, contrastes, recordatorios… como la presencia continua de los colores blanco y el negro sugiriendo una pugna invisible y subyacente (paredes blancas, mantillas negras, caballo blanco, abanico negro o el vestido verde de la joven Adela —¿brote verde?— que deberá ser teñido de negro para el luto).

Los diálogos y comentarios, lacónicos, secos… no hay disertaciones ni monólogos, solo acción pura y dura.

El papel que desempeña Pepe el Romano, que —en lo que me parece un grandísimo acierto— no aparece físicamente en escena. El hecho de su sola existencia actúa como el revulsivo inevitable.

Lorca era un hombre sensible, cultivado y de mente abierta, por lo que esa mirada cruda y despiadada sobre una realidad que conoce bien no es gratuita sino que es una mirada de denuncia hacia una sociedad machista —en la que, irónicamente, las primeras machistas son las propias mujeres—, así como hacia la cerrazón mental y la hipocresía generalizada. En relación a esto último, Lorca encuadra muy bien y desde el principio el conflicto de la obra: el individuo contra la sociedad; y utiliza ese conflicto para evidenciar cómo las comunidades pequeñas, cerradas y endogámicas aprisionan la libertad de los individuos bajo la feroz mirada de una colectividad que juzga sin compasión a falta de otros esparcimientos. Todos son víctimas del sistema viciado y enfermizo al que contribuyen y ello se refleja continuamente en la obra. Uno de tantos ejemplos es la conversación fortuita, que tiene Bernarda con una criada cuando esta le dice que su madre (la senil María Josefa) se ha escapado de su habitación y está rondando por el patio:

Bernarda: Ve con ella y ten cuidado que no se acerque al pozo.

Criada: No tengas miedo que se tire.

Bernarda: No es por eso… pero desde aquel sitio las vecinas pueden verla desde su ventana.

En esta obra coral los personajes pivotan en un sistema solar regido por Bernarda Alba. Ella está en todas partes incluso cuando no está en escena, personifica la casa y el ahogo que sienten todos los que viven en ella (el título, que bien podría haber sido Bernarda Alba o Las hijas de Bernarda Alba, sin embargo incluye la casa como elemento imprescindible de la acción, como si fuera un reino). Bernarda ejerce un control absoluto sobre sus hijas y lo justifica como el modo de protegerlas de lo que hay ahí afuera pero en realidad es la excusa para que su nombre no resulte manchado. Sin embargo, Bernarda no tiene reparos en mal hablar de cualquiera porque se considera superior a los demás y esa soberbia será su perdición. Por más minuciosa y astuta que sea, la ceguera de su arrogancia no le permitirá darse cuenta de que la sola existencia de un Pepe el Romano puede convertir su casa en una olla a presión a punto de estallar.

Con qué pocos elementos Lorca pone ante nuestros ojos a esta madre-bestia que no muestra ninguna debilidad ni se pierde en matices (blanco o negro):

Mediante la relación con sus hijas, basada en la dominación y el miedo: «Magdalena, no llores; si quieres llorar te metes debajo de la cama. ¿Me has oído?»

Mediante la relación con su madre, María Josefa. Una mujer con un temperamento muy distinto y que no queda claro si ha enloquecido por la edad o por las privaciones a las que ha sido sometida. De los reproches de María Josefa deducimos que Bernarda ha tenido ese temperamento desde la cuna, por lo que no es consecuencia de ninguna vivencia traumática que sirva para establecer un mínimo vínculo de empatía con el lector. Bernarda nunca ha sido joven.

La relación con la Poncia, el ama de llaves, tal vez la más compleja y que más margen de interpretación ha dado. La Poncia aporta la visión sensata que el lector necesita escuchar aunque su lealtad hacia Bernarda no esté demasiado clara. Ella es la única que puede decirle según qué cosas a la matriarca aunque tenga que pagarlo escuchando sus agrias réplicas.

Los gestos y expresiones de Bernarda no hacen más que redundar en su dureza y en sus valores: (Refiriéndose a una de sus hijas) «Esa sale a sus tías; blandas y untuosas y que ponían ojos de carnero al piropo de cualquier barberillo (…)»

Pero si el conflicto general es el individuo contra la sociedad, el conflicto particular al que se enfrenta Bernarda es el encarnado por Pepe el Romano, que simboliza la liberación física y sexual. Este conflicto adquiere una dimensión casi abstracta, la pugna entre dos fuerzas opuestas (blanco y negro) entre las que se encuentran las cinco hijas que pasan a convertirse en simples daños colaterales.

Ya para acabar, y con el permiso de los clásicos, si Shakespeare ha sido un magnífico constructor de arquetipos contemporáneos: los amantes (Romeo y Julieta), el loco (Hamlet), el celoso (Othelo)… para el caso de la matriarca, en el sentido más universal y extremo, Bernarda Alba no hay más que una.

(*) Algunos consideran Bodas de sangre, Yerma y La casa de Bernarda Alba como una «trilogía trágica» y otros defienden que la trilogía no llegó a completarse y que La casa de Bernarda Alba forma parte de un ejercicio independiente al que Lorca ya insistió en calificar de drama. Los defensores de esta última postura añaden que las tres obras ilustran lo que se denomina el fenómeno andaluz, una sensibilidad autóctona que no se da con la misma intensidad en otra parte del mundo occidental.

Fuente: https://unlibroaldia.blogspot.com/2...

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Inmigración en EEUU

17 July, 2018 - 00:00

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Thoreau, en su refugio

17 July, 2018 - 00:00

Henry David Thoreau
El Diario (1837-1861) (vols. I y II)
Madrid, Capitán Swing, 2017
Trad. de Ernesto Estrella

Cuando Henry David Thoreau (1817-1862) murió de tuberculosis sin hacer carrera a los cuarenta y cuatro años, este iconoclasta vecino de Concord se había convertido en una suerte de enigma para sus más allegados. ¿Era un inadaptado que había malgastado su vida y su talento de modo improductivo o se trataba, por el contrario, de un visionario que se había despojado de lo superfluo y había dado una lección de integridad a un mundo vulgar y estrecho de miras? Ralph Waldo Emerson, el padre de los Trascendentalistas de Nueva Inglaterra, había estado muy cerca de Thoreau. Habían sido vecinos en Concord, el pueblo de Massachusetts donde también vivían Nathaniel Hawthorne y el pedagogo revolucionario Bronson Alcott, y en aquella especie de Atenas del Nuevo Mundo habían paseado y conversado juntos y habían cultivado una amistad que, aunque no exenta de altibajos, fue crucial para Thoreau. En opinión de muchos, Emerson fue el catalizador en la decisión de Thoreau de escribir un diario, y también quien le prestó un terreno en la orilla septentrional del lago Walden, donde el joven escritor levantó la mítica cabaña, germen de su personal declaración de independencia Walden o la vida en los bosques. En el homenaje fúnebre que le rindió Emerson, sin embargo, el filósofo trascendentalista compuso un retrato algo ambiguo de Thoreau. Un hombre de talento excepcional que se había graduado en Harvard sin pena ni gloria; un heterodoxo de la literatura que nunca había alcanzado distinción alguna; un protestante a ultranza que jamás siguió los caminos preestablecidos: nunca se casó; no votó jamás y se negó a pagar impuestos estatales, y nunca fue a la iglesia. Admirador de los indios y defensor de los esclavos, explicó Emerson, con sus convecinos solía hablar de manera punzante, argumentativa, como un Sócrates de Massachusetts en su estilo más erístico. Siempre a contracorriente, se lamentó, pudo haber sido «líder en la construcción de Norteamérica y, en cambio, se conformó con ser cabecilla de una excursión campestre en busca de zarzamoras». Un paladín de la autosuficiencia, sí, y un genial observador del entorno natural, pero, ¿por qué se había comportado de forma tan extrema? ¿Por qué había sido tan huraño y se había mostrado tan poco interesado en darse a conocer? Y añadió que, a pesar de su trato arisco, al estar en su compañía uno sentía la necesidad imperiosa de conocerlo mejor.

Una forma de penetrar en la intimidad aparentemente inaccesible del hombre extraño de Concord es leyendo las páginas de su diario. Desde los veinte años hasta que ya no pudo sostener la pluma, el autor de Walden fue anotando casi cada día experiencias y reflexiones privadas, como una forma de preservar detalles de cuanto observó en torno suyo. El fruto no fue un dietario en el sentido literal, pues el escritor a menudo redactaba las entradas desde notas de campo, días después, sobre las que volvía al cabo del tiempo para pulir, ampliar o relacionar elementos. Se trata de una obra extensísima de más de catorce volúmenes, sobre la que se han hecho varias ediciones en su país natal: la primera aparecida de manera póstuma en 1906 y, la más reciente, la selección preparada por el escritor Damion Searls para The New York Review of Books en 2009. Es esta última versión la que ha publicado Capitán Swing en España en dos volúmenes, el segundo coincidiendo con el bicentenario del nacimiento del autor. La publicación incluye una introducción a cargo de Damion Searls, un prefacio de John Stilgoe, profesor de estudios medioambientales de la Universidad de Harvard, y unas notas adicionales sobre el texto y la vida de Thoreau. El segundo volumen adjunta una nota del traductor, Ernesto Estrella, donde anuncia al lector que está ante la edición más extensa del Diario de Thoreau que existe en español.

A lo largo de estas páginas cuidadosamente traducidas seguimos a Thoreau en sus incursiones por Concord. Este pensador visionario, defensor de la naturaleza y precursor de los derechos civiles, «viajó mucho en Concord», como irónicamente él mismo decía. Pero en ese deambular constante que realizó en su condición de agrimensor, Thoreau hizo mucho más que establecer las lindes del lugar donde vivía: como una especie de flâneur en la naturaleza, recopiló observaciones increíblemente bellas sobre la vida orgánica; registró todos los acontecimientos, públicos y privados, que fueron presentándosele; detalló los ciclos de las estaciones y sus efectos; observó las reacciones de sus conciudadanos; discurrió sobre el proceso de escritura; acuñó frases célebres y registró sus respuestas ante los acontecimientos que sacudieron la nación en las décadas anteriores a la Guerra de Secesión. Y cuando acabamos de leer este libro tenemos una idea mucho más ajustada del ser ferozmente coherente que fue Thoreau.

El temperamento solitario al que se refiere Emerson emerge a cada paso: «Por la noche fui a una fiesta. No es un buen lugar: treinta o cuarenta personas, casi todo mujeres jóvenes, en un cuarto pequeño y ruidoso. ¿De qué sirve ir a ver gente a quien no se les puede ver y que, por su lado, nunca te ven? Empiezo a sospechar que no es necesario que nos veamos el uno al otro». También el Thoreau austero, casi militar, es detectable: «Sal a caminar durante los días de tormenta o atraviesa los campos y los bosques nevados si quieres mantener tu espíritu alerta. Trata con la naturaleza bruta. Pasa frío, ten hambre, cánsate». Thoreau, observó atinadamente Emerson, era un hombre paradójico: duro y tierno, agreste y exquisito, espiritual y práctico, y esos contrastes dan textura y profundidad a este corpus autobiográfico. Al mismo tiempo, sentimos que el genial Emerson estuvo poco perceptivo al lamentar que Thoreau no alzara el vuelo, pues, como emerge en estas páginas, su proyecto personal era, en realidad, de una radical ambición. Ser un hombre íntegro era la meta, una integridad que implicaba hacer oídos sordos a los cantos de sirena de la fama para volcarse en lo que realmente le era esencial: tener tiempo para disfrutar de la vida al aire libre; tiempo para caminar solo; tiempo para la conversación estimulante; tiempo para leer y reenfocar. No suponía emprender el camino más fácil, pues se daba de bruces con la ética del trabajo protestante y las exigencias de prosperidad económica de la sociedad estadounidense. Pero Thoreau lo tuvo claro: menos es más, viene a decir en Walden; o, como escribe en El Diario: «Una y otra vez me doy cuenta, cuanto más pobre soy, más rico». «Jamás ningún hombre ha valorado tanto el ocio como Thoreau», afirma el crítico Oscar Cargill, y con la lectura de esta obra comprendemos hasta qué punto este autor que apenas se movió de Concord fue quien más lejos llegó: como escribe Juan José Coy en su introducción a Una vida sin principios, fue el más disidente de los protestantes, el más independiente de los independientes, el americano más libre y quizás, a juzgar por el impacto que han tenido sus ideas, el más universal.

Hay muchos temas que se entrelazan en El Diario: la naturaleza, por supuesto, que está siempre en correspondencia con nosotros: «¿No es la enfermedad la regla de la existencia? No hay cúmulo de nenúfares, de los que flotan en el río, que no haya sido atacado por los insectos. Casi todos los árboles y los arbustos tienen excrecencias que, a menudo, pasan por ser su más bello ornamento. [...] Búscame, ahora en mitad del verano, una fruta o una hoja perfectas». O: «Pasa con las hojas igual que con las frutas y con los árboles, los animales y los hombres; cuando están maduros aparecen sus distintos temperamentos». Otro gran tema es Concord, y también el tiempo, que en este caso abarca no sólo los fenómenos atmosféricos, sino también el tiempo que cruza el propio texto. Las décadas que registra esta obra fueron unas de las más agitadas en la historia de la Unión. La guerra entre México y Estados Unidos, la proclamación de la Ley del Esclavo Fugitivo o la progresiva aniquilación de los pueblos indígenas hizo que muchos estadounidenses sintieran que los ideales de la nación habían sido traicionados, y Henry David Thoreau, al igual que muchos compatriotas, no se quedó inactivo. Concord fue sitio de paso en el Underground Railroad, la red clandestina organizada para ayudar a los afroamericanos que escapaban de las plantaciones del sur, y la casa de los Thoreau se convirtió en más de una ocasión en refugio de esclavos perseguidos. «Acabo de poner a un esclavo fugitivo en uno de los trenes que van a Canadá», leemos en una de las entradas. Al tiempo que nos asomamos a un período convulso de la historia de Estados Unidos, sentimos también, como en un palimpsesto, la presencia de un pasado anterior a aquél, que arroja luz sobre el presente, incluido el nuestro. Ya no hay osos, ni linces, ni lobos en los montes de Massachusetts, relata el autor, y en esta naturaleza domesticada la presencia indígena en Musketaquid (el nombre indio de Concord) ha quedado reducida a flechas semienterradas en el paisaje. «Somos lo que vemos», reflexiona Thoreau; o bien: «Los objetos nos quedan ocultos, no porque estén fuera de nuestro campo visual, sino porque no hay intención, en la mente y en el ojo, de dirigirse a ellos», y este diario es, sin duda, una buena escuela para ver y enfocar mejor.

Estos y otros muchos motivos son los que hacen de la lectura de El Diario una experiencia tan rica. Es, comenta Ernesto Estrella, como salir de caminata con Thoreau en un permanente seminario al aire libre. No es un libro para leer de corrido, sino para tener en casa y volver sobre él una y otra vez, como compendio de sabiduría y antídoto contra el consumismo injustificado de la sociedad moderna. Al leerlo entendemos por qué el nombre de Thoreau se alza alto como un faro y por qué sus palabras han saltado la barrera del tiempo, haciendo de él un clásico norteamericano.

Teresa Gómez es catedrática de Filología Inglesa en la Universidad de Alicante. Los últimos libros que ha editado son ¡Zona prohibida! Mary Borden, una enfermera norteamericana en la Gran Guerra (Valencia, Universidad de Valencia, 2011), Mujeres al frente. Testimonios de la Gran Guerra (Madrid, Huerga & Fierro, 2012) y, con Terry Gifford, Women in Transit through Literary Liminal Spaces (Basingstoke, Palgrave Macmillan, 2013).

Fuente: https://www.revistadelibros.com/res...

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Reseña de "Manual de exilio: Cómo aprobar su exilio en treinta y cinco lecciones", de Velibor Čolić

17 July, 2018 - 00:00

Mi padre, que es un señor que literariamente me conoce bien, me ha prestado un libro que me veo obligada a recomendar a todos mis contemporáneos.

"Manual de exilio: Cómo aprobar su exilio en treinta y cinco lecciones" editado por Periférica de Velibor Čolić.

El escritor serbio se alistó en el ejército bosnio, desertó en mayo de 1992 y fue hecho prisionero; sin embargo, logró escapar y solicitó asilo político en Francia, donde reside a día de hoy. Aquí empieza este relato.

En este libro narra su situación como refugiado desde el primer día que llega a Rennes. La humillación sufrida en los centros, en los que se le infantiliza y se minusvalora su situación, el proceso de adaptación a un lugar nuevo pero alque se llega marcado con el estigma de la migración y la pobreza, viendo su personalidad completamente mutilada por la incapacidad de comunicarse en un idioma que desconoce cuando el ya era un escritor consagrado en la antigua Yugoslavia y la reconstrucción de su identidad a lo largo del proceso.

Sin embargo, el relato de su dramática situación no está exento de un fínísimo humor, un elegante sentido del ritmo y de lo poético,una excepcional capacidad de pasar de cero a cien en treinta segundos sin que el lector perciba el cambio de marcha, una perspectiva fascinante en la que a veces ironiza consigo mismo y una reivindicación constante e íntima de su trayectoria literaria personal a través del recuerdo de los libros que le hicieron abrazar la literatura y de la música que lo acompañaba. Una evocación nada idealizada de las tradiciones de su antiguo pais, desaparecido para él y un reflejo de la extrañeza del ojo extranjero en Francia y del ojo que mira al extranjero en Francia.

Este libro, que nace de su diario manuscrito en un cuaderno, no es solo una biografía en la que se concatenan acontecimientos, ni un libro de denuncia al sistema de acogida europeo, no es un ensayo literario al uso ni un ejercicio poético sino una minuciosa autodisección en la que el escritor lucha por reconocerse en una situación en la que, tras haber superado la violencia activa y atroz de una guerra en la que perdió entre otras cosas todos sus manuscritos, su vivienda familiar y muchos amigos, se enfrenta a otro tipo de violencia, invisible, pasiva, pero permanente, asfixiante y de la que , esta vez, no hay salida.

Gloria bendita, una maravilla, vaya. Una obra maestra, un libraco, qué bien escribe este tío, qué fácil lo hace, qué animal literario

La portada muy bien elegida, muestra una frase en francés que os voy a traducir para los que no lo hableis: "Tenez votre droite" que literalmente se traduce como "mántengase a la derecha" pero juega con la polisemia de la palabra "droite". Al igual que en castellano la palabra derecha se refiere tanto a la lateralidad física, como política, pero también implica rectitud (mantente firme) y en masculino hace referencia a los DD.HH. El fino humor de este exsoldado bosnio y trabajador de la palabra nos hace pensar que esa elección no es casual.

Fuente: https://www.facebook.com/Lesclees/p...

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El amianto en la marina de guerra española

16 July, 2018 - 00:00

En la década de los 70, España estaba a la cabeza del mundo en construcción naval.

Fueron decenas de miles los trabajadores empleados en Astilleros. Los más grandes se situaban estratégicamente en Ferrol, Cádiz y Cartagena; los dos primeros, eran de construcción civil y militar, y el de Cartagena, casi exclusivamente militar.

En Cartagena, como industrias contaminantes de amianto, hay que sumar el importante sector petroquímico.

Años de exposición: una magnitud equivocada

Entré a trabajar en el astillero de la empresa Bazán, como electricista, en el año 1970, con 18 años.

En la década de los 70, la carga de trabajo en Cartagena, era enorme. Corbetas para Portugal, Marruecos, y Egipto, remodelación de la 21 escuadrilla, submarinos del tipo Daphne Series 60 y 70, corbetas del tipo Descubierta, reparaciones de la 31 escuadrilla, y de submarinos cedidos por EEUU.

La mayoría de trabajadores hacían jornadas de 12 horas diarias, de lunes a viernes, y los sábados, 4 horas. Se hacían al menos 2 noches al mes.

Entrabas a las 7 de la mañana, un lunes, y salías el martes a las 7 de la tarde; esto hacían 36 horas seguidas respirando amianto.

En ese mismo año, a La Manga (Murcia) llegaban los viernes por la noche, vuelos chárter desde Inglaterra, y regresaban el domingo por la tarde. La jornada de estos trabajadores británicos era de 40 horas semanales; esto se conocía como la “semana inglesa”. Una aspiración, que tardaríamos años en alcanzar.

Así que cuando los expertos hablan de una de las variables para el desarrollo de las patologías por asbesto, como son los “años de exposición”, tendrían que tener en cuenta que en el sector naval, “un año de exposición” de un español, equivaldría, en “horas respirando amianto”, a dos años de un británico.

Realmente no se “trabajaban” las 12 horas diarias, ni toda la noche completa, era de trabajo “efectivo”, pero durante todas esas horas, de día y de noche, despiertos o durmiendo, estaban continuamente respirando amianto, porque no salían del barco.

Era una forma de alineación y de dominación, muy estudiada por el franquismo. Fútbol, toros, y horas extra.

Amianto nuevo y amianto viejo, doble contaminación

En los años 70, Reino Unido, Francia, etc., ya tenían su propia industria naval; nosotros la combinábamos con los barcos cedidos por los EEUU.

Trabajar en la construcción de un buque nuevo, supone trabajar con amianto nuevo, menos friable.

En cambio, en la modernización de la 21 escuadrilla, destructores clase Lepanto, y otros, construidos en plena Segunda Guerra Mundial, obligaba a trabajar con amianto viejo, de más de 30 años, requemado, que era arrancado de cualquier manera, con sierras, cuchillos, y picoletas, que se desmenuzaba y disgregaba, hasta parecer que estaba nevando.

Las maquinas, y las calderas, convertidas en un infierno de amianto, eran ratoneras de muerte. Ese polvo pasaba a herramientas y a cualquier pieza que lleváramos a los talleres.

La ropa de trabajo, llena de polvo de amianto, la sacudíamos en los vestuarios, contaminando todo el local. También hemos llevado la muerte a nuestras casas. Este amianto ya instalado en buques de EEUU, no consta como amianto importado, pero cada buque llevaba entre 15 y 25 toneladas de amianto, tipo amosita. Hemos respirado el amianto viejo, y luego el nuevo. El doble en exposición y el doble en fibras de amianto.

¿Ha fumado? ¿Dónde hizo la mili?

Durante décadas, miles de jóvenes han hecho "la mili" en barcos repletos de amianto; el peligro aumentaba, cuando, en esa época de "mili", ha coincidido con reparaciones o grandes carenas.

Ellos estaban con nosotros, respirando el mismo aire mortal. Eran principalmente catalanes y valencianos. Cuando, en estas regiones, vean a un hombre de más de 60 años, con mesotelioma, o con cáncer pulmonar, al que no se le conozca trabajo de exposición, o que nunca ha fumado, y no encuentren explicación a su etiología, pregunten donde hizo "la mili".

No solo amianto, pulmones atacados por múltiples agentes, en los astilleros

En construcción naval, no solamente hemos estado expuestos al amianto, sino que también a otros cancerígenos: Humos de soldadura de hierro, de aluminio, oxicorte, galvanizados, niquelados, vapores de pintura, colas y pegamentos, tetracloruro, tricloroetileno, ácidos nítrico, sulfúrico, amoniaco, saf sol (limpiador y desengrasante), etc.

La continua agresión a los pulmones, de estos carcinógenos, es una de las causas, de más canceres pulmonares, en astilleros, que en fibrocemento.

Por ejemplo, en Cerdanyola, con exposición exclusiva al amianto, la ratio es 1 meso /1ca, mientras que en astilleros es de 1meso/4-7 cánceres pulmonares. Como hay aproximadamente los mismos fumadores en fibrocemento, que en astilleros, esto demuestra la mayor sinergia de gases tóxicos, desencadenantes de canceres pulmonares en esta última actividad laboral.

Cartagena supera, en muertes de hombres por mesoteliomas, a Cádiz y a Ferrol, y en mujeres, supera a la suma de ambas.

Esto nunca ha preocupado al equipo de neumología, que no encuentran relación de los mesoteliomas femeninos con el amianto. Ningún caso ha llegado a los Tribunales.

La empresa jamás nos dio equipos de protección, ni nos avisó del peligro.

Cartagena tiene hoy día el mayor número de muertes por mesoteliomas de España, con relación a su población.

Curiosamente, somos donde menos muertes por amianto se reconocen judicialmente.

Los culpables de esta situación, viven en Cartagena, como gente honorable. Espero que algún día, más pronto que tarde, se llegue a desentrañar la conspiración de silencio de nuestra torturada ciudad. Nadie comprenderá cómo se ha llegado a soportar tanta infamia.

Ricardo Torregrosa Marín es presidente de APENA

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php...

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Torturar en España sale gratis

16 July, 2018 - 00:00

El último caso en el tiempo con sentencia en firme de la justicia española por torturas en Euskadi fue, precisamente, la que condenó al actual jefe de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, Manuel Sánchez Corbí. El teniente coronel fue condenado el 7 de noviembre de 1997 por la Audiencia de Vizcaya a cuatro años de prisión y seis de inhabilitación por torturar al etarra Kepa Urra en un descampado en 1992. El Supremo le redujo posteriormente la condena a un año de prisión aunque mantuvo la inhabilitación por seis años. Apenas un año, en 1999, después el Gobierno de Aznar le indultó.

El guardia civil Corbi continuó, no obstante, su imparable ascenso hasta coronel jefe de la UCO. Nunca pagó por violar los derechos fundamentales de un detenido. Muy al contrario, fue promocionado… y galardonado. El Estado francés, de hecho, le entregó en 2015 su más alta condecoración, la Legión de Honor. La impunidad de Corbi llega al punto de que hoy día concede entrevistas a diferentes medios de comunicación en las que presume de la lucha antiterrorista y, curiosamente, nadie le pregunta por esa condena por la que fue indultado.

No ha habido más condenas en firme por nuestros tribunales por torturas en Euskadi en el marco de la lucha antiterrorista. Es decir, en la práctica, la última vez que se torturó fue en 1992. Eso sí, entre tanto hubo muchos indultos. El Partido Popular y el Partido Socialista indultaron a al menos 39 policías, mossos y guardias civiles condenados por torturas desde el año 1991, tal y como recogimos en esta información de Público. También hubo hasta 9 condenas del propio Tribunal Europeo de Derechos Humanos a España por no investigar las denuncias de torturas. Nueve. Se dice pronto. ¿Os acordáis del caso del periodista Martxelo Otamendi?

Hasta que el martes el TEDH fue un poco más lejos y acreditó que la Guardia Civil infligió un trato inhumano y degradante a dos detenidos, que posteriormente fueron condenados por terrorismo. Por aquellos hechos hubo cuatro guardias civiles condenados por la Audiencia Provincial de Gipuzkoa por torturas graves. El Supremo dudó del trabajo de la Audiencia y absolvió a los guardias y el Constitucional ni siquiera dio amparo a los recursos de Igor Portu y Mattin Sarasola.

El tema se acababa ahí en las estructuras españolas. Al fin y al cabo, los torturados eran dos etarras. Como si su condición de condenados por terrorismo les despojara de sus derechos más fundamentales. O como si este país no supiera ya lo que es que unos guardias civiles confundan a jóvenes inocentes con sospechosos miembros de ETA y los torture hasta la muerte.

Pero la relevancia de la sentencia del TEDH es aún mayor que la confirmación de que en España se ha infligido trato degradante a dos prisioneros y, además, no se han investigado suficientemente sus denuncias. El Tribunal enmienda la plana al Supremo, como bien explica en este artículo de recomendable lectura la periodista Elisa Beni.

No obstante, lo más grave del asunto aún está por llegar. Se trata de la ausencia absoluta de asunción de responsabilidades por todas y cada una de las partes implicadas en este asunto. El ministro de Interior de aquel entonces, Alfredo Pérez Rubalcaba, guarda silencio. Nada que aportar. Del mismo modo que el ministro del Interior actual, Juan Ignacio Zoido. Es más, este periódico contactó el miércoles con Interior para conocer su valoración de la sentencia y si piensa tomar medidas disciplinarias contra los cuatro agentes que fueron condenados por la Audiencia Provincial de Gipuzkoa por torturas graves. Cero respuesta.

Nos gustaría saber si los cuatro agentes que fueron condenados por la Audiencia Provincial de Gipuzkoa por torturas y absueltos por el Supremo en una sentencia ahora desechada por el TEDH siguen trabajando con el objetivo de defender nuestros derechos fundamentales. Esto es, nos gustaría saber si los agentes Juan Jesús Casas García, José Manuel Escamilla Martín, Sergio García Andrade Macdonal y Sergio Martínez Tomé siguen teniendo el deber y la responsabilidad de velar por nuestra seguridad. Para el ministro del Interior debe ser demasiado querer saber si la violación fragante del artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos ha tenido alguna repercusión en las carreras carreras de estos guardias civiles.

También debería explicar muchas más cosas el ministro de Justicia, Rafael Catalá. En primer lugar, debería explicarnos cómo es posible que el Supremo anulara una sentencia por torturas cuando el TEDH, con las mismas pruebas, sí que da por acredito esa violación del artículo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos. En segundo lugar, también debería explicarnos qué falló para que el mismísimo Tribunal Constitucional no admitiera a trámite el recurso de amparo de los dos miembros de ETA que habían denunciado torturas. ¿O es que no falló nada? ¿Todo funcionó bien?

Sin embargo, Rafael Catalá se limitó en declaraciones a los medios a resaltar que la sentencia del TEDH habla de “malos tratos” y no de “torturas”. Como si los hechos descritos en la sentencia de la Audiencia Provincial de Gipuzkoa en los que los guardias civiles se llevan a dos detenidos al monte con el objetivo de castigarlos y golpearlos no fueran suficientemente graves. Para que se hagan una idea, esta es solo una frase de la sentencia de la Audiencia que describe esos malos tratos:

“Le colocaron una pistola en la sien, le dijeron que le iban a hacer como a Mikel Zabalza, le empujaron, le tiraron cuesta abajo y, cuando estaba en el suelo, le endilgaron una serie de patadas en los costados y en las piernas, así como un elenco de puñetazos por todo el cuerpo, llegando a colocarle una bota del pie en la cabeza”.

Pero Catalá siempre va un poco más lejos en sus declaraciones y en este caso no iba a ser menos. El ministro de Justicia considera que esta sentencia contra el Estado español supone “un fortalecimiento de la esfera de los derechos de todos los ciudadanos”. Humildemente me pregunto que dónde está el fortalecimiento. Sobre todo si se tiene en cuenta que el Estado no ha atendido ni ha modificado ninguna de las estructuras y defectos sistémicos que han permitido que se dieran estos casos y que desde organismos internacionales y ONG's como Amnistía Internacional nos han ido señalando año a año. Por ejemplo, ¿puede explicar el ministro por qué España sigue manteniendo la detención incomunicada? ¿Puede explicar qué sentido tiene si no es para extraer autoinculpaciones?

También llama poderosamente la atención la actitud acrítica de la inmensa mayoría de los medios de comunicación en una condena por violación de derechos humanos. O que la reacción de medios como ABC, la prensa seria, haya sido señalar directamente a los magistrados del TEDH, incluido al magistrado español que consideró que España había violado los derechos humanos de los dos presos. Ninguna reflexión. Ninguna enmienda. Cierre de filas del presunto cuarto poder con el Gobierno.

Más sorprendente es aún leer a la eurodiputada ex de UPyD y vicepresidenta de la Subcomisión de Derechos Humanos del Parlamento Europeo, Beatriz Becerra, preguntarse que a qué jueces lleva España a este tribunal “para defenderse de estas actuaciones”. Como si el trabajo de los jueces fuese defender a sus países y no a los ciudadanos.

Aunque, a decir verdad y por desgracia, el respeto de los derechos de los ciudadanos nunca ha sido una prioridad. Al menos en Euskadi. Así lo pone de manifiesto el informe que el médico forense Francisco Extebarría presentó hace apenas unos meses, financiado por el Gobierno vasco, en el que documenta que en Euskadi se produjeron entre 1960-2013 más de 4.000 casos de torturas. Nadie desmintió este informe y a nadie se le cayó la cara de vergüenza en el Estado. Por supuesto, nadie dimitió ni nadie investigó si se habían modificado las estructuras que habían permitido la impunidad para esos casos. Es la lucha antiterrorista, amigo.

España ha vulnerado derechos fundamentales de cientos de ciudadanos del Estado y parece que a nadie le importa. Parece que lo sucede en Euskadi no tiene lugar en el resto del Estado. Vivimos, una vez más, un cierre de filas en torno al Estado de derecho, o, mejor dicho, al derecho de Estado. Da igual que se torture, se maltrate o se vulneren derechos fundamentales de inocentes o de ciudadanos condenados por terrorismo. Me da igual. Lo que precisamente nos da legitimidad para exigir la convivencia pacífica es la lucha contra todo tipo de violencia. También contra la del Estado.

Pero en España ha dado igual que nos condene Estrasburgo, una ONG de reconocido prestigio como Amnistía Internacional o Rita la cantaora. La reacción es la misma. Cierre de filas. Y el que levante la voz es antiespañol o filoetarra. Una vez más Spain is different y la tortura, en este país, sigue saliendo gratis. A nuestros agentes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, pero también a nuestros políticos.

Público

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Juan José Padilla, el Millán Astray del toreo

15 July, 2018 - 00:00

"a ti no te distrajo,
el tendido vicioso e iracundo,
el difícil trabajo
de ir a Dios por la muerte y por el mundo."

Miguel Hernández

Como no creo en la neutralidad con respecto a ningún tema, siempre me ha parecido que lo más honesto es plantear desde el principio el posicionamiento personal. Soy completamente antitaurina. Puedo argumentar desde muchos puntos de vista con respecto a por qué creo que debería abolirse ese atavismo histórico. Este es mi posicionamiento personal con respecto a la tauromaquia y en general cualquier tipo de espectáculo con animales, más aún si implica que la ejecución publica de los mismos forme parte de la atracción. Pero este discurso ya lo conocemos.

Por otra parte me he enterado de la última cogida de Juan José Padilla. En el fondo nada relevante en su trayectoria. Una trayectoria que lleva grabada en la cara. Me surgió la curiosidad y busqué información sobre él. Me encontré con la antítesis absoluta de lo que yo defiendo. Una persona de derechas, nacional católica, con lo que yo considero una visión voluntariamente sesgada de la realidad. Sin embargo no creo que sea conscientemente un mal tipo. De hecho creo que se esfuerza seriamente en lo contrario.

He visto imágenes pese a que no quería. No soy especialmente escrupulosa con la sangre. Pero reconozco que siempre me parecen obscenas las imágenes públicas de personas que sufren algún dolor intenso, del tipo que sea. No se si es pudor, superstición o algún tipo de tabú personal, pero me siento sucia ante la contemplación estética del dolor ajeno.

El caso es que no por eso significa que no sintiese cierta curiosidad morbosa. Me encontré con una entrevista en la que explicaba su proceso de recuperación y sus motivaciones para volver al ruedo tras la más grave de las que conocemos. La más evidente. Una tras la que ningún sindicato o colegio profesional que merezca ese nombre, le hubiera permitido volver a poner un pie en la arena. Una que le quitaba nada más y nada menos que la visión en profundidad. La física. Con respecto a la visión personal precisamente pecaba de lo contrario, no iba a lo concreto, iba a lo absoluto. "Dios es el ojo que me falta".

(Hablo de colegios profesionales y sindicatos sin tener la más remota idea de si existen aunque supongo que alguna institución existirá que regule esto si es algo que, por lo visto, es una actividad profesional a nivel legal. Una evidentemente fallida: Perder la visón en profundidad y parte del oído, sufrir desequilibrios y vértigos debería haberle supuesto una incapacidad para este oficio puesto que claramente merma su percepción, su capacidad de reacción y supone para él y para quienes le acompañen en la plaza un claro aumento del riesgo.)

Y ahí estaba, un tipo terriblemente desfigurado, explicando impasible, de forma bastante escueta, que recogió con sus propias manos su mandíbula, su ojo y parte de su propia cara del suelo antes de que lo llevasen a la enfermería, que tras eso fue intervenido un numero infinito de veces para poder recuperar la máxima funcionalidad posible, pese a que evidentemente había cosas irrecuperables, que tardó dos años en volver a comer sólido y que tras cinco meses sin embargo, había vuelto a brindar al toro y a brindarse entero. Me recordó a la forma en la que las personas torturadas se desdoblan para hablar de sus torturas. Con distancia, sin emoción, narrándolo como si fuera una experiencia ajena.

El resto de la entrevista era una exaltación romantizada del toreo, un alarde extremo de conocimiento técnico y sobre todo una glorificación del thanatos. Dice “En el toreo se sufre de verdad y se muere de verdad” y pienso -En algo estamos de acuerdo.

El problema es que para él eso es una virtud, para mi la principal defensa de su abolición. A partir de ahí descubro todo un imaginario simbólico. Donde yo veo a un mamífero herbívoro ungulado, de condición aterrorizado y sometido a un estrés tremendo, tratando se buscar una salida desesperadamente, el ve a una criatura con cualidades absolutas, todas morales, todas humanas: bravura, nobleza, valor... - ”No le guardo rencor alguno al toro, el hizo lo que tenía que hacer y yo hago lo que tengo que hacer, fue una circunstancia”.- Nunca habla de los toros, individuales, bóvidos, los machos de las vacas, animales independientes... Habla del Toro. Un toro telúrico, universal, un solo actor, una criatura absoluta, consciente de su destino, diamantina, una idealización, un símbolo de la eternidad repetido en lo efímero. Como si sólo fuese una y otra vez el mismo animal resucitado, seis toros seis, repitiendo la condena del infierno griego al minotauro y él, un torero, uno de los toreros, El Torero, encarnase una y otra vez a Teseo.

Teseo, que es el héroe cuando mata al minotauro, torna instantáneamente en un miserable cuando abandona a Ariadna.

Mientras el ciclo se repita, la identidad del héroe está asegurada.

Pero no nos confundamos, Padilla no está enfocado a la heroicidad griega. No son laureles lo que quiere. El es Católico, Apostólico, y sin duda, Romano. El es el gladiador que aspira al triunfo. A salir a hombros por la puerta grande aunque sea sangrando. O tal vez porque lo hace sangrando.

Es el sacrifico lo que lo glorifica. Es su riesgo a morir lo que le legitima para matar. Me recordó a la forma en la que los soldados que regresan de guerras absurdas con los miembros cercenados, tratan de buscar una justificación suprema que les haga sobrellevar la amputación. Algo tan brutal no puede ser un simple accidente del destino. No puede ser un simple error de cálculo. No podía estar equivocado...

Mientras leo la entrevista me imagino en su lugar. Mientras le leo hablar del Toro, de la Virgen del Carmen, de su Matrimonio como institución sagrada, con ese vocabulario tan adecuado y tan clarificador sobre su iconografía vital, me imagino su dolor, el shock bestial del momento, la depresión, el hundimiento, el cuestionamiento del yo, las inseguridades, las dudas...

Es fácil ejercer un juicio moral sobre quien representa lo opuesto a nuestros principios si su fundamentación es el egoísmo. No me interesa en absoluto el ganadero, el apoderado, ni ninguna de las justificaciones para sus motivaciones terrenas. Es un interés económico, es decir, es un pecado bastardo, básico, vulgar, es ese poder barato de los billetes en fajo. Pero cuando juzgamos al que se sacrifica, no podemos usar ese criterio.

Pienso en Padilla, treinta cogidas, una en el rostro, varias muy graves. Y su tenacidad de ponerse en juego en cada volapié. Y en ese momento en el que estás en mitad de la vida, sin haber hecho jamás otra cosa, siendo única y exclusivamente eso, sin haberte cuestionado nada de tu cultura, rodando por inercia en las costumbres carpetovetónicas de nuestras miserias, acumulando una tradición tras otra, todas mistéricas, todas hereditarias, todas solemnes. Pienso en como sería ponerle delante esta visón mía, tan prosaica, tan mate, tan desmitificadora, quitándole los brillos al vestido, desvelando al toro, al caballo, como pobres animales forzados a una experiencia horrible que no entienden, negando esa capacidad mágica de resurrección sisífica, transformando el manto de la Veronica sobre el rostro de Dios Encarnado en un trapo que ciega la cabeza a un animal ensangrentado, negándole el sentido a la muerte, el destino a la vida... ¿Que quedaría de él con esto? Apenas si un pobre hombre con el cuerpo inútilmente destrozado.

Pienso en la afición jaleándole. Lo he vuelto a ver, en su perfil de Facebook. Todo son palabras de aliento que convierten esta cogida en una más, en algo trivial, en un “ya te recuperarás, maestro” en “no pasa nada, héroe” disfrazado de aplauso. Tan hipócrita, tan cruel... Les importa tan poco... Él no lo ve así, al contrario. De eso se nutre. De esas personas que sí disfrutan de la contemplación obscena de su dolor y de la muerte. Del tendido vicioso e iracundo. Pienso en su familia. ¿Nadie se preocupa de este hombre?¿Nadie le dijo nunca que parase, que ya era suficiente, que con lo que tenemos nos apañamos, pero yo te quiero en casa, sano, seguro, y ya veremos?

Padilla no ha sido nunca uno de esos toreros de abolengo. Ni siquiera los altos círculos del toreo han acogido bien su trabajo. El clasismo del palco no le perdona la humildad de su origen. Procede de familia trabajadora, de panaderos de pueblo andaluz, y hasta la espectacular cogida de Zaragoza, se prodigó en corridas duras, peligrosas, baratas y carniceras. Era un torero veterano con fama de valiente, tosco y bullidor (que por lo visto significa apasionado en la jerga a la que nos referimos) y que caminaba hace ya varios años, hacia su retiro, sin pena ni gloria. Y sin embargo, ese gusto morboso de la afición taurina por los despedazamientos, lo empujó de nuevo al ruedo. Su nombre ya sonaba, su caché subía, tenía que volver antes de curarse para que nadie se olvidase de que existía. Se le cerró un ojo de la cara y se le abrieron las puertas de la Maestranza. Qué crueldad, qué placer carnívoro, que paladar homicida... Qué embrutecimiento voluntario el de esa afición, de entregarse de esa forma a lo primario.

La vida es una cuestión de contraposición de emociones. Una existencia monocorde, gris, plana, no es algo que nuestro imaginario relacione con al Vida. El miedo extremo, el dolor, el sufrimiento, la perdida, son emociones intensas que nos hacen percibir nuestra existencia. Eso no es malo per se. Todos lo buscamos, algunos en una concatenación de relaciones sentimentales obsolescentes, otros en el conflicto constante con nuestro entorno, en los deportes de riesgo y sobre todo, en la ficción. El gran atractivo de las artes, de la música, de la poesía, del cine, de la pintura, es la capacidad de transmitirnos un pensamiento, una emoción o una evocación que directamente nos lleve a una de esas complejidades. Hay cierto goce necrófilo en el romanticismo alemán, cierto sadomasoquiso en el realismo ruso y yo no sé a vosotros, pero a mi me encanta llorar en el cine.

Sin embargo la tauromaquia no juega con la ficción. El sufrimiento es de verdad, la muerte es de verdad. Eso tan simple.

Siempre he criticado a quien en su intento de hacer arte peca de efectista. Me aburren infinitamente los esfuerzos de transgredir contra mi moralidad. Creo que pocas cosas hay más simples que recurrir al sexo o a la violencia extrema si se busca una reacción en el espectador porque a lo mejor estamos confundiendo pensamiento, sentimiento o al menos emoción, con sensación pura y dura. El mérito está en la evocación.

Así, esta literalidad extrema de la tragedia, tampoco me sirve para justificarlo. Todos los discursos sobre su estética se desvanecen cuando se pone en la mesa el espectáculo morboso del dolor y de la muerte. Tras todo el discurso metafísico, casi alucinógeno, casi sagrado, se desvanece al final en esa meta. Nada más primitivo, nada más bajo, que el morbo de sangre derramada. El Arte ha de ser inherentemente creativo, por tanto no podemos llamar Arte a lo que es, por definición, destructivo. Nada más destructivo que la muerte.

Veo a ese hombre, treinta veces roto, veo como su concepto de sí mismo, su identidad se yergue sobre el sacrificio, no puedo dejar de ver en su mera existencia una evocación trágica a ese “viva la muerte” de Millán Astray, para que su afición le siga reconociendo como un hombre, como un valiente, no como un tullido. Ese hombre empeñado en convencernos de que está ahí por decisión propia, de que está así por decisión propia, de que es como quiere ser. Ese hombre, vertebrado a pecados, tradiciones, mitologías y suturas... Repitiéndose al espejo “este soy yo y soy libre”.

La identidad es mentira ¿Como puede una entidad reflejarse en sí misma? y la libertad.. ¿Puede un ser humano ser libre? ¿De verdad ha conocido otra posibilidad que la de aceptar ese destino? Ese destino trágico. Nadie es libre, pensamos en el idioma que nos precede, nuestro dios es un destino geográfico, nuestra ética una construcción histórica.. Incluso desde el más absoluto cuestionamiento estamos atrapados. ¡Qué soberbia creerse libre!¡Qué soberbia creerse uno!¡Qué necesidad más acuciante para poder darle un sentido a tanta pérdida!

El caso es que leía que era su última temporada, que se cortaba la coleta, que se retiraba de los ruedos, y me dio pena Padilla. Ese hombre que no me cae bien, enemigo mío en cada planteamiento ético, con el cuerpo destrozado, saliendo de nuevo, por ultima vez, ensangrentado de la plaza.

Yo no le deseo la muerte, claro que no, ni el dolor, pero si la retirada. Lamento que sea así, tan fea, tan cruel, tan insistente, y no una mucho más segura, más precavida, con menos dolor en el camino. Una retirada previa, que no hubiera dejado un reguero de sangre de hombres, caballos y toros, mezclada en la arena para goce de ese público sádico, morboso, tan incapaz para la metáfora que no puede sino pedir la literalidad de la carne.

Me da pena ese hombre reducido a un símbolo anticuado y mutilado para el que ya no quedan puertas grandes. Me pasa con él, como con los delincuentes que lo son por que han nacido en lugares horribles, marcados por un designio de puñales. Que los considero más dignos de piedad que de castigo. Tal vez por eso no me hacen gracia las bromas contra este pobre hombre, que para justificar la fiesta, humaniza al toro y se deshumaniza él, viviendo a puerta gayola para que otros, ganaderos, empresarios, representantes, se llenen los bolsillos con los trozos de su cuerpo que ha ido dejando por las plazas.

BSO para este texto. Décima victima. Un hombre solo:
https://www.youtube.com/watch?v=IC3...

Fuente: https://www.facebook.com/Lesclees/p...

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Banderas

15 July, 2018 - 00:00

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La protesta ciudadana como acción política: Pedro Oliver y Jesús Urda

15 July, 2018 - 00:00

Son momentos convulsos donde la ciudadanía está tomando las calles, de la indignación pasiva se ha pasado a la acción, la protesta como forma de acción política está siendo cada vez más protagonista en la sociedad española. Un texto que nos puede servir para comprender mejor este tipo de acciones es el de Pedro Oliver y Jesús Urda: Protesta democrática y democracia antiprotesta. Los movimientos sociales ante la represión policial y las leyes mordaza (Ed. Pamiela, 2011).

Unas de las repuestas que dan gran parte de la ciudadanía a la hora de ir a una manifestación o concentración, o acto de repulsa, es la de: “si no sirve para nada”, “a los que tienen el poder les damos igual”, “para qué, da igual”. Pues tal como nos muestran los autores de este libro, así como diferentes investigaciones académicas o informes de organizaciones sociales, no da igual, al contrario sí que contribuyen al cambio de las sociedades, tal vez no de un modo rápido, pero ponen las raíces, las bases, para que las sociedades evolucionen y cambien para mejorar la convivencia humana y la cohesión social sea más intensa. Que sería de la humanidad si no se hubiera cuestionado el statu quo, estaríamos a años luz de donde nos encontramos.

Si los trabajadores, las mujeres, los políticos, los sindicalistas, los ecologistas, los pacifistas, los homosexuales, etcétera, se hubieran quedado en sus casas y hubieran aceptado las costumbres y las normas existentes en su época, seguirían explotados, sometidos, repudiados, maltratados, cuestionados, encarcelados… La protesta es necesaria para que la democracia avance y sea fuerte; la protesta es conflicto, claro que sí, pero necesario, es positivo para la ciudadanía.

Pedro y Jesús abordan en el texto las acciones llevadas a cabo por los movimientos sociales y cómo el Estado produce normas legales para combatirlos y reprimirlos, en concreto en nuestro país analiza las leyes conocidas vulgarmente como Corcuera y Mordaza. Centrándose en esta última por ser una ley: anti 15-M, anti-PAH, anti-25-S, anti-Greenpeace, anti huelgas y anti-FEMEN. Seguramente que como no se reforme la Ley Mordaza, tal como se ha comprometido el nuevo Presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, será también anti-mujeres y anti-pensionistas.

Fuente: nhttps://sociologiasociedad.blogspo...

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Cuando la Paz deviene en una guerra de extinción

14 July, 2018 - 00:00

Correo Tortuga - Rafael Rodrigo Navarro

Nos preguntamos a menudo cómo sería una sociedad propiamente humana. Una sociedad imperfecta por supuesto, pero mínimamente humana. Porque es evidente que la organización de la sociedad en la actualidad, en la mayor parte del mundo, no merece este calificativo.

Y respondemos que sociedad humana es aquella cuya organización general, incluida la productividad económica, se rige mediante una escala de valores en la que la ambición del dinero no ocupa un lugar prioritario para evitar así que otros valores más importantes les estén subordinados. Sin bien no podemos negar la utilidad del dinero como instrumento de intercambio, no es inteligente y tampoco viable socialmente que valores tales como la igualdad, la verdad, el amor fraterno, la solidaridad y la ayuda mutua, todos ellos de imprescindible valor convivencial, sean destruidos de forma consciente y programada a causa de su manifiesta incompatibilidad con la desmedida ambición de acumular riquezas y poder.

Y sin embargo esto es lo que ocurre en la sociedad en que vivimos. Por ello estamos rodeados hasta lo inadmisible de engaños, crímenes y violencia.

¿Pero qué ocurre cuando una organización social se estructura en torno a una escala de valores diferente a la que rige el mundo llamado moderno? ¿Qué ocurre cuando frente al dinero se prioriza el respeto a la vida, el cuidado de la naturaleza, la solidaridad entre sexos, la igualdad política y económica o la reflexión a largo plazo sobre la utilización de recursos materiales y humanos frente a un economicismo ciego y destructor?

Quizás haya quien ni siquiera entienda la pregunta. ¿Quién, se dirán, sobrevive en la actualidad practicando una escala de valores tal? Sin embargo basta conocer un poco la historia de la humanidad y reflexionar sobre lo que acontece actualmente para poder acercarnos a la respuesta en la dirección correcta.

Acabo de leer el primer correo que me ha remitido el Comité Regional Indígena del Cauca (CRIC) al que me he suscrito recientemente tras leer el libro titulado “ El movimiento de resistencia indígena en el Cauca colombiano” , escrito por Jesús Castañar Pérez.

En dicho libro se relatan muchas cosas interesantes sobre los movimientos de resistencia de los indios paéces, torotós, kokonucos y guambianos quienes, aunque con una larga historia a sus espaldas pues ya habitaron sus antepasados estas mismas tierras del sudoeste del actual territorio colombiano, inician su organización política con la que operan en la actualidad a mediados del pasado siglo XX, reinventándose en varias ocasiones como es propio de cualquier organismo vivo de carácter social, que busca la supervivencia en un medio cambiante y a menudo, como en este caso, hostil.

Aunque no es éste el lugar para un comentario completo del libro, sí quiero resaltar que describe con acierto la larga lucha, ciertamente épica, de estos pueblos contra el tándem indisoluble de estado-empresa multinacional, la misma que por desgracia están librando muchos pueblos de la Tierra. Se trata de pueblos cuya cultura todavía no ha sido completamente destruida de manera general como, sin ir más lejos, ha ocurrido con las naciones y pueblos de Norteamérica, Asia, África o Europa cuya única organización política consiste en su disolución dentro de lo estatal.

Es posible, como ya hemos insinuado, que a algunos lectores les cueste comprender que cuando un pueblo (nación, si preferimos la etimología y denominación griega) se rige por una escala de valores propia, la organización estatal les resulte ajena y dañina. Pero así es.

Según el autor del libro, la organización actual de los pueblos del Cauca colombiano, tras desengañarse del papel del estado tanto en épocas de paz como en tiempos de guerra, volvieron a formas de organización política inspiradas, aunque no copiadas literalmente, en sus ancestrales usos y costumbres, en la autonomía que les proporcionaban sus leyes e instituciones de justicia propias, así como la recuperación y conservación del territorio, entendido como propiedad comunal ( resguardos) y por tanto gestionado por sus electos. Las organizaciones políticas locales, tras varias denominaciones finalmente recibieron el nombre de cabildos, diferenciándose de los ayuntamientos de inspiración liberal en que no se accede a ellos a través de partidos políticos sino mediante elecciones directas de candidatos por barrios o asambleas. Es decir, por ser democráticos frente a la farsa del estado que presenta candidatos de partidos políticos representantes del pueblo, para ahogar la democracia local.

Los ayuntamientos, según las constituciones estatales actuales son estado y no otra cosa, a pesar de su apariencia democrática, de ahí el bajísimo nivel de participación ciudadana, frente al alto compromiso indígena con la política.

Hay que tener en cuenta que esta síntesis de pasado y presente alcanzada en su búsqueda de autonomía política, ha tenido lugar básicamente durante la guerra que ha enfrentado a las fuerzas armadas del estado colombiano con las guerrillas, especialmente con las Fuerzas Armadas Revolucionaria de Colombia (FARC) ,el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y Ejército Popular de Liberación (EPL). Durante este tiempo los indígenas del Cauca colombiano, que inicialmente apoyaron e incluso formaron parte de la guerrilla, optaron por su total independencia de la misma y al mismo tiempo que renunciaron a las armas supieron desarrollar estrategias de defensa propia que resultaron eficaces en tiempo de guerra. Fueron frecuentes sus enfrentamientos con las FARC que en lo sustancial se comportaban como el estado, apropiándose de su comunal, obligando a formar parte de su estructura militar y secuestrando y matando a destacados indígenas, mujeres y hombres.

Una de sus estrategias de defensa más importantes ha consistido en organizar la llamada Guardia Indígena , conjunto de voluntarios, hoy por hoy desarmados, pero entrenados en enfrentarse de manera directa con fuerzas opositoras armadas. También forman parte de su estructura defensiva las asambleas permanentes así como aquellas que forman propiamente su estructura política pero que son a su vez la fuerza que soporta y dinamiza a la Guardia Indígena: la elección directa de los dirigentes de los cabildos según usos y costumbres, la corrección y si se da el caso, el castigo de delitos según la ética y por tanto la justicia indígena, etc. Instituciones, que en último término mantienen unido al pueblo, hasta el punto de que ni el estado ni la guerrilla han conseguido por el momento doblegarles. En este sentido es admirable constatar cómo el pueblo responde a la llamada de sus electos. Un caso singular y hasta cierto punto único, es la llamada, en un determinado momento, a formar una “montonera”, consistente en presentar una fuerza numérica de personas, ante la invasión de su territorio, tan grande que llegue a paralizar al enemigo, quien al quedar en aplastante inferioridad, a pesar de estar armado, opta por negociar. Estas “montoneras” han tenido éxito básicamente contra la guerrilla y está por ver si serán eficaces frente al estado.

Cabe destacar que gracias a esta independencia, a pesar de los constantes ataques armados de guerrilla y ejército, es cómo estos pueblos indígenas han conseguido recuperar sus ancestrales tierras comunales, organizar sus cabildos sin la presencia de representantes del estado, y crear una economía propia que respete su escala de valores por lo que no es necesario atentar contra la igualdad, el reparto del beneficio de lo comunal y el cuidado de la naturaleza. Se trata de una manera de entender la economía que hace posible una supervivencia lejos de la miseria, y que llega a un equilibrio entre propiedad privada y propiedad comunal o común.

Por supuesto que esta resistencia indígena ha ido acompañada de matanzas y asesinatos de mujeres, niños y hombres en gran número. Pero lo más terrible es constatar que con la llegada de la llamada paz entre el estado y guerrilla, lo que ellos mismos temían y reflejaban en sus discursos (hacer caminar la palabra) se está haciendo realidad.

He aquí parte del texto recibido al que hacía alusión al inicio de este artículo.

“Hace siete días, el 26 de junio, encontraron los cuerpos torturados de los dos compañeros guardias indígenas Gustavo Parra y Sebastián Velásquez en La Delfina, departamento del Valle del Cauca. El 27 de junio, se contaron, en un periodo menor a 24 horas, dos líderes sociales asesinados Julio Sucerquia y José García en el municipio de Ituango, en Antioquia, donde la represa sigue estrangulando al río Cauca. El 28 de junio, fue asesinado el líder campesino Carlos Idrobo en la zona de El Patía, al sur del Cauca.

El 29 de junio, en el departamento de Córdoba, fue asesinado el líder campesino Iván Lázaro mientras dormía en su casa. Ayer, 2 de julio, fue asesinado el concejal Gabriel Correa del municipio de Buenos Aires, en el norte del Cauca. Hoy despertamos con la noticia de una nueva masacre en Argelia, departamento del Cauca. Se encontraron siete cuerpos con tiros de gracia en una de las vías de la zona rural del municipio. Pocos días antes, se difundió por el municipio un panfleto firmado por un grupo armado que anunciaba una “limpieza”. Para rematar, en horas de la tarde, mientras transmitían el partido de fútbol de la Selección Colombia, asesinaron a dos líderes sociales: Felicinda Santamaría en el Chocó y Luis Barrios en Atlántico.

Hacemos este recuento porque creemos que a veces le es difícil al país dimensionar las magnitudes de la violencia. Porque sabemos que los nombres de los líderes asesinados serán sepultados por la rotunda indolencia de la sociedad colombiana. Las cifras aumentan, el dolor persiste y las problemáticas sociales permanecen. Las comunidades indígenas de Çxhab Wala Kiwe somos conscientes de los cambios que sufre el país y el camino de destrucción que impone el nuevo gobierno nacional. Aunque todavía no ha tomado posesión el presidente electo, por el territorio nacional ya se extiende en la práctica el discurso de odio que tiene tanta resonancia entre el paramilitarismo no desmovilizado.

El pasado 1° de julio circuló por el norte del Cauca y el sur del Valle un nuevo panfleto firmado por las Águilas Negras en el que amenazan de muerte a las autoridades indígenas y líderes de Miranda, Corinto y Pradera, utilizando el mismo lenguaje ya conocido, acusando a las comunidades de ser un obstáculo para el desarrollo; en esta ocasión, el proyecto político-electoral MAIS y sus integrantes también fueron blanco de amenazas, siendo señalados con el invento retórico del “castrochavismo”. Sin lugar a dudas, los enemigos de la vida se sienten hoy empoderados, respaldados y legitimados.

Con este panorama, entendemos que el país se encuentra en el inicio de un proceso de recrudecimiento de la violencia, caracterizado por la persecución armada a los sectores sociales, populares y alternativos, facilitados por la silente complicidad de los medios masivos de comunicación. Unido a esto, se termina de conformar un bloque político cuyo objetivo es lograr “hacer trizas” los acuerdos de paz de La Habana, que desde ya está tomando decisiones que desmoronan las posibilidades de cerrar el capítulo más largo del conflicto en Colombia.

El retorno de las fumigaciones con glifosato, la inoperancia del PNIS y la imposición de la erradicación forzada y armada, son las prioridades del uribismo para el campo. Se suma el incumplimiento de los acuerdos, el desconocimiento del capítulo étnico en relación principalmente a la Reforma Rural Integral; pero con mayores consecuencias aún, propiciaron la castración de la Jurisdicción Especial para la Paz, que era el punto fundamental para conocer de una vez por todas la verdad del conflicto. Lo que percibimos en nuestros territorios, en fin, es el despliegue del proyecto militar de consolidación territorial: primero los muertos, luego los proyectos, en seguida las multinacionales extractivistas y por último el “progreso”.

Para seguir leyendo el texto completo:
http://www.cric-colombia.org/portal...

Así pues, la firma de la paz con la guerrilla de las FARC de inmediato aparece como lo que es, una trampa para los indígenas. Ahora el estado, libres las manos, intentará asentar el golpe de gracia a quien realmente es su enemigo: el pueblo organizado, autónomo y libre. Tratará con todos los medios de recuperar el terreno perdido en estos años de enfrentamiento con la guerrilla. Como intuyen los indígenas, ahora el complejo estado-capital multinacional-ejército, se empleará a fondo en arrebatarles las tierras comunales, para lo que llaman sus fines de progreso.

El temor a que los indígenas organizados en cabildos autónomos hubieran podido dificultar su enfrentamiento con la guerrilla se ha disipado, de manera que la paz se convertirá para ellos ahora en una guerra de extinción.

En un mensaje cifrado en junio de 2016, la Consejería Mayor del CRIC formada a partir de las movilizaciones de 121 cabildos autónomos de diez pueblos indígenas comentaba en un comunicado: En los diferentes medios masivos de comunicación, servidores de las políticas gubernamentales del Cauca y Colombia, continúan con su estrategia de desprestigio contra las comunidades que se encuentran en minga (en movilización colectiva y en llamada a la ayuda mutua) por el territorio y la autonomía.

“Tenemos también información sobre infiltración por el Ejército de Liberación Nacional ELN, en algunos puntos, especialmente en el Choco, algo en el Cauca, en el norte de Santander y dos puntos muy puntuales en el Cesar”.

Señalamientos del Ministro de Defensa Luis Carlos Villegas, igualmente, el Ministro de Agricultura Aurelio Iragorri de manera irresponsable señaló que la movilización es motivada por el ELN.

Entre tanto, en la mañana de hoy 07 de junio del 2016, el presidente de la republica Juan Manuel Santos ha manifestado por los medios de comunicación que “no nos va a temblar la mano para hacer respetar el derecho del resto de los Colombianos” estas declaraciones sin fundamento, ponen en alto peligro la integridad física y cultural de los pueblos indígenas, campesinos y afros que se encuentran en minga por los derechos colectivos de las comunidades. CONSEJERIA MAYOR, MINGUEROS DE LOS 121 CABILDOS Y 10 PUEBLOS INDÍGENAS, CONSEJO REGIONAL INDÍGENA DEL CAUCA (CRIC)

Así pues podemos concluir diciendo que mientras se destruyen con total cinismo, crueldad y desfachatez organizaciones humanas, pueblo, pueblos, todavía existentes en América, África, Asia o Europa, desde estas y otras partes del mundo las llamadas fuerzas progresistas pretenden crear realidades sociales semejantes que sabemos más justas y humanas.

Desde despachos políticos, cátedras universitarias y medios de comunicación, etc. se habla, de cómo hacer evolucionar al capitalismo y cómo seguir haciendo del estado un ente proveedor de lo social más perfecto, cada vez más democrático, así como una sociedad más justa. Un imposible. Un engaño, puesto que decir estado democrático constituye una contradicción en los términos.

La sociedad podrá ser democrática, el estado no. Por ello el estado con su jerarquía de valores entre los que dice estar la defensa del pueblo, si quiere existir deberá estar subordinado, sometido, a una ética, a una justicia y a una organización política popular, aquella que no tiene como prioritaria la ilegítima acumulación privada de capital y la dominación económica, política y militar.

Así pues, la destrucción a la que asistimos de pueblos autónomos, libres, especialmente de aquellos cuya organización política y económica se ha distanciado o se distancia del capitalismo y no obstante ha probado su valor de supervivencia durante siglos, es el síntoma evidente de que nos regimos por una escala de valores bastarda, irracional y profundamente patológica que tenemos la desfachatez de llamar progreso.

Rafael Rodrigo Navarro

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Hacia una sociedad punitiva. Cómo abonamos el camino de los demagogos

14 July, 2018 - 00:00

Nos sumamos fácilmente a la opinión mayoritaria, nos reforzamos en el sentimiento de agravio y deseamos “castigar más” al culpable. En su forma más abyecta es el mecanismo que subyace en la formación de las turbas.

Elena Alfaro

Una de las lecciones más interesantes del “procés” ha sido constatar que, cuando los sentimientos compartidos por un grupo de personas perduran el tiempo suficiente, no importa si se fundamentan en hechos imaginarios, incompletos o falseados, porque las consecuencias serán reales.

Esa realidad, además, será amplificada si los hechos que supuestamente originaron el sentimiento compartido tienen carácter ofensivo. Nos sumamos fácilmente a la opinión mayoritaria, nos reforzamos en el sentimiento de agravio y deseamos “castigar más” al culpable. En su forma más abyecta es el mecanismo que subyace en la formación de las turbas.

Estos días, mientras numerosas personas mostraban su enfado y rechazo en las calles, hemos leído y escuchado cosas como estas:

España es un país de violadores, de hecho es el destino vacacional que deberían elegir, porque pueden violar impunemente. El sistema judicial odia a las mujeres, los jueces no tienen formación de género y no pueden aplicar las leyes que nos afectan. La sentencia es pura prevaricación. Todas estamos en peligro. La libertad provisional es un recorte a la libertad de la mitad de la población. Los acusados deben seguir en prisión provisional porque la “alarma social” así lo demanda. Se los ha liberado durante el mundial de fútbol porque así estaríamos distraídos [el sistema] no se enteran de nada. Si sus clientes son finalmente condenados, ¿pedirá usted perdón? [pregunta realizada a un abogado defensor].

Todas esas ideas han sido vertidas por periodistas, los gatekeepers del sistema, que se han sentido apelados por la indignación de muchos ciudadanos tras la puesta en libertad provisional de los integrantes de la Manada.

Decía Hannah Arendt en Verdad y Política: “Lo que convence a las masas no son los hechos, ni siquiera los hechos inventados, sino solo la consistencia del sistema del que presumiblemente forman parte”. Y añadía: “si la prensa alguna vez llegara a ser de verdad el cuarto poder tendría que estar protegida del poder del gobierno y la presión social incluso más que el poder judicial.” ¿Cómo podemos protegerla de la presión social si ella misma se lanza a liderarla?

Otro aprendizaje obtenido del análisis del procés es ver cómo se produce lo que los expertos denominan “outbidding” o sobrepuja. Cuando se inició la carrera hacia el separatismo, los grupos y agentes sociales tenían incentivos para sumarse. Compitieron por ser el más y mejor: temían quedarse descolgados. En esos momentos decir algo en contra del “sentimiento” era penalizado socialmente y tenía repercusión en las encuestas. Esa loca carrera acabó en una deslegitimación sistemática de las instituciones comunes, de la democracia, del sistema parlamentario y del sistema judicial. Una negación, al fin y al cabo, de la posibilidad de mejoras incrementales.

El cuarto poder fiscaliza a los otros tres, pero ¿qué sucede cuando no se fiscaliza a sí mismo? Este asunto resulta realmente perturbador porque, al igual que sucedió en Cataluña, el sentimiento está impregnando diversos aspectos de la vida pública y privada. Y al igual que sucedió entonces, no importa tanto la verdad como lo que un número suficiente de personas sienta sobre lo sucedido. En ese estado de ánimo, en ese momentum, es donde el periodismo juega un papel decisivo y delicado.

Cuando periodistas reputados, cuyo trabajo consiste en transmitir información veraz, opinan a título individual sus ideas entran como un cuchillo caliente en la mantequilla. Si esas ideas están basadas en hechos sin contrastar, en información defectuosa o en falsas premisas, el daño causado es importante, no solo por la dimensión de su audiencia sino por la facilidad con que los creemos. En esas opiniones no se disiente de una decisión concreta, sino que se acusa de un vicio, de nuevo, a las instituciones y se renuncia a la búsqueda de una explicación alternativa a la maldad del sistema, jueces, abogados defensores e incluso procuradores. Rechazamos las garantías que hemos levantado y volcamos la culpa en los que decidimos que debían protegernos de nosotros mismos y nuestras pasiones: el derecho, la ley y los jueces.

No son tanto los aspectos jurídicos y procedimentales del asunto lo que veo urgente explicar (nadie los explica tan bien como Miguel Pasquau). Sus palabras, aunque necesarias, no sé si llegarán a los que están convencidos de que la sentencia y la decisión de libertad provisional es la prueba de la maldad del sistema. Tampoco sirvió el trabajo minucioso de Las cuentas y los cuentos de la independencia explicando las falacias económicas en las que se apoyaba el proceso independentista. El clima ya estaba creado y se respiraba como algo natural.

Los argumentos sosegados no ganan estas batallas aunque sean imprescindibles para que tenga sentido lucharlas. Es inevitable ver rasgos comunes en la forma que el sentimiento popular se está canalizando. Ningún político dejará de hacer su guiño de comprensión, de anunciar endurecimientos de penas, de prometer la eliminación de beneficios o de inventar la Fiscalía si es preciso, porque sería instantáneamente penalizado. Los partidos políticos serán premiados o castigados por sus votantes. Si para entonces nuestras leyes han retrocedido en garantías y son más implacables será porque así lo habremos reclamado, pero nadie deshará el trabajo imprudente ni cumplirá la imprescindible misión del periodismo si éste, como decía Zweig, se suma al “dopaje de la emoción”, a esa excitación de las emociones que tantas veces ha culminado en miedo y odio descontrolado.

Fuente: http://www.letraslibres.com/espana-...

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“Necesito que desnudes a una empleada”: Cómo decenas de gerentes en McDonalds fueron engañados con una broma macabra

13 July, 2018 - 00:00

Miguel Jorge

Personas perfectamente normales pueden exhibir un comportamiento completamente inesperado en una situación dada. Experimentos como el de Milgram o la prisión ficticia de Zimbardo lo corroboran. También el truculento caso real que tuvo lugar en Estados Unidos hace unos años.

Decía Milgram que la personalidad de un individuo no puede usarse para predecir su comportamiento si se encuentra en una situación en la que no conoce ninguna de las reglas básicas. A su vez, Zimbardo escribió tras su experimento lo siguiente:

Cualquier acto que cualquier ser humano haya hecho alguna vez, por horrible que sea, es posible llevarlo a cabo por cualquiera de nosotros bajo las presiones situacionales correctas o incorrectas ... Ese conocimiento no excusa el mal, sino que lo democratiza, comparte su culpa entre los participantes ordinarios, en lugar de demonizarlo.

Quizás lo más difícil de aceptar para el espectador es que dentro del ser humano haya espacio para dar por bueno ciertas actitudes. Nadie quiere creer que dentro de uno existe ese tipo de naturaleza humana. Sin embargo, y por si existían dudas, lo ocurrido en varios McDonalds y algunas cadenas de comida rápida en Estados Unidos delató que algo de razón tenían los investigadores.

Las primeras llamadas

En 1992, dos llamadas, una en Devils Lake, Dakota del Norte, y otra en Fallon, Nevada, se producen con apenas unas semanas de diferencia. En ambos casos son similares. Alguien con una voz masculina llamaba a un establecimiento de McDonalds de un área rural para que le pasaran con el gerente.

El hombre decía ser policía y buscaba a una sospechosa que trabajaba en el local. Tras una serie de señas sobre el físico de la empleada, el gerente en cuestión lanzaba un nombre y el policía lo confirmaba mientras le decía al gerente que debía detenerla mientras ellos iban de camino al local.

El 30 de noviembre de 2000, una empleada del McDonald's en Leitchfield, Kentucky, se desvistió en presencia de un cliente. La persona que llamó la había convencido de que el cliente era un “presunto delincuente sexual” y que el gerente, que actuaba como cebo, permitiría a los agentes secretos de la policía arrestarlo.

El 26 de enero de 2003, un asistente del gerente de Applebee sometió a una camarera a una búsqueda de 90 minutos desnudándola después de recibir una llamada de alguien que pretendía ser un gerente regional de Applebee's.

En febrero de 2003, se realizó una llamada al McDonald's en Hinesville, Georgia. La gerente (que creía estar hablando con un oficial de policía que estaba con el director de operaciones del restaurante) llevó a una empleada al baño de mujeres y la revisó. También trajo a un empleado, quien realizó una búsqueda en el cuerpo de la mujer para “descubrir drogas ocultas”.

Hubo muchos casos más, pero ninguno se acercó a lo ocurrido el 9 de abril de 2004, fecha en la que el FBI abrió una investigación para averiguar de una vez por todas la identidad del “agente”.

Louise Ogborn siempre estuvo dispuesta a asumir turnos extras en el McDonalds de Mount Washington. Su madre tenía problemas de salud y recientemente había perdido el trabajo, por lo que la joven de 18 años hacía lo que podía para llegar a fin de mes.

El 9 de abril de 2004, la chica se ofreció a trabajar en el turno de la noche para tratar de ser útil y ganar algunos dólares extra. Sin embargo, aquella experiencia la iba a acompañar el resto de su vida.

En un momento dado de la noche, se escucha una llamada telefónica en el despacho de la gerente del local, Donna Summers. Poco después, llama a Ogborn a la oficina mientras habla por teléfono con lo que parece un oficial de policía.

Cuando la joven llega a la oficina, Summers exclama por el teléfono: “Aquí está. Esta es la chica que describes”. Summers le dice a Ogborn que el agente al teléfono tenía a su superior por otra línea, y que el agente la había descrito y la había acusado de robar un bolso de un cliente.

La joven dice que no, que debe tratarse de un error, ella nunca ha hecho algo así. Sin embargo, en muy pocos segundos la oficina pasa a convertirse en una especie de sala de interrogatorios: las protestas de Ogborn caen en saco roto y su jefe parece creer todo lo que dice el supuesto agente de policía. Summers de repente se dirige a ella:

No lo niegues. Dicen que era una chica joven que se parecía a ti con un uniforme de McDonald's, así que tienes que ser tú.

Era la palabra de Ogborn contra la acusación de un hombre que afirmaba ser un policía, así que se le dio una opción: someterse a una búsqueda o ser escoltada a la estación de policía.

Le dijeron que se vaciara los bolsillos y entregara las llaves de su coche y su teléfono. La joven obedeció. Luego, la persona que llamó exigió a Summers que Ogborn se quitara la ropa, incluso la ropa interior, dejándola con un pequeño delantal sucio para cubrir su cuerpo desnudo.

En este punto, Summers contó posteriormente que creía firmemente que la persona con la que estaba hablando era un agente de policía. Ogborn, por su parte, confiaba en su gerente para hacer lo correcto. Además, debido a que era viernes por la noche, Summers tuvo que dejar la oficina para ver el restaurante. El hombre al teléfono exigió que antes dejara a otro empleado vigilando a Ogborn hasta que llegara la policía, así que Summers eligió a Jason Bradley, de 27 años.

El hombre al teléfono le pide a Bradley que haga ciertas cosas como revisar el cuerpo de la joven, pero este se niega y sale de la oficina. Luego, el “agente” hizo una solicitud extraña: le pidió a Summers que llamara a su novio para que vigilase a Ogborn. Summer accedió.

En este punto hay un detalle que a los protagonistas les pasa desapercibido. Hay un vídeo de vigilancia grabando toda la escena en la oficina. Dicho vídeo muestra a Ogborn rompiendo a llorar.

Quince minutos después, el novio de Summers, Walter Nix, entra por la oficina mientras Ogborn tira del pequeño delantal que apenas cubría su parte superior y le mostraba por completo las piernas desnudas de la joven. Una vez más, Summers contó que no cuestionó a la persona que llamó y confió completamente en su prometido para dejarlo a solas con la chica. En este punto, Ogborn solo quiere huir, pero sentía que era demasiado humillante correr desnuda por el restaurante.

Nix, de 43 años, comenzó a seguir las órdenes de la persona que llamaba, ordenando a Ogborn que tirara del delantal, se inclinase y se parase frente a la joven en una silla. Luego, y por ridículo que parezca, le pide que la joven debe dar saltos por si pudiera estar escondiendo algo.

Las demandas se volvieron cada vez más extrañas. Ogborn debía decir “señor” si se dirigía a Nix. Poco después, el “agente” que llama le dice que la golpee violentamente en las nalgas una y otra vez. En un momento del video, Ogborn recibe palmadas durante casi 10 minutos. Según explicó Nix, “me dijo que hacía demasiadas preguntas, así que debía pegarle. Al final podía ver las marcas rojas en su cuerpo”.

Cada cierto tiempo, Summers regresaba a la oficina, y cada vez, Nix tiraba del delantal a Ogborn, diciéndole que se mantuviera callada. Ogborn contó posteriormente que incluso le pidió a Summers que llamara a la policía, pero ella se negaba porque “estaban esperando al policía”.

Según explicó la chica, después de más de tres horas de tratamiento vejatorio, Nix, de nuevo siguiendo las instrucciones de la persona que llamaba, forzó a Ogborn a realizar un acto sexual. El “agente” le dijo a Nix que devolviera el teléfono a Summers y le indicó que trajera a alguien más. Apareció T. Simms, un hombre de mantenimiento que trabajaba en el restaurante.

Se le indicó que hablara por teléfono con el “agente”, pero Simms se negó a cumplir con las extrañas demandas de este después de que le pidiera que levantara el delantal de la joven. Fue en ese preciso momento cuando Summers llamó al superior que el agente había dicho que tenía en otra línea en todo momento.

Entonces la gerente se dio cuenta de que todo era una farsa, llamó a la policía y comenzó una investigación.

Investigación

Una búsqueda en internet de los detectives de la zona descubrió que llamadas como esa habían estado sucediendo durante más de 10 años. Ogborn resultó ser solo la última víctima de una larga lista. La policía contó con la ayuda de los federales, quienes descubrieron que la llamada se produjo desde un teléfono público de un supermercado en Florida.

Resultó que el Departamento de Policía de Florida había recibido varias llamadas sobre investigaciones en múltiples estados por incidentes similares. Poco después, surge una nueva pista: el autor parece actuar siempre a través de llamadas realizadas con una tarjeta de AT & T compradas en Wal-Mart.

Varias cámaras de seguridad parecían señalar al sospechoso según los registros de las compras de las tarjetas. El hombre lleva un uniforme de CCA, una empresa privada que tiene una cárcel en la ciudad de Panamá (Florida). Una llamada a la compañía delata por fin el nombre. El director lo identifica como David Stewart, de 38 años, y uno de los guardias de la prisión.

David Stewart fue extraditado a Kentucky y acusado de solicitar sodomía y hacerse pasar por un oficial de policía, aunque él se declaró inocente en todo momento. Durante el juicio, uno de los psicólogos dijo que estas acciones posiblemente sean una manera de alimentar un “complejo de Dios” al manipular a sus víctimas emocional, física y sexualmente. Lo llamó “voyeurismo virtual”.

Finalmente, Nix, el novio de Summers, le cayó una sentencia de cinco años de prisión. Se declaró culpable de abuso sexual, mala conducta sexual y encarcelamiento ilegal. Nix testificó que pensaba que estaba siguiendo las órdenes de un oficial.

Donna Summers fue despedida tras el incidente y acusada de encarcelamiento ilegal. Fue sentenciada a libertad condicional después de declararse culpable al reconocer que la evidencia era suficiente para una condena. Summers rompió su compromiso con Nix después de ver las cintas de vigilancia.

Por su parte, McDonalds lanzó un comunicado donde decía que:

Nos tomamos este asunto muy en serio y, a través de nuestro entrenamiento, trataremos arduamente de advertir a los empleados sobre tales propósitos.

Sin embargo, en un giro inesperado de los acontecimientos, Stewart acabó siendo declarado inocente de todos los cargos. Los 12 miembros del jurado no encontraron las suficientes evidencias.

Curiosamente, desde aquel mes de junio de 2004 en que Stewart volvía a estar en libertad, no se ha informado de nuevas llamadas similares a un McDonalds.

Fuente con fotografías y vídeo: https://es.gizmodo.com/necesito-que...

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Cifras da campaña Galega da Obxección Fiscal aos Gastos Militares 2018

13 July, 2018 - 00:00

Nun ano no que de novo se aumentou nun 32% o Gasto MiIitar respecto ao 2016 e preténdese incrementar o gasto en Defensa, entre o 50% ou 80% nos próximos 6 anos para achegarse á meta do 2% do PIB en 2024, establecida no cumio de Gales da OTAN e esixida por EEUU.

Desde o Espazo Aberto Antimilitar consideramos que é máis importante ca nunca seguir promovendo a Desobediencia Civil contra a militarización da sociedade a través da Obxección Fiscal aos Gastos Militares. Esta estratexia basease na non disposición a colaborar co estado nos gastos de preparación de guerras e mantemento da estrutura militar, desobedecendo activamente no momento de realizar a declaración da renda (IRPF).

Consiste tecnicamente en aproveitar a declaración do IRPF para desviar unha parte da totalidade dos nosos impostos a un proxecto que traballe na defensa dun progreso social solidario.

Un dos proxectos que propoñiamos apoiar desde a campaña galega pola Obxección Fiscal, foi a á rede Cousa de Raíces e a súa campaña pola “ILP na Defensa do Monte Autóctono”, ao considerar que busca a transformación social, un mundo mellor e a defensa da nosa natureza fronte aos lumes, a explotación industrial dos bosques e a especulación.

Os cartos conseguidos para este proxecto foron finamente 174€, que xa lles fixemos chegar neste mes de xullo do 2018.

Ademais destes cartos, somos coñecedores tamén de dúas obxeccións máis de 100€ cada unha que foron desviadas a Baladre, coordinación contra o paro, o empobrecemento e a exclusión social.

Fonte: http://www.nonaogastomilitar.org/no...

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Exportaciones

13 July, 2018 - 00:00

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19 activistas multadas por denunciar la feria de armamento HOMSEC vencen a la ley mordaza

12 July, 2018 - 00:00

Diecinueve activistas desobedientes, detenidas por la Policía por protagonizar una acción directa noviolenta contra la celebración de la 6ª edición de la feria armamentística internacional HOMSEC (IFEMA, Madrid, 14 de marzo de 2017) han conseguido desmontar los argumentos policiales y eludir, así, el pago de una multa que ascendía a esta cantidad.

La Feria de Armamento fue rechazada en un Comunicado firmado por más de cien colectivos y organizaciones de todo el Estado, promovido por la plataforma Desarma Madrid. Se exigía a IFEMA la cancelación del evento. Ante su celebración, una veintena de activistas pertenecientes a Alternativa Antimilitarista-MOC, la Plataforma Desarma Madrid, Ecologistas en Acción, Yayoflautas, BDS Madrid y Mujeres de Negro desarrollaron ante las puertas del recinto ferial una vistosa acción noviolenta de protesta.

La Policía trató de inculpar por la vía penal a dichas activistas. Desestimada por el Juzgado, la Delegación del Gobierno, en aplicación de la Ley Mordaza, comenzó el penoso proceso administrativo, cuyo único fin es reprimir, amedrentar, y así desanimar a la gente a recurrir las multas, pero no nos desanimamos. Les plantamos cara y gracias al apoyo de Legal Sol, que asumió generosamente nuestra defensa, la causa se ha archivado al no poderse demostrar las mentiras, recurrentes, esgrimidas por la Policía en los correspondientes atestados. Es posible vencer a las Leyes Mordaza si estamos organizadas. Incluso, como es el caso, todavía en vía administrativa, después de dos tandas de alegaciones y declaraciones testificales.

Celebramos esta victoria contra las injustas y antidemocráticas Leyes Mordaza, que en este caso intentaban acallar la denuncia del militarismo y del importante incremento del gasto militar. Recordamos que el gasto del Ministerio de Defensa supone más del 2% del PIB, y es una mínima parte del gasto militar real del Estado español, que en 2018 ascendió a 23.577´96 millones €. Si a estas cifras añadimos lo presupuestado para control social y el gasto para el mismo fin que las Comunidades Autónomas aportan llegamos a más de 32.000 millones € anuales.

Si la ciudadanía dejásemos de financiar el gasto militar, las guerras desaparecerían. La desobediencia y la no colaboración se erigen como baluartes en la defensa de los derechos humanos. La guerra empieza aquí, y aquí debemos pararla. Por ejemplo, mediante la Objeción Fiscal a los Gastos Militares; o denunciando el militarismo; o desobedeciendo a las leyes que lo sostienen, como estamos viendo en los puertos del norte del país, donde decenas de personas se niegan a colaborar con el envío de armas a Arabia Saudí; un ejemplo, por cierto, bien distinto al de Cádiz, que construye en sus astilleros las corbetas que llevaran la muerte a la población de Yemen.

Hoy, más de un año después de la acción noviolenta contra HOMSEC 2017, queremos tener un cariñoso recuerdo y mostrar nuestro agradecimiento a las activistas que la desarrollaron, las personas que nos apoyasteis y apoyáis, y a quienes, en fin, continúan luchando por un mundo desmilitarizado y en paz.

Nuestro propósito, como ya adelantamos, es que la 7ª edición de HOMSEC (2019) no llegue a celebrarse. Por ahora, HOMSEC 2019 no está programada ni se la espera. Y si llegara a celebrarse, allí estaremos, para recibirles.

Seguiremos informando.

Para la guerra: ¡Nada!

Fuente: https://desarmamadrid.wordpress.com...

Categorías: Tortuga Antimilitar

El juez imputa a dos policías por aporrear en la cara y dar patadas a votantes del 1-O

12 July, 2018 - 00:00

Oriol Solé Altimira

Una actuación "como mínimo indiscriminada y desproporcionada". Así describe el juez que investiga las cargas policiales del 1-O en Barcelona los porrazos en la cara y patadas que propinó un subinspector de la Policía Nacional a varios votantes en la escuela Mediterrània de la capital catalana. El juez ha citado como imputados –investigados, según la nueva denominación– a este agente y al mando que dirigió el operativo en el colegio el próximo 5 de septiembre. La intervención policial, además de un presunto delito de lesiones, podría constituir un delito contra la integridad moral.

En un auto, al que ha tenido acceso este diario, el juez de Barcelona acuerda la citación como imputados de los agentes tras visionar los vídeos de la actuación policial en la escuela Mediterrània. Se trata de los primeros policías que comparecerán por las cargas en Barcelona, en una investigación que acumula unas 200 denuncias de votantes lesionados.

El juez es contundente a la hora de censurar la intervención policial, responsabilizando a los policías y no a los votantes de la violencia. "A diferencia de otros colegios –expone el juez–, en este caso se observa como los agentes se dirigen de forma directa hacia la multitud y, sin mediar palabra, advertencia o requerimiento alguno, empiezan a empujar a las personas allí congregadas".

La intervención policial inició "una situación violenta" que, añade el magistrado, fue en aumento "hasta el punto de observarse a personas empujadas por el suelo, una persona con la cabeza ensangrentada y un agente golpeando con su defensa [la porra] en la cara de las personas que ya están desalojadas", expone el auto. De ahí que el juez acuerde la citación como investigado del inspector jefe al frente del operativo en el colegio "para que aclare los motivos por los cuales se intervino de esta manera".

Pero además, el juez quiere tomar declaración al subinspector que aporreó y propinó varias patadas a los votantes, una actuación "especialmente grave", en palabras del titular del juzgado de instrucción 7 de Barcelona. En concreto, abunda el juez, este agente golpeó con su porra en la cara de personas "ya desalojadas del colegio", y pateó a otro votante que estaba en el suelo intentando levantarse. Luego aporreó en la cara a una joven que iba en ayuda de la persona tendida en el suelo "dirigiendo los golpes directamente a la cara de los ciudadanos, lo que refleja una actuación, como mínimo, indiscriminada y desproporcionada", zanja el juez.

El abogado de la acusación particular del caso, Andrés García Berrio, del centro Iridia en defensa de los derechos humanos, ha celebrado la imputación de los agentes, que ha considerado "un primer paso para obtener justicia". Asimismo, ha reclamado al nuevo Gobierno del PSOE una investigación interna de las cargas del 1-O y que depure responsabilidades en los cuerpos policiales.

El juez destaca que la actuación policial en el colegio Mediterrània no estuvo basada en la proporcionalidad exigida a los agentes "al no haber hecho ningún intento de información, mediación o advertencia" a los votantes, como sí consta que hicieran en otros puntos de votación. La "actuación directa" contra los congregados frente al colegio provocó un "elevado número de heridos", añade el juez, entre ellos uno de 82 años.

El Diario

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