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Actualizado: hace 1 hora 57 min

David Le Breton: "Guardar silencio y caminar son hoy día dos formas de resistencia política"

9 August, 2019 - 00:00

Pablo Bujalance

Doctor en Sociología de la Universidad París VII y profesor en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Ciencias Humanas Marc Bloch de Estrasburgo, el pensador francés David Le Breton (Le Mans, 1953) encarna como pocos de sus contemporáneos la mejor tradición intelectual de su país. En España ha publicado con éxito libros como El silencio, Elogio del caminar y Desaparecer de sí: una tentación contemporánea, donde apuesta por formas concretas de resistencia ante la deshumanización del presente.

Esta semana pronunció una conferencia en La Térmica, el centro de cultura contemporánea de la Diputación de Málaga, antes de la cual concedió esta entrevista.

-Permítame una pregunta un tanto primaria para empezar: usted defiende el silencio como forma de resistencia, pero ¿de dónde nace el ruido?

Buena parte de nuestra relación con el ruido procede del desarrollo tecnológico, especialmente en su carácter más portátil: siempre llevamos encima dispositivos que nos recuerdan que estamos conectados, que nos avisan cuando hemos recibido un mensaje, que organizan nuestros horarios a base de ruido. Esta circunstancia ha venido a incorporarse a las que ya habían cobrado forma en el siglo XX como hábitos contrarios al silencio, especialmente en las grandes ciudades, gobernadas por el tráfico y numerosas variedades de contaminación acústica. En este contexto, el silencio implica una forma de resistencia, una manera de mantener a salvo una dimensión interior frente a las agresiones externas. El silencio nos permite ser conscientes de la conexión que mantenemos con ese espacio interior, la visibiliza, mientras que el ruido la oculta. Otra manera que tenemos de conectar con nuestro interior es el caminar, que transcurre en el mismo silencio. Quizá el mayor problema es que la comunicación ha eliminado los mecanismos propios de la conversación y se ha hecho altamente utilitarista a base de dispositivos portátiles. Y la presión psicológica que soportamos para hacer acopio de ellos es enorme.

-¿Es más fácil cultivar y fomentar el silencio en Oriente que en Europa y EEUU, por ejemplo?

Sí, en la tradición japonesa hay una noción muy importante de disciplina interior que ha cristalizado en sistemas de pensamiento como la filosofía zen. Digamos que en Oriente hay mucho camino andado, pero las invasiones contra las que conviene oponer resistencia son ya las mismas.

-¿Qué respondería a quienes sostienen que el silencio es una confesión de la ignorancia?

El silencio es la expresión más veraz y efectiva de las cosas innombrables. Y la toma de conciencia de que hay determinadas experiencias para las que el lenguaje no sirve, o no alcanza, es un rasgo decisivo del conocimiento. En este sentido, tradiciones como la cristiana, en la que el silencio es muy importante, resultan reveladoras: la sabiduría va a dirigida a comprender lo que no se puede decir, lo que trasciende el lenguaje. En esta misma tradición, el silencio es una vía de acercamiento a Dios, lo que también puede interpretarse como un conocimiento. Podemos utilizar el silencio para conocernos mejor a nosotros mismos, para aislarnos del ruido. Y éste es un valor a reivindicar en el presente.

-En cuanto al desaparecer de sí, pienso en la psicología constructivista y en autores como Jean Piaget. ¿Sería posible formular una psicología de la deconstrucción para la personalidad?

Sí, es posible llegar a eso a través de una disciplina, un ejercitarse en el silencio. Como te contaba, en Japón esta disciplina es algo muy común. Podemos ir abriendo en nuestra rutina diaria huecos para el silencio, para meditar y encontrarnos con nosotros mismos, y con la disciplina adecuada esos huecos serán cada vez mayores. Mi mayor experiencia en este sentido, la definitiva, fue en el Camino de Santiago: cuando al fin llegué a Compostela, comprendí que me había transformado completamente después de numerosos días en marcha y en absoluto silencio. Fue un renacimiento.

-En Francia tienen ustedes una gran tradición del caminar con Balzac y la figura del flâneur.

Sí, el caminar en las ciudades, el vagar sin una meta concreta. No sólo Balzac, también Flaubert lo defendía. Y para los situacionistas se convirtió en un asunto fundamental. Caminar es otra forma de tomar conciencia de sí, de reparar en el propio cuerpo, en la respiración, en el silencio interior. Hay quienes en la Edad Media se liaban a caminar en el desierto, pero la práctica del caminar en las ciudades encierra connotaciones relacionadas con el placer. Se trata de disfrutar con lo que percibes, de deleitarte con los atractivos que la ciudad te ofrece a través de los sentidos. Es una actividad hedonista. Jean Baudrillard y los intelectuales de la estela sartreana también lo definieron así, como una práctica contraria al puritanismo.

-¿Es por esa calidad de resistencia por la que a quien camina sin rumbo se le tacha de loco?

Así es, y por eso el caminar, como el silencio, es una forma de resistencia política. A la hora de salir de casa y moverte te ves de inmediato intervenido por criterios utilitaristas que te aclaran perfectamente a dónde tienes que ir, por qué camino y en qué medio. Caminar porque sí, eliminando de la práctica cualquier tipo de apreciación útil, con una intención decidida de contemplación, implica una resistencia contra ese utilitarismo y de paso también contra el racionalismo, que es su principal benefactor. La marcha te permite advertir lo hermosa que es la Catedral, lo juguetón que es el gato que se esconde ahí, los colores de la puesta de sol, sin más fin, porque ése es todo su fin: la contemplación del mundo. Frente a un utilitarismo que concibe el mundo como un medio para la producción, el caminante asimila el mundo contenido en las ciudades como un fin en sí mismo. Y esto, claro, es contrario a la lógica imperante. De ahí la vinculación con la locura.

-Sin embargo, con su transformación en centros comerciales, y pienso en el mismo corazón de Málaga, ¿no se han convertido las ciudades en los peores enemigos de los caminantes?

Sí, no le falta razón. De hecho, todas las grandes ciudades, ya sean París o Tokio, se han convertido ya en superficies comerciales. Es muy importante que las ciudades encuentren un equilibrio entre los recursos que garantizan su prosperidad y la calidad de vida de quienes residen en ellas. De otra manera, las ciudades se convierten en entidades deshumanizadoras. El hecho de caminar en sus calles sin interés alguno en comprar ni en gastar dinero, sólo en vagar sin rumbo de aquí para allá, porque sí, también es una forma de hacerlas más humanas, de rebelarse contra las órdenes que convierten todas y cada una de las interacciones humanas en un proceso económico.

-De vuelta al silencio, ¿no ha sido la industria cultural uno de los principales cauces del ruido en el último medio siglo?

Sí, eso es. Estoy de acuerdo. En mi libro El silencio me ocupaba de este asunto. Porque al final la industria cultural viene a ser una forma del poder político. Una actividad cultural debería ir encaminada a que cada uno se encontrara consigo mismo, se reconociera en su interior, entablara un diálogo íntimo sin salir de sí, ayudándose de los instrumentos que la cultura debiera poner a su alcance. Pero en lugar de eso tenemos una cultura que es cada vez más de masas y menos de personas, en la que es imposible reconocerse. También es importante oponer resistencia a las formas invasivas de la cultura mediante el silencio.

Fuente: https://www.diariodesevilla.es/ocio...

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9 August, 2019 - 00:00

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Los doce generales más malos del ejército de Colombia

8 August, 2019 - 00:00

Omaira Sáchica

“Medir los resultados en litros de sangre” es la política que deja hasta ahora un saldo de más de 10.000 asesinatos de civiles inocentes; estos llamados Falsos Positivos como política de Estado reaparecen con los 9 generales involucrados en estas ejecuciones, al ser ascendidos y ratificados como la cúpula militar de este Gobierno.

En mayo pasado, encendió la polémica un artículo del diario The New York Times (NYT), que basándose en testimonio de militares activos dio cuenta de los planes operacionales del controvertido General Nicacio Martínez, que nos regresan a los tiempos de los Falsos Positivos.

Ahora un nuevo caso de corrupción involucra a altos mandos militares; la magnitud del caso obligó a la Procuraduría a abrir una investigación contra los Generales Adelmo Fajardo, Segundo Comandante del Ejército; Eduardo Quiróz del Comando de Apoyo de Contrainteligencia, y Jorge Horacio Romero del Comando de Apoyo de Acción Integral antiguo Comandante de la Cuarta Brigada.

I- Responsables de “falsos positivos”

Estos nueve Generales están incriminados en el asesinato de civiles inocentes a quienes las tropas vestían sus cadáveres como guerrilleros dados de baja en combate, con la finalidad de cobrar recompensas en dinero y ascensos. Estos Crímenes de Lesa Humanidad llamados Falso Positivos en Colombia, los perpetraron durante el Gobierno de Álvaro Uribe (2002-2010). Pese a estos cargos los nueve fueron ascendidos por el Congreso de la República, el pasado 5 de junio [1].

1- Nicacio Martínez

Actual comandante del Ejército Nacional. Entre 2004 y 2006 es responsable de 23 casos de ejecuciones a civiles inocentes, mientras era comandante de la Décima Brigada Blindada, que opera en el Cesar y La Guajira.

2- Jorge Navarrete

Es el Jefe de la Jefatura del Estado Mayor Generador de Fuerza. Entre 2007 y 2008 estuvo a cargo de las tropas que perpetraron 19 casos de ejecuciones contra civiles , mientras era segundo Comandante de la Octava Brigada de Popayán.

3- Raúl Rodríguez

Actual Jefe de la Jefatura del Estado Mayor de Planeación y políticas . Entre 2005 y 2006 sus tropas perpetraron 21 ejecuciones contra civiles, mientras era Comandante del Batallón la Popa de la Décima Brigada Blindada. Por 4 de estos casos hay 9 soldados condenados.

4- Adolfo Hernández

Es el Comandante del Comando de Transformación del Ejército. Entre 2007y 2009 tropas bajo su mando del Batallón La Popa de Valledupar realizaron 9 ejecuciones de civiles inocentes .

5- Diego Villegas

Actual Comandante de la Fuerza de Tarea Vulcano destacada en el Catatumbo. En 2008, cuando era Coronel Comandante del Batallón Pedro Nel Ospina, Villegas firmó las órdenes de recompensa por la información que llevó al asesinato en Montebello Antioquia, de Omer Alcides Villada, un agricultor que tenía una discapacidad mental, a quien presentaron como guerrillero muerto en combate.

6- Edgar Rodríguez

Es el Comandante de la Fuerza de Tarea Aquiles asignada al Bajo Cauca de Antioquia. Entre 2006 y 2007, cuando comandó el Batallón Magdalena de la Novena Brigada del Huila, sus tropas perpetraron 22 ejecuciones de civiles inocentes.

7- Raúl Flórez

Actual Comandante del Centro Nacional de Entrenamiento. En 2008, cuando comandó el Batallón de Infantería Domingo Caicedo de la Sexta Brigada con sede en Ibagué, sus tropas perpetraron 18 ejecuciones contra civiles inocentes. Flórez firmó la Orden de Operaciones para que sus soldados asesinaran al sindicalista Israel González, quien fue reportado como guerrillero dado de baja en combate.

8- Miguel David

Es el Comandante de la Décima Brigada Blindada. Entre 2004 y 2005, cuando era el Segundo Comandante del Batallón de Artillería Jorge Eduardo Sánchez de la Cuarta Brigada con sede en Medellín, sus tropas realizaron 32 ejecuciones, 14 desapariciones forzadas y 10 casos de tortura contra civiles inocentes.

9- Marcos Pinto

Actual Comandante de la Décima Tercera Brigada con sede en Bogotá. Entre 2006 y 2008 mientras fue el Comandante del Batallón Atanasio Girardot en Medellín, sus tropas perpetraron 23 ejecuciones contra civiles inocentes en 2006 y otras 22 en 2007. Luego en 2008, cuando estuvo al mando del Batallón Magdalena de la Novena Brigada, sus tropas realizaron 18 nuevos casos de ejecuciones contra civiles inocentes.

II- Con cargos por corrupción

Entre los múltiples casos de corrupción que han ido saliendo a flote este año en el Ejército estatal, los siguientes casos son relevantes por involucrar oficiales de alto rango en servicio activo, que hoy ostentan los más altos cargos en las Fuerzas Militares [2].

10- General Adelmo Fajardo

Es el Segundo Comandante del Ejército Nacional. Entre 2016 y 2017, cuando era Comandante del Comando Nacional de Educación y Doctrina del Ejército (CEDOC). Cobraba una comisión de 45 a 50 millones de pesos por cada contrato asignado a un proveedor. En 2014 cuando estuvo en la Décima Brigada alquiló por 8.500 dólares un helicóptero de guerra Black Hawk al entonces Procurador delegado para las Fuerzas Militares Eduardo Campo Soto.

11- Jorge Romero

Actual Comandante de la Cuarta Brigada del Ejército. Entre 2015 y 2017, realizó malos manejos de 1.000 millones de pesos en dineros destinados al mantenimiento de vehículos, a la compra de combustible en Antioquia. Antes en 2014, estando destacado en Antioquia se apropió de 2.500 dólares que gastó en un viaje personal a los Estados Unidos. En 2015, cuando estuvo adscrito a la Cuarta Brigada cobraba 50 millones de pesos a los civiles por cada salvoconducto para portar armas de uso privativo de la las Fuerzas Armadas.

12- Eduardo Quirós

Es el Jefe de Contrainteligencia. El 7 de junio pasado, en el auditorio del Batallón de ingenieros militares de la Segunda División con sede en Bucaramanga, dijo: “El que me traiga quiénes son los que están filtrando la información de lo que está saliendo en la prensa le damos 100 millones de pesos o seis meses de permiso”. Antes, el 22 de mayo con prueba de polígrafo estuvo tratando de identificar quienes son los que están filtrando la información sobre la corrupción al interior del Ejército.

Notas

[1] https://www.hrw.org/es/report/2015/...

[2] Las ovejas negras en el Ejército. https://www.semana.com/nacion/artic...

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php...

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El explorador más famoso del siglo XIX era un miserable

8 August, 2019 - 00:00

Domingo Marchena, Barcelona

Henry Morton Stanley (1841-1904) es el explorador más famoso del siglo XIX, con permiso de sir Richard Burton , otro gran viajero victoriano, pero íntegro, y que lo despreciaba profundamente. Stanley también es el autor de una frase archifamosa: “¿El doctor Livingstone, supongo?”. La pronunció en una expedición legendaria, la búsqueda de un misionero perdido en África.

Al cabo de ocho meses de penalidades, Stanley encontró a su hombre en la aldea de Ujiji, junto al lago Tanganika. Fue entonces cuando planteó la pregunta por la que todavía hoy se le recuerda. Era una interrogación retórica porque en aquella zona remota de Tanzania no había ningún otro blanco en miles de kilómetros a la redonda.

El escocés David Livingstone fue un personaje irrepetible. Médico, misionero y explorador, rastreó las fuentes del Nilo y halló las cataratas del lago Victoria. Y denunció algo que no le importó nunca a Stanley: la esclavitud. No estaba perdido. A pesar de su delicada salud, estaba donde quería estar: ayudando como podía a los habitantes de aquellos pueblos africanos.

El misionero falleció antes de dar su versión de los hechos. Su hallazgo fue un filón para Hollywood, con películas como Stanley y Livingstone , de 1939, con Spencer Tracy en el papel de protagonista. El cine edulcoró la historia, como hizo el propio Stanley, más preocupado por aparecer como un héroe que por evitar las mentiras y tergiversaciones.

Stanley y uno de sus 'boys'. Foto: S. Durand / Wikimedia Commons

Sus viajes tenían una cara oculta y causaron mucho dolor. Y ríos de sangre. Muchas cosas en él eran una impostura. En primer lugar, era galés, y no estadounidense, como dijo en una etapa de su vida, cuando emigró a Estados Unidos y adoptó el nombre de Henry Morton Stanley. Sus padres, un borracho y una mujer soltera que lo abandonaron, lo bautizaron como John Rowlands.

Para compensar sus humildes orígenes imprimió a su infancia una aureola digna de Dickens. Y a su madurez, una épica propia de Kipling. Pero no logró engañar a todo el mundo. Un importantísimo contemporáneo lo descalificó: sir Richard Burton (nada que ver con el actor). Este gran políglota, viajero y escritor (1821-1890) le acusó de “disparar contra los negros como si fueran monos”.

Y, por desgracia, era verdad.

“La poesía es un arma cargada de futuro”, dijo Gabriel Celaya. La lectura de Biografía del explorador (Navona), del poeta y novelista José Ovejero, demuestra que los versos no sólo iluminan el mañana, sino también el ayer. Esta recopilación de poemas, que se acaba de reeditar, airea los secretos, las mentiras y las salvajadas de este personaje.

El lado oscuro de Stanley ya se había destapado. En particular, gracias al británico Frank McLynn, autor de una biografía canónica y desmitificadora, la monumental Stanley, Sorcerer's Apprentice ( Stanley, el aprendiz de brujo ), no traducida al castellano. Pero José Ovejero consigue la misma contundencia en una obra de apenas 100 páginas con sus poemas y prosa poética.

Como demuestran estos versos, el fusil y el látigo eran para él tan o más imprescindibles que la brújula. Los porteadores de sus expediciones eran exprimidos hasta que exhalaban el último aliento. Morían como moscas sin que Stanley pestañeara. Su indiferencia ante el dolor ajeno lo convirtió en un compinche perfecto para Leopoldo II, el rey de los belgas .

Este monarca instauró un reino del terror en el Congo entre finales del siglo XIX y principios del XX. El premio Nobel de Literatura Mario Vargas Llosa dice que “es una gran injusticia histórica que Leopoldo II no figure, con Hitler y Stalin, como uno de los criminales políticos más sanguinarios del siglo XX”.

El rey de los belgas convirtió literalmente el Congo en su finca particular. Sus mercenarios esclavizaron, secuestraron y torturaron a sus habitantes en una orgía de sangre con la complicidad de cobardes como Henry Morton Stanley, que miraba para otro lado cuando no participaba directamente en estas mismas sevicias.

Sus éxitos son innegables. Entre otros, averiguó el paradero del doctor Livingstone y descubrió las fuentes del Congo. Recorrió este río hasta su desembocadura durante tres años. Como en todas sus aventuras, el coste humano fue altísimo: de los 356 expedicionarios y porteadores que le acompañaron, sólo regresaron 114. Y tan innegables como sus éxitos son sus crueldades.

Encadenaba y azotaba a sus sirvientes con la chicotte, un látigo hecho con piel de hipopótamo. Según otro historiador, el africanista Adam Hoschschild, trataba tan mal a sus porteadores que sus expediciones se podían confundir con una caravana de esclavos. Además, engañó a numerosas tribus con documentos que no entendían para que regalaran sus tierras al rey Leopoldo II.

No contento con eso, abrió fuego contra los poblados que no le mostraban sumisión. Sus méritos para ir al infierno no acaban ahí. También secuestró a mujeres y niños para exigir comida a cambio de su liberación. Una de las primeras personas que protestó airadamente contra este Congo de pesadilla fue un misionero estadounidense George Washington Williams.

“Stanley –escribió este testigo presencial del drama– no es un héroe, sino un tirano. Su nombre aterra a estas gentes sencillas, que recuerdan sus mentiras, sus golpes y los crueles medios con que les ha robado sus tierras”.

Ese es el Stanley que resucitan unos versos maravillosos y que confirman que la poesía es un arma bien cargada. De futuro, de presente y de pasado.

Fuente: https://www.lavanguardia.com/ocio/v...

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Tres tristes tiroteos en tres días y una conversación entre medias

7 August, 2019 - 00:00

El 28 de julio se produjo un tiroteo en Gilroy, ciudad a unos 75 kms. de otra llamada Palo Alto, ambas en California. En esta última se encuentra la Universidad de Stanford, habitualmente entre las cinco mejores del mundo según varias listas especializadas.

El 3 de agosto otro tuvo lugar en El Paso, Tejas.

Hoy 4 de agosto se ha producido otro en Dayton, Ohio.

Entre medias he tenido un intercambio de correos electrónicos sobre asuntos académicos, sin relación con aquellos sucesos, con la persona encargada de una de las colecciones documentales de la universidad citada.

Sin embargo, en el del primero de agosto, tras una conversación sobre diversas experiencias personales desagradables que tuvieron lugar allí hace años, la conversación derivó de la siguiente manera:

“Considerando lo que ha ocurrido en los Estados Unidos recientemente, me alegro de que sus experiencias no fueron terribles. No sé qué pensar de los Estados Unidos. El domingo pasado un chico de 19 años se llevó una pistola a un festival a unas 50 millas al sur de Stanford y empezó a disparar a la gente. Abajo hay una descripción del New York Times.”

La descripción del diario sobre el tiroteo podría ser usada también para otro suceso con el resultado de muerte de personas, por ejemplo, una explosión accidental de gas. Presento un extracto literal que deja de lado datos del lugar, hora, nombre del autor, edades de los fallecidos, etc., para centrarlo en lo que considero el meollo del suceso.

“El pistolero (…) llevaba un rifle semiautomático cuando la policía le disparó mortalmente. El jefe del Departamento de Policía de Gilroy dijo que el pistolero había comprado el arma legalmente en Nevada este mes. Hubiera habido más derramamiento de sangre si tres policías no hubiesen respondido en menos de un minuto matando al pistolero. Miles de personas estaban aún en el festival.”

Concluye la persona que me escribe: “¡Creo que Madrid debe de ser mucho más segura!”

Lamento decir, como observador, que Estados Unidos comete crímenes muy bien, pero hace el bien muy mal.

Un ejemplo de libro es que hace un uso maníaco de todo tipo de armas para satisfacer sus deseos. Desde su fundación Estados Unidos ha bombardeado un país tras otro. Millones han acabado muertos, mutilados, huérfanos… ciudades, infraestructuras, tierras de cultivo han sido destruidas y contaminadas… un gran éxito.

Estados Unidos es terco a la hora de presentarse a sí mismo como el principal defensor en el mundo de la justicia, la democracia y los derechos humanos, pero cada país que ‘ayuda' se convierte en una dictadura, un Estado fallido o queda arruinado para siempre.

No hay país libre de pecado, desde luego. España entre los primeros durante los siglos XVI y XVII, cuando era tan poderoso como Estados Unidos lo es hoy. Afortunadamente ya no lo es.

Sin embargo algunos españoles se avergüenzan actualmente al ver que su gobierno (tanto de derechas como de izquierdas) acoge en su suelo las bases militares estadounidenses, contribuye en los crímenes de guerra y contra la humanidad como los cometidos en Iraq, Afganistán y tantos otros países; también cuando se alinea políticamente con Estados Unidos en muchas otras violaciones de la ley internacional.

Usted no sabe qué pensar de su país, el New York Times, a pesar de ser considerado por algunos el diario más importante del mundo, procura que los ciudadanos estadounidenses no piensen, le basta con que sepan que hay peligrosos pistoleros sueltos por la calle y que gracias a la policía se les va a abatir en menos de un minuto, ya que en todo caso cualquier joven mayor de 18 años va a poder seguir comprando legalmente cuantas armas letales quiera.

Entonces, ¿acaso las personas que no son ciudadanas de Estados Unidos deberían preocuparse simplemente por el hecho de que algunas personas estadounidenses se dediquen a asesinar -como hace su gobierno en nombre de aquellas por todo el mundo- a sus compatriotas de vez en cuando para satisfacer sus propios deseos?

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Los comunales, una piedra y un pescado

7 August, 2019 - 00:00

Gustavo Duch

Quiero contarles, a mi modo, la leyenda de Montfalcó Murallat, un pueblo mínimo subido en una loma de La Segarra, comarca del interior catalán. Sus primeros orígenes se documentan en el siglo X y, a día de hoy, sigue siendo no más que 12 casas en un círculo perfecto que convierte el lugar en residencia y fortificación a la vez. De hecho, el acceso solo es posible por un punto, después de traspasar lo que mucho antes debían ser tres enormes puertas. ¿Es por su estructura cerrada y fortificada que resistió –en zona de frontera– numerosos ataques de sarracenos o de señores feudales? O bien, ¿poseían una poción mágica marca Panorámix?

En el (micro)paseo necesario para conocer todo el pueblo enterito, descubres la respuesta. Montfalcó dispone de una cisterna comunitaria, un pozo de hielo comunitario y un horno de pan comunitario que se alimentaba de los cereales de los campos gestionados normalmente en aparcería cocinado con la leña recogida de los bosques propiedad común de todo el pueblo. De hecho, como en otros muchas aldeas y pueblos del territorio ibérico, el gobierno político del pueblo bien podría estar organizado a partir de los concejos abiertos o concejos vecinales.

Porque hasta no hace tanto la vida autónoma y al margen del capitalismo de muchos pueblos de la Península se basaba en prácticas que buena falta nos hacen en estos tiempos de crisis civilizatoria. Recuperar los Bienes Comunes, para gestionarlos en procesos Asamblearios, ejerciendo la Democracia Directa, con propuestas de Economía Social y Colaborativa para asegurar la Reproducción de la Vida sabiendo que somos seres Ecodependientes e Interdependientes, son los términos que ahora empuñamos y las propuestas que convertimos en luchas. Pero estas luchas tienen su historia y amerita ponerla en valor.

Vivir en comunidad

Sin poner fechas, durante muchos siglos gran parte de la tierra campesina era tierra comunal y tierra de propiedad familiar (de dominio directo) sometidas a servidumbres comunitarias. No fue hasta la llegada de las desamortizaciones que los pueblos usufructuaban en diferentes lotes tierra para cada familia vecina. Y gestionaban colectivamente otros tipos de terrenos, como el bosque (del que podían aprovechar su madera, cal, resinas, frutos, bellotas, miel, caza, etc.) o los pastos. De esta manera, la producción propia, huerta y cereales, se complementaba con, por ejemplo, la posibilidad de que una familia pudiera mantener en los montes comunes una pareja de vacas que ofrecían 180-200 días de trabajo al año, criaban 1 ó 2 terneros, un poco de leche que podía ser transformada en queso o manteca, y estiércol. O una veintena de ovejas que podían proporcionar entre 10 y 15 corderos, unos 20 kilogramos de lana, así como pieles y de nuevo, abono, elemento esencial para fertilizar las tierras dedicadas a su agricultura.

Fácilmente en Montfalcó se practicó, como en muchos lugares de Catalunya, la práctica de las boïgues, que, como me explica David Algarra permitía un cultivo temporal sobre un espacio comunal por parte de alguna de las casas del pueblo, ya fuera por libre disposición o concedidas por la comunidad, sin que este perdiera su carácter comunal.

En estos terrenos comunales, en otros lugares, existía también el Derecho a Poznera, que permitía a las familia plantar árboles y aprovechar sus frutos, leñas o sombras. Como explica Ignacio Abella, cuando José Saramago en su libro autobiográfico Las pequeñas memorias habla de la vida y el paisaje tradicional en Azinhaga, su pueblo natal, habla de esta realidad. “A la casa de mis abuelos, como ya he contado, la llamaban Casalinho, y el nombre del lugar donde se levantaba era Divisiones, tal vez porque el olivar ralo y esparcido que había enfrente perteneciese a diferentes dueños: como si en vez de árboles se tratase de ganado, los olivos estaban marcados en el tronco con las iniciales de los nombres de sus respectivos propietarios”.

El sistema de pastoreo colectivo por turnos, las veceras o la dula, en los montes comunales, era una de las expresiones más claras de la economía colaborativa implantada en esos tiempos. Las veinte ovejas de las que hemos hablado antes de cada familia salían diariamente al pastoreo, cuidadas por turnos, de manera que solo “de vez en cuando” te tocaba ejercer la tarea. Otras fórmulas de trabajos comunitarios bien documentadas son las diferentes fórmulas de hacenderas en Castilla, el treball a jova en Catalunya o el auzolan en Euskal Herria, donde todas las casas del pueblo participan en un trabajo, como limpiar las acequias o reparar la parroquia; o las ayudas de reciprocidad como el tornallom en València, tornajornal en Catalunya o tornaxeira en Galicia, donde sin mediación del dinero, para tareas como las siegas o las vendimias los vecinos colaboraban hoy por ti, mañana por mí.

La solidaridad también tenía sus mecanismos bien definidos. Es conocido como se permitía, sin cárceles y sin multas, todo tipo de espigueo, racimeo o rebusca para entrar en fincas particulares a recoger los frutos abandonados una vez finalizadas las cosechas. También es muy inspirador como se apoyaban cuando, por ejemplo, una res de trabajo sufría un accidente fatal. Una vez sacrificada, la carne era comprada por todos los vecinos de manera que el vecino afectado recuperaba una parte del precio como ahora haría una compañía de seguros. Pero sin peritos de por medio. En Euskal Herria, se llama bildotx-lorra a la costumbre de regalar cada pastor una oveja a aquel otro pastor de la vecindad que por alguna razón hubiera perdido el rebaño.

El sentido de lo común

Dicen que el sentido común es el menos común de los sentidos. Y es terriblemente cierto, porque, como hemos visto, cuando la sociedad dejó de ser rural y campesina perdió, precisamente, este sentido, el sentido de lo común.

Recuperarlo, a mi modo de entender, pasa porque en las ciudades, en los pueblos, pero sobre todo en las mentes recuperamos las fórmulas y valores rurales hoy tan desprestigiados, tan minusvalorados.

Montfalcó Murallat, Lérida.

Dice la leyenda que en una de las muchas ocasiones que algunos invasores no conseguían doblegar a la población de Montfalcó, decidieron utilizar la práctica del aislamiento. Tarde o temprano, sin acceso a los alimentos el pueblo se rendiría. Y así pasaban los meses, los invasores en el exterior del pueblo, sofocaditos bajo el duro Sol de la Segarra, no entendían como los de dentro no mostraban señales de hambre y colapso. Así que decidieron provocarles lanzando un pan recién hecho atado a una piedra. El pan y la piedra alcanzaron su objetivo, pero pasmados se quedaron cuando en la misma piedra, en viaje de vuelta, les llegó un pescado fresco, recién salido del mar.

Gustavo Duch es escritor y veterinario. Coordinador de la revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Culturas y autor de libros como Mucha Gente Pequeña y Lo Que Hay Que Tragar.

Un comentario

David Segarra

Excelente texto. Sólo una puntualización histórica: el origen de Montfalcó Murallat es árabe andalusí. Recordar que la mayoría de las comunidades rurales del Xarq Al Andalus se organizaban en Alquerías, pequeñas aldeas de masías autogestionadas y autosuficientes. Según sus leyes el agua era considerada sagrada, la tierra era familiar y gran parte de los trabajos se hacían en base al Tornallom comunal. Estaba prohibido el maltrato de animales y la caza por deporte. Y uno de sus principios sagrados era: "La tierra es tu madre, cuida por tanto a tu madre". Después del inicio de los ataques de los conquistadores los propios payeses andalusíes empezaron a construir fortificaciones en las zonas de frontera de Aragón, Cataluña y el País Valenciano. Con el objetivo de proteger sus rebaños, cosechas y personas de los ataques de los ejércitos feudales católicos. En nuestro pasado rural tenemos muchas semillas enterradas. Abrazos. https://www.descobrir.cat/ca/galeri... http://campaners.com/php/campanar.p... http://www.lasegarra.org/Terra-de-C...

Fuente: https://ctxt.es/es/20190717/Firmas/...

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España y la vulneración de derechos económicos, sociales y culturales en el Sáhara Occidental

7 August, 2019 - 00:00

Una delegación formada por saharauis y españoles, invitada a participar en la 41° sesión del Consejo de Derechos Humanos en la sede de Naciones Unidas, llama la atención sobre la situación de violaciones de los derechos económicos, sociales y culturales en los territorios del Sahara Occidental.

Elena Rusca
Ginebra (Suiza)

“Cuando nací, el Sahara Occidental era una colonia y España era una dictadura”, compartía Gorka Urtaran Aguirre, alcalde de Vitoria-Gasteiz, el pasado 27 de junio en Ginebra. En efecto, el Sáhara Occidental fue una colonia española hasta 1975. Ese mismo año, España entregó el territorio a Marruecos y Mauritania. En aquel momento, el ejército español estaba abandonando definitivamente el territorio.

1975 es también el año de la Marcha Verde, cuando, el 7 de noviembre, 250.000 civiles marroquíes ingresan a las tierras de los saharauis. Tras estos hechos se forma el Frente Polisario (Frente Popular de Liberación de Saguia el Hamra y Río de Oro), un movimiento creado por la población de la excolonia española para recuperar sus tierras.

El enfrentamiento entre Marruecos y el Frente Polisario duró hasta el cese el fuego logrado por la ONU en 1991. Desde ese entonces Marruecos gobierna el 80% de los territorios saharauis, recuperando el Frente Polisario solo el 20% de los mismos. Una brecha, llamada "Muro de la Vergüenza", de cinco km de ancho y unos 2720 km de largo, divide los dos territorios del Sáhara Occidental.

El cese al fuego logrado en 1991 por la ONU habría debido servir para permitir un referéndum que en la actualidad todavía no se ha llevado a cabo. Como resultado, la situación se estanca en detrimento de las poblaciones indígenas. “Hay un incumplimiento flagrante de España con el pueblo saharaui así como con la resolución de la ONU [resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de las Naciones Unidas del 14 de diciembre de 1960] sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales” declaraba Gorka Urtaran ante el Consejo de Derechos Humanos. “El gobierno de España y de la Unión Europea tienen que asumir la responsabilidad que tienen en la resolución del conflicto”, señaló.

Efectivamente, la resolución 1514 (XV) de la Asamblea General de las Naciones Unidas el 14 de diciembre de 1960, sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales instaba a devolver a todas las colonias su independencia. En ese sentido, el Sáhara Occidental sigue siendo considerado por Naciones Unidas como un territorio no autónomo que debe ser descolonizado mediante el ejercicio del derecho a la autodeterminación. La Misión de Naciones Unidas para el referéndum en el Sahara Occidental —MINURSO— fue creada con este propósito en 1991.

Hace algunos meses —entre diciembre de 2018 y marzo de 2019— después de años de silencio, unas mesas redondas fueron organizadas en la sede de Naciones Unidas de Ginebra, Suiza, para decidir sobre el destino de estos territorios, que viven en un limbo silencioso desde hace más de cuatro décadas. Desafortunadamente, los últimos tentativos de la ONU de llegar a una resolución del conflicto no fueron concluyentes y Horst Kohler, Enviado Especial del Secretario General de la Organización de Naciones Unidas, abandonó sus funciones a final del mes de mayo de este año.

El estancamiento de la situación no afecta solamente a la población saharaui que sigue obligada a vivir en los campamentos de refugiados que se encuentran en Tindouf, al sur de Argelia, sino que alcanza a todo el territorio saharaui.

Los territorios gobernados por el gobierno marroquí no se parecen mucho a los territorios conservados por el Frente Polisario, ni tampoco al pedazo de desierto árido dejado por Argelia a quienes huyeron de la guerra en los años 1970 y 1980. Son territorios, los ocupados por Marruecos, que tienen fosfatos, petróleo, oro, y una de las pescas más importante a nivel mundial.

Empresas de 39 países diferentes explotan esos recursos, aunque la resolución 1803 (XVII) de Naciones Unidas afirma que “la violación de los derechos soberanos de los pueblos y naciones sobre su riqueza y recursos naturales es contraria al espíritu y los principios de las Naciones Unidas y obstaculiza el desarrollo de la cooperación internacional para la preservación de la paz”.

Mahfud Mohamed Lamin Bechri, del “International Institute for NonviolentAction” (NOVACT), denunciaba en Ginebra que “hay una explotación de los recursos en los territorios que viola las leyes internacionales. Hay una red compleja de corrupción para seguir explotando esos recursos, aunque legalmente eso no sería posible, y eso se hace bajo el consentimiento silencioso de la Unión Europea”.

“La mayoría de las empresas extranjeras se camuflan abriendo pequeñas sedes ficticias en Marrakech, con el fin de no recibir sanciones y explotar tranquilamente los recursos naturales de la región del Sahara Occidental. Esas empresas venden sus productos como si provinieran de Marruecos, una vez comprados en Europa no podemos comprobar con precisión su origen”, relató Ahmed Ettanji, periodista de Equipe Media.

Marruecos es el primer país exportador de pescado para España

Numerosas empresas del sector pesquero español, principalmente andaluzas, canarias y gallegas, están muy ligadas al sector pesquero de los territorios del Sáhara Occidental. Un informe realizado por el Observatorio de Derechos Humanos y Empresas en el Mediterráneo ha recopilado los nombres de algunas de las empresas españolas involucradas en este negocio, se trata de PULMAR, Canosa de Frigoríficos Camariñas, Congelados del Estrecho, Grupo Conservas Garavilla, Mivisa.

En España existe una extensa red de empresas que importan materias primas de la región del Sáhara Occidental para su comercialización y distribución posterior. Entre ellas encontramos la Salgado Congelados SL, Discefa, o Canosa, en Galicia; Viveros Merimar ubicada, en Palencia; Angulas Aguinaga, en el País Vasco.

Uno de los productos que más se importa es el pulpo. Desde Dajla 1.000 toneladas son importadas por la distribuidora Rosa de los Vientos (que comercializa bajo la marca “O Pulpeiro”); 2.000 toneladas por Profand y 9.200 toneladas por Discefa.

Esos pulpos son vendidos a otras empresas mayoristas, grandes superficies o supermercados donde los adquieren los consumidores españoles. El informe cita, entre otros, a Makro, el Corte Inglés, Carrefour o Mercadona. En el Estado español se comercializa pescado del Sáhara Occidental, en su mayoría falsamente etiquetado como de origen Marroquí.

Según el Observatorio de Derechos Humanos, “el proceso y la manera de operar que siguen estas empresas en la distribución de sus productos es muy variado. Algunas de ellas disponen de sus propias plantas de procesado en el país de origen, donde se manipula la materia prima para su posterior distribución, como Salgado Congelados SL, que disponen de plantas en Marruecos y también se encarga del proceso de congelación para mantener la cadena de frío o el de la compañía Frigoríficos de Camariñas que en 2017 anunció la apertura de una nueva planta en Agadir (Marruecos)”.

El último acuerdo de pesca entre la Unión Europea y Marruecos fue aprobado el 12 de febrero de este año por el Parlamento Europeo. En él se incluye la región del Sáhara Occidental. Sin embargo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea define muy bien en su sentencia C-266/16 que los acuerdos de pesca son aplicables solamente a “las aguas bajo soberanía o jurisdicción” del Reino de Marruecos. Según la sentencia del Tribunal y en virtud de la Convención sobre el Derecho del Mar, “las aguas sobre las que el Estado ribereño tiene derecho a ejercer su soberanía o jurisdicción están limitadas a las adyacentes a su territorio y comprendidas en su mar territorial o su zona económica exclusiva”.

Entonces, continua el Tribunal, “habida cuenta de que el territorio del Sáhara Occidental no forma parte del territorio del Reino de Marruecos, las aguas adyacentes al territorio del Sáhara Occidental no están comprendidas en la zona de pesca marroquí, objeto del Acuerdo de pesca”. “La explotación de recursos naturales en un Territorio no Autónomo por una potencia administradora sólo sería legales si se llevaran a cabo en beneficio de la población de dicho territorio, en su nombre, o con el consentimiento de sus representantes. Ninguno de los supuestos se da en el caso del Sáhara”, denuncia por su parte el Observatorio de Derechos Humanos y Empresas.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/sahar...

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Cómo lo hace ud.

7 August, 2019 - 00:00

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La Amazonia: ni salvaje, ni pulmón, ni granero del mundo

6 August, 2019 - 00:00

El Sínodo pan-amazónico que se celebrará en octubre de este año en Roma demanda un mejor saber sobre el ecosistema amazónico. Hay que deshacer mitos.

Primer mito: el indígena como salvaje y genuinamente natural, y por eso en sintonía perfecta con la naturaleza. Se regularía por criterios no-culturales sino naturales. Estaría en una especie de siesta biológica ante la naturaleza, en una perfecta adaptación pasiva a los ritmos y a la lógica de la naturaleza.

Esta ecologización de los indígenas es fruto del imaginario urbano, fatigado por el exceso de tecnificación y de artificialización de la vida.

Lo que podemos decir es que los indígenas amazónicos son humanos como cualquier otro ser humano y, como tales, están siempre en interacción con el medio. La investigación comprueba cada vez más el juego de interacción entre los indígenas y la naturaleza. Ellos se condicionan mutuamente. Las relaciones no son “naturales” sino culturales, como las nuestras, en un intrincado tejido de reciprocidades. Tal vez los indígenas tienen algo de singular que los distingue del hombre moderno: sienten y ven a la naturaleza como parte de su sociedad y cultura, como prolongación de su cuerpo personal y social. No es, como para los modernos, un objeto mudo y neutro. La naturaleza habla y el indígena entiende su voz y su mensaje. La naturaleza pertenece a la sociedad y la sociedad pertenece a la naturaleza. Están siempre adecuándose mutuamente y en proceso de adaptación recíproca. Por eso están mucho más integrados que nosotros. Tenemos mucho que aprender de la relación que ellos mantienen con la naturaleza.

Segundo mito: la Amazonia es el pulmón del mundo. Los especialistas afirman que la selva amazónica se encuentra en un estado clímax. Es decir, se encuentra en un estado óptimo de vida, en un equilibrio dinámico en el cual todo es aprovechado y por eso todo se equilibra. Así la energía fijada por las plantas mediante las interacciones de la cadena alimentaria conoce un aprovechamiento total. El oxígeno liberado de día por la fotosíntesis de las hojas es consumido de noche por las propias plantas y por los demás organismos vivos. Por eso la Amazonia no es el pulmón del mundo.

Pero funciona como un gran filtro del dióxido de carbono. En el proceso de fotosíntesis se absorbe gran cantidad de carbono. Y el dióxido de carbono es el principal causante del efecto invernadero que calienta la tierra (en los últimos 100 años aumentó un 25%). Si un día la Amazonia fuese totalmente deforestada, serían lanzadas a la atmósfera cerca de 50 mil millones de toneladas de dióxido de carbono al año. Habría una mortandad en masa de organismos vivos.

Tercero mito: la Amazonia como el granero del mundo. Así pensaban los primeros exploradores como von Humboldt y Bonpland y los planificadores brasileros en tiempos de los militares en el poder (1964-1983). No lo es. La investigación ha demostrado que “la selva vive de sí misma” y en gran parte “para sí misma” (cf. Baum, V., Das Ökosystem der tropischen Regeswälder, Giessen 1986, 39). Es lujuriante pero con un suelo pobre en humus. Parece una paradoja. Lo dejó bien claro el gran especialista en Amazonas Harald Sioli: “la selva crece realmente sobre el suelo y no del suelo” (A Amazônia, Vozes 1985, 60). Y lo explica: el suelo es solamente el soporte físico de una trama intrincada de raíces. Las plantas se entrelazan por las raíces y se sostienen mutuamente por la base. Se forma un inmenso balance equilibrado y ritmado. Toda la selva se mueve y danza. Por esto, cuando una es derribada arrastra con ella a otras varias.

La selva conserva su carácter exuberante porque existe una cadena cerrada de nutrientes. Están los materiales en descomposición en el suelo, la capa vegetal de hojas, frutos, pequeñas raíces, excrementos de animales silvestres, enriquecidos por el agua que gotea de las hojas y el agua que escurre de los troncos. No es el suelo lo que nutre los árboles. Son los árboles los que nutren el suelo. Estos dos tipos de agua lavan y arrastran los excrementos de los animales arborícolas y animales de especies mayores como aves, macacos, coatis, perezosos y otros, así como la miríada de insectos que tienen su hábitat en la copa de los árboles. Existe también una enorme cantidad de hongos y un sinnúmero de micro-organismos que juntamente con los nutrientes reabastecen las raíces. Por las raíces, la sustancia alimenticia va a las plantas garantizando la exuberancia extasiante de la Hiléia amazónica. Pero se trata de un sistema cerrado con un equilibrio complejo y frágil. Cualquier pequeño desvío puede acarrear consecuencias desastrosas. El humus no alcanza comúnmente más que 30-40 centímetros de espesor. Con las lluvias torrenciales es arrastrado fuera. En poco tiempo aflora la arena. La Amazonia sin la selva puede transformarse en una inmensa sabana o hasta en un desierto. Por esto la Amazonia jamás podrá ser el granero del mundo, pero seguirá siendo el templo de la mayor biodiversidad.

Constataba el especialista de la Amazonia, Shelton H. Davis, en 1978 y sirve igualmente para 2019: “En este momento se está librando una guerra silenciosa contra pueblos aborígenes, contra campesinos inocentes y contra el ecosistema de selva en la cuenca amazónica” (Víctimas del milagro, Saar 1978, 202). Hasta 1968 la selva estaba prácticamente intacta. Desde entonces, con la introducción de los grandes proyectos de las hidroeléctricas y del agronegocio, y hoy con el anti-ecologismo del gobierno Bolsonaro, continúa la brutalización y la devastación de la Amazonia.

Leonardo Boff

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El ejército de Estados Unidos contamina más que 140 países: Se impone reducir esta maquinaria de guerra

6 August, 2019 - 00:00

Benjamin Neimark
Senior Lecturer, Lancaster Environment Centre, Lancaster University

Oliver Belcher
Assistant Professor of Geography, Durham University

Patrick Bigger
Lecturer of Human Geography, Lancaster Environment Centre, Lancaster University

Las fuerzas militares de los Estados Unidos dejan una huella de carbono inmensa. Al igual que las cadenas de suministro empresariales, utilizan una amplia red mundial de buques portacontenedores, camiones y aviones de carga para abastecer sus operaciones de todo lo necesario, desde bombas hasta ayuda humanitaria e hidrocarburos. Nuestro nuevo estudio calculó la contribución de esta descomunal infraestructura al cambio climático.

Para contabilizar las emisiones de gases de efecto invernadero, normalmente se tiene en cuenta la cantidad de energía y combustible que consume la población civil. Pero, según han mostrado trabajos recientes, entre ellos el nuestro, las fuerzas militares de los Estados Unidos son uno de los mayores contaminantes de la historia, ya que consumen más combustibles líquidos y emiten más gases de efecto invernadero que la mayoría de los países de tamaño medio. Si fueran un país, solo su consumo de combustible las situaría en el puesto 47 de los principales emisores de gases de efecto invernadero del mundo, entre Perú y Portugal.

En 2017 las fuerzas militares norteamericanas compraron unos 269.230 barriles de petróleo al día y emitieron más de 25.000 kilotoneladas de dióxido de carbono con la quema de esos combustibles. Las Fuerzas Aéreas de los Estados Unidos adquirieron combustible por valor de 4.900 millones de dólares, la Armada, 2.800 millones, seguida por el Ejército, con 947 millones, y los Marines, con 36 millones.

No es ninguna casualidad que las emisiones ocasionadas por las fuerzas militares de los Estados Unidos se suelan pasar por alto en los estudios sobre el cambio climático. Resulta muy difícil obtener datos coherentes del Pentágono y los departamentos gubernamentales estadounidenses. De hecho, los Estados Unidos insistieron en que se los eximiera de notificar las emisiones militares en el Protocolo de Kyoto de 1997. Ese vacío jurídico se subsanó en el Acuerdo de París, pero con la administración Trump, tras la retirada del acuerdo en 2020, volverá a producirse.

Nuestro estudio se basa en datos extraídos de numerosas solicitudes presentadas, de conformidad con la Ley sobre Libertad de Información, ante el Organismo de Defensa Logística de los Estados Unidos, el gran organismo burocrático encargado de gestionar las cadenas de suministro de las fuerzas militares estadounidenses, incluidas sus adquisiciones y su distribución de hidrocarburos.

Las fuerzas militares de los Estados Unidos han comprendido hace ya tiempo que no están a salvo de las posibles consecuencias del cambio climático, y reconocen que este fenómeno constituye un “multiplicador de amenazas” que puede agravar otros riesgos. Muchas bases militares, aunque no todas, se han estado preparando para las consecuencias del cambio climático, como, por ejemplo, la subida del nivel del mar. Tampoco han ignorado las fuerzas militares su propia contribución al problema. Como ya hemos mostrado en anteriores ocasiones, las fuerzas militares han invertido en el desarrollo de fuentes de energía alternativas como los biocombustibles, pero estos abarcan una parte insignificante del gasto en combustibles.

La política sobre el clima adoptada por las fuerzas militares norteamericanas presenta contradicciones. Se han hecho intentos de “ecologizar” algunos aspectos de sus operaciones, por ejemplo incrementando la generación de electricidad renovable en las bases, pero las fuerzas militares de los Estados Unidos siguen siendo, por sí solas, el consumidor institucional de hidrocarburos más grande del mundo. Además, en los próximos años no tendrán más remedio que utilizar sistemas de armas basadas en hidrocarburos, al depender de las aeronaves y los buques de guerra existentes para sus operaciones.

No se trata de “ecologizar”, sino de reducir las fuerzas militares

El cambio climático se ha convertido en un tema candente en el período de campaña para las elecciones presidenciales de 2020. Destacados candidatos demócratas, como la senadora Elizabeth Warren, y miembros del Congreso, como Alexandria Ocasio-Cortez, están pidiendo que se lleven a cabo iniciativas de envergadura en relación con el clima, como el Nuevo Pacto Verde. Para que cualquiera de esas medidas resulte eficaz, es preciso que las políticas internas y los tratados internacionales sobre el clima afronten el problema de la huella de carbono que dejan las fuerzas militares de los Estados Unidos.

Nuestro estudio muestra que la labor de lucha contra el cambio climático exige que se abandonen enormes secciones de la maquinaria militar. Hay pocas actividades en el mundo tan desastrosas desde el punto de vista ambiental como librar una guerra. Si se recortara de forma significativa el presupuesto del Pentágono y se redujera su capacidad para librar guerras, disminuiría enormemente la demanda del mayor consumidor de combustibles líquidos del mundo.

De nada sirve hacer pequeños ajustes en el impacto ambiental de la maquinaria de guerra. El dinero gastado en adquirir y distribuir combustible a lo largo y ancho del imperio estadounidense podría invertirse, en cambio, como dividendo de paz, ayudando a financiar un Nuevo Pacto Verde, sea cual sea la forma que adopte. No son pocas las prioridades políticas que podrían aprovechar este empujón financiero. Cualquiera de estas posibilidades sería mejor que abastecer de combustible a una de las fuerzas militares más grandes de la historia.

Este artículo ha sido publicado originalmente en The Conversation

Público

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Un expresidente de navantia en la industria militar saudí

5 August, 2019 - 00:00

Riad ficha a un expresidente de Navantia para la cúpula de su compañía de armamento

García Vilasánchez, vicepresidente del nuevo gigante de la industria militar de Arabia Saudí

Riad ha fichado al ejecutivo español Esteban García Vilasánchez (Mugardos, A Coruña, 52 años) para la cúpula de Sami (Saudi Arabian Military Industries), la compañía de armamento a la que quiere convertir en una de las 25 mayores del mundo en una década. Vilasánchez, que desarrolló su carrera profesional en Navantia, fue presidente del astillero público entre 2014 y 2018 y firmó la venta a Riad de cinco corbetas por 1.800 millones durante la visita a España del controvertido príncipe heredero Mohamed Bin Salman (MBS), en abril del año pasado.

Vilasánchez, según fuentes del sector, será el vicepresidente de Sami responsable de la nueva división naval, que se sumará a las de armamento terrestre, electrónica, aeronáutica y municiones y misiles. Aunque el presidente de la compañía es un príncipe saudí, Ahmed Al-Jatib, Riad ha recurrido a ejecutivos extranjeros con experiencia en el sector de la defensa para ponerla en marcha y ha fichado como CEO al alemán Andreas Schwer, exdirectivo de la empresa germana Rheinmetall.

Arabia Saudí es el primer cliente mundial de la industria de armamento, con un 12% del total de las compras, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Ello se debe a que, empujado por la guerra de Yemen y la rivalidad regional con Irán, su gasto militar se ha disparado hasta el 10% de su PIB, el mayor porcentaje del mundo, pero también a que, carente de una industria militar propia, Riad tiene que importar todo el material que equipa a sus fuerzas armadas.

El plan Visión 2030, con el que el príncipe MBS quiere impulsar una economía que no dependa exclusivamente del petróleo, incluye entre sus objetivos que el 50% del equipamiento militar adquirido en esa fecha sea de fabricación nacional. Para conseguirlo se creó en 2017 SAMI, una compañía 100% pública que está fichando a ejecutivos extranjeros como otros países fichan futbolistas.

Además, Arabia Saudí exige que sus contratos de compra vayan acompañados de la firma de joint ventures (compañías mixtas) con Sami para la transferencia de tecnología, Así lo hizo el astillero español, que ha formado Sanni (Saudí Arabia Navantia Naval Industries), que se encargará de la integración de los sistemas de combate de las dos últimas corbetas construidas en España con los de futuros buques adquiridos por Riad.

El fichaje de García Vilasánchez se inscribe en esta política. El directivo español, que desarrolló toda su carrera profesional en Navantia, se encargó de la fase final de las negociaciones con las autoridades saudíes y fue el encargado de firmar el mayor contrato de exportación de la historia del astillero público durante la visita de MBS a Madrid en abril del año pasado.

El contrato, de 1.800 millones, no solo incluye la construcción de los buques, sino su mantenimiento y la formación en España de 600 tripulantes. En julio del año pasado, tras la llegada del PSOE al Gobierno, García Vilasánchez fue sustituido al frente de Navantia por su actual presidenta, Susana Sarriá.

El contrato de las corbetas estuvo a punto de naufragar cuando la ministra de Defensa, Margarita Robles, anunció su intención de revisar la entrega de 400 bombas de precisión del Ejército del Aire vendidas por el Gobierno de Rajoy para su uso en la guerra de Yemen. Las bombas fueron finalmente entregadas y la amenaza de una crisis diplomática no se materializó.

El fichaje de Vilasánchez evidencia, más allá de su capacidad profesional, que Riad sigue considerando a España como un socio fiable en un sector tan sensible como la industria militar.


El astillero español, pendiente de dos buque anfibios

Tras la venta de las cinco corbetas, Navantia está pendiente de la decisión de Arabia Saudí sobre la compra de dos buques de asalto anfibio LPD, similares al Castilla y el Galiciade la Armada española, y cuya construcción daría trabajo al astillero de Ferrol.

A diferencia de Alemania, que decretó un embargo de armas contra el régimen de Riad tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, España no ha vetado la venta de material militar a Riad. No de manera explícita. En la práctica, el Gobierno socialista ha aparcado la autorización del suministro de municiones alegando que está pendiente un nuevo reglamento sobre control de exportaciones de armas. Aún no hay fecha para que se apruebe.

Miguel González

El País

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El estado español, campeón de Europa en el uso y abuso de químicos para la agricultura

5 August, 2019 - 00:00

Por Marcos García Rey

La industria de los productos químicos usados en la agricultura facturó en España 1.100 millones de euros en 2016, según la patronal de los fabricantes AEPLA. No hay país en Europa que los haya consumido más en los últimos años: un promedio de 73.000 toneladas anuales para el quinquenio 2011 a 2015.

Se les denomina agroquímicos, fitosanitarios o pesticidas, según se quiera blanquear más o menos su nombre, pero vienen a ser lo mismo: sustancias químicas que se fabrican para matar insectos y malas hierbas y evitar así que las cosechas se malogren. Son utilizados en todo el ciclo agrícola: antes y después de la siembra, durante el crecimiento, para la maduración de los frutos, también muy poco antes de la cosecha y finalmente para mantener los productos después de ser recolectados.

La industria defiende que tienen un efecto casi inocuo para el hombre y la naturaleza y que garantizan una agricultura productiva y sostenible para alimentar al mundo. Los activistas y ecologistas argumentan que su uso pasa una factura alta para la salud y el medio ambiente.¿Y qué dicen los científicos, las autoridades competentes y los agricultores? Depende. Algunos científicos avalan la seguridad de los agroquímicos autorizados, otros muchos nacionales e internacionales han probado ya sus efectos nocivos para las personas y el medio ambiente. Las autoridades reguladoras españolas y europeas van legislando, no sin sufrir grandes presiones por parte de la industria y los ecologistas. En cuanto a los profesionales del campo, pues también depende. En todo caso, como se documenta más abajo, la mayoría de los casi 900 milagricultores registrados los usan intensivamente, mientras que otros muchos ya han sufrido en sus carnes las consecuencias adversas de los pesticidas.

Antonio Ruiz, de 65 años, es un agricultor afincado en Bárdenas (Zaragoza) que cultiva 45 hectáreas de alfalfa, cebada y hortalizas. Ahora toda su producción es ecológica. Su modo de trabajo no nació de una convicción idealista, sino de una enfermedad que se le diagnosticó en 1987. Fue al médico porque le costaba respirar. Era víctima de la llamada enfermedad pulmonar obstructiva crónica, los pulmones le funcionaban por debajo del 50%. El médico le dijo que tenía que dejar de fumar de inmediato. Ruiz jamás había fumado, pero sí había vertido sobre sus tierras todo tipo de agroquímicos para producir unos melocotones “que eran la envidia de la zona y que nos los quitaban de las manos en el mercado”, dice el agricultor aragonés. Entre otros plaguicidas, utilizaba malatión y lindano, hoy ya prohibidos en España. “Aquella visita al doctor me salvó la vida. Mi transición de la agricultura convencional a la ecológica hace que ahora esté vivo, tenga el 72% de capacidad pulmonar y esté produciendo igual cantidad o más que con pesticidas”, cuenta Ruiz.

El caso de este agricultor aragonés no es un hecho aislado, aunque no se encuentren con facilidad estadísticas oficiales. La razón es que los efectos de la utilización de agroquímicos a medio y largo plazo no están reconocidos como enfermedad profesional en el sector agrícola, según señalan desde la UGT. Pero hay otros datos más accesibles y que son elocuentes. España es el país europeo que más fitosanitarios consume en la agricultura en términos absolutos: 77.216 toneladas en 2015, último año disponible. Por delante de Francia, Italia y Alemania, con 67 mil, 63 mil y 48 mil toneladas, respectivamente.

El Real Decreto 1311 de 2012 que regula su utilización, transpuesto de un reglamento de la Unión Europea de 2009, pedía fomentar “planteamientos o técnicas alternativos con objeto de reducir la dependencia del uso de productos fitosanitarios”. Sin embargo, el consumo en España no solo no mengua sino que aumenta: en 2012, año de la norma, se vendieron 63.490 toneladas, un 20% menos que en 2015.

En términos relativos, España también encabeza la clasificación europea. En la relación kilogramos de agroquímicos vendidos en 2015 por habitante, Italia, Francia y Portugal están en el entorno de un kilo por persona. En nuestro país esa ratio se alza hasta 1,6 kilos por habitante para liderar también el ranking europeo.

En la correlación hectáreas cultivadas por kilogramos de agroquímicos vendidos de los países europeos que más superficie agrícola tienen, Italia se alza en lo alto del podio europeo con 8,2 kg/ha, mientras que España queda segunda con 5 kg/ha.

Debate entre la industria, activistas y científicos

El glifosato es un principio activo usado como herbicida que descubrió en 1969 la multinacional estadounidense Monsanto y cuya patente se liberó en 2000. Ahora es comercializado por la mayoría de las empresas agroquímicas, siendo el pesticida más comercializado de la historia, sobre todo porque muchas variedades de cultivos modificados genéticamente son resistentes al glifosato. La lucha contra su empleo se ha convertido en una bandera de los ecologistas para poner en tela de juicio la utilización masiva de los pesticidas. En España, ahora hay en el mercado 2.200 productos autorizados.

En 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), parte de la Organización Mundial de la Salud, dictaminó que el glifosato es “posiblemente cancerígeno para las personas”. Pero a finales de ese mismo año, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que ofrece asesoramiento científico a las instituciones comunitarias, concluyó tras un estudio que “es improbable que provoque cáncer en los humanos”.

En la actualidad, en el seno de la UE se debate sobre una posible moratoria para el uso del glifosato de entre 10 y 15 años. La lucha está servida entre la industria, los activistas y los científicos de un bando y de otro para demostrar su inocuidad o sus efectos dañinos.

Stephanie Seneff, científica del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), se ha dedicado durante años al estudio de las consecuencias para la salud del uso de agroquímicos, muy particularmente del glifosato. Sus publicaciones académicas relacionan su uso con el aumento en EEUU de enfermedades como el autismo, la diabetes, el asma, las alergias alimentarias, el alzheimer, diversos tipos de cáncer o la obesidad infantil, entre otras. “Estoy en total desacuerdo con las conclusiones de la EFSA porque mis investigaciones demuestran que el glifosato, un aminoácido, provoca que las células se multipliquen de forma antinatural causando así alteraciones en el proceso de síntesis de las proteínas y finalmente produciendo tumores”, cuenta Seneff a este diario. Recalca que el gobierno de EEUU lo oculta por las presiones de la industria.

Sin embargo, Vicent Yusà, subdirector de Seguridad Alimentaria de la Generalitat Valenciana y estudioso del tema, explica que en sus trabajos ha concluido que «no hay riesgos importantes para la salud de la población española a pesar de contar con una agricultura con uso intensivo de plaguicidas». Asegura que en un estudio suyo realizado en 2016 «solo el 1% de las muestras tomadas en la Comunidad Valenciana de 600 muestras de frutas y hortalizas superaban el límite máximo de residuos permitido por la ley».

La presión de Monsanto es tremenda para que se estudien unos ‘papers' y otros no. Los nuestros no quieren que se evalúen y los retiran

En Europa, una miembro científica de la EFSA habla sin tapujos de ese asunto: “La presión de Monsanto es tremenda para que se estudien unos ‘papers' y otros no. Los nuestros no quieren que se evalúen y los retiran, solo quieren que se admitan los que están de acuerdo con sus intereses”. Se trata de Marieta Fernández, investigadora de la Universidad de Granada que lleva más de 20 años demostrando mediante estudios epidemiológicos que la exposición de los seres humanos a los compuestos agroquímicos tienen efectos adversos para la salud. “Encontramos residuos de plaguicidas en la leche materna que se da a los bebés, en las placentas, en el semen, en la orina… Hay una gran concentración de químicos, un cóctel de sustancias que ingerimos a través de hortalizas y frutas que provoca que las células proliferen y formen tumores”, dice Fernández. Añade: “Causan obesidad, diabetes, hipertensión, cáncer de mama… No se puede explicar el aumento de la obesidad infantil solo por la ingesta excesiva de alimentos”.

Wikileaks desveló un cable de 2009 en los que quedó de manifiesto que Josep Puxeu, entonces secretario de Estado de Medio Rural y Agua en el Ministerioque lideraba la socialista Elena Espinosa, había tenido contactos con Monsanto y la Embajada de EEUU en Madrid para transmitirles que España haría presión en Europa y en la EFSA para que no se prohibiera la variedad de maíz transgénico MON810 de Monsanto, ampliamente usada en Aragón y Cataluña y resistente al glifosato. Calificado en el cable como “un viejo defensor de la agricultura biotecnológica”, Puxeu es en la actualidad director general de la patronal de bebidas refrescantes, donde se agrupan conocidas multinacionales estadounidenses.

La EFSA solicitó un cuestionario por escrito a este diario. Una vez enviado, nunca lo contestó.

En Europa tenemos la legislación más rigurosa, no podemos ser gobernados por emociones y banderas, sino por la ciencia

Por su lado, los fabricantes de agroquímicos niegan esas presiones. Monsanto las califica “de simplemente falsas”. Un portavoz de la multinacional estadounidense, que en 2016 facturó 13.500 millones de dólares, señala que es importante destacar que “ninguna autoridad reguladora en el mundo considera el glifosato como cancerígeno, el IARC no es una autoridad reguladora”.

En ese mismo sentido se expresa Carlos Palomar, director de AEPLA: “La EFSA avala su uso seguro. El dictamen de la IARC estableció que el glifosato podría ser cancerígeno al mismo nivel que la carne roja, nada más”. Agrega: “En Europa tenemos la legislación más rigurosa del mundo en fitosanitarios, no podemos ser gobernados por emociones y banderas, sino por la ciencia”.
En un juzgado de San Francisco hay más de 50 causas judiciales abiertas contra Monsanto. Documentos de esas instrucciones están siendo publicados por los llamados Monsanto Papers. En uno de ellos, su ejecutivo Georges Levinskas decía en 1985 que había que contratar a un científico para que “persuadiera” a la agencia competente del gobierno de EEUU de no prohibir el uso del glifosato por sus «posibles efectos cancerígenos en las personas». Entretanto, el gobierno de California está estudiando si obligar a que Roundup, la marca del glifosato de Monsanto, lleve en su etiqueta el aviso de que puede causar cáncer.

Por su parte, varias organizaciones ecologistas llevan a cabo en la actualidad la campaña #StopGlyphosate contra ese herbicida. El objetivo es conseguir un millón de firmas y así poder hacer presión para prohibir su uso en la Unión Europea. Su representante en España, el ingeniero agrónomo Juan Felipe Carrasco, cree que la “EFSA siempre toma decisiones en favor de las multinacionales, funciona en parejita con Monsanto y no toma en cuenta los estudios de la ciencia independiente”. Varios municipios, como Sevilla o Barcelona, ya lo han prohibido.

En relación al glifosato y otros agroquímicos, Luís Ferreirim de Greenpeace dice que la clave está en aplicar el principio de precaución del artículo 191 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea: “Es necesario invertir la carga de la prueba de modo que sea la industria la que antes de poner un producto en el mercado demuestre que no es pernicioso para la salud y el medio ambiente, y no al revés”.
Las consecuencias para los agricultores

En España no hay asociaciones de los profesionales de víctimas por el uso de pesticidas. En Francia ya hay un mínimo de ocho. Ecologistas, científicos y sindicatos del campo aseguran que este hecho se debe a que hay menos cultura de cooperativismo en España, pero que el problema igualmente existe.

Emilio Terrón, de UGT-FICA, señala que ha visto a “muchos compañeros con cáncer de piel, de pulmón, con diversas enfermedades graves después de trabajar durante años con agroquímicos”, pero no es una enfermedad profesional reconocida en el sector. En su opinión, el problema se agrava por el alto índice de temporalidad porque “las empresas no proveen los equipos de protección adecuados, solo hacen reconocimientos médicos a los trabajadores fijos y para cuando a los agricultores les afecta la enfermedad, ¿a ver dónde la han contraído tras años de circular por diversas fincas?”.

Juan Carlos Simón se jubiló en 2016 con 59 años por una cardiopatía grave y una obstrucción de los bronquios que le detectaron cuando tenía 42

A pesar de que la normativa de uso de agroquímicos es rigurosa y su control funciona bien, según afirma el Mapama a El Confidencial, Terrón asegura que las inspecciones no son eficaces porque “avisan con 20 días de que van a hacer la visita, se prepara la delegación de gobierno, la Guardia Civil y cuando llegan los inspectores todo está niquelado: las mascarillas, los equipos… Ese día no echan nada, pero al día siguiente todo sigue igual y los que aplican los pesticidas siguen trabajando sin protección”.

Juan Carlos Simón se jubiló en 2016 con 59 años por una cardiopatía grave y una obstrucción de los bronquios que le detectaron cuando tenía 42. Este agricultor de Tauste (Zaragoza) está seguro de que los agroquímicos que usó desde su adolescencia hasta que los eliminó en 2005 le causaron su enfermedad, a pesar de que los médicos nunca se lo han reconocido porque “jamás” le han hecho análisis para dictaminarlo. “Como muchos otros, usaba ‘a saco' lindano (azotal) y atrazina; aquí en Aragón todos los ríos están contaminados por lindano”, dice Simón. Ambos plaguicidas están ya prohibidos en Europa.

Este agricultor aragonés habla con sosiego y conocimiento. A la calma contribuye su enfermedad, el conocimiento le viene de la práctica profesional y de sus estudios por su cuenta de cómo inciden los agroquímicos en el medio ambiente y la salud de las personas. Tumba la idea de la vida idílica en el campo: “Mi cuñado murió de cáncer con 45 años, mi suegro murió de cáncer de colon, mi sobrina de ocho años de leucemia… Todos convivieron con los pesticidas, con el veneno”.
Los consumidores

En los últimos decenios, la industria ha venido afirmando que los pesticidas son necesarios para alimentar a una población mundial creciente. Sin embargo, un informe de 2017 de la relatora de Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación denuncia los peligros del uso de plaguicidas para el medio ambiente y la salud humana y concluye: “El argumento promovido por la industria agroquímica de que los plaguicidas resultan necesarios para lograr la seguridad alimentaria no solo es inexacto sino que además resulta peligrosamente engañoso”.

Señalaban las dos científicas más arriba mencionadas, Stephanie Seneff y Marieta Fernández, que el peligro para la salud de los consumidores ya lo han demostrado en sus estudios. Según los mismos, la exposición a los agroquímicos aumenta el riesgo de fallecer por enfermedades como el cáncer, la leucemia, el Alzheimer, el asma o por alteraciones en el sistema endocrino, entre otras.

Es destacable que el Programa de Control de Residuos de Plaguicidas del año 2014 recopilados por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición encontró hasta 49 agroquímicos en peras, según reveló un informe de Ecologistas en Acción.

“Me escandaliza que las consejerías de Agricultura no tenga planes para salvaguardar la salud de los ciudadanos y cuidar el medio ambiente, solo están para atender a la industria. Luego dicen que la sanidad es cara y la cuestión es que se limitan a hacer política de consecuencias del modelo de agricultura, pero no consideran que ese sea su problema, sino de las consejerías de Sanidad”, asegura con templanza Miquel Porta, investigador del Instituto de Investigación del Hospital del Mar de Barcelona.

A pesar de sus desventuras con los agroquímicos, Antonio Ruiz, el campesino del inicio de este reportaje, se muestra optimista: “España es el primero productor europeo de agricultura ecológica”. Cierto, casi dos millones de hectáreas fueron dedicadas a la producción ecológica en 2015, un 8% del área cultivada, equivalente a la superficie conjunta de las provincias de Barcelona, Madrid y Pontevedra. Le siguen Italia con 1,5 millones y Francia con 1,3 millones de hectáreas.

El confidencial

Tomado de: https://kaosenlared.net/el-estado-e...

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Cuerno de África y el tráfico de armas

5 August, 2019 - 00:00

Desde hace poco más de 60 días el grupo wahabita somalí al-Shabaab ha intensificado sus acciones en Mogadiscio, la capital del país, con ataques casi cotidianos. Estas operaciones responden a los constantes bombardeos realizados por los Estados Unidos, contra diferentes blancos ubicados en las zonas rurales, donde la banda integrista se ha hecho fuerte en los últimos años, tras haber sido expulsada de la capital en 2011.

Dichos ataques han disminuido en mucho la capacidad operativa y de movimiento, según lo ha declarado por el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres en un informe al Consejo de Seguridad (CdS), sobre la Misión de Asistencia de la ONU en Somalia (UNSOM).

En la reunión del Consejo de Seguridad, los representantes de Estados Unidos y Somalia han vuelto a criticar las restricciones a las importaciones de armas, impuestas por la ONU al gobierno somalí. Abukar Dahir Osman, el embajador somalí, ante la ONU explicó que los logros que se han conseguido contra al-Shabaab son difíciles de sostener dado que su país: “Está luchando con una mano atada a la espalda”, en referencia a las limitaciones a la compra de armas. Por su parte, Jonathan Cohen, el embajador estadounidense ante la ONU, frente al CdS, dudó que el gobierno somalí pueda seguir respetando esas disposiciones, por el acoso permanente de los terroristas.

El embargo armamentístico, fue adoptado en 1992 por medio de la Resolución 733 del Consejo de Seguridad, en respuesta a la guerra civil que entonces se libraba, y que de alguna manera todavía continua por medio de otros implicados, y al deterioro de la situación humanitaria.

Desde entonces las restricciones has tenido algunas excepciones “legales” para permitir que algún tipo de armamento llegaran a las fuerzas de seguridad somalíes, condicionadas por un consejo de expertos de la ONU, que informan acerca de las necesidades de Mogadiscio respecto a la incorporación de nuevo armamento. En noviembre de 2018 se extendió el embargo de armas hasta el 15 de noviembre de 2019.

Aunque en realidad el embargo es violado de manera permanente y desde los inicios mismos de la sanción, con embarque de armamentos que entonces llegaban principalmente de Yemen y eran financiados por Eritrea.

De este tráfico ilegal no solo se han provisto los grupos insurgentes como al-Shabaab con entre 5 y 7 mil combatientes y la nueva franquicia del Daesh en la región con aproximadamente 300 muyahidines, sino también los legendarios “piratas somalíes” que entre 2005 hasta 2011 hicieron impracticable el tráfico marítimo por esa región y que a pesar de haber sido combatidos por distintas armadas internacionales, todavía hoy con alguna frecuencia siguen operando los antiguos pescadores somalíes obligados a reconvertirse en piratas debido a que diferentes empresas pesqueras de occidente y Asía han aniquilado sus ancestrales bancos de pesca.

Al-Shabaab que a lo largo de 2018 produjo 1515 ataques que han generado 3955 muertes, sigue operando y golpeando duró no solo en la capital sino también en Kenia donde más allá del ataque de enero último contra el complejo inmobiliario de 14 Riverside Drive en Nairobi (Ver: Kenia: El espanto otra vez en Nairobi), secuestró a los médicos cubanos Assel Herrera Correa y Landy Rodríguez Hernández, en la región de Mandera, en el noroeste del país junto a las fronteras de Somalia y Etiopia, el pasado 12 de abril y por cuyo rescate se estaría pidiendo un millón y medio de dólares. Sobre su actual situación la información es sumamente confusa, sin que la prensa internacional haya prestado la debida atención al caso.

El grupo terrorista ha intensificado sus operaciones en Mogadiscio donde en diferentes ataques en las últimas semanas ha asesinado a unas cuarenta personas, entre civiles y miembros de las fuerzas de seguridad e hiriendo a otras 120.

Según los expertos esta nueva operatividad de los terroristas se relaciona con la fabricación de explosivos por parte de la propia organización terroristas, según lo detectado en los análisis de laboratorio posteriores a la explosión, que indican el abandono de explosivos de uso militar, para pasar abiertamente a la construcción de los HME (explosivos hechos en casa), según el informe los análisis se basaron en la selección de unos 20 ataques producidos desde julio de 2018, han utilizado nitroglicerina, mezclándola con nitrato de amonio o de potasio, utilizados como fertilizantes, y carbón. El informe no explica de donde los artilleros de al-Shabab, obtienen esos químicos.

En una operación cerca de Elasha Biyaha, a unos 16 kilómetros de Mogadiscio, en un almacén soterrado de al-Shabab, el siete de abril, las autoridades decomisaron grandes cantidades de precursores químicos, entre los que se encontraba pasta de aluminio, para mejorar el efecto térmico de las detonaciones. Además de incautar un gran alijo de armas, que incluían granadas, minas terrestres, cartuchos, cinturones suicidas y detonadores remotos.

Djibouti, la nueva estrella del tráfico de armas

La actual guerra contra Yemen que ha lanzado Arabia Saudita en 2015, ha hecho que el contrabando de armas y drogas desde allí hacia el Cuerno de África se haya vuelto imposible, no obstante, al-Shabab y el ejército somalí se siguen abasteciendo prácticamente de los mismos proveedores, que ahora operan desde Djibouti.

Los traficantes de armas siguen teniendo a Somalia y sus regiones semiautónomas Somalilandia, Puntlandia y Galmudug, como el mercado más atractivo de la región, poniendo en peligro, cualquier intento por poner fin al largo conflicto.

En los últimos años, Djibouti se convirtió en un centro cada vez más importante para la distribución de armas ilegales a los grupos armados en la región y se cree que también abastecen a las fuerzas de seguridad somalíes, salteando las restricciones impuestas por la ONU, los traficantes desde Djibouti, envían las armas a la región de Awdal, en el norte de Somalia.

Muchas empresas que participan en los negocios del sector portuario de Djibouti han sido denunciadas por el comercio ilegal de armas, lo que aumenta los riesgos para el país de la posibilidad de nuevas inversiones en el área marítima, carrera que el gobierno del Primer Ministro Abdoulkader Mohamed esta lanzado para incorporar nuevas inversiones.

Hasta ahora ninguno de los socios internacionales de Djibouti, se han referido a esas acusaciones. Ni tampoco las naciones que están estableciendo bases militares en ese territorio (Ver: Djibouti A la sombra de las armas .) dada la importancia geo-estratégica del pequeño país del Mar Rojo, ni siquiera potencias como Estados Unidos o Francia han reprochado a Mohamed las acusaciones, dado la importancia de sus bases en el país. Desde que Djibouti, tomó el control del puerto de Doraleh, el tráfico de armas ilegales ha ido en aumento. Aunque todavía la mayoría de los alijos de armas son trasportados por los dhows que operan los pescadores de la costa sureste hacía el puerto somalí de Garacad.

La evidencia involucra a altos funcionarios del gobierno de Abdoulkade Mohamed con el comercio de armas, parece no ser lo demasiado contundente para que ninguna organización internacional, ni siquiera Naciones Unidas, inicie algún tipo de investigación, que pudiera sancionar al país o a los funcionarios implicados.

Todo está dado para que Djibouti, se convierta en la nueva estrella del tráfico regional de armas, a medida que el conflicto somalí sigue creciendo, que Eritrea y Etiopía no terminen de acordar una paz duradera (Ver: La extraña contradanza eritrea) y los grupos armados que operan en Etiopía, Chad, Sudán y Sudán del Norte, sigan incrementado sus acciones.

Históricamente había sido Eritrea, quien suministrar las armas para los distintos conflictos de la región, Pero a medida que Asmara siga procurando regresar a la comunidad internacional, su lugar central en el tráfico de armas se reducirá de manera importante. No importa quien fabrique, trafique o compre las armas, los muertos siempre seguirán siendo los mismos.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en África, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainter....

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php...

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Pobres

5 August, 2019 - 00:00

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Libertad: Fácil de nombrar y difícil de vivir

4 August, 2019 - 00:00

A todas horas aparece la libertad en boca de políticos, periodistas y demás personal que nos machaca a diario desde todos los altavoces habidos y por haber. También desde lo alternativo, desde lo antisistema se reclama el concepto como cuestión central. Todo se hace o se dice en nombre de la libertad, de su libertad. De la que significa elegir, tener opciones, hacer uso de eso que llaman libre albedrío. Eso es lo que nos hacen creer, lo que han conseguido que creamos, sin más. Sin cuestionar si eso es posible o no. Sin darnos cuenta de que eso carga todo lo que sucede sobre nuestros hombros, como si viviéramos en pequeños compartimentos estancos y nuestras vidas fueran una obra exclusiva de nuestras decisiones.
La libertad que defienden se asocia a un objeto deseable útil a la sociedad: libertad de consumir, de poseer, de disponer de bienes materiales, libertad de conformarse al modelo de consumidor ensalzado por los sistemas publicitarios y promocionales; libertad de comprar una conducta, valores o un modo de presentarse al otro, y así se nos propone: ya listo para usar, por la ideología dominante y transmitida por lo que se ha dejado de llamar propaganda para convertirse en publicidad. La libertad se reduce entonces, a la posibilidad de inscribirse en una lógica mimética, de participar en la carrera en la que todo el mundo aspira a ascender a los niveles superiores de la escala social que propone el mundo mercantil.

Querer la libertad que ofrece este sistema induce a inscribirse en el movimiento gregario y supone no tener que obligarse a reflexionar, analizar, comprender, pensar; es decir, ahorrarse todo esfuerzo crítico propio, pues basta con obedecer.
Y así andamos, incapaces de darnos cuenta de que no tenemos ningún control sobre nuestras vidas a pesar de creer que elegimos, sin comprender que andamos atrapados en una corriente que no nos lleva a ninguna parte, que no somos más que hojas secas arrastradas por la corriente. Una corriente cada vez más intensa porque nosotros mismos la alimentamos con nuestro quehacer diario. Cada acción que realizamos lleva consigo de manera inexorable una huella ecológica, social, política… que va allanando más y más el camino para que esa corriente pase con más fuerza y, al mismo tiempo, sea más fácil para los que vienen detrás transitar por ese camino tantas veces pisado. Igual de fácil que nos resulta a nosotros gracias a los que nos precedieron. En otras palabras, cada vez necesitamos menos esfuerzo para vivir conforme a la norma imperante y al modelo actual. No necesitamos apenas movilizar recursos cognitivos, basta con dejar hacer y, sobre todo, dejarnos hacer. En realidad estos recursos los utilizamos en su inmensa mayoría para producir y consumir mercancías superfluas en trabajos inútiles, cuya única finalidad es mantener la corriente en marcha mientras seguimos atrapados en ella; completando un círculo vicioso que jamás permitirá satisfacer las necesidades reales de los seres humanos puesto que la insatisfacción permanente es imprescindible en esta cadena de despropósitos en que hemos convertido nuestras vidas.

Pero más allá de todo esto hay infinitud de conceptos, situaciones, prácticas asociadas a ese concepto llamado libertad. Libertad también es pensar por uno mismo, inventar, amar sin reservas, establecer planos de igualdad, coherencia y muchísimas otras cosas que exigen un esfuerzo y una constancia muy difíciles de sostener en un mundo en que todo se ha concebido para mantener muy limitado el espíritu crítico y la acción sincera. Es en este segundo plano, el de la acción sincera, donde la lucha se hace necesariamente personal e intransferible, donde no sirve más conciencia que la propia y donde está la verdadera batalla. Sin una victoria en este plano, cualquier cambio, cualquier revolución se antoja imposible. Pero todos los significados que queramos atribuirle a la libertad se dan siempre en un contexto, en un marco totalmente ajeno a nosotros, en el que no hemos participado de su creación de ninguna manera porque hhemos perdido la capacidad de imaginar, la facultad de soñar se nos ha extirpado a fuerza de ir reduciendo el marco dentro del cual somos capaces de pensar. El esquema mental del capitalismo se ha impuesto y queda lejos cualquier concepción de sociedad que no se base en la propiedad, en el salario, en la obtención de algún tipo de beneficio. Sin embargo, justo ese es el camino que nos está conduciendo al desastre a nivel planetario. Nuestras habilidades creativas fuera de los márgenes están atrofiadas, han sido inutilizadas. Por tanto, no podemos más que elegir el sentido en que vamos a seguir reproduciendo los viejos esquemas. Puede que con nuevas formas pero, desde luego, con los mismos fondos de siempre. Hemos perdido la capacidad de crear imposibles, de crear lo utópico. No estoy seguro de cómo ni cuándo pero el oportunismo y el cinismo se han impuesto como rasgos definitorios del sujeto actual. Son valores en alza en una sociedad de consumidores exacerbados. El cinismo es imprescindible para sobrellevar la perpetua insatisfacción de este tipo de vida en la que es imposible alcanzar la plena satisfacción de unas necesidades (cada vez, más y mayores) que constantemente se van alejando de nosotros mismos. Una vida con una precariedad emocional derivada de esta insaciabilidad y de lo volubles que resultan los deseos de cada cual ante la avalancha de imaginería que se nos viene encima a diario. Desde los medios de comunicación pasando por la ciudad escaparate y por cualquier otro canal presente en nuestras vidas. El oportunismo es la cualidad básica que se esconde detrás de todos esos mantras actuales tales como el emprendimiento, la resiliencia y demás artefactos creados para que soportes de manera efectiva los embates que te va dando la vida mientras esperas tu momento, la oportunidad para pasar por encima de todos sin mirar atrás, para encaramarte en esa escalera social por la que anhelas ascender aunque para ti, como para la mayoría, sus escalones son infranqueables y fabricados de un material altamente escurridizo.

Hay que recuperar la utopía como fuerza que guía nuestro imaginario. Debemos hacer frente a esa enfermedad llamada pragmatismo que tanto daño hace a cualquier intento de transformación, que inevitablemente conduce a la filosofía del mal menor y al apuntalamiento de aquello que queremos transformar.
Es necesario leer, escribir, hablar, recuperar las palabras que representan los conceptos que nos mueven. Si no usamos las palabras, dejaremos pensarlas y si eso sucede ya no las podremos sentir. Y eso es el final, porque si algo no nos conmueve, no nos interpela; simplemente desaparece de nuestra vida. Pero al mismo tiempo hay que construir en la vida diaria, sin descanso. Cada vez es más urgente. La emergencia aumenta por momentos, la situación requiere recuperar la utopía frente al desastre que vivimos y frente al que nos está esperando a la vuelta de la esquina.

Fuente: https://quebrantandoelsilencio.blog...

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Cómo entender (sin justificar) el terrorismo yihadista

4 August, 2019 - 00:00

"Terrorismo. Una guerra civil global", de Donatella Di Cesare, traducción de Francisco Amella Vela, Barcelona, Gedisa, 2017

Luis Roca Jusmet
Rebelión

La filósofa italiana Donatella Di Cesare (Roma,1956) es profesora de filosofía teorética en la Universidad de Roma “La Sapieza” y colaboradora habitual del periódico Il corriere della sera. Comprometida con la acción política (en más de una ocasión ha manifestado que la filosofía, afortunadamente, ha vuelto a la Polis) ha escrito en profundidad sobre temas relacionados con Heidegger y el judaísmo, la deshumanización de la Shoa y la tortura. En este libro se plantea abordar el significado actual del fenómeno terrorista, más específicamente el terrorismo yihadista. Su objetivo, nos dice la propia autora en el prólogo, no es plantear soluciones sino ver todas las perspectivas para abordar un fenómeno extraordinariamente complejo (si huimos de los tópicos, claro) que constituye uno de los grandes peligros de los tiempos actuales. No basta con condenar el terrorismo, hay que entenderlo. Pero para hacerlo hay que dejar muy claro que entenderlo no es justificarlo.

El primer capítulo trata del terror planetario desde un punto de vista teórico y global. El 11 de septiembre de 2001 se plantea como el punto de partida de “la guerra ilimitada e infinita” que, en algún sentido, puede llamarse una “guerra total”. Es una especie de continuidad de “estados de violencia” que aparecen de manera dispersa. Una Tercera Guerra Mundial no es posible en este escenario: lo que hay es otra cosa, más difuminada pero muy inquietante y que podemos llamar “La Primera Guerra Global”. Un escenario geopolítico cuajado de innumerables conflictos de baja intensidad: teatros de operaciones por tierra, mar y aire desterritorializada que a veces se trasladan a los satélites del espacio interplanetario. Los conflictos están al margen de los enfrentamientos entre Estados y su expresión más feroz es justamente el terrorismo yihadista. La autora señala cómo después del atentado del 11 de septiembre la reflexión filosófico-política se hace desde Europa. Entre los debates apuntados señalo por su interés el de Derrida-Habermas. Es el viejo debate entre considerar el terror como síntoma de la Modernidad o, por el contrario, como regresión antiliustrada y antimoderna. Sugerente también la aportación de Baudrillard en su análisis del acto terrorista como violencia simbólica causada por la hipermodernidad. Analiza también fenómenos terroristas ultraizquierdistas como los de las Brigadas Rojas en Italia o la Fracción del Ejército Rojo en la RFA. La metafísica del atentado no es la de la revolución, aunque también pretenda ser un acto soberano.

El capítulo segundo trata de “Terror, revolución, soberanía”. ¿Cómo entender el fenómeno terrorista contemporáneo? Hay dos líneas de investigación abiertas. Una es la de Walter Laquer, que lo considera una “forma enmascarada de violencia” perpetrada por motivos políticos. La considera demasiado vaga, y peligrosa al incluir a todas las formas de violencia ilegal. Luego tenemos la orientación de Gérard Chaliand que plantea la relatividad del término, en el sentido que el terrorista de ayer puede ser el estadista de hoy. El hilo conductor no puede ser otro que la técnica utilizada. Lo cual cae en el error de centrarse en los medios exclusivamente. Se olvida el objetivo y el destinatario. Nos encontramos con la primera dificultad de una definición, que nos permita un abordaje histórico coherente. De entrada, terrorismo ya es una descalificación que incluso parece condenar la comprensión. Pasa a continuación a unas anotaciones sobre el miedo, la angustia y el terror como sentimientos asociados, pasando por consideraciones de Hobbes, Hegel, Heidegger o Hanna Arendt. Hay un análisis interesante sobre el Terror revolucionario, desmarcándolo del terrorismo contemporáneo, aunque señalando que este no es nihilista. Saltamos al anarquismo para llegar a Lenin, que lo condena políticamente (no desde el moralismo pequeñoburgués) al considerarlo ineficaz porque sustituye la acción revolucionaria de masas, que por supuesto será violenta para conseguir y mantener el poder soberano. Acaba con una reflexión sobre el análisis de Carl Scmitt sobre la figura del partisano desde su dialéctica del amigo/enemigo. El partisano como figura del combatiente irregular que desvirtúa la guerra legal. El filósofo alemán llega a intuir la figura de un “cosmopartisano” adaptado al frenesí técnico que puede tener una fuerza devastadora.

En el capítulo tercero ya entra directamente en el tema principal, que es el del terrorismo yihadista, y lo hace en el capítulo que titula “Yihadismo y modernidad”. Lo inicia con un estudio del fenómeno de la radicalización señalando que una hay un nexo claro con el terrorismo yihadista, en el sentido que el primero no conduce necesariamente al segundo. Cita aquí un estudio muy interesante sobre el tema de Frahad Khosrokhavar. Hay toda una sugerente reflexión sobre lo que implica el término “radicalización”. Entra luego en el tema fundamental de la teología política del neocalifato planetario. Todo un análisis sobre la relación histórica entre teología y política en el islam. Señala especialmente que en el mundo islámico la política no ha estado nunca separada de la religión. Especial interés tiene recordar lo que se abre en el S.XX con la fundación de un Estado laico en un país tradicionalmente islámico, la fundación de la organización Hermanos Musulmanes, la revolución iraní, la toma del poder por los musulmanes en Afganistán. El estado islámico, basado en la sharía, como expresión más estricta del radicalismo islámico. El islamismo que no deja de ser una reacción a la modernidad occidental. Todo un recorrido desde Sayid Qutb, ahorcado en 1966 por Nasser, hasta Osama Bin Landen pasando por Ibn Taimiyya. Aquí la radicalización conduce a una ascesis de regeneración, de renacimiento que promete la salvación eterna. Pero esto ocurre en un contexto tecnológico que posibilita el paso al terrorismo yihadista, que es el de la Red. Aparece el ciberterrorismo, que es la captación a través de la web. Se crea una red en la que la comunidad virtual de la yidah hace libre a cualquiera de sus participantes y les da autorización para pasar al siguiente ataque. Aparece un fenómeno destructivo sin precedentes, que siguiendo a Robeto Expósito podemos llamar la “tannatopolítica yihadista”, que es la figura del terrorista suicida. Son las bombas vivientes del siglo XXI, que no es que acepten el riesgo de morir sino que van a dar el abrazo a la muerte; es el neomártir que se afirma negándose: matando y muriendo. La adhesión a la yidah da sentido a la vida: ofrece dignidad y esperanza, aunque sea más allá de este mundo. Los media clásicos y los nuevos medios se convierten, sin quererlo, en sus propagandistas, lo hacen publicitario, les ayudan a cumplir su objetivo. La esperanza compartida en un mundo mejor se va diluyendo, desvaneciendo. El futuro se presenta terriblemente amenazador. Entre otras cosas porque todos somo víctimas potenciales de estos golpes terroristas. Todos nos volvemos vulnerables.

El capítulo cuarto “Sobre el insomnio policial”. Empieza con un análisis crítico de tres perspectivas sobre los paradigmas de interpretación de terrorismo yihadista: Choque de civilizaciones, lucha de clases o guerra de lo sagrado. Donatella Di Cesare los va desmontando como explicación unilateral. Continúa con una reflexión sobre la relación entre revolución y religión, partiendo de la afirmación de Marx de la religión como “opio del pueblo.” Hay aquí un camino complejo que va desde la denuncia hacia la alianza (la Teología de la Liberación en América Latina). Pero finalmente, las llamas del integrismo (a pesar de la fascinación que inicialmente podía despertar en pensadores de izquierda como Michel Foucault) casi acaban por liquidar los restos de la izquierda. Hay una sorprendente pero fecunda comparación entre las brigadas yihadistas y las Brigadas Internacionales que en 1936 ayudaron a la República, en la que evidentemente pesan más las diferencias que las afinidades. A continuación señala el falso planteamiento de entender el conflicto como entre una identidad cultural particular (islamismo) contra el universalismo de la globalización. Como señala Etienne Balibar es, en realidad, un choque entre dos universalismos, antagónicos e incompatibles. Hay que entender el capitalismo no solo como un sistema económico sino también como una forma de vida, una religión en el sentido que apuntaba Walter Benjamín. Quizás son dos sueños, que tienen más en común de lo que parece. En todo caso también terror y democracia son frutos de la modernidad. Aunque la democracia sea la superación del terror, tiene siempre tiene su amenaza. Llegamos al tema de la vigilancia planetaria como efecto del terrorismo yihadista. Se ha levantado así una gigantesca retícula desde la que un poder invisible nos observa y controla a todos. Recuerda aquí como el exagente de la CIA Edward Snowden reveló el año 2013 dicho dispositivo masivo de vigilancia. Parece que va minando progresivamente el propio Estado de derecho. La obsesión por la seguridad se alimenta de la “cultura del miedo” y al mismo tiempo la alimenta. Parece que la política deja su lugar a la policía. Se plantea una acción preventiva de tal naturaleza que es la policía la que acaba destruyendo los otros poderes, judicial y legislativo. Los márgenes de la soberanía se van estrechando. El estado-nación se va eclipsando y quizás, dice la autora, lo que haya que hacer es renunciar de manera incondicional y definitiva a toda soberanía.

El libro me parece importante y necesario. Muy riguroso y sugerente al mismo tiempo. Por supuesto que deja cuestiones abiertas y afirmaciones discutibles. Pero esto quiere decir que da que pensar. No veo, por hablar de cuestiones puntuales la crítica a la noción de Bauman de “modernidad líquida” porque dice que hace creer que la época moderna no ha concluido y pasa por alto las resistencias y rigideces que fomentan un conflicto permanente. Prefiere hablar de “desorden global”. Bueno, me parece que estamos en la modernidad, por mucho que la llamemos tardía, y que justo el yihadismo es una rección a una sociedad líquida. El término me parece útil. Cuando habla de los conflictos actuales como de baja intensidad también habría que matizar: algunos son, desgraciadamente, de muy alta intensidad. Cuando habla de las Brigadas Rojas, Fracción del Ejército Rojo, se hecha a faltar una mención del IRA o de ETA. Cuando habla de multiculturalismo lo hace de una manera superficial y sin diferenciarlo del interculturalismo. Cuando dice que el capitalismo es una religión, una ideología y una forma de vida debemos sustituir hoy la noción de capitalismo por la de neoliberalismo, aunque sin olvidar que es una expresión, quizás la más sofisticada del capitalismo. Simples anotaciones para ir precisando.

Lo que sí me gustaría discutir es algo que apunta al final y que no acaba de desarrollar (digo en el libro). Son dos ideas. La primera es que está desapareciendo el Estado de derecho. Pienso que más que desaparecer está volviendo a su versión hobbesiana. El tema lo trata muy bien Sheldon W. Wolin en un libro escrito hace unos años, “Democracia S.A”. No veo nada clara su afirmación final de que quizás hay que acabar con la soberanía cada vez más marginal. Pienso que frente al capitalismo globalizador y el terrorismo global son necesarias las soberanías políticas compartidas, que justamente deben partir del Estado-nación para ir avanzando en proyectos federales y confederales cada vez más amplio. No es lo que hay, por supuesto, pero no veo otro camino.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php...

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24 horas recogiendo borrachos en Magaluf: "Saturan Urgencias y bloquean ambulancias"

3 August, 2019 - 00:00

David Brunat. Magaluf

A los turistas ebrios que llegan en ambulancia al hospital de Son Espases se les trata como a bebés. Se les pone un pañal si hay riesgo de que se hagan pis o caca encima, se les recuesta de lado para que no se traguen el vómito y se les deja dormir la mona hasta que despierten, con visitas de control cada 30 minutos por parte del personal de guardia de Urgencias. Hay noches en que se amontonan más de 15 turistas, el 99% jóvenes británicos, en la sala que el hospital ha tenido que habilitar expresamente para ellos.

Todos son caídos en combate en Magaluf, la zona cero de la locura etílica en Mallorca, en España y quién sabe si en Europa. Cada noche, el 061 atiende unos 40 casos en un radio de 500 metros. No es raro que en Magaluf se junten hasta cinco ambulancias a la vez, todo lleno de luces naranjas como si fuera eso un campo de batalla. El personal médico cada vez está más harto. No solo por las molestias que causan, sino porque mientras están atendiendo a estos muchachos entre gritos, vómitos y peleas, no pueden hacer su verdadero trabajo, que es atender las emergencias reales del resto de la población.

Un joven británico en una camilla de Urgencias del hospital Son Espases con su novia echada encima.

La presión de los turistas pasados de rosca en Magaluf sobre el servicio de emergencias balear es tan grande que la Consejería de Salud tiene destinada una ambulancia en exclusiva para ellos. Funciona del 1 de junio al 7 de septiembre, de 11 de la noche a 7 de la mañana. Daniel López y Marina Puigcerver son dos de los técnicos a cargo. Se pasan todas las madrugadas del verano reanimando a turistas inconscientes y llevando a los que no espabilan a Son Espases, el hospital de referencia en Baleares. Ni aun con estas dan abasto. Ambulancias de hasta cuatro bases distintas del 061, incluida Palma a 20 kilómetros, y una UVI móvil disponible las 24 horas para los casos más graves, dan apoyo a Daniel y Marina en su interminable misión nocturna.

"A Magaluf los chavales vienen a pasarse el día bebiendo, a darlo todo. El que en su país no bebe aquí se vuelve un borracho, y el que nunca toma drogas aquí las prueba todas", cuenta Daniel al volante de la ambulancia mientras circula a ritmo lento entre cientos de jóvenes, observando si hay algún desplomado sobre la acera. Ellos van con el vaso de cubata de plástico en mano. Ellas, lo mismo pero con menos ropa. Un verdadero bestiario humano en el que solo se oye hablar inglés. "En Benidorm o en Salou también se desmadran, pero yo creo que Magaluf se lleva la palma. No he visto cosa igual", suspira el técnico.

Nada más llegar, Daniel y Marina se ponen los guantes y se interesan por la afectada. Está sentada en un silla en mitad de la calle y tiene una buena brecha en la frente a causa, dicen sus amigas, de un tropezón. En cuanto los técnicos le tocan la herida, la chica lanza un enorme vómito de alcohol que salpica los zapatos y el pantalón del policía local que se ha acercado a garantizar la seguridad de los sanitarios. Sus pupilas responden bien, no parece que haya tomado drogas. Tras vendarle la herida, conducen a la joven, de 18 años, a Urgencias de Son Espases. No parará de vomitar bilis en todo el trayecto.

"No puede ser que un hospital terciario [altamente especializado] como Son Espases se pase el verano recibiendo a jóvenes que lo único que necesitan es dormir la mona. Estas personas saturan las Urgencias, bloquean innecesariamente varias ambulancias y consumen una gran cantidad de recursos limitados que dejan de estar disponibles para urgencias reales", resume Miguel Lázaro, presidente del Sindicato Médico de Baleares (Simebal).

Los sanitarios reclaman al Ayuntamiento de Calvià y a los empresarios de la noche de Magaluf que instalen una carpa junto a los bares y discotecas para que los turistas ebrios puedan dormir bajo supervisión sanitaria. En Ibiza se ha hecho y el resultado ha sido muy positivo. Pero en Magaluf, los empresarios dicen que eso daría muy mala imagen y el ayuntamiento dice que si nadie comparte los gastos de la carpa él solo no la piensa poner.

Dinero que no vuelve

La consejería de Salud de Balares cifra en torno a 51 millones el gasto que los turistas extranjeros generan en el sistema cada año. Parte de ese dinero público nunca se recupera. "Cuando el paciente llega con su pasaporte o su tarjeta sanitaria europea podemos apuntar los datos y pasar la factura a su país de origen. Pero muchas veces nos llegan sin documentación. Cuando despiertan les pedimos que apunten sus datos, pero ellos pueden poner el nombre que les dé la gana. Escriben Matthew James y nos tenemos que fiar. Sabemos que muchos casos no se facturan", confirma un profesional de Urgencias que lleva años padeciendo en sus guardias la avalancha de turistas ebrios.

Un politraumatismo por 'balconing' cuesta unos 40.000 euros al sistema sanitario

Un ejemplo: un politraumatismo, como el que se genera tras un siniestro por 'balconing', cuesta alrededor de 40.000 euros al sistema sanitario. Si hay trauma medular, la cifra se puede disparar hasta los 500.000 euros incluyendo todos los gastos. Hasta el momento, el contador de 'balconing' de 2019 está en 14 precipitados, un muerto. El año 2018 terminó con 44 precipitados, ocho muertos. Los hoteleros han tomado medidas e instalan a los grupos que consideran más problemáticos en las plantas bajas de sus hoteles y refuerzan la seguridad, lo que reduce el número de muertos y aumenta el de piernas y vértebras rotas. Aun con eso la afición de los turistas por el 'balconing', confirman los sanitarios, va a más.

"¿En qué país a un extranjero borracho le mandan una ambulancia y lo llevan a que sea atendido gratis en un hospital de referencia como Son Espases? Los turistas aquí saben que pueden hacer lo que quieran y no tendrá consecuencias en sus bolsillos. Se aprovechan de nuestra Sanidad porque saben que pueden hacerlo. Por eso pedimos que se aplique una ecotasa sanitaria. Entre que parte de los 51 millones caen en saco roto y que los que sí se facturan los cobra el Ministerio de Sanidad y no nos los devuelve, están dificultando que en Baleares podamos retener el talento médico. Calculamos que desde el año 2002 hay una deuda acumulada de 2.700 millones hacia la sanidad balear", protesta el presidente de Simebal.

Lo último en picaresca turística: llamar a Urgencias en lugar de acudir al centro de salud para que la consulta salga gratis

Que los turistas extranjeros conocen bien los trucos del sistema sanitario español para que sus consultas les salgan gratis lo demuestra lo último en picaresca turística: llamar a Urgencias en lugar de acudir al centro de salud por, pongamos, un esguince. Las consultas en los Puntos de Atención Continuada en Mallorca se facturan al contado allí mismo. En cambio, las salidas de los sanitarios no. Por eso, las visitas de enfermeros de guardia a habitaciones de hotel debido a esta trampa se han disparado en las últimas fechas.

"Lo primero que te preguntan muchos al verte llegar en la ambulancia es si esto les va a costar dinero. Cuando les dices que no se relajan", confirman los técnicos.

Cada vez más agresivos

A pesar de que la calle Punta Ballena es el epicentro del desfase etílico, hace tiempo que las ambulancias no entran allí de madrugada a menos que la situación sea muy grave. En cuanto pisan esta calle, hordas de turistas borrachos se avalanzan sobre las furgonetas amarillas como zombis con ganas de jarana. Porrazos en la chapa, zarandeos y una vez ya paradas en el punto donde está la emergencia, más turistas molestando y pidiendo a gritos ayuda o cualquier ocurrencia a los técnicos y enfermeros, como que les lleven por el morro al hotel. "No solo nos hacen perder el tiempo cada noche yendo a reanimar a adolescentes al borde del coma etílico sino que encima cada vez se ponen más agresivos, ellos y sus amigos. Ya es el colmo. Nos la estamos jugando y algún día habrá una desgracia", protesta Toni Honrubia, técnico sanitario con casi dos décadas de trabajo a sus espaldas.

"Suponemos que esto se debe al aumento en el consumo de drogas. Muchos mezclan alcohol, cocaína y MDMA y eso los pone muy agresivos. Algunos llevan navajas y el que no rompe una botella de cerveza. Cuando reanimamos a uno debemos tener muchísimo cuidado con su reacción. Puede soltarte un puñetazo rápidamente o encararse contigo. Por eso exigimos que siempre haya un policía junto a nosotros, porque hay veces en que estamos solos y no sabemos qué puede pasar. En pocos días ha habido cinco agresiones a personal sanitario", prosigue Honrubia.

Daniel vivió una de estas. Una noche reciente tuvo que interceder en una pelea a cuenta de un agredido en Punta Ballena. "Es verdad que me podía haber llevado un navajazo, pero me salió así. Muchas veces los técnicos sanitarios somos la única autoridad ahí".

En la ambulancia de los borrachos, no todas las emergencias son por chavales inconscientes. También reciben muchas llamadas por agresiones derivadas, cómo no, del consumo de alcohol. Cejas partidas, cortes profundos, golpes en la cabeza, manos ensangrentadas y mandíbulas desencajadas son parte de la rutina. "Sobre las 4 de la mañana todos van saliendo de las discotecas y andan ya a tope de alcohol y drogas. Y cuando se encuentran en la calle es cuando se producen las peleas", confirma Marina.

Esta noche de fin de semana se producen dos peleas masivas en la playa de Magaluf. La primera, originada por las agresiones de un grupo de españoles de etnia gitana a turistas ingleses. La segunda, una hora más tarde, es la respuesta furibunda de decenas de estos contra los chavales españoles, que ahora corren a pedir auxilio a la ambulancia. Varios coches de policía local y Guardia Civil tratan de contener el estallido.

Pese a todo, la UVI móvil, que dispone de médico y enfermera y se reserva para casos graves, apenas tiene actividad esta madrugada. Solamente una salida para controlar las taquicardias y sedar a un turista fuera de sí que la ha emprendido contra varios guardias de seguridad tras ser expulsado de una discoteca. "Trabajar en Magaluf es infumable. Ha pasado de tener que venir una ambulancia de Palma a por una señora que le había dado un infarto porque nosotros estábamos ocupados con un 'balconing", afirma Inés Rubí, la médica de guardia del 061 esta jornada. No es raro el día en que las ambulancias terminan salpicadas de vómitos y restos de sangre.

En el hospital de Son Espases tampoco escapan al mal genio de estos pacientes. "Si han tomado más cosas que solo alcohol y van intoxicados de drogas llegan agitados, gritan y se comportan mal. El problema es que en una camilla puedes tener a un señor al que le ha dado infarto y a su lado a un chico de estos puesto hasta las orejas montando un pollo terrible. Hay que llamar a seguridad y ponerles medicación para tranquilizarlos", explica el profesional de Urgencias. "Gente desnuda, que grita, que escupe, que quiere pegarte, es horrible y va a más. Además están los amigos que vienen a verle, que se quedan en recepción jugando y armando alboroto, molestando a la pobre gente enferma".

Una de las últimas emergencias de la noche para Daniel y Marina es un chico de 20 años ataviado con la camiseta del Liverpool con cortes profundos en la mano izquierda. ¿Una pelea? No. Al chico no se le ha ocurrido otra que darle un puñetazo a un cristal indeterminado (los técnicos nunca preguntan más de la cuenta). Hay al menos dos cortes profundos que requieren puntos de sutura. Daniel se echa el dedo índice a la cabeza y mira al chico como diciendo "estás sonado". El chico, a quien el alcohol se le ha bajado de golpe, asiente mientras el amigo que le acompaña se parte de risa. Aquí y allá, prostitutas africanas sondean a los jóvenes más borrachos para engatusarlos. Si les dicen que sí, se los llevarán a un rincón, les bajarán los pantalones y les robarán todo lo que lleven encima antes de echar a correr.

El Confidencial

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Derivados del petróleo

3 August, 2019 - 00:00

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El descontrol de los cuerpos armados del estado

3 August, 2019 - 00:00

Que los aparatos armados del Estado están fuera de control, en todo el mundo, es un hecho indudable. Sucede en las viejas potencias decadentes (EEUU y Europa), en las mal llamadas emergentes (Rusia y China) y, por supuesto, en nuestra América Latina. Los hechos comprobados llaman la atención.

Incluso en la muy democrática Alemania se puede constatar una alianza de la ultraderecha, responsable de 80 asesinatos desde la reunificación, con elementos de la policía, el ejército y la judicatura. La alianza de hecho es tan evidente, y de tanto tiempo, que en rigor habría que decir que los aparatos armados del Estado están utilizando a la extrema derecha como expresión político-electoral de sus intereses.

Un informe de los periodistas de Redaktions Netzwerk Deutschland concluye que los ultras alemanes no son sociópatas, sino militares y policías, en especial miembros retirados y en activo de comandos especiales de asalto.

En Grecia la relación entre Amanecer Dorado y la policía está más que comprobada. En las elecciones de 2012, uno de cada dos agentes de Atenas votó a la formación nazi, pese a que el partido ultra apenas superó 7 por ciento de los votos totales. Ese mismo año, miembros del partido ultra y antidisturbios realizaron una carga conjunta contra una protesta antifascista en Komotin, así como en otras ciudades.

En América Latina ha sido documentada de forma fehaciente la participación de miembros de los aparatos armados del Estado en la violencia contra los sectores populares y en la criminalización de la protesta, así como la evidente complicidad del sistema de justicia. En Brasil, Argentina, Colombia, Guatemala y México, estos hechos no admiten dos lecturas. Los cuerpos armados son, además, cómplices de los grupos paramilitares que en no pocos casos integran de forma directa.

Lo que me parece singular es que el fenómeno se registre en todo el mundo. En América Latina adquiere perfiles genocidas, mientras en otros continentes el fenómeno tiene un carácter menos estridente. Lo que indica una tendencia de fondo es lo que sucede en un continente como Europa, donde el sistema democrático había mostrado ser algo más [no mucho] que una formalidad legalista.

Llegados a este punto, me interesa destacar las causas de la creciente militarización de nuestras sociedades y, en paralelo, el que los cuerpos armados del Estado hayan adquirido cierta autonomía y se encuentren fuera del control del poder político. Lo que no quiere decir, en absoluto, que el poder sea neutral en los procesos de militarización/policialización en curso.

El primer punto es que se trata de una realidad estructural, siendo una de las características centrales del capitalismo en su etapa de decadencia o, si se prefiere, en un periodo en el cual se comporta como tormenta/tsunami dispuesto a arrasar a los sectores populares para estirar su decadencia.

Vivimos bajo la acumulación por despojo/robo [N. Klein] o cuarta guerra mundial contra los pueblos, que consiste en despejar territorios para despojar los bienes comunes al convertirlos en mercancías, como lo han explicado varios analistas y movimientos del mundo, entre ellos el EZLN. El Estado es el guardián de esta acumulación/guerra y la militarización es la forma de aceitarla.

El segundo punto es que al ser una característica estructural, los gobiernos hacen poco o nada para modificarla. En general, se han limitado a seguir la corriente con la aprobación de leyes antiterroristas en casi todos los países de la región. En los casos de Argentina y Brasil, estas leyes fueron impulsadas por los gobiernos progresistas de Cristina Fernández y Dilma Rousseff. No obstante, debe decirse que algunos gobiernos (como los derechistas de Mauricio Macri y Jair Bolsonaro) han creado las condiciones para que los cuerpos armados del Estado tengan las manos libres para ejercer violencia contra los de abajo. En todo caso, es una cuestión de énfasis: la violencia contra las mujeres y contra los sectores populares es inseparable del modelo extractivista hegemónico.

Por lo tanto, no saldremos de esta espiral de violencia eligiendo nuevos gobernantes, sino por dos caminos: la organización extensa e intensa de los de abajo y el fin del extractivismo, o sea de la minería a cielo abierto, los monocultivos, las grandes obras de infraestructura [sin objetivos sociales] y la especulación con el suelo urbano.

El tercer punto es comprender a quiénes beneficia la existencia de fuerzas armadas y (para) policiales relativamente autónomas, dispuestas a violentar a los pueblos. Beneficia al Estado y a la clase social que lo necesita para seguir adelante con su acumulación mediante la guerra. Si algo comprendieron los de arriba es que sólo podrán sobrevivir con un Estado fuerte: o sea, con aparatos integrados por hombres armados, más allá del nombre que les pongan.

La Jornada. Extractado por La Haine.

Tomado de: www.lahaine.org

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Frente a las guerras y amenazas de guerra, antimilitarismo e internacionalismo

2 August, 2019 - 00:00

Julien Salingue

"Mohamed bin Salmán ha hecho un trabajo espectacular": así se expresaba Donald Trump durante la cumbre del G20, organizada en Osaka (Japon) los días 28 y 29 de junio, sin suscitar comentarios de los otros participantes. Peor aún: la cumbre ha dejado constancia de que su próxima reunión se celebrará, en 2020, en Riad, capital del reino de Arabia Saudíta. No importa la guerra sucia contra Yemen, las ejecuciones de opositores (entre otras, la muy mediática del periodista Jamal Khashoggi), las detenciones arbitrarias: Mohamed bin Salmán es bienvenido en los cenáculos de los poderosos, donde incluso se aplaude, con ironía mórbida, la calidad de su "trabajo".

Carrera de armamentos

Nada asombroso cuando se observa cómo va el mundo, con el desarrollo de regímenes autoritarios y la fiebre militarista. La mundialización capitalista atraviesa una crisis económica, social y política histórica, que permite decir a un guasón Vladimir Putin que "el liberalismo está obsoleto", y que se traduce entre otras cosas, desde hace varios años, en un ascenso de las tensiones interimperialistas, con grandes unas potencias muy decididas a no contentarse con un statu quo que no satisface a nadie. Los Estados Unidos de Trump son en este sentido un paradigma: medidas proteccionistas cada vez más agresivas para "proteger el mercado interior", pero manteniendo las miras imperialistas, incluso extendiéndolas, de Oriente Medio al Asia del Pacífico, pasando por América Latina.

¿Estamos en vísperas de una conflagración militar mundial? Sería precipitado llegar a esta conclusión alarmista. Aunque hay que constatar en todo caso que se ha relanzado la carrera de armamentos, con un aumento espectacular de los gastos militares mundiales y, por consiguiente, un mercado del armamento en plena expansión. En un informe del Instituto Internacional de Investigación sobre la Paz de Estocolmo (SIPRI) publicado el pasado abril, se señala que entre 2017 y 2018 ha habido un aumento global del 2,6 % de los gastos militares a escala del planeta. Yendo al detalle, los gastos militares estadounidenses han aumentado, por primera vez desde hace siete años, un 4,6 %, los de China, adversario señalado por Trump, el 8,1 %, los de Europa central el 12 %, los de América central el 8,8 % y los de Europa occidental el 1,4 %. Elocuentes disparidades mundiales puesto que, en ese mismo período de tiempo, los gastos militares del Africa subsahariana bajan el 11 %, los del Norte de Africa el 5,5 % y los de Oceanía cerca del 3 %. Durante los últimos 10 años, se señala una progresión del 29 % en India, del 73 % en Pakistan, del 27 % en Rusia, del 28 % en Corea del Sur, etc.

Guerra fría, guerras calientes

Estos gastos no se destinan sólo a la modernización de los ejércitos (muy espectacular en Rusia y China) o a la disuasión, sino a intervenciones militares concretas. Hay que recordar que, pese a las promesas no intervencionistas de Trump, los Estados Unidos están hoy día directamente comprometidos en siete conflitos (Afganistán, Irak, Siria, Yemen, Somalia, Libia, Níger); que Rusia, pocos años después de la guerra en Crimea, ha desplegado medios militares consecuentes para socorrer a su aliado Bashar al-Ásad; o incluso que Turquía, cuyos gastos militares han aumentado un 24 % (!) en 2018, ha multiplicado en los últimos tiempos sus intervenciones contra zonas kurdas, en particular contra el cantón de Afrín en Siria.

Guerras calientes con un fondo de guerras frías entre potencias mundiales y/o entre potencias regionales, siendo el ejemplo más flagrante de este último tipo de conflicto la guerra fría entre Irán y Arabia Saudita, que intervienen militarmente fuera de sus fronteras para preservar o extender sus zonas de influencia, se enfrentan por medio de grupos satélites interpuestos, y presionan a cada país de la región a escoger su campo, en una región donde el Estado de Israel multiplica por su parte sus intervenciones y dispara hacia arriba los gastos militares y la carrera de armamentos.

Francia no se queda atrás, ya que forma parte del podio de los exportadores de armas y se sitúa en el 5º puesto a nivel de gastos militares, justo detrás de India. Una Francia que, aunque no tenga las ambiciones de Estados Unidos, China o Rusia, forma parte de estas grandes potencias que no dudan en poner al mundo a sangre y fuego para defender o extender sus intereses. Potencias que elevan hoy muchas amenazas, con riesgos reales de explosiones de consecuencias difícilmente medibles, y que obligan a las fuerzas progresistas a reforzar sus posiciones internacionalistas y anti-imperialistas.

El teatro de operaciones indo-pacífico

Pierre Rousset

En el plano militar, los océanos Indico y Pacífico se han vuelto el eje del cara a cara mundial entre Estados Unidos y China, hasta el punto de que el Pentágono lo ha convertido en un teatro de operaciones unificado para oponerse mejor al ascenso potencial de las fuerzas armadas chinas. Lo que está en juego es enorme.

Donald Trump ha hecho lo que Barack Obama quería pero no llegó a conseguir, al quedar engullido en la crisis de Oriente Medio: reforzar cualitativamente la presencia de la VII Flota, sobre todo en el Pacífico occidental. En 2020, dos tercios de la US Navy deberían estar situadas en Asia-Pacífico, cuando antes la mitad se encontraba en el Atlántico. Simultáneamente, Washington quiere integrar más estrechamente en un frente común antichino a Japon, India, Australia… La Francia de Macron ambiciona entrar en este juego occidental, a pesar de la debilidad de sus medios, invocando sus posesiones insulares (y las amplias zonas económicas exclusivas que van asociadas).

Cambio de la doctrina militar china

Xi Jinping, por su parte, ha modificado radicalmente la doctrina militar china. Bajo Mao mantenía una perspectiva defensiva y local: oponer la guerra popular a un eventual invasor, garantizar sus reivindicaciones fronterizas (Himalaya, Siberia, Taiwan…). El ejército de tierra constituía el corazón de esta política. En adelante se sitúa en una política de gran potencia mundial: proteger sus líneas de comunicación, consolidar su expansión económica, imponer su rango… Esta ambición le corresponde a la fuerza naval.

El ejército de tierra monopolizaba ayer el 70 % de los efectivos militares (unos dos millones en total), menos del 50 % hoy, mientras los efectivos de la marina se han triplicado. Pekin quiere dotarse de los medios de controlar los océanos y el cielo. Los gastos militares han crecido un 83 % entre 2009 y 2018, con resultados probablemente sin precedentes en un plazo de tiempo tan corto para un gran país. China sólo poseía un portaviones de fabricación soviética, ya tiene tres y pronto probablemente cinco. No tenía ningún superdestructor, hoy día ya ha desplegado cuatro …

Las fuerzas chinas tienen sus debilidades. Un armamento nuclear por modernizar. Submarinos estratégicos demasiado "ruidosos". Poca experiencia en materia de despliegue masivo de cuerpos de ejército y de coordinación entre diversos servicios. Aún menos experiencia de fuego, de guerras reales. Una cadena de mando inadaptada, cuando, ante la eventualidad de una ruptura de comunicaciones, se requiere una gran capacidad de autodecisión en un teatro de operaciones. En este terreno, Pekín ha decidido calcar el dispositivo estadounidense, aunque esta descentralización operativa puede entrar en conflicto con la concepción hipercentralizada del poder propia de Xi Jinping.

Relanzamiento de la carrera de armamentos

En el plano geoestratégico, Washington se apoya en tres líneas de islas para contrarrestar el despliegue chino. La primera rodea el Mar de China, de la Península coreana a la Península indochina pasando por Japón, Filipinas, el Archipiélago indonesio. La segunda tiene como eje a Guam y su base naval, en Micronesia (Pacífico occidental), que debería proteger a Hawái, sede de la flota estadounidense del Pacífico. La tercera está situada en el Pacífico sur.

El conflicto del Mar de China (una apelación internacional rechazada por los países ribereños) se ha saldado con un compromiso temporal. Pekín ha militarizado en su beneficio el mar de China del Sur, aún debiendo cesar sus incursiones militares en los accesos de Japón y Corea (aunque pueden reaparecer más al Norte, a lo largo de Siberia, con apoyo ruso). Xi Jinping lanzó la construcción de "corredores" via Birmania y Malaisia, así como a través de Pakistán, que le permiten acceder directamente al Océano Índico. Su marina de altamar navega ya hasta el Pacífico Sur donde se desencadena la competición por firmar acuerdos militares-económicos con los Estados insulares. Se beneficia además de una base en Djibouti, en el Cuerno de África, multiplica las maniobras en el océano Índico y ha intervenido en Yemen para repatriar a sus ciudadanos.

Otra faceta de la competición, el desarrollo de armas nuevas, ya fabricadas o probadas: misiles de precisión y de largo alcance tierra-mar, mar-mar, antisatélites, aparatos hipersónicos (hasta Mach 20… Rusia también está en cabeza en este terreno); nuevo avión furtivo; avión-cargo sin piloto; supercañones utilizando la potencia electromagnética… El despliegue de tales armas podría amenazar desde lejos a las flotas aeronavales, cambiando las vigentes reglas de la guerra. De hecho, el conflito Estados Unidos-China en Asia-Pacífico ha relanzado la carrera de armamentos en el mundo entero.

Conflictos por delegación

Ni China ni Estados Unidos quieren implicarse en una guerra frontal –aunque no se puede ignorar el riesgo de "patinazo" en el mar de China del Sur y en torno a Taiwán. Sin embargo, conflictos por delegación están dentro de la lógica de las cosas. Ocurrió en el caso de Corea (y podría volver a ocurrir). Es actualmente el caso (en forma política) de Sri Lanka, una isla cuya posición estratégica es clave, en la punta sur de India, y donde Pekín ha obtenido la concesión de un puerto para 99 años (¡también Hong Kong era una concesión británica para 99 años!). ¿Dónde podría nacer tal conflicto por delegación bajo forma militar? Es difícil prever.

La particularidad del teatro de operaciones indo-pacífico es que se oponen, como en ningún otro sitio, la primera y la segunda potencia militares (y con Rusia capaz de tocar su partitura gracias a su presencia siberiana y a su flota de submarinos estratégicos). Más que en ninguna otra parte, la geografía política, económica, tecnológica y militar del conflicto Estados Unidos-China podría superponerse con el horizonte de una posible balcanización de un mercado mundializado. Aquí las lógicas de guerra toman más directamente una dimensión mundial.

Contra las guerras y el militarismo

Las guerras que llevan a cabo las grandes potencias no tienen como objetivo, como se nos dice, luchar contra el terrorismo y aún menos aliviar a los pueblos de la miseria o librarles de las dictaduras que los oprimen.

Son guerras llevadas a cabo para continuar saqueando los recursos naturales de estos países, perpetuando la relación colonialista impuesta, en particular por Francia, a los pueblos de Africa y de Oriente Medio. Para las principales potencias imperialistas, se trata de defender o extender sus "zonas de influencia"… y sus intereses económicos.

Guerras, miseria y complicidades europeas

Lejos de impedir el desarrollo del terrorismo, las guerras de las dos últimas décadas lo han engendrado, empujando a muchos jóvenes, a quienes la miseria creada por la explotación de las riquezas de sus países y los bombardeoss quitan toda esperanza, en brazos de los señores de la guerra o de sectas religiosas.

El caos libio no era una fatalidad. Mientras el pueblo se levantaba en 2011 para derrocar la dictadura de Kadhafi, la intervención militar de Francia y sus aliados favoreció a todos los grupos confesionales/tribales a los que se enfrentan hoy, contribuyendo a desposeer al pueblo libio de su rebelión.

En Siria, las grandes potencias han dejado a Asad masacrar a su pueblo para frenar la revuelta que nacía tras los levantamientos de Túnez y Egipto. La destrucción de Alepo, la masacre de la población por los ejércitos de Asad y de Rusia se han producido en medio del silencio de las "democracias" americana y europeas, deseosas de conservar el aparato represivo sirio y las buenas relaciones futuras.

La Arabia Saudita que bombardea el Yemen es, junto con Israel, el principal relevo de los países occidentales en la región. Este amigo de los Estados Unidos, de la Unión Europea y de Francia es también la dictatura más reaccionaria de Oriente Medio, cuna y gran tesorero de todas las corrientes del integrismo islámico.

El presidente turco, Erdogan, por su parte se ha aprovechado de su alianza con las potencias occidentales, pretendidamente contra Daech, para retomar su guerra contra la población kurda de Turquía y el PKK, para reprimir a todos los movimientos de izquierda, a los periodistas, a los militantes obreros, etc. Francia le ha asegurado un apoyo regular reprimiento a los movimientos y militantes kurdos, varios de ellos asesinados en Francia con total impunidad.

Acabar con el militarismo

Y a pesar de todo, hay que constatar que la unanimidad se impone entre las fuerzas políticas institucionales en Francia. Defensa de los "intereses franceses", de los grupos industriales, de los empleos generados por la industria de armamento: cualquier argumento es bueno para no señalar las responsabilidades, directas o indirectas, de Francia en los conflictos militares.

Aunque a veces con las posturas más contradictorias, como la de Jean-Luc Mélenchon y la FI que, al mismo tiempo que denuncian las exportaciones de armas a Arabia Saudita, no dejan de alabar la buena salud del complejo militar-industrial francés. El 25 de octubre 2018, Jean-Luc Mélenchon se refería así, en Bourget, al salón Euronaval, "cita mundial de las tecnologías navales del futuro", con este comentario en Twitter, apoyado con fotos: "Visita a los stands de Thalès, MBDA, Naval Group, Ministerio del Ejército y Navire des métiers. Francia debe dotarse de los medios para asegurar su soberanía en su territorio marítimo, el segundo más extenso del mundo". Miseria del "patriotismo"…

Al contrario que toda apología de las industrias de armamento francesas, que toda lógica "bloque contra bloque" y que todo chauvinismo, es urgente asumir consignas que defiendan una perspectiva de desarme y de desmilitarización. Ello comienza por detener las exportaciones de ingenios mortíferos franceses y, más allá, el desmantelamiento del complejo militar-industrial, con una reconversion industrial que podría orientarse hacia el terreno de la transición energética (trenes, metros, tranvías, energías renovables…).

Esto es, una política de desarme unilateral y general, que implica también la destrucción de la fuerza de disuasión nuclear francesa y, en el plano político, el rechazo de cualquier "ejército europeo", la salida de la OTAN, el fin de la Françafrique y, más en general, la detención de todas las intervenciones militares francesas en el extranjero.

Estados Unidos-Irán: Trump-se-va-a-la-guerra, un peligro para todo el planeta

Yvan Lemaitre

El 13 de junio, el ataque a dos petroleros, uno noruego y otro japonés, cerca del estrecho de Ormuz por le que transita una quinta parte de la producción mundial de petróleo, ha servido de pretexto a Estados Unidos para relanzar su ofensiva contra Irán, emprendida desde su retirada del acuerdo internacional sobre el tema nuclear iraní, de mayo de 2018.

El tono aún subió un grado el 20 de junio después de que Irán abatiese un dron de vigilancia da la US Navy que había violado, según Irán, su espacio aéreo. Como represalia, Estados Unidospreparó ataques aéreos antes de que Trump se echase atrás en el último momento, para añadir sin embargo a continuación:“Cualquier acción de Irán contra cualquier interés americano desencadenará una respuesta de una fuerza poderosa y aplastante […] En algunos ámbitos, aplastante significará aniquilación”. Más allá de la odiosa puesta en escena del propio Trump en el momento en que emprende una nueva campaña electoral para las elecciones presidenciales, más allá de los excesos de los halcones, Bolton y Pompeo, estos avisos son asumidos por el Estado americano y el Pentágono, y no se dirigen sólo a Irán sino que pretenden afirmar la determinación de Estados Unidosfrente al mundo entero.

Pujas belicistas

El 24 de junio, Trump firmó un decreto imponiendo nuevas sanciones, reforzamiento del embargo, congelación de los fondos en el extranjero de algunos dirigentes iraníes, que fue considerado por Irán "como un acto hostil de terrorismo económico y guerra económica lanzadas contra nuestra Nación" y como una voluntad de "cerrar de forma permanente la vía de la diplomacia con el gobierno dispuesto a todo". Irán está estrangulado por el embargo que pretende ponerle de rodillas e imponerle las decisiones estadounidenses, o incluso provocar el hundimiento del régimen. Las exportaciones de petróleo iraní han caído a entre 750.000 y900.000 barriles al día, sobre todo con destino a China, frente a 2,6 millones de barriles al día hace un año. Una situación dramática que paga la población con alzas de precio, desempleo, miseria.

Esta política refuerza de hecho el poder de los mullahs que se apoyan en los sentimientos anti-estadounidenses. En respuesta a las nuevas sanciones, estos últimos han anunciado que comenzarían a romper sus compromisos nucleares el 7 de julio, si los otros firmantes del acuerdo (China, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania) no encontraban el medio de atenuar el peso de las sanciones US. Le Drian, Ministro francés de Asuntos Exteriores, se apresuró a denunciar este "grave error"…

Ruido de botas

Desde el 17 de junio, Washington anunció el envío de 1000 militares suplementarios "con fines defensivos para responder a amenazas aéreas, navales y terrestres en Oriente Medio". El 5 de mayo, ya había sido anunciado el despliegue, en aguas del golfo Arabo-pérsico, del portaviones Abraham-Lincoln y de su grupo de combate. Cuatro bombardeos estratégicos B-52 llegaron el 8 de mayo a la base qatarí de el-Udeid. Otro navío de la US Navy, el Arlington, transportando una fuerza de marines, vehículos aanfibios de desembarco, helicópteros y una batería de misiles antimisiles Patriot, está en camino hacia Oriente Medio. El Pentágono ha emprendido un plan de intervención que prevé el despliegue de 120.000 soldados en la región –poco menos que para la guerra contra Irak.

Es muy probable que Estados Unidosno quiera hoy día una guerra directa o incluso prefiera evitarla, si es posible, convencidos de que la relación de fuerzas está enteramente a su favor. Esto quiso señalar Trump al declarar, sobre la posibilidad de un enfrentamiento militar: "Estamos en una posición muy fuerte, y esto no va a durar mucho, os lo puedo asegurar". Palabras que asumen el riesgo y las consecuencias que podrían no limitarse a Irán, que abarcarían el Oriente Medio, provocarían un recrudecimiento del terrorismo en respuesta al odioso terrorismo de Estado estadounidense, agravarían la inestabilidad y las tensiones internacionales.

Asistiríamos a un aumento de las cotizaciones del petróleo, a una ralentización de los intercambios internacionales y verosímilmente a una recesión mundial, cuyos elementos ya están en marcha.

El desorden mundializado

La política de Trump, incluída su simple puesta en escena, responde a las necesidades de Wall Street, esto es a una clase capitalista dispuesta a defender con uñas y dientes su dominación mundial en el marco de una libre competencia falseada y mundializada. Ya no está en condiciones de ser el gendarme del mundo capitalista pero se ha convertido en un poderoso factor de desorden mundial, movido por la defensa de sus exclusivos intereses. La multiplicación de conflictos e intervenciones, la exacerbación de las tensiones entre políticas liberales y políticas imperialistas, son una consecuencia del estancamiento del capitalismo en el momento de la financiarización mundializada.

La primera potencia mundial tiene un talón de Aquiles, la contradicción entre los 99% y los 1%, que la desgasta en su interior, una contradicción cada vez más brutal, evidente, destructora, que la política de Wall Street y del Pentágono asi como las ridículas y cínicas locuras de Trump preparan su explosión. La única respuesta a la amenaza que representa la política de Estados Unidosfrente al conjunto del planeta.

https://npa2009.org/arguments/face-...

Traducción: viento sur

Tomado de: https://vientosur.info/spip.php?art...

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