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Actualizado: hace 46 min 10 seg

El decrecimiento, un movimiento rupturista que va sumando adeptos

25 November, 2018 - 00:00

El concepto denominado “decrecimiento económico”, que se opone abiertamente a la tradición imperativa de crecer arraigada desde hace siglos, suma adhesiones. Una corriente de pensamiento totalmente rupturista que plantea un rumbo distinto al acostumbrado.

El antropólogo Hickel plantea la lógica de la finitud de la Tierra y la consecuencia de que ese crecimiento no puede ser eterno, debido a los límites que el mundo impone.

Hernán Alvarez

Desde la época de la Revolución Industrial que la combinación de palabras “crecimiento económico” tiene una connotación positiva en Occidente. Producir más, invertir más, extraer más de la tierra está bien visto desde el siglo XVIII hasta hoy. Sin embargo, en el XX y en este XXI aún más, comenzó a tomar fuerza una idea totalmente opuesta. Esta concepción nueva considera al progreso y al aumento del PBI (producto bruto interno) de cada país como algo decididamente malo para el planeta y para el hombre en general.

Se plantea la idea lógica de la finitud de la Tierra y la consecuencia de que ese crecimiento no puede ser eterno debido a los límites que el mundo impone. Uno de los primeros en plantear esta corriente denominada del decrecimiento fue el economista contemporáneo francés Serge Latouche.

Este movimiento suma más adeptos cada año al observarse los resultados que trae la concepción opuesta de producir siempre más que antes cada vez. Uno de sus defensores es el antropólogo Jason Hickel. Nacido en Suazilandia (en el sur de África) es miembro de la Royal Society of Arts inglesa, egresado de la Universidad de Londres y profesor de la London School of Economics (facultad de esta casa de estudios).

Hickel habló en exclusiva con Mirador Provincial sobre la macroeconomía mundial, argentina y santafesina.

— ¿Usted apoya el movimiento del decrecimiento?

— Sí, apoyo el movimiento del decrecimiento. Pero debo ser claro sobre qué significa eso. En la actualidad estamos en una era de exceso ecológico (“ecological overshoot” en inglés). Vemos los efectos en la forma del cambio climático y la extinción masiva de especies, lo cual impone una mayor amenaza para nuestra civilización. La vasta mayoría de ese exceso es producido por naciones ricas. Por ejemplo, una persona promedio en una nación rica promedio consume 28 toneladas de cosas materiales por año. Esto es cuatro veces más del límite ecológico. En otras palabras, si todos en el mundo consumiéramos al nivel de las naciones ricas, necesitaríamos cuatro planetas Tierra para sostenernos. Entonces sabemos que en una escala global necesitamos reducir drásticamente el uso de los recursos y cortar con las emisiones (de efecto invernadero). La pregunta es, ¿es posible hacer esto persiguiendo un crecimiento del PBI? De acuerdo a todos los datos científicos disponibles, la respuesta es “no”. Sí, la innovación tecnológica ayudará, pero no será suficiente por sí misma. Entonces, debemos concluir que la única opción para evitar el colapso ecológico es reducir la actividad económica global agregada. Inclusive países más pobres necesitan empezar a virar hacia un modelo económico que no requiere un crecimiento interminable del PBI.

— ¿Cuál es la diferencia entre decrecimiento y post crecimiento?

— Son partes del mismo movimiento y tiene la misma crítica del crecimiento. La única diferencia es que el decrecimiento tiene el coraje de marcar que no es suficiente con ser agnóstico sobre el crecimiento. Por ejemplo, enfocarse en otras cosas en vez de crecimiento. Tenemos que enfocarnos activamente en hacer decrecer la tasa de producción de materiales y desperdicios en la economía global.

— Si el comunismo fracasó en el siglo XX, ¿cuál es la alternativa al capitalismo?

— El problema con el comunismo en el siglo XX es que fue esencialmente sólo capitalismo de Estado. Mire a la URSS, por ejemplo, o China. Ambos son países que estuvieron y están obsesionados con el objetivo de crecimiento exponencial, igual que los países capitalistas lo están. La izquierda y la derecha pueden disentir en cómo distribuir los beneficios del crecimiento, pero en la cuestión del crecimiento en sí misma están unidas. Por eso es que las políticas de izquierda tradicionales no son ya lo suficientemente buenas. Tenemos que evolucionar no sólo por sobre el capitalismo, sino sobre el imperativo del crecimiento.

— Usted escribió en un artículo que el crecimiento y la ecología no pueden ir juntos. ¿Cómo explica esto?

— El problema es que es imposible desacoplar crecimiento de impactos en el medioambiente. Esto lleva a que las fantasías del crecimiento verde (sostenible) se hagan tan populares recientemente. No hay evidencia de que el crecimiento verde sea factible. Entonces, si queremos retornar a una economía en línea con los principios ecológicos, no puede ser una economía basada en el crecimiento.

¿Tener menos hijos?

— En la actualidad, el mundo tiene más de 7.500 millones de habitantes. ¿El cambio climático fuerza a los padres a tener menos hijos? ¿Cuál es el número límite?

— No es la población en sí misma el problema. Es el consumo excesivo. El exceso ecológico está conducido por consumo excesivo en naciones ricas y por individuos ricos. ¿El crecimiento poblacional incrementa la presión ecológica? Sí, particularmente el crecimiento poblacional entre comunidades ricas con niveles altos de consumo. Pero el precepto principal es simple. En una era de límites ecológicos, no tiene sentido asumir que la gente debe tener el derecho a concebir tantos hijos como quiera. El ejercicio de libre albedrío de una persona a tener muchos hijos tendrá un impacto negativo en las perspectivas de vida de otros... Al significar esto menos “espacio ecológico” para todos. Esto no es moralmente defendible. Si la gente quiere tener hijos, debe adoptar. Si no quieren adoptar, entonces tener un hijo está bien, quizás hasta dos. Pero cualquier número más que dos hijos parece ser inmoral.

Costa Rica como un caso exitoso

— ¿Es posible que los países periféricos mejoren sacándose de encima la idea del crecimiento que guía sus economías?

— Sí, por supuesto. Pasado un cierto punto, el crecimiento en el PBI no es necesario para niveles alto de bienestar humano. Costa Rica tiene una expectativa de vida más alta que Estados Unidos, excelente educación y uno de los niveles de felicidad más altos del mundo. Y todo con un PBI per cápita de sólo 10.000 dólares. Un quinto del de Estados Unidos y mucho menos que Argentina. ¿Por qué? Porque han invertido en educación pública de alta calidad y salud. El antídoto al crecimiento es encontrar caminos para mejorar el bienestar sin requerir productividad industrial masiva. Invertir en lo que realmente interesa.

— Argentina tiene un mal año en este 2018 al comenzar una recesión con inflación alta, incluida la pérdida de fuentes laborales. ¿Cómo pueden mejorarse los estándares sociales sin crecimiento económico?

—El capitalismo siempre está generando desempleo. El camino a mejorar la productividad siempre significa que hay menos trabajadores requeridos para producir la misma cantidad de producción. ¿Qué pasa con los trabajadores que sobran? Son descartados. ¿Entonces qué hacemos? La respuesta común es crecer, crear más trabajos. Pero hay otro camino: simplemente acortando la semana laboral. De esa manera, uno redistribuye los requerimientos laborales existentes de manera que todos tengan acceso a un ingreso. La otra alternativa, por supuesto, es el ingreso universal básico asegurándonos que la gente tenga acceso a un sustento sin tener que crear más trabajos para ellos. Un ingreso básico no sólo estimularía las economías locales, también liberaría a la gente a ser más creativa e innovadora, mejorando sus comunidades e involucrándose en políticas
democráticas.

— ¿Argentina está condenada al fracaso al ser un país del hemisferio sur?

— No, por supuesto que no. Al contrario, el sur global tiene el mayor potencial de reinventar economías y cambiar hacia un futuro mejor. Sabemos que el modelo económico occidental nos está fallando. Está generando inequidad, inestabilidad y destrucción ecológica. Necesitamos algo mejor. El sur debe tomar la oportunidad de romper con el modelo occidental y construir algo mejor, más justo y más ecológico.

— ¿Piensa que la idea de desarrollo sostenible no es realmente posible?

— Depende en qué entendemos como desarrollo sostenible. ¿Desarrollo sostenible por siempre? ¿O una forma de desarrollo que es ecológica? En la primera, la respuesta es claramente “no”. En la segunda, la respuesta es “sí”. Es posible mejorar el bienestar humano sin crecimientos interminables de PBI. Podemos hacerlo mejorando salarios, etcétera. Redistribuyendo los recursos existentes de manera que no tengamos que perforar la Tierra por más.

La incidencia ecológica de la soja

Hickel se refirió también a la soja en particular. La oleaginosa es esencial en la economía de nuestra provincia. Consultado sobre el cultivo de este grano y su incidencia ecológica, el antropólogo contestó: “Depende en cómo es usada la soja. Si se usa para consumo humano, da una nutrición excelente con muy poco impacto ecológico. Pero si es usada para alimentar animales, digamos para consumo humano de carne vacuna, entonces es increíblemente ineficiente y ecológicamente destructiva”.

“También depende de cómo la soja es cultivada. Si es cultivada por grandes corporaciones agrícolas que usan fertilizantes químicos y pesticidas, entonces es destructiva para los suelos, los ríos y el mar, y contribuye significativamente a la extinción de especies y al colapso de la biodiversidad. Si es cultivada de manera orgánica, entonces puede ayudar a edificar la salud del suelo que puede ayudar a capturar dióxido de carbono y enfriar el planeta”, agregó el experto suazi.

Fuente: http://www.miradorprovincial.com/?m...

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Defender la paz

25 November, 2018 - 00:00

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Hacer del mundo lumbre (dossier sobre Pasolini)

24 November, 2018 - 00:00

Hacer del mundo lumbre (I)

George Steiner pensaba que Kafka era el sobrino de Dios. Sin embargo, lo más cerca que Dios ha estado del hombre fue cuando Nietzsche quiso asesinarlo. Sólo entonces, cuando quisimos destruirlo, él se acercó a nosotros. Su sombra se hizo más grande, su ausencia afirmó su presencia y así, de ese modo tan sencillo y tan desnudo, encarando la única verdad del mundo, sellamos nuestra muerte. Este parricidio nos hizo huérfanos para siempre, sin sed de universo. Desde ese día, impasibles y entumecidos ante la pérdida de lo sagrado, renqueando entre moléculas sin nombre, vagamos errabundos por los confines de una tierra que no conocemos (porque no podemos reconocerla).

Al igual que sucede con Dios, escribir sobre Pier Paolo Pasolini (1922-1975) es someterse al juicio de un profeta fantasmal. Un juicio presidido por la historia, la verdad y la rabia. La belleza viene después, a posteriori. Se sirvió de todo cuanto permitía hacer de la vida un arte: poesía, teatro, literatura, pintura, cine, e incluso lo logró con el periodismo y algunas intervenciones públicas, desempeños que en ocasiones elevó a una categoría desconocida en su tiempo. Todo para gritarnos que el mundo estaba yendo en dirección contraria, que nada iba bien por ese camino y que la urgencia de diversos acontecimientos estaba cobrando una envergadura de alarma. Su obra —un dedo índice que señala— siempre desemboca en la lírica, adjetivo que en su caso podía ser tan controvertido como incomprensible, y no casualmente sigue siendo recordado por muchos como el primer “poeta civil” de Italia. Se podría decir que en su vida cupieron todas y cada una de las musas que Rafael pintó en el Parnaso. Por eso, aquel asesinato atroz perpetrado en el Idroscalo de Ostia la madrugada del sábado 1 de noviembre de 1975 sigue siendo el símbolo aún presente de una deriva existencial que sobrepasa lo humanamente concebible, un hito que pasará a la historia de la cultura (y de la humanidad misma) como uno de los más injustificables crímenes que jamás hemos cometido en nombre de la especie humana.

En los orígenes está casi todo. Su padre, Carlo Alberto, un recio teniente de infantería; Susanna, su madre, profesora en una pequeña escuela elemental; y su hermano pequeño, Guido, un partisano entusiasta que acaba encontrando el reverso de la moneda en su lucha contra el fascismo. En esta confrontación violenta de temperamentos Pasolini diseña el espíritu de su carácter. A lo rudo, rígido, viril, inapelable y marcial de su padre, se oponía la ascendencia rural, arcaica y ancestral de su madre. Sólo uno de ellos sobreviviría. Mientras tanto la prole, buscándose la vida como buenamente podía, anduvo de un lado para otro siguiendo las destinaciones del padre: Parma, Conegliano, Belluno, Cremona, Scandiano, pero todos los veranos se desplaza a Casarsa della Delizia, el feudo natal de los Colussi, un diminuto pueblo del Friuli cercano a Pordenone donde Pasolini pudo degustar el sabor de una vida pura y campesina que permanecerá en su memoria. El muchacho lee con pasión a Homero, Salgari, Carducci, Pascoli o D'Annunzio, pero curiosamente suspende italiano. A pesar de todo, emulando a Rimbaud (cosa que él mismo recordará), escribe su primer poema “a los siete años y medio”. Corre el tiempo y la familia llega a Bolonia, período que será el fermento vivo de una enseñanza indeleble. Con diecisiete años se inscribe en la Facultad de Letras de la universidad y allí sigue familiarizándose con los grandes maestros, ahora ya no sólo italianos. A las lecturas de Ungaretti, Quasimodo o Montale se suman las de Shakespeare, Tolstói, Dostoievski o Novalis, y descubre sistemáticamente la obra de Rimbaud, faro inextinguible de su vida. Su régimen de lectura era de libro y medio al día: no leía, devoraba.

En el Aula 2 de Via Zamboni 33 (al lado de compañeros como Giorgio Bassani, Attilio Bertolucci o Francesco Arcangeli) asiste a las clases de Roberto Longhi, quien lo introduce en el estudio del arte, dándole a conocer la obra de los grandes de la pintura italiana —Giotto, Masaccio, Masolino, Piero della Francesca— y, sobre todo, el fenómeno de Caravaggio, redescubierto en esos años por el propio Longhi, que hechiza a Pasolini hasta el punto de considerarlo éste una “auténtica revelación”. Probó a hacer carrera con él proponiéndole incluso una tesis, pero Longhi rehusó el ofrecimiento. Hemos de suponer que para un maestro impecable y caligráfico de la talla de Longhi, aquel pupilo díscolo y efervescente representaba, quizás, un tipo de heterodoxia inadmisible. Sin embargo, no fue la supuesta incapacidad de Pasolini para la historia del arte, sino el recrudecimiento de la guerra lo que hizo que ambos se distanciaran. Mantuvieron el contacto en la distancia y Longhi siguió ayudándole en lo que pudo. Pasolini, tras su muerte, recordó por última vez el amor sincero que le había profesado: “Solamente después uno entiende quién ha sido un verdadero maestro; por tanto, el sentido de esta palabra tiene su sede en la memoria”, y todavía más: “Fue algo vivido: por eso el conocimiento de su valor es existencial”. A este punto, me asedia caprichosamente el recuerdo una escena de Nostalgia (1983) de Tarkovski, el monólogo de Domenico, cuando la cámara sondea el Campidoglio y él acaba ardiendo bajo la estatua ecuestre de Marco Aurelio, declamando con fuerza momentos antes de morir: “Il male vero del nostro tempo è che non ci sono più i grandi maestri” (El gran mal de nuestra época es que ya no quedan grandes maestros). Tal vez no sea un recuerdo tan caprichoso.

La década de 1940 fue probablemente la más deplorable y dolorosa de toda su vida. Sigue leyendo atentamente a Proust y Rimbaud, y comienza a incubar el germen del antifascismo pero, con todo y eso, Pasolini acaba asistiendo a un congreso de juventudes de países fascistas en Weimar y entra como redactor jefe de Il Settacio, una revista en la órbita de Gioventù Italiana del Littorio, otro organismo fascista cuyo programa, con él a la cabeza, experimenta un cambio histórico. Entretanto publica su primer poemario en dialecto friulano, Poesie a Casarsa (1942), del cual aparece una memorable reseña firmada por Gianfranco Contini, uno de los más grandes filólogos italianos del siglo XX, reseña que guardará en su corazón hasta el final de su vida. Son años estos en los que, resguardándose del fuego cruzado de la guerra, se refugia con su madre en las montañas de Versuta, esperando a que pase el conflicto. En 1945 publica su tesis, una antología de Pascoli comentada, y dos años más tarde entra como militante en el PCI. Imparte clases en un instituto de Valvasone pero un día es acusado de corrupción de menores y práctica de actos obscenos en lugares públicos, lo que termina por desatar un escándalo en Casarsa que acaba privándole de la enseñanza y el Partido Comunista expulsándolo de sus filas por “indignidad moral y política”. A comienzos de enero de 1950, empujados por un clima asfixiante e invivible, madre e hijo abandonan el Friuli y parten hacia Roma.

Se abre así una década de grandes penurias, exigente hasta donde puede concebirse esta palabra, en la que Pasolini tendrá que medir su valor ante las adversidades. Tres libros resumen la hazaña de haber logrado sobreponerse a esta hidra de cien cabezas que es el mundo para él: Ragazzi di vita (1955), Le ceneri di Gramsci (1957) y Una vita violenta (1959). Tres libros que prendieron una llama que, como la zarza bíblica de Moisés, jamás llegará a consumirse pero arderá hasta acabar con su vida. El primero —traducido en España como Los chicos del arroyo— narra la cotidianidad grisácea y sin horizontes de una vida pasada por el pícaro tamiz de la pobreza; jóvenes sin expectativas que se abandonan a la inercia de una realidad sin pilares ni principios, lanzados únicamente a la propia supervivencia. Revolucionario ya en su concepción, Ragazzi di vita elevaba a unos malavita (muchachos de mal vivir) a la categoría de protagonistas, cosa insólita hasta entonces en un contexto literario urbano. Las cenizas de Gramsci, en cambio, fue el lamento autobiográfico y enfervorecido con el que un Pasolini de voluntad prosaica (cercano a Baudelaire) pretendía saldar el remordimiento de una vida ya pretérita. Recoge once poemas publicados con anterioridad en revistas; sin embargo, el empaque que cobró el libro —que ausculta Italia desde un filtro que recoge el impacto ante el arte contemporáneo, las esperanzas puestas en el proletariado romano, el paisaje friulano y, con él, las pesadillas que lo convertirían en un proscrito, pasando por una crítica a los intelectuales comunistas y una carta póstuma, como bien indica el título, a Antonio Gramsci, fundador del partido y faro vigía del propio Pasolini— le valió el Premio Viareggio ex-aequo con Sandro Penna (que él consideraba el mayor poeta italiano de su tiempo). Por último, Una vita violenta, que tuvo la mala fortuna de cruzarse con Il Gattopardo de Lampedusa para llevarse el Premio Strega (póstumo en 1959), cuenta la trágica ilusión de un personaje que ve cómo el modelo de una vida equilibrada y satisfecha se revela inalcanzable. Un argumento que será desarrollado en sus dos primeras grandes películas, Accattone (1961) y Mamma Roma (1962). Es así como alcanzamos la década de 1960, el período cinematográfico.

Con ambas producciones, Pasolini comienza a asentarse en la órbita artística como un autor solvente y respetado que, proveniente de una galaxia paralela como es la poesía, aspira a convertirse en director de cine. Más adelante veremos que no es del todo así, pero por ahora podemos decir que le bastaron quince años para desglosar todos las traumas inconfesables de una Italia que estaba transformándose de forma monstruosa; traumas que, amamantados por una democracia que nació noble, poco a poco fueron degenerando aún más. Italia se iba vendiendo al poder de los mercados y los intereses políticos pasaron a ser monedas de cambio. Pasolini fue quizá el primero en darse cuenta del abismo corrupto que había detrás de ese hermoso palco escénico.

Cuando digo que no es del todo cierto que quisiera convertirse al cine en detrimento de la poesía, basta ver la producción de esos años, y cómo va alternando la publicación de diversos géneros. Así, en el período que va entre Accattone y La Ricotta (1963), publica La religión de mi tiempo (1961), El sueño de una cosa (1962) y El olor de la India (1962). El primero, un poemario de una bella factura arcaica, canta a la modernidad ininteligible, lo perdido, el tiempo pretérito de un mundo destinado a extinguirse, el remordimiento de una deuda que no puede liquidarse. Por el contrario, El sueño de una cosa fue su primera novela escrita. No vio la luz hasta una década después, y narra la vida de posguerra en el Friuli a través de tres jóvenes personajes de origen campesino que deciden salir al mundo en busca de un futuro. De fondo la guerra civil de Yugoslavia y al frente de ella el mariscal Tito, líder legendario al que dos de los protagonistas se adhieren, y donde precisamente el hermano de Pasolini, Guido Alberto, miembro de la brigada de Ossopo-Friuli, muere en 1945 víctima de la revuelta de Porzûs, a manos de comunistas garibaldinos. El olor de la India, así como La larga carretera de arena (de reciente traducción en España), completaban la faceta antropológica de un Pasolini explorador, viajero, feliz y desprejuiciado, sin cadenas. Después vendrían el Evangelio según Mateo (1964), Uccellacci e uccellini (1966), y tras una úlcera que lo deja inactivo durante meses —se dice que durante la convalecencia llegó a escribir seis tragedias en verso—, aparecen Edipo Rey (1967), su testamento autobiográfico, y Teorema (1968), epítome de su concepto erótico de la vida. Dos últimas se estrenan en 1969: Porcile (una de esas seis tragedias), un escándalo incluso para las mentes más abiertas que sólo suscitó un rechazo generalizado, y finalmente Medea, inolvidable por la aparición histórica de Maria Callas.

En los años 70 el intelectual se perfila, se empolva la cara, y a la vez, se prepara para la inminente destrucción que ha de llegar. Así, la llamada “Trilogía de la vida” —El Decamerón (1971), Cuentos de Canterbury (1972) y Las Mil y una Noches (1974)— levanta una enfervorecida polémica que empuja a Pasolini a abjurar de dichas películas y, por decirlo de alguna manera, a retractarse también de ellas. Detrás del escenario, cientos de injurias contra el director, tengan o no que ver con sus películas, que lo acusan de sodomía, abominación e inmoralidad. Y, entre todo ello, la colaboración con “Il Corriere della Sera”, el poemario Trasumanar e organizzar (1974) y una última película que, como atinadamente anotó algún ayudante suyo, es algo más que una película, algo más que cine: Salò o le 120 giornate di Sodoma (1975). Después, como es sabido por todos, el asesinato sin nombre: un retablo del terror que, según Alberto Moravia, no le fue desconocido porque le había parecido verlo anunciado en alguna escena de sus novelas. La familiaridad con la muerte, el presagio del fin, la destrucción consumada.

Póstumamente aparecieron La Divina Mímesis (1975), un proyecto de reescritura de la Commedia dantesca que había comenzado a principios de los sesenta (que retomaba los estudios lingüísticos a los que tanta atención había dedicado desde la tesis sobre Pascoli) y que lo acompañó hasta el final de su vida, y Petróleo (1992), un texto rabioso, a ningún otro parecido, radicalmente rupturista (a caballo entre la crónica, el documental y la novela), que pretendía destapar la tragedia de Italia. Fue tan escandaloso —formó parte de las pruebas para el proceso de investigación de su asesinato— que sólo pudo ver la luz diecisiete años después.

Toda la obra de Pasolini constituye, y nunca mejor dicho, el mejor testimonio de su vida. Lástima que la ferocidad de uno de los intelectuales —en todos los sentidos— más soberbios del siglo XX fuera sofocada por razones que aún desconocemos y que, en vista de los acontecimientos, posiblemente nunca logremos aclarar. La vida, al fin y al cabo, se divide entre los que tienen el coraje de decir la verdad y los que, despreciándola, viven en cobardía al servicio del puro espectáculo juzgando gratuita la conciencia. Unos son la belleza de la vida, la verdad, que jamás se agota; los otros, flores efímeras, pequeños arbustos secos que el viento arrastrará hasta el olvido.

Mario Colleoni

Fuente: https://www.ajoblanco.org/blog/hace...


Dossier Pasolini. Hacer del mundo lumbre (II)

POR Mario Colleoni

Tal vez ustedes no estarán de acuerdo conmigo, pero la industria cultural sigue siendo una de las vaselinas más potentes del neocapitalismo mundial. El tablero político internacional la unta con precisión, sin fisuras (valga el oxímoron), y llegado el momento, la prensa se encarga de refrendarlo. No es que yo pretenda descubrir la pólvora a fuerza de obviedades, pero algo gordo nos ha pasado inadvertido para que sólo el presente sea la alternativa para superar el presente. Hoy alguien se abre una cuenta en Instagram, se hipersexualiza y, simultáneamente, se adhiere a cualquier teoría de género y abandera una reivindicación, la que sea. Da igual qué reivindiquemos siempre y cuando estemos ejerciendo un derecho que creemos propio (y que sin embargo es heredado de nuestros padres). El resultado es que en nombre de la libertad, estamos atentando masivamente contra la libertad que se persigue. La fuerza no está en el contenido, sino en la masa, y esa cantidad es la que acaba legitimando falsamente cualquier reacción contestataria.

No quiero decir sino lo que digo: que esto sucede porque no conocemos ni tenemos ya necesidad alguna de conocer; lo que podría explicar, a cierta distancia, la flagrante conversión de la cultura en un producto de entretenimiento. Me atrevería incluso a decir que si fuera posible misurar el planeta en porcentajes, sólo el 1% estaría dispuesto a cambiar el mundo y el resto, bueno, el resto seguiría reivindicando sus derechos desde el salón de su casa, se sobreindignaría; otros, los más televisivos, continuarían vendiendo su vida y dándose una importancia fantasmal aunque fueran las últimas cucarachas sobre la tierra; y mientras, los de más allá, otros que siempre son legión, seguirían ganando dinero a costa de una industria que ha hecho del ruido un fenómeno rentable y (este también) globalizado. El fenómeno de la globalización está causando daños irreparables. Basta con tomar el ejemplo de la ecología para darnos cuenta de que, en una época como la nuestra, pródiga en prefijos como “orgánico”, “bio”o “eco” (religión para muchos de los aquí presentes), la ecología, la verdadera ecología, la que no da homilías abstractas por Twitter ni estigmatiza la heterodoxia, sino que calla porque está actuando, ésta, digo, brilla por su ausencia. Lo vemos también en el espejo global de las redes sociales, donde no importa el significado último de las cosas siempre y cuando lo que se diga (o se exhiba o se venda) genere tráfico. Lo hemos vivido ya con las compañías telefónicas. ¿Alguien recuerda esa época —¿hará sólo diez años?— en la que hablar por teléfono nos costaba un susto a final de mes? Entonces hablar por teléfono era un privilegio; ¡hoy es gratis! La respuesta está en la misma palabra: tráfico. Et voilà. Qué tiene que ver Pasolini con todo esto, se preguntarán. Pasolini lo predijo todo cincuenta años antes de que aconteciera.

carlo bavagnoli director piero paolo pasolini a G 3785362 4990000En la primera parte de este “Dossier Pasolini” hemos hecho un repaso sucinto de su obra, en parte también de su vida o al hilo de ella, pero hay mucho más detrás de las bambalinas. Es necesario hurgar un poco más en ambas porque, entre otras cosas, vida y obra acaban mixtificándose en una sustancia viscosa que conforma el sentido último de su razón de ser. Empecemos por Ragazzi di vita (1955), en cuyo telón de fondo: escenario inmovilista, plenos años 50, una Italia de posguerra con visos de aperturismo, la realidad insectívora de las borgate romanas, la inercia del desarrollismo, etc., hallamos la primera preocupación de Pier Paolo, su propia experiencia: cómo salir del fango del que uno proviene. Roberto Longhi, que veía cómo por entonces el poeta se malganaba la vida, puso las prensas de Paragone a su disposición para publicar “Il Ferrobedò” (1951), primer capítulo de algo que el propio Pasolini desconocía. En 1953 Garzanti, que ya le había puesto el ojo gracias al consejo de Bertolucci, le encarga el libro que, ahora sí, aparecerá en forma de novela dos años más tarde.

El argumento de la obra de arte se equipara así a las vicisitudes de la vida privada, corren paralelos, en una palabra: son la misma cosa. Y así sucede también con Una vita violenta y El sueño de una cosa, textos en los que el autor se embebe tanto de sus personajes que al final ninguno sabe qué o quién ha sido inspirado por el otro. En su pálpito humano, Riccetto (Ragazzi di vita), Tommaso Puzzilli (Una vita violenta), Accattone (Franco Citti) o Mamma Roma (Anna Magnani) son figuras humanas que encandilan espiritualmente el corazón de un Pasolini que, piadoso porque también él ha vivido el desarraigo y la marginalidad, siente en ellos la pureza de un ímpetu todavía intacto que está a punto de desaparecer. Los personajes sufren la misma revelación que sufre el autor al crearlos: el desvelo de la verdad, el tránsito del desencanto a la desilusión, y de ésta al desapego. Esta certeza fatídica —una caída inevitable que sólo poetizándose puede ser sorteada— es el primer motor constructivo del poeta.

Trastevere 1953 Herbert List MagnumPasolini se sirve de la poesía para expresar —sacar desde dentro— la matriz profética de una misión que se confronta con la vida y acaba vertiéndose en ella, confundiéndose. Puesto que, si no se ha dicho hasta ahora, su obra es fino in fondo un vaticinio, un evangelio portátil incorregible y descarado, esa misión es el vehículo primario del movimiento, la fuente Castalia de su inspiración artística. Una peculiaridad que después ha revelado, con justicia, una riqueza casi inagotable de símbolos e imágenes. Su voz, sin embargo, permanece intacta. Es la voz de un eremita desesperado que le grita al mundo que nada es gratuito en el jardín del tiempo, que ya nada posee la ingenuidad que fundó la belleza en la tierra. Es la misma voz que arde clamando la extinción que está por venir, la que ama con ferocidad cada segundo de vida como si fuera el último; es el personaje misterioso que porta el mensaje hierofánico de Teorema, cuyo dislocante deseo sexual y libertario pone el mundo patas arriba por capricho y necesidad; o el joven caníbal de Porcile, loco e inalienado, desgarrador en su silencio, que pierde la cordura porque alrededor de él la vida carece de ella. Todos los personajes de Pasolini arrastran el signo poético de su tragedia. Y ésta inimitable forma de entender la realidad es el alarido que despedaza el cuerpo humano en girones de sangre para arrastrarlo a lo etéreo, al dolor de la idea. Tal como dice Accattone en un momento dado: “El mundo es de quien tiene dientes”.

Y Pasolini, dispuesto a partírselos, nos los regaló ardientemente para alumbrar este rellano impuro de la modernidad que tanto nos gusta y al que, en realidad, tan poca atención prestamos. Se las vio de todos los colores luchando contra ciertas convenciones, y quizás la primera fue la homosexualidad, tan condenada todavía en entornos rurales. Por eso el tránsito que lo lleva desde el Friuli a Roma es tan decisivo no tanto en su carrera como en su persona. En aquella “ciudad de Dios” de los años cincuenta conoce la libertad sexual y, con ella, la vida entera que ahora parece una exuberante granada de la que brotan pequeños frutos de color rojo infinito. Aun así, las acusaciones no cesan. Se podría afirmar, como dice Martellini, que absorbió el diálogo (Roma) en detrimento del monólogo (Friuli) y que aquella fue la primera piedra de su plenitud como artista. Tras las investigaciones jergales, el trabajo archivístico monumental, el registro y la mímesis con la periferia romana, llega la eclosión del cine.

A la vez que Longhi le tiende la mano para publicar un relato que después será el trampolín de su carrera como novelista, Giorgio Bassani lo introduce en el cine consiguiéndole el guión de La donna del fiume (Mario Soldati, 1954) y el de Il prigionero della montagna (Luis Trenker, 1955), y al hilo de ellos asesora a Fellini en los diálogos romanescos de las Noches de Cabiria (1956), haciendo para éste también el argumento y el guión de Notte brava (1959). Pasolini se vuelca por entero al arte, la cultura y la política. “Sexo, muerte y pasión política es a lo que entrego mi corazón elegíaco. Mi vida no posee otra cosa”, escribirá en Poesía en forma de rosa.

Supo intuir, mejor que nadie, que el cine era una herramienta del futuro capaz de cambiar el mundo. No se equivocaba, y así, pocos meses antes del asesinato, respondiendo a la pregunta de por qué no escribía poesía, declaraba con sencillez y pureza: “Porque he perdido al destinatario”. Pasolini ya no podía dialogar con nadie “usando esa sinceridad, cruel incluso, propia de la poesía”, predilecta para él porque a diferencia del resto de las artes, era “inconsumible”. Ese espacio vacío que dejó la ausencia de interlocutores, se transformó con el cine. Y es aquí donde habría que añadir otras filmaciones que Pasolini no concibió como películas, sino como documentos: diarios de rodaje, proyectos infructuosos, cortometrajes o entrevistas a pie de calle micrófono en mano. Son, entre otras, Sopralluoghi in Palestina per il Vangelo secondo Matteo (1963), Comizi d'amore (1965), Appunti per un film sull'India (1969), Appunti per un film sul immondeza (1970), Appunti per un'Orestiade africana (1970), Le mura di Sana'a (1971) o ese testimonio premonitorio y profético llamado La forma della città (1974). Hay en todas algo de poesía elegíaca y algo de pesadilla horrible. Como testimonio antropológico, memorial histórico o archivo rudimentario de la memoria, se palpa en ellas una extraña belleza que emana del fervor por alcanzar una verdad sin retórica, sin preparación, espontánea. La vida se desenvuelve sin acotaciones políticas, sin pies forzados, libre, desprejuiciada, virginal en cierto sentido. Su método de dar voz únicamente a los testigos —que después repetirían por analogía, para explicar curiosamente otras dos catástrofes humanas, Claude Lanzmann en Shoah (1985) o Svetlana Alexiévich en Voces de Chernóbil (1997)— es suficiente para certificar lo incertificable: que un mundo ha desaparecido y en camino hay otro que amenaza con destruirnos. “Sé los nombres, pero no tengo las pruebas”. Pasolini, como un astronauta que pone nombre a las estrellas, fue el primero en reconocerlo. Le dio el sobrenombre de “cataclismo antropológico”, pero se refería al consumismo. Equiparó fascismo y democracia porque, en esa forma de tragar y deglutir el mundo sin finalidad, ambos sistemas habían adoptado la forma de un monstruo que engullía la memoria. Esta idea, a la que llegaremos más tarde, es el eje que vertebra la radicalización de sus últimos años.

Por otro lado, y volviendo en el tiempo, la elección de escoger a un autor como Pascoli para llevar a cabo su tesis tampoco es casual. Pasolini conocía, además de la obra de Carlo Emilio Gadda, los estudios de Giacomo Devoto sobre el comportamiento del lenguaje y el fenómeno dialectal en Italia, y gracias a ellos reformuló la idea contracultural (idea que llevará a cuestas hasta los últimos años de vida) de sacudir la hegemonía del lenguaje normativo en favor de la riqueza lingüística del dialecto; lucha que se convierte en un propósito político dado que, en su conjunto, representa el espejo de la mercantilización del mundo burgués. En un encuentro en Lecce en octubre de 1975 (su última aparición pública), Pasolini retomó de nuevo estas ideas y pudo debatir con profesores y alumnos distintos aspectos sobre el lenguaje, la sexualidad, la política, la libertad o el consumo. En una de aquellas intervenciones, dijo que existía “la necesidad de luchar contra este nuevo fascismo que es la centralización lingüística y cultural del consumismo” (las cursivas son mías). Recogido en Volgar'eloquio (publicado póstumamente en 1976 y traducido en España como Vulgar lengua), Pasolini encontró el momento para abjurar de su Trilogía de la vida —creía que la libertad sexual que defendió en esas películas contribuyó a alimentar la máquina consumista— mientras exhortaba a la resistencia contra cualquier forma de hegemonía cultural. Fue tan coherente como contradictorio, y de ahí tal vez ese famoso aforismo lapidario con que abría las puertas del abismo: “La muerte no está en no poder comunicar, sino en el hecho de no poder ser ya comprendido”.

Elisabetta Catalano Laura Betti e Pier PaoloCabe recordar, entre sus polémicas más ruidosas, aquella de Roma en marzo de 1968, cuando se produjo un enfrentamiento entre agentes de policía y grupos de jóvenes que se manifestaban por la libertad. Frente al ideal obrero que representaba para él la policía, Pier Paolo publicó un poema acusando a toda la clase estudiantil de “niños de papá”. Después vino la oposición al aborto y los aplausos del Vaticano. Perplejos, diversos intelectuales se pronunciaron. Tal fue el caso de Giorgio Manganelli, que desde el “Corriere della Sera” creía reconocer en Pasolini a “un sociólogo que, tras pasionales y discontinuos estudios jurídicos, haya descubierto (y amado incautamente) la literatura a través de unos autores indiscriminadamente desaconsejables, como es el caso de Giovanni Papini, Luigi Russo o el último Pier Paolo Pasolini”. Esta elocuencia de Manganelli cargada de maldad (convertir a Pasolini en lector de sí mismo) nos ofrece en parte la imagen que muchos contemporáneos tenían de él: alguien pagado de sí mismo. Pero tampoco dio muestras de haber comprendido del todo el mensaje de Pasolini. Éste no defendía el aborto porque se aliara con la masa (“mayor órgano de represión”) sino por la idea arraigada de la fase “prenatal”, único momento en que el feto duerme y se alimenta de los jugos maternos; para él, por simplificar, ese estado de inmersión en las raíces de la vida representa la fase más crucial en el desarrollo de un ser humano, y negarla equivale a contradecir la propia existencia. Pasolini fue víctima de su tiempo. Y de la misma manera que hoy puede parecernos sorprendente, de haberlo vivido hoy, es probable que hubiera tomado otra postura. No deberíamos encasillarlo ni defenderlo incondicionalmente por ello; pero conocer las razones de un desacuerdo sigue siendo el mejor modo de hacer justicia al tiempo de la historia.

Con todo, el mundo ha reducido a escombros el alma de uno de los mayores intelectuales que nos ha dado el siglo XX, ha olvidado los preceptos del que fue probablemente el hombre más corajudo de toda la centuria pasada y no ha perdido ocasión para burlarse de su figura pública como homosexual, comunista o filocristiano. Por todo ello es necesario verter un jarro de agua fría sobre el rostro de la actualidad y hacerla comprender que lo peor no es la desmemoria hacia un personaje como él, sino la incapacidad de no poder reconocer un nuevo Pasolini entre tanta mediocridad impuesta y complaciente si hoy apareciese alguien de una luminosidad semejante; y hacerla consciente de la estupidez rocambolesca por la que ninguna de esas obras con las que algunos se llenan la boca (y que hoy estarían en un cajón cogiendo polvo) sería posible ante tanta corrección y tanta censura. Tal vez ha llegado el momento de preguntarnos hasta dónde hemos llegado con tanta modernidad y si dicho progreso está haciendo más humana la vida. Esa es la pregunta que él se hizo durante treinta años. Escuchando el Vedo il mio corpo crocifisso de Ennio Morricone uno tiene la sensación de que todos hemos sido cómplices de su asesinato. Qué importa ya si las luciérnagas no iluminan la tierra cuando nosotros no podemos llorar a los muertos sin sentir vergüenza.

Fuente: https://www.ajoblanco.org/blog/doss...

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Más de 37.000 personas están desaparecidas en México

24 November, 2018 - 00:00

Fuente: Equal Times

Por Irma Rosa Martínez Arellano

José Ángel Alvarado platicaba con su prima Nitza Paola afuera de la casa de sus suegros, en el poblado Buenaventura, en el norteño estado de Chihuahua, México, cuando un comando de militares los detuvo. Esa misma noche, otros militares se llevaron también a la sobrina de ambos, Rocío Irene, de su propio domicilio. Ocurrió el 29 de diciembre de 2009 y nunca más se volvió a saber de ellos.

En una misma familia tres personas se encuentran desaparecidas y forman parte del total de las 37.435 que el Gobierno mexicano contabilizó entre 2007 y abril de 2018. Las mismas autoridades han reconocido que la cifra puede ser mucho mayor por los muchos casos que no son denunciados, y por los que se hayan acumulado desde abril.

Por el caso de José Ángel, Nitza Paola y Rocío Irene, el Gobierno mexicano se encuentra sometido a juicio en la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Es la primera vez (después de los casos de la época llamada de la Guerra Sucia, en la década de los 70, en la que cientos de mexicanos involucrados en la guerrilla fueron desaparecidos) en que México está en el banquillo de los acusados, ahora en el contexto de la guerra contra el narcotráfico, según informa Alejandra Nuño a Equal Times. Ella, a nombre de la Comisión de Derechos Humanos de las Mujeres de Chihuahua, llevó el caso al sistema interamericano de protección.

Por otra parte, no es extraño que varios miembros de un clan familiar se encuentren ausentes, ya sea porque fueron aprehendidos por fuerzas del Estado o porque fueron sustraídos por particulares, particulares que, por lo general, cuentan con la complicidad de representantes corruptos de las fuerzas del orden, ya sean policías o militares.

También engrosan las cifras varios familiares de José. Éste vive ahora en la Ciudad de México, donde ha tenido que refugiarse después de haber recibido repetidas amenazas de muerte por exigir justicia para sus dos hermanos, un primo y dos colaboradores de aquellos que fueron desaparecidos por la mafia en el estado de Guerrero –uno de los estados más pobres del país–.

Residentes todos ellos de la localidad de Chilapa, se encontraron en el mal momento en el mal lugar, sin que se tenga certeza de por qué se los llevó un comando de delincuentes perteneciente a uno de los grupos mafiosos que se disputan la zona, –un conflicto permanente por el que este pueblo ocupa el tercer lugar como municipio más violento del país, de acuerdo con el estudio realizado por el organismo Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal–. Chilapa es, a todos los efectos, la puerta por la que sale la goma de opio que se produce en la sierra y en la montaña de esta zona de Guerrero.

Después del suceso, gracias al GPS de la camioneta en la que viajaban y que también se llevó el comando que los secuestró, la familia Díaz Navarro pudo saber dónde se encontraban sus familiares, pero la policía no quiso ir a rescatarlos “por miedo” a que se desatara una balacera y hubiera muchos muertos. Eso fue lo que argumentó la autoridad y así lo platica José a Equal Times.

Este hecho, desafortunadamente, no era uno aislado. Hacía dos semanas que un comando militar había ejecutado a un grupo de supuestos secuestradores en otro estado, y dos meses antes habían desaparecido 43 estudiantes del poblado de Ayotzinapa, en el mismo estado de Guerrero. Este último evento trágico tuvo repercusión internacional y la investigación que hizo el gobierno de México fue sometida a análisis y, posteriormente, descalificada por un grupo especial conformado a instancias del propio Gobierno, con el apoyo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Los 43 estudiantes de Ayotzinapa siguen sin aparecer y las familias de las víctimas no aceptan la versión oficial que concluyó que un grupo de narcotraficantes incineró a los jóvenes y se deshizo de los restos tirándolos un río.

Como todos los familiares de desaparecidos, exigen que los 43 aparezcan con vida.

Todo México pareciera una fosa clandestina

Algunos de esos más de 37.000 desaparecidos podrían encontrarse entre los cuerpos que ya se han desenterrado de las 1.307 fosas clandestinas registradas por la institución encargada de la defensa y protección de los derechos humanos en México, la CNDH (Comisión Nacional de los Derechos Humanos).

En estas, y gracias especialmente al trabajo de los colectivos de madres y familiares de los desaparecidos, se han hallado 3.926 cuerpos. Hace menos de un mes se encontró la última fosa en el estado de Veracruz, donde se ubicaron 166 cráneos.

La situación de los desaparecidos en México es tal que ya se tuvo que aprobar una ley en materia de desaparición forzada de personas; hubo necesidad de establecer un registro de todos los desaparecidos y se instaló un Sistema Nacional de Búsqueda de Personas.

El titular de la Secretaría de Gobernación (equivalente al Ministerio del Interior en otros países), Manuel Navarrete Prida, informó de que gracias al cotejo de información en distintas instancias del Estado mexicano ya se logró establecer 4.500 coincidencias entre los restos encontrados y los reportes de personas desaparecidas; y de ellas, 340 ya han sido identificadas con nombre y apellido. Trescientas personas se encontraban como desaparecidas desde hacía más de 10 años.

Para dar una idea de la tragedia que viven miles de familias mexicanas y centroamericanas (muchos migrantes que atraviesan el territorio mexicano rumbo a Estados Unidos también han desaparecido), desde 1980, el Grupo de Trabajo sobre Desaparición Forzada de Personas, de la Organización de Naciones Unidas, tuvo conocimiento de un total de 56.363 casos relativos a 112 Estados, con los cuales estableció comunicación y solicitó su atención.

La causa: el uso de las fuerzas armadas en el combate al narcotráfico

En opinión de Santiago Corcuera, quien fue miembro de ese Grupo de Trabajo (2004-2010), y su presidente de 2006 a 2009; e integrante del Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU, de 2013 a 2017; el origen de esta nueva oleada de desaparecidos se encuentra en la guerra que el expresidente Felipe Calderón inició contra el narcotráfico en 2006, lanzando a las Fuerzas Armadas a las calles a realizar tareas de seguridad pública.

“Al final del gobierno (del presidente Vicente) Fox no había desaparecidos contemporáneos. Su gobierno había sido muy permisivo con el narcotráfico y no se reportaban desapariciones. En 2008 empezaron a llegar tantos casos al Grupo de Trabajo que sus integrantes se alarmaron; por ello pidieron hacer una visita en 2011. México reportaba más casos que cualquier otro país”, recuerda Corcuera.

Corcuera asegura que todos los relatores de la ONU y todos los organismos de derechos humanos han llegado a la conclusión de que ahí donde se toma la decisión equivocada de usar a las Fuerzas Armadas en tareas de seguridad pública se provoca una espiral de violencia. “Es un tornado de destrucción masiva”, dice el experto.

Toda la responsabilidad política e histórica “y espero que algún día sea también jurídica, es de Calderón Hinojosa”, subraya.

Aunque sea difícil imaginarlo, en esas estadísticas se incluye a niños: los pequeños de 0 a 4 años de edad que están desparecidos son 547; de 5 a 9 años están desaparecidos 517, y los adolescentes de 10 a 14 años son 1.861.

Del total de las 37.435 personas que faltan, el número de hombres prácticamente triplica al de mujeres: 27.913 y 9.522, respectivamente.

En opinión de Alejandra Nuño, en México no existe una sola causa de las desapariciones, pues depende de la edad, profesión, lugar, sexo, nacionalidad y otros elementos adicionales. “Las desapariciones de niños y niñas no responden al mismo modus operandi que las de personas migrantes o de profesionistas, estudiantes o mujeres”, afirma.

Por otra parte, la CNDH ha criticado el uso inexacto, por parte de las autoridades nacionales, de “los conceptos: desaparecidas, extraviadas, no localizadas y ausentes, para referirse a todas aquellas personas de las que se desconoce su paradero”, lo que dificulta “conocer cuántos acontecimientos derivaron de una conducta delictiva imputada y/o cometida por agentes del Estado y/o particulares y cuáles obedecen a otras circunstancias”.

El Gobierno recientemente electo en México, encabezado por el centro-izquierdista Andrés Manuel López Obrador (tomará posesión del cargo el 1 de diciembre), ha generado una gran expectativa entre las miles de familias de los desaparecidos. Ordenó la realización de varios encuentros en diversos estados del país, en donde a veces él y, en otras ocasiones, algunos integrantes de su equipo, escucharon las sentidas y conmovedoras denuncias sobre la inacción del actual Gobierno. La futura Administración se ha comprometido a actuar.

Sin embargo, la principal causa a la que se atribuyen las desapariciones, la participación del Ejército en las labores de seguridad pública y la lucha contra el tráfico de drogas, no desaparecerá en el futuro inmediato.

A pesar de que fue una de sus promesas de campaña, López Obrador ya anunció que las Fuerzas Armadas no se retirarán de las calles porque las policías no están capacitadas para enfrentar a la delincuencia organizada. Su equipo tuvo que aclarar posteriormente que el retiro de los militares se hará cuando se hayan profesionalizado las policías.

Según Nuño, la impunidad es el factor fundamental por el cual el fenómeno sigue presente en el país: “Si desapareces a una persona no existen consecuencias en este país”.

Irma Rosa Martínez Arellano es una periodista interesada en temas de derechos humanos. Trabaja en los medios de comunicación desde inicios de la década de 1980: tanto radio como televisión y medios impresos, y ha sido corresponsal en Washington. También ha trabajado en la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México.

Tomado de: https://info.nodo50.org/Mas-de-37-0...

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Ante la huelga de carceleros

23 November, 2018 - 00:00

Ante la huelga convocada por los carceleros españoles entre los días 17 y 20 de noviembre, el Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión quiere expresar lo siguiente:

Como consecuencia de esta huelga, este fin de semana no habrá presx que tenga garantizado poder ser visitadx por familiares o amigxs. No es casual, además, que esta huelga comience en fin de semana, ya que el objetivo de estos carceleros perros del sistema es el de utilizar a lxs presxs como rehenes para hacer sus reivindicaciones. Asimismo y como en anteriores veces, las salidas al hospital serán retrasadas en detrimento de la salud de lxs presxs, las horas de patio se verán reducidas y, en general, convertirán la huelga en una herramienta perfecta para castigarlxs aún más.

En lo que respecta a los derechos de comunicación, hay que recordar cuales son las condiciones de lxs presxs políticxs: derecho al envío de dos cartas semanales y a la recepción de cuantas les lleguen, todas ellas intervenidas (son leídas por la dirección de la cárcel), normalmente por un plazo de alrededor de un mes a pesar de que la ley dice que el tiempo máximo de intervención es de 15 días; derecho a ocho llamadas de cinco minutos cada semana (intervenidas); derecho a recibir una visita semanal de 40 minutos (intervenida y con un cristal en medio); derecho a un vis a vis familiar de hora y media cada mes (intervenido) y, en caso de tener pareja, un vis a vis íntimo (este último y como excepción, sin intervenir).

En esta huelga camuflada de lucha obrera, los carceleros demandan una subida salarial pero, sobre todo, demandan poner en práctica un protocolo aprobado el pasado año que les convierte en Autoridad Pública y que daría por buena la versión de los carceleros que denunciaran haber sufrido agresiones por parte de presxs, aún cuando no presentaran parte de lesiones.

A la hora de hacer sus reivindicaciones, los carceleros citan de manera constante los ataques que sufren por parte de lxs presxs y la situación de desamparo que padecen. Sin embargo, la realidad es muy diferente y son lxs presxs lxs que sufren constantes ataques: palizas, incumplimiento de las normas que hacen referencia a derechos, falta de asistencia médica, módulos de aislamiento, humillaciones, insultos y un largo etcétera son el pan de cada día en las cárceles españolas, esos agujeros negros que en las televisiones nos presentan como hoteles de lujo. Todo esto con la impunidad que los muros y los jueces de vigilancia penitenciaria ofrecen a los carceleros.

No olvidemos que la cárcel (y por lo tanto también los carceleros) es uno de los pilares fundamentales de este sistema capitalista que pisotea las condiciones de vida de la clase trabajadora y que, por ello, no consideramos trabajadores a quienes viven de robar la libertad al resto. En las cárceles, excepciones aparte, solo encierran a trabajadorxs pobres y a militantes políticxs, y los carceleros no son más que los perros de los dueños de las prisiones.

Toda nuestra solidaridad a todxs lxs presxs y familiares que sufrirán las consecuencias de esta huelga de sindicatos reaccionarios.

En Euskal Herria, a 14 de noviembre de 2018.

Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión

http://tokata.info/ante-la-huelga-d...

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La policía quiso captar como encubierto al cantante de Los Suaves

23 November, 2018 - 00:00

"Lo intentamos pero nos mandó a la mierda", confirma un mando policial.

El artista fue agente en Ourense antes de dedicarse a la música.

Daniel Montero

José Umbral no fue el único intérprete que estuvo en el punto de mira de la Policía para que ejerciera como encubierto mientras mantenía su carrera como artista. Según fuentes cercanas a ese operativo, en la década de los 90 el cuerpo valoró también rescatar a José Manuel Dominguez, conocido como Yosi y uno de los cantantes de rock más míticos del país, al frente del grupo gallego Los Suaves.

Sin embargo en este caso la operación se truncó: "Nos mandó a la mierda, no quería saber nada de nosotros", explican las fuentes policiales que pusieron el nombre de Yosi encima de la mesa.

Según las mismas fuentes, el perfil del cantante era interesante por las vinculaciones que en aquella época tenían algunos de sus seguidores con los movimientos extremistas por la independencia de Galicia. Sin embargo, la estrategia no cuajó. Ni de lejos. Ni siquiera se planteó escenario de negociación, ya que según esta versión, el cantante de Los Suaves se cerró en banda ante la primera insinuación.

EL ESPAÑOL ha intentado recabar la versión del cantante gallego, que en los primeros compases de su vida laboral fue policía en varias comisarías gallegas, pero principalmente en Ourense. Fuentes vinculadas a la banda declinaron hacer declaración alguna, y explicaron que su paso por el Cuerpo Nacional de Policía es algo que el intérprete guarda para su intimidad.

"Tuvimos la idea de tantearlo, pero el asunto también planteaba problemas porque era un tipo ingobernable", explican mandos policiales que controlaban entonces la red de colaboradores y encubiertos de la Policía Nacional en la zona. "De hecho hacía casi lo contrario. Decía en los conciertos cosas como: llevad cuidado que seguro que por aquí hay maderos, aunque no los vemos", recuerdan las mismas fuentes con una sonrisa.

El pasado de Yosi como agente del cuerpo y su posterior desencanto es algo que aparece reflejado, aunque de forma discreta, en algunas de sus letras: "En los amigos crecía, y en palabras de mujer. En Dios, patrias y banderas, y en el diablo también, familia, amigos, escuela, y claro, también en el Rey. Voy recordando mentiras y parece que aún fue ayer".

El Español

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El camino del Bien

23 November, 2018 - 00:00

David Riesman ponía el dedo en la llaga al constatar en su obra “The lonely crowd” que el hombre de nuestro tiempo está regido más por instancias externas (other directed) que por su propia motivación personal (inner directed). Éste es sin duda uno de los motivos principales de que el hombre tenga cada vez más dificultades para encontrar la paz interior que ha buscado siempre. ¿Cómo alcanzar esta meta en un mundo en el que la pleamar de la dinámica externa invade las concavidades más recónditas de nuestro ser?

No es ciertamente casual que la creciente conflictividad del hombre consigo mismo y con el mundo externo aboquen al surgimiento de dos nuevas disciplinas científicas: la sociología y la psicología. La primera resulta inevitable para ofrecer una respuesta a los problemas específicos creados por la sociedad de masas, la segunda asume la misión de asesorar espiritualmente a criaturas incapaces de afrontar por sí solas los desafíos psíquicos y psicosomáticos generados por la vida moderna, una situación histórica en la que el hombre ha dejado de encontrar consuelo y protección en la fe religiosa. El papel que antes había desempeñado el confesor y guía espiritual, pasa ahora a manos del psicólogo y el psiquiatra.
El yo que Adorno daba por liquidado sigue naturalmente existiendo, pero su interioridad ha pasado a ser una interioridad precaria y llena de heridas y traumas. He ahí el desenlace final de la civilización de la máquina, la velocidad y el hacinamiento humano.

La diferencia fundamental entre lo que ocurría en la fase pre-capitalista de la historia y el capitalismo es que éste ha impersonalizado, racionalizado y objetivizado su proceso de expropiación, de manera que lo que antes dependía de la voluntad personal del esclavista o del señor feudal está determinado ahora por factores objetivos como las leyes de la economía libre de mercado, la competitividad entre las empresas y el mercado de trabajo. La consecuencia implícita de esta lógica es la de que permite deslindar la dinámica económica y la responsabilidad moral del empresario. Por muchas que sean las contradicciones, aporías, injusticias y tragedias generadas por la dinámica económica, nadie a fin de cuentas es culpable: he ahí la conclusión final del discurso de la clase dominante. Y dado que nadie tiene la culpa, no hay tampoco razón para que las cosas no dejen de seguir como hasta ahora.

La indigencia teórica de nuestro tiempo explica que la misma civilización que se define a si misma como altamente pragmática y dotada de un gran sentido de lo útil, no sea capaz de resolver los problemas más elementales de la humanidad, empezando por el problema del hambre y de la penuria material en sentido lato. Es el precio que el hombre tiene que pagar por haberse dejado deslumbrar durante siglos por la filosofía antimetafísica de corto alcance puesta en su día en marcha por el empirismo inglés, responsable de no pocas de las deformaciones y contradicciones del pensamiento moderno.

También en los ciclos históricos considerados como altamente liberales y democráticos, el hombre ha vivido más con la espalda doblada que en actitud erguida, como ocurre hoy con el ufano homo occidentalis. ¿Cómo puede considerarse libre un individuo que, empezando por su puesto de trabajo, depende para todo lo importante de su vida, de instancias y fuerzas infinitamente superiores a su voluntad? Heteronomía y no autonomía es la condición existencial del individuo contemporáneo. De ahí que no pueda dar un solo paso sin pedir permiso al Estado y sin rellenar un alud siempre renovado de papeles, formularios y documentos de la más diversa índole.

La permisividad reinante hoy en el ámbito del ocio y el tiempo libre no debe hacernos olvidar que el mismo individuo que se imagina ser más libre que en cualquier época o civilización precedente, está sometido al proceso constante de regimentación, control, disciplina y subordinación que los engranajes e intereses del Sistema le imponen. Si en sus horas de leisure time goza de un relativo margen de autodeterminación, en todos los demás aspectos vive encadenado a formas de trabajo y de vida altamente impositivas, de manera que en conjunto no es más que el “esclavo sublimado” que Herbert Marcuse describió en su obra “El hombre unidimensional”. Esclavo de los horarios y condiciones de trabajo, del hacinamiento urbano, del tráfico rodado particular y público, de la burocracia estatal, del acoso fiscal, de la invasión publicitaria, del poder de la banca, del salario casi siempre insuficiente y del miedo a que una crisis financiera o económica le convierta en un paria sin empleo. Quien hable de permisividad y de libertad sin tener en cuenta los factores que acabamos de mencionar no merece otro calificativo que el de charlatán.

Las ciencias positivas y la técnica detentan hoy un poder físico y material sin precedentes en la historia, han pasado a ser, en estrecha vecindad con el big bussines, el verdadero hegemón del mundo actual, un fenómeno que confirma el veredicto de Francis Bacon de que “el saber es poder”.

¿Cómo puede considerarse libre un individuo que, empezando por su puesto de trabajo, depende para todo lo importante de su vida, de instancias y fuerzas infinitamente superiores a su voluntad?

Confinado en su propia egolatría, el individuo solo sale de sí mismo para utilizar a los demás como botín.

El signo original de la ideología liberal-buguesa ha consistido quizá en haber creado un modelo de expropiación que permite apropiarse de los bienes del otro sin tener que renunciar por ello a la conciencia satisfecha.

En el sentido profundo de la palabra no ha existido nunca una civilización tan bárbara como la occidental.

De la misma manera que la opción de la particularidad encierra el riesgo de degenerar en autocentrismo y egoísmo, la opción de la totalidad lleva en sus entrañas, como un cáncer oculto, el desenlace final del totalitarismo.

Hay aplausos y gritos en los estadios deportivos y en otros espectáculos y concentraciones de masas, pero no diálogo con el prójimo, fuente de toda sociabilidad.

Sólo quien sea capaz de renunciar al calor del rebaño, al éxito mundano y a los caminos trillados estará en condiciones de caminar por la senda generalmente poco frecuentada del Bien.

Extraído de: Heleno Saña. “El camino del bien. Respuesta a un mundo deshumanizado”. Fundación Salvador Seguí Ediciones (CGT), Madrid 2013.

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Falta una bandera

23 November, 2018 - 00:00

Falta (al menos) una bandera

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Una militar de la legión denuncia la realización de “maniobras ficticias, a las cuales no asiste la unidad, pero sí se cobran”

22 November, 2018 - 00:00

Luis Gonzalo Segura

La legionaria C.O.T. ha denunciado la realización de “maniobras ficticias, a las cuales no asiste la unidad, pero sí se cobran” en la VIII Bandera del Tercio Don Juan de Austria 3º de la Legión. Asevera, además, que esta práctica se lleva realizando “años”.

Continúa la denuncia relatando que “el dinero de las maniobras que le ingresan a la tropa tienen que sacarlo y devolverlo en mano a los auxiliares de las compañías”. Afirmación que, de ser cierta, involucraría a una gran cantidad de militares y difícilmente podría perpetrarse sin conocimiento de los superiores.

La legionaria relata también que aquellos militares de tropa que cobran por maniobras constan en “un listado” y que aquellos que no “han devuelto” el importe recibido por las maniobras que nunca se han producido son amenazados con represalias como “no coger permisos”. No solo eso, sino que tales amenazas son supuestamente proferidas de forma pública “en las formaciones”, momentos en los que los militares se encuentran formados en un espacio normalmente abierto.

Para completar la denuncia, la militar añade que “si alguien se queja se le trata de mal compañero, mal legionario o incluso lo cambian de compañía”.

Penas de hasta cuatro años de prisión

Tales corruptelas, de comprobarse la veracidad de lo denunciado, podrían constituir la comisión de varios delitos recogidos en la Ley Orgánica 14/2015, de 14 de octubre, del Código Penal Militar, entre ellos delitos contra el patrimonio militar, abuso de autoridad y deslealtad (equiparable en cierto sentido a falsedad documental).

En cuanto a la falsedad de documentación, esta podría quebrantar el artículo 55 del CPM que castiga al “militar que sobre asuntos del servicio diere a sabiendas información falsa o expidiere certificado en sentido distinto al que le constare será castigado con la pena de seis meses a cuatro años de prisión”.

Por lo que corresponde al daño causado a los contribuyentes, la infracción cometida infringiría el artículo 81 en cuanto al “militar que, simulando necesidades para el servicio o derechos económicos a favor del personal, solicitare la asignación de crédito presupuestario para atención supuesta, será castigado con la pena de prisión de tres meses y un día a dos años”.

Y por lo que respecta a las amenazas sufridas por los militares de tropa, el artículo vulnerado sería el artículo 45 que afirma que “el superior que, abusando de sus facultades de mando o de su posición en el servicio, irrogare un perjuicio grave a un subordinado, le obligare a prestaciones ajenas al interés del servicio o le impidiere arbitrariamente el ejercicio de algún derecho será castigado con la pena de tres meses y un día a tres años de prisión”.

Escasas posibilidades de prosperar en la justicia militar

Si analizamos los procedimientos militares en los que se han juzgado casos de corrupción, lo cierto es que la controvertida justicia militar tiende a reducir las imputaciones al máximo posible y a exonerar o condenar de forma muy liviana a los responsables de estas conductas corruptas.

Por ello, no sería razonable esperar una gran investigación al respecto ni tampoco un proceso judicial independiente e imparcial. Como ejemplo de lo mencionado estarían los casos de las mudanzas falsas del Ejército del Aire, la corrupción en el Hospital Militar Gómez Ulla o los dos tenientes coroneles que arreglaban concursos a cambio de ‘mordidas'. En ninguno de los casos mencionados se han producido expulsiones y en la mayoría ni tan siquiera condenas, a pesar de ser casos en los que el dinero estafado o distraído se contabilizó por millones de euros.

Orígenes del Tercio y la Bandera

El Tercio “Don Juan de Austria” 3º de la Legión, según el propio Ejército de Tierra, está integrado en la BRILEG “Rey Alfonso XIII” y se encuentra emplazado en la Base “Álvarez de Sotomayor” en Viator (Almería). El origen de este tercio se remonta a diciembre de 1939 cuando se crearon la VII, VIII Y IX banderas que constituirían el actual Tercio “Don Juan de Austria”, adoptando los nombres de “Valenzuela”, “Colón” y “Franco”.

La VIII Bandera “Colón”, a la que pertenece la denunciante, fue organizada en 1.926 en Marruecos con tres compañías de fusiles y una de ametralladoras. Ese mismo año tomó con éxito y fortificó ‘Loma Redonda', en cuyo operativo militar fue herido por cuarta vez Millán Astray, al que la página del Ejército de Tierra denomina como “nuestro fundador”. La VIII Bandera porta una corbata conmemorativa de su participación en la Guerra Civil junto a los militares sublevados.

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El coche eléctrico: ¿Una alternativa ecológica?

22 November, 2018 - 00:00

La industria y los gobiernos han lanzado una intensa campaña de promoción del coche eléctrico. Pero, ¿es la solución a los problemas del transporte individual? Estos vehículos no son una alternativa tan limpia y eficiente. Posponen plantearnos las necesidades de movilidad y cambiar el modelo urbanístico y social existente para evitar desplazamientos innecesarios de personas y mercancías.

Jens Peters. Ingeniero químico y ambiental. Félix García Rosillo. Físico. Revista Ecologista 96.

Entender el aumento del interés en la movilidad eléctrica requiere analizar el contexto político y económico, más que el ecológico. Después del escándalo de los coches diésel (encubierto en gran medida por los gobiernos) se busca una alternativa para llegar a los objetivos de emisiones de flota fijados por la UE [1] sin renunciar a la venta de coches sobredimensionados y de altas prestaciones.

Puesto que las emisiones de los vehículos eléctricos se cuentan como cero, olvidando las emisiones asociadas con la electricidad que consumen, su venta reviste un interés intrínseco para la industria del automóvil con el objetivo de rebajar sus emisiones de flota y evitar sanciones por la UE, sin cambiar su gama de productos. A nivel político se evita tanto cuestionar el modelo de transporte actual como promover una transición hacia otro modelo de movilidad.

Impacto ambiental del coche eléctrico

El impacto medioambiental de la producción de baterías de los vehículos eléctricos (ion-litio) es elevado. La distancia que tienen que recorrer hasta que se hayan compensado las emisiones de CO2 emitidas al fabricar la batería (la mochila de emisiones) se sitúa entre 40.000 y 85.000 kilómetros, dependiendo de si los comparamos con los vehículos convencionales diesel o de gasolina, del tamaño del coche y del contenido de CO2 de la electricidad[2].

La producción de las baterías requiere metales como cobalto, níquel, cobre, manganeso y litio, cuya extracción está asociada con impactos medioambientales elevados[3,4]. Para las baterías, los indicadores de impacto ambiental más altos son el agotamiento de recursos minerales, la acidificación y la toxicidad humana, asociados sobre todo con la producción de estos metales, lo que se ignora en el discurso público. Al final de la vida de las baterías, solo se recupera una fracción de estos metales con las tecnologías de reciclado existentes, incinerándose el resto.

No solo la producción de la batería, también la generación de la electricidad produce emisiones de CO2, partículas en suspensión y otros gases nocivos, al proceder en parte de centrales térmicas[5,6]. Es frecuente escuchar en los medios de comunicación la falsa afirmación de que los coches eléctricos no generan emisiones, en el mejor caso confundiendo el lugar donde se realizan las emisiones, con su supresión.

En seis países de la UE las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), debido al uso de los vehículos eléctricos, sobrepasarían a las de los convencionales
Solo en un escenario de total penetración de las energías renovables en la red eléctrica sería esperable una casi total eliminación de tales emisiones. En seis países de la UE las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), debido al uso de los vehículos eléctricos, sobrepasarían a las de los convencionales[7].

Para el resto de países de la UE existe un potencial de ahorro de emisiones de GEI en el rango del 50 al 60 %. Esta estimación dista mucho de las afirmaciones de que los coches eléctricos constituyen una tecnología “cero emisiones”. Mientras que la electricidad provenga parcialmente de plantas de carbón, el uso de estos vehículos incrementará mucho las emisiones totales de partículas respecto a los convencionales, si bien se producirá un traslado de estas emisiones desde los núcleos urbanos hacia las plantas térmicas. En lo que se refiere al índice de toxicidad humana, el coche eléctrico es siempre mucho más impactante que el convencional.

En resumen, el potencial de reducción de las emisiones contaminantes de los vehículos eléctricos depende de muchos factores, los más relevantes son el origen de la electricidad, el tamaño del vehículo, el tiempo de vida de las baterías y el uso que da el dueño a su coche. La afirmación de que son más limpios no se puede sostener sin tener en cuenta estas restricciones.

Nuevos problemas

La sustitución total del parque convencional por el eléctrico puede generar picos de consumo eléctrico masivos. El vehículo eléctrico crearía una carga adicional para el sistema, que requeriría incrementar las capacidades de generación, haciendo más lenta la transición a un sistema eléctrico basado en energías renovables y sin poder descartar el recurso a la contribución nuclear o de los combustibles fósiles. En el caso de España podría suponer ‘encender' centrales de gas.
El vehículo eléctrico crearía una carga adicional para el sistema haciendo más lenta la transición a un sistema eléctrico basado en energías renovables

La aparente limpieza de la energía eléctrica (y por tanto del vehículo eléctrico) podría incrementar el uso del automóvil privado, sin que la gente perciba sus implicaciones ambientales (efecto rebote). Encuestas entre usuarios de los coches eléctricos han revelado que se tiende a usarlo más que el transporte público[8] y también que se tiende a usarlo para recorridos cortos que antes se hacían de otro modo. Otro efecto rebote ha sido el incremento de eficiencia de los coches convencionales, que llevaron a un incremento de peso de estos vehículos en vez de a un consumo reducido[9].

Finalmente la disponibilidad de los eléctricos podría impulsar el crecimiento del número de automóviles (el vehículo eléctrico como adicional al convencional, en vez de sustituirlo).

Limitar de forma significativa el impacto ambiental del transporte por carretera requiere reducir de forma drástica el uso del transporte privado y parar el crecimiento del parque automovilístico mundial (1.282 millones de vehículos en el mundo en 2015, con un incremento de un 43 % desde el año 200510 y una estimación de 3.000 millones de automóviles en 2050)[10]. Sean eléctricos o convencionales, es difícil que nuestro planeta soporte tal incremento de presión sobre sus recursos.

¿La solución ideal para las ciudades?

Los coches eléctricos tienen ventajas de eficiencia respecto a los convencionales, sobre todo en el tráfico urbano, pues generan menor contaminación acústica, gases y partículas en las ciudades. En cuanto al ruido, la situación mejora solo hasta alcanzar una velocidad de unos 40 km/h, a partir de la cual domina el ruido producido por las ruedas. Pero generan otros problemas independientes de la tecnología de propulsión, relacionados con el modelo de ciudad y de transporte: mantienen y potencian la posibilidad de desplazamientos privados en los entornos metropolitanos, favoreciendo el modelo disperso de urbanismo e impulsan la creación de más infraestructuras de transporte. Crea la ilusión de que es posible un sistema de transporte ecológico al margen del transporte público y de la reorganización urbanística.

La alternativa viable

En el futuro el transporte será diferente y los vehículos eléctricos constituyen una opción atractiva. El estado actual de la tecnología es insuficiente para hablar de ellos como la solución definitiva, pero es de suponer que en los próximos años veamos avances y mejoras tecnológicas. El uso de automóviles híbridos o eléctricos podría suponer una mejora en cuanto a eficiencia energética y emisiones de gases de efecto invernadero, aunque menor de lo que se publicita. Esta mejora sería significativa si la energía proviniera de fuentes limpias y renovables. El uso de electricidad en el transporte posibilita usar fuentes energéticas renovables, reduciendo la quema de combustibles fósiles. En las ciudades se reduciría la contaminación, gozando de un aire más limpio y de un entorno menos ruidoso.

Por otra parte, el coche eléctrico no puede ser una excusa para que no cambie nada. Es necesario que los circuitos comerciales sean cortos y el consumo local, que el modelo urbanístico cree espacios habitables y respetuosos con el medio ambiente, que usemos energías renovables y limpias para generar electricidad, que el transporte público y colectivo sea el mayoritario y que el vehículo individual sea el último recurso.

Solo entonces podremos empezar a plantearnos que los coches eléctricos sean una verdadera alternativa para ciertos desplazamientos que no puedan realizarse de otra manera. Esto requiere voluntad política, pero también cambiar hábitos y costumbres sociales, tomar decisiones a veces incómodas y renunciar a la total disponibilidad de transporte individual para llegar a un modelo de movilidad realmente sostenible.

Referencias

1 EC, Directive 443/2009/EC of the European Parliament and of the Council setting emission performance standards for new passenger cars as part of the Community's integrated approach to reduce CO2 emissions from light-duty vehicles. Brussels, Belgium: European Commission, 2009.

2 Peters. J et al. “The environmental impact of Li-Ion batteries and the role of key parameters – A review,” Renew. Sustain. Energy Rev., vol. 67, pp. 491–506, 2017.

3 Una mina de litio a las puertas de Cáceres. Sánchez, C. Ecologista nº 94.

4 Angerer. G et al. “Lithium für Zukunftstechnologien. Nachfrage und Angebot unter besonderer Berücksichtigung der Elektromobilität,” Fraunhofer ISI, Karlsruhe, Germany, 2009.

5 Bauer. C et al., “The environmental performance of current and future passenger vehicles: Life Cycle Assessment based on a novel scenario analysis framework,” Appl. Energy, vol. 157, no. 1, pp. 871–883, Feb. 2015.

6 Luk. JM et al. Review of the Fuel Saving, Life Cycle GEI Emission, and Ownership Cost Impacts of Ligthweigthing Vehicles with Different Powertrains. Environ. Sci. Technol. 2017, 51, 8215−8228.

7 Moro. A, Lonza.L. Electricity carbon intensity in European Member States: Impacts on GEI emissions of electric vehicles.Transportation Research Part D (2017).

8 Langbroek. J et al.“Electric vehicle users and their travel patterns in Greater Stockholm,” Transp. Res. Part Transp. Environ., vol. 52, pp. 98–111, May 2017.

9 Luk. JM et al. Review of the Fuel Saving, Life Cycle GEI Emission, and Ownership Cost Impacts of Ligthweigthing Vehicles with Different Powertrains. Environ. Sci. Technol. 2017, 51, 8215−8228.

10 http://www.oica.net/wp-content/uplo...

Fuente: https://www.ecologistasenaccion.org...

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"Somos todos". Vídeo para recordar a los activistas asesinados por defender los recursos naturales y los derechos humanos

21 November, 2018 - 00:00

Cientos de activistas son asesinados todos los años, por defender la libertad, los recursos naturales y los derechos humanos en todo el planeta. En países como Colombia muere uno cada dos días ante la indiferencia del gobierno.

Su valor nos deja en deuda eterna, pues han dado la vida por nosotros, su ejemplo nos debe inspirar a todos a tener un papel activo en la construcción de un mundo mejor.

Si ellos están en peligro, lo estamos todos también.

Este video de 4 minutos en su honor y en el de sus familias, no es un simple reconocimiento, es el inicio de una campaña internacional dirigida a los gobiernos e instituciones, para que garanticen su protección, y esto solo se puede conseguir como lo demuestra la historia, mediante presión social.

Por eso contamos contigo para difundirlo, sabemos que te vas a esmerar, y le vas a pedir a tus contactos y amigos que lo hagamos entre todos viral. Necesitamos tu activismo durante unos minutos.

Este no es el mundo en el que nos tocó nacer,
este es el mundo… que debemos cambiar!

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Intercambio

21 November, 2018 - 00:00

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El gobierno español, ante las presiones de los poderes militaristas, rectifica en pocas horas su decisión de no estar en el Saló de l'Ensenyament de Barcelona

20 November, 2018 - 00:10

Margarita Robles rectifica: el Ejército estará en la próxima edición del Saló de l'Ensenyament de Barcelona

La ministra de Defensa desmiente las informaciones que señalaban que las Fuerzas Armadas no estarían representadas en el certamen

El Periódico

Después de que fuentes del ministerio de Defensa confirmasen ayer a este diario y a otros medios que renunciaba a participar en la próxima edición del Saló de l'Ensenyament, la feria de salidas académicas y profesionales que se celebra en la Fira de Barcelona, la ministra Margarita Robles ha rectificado esta informació y ha asegurado que el Ejército «va a estar presente en la feria de Barcelona». Durante el día, su departamento recibió fuertes críticas desde el Partido Popular y Ciudadanos.

La ministra, después de que finalizase una reunión de ministros europeos de Defensa y Asuntos Exteriores en Bruselas, añadió que «las Fuerzas Armadas están donde se les requiere» y que también estará en el salón «defendiendo la paz, la seguridad y la libertad». La próxima edición se elebrará entre el 20 y el 24 de marzo del 2019.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que ya había manifestado explícitamente su rechazo a la presencia de Defensa en el certamen, aclaró no había recibido en ningún momento una «notificación oficial». En cambio, tanto PP como Cs pidieron desde el primer momento la comparecencia urgente de la ministra de Defensa y una rectificación inmediata.

Además de las protestas antimilitaristas que se han sucedido enm el salón, Ada Colau, recordó ayer que el deseo del consistorio es que el Ejército no esté presente en eventos dirigidos a niños y jóvenes, y esta se trata de "una demanda histórica" de la sociedad civil catalana, "ampliamente avalada" por el Parlament y el Ayuntamiento de Barcelona. En el Saló de l'Ensenyament del 2017, Colau manifestó personalmente a altos cargos del Ejército que su presencia en el evento no era del agrado del Ayuntamiento de Barcelona, que había aprobado ya una resolución en este sentido.

Ayer, antes de que llegase la rectificación de la ministra, Ciudadanos atribuyó la decisión a una "cesión" del Gobierno a sus "socios nacionalistas" y el portavoz de Defensa del PP en el Senado, Luis Rogelio Rodríguez-Comendador, expresó en un comunicado su "más absoluto rechazo" y advirtió que si no había una rectificación, su grupo reclamaría la comparecencia de la ministra de Defensa para que diese las explicaciones oportunas sobre "este lamentable hecho".

El Periódico

Noticia de hace unas horas:

El moviment per la pau aconsegueix que l'exèrcit marxi del Saló de l'Ensenyament

El Ministeri de Defensa espanyol ha confirmat a la Directa que les forces armades no tindran cap estand a la pròxima edició de l'esdeveniment educatiu de Barcelona. La campanya Desmilitaritzem l'Educació, que aglutina un centenar d'entitats, fa deu anys que ho reivindica

Gemma Garcia
_La Directa

Quan ja fa deu anys que va néixer la plataforma Desmilitaritzem l'Educació, el Ministeri de Defensa espanyol ha confirmat a la Directa que la pròxima edició del Saló de l'Ensenyament de Barcelona no comptarà amb la presència de l'exèrcit. Any rere any, el centenar d'entitats que aglutina la plataforma han estat denunciant, des de dins i des de fora, que un esdeveniment de l'àmbit educatiu aculli un estand de les forces armades espanyoles des del 2001. A més, quan la Fira de Barcelona, que l'organitza, té dos terços de participació pública. La protesta s'havia intensificat els dos últims anys perquè el Saló contradeia una moció impulsada pel moviment per la pau i aprovada pel Parlament de Catalunya el 14 de juliol de 2016, que entre altres, recollia la retirada de l'exèrcit dels espais educatius. Alhora, també passava per alt un acord del Plenari municipal de Barcelona, del mateix any, que expressa que les forces armades reafirmen “una aposta contrària als valors educatius i de convivència pacífica”.

En cap moment, el Ministeri de Defensa espanyol s'ha posat en contacte o n'ha informat la campanya Desmilitaritzem l'Educació. Jordi Muñoz, membre de la campanya, ho celebra: “és molt bona notícia i estem convençuts que una bona part d'aquesta decisió és resultat de la feina que hem fet des de fa 10 anys d'una manera continuada, persistent i perseverant”. Així mateix, segons Muñoz, l'actual directora del Saló tampoc en tenia coneixement.

Desmilitaritzem l'educació havia denunciat que la Fira de Barcelona fes cas omís de les voluntats i declaracions tant institucionals com socials

Al darrer Saló, l'exèrcit va comptar amb un estand de dimensions més reduïdes que el 2017, quan va triplicar la seva superfície, però majors que dos anys abans. Desmilitaritzem l'Educació va tornar a posar l'èmfasi en el fet que la Fira de Barcelona fes cas omís de les voluntats i declaracions tant institucionals com socials. Jordi Muñoz, portaveu de la campanya, va denunciar “la impunitat” de la Fira i, concretament, del president del Consell d'Administració, José Luís Bonet, així com del director general, Constantí Serrallonga.

Tot i que la Generalitat de Catalunya i l'Ajuntament de Barcelona ocupen dues terceres parts del poder accionarial de l'empresa -l'altre terç està en mans de la Cambra de Comerç-, els estatuts reserven a la Cambra la potestat de proposar els membres del Consell d'Administració, que s'ocupa de “programar les activitats”. Per tant, el president del Consell -també de Freixenet i de la Cambra de Comerç d'Espanya- i els consellers són els que han permès la presència de l'exèrcit a la Fira. Actualment, Bonet té el mandat vençut des de fa pràcticament un any i mig. Tot i que l'alcaldessa Ada Colau va comunicar que no convocaria el ple de la Fira fins després de les eleccions del 21 de desembre i la formació del nou Govern, encara no ho ha fet.

Jordi Muñoz insisteix en la importància de continuar treballant perquè l'exèrcit tampoc hi sigui a l'Espai de l'Estudiant de Valls, a la Fira de Formació i Treball de Lleida o a l'ExpoJove de Girona i de València.

La primera victòria del moviment per la pau va celebrar-se el 2016, quan també a Barcelona, i per primera vegada, es va celebrar un Saló de la Infància sense exèrcit ni cossos de seguretat, com Mossos d'Esquadra i Guàrdia Civil. Per raons de “reorganització”, segons la Fira, però també atenent les resolucions per uns espais infantils sense armes, l'alcaldessa Ada Colau i la Generalitat van acordar fer desaparèixer la pista americana de l'exèrcit i els tallers de la policia.

Així i tot, encara queda molta feina per fer. Muñoz insisteix en la importància de continuar treballant perquè l'exèrcit tampoc hi sigui a l'Espai de l'Estudiant de Valls, a la Fira de Formació i Treball de Lleida o a l'ExpoJove de Girona i de València. A més, des de la campanya, assegura, continuaran treballant per enfortir la resolució de conflictes i la cultura de pau a les escoles i per evitar que cossos policials, com els Mossos quan fan educació viària, vagin armats, tal com ha passat darrerament en alguns centres educatius.

Font: https://directa.cat/el-moviment-per...

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Una manifestación pide en Tudela el desmantelamiento del polígono de tiro de Bardenas

20 November, 2018 - 00:00

Una manifestación ha pedido este domingo en Tutera el desmantelamiento del polígono de tiro de Bardenas por las calles de la capital de la ribera navarra convocada por la plataforma Bardenas Libres 2018.

NAIZ|TUTERA

La marcha ha comenzado a las 12.00 desde la plaza de los Fueros de la capital de la ribera navarra, con una fina lluvia que ha hecho que los manifestantes fueran ataviados con paraguas y chubasqueros.

Éstos han recorrido algunas de las vías céntricas de Tutera escoltados por efectivos de la Policía local, al grito de «Fuera militares de las Bardenas» o «Las Bardenas para el pueblo».

Entre los manifestantes se encontraban varios parlamentarios, entre ellos, Laura Pérez (Orain Bai) o Rafael Eraso (Geroa Bai), Bakartxo Ruiz y Asun Fernández de Garaialde (EH Bildu), así como concejales de localidades riberas.

En el comunicado, Bardenas Libres 2018 ha señalado que «este es el momento de mostrar el más absoluto rechazo a la barbarie que se ensaya en el polígono de tiro», ya que es ahora cuando se prorroga el contrato de arrendamiento de Bardenas con el Ministerio de Defensa español.

Un contrato «hermético e impuesto», según la nota, que «nunca ha sido consultado a las gentes de los pueblos afectados y esconde el robo, en la práctica, de las tierras bardeneras a aquellos que tienen el derecho legítimo de uso y disfrute». Además Bardenas Libres 2018 ha denunciado que el contrato «impone los riesgos del uso militar de este paraje natural y sus alrededores».

Por ello, han planteado la realización de consultas populares que «evidenciarán el rechazo social que genera este polígono de tiro». Desde la plataforma también insisten en poner en duda la legitimidad de la Junta de Bardenas para firmar éste y otros contratos con Defensa, «porque no es un ente democrático ni representativo de la sociedad afectada».

«Tenemos mucho trabajo por delante, debemos seguir compartiendo y denunciando lo que sucede en Bardenas, tejer redes con otros colectivos y luchas vinculadas a la nuestra, porque las guerras que sufren se preparan aquí», sentencia la nota.

Fuente: https://www.naiz.eus/es/actualidad/...

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Altsasu: Dos años de injusticia

20 November, 2018 - 00:00

Una celda, unas jornadas, una concentración y una emotiva carta para reclamar justicia en el aniversario del encarcelamiento de los jóvenes de Altsasu.

ARAINFO REDACCIÓN

Ainara, la única de los ocho que se encuentra en libertad, fue la encargada de leer una carta firmada por los condenados.

Iruñea volvía a ser el escenario de protesta por el denominado caso Altsasu que mantiene en prisión a siete jóvenes de la localidad navarra. Una concentración, que ha contado con la participación de 2.500 personas según los convocantes ha pedido la libertad de los condenados cuando se cumplen dos años de la detención por la pelea de bar que tuvieron con dos guardias civiles.

En el acto participaron el portavoz de Geroa Bai, Koldo Martínez y la parlamentaria de Podemos-Ahal Dugu-Orain Bai Laura Pérez. También los diputados de ERC, Gabriel Rufián y Joan Tardá que han intervinieron posteriormente en una charla en la cafetería Katakrak dentro de las Jornadas Altsasukoak Aske que se han desarrollado a lo largo de este viernes y sábado en Iruñea con conferencias que han analizado el caso desde el punto de vista de los colectivos juveniles, los agentes sociales, los medios de comunicación y el ámbito europeo.

Durante la noche del viernes al sábado al domingo la Plaza del Castillo se convirtió en una cárcel con una celda instalada, a modo de performance, en la que se introdujeron 24 personas, una por cada mes que los condenados han estado en prisión, en turnos de media hora.

La concentración del sábado finalizaba con la lectura de diversos comunicados entre los que destacó la carta enviada por los siete jóvenes encarcelados en la prisión de Zaballa. Ainara Urquijo, la única de los ocho condenados que se encuentra en libertad fue la encargada de leerla.

En ella los jóvenes aseguran que “desde que empezó esta increíble situación” se han podido ver “dos formas diferentes de interpretarla”. Por un lado la de “los que han criminalizado a nuestra gente y a nuestro pueblo, para defender una de las columnas del Estado, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, han inventado y alimentado una mentira”.

En la carta advierten que “aunque desde el principio quedó claro que la versión oficial era completamente falsa, nos han impuesto duras penas de prisión con intención de asustar a la población”, recordando que para que esto ocurriera “los medios de comunicación también ayudaron a impulsar esta falsa versión, publicando nuestras caras, edades, nombres… y dando por cierta la versión policial”.

Por el otro lado los jóvenes encarcelados han agradecido las grandes movilizaciones. “Creemos que gracias a eso cuatro de nosotros fuimos puestos en libertad en diciembre”, resaltando la gran manifestación celebrada en Iruñea coincidiendo con la fecha del juicio: “gracias a eso estamos en Euskal Herria”, en referencia a su acercamiento a la cárcel de Zaballa.

En este sentido los jóvenes han lanzado un mensaje tranquilizador y de agradecimiento. “Estamos los siete en la misma prisión y esto nos ha ayudado mucho emocionalmente, podemos desahogarnos y entendernos los unos a los otros”. “El apoyo recibido por cada una de vosotras ha sido imprescindible y nos llena de fuerzas para enfrentarnos a cada día aquí dentro”, y concluían su carta haciendo un llamamiento a “seguir como hasta ahora”. “Ánimo”, finalizaba la misiva.

Haizea Remírez e Idoia Goikoetxea fueron las encargadas de leer el comunicado de la plataforma Altsasukoak Aske. “La conclusión es clara: se han desmontado los términos y el relato de las acusaciones, las irregularidades son evidentes y el impulso político y policial tras este caso se ve nítido. Pero es la Audiencia Nacional, pilar de la estructura jurídica especial, un tribunal de excepción y la sentencia nos lo confirmó”, advirtieron.

Desde la plataforma se comprometían a “seguir trabajando y saliendo a la calle hasta traerlos a casa. Somos conscientes de que no está sólo en juego la libertad de nuestros jóvenes, sabemos de los intereses políticos que esconde este montaje”.

Por último, desde Altsasu Gurasoak afirmaron que “quisieron atacar al pueblo y su juventud y encontraron una excusa; una trifulca de madrugada. Es imposible olvidar los golpes recibidos en estos tiempos”, entre los que enumeraron “la usurpación del caso para llevarlo a la Audiencia Nacional, detenciones aparatosas en nuestros hogares, petición del Fiscal desorbitante, instrucción judicial parcial, clarísima y flagrante conculcación de derechos, juicio irregular, condenas ejemplarizantes y desorbitadas”.

“Querían un caso de terrorismo y estamos padeciendo su terrorismo: dos años de dolor y sufrimiento. Pero hemos logrado ver entre todos cómo se desmorona lo más básico de un Estado de Derecho: el respeto a los derechos fundamentales y a las garantías judiciales”, finalizaban.

En estos momentos tanto los familiares y amigos de los jóvenes se encuentran esperando a los recursos de apelación presentados por las defensas y también por parte de la Fiscalía. En concreto, los primeros reclaman la celebración de otro juicio debido a la “falta de imparcialidad del tribunal y el exceso punitivo en la aplicación de los delitos por los que han sido condenados. Por su parte, la Fiscalía pide que se les condene por un delito de terrorismo.

Fuente: http://arainfo.org/altsasu-dos-anos...

Denuncian que guardias civiles «provocaron e intimidaron» el pasado sábado en un bar de Altsasu

Denuncian en Twitter que agentes de la Guardia Civil de paisano «provocaron e intimidaron» la noche del sábado a varios jóvenes de Altsasu en un bar. Este episodio ocurre cuando se cumplen dos años desde las primeras detenciones por el ‘caso Altsasu'.

NAIZ

La cuenta de Twitter de Hitzondo, la web que recoge el día a día de esta localidad de Sakana, denunciaba ayer que varios agentes de la Guardia Civil se encontraban la noche del sábado «provocando e intimidando» a jóvenes de la localidad.

Según relata en tres tweets, dos agentes de paisano de la Guardia Civil tuvieron un rifirafe con jóvenes de la localidad. «Buscaron bronca en los bares dejando claro su objetivo de volver a crear otro montaje», asegura Hitzondo.

La pasada semana se cumplía dos años desde los primeros arrestos del denominado caso Altsasu que mantiene en prisión a siete jóvenes de la localidad navarra. Durante estos días diversos actos han denunciado este negro aniversario. Iruñea, por ejemplo, durante este fin de semana, volvía a ser el escenario de protesta y unas jornadas, una concentración, una celda y una emotiva carta han reclamado justicia en el aniversario del encarcelamiento de los jóvenes de Altsasu.

Fuente: https://www.naiz.eus/eu/info_naizpl...

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Protesta contra las maniobras militares de la OTAN y por una Canarias plataforma de Paz y Solidaridad

19 November, 2018 - 21:43

Alternativa Antimilitarista MOC - Las Palmas

Un centenar de personas de diferentes colectivos sociales y políticos, en el Muelle de Santa Catalina, donde se exhibía el Buque Juan Carlos I, han denunciado la militarización del archipiélago, esa invasión de la lógica militar, que da carta de naturaleza a la violencia como única respuesta a los conflictos. Se protestó contra el negocio de las guerras, el papel de guardia de los intereses de los más ricos de los ejércitos y por que todo lo que se invierta en gasto militar se detrae de sanidad, educación, servicios sociales, alimentación, vivienda, garantía de rentas...los derechos y las libertades que nos permiten tener condiciones de vida en igualdad.

Se repetían consignas como que la guerra comienza aquí y es acá donde hay que pararla, que no queremos ser plataforma de agresión y saqueo a otros pueblos, que no estamos a favor de la utilización de nuestra tierra como escenario de ensayo de las guerras que sufren las más empobrecidas; que no en nuestro nombre, es esta lógica la que nos coloca como enemigas si guardamos silencio frente a esta agresión a nuestro archipiélago, a las gentes, al medio ambiente, los recursos económicos… La guerra no es un juego, las armas no educan si no matan.

Queremos una Canarias libre de ejércitos, de militarización, con un Estatuto de Neutralidad y una declaración del archipiélago como territorio de Paz y solidaridad, fuera del brazo armado del capitalismo ecocida y homicida que es la OTAN. Fuera los ejércitos de las islas, de las fronteras, de la economía, la sociedad, la política, la educación,las universidades, de las emergencias, de la cultura… Queremos un desarrollo de la Cultura de Paz, con Democracia, Desarrollo justo y eco sostenible, con derechos humanos y desarme.

Para la guerra nada, para la Vida todo.

Fuente: http://canariasporlapaz.blogspot.co...

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Exguerrilleros colombianos abandonan las armas para ser guías de rafting

19 November, 2018 - 00:00

Andrea Amaya

El acuerdo de paz firmado entre el Gobierno de Colombia y la exguerrilla de las Farc en 2016 ha traído alternativas económicas para muchos exmilicianos. El rafting es una de las alternativas para no volver al campo de batalla.

Menos armas y más remos. Antiguos combatientes que llenaban las filas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), son ahora guias de rafting, acreditados internacionalmente.

La firma del acuerdo de paz en 2016 ha traído benefícios a muchos que decidieron dejar las armas. Ese es el caso de Duberney Moreno y Deiver Buitrago, dos exguerrilleros que trabajan ahora en el río Pato, cerca a San Vicente del Caguán, ciudad al suroeste de Colombia.

Ambos eligieron el rafting como su camino hacia la reintegración, mientras que el Gobierno promueve el turismo como un motor para la economía del país andino.

Del campo de batalla a las aguas del río Pato

San Vicente del Caguán aún sigue siendo un lugar relacionado con la guerra. Muchos colombianos todavía piensan que esta zona no se puede visitar.

Durante muchos años, la presencia de la exguerrilla de las Farc en esta zona de Colombia impidió que nacionales y extranjeros viajaran tranquilamente.

Hoy en día el panorama es diferente. Las bombas y las balas dejaron de sonar en el río Pato para darle paso al ruido de los pájaros, del agua y los gritos de aquellos que disfrutan del rafting.

"Es un cambio muy bueno. En otros tiempos no se podía vivir esta aventura, para mí es muy bueno y estoy muy contento por estar aprovechando este proyecto turístico en el río Pato", aseguró Duberney Moreno.

Desde 2016, el Gobierno de Colombia ha invertido cerca de 1,6 millones de dólares para ayudar a los desmovilizados de las Farc a regresar a la vida civil con proyectos en agricutlura, ganadería, pesca y ahora turismo.

Tras acabar con más de medio siglo de guerra, estos procesos de reintegración se vuelven fundamentales, ya que impiden que personas como Duberney regresen al campo de batalla, que aún sigue activo con otros grupos guerrilleros.

Fuente: https://www.france24.com/es/2018111...

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"Estamos perdiendo el sentido común" con los cumpleaños infantiles

19 November, 2018 - 00:00

LOLITA BELENGUER

Hoy en día hay cumpleaños infantiles que parecen comuniones. Photocall, obsequios de recuerdo para los asistentes, vídeos, animadores, un gran número de invitados y en consecuencia un gran número de regalos. Los padres "estamos perdiendo el sentido común" con las celebraciones de los cumpleaños de nuestros hijos, advierte la psicóloga infantil Silvia Álava Cobos.

Hace unos días, la foto de un niño solo en su fiesta de su cumpleaños, a la que había invitado a 32 amigos, se viralizó por las redes sociales y los usuarios se solidarizaron con él con numerosos regalos. "No es necesario invitar a toda la clase, los niños no necesitan una súper fiesta de cumpleaños", agrega la directora del área infantil del centro de psicología Álava Reyes. Según ella, y a pesar de que los padres tienen las mejores intenciones con sus hijos, "les hacemos un flaco favor" con estas grandes celebraciones, que a veces incluso se repiten en varias jornadas, un día con la familia y otro con los amigos.

En su opinión, esta "moda" de los grandes cumpleaños infantiles atiende "muchas veces" a "una competición entre los padres para ver quién organiza la fiesta más espectacular sin pensar realmente en el bienestar del niño", expone en relación a los niños introvertidos, por ejemplo, que quizá no disfrutan tanto rodeados de un gran número de personas. "Hay que pensar en el carácter de nuestros hijos y no relacionar su bienestar con el número de regalos o el dinero gastado". Respecto al número de regalos, Silvia Álava aconseja adecuarlos a la edad del niños y al número de invitados. Lo ideal es "uno de los padres, uno de los abuelos y uno por parte de los amigos", a cuyos padres emplaza a organizarse para comprar un solo detalle. "Cuando reciben muchos regalos, no los llegan ni a integrar ni a valorar. Además se generan una expectativas en los pequeños que luego no se pueden cumplir y pueden llegar a asociar la felicidad con tener muchos regalos y que vaya mucha gente a la fiesta", abunda la autora de Queremos hijos felices.

La presidenta del AMPA del colegio público Amador de los Ríos de Madrid, Ana María Rocco, ha propuesto recientemente reducir el importe que cada padre destinaba a comprar el regalo para los niños cumpleañeros de la clase de su pequeño de cuatro años. Hasta entonces se estaba poniendo unos 10 euros por niño y cumpleaños y, teniendo en cuenta que se regala a todos los niños (asistas o no a la fiesta), Rocco planteó reducir la cantidad a unos 4 euros con el objetivo de que "ninguna familia se quedara excluida por razones económicas" y para fomentar una forma de celebrar "más sostenible en todos los sentidos". De cara al próximo cumpleaños, Rocco está valorando incluso la opción de que "cada niño aporte dos o tres euros para destinarlo a una ONG de niños" como alternativa a los obsequios materiales. Rebeca Martínez Sánchez es la psicopedagoga del IES Mùsic Martí i Soler de Mislata (Valencia). Ella coincide con Silvia Álava en que conviene "invitar a los amigos que el niño elija" y no a toda la clase. "Una fiesta organizada con animadores en un parque de bolas y 25 regalos es muy impersonal y menos íntimo que, por ejemplo, celebrarlo en casa o un parque con los amigos más allegados", sostiene.

Padres 'helicóptero'

"25 regalos en un cumpleaños nos recuerdan a un modelo educativo permisivo y de papás 'helicópteros' actuales —con niños y niñas sobreprotegidos que son los reyes de la casa—, que se mueven por el aparentar en una lucha absurda entre padres y madres para que su hijo no sea menos que el otro", mantiene la psicopedagoga, que insiste en la idea de que "no hace falta más de dos o tres euros por niño para hacer un único regalo al cumpleañero, pues lo que importa es el tiempo que pasan entre amigos y no el número de regalos que les han traído", recuerda. El problema viene cuando una familia intenta celebrar a su manera el cumpleaños pero el niño, acostumbrado a otras formas, pide a los padres un macrocumpleaños. "Tienes que lidiar con tu hijo para que entienda que no hace falta tanto para pasar un buen rato entre amigos", observa Martínez. Otra alternativa para evitar este "modelo no necesario que estamos imponiendo los padres" —en palabras de Silva Álava— es que las familias se organicen para celebrar de forma conjunta el cumpleaños de los niños que cumplan en el mismo trimestre. Reduciendo así el gasto económico y unificando recursos. En definitiva, las expertas recomiendan celebrar los cumples "con los padres, abuelos y amigos más allegados" en un ambiente "íntimo", en casa o al aire libre. ¿Y de regalo? "Cuentos y libros. Fomentar la lectura desde la infancia es regalar dosis futuras de razonamiento crítico", defiende Martínez. "Los cumpleaños al aire libre, al que cada uno se trae su bocadillo, al que solo se lleva una tarta y una pelota, tizas o globos para jugar son ideas más razonables, accesibles y modestas que promueven valores más humanizadores, la simplicidad frente al desenfreno", concluye la psicopedagoga.

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