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Actualizado: hace 23 min 45 seg

Vecinos de Murcia denuncian el “estado de sitio” al que están sometidos por “las fuerzas de ocupación” en las vías

4 June, 2018 - 00:00

La Crónica

Los furgones de la Policía ocupan incluso parte de las aceras

Si hace poco más de dos meses, el delegado del Gobierno en Murcia, Francisco Bernabé, decretó el “estado de excepción” (en palabras de un diputado Podemos) en las vías de Murcia, con policías armados con subfusiles de asalto, los vecinos denuncian ahora que están en un auténtico “¡estado de sitio!”.

Y lo denuncian con fotografías, a través del Facebook de la Plataforma Pro Soterramiento, en las que se observa cómo los furgones policiales ocupan incluso parte de las aceras cercanas al paso a nivel de Santiago El Mayor, donde todos los días decenas de policías vigilan las obras para la llegada del AVE a Murcia en superficie.

La Plataforma se ha hecho eco de la indignación de los vecinos ante esta situación y junto a la fotografía que ilustra esta información ha publicado el siguiente mensaje: “¡ESTADO DE SITIO! Esa es la única acera por la que nuestros hij@as pueden pasar, ocupada en parte por los furgones de policía todo el rato, con el motor en marcha para tener aire acondicionado, mientras el calor de los tubos de escape quema las piernas de los niños. Por no hablar de los incapacitados. Esta no es la policía de un estado democrático, son unas fuerzas de ocupación en toda regla. Y ojo con protestar...que se lo digan a un trabajador de Moto 5”.

Se trata de un mensaje que ha sido muy comentado en las redes sociales. Por ejemplo, Loli González, una vecina de la zona, afirma que “mi hija aparcó enfrente de la perfumería Dioni y llegaron con los furgones y como no pudieron aparcar le echaron fotos para la denuncia. Salí a pedirle explicaciones y muy chulesco, uno en concreto, me dijo que quitase el coche para poner los furgones, a lo cual me negué y uno me saco la porra. No hay derecho. Esto se está pasando ya”.

“Hay sitios más peligrosos donde deberían vigilar sin moverse, que estar vigilando el paso a nivel”, indica otro internauta. Joaquín Hellín apostilla: “Si no estorban bastante los furgones, se ponen ellos en medio para joder aún más”.

Lucía Cabello asegura que “no hay derecho al maltrato que está recibiendo la gente de Murcia”, mientras que Fran Puerta señala: “Tranquilos que le queda poco para seguir siendo el sheriff de Murcia”, en referencia al delegado del Gobierno Francisco Bernabé.

Juan Antonio Pérez sostiene: “Lo más fuerte de todo esto es que si le hablas al Delegado del Gobierno te bloquea. Haced la prueba. Vaya un ‘servidor público' que tenemos en Murcia. No sabe dialogar”.

Fuente: http://lacronicadelpajarito.com/reg...

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Drogas, prostíbulos y protección a narcos: Así trabajaban guardias civiles corruptos en Torrevieja

4 June, 2018 - 00:00

Daniel Montero

Un presunto narco que pegaba a su madre, guardias civiles que quedan para "meterse una rayaca", un traficante al que apodan El Tocha-Fácil por su disposición a la hora de consumir cocaína, prostitutas que servirían como pago de los servicios corruptos y una decena de agentes investigados por ofrecer presuntamente sus servicios a los traficantes a cambio de dinero y drogas. Esos son los ingredientes de la operación Sakura, que desde 2016 investiga la existencia de una presunta trama corrupta dentro de la Guardia Civil de Torrevieja (Alicante) y que se ha saldado por el momento con nueve agentes investigados -entre ellos un teniente coronel acusado de no perseguir los delitos de sus subalternos- y el considerado líder del grupo en prisión preventiva, junto con varios traficantes locales.

La lista de presuntos delitos que se atribuye a los agentes es propia de cualquier clan mafioso: pertenencia a grupo criminal, tráfico de drogas, estafa, falsificación en documento público, cohecho, robo, denuncia falsa... Según la investigación del caso, varios funcionarios se vendieron presuntamente a las organizaciones mafiosas y, gracias a su posición como agentes de la Ley, advertían a los traficantes sobre los controles policiales, les ofrecían seguridad, cobraban alguna de sus deudas y a cambio recibían cantidades de drogas o incluso el servicio de que los traficantes vendieran pequeñas partidas que eran sustraídas en las intervenciones de estos agentes. El juzgado trata de determinar ahora el nivel de responsabilidad de los distintos investigados, ya que no todos los funcionarios están acusados de los delitos más graves.

"Vamos a pillar temaco"

La investigación contra esta presunta trama corrupta arrancó en 2016 y fue desarrollada por miembros de la propia Guardia Civil, destinados en el Grupo de Homicidios de Alicante, que desde entonces han trabajado en el más absoluto secreto. Desde el comienzo, las pesquisas se centraron en un agente concreto. Un hombre de apellido Cerezo. Por eso, la operación recibió el nombre en clave de Sakura (Cerezo en japonés).

Según la investigación del caso, el "Grupo de Cerezo" lo componían guardias civiles que coincidieron en el antiguo Grupo 3 del Área de prevención de la Delincuencia del Puesto de Mando de Torrevieja. Previamente, fueron varios los testimonios de personas que relacionaban principalmente al agente Cerezo con la posible desaparición de pequeñas cantidades de droga en las operaciones o con el presunto consumo de anabolizantes.

Sin embargo, fue en 2014 cuando el principal agente investigado estuvo más cerca de tener problemas. En esa fecha un confidente le señaló como la persona que le habría ofrecido parar varios envíos de droga procedentes de Madrid para luego robar la droga y moverla por otro lado. Él hizo dos notas informativas y aportó datos a sus superiores. Incluso señaló que la droga provenía de una conocida traficante de Madrid investigada por la Audiencia Nacional, sin aportar más prueba que su palabra. Los investigadores trabajan ahora con la tesis de que Cerezo alertaba a sus superiores sobre los portes, pero con datos falsos. Su objetivo sería tener una excusa si era detectado cerca de las partidas de drogas cuando, en realidad, estaba haciendo de escolta.

El presunto traficante que pegaba a su madre

Sin embargo fue en enero de 2016 cuando un pequeño traficante de origen colombiano declara ante la Guardia Civil y comienza a tirar de la manta. Carlos Andres Rodríguez reconoce que mantiene una relación de amistad con el agente Cerezo ya que ambos van al mismo gimnasio y que el funcionario le pidió que consiguiera anabolizantes. Después le propuso que se enterara del movimiento de partidas de droga para interceptarlas y robarlas. Según esta versión, ambos se repartirían los beneficios.

El 26 de octubre de 2016, declaró como testigo uno de los sargentos de la comandancia, que vinculó de nuevo al agente Cerezo con varias personas relacionadas presuntamente con el narcotráfico. Uno de ellos fue L.R.J., quien según su declaración conoció al agente investigado cuando fue arrestado por un delito de violencia doméstica al pegar a su madre: "Cuando James fue detenido no tenía dinero, éste le comentó que tenía varios millones de euros retenidos en Dubai pero no podía hacer uso de ellos. Posteriormente James le comentó que tenia un chalet valorado en un millón de euros y que el Guardia Civil Cerezo y Steven Escobar trabajaban para él en temas de seguridad".

Poco después, el ciudadano británico llamó al agente, para expresarle su miedo a las actividades de Cerezo. El funcionario decidió grabar la conversación y la presentó también a la investigación:

Sargento: Yo es que estoy ahí con el tema de lo de la droga, yo no sé sí habrá algo de droga con los colombianos y tal, macho.

James: Ufff, no lo se, yo lo he escuchado a los dos hablando deque pueden traerla de África, vale.

Sargento: A qué dos ¿a Cerezo (agente investigado) y el colombiano (Steven )?

James: Cerezo me pregunta a mí por préstamo de dinero, vale, ok, para pagar unos contenedores. Contenedores. Él tiene contactos en el puerto de Valencia. Él y Steven dicen: yo tengo contactos, con la Policía, yo sé dónde están los controles, los checks, la parada de todo eso, vale. Nosotros... quiere mover cosas y coches clásicos en contenedores, vale. Le quitan la batería y le pone "la cosa" dentro, pero yo qué sé. Te estoy hablando de drogas o yo qué sé, ¿me entiendes? Es obviamente algo ilegal ¿entiendes?

El aviso de 'los secretas'

La investigación comenzó a crecer entonces a pasos agigantados, y varios de los compañeros de los investigados fueron citados a declarar en la investigación secreta. Todos aportaron indicios de que algunos de sus compañeros, en mayor o menor medida, eran consumidores de droga, participaban en los negocios oscuros que se planeaban con algunos narcos o, al menos, hacían la vista gorda sobre lo que estaba sucediendo.

Fue entonces cuando el Juzgado de Instrucción número 2 de Torrevieja autorizó las escuchas telefónicas y la maraña de presuntos delitos atribuida al "Grupo de Cerezo" comenzó a crecer. Portes de Droga, anabolizantes, cobro de deudas, vuelcos a los envíos de otros competidores, protección a locales de alterne, trabajos como porteros sin estar autorizados por la Guardia Civil, interferencias a la hora de conocer investigaciones en curso contra alguno de los traficantes implicados, filtración de datos confidenciales de las bases de datos policiales, estafas a posibles vendedores de coches, robos, fraude en las ITV, falsedad documental, venta de droga decomisada... El abanico de presuntas infracciones era cada vez más creciente.

El 9 de julio de 2017 los agentes intervienen una conversación entre el agente Cerezo y un amigo. En ella, explica que su plan para el fin de semana es el siguiente: "Salir por la tarde, irnos a la playa, una rayaca, nos echamos un par de Gin Tonics, nos duchamos, cenamos y cada mochuelo a su olivo. Porque yo los días que libro dos días por la noche no salgo. Porque si libro dos días y uno voy a fuego, el otro lo pierdo.

Un mes antes, el 11 de mayo, el agente hablaba abiertamente del pase de drogas con un presunto narcotraficante, apodado el manos sucias: "Te juntas con la mafia. Ahora me voy a currar, que esta semana curro todos los fines de semana, todas las noches, hoy, mañana y pasado. Si quieres pasar un alijo es el momento."

El 24 de mayo de 2017, son dos de los traficantes investigados quienes hablan de pedir un favor al agente para confirmar quién les está investigando:

Delane.- Hola Samu, hay un problemón. Un problemón. Tienes que llamar a tu colega

Cerezo ya.

Samuel.- ¿Si?

Delane.- Han venido los secretas a mi casa hermano.

Samuel.- Qué dices...

Delane.- A tocar y todo. Te lo estoy diciendo de verdad, tío. Te lo dije ayer y tú me decías "no te cagues, que no pasa nada". Te lo dije.

Samuel.- Venga, venga, vale. Ahora le llamo ¿Qué ha pasado?

Delane.- Venga, porfa. Pues han venido y yo no estaba. Ha venido a tocarme mi vecino, ahora mismo, que han tocado hasta a la casa del vecino preguntando por mí. Un secreta con un Peugeot 406 o 407 plata y me dice el vecino: yo conozco a todos los guardias y no parecen de aquí.

Samuel.- Entonces si van de... eso es judicial. Porque él conoce a todos los guardias ¿no?

Delane.- Sí, eso me ha dicho. A no ser que hayan metido nuevos, me dice.

Samuel.- Venga, voy a ver, ahora te llamo.

200 gramos de coca y 25.000 euros

El 9 de noviembre del pasado año, la Guardia Civil explotó la operación Sakura y detuvo en total a 19 personas, con diez agentes entre ellos. Hubo registros en Alicante, Valencia, Cádiz y Murcia y los agentes localizaron tres laboratorios caseros para adulterar la droga, además de 200 gramos de cocaína, balanzas, pesas para prensado, un arma de fuego y 25.000 euros.

Días después, el juez encargado del caso dejó en libertad a todos los agentes excepto a uno, con fianzas que van desde los 3.000 a los 18.000 euros. En su declaración tras ser detenidos, varios de los traficantes investigados reconocieron la venta de droga a algunos de los agentes investigados, además de utilizar principalmente a uno de ellos como protección para asegurar envíos de "entre 100 y 200 gramos semanales" de cocaína.

El Español

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David Graeber

3 June, 2018 - 21:18

P: ¿Cuantos votantes hacen falta para cambiar una bombilla?
R: Ninguno. Porque los votantes no pueden cambiar nada.

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Amin Maalouf

3 June, 2018 - 21:05

Un creyente es simplemente el que cree en determinados valores -que resumiré en uno solo: la dignidad del ser humano-. El resto no son más que mitologías o esperanzas.

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La Audiencia Nacional se ensaña con los ocho jóvenes de Altsasu

3 June, 2018 - 21:00

Ter García

La Sección Primera de la Sala Penal de la Audiencia Nacional ha condenado a los ocho jóvenes de Altsasu a penas que van de dos a 13 años de cárcel por delitos de lesiones, desórdenes públicos y amenazas, dejando fuera la “coletilla” de terroristas de las que estaban acusados. En total, la penas suman 79 años de cárcel.

En concreto, Jokin Unamuno ha sido condenado a 12 años de prisión, por, según la sentencia, “iniciar los actos de hostigamiento” a los dos guardias civiles y a sus parejas. Ohian Arnanz ha sido condenado a 13 años de cárcel y Jon Ander Cob a nueve años, al igual que Julen Goicoechea y Aratz Urrizola. Por su parte, Adur Ramírez e Iñaki Abad han sido condenados a 12 y 13 años de cárcel respectivamente. Todos ellos han sido condenados por delitos de atentado a la autoridad y lesiones. Ainara Urquijo, por último, ha sido condenada a dos años de cárcel por amenazas y desórdenes públicos. También han sido condenados al pago de indemnizaciones que suman cerca de 90.000 euros.

"Sin entrar en el porqué, porque aún no me ha dado tiempo a leer la sentencia entera, llama la atención que la pena impuesta es parecida a la que se impone a los de La Manada", señala Jaime Montero, abogado de uno de los jóvenes de Altsasu. "Parece que a alguien se le ha ido la mano poniendo penas, y no ha sido la Audiencia Provincial". El abogado anuncia a El Salto que van a recurrir la sentencia.
Máximas penas por delito

La sentencia del tribunal, presidido por la magistrada Concepción Espejel, considera que en el delito hay agravante de abuso de superioridad y afirma que los jóvenes actuaron “movidos por la animadversión y menosprecio hacia la Guardia Civil y por motivos claramente ideológicos”. En cuanto a la finalidad terrorista, afirma que no ha quedado lo suficientemente acreditada, ni tampoco su vinculación con ETA.

Aun así, el tribunal ha impuesto las penas más altas contempladas para cada tipo penal porque, según señala, “no puede permitirse que en el siglo XXI, y en un Estado democrático y de derecho, se prive a unas personas, solamente porque tengan la condición de guardias civiles y a sus novias, de poder moverse en libertad por la localidad de Alsasua, y que solamente pueden acudir a determinados lugares y no pueden salir por la noche a pasar un rato de ocio y diversión”.

La sentencia también destaca la “significativa profesionalidad” de los guardias civiles que, según afirma el escrito, “no respondieron con ningún tipo de actitud defensiva y no se dejaron llevar por la agresividad frente a las provocaciones y la violencia desplegada por los acusados”.

La sentencia obvia así el vídeo aceptado a última hora como prueba, en el que se ve a uno de los guardias civiles en actitud violenta y varias personas explican a la Policía Foral la pelea ocurrida. También las imágenes que desmienten el reconocimiento de uno de los acusados, Adur Ramírez.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/altsa...

Las familias de los jóvenes de Altsasu afirman que la sentencia es una "venganza"

Las familias de los jóvenes de Altsasu condenados por la Audiencia Nacional afirman que no van a admitir "esta barbaridad" y llaman a una manifestación el 16 de junio en Iruñea.

Ter García

“Estamos muy dolidas, pero vamos a seguir adelante”, ha explicado hoy en rueda de prensa Bel Pozueta, madre de Adur Ramírez, uno los ocho jóvenes de Altsasu condenados hoy por la pelea que tuvo lugar en las fiestas de este municipio en octubre de 2016.

Pozueta ha sido la primera en hablar en la rueda de prensa dada hoy por las familias de los jóvenes de Altsasu, horas después de que se conociera la sentencia del caso, que condena a los jóvenes a penas de cárcel que suman 79 años.

“Esto es una venganza”, continúa Pozueta, quien ha reiterado que no se van a quedar parados ante el dolor y tienen claro que van a recurrir la sentencia. “No vamos a admitir esta barbaridad”. Esta madre ha subrayado el uso político que se está haciendo del caso de estos jóvenes. “No es casual que la sentencia haya salido hoy, una vez más están jugando con nuestros hijos: chavales y chavalas de 22 y 23 años. Están jugando con ellos los mismos a los que se le llena la boca con la palabra paz”.

Las familia de los jóvenes han hecho un llamamiento a una manifestación para el día 16 de junio. “Queremos que nuestros pueblos y barrios salgan a la calle espontáneamente. Esta sin razón solo se compensa solidariamente. Vamos a decir bien alto que no son linchadores, ni agresores. Son chavales normales que en esta bonoloto salió una cruz sobre su nombre”, ha afirmado por su parte Edurne Goikoetxea, madre de Ainara Urquijo —condenada a dos años de cárcel—, quien afirma que solo les reconforta la esperanza de la gente frente a unos medios de comunicación de los que no esperan gran cosa.

Nekane Ortigosa, madre de Aratz Urrizola, condenado a 9 años de cárcel, ha señalado a Hordago lo “desproporcionado” de la sentencia. “Está poco fundamentada, con errores técnicos de importancia, escasamente receptiva a las pruebas practicadas en el juicio por las defensas. Es una especie de café para todos”, comenta Nekane las conclusiones de su abogado Jose Luis Galán sobre el texto de la jueza Concepción Espejel. “Tenemos que demostrar que esto no es justo”, concluye.

Sobre algunas de las pruebas presentadas, Ortigosa hace referencia al vídeo, en el que, en contra de las duras agresiones que los dos guardias civiles acusan haber recibido, se ve como uno de estos se mantiene tras la pelea con la camisa limpia. “Parecía que había sido una carnicería y sale impoluto”. Sin embargo, lamenta que la sentencia no parece haber tenido en cuenta esta prueba. “Todas y cada una de las acusaciones las desmontaron las defensas con argumentos, pruebas y testigos”, continúa Ortigosa, que afirma que este caso “se debería condenar como los 9.571 casos similares en el Estado español en 2016 en el que se ha resuleto como una bronca, que es lo que ha sido en realidad”.

Hoy a las 20h hay convocada una concentración en Altsasu, pero ya a las 17h eran decenas las personas que se han congregado para recibir a las familias de los jóvenes condenados hoy por la Audiencia Nacional.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/altsa...

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¿Por qué llevo turbante?

3 June, 2018 - 00:00

Hace 8 meses comencé a trabajar en una nueva empresa de comunicación asesorando en temas de maquillaje y vestuario. El ambiente de trabajo es relajado y amistoso, lleno de gente inteligente y atractiva que disfruta de la vida, puede discutir abiertamente cuestiones de racismo, género, sexualidad, etc. y al mismo tiempo, saltar de alegría cuando suena en el hilo musical Reyko.

Además de que todos son amables, interesantes e inteligentes, me he dado cuenta de que no se disfrazan. Es decir, que pasan bastante del tema ese de la “vestimenta profesional”. No hay muchas americanas, faldas rectas en tonos grises ni trajes chaqueta.

Lo cierto es que mis compañeros suelen vestir jeans, vestidos cortos, leotardos coloridos, blusas y botones con botones, calzados de suela con plataforma, tacones, botas y zapatillas de deporte. Esto fue un alivio para mí, ya que realmente no tengo mucha ropa “profesional” en mi armario.

Una parte importante de mi estética de moda consiste en llevar turbantes. Durante mi primer mes en este trabajo me puse a usar uno, no solo por motivos estéticos, sino también por motivos prácticos. Personalmente uso el turbante cuando por ejemplo no quiero peinar mi cabello. Hacerlo todos los días a veces da pereza, si llueve o estoy un poco depre. También porque amplifica el impacto sobre cualquier atuendo y es una declaración de mi herencia cultural y estética.

Pero no creáis que fue una decisión fácil. Lo pensé mucho antes de llevar mi turbante al trabajo. ¿Puedo usar un turbante para trabajar? Hay razones para mi duda. No estaba segura de mí misma ni de lo que puedo hacer y no hacer en relación con mi nuevo entorno profesional. ¿Te suena?

Como mujeres negras, enfrentamos mucha presión sobre nuestra apariencia, desde nuestro cabello hasta nuestro color de piel y nuestras formas naturales.

También recibimos fuego amigo. Otras mujeres negras, de otras generaciones, ambientes o identidades políticas y culturales, cuestionan nuestra apariencia. Me he encontrado muchas veces a mujeres negras diciéndome que como pretendo representar a la mujer negra con estas telas en la cabeza, este afro o las trenzas.

Hoy, el uso del cabello natural, está más normalizado y más aceptado socialmente. Es hermoso, fortalecedor e inspirador. Fue algo difícil de conquistar, y lo sigue siendo, pero cada vez causa menos sorpresa. Pero, ¿qué pasa con los turbantes?

Esta es otra parte de la cultura negra que la mayoría de las mujeres tenemos muy cerca. Pero, ¿se acepta con normalidad su uso en nuestra sociedad, sin convertirse en una excentricidad u ocurrencia, también en entornos laborales?

Las mujeres negras tenemos más que demostrar en entornos sociales y profesionales que nuestros compañeros blancos. Se nos mira con lupa y se presta una mayor atención a nuestros errores y aciertos. Nosotras mismas tenemos una necesidad mayor de dejar nuestra impronta y de validar nuestra importancia dentro de la empresa. Es inevitable tener ese sentimiento. No debería ser de esta manera, pero lo es.

Así que no estaba segura de si usar un turbante en la oficina era una buena idea. Aunque es una gran parte de mi estilo personal, no sabía si podría traducirse inmediatamente en un cuestionamiento de mis cualidades profesionales .

Me hice estas preguntas porque soy negra. Porque me han dicho toda mi vida que debo asegurarme de dar la impresión correcta cuando salgo al mundo.

Quería más opiniones sobre este tema, así que les pregunté a algunos amigos. Las respuestas fueron muy variadas: “Sí, puedes usar turbante para trabajar” “Depende del entorno de trabajo” “Jamás hagas eso” “¡Claro! Si la gente usa vaqueros, camisetas sin mangas o piercings en la nariz, ¿cual es el problema?”

Pero yo sabía que las reglas son siempre diferentes para nosotrxs, lxs negrxs. Nuestra apariencia física proporciona a las personas una idea previa de quiénes somos y, a su vez, puede hacer que nos prejuzguen o, lo que es peor, determinar cómo debemos ser tratados.

Esa es una de las primeras cosas que noté cuando comencé a usar turbantes. La gente empezó a tratarme diferente. Cuando lo llevaba, muchas veces me preguntaban si era de África. No me molesta, pero demuestra como la sociedad reduce determinadas ideas, estilos o culturas a un entrono pequeño y estereotipado. Soy de madre afrocolombiana y el turbante es una prenda unida completamente a esa identidad, que por supuesto es afro.

El turbante tiene una historia larga y complicada, con varias connotaciones culturales envueltas en ella. Los esclavos usaban “turbantes” para protegerse el cabello mientras trabajaban y para evitar la propagación de piojos. Las mujeres negras los usaban también para ocultar su cabello, que los dueños de esclavos consideraban algo feo y sucio. Hay una historia de sufrimiento detrás en el Continente Americano, que hemos transformado en identidad y orgullo.

Pero para la mayoría de las mujeres africanas, el uso de turbantes evoca un sentido de la moda, el orgullo y la belleza. Mi madre me enseñó como ponerlo. A ella se lo enseño mi abuela y así durante generaciones. Me gusta pensar, que la primera mujer de mi familia que fue esclavizada y dio comienzo a mi árbol genealógico fuera de África, dejó esta herencia en las manos de su descendencia, como un recuerdo de la tierra perdida.

La conclusión de toda esta historia es que llevar turbante es una forma de reclamar, revivir y reinterpretar una tradición tan creativa y genial que otros han degradado. Me gusta usar turbantes y los llevo a mi trabajo.

Mi turbante está contando algo de mí. Dice que soy una mujer negra/afrodescendiente. Dice que soy una mujer orgullosa de su tradición y que me da la gana cubrirme el pelo ese día. No me importa lo que te parezca.

El día que finalmente, después de las dudas, empecé a llevar mi turbante a la oficina nadie me hizo una pregunta o sonrió torpemente o me trató de manera diferente. Sé que es un ambiente poco usual y no representativo de la sociedad en general. En la calle me siguen mirando como una atracción y hay clientes de mi empresa que se sorprenden nada disimuladamente cuando llegan a mi oficina.

Pero me da igual. Si no empezamos a cambiar las cosas nadie lo hará por nosotras. Así mi turbante es mi declaración de intenciones. Yo les estoy contando mi historia y la de mi familia a todos esos que miran con curiosidad, asco u odio. Les estoy diciendo:

¡Mira! Soy negra, soy hermosa, soy inteligente y estoy orgullosa.

Por Tania Castro

Fuente: Afrofeminas

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Don Quijote

3 June, 2018 - 00:00

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Suecia y el suicidio social: La sutil pero temible revolución

3 June, 2018 - 00:00

Por
Benegas y Blanco

En una habitación de un blanco inmaculado, aséptico, un televisor suspendido de la pared emite imágenes de mujeres desnudas en actitud sugerente, adoptando posturas eróticas. Justo debajo, un revistero contiene publicaciones igualmente eróticas y sexuales. Y en el centro de la habitación, un hombre joven, de no más de treinta años, se masturba de manera mecánica: un mero trámite. En una de las manos, la que tiene libre, sostiene un pequeño recipiente de plástico, donde, una vez eyacule, habrá de recolectar el valioso semen. Luego, el banco de esperma, tras los debidos controles, lo congelará y lo enviará a sus clientas, que contrataron el servicio a través de Internet, mediante un eficiente servicio de mensajería.
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En otro lugar, quizá cerca o quizá lejos de allí, una mujer recogerá el envío que contiene una jeringuilla y una bolsita con el esperma convenientemente conservado. Las instrucciones son simples: esperar a que el semen alcance la temperatura adecuada, extraerlo con la jeringa e inyectarlo en la vagina. Para facilitar la tarea, deberá tumbarse en la cama, con un cojín bajo las caderas y, en la más absoluta soledad, inyectarse el contenido confiando quedar embarazada y ser madre sin necesidad de pareja, marido o siquiera amante ocasional.

Es muy probable que ambos formen parte de ese porcentaje, 40% y aumentando, de ciudadanos de Suecia que vivirán solos toda su vida. Y quizá también de ese 25% que muere en absoluta soledad.

Entre el joven que se masturba como un mono a cambio de una compensación económica y la mujer que pagará para concebir con su semen no existe relación alguna. Jamás se han visto ni se verán o, al menos, no se reconocerán. Más aún, es muy probable que ambos formen parte de ese porcentaje, 40% y aumentando, de ciudadanos de Suecia que vivirán solos toda su vida. Y quizá también de ese 25% que muere en absoluta soledad, sin que nadie los eche en falta. En algunos casos, tan sólo el hedor de sus cadáveres putrefactos alertará a sus vecinos, semanas o meses después. Pero no hay de qué preocuparse, eficientes funcionarios suecos efectuarán las pesquisas oportunas para averiguar quién es el difunto, si tiene algún familiar y, de existir, si puede ser localizado. De lo contrario, todas sus pertenencias pasarán al Erario Público y servirán para engrasar la eficiente e impasible maquinaria del Estado.

Un nuevo y temible paradigma

Este es el paradigma de una sociedad cuyos individuos se independizaron unos de otros en lo material, para más tarde desvincularse también en lo emocional. La interdependencia y la complementariedad dejaron de ser valores positivos para percibirse como formas sutiles de esclavitud contra las que políticos y burócratas luchan denodadamente.

La ingeniería social, apoyada en un Estado de Bienestar llevado a sus últimas consecuencias, parece estar alumbrando una nueva especie humana.

La ingeniería social, apoyada en este caso en el Estado de Bienestar llevado a sus últimas consecuencias, parece estar alumbrando una nueva especie humana, con personas que encuentran gratificante hablar con los árboles, comunicarse con la naturaleza en una especie de relación mística, pero se sienten turbadas si deben establecer algún tipo de relación emocional con sus iguales.

Nos encontramos en un mundo donde la calle no es un lugar de encuentro, de relación, de intercambio, sino un espacio impersonal de idas y venidas apresuradas, de gentes que caminan, o conducen su vehículo, silenciosas yendo de casa al trabajo, al supermercado y de vuelta a casa. Con el tiempo, también el trabajo dejará de ser una actividad socializadora por obra y gracia de la revolución tecnológica, algo que implicará un alivio para los sujetos pues todos lo que no sea centrarse en uno mismo, y en sus íntimas aspiraciones, resultará estresante y bastante insoportable.

La deshumanización

En este entorno no hay tiempo ni ganas de contemporizar con las vidas y experiencias de los demás; los otros no importan. Al fin y al cabo, se pagan elevados impuestos para que el Estado se haga cargo de todas las contingencias humanas. Relacionarse con otras personas forma parte del pasado, de una sociedad primitiva, cuyas tradiciones son estructuralmente opresivas. Una sociedad que era necesario cambiar. El simple hecho de atender a un extraño, hablar con él, es hoy para muchos un pequeño tormento. Pero imaginarse conviviendo con una persona a la que por fuerza se ha de tratar a fondo, resulta un sacrificio insufrible y, por tanto, moralmente inaceptable. Mucho mejor la soledad.

La familia convencional ha ido desapareciendo en las últimas décadas. Año tras año va cediendo terreno en favor de la individualidad más absoluta o, en su defecto, de la familia monoparental.

En una parte creciente de la población la conversación empieza a ser una rareza, un molesto trámite que se ha reducido a hacer preguntas sencillas y recibir respuestas cortas que frecuentemente no van más allá de monosílabos, de un sí o un no. Por su parte, la familia convencional ha ido desapareciendo en las últimas décadas. Aún existe, cierto. Pero año tras año va cediendo terreno en favor de la individualidad más absoluta o, en su defecto, de la familia monoparental, mayoritariamente constituida por una mujer y un hijo concebido con la ayuda de una jeringa. Una vez estas personas se acostumbran a vivir solas, ya no hay vuelta atrás. Con el tiempo, cualquier obligación de interactuar con un tercero se percibe como un conflicto, incluso como una agresión a la intimidad.

La influencia sueca

Mucho se ha escrito sobre la Escuela de Frankfurt, su ascendiente en las élites norteamericanas de los años 60 y la omnipresencia de su criatura, que algunos insisten en llamar “marxismo cultural”. Pero este elemento tuvo una relevancia muy inferior a la que se atribuye en la evolución de la sociedad occidental. Por el contrario, se suele pasar por alto la enorme influencia que ejercieron las ideas y las políticas provenientes de Suecia, un modelo que fue idealizado durante muchas décadas y en el que numerosos políticos, expertos e ingenieros sociales se inspiraron y todavía se siguen inspirando. A pesar de ser un país pequeño, Suecia ha promovido con una intensidad insospechada la ingeniería social actual y la cultura de lo políticamente correcto.

El hecho relevante se produce en los años 20 del siglo XX, cuando el partido socialdemócrata sueco abjura de los postulados marxistas ortodoxos y propone una nueva ruta. El capitalismo debe ser erradicado, sí, pero de forma paulatina, sin violencia y utilizando una vía muy original. Los izquierdistas suecos renunciaron a expropiar los medios de producción porque resultaba mucho más eficiente que siguieran en manos privadas.

El control se acometería de manera sutil: condicionando los bienes que consumen los ciudadanos, planificando la demanda de productos para que los capitalistas se viesen abocados a producir el tipo de bienes que las autoridades considerasen oportuno. Pero, para lograrlo, era necesario alterar la conciencia de las personas, “modernizar” sus mentes, su forma de pensar, para que consumieran los productos “correctos”, para que llevaran un tipo de vida sana y adecuada. El capitalismo no se controlaría por el lado de la oferta… sino por la demanda.

Para alcanzar la sociedad perfecta ya no era necesario estatalizar la producción sino poner en marcha un intenso proceso de ingeniería social que se infiltrase en todos los aspectos de la vida privada.

Para alcanzar la sociedad perfecta ya no era necesario estatalizar la producción sino poner en marcha un intenso proceso de ingeniería social que se infiltrase en todos los aspectos de la vida privada, convirtiendo a los ciudadanos en seres sin voluntad a merced del paternalismo de las autoridades y de los expertos. Entre estos últimos, brillarían con luz propia Alva y Gunnar Myrdal, una pareja de intelectuales cuyos escritos influyeron, a partir de los años 30, en gran parte de las políticas suecas; dos personas que hicieron de su propio matrimonio un experimento social.

Sin embargo, lo que determinará la enorme influencia del modelo sueco en el resto del mundo tendrá un cierto componente de casualidad. El catalizador fue Marquis Childs, un periodista norteamericano, quién viajó a Suecia en los años 30, conoció su modelo e, impresionado, escribió varios libros sobre la política y la sociedad del país nórdico. En uno de ellos, Sweden: The Middle Way (1936), Childs sostenía que los suecos habían encontrado la piedra filosofal: un novedoso sistema que combinaba lo mejor del capitalismo con lo mejor del socialismo. El libro alcanzó tal éxito y difusión en los Estados Unidos que acabó ejerciendo una enorme influencia sobre el presidente Franklin D. Roosevelt y su Administración. Y lo hizo justamente cuando Roosevelt buscaba un modelo en el que inspirar su New Deal.

Suecia y el amor como independencia

Uno de los principios que inspiran el modelo sueco es la concepción del verdadero amor. Para que este surja, no puede existir ningún tipo de dependencia entre las personas. Nada debe atarlas. En su libro, ¿Son los suecos humanos? (2006) (Är svensken människa?) Lars Trägårdh y Henrik Berggren describen la sociedad sueca como extremadamente individualista. Sostienen que, en la mayor parte de las sociedades, las relaciones humanas se basan en la mutua dependencia o las obligaciones. Sin embargo, el sistema de bienestar sueco, orientado al individuo, ha logrado independizar a cada persona de las demás, proporcionando la verdadera libertad. Esto implica la ruptura de los lazos familiares, algo que para Trägårdh y Berggren no es un grave problema porque, a su juicio, la familia no es una institución democrática sino jerárquica. Y por tanto debe evolucionar.

Los ciudadanos, lejos de liberarse, acaban dependiendo intensamente del Estado

Así es la nueva sociedad hacia la que algunos quieren conducirnos. Una sociedad en la que el Estado de bienestar “liberaría” a mujeres y niños del yugo de unas relaciones que, de otro modo, no serían del todo voluntarias. Lo que quizá pasan por alto es que tal liberación resulta bastante discutible cuando los ciudadanos, lejos de liberarse, acaban dependiendo intensamente del Estado. Y, entre ser dependiente de padres, esposos, esposas, hijos, familiares o serlo de los funcionarios del Estado de bienestar, quizá sea preferible lo primero. Especialmente cuando lo segundo implica insoportables dosis de aislamiento y soledad… Y la sospecha de que tu origen se encuentra en una jeringuilla desechable.

Fuente: https://disidentia.com/suecia-suici...

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