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Actualizado: hace 17 min 37 seg

Cicerón

1 October, 2018 - 20:35

Ninguna forma de estado es más repelente que aquélla en la que los opulentos son considerados como los mejores.

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Herbert Marcuse

1 October, 2018 - 20:35

Bajo su aparente dinamismo, esta sociedad es un sistema perfectamente estático.

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Ludwig Wittgenstein

1 October, 2018 - 20:34

De lo que no es posible hablar es mejor callarse.

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Fichte

1 October, 2018 - 20:34

Tan pronto como alguien no puede vivir de su trabajo, a partir de ese momento no está obligado a reconocer jurídicamente la propiedad de no importa quién.

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Simone Weil

1 October, 2018 - 20:33

Al ponerse delante de su máquina, el obrero tiene que matar durante ocho horas al día su alma, su pensamiento, sus sentimientos, todo.

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El funcionario a Josef K., en “El proceso”, de Kafka

1 October, 2018 - 20:33

Usted me ha comprendido mal. Es cierto que está detenido, pero ello no debe impedirle seguir ejerciendo su profesión.

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Theodor Adorno

1 October, 2018 - 20:32

La doctrina de la libertad ha quedado degradada paulatinamente a servir de declamación para los días festivos.

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Pierre Manent, en “La ciudad del hombre”

1 October, 2018 - 20:32

¿Por qué el hombre moderno está tan seguro de ser cada vez más libre si en realidad vive de manera creciente en estado de sometimiento?

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Heleno Saña

1 October, 2018 - 20:31

¿Cómo puede considerarse libre un individuo que, empezando por su puesto de trabajo, depende para todo lo importante de su vida, de instancias y fuerzas infinitamente superiores a su voluntad?

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Heleno Saña

1 October, 2018 - 20:30

Confinado en su propia egolatría, el individuo solo sale de sí mismo para utilizar a los demás como botín.

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Heleno Saña

1 October, 2018 - 20:30

El signo original de la ideología liberal-burguesa ha consistido quizá en haber creado un modelo de expropiación que permite apropiarse de los bienes del otro sin tener que renunciar por ello a la conciencia satisfecha.

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Heleno Saña

1 October, 2018 - 20:29

En el sentido profundo de la palabra no ha existido nunca una civilización tan bárbara como la occidental.

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Heleno Saña

1 October, 2018 - 20:29

De la misma manera que la opción de la particularidad encierra el riesgo de degenerar en autocentrismo y egoísmo, la opción de la totalidad lleva en sus entrañas, como un cáncer oculto, el desenlace final del totalitarismo.

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Heleno Saña

1 October, 2018 - 20:28

Hay aplausos y gritos en los estadios deportivos y en otros espectáculos y concentraciones de masas, pero no diálogo con el prójimo, fuente de toda sociabilidad.

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Heleno Saña

1 October, 2018 - 20:28

Sólo quien sea capaz de renunciar al calor del rebaño, al éxito mundano y a los caminos trillados estará en condiciones de caminar por la senda generalmente poco frecuentada del Bien.

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Charles Aznavour : "La Boheme"

1 October, 2018 - 18:44

Y también:

"Comme ils disent"

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Colombia: No hay plata para la paz, pero sí para la guerra

1 October, 2018 - 00:00

José Girón Sierra
Investigador en residencia del Observatorio de DD.HH. y paz del IPC

Esto no debe sorprender, habida cuenta de que el proyecto político ganador no fue propiamente el de la paz. Sin embargo, no dejan de producir inconformidad y desasosiego los pasos cada vez más concretos dados por el actual gobierno: en primer lugar, para volver inane el acuerdo de paz pactado con las FARC y, en segundo lugar, para crear una atmósfera belicista que nos retrotraiga a recientes años de barbarie.

La profundización de la guerra contra el narcotráfico, iniciada con algo aparentemente simple como la criminalización de la dosis mínima,y el anuncio de volver al uso del glifosato por el encima de las consideraciones jurídicas de la Corte Constitucional señalan los prolegómenos de la política que viene en camino. A esto se debe agregar algo de importancia capital: por un lado, la ambientación que se le viene dando a la alternativa ya estudiada desde las oficinas de la Casa Blanca y la Casa de Nariño de que la situación venezolana no se resuelve sino mediante una intervención militar y, por el otro, la imposibilidad de continuar, prácticamente, con el proceso de negociación con el ELN dadas las condiciones de rendición que impone el presidente Iván Duque. Esto configura un escenario que no es propiamente el del posconflicto: es sencillamente el retorno a la oprobiosa guerra que tantas víctimas ha dejado a lo largo y ancho del territorio nacional.

Al respecto, dos anuncios del gobierno merecen destacarse: La solicitud del Ministerio de Defensa de que se discuta la inclusión en el presupuesto nacional de1,1 billones de pesos para el “fortalecimiento del sistema de defensa antiaérea multicapa a nivel nacional”. No se trata exactamente de defenderse del Clan del Golfo o del ELN; esto es para prepararse para un eventual ataque de Venezuela que desde hace rato supera a Colombia en equipo bélico,pero sobre todo en armas aéreas.De otro lado, se anuncia que el posconflicto está desfinanciado, que la educación y la salud también lo están y que, si se quiere mantener los programas sociales, es necesario que se grave a la clase media y todos aquellos que no tienen más recursos que su salario. Pero, eso sí, es perentorio rodear de garantías al capital nacional y extranjero, mediante la rebaja de tributos, y ampliar su seguridad jurídica.

Este es, pues, el talante del gobierno al que los colombianos(as) dieron su aval y que cada vez se apresta a volver a las condiciones que por décadas beneficiaron a una elite mezquina con la democracia y dispuesta a defender sus intereses económicosa cualquier precio. La guerra la necesitan, pero con la plata y los hijos del pueblo. Según su manera de ver las cosas, resulta excelente que en la actualidad cerca de 2.500 desmovilizados de las FARC, según algunos estudios, estén buscando cupo entre los actores armados actualmente activos o que, simplemente, las llamadas disidencias reconstituyan a las nuevas FARC, pues es necesario contar con un motivo para mantener en alto el miedo tan útil para tener a raya cualquier amenaza al statu quo. Con el cerco político y jurídico, pero sobre todo económico,que le vienen tendiendo al posconflicto están a un paso de completar su estrategia de volver trizas el Acuerdo depaz, talcomo habían anunciado. Así,una vez más se constataque el fracaso de no pocos intentos por terminar con la guerra no proviene exactamente de la insurgencia;proviene de sus enemigos que ya no son tan ocultos.

No hay plata para la paz, tampoco para el desarrollo del estado de derecho que tanto ambicionamos, pero sí la habrá para la guerra. El absurdo y la insensatezse mantienen en el animus de la sociedad colombiana; ese es nuestro karma. Bien vale volver sobre las palabras deGabriel García Márquez en su texto sobre el cataclismo atómico.

“Puede decirse, por último, que la cancelación de la deuda externa de todo el tercer mundo y su recuperación económica durante diez años costaría poco más de la sexta parte de los gastos militares del mundo en ese mismo tiempo. Con todo, frente a este despilfarro económico descomunal, es todavía más inquietante y doloroso el despilfarro humano”. El cataclismo atómico. Gabo. El Espectador, septiembre 23 de 2018.

Descomunal será el despilfarro de vidas humanas que caerán nuevamente en los campos colombianos y de los más 1,1 billones que necesitaremos para mantener un pie de fuerza de más de 445.000 hombres y satisfacer así los anhelos belicistas de Trump y de Uribe, mientras los hospitales se cierran, la deuda con el campo se mantiene y la educación pública se privatiza para sobrevivir.

Esa es nuestra tragedia.

Fuente: http://www.ipc.org.co/agenciadepren...

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Partida de ajedrez

1 October, 2018 - 00:00

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Pesadilla en la cocina urbanística valenciana: El nuevo barrio del Grao

1 October, 2018 - 00:00

Mara Cabrejas / David Hammerstein

Estamos ante un nuevo proyecto desarrollista de la ciudad de Valencia: el PAI del nuevo barrio del Grao. Este plan urbanizador está llamado a convertirse en una pesadilla social y ambiental para el presente y futuro de la ciudad. Por mucha propaganda de lavado verde que se le intente dar lo cierto es que se trata de un anacrónico y nefasto proyecto urbanizador que repite viejas recetas del "pelotazo" y está a años luz de ser un "urbanismo sostenible". No hay salud ambiental ni un urbanismo justo si se levantan unas gigantescas y enfiladas torres sobre un tapiz de manicura "verde", que a ojo de pájaro ofrecerán panorámicas desde unos palcos caros y exclusivos bien distantes del bullicio popular de los barrios marítimos.

El "nuevo barrio del Grao" busca hacer un "corte quirúrgico" con el pulso de la ciudad consolidada, con sus fachadas, tiendas, mercados, bares, plazas y rincones, entre otros lugares que hacen florecer el tejido relacional y la vitalidad vecinal. Aunque algún edificio aislado pueda tener cierta "calidad arquitectónica" lo cierto es que los "no lugares" que crearán los veinte rascacielos proyectados tendrán una trágica significación urbana y social: más barreras, separación, división, anonimato, inseguridad, desafecto, fealdad, indiferencia identitaria...

Muchas experiencias similares de crecimiento urbanístico han sido fracasos estrepitosos en numerosas ciudades europeas y americanas. La mayoría de los engendros urbanísticos que se alzan contra la escala humana de la ciudad se han convertido en tristes, fríos y banales guetos elitistas, o bien han derivado en zonas marginales separadas de la vida ciudadana. Estos nuevos barrios contra-natura quedan abandonados durante muchas horas del día y llegan a perder las condiciones mínimas de seguridad y sociabilidad, al tiempo que levantan muros sociales sociales contribuyen al deterioro conjunto de las condiciones ecológicas y de salud de la ciudad. El proyecto del Grao es en realidad una negación del lugar, del territorio, de la ciudad y de cualquier realidad histórica, comunitaria y ambiental. La trama del espacio urbano tradicional se sustituye por un ornamento pseudo-natural que rodea los edificios por debajo, donde las calles, plazas y gentes desaparecen, solo queda el sucedáneo de manchas verdes entre las que se abren paso las líneas de asfalto para el recorrido de los automóviles.

A pesar de la enorme deuda histórica que tiene Valencia por el maltrato que han recibido los barrios de Natzaret, La Punta, El Cabanyal, la Malvarrosa y del Grao mismo, el PAI del Grao instaurará un nuevo apartheid social y físico con una estructura urbana más descosida que nunca, desviando las inversiones privadas hacía una nueva construcción de altas rentas en lugar de la rehabilitación. Este autoritario y faraónico plan urbanizador en realidad no busca tejer las tramas sociales y urbanas entre barrios, es imposible la pregonada "conexión" mediante la simple apertura de unas calles y puentes, y mucho menos con las barreras de grandes bulevares y avenidas desbordadas de carriles, vehículos, ruidos y humos tóxicos. Las veinte tristes torres de lujo en medio de unos fríos espacios fantasmagóricos e insípidos no pueden coser los desgarros urbanos, sociales y ecológicos ni tampoco pueden unir los barrios marítimos. Estamos ante un plan sin alma. Su cirugía faústica de gentrificación, alérgica a las vecindades humanas actuales, tampoco aliviará los padecimientos de los ecosistemas vecinos colindantes: los fluviales del Turia y los periurbanos de la huerta.

Dada la gran envergadura de esta nueva catástrofe urbanizadora que se suma a otras amenazas sobre la fachada marítima (el aumento de la capacidad portuaria para cruceros, la Zal sobre La Punta, la ampliación de la V-21, el Acceso-Nord al Puerto, el mal estado del Parque de l´Albufera...), el debate político abierto desde el PSOE, Compromís y el PP en torno al nuevo barrio es muy tendencioso y reduccionista, se reduce a algunos elementos aislados, como es la discusión sobre un paso subterráneo o uno elevado sobre las vías del tren. Se niega y disimula el gigantismo deshumanizador implicado en la construcción de más de 2.500 viviendas de lujo y centenares de plazas turísticas repartidas en 20 rascacielos de 30 plantas, una gran torre hotelera de 45 alturas, amplias avenidas cargadas de viales de tráfico e incluso algunos canales navegables. La izquierda gobernante tampoco parece cuestionar el hecho de que los promotores económicos sean unos cuantos holdings empresariales movidos por el negocio especulativo cortoplacista bien ajeno al bien común y al bienestar que revierta en el conjunto de la ciudad.

Los voceros políticos de este desarrollismo desbocado alcanzan un hito en cinismo y manipulación social cuando etiquetan el proyecto de "sostenible" al tiempo que ocultan la inmensidad de los daños socioambientales asociados al mismo. La colocación de unas cuantas placas solares y de unos carriles bicis solo son unas gotas en un océano de creciente destrucción ambiental. Nuestros gobernantes usan con empacho eslóganes engañosos del lobby turístico al hablar de "delta verde" cuando no hay ni delta ni desembocadura. En realidad estos barnices ambientales resultan inútiles porque crecen los volúmenes totales en consumo d e recursos, emisiones y residuos contaminantes. La meta no es hacer un gran parque para el disfrute y encuentro de la ciudadanía valenciana. El objetivo principal de este suelo verde troceado es el de servir de decorado para realzar la grandiosidad fálica de los edificios. Ni siquiera se contempla recuperar la conexión del viejo cauce con el mar.

Esta pesadilla urbanizadora traerá más tráfico motorizado desde todas las direcciones y empeorará significativamente la calidad del aire del Grao, ya muy resentida por las actividades contaminantes del Puerto. Su compulsión desarrollista en favor de la expansión de amplias vías para la circulación privada de vehículos bloquea la necesaria reducción del uso del coche en el conjunto de la ciudad y hará fracasar cualquier política de movilidad sostenible. Se construirán miles y miles de aparcamientos residenciales y rotatorios comerciales que garantizarán el dominio de una movilidad tóxica, su intensidad y volumen no podrá contrarrestarse con tranvías y zonas peatonales.

El pseudo-parque "regalado" también esconde lastres importantes: amputa trozos del viejo cauce que muere antes de llegar al mar y gran parte del nuevo suelo ajardinado, roto y rodeado de insalubres viales de tráfico, sufrirá las sombras alargadas y los reflejos caloríficos que arrojarán los edificios de 30 y 45 plantas. Al disparatado y derrochador consumo de energía típico de los rascacielos se sumarán los impactos ambientales de los materiales de construcción y la huella destructiva de su extracción minera en los territorios de abastecimiento, como entre otros es la Serranía. Esta noria de daños ambientales guiados por la religión laica del crecimiento indefinido (algo físicamente imposible y peligroso en un planeta finito y cada vez más maltrecho) también se alimentará con la acelerada turistificación y la compra de segundas viviendas por parte de extranjeros y fondos de inversión. El balance climático y ambiental solo puede ser muy negativo.

¿A quién beneficia este modelo de barrio clasista y a quiénes perjudica? ¿Qué necesidades sociales satisface? El plan del "nuevo barrio del Grao" es un ejemplo paradigmático de negación y suplantación del barrio y la ciudad por edificios endiosados. Esta "purificación arquitectónica" refleja muchas de las ideas repetidamente malogradas del urbanismo moderno y sus propuestas de zonificación y separación de usos. Sus erectos bloques de gran altura y su dependencia del coche privado manifiestan la agresiva desconexión de sus variopintos vecinos: los barrios marítimos, los ecosistemas fluviales, los agroecosistemas de la huerta, que contrariamente necesitan planes de conservación, recuperación y resilvestración.

Aparecido en el Diario Levante.

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