Historically, Australian medical schools have followed the British tradition by conferring the degrees of Bachelor of Medicine and Bachelor of Surgery (MBBS) to its graduates whilst reserving the title of Doctor of Medicine (MD) for their research training degree, analogous to the PhD, or for their honorary doctorates. A notable exception is the Bachelor of Medicine (BMed) joint program of the University of Newcastle and the University of New England. Although the majority of Australian MBBS degrees have been graduate programs since the 1990s, under the previous Australian Qualifications Framework (AQF) they remained categorised as Level 7 Bachelor degrees together with other undergraduate programs. The latest version of the AQF includes the new kamagra ireland buy kamagra category of Level 9 Master's degrees (Extended) which permits the use of the term 'Doctor' in the styling of the degree title of relevant professional programs.





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Xylella: La última plaga del liberalismo llega a Alicante

9 February, 2018 - 00:00

Tras devastar los cultivos de olivos y almendros en Italia y sur de Francia, esta bacteria ha llegado a Illes Balears y a la Península Ibérica a través del País Valencià.

Miguel Ángel Valero

La Xylella fastidiosa ya está presente en la Península Ibérica. Bautizada por los medios de comunicación con el sensacionalista nombre de “Ébola de los olivos”, diferentes cepas de esta bacteria han sido detectadas en los últimos años en el sur de Europa, donde el clima cálido meridional favorece su proliferación.

Plagas hay muchas, y la Xylella ni siquiera es nueva. Se identificó hace un siglo en California, pero llegó a Europa en uno o varios momentos indeterminados durante los últimos años y se ha sentido cómoda al calor de los países meridionales, donde ya se puede empezar a hablar de epidemia vegetal con consecuencias en varios cultivos de capital importancia económica para las áreas afectadas. Algunas de estas consecuencias son el desastre que ha provocado en los campos de olivos de Puglia, en el sur de Italia, o la extensión que ha alcanzado en Baleares, donde ya ha sido detectada en 16 especies.

¿Pero qué es la Xylella? Quizá sería más apropiado emplear el nombre en plural, pues se trata de una gama de bacterias fitopatógenas que afectan a diferentes cultivos dependiendo de la subespecie. El patógeno vive en el xylema de la planta, es decir, los conductos por los que transporta la savia. Cuando un árbol está infectado de esta bacteria se produce una obstrucción de estos conductos que acaba provocando la muerte del hospedante. En Estados Unidos aún hoy conviven con ella, y en Brasil ha arrasado millones de olivos y cítricos. Se trata de un organismo que ataca a especies vegetales leñosas como la vid, el olivo o el almendro. Otras subespecies de la bacteria atacan a los cítricos y a diferentes tipos de plantas sin fruto. Se transmite por contagio a través de una amplia variedad de insectos vectores de las familias de los cicadélidos y cercópidos que se alimentan de la savia de la planta. Esto provoca que su detección y erradicación sea una tarea harto complicada, así como su cultivo en laboratorio, de ahí el apellido de Fastidiosa.

Pero la molestia de los científicos no es nada comparada con la de los agricultores de Alicante y Balears, que tienen los olivos centenarios arrancados en el sur de Italia como telón de fondo y pavoroso precedente. La ausencia de cura o tratamiento fitosanitario ha obligado a las autoridades a decretar cuarentenas y arrasar los campos infectados, salvo casos excepcionales.

En el Estado español, en 2016, Balears anunció la detección de la plaga y, en la actualidad, hay registrados más de 500 positivos en Mallorca, Menorca e Ibiza de hasta 16 especies hospedantes diferentes, tal como informó la Conselleria insular de Agricultura y Medioambiente. Por su parte, el Ministerio del ramo decretó el pasado mes de enero una cuarentena para la entrada y salida de una larga lista de especies vegetales. En Mallorca, el primer foco se detectó en un vivero de Porto Cristo, mientras que en Italia la hospedante cero oficial fue una planta de café importada de Costa Rica. En el caso de la península, de momento el primer foco ha sido detectado únicamente en almendros de la zona norte de Alicante, en las comarcas de las Marinas y el Comtat, con epicentro en el valle de Guadalest. La Conselleria de Agricultura de la Generalitat Valenciana hizo pública la localización del primer brote de esta epidemia vegetal en junio de 2017, pero Carmen Solbes, propietaria de la finca de almendros donde se detectó el primer foco, afirma que la bacteria está presente en la zona “desde hace más de cinco años”.

DIEZ MILLONES DE OLIVOS

En Italia, el estatus de plaga se hizo oficial a partir de 2013, y en la actualidad ha obligado a arrancar más de diez millones de olivos. Más o menos por aquella época, Carmen Solbes informó a las autoridades de que sus almendros “estaban malos”. Desde entonces, asegura, los servicios de Extensión Agraria y la Conselleria de Agricultura realizaron diversos análisis que no arrojaron resultados, hasta que en junio de 2017 las pruebas efectuadas por la Generalitat determinaron que los almendros de Carmen estaban afectados por Xylella fastidiosa. La respuesta fue aplicar el protocolo de erradicación de la Unión Europea, que obliga a arrancar y triturar los ejemplares afectados y toda la cubierta vegetal circundante en cien metros a la redonda. No obstante, para Carmen, “que se arrase con todo a cien metros alrededor y no se actúe” contra las especies potencialmente afectadas que se quedan fuera de ese radio es algo que “no tiene sentido”. El sentido, según las autoridades escondidas tras los protocolos europeos, es que, dado que no existe tratamiento contra la Xylella, la única opción es eliminar los árboles enfermos. El problema es la arbitrariedad en la selección.

Según se recoge en la carta de la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Pesca recibida por Mari Carmen Bellvert, propietaria de otra finca de almendros de Guadalest en el radio de acción de la Xylella, la administración, en virtud del protocolo de erradicación de la Unión Europea, le obliga a “arrancar y destruir in situ” las especies afectadas en un plazo máximo de 15 días tras la detección, pudiendo delegar la actuación en Tragsa, la empresa pública de gestión forestal. Nada más. Muchos afectados no saben si sus árboles están infectados o no, solo que están en las zonas demarcadas.

Tanto Carmen Solbes como Mari Carmen Bellvert denuncian la poca transparencia con que actúa la administración autonómica. Las cartas enviadas a los afectados les instan a arrancar los cultivos y aplicar insecticidas para acabar con los insectos vectores, pero, en lugar de efectuar el acompañamiento y la labor informativa propia de un organismo público, la Conselleria prefiere recurrir a la amenaza de sanciones a quien contravenga las medidas sanitarias con cifras que van desde los 120.000 hasta los tres millones de euros de multa por incumplimiento. Pese a dar un plazo máximo de 15 días para arrancar el cultivo, la administración autonómica valenciana, desde principios de junio, ha anunciado ya la detección de cuatro focos localizados en las comarcas alicantinas de la Marina Alta y el Comtat, sin que se haya actuado contra ellos en los 15 días posteriores a su detección.

Las quejas de los afectados también pasan por la política compensatoria de la Generalitat. Cuando se detectó el primer foco, el borrador de las indemnizaciones que presentó la Administracion autonómica contemplaba pagar unos 40 euros por árbol en secano y 10.675 euros por hectárea, pero el informe encargado por la Conselleria a la Universitat Politécnica de València —que todavía no es oficial— rebaja un 30% las cifras, ofreciendo 28 euros por árbol y 6.192 euros por hectárea arrancada. Además, tal como denuncian afectados como Mari Carmen Bellvert y organizaciones agrarias como la Asociación Alicantina de Jóvenes Agricultores (ASAJA Alicante), el plan de indemnizaciones contempla cubrir el lucro cesante a los empresarios viveristas de la zona, pero no así a los agricultores, extremo que supone un “agravio” para los productores de almendra de las comarcas afectadas.

La orden inicial de Conselleria no recogía ningún plan de replantación con especies resistentes, algo que sí se está haciendo en Mallorca para evitar la deforestación. Finalmente, el pasado 23 de noviembre, la Conselleria de Agricultura anunció un “plan de reestructuración” en los campos afectados para que los agricultores tengan “opciones de cultivo viables”, pues hasta ahora se venía aplicando el protocolo europeo de erradicación, según el cual tras el arranque no se pueden plantar especies hospedantes en un plazo de cinco años. Por todos estos motivos, recientemente se ha creado en Alicante la Plataforma de Afectados por la Xylella, que ha enviado una carta a la consellera de Agricultura, Elena Cebrián, en la que expresan su “enfado” por la política de comunicación llevada a cabo por la Administración autonómica y en la que se niegan a firmar las autorizaciones para llevar a cabo acciones de erradicación “hasta estar debidamente informados”. Desde la plataforma reclaman que “se incrementen los estudios sobre los insectos vectores, que son los que realmente están expandiendo la plaga”, y denuncian la escasa efectividad de las trampas para identificarlos. También exigen la implementación de un plan de reforestación ante el “deterioro paisajístico” derivado de la erradicación, que puede “mermar además las actividades turísticas” de esta comarca del interior alicantino, según lamenta la plataforma de afectados en cu carta.

Otro de los peligros derivados de la plaga de Xylella es el daño medioambiental que pudiera derivarse de los tratamientos fitosanitarios para acabar con los insectos vectores de transmisión. Tal como explica David Blanes, alcalde de Benifato por el PP —una de las localidades en cuyo término se han detectado almendros infectados por Xylella—, la Conselleria está actuando como “pollo sin cabeza” contra la plaga, pues ha ordenado realizar tratamientos fitosanitarios en el municipio, cuyo subsuelo alberga un acuífero que precisa de estudios específicos para evitar su contaminación. Pero no solo pueden peligrar las aguas, los apicultores de Tárbena y Bolulla, municipios demarcados como afectados por la plaga, han denunciado el grave riesgo que corren las abejas si se emprende una campaña de fumigaciones contra los insectos que propagan la Xylella.

erradicar vs contener. El secretario autonómico de Agricultura, Francisco Rodríguez Mulero, afirmó que, contra el brote de Xylella en Alicante, “no cabe la contención, la única opción posible es la erradicación”. Erradicar es arrancar y triturar el árbol infectado y toda la cubierta vegetal en un radio de cien metros, y no poder volver a plantar en cinco años; contener es arrancar solo el árbol afectado, aplicar tratamientos fitosanitarios en el resto y realizar controles periódicos. El plan de erradicación viene impuesto por la UE bajo desorbitadas multas por incumplimento.

No obstante, la extensión de la plaga en Balears, su carácter insular y el hecho de que afecte a varias especies ha propiciado que la Comisión Europea les permita aplicar un plan de contención en lugar del devastador plan de erradicación. Lo mismo ha ocurrido en Córcega. No así en Italia, oficialmente la zona cero europea y todavía obligada a arrancarlo todo. El secretario autonómico valenciano justifica la erradicación en Alicante en que, “si no actuamos, quién se va a responsabilizar si a un productor de olivos de Jaén le llega la Xylella”. Mientras tanto, los productores de almendra del norte de Alicante, de momento único fruto afectado en la península, lamentan ser “los que se sacrifiquen por todos”.

EL ESPEJO BALEAR

El secretario técnico de ASAJA Alicante, Ramón Espinosa, afirma que Baleares es “el espejo” en el que se miran, pues, a su juicio, están haciendo “cosas muy interesantes”. Espinosa explica que en las islas no hay plan de indemnizaciones porque “han hecho unos estudios y unos informes en virtud de los cuales tienen la posibilidad de replantar casi inmediatamente, y eso sí que lo asume la Administración autonómica”. Mientras, en el País Valencià la Administración solo asume la erradicación y no permite plantar en cinco años. Pero el secretario autonómico valenciano fue tajante: “No cabe la contención”. En Italia este es el protocolo, que se ha aplicado desde que se detectó la plaga en el olivo, y las reticencias de los agricultores a arrancar sus cultivos debido a la incertidumbre y lo irrisorio de las compensaciones, hizo que el problema se agravara.

Rodríguez Mulero afirmó que, si la plaga “fuera a más”, ya se plantearía “un plan de reestructuración global” que trascendería la simple erradicación. Es por ello que Espinosa considera que “el sustituir el plan de erradicación por el de contención va a pasar”, de modo que desde la organización agraria alicantina piden “que pase ya, que no se esperen tres meses para arrancar y deforestar toda la zona norte de la provincia de Alicante”.

“Todo el mundo está de acuerdo en que sea alicante la que soporte el problema y se sacrifique por el resto de España”, opinan en Asaja Alicante

El de ASAJA Alicante es un punto vista singular. Ante la incertidumbre sobre el avance de la plaga, la mayoría de organizaciones agrarias están a favor del protocolo europeo de erradicación. Desde la Asociación Valenciana de Agricultores Asaja —que integra a ASAJA Alicante— están de acuerdo con que se destruyan los árboles infectados, lo que supondría pasar al plan de contención. Por su parte, desde Asaja Alicante, Espinosa opina que no lo explicitan “porque están nadando y guardando la ropa”, e incide en que el problema de momento está en Alicante. “Todo el mundo está de acuerdo en que sea Alicante la que soporte este problema y se sacrifique por el resto de España, pero, claro, esto no se puede hacer con estas medidas indemnizatorias irrisorias”, puntualiza Espinosa.

“Es una actitud muy extraña”, considera Jordi Sebastià, eurodiputado de Compromís por la coalición Primavera Europea, sobre las reticencias expresadas por ASAJA Alicante. Sebastià ha participado activamente en los debates de la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo y ha hecho campaña activa contra los intentos de la Comisión Europea de rebajar los criterios de control fitosanitarios para el comercio de frutas y verduras. También ha seguido de cerca la aplicación de las directrices europeas para el control y erradicación de la Xylella.

El eurodiputado explica que utilizó “el tema de la Xylella en la discusión sobre el nuevo reglamento de prevención de plagas vegetales que se aprobó esta legislatura” y que, tras muchas enmiendas, “se consiguió cambiar la postura del Parlamento, que era muy permisiva”. Durante el debate parlamentario asegura que vio “la fuerza de los lobbies”. “La UE ha sido impotente para frenar la entrada de plagas, entre otras cosas porque los lobbies de los importadores, sobre todo de Holanda, han permitido que hubiera unos controles muy laxos”, sentencia Sebastià. Aparte, hace hincapié en el hecho de que la cura contra la plaga todavía está lejos de vislumbrarse, por lo que opina que “hay que romper un poco el mito” de que a los agricultores les cuesta mucho porque están “como ‘enganchados' a la industria fitosanitaria”. “La ciencia no lo cura todo”, apostilla señalando que, en Brasil y en EE UU, la Xylella “ha hecho muchos destrozos y han estado buscando y buscando, por tanto, mucha calma con esto, habrá que buscar en investigación las cepas que resistan a la Xylella, cambiar cultivos”. Sebastià subraya que “esto es el inicio, es un punto más de una crisis que ya han arrastrado mucho tiempo y que va a a obligar al agricultor a hacer unos cambios muy importantes”.

Y esos cambios son los que piden los propietarios de los almendros afectados en lugar de la erradicación. El hecho de que ASAJA Alicante discrepe de otras organizaciones agrarias y de las autoridades respecto al rigor del protocolo de erradicación, esa “actitud extraña” que observaba Sebastià, es precisamente la impotencia de quien ve que en otros territorios se están aplicando alternativas menos devastadoras para su medio de vida.

La producción de almendra no es el principal medio de vida de Mari Carmen Bellvert, pero no quiere arrancar sus árboles sin saber si están enfermos ni si va a tener que dejar la tierra en barbecho sin que sea necesario. Ha asistido a muchas charlas organizadas por las asociaciones agrarias en los pueblos de las zonas demarcadas y ha entendido con naturalidad las explicaciones que los expertos ofrecían en esas charlas cuando insistían en que el remedio para la plaga aún está lejos, pero insiste en que “no se puede permitir el daño medioambiental y turístico” que sufriría un municipio como Guadalest, cuya población sobrevive en gran medida gracias a sus paisajes boscosos. Por ello Ramón Espinosa insite en el ejemplo de Baleares, que ha avanzado lo suficiente en la identificación y estudio de la plaga, de manera que ya trabajan en un plan de contención que implica acabar solo con los árboles infectados y replantar con variedades resistentes.

LIBERALISMO VEGETAL

Jordi Sebastià insiste en que la UE ha permitido a Balears aplicar el protocolo de contención básicamente porque es una isla, y apunta que solo se ha permitido en ese caso y en el de Córcega. Asimismo, el diputado insiste en que la Xylella ha venido para quedarse, a tenor de la tendencia legislativa en Europa. “Con la gran coalición de socialistas, demócratas, populares y liberales, el dogma este de que el libre comercio nos hará a todos ricos y felices no puedes ni cuestionarlo”, expresa el eurodiputado en relación a las enmiendas presentadas para endurecer los controles de sanidad vegetal en las fronteras de la Unión. Según señala, los parlamentarios de izquierdas se ven obligados a trabajar “de forma que no se entienda que estamos utilizando la protección de sanidad vegetal como una excusa para evitar el libre comercio”.

Sebastià advierte de que ese libre comercio “no es libre; es desregulado, que es una cosa diferente”. También denuncia que esa falta de control ha traído la Xylella a Europa y traerá otras plagas como el black spot de Sudáfrica, que afecta a los cítricos. “Determinados puertos, por ejemplo el de Rotterdam, que es el gran coladero de Europa, tienen unos controles muy cuestionables, entre otras cosas porque en los puertos españoles el control de las plagas lo hace una inspección pública, en Holanda lo hace una inspección privada, una empresa que está en manos del lobby de importadores”, que, según el eurodiputado, es uno de los que permiten el ‘libre comercio' de plagas por Europa.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/agric...

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Denuncian maniobras militares en Jurramendi (Montejurra, Nafarroa)

8 February, 2018 - 00:00

Vecinos y vecinas de Lizarraldea han mostrado su preocupación por las maniobras militares que está realizando el Ejército español a las faldas del histórico monte de Jurramendi. Además de su presencia en los pueblos de alrededor, se ha convertido en un hecho habitual que realicen disparos en el polígono de tiro que han creado en las inmediaciones.

Según denuncian estas mismas fuentes, para la creación de este polígono, han usado excavadoras arrasando con el paisaje natural, destruyendo plantas, llenando de casquillos el suelo y creando barreras donde antes no las había, como se muestra en el vídeo que han enviado a Ahotsa.info.

http://ahotsa.info/edukia/denuncian...

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Nos sobra el cuerpo

8 February, 2018 - 00:00

No es un cuerpo lo que los occidentales arrastramos de un lado para otro.
Es, en primer lugar, un mero soporte de las más diversas, y siempre paradójicas, industrias bio-políticas, con todo el aparato de producción y de consumo en que se fundan...

Industria «cancerígena» de la alimentación.

Tan orgullosos de nuestras celebradas «revoluciones» (revolución científica, revolución demográfica, revolución agrícola, revolución industrial,...), los euro-norteamericanos tenemos que reconocer que nos equivocamos históricamente en lo más importante, en lo más básico: la nutrición. Perdimos la capacidad de cultivar nuestros propias viandas. Y ya admitimos que esta civilización expansiva y solipsista, de la que somos a lo sumo «hijos revoltosos», nos llevó a alimentarnos, cada día más, de pequeños y de grandes venenos; sabemos que tenemos un cuerpo labrado por la toxicidad.

Industria «envilecedora» del vestir.

Para cubrir el cuerpo, empezamos a recurrir sistemáticamte a esos «uniformes difusos» suministrados por las marcas y otros mercaderes de trapos. De entre nosotros, no pocos se complacen en realizar «publicidad gratuita» de esas empresas (que, en sus «talleres del sudor», explotan impunemente mano de obra infantil) y lucen con arrogancia cínica los logotipos ignominiosos. Nos robaron la posibilidad de confeccionar nuestra ropa, y tapamos hoy nuestro cuerpo con elaborados que nos envilecen.

Industria «sepulcral» del alojamiento.

Decía Baudelaire que las casas modernas eran «pequeños ataudes con ventanas». Y tenía razón, solo que esos sepulcros han llegado a hacerse extraordinariamente confortables. En ellos, el cuerpo se enmohece. Las «casas inteligentes» que se proyectan para el futuro sancionarán nuestra máxima estupidez: de tan cómodas, solo tendremos una cosa que hacer en ellas -echarnos a dormir, echarnos a morir.

Industria «enfermiza» de la salud.

Colonizado el cuerpo por los nuevos eclesiastas de la «ciencia médica», nos hemos erigido en unos devoradores compulsivos de drogas insalubres. Perdonamos a las farmacéuticas sus crímenes sonrojantes y medicalizamos nuestros órganos bajo la esperanza grotesca de fallecer un poco más tarde. Todo vale a cambio de «alargar la esperanza de vida»; y muy pocos nos preguntamos qué vida queremos vivir y si vale la pena una vida tan larga y sin espeanza. De ahí que hayamos forjado, al fin, una «sociedad de zombies», de muertos-vivientes, de espectros cadavéricos, con unos corpúsculos medio de síntesis, que ya no quieren morirse «ni por solidaridad».

Industria «sedentarizante» del transporte.

Nuestros cuerpos pasan de la silla o de la cama hogareñas al banco de la parada de bus o del metro. De ahí, saltan al asiento en el colectivo o en el vagón. Finalmente, paran en el estacionamiento que se nos asignó en la oficina o en la planta. Como denunció Illich, los servicios de transporte no se diseñaron para que pudiéramos mover el cuerpo, usar las piernas, desatar nuestra energía física, sino para que se nos trasladara, como mercancías estancas, paralizadas y paralizantes, de un punto de explotación a otro.

Industria «patético-consoladora» del deporte y del ejercicio físico.

Al mismo tiempo que las ciudades se constituían en verdaderos crematorios del dinamismo corporal, con sus sistemas de locomoción a pie de casa, sus escaleras mecánicas, sus obstáculos para el desplazamamiento en bicicleta, etcétera, negocios como los clubes deportivos y los gimnasios acudieron para hacernos creer que, pagando por ello, podíamos «recomponer» el cuerpo... El mismo sistema que nos robaba nuestra potencialidad física se postulaba ahora como restaurador del daño, siempre por las vías del mercado y discriminando socialmente. Pero mata de risa observar a esos privilegiados pedaleando en unas bicicletas estáticas, privándose por tanto del aire libre y del paisaje, o corriendo por unas cintas ridículas para cansarse sin llegar a ninguna parte. No todos los consuelos son patéticos; pero este sí, y de un modo muy plástico.

No, no es un cuerpo este fardo informe que nos cansa, no nos sirve, ya no aguanta y del que tampoco podemos desembarazarnos. Es, en segundo lugar, un amasijo inútil de vísceras, carnes y huesos; una masa atrofiada y descuidada; una cifra del desvalimiento y de la impotencia física y psíquica. Yo, que me las daba de un «hombre en forma», por los ocho años que me conocieron como trotamontañas, al frente de un rebaño de cabras, y por mis supuestamente equilibrados hábitos alimentarios, caí de mi cielo cuando me descubrí absolutamente incapaz de desplegar la actividad física de los niños y de los ancianos de Juquila Vijanos, comunidad indígena zapoteca en la que residí y donde las gentes sí tenían cuerpo...

El capitalismo occidental acabó primero con la «comunidad fuerte» allí donde logró atisbarla (el apego al territorio, el vínculo clánico o familiar, las organizaciones comuneras tradicionales,...). Luego, o la par, canceló la posibilidad de una genuina autonomía individual y de grupo (aprendizaje automotivado, autogestión de la salud, justicia consuetudinaria, elaboración particular de la propia opinión, desplazamiento personal,...). Por último, nos robó el cuerpo, o logró que lo perdiéramos, ratificando nuestra máxima inhabilitación, debilidad psico-somática y dependencia de los servicios surtidos por la Administración o las Empresas.

Así que no, no es un cuerpo esto que los occidentales arrastramos de un lado para otro. Este bulto absurdo, este lastre perpetuo, casi parece más un campo de tiro. Un campo de tiro del Estado y del Mercado...

Pero no es inimaginable el proceso de «recuperación del cuerpo», paralelo a un dar poco a poco la espalda al comercio y a las instituciones. Siempre cabe avanzar por la vía de la independencia y de la autogestión. No es impensable una persona empeñada, de forma consciente, casi programática, en hacerse la vida cada día un poco bastante más incómoda -es decir, más libre.

Porque cada vez que he tenido la fortuna de salir de mi propia formación cultural, he tropezado con gentes que sí disponían de un cuerpo, que conservaban admirablemente su condición física particular. Una astucia indescriptible, una sabiduría ancestral, les había llevado a protegerse con firmeza de las «comodidades» y demás «molicies» capitalistas, y a mantener a raya las industrias bio-políticas que han hecho de nosotros, los occidentales, unas muy tragicómicas marionetas del látigo y del vil metal.

Con Awka

www.pedrogarciaolivo.wordpress.com

Imprecaciones desde el Alto Juliana, paraje del monte público de Sesga, Rincón de Ademuz, Península Ibérica.

https://www.facebook.com/pgarciaoli...

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Bajo el árbol

8 February, 2018 - 00:00

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Helena Maleno, corazón de Al-Andalus

7 February, 2018 - 00:00

“Europa ha construido 1.200 kilómetros de vallas y muros no para hacernos más libres, sino para encerrarnos dentro de ellos”. Helena Maleno, almeriense acosada por su activismo en pro de los DDHH.

Helena, como su precioso nombre griego con hache señala, es una luz que resplandece en la oscuridad. Dicen que la hermosura únicamente ha de ser apolínea, basarse en la pura apariencia; pero ella es un volcán de Dignidad que emerge desde lo profundo del alma humana, la Belleza primordial. Natural de El Ejido (Almería), la ciudad que sufriera ataques racistas y linchamientos que darían la vuelta al mundo al inaugurarse el nuevo milenio… esa madrastra ingrata que vio su primer amanecer de niña no le ha otorgado el reconocimiento oficial que por su abnegada labor merece. Los ojos negros de Helena Maleno, incansables amantes de la justicia, de la libertad, de la vida misma, nos interpelan acerca de en qué clase de sociedad represiva y cruel nos estamos enfangando a diario, en regresión continua.
Hoy, cuando se escriben estas líneas, un doce de enero de 1610, Sevilla (la que expone en su escudo local ¡todavía! a un genocida) pregonaba el bando real por el que se ordenaba la deportación de los ‘moriscos', descendientes de musulmanes que llevaban bautizados desde más de un siglo antes (Pragmática de los reyes ‘católicos' de 1502). En realidad lo que se produjeron fueron pogromos de odio homicida, latrocinios sin castigo, matanzas como la de Inox (Almería)… en fin, ‘las cruzadas'. De todas esas inquisiciones de amargo recuerdo saben mucho en nuestros exilios en el Magreb, en Abia Yala (la mal llamada ‘América' por el imperialismo colonial) y en tantos lugares que no se pueden contar.

Las fanáticas persecuciones de carácter doctrinario ahora no se enseñorean con la brutalidad de antaño, o al menos no gozan de la complacencia de la mayoría del común. Han pasado a ser sustituidas por otras de carácter clasista. Incluso el término ‘aporofobia' (odio al pobre) ha pasado a engrosar los vocablos del diccionario de la RAE, para bochorno del planeta entero. En vez del progreso humano la carrera del cangrejo, por tener muchos aún por líderes ‘morales' a los secuaces del Estado más totalitario, patriarcal, plutocrático e hipócrita del mundo, el Vaticano. Éste ni siquiera ha pedido perdón por haber convertido una Nación próspera, la andalusí, de un emporio comercial, industrial y cultural en la más espantosa ruina y miseria de toda Europa.

Helena ha sufrido las amenazas de muerte, la persecución del matonismo de ciertos ignorantes marroquíes de Tánger, su ciudad de adopción, que creen así servir al amo colonialista imitando lo peor de él… ¡qué pronto se olvidan de que un leal Compañero del Mensajero Muhammad (SAS) era negro, igual que los que ha salvado la vida por millares Helena! Se llamaba Bilal (RA), perros racistas ignorantes y cobardes, el Primer Almuédano sobre la faz de la tierra… al que no le llegáis ni a la altura de la suela de sus babuchas.

También incomoda Helena a los de esta orilla, con carnavalera careta de ‘cristianos' no sólo por Navidad. Sí, esos mismos farsantes que aplican a la carta su ‘constitución' interpretada a capricho; esos que pintan baltasares con betún para mofarse; o se burlan en chirigotas de políticos catalanes encarcelados y proscritos lejos de su hogar (como si el Carnaval no hubiese sido siempre una sátira contra el poder, sino las cerriles gracietas de bufones mamporreros de la tiranía… ¡qué ‘valientes' se han vuelto algunos que pisotean impunemente en Cádiz el Legado Inmortal de Salvochea, baluarte invicto del Cantón de la Libertad!).

A instancias de la policía de fronteras del ministro del Interior Zoido, la UCRIF, un juez marroquí procesa al insigne espíritu que un día eclosionara bajo el blanco cielo de Almería, el de la ejidense universal Helena Maleno. Hija de la pentamilenaria Madre de Civilizaciones que alumbrara al gigante Abu-l-Abbas ben al-Arif, almeriense hijo de un tangerino, maestro del murciano Ibn al-Arabí, denominado a su vez por todo el mundo islámico ‘el maestro más grande'. Sin embargo desconocen que aún quedan admirables jueces en Marruecos que beben de las fuentes de la Jurisprudencia Andalusí. Por eso el magistrado que la encausa lo primero que hizo – como no podía ser de otro modo si la ecuanimidad y la independencia judicial perviven -, fue darle las gracias por su inapreciable labor humanitaria.

Helena, esplendente faro en la más negra de las noches, orgullo de Andalucía, los Pueblos y la Humanidad, por ti estamos dispuestos a entregar a cada instante nuestra vida entera… porque si no fuese por tu coraje, noble hermana del alma, esta existencia no merecería el esfuerzo de ser vivida.

Helena, Corazón de Al-Andalus, tú eres la Esperanza de los Pueblos erguidos sobre la Madre Tierra libre. ¡No te rindas nunca, fragante flor de almendro del Campo de Dalías, venceremos a la mezquindad, al oscurantismo y a la opresión!

Al-Hakam Morilla Rodríguez, Coordinador de Liberación Andaluza.

http://lagacetadealmeria.es/helena-...

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La noche que se congelaron las pancartas

6 February, 2018 - 00:00

Casi una treintena de personas se quedaron anoche en la calle ante la ausencia de plazas disponibles en los programas de ayuda humanitaria del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, y la saturación de los recursos de frío del Ayuntamiento de Madrid. Colectivos sociales denuncian que solo en esta semana han tenido que acoger a más de un centenar de personas en viviendas particulares y parroquias. El Ayuntamiento ha activado hoy la emergencia por frío.

Pablo 'Pampa' Sainz

“Mohamed Al Sad, Darío Pérez, Samba Abud… El autobús está lleno”. Son las 22.30h del jueves 1 de febrero y se termina el voceo de los nombres de quienes se quedan con las últimas plazas para ir a los recursos de frío de Madrid. Una treintena de hombres, en su mayoría jóvenes migrantes subsaharianos, no dan crédito a su mala suerte: tocará dormir en la calle. Mañana lo volverán a intentar en esa especie de perversa lotería (o quizá no). Ahora se trata de buscar un techo donde dormir.

Se cierran las puertas del bus de la Empresa Municipal de Transporte y así termina otra noche de asignación de plazas para personas en situación de calle, tras hora y media a la intemperie, en el corazón de Atocha, a escaso kilómetro y medio de la pancarta de “Refugees Wellcome”. Según organizaciones sociales, en la última semana al menos cien personas han tenido que ser acogidas en casas particulares y parroquias ante la falta de respuesta institucional.

El operativo consta de personal que completa nombres y datos en planillas con impolutos guantes de látex azul celeste. Son del Grupo 5 y de Accem, empresa y organización que gestionan el servicio que el Samur está llevando a cabo. También hay nueve policías municipales para vigilar a poco más de un centenar de personas ordenadas en dos filas. No es usual. Otros días solo ha habido uno o dos uniformados. Lo que falta a simple vista son trabajadores que agilicen la gestión y que los dos buses que salen en forma escalonada —uno a las 21.20h y otro 22.30h— lleguen juntos y se evite estar hora y media soportando el frío.

“Eso al final lo que hace es criminalizar a las víctimas del frío y del sistema, que están agolpados a la puerta del autobús. Y criminaliza también a los ciudadanos que estamos tratando de ver cómo ayudar. Se oyen muchos comentarios de gente que, en esa paradoja de pobres contra pobres, se preguntan qué pasa aquí y por qué hay tantísima policía”, explica Javier Baeza, párroco de la Parroquia de Entrevías, que desde el domingo 28 de enero recoge a una decena de chavales cada noche para darles el techo, cena y desayuno que las administraciones no dan.

La responsabilidad de abrir plazas que eviten este despropósito es exclusiva del Ministerio de Empleo y Seguridad Social (MEySS) mediante los programas de Ayuda Humanitaria. La obligación de que en Madrid los más desamparados no se queden en la calle es de la Comunidad y del Ayuntamiento. Podrá haber excusas y argumentos que desvíen hacia uno u otro lado las culpas. La realidad es una sola, está allí a la vista de todos y quienes la sufren son siempre las mismas.

Precisamente hoy varias organizaciones sociales han presentado una queja ante el MEySS “por la falta de plazas de acogida humanitaria que afecta a las personas que son liberadas del centro de internamiento de extranjeros (CIE) de Aluche o que están recién llegadas de costas”. Porque las características de quienes están en la cola demuestra que gran parte de las personas que aguardan ser llevadas no tienen un perfil de estancia en calle prolongada.

Son jóvenes, la mayoría inmigrantes subsaharianos, pero también los hay latinos, de países del este, magrebíes. Hay personas que estaban allí por primera vez porque no han podido abonar la habitación que alquilaban. Hay gente con varios años en España, trabajando, aportando a la Seguridad Social. Algunos solicitantes de asilo, otros con tarjeta de residencia comunitaria. También hay personas en situación irregular. ¿Importa lo condición administrativa cuando se trata de personas vulnerables? Cuerpos precarios que, de no darse una respuesta humanitaria digna, podrían caer en la exclusión total y sus magras consecuencias.

El reclamo al MEySS lleva la firma de organizaciones de una amplia trayectoria en el trabajo con población migrante, como el Servicio Jesuita a Inmigrantes, SOS Racismo Madrid, el Servicio Capuchino para el Desarrollo (SERCADE), Karibu amigos del Pueblo de África, la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), entre otras, y el respaldo de movimientos como la Red Interlavapiés, el Frente Migra o la Red Solidaria de Acogida.

Desde Sercade se aporta un listado de 82 casos de personas que se han visto obligadas a pasar por la situación de calle, identificadas entre el 8 de diciembre y el 25 de enero. Esta última semana, cada noche, entre diez y treinta personas pasaron a engrosar esos números.

La Asociación Karibú, por su parte, ha constatado que igual suerte corrieron diecisiete chavales de diferentes países de África entre el 13 y el 27 de diciembre del año pasado. Y desde SOS Racismo hacen constar que, durante el mes de enero, al menos veintiocho más que fueron liberadas del CIE de Aluche tuvieron que recurrir a los albergues de frío, quedando la mayoría en situación de calle. Días atrás en El Salto dimos cuenta de esta situación.

Decenas de personas hacen cola para subir al autobús que les lleve al albergue. Álvaro Minguito

Ayer mismo once personas llegaron a los dispositivos de día de Sercade, chicos subsaharianos recién llegados en patera y que provenían de Algeciras. Todo hace pensar que ha sido el ayuntamiento de aquella ciudad andaluza quien corrió con los costes de su viaje hasta Madrid.

En el mismo sentido, la APDHA agrega a la queja que el pasado 16 de diciembre tuvieron conocimiento de que “llegaron a la estación de autobuses de Granada aproximadamente 50 personas de origen subsahariano llegadas a las costas de Motril y de Almería. Estas últimas, en su mayoría, eran originarias de Guinea Conakry, Costa de Marfil, Mali y Senegal”.

“Según relataron, la policía les informó de que en Granada les acogería una ONG y se trasladaron con billetes facilitados por el Ayuntamiento de Motril. Cuando llegaron a Granada se dirigieron a esa ONG —desconocemos cuál es— y allí les informaron de que no había plazas disponibles y de que no podían acogerles. Tenemos conocimiento de que aproximadamente 30 personas quedaron en situación de calle y se refugiaron en la estación de autobuses”, explica la entidad.

Baeza opina que “esto demuestra el fracaso del programa de ayuda humanitaria, del que tiene responsabilidad el Estado español, y la falta de sensibilidad de las autoridades municipales en atender a las personas que efectivamente están saturando los servicios por el fallo anterior del programa humanitario”.

“En el Ayuntamiento de Madrid, si hay un sector tremendamente duro y desvinculado a los sectores de la exclusión, es precisamente el Área de Equidad, Derechos Sociales y Empleo. Me parece que Marta Higueras no es la persona que tenga sensibilidad frente la realidad de los sectores sociales más vulnerables, y aquí se está evidenciando de manera bestial”, afirma contundente.

También lleva desde el domingo acogiendo a chicos en su casa Pepa Torres, de la Red Interlavapiés. Explica que la campaña de frío está dirigida a una población con determinados perfiles, “pero no hay recursos de acogida para gente migrante que recién está llegando, de Ceuta o Melilla, y se están quedando en la calle”.

“No entendemos cómo no hay capacidad de gestionar esto cuando algunos vecinos los estamos llevando a nuestras casas o a la parroquia. Creemos que no hay una voluntad política de gestionarlo, porque hay muchos espacios que están vacíos”, acusa.

Los que se quedan a pie

Aquello de “no cabe un alfiler” podría aplicarse al bus que sale rumbo al albergue de la Campaña Municipal Contra el Frío ubicado en el Paseo del Tío Raimundo, en Vallecas. Apretujados. “Que nunca pase nada”, dicen quienes miran salir el bus. Imposible que un accidente no termine en tragedia viendo como viajan. “Como animales”, dice Mohammed (nombre ficticio), que le ha tocado quedarse abajo y no sabe dónde acabará su noche.

Mohammed es la primera vez que tiene que recurrir a los recursos de frío. Marroquí, de 36 años, lleva 14 en España y tiene tarjeta de residencia comunitaria. Cocinero de profesión, ha trabajado en grandes cadenas como Vips y ha tenido que dejar la habitación porque no le han dejado retrasar el pago hasta el día 10, cuando cobra una ayuda de 430 euros.

“Al final me fui al Samur Social y me han dado unos papeles con unos lugares. He venido a buscar una cama calentita, con este clima imagínate. ¿Quién lo puede aguantar? Nadie”, asegura y se indigna al ver que se queda entre el grupo al que le tocará dormir en la calle. “Me parece que, en esto, o salvan a todos o dejan a todos. No es justo. Si traes un plato de comida a una mesa, que sea para todos, no para unos y a los demás no les das nada. Mira todas esas personas, ¿dónde van ahora?”, pregunta molesto.

Cuando el bus arranca, ya no queda nadie. Los treinta segundos que tarda el conductor para maniobrar son suficientes para que policía y trabajadores del Samur desaparezcan de la escena. En silencio, como ocultando las vergüenzas. Porque esto, ante todo, nos debería dar vergüenza a todas.

En ese último viaje va un solicitante de asilo mexicano que muestra su tarjeta roja con discreción, prefiere no hablar de los motivos por los que tuvo que huir del país y pide expresamente que preservemos su nombre. Otra muestra más de la desorganización imperante: personas que temen por su integridad y, sin embargo, para subir al bus que les lleva al refugio, tienen que esperar a que su nombre sea voceado en alto, sin ninguna protección de datos ni reparo.

Su problema es que, con esa tarjeta, nadie le hace contrato. Apenas algún restaurante que lo ocupa 'en negro'. “La semana pasada estuve dos días trabajando en uno de aquí, céntrico. Cociné, me puse en la barra, tiré cañas, les serví para atender a los turistas extranjeros porque viví en Estados Unidos y sé inglés. Limpié los cristales, los pisos. Diez horas diarias y me dieron en total 70 euros”, se queja. Su esperanza es que, según los abogados, en pocos días más debería obtener una documentación con la que es más fácil su contratación.

Como todas las personas consultadas, opina que “el recurso es un infierno”. Asegura que “es casi imposible dormir”. Todos destacan el olor y las tensiones que se originan en un espacio con tanta gente y en situaciones de tanta vulnerabilidad. Lleva ya dos semanas en esta situación y cuenta cómo tiene que dormir: “Me acuesto vestido, el móvil escondido en la entrepierna y los zapatos dentro de la funda de la almohada. Eso es una locura, no se puede vivir así”, lamenta.

También está Valentina, letona, de 48 años, que ha venido a acompañar a su novio marroquí, quien logra acceder al segundo bus. Ella ahora está en una habitación que le han prestado tras una traumática experiencia de abuso que había sufrido en el recurso mixto de Pinar de San José, a donde se dirigen los buses que salen, también todos los días, pero a las 19.30h y desde la estación de Príncipe Pío.

“Lo pasé muy mal, allí no hay ley, no hay normas ni personas que te expliquen las cosas. Un día yo salía del baño con un pijama, un vestido de dormir, y uno de seguridad me dijo 'me gustan mucho tus piernas, me gustaría que salgas así con vestido corto y si tú quieres vas a tener siempre la cama aquí'. Lo comenté a la trabajadora social, pero nadie me hizo caso. Esto fue la semana pasada. Otro día me tocó. Trabaja allí. Y me dijo: 'Puedo follarte para que tengas tu cama'. Y me fui”, asegura.

Hay una treintena de jóvenes sin plaza. Para entendernos mejor: se quedan en la calle. Tampoco la sociedad civil tiene capacidad de acogerlos a todos. Treinta personas para una comunidad autónoma o un ayuntamiento como el de Madrid no es nada, pero puede ser mucho para el esfuerzo de los vecinos. Sin embargo ahí siguen, intentando construir redes, tendiendo puentes de entendimiento. Cuando el paquidermo institucional se acuesta, la ciudadanía se activa, una vez más.

Algunos de los chicos se van sin mediar palabra. Desilusionados, con angustia. Otros se quedan a la espera de ver una solución conjunta. Seis salen en furgoneta con Baeza, rumbo a la parroquia San Carlos Borromeo. El fotógrafo Olmo Calvo se ofrece a acompañar a los restantes nueve, en Renfe, hasta allí. Pepa acoge a dos y una amiga suya hace lo propio. Las voluntarias de Sercade otros cuatro. Veintitrés personas que encuentran respuesta en la ciudadanía.

Al menos esta noche no hay menores de edad. El martes se encontraron con tres chavales que no podían hacer uso del servicio por esa condición, y solo la intervención de Baeza logró una solución.

“La documentación de sus países de origen acreditaba que eran menores, pero curiosamente tenían la documentación de la Fiscalía de Madrid en la que constaba la renuncia de la Comunidad de Madrid a su tutela porque, por las pruebas óseas, habían acreditado que eran mayores de edad. Por lo tanto, son mayores para la administración autonómica que los expulsa de la tutela, y son menores para la administración municipal y, por tanto, no les deja entrar a los albergues de frío”, relata Baeza, quien agrega que fue a hablar “con el Samur y me dijeron que tenía que hablar con la policía municipal. Me dirigí a la policía municipal y me mandaron con el Samur. Por lo cual, cuando se fueron todos, volví a hablar con el Samur y me dijeron que lo iban a hablar con la policía. Es todo esquizofrénico”, enfatiza.

Crónica de un final anunciado

Desde diferentes colectivos sociales organizados en el Frente Migra, en julio de 2017 acercaron a las autoridades municipales competentes un informe de 28 páginas que no solo adelantaba la variedad de perfiles que pueden constatarse en esta emergencia, sino un detalle de las necesidades detectadas y, sobre todo, propuestas para tomar medidas que posiblemente hubieran evitado este desenlace.

Incluso se preocuparon en informar sobre propuestas de “buenas prácticas” en la materia llevadas a cabo en otras ciudades y países. El anexo del documento comprende experiencias en Francia, Dinamarca, Finlandia, Reino Unido, Valladolid o Barcelona.

Hace escasas dos semanas, Carmen Cabrillo, en representación de estos colectivos, se reunió con varios funcionarios y técnicos, entre ellos con el jefe del Departamento del Samur Social, Darío Pérez, para expresar la preocupación por el creciente número de personas que se estaban quedando en situación de calle.

En la misma reunión, según cuenta Cabrillo, la respuesta fue “para salir llorando”. “Volvimos a enviar las propuestas, pero en la reunión nos dijeron muy claramente que ahora mismo no tienen dinero, que no se está hablando de presupuesto para ello, y que, si eso pasara mediante un programa que hubiera que aprobar, estarían hablando del año 2020”, recuerda.

Último momento

En la mañana de este viernes, el Ayuntamiento ha activado la emergencia por frío, por cuanto es de esperar que para la noche de hoy ninguna de las personas que concurran a Atocha o a Príncipe Pío se quedará sin acogida. Precaria, eso sí, en caso de activación de la emergencia –menos de 0 grados–, se activan 37 nuevas plazas, pero algunas de ellas son en silla. Es decir que hay quien deberá dormir sentado.

Por otra parte, ha trascendido que desde el MEySS se estaría tramitando la implementación de nuevas plazas del programa de ayuda humanitaria. Entre 1.000 y 1.500, según diversas fuentes consultadas, que señalan que desde el Ayuntamiento de Madrid también se estaría previendo la apertura de un nuevo dispositivo, en lugar aún sin determinar.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/migra...

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Bardenas 2

6 February, 2018 - 00:00

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Siniestro Total: "Chochos voladores"

6 February, 2018 - 00:00

Me levanté por la mañana
Y los vi por la ventana.
Son peludos y muy grandes
Y vuelan amenazantes.

Los teléfonos no funcionan
La gente se larga a Tarragona
No funcionan los misiles
Ni con esos proyectiles.

Los chochos voladores!
(YA ESTÁN AQUI!)
Los chochos voladores!
(VIENEN POR TI!)
Los chochos voladores!
(SON PELUDONES!)
Los chochos voladores!
(YA ESTÁN AQUI!)

Un ataque organizado
Todo el mundo horrorizado
Yo no se lo que voy a hacer
Creo que huiré también.

Yo les tiro un condón
Creo que hallé la solución
Todos huyen despavoridos.
Desaparecen por donde han venido.

Los chochos voladores!
(SON PELUDONES!)
Los chochos voladores!
(YA ESTÁN AQUÍ)
Los chochos voladores!
(CONTRA EL PIPÍ!)
Los chochos voladores!
(VIENEN POR TI!)

Los chochos voladores!
(YA ESTÁN AQUI!)
Los chochos voladores!
(VIENEN POR TI!)
Los chochos voladores!
(SON PELUDONES!)
Los chochos voladores!
(CONTRA EL PIPÍ!)

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Marcha en Ceuta en memoria de las víctimas de El Tarajal

5 February, 2018 - 00:00

Cientos de manifestantes recordaron a las 15 personas fallecidas el 6 de febrero de 2014 cuando la Guardia Civil disparaba pelotas de goma y botes de humo mientras trataban de llegar a las costas españolas.

Redacción El Salto

Cientos de personas marcharon anteayer por las calles de Ceuta para recordar a las 15 personas fallecidas el 6 de febrero de 2014 cuando la Guardia Civil disparaba pelotas de goma y botes de humo mientras trataban de llegar a las costas españolas a través El Tarajal.

Ciudadanos de Andalucía, Madrid, Salamanca, Bilbao se han sumado a la convocatoria que reclama el fin de las devoluciones en caliente y pide rechazar las políticas migratorias europeas que operan “al margen de los tratados internacionales”.

'No olvidamos' y 'Ninguna persona es ilegal' fueron algunas de las consignas de esta V Marcha por la Dignidad que llegó hasta el espigón fronterizo del Tarajal en memoria de “todas aquellas personas que han padecido, y siguen padeciendo las consecuencias de las políticas migratorias europeas”, como ha explicado a El Salto uno de los participantes.

Los manifestantes llegaron hasta un punto situado a unos 300 metros, con fuerte custodia policial y orden de no acercarse a la valla. De hecho, algunos activistas vivieron como una provocación la presencia de la Guardia Civil que según algunos testigos habrían tomado fotos de algunos activistas momentos antes de comenzar la marcha.

El encuentro en Ceuta había empezado por la mañana con la proyección en el Salón de actos del IES Siete Colinas del documental Samba, un nombre borrado. La jornada está respaldada por la asociación Elín y cuenta con el apoyo de más de 40 organizaciones no gubernamentales de distintos puntos de España, así como de la Unión Europea.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/front...

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Reseña de "La gran transformación", de Karl Polanyi

5 February, 2018 - 00:00

La Gran Transformación es el zasca en la boca del liberalismo y del comunismo a partes iguales. Si te apetece cargarte de argumentos para desmontar las teorías liberales, neoliberales, clásicas y neo clásicas, de ayer y sobretodo de hoy, este libro es una navaja multiusos, una metralleta cargada de evidencias y razones para poder decir, con la boca grande, que todas esas teorías del capital son pura mitología que no se basa ni en pruebas históricas ni económicas.

Me ha costado terminarlo por dos razones, la primera porque tengo la manía de empezar muchos libros a la vez, algunos se quedan en el camino, y la segunda es porque la tuve que comprar en francés porque la edición en español se me iba de presupuesto. Al menos mientras guarnecía mi arsenal de ideas para posibles futuribles enfrentamientos dialécticos ideológicos, practicaba y profundizaba en el francés, porque todo sea dicho el texto es denso y emplea una terminología bastante complicada. No obstante es revelador y gratificante leer textos que expliquen realidades que, por ignorancia o por falta de interés, confundimos con la propia naturaleza humana, cuando no son más que excepciones recientes.

Karl Polanyi era húngaro, antropólogo, sociólogo y economista y desarrolló su carrera intelectual en Inglaterra y más tarde en Estados Unidos. El libro lo escribe en un contexto muy concreto: II Guerra Mundial en la Inglaterra acosada y atacada por el III Reich. En ese contexto intenta hallar una respuesta a las razones por las que se ha llegado en Europa a los fascismos con las atrocidades que estos comportan.

Si hay unos capítulos que me han parecido más sobresalientes han sido "The Satanic Mill" en el cual se explica detalladamente el proceso de venta y cercado de los terrenos públicos en uso comunal en la Inglaterra del siglo XVII por el Estado Inglés en aquel entonces regido por la casa Tudor. Este proceso, desconocido, y que ha tenido sus replicas en toda Europa; esta venta y privatización de tierras que son el germen del sistema acutal, provocó un desarraigo, una pobreza extrema, y unas penurias en una población que vivía de y para los terrenos comunales de una forma comunitaria y ancestral. Estos desheredados son la carne de cañón que alimentarán las industrias que en las siguientes décadas se desarrollarán en Inglaterra, en lo que se conoce por Revolución Industrial, que no fue fruto de unos iluminados capitalistas, sino un plan diseñado por y para el Estado inglés que precisaba de una industria de guerra colosal para copar sus ansias imperialistas. The Satanic Mill hace referencia a como le llamaban los contemporáneos a las industrias a las cuales eran sometidos a trabajar en condiciones que rozaban el esclavismo.

Otro capítulo que me ha encantado ha sido el que explica de manera detallada las formas de intercambio de bienes y productos en sociedades mal llamadas primitivas alrededor del mundo sin necesidad de la existencia de mercados, ni propiedad privada ni ninguno de los ahora tan comunes elementos propios del capitalismo. Estos no son ni sempiternos ni necesarios en la economía, sino son básicamente una invención del siglo XVIII. Este artículo, como antropólogo que es Polanyi, muestra una realidad que es más propia de la naturaleza humana, ya que se da en todo de contextos geográficos, que lo que nos han dicho las teorías liberales que es la naturaleza humana.

Los últimos capítulos, que desgranan los acontecimientos más recientes que el autor estaba viviendo, son los más decepcionantes a mi juicio. Ya que Polanyi llega a la conclusión que en una sociedad industrial o hay liberalismo o hay comunismo/fascismo, diferenciando el autor, entre estos últimos que en uno hay represión y en el otro libertad, pero que ambos tienden a las economías dirigidas por el Estado. Él se decanta por una defensa del socialismo, y de una economía dirigida por el estado, siendo que él mismo tuvo que huir de su país Hungría por la revolución bolchevique que en ella tuvo lugar. Es por tanto, que a mi juicio personal, me quedo con un sabor agridulce, pues tan cerca como ha podido estar de declarar que ni el uno, ni el otro, ni el de más allá, que todos son frutos del mismo padre: el Estado; y que este es el causante de los acontecimientos que el nombra como La Gran Transformación. También echo a faltar la variable del ejercito en todo este meollo, de la cual pasa a pies juntillas y no le presta la atención que merece, ya que todo eso que explica, sin ese factor no hubiera tenido sentido. No obstante hay que entender la mentalidad de la época, y resulta difícil desprenderse de la carga ideológica del marxismo, más aún cuando se está librando la mayor guerra que ha visto Europa en su historia. Siendo socialista cristiano como el se autodenominaba no es de extrañar sus simpatías por las doctrinas marxistas, no obstante creo que, quien sabe, el cristianismo por si solo supera y trasciende al marxismo tanto en lo espiritual como en lo sociológico y político; pero entiendo que calificarse únicamente de cristiano en esa época, y ahora, queda de obsoleto, retrógrado y reaccionario. Quizás la clave sería coger los elementos del cristianismo, aquellos que son dignos de ser salvados, y renombrar una ideología basada en estos principios, hoy en día, como en la época de Karl Polanyi, tan usados, gastados y malinterpretados.

Fuente: https://www.facebook.com/azgas/post...

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El imperio y Oriente Medio en la edad de Trump

4 February, 2018 - 00:00

Alan Maass

El anuncio por Donald Trump de que EE UU va a reconocer a Jerusalén como capital de Israel y trasladar la embajada estadounidense a esta ciudad ha provocado una oleada de protestas en todo Oriente Medio y más allá. Pero la influencia de Washington en la región está en declive desde hace algún tiempo debido a una serie de reveses.

EE UU se ha concentrado principalmente en derrotar al Estado Islámico (EI) en Irak y Siria, objetivo que parece haberse alcanzado en gran parte con las ofensivas encaminadas a expulsar al EI de sus principales bastiones en ambos países. Primera pregunta: ¿Qué va a ocurrir ahora con el EI?

Está claro que el EI ha sido derrotado, esto no tiene vuelta de hoja. Pensaba que había construido un Estado, un califato que duraría mucho tiempo en una franja muy amplia del territorio de Siria e Irak, y básicamente ha perdido todo esto. Ha durado unos tres años hasta el hundimiento. Se podría decir que ya ha sido todo un logro para el EI haber controlado un territorio tan vasto durante tanto tiempo contra prácticamente todo el mundo, no en vano es el único grupo contra el que se ha formado cierta unanimidad entre todas las demás fuerzas involucradas en la región.

El EI ha sufrido una grave derrota, pero esto no significa que vaya a desaparecer. Muchos de sus combatientes han logrado pasar a la clandestinidad en Irak y Siria, y cuentan con secciones en otros países. Y como vemos en el caso de Al Qaeda, el terrorismo puede seguir activo durante mucho tiempo a través de redes clandestinas. Estoy seguro de que veremos muchas de estas acciones terroristas en el próximo periodo, pues no existe ninguna vía real para acabar con este flagelo sin cambiar las condiciones que lo producen.

Hoy en día, estas condiciones son bastante complejas. Incluyen, en primer lugar, el terrorismo de Estado, empezando por el de Israel y el perpetrado por la dominación imperialista occidental en la región. Muchas de las cosas que han ocurrido en todo el mundo desde 1990 tienen sus raíces en las guerras desatadas por EE UU contra Irak en 1991 y 2003 y la subsiguiente ocupación de este país. Pero también hay muchos regímenes despóticos en la región que practican el terrorismo de Estado y generan un odio similar, creando de este modo un terreno fértil para grupos como el EI.

Globalmente estamos asistiendo a lo que califiqué, en un libro que escribí después del 11 de Septiembre, de “choque de barbaries”. La barbarie del fuerte crea las condiciones para la contrabarbarie del débil. Esto es lo que hemos estado viendo –y que seguiremos viendo, me temo–, tanto si la barbarie del fuerte es la de EE UU, la más mortífera de todas, como la de Rusia o de regímenes despóticos de la región como la tiranía de Asad en Siria, el más bárbaro de los gobiernos regionales, o la dictadura de Sisi en Egipto, por solo señalar a dos.

La otra cara de la cuestión que se deriva de la conquista de los bastiones del EI en Irak y Siria es dónde queda ahora el imperialismo estadounidense. ¿Cuál es la situación de EE UU en relación con los poderes regionales en Oriente Medio y sus rivales imperialistas internacionales?

No cabe duda de que EE UU se halla en el punto más bajo de su influencia en la región desde 1990. Entonces fue cuando EE UU intervino, desplegando un contingente masivo de fuerzas en la región en los prolegómenos de la primera guerra contra Irak. EE UU alcanzó entonces el punto culminante en la historia de su hegemonía regional. Esto ocurría en un momento en que la Unión Soviética estaba agonizando, de modo que Washington se hizo con el control total de la situación en Oriente Medio. Si comparamos la situación actual con aquel punto álgido, veremos qué bajo ha caído EE UU.

La ilustración más clara de ello fueron las revueltas de 2011. Fue el año en que EE UU tuvo que salir de Irak sin haber logrado ninguno de los objetivos de la ocupación, dejando atrás un país que había pasado a estar controlado por el archienemigo regional de Washington, Irán. Teherán ejerce ahora una influencia mucho más decisiva sobre el gobierno iraquí que Washington. 2011 fue también el año en que los principales aliados de Washington se enfrentaron a revueltas masivas. Fue el caso de Hosni Mubarak en Egipto, después del dictador tunecino Zine El Abidine Ben Alí. Les siguió el libio Muamar el Gadafi, que se había pasado al bando de Washington en 2003, y Baréin conoció una rebelión popular que asustó a todas las monarquías del Golfo.

La intervención militar en Libia en apoyo del levantamiento contra Gadafi fue la ocasión para aplicar la famosa fórmula de Obama de “dirigir desde la retaguardia”, fiel reflejo del hecho de que EE UU tuvo un perfil más bajo en esta intervención que sus aliados europeos de la OTAN, que encabezaron la operación. Pero esa intervención acabó en un fiasco. El intento de controlar a la insurgencia libia y canalizarla hacia un desenlace que preservara el Estado libio fracasó estrepitosamente, y el Estado libio colapsó por completo. De este modo, Libia se convirtió en el único país árabe en el que la revolución consiguió tumbar el régimen gobernante, aunque sin que hubiera ninguna alternativa, y mucho menos una alternativa progresista. El caos fue la consecuencia.

La “solución yemení” –un compromiso entre el grupo dirigente de este país y la oposición, fraguado por las monarquías petroleras del Golfo con el apoyo de EE UU y tan elogiado por Obama que lo puso como modelo a aplicar en Siria– fracasó trágicamente al cabo de menos de tres años.

Por tanto, EE UU ha acumulado toda una serie de reveses en la región desde la invasión de Irak. La guerra de Irak será recordada en la historia del imperio estadounidense como un error importante: una ocupación inviable emprendida por el gobierno de Bush en contra del consejo incluso de íntimos amigos de la familia Bush que sabían con qué problemas se toparía EE UU. A resultas de ello, Washington se halla en un punto muy bajo en comparación con unas pocas décadas antes. Aprovechó la oportunidad de la expansión del EI a Irak en 2014 para escenificar un retorno limitado. Organizó una coalición para lanzar una campaña de bombardeos contra el EI, recuperó cierta presencia en Irak e hizo lo mismo en Siria.

La principal intervención de Washington sobre el terreno en Siria se produjo al lado de las fuerzas kurdas. Esto es en sí mismo una paradoja, ya que dichas fuerzas provienen de una tradición de izquierda radical; pese a ello, fueron la principal aliada de EE UU en la lucha contra el EI en Siria. Donald Trump ha calificado esto de “ridículo”, declarando que va a ponerle coto. Todo esto demuestra una vez más la debilidad general de Washington, mientras Irán expande su poder, influencia e intervención directa en la región. Y Rusia, desde luego, aparece como el caballo ganador en toda esta situación, desde Siria hasta Libia.

Moscú comenzó a intervenir directamente en Siria con su fuerza aérea en 2015. En aquel entonces, el gobierno de Obama aplaudió la intervención de Rusia con el pretexto de que Rusia participaría en la guerra contra el EI. Sin embargo, todo el mundo sabía que el principal objetivo de Moscú iba a ser la oposición siria al régimen de Asad, no el EI. En realidad, Washington dio a Rusia libertad para ayudar el régimen sirio as aplastar a la oposición. Tras la elección de Trump, pero antes de que este accediera a la presidencia, Rusia comenzó a prepararse para asumir el papel de solucionadora en Siria, haciendo de pronto de árbitro entre el régimen y la oposición, y contando con la colaboración de Turquía e Irán.

Hay una cuestión más en todo esto. En el otoño de 2016, Turquía, enfurecida por el apoyo de Washington a las fuerzas kurdas en Siria, decidió aliarse con Rusia, asestando así un nuevo golpe contundente a la influencia de EE UU en la región. Hoy, Rusia aparece como el país que está ganando terreno en el conjunto de la región, mientras que EE UU lo pierde. Moscú es actualmente el puntal más efectivo del orden represivo regional. Después del papel sumamente brutal que ha desempeñado en Siria, Sisi le permite utilizar las instalaciones de una base aérea en Egipto para respaldar la intervención de este país en Libia, junto con los Emiratos Árabes Unidos, en apoyo del hombre fuerte local, Jaliha Haftar. Todas las monarquías petroleras, incluida Arabia Saudí, cortejan a Moscú y compran armas rusas.

Está claro que Donald Trump no va a revertir esta tendencia al declive regional de EE UU. Al contrario, él es el motivo de un nuevo deterioro rápido de la influencia estadounidense en Oriente Medio.

Y ahora Trump ha anunciado que EE UU pretende reconocer a Jerusalén como capital de Israel. ¿Qué repercusiones tendrá esto?

Se trata de un provocación totalmente gratuita que solo podía llevar a cabo un hombre irracional como Trump; irracional, quiero decir, desde el punto de vista de los intereses básicos del imperialismo estadounidense. Definitivamente no sirve a los intereses de EE UU jugar este juego. Trump lo hace por ninguna razón aparente que no sea complacer al sector más reaccionario de sus seguidores y satisfacer su narcisismo enfermizo de haber “cumplido” cuando sus predecesores no hicieron honor a sus promesas electorales.

Lo ha hecho sin ofrecer nada para tratar de apaciguar a los palestinos. No ha intentado obtener nada del gobierno de Netanyahu en Israel a cambio de esta iniciativa. Simplemente no tiene sentido desde el punto de vista de la política de EE UU en Oriente Medio. El coste para Washington será elevado, en un momento en que su imagen, por culpa de Trump, ya es terriblemente negativa en el mundo árabe, el mundo musulmán y el Sur global. Toda mejora, aunque limitada, de esta imagen que logró Obama ha quedado completamente anulada y sustituida por la imagen más fea que jamás ha tenido EE UU en el mundo. El resultado solo puede ser más odio a EE UU, alimentando el terrorismo, que es el arma de los débiles. Y una vez más, la población estadounidense tendrá que pagar el precio de la rapacidad de sus gobernantes, igual que lo hizo el 11 de Septiembre, que fue un resultado directo de la política de EE UU en Oriente Medio.

Quiero preguntar sobre otra parte del cuadro: ¿Puedes hablarnos de los sucesos en Arabia Saudí con las maniobras del príncipe heredero Mohamed bin Salman?

Lo que está ocurriendo en el reino saudí es, antes que nada, un asunto interno, es decir, una lucha por el poder. Se trata de una especie de “revolución palaciega”, que se produce un poco a cámara lenta en el sentido de que se ha llevado cabo por etapas, hasta la reciente detención dramática de varios magnates entre los emires y otros miembros de la aristocracia del país. Asistimos al intento de Mohamad bin Salman [también conocido por sus iniciales MBS] de adaptar el régimen a un modelo más tradicional de las monarquías, donde reina un familia más reducida. En el reino saudí, por el contrario, reina una familia amplia, formada por los hijos de Abdulasis (Ibn Saud), un rey que tuvo una prole numerosísima –45 varones de un total de 100–, a raíz del número de esposas que tenía: ¡más de 20!

MBS trata de poner fin a esta tradición de la familia saudí y de concentrar el poder en sus propias manos, inaugurando una nueva línea dinástica. Lo hace desde su posición de príncipe heredero, ya que su padre es el rey, y este respalda todo lo que hace, de modo que tiene carta blanca a este respecto. Es un joven ambicioso que fue nombrado ministro de Defensa en enero de 2015 –después de que su padre Salman accediera al trono–, cuando todavía no había cumplido los 30 años de edad. Lo primero que hizo como ministro de Defensa fue lanzar la guerra en Yemen, una campaña de bombardeos devastadora y mortífera por parte de los saudíes y sus aliados. Ha sido un fracaso en el sentido de que la esperanza de que los saudíes y su coalición resolverían el problema rápidamente no se ha cumplido.

Como se desprende de acontecimientos recientes –especialmente el asesinato del ex presidente Alí Abdallah Saleh después de que volviera a cambiar de chaqueta y anunciara la alianza renovada con los saudíes–, están muy lejos de lograr la victoria. Lo único que han conseguido es provocar lo que ya es la peor tragedia humanitaria de nuestro tiempo, con cerca de 7 millones de personas a punto de morir de hambre y cerca de un millón a causa del cólera.

Así que MBS decidió centrarse más en asuntos internos, y eso fue cuando el anterior príncipe heredero, que había sido designado conforme a la vieja tradición, fue simplemente depuesto de este cargo y sustituido por MBS. Este fue un momento clave de la “revolución palaciega”, la primera ruptura importante con la tradición. Desde entonces, MBS ha ido consolidando su poder personal eliminando a potenciales rivales. Todo aquel que pudiera interponerse en su camino ha sido reprimido, detenido y acosado bajo diversos pretextos, uno de los cuales es la corrupción.

Está claro que MBS recurre a este pretexto porque es popular, y es innegable que hay una gran podredumbre en el Estado saudí. Pero también es evidente que no se trata más que de un pretexto. El propio MBS está metido hasta el cuello en la corrupción: es un hombre joven que puede utilizar cualquier suma de dinero como le venga en gana, mientras impone la austeridad de los súbditos del reino. Así lo demostró el año pasado cuando se encaprichó con un yate perteneciente a un magnate ruso y lo adquirió por medio millar de millones de euros, alrededor de ¡550 millones! Esto para dar una idea del personaje de que estamos hablando.

¿Qué repercusiones tiene esta lucha por el poder en la región? Por ejemplo, el régimen saudí parece haber intentado intervenir en Líbano, logrando que dimita su principal aliado local, el primer ministro Saad Hariri. Todos esto manejos tienen que ver con su inveterada rivalidad con Irán, ¿no es cierto?

El reino saudí está cada vez más preocupado con el expansionismo iraní, primero en Irak, después en Siria, y ahora en Líbano. Existe ya un corredor de dominación iraní que va de Teherán a Beirut y que incluye la presencia militar de Irán, directa o por delegación. Los saudíes están muy preocupados con esto porque para ellos Irán es su archienemigo. Esto es así desde la revolución islámica en Irán, que acabó con la monarquía en 1979, una auténtica pesadilla para los saudíes, que aquel mismo año asistieron a una revuelta ultrafundamentalista en La Meca.

Cuando Salman accedió al trono en 2015, lo primero que hizo fue adoptar una política de unificación de las fuerzas suníes en la región en torno al reino saudí. Aplicó esta política durante varios años, restableciendo incluso las relaciones, hasta cierto punto, con los Hermanos Musulmanes. Esto continuó hasta que Donald Trump se hizo con la presidencia de EE UU. Trump, aconsejado por el siniestro Stephen Bannon, presionó a favor de un cambio de política y de una escalada de la tensión con Irán por un lado y los Hermanos Musulmanes por otro.

Esto condujo, este mismo año, a la ruptura de Arabia Saudí con Catar, que es el principal patrocinador de los Hermanos Musulmanes. Hasta entonces, Catar participaba en la coalición que bombardea Yemen, pero fue expulsado de la misma a raíz de este asunto. Fue una maniobra torpe, y más de un tiro salió por la culata.

La escalada contra Irán es lo que condujo al reciente episodio con Líbano. Hariri depende totalmente de los saudíes. La familia Hariri amasó su fortuna en el reino saudí, gracias a sus conexiones con miembros de la familia reinante, lo cual es un requisito indispensable para hacer dinero en este país. El mensaje que enviaban los saudíes es que “no queremos que los nuestros, es decir, Hariri, participen en un gobierno libanés que está dominado por los proiraníes, es decir, Hisbolá”.

Este fue el mensaje. Pero incluso este cayó en saco roto debido a la intervención de gobiernos occidentales, entre ellos EE UU y Francia. El presidente francés, Macron, desempeñó un papel activo sacando a Hariri del reino y haciendo que volviera a Líbano, donde está buscando ahora de nuevo alguna forma de compromiso, que es a lo que los saudíes querían poner fin. La situación allí, de todos modos, es sumamente inestable.

¿Puedes formular algunas conclusiones generales sobre el balance de la revolución y contrarrevolución ahora, casi siete años después de la primavera árabe? En el pasado has escrito diciendo que hay que entender la situación como un proceso en curso, no fragmentado en diferentes episodios, sino formando un continuo. ¿Puedes desarrollar este punto de vista?

El punto de partida es la comprensión de que lo que se llamó la primavera árabe no se limitó a las cuestiones de democracia y libertad, como la presentaron los medios. Fue una explosión social y económica mucho más profunda, fruto de la acumulación de agravios de carácter social. Tasas de desempleo récord, especialmente entre la juventud; bajos niveles de vida; pobreza… todo esto colmó el vaso en 2011. Por esto insistí en la época en que entonces había comenzado lo que llamé un “proceso revolucionario prolongado”, un proceso que traería muchos, muchos años de turbulencias, y hoy podemos decir con certeza: décadas.

Esta parte del mundo no volverá a estabilizarse durante mucho tiempo, en efecto, porque la condición de la estabilización radica en un cambio político y social radical, un cambio que encaminara a la región hacia un tipo de desarrollo económico y social muy distinto. Sin este cambio radical, la inestabilidad de Oriente Medio no se superará. El problema inmediato estriba en estos momentos en que las fuerzas progresistas que afloraron en la primavera árabe se quedaron marginadas en todas partes pocos años después de 2011. Desde entonces, la región ha quedado desgarrada entre dos fuerzas reaccionarias.

Por un lado están los regímenes, o lo que queda de ellos en los países en que fueron derrocados o se vieron debilitados significativamente. Y por otro están las fuerzas fundamentalistas islámicas, sobre todo los Hermanos Musulmanes, patrocinados por Catar, y los salafistas, inspirados por los saudíes; estas fuerzas surgieron en las décadas de 1970 y 1980 sobre las cenizas a una anterior oleada de actividad de izquierda, en la que desempeñaron un papel clave partidos nacionalistas y comunistas. Lo cierto es que el conjunto de la región se ha desplazado a partir de 2013 de la fase revolucionaria anterior, llamada primavera árabe, a una fase contrarrevolucionaria. Esta última se caracteriza por el choque entre los dos polos contrarrevolucionarios, el de los regímenes y el de sus rivales fundamentalistas islámicos.

Esto es lo que hay detrás de las guerras que han estallado en Libia, Siria y Yemen; básicamente, encontramos ambos ingredientes en todas partes. Existen en la situación que se agrava en Egipto: la forma que adoptaron allí fue el retorno del antiguo régimen con venganza, aplastando a los Hermanos Musulmanes. Nos hallamos en medio de esta fase contrarrevolucionaria, pero al mismo tiempo podemos ver, gracias a numerosos indicadores, que las cuestiones sociales están en plena efervescencia. No solo siguen estando allí todos los factores económicos y sociales que condujeron a la explosión en 2011, sino que encima han empeorado mucho.

Esto dará lugar a nuevas explosiones y nuevos desórdenes: esto es seguro. Solo podemos esperar que el potencial progresista que afloró con fuerza en 2011 sea capaz de reconstituirse y organizarse para aspirar al poder. Esto es lo que faltó en la primavera árabe: organizaciones que encarnen este potencial, dotadas de una estrategia clara de construcción de una alternativa tanto a los antiguos regímenes como a sus rivales fundamentalistas.

https://socialistworker.org/2017/12...

Traducción: viento sur:
http://vientosur.info/spip.php?arti...

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Las guerras en el siglo 21

4 February, 2018 - 00:00

Las razones verdaderas de las guerras son prosaicas, hay armas que probar y vender, dineros que ganar, territorios y recursos que asegurar, intereses que proteger, privilegios que defender.

Por Nora Fernández

En el siglo 21 las guerras no han cambiado demasiado, implican muerte, destrucción, dolor, hambre, miedo, inestabilidad, sufrimiento, la población civil bombardeada en las calles, hospitales, escuelas y en sus casas, muertos, heridos, traumatizados. Las guerras pueden pasar desapercibidas solo para quienes no las sufren, porque pueden continuar viviendo como todos los días -trabajando, estudiando, comprando, planeando entretenimientos, pensando en festejar cumpleaños o en la celebración del día de gracias o de la navidad. Los que sufren las guerras no tienen tiempo para esto, para ellos se trata de sobrevivir, de no pensar demasiado, de vivir minuto a minuto, hora a hora, día a día. Las guerras son largas, se sienten eternas, son deshumanizadas y deshumanizantes, son experiencias que no deberían ser experiencias humanas. Pero las guerras son, y son porque no las deciden quienes las van a sufrir o las sufren. Los costos de guerra han recibido últimamente mayor atención pero todavía ignoramos demasiado, los números en dinero son enormes, casi no tienen sentido. Los costos en personas no pueden entenderse sólo numéricamente, falta estar en los zapatos de los afectados que se presentan siempre lejanos, ajenos, diferentes. En la guerra sufren principalmente los civiles, aunque sin duda sufren también los soldados incluso los mejor equipados, los más aventajados, los que parecen tienen total superioridad, ellos también se traumatizan. En las guerras el costo humano es enorme, tanto que las guerras deberían ya no ser, pero esto no nos ha impedido nunca invadir, destruir y comenzar una guerra. Las razones de guerra se presentan siempre como de defensa, nos atacan los salvajes, los herejes, los desalmados, los otros despojados de humanidad. Las razones verdaderas son prosaicas, hay armas que probar y vender, dineros que ganar, territorios y recursos que asegurar, intereses que proteger, privilegios que defender.

Lo que ignoramos también nos daña

Linda Bilmes (Universidad de Harvard) en su presentación en el Congreso de los Estados Unidos el 8 de noviembre hizo visibles los elementos que han facilitado la ignorancia de los estadunidenses con respecto a los costos billonarios de las últimas guerras, las posteriores a septiembre 11 (2001). Estas guerras, argumentó Bilmes, han sido radicalmente diferentes a las anteriores y aunque su costo en personas y en dinero (estimados en 5,6 billones de dólares) han sido altos son poco visibles para el ciudadano común porque son deferidos. Debido a los procesos presupuestarios aplicados el Congreso tampoco ha podido controlar los costos de estas guerras, se les hace muy difícil seguirles la pista. (1)

En guerras anteriores la ciudadanía estaba informada sobre costos de guerra porque significaban un aumento en sus impuestos a pagar. Hasta Vietnam los gobiernos favorecieron el pago de los gastos de guerra a medida que estos se generaban, pero en las guerras posteriores a septiembre 11 del 2001 los gastos de guerra empiezan a ser deferidos, son gastos a pagar en el futuro, son guerras a crédito. Por ejemplo, mientras el año 2001 y el año 2004 Estados Unidos iba a la guerra con Afganistán y con Irak, se aprobaban en el Congreso cortes a los impuestos tal como proponía el entonces presidente, G.W. Bush (hijo). Por otra parte el proceso presupuestario que se sigue hoy no sólo es menos transparente sino que no cuenta con la supervisión del Congreso porque la mayoría de los gastos de guerra no figuran en el presupuesto del Departamento de Defensa como figuraban antes. Los gastos de guerra se han vuelto proyectos de ley de emergencia y operaciones de contingencia de ultramar (Overseas Contingency Operations, OCO) que no tienen tope y que además no requieren negociaciones como antaño entre el Congreso y el Pentágono para ser aprobados. Hoy un gasto de guerra es aprobado sin que en contrapartida se espere corte de gastos en otras áreas del presupuesto. (1)

En Estados Unidos la población general no es hoy afectada como antes por la guerra, en parte porque las guerras posteriores a septiembre 11 involucran a un porcentaje bajo de ciudadanos (menos del 0.5%) y en parte porque los gastos de guerra al ser menos visibles y pagaderos a futuro no les afecta la calidad de vida en el presente. Por eso no puede sorprendernos tanto que los estadunidenses vivan en guerra por más de 16 años sin casi enterarse de su costo ya que ni han participado ni han pagado por ellas. Eso no quita, si embargo, que los gastos de estas guerras sean billonarios. Lo son, a largo plazo; estamos hablamos de 5,6 billones en gastos de guerra hasta el 2018 y de sus obligaciones a futuro hasta el 2056. Si le agregáramos los intereses por pagos de deudas de guerra hasta el 2056 hablaríamos de 7,9 billones. (2) Las obligaciones a futuro incluyen los beneficios y cuidados de salud de los veteranos de hoy, la mayoría de ellos participantes en los conflictos con Afganistán y con Irak y algunos en la Guerra del Golfo. Estos veteranos no cuentan, en su inmensa mayoría, con retiro militar porque no han servido el mínimo requerido de 20 años en las fuerzas armadas, y en estos momentos son incluso vulnerables de quedar sin protección alguna por lo que Bilmes plantea que el Congreso cree un fondo que los proteja cubriendo estas obligaciones. (1)

Los veteranos marginados de estas guerras

Estas guerras han generado veteranos que el país en general ignora. Si es cierto que la mayoría de los veteranos regresan sin daños físicos ni sicológicos y se ajustan a la vida civil, muchos vuelven con dudas sobre lo que les pidieron hicieran en la guerra y el precio que pagaron y otros sufren daños físicos consecuencia de la guerra. Las imágenes públicas, sin embargo, excluyen a los combatientes tanto como a los civiles dañados y muertos. El discurso público oculta los costos sociales en Estados Unidos y en los países invadidos. La ciudadanía, cansada de la guerra, está desconectada del 0.5% de la población directamente involucrada en ella. En el país no se habla de los países invadidos donde la economía y la infraestructura han sido destruidas por más de 30 años de continuo conflicto.

Muchos de los costos de estas guerras se pagan en los hogares estadunidense mismos, sin que sean vistos ni reconocidos. Los esposos de los combatientes mantienen las familias unidas esperando reunificación, pero pronto entienden que la persona que vuelve no es la que partió. Son padres que cuidan de sus hijos adultos afectados por traumas y persistentes sentimientos de rabia, vergüenza o culpa, padres que sufren el miedo de que su hijo-hija se suicide. Son niños y adolescentes afectados porque sus padres están o han estado en la guerra. Son soldados y veteranos que se auto-medican con drogas o alcohol, tienen problemas en mantener un empleo, sus matrimonios se disuelven y ellos mismos terminan viviendo en las calles. Son comunidades y son instituciones –escuelas por ejemplo, que tienen que responder a los crecientes desafíos que presentan los veteranos que vuelven. (4)

El síntoma de estrés post-traumático afecta al 30% de los veteranos de estas guerras que han recibido ayuda desde el 2002, este diagnostico se combina a veces con daño cerebral traumático y depresión profunda. Aproximadamente un tercio de los veteranos de las guerras posteriores a septiembre 11 vuelven con daños sicológicos y una proporción importante de ellos con más de un daño. Muchos soldados confunden sus esposos con el enemigo y los atacan, muchos abusan alcohol y drogas para aliviar sus síntomas. Un foco angosto en este sindroma no captura los problemas estructurales e históricos que afectan a los veteranos y a sus familias, incluso dificultades artificiales de acceso a servicios, conductas malinterpretadas, pérdida de beneficios por efecto del síndrome mismo. (4)

El 2016 un estudio hecho por organizaciones sin afán de lucro de veteranos descubrió el creciente porcentaje de despidos disciplinarios en las fuerzas armadas de los Estados Unidos; un total del 6.5%, lo que se traduce en 125 000 veteranos, son despedidos de esta forma y pierden sus beneficios. Se trata de despido deshonorable, mala conducta (especial o general) pero particularmente de despido administrativo “otro que honorable” (OTH en inglés). Los veteranos que reciben “malos papeles” vuelven al país sin protección, excluidos de los beneficios y servicios que les hubiera normalmente brindado la Oficina de Veteranos (OV). Muchos han sido disciplinados por un momento de distracción en su juicio, por haberse auto medicado para lidiar con los efectos de la guerra, por ser sobrevivientes que han reportado violación, o porque sufren una condición de salud mental. Pero cuando la OV los excluye el peso y el costo de ayudar a estos veteranos cae sobre las redes informales de ayuda, incluso la familia y amigos, sobre organizaciones de caridad y se usan recursos municipales y del estado. Particularmente, se crea una permanente clase marginada de ex miembros del servicio que no puede acceder a la OV debido a transgresiones menores y hasta a victimizaciones o diagnósticos dudosos. Y ellos se vuelven también en serios costos de estas guerras. (3)

El costo humano de estas guerras

El costo humano de las guerras de Afganistán y Pakistán (entre octubre 2001 y julio 2016) y la de Irak (entre octubre 2001 y abril 2015) es de entre 367 mil y 395 mil personas muertas por violencia directa, no incluyen las muertes indirectos que son 800 mil mas. De estas muertas por violencia directa entre 350 mil y 378 mil son locales, del lugar –entre 190 mil y 218 mil son civiles, 109 500 son combatientes enemigos y 50 684 son policías y militares nacionales. Las tropas incluyen 6860 estadunidenses y 1455 tropas aliadas por un total de 8315. Mueren, además, 7071 contratistas de los Estados Unidos, 536 miembros de organizaciones humanitarias y no gubernamentales y mueren también 298 periodistas. A nivel general se repite el padrón que se da país por país de alto número de civiles muertos por violencia directa.

Es importante notar que la mayor parte de los costos humanos de guerra son civiles y locales. En Afganistán, donde el total de muertos es de 111 442, la violencia directa mata a 31 419 civiles –además de a 42 100 combatientes enemigos y 30 470 militares y policías nacionales. Si sumamos todos los locales de los 111 442 muertos por violencia directa 103 989 son afganos. Algo similar, pero en números menores, sucede en Pakistán donde la violencia directa mata a 61 549 de las cuales 61 300 son nacionales -31 000 combatientes, 22 100 civiles y 8214 militares y policías. El padrón se repite en Irak con un estimado de entre 194 mil a 222 mil muertos por violencia directa de los cuales entre 185 400 y 213 400 son del país –entre 137 mil y 165 mil civiles, 36 400 combatientes enemigos y 12 000 militares y policía.

La guerra no termina allí, continúa la destrucción por la inestabilidad en la que los países quedan. UNAMA –la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas a Afganistán, ha reportado que el 2016 hubo un aumento en la letalidad, y entre enero y septiembre del 2017 hubo un total de 8019 civiles muertos o heridos –entre ellos 1000 mujeres y 2480 niños. La mayor parte (20%) son muertos o heridos en ataques suicidas y complejos, el 18% a causa de aparatos explosivos improvisados, un 12 % debido a ataques deliberados, el 6% por ataques aéreos, otro 6 % debido a explosivos remanentes de la guerra y el resto por otras razones. Graves violaciones son cometidas contra niños, a quienes se trata de reclutar para la guerra (por parte de las fuerzas armadas y grupos armados), quienes son asesinados, mutilados, raptados, abusados sexualmente y quienes sufren también ataques en escuelas y hospitales. Afganistán tiene además 1.4 millones de refugiados en su territorio mientras que hay 2.6 millones de afganos refugiados en más de 70 países -la mayoría de ellos en Pakistán e Irán (1.5 millones en Pakistán y 1 millón en Irán). En Irak la situación es también inestable y peligrosa con muchos civiles heridos y muertos. El 2016 murieron 5796 civiles y 11388 fueron heridos; y, entre enero y octubre de este año (2017) hay 3112 civiles muertos y 4375 heridos de acuerdo a reportes de UNAMI la Misión de Asistencia a Irak de las Naciones Unidas. (6, 7)

El siglo 21, como otros siglos

Pensábamos llegar al siglo 21 con un mundo en paz, sin guerras y mejor. Estados Unidos arrastra a occidente a la guerra en el Medio Oriente y replantea las “cruzadas”. David Vine, argumentando en contra de la política de presencia militar de los Estados Unidos con bases en todo el planeta, plantea como las bases de los Estados Unidos en el Medio Oriente facilitaron el lanzamiento de guerras e intervenciones militares encabezadas por los Estados Unidos en al menos once países entre 1980 y el año 2015. (8) El mundo vuelve atrás pero con una tecnología de matar nueva y terrible. Vemos por televisión en tonos verdosos los ataques militares y las guerras, las luces son bombas que caen en la noche sobre poblaciones civiles, una escena surrealista que hoy ya no podemos decir no entender las connotaciones. Bombardeos a hombres, mujeres, niños en ciudades lejanas, en territorios ajenos, que quedan sin alimentos, sin agua, sin hospitales, heridos o sin vida. Estamos lejos todo aquello se siente como realidad ajena, no es nuestra guerra. Nadie nos invade, no caen bombas sobre nuestras ciudades en las noches, el agua sigue corriendo por las cañerías, la electricidad no se interrumpe, los supermercados siguen llenos de alimentos, funcionan las escuelas, los lugares de trabajo, los hospitales y los buses. El precio que se materializa es en dinero. El precio es en soldados occidentales es menor que en otras guerras aunque los veteranos vuelvan dañados se trata de ignorarlos pero si los profesionales de la guerra sufren traumas seguramente los niveles de trauma de los civiles agredidos han de ser mucho mayores. Se hace hoy imposible seguir ignorando que los muertos y heridos de estas guerras son mayoritariamente civiles y nacionales de los países invadidos, muertos por violencia directa e indirecta. Tampoco podemos ignorar que esta violencia no termina cuando la guerra se decreta finalizada, el caos y la inestabilidad persisten y la población civil queda atrapada en luchas internas que la destrucción de la guerra ha generado, sufriendo abuso, necesidades, tráfico de esclavos, sufrimientos y muerte. Las guerras en el siglo 21 son invasiones que los invadidos sufren pero que al resto han tocado poco, especialmente cuando no tienen familia en el frente.

Referencias

“Las guerras con tarjeta de crédito: Politicas para financiar las guerras después del 9-11, una perspectiva histórica.” Linda J. Bilmes http://watson.brown.edu/costsofwar/...

“Figuras. Sumario de los costos de guerra de Estados Unidos en Irak, Afganistán, Pakistán, Siria y de Seguridad Interna para los años 2001 a 2018 (redondeada a mil millones)” http://watson.brown.edu/costsofwar/...

“Los papeles malos:” Los invisibles y crecientes costos de Guerra para los veteranos excluidos. Ali R Tayyeb y Jennifer Greenburg (June-junio 20, 2017). <“Bad Papers”: The Invisible and Increasing Costs of War for Excluded Veterans> http://watson.brown.edu/costsofwar/...

“Ajusto de cuentas colectivo con las guerras posteriores a septiembre 11 en el Frente Civil de Colorado”, Jean Scandlyn y Sarah Hautzinger (September-septiembre 10, 2014). http://watson.brown.edu/costsofwar/...

Costos Humanos de Guerra: Muertes de Guerra directas en Afganistán y Pakistán (octubre 2001 a julio 2016) y Irak (octubre 2001 a abril 2015). http://watson.brown.edu/costsofwar/...

Informe sobre la protección de civiles en conflictos armados, 1 de enero a 30 septiembre 2017 QUARTERLY REPORT ON THE PROTECTION OF CIVILIANS IN ARMED CONFLICT: 1 JANUARY TO 30 SEPTEMBER 2017 https://unama.unmissions.org/sites/...
Sumario Victimas Civiles-Summary Civilian Casualties 2017

http://www.uniraq.com/index.php?opt...

Vine, David (2015), Base Nation. How U.S. Military Bases Abroad Harm America and the World (Nación de Bases. Como las bases militares de ultramar dañan a los Estados Unidos y al Mundo) Metropolitan Books, Henry Holt and Company, New York.

http://kaosenlared.net/las-guerras-...

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Bardenas 1

4 February, 2018 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

Francia restablece el servicio militar obligatorio

3 February, 2018 - 00:00

EFE, París

El presidente francés, Emmanuel Macron, ha confirmó este viernes que restablecerá un servicio militar obligatorio en el país, tal y como había anunciado en la campaña electoral cuando dijo que la nueva mili duraría un mes.

Sin dar detalles sobre este proyecto, en un discurso ante militares en la base naval de Tulón, en el sureste del país, Macron afirmó que el bautizado como "servicio nacional universal" tendrá un presupuesto propio y que su puesta en marcha corresponderá a varios ministerios.

El "servicio nacional universal"tendrá un presupuesto propio y su puesta en marcha corresponderá a varios ministerios

De esta forma, el presidente disipó las dudas que habían surgido sobre una idea que esbozó durante la campaña electoral del año pasado pero que había quedado algo difuminada tras su llegada al Elíseo.

Macron no desgranó elementos de este proyecto que, originalmente, debía concernir a todos los jóvenes durante un mes.

El presidente se limitó a asegurar que la financiación de ese servicio obligatorio no afectará al presupuesto de defensa, que consideró "inédito" en 2018, con un incremento del 1,8 % con respecto al año anterior hasta los 34.200 millones de euros.

Convencido de la necesidad de reforzar la defensa francesa, Macron reiteró su voluntad de aumentar su presupuesto anualmente en 1.700 millones hasta 2022 y de 3.000 millones al año siguiente, para que en 2025 se dedique a este fin el 2 % del Producto Interior Bruto (PIB) nacional.

El presidente aseguró que se modernizarán las fuerzas armadas, en particular el sistema de disuasión nuclear y los servicios de información militares, al tiempo que preconizó una mayor cooperación con el resto de los países de la Unión Europea.

Macron ha reiterado su voluntad de aumentar el presupuesto de Defensa anualmente en 1.700 millones hasta 2022

En este sentido, Macron aseguró que el Ejército francés es "cada vez más una referencia" en el ámbito continental y consideró "imprescindible" la colaboración con Alemania y "esencial pese al brexit" con el Reino Unido, el otro país europeo que posee el arma nuclear.

El discurso presidencial de año nuevo a las fuerzas armadas era muy esperado después de que el que fuera jefe del Estado Mayor Pierre de Villiers dimitiera en julio pasado de su cargo temeroso de que se redujera el presupuesto militar.

Posteriormente, el general escribió un libro muy crítico con Macron que se ha convertido en un gran éxito de ventas y en uno de los flancos que perjudican su popularidad.

La Vanguardia

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El opositor "Ejército Libre Sirio" se resigna a hacer el trabajo sucio a Turquía en Siria

3 February, 2018 - 00:00

theguardian

"Turquía no nos ha abandonado, y no podemos abandonarlos a ellos. Nosotros los necesitamos más de lo que ellos nos necesitan a nosotros", dice un oficial del ELS

Kareem Shaheen - Hatay (Turquía)

El jefe insurgente sirio mira las fotografías de sus combatientes en el frente montañoso en el enclave kurdo de Afrin, con sus camionetas atascadas en el lodo tras una lluvia torrencial.

"Va a ser una batalla difícil, quizá de unos cinco o seis meses", afirma. "Pero no tenemos a nadie más que a Turquía".

La imagen de estas fuerzas del llamado Ejército Libre de Siria (ELS) empantanados en medio de una batalla contra las milicias kurdas captura el dilema central de los combatientes insurgentes sirios, que son unos 10.000 y están encabezando la ofensiva bajo órdenes de Turquía.

Abandonados por todos los demás aliados internacionales y casi derrotados, la oposición armada siria ahora se ve conduciendo una batalla contra las milicias sirias kurdas en nombre de Ankara, un patrocinador que en los últimos meses ha buscado intereses geopolíticos y de seguridad que le resultan más importantes que el objetivo de la oposición siria de vencer al presidente Bashar al-Asad.

La situación pone en primer plano hasta qué punto los insurgentes dependen de Turquía, el único benefactor que les queda, y la impotencia de los sirios para determinar el rumbo de una guerra civil que ya lleva casi siete años.

"Tenemos que fortalecernos y empezar de nuevo", dice el jefe de los insurgentes. "La revolución armada siria fue derrotada militarmente, pero no es que Bashar al-Asad haya ganado. El hecho de que sigue existiendo una oposición es un triunfo sobre el mundo entero. Los sirios no tenemos ninguna influencia en las decisiones que atañen a nuestro país".

Apoyo económico y entrenamientos

Las entrevistas a nueve jefes y oficiales insurgentes sirios, la mayoría de ellos combatientes en la campaña de Afrin, demuestran que están dispuestos a seguir apoyando a Turquía, el único país que según ellos los sigue apoyando y entrenando a sus combatientes a pesar de la indiferencia del resto del mundo.

Todos pusieron como condición para la entrevista permanecer en el anonimato, ya que la cuestión de las relaciones con Turquía es un tema sensible tanto para sus jefes y oficiales aliados con Ankara.

La semana pasada, Turquía lanzó una gran ofensiva en Siria, llamada Operación Rama de Olivo, encabezada por tierra por un grupo de unos 10.000 insurgentes sirios.

Ankara espera expulsar al Partido de la Unión Democrática (PYD, por sus siglas en kurdo) y su ala militar, las Unidades de Protección Popular (YPG), de Afrin, un enclave de mayoría kurda que está en la frontera con Turquía.

Ankara ha atacado los pueblos de la frontera con artillería pesada y se ha informado de que miles de personas han huido de la zona, muchos de ellos rumbo a la ciudad de Afrin.

La campaña ha supuesto un enfrentamiento con los Estados Unidos, que colaboró con protección aérea y apoyo militar directo a las milicias kurdas que encabezaron el ataque por tierra a los bastiones de ISIS en Raqqa y en el norte de Siria. Pero Ankara considera que las YPG, como ala siria del Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK), son un grupo terrorista que lleva décadas rebelándose contra el Estado turco.

"Seguiremos luchando hasta que no quede ni un terrorista en nuestra frontera con Irak", dijo en un discurso en Ankara el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, el viernes pasado, a la vez que prometió que "limpiaría" la ciudad de Manbij, al este de Afrin, también bajo control de las YPG.

Ésta es la segunda mayor campaña militar turca en territorio sirio. En agosto de 2016, Turquía lanzó la ofensiva Escudo del Éufrates, también encabezada por tierra por insurgentes sirios que expulsaron a ISIS de varios pueblos clave en la frontera y pusieron límites a la expansión de las YPG hacia el oeste.

La Operación Rama de Olivo fue lanzada después de que Estados Unidos anunciara que prepararía una fuerza de 30.000 hombres, incluyendo a las YPG, para patrullar las fronteras sirias y prevenir un resurgimiento de ISIS. El anuncio fue considerado por Ankara como una amenaza intolerable a su seguridad nacional.

Pero la campaña ha generado una crisis de conciencia entre la oposición siria, que hace tiempo que está dividida y dispersa tras varias derrotas contra Asad y sus aliados, Rusia e Irán, y acosada por luchas internas y avances de Tahrir al-Sham (conocido por sus siglas HTS), una coalición liderada por un grupo vinculado a Al Qaeda.

Algunos ven la campaña como el fin del levantamiento sirio que comenzó con protestas pacíficas contra el Estado policial de Asad en 2011, considerando que los combatientes de la oposición están luchando por los intereses turcos en detrimento de sus propios objetivos.

Sin embargo, los mandos insurgentes entrevistados por the Guardian aseguran que Turquía les ha ayudado a entrenar a miles de combatientes que podrían formar un ejército insurgente unificado, ofreciéndoles una posibilidad de vencer a Asad. Afirman que una victoria en Afrin abriría un corredor por tierra hacia la provincia de Idlib, controlada por el HTS y atacada por el régimen, permitiéndoles lanzar un ataque de gran escala para expulsar a Al Qaeda de la zona.

Ellos también se sienten molestos con el PYD y las YPG, a las que acusan de cultivar sentimientos separatistas y de cooperar con el régimen de Asad, en particular ayudándolo a precipitar la caída de Alepo en 2016, un golpe del que la oposición nunca pudo recuperarse, al haber tomado seis meses antes una carretera que los insurgentes utilizaban para abastecerse.

El papel de Turquía

Ankara ha recibido a 3,5 millones de refugiados sirios y permite que la oposición resida en Turquía, mientras que Estados Unidos ha dejado de ayudar a los insurgentes. El año pasado, la CIA cortó el apoyo que canalizaba a través de un centro de operaciones conjunto en Turquía, según varios mandos insurgentes.

"Turquía está haciendo algo, hay que apreciar estos esfuerzos. De no ser por ellos, seríamos parias", dice un oficial insurgente que participó de la campaña en Afrin. "Turquía no nos ha abandonado, y no podemos abandonarlos a ellos. Nosotros los necesitamos más de lo que ellos nos necesitan a nosotros".

Pero en los últimos dos años, los intereses de los turcos se han distanciado de los de los insurgentes, ya que el foco pasó a estar en las milicias kurdas y Turquía buscó un acercamiento con Rusia, el principal aliado de Asad, para dar comienzo a las negociaciones de paz.

Los dirigentes turcos en sus declaraciones ya no exigen que Asad dimita de inmediato, aunque Erdoğan hace poco lo mencionó en un discurso calificándolo de terrorista. Ankara informó al gobierno en Damasco sobre la Operación Rama de Olivo.

"Es un latiguillo ahora que la principal preocupación de Turquía respecto de Siria son los kurdos, los kurdos, los kurdos," indica un diplomático occidental.
Turquía detiene a 311 personas por criticar la ofensiva en Afrín en redes

En un ejemplo confirmado por varios oficiales insurgentes, en agosto una fuerza de 700 hombres de la Operación Escudo del Éufrates fue enviada al paso fronterizo con Turquía en la provincia de Idlib para preparar la primera fase de una campaña terrestre contra el HTS, una batalla que muchos insurgentes quieren llevar a cabo.

Pero fueron enviados de regreso, ya que Moscú, Teherán y Ankara firmaron un acuerdo de "desescalada" que incluía a Idlib para reducir la violencia en el país.

Los insurgentes no han logrado que Turquía les prometa que apoyará una futura campaña en Idlib contra el HTS. Pero ellos dicen que de todas formas necesitarían más apoyo internacional para una campaña así, y que Turquía sigue apoyando el proyecto de formación de un ejército nacional insurgente para el que ya lleva entrenados entre 10.000 y 15.000 combatientes, mayormente de las fuerzas de la Operación Escudo del Éufrates.

Los oficiales insurgentes entrevistados explican que luchar contra las YPG también fue una necesidad porque éstas querían formar un Estado independiente dentro de Siria. Al hablar, utilizaron un lenguaje similar al del Gobierno turco, describiendo a las milicias respaldadas por Estados Unidos como un grupo terrorista y remarcando las acusaciones de que habían expulsado a los árabes de las ciudades y pueblos donde eran mayoría.

Aun así, si bien muchos insurgentes aseguran tener fe en la sabiduría estratégica de la campaña en Afrin, son conscientes de que no tienen mucho espacio para opinar sobre el asunto.

"Esto es sencillamente una batalla internacional", dice un oficial insurgente perteneciente a una facción que participa en la campaña en Afrin. "Ni el régimen ni la oposición tienen voz en esto".

"Debemos luchar por nuestra supervivencia", añade.

Traducido por Lucía Balducci

El Diario

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"¿Cómo puede ser que todos hayamos escuchado a testigos de las muertes de Ceuta y la jueza no?"

2 February, 2018 - 00:00

"El auto es una burla más a las familias de las víctimas, que llevan años pidiendo justicia", dice la activista Helena Maleno.

"El juzgado tenía una estrategia: no investigar para cerrar la causa de las muertes de Ceuta", dicen desde Observatori DESC, que recurrirán el archivo.

Gabriela Sánchez

"¿Otra vez? ¿cómo es posible que llevemos tantos años esperando? ¿cómo puede ser que todos hayamos visto las imágenes y escuchado a testigos pero el juzgado no los encuentra?", se pregunta Njobo, primo de Samba, una de las 14 personas fallecidas el 6 de febrero de 2014 en aguas fronterizas entre pelotas de goma y botes de humo de la Guardia Civil. Acaba de enterarse de que, por segunda vez, un juzgado de Ceuta ha archivado la causa.

"¿Qué pasaría si uno de los fallecidos fuese hermano de la jueza? ¿y si fuesen europeos? ¿no se esforzarían más?", continúa Njbo al otro lado del teléfono con una notable desesperación.

La titular del juzgado de instrucción número 6 de Ceuta, Macarena García Recio, ha concluido el sobreseimiento libre y el archivo de la causa este viernes. "De lo actuado no aparece debidamente justificada la perpetración de los diferentes delitos que han dado motivo a la formación de la causa", ha señalado en el auto.

Han pasado casi cuatro años de la muerte de su primo pero, relata, la ansiedad de su familia no cesa. La impotencia de Njobo aumenta, admite, cuando responde a las llamadas de los padres y hermanos de Samba. "Me dicen: 'Tiene que ser mentira lo que nos cuentas, ¿cómo puede tardar tanto?", describe el senegalés desde Lleida, donde reside.

"No sé qué responderles porque tampoco lo entiendo: en Europa cuidan hasta a las gallinas, pero luego muere gente y no se investiga en serio. ¿Qué pasa, que los negros somos peores que los animales?".

Gonzalo Boye, abogado de la plataforma Observatori DESC, asegura que el carpetazo del caso "se veía venir" pues, según sostiene, durante todo el proceso se han puesto dificultades a la búsqueda de diligencias. "Desde el inicio, el juzgado tenía una estrategia: la de no investigar para cerrar la causa", sostiene el letrado, cuya asociación está personada en la causa como acusación popular.
Las ONG recurrirán el archivo de la causa

Desde Observatori DESC confirman que recurrirán el archivo de la causa, como ya lo hicieron en 2015. Entonces, los recursos interpuestos por esta asociación, Coordinadora de Barrios y CEAR permitieron que la Audiencia Provincial de Cádiz ordenase al juzgado ceutí la reapertura del caso al considerar que la magistrada María del Carmen Serván no realizó las investigaciones necesarias para concluir la falta de responsabilidad de los guardias civiles imputados.

Ahora, Macarena García, la nueva jueza encargada del caso, descarta llamar a declarar a una serie de testigos propuestos por la acusación popular. Dos de ellos, aportados por Observatori DESC, residen en Alemania y estaban dispuestos a testificar por videoconferencia.

La magistrada preguntó a la Guardia Civil si tenía constancia de que estas personas hubiesen atravesado la frontera española los días cercanos al 6 de febrero de 2014 y el Instituto Armado respondió que "no les constaba".

"Pide diligencias al cuerpo que está siendo investigado"

Según explica Boye, quien tiene el contacto con ambos supervivientes de la tragedia, estos testigos entraron a la playa ceutí el 6 de febrero, pero fueron devueltos en caliente. Meses después, consiguieron acceder a territorio europeo por distintas rutas, añade. "La jueza le pregunta a la Guardia Civil, contesta que lo desconocen y cierra la causa al día siguiente. No tiene sentido", dice el letrado.

La magistrada también indica que esos testigos "ni siquiera tendrían fuerza suficiente" dado que, añade, "dichas personas no se encuentran residiendo legalmente en Alemania, por lo que no podrían trasladarse a España para poder practicar la prueba con el carácter de preconstituida". Ante esta afirmación, Boye responde: "Las comparecencias por videoconferencia están contempladas en la legislación".

Desde Tánger, Helena Maleno, la activista que permitió subir el volumen a la versión de los supervivientes de las muertes del Tarajal, piensa en aquellos que perdieron a un ser querido aquel 6 de febrero. "Es otra burla para las familias de las víctimas", lamenta la defensora de los derechos de los migrantes. "Es también otro ejemplo más de la guerra de baja intensidad que se está dando en las fronteras y la impunidad que conlleva".

"De nuevo ha investigado quien tiene que investigar. La magistrada pide diligencias al mismo cuerpo que está siendo cuestionado", dice Maleno en referencia a la Guardia Civil. "En este caso, los testigos han sido ignorados desde el momento en el que se devolvió a Marruecos a 23 personas que habían visto lo ocurrido con sus propios ojos las vulneraciones de derechos humanos ocurridas ese 6 de febrero. Desde ahí, suma y sigue, hasta este nuevo auto", concluye.

El Diario

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Presentación de libro de Pablo José

2 February, 2018 - 00:00

A Albaida, València

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Una soldado del ejército denuncia haber sido violada por sus compañeros en Antequera

2 February, 2018 - 00:00

'Espejo Público' desvela que una mujer, soldado del ejército, denuncia haber sido violada por sus compañeros en su propio cuartel. La soldado ha dado positivo en un test de detección de sustancias de abuso, que tendría efectos similares a la burundanga. En la denuncia afirma que "al día siguiente presentaba un fuerte dolor de cabeza, sin recordar absolutamente nada".

La mujer explica que el 10 de diciembre fue "a tomar unas cervezas con varios compañeros y le introdujeron unas sustancias en su bebida", asegurando que "varios compañeros la rodearon y empezaron a meterle mano".

En la primera declaración, denuncia haber sido drogada y violada: "La cerveza tenía un sabor amargo, pero en ese momento no le di importancia". En la segunda, aproximadamente diez días después, la mujer recuerda haberse sentido "como un cacho de carne". Ya en la tercera declaración cree acordarse de que "la habitación estaba a oscuras y la segunda persona era más grande que la anterior".

Antena 3

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"La información que nos ha llegado de Siria corresponde a la 'posverdad'"

2 February, 2018 - 00:00

Sapag disemina las claves que han marcado los seis años de conflicto entre el gobierno de Bashar al Assad y una multitud de agentes internos y externos.

Nacho Valverde

El pasado 19 de diciembre, el profesor e investigador de la Universidad Complutense de Madrid Pablo Sapag publicaba la obra “Siria en perspectiva”, editada por Ediciones Complutense. Bajo el subtítulo “De una crisis internacionalmente mediatizada al histórico dilema interno”, Sapag disemina las claves que han marcado los seis años de conflicto entre el gobierno de Bashar al Assad y una multitud de agentes internos y externos. El ensayo elaborado por el experto en comunicación social y propaganda ahonda en las falsas informaciones transmitidas por los medios dominantes sobre la guerra en Siria, poniendo el énfasis en la simplificación y catalogación del conflicto como “guerra civil” y en el desconocimiento de la realidad siria por parte de los países occidentales.

Motivado por sus vínculos familiares y de origen en el país árabe, la cruda realidad que afectó a millones de sirios a partir de 2011 le motivaron a redoblar el interés y el conocimiento acerca de la historia y de la composición étnica-religiosa siria. En este libro, Sapag delimita el 2012 como el año en que los Hermanos Musulmanes y otras facciones se apoderaron de un descontento popular desorganizado, derivando en un virulento intento de secularizar el Estado, y decantando a la población hacia la salvaguarda de la esencia multiconfesional de Siria, a pesar de las criticas profundas que amplios sectores de la población tenían hacia Bashar al Assad.

En el libro sostiene que en Siria no existe una guerra civil ¿Qué condicionantes no se cumplen en la teoría y en la práctica para no merecer tal consideración?

Autores como Moro o Sambanis citan la guerra civil española como el modelo arquetípico. Una guerra civil necesita que existan dos gobiernos, dos ejércitos -no milicias, ni grupos armados-, unos frentes delimitados que abarquen extensiones amplias -no un pueblo o un barrio- y exige que haya dos administraciones que provean servicios a la población de tipo social, educativo o sanitario. Ninguna de esas condiciones se ha dado en Siria y, para que se pueda hablar de guerra civil, tendrían que existir combatientes sirios. En el caso de los grupos armados que han combatido al Estado, a partir de 2012 queda sobrepasado el llamado Ejército Libre Sirio, y se adueñan de la rebelión grupos terroristas extranjeros como Al-Nusra y Estado Islámico.

¿La etiqueta de ‘guerra civil' ha legitimado a estos grupos terroristas?

Deberíamos preguntarnos por qué se ha insistido en que hablemos de guerra civil, si tú lo llamas ‘guerra civil' te permite justificar el reconocimiento a determinadas autoridades paralelas a las oficiales del Estado. Esa legitimación parte de una lectura equivocada de la realidad y del sistema político sirio para sacarla de la ecuación regional. Desde el punto de vista occidental, se presentó el conflicto como un problema sectario-religioso que no existe en Siria. Siria es uno de los países más complejos del mundo árabe por su composición étnica y religiosa, como país habitado más antiguo del mundo, y las lecturas simplistas no son aplicables al marco suníes contra chiíes.

En la crisis que se inicia en 2011, establece la acción de los Hermanos Musulmanes como el principal elemento instigador ¿Qué pretensiones tiene la organización?

La Hermandad Musulmana aspira a que el Estado sea confesional suní y en Siria el Estado es aconfesional desde la independencia, aunque en la práctica diaria es multiconfesional. Allí, los sirios celebran por igual las festividades del islam y las cristianas. El pueblo sirio sabe que el triunfo de la Hermandad Musulmana supondría una confesionalización del Estado y termina apoyando al Estado como garante de la multiconfesionalidad, aunque discrepe enormemente con Bashar al Assad. Durante la crisis, curiosamente, una de los grandes focos propagandísticos del gobierno ha sido el ejército multiconfesionalizado como garante del mantenimiento de la esencia siria, no el ensalzamiento de la figura del presidente.

El Gobierno sirio proclama el sesgo aconfesional del Estado, pero en la Constitución se estipula que el presidente debe ser musulmán. ¿Esas concesiones a los islamistas han podido dar mayor protagonismo a los Hermanos Musulmanes y que se hayan visto legitimados para llevar a cabo la revuelta?

El Gobierno debió ser mucho más explícito en las cesiones que estaban haciendo a los islamistas, sobre todo, de cara al exterior. En el exterior han configurado la imagen del Estado sirio como un sistema laico e incluso antirreligioso, cuando éste ha protegido y ha amparado todas las religiones. El Estado protege constitucionalmente los bienes públicos de todas las confesiones y eso no le gusta a la Hermandad Musulmana, que quiere tener el estatus privilegiado que en España tiene la Iglesia Católica.

¿Se ha quebrado ese pacto social de respeto e igualdad étnico y religioso?

No se ha roto porque esa es la esencia de los sirios, no se lo ha impuesto ningún agente externo. En Siria no hay barrios o regiones separadas por religiones y eso la ha permitido resistir. Con una sociedad dividida sectariamente el país hubiera estallado. Esa esencia siria se ha fortalecido con esta crisis, con muestras de solidaridad redobladas para afrontar la hecatombe vivida.

En los seis años de conflicto, los medios han recogido ataques del Gobierno con armas químicas sobre la población difundidos por el Observatorio Sirio de DDHH. ¿Qué hay de veraz en estos actores y sucesos que han marcado la trayectoria de la crisis siria?

La mayoría de información que nos ha llegado de Siria corresponde al territorio de las ‘fake news' o de la posverdad. En el caso del Observatorio Sirio de Derechos Humanos no todo lo que sacan es falso, pero su gran problema es que detrás están los Hermanos Musulmanes. En términos de propaganda, está ocultación deliberada de la fuente se llama propaganda negra. Otro factor clave de la propaganda exterior ha sido la utilización y entrenamiento de supuestos blogueros y activistas sirios que, en realidad, detrás de esos activistas se encontraban estadounidenses residentes en Europa.

Bashar al Assad le confesó en una entrevista que hay una suerte de sacudida identitaria excluyente ¿Cómo puede superar Siria esta escalada y no acabar como Irak?

El futuro, como poco, será mejor que el presente y el pasado. Las pérdidas de vidas han sido terroríficas y los daños representan 200.000 millones de euros, siete veces el PIB de Siria antes del conflicto. En primer lugar, el problema de Siria es que tiene un 20% de la población que, permanentemente, intenta confesionalizar el Estado y que con apoyos externos puede aprovechar una nueva oportunidad. En segundo lugar, el país se puede enfrentar a procesos del terrorismo de gran escala como el que vivió Irak después de la invasión estadounidense. Siria hoy es un Estado mucho más débil de lo que era antes de 2011 desde el punto de vista regional, en un mundo tan volátil como Oriente Próximo en el que está rodeado de vecinos hostiles.

Público

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