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Actualizado: hace 1 hora 34 min

Sentada en Madrid

29 June, 2020 - 00:00

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Las activistas de La Tejita bajan de las grúas tras conseguir paralizar las obras del hotel

28 June, 2020 - 00:00

Las activistas que han permanecido varios días encaramadas a las grúas bajarán esta tarde tras dar por ganada la batalla para que el Gobierno cumpla la orden de paralizar las obras de un hotel en La Tejita.

Susana Albarrán

Dos activistas llevan desde el 16 de junio subidas a una de las grúas de la constructora bajarán esta tarde tras haber recibido este sábado una notificación del juez en el que les informaban de la paralización de la obra.

El grupo que ha venido apoyándoles y la Plataforma Salvar La Tejita explican que durante dos semanas han recibido información contradictoria por parte de las autoridades y de la propia empresa, lo que había despertado su desconfianza.

Pese a que barajaban dar por finalizada su acción el lunes, los ecologistas dan por ganada a batalla para hacer cumplir la orden del Ministerio de Transición y que obligaba detener las obras del hotel de lujo en La Tejita con la comunicación recibida hoy: “Tenemos constancia de la resolución ministerial y la orden que Costas estatal envía junto a planos ordenando a paralizar para su revisión”, contaron el jueves en rueda de prensa.

En su comunicación de hoy, consideran que “tanto la publicación de la empresa Viqueira, como la orden judicial y la resolución de Costas con los planos en los que ordenan a revisar los 100 metros de la obra son argumentos suficientes para dar por concluida esta acción y por lo tanto la victoria del pueblo y las activistas”.

Aún y con ello advierten que no bajarán la guardia y seguirán atentas a la ejecución de la paralización de la edificación del hotel. Contemplan seguir llevando a cabo “las acciones pertinentes para garantizar no sólo la paralización, sino la demolición de esta obra ilegal de La Tejita”.

“Esta victoria demuestra que la ilegalidad estaba en la obra del hotel y no en la acción de nuestras compañeras. Exigimos que no hayan consecuencias legales por hacer cumplir la ley”, concluye el comunicado.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/islas...

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Venganza: La reinserción de instituciones penitenciarias

28 June, 2020 - 00:00

Hay costumbres que nunca desaparecen. Los maltratos continúan en Zuera y en el resto de cárceles del Estado

Quien esté familiarizadx con lo que sucede en las cárceles, sabrá que si hay algo que no se permite bajo ningún concepto es que lxs presxs denuncien abusos por parte de sus carcelerxs. Quien ignore cuanto sucede en estos oscuros lugares debería saber que los malos tratos físicos y psicológicos están a la orden del día, que la reinserción no existe como no existe la justicia y que las cárceles son negocios donde prevalecen la corrupción, la arbitrariedad y la venganza. A quien ose plantar cara al monstruo le harán la vida imposible, sobre todo si tiene el arrojo de difundir públicamente los casos de maltratos, abusos y/o suicidios encubiertos.

Félix Medina Torres, preso en el módulo de aislamiento de Zuera, publicó el año pasado por estas fechas una carta en la que narraba la brutal paliza de la que él y otros compañeros fueron testigos sobre la persona de Miguel Eda Santiago (1).

Miguel se encontraba entonces preso en Zuera y denunció el supuesto suicidio de un chaval en mayo del año pasado, quien fue provocado con golpes, amenazas y presiones durante dos días por parte de carcelerxs y que finalmente le llevaron a quitarse la vida. A Miguel lo dejaron en tal estado que tardó semanas en recuperarse. A Miguel le colocaron una soga al cuello invitándole así a “suicidarse”. Finalmente le trasladaron, práctica muy habitual cuando hay altercados de importancia.

Desde que Félix hizo público este comunicado no le han dejado en paz. La guardia que participo en esa paliza mantiene desde entonces una postura chulesca y desafiante y recibe con frecuencia amenazas, insultos y coacciones, le desaparece ropa y le están conduciendo a la desesperación y a la locura.

El pasado día 11 de junio y con la excusa de que unos presos estaban haciendo ruido y tocando el timbre en la galería de aislamiento de la cárcel de Zuera, cuatro o cinco funcionarios junto con el Jefe de Servicios a la cabeza y armados con cascos, porras y chalecos, se presentaron en su celda entre las 22 y 23 horas pidiéndole que sacara las manos por el cangrejo para, a continuación, esposarle, y conducirle por el pasillo de la galería D hacia la zona libre de cámaras de vigilancia. Le pusieron la zancadilla cayendo al suelo y empezaron los golpes en la cabeza, en las costillas mientras le pisaban las piernas. Uno, de pelo largo, le propino porrazos en piernas y glúteos hasta que el Jefe ordenó parar. No le llevaron al médico hasta el día siguiente, alegando que por la noche no hay personal sanitario. Esa noche la pasó en una celda de la galería A, sin mantas y con la luz encendida permanentemente y en un estado de impotencia y rabia tal que le llevo a arrancar la ducha y hacerse cortes en los brazos. El médico no le dio el parte de lesiones. Su abogada ha presentado denuncia solicitando al centro las grabaciones de las cámaras, el parte de lesiones, que sea reconocido por el forense y que se depuren las responsabilidades de los carceleros y Jefe de Servicios que hicieron guardia esa noche.

Quienes sabemos lo que sucede en las cárceles no esperamos gran cosa de las denuncias por malos tratos que formulan lxs presxs contra la institución, pero tenemos la obligación moral de sacar a la luz estas prácticas tan habituales como odiosas y denunciar la connivencia que existe entre carcelerxs, médicxs, Juzgados de Vigilancia Penitenciaria y demás instancias “democráticas”.

No más muertes encubiertas. No más maltratos sin respuesta.

Notas:
*.- Colectivo de Apoyo a Mujeres Presas en Aragón
1.- Grave denuncia desde la cárcel de Zuera: la muerte de un preso el 28 de mayo, y las palizas a un preso testigo

– Colonias penitenciarias – LoQueSomos loquesomos.org/tag/colonias-penitenciarias/

Fuente: http://loquesomos.org/venganza-la-r...

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Siete militares colombianos, acusados de violar a una niña indígena de 12 años

27 June, 2020 - 00:00

público

Las autoridades indígenas han denunciado que una menor de 12 años fue secuestrada el domingo y agredida "por un número indeterminado de soldados". La menor fue encontrada la noche del lunes cerca de un colegio de la zona y acto seguido la trasladaron al hospital. Según la Organización Nacional Indígena, que hizo público el caso, la pequeña fue retenida toda la noche.

La supuesta violación colectiva de una niña indígena de 12 años por un grupo de soldados del Ejército de Colombia ha conmocionado al país. La Fiscalía General ya investiga el suceso ocurrido este lunes en corregimiento de Santa Cecilia del municipio de Pueblo Rico, en el centro del país.

La investigación apunta a un grupo de soldados del batallón San Mateo, según comunicó el Ejército que aseguró que el hecho "deplorable" ya había sido comunicado al comandante de este batallón. La Fiscalía señaló concretamente a siete soldados como "presuntos autores", aunque el pelotón está compuesto por una treintena de uniformados. "Los responsables merecen una sanción severa", apuntó el ministro de Defensa Carlos Holmes Trujillo, que en sus redes sociales declaró que ha dado instrucciones de colaborar en la investigación.

Cadena perpetua

Hace una semana el Congreso aprobó la reforma constitucional que permite la cadena perpetua para los asesinos y violadores de niños. La medida ha sido muy aplaudida por diferentes sectores del país dados los constantes abusos de este tipo de denunciados. "La violación de los niños es un cáncer que corroe a la sociedad. Hemos tomado una decisión buena, una decisión que le sirve al país", manifestó el senador Jorge Guevara, del partido Alianza Verde.

Por su parte el presidente Iván Duque ha dicho que "si toca inaugurar la cadena perpetua" con estos soldados, se hará. "Frente a este caso que me duele y me conmueve le he pedido al ministro de Defensa que contribuya con todo los que se requiera a la Fiscalía General de la Nación para establecer responsabilidades."

Diversos usuarios de las redes sociales han aprovechado este suceso para denunciar las múltiples violaciones a menores que ocurren en el país y han pedido justicia para la menor indígena.

"Este país tiene que enfrentar, con contundencia y con drasticidad cualquier agresión a un menor. Cualquier asesinato o cualquier violación, sea quien sea. Y aquí no podemos ser tolerantes frente a ninguna de esas conductas. Tenemos que ser drásticos", declaró este miércoles tan pronto trascendió la noticia el presidente del país. "Seremos implacables en la investigación y tenemos que ser implacables en la sanción", concluyó el presidente.

Público

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Juristas gitanos luchan para que el caso de Daniel Jiménez no quede impune

27 June, 2020 - 00:00

Un colectivo de letrados gitanos puja ahora para que se sepa qué pasó en las últimas horas de este hombre gitano en los calabozos de Algeciras.

Sarah Babiker

Daniel Jiménez, un hombre gitano residente en Algeciras fue detenido y llevado a la comisaría el 31 de mayo, pocas horas después estaba muerto. Su familia lleva desde entonces intentando saber qué pasó. La jueza no ha considerado necesario admitir a trámite ninguna de las diligencias solicitadas por los abogados.

El padre de Daniel Jiménez habló con su hijo el mismo 31 de mayo. Le dijo que estaba bien y que pasaría al juzgado al día siguiente. Por la mañana, el hombre supo que su hijo había muerto, se había suicidado aquella madrugada. No les entregarían el cuerpo hasta cinco días después.

Mientras la familia iniciaba un proceso para esclarecer los hechos, en las redes sociales distintos colectivos gitanos daban visibilidad a este caso. La muerte de George Floyd como resultado de violencia policial estaba reciente y la denuncia de la violencia policial en el centro de debate. Muchos se preguntaban por qué la sociedad española ponía su mirada sobre lo ocurrido en EEUU y no sobre la realidad del pueblo gitano, concreta en casos como este. Recordaban también la impunidad con la que se responde a estos hechos. Una impunidad que la familia, de la mano de Juristas Gitanos, quiere evitar después de que la jueza archivara el caso tras denegar las principales peticiones de diligencias.

“Estamos hablando de diligencias como la toma de declaraciones de los policías que estaban en el momento del suceso a cargo de la custodia de Daniel. Identificación de otros detenidos en ese momento en el calabozo y, por supuesto, lo más importante: las grabaciones en los calabozos de ese día”, repasa el abogado Israel Cortés que estima que es de suma gravedad que se haya negado esta información. Gravedad a la que se suma la fórmula elegida por la jueza para desestimar las diligencias: “Lo hace a través de una providencia que es un tipo de resolución que está pensada para meros trámites y que no requiere siquiera de justificación. Algo así se debe justificar por auto y, además, fundamentándose, porque si no generas una indefensión que es absolutamente inadmisible”. Para Cortés, las implicaciones de este proceder son relevantes: se estaría vulnerando el derecho a la tutela judicial efectiva. Anuncia que también han recurrido esa providencia.

Esta resolución por providencia es una anomalía más de las que padece el caso, como la no entrega del cuerpo durante días y el hecho de que es la segunda muerte de un interno en iguales circunstancias. “Lo que me parece mas grave todavía es que ni siquiera se nos ha admitido a trámite la personación.” Un hecho que Cortés atribuye en cierta medida al parón generalizado derivado de la pandemia, pero que limita sus posibilidades de participar en el proceso.

“No solamente hemos pedido las prácticas de diligencia, sino también el aseguramiento de esos vídeos teniendo en cuenta que en treinta días esto se puede perder”. Las grabaciones permitirían ver qué pasó, pero “el tiempo corre en nuestra contra, lamenta el abogado. Cortés habla en plural, pues no está solo en este recurso. Pertenece a un colectivo de Juristas Gitanos. El caso Jiménez es su primera experiencia común.

Abogados gitanos

“Que haya un colectivo de abogados gitanos es una buena noticia, era necesario”, explica Iñaki Vázquez, director de la Plataforma Khetane, una entidad que reúne a colectivos gitanos por todo el estado. Vázquez cuenta que, en general, hasta el momento para el trato con la justicia se optaba a menudo por recurrir a abogados y abogadas gitanas o gente con sensibilidad hacia este tema. El hecho de que se haya articulado una red, piensa, facilitará esta labor de coordinación ante las dificultades de acceso a la justicia que padece el pueblo romaní.

“Si los gitanos y gitanas no acceden a la Justicia, es un tema estructural. Si tuviéramos que reducirlo a una frase, se trata de un tema de desconfianza en una parte del poder del estado que normalmente es culpabilizadora de los gitanos”. Vázquez lo compara hasta un cierto punto con lo que pueda pasar con la violencias machistas, y las reticencias de aquellas mujeres que al padecer violencias machista, sienten además “que no se las cree y encima se las culpabiliza”.

Cortés cuenta que en el caso de Jiménez “la familia está rota. Ahora mismo lo que quieren es saber lo que ha sucedido, buscan descansar. Asegurarnos de que se han cumplido todas las garantías con Daniel, ni más ni menos”. El abogado considera necesario traer luz al asunto, tanto si se corresponde con lo que dice la versión policial como si no. En el primer caso, apunta, si realmente Daniel Jiménez se suicidó bajo custodia policial, “tendremos que ver si en ese cometido de custodia se han cumplido todas las exigencias para evitar que eso sucediese”. Ver, en definitiva si hay responsabilidades y que se depuren, porque es evidente que no es normal que nadie muera de manera violenta en una comisaría”.

Y menos normal es, que como denunciaba la Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) el pasado martes 23, que esto suceda por dos veces en menos de cinco meses. La organización registraba una una queja ante el Mecanismo Nacional para la Prevención de la Tortura (MNPT) en la solicitaba que se realizase una visita a la Comisaría Local Algeciras con el fin de examinar las condiciones de detención y custodia, pues, a la muerte de Daniel Jiménez, se le suma la de Imad Eraffali hace menos de seis meses. Desde la delegación del Campo de Gibraltar, comunicaban en nota de prensa, se manifestaba preocupación “dado que las dos personas han muerto de la misma forma, por ahorcamiento con las tiras de una manta”.

En APDHA cuestionan que los protocolos de actuación policial durante la detención y custodia sean adecuados para evitar estos casos, así como, en términos de vigilancia, recuerdan que “la Instrucción 11/2015 de la Secretaría de Estado de Seguridad obliga a disponer de sistema de videovigilancia y videograbación de todas las dependencias en las que, por la razón que sea, permanezcan las personas detenidas conforme a los requisitos técnicos establecidos por el Ministerio del Interior tras distintas recomendaciones realizadas por el Defensor del Pueblo”.

El delegado de Algeciras, Andrés de la Peña, se reafirma en su extrañeza ya no solo ante el hecho de que se hayan dado dos casos de suicidio sino ante las circunstancias, casi idénticas y que en ambas circuntanscias el juez a cargo no haya visto nada extraño. Cuenta que en el caso de Eraffali, el joven marroquñi, que aparentemente había ido a la ciudad a ver a su novia, fue detenido por una cuestión de papeles. 72 horas después de entrar en los calabozos estaba muerto.

Cuenta que si el primer caso les pareció extraño pero entendieron que quizás entraba en lo pausible, la cuarentena, la posibilidad de que el chico se quitara la vida ante la angustia de una eventual expulsión, “en el segundo hecho dijimos, aquí pasa algo. En este caso además, al principio algunos medios dijeron que el chico ya había intentado suicidarse. De ser así, lo mínimo es tener un protocolo listo para que esta persona con estos indicios no lo volviera a intentar”.

Además de difundir diversas versiones de los hechos “rumorología” en los términos del letrado Israel Cortés, fueron varias la versiones de los motivos por los cuales la policía habría detenido a Jiménez, siendo finalmente una cuestión de violencia de género la determinante. Para este abogado, sin embargo, de lo que se acusase a Jiménez y la causa en torno a su muerte son dos cuestiones totalmente distintas.

Vázquez lo resume así: “Cuando hay un incidente racista se articula todo un sistema de culpabilización de la víctima porque algo habrá hecho, o de alguna manera incorrecta se habría comportado. Y lo que hace el movimiento, Black Lives Matter es decir, no me importa una leche lo que hiciera, este asesinato tiene un componente racista que hay que eliminar de la sociedad, hay que acabar con él”, argumenta desde una mirada más amplia en la que la culpabilización de la víctima “de alguna manera justifica la reacción recibida”.

Por ello, tanto Vázquez como Cortés consideran un gran paso la creación de este grupo de abogados y abogadas gitanos, sensibles al antigitanismo y al racismo institucional y control policial que forma parte de la realidad cotidiana del pueblo gitano. “Al final el derecho no es más que una expresión de la propia sociedad en la que vivimos”, argumenta Cortés. “Nosotros lo que no quisiéramos que suceda nunca es que la muerte de nadie y en este caso particular de un gitano se cierre con un archivo de mero trámite”.

Para Cortés, a pesar de lo doloroso del caso el hecho de que se haya creado este “brazo jurídico propio” es muy emocionante, pues “es evidente que la vía jurídica, la vía legal esa una herramienta indispensable que hoy por primera vez estamos utilizando de manera colegiada como gitanos.

El grupo, un proyecto con varios meses de recorrido que sin embargo empezó a articularse durante la pandemia a raíz de encuentros online cuenta hoy con personas en todo el territorio: “No tenemos todos una relación directa o no la hemos tenido hasta la fecha, pero yo creo que compensamos esa falta de cohesión ahora mismo con la sensación de que estamos haciendo historia de alguna manera y sabiendo además que toda esta experiencia la vamos a combinar a futuro porque desgraciadamente vamos a tener que lidiar en más de una ocasión en situaciones así”. Para facilitar su labor el grupo ofrecerá en los próximos días asesoría jurídica virtual.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/puebl...

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Empatía con los inmigrantes

27 June, 2020 - 00:00

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Prisión para un policía antidisturbios de Benidorm detenido en una operación antidroga

26 June, 2020 - 00:00

informacion.es

Un agente de la Policía Nacional de Benidorm ha ingresado en prisión provisional tras ser detenido en una operación antidroga, según han informado a Efe fuentes policiales.

La operación ha sido llevada a cabo por miembros del Grupo 1 de Estupefacientes y Asuntos Internos y el arresto se produjo el pasado jueves mientras el policía, integrante de la Unidad de Prevención y Respuesta (UPR), se encontraba realizando su turno.

Fue llamado a las dependencias de la Policía Nacional de Benidorm, en donde se le detuvo en el marco de la citada operación, y después fue trasladado a la Comisaría Provincial de la ciudad de Alicante, en donde pasó la noche hasta ser puesto a disposición judicial.

El pasado sábado la juez titular del juzgado de Instrucción número 3, María Luz Jiménez, decretó su ingreso en prisión provisional después de tomarle declaración.

Las mismas fuentes han indicado que el agente también habría sido acusado de un delito de revelación de secretos.

Diario Información.

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Carta de una internacionalista en Rojava, en medio de la guerra contra las mujeres

26 June, 2020 - 00:00

Ayer el Estado turco golpeó de nuevo en esta guerra, y mostró que ésta es una guerra contra las mujeres. Asesinó a tres mujeres, miembros del movimiento de mujeres de Rojava, por medio de un dron que bombardeó la casa dónde se encontraban.

Aurora Picornell

Queridas compañeras,

os escribo des de Rojava, el corazón de la revolución de las mujeres, dónde llegué hará casi un año cómo internacionalista. Vine porque quería conocer una lucha, una revolución, que se estaba escribiendo en el presente, en medio de la desesperanza de este siglo en el cual nos habían dicho que ya no había futuro. Ellas rompieron estos pronósticos, llevando a la práctica este proyecto en que la población se autogobierna, en que la libertad de las mujeres es la base innegociable y el equilibrio con la naturaleza un camino imprescindible.

Manifestación en repulsa al asesinato de las mujeres kurdas Hebun Mele Xelîl, Zehra Berkel y Emine Veysî a manos de un dron del Ejército Turco

Os puedo asegurar que es cierto. Que lo que está pasando aquí es una auténtica revolución de las mujeres, en medio del Oriente Medio, en que desde las niñas hasta las abuelas, pasando por las madres y las no madres, jóvenes o mayores, participan de los pasos que se están haciendo en el largo camino de la liberación. Unos pasos que estamos haciendo todas, porque la lucha de las mujeres, como todas las otras, sólo puede ser internacionalista.

Hoy en Rojava estamos viviendo la guerra. De hecho, desde el principio de la revolución se luchó primero contra el Estado Islámico, que representa todo lo contrario a la libertad de las mujeres. Fueron más de 11.000 mártires, 11.000 vidas, las que se dieron para defender a la humanidad del fascismo islámico. Después, fue el Estado turco el que empezó una invasión del territorio liberado y tomó, el 2018, la región llamada Afrin. Ahora esta región está controlada por bandas de mercenarios apoyados por Turquía, que se dedican a asesinar, violar, secuestrar e infligir todo tipo de violencia contra las mujeres. Turquía no tuvo suficiente, y en octubre del último año siguió con la invasión. Tomaron otras dos zonas, llamadas Serekaniye y Gire Spi. Y de nuevo son las bandas de mercenarios quienes controlan este territorio, que se ha convertido en un foco de caos y violencia diaria, de represión y de muerte.

Ayer el Estado turco golpeó de nuevo en esta guerra, y mostró que ésta es una guerra contra las mujeres. Asesinó a tres mujeres, miembros del movimiento de mujeres de Rojava, por medio de un dron que bombardeó la casa dónde se encontraban. Los drones atacan selectivamente, de manera que no fue casualidad. Fue un ataque específico contra el movimiento de mujeres, igual que los ataques que reciben las mujeres de Afrin, Serekaniye o Gire Spi no son casuales, sino que buscan destruir la voluntad de libertad de las mujeres.

Mientras tanto, en Turquía, las mujeres que pertenecen al movimiento de mujeres son arrestadas, encarceladas y torturadas. En Iraq, el Estado turco bombardea campos de refugiadas, hospitales, pueblos y zonas liberadas por el movimiento kurdo, zonas de resistencia en las montañas. Desde Irán también han empezado a atacar la zona kurda de Iraq, mientras que dentro de su mismo Estado se aplica la pena de muerte a presos políticos kurdos y se mantiene en condiciones inhumanas a presas como Zeyneb Jalalian, que hace cinco días empezó una huelga de hambre para reclamar que la saquen de la cárcel donde la trasladaron y dónde fue infectada con el Covid-19.

Ésta es una revolución de las mujeres, y por ello los Estados imperialistas (Turquía, Rusia, los Estados Unidos y el resto de países de la OTAN), asesinan por acción o por omisión a las mujeres del Kurdistán. Porque tienen miedo de que esto se extienda. Tienen miedo de que hagamos dos, tres o mil Rojavas en todas partes. De que seamos conscientes de que es posible y esto nos llene de fuerza para hacer más fuertes nuestros vínculos y convertirlos en una revolución imparable.

Esta es una guerra contra las mujeres. El artefacto que el dron soltó ayer en Kobane fue lanzado contra cada una de nosotras, contra cada mujer que sabe que otro mundo es posible y que está dispuesta a defender la vida ante el fascismo.

Las mujeres de Rojava no sólo salvaron la humanidad del fascismo del Estado Islámico, también nos trajeron esperanza. Aunque esto es impagable, es hora de devolver todo lo dado. De no dejarlas solas frente a la brutalidad del Estado fascista turco. De entender que sus pasos son los nuestros y que los ataques que reciben impactan también en nosotras.

Para combatir al fascismo no hace falta venir aquí. Los Estados dónde nos encontramos, cada una de nosotras, tienen también responsabilidades sobre lo que pasa en el Oriente Medio en general, y en el Kurdistán en particular. No podemos quedarnos quietas ni calladas. Tenemos que continuar la lucha que las mujeres están impulsando aquí, porque sólo si nos defendemos desde cada pequeña trinchera de libertad vamos a parar los pies al fascismo y construiremos un mundo dónde seamos libres. Todas las mujeres del mundo. Porque defender Rojava, defender el Kurdistán, es defender la revolución mundial de las mujeres, es convertir nuestros sueños en realidad a través de la lucha, que es lo único que cómo mujeres nos llevará a la libertad.

¡Buen camino!

“Buen camino” es el lema que figuraba en las pancartas que el pueblo de Barcelona erigió en octubre de 1938 en las calles de la ciudad, para despedir a los y las brigadistas internacionales venidas a nuestra tierra para sumarse a la lucha contra el fascismo. Bajo este lema, hoy recogemos en este blog voces de internacionalistes que han decidido unirse a la revolución en Rojava, en el Noreste de Síria. Síguenos en Twitter: https://twitter.com/buencaminoblog

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/buen-...

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Blindados Dragón o cómo derrochar 2.100 millones en tiempos de crisis

25 June, 2020 - 00:00

El Ministerio de Defensa ha reactivado la adquisición de 348 vehículos de combate 8x8 Dragón. En un momento de crisis social y económica, se vuelve a apostar por la compra de unos blindados que, en el mejor de los casos, se quedarán cogiendo polvo en los hangares del ejército y, en el peor, se utilizarán para el control de la disidencia interna.

Quique Sánchez
Es investigador y técnico del Centre Delàs d'Estudis per la Pau

El Ministerio de Defensa decidía hace unos días reactivar el programa VCR 8x8 Dragón para el suministro de 348 vehículos de combate blindados para el Ejército de Tierra con un presupuesto de 2.100 millones de euros. A cargo de él estarán las compañías de armamento Santa Bárbara Sistemas, Indra, Sapa y Escribano, esta última incorporándose a última hora al consorcio, quién sabe si como compensación por sus inestimables servicios en la fabricación de respiradores durante la emergencia sanitaria del covid-19.

El Ministerio de Defensa decidía hace unos días reactivar el programa VCR 8x8 Dragón para el suministro de 348 vehículos de combate blindados para el Ejército de Tierra con un presupuesto de 2.100 millones de euros. A cargo de él estarán las compañías de armamento Santa Bárbara Sistemas, Indra, Sapa y Escribano, esta última incorporándose a última hora al consorcio, quién sabe si como compensación por sus inestimables servicios en la fabricación de respiradores durante la emergencia sanitaria del covid-19.

La justificación de esta milmillonaria compra está, desde su gestación en el 2007, en sustituir los blindados BMR de que dispone actualmente el ejército español dada su fragilidad ante ciertos ataques con artefactos explosivos, lo que ha costado la vida de varios militares en las guerras de Afganistán e Iraq. La solución para que esto no vuelva a ocurrir es, no obstante, mucho más sencilla que embarcarse en un programa para adquirir 348 vehículos nuevos: España no debe participar bajo ningún concepto en estas operaciones militares, ruinosas en términos morales y económicos, injustificables en clave política y humanitaria.

España participa siguiendo la estela de los EE UU y aliados de la OTAN, como son las guerras de Afganistán, Iraq o Libia, no llevan paz, estabilidad ni democracia a esos países (tampoco a los nuestros), sino más bien todo lo contrario. La contribución que hace España a estas misiones, simbólica en términos de efectivos y funciones, responde más a un triste intento de codearse con las grandes potencias occidentales en sus disputas geoestratégicas que a defender nuestros ‘intereses nacionales' y mucho menos aún a promover e impulsar derechos humanos y libertades. Vistas las progresivas polarización, desestabilización y militarización a las que nos abocan los liderazgos temperamentales y llenos de testosterona estilo Trump o Putin, mejor haría España en desmarcarse a tiempo de esas políticas del borde del abismo que sin duda llevarán a nuevas guerras en las que no debemos ni queremos estar.

El Ministerio de Defensa decidía hace unos días reactivar el programa VCR 8x8 Dragón para el suministro de 348 vehículos de combate blindados para el Ejército de Tierra con un presupuesto de 2.100 millones de euros. A cargo de él estarán las compañías de armamento Santa Bárbara Sistemas, Indra, Sapa y Escribano, esta última incorporándose a última hora al consorcio, quién sabe si como compensación por sus inestimables servicios en la fabricación de respiradores durante la emergencia sanitaria del covid-19.

La justificación de esta milmillonaria compra está, desde su gestación en el 2007, en sustituir los blindados BMR de que dispone actualmente el ejército español dada su fragilidad ante ciertos ataques con artefactos explosivos, lo que ha costado la vida de varios militares en las guerras de Afganistán e Iraq. La solución para que esto no vuelva a ocurrir es, no obstante, mucho más sencilla que embarcarse en un programa para adquirir 348 vehículos nuevos: España no debe participar bajo ningún concepto en estas operaciones militares, ruinosas en términos morales y económicos, injustificables en clave política y humanitaria.

Es evidente a estas alturas que las aventuras militares en las que España participa siguiendo la estela de los EE UU y aliados de la OTAN, como son las guerras de Afganistán, Iraq o Libia, no llevan paz, estabilidad ni democracia a esos países (tampoco a los nuestros), sino más bien todo lo contrario. La contribución que hace España a estas misiones, simbólica en términos de efectivos y funciones, responde más a un triste intento de codearse con las grandes potencias occidentales en sus disputas geoestratégicas que a defender nuestros ‘intereses nacionales' y mucho menos aún a promover e impulsar derechos humanos y libertades. Vistas las progresivas polarización, desestabilización y militarización a las que nos abocan los liderazgos temperamentales y llenos de testosterona estilo Trump o Putin, mejor haría España en desmarcarse a tiempo de esas políticas del borde del abismo que sin duda llevarán a nuevas guerras en las que no debemos ni queremos estar.

Para más inri, la aportación española a estas operaciones militares, pese a ser simbólica, nos cuesta más de 1.000 millones de euros al año, una partida a la que sin duda podríamos darle mejor uso en los próximos meses y años atendiendo a los sectores más perjudicados por la crisis. Hasta hace poco una gran parte del costo de estas misiones (hasta un 70%) se pagaba con cargo al Fondo de Contingencia, una estratagema bastante turbia que este año probablemente no podrán llevar a cabo en vista de que una verdadera contingencia, la pandemia del covid-19, ha azotado nuestro país. Esto supondrá inevitablemente “menos horas de vuelo, menos días de navegación y menos ejercicios en el campo”, según se lamentaba un alto mando en un artículo de El País del 14 de mayo.

Habrá también quien intente justificar la compra de estos blindados en la defensa del país frente a una eventual invasión. Este escenario es, sin duda, mucho más remoto que una pandemia o un desastre natural (siendo ambas emergencias a las que el cambio climático contribuye, por cierto), o que amenazas a la seguridad más al orden del día, como el terrorismo, los ciberataques o el crimen organizado. Ninguno de estos escenarios requiere de la utilización de los blindados VCR. Y aún en caso de que España continúe tomando parte en guerras en el exterior, la mayor parte de esos 348 blindados pasarán su vida útil aparcados en hangares, participando esporádicamente en alguna maniobra o desfile, como ocurre con la mayoría de armamentos del ejército español.

Es triste reconocerlo, pero quizás el escenario más factible en el que se les podría dar uso a estos blindados es el de la represión interna, una idea que en cualquier democracia mínimamente digna debería considerarse simplemente repugnante.

No necesitamos, por tanto, los vehículos de combate 8x8 Dragón. Del mismo modo, tampoco nos son útiles en estos momentos los cazas Eurofighter, que además están obsoletos antes de haber terminado su programa, valorado en casi 13.000 millones y para el que el anterior Gobierno de Pedro Sánchez aprobó un nuevo techo de gasto de 906 millones; ni el submarino S-80, que no flota, y al que Sánchez dio un nuevo techo de gasto de 1.772 millones; tampoco las fragatas F-110 (cinco unidades por 4.326 millones pedidas igualmente en 2018) o los 23 helicópteros Chinook (1.431 millones más aprobados por el ejecutivo socialista para completar un pedido anterior).

Estas decisiones, tomadas nada más llegar al gobierno tras la moción de censura, fueron difíciles de entender en su momento, pero aún lo son más ahora, cuando parece evidente que lo que necesitamos son más sanitarias, mejor protegidas y remuneradas, y más y mejores hospitales, centros de atención primaria y centros de investigación en salud, dotados todos ellos del personal, los recursos y el equipamiento necesarios para hacer frente a emergencias sanitarias como la del covid-19. La capacidad de sacrificio del personal sanitario y de otros servicios básicos ha evitado que esta tragedia haya sido aún mayor, pero no podemos pedirles que sigan haciendo ese esfuerzo titánico por mucho más tiempo, ni tampoco que lo vuelvan a hacer en estas condiciones en el futuro.

Pablo Iglesias, vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030, parecía ser consciente de este sinsentido al afirmar unos días después de la puesta en marcha definitiva del programa de los blindados Dragón que “no toca gastar en tanques o aviones de combate”. No obstante, el dirigente de Podemos justificaba esta compra en que un gobierno debe cumplir “con lo que firmó el anterior”.

Esto viene a decirnos que los compromisos del gobierno del que es parte con el complejo militar-industrial son inquebrantables, aun cuando esa “mínima seguridad jurídica” que Iglesias reivindica va directamente en detrimento de la verdadera seguridad de las personas, así como de los derechos sociales y la agenda 2030 que él lleva inscritos en su cartera de ministro.

La ministra de Defensa Margarita Robles respondió a las dudas de Iglesias afirmando que “hay un cierto desconocimiento” y que “muchos hablamos de cosas que no sabemos”. Hace mal en recordárnoslo, porque es sin duda el desconocimiento generalizado lo único que permite seguir adelante con este despropósito.

Si, atendiendo a todo esto, el Gobierno de España decidiera que los 2.100 millones de este Programa Especial de Armamento (PEA) cumplen un mejor papel en la sanidad pública, podría dotar de presupuesto a más de 400 hospitales como el Clínico de Barcelona durante diez años. Si igualmente decidiera que con dinero público es mejor tener a Escribano haciendo respiradores y no torretas de ametralladoras para estos blindados, con esos 2.100 millones podría fabricar más de 290.000 respiradores.

Si, tal y como anticipaba la semana pasada Pedro Sánchez en el Congreso, su gobierno preparara una nueva doctrina de Seguridad Nacional y ésta pusiera en el centro las necesidades e intereses de las personas y no los del complejo militar-industrial, sin duda procedería a cancelar los PEAs que faltan por ejecutar, especialmente los siete aprobados en su Consejo de Ministros, tomando consciencia de que los más de 13.000 millones en que están valorados y que estaremos pagando hasta 2032 suponen el presupuesto de tres años del Ministerio de Sanidad.

Si, ya como sociedad, decidiéramos que la forma de hacer frente a las emergencias globales a las que nos enfrentamos (pandemias, cambio climático, desigualdad, migraciones) es con esfuerzos basados en cuidar y proteger la vida y no en quitarla, encontraríamos que los más de 20.050 millones del gasto militar español y los 1,92 billones a nivel mundial son un buen lugar para empezar una transición y una reconstrucción hacia sociedades y economías más justas y verdes.

Habrá quien considere estos argumentos demagógicos, o quizás idealistas, pero en vista del calado de la crisis económica y social que se nos echa encima y de lo limitado de los recursos de las administraciones públicas, lo que me parece difícil de sostener y poco realista es este modelo de defensa que no proporciona la seguridad que necesitamos y que hace el caldo gordo a quienes no entienden un mundo sin guerra. Considero por tanto oportuno y necesario hacer este tipo de comparativas. Al fin y al cabo, son un cálculo sencillo del coste de oportunidad que nos supone, en general, seguir preparándonos para la guerra mientras nuestra casa está en llamas. Y de lo que significa, en particular, gastar 2.100 millones en blindados cuando lo que amenaza nuestras vidas en este momento solo puede combatirse blindando la sanidad.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/gasto...

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El caos

25 June, 2020 - 00:00

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F.T. Marinetti: "La guerra es bella"

25 June, 2020 - 00:00

En el manifiesto de F.T. Marinetti sobre la guerra colonial de Etiopía se llega a decir:

"Desde hace veintisiete años nos estamos alzando los futuristas en contra de que se considere a la guerra antiestética (...). Por ello afirmamos: la guerra es bella, porque, gracias a las máscaras de gas, al terrorífico megáfono, a los lanzallamas y a las tanquetas, funda la soberanía del hombre sobre la máquina subyugada. La guerra es bella, porque inaugura el sueño de la metalización del cuerpo humano. La guerra es bella, ya que enriquece las praderas florecidas con las ígneas orquídeas de las ametralladoras. La guerra es bella, ya que reúne en una sinfonía los tiroteos, los cañonazos, las pausas en el combate, los perfumes y olores de la descomposición. La guerra es bella, ya que crea arquitecturas nuevas, como la de los tanques, la de las escuadrillas formadas geométricamente, la de las espirales de humo en las aldeas incendiadas y muchas otras (...). ¡Poetas y artistas futuristas (...), acordaos de estos principios fundamentales de una estética de la guerra para que iluminen vuestro combate por una nueva poesía, por unas artes plásticas nuevas!" (45)

Nota 45. Citado en La Stampa, Turín.(Nota de W.B.). Benjamin está citando el manifiesto "Estetica futurista della guerra", publicado por F. T. Marinetti en la revista Stile Futurista, 13-14 (1935), p. 9, puede que reproducido en la prensa francesa [Nota del editor de "Iluminaciones"].

Texto tomado de "La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica", artículo de Walter Benjamin incluido en "Iluminaciones". Taurus, Madrid 2018.

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“Operación Ave Fénix”: La estratagema del PSOE para rescatar a la Industria de Defensa

24 June, 2020 - 00:00

Las Fuerzas Armadas son una de las instituciones más arraigadas, herméticas e intocables del Estado español. Compuesta por unos 120.000 efectivos y con un presupuesto oficial de 9.552 millones de euros (2018), su poder es de calado. En un momento donde el Estado español está sufriendo una gravísima crisis sanitaria provocada por el nuevo coronavirus que ha puesto contra las cuerdas al sistema sanitario y de cuidados, el Gobierno ha decidido “dar un empujón” a la Industria de Defensa y aumentar el número de militares. Llegados a este punto, se deberían de formular las siguientes preguntas: ¿Cuál es el gasto real de las Fuerzas Armadas? ¿Las inversiones realizadas han sido las adecuadas? ¿Necesita España tantos militares?

El pasado 20 de mayo, el Secretario de Estado de Defensa, Ángel Olivares, concedió una entrevista en la que ratificó la decisión de la Ministra de Defensa Margarita Robles de aumentar el número de militares a 127.000, algo más de 7000 contrataciones más. Además, habló del Plan “Ave Fénix”, que lo catalogó como “una panoplia de medidas dirigidas a la reactivación de la industria de Defensa, una industria muy importante para España por su papel en la economía y alto componente tecnológico”.

Por otro lado, ratificó también los compromisos existentes: “sería un sinsentido, desde mi punto de vista, que como se produjo en el 2008, en estos momentos, se produjeran recortes o anulaciones de estos programas por lo que los compromisos de gasto adquiridos [12.500 millones de euros en armas] por el ministerio de Defensa van a permanecer y espero que incluso puedan aumentarse”.

PRESUPUESTO OFICIAL Y EL GASTO REAL

En el año 2018, según los datos proporcionados por el Ministerio de Defensa, el Presupuesto Consolidado del Ministerio era de 9.552 millones de euros, registrándose así un aumento del 10,66% si lo comparamos con el presupuesto de 2017.

No obstante, deberíamos formular la siguiente pregunta: ¿es esta cifra real? ¿existe un presupuesto oculto? Según el investigador y presidente del Centro de Estudios para la Paz de Barcelona Pere Ortega, la cifra real es bastante más abultada que la que se admite oficialmente. «El Estado español se gasta anualmente 20.000 millones de euros en gasto militar, más o menos 47 millones por día», afirma Ortega. Es decir, el doble del gasto anunciado oficialmente por el Estado.

La mayoría de las partidas, según este investigador, se encuentran escondidas en otros ministerios. Uno de los importantes sería la ayuda que reciben en I+D las industrias militares para producir programas especiales de armamento. Se calcula que alrededor de 560 millones de euros salen del Ministerio de Industria para este fin. Luego se encontraría otra partida, que se podría definir como "camuflada", que sale de los fondos de contingencia para las misiones militares españolas en el exterior y que ronda cada año los 1.000 millones de euros.

A todo esto hay que añadir el gasto social, las aportaciones desde el Ministerio de Exteriores a la OTAN, a las misiones de paz de las Naciones Unidas o a programas de desarme... Por último, estarían las mutuas militares, con lo cual no estaríamos hablando del 1% del PIB, aproximadamente, sino del 1,7% del PIB en total.

La que fuera ministra de Defensa María Dolores de Cospedal, disparó el presupuesto armamentístico en 2016 para pagar la deuda de este sector. Debido a esta medida, el Estado español estará hipotecado, al menos, hasta 2031. Su antecesor, Morenés, gastó un 37% más de lo aprobado por el Congreso en 2015 y entre 2002 y 2011 el desvío fue de un 13%.

En total, 30.000 millones de euros se han destinado a los denominados Programas Especiales de Armamento (PEAs), creados en a finales de los 90 para "modernizar" los recursos del Estado. Según Moncloa, y haciendo referencia a los datos publicados en 2019, entre los Programas Especiales de Armamento destacan: el submarino S-80, el vehículo de combate sobre ruedas 8×8, el helicóptero NH-90, las fragatas F-110, los satélites HISDESAT y los aviones de combate EF-2000.

En la actualidad, el ministerio de Defensa todavía está pagando los mencionados PEAs, que se apalabraron en 1994 [las compras se iniciaron en 1997]. En 2018 se debían 23.500 millones de euros todavía. Según el calendario de pagos, este año 2020 se abonarán 1.945 millones de euros y en el año 2021 se llegará a los 2.000 millones de euros. Según Luis Gonzalo Segura, ex teniente de las Fuerzas Armadas expulsado en junio de 2015 por denunciar casos de corrupción, abusos y acoso, “con un lastre semejante, comprometerse a otros 12.500 millones de euros -fraccionados a diez años- no parece acertado, máxime si las compras realizadas en los PEAs de los años 90 fueron un desastre y los nuevos programas lanzados en la actualidad no parece que lleven mejor trayectoria”.

Entre las armas que el Gobierno decidió comprar en los años noventa por más de treinta mil millones de euros figuran: un submarino S-80, que ni flotaba ni se propulsaba ni cabía en el muelle, hasta tal punto que 2.000 millones de los 12.500 millones del nuevo ciclo armamentista servirán –se supone– para enmendar este disparate; el avión A400M, que no puede aerotransportar el carro de combate que se compró porque este pesa más (unas 70 toneladas) que la carga que puede aerotransportar (menos de 40) y que, además, muestra problemas para el lanzamiento de paracaidistas y carga y para el repostaje en vuelo; el EF-2000 o Eurofighter, un caza de combate que ha generado una gran tasa de siniestralidad, con cuatro muertos y cinco aparatos perdidos, y del que se guardaban en 2016 en un hangar de Albacete doce unidades por cuestiones fiscales; el carro de combate Leopard, del que 150 unidades terminaron almacenadas porque no se podía pagar el combustible; o el helicóptero NH-90, del que llegó a haber tres unidades almacenadas en 2016 porque la unidad del Ejército de Tierra que las solicitó no tenía tripulación ni personal para el mantenimiento. Total, un desastre - Luis Gonzalo Segura

Según Segura, el segundo semestre de 2018, el ministerio de Defensa se comprometió a gastar hasta 12.500 millones de euros en la adquisición o modernización de armamento. Principalmente: compra de 999 blindados 8×8 (3.836 millones de euros) y 5 fragatas F-110 (4.325 millones de euros); actualización de los cazas EF-2000 o los helicópteros Chinook (800 millones) y 2.000 millones de euros para intentar “reflotar” el submarino S-80, famoso por no flotar, no propulsarse y no caber en el muelle.

Esta misma semana, el Ministerio de Defensa decidía reanudar el programa VCR 8x8 Dragón mediante el cual se suministrarían 348 vehículos de combate blindados para el Ejército de Tierra, con un presupuesto de 2.100 millones de euros. A cargo de él estarán las compañías de armamento Santa Bárbara Sistemas, Indra, Sapa y Escribano. Dichos vehículos o bien se quedarán cogiendo polvo en los hangares del ejército y, en el peor, se utilizarán para el control de la disidencia interna.

El ex teniente afirma que el Estado español no necesita este tipo de armamento ya que “son para conflicto de alta intensidad” y los escenarios bélicos en los que se ha empleado España hasta la fecha son conflictos asimétricos. “Por tanto, podrían ahorrase en un porcentaje muy importante los más de 8.000 millones de euros en blindados y fragatas”, afirma Segura.

Por ejemplo, si en lugar de comprar los 8x8 se compraran vehículos RG-31, se podrían comprar 1.000 unidades por poco más de 600 millones de euros; y con el número y modelo de embarcaciones existentes en la Armada difícilmente se puede justificar la comprar de más de una fragata F-110, lo que supondría 900 millones de euros. Es decir, se podrían gastar 1.500 millones de euros en lugar de 8.161 millones y reducir en más de 6.500 millones de euros el gasto y ello solo en estos dos programas. Incluso si se optara por una adquisición extra de 100 vehículos 8x8, tan solo se añadirían 400 millones de euros. Es decir, se ahorrarían sí o sí más de 6.000 millones de euros. Una cantidad que equivale a dos años de salario mínimo vital – Luis Gonzalo Segura

Segura denuncia también la estrecha relación existente entre los mandos militares y la industria armamentística:

Funcionamos como si tuviéramos una lista de la compra diseñada para favorecer a la industria militar, no a las necesidades del país. Hay una relación muy estrecha entre mandos militares y la industria armamentística que se termina de cerrar de dos formas. En primer lugar, la compra de armas. Compramos armas que no necesitamos y para escenarios que no van a ocurrir, entre otras cosas, porque no las podemos pagar. En segundo término, permitimos que se produzcan ventas de armas que son ilegales y que vulneran las leyes. Un caso lo tuvimos en Defex. Esta empresa estaba dirigida por dos militares lo que facilitaba que en las ventas que realizaban en el extranjero la comisión interministerial diera el visto bueno a ventas que no cumplían con la ley - Luis Gonzalo Segura

¿El gasto militar es gasto social?

En esta ocasión, uno de los argumentos utilizados por la ministra de Defensa para justificar este nuevo “disparate” se basa en los puestos de trabajo que genera la industria armamentística. “El gasto militar es gasto social” llegó a afirmar Margarita Robles. Pero el ex teniente Segura no opina los mismo:

Exactamente, el ministerio de Defensa aseguró que el programa 8x8 generaría 650 puestos de trabajo directos y otros 1.000 indirectos. Esto es, 3836 millones de euros para 1.650 puestos de trabajo si tenemos en cuenta el plan global o 2.100 millones de euros para 1.650 puestos de trabajo si solo tenemos en cuenta la primera fase del programa. Hablamos, pues, en el mejor de los casos, de 0,78 puestos de trabajo por millón de euros invertidos armas –en el peor de los casos, menos de 0,5 puestos de trabajo–, cuando Sanidad, Educación, Construcción o Dependencia generan por cada millón de euros invertido entre 15 y 40 puestos de trabajo. Hasta ochenta veces más. No, el gasto militar no es gasto social, obviamente, y tampoco favorece el empleo, hay inversiones mucho más efectivas para generar empleo – Luis Gonzalo Segura

Muy probablemente, con el aumento del número de militares habrá que elevar las inversiones en Defensa, además de las necesidades de armamento que se generarán, y con los 12.500 millones de euros que el Gobierno piensa gastar en armas, el ministerio de Defensa elevará su deuda, superando así, según el ex teniente Segura, los 30.000 millones de euros.

En contrapartida, un total de 13 comunidades autónomas han confirmado que no renovarán el contrato de 39.000 sanitarios después de diciembre, incluso muchos de estos contratos no están siendo renovados a pesar de las promesas políticas.

Según el ex teniente Segura, en una situación de estas características, “tener más militares tiene una relación directa con tener menos sanitarios”. Según los datos de 2017, España dispone de 2.56 militares por cada 1.000 habitantes. En el caso de aumentar el número de militares tal y como pretende el ejecutivo socialista, España se situaría en 2,69 militares por cada 1.000 habitantes.

Con el número de militares actuales, España se encuentra en el puesto 16º de los 27 países que componen la Agencia Europea para la Defensa, lo que puede parecer un puesto retrasado. No obstante, países como Alemania o Reino Unido tienen menos militares por cada 1.000 habitantes que España, 2.13 y 2.25 por cada 1.000 militares respectivamente, aunque Portugal, Francia o Italia se encuentran por encima de España con 3.18, 3.10 y 3 militares, respectivamente, por cada 1000 habitantes.

No obstante, la tendencia se encuentra a la baja en numerosos países. Italia redujo un 44% de sus efectivos de 2005 a 2017; Francia, un 40%; y Portugal, un 30%; Polonia, un 29%; Alemania, un 27% y Grecia, un 23%. España es el único de todos los países europeos con más de 100.000 militares que no redujo de manera drástica su número de militares entre 2005 y 2017, no solo eso, sino que incluso poseía más efectivos en 2017 que en 2005, aunque durante la crisis se redujo el número total de efectivos.

Con los datos existentes, en el caso de aumentar el número de militares en España y mantenerse la disminución en el resto de los países, en un corto período de tiempo nuestro país se situará entre los diez países de la Agencia Europea para la Defensa con mayor número de militares por cada 1.000 militares. Una situación que solo vendría a confirmar la tendencia existente en los últimos quince años: España ha pasado del puesto séptimo en 2005 en cuanto al número absoluto de militares al quinto lugar en 2020, superando a Grecia y Polonia, y con el aumento se situaría muy cerca de Reino Unido, que cuenta con un 50% más de población, e incluso, en el caso de continuar la disminución de efectivos militares en las Fuerzas Armadas británicas podría incluso situarse por encima y alcanzar el cuarto lugar en cuanto a efectivos militares totales – Luis Gonzalo Segura

Si analizamos los datos publicados en 2019 por el Gobierno español en cuanto a la situación sanitaria de Europa en el año 2017, el mismo y el último año que, según el ex teniente Segura, existen datos en la Agencia Europea para la Defensa, se puede concluir que los índices de España son de los más bajos:

España es la undécima en cuanto a médicos por cada 1.000 habitantes con 3,9; la vigésimo segunda en cuanto a enfermeras por cada 1.000 habitantes con 5,7; y la vigésimo quinta en cuanto a camas de hospital por cada 1.000 habitantes con 3. Con respecto a la media de los países que conforman la Agencia Europea para la Defensa, se encuentra ligeramente por encima de la media en cuanto a médicos (3,9 por 3,68), pero muy por debajo en cuanto a enfermeras (5,7 por 7,91) y camas hospitalarias (3 por 5) – Luis Gonzalo Segura

La contratación de los 39.000 sanitarios que no serán renovados por 13 comunidades autónomas supondría un aumento de 0.82 sanitarios por cada 1.000 habitantes, repartidos entre médicos y enfermeras, lo que todavía nos dejaría muy lejos de los países con mejores tasas de médicos y enfermeras por cada 1.000 habitantes.

España se sitúa en la actualidad con un total de 9,6 médicos y enfermeras por cada 1.000 habitantes y con el personal contratado durante la pandemia, pero no renovado, se situaría con un total de 10,42, lo que permitiría ascender hasta el puesto decimosexto, justo detrás de Portugal, pero muy lejos de los puestos cabeceros, en los que el personal sanitario se sitúa entre 14 y 17 médicos y enfermeras por cada 1.000 habitantes – Luis Gonzalo Segura

La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 es una de las más graves que se ha registrado a nivel mundial después de la Segunda Guerra Mundial. A día de hoy, más de 27.000 personas han perdido la vida en el Estado español, más de 150.000 se han curado y el número de total de infectados supera los 244.000. Sin lugar a dudas, el Estado ha sido uno de los más golpeados por el nuevo coronavirus a nivel mundial.

Según los expertos, es muy probable que se registre otra ola, puede que aún más devastadora. Mientras que, por desgracia, el número de infectados ha comenzado a aumentar, la normalidad se ha instaurado a lo largo y ancho del país. Una segunda ola, sin la adecuada gestión, puede tener un efecto devastador tanto en la vida de las personas como en la economía.

La primera ola ha puesto contra las cuerdas a la sanidad española y al sistema de cuidados, entre otros. Muchos sanitarios y trabajadores han sufrido lo inimaginable por no disponer de los recursos materiales necesarios, y en algunos casos, no se ha podido ofrecer la atención necesaria a las personas afectadas por la misma falta de recursos.

En este contexto donde un virus mortal sigue campando a sus anchas por el territorio español y no hay a la vista ningún conflicto de carácter militar, ¿no sería más adecuado invertir más en sanidad y en cuidados y dejar de lado los planes expansionistas que solo benefician al complejo industrial militar? La vida y la salud de miles de personas está en juego.

Fuente con enlaces: https://www.eulixe.com/articulo/rep...

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Sarangolleros en el Filet de Fora

24 June, 2020 - 00:00

A través de unos jirones de niebla, que bañan las fronteras de la melancolía de otras épocas, el aire empieza a vibrar por aquellos lugares charqueados o brillantes de sol. Donde el tiempo parece haberse detenido un poco, más que por una exhalación, por unas horas. Aspiramos la chispa del olvidado camino de ese vago día, y perdiéndonos en los más significativos detalles, rasgamos el silencioso manto que envuelve las tertulias, los encuentros, los almuerzos y las partidas de "los sarangolleros".

Pero a estos personajes no se les puede buscar, se les encuentra, aterrizando en el "Filet de fora". Esto es en un almacén que vendía licores al por mayor y al detall, llamado "La fabriqueta", famosa entre sus muchas cosas, por sus partidas de "sarangollo". A la par que la tienda de Farfa, en el "Filet de dins", en el Raval y cerca del "Hort des portes encarnaes".

Estos lugares salpicados de serenidad, palpitaban con el encanto de las mejillas rezongonas dedicadas al uso exclusivo del "guiño y la falsá", característica singular de este atractivo juego.

Llegándonos a la "Fabriqueta" veremos con simpatía, que ausentes de mesas, estos personajes tomaban los "bocois" de las bebidas y puestos de pie, servían para estos juegos y otros menesteres, como "els armosars, tertulies, aperitíus, parlar de la Casera, de lo que habien matat, del Neso - un perro que era todo un cromo, pero que solo se quedaba en eso-.

El aire se convertía en un soplo ardiente, cuando tenían lugar las reñidas competiciones entre "ravalencs y planeros", y cómo no, también entre "vileros".
Y recordando aromas de Illice vivarachero, que no se nos quede en el tintero el bar de Mateuet front el cuartel vell, y otros desaparecidos.

En estas partidas tan bullangueras se arremolinaban todas las características levantinas, a través de los rostros corrían y golpeaban el aire. Las palabras en voz alta, los golpes sobre la mesa para afianzar un "envit" o una "falsá".

La chispa del juego se trasmitía por entre los pliegues sinuosos de la mirada... y el ganar una de estas partidas fue siempre un lío para quien tenía que pagar. Entre seis jugadores se apostaban, unos vino, otros vermouth o nugolet que costaba la escalofriante cifra de 0,35 céntimos o a lo sumo 2,10 ptas, que éso ya era apostar. Aunque por el ardor que envolvía la partida, parecía que se jugaban la finca de "Casaprim".

Y entre las fulminantes miradas que tenían que estar atentas, tanto a los compañeros como a los contrincantes, se abría un camino de frases características y significativas, entre ellas como:

¡Eres un pascual!
¡No sabs ni tíndreles!
¡Pos ya me dirás tú!
¿Pero es que estás sego?
¿Pero com dones ara de a sinc?
Y "de volta borum", allí se armaba un tiberi, y cuando tiraban un rey... ¡Ahí va ese calamandurio!"

En fin, algo que si no nos ocupamos de ello, está destinado al olvido, que es la anestesia de la desaparición.

Cerca y lejos no tienen sentido en el tiempo, se llega donde se quiere a través del recuerdo. Aunque la distancia sea inconmensurable, podemos contemplar esas chispas en los picarescos ojos de los jugadores "sarangolleros", sentarnos junto a ellos en los "bocois", hablar de la caza y al lado nuestro el perro Neso. Lanzar un reto con sentido de apuesta, para tomarnos un agradecido vino, vermouth o núgol a costa de los que pierden la partida y a la salud de las prometedoras, ardientes y distraidas jugadas del día siguiente.

Con un lento caminar, dejamos de nuevo nuestras silenciosas pisadas, por esos pasos que ya hicieron camino, y ésta vez con aires de distraídos e inocentes juegos sobre "bocois" de madera. Alrededor de nuestros mayores, que traen esa semblanza de sencillo compañerismo hacía nosotros. Y nosotros desalentamos un encanto frágil, por esos juegos maquinales que se apoderan cada vez con más ardor ambicioso, de las horas tenues en nuestros espacios y en nuestros presentes.

Aquellos, encontrados sin buscarles, porque allí estaban y allí siguen. Algo sencillamente alborotados, esperando nuestra llegada en el "Filet de fora" o en el "Filet de dins"... para salpicarnos las sienes de sereno ardor, de "guiños y falsaes". De miradas acariciadoras impulsadas en única dirección, para arrastrarnos tras la plenitud de sus magnitudes.

27 de Febrero 1984

(Este artículo se publicó originalmente en el semanario BV o Baix Vinalopó. Actualmente lo puedes encontrar en el libro ELCHE ANTIGUO “Historias y costumbres” de Berta Carreres en Amazon).

Fuente: https://www.facebook.com/photo.php?...

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Lucía Lijtmaer: "Ofendiditos. Sobre la criminalización de la protesta"

23 June, 2020 - 00:00

Idioma original: castellano
Año de publicación: 2019
Valoración: lectura obligada

Había un crío en mi clase de primaria (D.R.) que practicaba el conflicto indiscriminado como otros practicaban dando patadas a un balón. Una vez me llamó gilipollas sin venir a cuento y cuando yo le respondí «eso lo será tu madre», la que me lió fue de antología. Y es que —mucha atención—, el titular que acabó trascendiendo era que yo había insultado a su madre. Pero sé muy bien que si yo, con mis tiernos once años, hubiera sido capaz de darle una respuesta más madura, en plan: «no me faltes al respeto, D.R.», entonces el titular habría sido que yo me había ofendido por nada.

Al final la cosa no fue más allá porque (1) mi historial de conducta en el colegio era intachable, (2) el de D.R. no lo era tanto y sobretodo, (3) estábamos en los 80. Pero que la anécdota permaneciera en mi memoria poco tiene que ver con que D.R. fuera bajito, bocazas y mezquino, si no con las turbias convicciones que subyacían en su manera de proceder:

La legitimidad de los actos no reside en el QUÉ si no en el QUIÉN.
Los que se rebelan a QUIÉN, o bien están linchándole —o a su madre, en este caso— (turba linchadora-censuradora) o bien están ejerciendo la queja y el lloriqueo sistemático (ofendiditos).

Y como lo personal es político y además estoy convencida de que la microestructura del conflicto en el espacio cotidiano es un reflejo de las grandes estrategias de poder a través de las cuales se nos manipula a escala global, no me sorprendería en absoluto ver cualquier día a D.R. ejerciendo de Fiero Analista (*) en una de esas vergonzosas tertulias televisivas de media mañana.

Resumen resumido: los medios informativos y las redes sociales están totalmente impregnados de un nuevo léxico que pone el foco de la polémica en cuestiones hasta ahora impensables. Linchamiento, puritanismo, políticamente correcto, libertad de expresión, caza de brujas, ofendiditos… palabras todas ellas al servicio de la deslegitimación (y criminalización) de uno de nuestros derechos fundamentales que es el de la protesta.

Lo cierto es que si yo leí Ofendiditos, sobre la criminalización de la protesta fue por su autora: Lucía Lijtmaer. Esta periodista, presentadora y cómica feminista posee una mirada inteligente y reveladora que es un faro de lucidez en medio de la bruma rancia y testosterónica. No hay más que echarle un vistazo al late night que presenta junto a Isabel Calderón —Deforme Semanal— para darse cuenta de que ahí se produce algo realmente genuino, refrescante y necesario. Y es que Lucía Lijtmaer pertenece a ese tipo de ensayistas a los que trabajar en el medio audiovisual (generalmente, internet) y la familiaridad con las redes sociales, incrementa su capacidad para tomarle adecuadamente el pulso a las cuestiones de calado con más incidencia en nuestra actualidad.

En Ofendiditos, Lucía Lijtmaer indaga en el origen y la evolución de todas esas palabras y dogmas que monopolizan el debate para poner en evidencia lo artificioso y maniqueo del significado que hoy se les otorga; en algunos casos, el diametralmente opuesto. También destapa las incoherencias y las trampas —algunas muy poco sofisticadas— en las que se ha incurrido sin pudor para confeccionar este sistema global y orquestado. Ilustra sus hallazgos con ejemplos actuales de fuera y dentro de nuestro país. Y de ese modo desactiva, desde el razonamiento y los hechos documentados, todos esos artefactos construidos como cualquier otro lema de marketing. Porque al final eso es lo que es.

«(…) lo aberrante de una anécdota histórica puede servir para determinar que un discurso es hegemónico en vez de anecdótico»

Lucía Lijtmaer anuncia su tesis en el prólogo, la desarrolla en los cuatro capítulos centrales y concluye con un epílogo. Y es en el prólogo y el epílogo donde se permite expresar abiertamente su postura mientras que en los capítulos prima un afán por exponer los hechos de un modo más aséptico. Por otra parte, Ofendiditos es un ensayo de pequeño formato en coherencia con la colección Nuevos Cuadernos Anagrama, que ofrece lo que yo llamaría «píldoras para la reflexión», algo de entrada muy interesante aunque debo aclarar que desconozco la calidad y el interés del resto de títulos. En ese marco, Ofendiditos resulta muy remarcable aunque tengo la sensación de que las limitaciones del formato le pasa cierta factura. En algunos pasajes centrales, los datos y los conceptos se concatenan con demasiada premura como para que un lector ajeno al contexto y al léxico pueda seguir el hilo del discurso sin tener que releer varias veces el mismo párrafo, y lo aséptico del tono que mencionaba antes, no juega a favor en este caso.

Es evidente que sobre el tema de la manipulación del lenguaje a través de los medios para criminalizar el derecho a la protesta, hay mucho más que decir de lo que aquí se dice, pero de ahí lo de «píldora para la reflexión». Ofendiditos es un ensayo que abre las puertas a los grandes conceptos y a partir de ahí cada uno puede construirse su propia opinión y hacerse su propio camino. Y de ahí lo de lectura obligada. Ofendiditos es de los pocos libros que sé seguro que voy a revisitar regularmente porque sé que cada vez va a aportarme algo nuevo.

(*) El epílogo tiene como subtítulo: «El lamento del Fiero Analista»

Fuente: https://unlibroaldia.blogspot.com/2...

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Diego El Cigala: «El flamenco es noches y juerga, no se aprende en el sofá de casa haciendo zapping»

23 June, 2020 - 00:00

Israel Viana

«¿Cómo estamos? Aquí el Cigala, Cigala a Israel, Israel al Cigala… Jajajaja. ¡Aquí el Cigala llamando a Houston! ¡Houston! ¿Estás por ahí?». Diego Ramón Jiménez Salazar (Madrid, 1968) bromea él solo durante unos segundos nada más descolgar, como si no hubiera nadie al otro lado del teléfono. Uno acaba dudando de si se ha cortado la comunicación entre su residencia de Punta Cana, en República Dominicana, y el madrileño barrio de Lavapiés, a literalmente veinte metros de la casa donde nació el cantaor hace 51 años. «¡Anda mi vieja! ¿Vives en mi barrio?», pregunta animado, pero insiste: «¿Houston? ¿Houston?».

Parece contento, como si toda su infancia hubiera regresado de golpe. Ya no hay quien le pare: «Yo vivía en Provisiones, 12». La casa todavía sigue en pie. Es pequeña, unifamiliar, de color rojo y está rodeada de edificios más altos, al lado de donde hoy se encuentra la Asociación de Inmigrantes Senegaleses de España. Desde fuera parece que la hayan dividido en habitaciones para alquilarlas a precios desorbitados. Ya no es el barrio en el que el Diego jugaba al fútbol. «Mi primer hijo nació en Mesón de Paredes, 57. Todavía estoy bien de la azotea, ¿eh?», continúa, y enumera las calles adyacentes como si deseara estar aquí y no a ocho mil kilómetros de distancia. Volver al tablao de Casa Patas o al Candela, donde se corrió sus primeras juergas junto a Camarón, Enrique Morente, Tomatito o Rafael Riqueni.

¿Sabe que Casa Patas cerró para siempre hace una semana por el coronavirus?

¿En serio? ¡Joder, qué fuerte! Madre mía... ¿Por el «coronabichos» ese? Pues va a ser difícil que el Patas abra otra vez.

Guardará muchos recuerdos de allí...

Sí, claro, allí empecé a cantar. Con 12 años gané el concurso Gente joven de TVE y un certamen de Getafe con una bulería. En esa época cantaba muchas letras de Camarón, pero fue en el Patas donde me hicieron artista revelación la primera vez, y empecé a cantar allí mucho. Fue donde me solté la coleta en solitario a mediados de los 80.

¿Su tío, el gran Rafael Farina, guiaba su formación?

¡Qué va! Mi tío Rafael era un genio. Yo le admiraba mucho y a él le gustaba como cantaba yo. Me decía, «loquito, cántame por bulerías», pero lo cierto es que siempre estaba viajando. A mí me marcó mi madre, Aurora. Eran 11 hermanos, incluido Farina, y ella era la que cantaba bien por bulerías, fandangos y coplas. ¡Te quitaba el sentido!

Su padre, José, cantaba con Camarón en Torres Bermejas a pesar de ser un aficionado. Y luego arrastraba a su chiquillo por todas esas calles cerca del Rastro hasta Los Canasteros, el famoso tablao de Manolo Caracol, para acabar muchas noches de juerga en su propia casa rodeado de grandes figuras. «Niño, ven pa'cá, canta una cosita», insistían, aunque él no quisiera. Faltaban todavía muchos años para que llegaran los premios Grammy y sus incursiones en el son cubano y el guaguancó de la mano de Bebo Valdés, con aquel «Lágrimas negras» (Calle 54-BMG, 2003) que despachó millón y medio de discos cuando las ventas caían en picado.

Su camino parecía escrito antes incluso de que la familia de cantaores Losada le apodara «El Cigala» en su primera gira por Japón. Solo tenía 15 años y tuvo que falsificar la firma de sus padres y hacerles creer que iba a Londres. El disgusto que les dio al llamarles desde Tokio no impidió que volviera a engañarles con otro supuesto viaje a Italia, cuando en realidad iba a Irak con otra compañía, justo tres días antes de que estallara la primera guerra del Golfo. «Iba con Antonio Canales, ¡imagínate! Llegamos y empezaron las bombas. Nos quitaron los pasaportes y no pudimos salir en 15 días, con el toque de queda y los tanques. Actuamos en un teatro donde, a menos de un kilómetro, cayó una bomba. Oímos un ruido aterrador que destruyó un colegio de monjas. Cuando salimos, vimos a niños chiquitos de tres, cuatro y seis años en bolsas. Una carnicería. [...]. Vinimos muy tocados. Tocadísimos. Yo, con depresión», contó en 2007, en una entrevista con el escritor venezolano Leonardo Padrón.

Su primer disco, «Undebel», lo grabó en 1998 con la colaboración de Tomatito y el apoyo de 18 Chulos, el sello de Santiago Segura, Pablo Carbonell y compañía. Bebo Valdés apareció tres años después para cambiarle la vida. Tocó en su tercer álbum, «Corren tiempos de alegría» (BMG, 2001), con el que obtuvo su primera nominación a los Grammy. Era el inicio del asalto a la cumbre del flamenco que le ha reportado, hasta el día de hoy, seis Discos de Platino, la selección de «Lágrimas negras» como el mejor disco del año para «The New York Times» y el cartel de todo vendido en los mejores teatros de París, Tokio, Londres, Nueva York, La Habana, Buenos Aires y México D.F.

Y por el camino, mucho sufrimiento y demasiada diversión, según reconoció a Padrón: «Llegas a creer que te comes el mundo cantando con sustancias psicotrópicas que no te llevan a ningún lado. Yo tuve mis más y mis menos con ellas. Puedes tontear una etapa, pero, gracias a Dios, reflexioné cuando tuve a mi primer hijo: “Dios mío, ¿dónde voy?” [...]. Cuando nos metemos en esos mundos artificiales, salir cuesta. Yo lo conseguí gracias a la música, mi mujer y mis hijos. Me retiré a una montaña como un ermitaño y nadie me vio en tres años».

¿Le molesta arrastrar esa fama de juerguista?

Es que el flamenco también es juerga, y tiene sus noches. Y en ellas, por cierto, se aprende mucho. Como no se aprende flamenco es en el sofá de casa haciendo zapping. Tienes que estar en esas fiestas, alternando, tomando una copita, tocando y cantando. En esas fiestas vives cosas que jamás te ocurren en un escenario o en un estudio de grabación, ¿entiendes?

Sí, entiendo...

Se trata de ver las cosas que Dios bendito te pone delante, porque cuando hay tanto arte como el que yo he visto en esas fiestas, lo mejor es rendirse y dejarse llevar. Cuando estás en un cuarto con Curro Romero, por ejemplo, o con genios de la música latinoamericana como Bebo, Cachao, Tata Güines, José Luis Quintana «Changuito»… ¡Cuidado! Y si te hablo de los flamencos con los que estuve de fiesta… ¡Madre mía! Yo he vivido el último resquicio de la mejor etapa del cante. Era una maravilla llegar al Candela y encontrarte a tantos genios.

La fama no es un mito, pues.

Hombre, creo que exageran un poco, pero... ¿tú podrías cantar haciendo zapping?

Yo, ni en la ducha ni en el Candela sobrio.

¿Y leyendo libros?

Yo, de ninguna manera

Por eso yo, con todos mis respetos, les diría a todos esos flamencólogos o «flamencólicos» que se dejan llevar por los libros, que el flamenco hay que vivirlo. Hay que estar ahí, porque en esas fiestas yo he escuchado a grandes cantaores cantar muy, pero que muy bien.

¿Así conoció a Camarón?

Sí, aunque no tuvimos esa gran amistad que me hubiera gustado. Ojalá me hubiera pillado hoy, habríamos sido uña y carne. Estuve con él un par de veces. Recuerdo perfectamente la primera en el Candela. Entró con una gabardina, un gorro y unas gafas, atravesó el bar, bajó a la cueva y se sentó solo en una esquina. Supongo que quería pasar desapercibido. Entonces llegaron Riqueni, Morente, Juan Verdú, José Manuel Gamboa, Miguel Espí, Gerardo Núñez… ¡Madre mía de mi corazón! Estábamos todos cuando Morente se acercó y nos dijo: «No le agobieis, hombre, que se va a levantar y se va a ir». Abajo hacía mucho calor y, al final, se quedó en camisa, cogió la guitarra y se puso a tocar y a cantar. Me quedé loco, petrificado. Fue una noche mágica.

Hace poco recordaba precisamente Riqueni en ABC Cultural esas noches en el Candela. Decía que había veinte estuches de guitarra en el suelo.

No solo veinte estuches. Llegabas cualquier día y, ¡cuidado!, estaban ahí Miguel el Rubio, Ramón El Portugués, el Indio Gitano… Toda la élite del flamenco cantando sin ningún tipo de presunción ni competitividad. Hoy me resultaría difícil ver toda esa armonía y ese arte reunidos en un bar.

¿Qué aprendió de Camarón que no aprendiera de otros cantaores?

Todo. Su educación, su manera de estar en el escenario, su humildad y su gran conocimiento de este arte. Podía cantar una sardana y le sonaba bien. «La Tarara» [canción de origen sefardí recuperada por Lorca en 1931] que grabó en la La leyenda del tiempo no le suena bien a ningún otro [El Cigala lo intenta con las dos primeras estrofas y acaba riéndose]. ¿Ves? Solo le sonaba bien a él. Lo de José es como el refrán: «Del cochino, hasta los andares». Pues él, igual. Era una fuente de alegría continua. No hay día que le escuche y no aprenda algo.

Como él, usted también miró más allá del flamenco. ¿Dónde surgió su pasión por la música latinoamericana?

Creo que en Los Canasteros o el Corral de la Morería, donde cantaoras como Adela La Chaqueta o Dolores de Córdoba cantaban por bulerías letras del folclore mexicano como «soy ese vicio de tu piel, que ya no puedes desprender, soy lo prohibido». O esa de José Alfredo Jiménez: «Vámonos donde nadie nos juzgue». Y la verdad es que lo hacían genial.

¿Es cierto que llevaba años pensando en el disco que acaba de publicar, «Cigala canta a México» (Sony, 2020)?

Sí. Amparo, mi compañera, que en paz descanse, y yo lo habíamos soñado muchas veces desde nuestros primeros viajes a México hace veinte años. Gabo [Gabriel García Márquez], al que conocíamos y con el que nos reíamos mucho, siempre me decía: «A ti, los boleros y las rancheras te deben quedar maravillosamente bien». También me lo decía Chavela, pero yo les tenía demasiado respeto a los grandes del género y me negaba, hasta que Dios puso en mi camino a don Vicente Fernández, que insistió. Yo he querido sacarlo del contexto clásico para que suene diferente, pero sin perder la frescura de México.

Cuando le sugiero a El Cigala que en las últimas canciones parece cantarle todavía a Amparo, se produce un silencio de varios segundos. Lo rompo refiriéndome a Cenizas y él arranca a cantar con la primera estrofa del tema: «Después de taaaanto soportar la pena de sentir tu olvido». El cantaor nunca ha ocultado que su anterior pareja y representante durante 25 años ha estado presente en su música desde que murió de cáncer en 2015. No importa que rehiciera su vida en 2016 con Quina, su nuevo amor, una jerezana madre de su tercer y cuarto hijo. «Amparo está en este disco y en todos los que haga el resto de mi vida. Era la que mejor me conocía y mejor entendía mi arte», aclara.

Cuando le diagnosticaron la enfermedad, esta decidió ocultárselo a la familia para no alarmarles. Durante seis meses se trató con discreción en Miami, hasta que el cantaor comenzó a sospechar y tuvo que revelarle la mala noticia. El 18 de agosto de 2015, solo tres meses después de arrasar en su debut en el Carnegie Hall de Nueva York, Amparo fallecía en Punta Cana, residencia de la pareja desde hacía dos años. Pocas horas después, destrozado, El Cigala aterrizaba en Los Ángeles y se dirigía directamente al Hollywood Bowl para romperse por dentro cantando, en el mismo escenario donde triunfaron los Beatles, Frank Sinatra, The Doors, Oasis, Elton John o Pink Floyd.

¿Cómo pudo hacerlo?

No lo sé, me salió así. Ella también había luchado por ese concierto y en los días previos me dijo: «Pase lo que pase, tienes que cantar allí». No tengo una respuesta, la verdad, fue muy difícil, estábamos todos rotos. Yo apenas podía cantar. Fue la decisión más difícil de mi vida. Creo que Jesús de Nazaret me llevó de la mano hasta el escenario para tener ese consuelo imposible. Recuerdo que el camerino era un caos, desolador.

¿Cómo conoció a Amparo?

La conocí en el bar de Antón Jiménez, uno de mis primeros guitarristas. Yo iba muchas tardes a cantar y a tomarme mis chupitos. Y ella, que era una gran aficionada al flamenco, también. Un día me dijo: «Me gusta como cantas». Y poco después me comentó que iba a ir con una amiga a un concierto de Paco de Lucía en el Teatro Monumental, en la plaza de Antón Martín. Yo no tenía entrada, pero fui, y, al llegar, se la quité a su amiga sin que se diera cuenta y agarré de la mano a Amparo para entrar con ella. ¡Qué fuerte, dejé a la pobre tirada! [risas]. Jacinta, te pido perdón... Pero nosotros pasamos 25 maravillosos años juntos.

¿Cree que el público del Hollywood Bowl se enteró de lo que sufría por dentro?

No, y tampoco dije nada. No tenía fuerzas para decirlo. La imagen que tuve en la cabeza durante el concierto fue la de mis hijos despidiéndose de su madre con mucho dolor. Y la de acercarme yo a Amparo, darle un beso en la frente, que alguien me llevara directo al aeropuerto desde el cementerio, entrar en el avión y volar diez horas. Cuando aterricé, un coche me llevó directamente a cantar.

¿Cómo fue el concierto?

Cuando salí a cantar, sentí su presencia allí. Creo que fue uno de los conciertos más bonitos de mi vida. Después de estar todo el vuelo llorando, salí al escenario y la voz se abrió.

¿La razón de que ambos se mudaran a la República Dominicana fue la crisis?

Yo ya era conocido en España y tenía un público increíble allí, pero quise tener el centro de operaciones aquí porque actuaba mucho en América. Pero sí, en parte fue la crisis, es verdad. La gente estaba más parada que una foto, no había mucha actividad musical ni conciertos. ¡Mira cómo está ahora otra vez!

¿Cómo vive en Punta Cana las broncas políticas de España en medio de la pandemia?

Con impotencia, mucha impotencia. Los políticos hablan y hablan y nunca solucionan nada. Se dedican a sacar que si un golpe de Estado por aquí y otro por allá. Que si censurando las redes sociales… Me parece vergonzoso que los españoles tengan que salir a la calle a protestar con caceroladas y que estén pasando este confinamiento con tanta fatiga y desigualdad. ¡Por favor, que dimitan ya estos políticos!

Muchas gracias, Diego. Esperamos verle…

¡Qué se vaaaayan!

Esperamos verle pronto presentar este disco en España.

A ver si Dios quiere, porque en julio había previsto una gira por allí. A ver si estos políticos se ponen de acuerdo y abren la fase 4... ¡Aquí llamando a Houston! Tenemos muchas ganas de cantar, señores. ¡Un abrazo!

ABC

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Hort de Felip

23 June, 2020 - 00:00
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La crisis de nuestras vidas (IV). Un mundo virtual

22 June, 2020 - 00:00

8. Hacia una sociedad cibernética

Como vengo diciendo en los anteriores epígrafes, la crisis del coronavirus ha abierto las puertas a un escenario de importantes cambios de tipo social y político. Quizá el que me parece más preocupante de todos es el serio avance de la virtualidad como forma de relacionalidad y como articulación de múltiples dimensiones sociales. La penetración de la tecnología comunicativa virtual, desde luego, no es algo propio y novedoso de la crisis del covid, pero ésta ha supuesto una situación en la que relacionarse a distancia ha pasado a ser necesidad, obligación en ciertos casos, lo que ha significado un formidable impulso a este tipo de dinámicas, las cuales son de una sola dirección. Es decir, en estas cosas solo hay avances, nunca retornos. Y ahora se ha dado un gran paso.

Podemos pensar, por ejemplo, en esas recomendaciones insistentes de trasladar el trabajo al propio domicilio. El teletrabajo ha llegado para quedarse. Se frotan las manos los empresarios imaginando enormes posibilidades de abaratar costes en su empresa. También más de un trabajador de la Administración, calculando cómo concentrar sus tareas en el menor espacio de tiempo posible. No hay ni qué decir, imagino, la mengua de calidad (y de humanidad) que, de esta forma, sufre cada servicio, cada prestación. Me parece muy triste, también por ejemplo, cómo se está normalizando que los niños y jóvenes reciban su educación reglada a través de teléfonos, ordenadores e impresoras; hologramas, no tardando demasiado. Si el proceso educativo legal es susceptible de recibir multitud de críticas, alguna cosa buena tenía, y entre ellas estaba lo bien que a los menores les venía socializarse y pasar mucho tiempo de su semana entre sus "iguales". En el plano puramente didáctico y pedagógico, además, resulta evidente la desventaja de perder el cara a cara entre persona educadora y educando. Puestos a recorrer este camino, ¿qué impide que sean inteligencias artificiales quienes diseñen los procesos curriculares, impartan por internet las materias, fijen las tareas a realizar y se hagan cargo de la evaluación?

Al tiempo que se desarrollan estrategias para trasladar puestos de trabajo al domicilio de los asalariados, se anima (1) a los usuarios de los servicios y a los compradores de los productos a no moverse de sus casas para atender sus necesidades y deseos. Grandes gigantes como Amazon y similares se acaban de encontrar, gracias a esta crisis, con una autopista perfectamente asfaltada para barrer toda competencia y hacerse los dueños de toda actividad comercial. Todo lo que tenga que ver con tienda de barrio, pequeño comercio o producto de proximidad (2) lo tiene crudo para poder subsistir en el nuevo escenario que se abre. Y no son solo las empresas del capitalismo neoliberal; los propios gobiernos de cada estado, y sus diversas administraciones subordinadas, también empujan para que sus administrados se relacionen exclusivamente "on line" con la maquinaria burocrática. Tal trasvase de prestación de servicios hacia la dimensión cibernética, como decía con respecto de la educación, abre aún más el camino a la sustitución del personal humano por automatismos informáticos. Puestos a hacer la gestión por teléfono o internet, ¿qué más da que quien presta el servicio sea un operario o un ordenador suficientemente capacitado para resolver la gestión? Para muestra un botón, los diseñadores de las grandes multinacionales informáticas no paran de crear nuevas "apps", que permiten resolver desde el móvil la cuestión más impensable hasta no hace tanto. Por no hablar de la irrupción de la comunicación 5G, la cual ofrece un inusitado soporte tecnológico a todos estos desarrollos y otros que están por venir.

El propio dinero en metálico tiende a desaparecer, merced al impulso de las entidades financieras y los propios gobiernos, siendo sustituido por transacciones cibernéticas, las cuales tiene toda la pinta que serán obligatorias (ya lo son a partir de ciertas cantidades) más pronto que tarde. Ambos agentes se benefician con este cambio: los poderes políticos, merced a ello, ven mejoradas sus herramientas de cibervigilancia de la población (la trazabilidad, lo llaman) y control fiscalizador de la pequeña economía, mientras que los bancos se aseguran de que toda transacción pase por ellos, al tiempo que crean un espacio virtual para sus negocios, una suerte de alcabala ineludible, en forma de posibles comisiones a imponer a cada movimiento. Obviamente, esta evolución, además de, como digo, profundizar en un mayor control social, también, por múltiples razones, constituye una carga de profundidad contra la microempresa, el pequeño comercio, quienes trabajan por su cuenta, los pequeños productores, etc., dejando despejado el camino a los grandes gigantes monopolistas.

En la parte más interpersonal, el confinamiento de esta pandemia ha supuesto la irrupción de otro hábito masivo que también ha venido para quedarse: la videoconferencia. En realidad, el traslado de la dimensión relacional social e interpersonal hacia internet, mediante las llamadas redes sociales y diferentes aplicaciones de los teléfonos móviles, era un proceso iniciado hace ya bastante tiempo, que avanzaba en todas partes a velocidad elevada y siempre creciente. De hecho, más allá de lo que se conoce como "adicción a internet", se diagnostica ya entre personas jóvenes (y no tan jóvenes) de diferentes países un trastorno psicológico consistente en la fobia a la relación personal fuera de la virtualidad; la incapacidad, en definitiva (o pereza), tras un largo aprendizaje y ejercicio de comunicación cibernética, de enfrentarse al mundo real. El confinamiento, como digo, ha acentuado notablemente la tendencia y ha sido herramienta pedagógica para la proliferación de la comunicación mediante pantallas, incluso entre capas sociales (niños, ancianos, personas sin estudios...) que hace unos meses ni se imaginaban que llegarían a emplear este medio a la hora de comunicarse con sus seres queridos. La videoconferencia, además, viene como anillo al dedo a la tendencia a trasladar las actividades comerciales, burocráticas y laborales al propio domicilio de la que hablábamos arriba. No solo eso: grupos de amigos, asociaciones y hasta grupos políticos se van animando crecientemente al reemplazo de sus reuniones físicas por (cómodos) encuentros virtuales.

Sustituir el encuentro físico por la relación mediatizada por pantallas es una acción que merece todo tipo de reflexiones de tipo psicológico y sociológico y yo opino que apunta a un futuro distópico. No cabe olvidar que, si bien, la dimensión virtual, cuando es empleada como espacio comunicativo por seres humanos concretos y reales, a causa de ello, no está completamente despojada de "realidad", tampoco constituye una realidad plena. En no pocas ocasiones es el escenario perfecto para la impostura, la ocultación, la falsedad, la apariencia; es decir, la no realidad. En este tipo de relacionalidad en la que el cuerpo no está presente, los sentimientos y emociones tampoco pueden discurrir por un cauce natural y verdadero. Hago un llamamiento a no "normalizar", a no acostumbrarnos a lo que deberíamos tener claro que es una anomalía, un empobrecimiento, una minusvalía social. No nos sustituyamos a nosotras mismas, con nuestra piel, el timbre de nuestra voz, la humedad de nuestras pupilas, la relación con el espacio que ocupamos... por una suerte de avatar parlante.

Y, más allá de esta cuestión interpersonal, en el ámbito social y político, cabe interpretar que, si tal como venían las cosas, recuperar formas populares y asamblearias -autogestionarias- de articular la vida en sociedad, aspirar a un tipo de convivencialidad que pudiera recibir la etiqueta de "comunitaria", era tarea harto difícil, en estas nuevas circunstancias se vuelve poco menos que imposible.

Continuará (aunque ya estamos acabando).

Notas

1-Se anima es un decir. Durante el periodo de confinamiento buena parte de estas acciones, más que recomendadas han sido de carácter obligatorio. Ello, es obvio, desarrolla costumbres, nuevos hábitos y patrones de conducta en la sociedad.

2-Hecho que, también es obvio, va a profundizar en la generación de una huella ecológica considerable. Sin hablar de otras variables de tipo psicológico, sociológico o político.

Ver también:

La crisis de nuestras vidas (I)

La crisis de nuestras vidas (II). Vivir y morir

La crisis de nuestras vidas (III). Todos a la cárcel

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“La situación de las mujeres afganas necesita una revolución”

22 June, 2020 - 00:00

Por José Ángel Sánchez Rocamora, Eleuterio Gabón

Fundada en 1977, la organización RAWA ha sobrevivido a la invasión rusa, a los gobiernos talibanes y a la invasión estadounidense. Su integrante, Lida Mahmooda, trabaja por los derechos de las mujeres desde la clandestinidad, en un Afganistán atravesado por el auge del Estado Islámico.

Lida Mahmooda, activista y feminista afgana, perseguida por los talibanes en su país, se encuentra actualmente en la clandestinidad. Es miembro de RAWA, la organización defensora de derechos humanos más antigua de Afganistán. Una organización que trabaja por la justicia social, la paz y en contra de las violaciones de los derechos humanos, particularmente de los derechos de las mujeres afganas. Fundada en 1977, ha sobrevivido a la invasión rusa, a los gobiernos talibanes y a la invasión estadounidense. Actualmente sigue en activo.

Afganistán es un país roto desde que a comienzos de siglo y tras los atentados del 11 de septiembre, se fijara en él toda la atención internacional en la llamada guerra contra el terrorismo. Tras la invasión estadounidense en la que miles de personas inocentes perdieron la vida, la guerra se asentó en el país, aunque ya fuera de los focos mediáticos. EEUU ha mantenido su presencia en Afganistán, mientras el enfrentamiento entre talibanes y nuevos grupos yihadistas ha seguido cobrándose vidas entre la población civil. El pasado mes de marzo, con la participación de Estados Unidos, se firmó un acuerdo de paz que ya ha sido violado varias veces por los talibanes.

¿Cuáles son los intereses que los estadounidenses han tenido durante esta guerra interna?

Los intereses estadounidenses en Afganistán son varios. Por un lado, el país tiene una posición estratégica en Asia, ya que está situado en el centro del continente. A día de hoy EEUU tiene nueve bases militares en Afganistán que por su posición permitirían alcanzar países como China, Rusia, India, Siria o Pakistán. Por otro lado, están los intereses económicos. Hasta la fecha, Afganistán es el mayor productor de opio del mundo, el noventa por ciento del opio que se produce en el mundo es afgano. Aparte de opio, el país cuenta con un recurso natural muy valioso, el litio.

El papel de EE.UU. en la reconstrucción del país después de la invasión y la guerra ha sido determinante en Afganistán.

Han utilizado su poder para colocar gobiernos títeres que favorezcan sus intereses. Además han generado mucha división entre la población y numerosos conflictos religiosos que antes no existían. De este modo pudieron justificar la necesidad de una intervención supuestamente democrática en la política de Afganistán.

¿Podríamos decir que esto responde a una estrategia del divide y vencerás?

Sí, por supuesto, uno de los objetivos de EEUU era crear división. Afganistán es un país multiétnico, provocaron el conflicto religioso entre diferentes corrientes del Islam que antes podían convivir sin problemas. Esto tenía un objetivo concreto, que la gente de Afganistán viese como su enemigo a otra etnia, a otro grupo religioso y no se diera cuenta de que el verdadero enemigo del país son los EE.UU.

Otro tema de conflicto ha sido la creación de grupos paramilitares. Se trata de yihadistas que antes lucharon contra la presencia de la Unión Soviética y ahora luchan contra los talibanes. Combaten con armamento estadounidense, lo que lleva a pensar que cumplen un papel claro para los intereses de EEUU. Este conflicto ha provocado que muchas personas inocentes que no tenían nada que ver con los talibanes y que tampoco participaron en el conflicto, hayan muerto a manos de estos grupos paramilitares.Además dichos grupos paramilitares pensamos que siguen el modelo establecido en otros paises por parte de EEUU, como es el caso de Colombia, armando grupos criminales al margén de la ley con el fin de proteger sus intereses.

Actualmente ¿qué control real tienen sobre el país el gobierno afgano por un lado y los talibanes por otro?

Se puede decir que el control de los talibanes está en las áreas más remotas del país. Aunque la cifra oficial es que están controlando el 10% del territorio, es evidente que la cifra real es mucho más alta, por otro lado el gobierno afgano a penas tiene control sobre el país.

El pasado mes de marzo se presentó ante la opinión internacional un acuerdo de paz para Afganistán ¿qué opinión te merece este acuerdo y hasta qué punto puede suponer un reparto del control del país entre el gobierno proestadounidense y los talibanes?

En realidad no es un acuerdo de paz, sino efectivamente, un alto al fuego entre los paramilitares yihadistas y los talibanes. El interés principal de EEUU con este acuerdo ha sido rebajar el conflicto con los talibanes y permitir así promocionar la formación del Estado Islámico que está creciendo a una velocidad increíble dentro del país. Parece claro que ya van a superar en número a los talibanes y cómo este hecho forma parte del juego que interesa a los EE.UU y a sus propios intereses económicos y geostratégicos en la región.

¿Cómo se ha dado este auge del Estado Islámico en detrimento de los talibanes dentro de Afganistán?

El Estado Islámico está atrayendo a los islamistas más conservadores del país. Por su parte los talibanes, a pesar de tener ahora su puesto en la política oficial de Afganistán, creo que van a perder poco a poco su poder, ya no son tan importantes como el Estado Islámico. Esta nueva situación se produjo a raíz de que un grupo de comandantes de los más conservadores entre los talibanes, se pasaron a las filas del Estado Islámico donde fueron muy bien recibidos. Se creó fama de que los talibanes eran “blanditos”, incapaces de confrontar a los EE.UU. Hay que decir que, dentro del marco internacional, los talibanes son propensos a colaborar con China y Rusia, mientras que el Estado Islámico es más cercano a los EE.UU.

Retomando el Acuerdo de Paz, ¿existe alguna alusión a algún tipo de tribunal penal por crímenes de guerra o respecto a las vulneraciones de derechos humanos durante el conflicto?

No, en realidad no hay nada de esto, no se menciona ningún tipo de justicia o reparación de ninguna clase. Menos aún se habla de crímenes de guerra o de un tribunal penal. Tampoco se mencionan los derechos humanos. Lo único que se menciona es el cese del fuego entre los paramilitares y los talibanes y la liberación de los presos talibanes de las cárceles de Afganistán y Guantánamo.

Antes has hablado del opio como uno de los principales intereses que puede tener Estados Unidos en Afganistán. Cuando hablamos del cultivo del opio generalmente se piensa en el narcotráfico de heroína, pero el opio también puede destinarse al comercio con multinacionales y farmacéuticas que fabrican morfina u otro tipo de medicamentos.
En este sentido se han hecho varias intentos de llegar a acuerdos de este tipo pero resulta más beneficioso la venta ilegal de este producto. Actualmente, ésta es la principal fuente de riqueza del país, lo que convierte a la economía de Afganistán, la oficial, la del Estado, en una economía mafiosa.

¿Cómo afecta a la población del país este negocio de tráfico y producción a nivel de adicciones?

Destruye muchas vidas, hay un millón de afganos que consumen opio o heroína, hablamos de un porcentaje muy alto, un 10% de la población del país. Este negocio también genera desigualdad. El 54% de la población está en una situación de profunda pobreza. El dinero del opio sale del país, no se queda en la población. Ahora es muy notable, ya que con la situación de pandemia y la cuarentena, nadie puede recibir ningún tipo de apoyo económico estatal porque oficialmente el gobierno no dispone del dinero. Todas las ganancias que el Estado obtiene de este negocio van directamente a las mafias, no llegan nunca a la población.

Por lo que has contado, se puede entender que los EE.UU obtiene beneficios con este comercio internacional de heroína.

Después de la invasión, EEUU fomentó la creación de un ministerio contra la producción del opio pero en realidad este ministerio se convirtió en la principal mafia de control para la producción de este producto. Se han hecho campañas en las que se televisaban quemas de granjas ilegales de opio para hacer propaganda de una supuesta lucha contra el narcotráfico. Pero se demostró que en realidad se destruían cultivos particulares de personas que no querían colaborar con la mafia. Nunca han tocado ninguno de los cultivos de las mafias.

Una de las banderas que se esgrimieron para justificar la invasión de Afganistán en el año 2001 fue la de la liberación de sus mujeres, ¿cuál es la situación las mujeres afganas casi veinte años después?

Las mujeres han sufrido más violencia que el resto de la población durante el conflicto armado. Pero independientemente del conflicto, existe la violencia de género en general; violencia sexual, doméstica, psicológica… Cabe destacar el negocio de trata que hay en el país, las mujeres cuestan muy baratas, la vida de una mujer no vale nada.

Por otro lado también podemos decir que las mujeres son víctimas del silencio, no pueden tomar ninguna decisión, siempre depende de los hombres, su voz no cuenta. Las mujeres en Afganistán a través de la cultura y de la presión de la familia aprenden a callarse y no pueden compartir sus experiencias y sus problemas con los demás porque esto resulta inaceptable para mayoría de la población, que, en general, tampoco está interesada en los derechos de las mujeres.

En este sentido, ¿puedes explicar cómo funciona RAWA, la organización a la que perteneces?

RAWA es la Asociación Revolucionaria de Mujeres de Afganistán, fue fundada en 1977 por Meena Keshwar Kamal, que fue asesinada por sus ideas políticas en 1987. RAWA es una asociación política y clandestina, que lucha por los derechos de las mujeres con estrategias políticas y sociales. Nosotras pensamos que los culpables de esta situación son por un lado los ocupantes extranjeros y por otro lado los fundamentalistas afganos. Mejorar la situación de las mujeres en mi país no pasa por reformas, se necesita una revolución.

Trabajamos en las áreas más remotas del país realizando apoyo económico a las mujeres que cultivan la tierra y no tienen recursos. Generalmente son mujeres analfabetas, por eso las organizamos para que se alfabeticen y darles una herramienta para poder conocer sus derechos y luchar por ellos. Al trabajar de forma clandestina, presentamos como proyectos de otras asociaciones de mujeres, los que en realidad provienen de RAWA . A veces ni siquiera las mujeres que trabajan en estos proyectos, saben que dependen de RAWA, se trata de una estrategia de infiltración en otras organizaciones sociales u ONG.

Por lo que estás contando, estáis realizando un trabajo de infiltración.

Parte de nuestro trabajo es en diferentes partidos políticos promoviendo nuestras ideas. Tratamos de influir en los partidos más democráticos, dentro de lo que se pueden ver en Afganistán, como por ejemplo el Partido de Solidaridad y otros partidos. A veces saben que colaboran con nosotras, otras veces no. Es muy importante trabajar con ellos, aunque a veces no estemos de acuerdo con sus discursos políticos, porque por lo menos tenemos el derecho de tener voz ahí.

Hay una gran cantidad de mujeres que a pesar de todo siguen luchando y levantando su voz, hablando en los medios de comunicación cuando tienen la posibilidad o incluso creando los medios de comunicación si no existen. Nosotras trabajamos con muchos medios, en redes sociales, tenemos nuestra página en facebook, donde recibimos mensajes y propuestas. También realizamos nuestra propia revista, “Mensaje de Mujeres”, que imprimimos y repartimos entre las mujeres en todo el país para que sepan que la lucha de las mujeres existe, conozcan en qué consiste y qué pueden aportar.

Como has explicado RAWA trabaja desde la paz pero dada la situación de violencia en el país, ¿os habéis llegado a plantear otros escenarios en un futuro?

Nuestra resistencia es no violenta, pero nunca descartamos la posibilidad de, en un futuro, si hubiese la necesidad, pasar a las armas. A veces pensamos que todo nos empuja a ello, que no nos queda otra. Cuando tu enemigo son los EEUU que tienen armas y las utilizan contra ti y los talibanes, que también tienen y emplean armas. No tenemos miedo y llegado el caso, acudiríamos a las armas si fuera necesario.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/afgan...

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Objeción fiscal en el trabajo IV

21 June, 2020 - 00:00

Campaña de Objeción Fiscal al Gasto Militar del Grup Antimilitarista Tortuga.

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Izquierda y Derecha (no existen)

21 June, 2020 - 00:00

La orientación política es una compleja respuesta del individuo al trabajo incompleto de la evolución. La tribu es una respuesta de nuestra especie a su propia vulnerabilidad.
Ambos instintos nos ayudaron a sobrevivir, pero ahora un montón de canallas ambiciosos los utilizan para hacerse del poder.

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