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Actualizado: hace 7 min 34 seg

Els insubmisos somien societats insubmises?

2 March, 2019 - 00:00

Avui fa 30 anys vuit joves van declarar-se insubmisos al jutjat militar de Barcelona. Es tractava d'una presentació simultània de 57 insubmisos arreu de l'Estat. A principi de març, el jutge militar va enviar-ne tres a la Model en presó preventiva; considerava que eren un perill públic, a pesar que s'havien lliurat i feien públic i notori el seu delicte. Justament, eren un perill públic per iniciar una campanya de desobediència civil. Yon Sànchez, Josep Maria Moragriega i Carlos Hinojosa van publicar a El País el 8 de març del 1989 l'article “Desde de la cárcel: insumisión”: “Saben, igual que nosotros, que el servicio militar obligatorio está en crisis, que la gran mayoría de jóvenes y la población en general tiene una opinión contraria al mismo. A pesar de ello siguen empeñados en que se mantenga el servicio militar obligatorio y se respete la Ley de Objeción. Pero para conseguirlo sólo les queda el recurso represivo. No obstante, la represión no es signo de fortaleza sino de debilidad. La practican los que no pueden convencer de otra forma“.

La campanya de desobediència civil que van engegar amb l'empenta del moviment antimilitarista, anticapitalista i llibertari va ser reeixida. S'estima que, al llarg de deu anys, 50.000 joves es van fer insubmisos a l'Estat, 15.000 a Catalunya. En aquest temps, l'Estat va canviar les lleis fins a quatre vegades per tombar l'estratègia de la insubmissió. Els jutges civils van rebre la patata calenta i responien de manera diversa. Al final, només vuit insubmisos catalans van complir condemna a la presó. Entre ells, Pere Comellas, que va complir-la a la Model el 1995.

Avui, en Pere, en Yon, en Josep Maria, en Carlos i molts altres insubmisos tornarem a la Model. Però lliurement. Commemorarem la insubmissió amb un acte polític i musical. Ens preguntarem: en què va consistir l'èxit de la campanya d'insubmissió? El desembre del 2001, l'Estat espanyol suspenia el servei militar obligatori. Però, sobretot, el triomf va ser sobre la percepció social majoritària, que és l'objectiu de tota desobediència civil: produir un canvi de mentalitat en la societat i propiciar un canvi legislatiu.

L'Estat va fracassar en voler fer passar els insubmisos per joves passotes. Era indubtable el seu compromís: assumien el risc personal que suposa la desobediència civil per transgredir la llei. La seva actitud i la presó deslegitimaven el servei militar obligatori i la llei d'objecció de consciècia. La mili posava els joves en un entorn d'una ètica molt qüestionable, on imperava l'abús —sovint casos de novatades acabaven amb greus i fatals conseqüències. L'exèrcit és antieducatiu, l'obediència cega xoca amb una societat que s'obre a la democràcia, i en l'exèrcit espanyol hi preexisteixen ideals feixistes.

El PSOE va intentar rentar la cara a l'exèrcit i no se'n va sortir. La insubmissió va generar un problema gros. El 1993, l'Estat tenia entre 3.500 i 4.500 insubmisos. Com a afirmava la revista Ajoblanco: “Si s'engarjolessin tots els insubmisos, aquests formarien el 10 % de la població reclusa espanyola.” La imatge de l'insubmís va anar guanyant terreny a l'opinió pública, més amb la participació d'Espanya el 1991 a la Guerra del Golf. A partir d'aquí, el sistema de poder, polític, judicial i mediàtic, intenta disminuir-ne l'impacte (mereix un capítol a part el paper galdós de la premsa durant la Guerra del Golf, que queda reflectit a Las mentiras de una guerra. Desinformación y censura en el conflicto del Golfo). Fins i tot, partits polítics d'esquerra, com IC, hi adopten un distanciament estratègic. La repressió és molt selectiva, s'acaba amb la presó preventiva i la majoria de condemnes no impliquen presó.

Al final d'aquest recorregut hi ha la suspensió del servei militar. I l'emergència d'un sentiment antimilitarista generalitzat que respon amb grans manifestacions contra la segona guerra d'invasió de l'Iraq el 2003. La insubmissió ha reeixit sobretot perquè la majoria de la societat ha perdut la por. Els insubmisos somiàvem amb societats insubmises. La realitat és que el lliure raonament davant el poder hipnòtic de la raó d'Estat ha guanyat terreny. La capacitat d'insubordinació de la gent l'1 d'octubre del 2017 a Catalunya n'és un bon exemple. Al cap i a la fi, milers de persones van desobeir el manament del Tribunal Superior de Justícia de desocupar els centres de votació. Allò va ser una expressió massiva de desobediència civil. No era ciència ficció somiar una societat insubmisa.

Font: https://www.media.cat/2019/02/20/in...

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2 March, 2019 - 00:00

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Balas y guerras

1 March, 2019 - 00:00

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Un día cualquiera de una vida afortunada

1 March, 2019 - 00:00

Te vas arrastrando, lentamente, a través de los días. Intentando desgastarte lo mínimo posible en un trabajo que, tal vez, algún día te gustó pero que ya no recuerdas la última vez que te ilusionó, que regresaste satisfecho al hogar.
Reservas la energía para los tuyos, para lo tuyo, para vivir eso que consideras tu vida.

¡Tienes suerte!, dicen muchas voces a tu alrededor, muchas de ellas son voces amigas y, sin embargo, en tu cabeza no suenan para nada amistosas. Incluso, a veces, te parece entrever un tono de reproche.

¿Suerte? Sin pronunciar la palabra, tu rostro es lo que da a entender porque enseguida esas voces sienten la necesidad de explicártelo. Tienes trabajo, casa, familia… (sí, en ese orden suelen reiterarlo) Tienes una nómina, suelen concluir a modo de sentencia, por si todavía no te habías dado cuenta de que eres poco menos que la encarnación de dios en la Tierra. Poco les importa lo que esa suerte supone para tu salud mental, para la física, para la convivencial… Al fin y al cabo, tienes ingresos y eso es lo que importa, eso es lo que te permite ser alguien.
Ni siquiera tratas de rebatir nada, demasiadas veces has intentado explicar que la vida debería ser otra cosa, debería regirse por otros criterios. Que ser afortunado sería poder disfrutar viendo crecer a tu hijo, aprendiendo con él en lugar de tener que conformarte con verle un rato al día cuando ya no te quedan apenas fuerzas para seguir adelante. Que ser afortunado sería seguir construyendo y caminando nuevas vías junto a tu pareja en lugar de estar pendientes del siguiente pago, del siguiente percance que te dinamite la economía familiar. Que ser afortunado sería desarrollar tus ideas, tus ilusiones, tus inquietudes, tus anhelos en lugar de sucumbir al ritmo frenético de consumo inútil en el que vivimos.

Pero todo esto te lo guardas para unos pocos, cada vez menos, y prefieres aceptar tu supuesta suerte y encerrarte en ella con la íntima esperanza de que algún día todo cambie y vire a tu favor por mucho que seas totalmente consciente de que los vientos no soplen a tu favor.

Eso sí, te queda el exabrupto, la maledicencia y las benditas redes sociales para volcar toda la frustración que esa vida tuya tan afortunada te produce.

Fuente: https://quebrantandoelsilencio.blog...

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El último impostor: El libro que Alfonso Guerra preferiría que no leyeras

1 March, 2019 - 00:00

Animales de compañía

CARLOS PRIETO

Semana gloriosa para los amantes de la nostalgia en España: han vuelto las guerras culturales de la era Zapatero, las broncas autonómicas, las bullas folclóricas entre el PSOE y el PP. No es raro, por tanto, que el personaje de la semana haya sido Alfonso Guerra, convertido en sofisticado dirigente que abandona su retiro espiritual para salvar a España del desastre en un último servicio a la patria (y ya de paso, vender su último libro: 'La España en la que creo').

Si la semana en que Pablo Casado llamó "felón" a Pedro Sánchez ha sido principalmente un espectáculo teatral, el revival de Alfonso Guerra es sobre todo una impostura: resulta fascinante ver cómo Guerra ha logrado vender otra vez la misma burra que lleva vendiendo cuarenta años: a sí mismo. Porque no hablamos de política, no, sino de individuos. Bienvenidos a la tragicómica historia del pícaro sevillano que logró que todo el mundo le tomara por un estadista...

Hacerle casito

Insistimos: todo esto no tiene nada que ver con la política. Porque lo importante aquí no es que Guerra haya pasado de azote retórico de la derecha a mascota conservadora, tampoco es relevante lo que piense sobre Cataluña, sobre la Constitución o sobre Pedro Sánchez, todo eso es secundario en este artículo, porque quizá lo que Guerra ha tratado de decirnos de verdad en las 200 entrevistas que ha dado esta semana es lo siguiente: "HACERME CASITO".

De hecho, lo más relevante dicho esta semana sobre Alfonso Guerra ha pasado desapercibido. Al menos lo más relevante si lo que nos interesa no es la propaganda sino el personaje. "Alfonso Guerra tenía un punto: su esencia íntima de pícaro sevillano. De repente, contra toda la evidencia, te juraba que jamás quiso ser político: 'prefería la docencia'. Según se calentaba, ay, se atribuía todo, desde el nacimiento del rock andaluz a la caída del muro de Berlín", aseguró en Twitter el crítico musical Diego Manrique.

Es muy probable que Alfonso Guerra se hubiera salido con la suya —pasar a la historia como un intelectual y un estadista en lugar de como el pícaro sevillano que probablemente es— si no se hubiera cruzado en su camino con el escritor Jorge Semprún, con el que protagonizó un espectacular duelo de folclóricas en los últimos años del felipismo.

El guerrismo es un populismo de izquierdas que oculta una práctica autoritaria y sin principios pero que suministra puestos y prebendas.

Biografía acelerada de Semprún. Años 40: se afilia al PCE en Francia. Participa en la Resistencia. Detención, tortura y deportación al campo de concentración de Buchenwald. Años 50: Actividades comunistas clandestinas en España bajo el alias de Federico Sánchez. Años 60: Santiago Carrillo le purga del Comité Central del PCE por diferencias ideológicas. Años 80: Felipe González le nombra ministro de Cultura.

22 de julio de 1988, Alfonso Guerra, vicepresidente del Gobierno, reacciona así al nombramiento de Semprún como ministro:

Periodista: ¿Ha pensado que Jorge Semprún podría, dentro de unos años, escribir sobre las interioridades del Gobierno, como hizo tras su expulsión del PC?

Alfonso Guerra: Me encantaría que alguien pudiera escribir sobre esta etapa del Gobierno socialista con la honradez literaria y humana con que escribió Semprún aquella 'Autobiografía de Federico Sánchez'. Creo que sería un gran servicio que se haría a la sociedad española".

En efecto, en 'Autobiografía de Federico Sánchez', Semprún había ajustado cuentas con Carrillo por su expulsión del PCE. Lo que no sabía entonces Guerra era que él iba a ser el siguiente en pasar por la trituradora de Semprún…

He aquí el chiste: Semprún sobrevivió a los campos de concentración nazis y a las purgas estalinistas, pero no a Guerra.

Ministro de Cultura entre julio de 1988 y marzo de 1991, Semprún no acabó el mandato: en parte porque le cogió el gusto a pisar charcos (sus enfrentamientos con el sindicalismo, con Pilar Miró y con el cine español fueron estrepitosos; Semprún era más de carácter volcánico que de mano izquierda) y en parte porque el guerrismo no le podía soportar: en pleno escándalo Juan Guerra —cuando el hermano del vicepresidente del Gobierno montó un simpático chiringuito a costa del erario público— Semprún salió en televisión para decir que la cosa olía peor que mal: "Lo que era intolerable, pues, había contestado yo a Mercedes Milá, era la conjunción de los tres elementos fácticos: hermano del vicepresidente, ocupación de un despacho oficial, enriquecimiento espectacular probablemente ilícito. Pero los guerristas nunca me perdonaron ese crimen de lesa majestad familiar. Para ellos, las acusaciones contra Juan Guerra eran calumniosas, dependían únicamente de una conspiración política de los medios de comunicación contra la izquierda en el poder. Cualquier otro punto de vista era considerado como una traición", cuenta Semprún en el libro. El caso es que los ministros guerristas dejaron de dirigirle la palabra y la situación se hizo insoportable.

He aquí el chiste: Semprún sobrevivió a los campos de concentración nazis y a las purgas estalinistas, pero no a Alfonso Guerra. El enfrentamiento entre ambos, de hecho, acabó en destrucción mutua asegurada (con los dos fuera del Gobierno por este y otros motivos).

'Federico Sánchez se despide de ustedes' se vendió como una crónica del paso de Semprún por el ministerio, pero en realidad era un ajuste de cuentas despiadado contra Alfonso Guerra. Un libro con mucha mala hostia. En el modo despectivo con el que Semprún trata a Guerra hay una parte de arrogancia de tinte aristocrático —Semprún no venía de cualquier familia— y otra parte de estupor del intelectual pata negra que se topa con un pícaro con ínfulas (la figura del intelectual de palo es un clásico en España, país con una tradición intelectual tan precaria que algunos tratan a Pérez Reverte como si fuera Foucault).

A tortas

Semprún describe así al "aparato guerrista" en el libro: "Un discurso populista de izquierdas permitía adornar y ocultar una práctica autoritaria y clientelar, desprovista de principios estratégicos y éticos, pero suministradora de puestos y de prebendas".

Pero más que describir al guerrismo, lo que hace Semprún es una valoración clínica del individuo Alfonso Guerra, al que ve como un niño caprichoso con ambición de poder y oculto tras una máscara. Su tesis de fondo es que Guerra es un impostor. Un hombre que se ha trabajado a fondo un personaje en beneficio propio. "La idea que Guerra quería dar de sí mismo en las innumerables entrevistas, a veces largas, prolijas, que concedía regularmente a los medios de comunicación, siempre me ha parecido insoportable. Llena de suficiencia, de megalomanía, de intelectualismo kitsch, de donjuanismo andaluz de la más vulgar especie (¡aquellas páginas consagradas a describir sus noches dedicadas a hacer el amor y a escuchar a Mahler!). Era demasiado fácil —tan fácil que yo era propenso a desconfiar; aquella máscara que Guerra había escogido mostrar, aquella persona que hacía el papel de ser, me parecían tan ficticias, tan impersonales, que sin duda escondían una verdad oscura, tal vez patética, tal vez sencillamente insignificante—, era demasiado fácil, pues, deducir y descifrar una fragilidad esencial, una exageración infantil, una falta evidente de madurez psíquica, en todo caso", escribe Semprún.

Guerra estaba lleno de suficiencia, de megalomanía, de intelectualismo kitsch, de donjuanismo andaluz de la más vulgar especie.

La representación de Guerra tenía, según Semprún, el siguiente horario: 24 horas al día/7 días a la semana. No bajaba la guardia nunca, menos aún en el Consejo de Ministros de los viernes, donde interpretaba al estadista cultureta de un modo especialmente histriónico. "La escenificación que hacía Alfonso Guerra de su aparición y de su apariencia comportaba igualmente una sabia utilización del attrezzo: papeles y libros, particularmente. De la cartera que le acompañaba siempre, extraía algún voluminoso dossier, cuyas páginas estudiaba y anotaba sin dejarse distraer por las charlas que le rodeaban. De esa manera demostraba lo contrario de lo que sin duda deseaba probar, subrayando así los rasgos de infantilismo de su carácter. La antesala del Consejo era, en efecto, el lugar menos apropiado para trabajar con documentos importantes. Si estos tenían algo que ver con la reunión que iba a dar comienzo, era evidentemente demasiado tarde para estudiarlos. Si no tenían nada que ver, ningún carácter urgente, cualquier otra ocasión de tomar conocimiento de ellos hubiera sido más oportuna. Lo que estaba claro es que Alfonso Guerra se dedicaba a representar: hacía el papel de un hombre de Estado estudioso y severo. Tenía esa pose. Confundía en suma el Consejo de Ministros con alguna de las compañías de teatro universitario que había dirigido en su loca juventud. Pero no utilizaba solo documentos a guisa de accesorios para sus escenificaciones del viernes por la mañana. También libros. Incluso cuando hacía como si estudiara algún dossier, Guerra colocaba ostensiblemente en el brazo de la butaca un libro abierto y vuelto al revés, de manera que pudiera leerse el título".

Semprún realiza, en definitiva, un perfil de "la personalidad compleja, bastante novelesca, de Alfonso Guerra" porque "se puede ser políticamente nefasto y sin embargo novelesco", y concluye con un diagnóstico entre freudiano y lacaniano: "La vanidad infantil y desenfrenada de Guerra, la desmesura de su megalomanía, los constantes retoques, neuróticos, que añade a su historia familiar —atribuyéndose, por ejemplo, éxitos escolares y títulos universitarios que nunca obtuvo— solo se explican por una patética veleidad de borrar o de compensar los efectos de algún antiguo dolor: alguna herida narcisista. En el plano estrictamente político, esto se traduce en el hecho de que Guerra habrá sido un hombre de resentimiento: sin duda es su manera de imaginarse, con escapismo infantil, ser de izquierdas".

Guerra ha escenificado su papel de antifranquista: no hizo casi nada en la oposición al franquismo y se presentó como heredero suyo.

Ya en su salsa, Semprún lleva más lejos la argumentación, y traza una analogía entre la "herida narcisista" de Guerra y el borrón y cuenta nueva de la Transición. Atentos: "Todos estos defectos privados han contribuido a forjar la estatura pública de Guerra. La Transición habrá sido un periodo de amnesia colectiva, espontánea o deliberada, henchida de mala conciencia tanto como de positiva y lúcida voluntad de reconciliación. En este periodo de silencio y de olvido del pasado, Guerra ha escenificado su papel de heredero del antifranquismo. Él, que no habrá hecho casi nada en la oposición al franquismo —o que lo habrá hecho en un periodo en que los riesgos eran ya mínimos—, se ha presentado como heredero de los combatientes. De los vencidos, de los oprimidos, de los desheredados: de los descamisados, en suma, para utilizar la palabra que él mismo pidió prestada a la demagogia populista del peronismo. En la derecha, dentro de la mala conciencia generalizada, el discurso guerrista impresionaba porque remitía a sus representantes parlamentarios a sus orígenes nefandos. Era un discurso que irritaba, pero que instrumentalmente resultaba eficaz: producía rencores, sin duda, pero también dóciles silencios. En la izquierda, en la masa profunda de los militantes que aprobaban la política de la Transición, y que lo hacían masivamente en el secreto de las urnas, la retórica guerrista reconfortaba, removía las ascuas de la ilusión, ayudaba a aceptar sacrificios y frustraciones inevitables. Y tanto más, por otra parte, cuanto que esta retórica no tenía consecuencias prácticas, que era del dominio de lo ideal: bálsamo sobre las llagas de la historia, opio del pueblo".

Sobre la teatralidad de Guerra, concluye Semprún: "No sé, y sin duda no se sabrá jamás —él mismo nunca nos lo dirá—, si Alfonso Guerra interpretaba ese papel público por una especie de instinto teatral, o si había programado sistemáticamente su escenificación. Ciertos indicios me han hecho pensar a veces que esta segunda hipótesis".

Una doble vida

Cuesta abajo y sin frenos, Semprún cae incluso en el fuera de juego libeloso. "Su obra maestra en este terreno [teatral], sin embargo, era el aparato público de su vida privada. Deliberadamente, por medio de confesiones periodísticas sabiamente orquestadas, de reportajes fotográficos de complacencia cómplice, Guerra y sus eventuales consejeros en comunicación, alimentaron la prensa sensacionalista con informaciones sobre su vida sentimental. Toda España podía seguir las peripecias de ese culebrón. Así, era de pública notoriedad, entretenida por la prensa del corazón, que Alfonso Guerra había dejado en Sevilla a su familia legítima, la más discreta de las dos, y que se reunía con ella todos los fines de semana. En Madrid, el resto del tiempo, tenía otro menaje y maridaje, objeto éste de los chismes, dimes y diretes, propios de la villa y corte. Su compañera sentimental era una elegante muchacha de buena familia, muy introducida en la vida artística de la capital".

Alfonso Guerra, hombre de una izquierda de retórica y de resentimiento, vivía como un sátrapa oriental.

Quizá consciente de estar atravesando una línea roja, Semprún niega estar recurriendo a la moralina para atacar a un rival político. "Ya se habrá entendido que estas observaciones no tienen carácter ni propósito de censura moral. Que el vicepresidente fuera bígamo, polígamo o incluso, en el peor de los casos, monógamo, no debería importarle a nadie. Al menos en cuanto acontecimiento de su vida privada. Pero era Guerra mismo quien lo transformaba en un asunto público. Hasta publicitario, en ocasiones. Como si hubiera querido demostrarnos que no solo era buen letrado, amante de la poesía y de la música, no solo buen político, émulo de Maquiavelo, sino también irresistible donjuán, feliz de escandalizar por su libertad y su libertinaje a una aborrecida sociedad burguesa. Lo intolerable, sin embargo, en esa vida privada tan ostentosamente colocada a la luz pública, era ver a ese jacobino moralista malgastar el dinero de los contribuyentes para asegurar la protección policiaca vistosa y permanente de sus dos mujeres, sus dos hijos y todo el personal implicado. O sea, que Alfonso Guerra, hombre de una izquierda de retórica y de resentimiento, vivía como un sátrapa oriental".

Niveles de bilis que Soledad Fox Maura, autora de una biografía sobre Semprún —'Ida y vuelta. La vida de Jorge Semprún', que será pronto una serie de Agustín Díaz Yanes—, ve excesivos por vengativos y clasistas:

1) "Es, a su manera, otro relato de venganza que recuerda a la 'Autobiografía de Federico Sánchez' de 1977. De nuevo, el autor vuelve a ser el exiliado bienintencionado que regresa a su patria a asumir un papel político. De nuevo se enfrenta a líderes que subestiman su sabiduría y su talento, y de nuevo se ve obligado a regresar a Francia. Hay algunas diferencias significativas, por supuesto. Uno de los relatos versa sobre el PCE y el otro, sobre el PSOE; uno se desarrolla durante la dictadura de Franco y el otro, después de la Transición. Pero ambas son airadas narraciones de venganza".

Semprún había recuperado la peor parte de su verdadera identidad como niño bien madrileño, presto a mirar por encima del hombro a un rival que veía como un advenedizo provinciano.

2) "Semprún nunca culpó a González. Estaba demasiado ocupado echándole la culpa a su vicepresidente, Alfonso Guerra. Para él, Guerra se había convertido en su archienemigo, y se regodea insultándole insistentemente".

3) "Además de su antagonismo moral con los hermanos Guerra, Semprún sentía también una aversión visceral hacia el vicepresidente. En el extenso retrato que ofrece, dice que no podía soportar los gruesos cristales de las gafas de Guerra, su cara delgada, sus gustos literarios, su voz 'sorda' ni su acento sevillano. Antes de la llegada del que sería ministro de Cultura, Guerra era considerado el intelectual del PSOE. Así pues, la rivalidad entre ellos es comprensible, pero para el escritor esa tensión se convirtió en un odio intenso".

4) "Aunque Jorge Semprún abandonara España de nuevo, se nota que había recuperado la peor parte de su verdadera identidad como niño bien madrileño de principios del siglo XX, presto a mirar por encima del hombro a un rival que veía como un advenedizo provinciano", escribe Fox Maura.
No estaba muerto

A Guerra no se le vio nunca en recepción oficial alguna, recuerda Semprún, tampoco con esmoquin o frac, jamás se asomó por cena de gala para recibir a jefes de Estado extranjeros. Puro postureo, según Semprún. O "el paripé de desdeñar las pompas del poder, para sacar gloria y ventaja de su aparente indiferencia, celebrada por sus fieles, y para confortar su imagen de austero hombre de izquierdas, próximo a los humildes, a los 'descamisados'".

Aparente indiferencia por el poder. Pues bien: en esas sigue Alfonso Guerra 25 años después, como demuestra la fascinante entrevista publicada hace unos días en este periódico. Fascinante por esclarecedora si uno la lee más en clave personal (Guerra el vanidoso) que en clave coyuntural (Cataluña/Sánchez). "¿Qué líder político tiene hoy paciencia, inteligencia y tenacidad? Ahí está el problema, ¿quién las tiene?", asegura Guerra en la entrevista, en una 'sutil' manera de decir: yo sí que era inteligente y tenaz, no como los niñatos que hay ahora al mando. Pero lo mejor no fue eso...

Yo no tengo vocación política. Yo entré en política porque quería hacer poesía y teatro y me lo prohibían.

"Yo no tengo vocación política. Yo entré en política porque quería hacer poesía y teatro y me lo prohibían. Había que luchar contra eso. Me quise ir en 1977, y no me dejaron; me quise ir en 1982, y no me dejaron… No es mi vocación", asegura un indiferente Guerra. ¿Es o no fabuloso?

Como don Alfonso tiene ya una edad y quizá tenga problemas de memoria, vamos a echarle una mano: usted fue vicepresidente del Gobierno (8 años), vicesecretario general del PSOE (18 años) y diputado en el Congreso (27 años). Como cuenta Semprún en el libro, “acumulaba un poder considerable": "Vicepresidente del Gobierno, y a ese título encargado de la coordinación técnica y administrativa del trabajo del Consejo de Ministros; vicesecretario del partido socialista, lo cual le entregaba la dirección del grupo parlamentario que desde 1982 tenía mayoría absoluta en la Cámara y del aparato central del partido, Guerra poseía el control, si no sobre las grandes opciones de estrategia política, que pertenecían a Felipe González, al menos sobre la ejecución y articulación en el día a día de aquellas. Sobre la realidad gris o brillante del poder, de hecho: listas electorales, prebendas y privilegios, puestos claves de la Administración civil".

Pero no. Guerra estaba ahí a disgusto, Guerra no tenía vocación de poder alguna, Guerra pulverizó récords de permanencia en el Congreso de los Diputados (lo dejó a los 74 años) porque le obligaron (¿quién le obligó? ¿la Mara Salvatrucha?), Guerra solo quería dedicarse a la poesía, a escuchar a Mahler y a hacer el amor, pero le liaron. ¡Malditos! Lo de Guerra y la política es como lo del tarambana que sale a tomarse UNA un martes por la noche y vuelve a casa cinco días después... desnudo, con una corbata en la cabeza y diciendo incoherencias ("¡Si a mí no me gusta salir! ¡Me han liado contra mi voluntad!").

Cuando la oposición le puso contra las cuerdas por el caso Juan Guerra, don Alfonso se vio obligado a comparecer en el Congreso. Arreciaban los rumores de una posible dimisión, pero no, su caída no llegaría hasta meses después. Lo que pasó ese día, según recuerda Semprún, es que Guerra sacó lo peor de sí para mantenerse en el poder: "Entonces se desveló la verdadera naturaleza del personaje. Largamente, en un tono arrogante o insinuante, sectario siempre, olvidándose de que era el acusado y no el fiscal, comenzó á sacar trapos sucios, o presentados como tales, de unos y de otros. Citó o hizo veladas alusiones a expedientes confidenciales. Se refirió a correspondencias privadas, de las que uno podía preguntarse cómo habían llegado a sus manos. En una palabra, replicó salpicando de lodo al conjunto de la clase política, utilizando a veces expresiones al borde del chantaje".

Insistimos: Guerra no tenía ningún apego al cargo, estaba ahí contra su voluntad. Eso sí: ¡COMO ME INTENTÉIS MOVER LA SILLA OS MATO A TODOS MALPARIDOS! ¡Caramba con el estadista!

El político que acumuló una cantidad absurda de cargos en democracia, que se atrincheró varias legislaturas en el Congreso con nula actividad parlamentaria, que se resistió con uñas y dientes a dimitir y amenazó con activar el ventilador de mierda para evitar su caída, dice que nunca tuvo ambición de poder alguna. Pues vale. Muy bien. Estupendo. A don Alfonso hay que quererle.

El Confidencial

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Con Franco no hay Carnaval

28 February, 2019 - 00:00

Carlos Arcaya

Silvia Cárceles

La Mesa del Carnaval (MEKA), el colectivo que desde hace cuarenta años organiza los actos más distintivos del carnaval en Alicante, se ha visto obligada a cambiar hasta en dos ocasiones su cartel anunciador para no perder la subvención de 10.000 euros que les otorga el Ayuntamiento de Alicante.

Anabel López, integrante de la MEKA, asegura que la Concejalía de Fiestas les pidió que retiraran la imagen del dictador Francisco Franco y otros símbolos y personajes si querían conservar la subvención del consistorio.

En la primera propuesta, presentada el pasado 15 de febrero, aparecía la imagen satírica de Franco proyectando dos rayos de luz con cruces; tras él, la antigua Cruz de los Caídos de la plaza de Calvo Sotelo y, sobre el monumento, las fotografías de Carrero Blanco y el líder de Vox, Santiago Abascal, en el interior de un vehículo DeLorean.

Según fuentes del Ayuntamiento, esta propuesta fue rechazada por recomendación del Departamento Jurídico dado que contenía "imágenes que podrían constituir un ilícito penal" y se les emplazó a presentar un nuevo proyecto.

Cartel de los Carnestoltes 2019 de la Mesa de Carnaval / Fabebook MEKA

Cuatro días después, el colectivo aportó un nuevo cartel sin las imágenes de Carrero Blanco y Abascal, pero conservando el resto de elementos. Esta propuesta fue rechazada de nuevo porque "seguían existiendo connotaciones políticas y religiosas".

Finalmente, el edil de Fiestas, José Ramón González, dio el visto bueno a la tercera alternativa, esta vez "sin simbología política o religiosa".

Desde la MEKA también explican que, este año, durante el Dijous de Gras no tendrá lugar el tradicional correfoc ya que el Ayuntamiento ha decidido no subvencionar los 2.000 euros de su coste.

Al margen de la polémica, aseguran que el próximo viernes, durante el Divendres de Pregó, recordarán los cuarenta años de este colectivo, que con su anárquica trayectoria ha fundamentado la idiosincrasia de estos festejos en la capital alicantina.

Cartel definitivo de los Carnestoltes 2019 de la Mesa del Carnaval / Cadena SER

SER

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La empresa bélica semiestatal Indra admite que no puede justificar un millón que acabó en la caja B del PP

28 February, 2019 - 00:00

José María Olmo

La Audiencia Nacional dispone de nuevos indicios que acreditan la presunta financiación ilegal del PP de Madrid a través de adjudicaciones públicas de los gobiernos de Esperanza Aguirre e Ignacio González. La multinacional española Indra ha reconocido al instructor de los casos Lezo y Púnica, el juez Manuel García-Castellón, que no puede explicar por qué motivo pagó más de un millón de euros a varias mercantiles que, según la investigación, habrían desviado luego el dinero a la caja B del PP. La tecnológica admite que, bajo la presidencia de Javier Monzón, pagó facturas por ese importe, pero no encuentra en sus archivos internos ningún tipo de información sobre los bienes o servicios que recibió a cambio, apuntalando así las sospechas sobre esos movimientos de fondos.

Las pesquisas de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que llegó a registrar la sede de Indra en abril de 2017 durante la operación Lezo, se centran en los pagos que realizó la compañía a dos mercantiles, Formaselect Consulting SL y Swat SL. La primera, dedicada a la formación de trabajadores, facturó a la cotizada 938.247 euros entre 2010 y 2013 (250.750 euros en 2010, 566.497 euros en 2012 y 121.000 euros en 2013), una cantidad que supuso en ese periodo más del 90% de sus ingresos totales.

Indra asegura que en las investigaciones internas que abrió para esclarecer su implicación en el caso ha encontrado las propuestas de encargo que le envió Formaselect, las autorizaciones que firmaron sus directivos antes de contratar a esta empresa, las facturas que se emitieron posteriormente y, finalmente, las órdenes de pago. El problema, reconoce la compañía, es que no halla ninguna prueba de que realmente existieran los trabajos de Formaselect abonados mediante esas facturas. En el concepto, figura la realización de acciones formativas para los empleados de la tecnológica que se impartirían en sus propias instalaciones ('in company'). Pero nadie ha podido confirmar que esas formaciones se celebraran. Ni siquiera consta en Indra que algún representante de Formaselect haya cruzado sus tornos de seguridad para dar las clases, admiten los representantes legales de la firma.

Su relación comercial con Swat SL presenta las mismas deficiencias. La multinacional habría abonado a esta otra mercantil del sector de la publicidad un total de 116.000 euros durante el ejercicio 2008 por supuestos trabajos de “asesoría en comunicación para la presencia de Indra en medios de comunicación”. Teóricamente, Swat SL comenzó a prestar el servicio en el segundo semestre de 2007, es decir, justo después de las elecciones autonómicas de ese año, en las que Aguirre revalidó su primer mandato con otra mayoría absoluta. Indra ha remitido a la Audiencia Nacional las dos facturas de 50.000 euros más IVA que pagó a la agencia, así como sus comprobantes internos de que fueron abonadas. Pero también ha tenido que reconocer que no ha hallado “evidencias que puedan justificar la prestación de los servicios a que se refieren” esos documentos de pago. Es decir, ni rastro de la supuesta “asesoría en comunicación”.

Estos hallazgos complican aún más el futuro judicial del PP. Como adelantó El Confidencial en septiembre, los expertos en delitos económicos de la Guardia Civil ya apuntaron en un informe preliminar incluido en el caso Lezo y trasladado luego al caso Púnica que los gobiernos madrileños de Aguirre y González habrían utilizado la agencia ICM para desviar fondos públicos al PP. El dinero salía del ente autonómico mediante licitaciones con precios inflados que eran sistemáticamente concedidas a Indra. Después, la multinacional pagaba presuntamente facturas falsas a firmas instrumentales, como Formaselect Consulting SL y Swat SL, que se encargaban de triangular los fondos para dificultar su seguimiento. Por último, el dinero público era utilizado para abonar gastos de campaña del partido que superaban el máximo legal permitido.

Por estos hechos ya estaban imputados desde el inicio de la operación Lezo los administradores de Formaselect (Óscar Sánchez Moyano) y Swat (Juan Miguel 'Juancho' Madoz), así como el consejero delegado de ICM durante el periodo bajo investigación, José Martínez Nicolás. La ausencia de justificantes para los pagos de Indra aporta nuevas pistas sobre esta circulación irregular de dinero con destino a la primera planta de Génova. Solo estas dos firmas habrían canalizado 1.054.247 euros hacia el PP entre 2008 y 2013.

La cifra real podría ser mucho mayor. Indra también ha reconocido que la Agencia Tributaria está investigando los pagos que realizó a una tercera empresa, la agencia de comunicación y publicidad Lata Latina SL, que ya estuvo implicada en el caso Gürtel y era proveedora del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Según los inspectores de Hacienda, la cotizada habría abonado a la agencia un total de 3,3 millones de euros entre 2011 y 2014 por trabajos que tampoco aparecen. También han detectado que Indra fabricó facturas para no sobrepasar el límite legal de subcontratación con Lata Latina SL.

A pesar de las cantidades que ya han surgido, esta pieza del caso Púnica —toda la financiación ilegal del PP de Lezo ha sido trasladada a ese sumario— es precisamente una de las que se encuentran más retrasadas. Un portavoz oficial de Indra, que tiene nuevo presidente desde enero de 2015, Fernando Abril-Martorell, subraya que “la compañía está mostrando la máxima colaboración con la Justicia de forma proactiva, informando por iniciativa propia de cualquier incidencia relevante y aportando toda la información que está en su poder. En este sentido, Indra ha puesto en marcha desde hace más de un año los oportunos procedimientos internos a través de la Unidad de Cumplimiento de la compañía para investigar toda la información referida a este asunto, relacionado con asuntos de una época en la que los responsables de la compañía eran distintos a los actuales”.

El Confidencial

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Mar enladrillado

28 February, 2019 - 00:00

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Pan y Rosas y Noticias de Paz: Programa de febrero

27 February, 2019 - 00:00

Ya puedes escuchar el programa de febrero de Pan y Rosas - Noticias de Paz en el iVox de Radio Guiniguada.

En el programa de hoy lunes, 25 de febrero, escucharás:

Sin Noticias de Paz: la sección informativa elaborada por el grupo antimilitarista Tortuga, desde Alicante, con humor.

Mujeres por la paz: Mar Gimeno, de la Asamblea Antimilitarista de Madrid, nos presenta a Phyllis Young del movimiento indígena estadounidense Red Power.

La noviolencia a lo claro: Pedro, del MOC de Tenerife, nos habla de la crisis de Venezuela en clave de noviolencia

España está en guerra en las fronteras: Itahysa, del grupo ADNV de Las Palmas nos relata la VI Marcha por la Dignidad al espigón del Tarajal, Ceuta, en la que participó, y en

Alternativas antimilitaristas: celebramos los 30 años de la Insumisión

Audio: https://www.ivoox.com/pan-rosas-not...

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Juicio al ‘Procés': ¿Hubo rebelión?

27 February, 2019 - 00:00
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Jordi Cuixart: "El estado de derecho no está por encima de la democracia"

27 February, 2019 - 00:00

El presidente de Ómnium Cultural declara en el juicio al 'procés' que el papel de su organización era el de "movilizar a la sociedad". Niega que hubiera violencia, más allá de la de policías y guardias civiles que intentaron impedir el 1-O.

Público | agencias

"Yo soy un preso político, no soy un político preso". Así de contundente se ha presentado en el juicio al procés el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, quien este martes ha empezado a declarar ante el Tribunal Supremo, en la séptima jornada del juicio. Cuixart ha asegurado que está en prisión por ser "un activista social" y se ha definido como un independentista con "un sentimiento republicano".

Así, ha reconocido que el papel de Ómnium Cultural en el procés era el de "movilizar a la sociedad", aunque ha querido marcar distancias con sus compañeros de banquillo al afirmar que tanto él como su "compañero" Jordi Sànchez, expresidente de la ANC, entraron en prisión el 16 de octubre de 2017 "por el hecho de ser activistas sociales y no políticos".

De esa manera, Cuixart ha eludido responder a las preguntas que el fiscal le realizaba relativas a cada una de las decisiones del Govern o el Parlament catalán que fueron suspendidas por el Tribunal Constitucional: "Le mentiría si le dijera que todos fueron suspendidos o no, me consta que suspendió el referéndum pero le mentiría si le dijera esta sí o no porque no tengo suficiente conocimiento", ha añadido.

Cuixart, el único acusado que no ha protestado ante el tribunal por no contar con traducción simultánea del catalán, ha comenzado su declaración explicando el origen y objetivos de la asociación que preside y que cuenta con un "99,9% de socios independentistas".

"Yo mismo soy independentista, tengo un sentimiento republicano y estoy seguro de que aquí no se está juzgando mi sentimiento republicano", ha precisado el líder de Òmnium, que solo va a contestar a la Fiscalía y a las defensas, pero no a la Abogacía del Estado o Vox.

"No lo dude, no se está juzgando eso", le ha respondido el fiscal Jaime Moreno.

El fiscal le ha preguntado más bien por un documento elaborado por Ómnium de la acusación popular y al que la Fiscalía califica de "hoja de ruta" de las acciones que acabaron teniendo lugar en el otoño de 2017. Cuixart lo ha calificado de simple "declaración de intenciones que obedecía a una estrategia en la que se defendía la independencia y aportaba movilización social, para convertir las elecciones del 27 de septiembre en unas elecciones de carácter plebiscitario".

Al igual que los otros diez acusados que ya han declarado en semanas anteriores, Cuixart ha negado conocer hasta que se lo enseñó su abogada el documento denominado Enfocats y la agenda Moleskine con anotaciones que le fueron intervenidas en el domicilio del que fuera número 2 del exvicepresident de la Generalitat y también encausado Oriol Junqueras.

El 20-S

Peor lo ha pasado Cuixart cuando el fiscal le ha preguntado por la protesta del 20 de septiembre de 2017 frente a la Consellería de Economía. El fiscal Jaime Moreno le ha preguntado en su interrogatorio por un tuit que lanzó a las 8.28 horas del 20 de septiembre de 2017 cuando, al poco de conocerse los registros en la diversas consellerías y oficinas de la Generalitat, dijo que el Estado "llegará hasta donde le dejemos".

"Si yo escribo aquí esto es que tengo conocimiento de que el dictador se murió en la cama", ha señalado, pero que la democracia la consiguió la sociedad española, se ganó con las movilizaciones y las manifestaciones y "nadie esta cuestionando en Catalunya que vivir en democracia está en manos de la ciudadanía".

Y ha aseverado, en lo que es una clara respuesta al rey Felipe VI, —quien el pasado día 20 manifestó que "no es admisible apelar a una supuesta democracia por encima del Derecho"— que "el Estado de derecho no está por encima de la Democracia, porque el franquismo también era un Estado de derecho".
Felipe VI dijo que "no es admisible apelar a una supuesta democracia por en cima del Derecho"

Las palabras del rey coincidieron con las primeras sesiones del juicio contra los dirigentes independentistas catalanes, pero en ningún momento hizo mención alguna a este asunto.

Cuixart —que ha utilizado la coletilla "hostiá" antes de responder a las cuestiones planteadas por el fiscal Moreno— también ha reconocido que es cierto que desde la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatut en 2010 han venido pidiendo a los políticos "españoles y catalanes que escuchen a la ciudadanía en ejercicio de derechos fundamentales". "Y lo seguiremos haciendo, pase lo que pase", ha añadido.

La Fiscalía pide 17 años de prisión y 17 años de inhabilitación para Cuixart, en prisión preventiva desde el 16 de octubre de 2017, por el delito de rebelión agravada por condición de jefe o promotor y por la malversación de caudales públicos. La Abogacía del Estado solicita ocho años de cárcel por sedición; mientras que VOX pide 62 años de prisión por dos delitos de rebelión y organización criminal.
"Mi prioridad ya no es salir de prisión, sino resolver el conflicto"

En otro orden de cosas, Cuixart ha afirmado que las declaraciones que prestó ante el juez instructor Pablo Llarena estaban condicionadas por su "voluntad de salir de prisión al precio que fuera", aunque su prioridad ya no es librarse de la cárcel sino solucionar el conflicto catalán.

"Mis declaraciones ante el juez instructor estaban vinculadas a una voluntad de salir de la prisión al precio que fuera, soy un preso político", ha aclarado Cuixart.

No obstante, el presidente de Òmnium Cultural ha sentenciado que, "después de 550 días en la cárcel", ahora su prioridad ha dejado de ser salir de prisión y lo es resolver el "conflicto político en Cataluña" al tiempo que "denunciar el ataque y la vulneración de los derechos fundamentales en Cataluña y España".

"Entonces estaba condicionado por un impacto emocional muy grande por el ingreso en prisión", se ha justificado Jordi Cuixart, que ha mantenido que está "convencido" de su inocencia.

"La Guardia Civil cerró páginas sin orden judicial, como en Turquía"

Además, Cuixart ha denunciado este martes que en las vísperas del referéndum del 1-O la Guardia Civil clausuraba páginas web en España, sin orden judicial, "como pasa en Turquía".

Cuixart ha aprovechado una pregunta del fiscal del Tribunal Supremo Jaime Moreno, sobre la compra de un dominio web de Òmnium Cultural que cree fue utilizado para movilizar a ciudadanos el 1-O, para criticar que antes del 20S y del 1-O se clausuraron "cientos de páginas" sin "ningún tipo de orden judicial.

En ese sentido, ha subrayado que no entiende qué importancia tiene si el dominio de la web de Òmnium fue adquirido en Irlanda, dado que ello no impide "que se cierre la página".

Asimismo, Cuixart ha defendido que los dominios de Òmnium Cultural no han sido utilizados "para nada más que las actividades propias" de la entidad que preside

Público

Jordi Cuixart: “Mi prioridad no es ya salir de la cárcel, soy un preso político”

El presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, acusado de rebelión y sedición y para quien Fiscalía y Abogacía del Estado piden 17 y 8 años de prisión, reafirma en el Tribunal Supremo la legitimidad de las manifestaciones del 20 de septiembre de 2017.

Ter García

“Creo que todo el mundo sabe ya que de lo que hablamos es de democracia”, ha afirmado hoy Jordi Cuixart, presidente de Òmnium, interrogado por el fiscal Jaime Moreno. Cuixart ha sido el primero de los acusados del Procés en declarar en el séptimo día del juicio que se celebra en el Tribunal Supremo, acusado de rebelión por la Fiscalía —que pide para él 17 años de cárcel— y de sedición por parte de la Abogacía General del Estado —que pide ocho años—. Preguntado por el fiscal Jaime Moreno sobre el objeto de Òmnium, la asociación que presidía, ha aprovechado para hacer promoción de esta organización, nacida hace más de 50 años para hacer promoción del catalán como elemento de cohesión de la sociedad catalana.

El interrogatorio a Cuixart, acusado de convocar las manifestaciones ante las cuatro consejerías registradas por la Guardia Civil el 20 de septiembre de 2017, ha estado enfocado en cómo esta organización organiza sus campañas.

El fiscal le ha preguntado por un email presuntamente mandado a Marcel Mauri, actual vicepresidente de Òmnium Cultural, en el que hablaba de presupuestos para actividades relacionadas con La Crida per la Democràcia, campaña lanzada por Òmnium Cultural.

“En nuestra historia nos han registrado tres veces”, ha explicado Cuixart, que relató que el juez Llarena ordenó que registraran sus pertenencias y descargaran los más de 35.000 correos electrónicos personales. Cuixart ha pedido ver el correo electrónico al que se refería el fiscal, que ha sido proyectado. “Hostia, pero no lo veo”. Se ha levantado y ha ofrecido traducir el mail al castellano si ampliaban la imagen. “Hay que hacer una campaña más bestia… [...], la Crida por la democracia necesita un enfoque más urgente [...]. Cuando hablo de previsión hablo de reservar 500.000 euros para longanizas…”, ha leído Cuixart. “Cuando digo longanizas hablo de una campaña muy potente de oposición a la celebración del Día de la Hispanidad, pero no se llevó a cabo, como es conocido por todo el mundo”, ha aclarado. “500.000 euros de campaña de defensa de la Junta directiva cuando nos quieran meter en la cárcel —que es lo que pasó—…”.

“Ya prevé que le puedan meter en prisión y habla de reservar 500.000 euros a longanizas… ¿No es esto ampliar la conflictividad en la calle?”, le ha preguntado el fiscal, a lo que Cuixart ha respondido que “querer hacer un tsunami democrático, pues no veo que sea punible”. “Una de los problemas que tenemos que paliar en la sociedad es el porcentaje de gente en riesgo de exclusión social, y estoy seguro que esto se podría solucionar con una sociedad más democrática. Creo que todo el mundo tiene claro ya que estamos hablando de democracia”.

Cuixart ha explicado que Crida per la Democràcia tiene un “presupuesto de ambición” porque respondía a la voluntad de la sociedad catalana de celebrar un referéndum y a la protesta ante la operación Catalunya, y ha apuntado que “cuando pedimos más democracia, la pedimos también para el Estado español”, haciendo referencia a la Ley Mordaza y a las miles de personas sancionadas en sus años tres años y medio en vigor.

“Le escucho con mucho interés —le ha interrumpido el presidente de la sala, Manuel Marchena—, pero expláyese en lo que se le ha preguntado”. Cuixart ha seguido explicando sobre las acciones de Òmnium en cuanto a facilitar consensos que permitieran formar gobierno en Catalunya, mediante reuniones con los distintos partidos. Después, el fiscal le ha preguntado sobre la web de cridaperlademocracia.cat y su lista en WhatsApp.

—¿Cómo funcionaba? —pregunta el fiscal—.
—Pues como las listas de difusión de cualquier partido político o sindicato —ha respondido—.
—¿Sabe usted que el dominio lo registró Oleguer Serra?
—Pues es muy posible, porque es un cargo de Òmnium Cultural.
—Y el registro fue en julio, ¿ya preveían que iba a hacer falta?
—Mire usted, Òmnium hace campañas, pero se programan. La manera que intenta influir en el conjunto de la sociedad catalana… Estos 150 socios y socias que invierten dinero en Òmnium tiene que saber que se hace buen uso de su dinero. Estoy seguro que Crida per la Democràcia se organizó mucho antes de esa fecha.

Después el fiscal le ha preguntado sobre las razones para que el dominio de la web fuera comprado a una empresa de Irlanda. “Yo soy empresario y, en un mundo globalizado, mi actividad principal es la exportación, y en un mundo de libre mercado, por precio, si el técnico de Omnium decidió comprar el dominio en esta empresa sería porque era más competitiva... y compre el dominio donde se compre, se clausuró la página web, sin orden judicial, como pasa en Turquía”, ha respondido el presidente de Òmnium. “Fuera inscrita en Irlanda o donde fuera, no fue impedimento para clausurarla y ponerle el escudito de la Guardia Civil”, ha añadido.

Sobre los hechos del 20 de septiembre, cuando tuvo lugar el registro en la sede del Govern, Cuixart ha invitado a la sala a imaginarse “cómo actuaría la sociedad francesa si se le suspendiera la autonomía financiera”. “Espero que como la catalana, sin violencia pero con determinación. Cuixart se ha referido a la siguiente aplicación del artículo 155 en Catalunya: “El sentimiento de autogobierno de Catalunya va más allá del independentismo y del soberanismo”, ha afirmado, señalando también que tanto él como Jordi Sánchez eran unos auténticos desconocidos en Catalunya hasta que fueron detenidos y llevados a prisión provisional el 16 de octubre de 2017: “Nos hicieron referentes de la sociedad catalana cuando nos metieron en prisión”.

“¿Mandó un tuit desde Òmnium Cultural convocando a manifestaciones ante las cuatro consejerías?”. Ante esta pregunta, Cuixart ha aclarado su distanciamiento con las declaraciones que hizo ante el juez instructor, hechas bajo un “impacto emocional”, priorizando salir de prisión. “Mi prioridad no es ya salir de la cárcel, soy un preso político y estoy convencido de mi inocencia”. Cuixart ha señalado que su prioridad es la resolución del conflicto en el conjunto del Estado español, no solo de Catalunya, además de denunciar la vulneración de las libertades de la sociedad catalana. “No es salir de la cárcel”, ha reiterado.

“El Estado asalta las instituciones propias y llegará hasta donde le dejemos”, ha leído el fiscal el tuit al que se refería en cuanto a la declaración de Cuixart ante el juez instructor. “¿Ese ‘llegará hasta donde le dejemos' era un acto de protesta?”, le ha preguntado. “Yo estoy convencido de que los poderes del Estado escuchan a la gente cuando se manifiesta. Cuando escribo ‘vivir en democracia en Catalunya está en nuestras manos' es porque estoy convencido de que, aunque el dictador se murió en la cama, la democracia se consiguió en las calles. Que el Estado de derecho no está por encima de la democracia, porque el franquismo también era un Estado de derecho. Lo que decimos es que defender la democracia es obligación de la ciudadanía”.

Cuixart ha hecho también referencia al desahucio de Argumosa 11, en Madrid, el pasado 22 de febrero, en el que cientos de ciudadanos acudieron a intentar evitar la ejecución. “Utilizaron sus cuerpos para mostrar su oposición, y el desahucio tuvo lugar y desde el Gobierno dijeron que, en ese caso, la política había llegado tarde. Nosotros aquí estamos hablando de política”, ha concluido.

El fiscal después ha preguntado sobre un tuit del 20 de septiembre en el que se pedía a la gente que no se marcharan, que llegaba “avituallamiento”. “¿Sabía usted que entonces se habían dañado los coches de la Guardia Civil?”, ha preguntado el fiscal. Cuixart ha afirmado que no supo de los coches dañados hasta mucho después, aunque había visto a varios fotoperiodistas subidos sobre ellos. “A mí no me gusta que se rompan las cosas, sean o no mías, y tengo un sentido de lo público muy amplio como para ver que los coches de la Guardia Civil también son de la sociedad catalana”.

Después, la pregunta ha sido sobre los bocadillos que unos mossos d'Esquadra les compraron unos bocadillos para la comitiva judicial. “Si pidieron bocadillos me parece perfecto, por el pasillo podían bajar”.

—¿Le gustó aquel día a usted? ¿está conforme con cómo sucedió? —pregunta el fiscal—.
—Se me juzga por mis hechos no por mis gustos —ha respondido.
Cuixart ha resaltado la actitud no violenta en el 20 de septiembre, y que a él mismo le repulsa la violencia y, de hecho, a las 17 años se hizo insumiso al servicio militar. “La sociedad catalana es una sociedad pacífica”, ha resaltado.

Tras un descanso de media hora, el fiscal ha continuado preguntando sobre la jornada del 1 de octubre, día del referéndum. “¿Sabe usted que la magistrada de la Audiencia Nacional impedía la celebración del referéndum?”, pregunta el fiscal. “Sé que suspenden la ley del referéndum, sí”, responde el presidente de Òmnium. “Y que la magistrada ordenó que se cerraran los colegios electorales y se requisara el material?”, continúa el fiscal. “Nosotros decidimos seguir los derechos fundamentales”, responde Cuixart. “Nosotros, ante este dilema de la suspensión del Tribunal Constitucional o el ejercicio de derechos fundamentales, vamos a actuar, bajo la no violencia, con desobediencia civil, que coge una ley de que considera injusta, como en el caso de los insumisos o la desobediencia civil en Estados Unidos sobre segregación racial”, continúa. “Si no, aún habría segregación en Estados Unidos o las mujeres no podrían votar. La desobediencia civil no va sobre todo el ordenamiento jurídico, sino contra lo que considera injusto y siempre con no violencia”, explica Cuixart. “La única manera que teníamos los ciudadanos de Catalunya de mostrar nuestra disconformidad era ejerciendo el derecho a la manifestación y la desobediencia civil, que esta misma sala dice que es síntoma de buena salud democrática”, ha recordado haciendo referencia a anteriores resoluciones del Supremo.

Cuixart ha continuado comparando la jornada de referéndum con otras acciones de desobediencia civil, como los desahucios, y ha señalado que si los cuerpos de seguridad hubieran tenido más paciencia, se podrían haber ahorrado ejercer la violencia mostrada ese día en los colegios electorales.

“A través de correos está usted mandando a gente a determinados colegios”, continúa el fiscal. “Con 99 retuits que creo que hay sería presuntuoso suponer que yo puedo dirigir al pueblo, los catalanes no somos ovejas”, responde Cuixart, que también ha aprovechado para recordar la causa contra 17 policías por uso desproporcionado de la violencia en la jornada de referéndum. “Creo que se ha mostrado de manera muy clara que la actitud de la sociedad catalana fue pacífica” sigue Cuixart. “Digo cul a terra, que es culo al suelo, y resistencia pacífica, en colegios donde ya había habido violencia por parte de la policía”. Después el fiscal ha hecho proyectar otro tuit retuiteado por Òmnium Cultural en el que se piden refuerzos para proteger un colegio electoral.

“La parte bonita de todo esto es que 2 millones y medio de personas se solidarizan unos con los otros para participar en un referéndum”, declara Cuixart. “Deberíamos estar todos orgullosos porque es el ejercicio más grande de desobediencia civil que se ha dado en Europa”. Sobre la violencia de ese día, afirma que no podían imaginar una cent´sima parte de la que hubo, pero en referencia a la ejercida por la policía, bajo gritos de “a por ellos”. “¿A por ellos? ¿a por quién? a por los ciudadanos?”. El fiscal ha continuado preguntando a Cuixart si este fue consciente de los daños físicos sufridos por los agentes de policía, a lo que ha respondido que lo que le consta es que hubo más de mil heridos y también un centenar de policías lesionados. “Y fue efecto de la virulencia con la que atacaron”.

Cuixart ha señalado que ya ha lamentado en varias ocasiones si alguien se saltó la disciplina no violenta y ha pedido ver las imágenes en concreto. También ha hecho referencia al uso de balas de goma por parte de la policía, que causó que una personal, Roger Español, perdiera un ojo a causa del impacto de una de ellas, a pesar de que el uso de este tipo de armamento está prohibido en Catalunya.

—¿Sabe si siete policías fueron lesionados? —pregunta el fiscal—
—Yo sé que 17 policías están imputados por la violencia ejercida ese día.
—¿Hubo violencia ese día?
—Por parte de la policía sí.
—¿Y de los manifestantes?
—Hubo un ejercicio de derechos fundamentales.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/juici...

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Para la guerra nada

26 February, 2019 - 00:00

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APDHA califica de “devastadoras” las condiciones a las que son sometidas las personas sordas o sordociegas en prisión

26 February, 2019 - 00:00

Los centros penitenciarios no está adaptados, no tienen sistemas de interpretación, intérpretes, e imposibilita en la práctica el mantenimiento de prótesis e implantes, lo que lleva a la persona a la absoluta incomunicación.

Andalucía, 21 de febrero de 2019. La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía ha publicado con motivo del Día internacional de la Lengua Materna, una guía titulada ‘Derechos de las Personas Sordas y Sordociegas en Prisión', que analiza las “devastadoras” condiciones en las que se encuentran estas personas, debido a la discriminación, incomunicación y aislamiento a los que sistemáticamente se las condena.

La guía, que pretende facilitar el conocimiento, la denuncia y la defensa de estas situaciones, es fruto del acompañamiento realizado a personas presas que ha permitido constatar la vulneración sistemática de los derechos de la población con discapacidad sensorial en las cárceles. Por ello, la organización ha presentado un recurso ante la Sala de lo Contencioso-Administrativo de la Audiencia Nacional por incumplimiento de la Ley General de los Derechos de las Personas con Discapacidad.

“Los centros penitenciarios no están adaptados. Estas personas viven en su día a día numerosas situaciones de trato inhumano y degradante en nuestras prisiones, excluidas de un sistema que no contempla sus necesidades comunicativas, por ejemplo, incapaces con frecuencia de comprender instrucciones ni de transmitir posibles abusos o amenazas, no pueden ejercer sus derechos de defensa, información, tratamiento penitenciario, asistencia médica, participación en cursos, beneficios penitenciarios, formulación de peticiones, quejas y recursos, comunicación con familiares. Además, son sancionadas por hechos que tienen su origen en su discapacidad, como no atender órdenes o no responder a directrices transmitidas por megafonía o avisos, como la sirena para el recuento en celda; entre otras muchas cuestiones”.

Son claves la ausencia de sistemas de interpretación de lengua de signos, intérpretes, así como el desconocimiento de medidas de apoyo a la comunicación oral por parte del personal funcionario de prisiones –como hablar claro, sin taparse la boca, garantizando la visibilidad facial, utilizando vocabulario comprensible, etc.-.

Además, se vulneran sistemáticamente los derechos de las personas sordas y sordociegas ante la imposibilidad en la práctica de revisar y realizar mantenimiento de las prótesis auditivas e implantes cocleares por parte de audioprotesistas y programadores de implantes, que dejan inservibles estos mecanismos y, por tanto, impide la comunicación de estas personas. A esta dificultad se le añade la imposibilidad de comprar en el economato pilas, cables y antenas, entre otros elementos, para que funcionen las prótesis auditivas e implantes.

Según los últimos datos facilitados por el Gobierno, el número de personas sordas e prisión es de 110 (99 varones y 11 mujeres), el 2% de la población penitenciaria. Desde la APDHA, reconocen tímidos avances en la materia, como la firma del “Protocolo de actuación para personas con discapacidad en el medio penitenciario”, que “resulta insuficiente e ineficaz” y no salva el hecho de que “actualmente el derecho a la accesibilidad universal y el derecho a vivir de forma independiente, como prevé la normativa nacional e internacional, no están garantizados en las prisiones”. Por ello, consideran, es urgente y necesaria la firma de un convenio de colaboración entre Instituciones Penitenciarias y las entidades que trabajan con las diversas discapacidades para que se forme al personal, se creen materiales de lectura fácil y se incorporen sistemas de interpretación de lenguas en las cárceles.

La asociación denuncia que esta situación es consecuencia de la dejación de responsabilidades por parte de las administraciones en el cumplimiento de la normativa nacional e internacional. A ese respecto, recuerda que el 4 de diciembre de 2017 finalizó el plazo legal para que las administraciones públicas incorporen la lengua de signos y las tecnologías que facilitan su uso en todos los entornos en los ciudadanos tengan la necesidad de interactuar.

También es necesario respetar, aseguran, los compromisos internacionales suscritos por España a través de la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad (2006) y el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y sus Protocolos. Por ello, la organización exige a Instituciones Penitenciarias el cumplimiento de los derechos de las personas establecidos en la legislación.

Fuente: https://www.apdha.org/devastadoras-...

Guía-informe: https://www.apdha.org/media/guia-de...

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Alsasua: ¿Justicia o venganza del estado?

25 February, 2019 - 00:00

Caso Alsasua, pelea de bar, agresión a guardias civiles, ‘lo de Altsasu'. Casi dos años y medio se cumplen ya de este caso. Y aún hoy, uno de los casos jurídicamente más excepcionales de los últimos años, parece que sigue contando tan sólo con una voz, por lo menos en lo que a la opinión pública se refiere. Se acerca la sentencia definitiva de la Audiencia Nacional, que verá la luz a principios de Marzo. Una sentencia, que, sin lugar a dudas, vendrá marcada por todo el proceso, por sus iniciadores, sus protagonistas: jueces, fiscales, Asociaciones de Víctimas del Terrorismo, y la propia Guardia Civil. Un ‘Quién es Quién' de los que hoy en día, podrían, a su antojo, organizar y teatralizar la Justicia española. En este escenario tan surrealista, la vida de ocho jóvenes pende de un hilo, arrollados por un proceso donde hace tiempo ya que dejaron de tener algún protagonismo.

LOS HECHOS

En la madrugada del sábado 15 de octubre de 2016, en plenas Ferias de Alsasua (Navarra), ocurre un incidente a las puertas del bar Koxka, que implica a varios vecinos, y a dos Guardia Civiles de paisano junto a sus parejas. En un primer momento, hay dos detenidos y, al parecer, un tobillo roto. Sin embargo, en 24 horas, todo el pueblo amanece repleto de cámaras de televisión y diferentes medios de comunicación. De un día para otro, Alsasua es el foco de la noticia, pese a que nadie sabe todavía muy bien por qué.

En muy pocas horas, varios hechos se desencadenan: la Policía Foral, cuerpo que inicia la instrucción policial, no puede tomar declaración de la denuncia ni al Teniente, ni al Sargento, bajo pretexto de prescripción médica y que necesitan descanso, además de que van a recibir ‘una visita importante'. En efecto, el mismo domingo de los hechos, el entonces Director General de la Guardia Civil, Arsenio Fernández de Mesa, hace acto de presencia en Alsasua, primero se persona en el cuartel, para ver al Sargento y su novia; y más tarde, en el hospital de Pamplona, donde el Teniente se encuentra hospitalizado. Su visita acaba con la pertinente rueda de prensa a las puertas del hospital, denunciando la situación de ‘acoso'. Primer pase para la prensa.

Es en ese momento, tras esa visita, cuando el caso, que debiera ser llevado por la Policía Foral, pasa a la Guardia Civil. El baile de jurisprudencias ha comenzado. Como colofón para este domingo, el por entonces presidente del Gobierno Español, Mariano Rajoy, declara en un tweet que ante este hecho, ‘no habrá impunidad', pese a que aún no se ha esclarecido lo ocurrido, no se ha iniciado la investigación pertinente, y no ha habido declaraciones oficiales de ninguna de las partes implicadas. ¿Qué información podía tener el Gobierno?. Tal vez la de un buen amigo: ocurre que cuando Rajoy era portavoz del Gobierno de Aznar, Fernández de Mesa era Delegado de Gobierno en Galicia. Además de ser paisanos, vivieron juntos el desastre del Prestige. Y con una simple llamada, Fernández de Mesa habría iniciado esta particular campaña.

La investigación oficial avanza en los Juzgados de Navarra, donde los dos primeros detenidos, imputados por lesiones y atentado a la autoridad, son puestos en libertad el lunes, tras tomarles declaración. Hasta aquí, se da un desarrollo habitual en este tipo de incidentes con cuerpos policiales. Pero Fernández de Mesa no es el único que acude a ver al Teniente al hospital. El Consejero de Sanidad, Fernando Domínguez, y la propia presidenta de Navarra, Uxue Barkos, hacen acto de presencia también. Y, como no podía ser de otra manera, realizan declaraciones ante la prensa: Condenas a lo ocurrido, predisposición del Gobierno navarro a ayudar a los guardias y sus parejas, compromisos de paz y convivencia… Pero curiosamente, todavía nadie sabe qué ha pasado. No hay declaraciones de nadie, salvo las de los detenidos por la Policía Foral; que también ha conseguido el testimonio de la pareja del Teniente, una mujer joven de Alsasua. Pero esto no parece relevante.

EL CIRCO MEDIÁTICO

Los medios, apostados a lo largo y ancho de la pequeña población navarra, serán los primeros en iniciar el relato de lo que supuestamente ha pasado. Así, la misma noche del sábado, comienzan a aparecer las primeras noticias, con palabras como agresión, linchamiento, emboscada, apaleamiento, calificativos como brutal… Que serán el leitmotiv a partir de ahora. Incluso el número de implicados cambia de 40, a 30, a 50, hasta 100 personas, dentro de un mismo espacio informativo. Esas personas son calificadas como radicales, vinculados a la Izquierda Abertzale, y se empieza a sugerir premeditación, organización y ensañamiento en los sucesos. Se multiplican las lesiones y agresiones. Las noticias de La Sexta y Antena 3, especialmente, y periódicos como El Mundo, La Razón, ABC (que añadió además su ya clásico ‘proetarras') y Navarra.com, son los encargados de establecer los términos.

En este caldo de cultivo de visitas oficiales al hospital, tweets, medios de comunicación en un éxtasis informativo y la recuperación de la historia de un pueblo enfrentado por dos bandos irreconciliables que se irá desarrollando a posteriori, los hechos que marcarán el caso definitivamente se desarrollan. El primero, había sido lograr que la Guardia Civil se hiciera con la investigación del caso: La noche del domingo de la visita del Director General de la Guardia Civil, desde la Comandancia de la Guardia Civil en Pamplona, se envía un informe a la jueza encargada del caso, relacionando los hechos con la plataforma ‘Ospa', que reivindica la salida de la Guardia Civil del territorio, y aprovechan, también, para incluir un nuevo delito: el delito de odio, recogido en el artículo 510 del Código Penal. Cabe destacar que este delito, ideado para la protección de colectivos discriminados por su raza, religión, cultura u orientación sexual, ha sido reiteradamente utilizado tanto para casos de odio contra figuras como la Monarquía o, una vez más, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (véanse casos como los delitos contra la población catalana en el 1-O, artistas y periodistas encausados por delitos de odio contra la Monarquía, etc.)

Cuatro días después, Covite (Colectivo de Víctimas del Terrorismo en País Vasco) inicia una denuncia. Pero en vez de ser presentada en los Juzgados de Pamplona, que es donde se estaba instruyendo el caso, esta se presenta directamente en la Audiencia Nacional, en Madrid, dando lugar a dos desencadenantes: La Magistrada de la Audiencia Nacional Carmen Lamela, quien recibe la denuncia, inicia su propia investigación, obviando la que ya se ha iniciado en Pamplona. Además, solicita toda la documentación de la causa, lo que finalmente lleva a que el caso quede en Madrid. Para cuando la defensa inicia el recurso contra la inhibición del caso (al considerarlo un cambio de jurisprudencia no notificado e irregular), no tiene dónde hacerlo, puesto que el cambio de manos ya ha sido realizado. Asimismo, por primera vez, se incluye el calificativo de ‘terrorismo'. Esta palabra marcará todo el proceso a partir de ahora, y desencadenará todo tipo de irregularidades, decisiones políticas, y situaciones de excepción y represión.

Resumiendo: lo que parece un simple encontronazo con dos guardias y sus parejas en un contexto festivo, en unos pocos días ha pasado a convertirse en un delito de odio y terrorismo; aún no hay implicados, los dos primeros detenidos fueron liberados sin más trascendencia, y, como por arte de magia, una investigación se inicia en la Audiencia Nacional en Madrid, a raíz de una denuncia. La justicia, por una vez, parece actuar rápida y eficazmente.

El caso, por lo tanto, estaba siendo investigado en dos lugares a la vez. El atestado del Juzgado de Pamplona, que incluía las declaraciones de los guardias implicados (las primeras que dieron, directamente a sus compañeros), señalaba ya a algunos jóvenes del pueblo como implicados. Estos, acudieron al propio Juzgado a declarar para aclarar la situación y evitar detenciones, pero no pudieron hacerlo al estar la Jueza ausente.

El 14 de noviembre tiene lugar un primer operativo policial a gran escala. Hasta entonces, en el pueblo intuían que lo ocurrido un mes antes no terminaría con una simple detención y quizá alguna multa. La presencia de los medios de comunicación era constante. Y la policial, también. Efectivos de la Guardia Civil campaban a sus anchas en las calles del pueblo, el movimiento de vehículos resultaba constante. Y presencias ajenas a los habitantes, esperando en esquinas y realizando grabaciones, comenzaba ya a resultar habitual. El auto de la Audiencia Nacional, se hizo público. En él, se señalaba a 12 jóvenes como implicados en lo sucedido esa noche de octubre. Pero a ellos, no hizo falta que les llegara ninguna citación judicial. El auto fue filtrado el 10 de noviembre por la tarde en la versión digital de EL Mundo, en un artículo firmado por el periodista Manuel Marraco. El auto fue publicado íntegramente, incluyendo nombres completos y DNI, incluso a pesar de que dos de los acusados fueran menores. Hasta entonces, el periódico publicaba constantemente artículos relacionados con el caso, incluyendo reportajes edulcorados y semi-heroicos sobre el teniente, al que llegaron a bautizar como ‘Óscar Sin Miedo‘, protagonista de rescates a un autobús con un expreso de ETA y sus allegados (información que más tarde se desmentiría, pues se trataba de unos alumnos de una Escuela de Idiomas), o su afán integrador de llevar el cuartel al pueblo, organizando para ello jornadas de puertas abiertas en los colegios, o su historia personal retratada como un joven lleno de sueños que intentaba vivir en un pueblo sembrado de odio.

A los abogados de los jóvenes acusados no les dio tiempo a preparar los escritos para que éstos comparecieran a declarar en la Audiencia Nacional. Pasados 4 días de la publicación del auto, tras días de seguimientos y vigilancias nada o poco disimuladas se inicia un espectacular operativo para detener a 10 jóvenes, tanto en sus casas como en sus lugares de trabajo o estudios. La Guardia Civil se desplaza tanto a Altsasu como a Vitoria, Agurain, Ordizia o Pamplona. Como detalle, más tarde se sabría que la Audiencia Nacional no fue notificada sobre esa redada, y que, de hecho, la primera notificación de las detenciones fue recibida por parte de las abogadas de la defensa. Lamela, sin embargo, ordenó su inmediato traslado a Madrid. Las filtraciones no ocurrieron solamente con el auto, puesto que, durante la redada, mientras los medios informaban al minuto sobre la cantidad de detenidos, otra vez El Mundo, esta vez junto a la Agencia Efe, preveían que los detenidos serían nueve en total, puesto que ya contaban con esa información. Al final, la jornada se saldó con 8 detenidos, y 2 de ellos, uno al no ser localizado y otro que no pudieron llevarse de casa por no contar con la orden pertinente, acuden voluntariamente a la AN, donde se les emplaza a declarar 48 horas más tarde. Como resultado de ese operativo, 6 de los detenidos quedan en prisión, acusados de un delito de ‘terrorismo, en concurso ideal de lesiones, atentado y odio'. De los que declararon más tarde, hay uno que es llevado también a prisión, aludiendo riesgo de fuga, el joven Adur, pese a que en este caso concreto Adur había intentado declarar hasta 3 veces de forma voluntaria en el juzgado.

Un mes después, el 20 de diciembre, 4 de los 7 jóvenes que permanecen en la cárcel son puestos en libertad, bajo pretexto de que ‘es “difícil” que puedan ocultar, alterar o destruir fuentes de prueba en relación a la investigación o puedan actuar contra bienes jurídicos de las víctimas'. Sin embargo, en los 3 jóvenes restantes, si ve la posibilidad de que cometan nuevos actos delictivos, y además, les atribuye “especial liderazgo y protagonismo en los hechos”, junto con un listado de otras causas, tales como la participación en manifestaciones u organización de actos reivindicativos en el pueblo, lo que les hace claramente más jugosos ante la justicia. Para entonces, las fotografías de los 8 jóvenes que permanecían en el proceso recorrían las portadas de los periódicos y las cabeceras de todos los informativos. La manera de presentarlas, agrupando fotografías sacadas de sus DNI, recordaba a tiempos anteriores, cuando se difundían las caras de los comandos de ETA. De hecho, sólo faltaba la palabra comando para dar por supuesto que eran jóvenes organizados para tal fin, agredir Guardias Civiles, omitiendo que muchos de ellos, ni siquiera se conocían. Periódicos como La Razón, además, aderezaron la fotografía con el siguiente titular: ‘Os tenemos que matar por ser Guardias Civiles'.

LA TELARAÑA LEGAL

Aún con las detenciones y posteriores puestas en libertad, el caso sigue abierto tanto en Pamplona como en Madrid. José Perals, fiscal de la AN, hace lo posible para que se mantenga en este Tribunal. Ya en su primer escrito, se limita a repetir el contenido de la denuncia de Covite, para justificar la palabra clave: terrorismo. Mencionando a Herri Batasuna, ETA, y el hecho de que desde aquella época se reivindicara la marcha y disolución de las Fuerzas de Seguridad del estado en Euskal Herria, se las apaña para unir puntos invisibles y llega a la conclusión de que el altercado deriva de todo aquello, que forma parte de una campaña de acoso contra la Guardia Civil y que por lo tanto es un acto terrorista organizado. Esta conclusión, sin embargo, fue desmentida tanto por el Ministro de Interior en aquel entonces, Jorge Fernández Díaz, como por el propio Fernández de Mesa y el comandante de la Guardia Civil en Navarra, pues lo calificaron como un hecho aislado y único. Los abogados de los jóvenes lograron que la Audiencia de Navarra revisara el caso, y en marzo de 2017, los tres magistrados al cargo redactaron un auto de 16 páginas donde desmontaban por completo todas las acusaciones, razonando que con el Código Penal actualmente en vigor, en ningún caso podría calificarse lo sucedido como terrorismo, al no tratarse de un delito grave. La dudosa conexión con Ospa, además, conllevaría, como máximo, un delito de odio. En conclusión, el caso debería volver a Navarra. Pero ante la negativa de el fiscal Perals, la decisión la tuvo que tomar el Tribunal Supremo, que dictaminó que el caso debía quedarse en Madrid. En una única página, afirmaba que el delito podría llegar a constituirse como grave, y los actos cometidos se enmarcan dentro de la intención de crear un estado de terror e inseguridad entre los miembros de los Cuerpos y Fuerzas de la Seguridad del Estado y sus familias. Punto final. Lamela, otra vez haciendo gala de su eficacia y rapidez judicial, eleva el caso a la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, sin esperar a la decisión del Tribunal Supremo, e ignorando lo declarado por la Audiencia Provincial de Navarra.

El Juzgado de Pamplona tomó su decisión en marzo. El Tribunal Supremo, el 1 de Junio. Mientras dura este baile de jurisprudencias, siempre con la sombra de la palabra ‘terrorismo', metida a fuego por Covite, 3 jóvenes llevan ya en prisión 7 meses, sin justificación alguna, alegando la necesidad de prisión preventiva para evitar el riesgo de fuga. La primera petición fiscal, que se da a conocer en julio, son 375 años de prisión para los ocho jóvenes encausados: para uno de ellos 62 y medio, para otros seis 50 a cada uno, y 12 años y medio para la octava joven; ‘lesiones terroristas', ‘amenazas terroristas', ‘desórdenes públicos terroristas', y ‘lesiones no terroristas' son algunos de los términos de nuevo cuño que se emplean para justificar lo que ya empieza a ser una evidente desproporción judicial.

Llega el juicio, que comienza el 16 de abril de 2018, con un inicio más que irregular: Durante la instrucción, tan solo se admitieron las diligencias solicitadas por la acusación, los informes de la Policía Foral y la Guardia Civil, y los informes médicos de los denunciantes. Además, sólo se tuvieron en cuenta los testimonios de los Guardia Civiles y sus parejas, y se negaron todos los testigos propuestos por la defensa. Así pues, la instrucción concluyó sin haber incluido ni constado en ningún momento ninguna versión de la defensa, eliminando así toda imparcialidad. Finalizada la instrucción, y antes de la celebración el juicio, la defensa solicitó, en los escritos de conclusiones provisionales, aportar sus pruebas, periciales y testigos. Pero de nuevo, todo fue rechazado. Y esta vez, por una sala que era presidida nada más y nada menos que por Concepción Espejel.

Concepción Espejel es la Jueza, presidenta de la sección segunda de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional que fue apartada del caso Gürtel por su implicación con el PP. También es esposa de un alto mando de la Guardia Civil y ha sido condecorada con la Orden del Mérito de la Guardia Civil, categoría Cruz con Distintivo Blanco, lo que podría arrojar alguna que otra duda sobre su absoluta imparcialidad en este caso. Es una ocurrencia. Pero ricemos el rizo. Unos días después de iniciarse la primera diligencia sobre el caso, este mismo distintivo fue otorgado, nada más y nada menos, que a la propia Carmen Lamela. Touché.

Esta denegación masiva de aportaciones por parte de la defensa, incluía, entre otras muchas, reconocimientos periciales de los acusados que desmentían las versiones de los testigos de la acusación, quienes habían dicho reconocer a unas personas que nada tenían que ver con los rasgos físicos o vestimentas del día de los hechos. Tampoco se incluyeron entrevistas a las parejas de los guardia civiles realizadas en Cope y Onda Cero, donde se contradecían en sus testimonios; pruebas documentales que demostraban que algunos de los acusados ni siquiera estuvieron en el bar, ni un vídeo grabado por el propio Iñaki Abad, uno de los acusados, momentos después de la supuesta agresión, donde claramente se comprueba que el sargento no reconoce a nadie, y que su estado es mucho mejor de lo que una ‘brutal paliza' le hubiera causado. De hecho, la única agresión que quedaría probada, gracias a esta grabación, sería la causada por el sargento a Abad, al quitarle el teléfono de las manos, al saberse grabado. En total, se rechazaron 25 testigos, incluyendo el de una amiga de la pareja del Teniente.

Respecto a la plataforma Ospa, se negaron todos los documentos y sobreseimientos judiciales que demostraban el carácter festivo y reivindicativo de este acto, así como todo lo relacionado con desmentir la teoría de la conexión con terrorismo: informes, escritos, análisis históricos… nada. Una de las pruebas rechazadas que más llamó la atención fue la grabación de un partido de pelota de la noche de los hechos, al que acudió Adur Ramírez de Alda, uno de los jóvenes acusados. Allí, se ve cómo viste una camiseta negra, y el teniente le reconoció como ‘el que iba de rojo'. Más tarde, justificarían la identificación alegando que habría ido a casa a cambiarse de ropa para acudir a la pelea horas después. Entre las juezas Lamela y Espejel se eliminaron todas estas pruebas del proceso, la primera alegando que no eran necesarias, que se utilizarían posteriormente en el juicio oral y la segunda, alegando que al no haberse aceptado esas pruebas en instrucción, no podían incluirse en el juicio oral, por haberse conseguido fuera del mismo. Un combo perfecto.

Una vez iniciado el juicio, por primera vez se escuchaban las versiones de los acusados: detallaron, en algunos casos, su presencia en el bar, pero dejaron claro que el altercado en ningún momento fue más allá que una discusión entre personas que se habían pasado con la ingesta de alcohol. Otros de ellos, declararon que ni siquiera habían estado allí. Por su parte, el Teniente llegó a reconocer, que, después de lo sucedido, y haber sido trasladado a otro lugar, había perdido el plus salarial por estar en una ‘zona especialmente peligrosa', y que se lamentaba de ello. Tanto él como el Sargento y sus parejas, insistían en haber reconocido a todos, pese a hacerlo erróneamente, tal y como se vio en el vídeo grabado de aquella noche. Alegaron estar ‘aturdidos' en el momento. Uno de los momentos destacados del juicio fue la declaración de Iosu, dueño del Koxka, el bar donde todo ocurrió: el fiscal le recordó que en su primera declaración afirmó que todo había sido premeditado y realizado por gente ‘que sabía pegar‘. El dueño del bar, al negar lo declarado, y, al mostrarle el atestado, no lo reconoció. Y el atestado no estaba firmado. En cuanto a las lesiones, algunos forenses reconocieron que sus informes se basaron en las declaraciones de los guardias y sus parejas, que no consultaron los antecedentes médicos y de lesiones de ninguno de ellos, y que, a posteriori, algunas lesiones podían corresponder a otras causas, como accidentes de tráfico. Sobre todo, quedó en evidencia que las lesiones presentadas, en ningún caso corresponderían con una ‘brutal paliza' ni una ‘agresión multitudinaria'.

El juicio finalizó el 4 de Mayo de 2018. Y el 1 de Junio, salió la sentencia de la Audiencia Nacional: Oihan e Iñaki fueron condenados a 13 años de prisión, y a este último se le rebajó a 10, debido a un error de la propia AN. Jokin y Adur fueron condenados a 12. Jon Ander, Julen y Aratz, a 9, y por último, Ainara a 2, siendo la única que no debía ingresar en prisión. La condena por terrorismo había caído, puesto que quedaban en ‘delito de atentado contra agentes de la autoridad en concurso ideal con delito de lesiones, con circunstancia agravante de abuso de superioridad y discriminación‘, unido a desórdenes públicos. En total, 79 años, y una responsabilidad civil conjunta y solidaria de 100.984 euros. La sentencia admitía por completo como prueba el testimonio de los guardias y sus parejas, dando por probada la participación de los 8 jóvenes en el altercado. Sin embargo, señalaba que no quedaba suficientemente acreditado que tuvieran ‘ni intención ni finalidad de llevar a cabo algunos de los postulados que anteriormente al cese de la lucha armada tuviera la banda terrorista ETA‘. ‘Los acusados ni siquiera eran mayores de edad cuando la banda armada manifestó que abandonaba la lucha armada‘; ‘tampoco podemos dar por probado que exista una vinculación real y verdadera de los procesados con la banda terrorista ETA‘. La acusación de terrorismo que llevó el caso hasta Madrid había caído. Y todos los intentos de mezclar Ospa y su reivindicación de sacar a la Guardia Civil de Navarra con las reivindicaciones de ETA, también.

Las irregularidades continúan: tras la sentencia, la defensa disponía de solo 10 días para presentar un recurso de apelación. Esos días, el pueblo de Altsasu volvió a ser ocupado por una presencia policial masiva: extraños por las calles espiando a los jóvenes, agentes de paisano realizando grabaciones, furgonetas blancas sospechosas, seguimientos…

Cuatro días después de la sentencia, comenzó el segundo operativo policial: en el que se llevaron a los 4 jóvenes que seguían en libertad, alegando, de nuevo, riesgo de fuga. Para ello, fueron movilizados 88 guardia Civiles de los Grupos de Acción Rápida y Unidad de Seguridad Ciudadana de Comandancia en 27 vehículos. Y de nuevo, encontraron a los jóvenes o en sus casas, o de camino a sus centros de estudios. A los 3 que ya estaban en prisión, se les amplió la prisión preventiva, mientras su recurso de casación se tramitara. A petición del fiscal Perals, se les prorrogó hasta 6 años, la mitad de la condena.

A día de hoy, se está a la espera de la decisión de la Sala de Apelaciones de la Audiencia Nacional. A febrero de 2019, 3 de los 7 jóvenes encarcelados, llevan casi dos años y medio en prisión preventiva. Los otros 4, 8 meses. Pero la cosa no termina ahí. Todos ellos estuvieron en cárceles de Madrid, tras haber sido separados después de una marcha organizada a Soto del Real para mostrarles apoyo. Estuvieron en Aranjuez, Estremera y Navalcarnero también. En agosto de 2018, se inició su acercamiento, primero a las cárceles de Pamplona y Zaballa; a día de hoy, permanecen todos en Zaballa. Hasta que la sentencia eliminó la palabra ‘terrorismo', los 3 jóvenes que llevan más tiempo presos fueron catalogados como FIES (Ficheros de Internos de Especial Seguimiento), lo que conlleva intervención absoluta de sus comunicaciones, estar en el módulo de aislamiento junto a los presos más conflictivos, y un tiempo muy reducido de salida de la celda.

LA AMARGA ESPERA DE UN DESENLACE

Sin duda, cabe reafirmar que este proceso es uno de los casos jurídicamente más excepcionales de los últimos años. Una parte muy importante de esta excepcionalidad y sobredimensionamiento es, sin duda, el tratamiento que le han dado los medios Estatales. A los ejemplos mencionados anteriormente, habría que añadir un acoso mediático sin parangón: desde que sucedieron los hechos, hubo periodistas y grabaciones prácticamente todos los días, sobre todo en el bar Koxka y en las inmediaciones; llegaron a utilizarse cámaras ocultas para recoger testimonios como el de la madre del dueño del bar (en El Programa de Ana Rosa de Telecinco), e intentaron también entrar al despacho del alcalde sin pedir cita previa aprovechando una visita de miembros de la Unión de Guardias Civiles (el periodista Cake Minuesa de OK Diario). El audio grabado de el propio Alcalde indicándoles que no podían grabar fue utilizado para nutrir a la hambrienta prensa Estatal los días posteriores. Destaca, junto a las portadas de La Razón mencionadas, el programa de Susana Griso en Antena 3, que se valió de la celebración del juicio para incluir todos los días conexiones en directo, incluyendo la aparición estelar de la madre del Teniente, aportando un testimonio desgarrador sobre el sufrimiento causado, las lesiones de por vida, y las consecuencias de todo este caso.

En un pobre intento de objetividad, contaron con la presencia del Bel Pozueta, madre de Adur e integrante de Altsasu Gurasoak(plataforma creada por los propios padres de los acusados para denunciar las irregularidades del caso y difundirlo, con la que consiguieron llegar hasta Europa en clave de denuncia), que, con gran esfuerzo, intentaba explicar la locura que estaban viviendo. El programa, aprovechó para incluir su testimonio en doble pantalla, y, tras ser sometida a preguntas indiscriminadas y tendenciosas por parte de algunos de los periodistas presentes, se lo ofrecieron en directo a la madre del Teniente, quien, con música de tensión de fondo, optó por despreciar todo lo que contaba.

Algo que los medios estatales mayoritarios (salvo Público y eldiario.es, que junto a medios más independientes, no cayeron en esta orgía periodística) olvidaron mencionar, fue la denuncia de Liberties, una red a nivel europeo, que incluía la negación de pruebas y testigos, además de la discriminación en el tratamiento del caso, comparándolo con otros hechos relacionados de enfrentamientos entre la población y policías.

De hecho, un senador, en pregunta directa al Ministro de Interior, obtuvo el siguiente dato: en el año 2016, de 9.571 sucesos calificables como ‘atentado a la autoridad', el caso de Altsasu fue el único calificado con las palabras ‘odio' y ‘terrorismo'. Tampoco tuvo especial calado el hecho de que periódicos internacionales como The Guardian, The Washington Post, Financial Times o agencias como Asociated Press publicaran sendos artículos sobre el ‘Caso Alsasua'. Todos ellos, con el caso como punto de partida, ponían en duda la independencia del Poder Judicial español. Destacaban el sistema de nombramientos de los Jueces, la conexión con la todavía no desmantelada estructura franquista, y tildaban el caso de desproporcionado. Incluso, The Guardian y el Financial Timesfueron los únicos medios grandes que contactaron directamente con los padres. Los medios Estatales, tan sólo habían ofrecido entrevistas con los guardias, sus parejas o sus familiares. Un periodismo de “primera línea”, sin duda. Afortunadamente, en el propio caso, todo esto tuvo su repercusión: la denuncia de Liberties, las quejas de los abogados sobre las irregularidades del caso y las dudas sobre todo el procedimiento, hicieron que finalmente, dos observadores de Amnistía Internacional acudieran al juicio. Y a raíz de su presencia, pruebas como el vídeo grabado por Iñaki Abad, fueron finalmente aceptadas en el proceso oral.

LA REFLEXIÓN FINAL

Casos como el de Alsasua deberían hacer reflexionar a cada persona medianamente consciente sobre el tratamiento de cualquier noticia en los medios de comunicación, puesto que son capaces, como ha quedado en evidencia, de construir un relato, amplificarlo y, siguiendo ciertos intereses, hasta incluso guiar el desarrollo de un proceso judicial. La conexión entre la justicia, la información y la población, queda así a merced de los medios, que no dejan de ser empresas privadas que comercian con la información y defienden los intereses de sus propietarios.

Incluso el caso de La Manada, que coincidió en tiempo y lugar con el de Alsasua y tuvo tanta repercusión social y mediática, afectó en su momento a éste. Medios como ABC o El Españolllegaron a incluir en sus publicaciones el concepto ‘La Manada de Alsasua‘, intentando contrarrestar las movilizaciones masivas que se dieron en Navarra pidiendo justicia, proporcionalidad y la libertad de los jóvenes. Criticaban el hecho de que hubiera gente que fuera estas convocatorias, y sin embargo no fueran a las organizadas por Covite y la Guardia Civil, cuando había dos mujeres, (las parejas de los guardias), que también habían sido agredidas. Esta locura comparativa se utilizó también contra las figuras políticas que acudían a mostrar su apoyo a los “alsasuarras”, por lo que como arma política, dio mucho de sí.

Algo que no se le escapó a ciertos sectores de la población, sin embargo, fue la evidente diferencia de trato a los acusados en ambos casos: los cinco implicados en la violación de San Fermines fueron puestos en libertad a la espera de del fallo firme del tribunal y, sin embargo, los 3 jóvenes “alsasuarras” que permanecían en libertad provisional fueron enviados a la cárcel, pese a que estaba activo un recurso contra la sentencia, no firme aún.

A día de hoy, a la espera de la apelación en la Audiencia Nacional, 7 jóvenes, que al inicio del proceso tenían entre 20 y 22 años, (uno 30), permanecen en prisión.

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Texto completo en: https://www.lahaine.org/fM9f

Categorías: Tortuga Antimilitar

La geoingeniería y la destrucción creativa de la Tierra por el capitalismo

25 February, 2019 - 00:00

Se está quemando un fusible corto. Al ritmo actual de crecimiento de las emisiones mundiales, se estima que la atmósfera alcanzará en menos de dos décadas el billón de toneladas métricas de las emisiones acumuladas de carbono, desbordando el presupuesto mundial del carbono [1] [*]. Esto marcaría el inicio de un período de peligrosos cambios climáticos que resultarían ser irreversibles, afectando al clima durante siglos, si no milenios. Aún si hoy mismo toda la economía mundial fuera a cesar de emitir dióxido de carbono, el carbono excedente ya acumulado en la atmósfera ya asegura virtualmente que continuará el cambio climático, con efectos dañinos para la especie humana y la vida en general. Sin embargo, cuando se llegue a aumentar 2 grados centígrados sobre la temperatura promedio, asociada con un nivel de concentración de carbono en el medio ambiente de 450 ppm (partes por millón), esto nos llevará a una situación cualitativamente diferente. En ese momento, entrarían en acción las retroalimentaciones climáticas, amenazando catapultar las temperaturas globales promedio a 3°C o 4°C por encima de los niveles preindustriales en este siglo, lo que ya sucederá durante la vida de muchas personas que habitan hoy en nuestro planeta. La situación se agrava por la emisión de otros gases de efecto invernadero, que incluyen al metano y al óxido nitroso.

Los enormes peligros que presenta a la humanidad de conjunto el rápido cambio climático, y la incapacidad para enfrentarlos por parte de la estructura político-económico capitalista existente, simbolizado por la presencia de Donald Trump en la Casa Blanca, han engendrado una búsqueda desesperada de “soluciones técnicas”, bajo la forma de una geoingeniería, que es como se define al conjunto de intervenciones humanas masivas y deliberadas para manipular al clima del planeta como un todo.

A la geoingeniería ahora la están impulsando entusiastamente la clase multimillonaria, representada por figuras como Bill Gates y Richard Branson; las organizaciones ambientalistas como el Environmental Defense Fund (Fondo de defensa ambiental) y el Natural Resources Defense Council (Consejo de defensa de los recursos naturales); los comités de expertos como el Instituto Breakthrough y el Climate Code Red (“Código rojo climático”); y las empresas extractivas de combustibles fósiles , como Exxon Mobil y Shell; y también los gobiernos de los EE. UU., el Reino Unido, China, y Rusia. El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (siglas en inglés: IPCC), ha incluido las estrategias de emisiones negativas, basada en la geoingeniería, bajo la forma de Bio-Energía con Captura y Almacenamiento de Carbono (siglas en inglés: BECCS) en casi todos sus modelos climáticos. Incluso algunas figuras en la izquierda política (donde recientemente se han impuesto en algunos círculos las ideas “aceleracionistas”) se han aferrado a la geoingeniería como un deus ex machina; lo que es una manera de defender una estrategia económica y tecnológica eco-modernista, como puede comprobarse en una cantidad de contribuciones al número de Verano 2017: “Earth, Wind, and Fire” de la revista Jacobin [2].

De acuerdo al climatólogo James Hansen [3], para que el sistema Tierra evite llegar a 450 ppm de concentración de carbono en la atmósfera, y vuelva al promedio de la época del Holoceno de 350 ppm, se necesitará hacer emisiones negativas por medios tecnológicos, y por lo tanto la geoingeniería, por lo menos en una escala limitada. Sin embargo, la estrategia de Hansen, como la de la mayoría de otros científicos, sigue basándose en el sistema actual. O sea, excluye la posibilidad de una revolución ecológica a gran escala, que implique la auto-movilización de la población en torno a la producción y el consumo. Lo que sigue siendo cierto es que todo intento de implementar la geoingeniería (aún en la forma de esquemas tecnológicos para la eliminación del carbono) como la estrategia dominante para abordar el calentamiento global, subordinada a los fines de la acumulación del capital, resultaría ser fatal para la humanidad. Los costos de esa acción, la carga que pondría sobre las generaciones futuras, y los peligros para las especies vivientes, incluyendo la nuestra, son tan grandes, que el único curso racional es una larga revolución ecológica, dirigida a la reducción más rápida posible del dióxido de carbono y las emisiones de otros gases de efecto invernadero, unida a un énfasis en la agroecología y la restauración de ecosistemas globales, incluyendo bosques, para absorber el dióxido de carbono [4]. Esto necesitaría ser acompañado por una reconstitución de largo alcance de la sociedad en su mayor parte, re-instalar a un más alto nivel las prácticas colectivas e igualitarias, que habían sido socavadas por el crecimiento del capitalismo.

La geoingeniería del planeta bajo el régimen del “capital fósil”[**]

La geoingeniería como idea data del período de los primeros descubrimientos del rápido cambio climático antropogénico. Comenzando a principios de la década de 1960, Mijail Budyco, el principal climatólogo de la Unión Soviética (y en esa época, del mundo), fue el primero en lanzar una serie de advertencias sobre el carácter inevitable del cambio climático global acelerado en el caso de sistemas basados en la combustión de combustibles fósiles [5]. Aunque hacía tiempo que se había reconocido la existencia del cambio climático antropogénico, lo nuevo fue el descubrimiento de importantes retroalimentaciones climáticas, como el derretimiento del hielo ártico y la interrupción del efecto albedo cuando el hielo blanco era reemplazado por el color azul del agua de mar, incrementando la cantidad de radiación solar absorbida por el planeta y el aumento de la temperatura global promedio. En 1974, Budyco propuso, como una posible solución al cambio climático, el uso de aviones de gran altura para soltar partículas de sulfuro (creando una especie de aerosoles de sulfato) en la estratósfera. Con ello se pretendía imitar el rol que jugaba la acción volcánica al lanzar sulfuro en la atmósfera, creando así una barrera parcial, limitando el ingreso de la radiación solar. Su argumento se basaba en que las economías capitalistas, en particular, no podrían restringir el crecimiento en que se basaba la acumulación del capital, con el uso de la energía y sus emisiones, a pesar del peligro que significaba para el clima [6]. Por consiguiente, había que explorar alternativas tecnológicas para estabilizar el clima. Pero recién en 1977, cuando el físico italiano Cesare Marchetti propuso un esquema para capturar las emisiones de dióxido de carbono provenientes de las plantas de energía eléctrica y utilizar tuberías para secuestrarlo y retenerlo en las profundidades oceánicas, fue que apareció la palabra “geoingeniería” [7].

La propuesta precursora de Budyco, de usar partículas de sulfuro para bloquear una parte de los rayos solares, conocida ahora como “inyección estratosférica por aerosol”, y la temprana idea de capturar y secuestrar el carbono en el océano, representan los dos primeros abordajes a la geoingeniería (respectivamente, la administración de la radiación solar (SRM) y la eliminación de dióxido de carbono (CDR). El SRM fue diseñado para limitar la radiación solar que llega a la Tierra. Y el CDR procura capturar y eliminar el carbono para disminuir la cantidad que entra en la atmósfera.

Además de la inyección estratosférica por aerosol, hay otro abordaje al SRM que ha ganado adherentes con influencia en los últimos años, que es abrillantar las nubes marinas. Esto implicaría enfriar la tierra modificando las capas bajas de estratocúmulo que cubren alrededor de una tercera parte de los océanos, haciéndolas más reflectantes. En un escenario estándar, una flota especial de 1.500 barcos no tripulados, controlados por satélite, recorrerían los océanos, esparciendo en el aire gotas submicrométricas de agua de mar que se evaporarían dejando residuos salinos. Estas partículas brillantes de sal reflejarían la radiación solar que ingresa. También actuarían como núcleos de condensación de las nubes, aumentando su área superficial, con el resultado de que habría aún más reflexión de la radiación solar.

En la actualidad, tanto la inyección estratosférica por aerosol como el abrillantamiento de las nubes marinas son ampliamente criticadas por suponer enormes riesgos además del propio cambio climático, aunque solo abordan los síntomas y no las causas del mismo. La primera, que sería suministrada a la estratósfera por medio de tubos, cañones, aeróstatos, o aviones, podría alterar al ciclo hidrológico global con enormes efectos impredecibles, conduciendo probablemente a sequías masivas en importantes regiones del planeta. Se teme que podría terminar con el sistema del monzón en la India, perturbando la agricultura para 2 mil millones de personas [8]. También se teme que podría afectar a la fotosíntesis y la producción agraria en gran parte del mundo [9]. La inyección de partículas de sulfuro en la atmósfera podría contribuir a la reducción de la capa de ozono [10]. Gran parte del sulfuro excedente podría cayendo en la tierra, generando la lluvia ácida [11]. Lo más preocupante de todo, la inyección estratosférica por aerosoles tendría que ser repetida año tras año. En el caso de terminar bruscamente este tratamiento, el ascenso en la temperatura asociada con el carbono adicional acumulado aparecería casi inmediatamente con la temperatura mundial subiendo posiblemente 2 o 3°C en una década, que es un fenómeno conocido como el “problema de la terminación” [12].

Como sucedería con la inyección estratosférica por aerosoles, el abrillantamiento de las nubes marinas podría afectar drásticamente al ciclo hidrológico de maneras impredecibles. Por ejemplo, podría general una severa sequía en la región del Amazonas, secando al ecosistema terrestre más vital del mundo con efectos incalculables y catastróficos para la estabilidad el sistema de la Tierra [13]. Muchos de los peligros del abrillantamiento de las nubes son similares a los de la anterior medida. Como otras formas de la SRM, no haría nada para detener la acidificación de los océanos causada por los crecientes niveles de dióxido de carbono.

La primera forma de la CDR en atraer la atención por parte de grupos con intereses económicos e inversores fue la idea de fertilizar los océanos con hierro, fomentando así el crecimiento del fitoplancton, de modo de promover una mayor absorción oceánica de carbono. Ha habido una docena de experimentos en esta área y las dificultades relacionadas con este proyecto han resultado ser muchísimos. Los efectos sobre los ciclos del fitoplancton, del zooplancton y una multitud de otras especies marinas hasta llegar a las ballenas al final de la cadena alimentaria son indeterminados. Aunque algunas partes del océano se volverían más verdes debido al hierro adicional, otras partes se volverían más azules, más carentes de vida, porque estarían privadas de los nutrientes –nitratos, fósforo y sílice- necesarios para el crecimiento [14]. Hay evidencias que sugieren que gran parte del carbono asimilado por el océano quedaría en la superficie o en los niveles intermedios del mismo, y solo una pequeña parte llegaría a las profundidades oceánicas, para ser retenida en forma natural [15].

Entre los diversos proyectos de la CDR, es la BECCS, debido a su propuesta de hacer emisiones negativas, la que hoy atrae el mayor apoyo. Esto es porque parece permitir a las naciones rebasar los objetivos relacionados con el clima, sobre la base de que el carbono podría ser eliminado de la atmósfera en décadas posteriores. Aunque en la actualidad la BECCS existe mayormente como un modelo de computadora aún no sometido a ensayos, ahora se lo incorpora en casi todos los modelos climáticos utilizados por el IPCC [16]. Tal como se lo ha diseñado, la BECCS quemaría cultivos agrícolas para generar electricidad, con la captura y el almacenamiento subterráneo del dióxido de carbono resultante. En teoría, dado que los cultivos pueden ser considerados como neutrales en carbono, pues inicialmente toman el dióxido de carbono de la atmósfera y al final del proceso lo liberan nuevamente- la BECCS, al quemar la biomasa, luego capturar y retener las emisiones de carbono, sería un medio de generar electricidad, aunque al mismo tiempo daría por resultado una reducción neta del carbono atmosférico.

Sin embargo, en el momento en que se pasa de lo abstracto a lo concreto, se comienza a cuestionar la factibilidad de este proyecto. Los modelos de nivel medio del IPPC que se proyectan son para eliminar 630 gigatoneladas de dióxido de carbono de la atmósfera, que son alrededor de dos tercios del total emitido entre la Revolución Industrial y el año 2011 [17]. Esto se llevaría a cabo en gigantescas plantaciones de cultivos comerciales, gestionadas por agroempresas. Para eliminar un billón de toneladas de dióxido de carbono de la atmósfera, como se prevé en los escenarios más ambiciosos, habría que ocupar una superficie de tierra que duplicaría el tamaño de la India (o igual al de Australia), o sea aproximadamente tanta tierra como la que se cultiva en la actualidad, lo que exigiría proveer tanta agua dulce como la que se utiliza hoy en día para la agricultura a nivel mundial [18]. El climatólogo James Hansen -que ha señalado críticamente que las emisiones negativas se han “propagado como un cáncer” en los modelos climáticos del IPCC- ha estimado que el costo para implementar la BECCS en la escala proyectada exigiría cientos de billones de dólares, con un “costo mínimo estimado” de alrededor de 570 billones de dólares para este siglo [19]. Los efectos de la BECCS –usada como un mecanismo primordial y diseñado para evitar la confrontación con el actual sistema de producción- significarían por consiguiente el desplazamiento masivo de los pequeños agricultores y de la producción mundial de alimentos.

Por otra parte, se ha demostrado que la idea de que las formas de la producción agrícola comercial en gran escala presupuestas en los modelos de la BECCS serían neutrales en carbono y que de este modo darían por resultado emisiones negativas con la retención del carbono, resulta ser exagerada o falsa cuando se toman en cuenta sus efectos mayores en la tierra a nivel global. Se supone que el cultivo agrícola de la BECCS tendrá lugar en enormes plantaciones de monocultivo, desplazando otras formas de uso de la tierra. Sin embargo, los ecosistemas biológicamente diversos tienen sustancialmente mayores índices de retención de carbono en el suelo y la biomasa que los que tienen los de monocultivo [20]. Una alternativa a la BECCS en la promoción de retención de carbono sería promover una restauración ecológica masiva, planetaria, incluyendo la reforestación, junto a la promoción de una agroecología diseñada sobre las formas tradicionales de la agricultura, organizada alrededor del reciclamiento de nutrientes y de métodos adecuados para mejorar el suelo [21]. Esto evitaría la grieta metabólica asociada con los monocultivos de los agronegociosos, que son menos eficientes en lo que respecta a la producción de alimentos por hectárea y en la retención del carbono.

Otro “arreglo tecnológico” generalmente recomendado, la captura y retención del carbono (CCS) no es estrictamente una forma de geoingeniería, pues está dirigida a capturar y retener las emisiones de carbono de determinadas plantas de energía eléctrica, como las centrales térmicas a carbón. Sin embargo, la promoción de una infraestructura de CCS a escala planetaria como medio de abordar el cambio climático –eludiendo de ese modo la necesidad de una revolución ecológica en la producción y en el consumo- se la puede ver más bien como una forma de geoingeniería a escala planetaria, debido a las inmensas dimensiones económicas y ecológicas proyectadas. Aunque la CCS permitiría teóricamente quemar combustibles fósiles sin emisiones de carbono en la atmósfera, la escala y los costos de las operaciones de CCS son prohibitivos. Como escribe Clive Hamilton en Earthmasters: The Dawn of the Age of Climate Engineering, la CCS para una sola planta del tamaño “estándar a carbón de 1.000 megawatts (…) necesitaría 30 kilómetros de maquinarias aspiradoras de aire y seis plantas químicas, con un espacio de 6 kilómetros cuadrados” [22]. El experto en energía, Vaclav Smil, ha calculado que “para secuestrar o retener solo una quinta parte de las emisiones actuales [año 2010] de CO2, tendríamos que crear una industria mundial totalmente nueva de absorción-concentración-condensación-transporte-almacenamiento cuya capacidad anual debería ser alrededor de un 70 por ciento mayor que el volumen anual ahora maneja la industria petrolera del crudo mundial, cuya inmensa infraestructura de pozos, oleoductos, estaciones de compresión y almacenamiento, llevó generaciones para construir” [23]. La captura y el secuestro de las emisiones estadounidenses actuales de dióxido de carbono exigirían 130.000 millones de toneladas de agua por año, que es igual a alrededor de la mitad del flujo anual del Río Columbia. A esta nueva y gigantesca infraestructura se la debería colocar encima de la actual infraestructura del combustible fósil; todo ello para permitir que se continúe quemando combustibles fósiles [24].

Un principio de precaución planetario para el Antropoceno

Si la emergencia planetaria de nuestros días es un producto de siglos de guerra contra el planeta, considerado como un mecanismo de la acumulación del capital, a los proyectos de geoingeniería generados por el capital fósil los podemos considerar como gigantescos proyectos para permitir que el sistema siga librando esta guerra hasta su culminación. La geoingeniería bajo el régimen actual de acumulación tiene como único objetivo mantener intacto el status quo; sin perturbar las relaciones dominantes de la producción capitalista y sin siquiera intentar suprimir a la industria del combustible fósil, con la que está profundamente relacionada. Las ganancias, la producción, y la solución a la pobreza energética en las partes más pobres del mundo, se convierten así en las justificaciones para siga funcionando el actual sistema del capital fósil, manteniendo a toda costa al régimen ambiental capitalista. La mentalidad prometeica que yace detrás de ello ha sido bien captada por una pregunta que hizo Rex Tillerson, cuando era CEO de la Exxon Mobil Corporation, -sin rastro de ironía- en una reunión anual de accionistas en 2013: “¿De qué sirve salvar al planeta si la humanidad sufre?" [25]

Toda la historia de las crisis ecológicas que condujeron a la actual emergencia planetaria, marcada por numerosos desastres – desde la destrucción casi total de la capa de ozono, la carga de nutrientes y la propagación de zonas muertas en el océano, hasta el propio cambio climático, sirve para subrayar la marcha de los disparates asociados con todo intento de aplicar la geoingeniería a todo el planeta. La complejidad del sistema de la Tierra nos asegura que podrían surgir consecuencias imprevisibles. Como lo advirtió Frederick Engels en el siglo XIX: “No debemos… lisonjearnos demasiado de nuestras victorias humanas sobre la naturaleza. Esta se venga de nosotros por cada una de las derrotas que le inferimos. Es cierto que todas ellas se traducen principalmente en los resultados previstos y calculados, pero acarrean, además, otros imprevistos, con los que no contábamos y que, no pocas veces, contrarrestan los primeros”. [26]

Frente a la incertidumbre, acompañada de una probabilidad extremadamente alta de infligir un daño incalculable al sistema de la Tierra, es fundamental invocar lo que se conoce como el Principio de Precaución cada vez que se plantea la cuestión de la geoingeniería planetaria. Como lo ha explicado el economista ecológico Paul Burkett, la versión fuerte del Principio de Precaución abarca necesariamente los siguientes puntos:

El propio Principio de Precaución, que dice que si una acción puede causar un daño grave, tenemos que contrarrestarla con medidas para asegurar que no tenga lugar la acción.

El Principio de la Inversión de la Carga, bajo el cual es responsabilidad de quienes apoyan una acción demostrar que no es gravemente peligrosa, y por consiguiente cambiar el peso de la prueba de aquellos que son potencialmente dañados por la acción (por ejemplo, la población en general y otras especies que ocupan el mismo ambiente). En resumen, es la seguridad, no el peligro potencial, lo que se necesita demostrar.

El Principio de la Evaluación Alternativa, estipulando que no se llevará a cabo ninguna acción potencialmente peligrosa, si hay acciones alternativas accesibles que logren de manera segura los mismos objetivos que la acción propuesta.

Todas las deliberaciones sociales relacionadas con la aplicación de los artículos 1 al 3 deben ser abiertas, informadas y democráticas, y deben incluir a todas las partes afectadas [27].

Es evidente que un fuerte Principio de Precaución, basado en cada uno de los criterios que hemos descrito, descartaría completamente a la geoingeniería promovida en el contexto de un régimen capitalista de máxima acumulación Hay una certeza casi total del peligro extremo para la especie humana de conjunto que surge de todos las principales propuestas de la geoingeniería. Si se pusiera la carga de la prueba sobre los promotores del orden establecido de la geoingeniería capitalista, para que demuestren que no se infligiría un gran daño al planeta, como un lugar de habitación humana, esas propuestas fracasarían en la prueba. Dado que la alternativa de no quemar más los combustibles fósiles y promover formas alternativas de energía es totalmente factible, mientras que la geoingeniería planetaria conlleva inmensos peligros que se agregarían al sistema de la Tierra de conjunto, dicha tecnología como medio principal de controlar al calentamiento global también sería excluida por ese criterio. Finalmente, la geoingeniería bajo el actual sistema económico y social invariablemente implica alguna entidad proveniente de la estructura del poder –un multimillonario, una corporación, un gobierno o una organización internacional- que implemente esa acción ostensiblemente en nombre de la humanidad en general, aunque dejen afuera del proceso de toma de decisiones a las partes más afectadas del mundo, con cientos, quizás miles, de millones, de personas que pagan los costos ambientales, a menudo con sus vidas. En pocas palabras, la geoingeniería, en particular si está subordinada al proceso de acumulación del capital, viola la versión más sagrada del Principio de Precaución, que se remonta a la antigüedad: Primero no dañar.

La eco-revolución como la única alternativa

Como una prolongación de la guerra actual contra el planeta, un régimen de geoingeniería climática diseñado para mantener en funcionamiento el presente modo de producción se opone diametralmente a la idea que enunció Barry Commoner en 1992 en Making Peace with the Planet, “Si el ambiente está contaminado y la economía está enferma, el virus que los causa se hallará en el sistema de producción”. [28] Hoy no puede haber dudas de que el actual modo de producción, en particular el sistema del capital fósil, que se necesita cambiar a escala mundial. Para parar el cambio climático, la economía mundial, la economía mundial debe cambiar rápidamente a las emisiones netamente cero de dióxido de carbono. Con un esfuerzo concertado por parte de la sociedad humana de conjunto, utilizando los medios tecnológicos sustentables ya existentes, esto se halla a nuestro alcance; especialmente cuando se lo acompañe con los cambios necesarios en la organización social para reducir el colosal despilfarro de recursos y vidas que está incorporado en el actual sistema de producción alienada. Esos cambios no podrían ser meramente implementados desde arriba por las élites, sino que requerirían la auto movilización de la población, inspirada por las acciones revolucionarias de la juventud en pos de soluciones igualitarias, ecológicas, colectivas y socializadas, consciente de que es el mundo que ella heredará lo que está más en juego.

Esta necesaria revolución ecológica incluirá en primer lugar: 1) una moratoria de emergencia sobre el crecimiento económico en los países ricos, acompañada de una redistribución hacia abajo del ingreso y la riqueza; 2) reducciones radicales en las emisiones de gas de efecto invernadero; 3) eliminación gradual de toda la estructura de la energía del combustible fósil; 4) sustitución por una infraestructura de energía alternativa, basada en alternativas sustentables como la solar y la eólica, controladas localmente; 5) cortes masivos en el gasto militar con los excedentes económicos liberados para que sean usados en la conversión ecológica; 6) promoción de economías circulares y sistemas de despilfarro cero para disminuir la producción de energía y recursos; 7) creación de un sistema de transporte público efectivo, junto con medias para disminuir la dependencia en el automóvil privado; 8) restauración de ecosistemas globales, de acuerdo con comunidades locales, incluyendo las indígenas; 9) transformación de la producción de monocultivos destructiva e intensiva en energía y productos químicos de las agroempresas, en una agroecología basada en pequeñas granjas sustentables y el cultivo campesino con su mayor productividad de alimentos por hectárea; 10) institución de fuertes controles sobre la emisión de productos químicos tóxicos; 11) prohibir la privatización de los recursos de agua dulce; 12) imponer una fuerte gestión basada en la comunidad humana de los océanos comunes orientada a la sustentabilidad; 13) tomar nuevas medidas para proteger a las especies en peligro de extinción; 14) imponer límites estrictos al excesivo y destructivo marketing consumista por las corporaciones; 15) reorganizar la producción para deshacer las cadenas mercantiles actuales orientadas a la acumulación rapaz y la filosofía de aprés moi le déluge; y 16) desarrollar formas de producción más razonables, justas, y menos despilfarradoras, y más colectivas [29].

En esa eco-revolución se necesitará dar prioridad a la eliminación más rápida imaginable de las emisiones provenientes del combustible fósil, pero esto a su vez exigirá cambios fundamentales en la relación humana con la tierra y en la relación de los seres humanos entre sí. Tendrá que ponerse un nuevo énfasis en el desarrollo humano sostenible y en la creación de un sistema orgánico de reproducción social metabólica. Se deberán superar los siglos de explotación y expropiación, incluyendo las divisiones sobre la base de la clase, el género, la raza y la etnicidad.

Notas:

[1] http://trillionthtone.org, visitada el 3 de junio de 2018. Notemos que el billón de toneladas métricas se refiere al carbono acumulado (no al dióxido de carbono).

[*] N. del T.: "No habría que confundir la terminología “Presupuesto Mundial del Carbono” como título de la publicación editada desde el 2005 por este grupo, con la acepción del argot que entiende este sintagma (presupuesto de carbono) como la cantidad de emisiones que aún quedarían para cumplir un objetivo climático, como pueda ser el de evitar el incremento en 2°C en el calentamiento del planeta."]

[2] Jacobin, vol. 26 (2017).

[3] James Hansen et al., “Young People's Burden: Requirements of Negative CO2 Emissions”, Earth System Dynamics 8 (2017): 577-616; James Hansen et al., “Young People's Burden: Requirements of Negative CO2 Emissions”, 18 de julio de 2017, http://columbia.edu.

[4] Ver John Bellamy Foster, “The Long Ecological Revolution”, Monthly Review 69, no. 6 (noviembre 2017), 1-16.

[**] N. del T: el autor llama así al capital que se basa en el uso masivo de combustibles fósiles

[5] Spencer Weart, “Interview with M. I. Budyko: Oral History Transcript”, marzo 25, 1990, http://aip.org, The Discovery of Global Warming (Cambridge, MA: Harvard University Press, 2003): 85-88; Climate and Life (Nueva York: Academic, 1974), 485; M. I. Budyko y Y. A. Izrael, ed., Anthropogenic Climate Change (Tucson: University of Arizona Press, 1991), 1-6; Blue Planet Prize, “The Laureates:Mikhail I. Budyko (1998)”, http://al-info.or.jp; john Bellamy Foster, “Late Soviet Ecology and the Planetary Crisis”, Monthly Review 67, no. 2 (junio 2015): 7-10.

[6] M. I. Budyco, Climate Changes (Washington, D.C.: American Geophysical Union, 1977), 235-36, 239-46; Foster, “Late Soviet Ecology”, 11-

[7] Oliver Morton, The Planet Remade (Princeton: Princeton University Press, 2016), 137-38.

[8] Alan Robock, Luke Oman, and Georgy L. Stenchikov, “Regional Climate Responses to Geoengineering with Tropical and Arctic SO2 Injections”, Journal of geophysical Research 113 (2008): D16101; Alan Robock, “20 Reasons Why Geoengineering May Be a Bad Idea”, Bulletin of Atomic Scientists 64, no.2 (2008): 15; Clive Hamilton, Earthmasters (New Haven: Yale University Press, 2003), 64.

[9] Robock, “20 Reasons Why Geoengineering May Be a Bad Idea”, 16.

[10] Íbid.

[11] Michael E. Mann and Tom Toles, The Madhouse Effect (Nueva York: Columbia University Press, 2016):123; Robock, “20 Reasons Why Geoengineering May Be a Bad Idea”, 16.

[12] Hamilton, Earthmasters, 65-67; Robock, “20 Reasons Why Geoengineering May Be a Bad Idea”, 17; Daisy Dunne, “Six Ideas to Limit Global Warming with Solar “Geoengineering”, Carbon Brief, May 9, 2018, http://carbonbrief.org.

[13] Hamilton, Earthmasters, 52-55; Carbon Brief, “Six Ideas”.

[14] Hugh Powell, “Fertilizing the Ocean with Iron”, Oceanus 46, no. 1 (2008), http://whol.edu; Hamilton, Earthmasters, 27-35.

[15] Powell, “Fertilizing the Ocean with Iron”, Hamilton, Earthmasters, 35.

[16] Abby Rabinowitz and Amanda Simson, “The Dirty Secret of the World's Plan to Avert Climate Disaster”, Wired, 10 de diciembre de 2017.

[17] Rabinowitz and Simson, “The Dirty Secret of the World's Plan to Avert Climate Disaster”.

[18] Julia Rosen, “Vast Bioenergy Plantations Could Stave Off Climate Change and Radically Reshape the Planet”, Science, 15 de febrero de 2018; Rabinowitz and Simson, “The Dirty Secret of the World's Plan to Avert Climate Disaster”; ETC Group, Biofuel Watch, Heinrich Böll Stiftung, The Big Bad Fix: The Case Against Climate Geoengineering (2017) 22, http://boell.de.

[19] Hansen et al., “Young People's Burden”

[20] ETC Group, Biofuel Watch, Heinrich Böll Stiftung, The Big bad Fix, 20-22; Michael Friedman, “Why Geoengineering Is Not a Remedy for the Climate Crisis”, MR Online, 22 de mayo de 2018, http://mronline.org.

[21] Friedman, “Why Geoengineering Is Not a Remedy for the Climate Crisis”.

[22] Hamilton, Earthmasters, 47-50.

[23] Vaclav Smil, “Global Energy: The Latest Infatuations”, American Scientist 99 (2011), http://americanscientist.org. Ver también Jeff Goodell, “Coal's New Technology”, Yale Enviroment 360, July 14, 2008, http://e360.yale.edu.

[24] Andy Skuce, ”'We'd Have to Finish One New Facility Every Working Day for the Next 70 Years'-Why Carbon Capture Is No Panacea”, Bulletin of the Atomic Scientists, October 4, 2016; http://the-bulletin.org.

[25] Tillerson quoted in Michael Babad, “Exxon Mobil CEO: “What Good Is It to Save the Planet if Humanity Suffers?” Globe and Mail, May 30, 2017 (updated June 19, 2017).

[26] Federico Engels, Dialéctica de la Naturaleza, México D.F., Editorial Grijalbo, 1961: pág. 151.

[27] Paul Burken, “On Eco-Revolutionary Prudence: Capitalism, Communism, and the Precautionary Principle”, Socialism and Democracy 30, no. 2 (2016): 87.

[28] Barry Commoner, Making Peace with the Planet (Nueva York: New Press, 1992), ix.

[29] Ver ETC Group, Biofuel Watch, Heinrich Böll Stiftung, The Big Bad Fix, pág. 10.

John Bellamy Foster es Director de Monthly Review y autor, entre otros libros, de The Ecological Rift (coautor con B. Clark y R. York), The Planet Emergency, Marx's Ecology y The Vulnerable Planet.

Este artículo fue publicado en Monthly Review, Vol. 70, N°4, en septiembre 2018, y en Science for the People. Agradecemos a las direcciones de ambas revistas la gentil autorización para la traducción y publicación de este texto en Herramienta. Translated and reprinted by permission of Monthly Review Magazine and Science for the People.

La traducción para Herramienta es de Francisco T. Sobrino

Fuente: https://herramienta.com.ar/articulo...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Enrique Martínez Reguera, 'padre' de 67 niños: "El dinero de los menores tutelados se lo quedan gestores que administran el hambre ajena"

24 February, 2019 - 00:00

Tras más de 40 años como educador de jóvenes desfavorecidos, este filósofo, psicólogo, pedagogo y escritor madrileño repasa las carencias del sistema de protección y acogida de menores y su giro en la década de los 80 de la pedagogía a la vigilancia de los chicos y chicas acogidos.

José Bautista
PORCAUSA.ORG

Podría decirse que Enrique Martínez Reguera tiene 67 hijos. Entre ellos hay historias de éxito y fracaso con un denominador común: todos tuvieron una oportunidad gracias a él. La vida ha dado muchas vueltas desde que Enrique decidió consagrar su hogar y su vida a cuidar a niños desfavorecidos, en situación de calle, conflictivos, huérfanos, nacionales y extranjeros. A sus 83 años, él se mantiene crítico y activo, pero es consciente de que, aunque quisiera, hoy el sistema no le permitiría ayudar como lo hizo.

La historia de Enrique permite entender cómo ha cambiado la suerte de los menores de edad que por una razón u otra están bajo tutela del Estado. A su juicio y tras más de 50 años de experiencia -y rebeldía- en la materia, el trato de las instituciones hacia los niños que están solos se ha ido deshumanizado y mercantilizado. Desde el franquismo, cuando el monopolio asistencial estaba en manos de Falange y Auxilio Social, el sistema se ha transformado en una especie de “negocio en el que no priman los más vulnerables”, asegura.

Corrían los años 70. Por entonces el maestro Enrique compaginaba la dirección del Colegio Mayor Universitario Pio XII con sus estudios de filosofía y psicología. Pero hacía tiempo que en su fuero interno sentía ganas de trabajar con chavales vulnerables. Pasó de las palabras a los hechos en el barrio chabolista de La Celsa, por entonces uno de los puntos más conflictivos y damnificados por la droga de Madrid, del que ya solo queda el recuerdo (fue demolido en 1999). Allí se ofreció para ayudar en el colegio público. Poco a poco fue labrándose la confianza y el reconocimiento de las familias payas y gitanas que allí sobrevivían. Rápidamente las Juntas de Protección de Menores, entes provinciales que se encargaban de las labores de tutela, se fijaron en su capacidad para trabajar y organizar excursiones, partidos de fútbol y otras actividades en aquel entorno difícil.

A pesar de las limitaciones, en aquella época el sistema era más flexible y cercano, “y eso que de origen esto era una cosa absolutamente falangista”, recuerda. A Enrique primero le propusieron cuidar en su casa a niños internados y rebeldes. Aceptó y, casi de inmediato, comprobó que con paciencia, hogar y cariño; los pequeños se transformaban.

El trabajo de Enrique llegó a oídos de un juez de menores, y este le propuso cuidar también a niños de reformatorio. Enrique aceptó, pero estableció la condición de que en su casa, por entonces un piso de Vallecas (Madrid). Era él quien establecía las normas, requisito que hoy las instituciones públicas no admitirían. Probaron y el resultado fue un éxito. Le decían que aquellos eran niños “peligrosísimos”, pero la situación nunca se desbordó. Pronto fueron surgiendo nuevos grupos y hogares de acogida para niños con situaciones similares a las de los “hijos” de Enrique.

Después de la Transición, la Democracia. “Recuerdo que la gente que estaba en estos temas decía ‘¿y ahora qué van a hacer con todos los de Falange y Auxilio Social?", rememora.

La trampa

Llegaron los años 80, y con ellos la heroína y los cambios en la legislación de menores. Los chicos de Enrique empezaron a engancharse. Por su casa pasaron “chiquillos muy conocidos en la época” -por su historial de robos- como El Guille, El Gasolina y El Mosque, interpretado por Luis Martínez en el filme Perros callejeros. “Sentían que nadie estaba con ellos en la vida, pero en cuanto veían que alguien se ponía de su parte, empezaban a cambiar”, explica. Aquellos chavales llegaban “totalmente rotos”, pero él veía en ellos “gente prodigiosa”. No pocos murieron de sobredosis, en medio de tiroteos, enfermos de sida o en accidentes de moto. “Un mes de enero enterramos a diez niños de en torno a 15 años. Me desanimé mucho, pensé que ya no podía soportarlo más”.

A esos días difíciles se le sumaron turbulencias en materia legal. Hasta ese momento, “las instituciones habían reconocido nuestra labor, jueces, fiscales y Juntas de Protección nos lo ponían fácil”, asegura Enrique. El Gobierno de Adolfo Suárez empezó a ensayar el Estatuto del Menor, promulgado una década después bajo el nombre de Ley de Protección Jurídica del Menor. “Esa ley puso todo en manos de la administración de las Comunidades Autónomas”, explica.

Enrique y otras personas con experiencia en el cuidado de niños desfavorecidos participaron en la elaboración del Estatuto del Menor. Durante un año acudieron de forma regular al Ministerio de Justicia. Pero aquel esfuerzo fue en vano: el gobierno de Felipe González hizo caso omiso de sus recomendaciones y lo sometió a los dictados de Interpol, similares para todos los países de la Unión Europea. Años después, el Gobierno socialista promovió la implantación de esa misma ley entre los países de América Latina -“en Argentina y Brasil incluso utilizaron los mismos carteles de propaganda que aquí sobre el estatuto del menor”-, pero esa es otra historia.

El "negocio" de los niños conflictivos

La atención a niños en situaciones difíciles “se convirtió en un tremendo negocio”, un asunto rentable para políticos, empresas y organizaciones supuestamente no lucrativas, sostiene Enrique. “Se han ido creando intereses, se han multiplicado las organizaciones, fundaciones, empresas públicas y privadas que se dedican a este asunto, y todas tienen intereses”.

A Enrique y otras personas en su situación les impusieron la firma de un convenio con 17 puntos. Enrique los aceptó todos, menos tres. En primer lugar, se le exigía tener un número fijo de plazas, pero él prefería supeditar esa cifra a la situación en casa. "A veces, con seis niños se podía estar bien, otras veces con tres niños ya era difícil", se explica. En segundo lugar, se le obligaba a expulsar a los chavales al cumplir 16 o 18 años, pero Enrique pedía supeditar la decisión al "momento en el que el niño encuentre una salida”.

Por último, el punto más delicado: le explicaron que él tendría todos los deberes de padre, pero los derechos sobre el niño recaerían sobre un funcionario ajeno a su casa y a la vida del menor. “Si asumo los deberes de un padre, necesito los derechos de un padre para representar a los nenes si van a la comisaría, al juzgado, al hospital o a la escuela”.

Acusaciones de secuestro de niños

Enrique se declaró en rebeldía. No acató las exigencias y amenazaron con expulsarle de su casa y denunciarle por secuestro de niños, pero su buena fama y el apoyo de la Coordinadora de Barrios lo impidieron. Enrique siguió ayudando, pero tuvo que hacerlo en condiciones más precarias, sin apoyo económico del Estado. En los 90, mientras él proseguía con su labor, el Gobierno aprobó también dos normas esenciales en esta historia. La primera, la Ley Penal de Menores, que determina que a los niños no se les detiene, sino que se les “retiene”; no se les interroga, sino que se les “explora”.

Ninguna de las dos figuras está contemplada en el ordenamiento jurídico, por lo que su interpretación es “libre” -y no siempre la más favorable al menor-. La segunda, el Decreto sobre los derechos y deberes de los alumnos de centros sostenidos con fondos públicos. A juicio de Enrique, se trata de una norma “perversa” porque “suplanta la pedagogía por el derecho penal”. “La esencia de la pedagogía es la comunión de intereses entre padres, educadores e hijos; se suprime eso y se sustituye por derecho penal: los educadores se convierten en vigilantes”.
El negocio

"Lo que ha fallado es la legislación, que ha permitido y promovido todo esto. Curiosamente, la sociedad lo ha aceptado plenamente, yo creo que por ignorancia”. Actualmente el Estado paga a las Comunidades Autónomas más de 3.000 euros por cada niño bajo tutela. Al mismo tiempo, los Centros de Menores registran algunos de los sucesos más vejatorios del presente, con ejemplos como el Centro de Menores de Hortaleza (Madrid), conocido por sus casos de malos tratos y suicidios, o el de La Purísima (Melilla), en el que un educador fue detenido por apuñalar a un menor, entre otros problemas.

A ojos de Enrique, el principal problema está en que “prevalecen los intereses económicos”. La legislación española concede a jueces y fiscales de menores la potestad para intervenir ante casos de abandono o maltrato, por ejemplo. Sin embargo, debido a que no siempre la Justicia actúa con rapidez, las Comunidades Autónomas tienen autoridad para decidir qué hacer con estos niños y jóvenes menores de edad. “Deberían asistir y después poner esa autoridad en manos de los jueces, pero la ponen en manos de fundaciones, organizaciones, empresas públicas y privadas con notorio afán de lucro”, opina Enrique en alusión a la gestión autonómica. “Estos niños no necesitan entierros inútiles, sino papeles que reconozcan su existencia legal (…) Los niños son materia de consumo de todas estas instituciones”, sentencia.

Otro de los problemas que enfrentan estos menores reside en la doble función de la Fiscalía de Menores, contemplada en la Ley de Protección Jurídica del Menor. La Fiscalía se encarga de defender los intereses de los niños, al mismo tiempo que ejerce de parte acusadora. Tras varias décadas implicado en el cuidado de niños y jóvenes desfavorecidos, Enrique afirma que el talante del fiscal de menores resulta determinante en estos casos, para bien y para mal. A veces la suerte está de parte del menor, opina Enrique, y cita el caso del fiscal Félix Pantoja, “un hombre entrañable muy interesado por los niños, que defendía sus intereses”. Como ejemplo contrapuesto, menciona el idilio de 13 familias a las que conoció recientemente en Mallorca y que han perdido la custodia de sus hijos. “Estas familias tachaban las decisiones del fiscal de mafiosas, le tenían pánico, y yo no puedo dar esa opinión, pero creo que en el Estado alguien tiene que investigar. ¿Y si fuera cierto lo que dicen esas familias?”, concluye.

Cada cierto tiempo, los medios se hacen eco de imágenes que muestran el estado de hacinamiento y desprotección de niños y jóvenes bajo tutela del Estado, a pesar de los recursos públicos que se destinan a los centros de menores, tanto gastos fijos como gastos variables en función del número de niños atendidos. “Puedo estar equivocado”, reconoce Enrique, antes de afirmar que esta aparente contradicción “se debe fundamentalmente a que los recursos que el Estado dice que dedica a los niños, en realidad terminan engrosando los intereses de estos gestores y empresas que administran el hambre ajena”. La otra cara de esta moneda la componen numerosas personas y grupos anónimos que trabajan al margen de los cauces oficiales, sin visibilidad mediática y sin apoyo del Estado.

La historia no termina

Enrique sigue viviendo en el mismo piso de Moratalaz por el que han pasado sus 67 hijos, que de vez en cuando le visitan solos o acompañados “incluso de nietos y biznietos”. Es autor de varios libros, uno de ellos de reciente actualización, Por si llegas a leernos, querido Walter (Editorial Popular), sobre la desesperada y kafkiana batalla legal de unos padres cameruneses a los que el Gobierno de Cantabria les quitó la custodia de su hijo por error, y que llevan nueve años sin poder verle.

Enrique Martínez Reguera posa con una de sus cuadros en el salón de su casa.- JOSÉ BAUTISTA

La casa de Enrique es un pequeño museo repleto de recuerdos de Brasil y cuadros que ha pintado a lo largo de los años. Pronto espera encontrar un lugar en el que exponerlos ante el público, una ocasión que quiere aprovechar para reunir a su particular familia. “Estoy muy contento con la aventura que he vivido”, concluye Enrique, consciente de que la aventura no ha terminado.

* Este reportaje forma parte de la serie Radiografía de los menores migrantes, elaborada por Público en colaboración con PorCausa.

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