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Actualizado: hace 2 horas 20 min

La guerrilla contracultural. Breve historia del activismo y la agitación

27 August, 2019 - 00:00

21 de enero de 2016. El cantante Nacho Vegas se disponía a celebrar una actuación en el Palau de Barcelona dentro del Festival Millenni. Es una serie de conciertos de grandes estrellas (Siempre Así, Macaco, Supersubmarina, el Orfeón Donostiarra…) patrocinado, entre otras entidades, por el Banco de Sabadell, que en los últimos tiempos ha desarrollado una peculiar campaña publicitaria con famosos del deporte, las finanzas y la cultura para remozar la imagen que tenemos las personas que no somos nada de eso sobre conceptos como los bancos y el dinero. Minutos antes de comenzar el concierto, este se vio peligrar al descubrir sus patrocinadores que el carismático artista iba a proyectar un vídeo en el que, imitando los spots del Sabadell, lanzaba un duro mensaje contra los abusos de estas entidades y defendía al colectivo de la PAH. Porque Nacho ha mutado de artista indie afligido por los fantasmas del rock en cantautor comprometido con los problemas sociales. Ahora lo mismo canta con el fondo de la célebre frase que decoraba la guitarra de Woody Guthrie («This machine kills fascists») que adapta a la situación española «Love me, I´m a Liberal», de Phil Ochs. Entre tanto vaivén estético, los fans esperamos no verle grabando un disco en directo como el gran cantante texano, ni que luzca retratado en la portada como en una viñeta de acción, con el traje de lamé que llevó en sus últimos y amargos días y disparando una metralleta Thompson.

Los titulares hablaron de «troleo a la banca», que imagino será la nueva forma de designar una «acción de protesta» o «acción directa», gestos provocadores que utilizan el humor y lo absurdo, ejercidos por colectivos artísticos. La canción de Phil Ochs, el venenoso panfleto contra la doble moral norteamericana ya la había interpretado Jello Biafra, un especialista en estos terrenos, fundador de The Dead Kennedys, grupo de punk cuyo repertorio estaba repleto de críticas mordaces a la política y la sociedad. Pero su acción ha ido más allá de lo musical: son décadas militando en política-humor, desde que se presentó a alcalde por San Francisco en el 79 con una campaña de publicidad desconcertante que lo dejó en un honroso cuarto puesto, ante el estupor de la prensa y los rivales «profesionales». Otro músico conocido por sus bromas contra las figuras de la escena pop y la política es Mojo Nixon, militante de los Libertarios, un partido de excéntricos de más allá del lado republicano.

Hay músicos que han hecho de su carrera una protesta social, no solo en los habituales conciertos solidarios y las campañas más o menos concienciadas, sino implicados en gestos de más riesgo. Desde Fela Kuti a Pussy Riot, es larga la lista de intérpretes que han luchado de forma abierta contra un Gobierno o el sistema, muchas veces pagando con la cárcel o directamente con su vida (Víctor Jara). Entre el compromiso directo y lo que se conoce como apoliticismo, la supuesta no implicación del artista con los problemas de su tiempo, que nunca es tal, pues esa distancia ya es una postura política, existe una corriente nacida en la universidad y la clase burguesa que lleva desde los años cincuenta del siglo XX enfrentándose al capitalismo occidental con actos cómicos y sorprendentes. Estas organizaciones nacen en la contracultura norteamericana, que salta del underground a un frente de bromistas organizados. Lo propician las ideas de la izquierda americana de la década de los treinta, la generación beat, los libros de Herbert Marcuse y Wilhelm Reich, un cóctel de anarquismo, maoísmo y taoísmo, la revolución sexual y el consumo de drogas. Todo como reacción a las medidas del Gobierno en lo relacionado con la guerra de Vietnam, que marcó al país tras el asesinato de Kennedy. Irónicamente, el presidente Lyndon B. Johnson, principal objeto de las iras de la contracultura, fue un político que empleó numerosos recursos para solucionar problemas de pobreza, racismo y falta de escolarización. Pero la guerra oscureció tanto el idílico movimiento hippie como las buenas intenciones.

En San Francisco, un grupo de actores y estudiantes de Berkeley forman los Diggers, la comuna que pretende traer al mundo contemporáneo la utopía de los campesinos ingleses del siglo XVII de colectivizar la propiedad: durante un par de años ofrecieron albergue, comida y ropa gratis. También se propusieron regalar ácido y evitar la futura gentrificación de Haight-Ashbury. En 1964, los Merry Pranksters, la comuna pre-hippie más famosa del mundo, iban a bordo de un autobús conducido por Neal Cassady (el legendario coprotagonista de En el camino de Kerouac) y el escritor Ken Kesey, acompañados por un grupo de estudiantes, actores, poetas beat, moteros y hasta un grupo musical, The Warlocks, futuros Grateful Dead. La misión era desandar la ruta emprendida por los pioneros, en un intento de subvertir la realidad con el consumo de ácido y delirantes teatrillos. Algunos autores como Robert Stone, Tom Wolfe (Ponche de ácido lisérgico) y Hunter S. Thompson (Los ángeles del infierno: una extraña y terrible saga) documentaron la experiencia.

Pero no podemos olvidar a los precursores de los artistas rebeldes y provocadores: el movimiento futurista, primer grupo de estetas airados que defendían una nueva sociedad inspirada en el culto a la tecnología y la ruptura total con la tradición. Además de fundar un partido político que pronto sería asimilado por el partido fascista, los futuristas se hicieron célebres, entre otras cosas, por sus coloridos desfiles y por diseñar una colección de trajes de caballero para ir a la guerra que lamentablemente no utilizaron cuando muchos de sus componentes se apuntaron a la campaña de Abisinia. Pese a estar en el extremo ideológico, la estética y los agresivos panfletos del futurismo tenían muchos puntos en común con la imagen del constructivismo ruso. Poco después, en los cafés de Zurich, un grupo de refugiados, muy lejos de estas actitudes grandilocuentes, formaban el primer colectivo de guerrilla cultural: dadá. Sus representantes renunciaban a los principios del arte, a los principios filosóficos y a toda lógica, porque tras un trauma como la Primera Guerra Mundial todo era susceptible de ser cuestionado. Por eso exhibían como arte objetos sacados de la basura, escribían poemas absurdos y montaban collages con recortes de periódicos. En 1920, la policía cerraba sus exposiciones mientras aullaban en el Cabaret Voltaire. Esta postura fue fundamental para el arte y para el devenir de la cultura posterior. Por último, el movimiento situacionista, colectivo de izquierda nacido a finales de los años cincuenta y muy aficionado al happening gamberro (derivas, boicots callejeros, la psicogeografía como método para entender la realidad…) y las consecuencias más extremas del surrealismo, desde el accionismo vienés al art brut, fue otro de los precedentes directos de la contracultura norteamericana y estos grupos de activismo radical.

Ha nacido un hombre nuevo que fumaba hierba mientras asediaba el Pentágono… el marxista alucinógeno, el bolchevique psicodélico… No se encontraba cómodo en el SDS* y no era hijo de las flores hippies ni intelectual universitario… Un freak guerrillero por la calle, un vagabundo con el fusil al hombro.

Los primeros fueron los Yippies! (Partido Internacional de la Juventud) y su movimiento apocalíptico, que pretendía aplicar las ideas anárquicas de la nueva izquierda norteamericana. Vestidos de negro, las caras pintadas y utilizando seudónimos de la cultura pop, los yippies fueron una invención en 1967 de Anita Hoffman y Jerry Rubin, entre otros. Sembraron el escándalo entre los políticos con sus performances, siendo los primeros gamberros conscientes de la importancia de controlar y diversificar sus apariciones en los medios de comunicación. Estaban perfectamente pertrechados de propaganda pop: el logo, una ametralladora cruzada con una pipa de hachís, banderines, chapas y eslóganes que más tarde copiarían algunas multinacionales del consumo en un juego mucho más irónico. Sin ir más lejos, el título del libro de las memorias yippies de Rubin, Do It! (1970), fue convertido en el imperativo más famoso de un gigante de la ropa deportiva. Los yippies lo mismo invadían Disneylandia que el edificio de la Bolsa y lanzaban monedas a los brokers, o elegían un cerdo como mascota en la Convención Demócrata de Chicago, donde sustituyeron a los camareros por mujeres desnudas. Incluso se personaron disfrazados de Papá Noel en el Comité de Actividades Antinorteamericanas. Su acción más recordada fue dentro de los actos de protesta contra la guerra de Vietnam en marzo del 67: tras la actuación de Phil Ochs, Jerry Rubin dirigió a un grupo de yippies que meditaron para hacer levitar el Pentágono y contrarrestar la maldad que había dentro. Grupos como The Fugs comulgaban con esta guerrilla surreal a ritmo de poesía beat, consumo de drogas y crítica política.

Los yippies fueron aliados del partido de los Panteras Negras, la organización para la defensa de los derechos civiles de los hombres y las mujeres negras, un capítulo fundamental de la lucha por la emancipación, que protagonizó hechos como el juicio en 1968 a los «Siete de Chicago» por organizar los disturbios de la popular Convención Demócrata. Entre ellos se encontraban Abbie Hoffman, Jerry Rubin y Bobby Seale, uno de los fundadores del partido. Fue un escandaloso proceso donde los acusados se presentaban disfrazados con togas y pelucas de juez, los policías llegaron a atar y amordazar a Seale por insultar al tribunal y una multitud protestaba en la calle. En octubre de ese año, el mundo veía en televisión las Olimpiadas de México. Los ganadores de las medallas de oro y plata en los 200 metros de atletismo fueron los estadounidenses Tommie Smith y John Carlos. Al subir al podio, ambos iban descalzos, con calcetines negros. Cuando comenzó a sonar el himno de Estados Unidos, los dos agacharon la cabeza y levantaron el puño envuelto en un guante negro, como muestra del poder negro y en solidaridad con la situación de pobreza y desigualdad. Esta acción de protesta fue aclamada por los asistentes. El Comité Olímpico los expulsó del equipo por mezclar el deporte con la política. No pertenecían a los Panteras Negras.

La comuna musical de Detroit, MC5, estuvo muy unida a los Panteras Blancas. Cada concierto comenzaba con un discurso de John Sinclair, el poeta-manager del grupo, quien fue objeto de una sonadísima condena a diez años de cárcel por posesión de dos porros de marihuana que finalmente fue revocada. Mientras músicos como John Lennon le dedicaron canciones de apoyo, otros como Pete Townsend quizá no entendieron bien la broma de Abbie Hoffman de interrumpir el concierto de los Who en Woodstock para protestar a gritos contra la decisión de encarcelar a Sinclair, y casi le clava la guitarra en la cabeza. Panteras Blancas también hubo en Inglaterra, alrededor de Michael Moorcock y el grupo Hawkwind, quienes protagonizaron varios incidentes en el Festival de la Isla de Wight del 70.

Los neoyorquinos Black Mask comenzaron en el 67 como un grupo de «arte revolucionario» y concluyeron que sus «acciones» habían de radicalizarse si no querían caer en la seriedad de los demás artistas. Poco después, el colectivo del pintor Ben Morea pasó a llamarse de una forma más difícil de mencionar en los medios, pero con más gracia: Up Against The Wall Motherfuckers, y comenzaron las demostraciones de «sabotaje poético», como repartir panfletos de una exposición de arte entre los sintecho de la ciudad, quienes invadieron las instalaciones y provocaron el caos. Junto a ellos, las integrantes de W.I.T.C.H., grupos de feministas guerrilleras que se concentraban en la calle vestidas de brujas para lanzar «maldiciones» y conjuros contra el Chase Manhattan Bank de Wall Street. En Londres, King Mob, una escisión del movimiento situacionista, repitió la célebre acción de Black Mask del Papá Noel falso que «regalaba» juguetes en unos grandes almacenes. Dice la leyenda que Malcolm McLaren estaba entre ellos y tomó buena nota de las divertidas consignas «caos y anarquía» para un par de grupos de rock de los que se convertiría en manager años después. A los New York Dolls los puso en el escenario vestidos de cuero rojo con una hoz y un martillo gigante detrás. El efecto, más que choque sociopolítico, provocó la risa. Sin embargo, lo de colocar a los Sex Pistols en un barco por el Támesis como burla del jubileo de la reina Isabel se convirtió en un escándalo mundial. El punk estaba activado con las pretensiones de los grupos de acción directa y hay numerosos ejemplos de músicos en la década de los setenta que llevaron al extremo la ideología de las comunas, las performances escandalosas y una actitud beligerante contra lo establecido, desde Crass a Throbbing Gristle.

En la Europa de los sesenta, además de agitación política, también proliferó el activismo cultural. Bajo las directrices del situacionismo, los franceses Enragés protagonizaron la ocupación de la Universidad de la Sorbona con la distribución de cientos de pasquines que intentaban desactivar la información oficial. En Holanda nacieron los célebres Provos, un grupo de anarquistas que luchó por la legalización de la marihuana y la circulación en bicicleta, mientras pintaban de blanco las fachadas de los edificios oficiales y difundían noticias falsas para confundir a la policía.

La provocación estética no ha tenido tantos seguidores en España. Salvo excepciones, como el Colectivo Zaj, el primer grupo de músicos y artistas que desafió a la España de los años sesenta con sus happenings y conciertos insólitos inspirados en John Cage, o, más reciente, el grupo de poetas y músicos Accidents Polipoètics, aquí hemos sido más de organizaciones al estilo de los Weathermen Underground, universitarios de Chicago que tomaron su nombre de una canción de Bob Dylan y decidieron pasar del activisimo cultural al terrorismo, pero no del de broma. Protagonizaron una acción de telefilm, ayudando a escapar de la cárcel a Timothy Leary, y dejaron bombas en bancos y grandes empresas. Muy similares en postulados fueron los ingleses Angry Brigade, grupo anarquista que salió en los periódicos nacionales por haber ametrallado la fachada de la embajada española de Londres en 1970 en protesta por el proceso de Burgos.

En los últimos treinta años y dentro del movimiento antiglobalización, entre mimos, juegos de malabares y carreras delante de los antidisturbios, han proliferado colectivos que utilizan el humor y la sorpresa para ofrecer un discurso contra la hegemonía del poder político y el arte: por ejemplo, cambiar el nombre de señales, pintar grafitis y dibujos enigmáticos en la calle, organizar exposiciones de arte en un vagón de metro, grabar virales… Pese a ser un movimiento minoritario y cada vez más de riesgo, en 2012, tras los incidentes entre manifestantes y policías en Barcelona, aparecieron Los Reflectantes, un grupo que presentaba su alternativa para salir a la calle acompañado de un globo hinchable de gran tamaño (es una iniciativa del grupo Tools For Actions, que diseña piezas gigantes de vinilo para acudir a las manifestaciones). En una ocasión el líder de los Yes Men se presentó en el Parlamento Europeo para mostrar su solución definitiva contra las guerras: los activistas aparecieron dentro de unas enormes esferas de plástico, señalando con este traje ridículo la farsa de las negociaciones y los acuerdos de los países. Eso es lo que pretende el activismo pacífico de la comunicación: mostrar las contradicciones y la crueldad de la sociedad del espectáculo, siendo por un día los sujetos de esa sociedad y no sus meros objetos-marionetas.

Fuente: https://www.jotdown.es/2019/07/la-g...

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La vía cooperativa y el apoyo mutuo

26 August, 2019 - 00:00

Cuando en las Facultades de Derecho se abordan las asignaturas de Derecho Mercantil, no se menciona a las cooperativas. El Derecho Societario se refiere únicamente a sociedades civiles, limitadas y sobre todo, anónimas. Incluso las sociedades comanditarias encuentran alguna mención en los manuales. Sin embargo, de sociedades cooperativas y laborales, nada de nada. Y no digamos ya de empresas de inserción, cofradías de pescadores, fundaciones, asociaciones, mutualidades u otros formatos.

Luis Ocaña Escolar
Abogado laboralista y miembro de Autonomía Sur Cooperativa Andaluza

La economía social se excluye, por la vía de hecho, de la mayor parte de planes oficiales de estudios jurídicos. Y es así como se omite una realidad socioeconómica que agrupa a más de cuarenta mil entidades y genera empleos directos e indirectos para más de dos millones de personas en el Estado, según datos de la Conderación Empresarial de Economía Social CEPES.

Pero aún más relevante que lo cuantitativo es lo cualitativo. La economía social no solo crea y distribuye riqueza y promociona el desarrollo económico entre amplios y muy diversos grupos sociales, sino que también supone un ejercicio de democracia directa a través de la participación y como una de las formas más avanzadas de organización de la sociedad civil. Es quizá una de las experiencias más cercanas de democracia económica.

Y pese a todo ello, observamos cómo, incluso las dinámicas de gestión de bienes públicos y comunes, resultan cada vez estar más atravesadas por criterios de gestión capitalista en lugar de por fórmulas que apuesten por mecanismos de gestión compartida basada en las lógicas del bien común. A las cooperativas de servicios públicos, pese a existir, no se las espera. Impera lo privado en detrimento de lo público y comunitario.

Frente a todo ello, el cooperativismo y la economía social siguen ofreciendo un interesante espacio de cooperación, reciprocidad y apoyo mutuo. La participación en dinámicas de construcción colectiva no solo es viable económicamente sino que puede resultar muy enriquecedoras en el plano personal, tanto a nivel individual como colectivo.

En este último terreno, el colectivo, podemos situar las fórmulas clásicas a través de las que la economía social deja ver su impacto positivo en la sociedad:

Vía precios, ofreciendo bienes y servicios en condiciones más ventajosas para sus asociados y demostrando a través de esta fórmula como se puede ser competente a la vez que “competitivo”.

Vía intereses, remunerando el capital social que se aporta. La responsabilidad compartida y mancomunada o el auge de las experiencias de financias éticas son quizá uno de los más interesantes “casos de éxito” vividos en los últimos años en el seno de la economía social.

Vía retornos, porque las entidades de economía social no tienen “ánimo de pérdidas” ni tienen por qué ser entidades exclusivamente benéficas, sino que permiten distribuir beneficios entre quienes comparten una actividad cooperativa. Ahora bien, que esos retornos respondan a otras lógicas como la educativa o la cultural no solo las hace más digna sino que pone en valor la necesidad social de priorizar tales cuestiones.

En suma, que desde quienes tenemos vocación de transformación social, debemos prestar cada vez más atención al fenómeno cooperativo, apostar por la economía social en cada espacio donde sea posible la implantación o extensión de experiencias vinculadas a la misma y sobre todo, tener presente que se trata de un mecanismo útil para superar tanto los entornos hostiles como la competencia autodestructiva. En eso estamos.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/el-jo...

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Crítica del Valor. Crisis terminal del capitalismo y movimientos emancipatorios

26 August, 2019 - 00:00

La crítica del valor surgió en Alemania y fue propuesta inicialmente por la revista Krisis, cuyo teórico principal fue Robert Kurz2. Se trata de una corriente teórica que se gestó fuera de las universidades, pero también al margen de las capillas políticas, con el propósito de retomar una lectura de la realidad por medio de las categorías centrales de Marx, reconsiderando desde el inicio la teoría crítica y separando radicalmente lo que podía ser actual en Marx hoy en día. La primera vez que la crítica del valor se presentó a un público más amplio fue con el libro «El derrumbe de la modernización», de Robert Kurz, publicado en 1991, cuyo tema principal era el derrumbe de la Unión Soviética. En ese momento, el fin de la Unión Soviética fue considerado casi universalmente como el triunfo del capitalismo, como la prueba de que no hay alternativas, evidentemente con mucho júbilo por parte de los burgueses y con un sentimiento en la izquierda de que ya no se podía hacer nada, de que toda perspectiva de emancipación se había perdido. El objetivo del libro de Kurz era demostrar que la Unión Soviética había quizás superado la propiedad privada de los medios de producción, pero no las categorías centrales del sistema capitalista, es decir la mercancía, el valor, el trabajo abstracto y el dinero. Es decir, que la Unión Soviética formaba parte por completo de la sociedad mundial de la mercancía. Era una tesis diferente en relación a todas las explicaciones de la URSS únicamente a través de la estructura burocrática, y Kurz afirmaba en este libro que el fin de la URSS no era el triunfo del capitalismo occidental, sino simplemente una etapa del derrumbe mundial gradual, por etapas, del sistema mundial de la mercancía.

Los años 90's se caracterizaron por una victoria aparente del capitalismo, la euforia de las bolsas, la sociedad del pensamiento post-moderno, etc. pero ya desde el año 2000 los vientos empezaron a cambiar, y mucho más a partir de la crisis del 2008. En este contexto, las teorías que Marx elaboró hace 150 años (el valor, la mercancía, el trabajo abstracto, el dinero y el fetichismo de la mercancía, el capital como relación social -no solamente como una clase de capitalistas sino como una relación social total que comprende todos sus miembros-) no han dicho su última palabra y demuestran ser útiles y ser muy importantes hoy en día para comprender lo que está pasando, por ejemplo para entender por qué hay tal auge de los mercados financieros.

Para muchas personas, una de las afirmaciones más sorprendentes de la crítica del valor es la de que el capitalismo es un sistema abocado a su propia destrucción, aseveración realizada en el momento del derrumbe de la URSS. Derrumbe o crisis terminal no quiere decir que todo vaya a finalizar en un día, sino que el capitalismo ha entrado desde hace varias décadas en una fase de declive y que ha ido perdiendo cada vez más su rentabilidad, ya que es un sistema que consiste esencialmente en el hecho de transformar el trabajo (más específicamente el lado abstracto del trabajo) en valor, cuya forma visible es el dinero. Pero desde el inicio este proceso contenía una contradicción: que sólo el trabajo en el momento de su ejecución crea ese valor. Sin embargo, la competencia empuja al uso de tecnología y este hecho aminora la parte de trabajo vivo, lo que hace que disminuya a su vez el valor. Durante mucho tiempo, el capitalismo ha sabido compensar esa pérdida tendencial del valor por medio del aumento gigantesco de la producción, pero incluso este proceso de compensación encontró sus limitaciones al inicio de la década de los 70, grosso modo.3 Además, esta crisis interna, o sea con límites internos que el capitalismo no puede superar desde sus propias bases, fue reforzada, en esa misma época, por la crisis energética y la crisis ecológica. Estas crisis vieron el día junto con el descontento creciente por las condiciones de vida creadas por el capitalismo, por la sociedad mercantil que ha conseguido en una parte del mundo asegurar una mejor satisfacción de las necesidades materiales, pero a la vez ha creado más que nunca una sensación de vacío, colonizando todas las esferas de la vida y transformando todas las actividades que dan un sentido a la existencia simplemente en consumo de mercancías. Es también el aspecto subjetivo de la sociedad mercantil el que entró enormemente en crisis en los años 70.

Crédito a muerte

Hablar de crisis terminal no es una profecía para el futuro, sino la descripción de algo que ya se está dando, subrayando al mismo tiempo que este proceso es irreversible. Ya no habrá un nuevo modelo de acumulación, ahora el capitalismo solamente vive mediante una huida hacia delante que es sobre todo el endeudamiento, endeudamiento de los Estados, endeudamiento privado4. El capitalismo, según sus propios criterios de solvencia, ya habría quebrado desde hace décadas y sólo puede seguir viviendo gracias a la simulación cada vez más masiva de rentabilidad. Entonces, en cada crisis financiera se aumenta aún más el volumen del crédito en una huida hacia adelante desesperada, y es fácil ver que esto no podrá durar para siempre. Y no lo dice solo la crítica del valor, incluso muchos analistas burgueses afirman que esta carrera no puede tener otra cosa que un final fatal. Sin embargo, extrañamente, son los observadores de izquierda los que se niegan a ver esta crisis definitiva, o sea, o afirman que el capitalismo goza de perfecta salud, y que hay que combatirlo con toda agresividad desde el exterior, o admiten simplemente la existencia de una crisis cíclica que va a ser momentánea y que pronto va a ser resuelta, por ejemplo, con la introducción de nuevas tecnologías. Y esto ya no se va a dar porque simplemente toda nueva tecnología desde el inicio utiliza muy poca fuerza de trabajo humano, por lo tanto, la informática no puede jugar el mismo papel que el que jugó por ejemplo el automóvil.

Esta crisis terminal del sistema capitalista es un proceso gradual, quiere decir que se desarrolla en diferentes temporalidades en las diversas capas de la sociedad, y en diferentes regiones del mundo. Un proceso bastante evidente, por ejemplo, es que hoy en día no se trata de Norte o Sur, o de países ricos o países pobres, más bien sería una estructura con manchas de leopardo, es decir que habría en cada país islotes de ricos, que a menudo son cercados por muros y el resto del país es abandonado a su suerte. Sigue habiendo una cierta producción de valor en su modo clásico, por medio de las fábricas, y que podrán continuar probablemente durante un buen tiempo, pero es algo que se va reduciendo cada vez más.

Hoy en día, a menudo, el problema principal ya no es la explotación, aunque evidentemente continua en formas vergonzosas, pero sobre todo una buena parte de la población es considerada simplemente como superflua, excedente, desde el punto de vista del capital, porque no puede ni producir de manera regular y a la larga tampoco puede consumir. Evidentemente toda esta población excedente no se cruza sin más de brazos esperando su muerte, aunque eso sería lo que la lógica capitalista desearía. De esta forma, todos los terrenos abandonados, todos los campos arrasados que el capitalismo va dejando, se convierte en terrenos donde podrían nacer movimientos de emancipación, pero donde también podrían nacer otro tipo de expresiones sociales alrededor de las migajas de valorización, ya sea bajo la forma de mafias, de bandas, de narco o de esclavitud. Estos son los modos en los que las personas que no pueden participar en el proceso de valorización de manera clásica se organizan de manera diferente. Pero hay que decir que, incluso en términos capitalistas, esto no puede representar una alternativa porque toda esta economía, que podríamos llamar paralela, solo puede funcionar si sigue siendo de alguna manera capaz de parasitar el circuito del capital ahí donde funciona. Por ejemplo, el tráfico de drogas no podría funcionar si no hubiera países como los EEUU, o incluso países del sur, donde siguen existiendo capas de la sociedad que tienen todavía un poder adquisitivo que les permite comprar la droga. De la misma manera, el milagro económico chino asentó principalmente sus resultados sobre las exportaciones hacia los EEUU, pero si los EEUU, por ejemplo, padecieran una crisis aún mayor, no podrían importar esa mercancía china, y ese milagro se terminaría muy rápidamente porque en realidad todo el milagro chino está basado en los salarios bajos, y esto quiere decir que no hay mucho poder adquisitivo al interior.

Entonces, no se puede hablar muy precisamente, ni dar cifras sobre la temporalidad del derrumbe del capitalismo, pero es seguro que no será una cuestión de 50 años. Incluso observadores burgueses afirman que la crisis ecológica y la crisis energética van a llegar a un punto de no-regreso dentro de 20 años, e incluso institutos de observación de la bolsa afirman, por ejemplo, que realmente ya hemos llegado al punto de ruptura. Pero, sobre todo, la situación del mercado financiero es tan frágil que cualquier cosita sería suficiente para que todo se derrumbe. Hay, por ejemplo, cantidades astronómicas de dinero estacionadas en la esfera financiera, cuya base es la confianza, pero cualquier evento, cualquier crisis económica, incluso en un país tan pequeño como Grecia, podría romper la cuerda, y toda esa masa de dinero podría verterse en la economía real, y desencadenar una hiperinflación mundial, lo que probablemente será una de las próximas etapas de la crisis del capitalismo.

Emancipación

La teoría de la crisis afirma que el capitalismo está abocado a desaparecer a mediano plazo, a autodestruirse incluso en ausencia de actores revolucionarios. Esto es muy diferente de lo que planteaban las generaciones revolucionarias anteriores que combatieron contra el capitalismo con la esperanza de que después de su final llegaría el comunismo, el socialismo o la anarquía. Esto es así porque el final del capitalismo siempre ha sido imaginado como el fruto de un proceso de enfrentamiento de clases. No hay una concepción de los límites internos del sistema, sino la idea de que el capitalismo siempre podrá continuar sobre sus propias bases si no hay una fuerza -en su versión clásica el proletariado industrial- que lo derrumbe. El enfoque elaborado por la crítica del valor voltea completamente esta cuestión.

Ciertamente hay algo ineluctable en el agotamiento del capitalismo, aunque las formas de este agotamiento son bastante largas y tortuosas; y no hay ninguna garantía sobre lo que podría llegar después. Nada garantiza que después del capitalismo llegará una forma de sociedad emancipada. Esto sólo es una posibilidad y la crítica del valor -que desde un principio no tenía nada de universitario, ni de puramente contemplativo- tiene como último horizonte un cambio revolucionario de la sociedad. Pero para llegar a ese objetivo, el medio más seguro no es el de correr detrás de todo movimiento práctico y de ensalzar todo lo que se agita bajo la forma de movimiento social. De esta manera, no se ayuda ni siquiera a los propios movimientos sociales.

La teoría debe también entender los límites estructurales de ciertos movimientos. Sobre todo, el punto fuerte de la crítica del valor es afirmar que el movimiento obrero histórico, a pesar de ciertos méritos evidentes, también ha tenido como resultado esencial la integración de la clase obrera en la sociedad de la mercancía. Una vez que la burguesía aceptó hacer concesiones, las minorías radicales fueron sacadas del juego rápidamente en pro de lo que se ha llamado la socialdemocracia. Muchas luchas en el capitalismo, antes y ahora, han sido luchas para una mejor y más justa distribución de ciertas categorías que ya no se discutían, ni se ponían en tela de juicio. El movimiento obrero clásico quería una distribución más justa del dinero, es decir, del valor. Repito, era a menudo una reivindicación completamente legítima, pero en realidad no era anticapitalista. Al contrario, esta integración reforzó al capitalismo. A veces, el movimiento obrero supo mejor lo que era bueno para el capitalismo que los mismos representantes recalcitrantes del capital. Se trata, pues, de no repetir estos errores. Además, en esta situación de crisis actual, frente a un pastel que cada día es más chico, el sistema ya casi no puede otorgar más concesiones. De esta forma, el reformismo se ha vuelto hoy en día lo menos realista. Por ejemplo, restablecer un Estado social en Europa como en los años 60 es absolutamente irrealista.

Hoy en día hay un descontento muy fuerte por la devastación de la vida provocada por la mercancía, devastación que evidentemente se desarrolla en todos los niveles, para los pobres como para los ricos y en todos los países del mundo, pero no todas las reacciones son necesariamente emancipatorias. Hay también reacciones que, a veces, son simplemente luchas defensivas para mantener un estatus, por ejemplo, para mantener un salario. Esto se vuelve muy ambiguo, por ejemplo, cuando los obreros defienden sus fábricas (que pueden ser muy contaminantes). En otros casos, hay también movimientos que se focalizan en aspectos superficiales como el fenómeno financiero y corren el riesgo de retomar ciertos elementos del anticapitalismo truncado, falso, de la extrema derecha. Son movimientos populistas que desgraciadamente están en auge hoy en día en Europa.

Afortunadamente existen muchos otros movimientos que intentan ofrecer alternativas cualitativas. Es algo que sólo se puede ir elaborando poco a poco, con muchas limitaciones, y evidentemente con muchos errores. Pero lo importante está sobre todo en querer crear una alternativa cualitativa al capitalismo, una sociedad que se base esencialmente en la solidaridad y no en la competencia, una sociedad que habría restablecido de cierto modo las lógicas del don, la circulación de los dones por encima del intercambio de mercancías, una sociedad con una forma de vida que se oponga tanto al individualismo desenfrenado de las sociedades de consumo como al colectivismo totalitarista. Podemos ver formas a menudo poco espectaculares que intentan construir esta nueva forma de vida. En este sentido, el término un poco manoseado de «the grassroots revolution» (una revolución desde las raíces), me parece un término que no hay que desdeñar, además se pueden encontrar antecedentes bastante nobles, por ejemplo, en el anarquista Gustav Landauer, a principios del siglo XX.

NOTAS:

1. Anselm Jappe (Bonn, 1962) es un filósofo alemán, teórico de la «nueva crítica del valor» y especialista del pensamiento de Guy Debord. La entrevista fue realizada en el marco de la conferencia «En busca de las raíces del mal», celebrada en el Cidedi/Universidad de la Tierra en Chiapas (México) en diciembre de 2015.

2. Robert Kurz (Nuremberg, 24 de diciembre de 1943 – 18 de julio de 2012) fue un filósofo, escritor y periodista alemán de inspiración marxista. Fue el principal iniciador alrededor de la revista Krisis de la teoría de la «crítica del valor».

3. «El capitalismo entero ha sido una invención continua de nuevas tecnologías cuyo fin era economizar fuerza de trabajo, es decir, del «gasto de una cantidad determinada de musculo, nervio y cerebro» (Marx), esto supone un problema: el valor de cada mercancía baja, y así bajan también, finalmente, la plusvalía y el beneficio que se puede obtener de la mercancía en cuestión(…). Toda la historia del capitalismo ha contemplado un aumento continuo de la producción de mercancías, de manera que la disminución de la ganancia contenida en cada mercancía particular se ha visto mas que compensada por el aumento global de la masa de mercancías». Anselm Jappe «Crédito a muerte. La descomposición del capitalismo y sus críticos» Pepitas de Calabaza, 2011.

4. «El neoliberalismo era, por el contrario, la única manera posible de prolongar todavía un poco más la vida del sistema capitalista. Un elevado número de empresas e individuos pudieron mantener durante largo tiempo una ilusión de prosperidad gracias al crédito»., ibid.

Fuente: https://www.nodo50.org/ekintza/2018...

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El militarismo en Estados Unidos y su deber moral como nación “predestinada”

25 August, 2019 - 00:00

“La Guerra es la progenitora de los ejércitos; de ellos se derivan las deudas y los impuestos. Y los ejércitos, y las deudas y los impuestos son los instrumentos para ocasionar la dominación de los muchos por unos pocos… Ninguna nación puede preservar sus libertades en medio de continuados conflictos bélicos”. James Madison, Abril 20, 1795.

El militarismo es un cáncer que ha calado a fondo en la economía y la sociedad de EE.UU. Bien sea en tiempos de vacas gordas o en malos momentos, y sin importar lo que de hecho esté aconteciendo en el mundo o qué partido ocupe la Casa Blanca, de una cosa podemos estar seguros: a corto o a largo plazo el presupuesto militar del país no dejara de crecer.

Están lejos los días en que, con el derrumbe de la Unión Soviética y fin de la “guerra fría”, en Estados Unidos se especulaba acerca de beneficiarse con un dividendo que la paz traería y que permitiría asignar recursos para otros fines de gobierno y necesidades de la sociedad.

Es decir, para esferas que durante décadas han sido desatendidas, sectores de población que se han sentido desprotegidos y donde se han generado situaciones críticas tales como infraestructuras deterioradas, problemas ambientales, merma en los sistemas de atención médica y educacional, así como un aumento dramático de la desigualdad, la desaparición de las clases medias, etc..

Esa oportunidad nunca se materializó ni los beneficios esperados. Nuevas y convenientes tensiones y conflictos aparecieron en el horizonte, mientras que por años se han seguido buscando pretextos y enemigos creíbles para seguir justificando la economía de guerra, aun cuando se han escuchado crecientes alertas de que esa sobre expansión militar estaba coadyuvando a la declinación del país.

P oderosos intereses, rasgos propios del sistema y ramificaciones a lo largo del país dependientes de esa economía de guerra alimentan la continuidad del militarismo y las políticas belicistas.

El Complejo Militar Industrial y su arraigo político.

Esa economía tiene su centro o entramado en el llamado Complejo Militar Industrial, que incluye principalmente las industrias fabricantes de armas, medios y equipos militares, sus contratistas, subcontratistas y suministradores de componentes, todo tipo de insumos y servicios, los que le proporciona cimentar una extensa red de intereses a lo largo del país.

Ahora bien, ese Complejo militar cuenta también con grupos de presión (lobbys) y políticos dóciles en la capital del país, funcionarios de alto nivel del gobierno y buena llegada con las oficinas legislativas importantes, el aparato “civil” del Pentágono y de sus cuerpos armados así como toda una red de funcionarios y burócratas afines.

Tiene ramificaciones en sofisticados centros de investigación, tanques pensantes, universidades, así como con altos ejecutivos de los grandes medios de difusión y otros a lo largo del país, firmas de propaganda y relaciones públicas y toda una extensa red de ideólogos, entidades públicas y privadas. También lo integran compañías militares privadas, subcontratadas para múltiples servicios bélicos, que han proliferado mucho en las últimas décadas.

El arraigado poder de los fabricantes de armas y de sus aliados en el Pentágono y en los corredores del Congreso tiene su asiento en la distribución estratégica de plantas de producción y bases militares a lo largo del país, en estados y distritos claves. Se ha creado un interés material y una dependencia económica estratégica tanto de comunidades enteras donde están en juego cientos de pequeñas empresas subcontratistas y miles de puestos de trabajo que se benefician con el gasto militar, como los congresistas que los representan.

En todos los rincones de EE.UU. subcontratistas y suministradores (unas 28 mil compañías, aproximadamente) son fuente no despreciable de empleos e intereses creados. La ubicación estratégica de todas esas plantas de producción bélica, de las bases y establecimientos militares en estados y distritos claves del Congreso ha creado una dependencia económica y una base social y política respecto al gasto militar .

Las grandes empresas, los contratistas de primer nivel son solo seis: Lockheed Martin, Northrop Grumman, Raytheon, General Dynamics, BAE Systems y Boeing.

Es una enorme red de intereses creados e instituciones que rige buena parte de la política de gobierno, independientemente del presidente de turno o de qué partido cuente con la mayoría parlamentaria. Es un núcleo central y permanente del poder en EE.UU. que ha devenido prácticamente intocable en el transcurso de los últimos 70 años, agitando tensiones en el marco de la guerra fría o de conflictos militares.

Hace más de tres decenios, George F. Kennan, autor de la Doctrina de la Contención y figura clave de la Guerra Fría escribió:

“Si la Unión Soviética se hundiera mañana bajo las aguas del océano, el complejo industrial-militar estadounidense tendría que seguir existiendo, sin cambios sustanciales, hasta que inventáramos algún otro adversario. Cualquier otra cosa sería un choque inaceptable para la economía estadounidense”.

Predominio neoconservador en Washington

La sospechosa acción calificada de “terrorista”, e indescifrable en sus orígenes, que destruyó las Torres Gemelas en Nueva York en septiembre de 2001, les vino como anillo al dedo. La “guerra contra el terrorismo” les permitió escalar el armamentismo, y las ganancias de las elites. Era la “gallina de los huevos de oro” para los militaristas estadounidenses: una guerra sin frentes definidos, sin límites geográficos donde desarrollarla y contra enemigos imprecisos, siempre cambiantes.

Resultó, precisamente en aquel prolongado momento de triunfalismo, cuando los círculos militaristas y el Complejo Militar Industrial ganarían el incuestionable predominio que mantienen en Washington y en el curso político del país.

Vale la pena citar estas palabras del entonces vicepresidente Dick Cheney ante los cadetes en West Point en 2002:

“El plan para los EE.UU. es dominar el mundo. Se habla de unilateralismo, pero esto realmente se trata de una cuestión de dominación. Es una demanda para que los Estados Unidos mantengan su abrumadora superioridad y para evitar que nuevos rivales surjan y se levanten a desafiarlo en el escenario mundial. Es una demanda de dominación tanto sobre amigos y enemigos por igual. No expresa que los EE.UU. deben ser más poderosos, o el más poderoso, sino que deben ser absoluta y abrumadoramente poderosos”.

En ese ambiente se han acumulado décadas de dominio neoconservador en la conducción de la política exterior. Sectores de la oligarquía cultivan renacidos sueños geopolíticos de dominación global. Al tratar de negar y contrarrestar su pérdida de hegemonía se tiende hacia una doctrina de guerras permanentes; conflictos bélicos interminables o recurrentes, generadores de desastres humanitarios.

Ha habido una progresiva militarización de la política exterior estadounidense. Actualmente, neoconservadores y liberales intervencionistas se han apoderado de posiciones claves en el Departamento de Estado y han generado purgas en el Pentágono. A través de esa infiltración de la rama ejecutiva han tomado el control del aparato de diseño de políticas. La acción bélica en el exterior se ha emprendido con escaso debate público y sin el establecido escrutinio del Congreso.

Detrás del poder ejecutivo actúa una especie de ‘Estado de seguridad nacional' empoderado, en todo su esplendor; una fuerza cada día más independiente en la capital de la nación que de facto manipula los entresijos del poder. Grupos neoconservadores, vinculados con tanques pensantes, firmas de lobby y medios de prensa se dedican a identificar o hacer aparecer la existencia de ostensibles alarmas y desafíos de seguridad nacional, y a diseñar las respuestas a los mismos”.

Tradición violenta y Destino Manifiesto

La conocida y evidente vocación bélica estadounidense, que en las últimas décadas se ha manifestado en proporciones extraordinarias, tiene nítidas raíces en la historia y en las tendencias a la violencia de un país que ha estado en paz durante sólo 16 de sus 243 años como nación.

Recordemos no solo los decenios de operaciones militares libradas para el exterminio de los pueblos originarios y la expansión territorial, sino la violencia derivada de los repetidos discursos incendiarios en el marco de las pugnas políticas internas, de fanatismo religioso y anti inmigrantes, así como la derivada de la esclavitud y el racismo.

La etapa imperialista del desarrollo capitalista estadounidense llegó aparejada con una expansión extraordinaria de las capacidades y proyección de su poder militar en el exterior, que vino acompañado de una gran agitación y efervescencia nacionalista. Hasta el presente grandes segmentos del público estadounidense son sistemáticamente seducidos por la glorificación bipartidista de las guerras o se muestran indiferentes ante ellas, o se les oculta la magnitud de lo que realmente ocurre.

De manera natural sectores oligárquicos empeñados en la expansión de sus negocios y su predominio en diversos confines del planeta echaron mano a la añeja y arraigada creencia en la excepcionalidad de la nación estadounidense y de un supuesto destino manifiesto que le habría sido “asignado por la Providencia”.

Esa creencia originalmente asumida por los primeros peregrinos que tocaron tierra hace 400 años en el actual territorio de EE.UU., quienes entendieron que Dios los había guiado hasta allí para la ulterior realización de una misión especial piadosa, ha sido instrumentalizada por las fuerzas políticas militaristas para justificar su agresividad detrás de una llamada responsabilidad de proteger y el ‘deber moral' que asumen como nación “predestinada” e indispensable.

Visto racionalmente es una concepción pretensiosa y absurda, pero que ha sido utilizada por líderes estadounidenses para engatusar al público, desviar su atención de lo que realmente ocurre, y pasar por alto el desacato por el gobierno del derecho internacional…. Como tal es una idea que ha tenido y tiene consecuencias reales.

Sobre expansión imperial y declinación

Por otra parte, el efecto acumulado de su sobre expansión imperial ha sido factor clave en la declinación que el país experimenta. Agota sus recursos decrecientes con pretensiones que ya le resultan insostenibles. Sin embargo pareciera que sectores de la elite están obcecados hasta el punto que les impide discernir las transformaciones que están ocurriendo. Aunque desde hace algún tiempo hay un debate al respecto en los círculos de poder, no obstante la política que se sigue ante esa situación parece conducir a hacer más de lo mismo que ha estado causando el decline.

Hay un marco nacional y geopolítico internacional que condiciona particularmente ahora la política estadounidense. Por una parte tiene que ver con la declinación de su economía y la pérdida de su peso en los indicadores internacionales y, por otro lado, aunque es en parte consecuencia de lo anterior, la pérdida de su hegemonía y predominio imperial en el contexto de una dinámica global en la que las más importantes oportunidades estratégicas de desarrollo se dan en la zona euroasiática.

Se ha generado toda una dinámica de muy serias contradicciones que se están produciendo en los círculos de poder al seno de la oligarquía yanqui respecto a cómo preservar o restablecer su predominio. El presidente Trump es meramente reflejo coyuntural de esa ecuación. Ese pulseo se expresa también en cierta incoherencia en el manejo de su política exterior y de la exagerada recurrencia del país a utilizar sus instrumentos militares.

El sobredimensionamiento del gasto para fines militares durante varias décadas, generador de fabulosas ganancias para las corporaciones del sector y utilizado coyuntural y abusivamente para estimular la economía, ha tenido un efecto acumulativo nefasto que está en el origen de la declinación estadounidense.

(continuará)

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php...

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Pastora González: Una vida de lucha contra la cárcel

25 August, 2019 - 00:00

Una vez un niño soñó con fugarse, fugarse de la mirada perniciosa, de la mano que acorrala, del gruñido que acosa, de noches tormentosas. Una vez un chico soñó con correr paraje adentro, encontrarse en otros rostros y otras risas y entrelazarse las manos para juntos seguir corriendo. Una vez un hombre soñó con huir, huir de la cárcel, de la prisión, del encierro, del aislamiento. Aquello quedó en un sueño. Nunca lo logró. Murió de encierro.

Huye hombre huye es el título del libro de Xosé Tarrio. De lectura obligada, relata en primera persona a modo testimonial las torturas, vejaciones y castigos que implementan las cárceles.

Su lectura golpea la palabra tan profundo que se hace imposible, casi insoportable, mirar para otro lado. Sin duda este lúcido y maravilloso texto impregna de rabia, pero también de conciencia a quienes lo leen. Marcó a toda una generación, pero más aún a una madre que hizo de él su lucha y supo sin lugar a dudas expandirla y compartirla, como antaño las revolucionarias que agitaban y alentaban mediante la oratoria, yendo de un lado para otro promulgando el ideario revolucionario. Del mismo modo, Pastora, madre de Xosé, supo difundir la lucha anticarcelaria, convirtiéndose en una incansable activista, en una compañera y una amiga para muchos.

Hoy, con el pecho encogido debemos darle un cálido adiós a Pastora Dominga González. Pastora fallecía el 25 de abril a causa de un infarto. Nos deja un vacío y una inmensa tristeza que solo podremos llenar manteniendo en pie su lucha. Contra el sistema penitenciario, de encierro y tortura; contra el cuerpo policial en todas sus formas; contra la justicia, sus jueces, sus fiscales y sus leyes que están fundados en intereses ideológicos burgueses; contra la burocracia que se encarga de nutrir de presos las cárceles; y contra toda la lógica de explotación y la desigualdad de clase que a través de la pobreza y la represión despedaza personas y comunidades, y origina el delito.

Pastora no será consciente de la realidad de su hijo y los demás presos hasta no toparse con la lectura del libro de su propio hijo: “Yo era una más de la sociedad, que cuando venía a ver a mi hijo, mi hijo jamás me contaba todo lo que le hacían. Yo me he encontrado con la realidad de la que mi hijo estaba pasando cuando leo este libro, y me vuelvo loca de la cabeza”.

Con Xosé Tarrio y sus compañeros de prisión se ponía en marcha el régimen FIES (Ficheros de Internos de Especial Seguimiento) un sistema de encierro, que aún hoy persiste, dedicado a aislar por completo al preso. Veintidós horas de encierro en un espacio de dos por dos y una hora de patio con la única compañía del guardia. Xosé Tarrio ingresa en prisión por delitos comunes. Es durante su primer tiempo en encierro donde empieza a adquirir gran parte de su saber, leer es la única salvación, y no tardará en volcarse al ideario anarquista, que le dará la razón y los argumentos necesarios para emprender su lucha contra los muros de las prisiones, lo que le costará partes y más partes llegando a pasar 17 años encerrado en numerosos centros de exterminio del Estado español.

En 2004 es “excarcelado” por su terrible deterioro de salud. Diagnosticado de SIDA pasará sus últimos meses de vida en el hospital. En octubre del mismo año entra en coma. Tarrío fallecería en enero de 2005 a causa de una parálisis cerebral.

Pastora, al tomar conciencia de la terrible miseria por la que estaba pasando su hijo, regresa a Galicia, de donde es natural, desde Suiza, país al que había emigrado, para acompañar a su hijo en la lucha contra las cárceles, llegando a convertirse en todo un referente de la lucha anticarcelaria denunciando las torturas, vejaciones y miserias propias del encierro. Tras fallecer Xosé continuaría de manera incansable luchando, denunciando y divulgando su libro Huye Hombre Huye, que traducido a varios idiomas le permitiría realizar varias giras alrededor de Europa y por el Estado español.

Formará parte activa y fundamental del proyecto “Asociación Nais contra a impunidade' (Madres contra la impunidad).

Una asociación que reunió a muchísimas madres que al igual que Pastora habían perdido a sus hijos e hijas dentro del presidio, o como Xosé se encontraban viviendo en condiciones de tortura y aislamiento. Tanto Pastora como otras mujeres de la asociación fueron encausadas por denunciar la muerte de Diego Viña, asesinado por los funcionarios de prisiones en el cuartel de Arteixo. Después de varios años de terrible burocracia fueron absueltas.

“Nosotros no tenemos tiempo ni ganas de venirnos abajo. Ánimo y fuerzas compañerxs. Lo verdaderamente importante aquí es tener la conciencia tranquila y saber porque luchamos y los motivos de nuestra lucha.
Tenemos que tenerlo claro y esos son nuestros sueños de amor y solidaridad. Nuestra lucha es justa y llena de amor y no podemos dejar que nadie nos eche nuestro trabajo, nuestra lucha de años abajo, de eso nada.”

Nos dejas una enorme lección de lucha, de coraje y de rebeldía, al igual que tu hijo Xosé Tarrio, ejemplo incalculable de lucha para todas nosotras.

Que la tierra te sea leve querida Pastora. Te llevamos en nuestros corazones.

Fuente: https://www.todoporhacer.org/pastor...

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Steve Caniço y la violencia policial en Francia

24 August, 2019 - 00:05

Daniel Amelang
Abogado penalista de Red Jurídica

La noche del 21 al 22 de junio, Steve Maia Caniço, un chaval de 24 años de edad, acudió a la Fiesta de la Música de Nantes – una ciudad al oeste de Francia – con un grupo de amigos a disfrutar de la música electrónica que tanto le apasionaba. Situada en el Muelle del Presidente Wilson de la Isla de Nantes, la fiesta se encontraba peligrosamente cerca de las aguas del majestuoso río Loira. Un evento disruptor que pudiera desatar el caos, como una carga policial por ejemplo, podría acabar en desastre. Esto era sabido por la Dirección de la Policía ya que, en el año 2017, mientras desalojaban esa misma fiesta, varios jóvenes cayeron al agua. Ante este hecho, los agentes optaron entonces por retirarse y dejar que la fiesta terminara por agotamiento natural.

Sin embargo, algo cambió en el año 2019, pese a que no había habido un relevo en la dirección de la prefactura de Nantes. Quizás por el hecho de que desde octubre de 2018 la policía se lleva enfrentando con habitualidad a los Gilets Jaunes (o Chalecos Amarillos), han perdido el sentido de la proporcionalidad. Por ello, esta vez no se contuvieron. A las 4:30 de la mañana comenzaron las cargas y, lo que es peor, el lanzamiento de gases lacrimógenos, granadas de dispersión y balas de goma contra las más de 2.000 personas que se encontraban de fiesta. Según desvelan varios vídeos, el lanzamiento de granadas lacrimógenas se prolongó durante 21 largos minutos.

Según numerosos testigos presenciales, la intervención no fue en absoluto justificada y estaba dirigida a disolver a la multitud, mientras que la Inspección General de la Policía Nacional (o IGPN, el órgano encargado de supervisar a sus funcionarios) la defendió argumentando que algunas asistentes a la fiesta habían agredido a los agentes. Es más, según un portavoz, su intención no era desalojar la fiesta, sino detener a quienes les estaban lanzando objetos, lo cual no explicaría el sentido de la utilización de gases y otros materiales antidisturbios.

Una investigación de Libération, basada principalmente en el visionado de todos los vídeos disponibles, concluyó que la versión de la policía es falsa: “El avance de los agentes, en línea, a partir de las 4:31, con cascos y armados, no deja lugar a la duda: contrariamente a lo que luego fue afirmado por las autoridades – dijeron que era una réplica al lanzamiento de proyectiles – se trata de una carga preparada, con el fin de dispersar la reunión festiva”.

Sea como fuere, lo que es indudable es que la violencia policial se incrementó considerablemente entre el 2017 y el 2019. En declaraciones a Le Monde, un miembro de L'Assemblée des blessé.e.s (La Asamblea de Heridos por Balas de Goma) afirmó que el nivel de agresividad se ha recrudecido en Francia, y especialmente en Nantes, en los últimos años.

Volviendo a la noche de los hechos, durante el transcurso de la intervención policial varios asistentes cayeron al río, como había sucedido dos años antes. Catorce personas fueron rescatadas, pero Steve – que no sabía nadar – no aparecía por ninguna parte. Sus amigos le llamaron insistentemente al móvil, pero estaba apagado. Al día siguiente no se presentaría a trabajar. Estaba, a todos los efectos, desaparecido.

En los siguientes días las calles de Nantes se llenaron de un mensaje: “Où est Steve?” (¿dónde está Steve?). Pintadas, carteles y hasta un impresionante mural le dedicaron a Steve Maia Caniço. Las estatuas de la fuente de la Place Royale se llenaron de carteles con su nombre y con el lema “Où est la Justice?” (¿dónde está la Justicia?).

El cadáver de Steve apareció el 29 de julio, cinco semanas después, en avanzado estado de descomposición. Steve se suma, pues, a la triste lista de víctimas mortales de la violencia institucional. Pero una investigación del IGPN descartó la responsabilidad de la fuerza pública en su muerte en un informe de más de 200 páginas. Sin embargo, varios medios como Sud Ouest o Mediapart acusaron a la IGPN de “parcialidad” y de omitir información. Incluso Philippe Boussion, secretario regional de un Sindicato Policial, criticó que “el informe busca groseramente exculpar a los policías y no va a ser aceptado por mucha gente”.

Poco después de la publicación del informe, el Primer Ministro Edouard Philippe realizó declaraciones públicas – poco comunes, pues lo habitual es que en estos casos comparezca el Ministro del Interior – defendiendo la “justificada” intervención policial.

Pero de poco le valió esa defensa. Una intensa campaña de movilizaciones contra la violencia policial se había extendido por todo el país. Y no es para menos; según el recuento del diario Mediapart, el balance de la violencia policial, desde el inicio de la crisis de los chalecos amarillos, es devastador: 860 episodios documentados de agresiones, 315 heridas en la cabeza, 5 manos arrancadas, 24 tuertos y dos personas muertas.

La otra fallecida es Zineb Redouane, una mujer de 80 años que murió el 1 de diciembre del año pasado al caer una granada de gas lacrimógeno en su apartamento en Marsella.

Y mientras todo esto se desenvolvía, la cuenta de Twitter Nantes Révoltée publicó capturas de pantallas de publicaciones de policías y gendarmes que en redes sociales celebraban la muerte de Steve o bromeaban con ella.

Cabe señalar que desde mayo de 1968 no habían tenido lugar dos muertes ligadas a operaciones policiales en el marco de una represión social bajo un mismo gobierno de la República.

Pero éste no es el único legado mortal del macronismo. Más allá de las movilizaciones sociales y de las actuaciones policiales en contextos de grandes eventos, existe una parte de la población francesa que sufre otro tipo de intervenciones. En un interesante artículo titulado "La Verdad de la Policía Francesa" (publicado en CTXT y cuya lectura recomiendo encarecidamente), Geoffroy de Lagasnerie lo explica de la siguiente manera:

"A menudo se presenta la muerte de Steve como el resultado de una operación policial “incomprensible” llevada a cabo contra personas que no amenazaban a nada ni a nadie. Esta presentación reafirma la idea según la cual, habitualmente, las intervenciones policiales que acaban en mutilaciones y muertos estarían justificadas mientras que en este caso ninguna lógica parece poder explicar una operación desencadenada contra personas que hacían ruido el día de la fiesta de la música.

Ahora bien, en realidad, la mayoría de las veces, en los barrios populares por ejemplo, la policía también interviene cuando no pasa nada y nadie está en peligro. Es lo que le ocurrió a Théo, que salió de su casa en buen estado de salud y regresó con el ano desgarrado y moratones porque, entre medias, se cruzó con una brigada de la BST [Brigadas especializadas de terreno] de Aulnay. Es lo que le ocurrió a Adama Traoré, muerto tras un placaje abdominal simplemente porque no tenía sus papeles encima y a los gendarmes se les metió en la cabeza que era necesario controlarlo. Es lo que lo le ocurrió a la octogenaria Zineb Redouane que solo estaba en su ventana justo antes de que le lanzaran una o varias granadas lacrimógenas y muriese. Es el caso de tantas operaciones de identificación y registros dirigidas de manera desproporcionada a los jóvenes negros y árabes.

Lo que lo ocurrió a Steve no es una aberración. Desvela la actividad normal de la policía. La pregunta que hemos de hacernos entonces es por qué percibimos la muerte de Steve como incomprensible y no la de Adama Traoré. ¿Qué inconsciente racial revela (como si los negros y los árabes fuesen siempre un poco culpables de cualquier cosa que les pase…)?

No digo con esto que no haya que indignarse con la muerte de Steve, ni que haya que reprochar a todos aquellos que se indignan con la muerte de Steve no haberse indignado con la misma intensidad por otras muertes. En cambio hay que comprender que la muerte de Steve dice algo de la verdad de las fuerzas del orden: la verdad no es la que pretende ser, o sea que son un cuerpo que surge para protegernos e interrumpir los ciclos de violencia. La verdad surge al contrario a menudo por su propia iniciativa, apunta a individuos e inaugura ciclos de violencia que producen consecuencias dramáticas, y que no tienen ninguna relación con la cuestión de la respuesta a la violencia. No es por tanto una acción policial concreta la que debe ser puesta en cuestión. Es el funcionamiento normal de lo que llamamos “la policía” y la imagen que los policías y los gendarmes se forman de su misión."

Los hechos del 22 de junio se encuentran judicializados, como no podía ser de otra manera. Existen al menos tres causas judiciales abiertas: una por la muerte de Steve; otra por la denuncia de 85 asistentes a la fiesta que relataron “haber sido puestos en peligro” y “haber sufrido violencia voluntaria” por parte de funcionarios policiales; y una tercera, interpuesta por la Fiscalía de Nantes, por las lesiones sufridas por diez agentes.

A diferencia de lo que sucede con muchas otras víctimas, el recuerdo de Steve está muy vivo ahora mismo en Francia. Esperemos que sirva para algo.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/conqu...

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Arc de la plaça i baix

24 August, 2019 - 00:00

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A propòsit de Jordi Bilbeny i l'INH: El "cherry picking" com a tècnica pseudocientífica i d'engany

24 August, 2019 - 00:00

Arran de la nova polèmica sobre les preteses investigacions i teories de l'Institut Nova Història i del seu director, Jordi Bilbeny, avancem ací alguns fragments d'un capítol de Vicent Baydal procedents del llibre Pseudohistòria contra Catalunya, en el qual participen molts altres historiadors com ara Albert Velasco, Stefano Cingolani o Xevi Camprubí per tal d'analitzar certes de les barbaritats exposades sobre la història de Catalunya tant des de l'espanyolisme més barroer com des del catalanisme més delirant, que, fent ús de mètodes completament pseudocientífics, han mirat de fer passar per bones tot un seguit de mentides i manipulacions històriques sense la més mínima base factual ni verificable. El llibre es publicarà en uns mesos.

En el moment d'escriure les presents línies l'edifici del número 3 de la plaça Gran de la vila empordanesa de Peralada, amb dos grans arcs apuntats en el porxo i una finestra geminada en el primer pis, continua figurant en l'Inventari del Patrimoni Arquitectònic de Catalunya com la «Casa Ramon Muntaner». Tot i que la fitxa corresponent adverteix que és probable que la plaça actual no es corresponga amb l'existent en aquella època, abans de l'incendi de la localitat durant la guerra contra Felip III de França el 1285, també indica que «segons la tradició l'edifici fou la casa natal de Ramon Muntaner» i que «l'atribució es fonamenta en un fragment de la "Crònica", on l'autor situa la casa dels seus pares a l'extrem de la Plaça Major». En realitat, mai no s'havia conegut més dada que aquest apunt del text de Muntaner, que s'havia combinat amb el fet que al cantó meridional de la plaça de Peralada s'alçava un notable edifici d'estil medieval per realitzar tal identificació.

Per contra, recentment el doctor en Història Medieval per la Universitat de Barcelona Josep Maria Gironella ha pogut ubicar amb exactitud la casa dels Muntaner durant el segle XIII i no precisament allà mateix, sinó a l'altre cantó de la plaça, en l'extrem nord, on avui hi ha el número 11. També ha pogut confirmar que l'edifici va ser efectivament cremat durant la desfeta del 1285 i que, encara que Ramon Muntaner no va residir mai més a Peralada, sí que hi va tornar –oposadament al que es pensava, també per les dades de la Crònica– de manera puntual. Com sol succeir en aquests casos, les noves dades provenen d'una metòdica recerca, realitzada als rics fons notarials del municipi empordanès, que es conserven a l'Arxiu Històric de Girona. Així les coses, quan el treball de Gironella siga publicat en les actes d'un congrés científic a hores d'ara en premsa i siga verificat per la resta d'experts en l'època, totes aquestes informacions, contundentment demostrades pels documents d'arxiu, passaran a formar part del cos de coneixements acumulats sobre la figura del cronista medieval.

És ben probable, doncs, que en un futur no gaire llunyà l'Inventari del Patrimoni Arquitectònic de Catalunya incorpore a la seua llista aquesta modificació, fruit d'una seriosa investigació sotmesa a l'escrutini acadèmic. El coneixement historiogràfic, doncs, no és en absolut immutable. Però certament els canvis que experimenta han d'estar subjectes a un seguit de criteris verificables –gestionats per la comunitat d'investigadors amb experiència i titulacions que certifiquen la seua vàlua– per tal de garantir-ne l'autenticitat. Només així podran passar a formar part del coneixement i el consens científics.

El mètode, la comunitat i el consens de la ciència moderna

La publicació entre 1687 i 1728 de les diverses edicions dels Philosophiae naturalis principia mathematica d'Isaac Newton va representar un punt d'inflexió en el desenvolupament del coneixement científic. No només perquè hi formulava les lleis fonamentals del moviment i la llei de la gravitació universal, recollint principis previs establerts per Copèrnic o Galileu, sinó perquè, a més a més, també incloïa quatre regles bàsiques de raonament filosòfic i experimental que van revolucionar la investigació dels fenòmens naturals. Seguien la línia de l'empirisme i el racionalisme que ja havien desenvolupat al llarg del segle XVII autors com Francis Bacon, René Descartes, Thomas Hobbes o John Locke i incidien en la pràctica d'un mètode basat en l'obtenció sistemàtica de dades a partir de l'experimentació i la inducció lògica i matemàtica per tal d'incorporar nous coneixements als ja acumulats o, altrament, modificar-los. Era, en definitiva, la gran eclosió del que després s'ha conegut com el període de la Revolució Científica, és a dir, el conjunt de transformacions que va donar lloc a la ciència moderna i a la visió de la natura i de la humanitat que tenim en l'actualitat de manera generalitzada en les societats modernes.

Les obres de Newton i altres autors moderns van donar base al mètode científic

Els canvis en les concepcions, coneixements i tècniques de recerca van ser especialment intensos en les ciències naturals, com ara la Física, la Química, l'Astronomia i la Biologia, però també en les ciències socials es va produir un enorme salt qualitatiu. No debades, va ser precisament llavors quan l'obra emblemàtica de Jean Mabillon, De re diplomatica (Louis Billaine, 1681), va fonamentar l'estudi crític dels documents històrics i la mateixa historiografia va experimentar unes transformacions analítiques cabdals, amb plantejaments com els de Voltaire, David Hume o Edward Gibbons durant la Il·lustració, que van acabar per donar pas al positivisme historiogràfic de Leopold von Ranke a mitjan segle XIX. El mètode perfeccionat per aquest autor germànic, més enllà de les importants renovacions conceptuals que s'han produït amb posterioritat, encara és a la base dels estudis historiogràfics actuals, atès que, com aleshores, els fonaments de la ciència històrica moderna recauen sobre tres components principals.

En primer lloc, hi ha la profunda comprensió d'una època històrica determinada sobre la base dels treballs d'autors previs i la capacitat d'aproximar-se al pensament i les accions d'aquella societat mitjançant la familiaritat amb milers de documents coetanis, sense aplicar-hi –tant com siga possible– anàlisis presentistes ni teleològiques. En segon lloc, és bàsica la recerca empírica, centrada en l'anàlisi crítica de fonts primàries, com ara l'immens volum de textos conservats als arxius i les biblioteques, amb dades públiques, cròniques, dietaris, memòries, obres literàries, cartes personals, documents administratius i de govern o tota mena d'informacions diplomàtiques, fiscals i estadístiques. Finalment, en tercer lloc, resulta essencial la interpretació inductiva que se'n desprèn de la combinació d'aquests dos primers elements, és a dir, el coneixement parcial i global que es pot extraure del fet d'observar empíricament un importantíssim conjunt de documents i contrastar-lo de manera sistemàtica amb el que se sabia fins a aquell moment, això és, amb el que els mateixos historiadors havien pogut establir mitjançant les dades i hipòtesis procedents d'estudis anteriors.

De fet, també en l'època de Ranke la historiografia va començar a professionalitzar-se, amb la progressiva aparició i desenvolupament de càtedres relatives a diversos períodes i àmbits temàtics que han acabat per conformar l'extensa xarxa de milers de departaments universitaris i centres especialitzats que es dediquen en l'actualitat a la recerca històrica. No en va, com en la resta de ciències modernes, aquesta xarxa acadèmica també acompleix una tasca primordial en l'avanç del coneixement forjat de manera col·lectiva. És la comunitat científica institucionalitzada, organitzada en grups i línies de recerca, la que primerament forma els historiadors a través dels cursos de grau, màster i doctorat de les universitats i la que posteriorment avalua i certifica la capacitat contrastada d'aquells que aposten per la carrera investigadora, amb la tesi doctoral i els seus directors i tribunals corresponents com a primer gran pas. Així mateix, també és la comunitat d'historiadors la que impulsa nous projectes de recerca coordinats i organitza constantment seminaris i congressos acadèmics per tal de posar en comú els nous coneixements assolits, alhora que gestiona i valida la veracitat i solidesa de les publicacions realitzades en revistes i editorials amb comitès constituïts per doctors i experts de llarga i reconeguda trajectòria universitària i investigadora. És també, en conseqüència, la que modula de manera col·lectiva el consens científic, és a dir, el conjunt de conceptes, teories i coneixements que s'assumeixen com a adquirits de manera general sobre un determinat camp d'estudi.

Aquestes són, en conjunt, les garanties de la Història com a escola científica moderna, que, com la resta de ciències socials, resulta menys predictiva, mesurable o capaç de quantificació que les que es dediquen al coneixement de la natura, però certament estableix descripcions objectives basades en aspectes contrastables de la realitat que estudia: les societats pretèrites i la seua evolució. Evidentment, sempre hi haurà qui puga formar part de la comunitat científica, assolint el títol de doctor i publicant en revistes i editorials especialitzades, sense fer en realitat grans aportacions al coneixement col·lectiu, o fins i tot mitjançant plagis; casos n'hi ha hagut i qualsevol sistema de garanties sempre té subterfugis pels quals es poden esmunyir les ineficiències. Ara bé, el que és molt més improbable és que aquest conjunt de garanties col·lectives fallen a l'hora d'autentificar el mètode científic i permeten incorporar al consens dades i hipòtesis sense cap mena de fonament verificable. Fet i fet, aquestes dades i hipòtesis falsables se solen realitzar des de fora de la comunitat acadèmica per complet: per part d'autors sense formació especialitzada ni capacitat investigadora certificada, que no assisteixen a congressos ni publiquen en revistes i editorials científiques i que fins i tot neguen de pla els consensos elaborats per dècades i dècades de recerca de centenars i milers d'investigadors dedicats vitalment i professionalment al coneixement d'una mateixa temàtica.

En les ciències naturals, per exemple, és el cas dels que defensen el creacionisme enfront de l'evolucionisme o que la Terra és plana, al marge de tot mètode, comunitat i consens científic, amb plantejaments que a priori podrien arribar a sembrar el dubte, especialment entre els qui no som entesos en la matèria, però clarament falsables quan es desenvolupen un poc. Així mateix, en el cas que ens ocupa, és també el que fan els membres de l'anomenat Institut Nova Història, bo i seguint l'acientificitat més absoluta mitjançant una tècnica expressament confusionista que en el món anglosaxó es coneix amb el nom de cherry picking. No en va és un dels elements més característics de tota pseudociència.

Les falsedats confusionistes de l'Institut Nova Història

El fet que Jordi Bilbeny, llicenciat en Filologia Catalana i fundador de l'Institut Nova Història, no pogués culminar la seua tesi doctoral a la Universitat de Barcelona a finals del segle XX no és en absolut trivial. El seu director era el professor d'Història Moderna Valentí Gual i, en comprovar-se que per tal d'intentar atribuir uns orígens catalans a Cristòfor Colom –una qüestió certament oberta i debatuda en el camp historiogràfic– emprava arguments i dades clarament falsables per la comunitat i el consens científics, va quedar impossibilitat per continuar la seua carrera investigadora dins de l'àmbit acadèmic. Les garanties per tal d'assegurar el vigor de la Història com a ciència social moderna no deixaven passar el filtre a algú que se'n deslligava clarament de tot un seguit de fets verificats i del mateix mètode científic, consistent a contrastar de manera sistemàtica les noves hipòtesis amb tot el conjunt de coneixements acumulats.

Va ser així com Bilbeny va continuar exposant els seus plantejaments sobre Colom des de fora del sistema científic, que posteriorment va ampliar a l'escriptor Miguel de Cervantes, qui procediria de la vila valenciana de Xixona i hauria escrit el Quixot originàriament en català, i a l'obra El lazarillo de Tormes, que igualment hauria estat redactada en llengua catalana per part d'un valencià com Joan Lluís Vives o Joan Timoneda. Finalment, el 2008 va crear l'Institut Nova Història, una fundació cultural en la qual ha anat agrupant i coordinant un conjunt d'aficionats a la història catalans i valencians que comparteixen i complementen la seua visió, amb l'objectiu d'impulsar la difusió de les seues formulacions a través d'un lloc web, les xarxes socials, la publicació de llibres o la realització de conferències, trobades i rutes guiades. En conjunt, la seua premissa bàsica és que «la censura històrica és un fet inqüestionable» i que Castella, per raó d'Estat, ha bastit una colossal «reescriptura de la Història», d'abast mundial, en què «s'ho ha quedat tot: les gestes medievals, els intrèpids conquistadors, els revolucionaris comuneros, els bons evangelitzadors, els artistes, els místics, els il·luminats, els heretges, els inquisidors, la reialesa i els seus delegats plenipotenciaris... Tot és de Castella».

En conseqüència, no només Colom, Cervantes o l'autor del Lazarillo serien catalans o valencians, sinó també tota una llarga llista de personatges històrics castellans i fins i tot italians, flamencs i d'altres procedències, com ara Rodrigo Díaz de Vivar, «El Cid», Marco Polo, l'autor de La Celestina, Lorenzo Valla, Leonardo da Vinci, Amerigo Vespucci, Juan de la Cosa, Bartolomé de las Casas, Francisco Pizarro, Diego de Almagro, Hernán Cortés, Gonzalo Fernández de Oviedo, Bernal Díaz del Castillo, Juan del Encina, Alonso de Ercilla, Santa Teresa de Jesús, Garcilaso de la Vega, Lope de Vega, Pietro Martire d'Anghiera, Abraham Ortels, Niccolò Machiavelli, Erasme de Rotterdam –que seria fill del mateix Colom–, Miguel Servet o els pintors Hyeronimus van Aken, «El Bosch», i Doménikos Theotokópulos, «El Greco». Bilbeny ha estat un dels principals responsables d'aquestes atribucions, però també hi han participat activament altres autors com Pep Mayolas, Lluís Maria Mandado, Lluís Batlle, Enric Guillot i molts altres, tots ells amb un mateix element en comú, el de mantenir-se completament al marge del sistema de garanties científiques: sense haver cursat estudis històrics, menys encara sense haver-hi dedicat un doctorat o haver obtingut el títol de doctor, sense haver fet mai cap treball arqueològic o arxivístic –l'empirisme dels historiadors–, sense cap mena de reconeixement per part dels investigadors acadèmics i sense absolutament cap tipus de publicació en revistes o editorials especialitzades en què s'avalue la cientificitat dels textos presentats.

Això no vol dir, en absolut, que des de fora de les xarxes acadèmiques no es puguen fer bones aportacions historiogràfiques. Hi ha molts casos de llicenciats en Història o en altres ciències socials, professors de secundària, professionals liberals o simplement autodidactes, que dediquen part del seu temps a fer recerca i les seues contribucions són perfectament acceptades i benvingudes per la comunitat científica. Evidentment, perquè s'ajusten al mètode i les garanties de cientificitat que s'han anat elaborant en una ingent tasca col·lectiva que ha implicat desenes de milers d'investigadors durant moltes generacions. El problema es produeix, com en el cas dels membres de l'Institut Nova Història, quan es rebutja de pla tot el coneixement i consens científic acumulat i es fan propostes basades en fal·làcia rere fal·làcia, és a dir, en formes d'argumentació defectuoses i disposades a enganyar, combinades amb la coneguda pràctica –en àmbits investigadors– del cherry picking. De fet, aquesta praxi també rep el nom de «fal·làcia d'evidències incompletes o de supressió de proves», ja que consisteix simplement i planerament a agafar totes aquelles dades que reforcen una proposta concreta, alhora que s'obvien, ignoren i amaguen per complet tota la resta d'informacions que contradiuen la mateixa proposició, encara que siguen milers i estiguen avalades per centenars de treballs científics.

Mètode de fal·làcia d'evidències incompletes o de supressió de proves: cherry picking

Si algú mostra a tothora i en tots els llocs tres cireres blaves, per molt anecdòtiques que aquestes siguen, els qui només veuen el que eixa persona ensenya pensaran que, en efecte, les cireres són de color blau. De res valdrà que els que han dedicat vides senceres a recollir cireres de manera sistemàtica sàpiguen que són roges, si no mostren la infinitat de cireres que hi ha amb aquest color o si, malgrat la seua experiència i coneixement acumulat, se'ls menysté quan ho fan, tot al·legant la iconoclàstia, la novetat i la valentia dels primers a l'hora d'exposar una pretesa veritat incòmoda, que les cireres són blaves. No hi ha, però, cap veritat incòmoda: poden existir casos excepcionals de cireres blaves, per raons científicament explicables, però el fruit és de color roig. Aquesta tàctica de confusió i engany, la de plantejar hipòtesis que són verificades únicament amb dades i informacions que encaixen amb ella –o preteses dades i informacions, ja que a vegades ni tan sols aguanten una mínima crítica heurística professional–, mentre s'obvien totes les altres que les falsen amb facilitat, és emprada amb abundància pels membres de l'Institut Nova Història. En els capítols del present llibre trobareu uns quants casos relatius a Jaume I, la censura llibresca, el Quixot o el català Joan Colom -del qual desmentim per complet que fos en cap cas la mateixa persona que el navegant Cristòfor Colom-, però vegem-ne també ací alguns d'altres, ràpidament i fàcilment falsables per aquells qui tenim certa experiència de treball amb les fonts i estudis historiogràfics.

Ni una vol dir ni una

Posem, en primer lloc, el cas de l'«enigma de Marco Polo o Jacme Alaric», que Jordi Bilbeny construeix a través de dos articles relatius, respectivament, a «la destrucció i adulteració de les fonts documentals» i a «la restauració de la història». El plantejament inicial parteix dels següents supòsits:

«Un dels fets més importants a l'hora de tenir present la biografia d'En Marco Polo és que “el manuscrit original començat a Gènova no ha sobreviscut; i, dels textos, d'uns cent cinquanta manuscrits que queden s'ha dit que no n'hi ha dos que siguin iguals”. El fet, que en si no ha de ser cap alarma per sospitar re d'especial, té ara la seva transcendència capital si es pogués donar el cas que el Marco Polo de què parlen els manuscrits no fos exactament el Marco Polo real i darrere d'aquest nom s'hi amagués un altre personatge de carn i ossos. Així m'ho fan entreveure un seguit de dades, moltes de les quals les dóna En John Larner a la seva biografia sobre aquest gran viatger, intitulada "Marco Polo y el descubrimiento del mundo" [Paidós, 2001], car, segons ell, tota la seva vida és plena de controvèrsies i ja al segle XVIII es va escriure que “el llibre és un engany i que el seu autor és un mentider i que ni En Marco Polo ni els seus familiars no viatjaren mai a la Xina”».

Així mateix, Bilbeny indica que «En Larner conclou, tot i que no ho considera gaire important, que, de la lectura del text, se'n desprèn “la idea que l'autor fos una ficció, una mera funció del discurs”» i que «En Larner és categòric: “Podem concloure dient que el llibre no és l'obra d'un mercader venecià sobre el comerç d'orient”». En conseqüència, estirant d'aquest fil i d'altres preteses afirmacions fetes per historiadors com John Larner, arriba a unes conclusions demolidores: si «En Marco Polo no era un mercader venecià», «els escriptors famosos de la Venècia contemporània no l'esmenten», «tot el que fa referència a la seva família és contradictori i ha desaparegut del llibre qualsevol informació sobre la seva persona» i «el que ens en queden són còpies i més còpies plenes d'interpolacions, falsedats i contrasentits irreconciliables», llavors «sembla molt congruent deduir-ne que tot això s'esdevé perquè hi ha hagut un desdoblament intencionat de personatges», «hi havia un autor real que calia substituir per algú altre». I a l'hora de buscar un autor alternatiu l'opció ràpidament es decanta cap a un català, el mercader Jaume d'Alaric, qui apareix en el Llibre dels fets de Jaume I fent de negociador amb l'il-khan Abaqa de Pèrsia –el governador en aquesta zona del Gran Khan Khublai, qui romania ubicat a la Xina. Les raons fonamentals per a aquesta atribució són bàsicament dues: el fet que es diga que el manuscrit primigeni «es va escriure en un inexistent “francoitalià”», quan en realitat aniria ple d'un «nombre ingent de catalanades [...] que requeririen un estudi a part», i que, d'altra banda, «es dóna el cas que l'única ambaixada coneguda documentalment i històrica, a la mateixa època i en els mateixos anys [a la cort xinesa del Gran Khan], és la d'En Jaume Alarich»...

Com es poden dir tantes mentides i falsedats en tant poc d'espai? Mentides i falsedats, és clar, només detectables per part de les escasíssimes persones expertes en la biografia de Marco Polo o les poques que facen l'esforç d'acostar-se a les fonts d'autoritat que Bilbeny cita. En aquest sentit, ja és bona cosa fer referència a l'historiador anglès John Larner (1930-2008), professor de la Universitat de Glasgow durant diverses dècades, que va ser un dels majors especialistes en la cultura itàlica de la baixa edat mitjana i el Renaixement. De fet, el treball que n'empra, la traducció al castellà de Marco Polo and the Discovery of the World, va ser originalment publicat per la Yale University Press el 1999 i representava d'alguna manera la culminació de la seua dedicació a l'estudi de la figura del venecià, amb valuosos consells de dos col·legues acadèmics, els catedràtics d'Oxford George Holmes i John R. Woodhouse. El problema és el següent: res més lluny de la realitat que l'obra de Larner qüestione l'autoria i les dades biogràfiques conegudes sobre Marco Polo... Fa tot el contrari! Quan diu que hi ha «controversias que rodean su vida en Oriente» o que al segle XVIII s'al·legà que «el libro es un engaño y que su autor es un mentiroso y que ni Marco ni sus familiares viajaron nunca a China» és, justament, per tal de rebatre tals afirmacions, com fa de manera clara al llarg de tota la seua exposició: «como casi todos los estudiosos del tema creen, al igual que creo yo mismo, el libro fue compuesto en primer lugar en la prisión de Génova, fruto de la cooperación entre Marco y un compañero de celda [...] llamado Rustichello da Pisa».

Igualment, quan escriu que «la idea de que el autor fuese una ficción, una mera función del discurso, no era lo importante» o que «el libro no es la obra de un mercader veneciano acerca del comercio de Oriente» en absolut està discutint que Marco Polo fos el protagonista del viatge a la Xina i el seu relat posterior. Ben al contrari, la primera cita fa referència a l'explicació per la qual unes parts del llibre són molt detallades en descripcions (les del nord xinès) però d'altres són molt més vagues (les de la zona meridional): «Marco, su padre y su tío son hombres que vivieron en la corte del Gran Khan, trasladándose con éste entre sus cuarteles de invierno en la nueva población de Daidu, cercana a Pekín, y la capital de verano de Shangdu, en el norte. [...] Sólo conocían el sur de China a través de rumores». Així mateix, la segona cita simplement vol dir, en el seu context, que Larner no pensa que les motivacions de l'autor per fer la seua obra fossen de caràcter mercantil –com tampoc religiós–, sinó que «el libro de Marco Polo está escrito siguiendo la tradición de libros de maravillas». No és que les cireres siguen blaves, és que Bilbeny directament les pinta de blau, tot descontextualitzant i canviant per complet la significació d'afirmacions fetes per autors consagrats. L'engany al lector és, doncs, ben evident.

El mateix ocorre amb les diferències entre els manuscrits conservats, que, com indica Larner tot fent referència als estudis clàssics dels professors de la Universitat de Torí i de Cambridge Luigi Foscolo Benedetto i Arthur C. Moule, s'expliquen per l'existència de dos grans famílies textuals, que podrien respondre a la realització de dues versions per part de Polo: «una obra más personal» i una altra «pensada para el consumo general». Igualment, el fet que el text més antic estiga escrit en un gens inexistent francoitalià –un francés ple d'italianismes– no és estrany: «era lo normal en un escritor del norte de Italia», atès que el venecià no era considerada llavors una llengua literària i que al llarg del segle XIII hi hagué tota una tradició de prosa narrativa en aquell idioma híbrid. Per contra, l'estudi sobre el «nombre ingent de catalanades» que Bilbeny prometia fa una dècada ha quedat, evidentment, en orris... I és que no només tergiversa i menteix sobre el treball i les explicacions del professor John Larner, sinó que també ho fa amb les seues pròpies afirmacions, ja que en cap cas l'ambaixada de Jaume d'Alaric que el rei Jaume I explica en la seua crònica és l'única coneguda documentalment i històrica. Només cal llegir un altre clàssic de l'esmentat Moule, Christians in China before the year 1550 (The Macmillan Co., 1930), per comprovar tal falsedat, davant la presència contrastada en fonts orientals i occidentals de monjos i mercaders, moltes vegades amb funcions diplomàtiques, que anaven i venien durant tot el segle XIII i XIV, com ara Giovanni da Pian di Carpine, Giovanni da Montecorvino o Pietro de Lucalongo. De fet, cal dir que Jaume d'Alaric ni tan sols degué posar un peu mai a la Xina, atès que els dominis de l'il-khan Abaqa s'estenien per Pèrsia.

En definitiva, sota una aparença d'utilització d'informacions i interpretacions aportades per professionals de la història, Bilbeny es dedica a practicar l'engany sistemàtic, primer manipulant afirmacions realitzades en un sentit totalment oposat –amb l'esperança que ningú vaja a consultar l'explicació original– i després obviant i amagant els estudis que formen part del consens científic i que contradiuen les seues proposicions, que, per tant, com a científicament falsables en contrastar-les amb les dades conegudes, són completament falses. Marco Polo va existir, com mostren clarament centenars de dades procedents de fonts i arxius venecians i europeus de l'època, «disfrutó de una considerable fama en su tiempo» –com diu el mateix Larner– i va morir als 69 anys el diumenge 8 de gener de 1324, entre la posta de sol i la mitjanit, sent considerat un expert en la geografia de les terres orientals, pels seus viatges i l'ampla difusió del seu llibre. Fins i tot, com va deixar escrit el seu contemporani Jacopo d'Acqui, sembla que en el llit de mort els seus amics li van demanar que es retractés de les coses exagerades que havia relatat, davant la qual cosa va contestar que en realitat no havia contat ni la meitat del que veritablement havia vist. Fos certa o no aquesta darrera història –o una simple contarella de l'època–, indica que ningú llavors dubtava de l'autoria del llibre de Marco Polo, com així ho demostren també una infinitud de dades coetànies, recollides en els milers d'estudis fets sobre la seua figura.

Igual de febles són els arguments emprats per Jordi Bilbeny per tal de realitzar una de les seues darreres atribucions de catalanitat, la del gran humanista i historiador romà Lorenzo Valla. No obstant això, la seua tècnica del cherry picking pot enganyar novament tots aquells qui no coneguen cap dada sobre la vida i època del personatge, ni tots els treballs historiogràfics que s'han fet sobre ell, és a dir, que certament el plantejament inicial podria entabanar la immensa majoria de la població. En concret, en aquest cas les cireres blaves són fonamentalment dues: el fet que el seu nom en llatí es presentés també com a «Laurentius de Valle» i «Laurentius Vallensis», que presumptament es podria traduir al català com «Desvalls», i el fet que, a banda que Lorenzo Valla era secretari reial d'Alfons el Magnànim en la seua cort de Nàpols, també hi havia un membre de la família catalana Desvalls servint el monarca i tots tres havien estat presos a la batalla naval de Ponça –o Gaeta– el 1435. A partir d'ací Bilbeny confessa que «amb algunes curiositats més basteixo la hipòtesi que Lorenzo Valla és En Llorenç Desvalls» i que, per tant:

«Si En Leonardo, si En Colom, si N'Americo Vespucci, si Pietro Martire d'Anghiera, no són els qui diuen que són, doncs potser el paper dels catalans va ser molt més important del que fins ara havíem sospitat i aleshores, potser, també podríem connectar el Renaixement d'Itàlia amb el Renaixement català a Itàlia, o sigui que el Renaixement en el fons seria alguna cosa impulsada també –o una part d'aquest Renaixement seria impulsada– pels catalans a Itàlia i això és el que s'ha esborrat de la Història i de mica en mica ho podem anar recuperant».

La bona veritat és que l'única «curiositat» remarcable és que, en efecte, Alfons el Magnànim, Lorenzo Valla i un cavaller català anomenat Desvalls van coincidir a Ponça. I prou. Però, per començar, «Valla», «Vallensis» o «De Valle» no són el mateix que «Desvalls», ja que en català equivaldrien a «Desvall», en singular, com també ho indicava el seu primer gran biògraf, l'erudit positivista Girolamo Mancini (1832-1924): «Lorenzo viene pure denominato “De Valle”, Vallensis”, ed anche “Vallati”, stroppiature latine del cognome “Valla” secondo l'uso comunemente invalso nel secolo XV». Però no només això, sinó que aquells qui estem familiaritzats amb els documents medievals de l'antiga Corona d'Aragó sabem que ací el cognom català «Desvalls» es traduïa al llatí com «De Vallibus», molt lluny de les formes emprades per Lorenzo Valla. Així ho recordava un arxiver reial de començaments del segle XVIII, el cardoní Manuel Marià Ribera, i així es pot comprovar en les nombroses publicacions actuals amb documents de l'època. D'altra banda, en els recents i exhaustius repassos que s'han fet de l'entorn d'Alfons el Magnànim a Nàpols únicament hi ha dos Desvalls documentats i tots dos són Francí Desvalls, pare –qui va ser pres a Ponça– i fill. Ni rastre, per contra, de cap «Llorenç Desvalls» en l'abundantíssima documentació d'arxiu i cronística de l'època, ni tan sols en altres ambients de terres itàliques o catalanes.

La qüestió, a més a més, és que la historiografia no té cap necessitat de falsar els arguments de Bilbeny sobre Lorenzo Valla, ja que la trajectòria vital d'aquest personatge és molt ben coneguda des de la seua pròpia època, mitjançant declaracions i apunts realitzats per ell mateix, amb edicions i investigacions fetes al llarg de les centúries posteriors per erudits italians, francesos, germànics o neerlandesos, i amb una minuciosa biografia publicada ja a finals del segle XIX per l'esmentat Mancini, Vita di Lorenzo Valla (G. C. Sansoni, 1891), disponible en línia per a tot aquell qui la vulga consultar. La quantitat de dades conegudes i contrastades sobre l'humanista, procedents d'una enorme varietat de fonts, és aclaparadora: son pare era un advocat de Piacenza traslladat a Roma, on va nàixer Lorenzo; sa mare va quedar vídua relativament jove i la majoria dels seus germans van morir abans que ell; de jove va estudiar a Florència, on va rebre classes de diversos professors, com ara el sicilià Giovanni Aurispa i el toscà Rinuccio di Castiglione; compartia amistat i correspondència amb altres humanistes com Ambrose Traversari, Antonio Beccadelli o Guarino Veronese; va esdevenir professor de retòrica a la Universitat de Pavia el 1431, etc. És així com ho recull l'Stanford Encyclopedia of Philosophy, amb una extensíssima compilació de fonts primàries i bibliogràfiques, i com ho accepta i valida tota la historiografia internacional, davant l'allau de dades arxivístiques i textuals que així ho certifiquen.

Fins i tot els seus dos epitafis coneguts en pedra ho confirmen, el del segle XV, que deia «Laurens Valla iacet, Romanae gloria linguae», i el que se li féu més tard, ja el 1825, en traslladar les seues restes a l'arxibasílica de Sant Joan de Laterà, la catedral de Roma: «Laurentio, Lucae f[ilio], Vallae, ortu rom[ano], Placentia oriundo», és a dir, «Lorenzo Valla, fill de Luca, nascut a Roma, oriünd de Piacenza». Novament, dos cireres blaves, o pintades de blau, no fan d'eixe color la infinita quantitat de fruits dels cirerers.

No debades, els qui ens hi dediquem professionalment sabem que el nombre de dades generades per les institucions i personatges notables d'aquella època i conservades als arxius de tota mena –especialment a partir del segle XIV i precisament amb molta major abundància en els arxius de la Corona d'Aragó i de terres itàliques– és ingent. Qualsevol medievalista o modernista, per exemple, sap que és materialment impossible, sense haver esborrat del mapa l'Arxiu de la Corona d'Aragó, l'Arxiu del Regne de València i l'Arxiu Municipal de València, que siga veritat la pretesa censura majúscula que denuncia l'arenyenc Pep Mayolas, des de l'Institut Nova Història, en València, capital de les Espanyes i seu dels Reis Catòlics, és a dir, que la ciutat del Túria, contràriament a les quatre úniques visites documentades el 1479, 1481, 1488 i 1507, «seria, d'ençà fins i tot de les noces d'Isabel i Ferran el 1469, la seu residencial preferent dels Reis Catòlics i de la seva descendència».

Segons Mayolas, «la història oficial no s'ajusta a la veritat, quan se'ns vol fer creure en una cort itinerant de manera preferent per un regne pobre, inhòspit [el de Castella], on la monarquia s'abstenia de convocar el parlament i ni tan sols hi havia una capital visible o identificable». En definitiva, «s'ha volgut ocultar el vincle estretíssim, domiciliari, d'Isabel i Ferran i els seus fills amb València, circumstància que picava frontalment contra la idea de la primacia de Castella sobre la resta de reialmes hispànics» i açò s'hauria fet «quan la censura del segle XVI s'abocà de ple a la substitució de documents». Suposem que Mayolas no deu haver consultat mai un arxiu per ser tan agosarat de realitzar tal afirmació, ja que d'haver-ho fet coneixeria l'enorme quantitat de documentació seriada de l'època que s'hi conserva, en seccions diferents –judicials, administratives, parlamentàries, fiscals, etc.– i que, sense cap intenció prèvia ni volguda, es complementen clarament per mostrar-nos traços de realitat històrica des de perspectives ben diferents. De cada visita dels Reis Catòlics a València, per exemple, hi ha milers de documents diversos que en parlen als tres arxius esmentats, indicant el domicili en aquell moment dels monarques, les seues activitats, les atencions que les institucions els prestaven o els actes que presidien. Al fons de Mestre Racional de l'Arxiu del Regne de València, posem per cas, es registren de manera sistemàtica, entre un munt d'entrades més, les despeses realitzades per tal de fer millores en el Palau del Real de la ciutat, que justament coincideixen amb les visites dels monarques i així ho esmenten expressament, com va succeir, per exemple, el 1488: «per la vinguda del senyor rey e senyora reyna, e lo senyor príncep e senyora infanta». Això, alhora, coincideix amb centenars de dades documentals conservades en desenes d'arxius més, de caràcter reial, nobiliari, eclesiàstic o municipal.

Fent passar bous per bèsties grosses

No en va, fa ja vora mig segle que el catedràtic d'Història Moderna Antonio Rumeu va publicar l'Itinerario de los Reyes Católicos (1474-1516) (Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1974), bo i continuant el tradicional costum historiogràfic de resseguir les passes de la itinerància dels monarques medievals dia a dia, mitjançant el contrast verificable de documents originals o registrats en una multitud de llocs diferents. És un llibre que, evidentment, Mayolas no cita, sinó que l'amaga per complet, com si no existís, com si no fos un exercici sistemàtic, contrastable i científic que mostra incontestablement els moviments i els llocs de residència de la cort de Ferran II d'Aragó i Isabel I de Castella. Com també amaguen, el valencià Àlex Sendra i una altra vegada Jordi Bilbeny, la ingent producció bibliogràfica i historiogràfica que hi ha sobre el Tirant lo Blanc i la seua autoria a l'hora d'afirmar que: «A la segona meitat del segle XIX en van aparèixer dos llibres, un de l'edició de València, del 1490, i un altre de la de Barcelona, del 1497; si no s'haguessin trobat aquests dos exemplars, avui el "Tirante el Blanco" s'ensenyaria a les escoles i a les universitats com un llibre de cavalleries castellà», atès que el 1511 s'havia publicat en llengua castellana a Valladolid com una obra anònima, sense indicar l'autoria de Joanot Martorell ni fer «constar a cap lloc que és una traducció d'una altra llengua».

Novament hi ha cireres blaves que mostrar: és ben cert que el Tirant es va publicar a València i Barcelona el 1490 i 1497 i no es va tornar a editar en la seua llengua original fins al 1905, així com que el 1511 va aparèixer a Valladolid traduït al castellà sense assignar-li l'autoria original de Joanot Martorell, com si fos anònim, i que les traduccions europees que es van fer posteriorment a l'italià i al francés, al llarg dels segles XVI, XVII i XVIII, deien de manera genèrica, sense parlar de Martorell, que l'anònim autor seria un «espagnol». Però d'ací a dir que es pensava que l'obra era castellana, o que es feia passar per castellana, hi ha un enorme camí que passa per l'engany i la mentida característics del cherry picking, perquè això mai no va passar. En primer lloc, les mateixes versions europees ja tenien clar que aquell autor "espanyol" hauria de ser de València, per la referència interna a la ciutat que hi ha a l'obra: «on peut seulement soupçonner qu'il étoit de Valence, à cause de la digression dans laquelle il fait l'éloge de cette ville». Per què els malvats censors castellans no van substituir, doncs, València per Palència o per Màlaga en la seua presumpta tasca de substitució llibresca? D'altra banda, a hores d'ara no és que només es conega un exemplar de l'edició valenciana de 1490 i un altre de la barcelonesa de 1497, sinó que hi ha fins a quatre i tres respectivament, conservats a la Biblioteca de Catalunya (tres), la Hispanic Society of America (dos), la Universitat de València i la British Library. Certament, no van tenir gaire èxit aquells censors eliminant còpies...

Però no només això, sinó que, paral·lelament a les edicions europees que simplement suposaven un autor valencià per aquella referència textual interna, a casa nostra els erudits tenien claríssima l'autoria valenciana de Joanot Martorell, «en lemosín», com va deixar escrit el bibliògraf valencià del segle XVIII Vicent Ximeno, en el seu catàleg d'Escritores del Reyno de Valencia (Josep Esteve Dolz, 1747), tot fent referència a les indicacions que havia fet anteriorment el gramàtic i historiador català Antoni de Bastero:

«Pedro Juan Martorell, cavallero, natural de Valencia, a quien D. Antonio Bastero, cavallero barcelonés, en su "Crusca provenzale", impressa en Roma año 1724, llama “Una de las mas esclarecidas luzes de nuestra lengua”. Escrivió en lemosín un libro de cavallerías, en el qual descubrió el discretíssimo Miguel de Cervantes Saavedra “un tesoro de contento y una mina de passatiempo” [...] Tirant lo Blanch: Dícese que se estampó en Valencia año 1480 [sic]. Holgáramos de ver un exemplar que D. Antonio Bastero vio en Roma, en la Libreria de la Sapiencia».

Uns genis de la persecució llibresca i de la censura, aquests castellans! Finalment, una vegada que els historiadors moderns han començat a investigar la vida de Martorell i la seua família, de seguida han trobat centenars de dades contrastables que han donat cos a obres tan completes com la de l'arxiver castellà Jesús Villalmanzo, Joanot Martorell. Biografía ilustrada y diplomatario (Ajuntament de València, 1995), que conté un extens apèndix de vora mil documents procedents de fins a una quinzena d'arxius i biblioteques diferents: l'Arxiu de la Corona d'Aragó, l'Arxiu del Regne de València, l'Archivo Histórico Nacional, la Biblioteca Nacional de España, l'Arxiu de la Catedral de València, l'Arxiu Municipal de València, l'Arxiu de Protocols del Patriarca de València, l'Arxiu de la Catedral de Lleida, l'Arxiu Municipal de Gandia, l'Arxiu Municipal de Cullera, l'Arxiu Municipal d'Alzira, l'Arxiu Municipal d'Alcoi, l'Arxiu Parroquial de Sant Esteve de València, la Lambeth Library de Londres i l'Ashmolean Library d'Oxford. No debades, l'obra de Villalmanzo, nascut a Burgos, va seguir el mètode de tot bon historiador: fer recerca entre desenes de milers de documents fefaents conservats en sèries arxivístiques i fer-la, a més a més, sobre la base d'altres centenars d'estudis i documents publicats anteriorment, com el que explicava que el germà de Joanot Martorell havia tractat de recuperar a la seua mort un manuscrit de 648 pàgines, que tenia Martí Joan de Galba, o que en l'inventari fet un mes després de la mort d'aquest mateix Galba, el 1490, hi havia «hun libre cubert de pregamí appellat “Lo Tiran”».

És així com els investigadors que formem part de la comunitat científica, sobretot universitaris i acadèmics –perquè és la nostra professió– però també de no professionals, tractem de fer de la Història una ciència que siga capaç de descriure i explicar les societats pretèrites amb fiabilitat. Mirem de treballar amb tot el conjunt de dades conegut sobre una qüestió concreta, bo i aportant-ne de noves amb les nostres recerques i donant explicacions lògiques i raonades a totes aquestes informacions, en funció dels coneixements que tenim entorn d'eixa determinada qüestió i d'eixa determinada època, sense deixar-nos-en cap, ja que si hi ha dades i informacions que no encaixen en les nostres explicacions, ho diem explícitament, alhora que fem hipòtesis de treball que puguen esclarir les contradiccions, a l'espera d'obtenir noves dades que les ratifiquen o refuten. En el gran conjunt de cireres que ens indiquen que el seu color és roig, és a dir, en el gran conjunt de dades que fan coherent una descripció i interpretació historiogràfica, sempre hi trobem algunes de blaves, algunes dades discordants, que, en qualsevol cas, ens inciten a continuar trobant noves cireres i a tractar d'explicar les presumptes rareses, però sempre mostrant la cistella ben plena i observant absolutament tots els fruits que hi ha dins d'ella.

El que fan els membres de l'Institut Nova Història és exactament el contrari: amagar, obviar i eliminar les milers de cireres roges, de dades contrastades que no els interessen, i bastir suposicions confusionistes amb quatre fal·làcies, amb quatre cireres blaves, o ni tan sols això, ja que normalment són ells mateixos els que les pinten de blau, quan en realitat no tenen aquest color. Una tècnica, en definitiva, deshonesta en tots els sentits i completament preparada per a l'engany.

Una qüestió de salut pública

El divendres 18 d'octubre de 2013, al Teatre de Sant Medir de Barcelona, l'honorable vicepresidenta del Parlament de Catalunya Anna Simó va lliurar els XIX Premis Nacionals Lluís Companys, organitzats pel Casal d'Esquerra Republicana de Catalunya del districte Sants-Montjuïc de la capital catalana, a un seguit de personalitats i entitats: la presidenta d'Òmnium Cultural Muriel Casals, la presidenta de l'Assemblea Nacional de Catalunya Carme Forcadell, el catedràtic d'Economia Aplicada Germà Bel, la societat cooperativa La Fageda, la federació de lògies maçòniques Gran Orient de Catalunya i l'Institut Nova Història. En concret, els premis volien ser «un reconeixement a aquelles persones, associacions, col·lectius i entitats que s'hagin distingit al llarg de la seva trajectòria en defensa d'una societat més justa, més democràtica i més lliure, i en defensa de la llengua i la nació catalanes» i, particularment, a l'Institut Nova Història «per la seva tasca de recerca, estudis i divulgació de la història de Catalunya, amb un caràcter iconoclasta i innovador, [per] explotar al màxim les possibilitats d'interacció, participació i internacionalització de les investigacions, i pel seu compromís amb el coneixement de la història de Catalunya».

Podria ser un cas excepcional d'una organització política puntual que, sense elements suficients de valoració, hagués decidit reconèixer públicament la tasca d'un grup de persones sense cap mena de formació historiogràfica i amb un menyspreu total per la comunitat acadèmica, les editorials universitàries i les revistes científiques, en pensar, de bona fe, que en realitat estan treballant per la llibertat, la justícia i els drets dels catalans. El veritable drama social del cas –i per això fem aquest llibre– és que una part molt important dels mitjans de comunicació i les entitats polítiques amb sensibilitat catalana o catalanista es fan ressò dels plantejaments dels membres de l'Institut Nova Història, els legitimen i els tracten amb normalitat, com si fossen investigadors seriosos als quals paga la pena escoltar i secundar. Una cerca a Internet, Youtube o les xarxes socials, així com per les hemeroteques, mostren la llarga llista de personatges, organitzacions i fins i tot institucions públiques que els han donat suport: Josep-Lluís Carod Rovira, Salvador Cardús, Josep Rull, Patricia Gabancho, Antonio Baños, Hèctor López Bofill, els Ajuntaments d'Arenys de Mar i Montblanc, la Diputació de Girona, diversos Consells Comarcals, nombrosos col·lectius de l'Assemblea Nacional de Catalunya, Vilaweb, El Punt Avui, La Vanguardia, TV3, BTV, 8TV, televisions i ràdios locals, associacions culturals i per la llengua i un llarguíssim etcètera.

Una plèiade de persones i institucions de rellevància els donen crèdit, els proveeixen de fons i els impulsen com si, tot plegat, estiguessen fent un favor al país i treballant per la causa catalana. Però és ben al contrari, perquè no fan una altra cosa que pseudociència fal·laç i mentidera que no serveix per res més que embolicar la troca i degradar la racionalitat argumentada que hauria de guiar qualsevol societat que es vulga moderna, de progrés i amb una autoestima col·lectiva ben fonamentada. Si els que ens hi dediquem de manera professional hem deixat que el problema campés lliurement durant tants anys i es fes tan gran, ha estat bàsicament per dues raons. La primera és que els seus plantejaments, als que tenim formació historiogràfica, cert ofici i àmplia experiència de treball bibliogràfic i arxivístic, una vegada llegits i atesos amb cert deteniment, ens semblen tan bestials, esbojarrats i fora de lloc que mai no pensàvem que arribarien a obtenir el reconeixement i la certa legitimitat social que molts ciutadans els han atorgat. El segon motiu és que, precisament perquè ens hi dediquem de manera professional, ens resulta una tasca penosa i improductiva haver de dedicar una part del nostre temps de recerca –sempre ajustat per l'habitual dedicació paral·lela a la docència– a tractar de refutar les terribles mancances i pràctiques d'engany d'aquestes persones, més encara quan es neguen a admetre cap debat en termes científicament verificables, ja que neguen la major en rebutjar tots els consensos acadèmics i erudits assolits fins al moment.

No obstant això, alguns hem decidit dedicar una part dels nostres esforços a intentar desfer d'una vegada per totes els peus de fang d'aquest monstre engalipador que, sota la falsa aparença de veritat que proporciona la tècnica acientífica del cherry picking, està distorsionant el sentit històric comú d'una part de la ciutadania catalana i valenciana. En aquest sentit, com exposava recentment el catedràtic d'Història Medieval Josep Maria Salrach en l'epíleg de l'obra col·lectiva Naixement de la nació catalana. Orígens i expansió (segles IX-XIV) (Enciclopèdia Catalana, 2017), els historiadors sabem que «el passat no determina el futur, ni el justifica, ni el legitima», però sí que «ajuda, i ja és molt, a explicar el present i encara potser permet entendre millor els projectes de futur». Ens entenem i perfilem a nosaltres mateixos, individualment i col·lectivament, en funció del que hem fet i hem estat en el passat. És per això que és tan important que el coneixement històric de la societat de la qual formem part siga com més ajustat a la realitat millor, ja que els projectes i les accions col·lectives basades sobre enganys i males praxis solen acabar malament, com la mateix història mostra.

Igual que cap societat moderna que tracte de procurar el bé públic confiaria el seu sistema sanitari a les pràctiques dels curanderos, basaria l'elecció dels seus representants polítics en designis astrològics o impulsaria la investigació dels delictes per resoldre mitjançant la quiromància o la parapsicologia, tampoc hauria de cimentar el seu coneixement històric en formulacions pseudocientífiques sense cap fonament verificable. De fet, que la Història pròpia s'ajuste als paràmetres del pensament racionalista és també una qüestió de salut pública per a cada societat, ja que no debades la ciència moderna rau a la base dels avanços culturals i humans de les nostres col·lectivitats. L'assoliment d'aquest objectiu és una responsabilitat conjunta, en què evidentment els historiadors hem d'encapçalar la iniciativa de vetllar per la conservació, creació i difusió dels plantejaments que s'ajusten a les interpretacions diverses de la realitat històrica, però només la col·laboració global de la ciutadania, els mitjans de comunicació i les entitats i organitzacions de tot tipus pot garantir l'èxit final.

Cal recordar, en relació amb això, que la historiografia, com tota ciència social, és un camp abonat a la discrepància, però aquesta és positiva i útil sempre que es desenvolupe en termes científicament contrastables. Quan, per contra, imperen la mentida, l'engany, l'antirracionalisme i l'acientifisme més absoluts, esdevé una perillosíssima eina de descomposició cultural i degradació social. Afortunadament, però, encara som majoria els qui, com cantava el poeta, aspirem a continuar construint una societat «noble, culta, rica, lliure, desvetllada i feliç», i per això treballem tractant de fer avançar el coneixement científic en tots els àmbits possibles.

Font: http://www.ventdcabylia.com/2019/08...

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Nuevas medidas del gobierno municipal de Pamplona: Vuelve la Avenida del Ejército, una gran foto de Felipe VI y se disminuye la educación en euskera

23 August, 2019 - 00:05

Menos euskera y más Felipe VI: la derecha impone su rumbo en Pamplona

El nuevo Gobierno municipal que dirige Enrique Maya (Navarra Suma) ha revisado varias medidas adoptadas por el anterior Ejecutivo. Entre otras cosas, ha anulado las oposiciones para dos plazas en el área de Igualdad.

DANILO ALBIN @danialri

El verano no siempre es sinónimo de inactividad. El nuevo alcalde de Pamplona y veterano dirigente de la conservadora UPN, Enrique Maya –quien ya había estado al mando de esta ciudad entre 2011 y 2015-, ha aprovechado las semanas estivales para dibujar cuáles serán sus prioridades a lo largo de los próximos cuatro años. La igualdad, el euskera o el tamaño del retrato de Felipe VI han estado entre los primeros asuntos que han llegado a su despacho.

Todo empezó el pasado 15 de junio, cuando Maya, en representación de Navarra Suma (coalición formada por UPN, PP y Ciudadanos), consiguió arrebatarle la alcaldía a Joseba Asiron, el profesor de ikastola que durante los últimos cuatro años había ejercido como alcalde de EH Bildu con el respaldo de Geroa Bai, Aranzadi (una plataforma cercana en sus orígenes a Podemos) e Izquierda-Ezkerra. Gracias a esos apoyos, Asiron logró sustituir a Maya en la alcaldía.

Las cosas son ahora diferentes. Navarra Suma tiene 13 concejales frente a los siete de EH Bildu, cinco del PSN y dos de Geroa Bai. Si estos últimos tres partidos hubiesen conseguido aliarse en el pleno de investidura del pasado 15 de junio, Maya no habría llegado a la alcaldía. Sin embargo, el PSN –cuya candidata a la alcaldía, Maite Esporrin, proclamó “agur Asiron” tras conocer los resultados electorales- se mantuvo fiel a su decisión de no pactar con EH Bildu, lo que facilitó en el regreso de la derecha al ayuntamiento.

Rey y ejército

Nada más acceder al cargo, el nuevo alcalde no ha tardado en revertir distintas medidas que había adoptado el anterior Ejecutivo. Una de las primeras ha tenido que ver con las dimensiones del rostro de Felipe VI: el alcalde conservador ha quitado el pequeño cuadro del monarca que había sido colocado por el anterior equipo de gobierno en el salón de plenos. Aquel asunto no estuvo exento de polémica: el ayuntamiento encabezado por EH Bildu había sido obligado por los tribunales a colocar la imagen del rey en un lugar visible.

Durante la pasada legislatura, el cuadro del monarca tenía unas dimensiones de 34 por 22 centímetros. Ahora, por decisión de Maya, el salón de plenos cuenta en su lugar con un retrato del rey de proporciones considerablemente mayores.

Además de reponer el retrato grande del rey, el alcalde conservador también ha dejado a Catalina de Foix, reina de Navarra, sin la avenida que le había dedicado el anterior gobierno. La arteria ha recuperado el nombre de Avenida del Ejército, tal como se llamaba anteriormente.

Oposiciones revocadas

Del mismo modo, el gobierno municipal ha anulado las oposiciones para acceder a dos plazas de técnicos en igualdad, alegando que en este nuevo periodo se reordenarán y redistribuirán las “funciones de los distintos servicios y personas de cada nueva área administrativa” para buscar así una racionalización de los recursos municipales. Por esas mismas razones también se revocó la convocatoria de oposición para dos plazas de técnicos de Juventud.

Bildu dice que Maya "ha dejado ver rápidamente sus obsesiones"

El grupo municipal de EH Bildu criticó esas medidas adoptadas por el nuevo alcalde, al tiempo que anunció que emprendería acciones legales contra la decisión de la Junta de Gobierno local. A juicio de la coalición abertzale, Maya “ha dejado ver rápidamente sus obsesiones que, en contra de la dirección en que camina la sociedad de Pamplona, no son otras que la igualdad y el euskera”.

Asimismo, el alcalde también ha quitado relevancia a las áreas municipales de Igualdad y Participación Ciudadana, que en este nuevo período pierden el peso de concejalías y pasan a formar parte de otras estructuras.

“Intencionalidad política”

Mientras tanto, el área de Política Lingüística ha desaparecido directamente del organigrama municipal de Navarra Suma. En la pasada campaña, Maya había dejado claro que apostaría por “una política lingüística que responda a la realidad de la ciudad y no por una que pretenda cambiarla con evidente intencionalidad política”.

En ese sentido, el alcalde ha anunciado en los últimos días que buscará revertir los cambios realizados durante la pasada legislatura en el modelo lingüístico de la Red de Escuelas Infantiles. Fuentes de EH Bildu recordaron a Público que entonces “se adecuó la oferta a la demanda, pasando de 2 escuelas de 17 que integraban la red en modelo de euskera, a 4 de 17”. Al actual alcalde le parece algo “excesivo”. “Me parece que hay mucha oferta en euskera en relación a la demanda real”, afirmó.

Freno al “Pamplona Central”

La revisión de medidas adoptadas por el anterior ayuntamiento afectará también al ámbito urbanístico. El ayuntamiento ha decidido retrasar el inicio de los trabajos de “amabilización” en el entorno del Parlamento y calle Taconera, donde estaba previsto la creación de carriles bici y la incorporación de nuevos pasos de peatones, entre otros puntos. Fuentes próximas al anterior Ejecutivo local no dudan en compararlo con Madrid Central, “aunque a otra escala”.

Tras reunirse a principios de julio con representantes de las asociaciones de comerciantes, el Gobierno municipal señaló en una nota que retrasaba las obras “para revisar el proyecto y estudiar mejoras”.

Público

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La amistad y los "contactos"

23 August, 2019 - 00:00

A nosotros, las gentes de la cultura dominante, de la fraternidad no nos queda ni la sombra. Sin libertad y sin igualdad, la fraternidad se falsifica a sí misma; y tenemos entonces “pseudofraternidades” de Iglesia, de Partido Político, de Vecinos de un piso o de un barrio, de Madres y Padres de niños de la misma escuela, de Equipo de fútbol o de Banda de Rock...

Otra cosa es la amistad, que escapa de la Razón lingüística y de su lógica matemática, y que también está hoy en peligro. Pero resiste, como la última belleza, como el último pétalo de una flor sin nombre y sin jarro donde perecer decorativamente.

Contra la amistad, se han establecido los “contactos”. El “contacto” procede de una simulación del afecto con fines estratégicos, de tener o de poder, económicos o políticos; instrumentaliza un simulacro de amistad para la obtención de réditos particulares, individuales o corporativos; e instituye a veces pérfidas esferas de pseudo-fraternidad.

Reparo ahora en que mis mis mejores amigos, mis amigos verdaderos, son personas huérfanas de “contactos”.

(Aforismos desde los no-lugares)
www.pedrogarciaolivo.wordpress.com

https://www.facebook.com/photo.php?...

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España gana 20 euros por segundo por la venta de armas para la guerra en Yemen

22 August, 2019 - 00:00

EFE

España ingresa 20 euros por segundo por la venta de armas a la coalición saudí que bombardea Yemen, un conflicto que en cuatro años se ha cobrado la vida de más de 60.000 personas, una cada 25 minutos, convirtiéndose "en la mayor catástrofe humanitaria actual creada por el ser humano". Así lo han afirmado las organizaciones Amnistía Internacional, Greenpeace, Oxfam Internacional, FundiPau y Save the Children en la campaña #ElContadorDeLaVergüenza que pide al Gobierno y a los partidos políticos que concurren a las elecciones que España suspenda las exportaciones de armas a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos para parar ese contador de víctimas.

El contador, situado frente al Museo Reina Sofía de Madrid, registra dos cifras: el importe por venta de armas autorizadas por España a la coalición saudí que supera los dos mil millones de euros y la de muertos por bombardeos 60.218, una persona cada 25 minutos ."Hoy se cumplen cuatro años del inicio de los bombardeos por el conflicto armado en Yemen y queremos colocar este contador de la vergüenza para mostrar las cifras de la magnitud de esta barbarie", ha dicho el coordinador de la campaña, Alberto Estévez, quien ha recordado que Naciones Unidas ha reclamado que cese la venta de armas que la coalición saudí ha utilizado contra la población civil.

En este sentido, ha añadido que "no puede ser que España se ponga de perfil en este tema, lleva cuatro años vendiendo armas y los datos son escalofriantes: por segundo estamos viendo que España ha autorizado la venta de armas por valor de 20 euros y eso hace que en la escasa media hora que muere una persona en el conflicto de Yemen, España haya hecho caja por más de 30.000 euros". "España no puede ser cómplice de los crímenes de guerra que se están cometiendo en Yemen", ha insistido el portavoz de la alianza de ONG, quien ha aseverado que "cualquier medida que pretenda aliviar el conflicto debe pasar por detener la venta de armas para detener la guerra".

También ha insistido en que "hasta que los países que suministran armas, que son EEUU, Reino Unido y Francia, junto a España y otros, no suspendan la venta de armas y no presionen a las partes en conflicto, va a ser muy difícil que haya una solución".

Las ONG ha denunciado que los ataques de la coalición saudí y de Emiratos Árabes Unidos y de otros países de la zona han provocado que el 80% de la población de Yemen dependa de la ayuda humanitaria", tras los más de 19.000 bombardeos registrados en los cuatros años de conflicto.

Público

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Escuelas fábrica: Destruyendo a los pueblos indígenas en nombre de la educación

22 August, 2019 - 00:00

“En el colegio, los profesores nos llaman sucios. Nos llaman cerdos, nos llaman perros.”

Rahman, Orang Asli, Malasia

Actualmente unos dos millones de niños y niñas indígenas estudian en Escuelas Fábrica donde se les arrebata su identidad indígena y se les fuerza a encajar en la sociedad dominante.

La “educación” que ofrecen pretende “corregirlo”. Las Escuelas Fábrica sostienen que proporcionan a los niños indígenas los medios para “tener éxito” en la sociedad dominante, pero la historia muestra cómo destruyen vidas, causando traumas y devastación a los niños, sus familias y sus comunidades durante generaciones.

La historia de las Escuelas Fábrica

En los siglos XIX y XX las Escuelas Fábrica en Canadá, Australia y Estados unidos se conocían como escuelas residenciales o internados. Tan solo en Canadá murieron más de 6.000 niños y niñas en ellas: esto es, uno de cada 25 niños internos.

El trauma inimaginable que causó este sistema ha dejado un legado de dolor y crudeza en muchas comunidades: elevadas tasas de depresión, suicidio y abuso de alcohol y otras substancias.

Parece inconcebible que este tipo de escuelas puedan seguir existiendo, pero ahora mismo hay miles de ellas repartidas por África, Asia y Latinoamérica.

Escuela Industrial Indígena, Pensilvania, EE.UU., s. XIX. © Cumberland County Historical Society

Las Escuelas Fábrica en la actualidad

Estimamos que más de dos millones de niños y niñas indígenas están siendo “enseñados” hoy en Escuelas Fábrica por todo el mundo.

En estas escuelas, los niños y niñas son arrancados de sus hogares, familia, lengua y cultura, y con frecuencia sufren abusos emocionales, físicos o sexuales. Solo en el estado indio de Maharashtra, por ejemplo, casi 1.500 niños indígenas murieron en escuelas residenciales entre 2001 y 2016, incluidos más de 30 suicidios.
Destruyendo comunidades y lenguas

Norieen Yaakob del pueblo indígena temiar, en Malasia, a duras penas logró sobrevivir tras huir del internado. La encontraron 47 días después de escapar de su escuela. Otros cinco niños murieron.

Las Escuelas Fábrica enseñan a los niños y niñas que las creencias y el conocimiento de su pueblo son “primitivos”, inferiores o equivocados.

A millones de niños indígenas se les prohíbe o disuade de hablar su lengua materna en la escuela. Esto amenaza la supervivencia de las lenguas indígenas. Que los niños no hablen la lengua de sus padres es la causa fundamental de la extinción de las lenguas indígenas. Esto es un desastre porque las lenguas indígenas son fundamentales para entender el mundo en el que vivimos, quiénes somos realmente y de qué es capaz el ser humano.

En este Año Internacional de las Lenguas Indígenas, Survival está denunciando una de las mayores amenazas a las lenguas en peligro de extinción: las Escuelas Fábrica.

Convirtiendo “pasivos” en “activos”

Las Escuelas Fábrica existen para convertir a los niños y niñas indígenas y tribales, que tienen su propia lengua y cultura, en trabajadores obedientes del futuro. Una de las más grandes Escuelas Fábrica declaró: “Convertimos a consumidores de impuestos en contribuyentes; de ‘pasivos' en 'activos'”.

Grandes corporaciones e industrias extractivas patrocinan con frecuencia Escuelas Fábrica. Estas compañías quieren beneficiarse de la tierra indígena, de su mano de obra y recursos, y las Escuelas Fábrica resultan una forma barata y eficaz para conseguir esto a largo plazo.

Las industrias extractivas en la India y México apoyan escuelas que enseñan a los niños a aceptar y asumir la minería y a rechazar la conexión que sus pueblos tienen con sus tierras por “primitivas”.

Los estados utilizan la escolarización como una herramienta para inculcar el patriotismo y acabar con los movimientos independentistas, como ocurre en Papúa Occidental, donde el Gobierno indonesio está tratando de “indonesiar” a los indígenas papúes, mientras reprime violentamente la disidencia.

La conversión religiosa es otra de las motivaciones. En Bangladés o Indonesia, el adoctrinamiento islámico está detrás de gran parte de la escolarización indígena; en América del Sur, varias iglesias evangélicas gestionan internados misioneros. En la India, los fundamentalistas hindúes tienen como objetivo la conversión de niños y niñas indígenas por medio de la educación.

Una pérdida para toda la humanidad

Este desprecio por el conocimiento y la cultura indígenas acaba destruyendo a los pueblos indígenas y tribales y sus conocimientos y culturas únicos.

En casa, los niños y niñas indígenas aprenden habilidades complejas y sofisticadas y adquieren conocimientos que les permiten vivir bien en sus tierras y cuidarlas para las generaciones futuras. Los pueblos indígenas son los mejores conservacionistas y guardianes del mundo natural. Miles de años de sabiduría, comprensión y cosmovisiones colectivas únicas pueden perderse en una sola generación cuando los niños no aprenden en sus comunidades y en sus propias lenguas.

¿Cuál es la solución?

La solución es sencilla: la educación de los pueblos indígenas y tribales debe estar bajo su control. Debe estar arraigada a su propia tierra, lengua y cultura, y brindar a las niñas y niños una educación sólida y que les haga sentirse orgullosos de sí mismos y de su pueblo.

Consigamos que esto sea una realidad para tod@s l@s niñ@s indígenas, antes de que sea demasiado tarde.

Fuente y enlaces para participar en la campaña: https://www.survival.es/escuelas-fabrica

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Estado y patria

22 August, 2019 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

El intervencionismo militar español: ¡Menudo lavado de cara!

21 August, 2019 - 00:00

Juan Carlos Rois
Tortuga.

90 operaciones militares en el exterior desde 1989 hasta la fecha; 15.185,95 millones de euros gastados en las mismas desde la cuenta presupuestaria del Ministerio de Defensa o desde el Fondo de Contingencia con el que se viene encubriendo la mayor parte del gasto oculto destinado a esta partida (sin contar con las partidas “disfrazadas” que se contemplan en otros ministerios, como el de Asuntos Exteriores o incluso el de Sanidad y Seguridad Social que aporta al mismo gasto y barcos medicamentalizados y otros barcos y recursos); 41 escenarios bélicos con presencia militar española; barcos de guerra controlando varios mares (Adriático, Báltico, Atlántico, Mediterráneo e índico); todo ello bajo el patrocinio de diversos “actores” militares o internacionales, como la OTAN, con 23 intervenciones, la ONU y la UE con 22 cada una, Coaliciones internacionales “ad hoc” y la OSCE, con 5 actuaciones por cada una, la Unión Africana y la UEO, con una cada cual, así como actuaciones “motu proprio”, con 13 iniciativas. Actualmente presentes en 18 escenarios internacionales de “conflicto” (segundo contribuyente en estas lides para la ONU y primero de la UE).

Este es el resultado cuantitativo inicial del intervencionismo militar español y el principal “logro” de “nuestra” cada vez más militarizada política exterior, desde Felipe González hasta Sánchez, pasando por Aznar, Zapatero y Rajoy, todos amoldados con idéntica horma intervencionista.

En varias entregas voy a intentar torcer y retorcer el intervencionismo militar español hasta hacerle cantar sus miserias. No es tarea fácil, porque las principales fuentes oficiales se dedican con una mano a cantar loas sin parangón a la encomiable actuación española en conflictos internacionales, mientras con la otra ocultan lo que hay detrás del escenario y las preguntas incómodas.

Los datos fiables que existen son pocos, dispersos, difíciles de obtener, sesgados y laudatorios hasta la astringencia. También existen algunos (muy pocos) estudios críticos más o menos solventes, como el ya algo antiguo «Las operaciones militares de España en el exterior» realizado por Melero Alonso para el Institut Català Internacional per la Pau (ICIP) y editado en 2012; los cinco artículos de Utopía Contagiosa para la revista Es Hora (reproducidos en su blog de 2013) y que respondían al nombre «Intervenciones militares en el exterior»; un informe, también antiguo y un poco contemplativo, de Intermón-Oxfam «España y las Misiones Internacionales de Paz: análisis del aporte español a las misiones de paz en el año 2009», también algo antiguo; algún trabajo de postgrado aunque con un enfoque no precisamente antimilitarista pero con profusión de datos; varios informes del Tribunal de Cuentas y de la IGAE; las entradas de Utopía Contagiosa en su día y de otras páginas y blogs antimilitaristas. Contamos también con las comparecencias de los sucesivos ministros de defensa en la Comisión de Defensa y . . . para de contar.

Reseñemos también con el librito «La abominable cara oculta de los ejércitos humanitarios» del colectivo Gasteizkoak (2003) y más tarde con otro libro de mayor altura «Los ejércitos humanitarios y la violencia sexista militar» de 2008, que, sin entrar en el meollo de lo que aquí vamos a tratar, se han encargado de datar los efectos colaterales del humanitarismo militar hasta las fechas de estas publicaciones.
El verano ha sido largo, tedioso y achacoso, lo que me ha permitido acopiar material para intentar mostrar datos y análisis con los que exponer una de las principales actividades de nuestro militarismo: contribuir a la geopolítica de dominación-violencia diseñada desde el Norte rico frente al resto de los pueblos del planeta y respecto de los territorios y ecosistemas que queremos poner a disposición de nuestro reservorio de bienestar a costa del malestar creciente de todos los demás y del colapso global de todos sus sistemas de vida.

A pesar de la cara oculta de este intervencionismo abrumador, la sociedad, en general, desconoce o se desentiende de esta realidad de escándalo. A ello ayuda el militante aplauso de los medios de comunicación y de la casta política hacia esta dimensión vergonzosa de nuestra realidad.

No importa, no interesa, no sabemos de la cuestión y, por todo ello, podemos seguir a lo nuestro. Eso sí, indignándonos de vez en cuando del peor reflejo que ofrece la imagen que contribuimos a construir, como ahora con el escándalo del mediterráneo y la denuncia meritoria del Open Arms y los demás barcos independientes que operan en el mar para desvelar la mentira de la política militar de la UE respecto de los desgraciados que huyen de los conflictos que la UE, la OTAN y los demás actores involucrados provocan en el Norte de Africa, en el Africa subsahariana, en el índico o en la región del oriente medio, por poner un ejemplo.

Vayamos a la tarea, que desgranaremos, como acostumbramos, en varias entregas.

1) LAS CIFRAS BRUTAS

Empecemos por las cifras brutas, bastante brutas, por cierto.
España ha gastado al menos 15.181,95 millones de euros desde la primera intervención militar española en el exterior en enero de 1989, hasta la última en la que andamos enredados, aprobada en mayo de 2019 bajo el mandato de Sánchez (el del «Manual de Resistencia» en el cual afirma su vocación “humanitaria” y casi pacifista, desmentida por los hechos de su gobierno en la fecha en que escribo esto) y que está previsto que acabe con el final del mes de agosto de 2019.

Desde aquella primera intervención hasta la actual de “Policía aérea del Báltico”, hemos acudido a nada menos que 90 operaciones militares en el exterior, lo que, según las cifras que desgranan de vez en cuando nuestros flamantes ministros y ministras de defensa en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados, ha supuesto nada menos que la movilización de más de 150.000 efectivos militares (hay que advertir que no todos a la vez, sino mediante reemplazos periódicos de contingentes, de una media de entre 2.500 y 3.000 efectivos anuales en escenarios militares).

Desde entonces 173 soldados españoles han muerto en estos escenarios, superando los mil efectivos heridos y sin contabilidad oficial sobre los “colaboradores” autóctonos de nuestros ejércitos muertos o heridos y, menos aún, de los muertos, o abatidos que se dice ahora, o heridos “contrarios”.

Las cifras en bruto muestran la gran dimensión de nuestra creciente presencia militar mundial. No todos los Estados pueden alardear de una política exterior que ha puesto soldados en 90 escenarios militares, que ha llevado a estos a 150.000 efectivos (y que por tanto goza de un ejército tan entrenado como pocos), que ha desplegado armas de todo tipo y de las diferentes “armas” o ramas militares (Armada, ejército de Tierra, ejército del Aire, espías, ciberseguridad, …) o que se ha gastado en tan singular despliegue la nada despreciable cifra de más de quince mil cien millones de euros, una cifra que supera el gasto público anual de sanidad de todos los países involucrados en nuestro intervencionismo a excepción de Turquía, Colombia e Indonesia, o el equivalente al de todo el gasto destinado anualmente a educación si a estos tres países añadimos Pakistán.

Distribución anual de este gasto militar

Comencemos por desgranar la contribución anual de este enorme gasto militar que, como veremos en el cuadro 1, ha ido, con algún altibajo, creciendo de forma constante desde los 24 millones de euros iniciales (1989) a los 1.176 que ha anunciado para este año la Ministra de Defensa Margarita Robles en su última comparecencia en la Comisión de Defensa del Congreso de los Diputados.

Cuadro 1

Como comprobamos en el cuadro, la línea de tendencia nos muestra un crecimiento constante y una propensión exponencial (en verde) que, de seguir con la misma pauta de crecimiento, nos situará (en rojo) en menos de cinco años en más de 1.500 millones de euros al año de gasto y creciendo.

Al respecto hay que añadir tres cuestiones más.

  • 1) Este gasto desplegado por las operaciones de paz no abarca todo el gasto militar del Estado español en este tipo de operaciones. Singularmente podemos señalar que tanto los buques medicamentalizados que pertenecen al Instituto Social de la Marina (Ministerio de Sanidad o como lo denominen en cada momento), barcos que operan en apoyo a operativos militares en Senegal y de apoyo a los efectivos involucrados en la guerra desencadenada en Mali, o en las operaciones promovidas en el índico, así como los barcos “de apoyo” que el Ministerio de Medio Ambiente, Pesca y Agricultura (o como se llame en cada momento), que acompañan al operativo igualmente del índico, conllevan un gasto militar que no se computa en la anterior cifra y que se paga desde fuera del presupuesto del Ministerio de Defensa, como también parte del despliegue guardacivilesco, que se paga desde Interior. Asimismo, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha venido asumiendo igualmente parte del despliegue de estas operaciones, incluyendo desplazamientos y combustible, gasto que ahora incluso incluye en sus propias partidas presupuestarias, como destacamos en el trabajo específico que realizamos sobre el presupuesto nonato para 2019 pactado entre PSOE y Podemos.
  • 2) Además, tampoco es todo el dinero que afronta el Estado español en ellas, porque al mismo se debe sumar el de otros rubros cubiertos desde los organismos internacionales bajo cuyo patrocinio se despliegan estas, y que suele ser utilizado en parte para incentivar la participación entusiasta y bien lucrativa de los militares que participan del despliegue, en parte para proveer al operativo de otras infraestructuras.
    Conforme a declaraciones y estimaciones de los diversos ministros/as de Defensa, el gasto militar español destinado a operaciones en el exterior viene siendo, al menos desde 2012, cercano a los 900 millones de euros contantes y sonantes y sobradamente por encima de ésta cantidad desde 2017.
    De modo que tenemos un gasto de operaciones de mantenimiento de la paz incierto, pero, como mínimo, de 15.181,95 millones de euros, porque hay un empeño desmesurado en no hacerlo aflorar no sabemos muy bien por miedo a qué tipo de reacción social en una sociedad autocomplacida y desinteresada.
  • 3) Otra característica de este gasto es que, de forma constante y desde su inicio, la transparencia del mismo ha brillado por su ausencia.
    Para que no nos acusen de exagerados, tomemos el texto del Tribual de Cuentas, que en dos ocasiones ha intentado verificarlo y ejercer un mínimo control del mismo.
    En el informe número 943 de dicho organismo, relativo a la «Participación de las Fuerzas Armadas españolas en misiones internacionales, ejercicios 2009 y 2010», de 28 de junio de 2012, afirma

«

. . . la dotación inicial en ambos ejercicios ha sido cuantitativamente incongruente no sólo con los compromisos adquiridos por España ante los Organismos Internacionales, sino también con la evolución del concepto fiscalizado en los ejercicios económicos transcurridos desde su creación en 1990. Esta falta de rigor y realismo en la presupuestación se viene registrando desde la creación de esta rúbrica presupuestaria y ha sido puesta de manifiesto en los informes anteriores del Tribunal de Cuentas sobre esta materia. No puede admitirse que son gastos imprevistos ya que como se ha podido analizar, la práctica totalidad de las misiones llevadas a cabo en estos ejercicios tuvieron su origen en ejercicios anteriores por lo que su gasto pudo y debió preverse y planificarse.

»

Ya lo decía antes el mismo Tribunal de Cuentas en su informe número 564, de 25 de julio de 2002, referido a los ejercicios 1996 a 1999, donde se denunciaba que

«

Como puede apreciarse, la dotación inicial en ambos ejercicios ha sido cuantitativamente incongruente no sólo con los compromisos adquiridos por España ante los Organismos Internacionales, sino también con la evolución del concepto fiscalizado en los ejercicios económicos transcurridos desde su creación en 1990

»

y

«

Todos estos gastos se han contabilizado en el ámbito de la contabilidad económico-patrimonial, en la cuenta, del subgrupo 62 “Servicios exteriores” del Plan General de Contabilidad Pública, 629 “Gastos de comunicaciones y otros servicios”. Lo anterior supone, por un lado, una incorrecta imputación de gran parte de los gastos, fundamentalmente de los gastos de personal que debieron haberse contabilizado en las correspondientes cuentas del subgrupo personal” y, por otro lado, la consideración como gastos, que entran a formar parte del resultado económico-patrimonial, de adquisiciones de bienes de naturaleza inventariable y otras inversiones reales, que deberían haberse contabilizado en las correspondientes cuentas del grupo 22 “Inmovilizado material”. Sin embargo, la repercusión de estas deficiencias en la cuenta de resultados y en el balance de la Cuenta de la Administración General del Estado, aunque negativa, carece de importancia relativa en los ejercicios fiscalizados.

»

Esta es una de las características propias de estos gastos. Se presupuestan en los Presupuestos Generales del Estado muy por debajo de su coste previsto y comprometido con la doble finalidad de ocultar tanto el desmesurado intervencionismo militar español como el exagerado gasto militar del Estado. Matan así, a cañonazos de abierta ilegalidad, dos pájaros de un tiro.

Ello ha motivado en las dos ocasiones en las que el Tribunal de Cuentas se ha fijado en estas operaciones en el exterior, una crítica radical y la exigencia de cambios contables para incluirlo íntegramente, desde su origen, en los créditos presupuestados, sin caer en la torticera trampa de tener declaradas las partidas a las que afecta como créditos ampliables con el fin de, año tras año, acudir al mecanismo de la ampliación de créditos con cargo al Fondo de Contingencia o a créditos excepcionales extraordinarios, forzando así la ley. Como hemos denunciado en otras ocasiones, no es la única rúbrica en la que se acude a argucias contables para esconder gasto militar: tanto el Tribunal de Cuentas, como la Intervención General de la Administración de Estado (IGAE) y el propio Tribunal Constitucional no se cansan en denunciar el uso de los créditos extraordinarios para la adquisición y financiación “extrapresupuestaria” del otro gran programa de nuestro militarismo: los Programas Especiales de Armamento (PEAS) que nos tienen endeudados en más de 40000 millones de euros, tanto por el endeudamiento protagonizado por nuestro primer ciclo de rearme de tiempos de Aznar y Zapatero, como por los del segundo, promovido por el gobierno de Rajoy y Sánchez.

Cuando decimos que se presupuesta muy por debajo no queremos decir que un poco muy por debajo, sino indecentemente por debajo del subsuelo, como podemos ver en el cuadro siguiente, en el que hemos recogido datos de los presupuestos desglosados desde que tenemos desglose suficiente y accesible en Internet, es decir, desde 2005 (14 ejercicios nada menos de los 30 a que se refiere este trabajo). Lo podemos ver en el cuadro 2.

Con razón se quejan las instituciones fiscalizadoras. No es serio consignar alrededor de quince millones de euros de gasto por operaciones militares cuando se rebasan, sobradamente, en 33 veces dicho valor (en el año 2005, el de menor gasto ejecutado por este concepto) o las 65 veces en el año pico de distancia entre lo presupuestado y lo ejecutado (2015), con una media de 14,24 veces de más de lo presupuestado, gracias a la afloración en los ejercicios 2018 y 218 de 352,12 millones de euros de los más de 1.100 gastados en estos ejercicios.

(Siguiente entrega: Destapando la olla)

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Anticorrupción pide a la empresa armamentística Indra 1,4 millones por sus pagos a la caja B del PP de Madrid

21 August, 2019 - 00:00

Por los indicios de que se financió con donaciones ilegales de la compañía del Ibex 35 a través de una red societaria que controlaban testaferros y empresarios amigos.

Beatriz Parera

José María Olmo

La Fiscalía Anticorrupción quiere recuperar parte de los fondos de la Púnica. El extenso escrito en que el Ministerio Público pide al juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón la imputación en el caso Púnica de las expresidentas de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre y Cristina Cifuentes, así como de la empresa Indra y de su expresidente Javier Monzón, reclama también el depósito de cantidades para hacer frente a futuras responsabilidades civiles por el desvío de fondos para el pago de gastos del PP de la Comunidad de Madrid.

Según informan a El Confidencial fuentes jurídicas, las fiscales piden, en concreto, que Indra aporte 1,4 millones en concepto de fianza después de que la Unidad Central Operativa (UCO) recabara, a lo largo de la instrucción, pruebas que indican que el PP de Madrid se financió presuntamente con donaciones ilegales de la compañía, dinero que llegó a la formación a través de una red societaria controlada por testaferros y empresarios amigos. El flujo de estos fondos irregulares se habría mantenido activo al menos entre 2008 y 2013, permitiendo a los populares madrileños inyectar en su caja B un total de 1.054.247 euros.

Como casi todo en la pieza que investiga la existencia de la caja B de la formación en Madrid, los indicios recabados son fruto de la fusión de Púnica y otra de las causas sobre corrupción del Gobierno regional, Lezo. La Guardia Civil llegó a registrar la sede de la empresa en abril de 2017 durante la operación contra el entramado liderado por Ignacio Gonzalez. Detectó pagos sin justificar desde Indra a dos mercantiles, Formaselect Consulting SL y Swat SL. La primera, dedicada a la formación de trabajadores, facturó 938.247 euros entre 2010 y 2013, más del 90% de los ingresos totales de la formación en aquellos años.

En el caso de Swat, Indra le habría abonado un total de 116.000 euros durante el ejercicio 2008 por supuestos trabajos de “asesoría en comunicación para la presencia en medios de comunicación”. Teóricamente, Swat SL comenzó a prestar el servicio en el segundo semestre de 2007, es decir, justo después de las elecciones autonómicas de ese año, en las que Aguirre revalidó su primer mandato con otra mayoría absoluta.

El problema en ambos casos es que, si bien existe constancia de la contratación y de los pagos, no hay rastro de evidencia que apunte a que los trabajos llegaran a hacerse. La constancia de los pagos viajó de Lezo a Púnica. La UCO comenzó a tirar del hilo a través de la agencia ICM, una de las empleadas para desviar fondos públicos al PP. El dinero salía del ente autonómico mediante licitaciones con precios inflados que eran sistemáticamente concedidas a Indra. Después, la multinacional pagaba presuntamente facturas falsas a firmas instrumentales, como Formaselect Consulting SL y Swat SL, que se encargaban de triangular los fondos para dificultar su seguimiento. Por último, el dinero público era utilizado para abonar gastos de campaña del partido que superaban el máximo legal permitido.

Por estos hechos ya estaban imputados desde el inicio de la operación Lezo los administradores de Formaselect y Swat, así como el consejero delegado de ICM durante el periodo bajo investigación, José Martínez Nicolás. Indra también ha reconocido que la Agencia Tributaria está investigando los pagos que realizó a una tercera empresa, la agencia de comunicación y publicidad Lata Latina SL, que ya estuvo implicada en el caso Gürtel y era proveedora del Gobierno de la Comunidad de Madrid. Según los inspectores de Hacienda, la cotizada habría abonado a la agencia un total de 3,3 millones de euros entre 2011 y 2014 por trabajos que tampoco aparecen.

La solicitud de fianza, al igual que el resto de peticiones de diligencias, se encuentra bajo estudio del juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón, que debe decidir si las atiende a partir del próximo mes de septiembre.

El Confidencial

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Necesidades humanas

20 August, 2019 - 00:00

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Colombia: Ya van 97 líderes indígenas asesinados durante el gobierno de Duque

20 August, 2019 - 00:00

El atentado del pasado 10 de agosto en Caloto contra integrantes de la Guardia Indígena, que dejó un saldo de tres comuneros muertos y siete heridos, se suma al total de 15 ataques cometidos contra esta comunidad según la ONIC. Este suceso y los 97 indígenas asesinados durante el gobierno Duque, dan cuenta de la realidad de los pueblos originarios en Colombia que los ha llevado a declarar un estado de emergencia.

Para Aída Quilcué, acompañante del proceso de derechos humanos del CRIC, se trata de una temática que no solo incumbe a los pueblos indígenas sino a los distintos sectores sociales del país, quienes deben acompañar su ejercicio de gobernabilidad propia, investigar la sistematicidad de los ataques contra sus líderes y revisar problemáticas como el narcotráfico en el departamento.

Quilcué señala que el vacío que queda tras la muerte de los integrantes de la guardia no solo afecta a sus familias sino al movimiento indígena en general, «nos están tocando en lo más profundo de nuestras cosmovisiones y nuestras raíces», afirma la lideresa al resaltar que el asesinato de guardias y de los mayores espirituales busca desastibilizar a las comunidades. (Lea también: Plan pistola en marcha contra líderes indígenas: ACIN)

Frente a los atentados, advierte que se trata de un problema estructural que se deriva de la importancia estratégica que tiene el territorio para muchos actores, entre estos las multinacionales a las que no solo se les han concedido licencias mineras sino de las que también ha derivado la presencia de grupos residuales que buscan desplazar a las comunidades para que las empresas tengan acceso total al territorio.

La resistencia ha sido milenaria y hoy no puede ser la excepción

Como respuesta a estos ataques, la integrante del CRIC destaca además que es necesario ofrecer a las comunidades garantías de protección colectiva, propuestas que ya han sido compartidas con el Gobierno y que pese a ello no se han visto materializadas. (Le puede interesar: Amenazan a líderes del CRIC y ACIN que participan en Minga indígena)

Aunque desde el Gobierno atribuyen estos ataques a disidencias de las Farc, como la columna móvil Dagoberto Ramos, también ha circulado a través de redes sociales un panfleto del Cartel de Sinaloa, atribuyéndose el atentado del pasado 10 de agosto. Cabe resaltar que la Guardia indígena junto a la Defensoría del Pueblo viene desde hace un tiempo alertando sobre la presencia de este actor armado en el territorio.

«Los pueblos originarios viene haciendo control territorial y eso no le gusta a quien tiene interés en nuestros territorios (…) la resistencia ha sido milenaria y hoy no puede ser la excepción» concluye Quilcué quien espera que el Estado no se escude en la autonomía de las autoridades indígenas sobre el territorio para no combatir el problema, pues se trata de un grupo que no solo actúa en esa región.

Indígenas reclaman intervención de la ONU y OEA por violencia en Cauca

El Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) rechazó, en un comunicado, el asesinato del profesor Orlando Gómez, quien se desempeñaba como rector de la institución educativa Agroempresarial Huasanó. El crimen ocurrió este lunes, en la vereda El Jagual, en el municipio Corinto.

“Es de gran preocupación que los grupos armados hayan declarado la guerra en el norte del Cauca al movimiento indígena, así como también a otros sectores como al gremio de transportadores y hoy con los educadores, quienes se esmeran por la educación de la niñez y juventud de este país”, señala el Cric.

“Condenamos estos hechos de muerte y nos solidarizamos con sus familiares amigos y allegados. Este es un acto de absoluta barbarie, denunciamos ante la comunidad internacional esta violación del derecho a la vida en el marco internacional de los derechos humanos, instamos a las altas cortes internacionales a actuar frente a la gravísima situación de violencia”, agrega este estamento.

Califica como un grave escenario de violencia y hace un llamado urgente a la Defensoría del Pueblo, a la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de la República, a la Comisión de Paz del Senado, así como a la Organización de Naciones de Unidas (ONU). El Cric también reclama intervención de la Organización de Estados Americanos y demás organizaciones defensoras de derechos humanos.

La alerta emitida por las comunidades indígenas en Cauca se da por los hechos violentos registrados en lo transcurrido del año, que ya dejan 36 muertos, este lunes se dieron cita en Popayán la ministra del Interior, Nancy Gutiérrez, y autoridades de ese departamento.

Gutiérrez dijo que aunque las comunidades son autónomas en cuanto a su justicia, ante la situación crítica de amenazas y homicidios es necesario coordinar acciones entre el Estado y las comunidades.

“No miren a la Fuerza Pública como unos enemigos, porque ellos tienen la obligación de protegernos”, agregó.

La ministra Gutiérrez añadió que estas acciones violentas han sido atribuidas a disidencias de las Farc, por el control territorial.

Otra circunstancia que preocupa en el departamento son las más de 50 amenazas, entre panfletos y mensajes de textos, que llegan no solo a nombre de disidencias, sino de ‘Águilas negras', ‘Clan del Golfo' y hasta carteles mexicanos.

Por su parte, Óscar Campo, gobernador del departamento, planteó que los indígenas hacen control territorial y esto choca con los intereses de estructuras criminales del narcotráfico.

El gobernante dijo que detrás de estos ataques hay carteles de droga y estructurales criminales. “Los órganos de inteligencia están investigando”, dijo

“Me sumo como Gobernador a no descansar en acciones que tienen que ver con incentivar económicamente información que permita dar con el paradero de los cabecillas que están al frente de estos grupos criminales, a pedir y demandar de la fuerza pública un accionar efectivo en el marco de los derechos humanos; porque no podemos permitir que siga creciendo este mal que nos agobia hoy en el departamento.”, expresó Campo Hurtado.

El Tiempo

Defensoría manifiesta preocupación por actos contra miembros de comunidades indígenas

La Defensoría del Pueblo de Colombia manifestó su “altísima preocupación” por los hechos de violencia en contra de líderes indígenas en los departamentos del Cauca y Valle del Cauca.

“Los homicidios, amenazas y atentados contra la guardia indígena en el norte del Cauca obligan a todas las autoridades estatales a volcar su mirada y presencia en esta subregión suroccidental del país”, dijo el defensor del Pueblo, Carlos Alfonso Negret, en un comunicado.

Negret realizó el pasado sábado una visita a la aldea El Tierrero, en la parte alta del municipio de Caloto (Cauca), para constatar el “alto nivel de zozobra” al cual se encuentran expuestas las comunidades indígenas por cuenta de las acciones desplegadas por actores armados dedicados al narcotráfico.

La situación está descrita en ocho alertas tempranas que emitió la Defensoría, como se conoce al mecanismo mediante el cual la entidad acopia, verifica y analiza de manera técnica la información relacionada con hechos de vulnerabilidad y riesgo de la población civil como consecuencia del conflicto armado.

También, Negret explicó que el viernes anterior se le comunicó a la Comisión Intersectorial para la Respuesta Rápida a las Alertas Tempranas (Ciprat) el riesgo que existe para miembros de la Guardia Indígena en municipios como Caloto, Suárez, Corinto y Miranda, todos en el departamento del Cauca.

Asimismo, indicó que se monitorean con atención “los hechos relacionados con las actividades de erradicación (de cultivos ilícitos) que se adelantarán en el municipio de Jamundí (Valle del Cauca) y que según versiones preliminares podrían traer como consecuencia enfrentamientos entre población campesina y la fuerza pública”.

Indígenas del Cauca se declararon este domingo en “asamblea permanente” y “emergencia territorial”, al tiempo que pidieron la presencia del Gobierno central para dialogar sobre la violencia.

El Cauca es uno de los departamentos más conflictivos de Colombia por la presencia constante de grupos guerrilleros y bandas criminales de origen paramilitar dedicadas al narcotráfico que buscan controlar las rutas para sacar cocaína por el Pacífico.

Precisamente, dos indígenas murieron y cuatro más resultaron heridos este sábado en un ataque armado contra miembros de la Guardia Indígena que se movilizaban en autobús por una carretera del Cauca.

Según cifras de la Defensoría del Pueblo, en Colombia al menos 462 líderes sociales fueron asesinados entre el 1 de enero de 2016 y el 28 de febrero pasado.

Mientras que un estudio de la ONG Instituto de Estudios sobre Paz y Desarrollo (Indepaz) y el movimiento político Marcha Patriótica sostiene que ya son más de 700 líderes sociales y 135 excombatientes de las FARC los asesinados desde 2016, año en el que se firmó el acuerdo de paz con esa antigua guerrilla.

El pasado 19 de julio, el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) denunció que algunos de sus líderes han recibido amenazas por parte del Cartel de Sinaloa, que según aseguró el organismo tiene alianzas con las disidencias de las FARC y la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN).

Fuente: https://www.nodal.am/2019/08/colomb...

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El Estado ético según Gramsci

20 August, 2019 - 00:00

Creo que es lo más sensato y concreto que se puede decir a propósito del Estado ético y de cultura es que todo Estado es ético en la medida en que una de sus más importantes funciones es la de elevar la gran masa de la población a un determinado nivel cultural y moral, nivel (o tipo) que corresponde a la necesidad de desarrollo de las fuerzas productivas y, por consiguiente, a los intereses de las clases dominantes. La escuela como función educativa positiva, y los tribunales como función educativa represiva y negativa, son las actividades estatales más importantes en este sentido. Pero, en realidad, tienden al mismo fin muchas otras iniciativas y actividades pretendidamente privadas, que forman el aparato de la hegemonía política y cultural de las clases dominantes. La concepción de Hegel es propia de un periodo en el que podía parecer ilimitado el desarrollo extensivo de la burguesía y en que, por tanto, se podía afirmar la eticidad o la universalidad de ésta: todo el género humano será burgués. Pero en realidad, solo el grupo social que se plantea como objetivo a conseguir la desaparición del Estado y de sí mismo puede crear un Estado ético, un Estado que tienda a poner fin a las divisiones internas de los dominados, etc. y a crear un organismo social unitario técnico-moral.

(…)

La revolución realizada por la burguesía en la concepción del derecho y, por tanto, en la función del Estado, consiste especialmente en la voluntad de conformismo (de aquí la eticidad del derecho y del Estado). Las clases dominantes anteriores eran esencialmente conservadoras en el sentido de que no tendían a elaborar el paso orgánico de las demás clases a las suyas, es decir, a ampliar su esfera de clase “técnica” e ideológicamente: la concepción de casta cerrada. La clase burguesa se presenta como un organismo en continuo movimiento capaz de absorber a toda la sociedad, asimilándola a su nivel cultural y económico: toda la función del Estado es transformada, el Estado se convierte en “educador”, etc.

Tomado de: “La política y el Estado moderno”

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La masacre de la plaza de toros de Badajoz y el empeño por vaciar la memoria

19 August, 2019 - 00:00

Félix Población

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"El 14 de agosto se han cumplido 83 años del inicio de la matanza de Badajoz por la Columna de la Muerte, al mando del teniente coronel Yagüe, de infausta memoria. 83 años del día más nefasto de la reciente historia de Badajoz, a partir del cual comenzó un período de violencia criminal que se llevó por delante a miles de personas, y que marcó para siempre la vida de esta ciudad. La masacre que se desarrolló a partir del 14 de agosto de 1936 fue una de las primeras evidencias ante el mundo de la política de exterminio del adversario, programada por los militares golpistas". (Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura).

Conté hace un par de meses, con motivo de la presentación de mi libro La memoria nombrada en Badajoz por invitación de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura (ARMHEX), que al pasar por donde está ubicado el monumental Palacio de Congresos de la ciudad, un amigo me ilustró acerca de la identidad de una estructura tubular que se encuentra al lado del edificio, obra de la artista Blanca Muñoz y que responde al título de Eclíptica. Tal monumento proyecta en el suelo, al parecer, una sombra en forma de flor a determinada hora del 14 de agosto, fecha del inicio de la llamada Batalla de Badajoz, que acabó con una gran masacre en la plaza de toros de la ciudad, lugar en el que ahora se encuentra el citado Palacio de Congresos.

Como entonces escribí, con motivo de mi visita, no hay junto a la obra -que entonces estaba siendo reparada de algún acto vandálico- ningún rótulo que la identifique como homenaje a la memoria de las numerosas víctimas asesinadas en el coso taurino hace 83 años. Me quedé, por lo tanto, sin leer el contenido de esa placa, dado que se encontraba en el interior del Palacio de Congresos, sin posibilidad de que el viandante foráneo reconozca la significación de la Eclíptica. Pendiente de que me enviaran la fotografía correspondiente, compruebo mediante la misma que son dos las placas. Una reseña la inauguración de dicho edificio el 27 de abril de 2006 bajo la presidencia de Juan Carlos Rodríguez Ibarra. La redacción de la segunda es todo lo cínica, equidistante y enterradora de la memora histórica que revelan estas líneas: "sobre el olvido no puede construirse una sociedad justa, libre, fraternal...en memoria de quienes perdieron la vida en los terribles días de la guerra civil española".

Fue en el transcurso del gobierno regional del señor Rodríguez Ibarra, ciertamente dilatado en la historia reciente de Extremadura, cuando se derribó la vieja plaza de toros, escenario de la tragedia, algo que con toda seguridad hubiera sido imposible en una ciudad como Guernica. Esta, gracias a la obra de Pablo Picasso que lleva su nombre, ocupa desde siempre primerísimo lugar como enclave simbólico de la represión franquista, con el concurso en este caso primordial de los aviones de la Legión Cóndor hitleriana, afanosa por experimentar sobre la población civil de España la temible arma de guerra que emplearía a fondo en la segunda Guerra Mundial.

Para algunos de los que con mayor o menor acierto nos dedicamos a investigar en nuestra memoria democrática desde hace bastantes años, no es Guernica sino la plaza de toros de Badajoz o la propia ciudad extremeña en su conjunto las que ocupan sin duda ese primer lugar, refrendado por el hecho de que en esa provincia también se perpetró una de las más sangrientas campañas de represión de todo el país por parte de los militares facciosos, la llamada Columna de la Muerte. A la ciudad de Badajoz o a su plaza de toros le faltó la paleta de un afamado pintor de renombre internacional que pintara su tragedia y lograra el gran predicamento mundial que obtuvo y mantiene la singular obra de Picasso. En el muro del cementerio pacense quedaron también los impactos de los fusilamientos, pero el Ayuntamiento del Partido Popular levantó hace años un cerramiento para ocultar esa memoria.

El profesor José Luis Gutiérrez Casalá, contrastando las listas de fallecidos con los registros civiles y eclesiales, documenta en una tesis publicada al respecto un total 12.971 víctimas mortales en la provincia, de las que 1.937 serían responsabilidad del gobierno republicano o de quienes lo apoyaban, y 11.034 corresponderían a las tropas sublevadas contra la legalidad constitucional de ese gobierno. Entre estas últimas, 6.367 fueron eliminadas por ajuste de cuentas, 1.084 tras un consejo de guerra y 3.587 fueron fusiladas, según la información recogida de listas documentadas municipio a municipio. Badajoz tenía en 1930 algo más de 40.000 habitantes. Si el número de ejecutados se cifrara en torno a 4.000, sería el 10 por ciento de la población.

Que la plaza de toros de Badajoz, todo un símbolo de una acción criminal masiva perpetrada en periodo de guerra, haya sido erradicada del plano urbano por el gobierno presidido por un militante del Partido Socialista Obrero Español, cuando tantos de sus compañeros fueron asesinados en ese lugar, deberá contar para siempre como una lacra en el currículum político del entonces presidente de la Junta de Extremadura. Tal memoricidio no tuvo lugar en los primeros años de la Transición, entre el azote homicida de un terrorismo a dos bandas y las amenazas y los intentos golpistas de un episodio esperpéntico como el del 23 de febrero de 1981 (del que algún día sabremos la verdad), sino en 1998, transcurridos veinte años desde la aprobación de la Constitución vigente, cuando todavía la memoria histórica no había aflorado como reivindicación necesaria en el devenir del ya avanzado régimen de 1978.

En lugar de un gran archivo regional o nacional sobre el golpe militar, la represión franquista y la guerra -como escribió en su día el historiador Francisco Espinosa-, cuya creación fue una de las reivindicaciones del movimiento pro memoria para cultivo de la investigación histórica, se edificó en los terrenos de la plaza taurina un Palacio de Congresos que bien podía haber sido ubicado en cualquier otro lugar de la ciudad. De la memoria democrática que podría haber permanecido señalada en el corazón de Badajoz, únicamente quedan las voces y banderas del homenaje que anualmente llevan adelante en fecha como la de hoy una serie de colectivos republicanos y algunos partidos políticos, además de esa sutilísima Eclípitica de Blanca Muñoz, de muy licuescente y astral significación, y esa borrosa placa vergonzante y equidistante en el interior del nuevo edificio, alejada de la propia obra a la que debería complementar de modo informativo y claramente identificativo de las víctimas republicanas.

Tal parece que, derribada la vieja plaza de toros y privando de identidad y significación el lugar de la memoria que el viejo coso taurino debería representar, lo que sus responsables políticos han pretendido -desde el mismo gobierno regional del Partido Socialista- es enterrar precisamente esa significación memorialista, del mismo modo que siguen enterrados sin identidad en fosas y cunetas miles de los ciudadanos que fueron asesinados por los mismos verdugos que llevaron adelante la masacre de Badajoz.

Queden para la memoria de todos los demócratas que no quieran hacer de la memoria histórica olvido o una tan cínica y equidistante manipulación como la que revela el texto de la placa de la Junta de Extremadura, la documentación que arrojaron las primeras crónicas presenciales de los corresponsales extranjeros, cuando en Badajoz se vivió aquella terrible batalla, seguida de la más cruel represión llevada a cabo en menos tiempo en la historia de este país por quienes lo gobernaron durante casi cuatro décadas, forjadores durante ese tiempo de un régimen dictatorial condenado en todas las instancias internacionales:

El periodista Jay Allen, del Chicago Tribune, contó 1.200 asesinados solo el día 15 de agosto, entre los que se encontraban el alcalde de Badajoz, Sinforiano Madroñero, y el diputado socialista Nicolás de Pablo. El día 25 publicó: “..les llevan al ruedo, hay ametralladoras esperándoles, la sangre subía un palmo del suelo…1.800 hombres- mujeres también- fueron abatidos en 12 horas”. Jacques Berthet, corresponsal del Journal de Genève (actual Le Temps): “...alrededor de 1.200 personas han sido fusiladas, las aceras de la Comandancia Militar empapadas de sangre, arrestos, ejecuciones en masa en la plaza de toros…” Le Populaire: “..17 de agosto, continúan las ejecuciones en masa en Badajoz, sobrepasando los 1.500, entre ellos militares republicanos, el coronel Cantero, el comandante Alonso, el capitán Almendro, el teniente Vega, suboficiales, soldados. Mario Neves, Diario de Lisboa: “…En las avenidas principales, larga hilera de cadáveres insepultos, los legionarios y los moros encargados de las ejecuciones quieren que sirvan de ejemplo”. Yagüe lo confirmó al corresponsal del New York Herald, John Whitaker:”Por supuesto que los matamos. ¿Qué esperaba usted? ¿Qué iba a llevar 4.000 prisioneros rojos conmigo, teniendo mi columna que avanzar contrarreloj? ¿O iba a soltarlos en la retaguardia y dejar que Badajoz fuera roja otra vez?” En el libro La columna de la muerte, el historiador extremeño Francisco Espinosa documenta 1.389 ejecuciones, y constata hasta 3.800. Según Paul Preston, autor de El holocausto español, podrían ser 2.500 las víctimas mortales.

Acabo con algunos versos. Los de mi admirado poeta astur-leonés Antonio Gamoneda, calificando a Extremadura como país del dolor:

"No cesará la alondra/ensangrentada en su furioso canto./Hoy es el día del jamás y el nunca,/ ah país del dolor, Extremadura".

Y los que encabezan el poema Badajoz fantasma, del que es autor el poeta extremeño Alejandro Caldito:

"En Badajoz agosto tiene treinta días. Hace ochenta años que le robaron un día. Le quitaron el número catorce.
Sembraron huesos y los regaron de sangre para que les brotara olvido. Y brotó.
A Badajoz le sobran fantasmas. Los tiene de todos los tamaños y edades. Vinieron a ocupar el vacío de memoria".

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/los-n...

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Pragmatismo utópico: Organizar la resistencia, ensayar la revolución integral

19 August, 2019 - 00:00

Aunque sea por un momento, imaginemos una sociedad capaz de conjurarse para compartir solidariamente los frutos de la tierra y del conocimiento humano, capaz de desarrollar formas de autoorganización que hicieran innecesaria la existencia de propietarios y gobernantes. Diríamos que eso es una utopía, un mundo soñado o pura ficción literaria. Diríamos que lo auténtico es lo que realmente sucede cuando estamos despiertos, en este lugar-mundo en el que sucede todo lo contrario, donde lo normal es que los frutos de la tierra, la tierra misma y hasta quienes producen los frutos, sean propiedad de alguien, de un individuo o de una corporación de individuos, al igual que lo son los frutos del conocimiento humano, aunque éste sea un producto necesariamente social, del saber humano real, el producido, acumulado y transmitido entre pueblos y generaciones.

Imaginemos que este mundo real fuera el sueño común de la mayoría de los seres humanos y, en consecuencia, una ensoñación imposible de materializar. Mientras durase, ese sueño sería el impulso que moviera y determinase la voluntad mayoritaria de la sociedad humana. Pero si la ensoñación no fuera permanente, si acaso llegara el momento de despertar, la realidad nos revelaría la naturaleza ficticia y distópica del sueño. Pues bien, ya hay muchos humanos -todavía muy pocos entre la mayoría- que están despertando de ese sueño, conscientes de que el mundo “normal” en el que viven es en realidad una distopía negativa, como lo son las más exitosas series de ciencia-ficción, que nos presentan oscuros mundos futuros, dominados por la tecnología y la perversión moral de personajes que acumulan y ostentan todo el poder cultural, económico, político, legal, militar y, por tanto, social. Que nos llevan a la unívoca y satisfactoria conclusión de que, en realidad, este mundo en el que vivimos es el mejor de los posibles.

Cuando estábamos a punto de organizarnos resulta que nos han descubierto, Era totalmente previsible, dado su totalitario control del poder, su dominio sobre todos los resortes, individuales y colectivos, de la vida humana. Ahora quieren anularnos por su tradicional método de banalización: en USA han creado una serie de ficción (variante del Gran Hermano), en la que a quince concursantes, gente como nosotros, se les coloca en un medio rural, emplazándoles a crear una nueva sociedad con reglas propias. Quieren presentar la utopía emancipadora como una representación, lo más "reality" y fiel a la utopía. Un mundo-otro alternativo, tan real que asusta, tan indeseable como imposible. Quieren meterlo en el mismo lote que las utopías igualitaristas e identitaristas, donde colocaron a los anarquismos, comunismos, socialismos, nacionalismos, populismos, ecologismos y feminismos al uso, ya plenamente integrados en la nómina de la normalidad.

¿Tiene la normalidad solución de continuidad?...en modo definitivo es altamente improbable, pero en todo caso puede que sólo nos quede una opción a la desesperada, que consiste en organizar la resistencia como juego clandestino y pragmático, que nos permita transitar entre la globalidad y la proximidad, pasar de la representación teórica al ensayo pragmático de la utopía autoemancipadora. Es lo que podríamos hacer mientras la audiencia se entretiene con la nueva distopía del Gran Hermano. Eso sí...corre prisa, hay que hacerlo antes de que convenzan a las mujeres de que los machos somos una especie mutante, irracional y muy peligrosa, que ha desplazado su cerebro al glande... y que ese es el mayor problema de este mundo, seguido del calentamiento global que provocan las vacas cuando se tiran pedos.

Fuente: https://blognanin.blogspot.com/2019...

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