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Actualizado: hace 23 min 22 seg

Así es el Comicsgate, el fenómeno que tiene en pie de guerra a la industria y los fans del cómic de superhéroes

27 August, 2018 - 00:00

Alex Serrano

En Estados Unidos, una parte de lectores de cómics de superhéroes se ha organizado para detener lo que consideran un imperdonable ataque a las esencias mismas de su afición, y que no es otra cosa que la puesta al día de los universos Marvel y DC, en los que habitan personajes con hasta 75 años de historia y aventuras a sus espaldas, para que resulten más acordes con una realidad diversa y, a la vez, más inclusivos para un público internacional y cada vez más globalizado.

Estos lectores (y autores) descontentos con lo que entienden como una agresión a "lo que se ha hecho toda la vida" y alarmados por lo que consideran una invasión de feministas, radicales y Social Justice Warriors, se han congregado alrededor de un movimiento que han denominado Comicsgate, replicando el Gamergate de los videojuegos. El impacto en la cultura popular del cómic de superhéroes y las posibles ramificaciones de este fenómeno en España hacen que valga la pena asomarse al Comicgate y analizar datos, situaciones y razones.

El arquetipo de lector tradicional de cómic de superhéroes en Estados Unidos es el de un hombre blanco de clase media, una concepción que va más allá del tópico y se sustenta en cifras concretas. El portal especializado en análisis e información del sector geek ICV2 recogía datos de un estudio cone estadísticas sobre los compradores y compradoras de cómics y novelas gráficas, entendiendo esta separación como el tradicional formato mensual de 24 páginas con lomo grapado y los volúmenes recopilatorios u obras en formato tomo, a partir de una encuesta realizada entre 72.000 personas.

Las cifras que arroja es que el 63% de compradores de cómic son hombres y el 37% por ciento mujeres. En lo referente a edades, el 57% de compradores tiene, según el estudio, entre 13 y 29 años. El 69% son blancos, el 12% latinos, el 10% afroamericanos, y el 8% asiáticos.

Dentro del género de superhéroes, la cifra de compradores masculinos sube hasta el 78%. Según el estudio, el 50% tiene una edad de entre 13 y 29 años, mientras que la otra mitad tendría entre 30 y 54. El porcentaje de lectoras es ligeramente más joven. Comparativamente, hay un mayor equilibrio de género en los lectores de manga en EE.UU (56% hombres y 44% mujeres), que también son más jóvenes (el 76% tiene menos de 30 años).

Otras cifras que aportan luz sobre el ecosistema comiquero estadounidense se refieren al de las librerías especializadas en cómic. Desde los años setenta del siglo pasado, en los que el sistema de distribución de mercado directo fuese un importante catalizador del trasvase de los cómics de los kioscos, farmacias y supermercados a las tiendas de cómic especializadas, estas se han convertido durante décadas en parada obligada y segundo hogar para un nuevo tipo lector.

En los Estados Unidos del boom del cómic popular y de superhéroes los cómics formaban (de manera no muy diferente a la edad de oro del tebeo popular en España) una parte prácticamente inseparable de la educación sentimental de los norteamericanos durante su infancia que, habitualmente, se aparcaba con la llegada de la adolescencia, en la que los intereses y afinidades cambian. A partir de finales de los sesenta, empieza a convertirse en más habitual que el lector de cómics de superhéroes, en vez de abandonar sus viejos tebeos en el garaje en pos de fiestas, romance y demás experiencias asociadas a la llegada de la vida adulta, siga siendo no solo lector, sino también fan y coleccionista de aventuras protagonizadas por los personajes de Marvel y DC.

La librería especializada permite acceder a todos los cómics que se publican mensualmente, conseguir números atrasados de las colecciones y generar una comunidad en la que coincidir con otros aficionados y departir con ellos o con los propios dependientes. Estos, a su vez, son fans con acceso a una cantidad ilimitada de lectura y, por ello, apreciados prescriptores. Hasta la popularización de los cómics dentro de la cultura popular y su llegada a un público más amplio a través, por ejemplo, de las películas y series de televisión protagonizadas por superhéroes, las tiendas de cómics eran el refugio y principal recurso del fan del género.

Causa-efecto de esta popularización es que tanto librerías y grandes superficies como gigantes de la venta online, han ido añadiendo cómics a sus estanterías, incorporando a su oferta tomos recopilatorios y obras en formato deluxe que dejasen un mayor margen de beneficio que las "grapas" y "cuadrasen" al lado de libros, creando un nuevo espacio para lectores ocasionales y recién llegados. Golpeadas por el estallido de la burbuja especulativa de los años 90, las librerías especializadas estadounidenses han visto cómo aumentaba exponencialmente su competencia mientras se consolidaba como refugio de los lectores y coleccionistas "de toda la vida".

Así, los datos del estudio antes mencionado muestran cómo el 72% del público comprador en tiendas de cómics estadounidenses, último reducto del cómic-book, el de 24 páginas y grapa, es masculino, blanco (69%) con estudios superiores (85%) y mayoritariamente, de entre 30 y 50 años.

En todo caso, el que cada vez se sumen más lectoras debería ser considerado, más que una novedad, la regeneración de algo que también era "de toda la vida". Y es que, durante los años 40 o 50, los cómics eran considerados algo tanto para chicos como para chicas. El enraizado argumento de que "a las chicas no les interesan los cómics" en Estados Unidos respondería más bien a una interesada construcción que arranca en los años setenta, coincidiendo con el boom de las librerías especializadas y con una generación de creadores que habían empezado a centrar sus esfuerzos en una narrativa dirigida a lectores en los que los personajes femeninos eran fantasías románticas o eróticas con diverso grado de hipersexualización u ocupaban papeles de corte maternal.

Un supernegocio de hombres para hombres

Con más de un 40% de cuota de mercado, diez años de éxitos continuados en su universo cinematográfico e integrada dentro de la todopoderosa Disney, la editoria Marvel sigue siendo líder indiscutible de un sector que, solo en 2016, movió más de 1.000 millones de dólares. DC Comics, propiedad del grupo Time Warner, le sigue de cerca en segundo puesto, rondando el 30%.

Los empresarios que crearon las que hoy son grandes editoriales del cómic en EE.UU, así como la inmensa mayoría de creadores de los personajes históricos más populares de Marvel y DC tienen, abrumadoramente, algo en común: fueron y son hombres blancos.

Por supuesto, eso no quiere decir que, a lo largo de las décadas de vida del cómic de superhéroes no haya habido nombres fundamentales de mujeres editoras, guionistas, dibujantes o coloristas: Dorothy Woolfolk, Ramona Fradon, Alice Marble, Marie Severin, Jenette Kahn, Ann Nocenti, Glynis Oliver, June Brigman, Louse Simonson, Jo Duffy, Karen Berger, Mindy Newell o Jan Duursema, entre otras muchas son responsables de algunos de los momentos más brillantes del género desde la Edad Dorada hasta finales del siglo pasado pero, cuantitavamente, han sido una minoría que, además, ha tenido que lidiar con los prejuicios de una industria mayoritariamente masculina dirigida también mayoritariamente a hombres.

En la actualidad, en un momento en el que la apertura del sector a la diversidad es un tema candente y en el que los imparables y necesarios avances en materia de igualdad de género configuran una sociedad bien distinta a la de los orígenes del negocio editorial del cómic de superhéroes, el porcentaje de trabajadoras en las dos grandes editoriales del sector se sitúa en torno al 15%.

Un sector que ha vivido su propio caso Harvey Weinstein en la figura del todopoderoso editor de DC Eddie Berganza, quien, después de años de avances de tipo sexual hacia compañera y subordinadas, fue despedido de DC después de un demoledor artículo. No era la primera vez que la editorial de Batman y Superman sufría los desmanes de acosadores: el mismo artículo se hacía eco de un secreto a voces durante décadas: el editor Julius Schwartz, considerado uno de los más importantes en la compañía, también contaba con un largo historial de avances y acercamientos hacia dibujantes y trabajadoras. El portal feminista de comics y cultura geek The Mary Sue recopila una escalofriante línea temporal de acoso en la industria del cómic.

El miedo a un cierto tipo de cambio

Con miles de personajes a los que mantener vivos y décadas de historias a sus espaldas, el cómic de superhéroes se ha especializado en hacer que todo cambie para que todo siga igual. La difícil y -a veces- contradictoria necesidad de que los personajes mantengan la esencia que les hizo populares y les granjeó la entrega de miles de seguidores se topa con otra necesidad: la de ofrecer nuevas emociones y aventuras, la de crear nuevos dramas y conflictos, la de romper la rutina de una manera que se mantenga el idilio con los lectores de siempre y, a ser posible, alistar más por el camino.

Si tenemos en cuenta que el superhéroe por excelencia, Superman, ha sufrido tradicionalmente en sus carnes la problemática de ser todopoderoso y perfecto, y que añadir nuevos retos resultaba un quebradero de cabeza para sus guionistas, con la consiguiente banalización de sus aventuras, podemos empezar a entender la necesidad del género de crear ídolos no demasiado perfectos que naveguen en un mar de incertidumbre y cambio para no aburrir al personal.

Así, desde el momento en el que los cómics de superhéroe dejan de ser divertimento ocasional de niños, para serlo de una comunidad de lectores adultos con memoria enciclopédica que exigen y esperan historias más complejas, coherencia y continuidad en los personajes y tramas, pero también nuevas emociones, todo se complica. Los personajes se ven sometidos a todo tipo de desafíos, transformaciones y adaptaciones que permiten que la maquinaria siga rodando. Se abre la era de los grandes terremotos comiqueros, los megaeventos, los reboots...

A lo largo de los años, han muerto y resucitado personajes como Superman o Lobezno; Batman se ha quedado en silla de ruedas; Hulk ha sido tonto, listo, verde, gris y rojo; Magneto ha sido un villano, luego un superhéroe, luego un villano y, así sucesivamente; el anillo de Green Lantern ha pasado de manera prolongada de Alan Scott a Hal Jordan y a Kyle Rayner (y también a Guy Gardner, John Stewart), El título de Starman lo han asumido multitud de personajes desde el primigenio Ted Knight y ha habido hasta tres personajes principales en ostentar la identidad de Flash: Jay Garrick, Barry Allen y Wally West. Son solo algunas gotas en el inmenso océano en perpetuo movimiento que es el cómic de superhéroes.

Los cambios y modificaciones más o menos radicales de los personajes Marvel y DC han creado polémicas, disputas y, en ocasiones, encendidos debates entre defensores y detractores de las novedades, pero no ha sido hasta que estos cambios han ido dirigidos a incluir una mayor diversidad de géneros, orientación sexual y razas que los detractores se han organizado bajo una bandera común, han realizado una llamada al boicot o han acosado a autores, editores o periodistas defensores de que el cómic de superhéroes abra la mano a una representación más diversa en sus personajes. Este concienzudo análisis del papel y presencia de las mujeres en los cómics de superhéroes permite ver de dónde viene el género.

Desde algunos sectores, convertir a Thor en mujer, incluir personajes LGTB o diversificar las razas presentes en los cómics de superhéroes se ha convertido en el símbolo de todo lo que está mal dentro de un género y un medio que, con siete décadas de vida y la amenaza de los avances tecnológicos y la multiplicación de las competencia en la cultura del entretenimiento, se ve obligado a renovarse o morir. Algunos incluso han acusado a los intentos de diversificación de ser culpables del progresivo descenso de ventas de los comic-books. Una afirmación que las propias cifras se encargan de desmentir.

Todo empezó con una foto

Los indicios de que algo se estaba cocinando en un determinado sector del fandom superheroico se empezaron a percibir con la tormenta de memes y encendidas reacciones que ocasionó la cancelación de la serie regular del personaje Pajaro Burlón, cuyas discretas ventas se achacaron al supuesto tono "demasiado feminista" que había elegido la guionista Chelsea Cain,. Las críticas crecieron a causa de la camiseta de la protagonista en la portada del último número de la serie, que llevaba inscrita la frase "ask me about my feminist agenda". Sin embargo, como veremos, el verdadero kilómetro cero del Comicgate parte de una inocente foto.

Mientras tanto, la guerra de trincheras seguía, esta vez con la polémica generada por algunas de las portadas de Howard Chaykin para su última serie The United States of Hysteria, que acentuaba la polarización de la comunidad. Chaykin es un reputado artista con una larga carrera en la que ha sido reconocido por su carácter innovador en lo gráfico y que nunca ha huido de la polémica, en parte por los planteamientos de algunas de sus obras y en parte por su personalidad y su declarada ideología de izquierdas.

Nada de eso sirvió a la hora de valorar la portada de una serie que nadie había leído todavía, y la representación gráfica de un crimen racial a una persona de origen paquistaní fue interpretada como una glorificación de este odio, pidiendo la retirada de la portada, algo a lo que Image y el autor finalmente accedieron. Chaykin ofreció su punto de vista sobre el tema en una interesante entrevista.

Además de ser aprovechada por el sector más reaccionario de los fans norteamericanos para cargar contra lo que denominan como Social Justice Warriors y snowflakes por atentar contra la libertad de expresión, la polémica posicionó a autores a favor y en contra de Chaykin.

A finales de julio de 2017, la editora de Marvel Heather Antos subía en su cuenta de twitter un selfie en el que aparecía con otras trabajadoras de la editorial tomando un batido, con el que quiso homenajear a Flo Steinberg, la que fuera primero secretaria de Stan Lee y pieza fundamental en las oficinas de Marvel Comics durante años y, posteriormente pionera del cómic independiente a través de su papel de editora de Big Apple Comix.

Un gesto inocente que despertó las iras de un cierto tipo de fan Marvel, así como airadas acusaciones en las que se tildaba a las presentes en la foto de "falsas frikis" o de "Social Justice Warriors" y ocasionaba comentarios abiertamente sexistas. Un gesto, también, que abrió una enorme brecha en redes sociales entre quienes apoyaron a Heather Antos y a sus compañeras y quienes aprovecharon la foto para encender antorchas virtuales sobre todo lo que les parece mal sobre los cómics de superhéroes en la actualidad.

Señores que luchan como señores que se aman

El siguiente episodio lo protagonizó el guionista Aubrey Sitterson, un personaje polémico en redes sociales por su tono intenso y por declararse abiertamente de izquierdas, algo imperdonable en amplios sectores de la sociedad norteamericana. Sitterson escribía guiones para los cómics de G.I. Joe publicados por la editorial IDW.

En ellos cambió el sexo, raza y orientación sexual de algunos personajes, recibiendo fuertes críticas por parte de los fans. Estas culminaron cuando se anunció una portada alternativa de la serie que celebraba el mes LGTB. Se había encargado al dibujante Ed Luce, el primer artista queer en ilustrar una portada de G.I. Joe en la historia de la franquicia, y mostraba una escena de lucha libre con un tono abiertamente homoerótico. La guinda del pastel fue un comentario sobre la gente que conmemoraba el 11 S sin ser de Nueva York bastante mal redactado que abrió la caja de los truenos. Sittertson acabó siendo despedido de IDW.

A finales de 2017, se filtraban declaraciones una reunión de negocios entre el vicepresidente de Marketing de Marvel y los representantes de las principales tiendas de cómics de Estados Unidos en las que el responsable de la editorial se mostraba comprensivo con dueños de tiendas que culpaban a la inclusión de personajes femeninos no sexualizados, LGTB o pertenecientes a minorías raciales del descenso en las ventas de títulos Marvel, hecho que las propias cifras que arroja el mercado desmienten.

En febrero de 2018, los partidarios del Comicsgate daban significativos pasos adelante en su agenda distribuyendo una lista negra que señalaba a profesionales del sector que habían hecho público su apoyo a las iniciativas prodiversidad y que incluía a editores, guionistas, periodistas, coloristas y dibujantes. Además, se creaba un wiki de Comicsgate en el que se explicaban los objetivos del movimiento.

Los nombres detrás de Comicsgate

Aunque uno de los principales aliados para las campañas de protesta, acoso y persecución que ha generado Comicsgate es la impunidad que confiere el uso anónimo de cuentas en redes sociales, hay dos nombres que destacan como cabezas visibles y, en cierto aspecto, ideólogos de este movimiento reaccionario.

El primero es el ex militar y youtuber Richard C. Meyer. Meyer lleva desde principios de esta década publicando cómics de temática bélica a través de plataformas de micromecenazgo. En 2013 empezó su cruzada copiando el "Make America Great Again" de Donald Trump en su Make Comics Great Again. Desde abril de 2017, también es responsable de un canal de Youtube con el irónico nombre de Diversity & Comics. en él, bajo la habitual excusa de la incorrección política, se ha dedicado a criticar las iniciativas prodiversidad en el sector y a señalar a autores y editores, a menudo dedicándose abiertamente a insultarles por su raza u orientación sexual.

Meyer ha hecho que convertirse en catalizador de odio le resulte un provechoso negocio. Su canal cuenta con más de 85.000 suscriptores y recibe cerca de 1.000 dolares en donaciones de los 300 fans que aportan a su Patreon. Cifras no espectaculares pero que le permiten dedicarse en cuerpo y alma a la persecución de Social Justice Warriors.

Su gran pelotazo, sin embargo ha sido el cómic Jawbreakers, una serie que reincide en sus fantasías militaristas de aire noventero que había intentado llevar adelante mediante micromecenazgo con moderado éxito en 2015. Meyer volvió a intentarlo en mayo de este año a través de la plataforma Indiegogo, esta vez con el apartado gráfico cubierto por autores habituales de Marvel y DC. Aupado por la polémica, los militantes de Comicsgate hicieron que el proyecto recaudase más de un cuarto de millón de dólares, e incluso se anunció que habría una edición a cargo de Antarctic Press, una pequeña editorial antaño especializada en amerimanga.

El acuerdo con Antarctic Press volvería a generar discordia cuando numerosas tiendas de cómics anunciaron que no realizarían pedidos de la serie (y que fueron posteriormente señaladas por Meyer en redes sociales), y cuando guionistas como Gail Simone o Mark Waid criticaron abiertamente el proyecto. El último, además, habría llamado directamente a la editorial para ponerles en antecedentes sobre el autor al que iban a publicar, haciendo entender que hablaba en representación de Marvel. Todo ello llevó a que Antartic Press anulase el acuerdo y las acusaciones de ataque a la libertad de expresión, una de las libertades más reivindicadas en EE.UU, generasen un aluvión de adhesiones al proyecto. Richard C. Meyer ha anunciado la creación de un sello propio de comics, Splatto Comics.

El otro nombre destacado es el del dibujante de títulos como Green Lantern, Flash o los X-Men Ethan Van Sciver. Van Sciver, que se dio a conocer en la industria a través de un personaje de creación propia, Cyberfrog, ha tenido siempre el aura de ser una personalidad que practica un humor transgresor y ha apoyado abiertamente las iniciativas ultraconservadoras de Donald Trump. Además, ha estado envuelto en varios episodios de ciberacoso y/o bullying a fans y autores.

El dibujante ha apoyado abiertamente a Richard C. Meyer y se vio envuelto en diversas polémicas debido a su tono beligerante en redes sociales y a su uso de iconografía alt-right, como memes de Pepe the Frog. La más notoria surgió alrededor de la portada de uno de sus sketchbooks, llamado "Mi lucha" y que muestra a un personaje cósmico con claras reminiscencias a Adolf Hitler. Tras tres lustros trabajando ininterrumpidamente para DC, con quien tenía un contrato en exclusiva, van Sciver anunció que volverá a publicar Cyberfrog mediante micromecenazgo, y figura como colaborador en Splatto Comics. Además, mantiene su belicosa actividad a través del canal de Youtube C

El Comicsgate en España

En España, la llegada de Comicsgate se produce por dos vías: una clara y textual y otra implícita. La primera, que probablemente haya pasado desapercibida a la gran mayoría de lectores de cómics españoles, viene de la mano de un instructor de kickboxing que también pretende abrirse camino como dibujante de cómics, Ibai Canales.

Prácticamente desconocido para el público español, se alinea en su cuenta de Twitter con las proclamas ultraconservadoras de Donald Trump, escribe en inglés y aprovecha esta red social para insultar a personalidades conocidas de ideas progresistas o a cualquiera que contradiga su agenda (incluido el autor de este texto). Su perfil de Facebook abunda en mensajes antifeministas y antiinmigración e incluso ha intentado, sin éxito, emular a su admirado Richard C. meyer con un canal de youtube en el que ha publicado varios vídeos en los que, desde la habitación de su casa y con ánimo condescendiente y pretendidamente provocador, ataca a feministas y transexuales.

El vasco, además de publicar un par de webcomics de dibujo amateur en los que combina lugares comunes del género de acción y ciencia-ficción con posicionamiento ideológico, será el dibujante de Iron Sights, un nuevo proyecto de la editorial de Richard C. Meyer, viendo recompensado así su apoyo ideológico.

En España no es especialmente conocido el nuevo dibujante del sello del Comicsgate. Tampoco ninguna web de fans ni ningún youtuber español ha apoyado abiertamente el Comicsgate. En términos generales, el fan "de toda la vida" convive con el interés suscitado por las versiones cinematográficas de los héroes Marvel y DC y la popularización de una cultura anteriormente minoritaria y reservada a un núcleo de verdaderos creyentes.

El principal motivo de disputa surge por lo que algunos perciben como amenaza al statu quo comiquero: el uso de la expresión "novela gráfica" para definir cómics en un formato recopilatorio que les asemeje más a los libros frente a los cómics de grapa, y los conflictos que les genera que se emplee el término como recurso de marketing frente a lo que ha sido la utilización concepto de graphic novel o novela gráfica a lo largo de las últimas décadas del medio. Un sector del fandom recurre a supuestas situaciones y anecdótas para reforzar su idea preconcebida del uso reciente del término novela gráfica como una imposición gafapasta e intelectualoide que mira por encima del hombro al tebeo de superhéroes o tradicional.

Un repaso al principal foro de fans Marvel en España, el de Universo Marvel, muestra un tono mayoritariamente neutral a los títulos diversos de Marvel, con la excepción de esporádicas aportaciones sexistas o tradicionalistas por parte de usuarios puntuales. Los lectores y fans de superhéroes más acérrimos han volcado su fiereza tradicionalmente en la sección de comentarios de páginas referente como Zona Negativa y, los artículos escritos por colaboradoras se han convertido en presa favorita de los más radicales.

Así, la labor de difusión, divulgación, y vertebración comunitaria sobre cómic a través de webs, podcasts, vídeos o redes sociales que sacan adelante fans como las que hay detrás de proyectos como Avocadon't o Fan Grrrl se encuentran con un ámbito tradicionalmente muy combativo a la hora de debatir diferencias y extremadamente encarnizado al evaluar la precisión y tono de las aportaciones que se realizan quienes hablan o escriben sobre el medio que aman. Un entorno en el que la línea entre el afán por corregir, sugerir y aportar conocimiento y el trato paternalista o el ataque sexista llega a ser muy difusa y genera un clima general de hipersusceptibilidad.

En el aspecto profesional, no existen cifras concretas sobre el porcentaje de mujeres, minorías étnicas y personas LGTB que trabajan en editoriales de cómic en España, aunque cualquiera que conozca mínimamente el sector puede citar los nombres de editoras, traductoras o responsables de prensa. Se conocen también las cifras de cómics publicados en España en que hayan participado autoras: 257 del total de 2740 obras publicadas en 2016 o, lo que es lo mismo, un 13%, según datos de la Guía del Cómic, mientras que Tebeosfera habla de que casi uno de cada cuatro cómics editados en España cuenta con la participación de una autora.

España disfruta, además, de una de las mejores generaciones de dibujantes de la historia del medio. Más allá del lamentable episodio de ciberacoso en Twitter sufrido por la dibujante Mamen Moreu, no se conoce ningún caso en la industria de acoso o similares que haya sido denunciado por trabajadoras del sector o por el Colectivo de Autoras de Cómic. Sí existe por parte de parte de los medios de comunicación, que han visto en el feminismo una oportunidad de sumar clicks y páginas vistas, la asignatura pendiente de realizar un tratamiento no sensacionalista a la hora de informar sobre obras de autoras y de evitar tics y lugares comunes paternalistas en las entrevistas a autoras, carencias fácilmente extrapolables al resto de sectores de la cultura, el ocio, el entretenimiento y al resto de ámbitos socioeconómicos.

Fuente: https://m.magnet.xataka.com/en-diez...

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Los vehículos militares no pagarán peajes en España a partir de septiembre

26 August, 2018 - 00:00

EFE - Madrid

El Consejo de Ministros ha aprobado hoy una acuerdo de interpretación de los contratos de concesión de autopistas de peaje, que entrará en vigor en septiembre, que aclara que los vehículos militares están exentos del pago por el uso de dichas vías.

Desde 2015, la Ley de Carreteras establece en su artículo 23 que, en el caso de que estuvieran establecidos peajes, no están obligados a su abono los vehículos de las Fuerzas Armadas, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad ni de los servicios contra incendios.

Tampoco lo están vehículos al servicio de las autoridades judiciales, de emergencia o Protección Civil, las ambulancias, ni los de la propia explotación e inspección de carreteras, ni los de la explotación y conservación de equipamiento para la gestión, control y vigilancia del tráfico, cuando estén cumpliendo sus funciones.

La entrada en vigor de dicha normativa suscitó un problema de interpretación en la aplicación de dicho artículo y varios representantes de Fuerzas Armadas pusieron de manifiesto que les seguían cobrando por el uso de las autopistas de peajes.

La patronal de constructoras y concesionarias Seopan sostenía que los militares debían abonar los peajes porque la normativa de 2015 no derogaba la ley de 1973 en la que dicho colectivo no figuraba entre los vehículos exentos del pago.

El acuerdo aprobado hoy por el Consejo de Ministros a propuesta de Fomento aclara la interpretación de la normativa de 2015 y establece que los vehículos militares no deberán pagar por el uso de las vías de paje.

El Diario

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Fronteras

26 August, 2018 - 00:00

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“Incluso la guerra tiene leyes”: Yemen padece mientras se deforma y se oculta la verdad

26 August, 2018 - 00:00

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández

Incluso para los perversos estándares de la agresión liderada por los saudíes contra el Yemen con el apoyo de Occidente, el bombardeo de un autobús escolar el 9 de agosto marcó un nuevo hito. Según Save the Children, el autobús se había detenido en un mercado cuando trasladaba al colegio a los niños que volvían de una excursión. Funcionarios de la sanidad yemení han informado que el ataque mató a 47 personas e hirió a 77. Es probable que esas cifras aumenten con el paso de las horas.

La mayoría de las víctimas tenían menos de diez años. Tras el ataque, Frank McManus, el director de Cruz Roja Internacional para el Yemen, cuyos trabajadores atendieron a los heridos, dijo: “Hoy debería ser el día en que el mundo despertara ante las atrocidades que se perpetran en Yemen… un autocar lleno de escolares no puede considerarse como meros daños colaterales. Incluso las guerras tienen leyes, pero las leyes sin consecuencias no significan nada”.

Sin la cobertura adecuada

No obstante, es difícil que el mundo despierte si los medios occidentales no brindan la cobertura adecuada a la agresión en curso. Puede que hayan pensado que los titulares recogerían sin falta el bombardeo selectivo de un autobús lleno de niños que estaba aparcado junto a un mercado y alejado de cualquier actividad militar por parte de unas fuerzas que disfrutan del apoyo de Estados Unidos y el Reino Unido. Y, sin embargo, no ha sido así.

Por ejemplo, tomemos The Guardian, supuestamente un bastión de valores liberales y preocupaciones humanitarias. Su información sobre el incidente apareció online poco antes de las siete horas de anoche. Sin embargo, esta mañana, no figura ya entre sus trece historias de cabecera y ni siquiera es una de las once historias destacadas en su sección “Noticias del mundo”. Pero sí informaba del deseo de la primera ministra de Nueva Zelanda, Jacinda Ardern, de prohibir las bolsas de plástico.

The Independent, que ahora sólo puede leerse online, y quizá por ello hayan pensado que al estar menos sometido a las presiones de los anunciantes, que impulsan parte de la autocensura de sus primos de la edición impresa, actuaría de forma algo diferente. Pero el Yemen no aparecía entre sus ocho “Historias principales” de esta mañana. Tampoco en su sección de “Más historias”. Aunque las historias sobre los campistas británicos en Francia y las opiniones sobre el Brexit del entrenador del Tottenham Hotspuer, Mauricio Pochettino, estaban allí.

Minimizando los asesinatos

Por supuesto, en cierto sentido, estos medios actúan con total corrección al no considerar la historia como prioridad de sus cabeceras, ya que no hay nada realmente nuevo en la atrocidad del miércoles. De hecho, sólo durante la pasada semana, un ataque aéreo contra un mercado y un hospital mató al menos a 60 personas; esas carnicerías se han convertido en rutinarias. Incluso la matanza de los niños es una práctica habitual: en realidad, los 29 niños asesinados en el autobús bombardeado ayer son sólo una fracción de los 130 niños asesinados cada día en el Yemen por el hambre y la enfermedad que la agresión ha traído al país.

Un pequeño herido huye de una zona donde los ataques aéreos alcanzaron una casa en Saada, 27 de febrero de 2018 (Reuters)

Además de la mera ausencia de cobertura, la minimización del nivel de las matanzas en el Yemen constituye una segunda forma, más sutil, de apagón mediático. En algún momento, alguien decidió que 10.000 era la cifra de víctimas que había que asociar siempre a la guerra del Yemen, y ese número es el que lleva años apareciendo en todos los artículos sobre el tema.

Realmente, esa cifra supone una subestimación inmensa, teniendo en cuenta que se cree que, sólo durante el pasado año, murieron al menos 150.000 personas a causa del hambre y de enfermedades evitables como consecuencia directa de la agresión contra el Yemen, el bloqueo de sus puertos y los ataques a sus civiles e infraestructura agrícola.

Por tanto, la “cifra de muertos” repetida incansablemente por los medios -y esto incluye, vergonzosamente, a los medios alternativos- es en realidad una fracción diminuta del verdadero nivel de sufrimiento que Occidente y sus compinches están derramando sobre ese país.

Destruyendo Yemen

Otra forma de apagón es presentar el conflicto como una guerra civil. Hubo una guerra civil en el Yemen cuyo final se alcanzó cuando el movimiento Ansar Allah capturó la capital, Sanaa, en septiembre de 2014, y el presidente Abd Rabbuh Mansur Hadi huyó del país. Desde entonces, desde principios de marzo de 2015, lo que ha venido teniendo lugar es un ataque exterior contra el país.

En palabras del historiador Isa Blumi, lo que “está estratégicamente fuera de discusión a ese respecto son los facilitadores externos del imperio cuya guerra ha creado nuevas oportunidades para saquear los recursos del Yemen. En lugar de ver la mano dura del imperio, se espera que las personas de a pie se crean lo que dicen los medios y expertos de los think tanks de que son las propias patologías yemeníes, su atraso social y económico, los que los hacen susceptibles a la violencia y, por lo tanto, a la ‘guerra civil'. Ese tropo de que ‘están en guerra consigo mismos' se repite continuamente en diversos medios y círculos académicos y confunde finalmente sobre quiénes son los responsables, echándole la culpa al ochenta por ciento de la población de un país que en estos momentos se muere de hambre”.

Una cuarta forma de apagón de los medios consiste en presentar de alguna forma la guerra como una iniciativa de los saudíes que Occidente, en el mejor de los casos, está simplemente “apoyando” o “aceptando” para vender armas y suministros de petróleo. Esto es realmente como poner el carro delante de los bueyes. La verdad es que esta es una guerra de Estados Unidos y el Reino Unido, planificada en los pasillos de Whitehall y Washington, pero ejecutada por sus fieles apoderados del Golfo.

Sabemos ya, por los emails filtrados por Wikileaks el año pasado, que incluso el mismo príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohammad bin Salman, quiere salirse de la guerra. Pero sabe que el dominio del poder que ostenta su familia depende en gran medida del apoyo occidental. Y el precio de ese apoyo es que la política exterior saudí no la determine él. El acuerdo, que se remonta a los días del Imperio británico, consiste en que Occidente provea de seguridad a la familia al-Saud y, a cambio, los al-Saud cedan su política exterior a Occidente. Y, en estos momentos, hay un deseo angloestadounidense de mantener el conflicto en el Yemen.

Grupos antibelicistas como Stop the War tienden a participar de esa narrativa centrada en los saudíes, retratando la reciente visita a Gran Bretaña del príncipe heredero bin Salman, por ejemplo, en términos de una Gran Bretaña inmaculada contaminándose por la asociación con un sangriento “déspota” árabe. Esta es una inversión total de la realidad: la verdad es que el mayor crimen de los saudíes es su colaboración con la clase dominante de Gran Bretaña y Estados Unidos.

Victimismo o resistencia

Pero aún hay otra forma de apagón mediático respecto al Yemen, ante el que incluso sucumben a menudo los medios alternativos (y aquí incluyo algunos de mis trabajos sobre el conflicto en el pasado). Y es la presentación de los yemeníes como meras víctimas pasivas que carecen de voluntad y capacidad para actuar, los desventurados receptores de los bombardeos y las políticas de inanición. En realidad, la lucha del Yemen no es en absoluto una historia de victimismo, sino de resistencia.

Cuando lamentamos los tres años de bombardeos, no deberíamos olvidar que estamos también celebrando tres años de resistencia verdaderamente heroica y extraordinaria. Haber sobrevivido a esas incursiones de castigo durante tanto tiempo demuestra fuera de toda duda que el pueblo yemení, y en especial el movimiento Ansar Allah, contra el que se emprendió esta guerra devastadora, es un movimiento genuinamente popular y representativo; porque si no fuera así, hace años que se habría derrumbado.

El estribillo constante de los medios sobre que los hutíes son meros agentes iraníes que combaten al “gobierno legítimo” está deformando la realidad.

La legitimidad no proviene de ser ordenado por el sacerdocio del capital global, como lo fue Hadi, el expresidente y mariscal de campo, sino por el tipo de apoyo popular que por sí solo permite a un movimiento enfrentarse a una coalición de diez países respaldada por los más poderosos militares en el mundo.

¿Y qué es lo que está impulsando esta resistencia? La determinación de rechazar el proyecto imperial de vender el Yemen, de entregar sus recursos a las corporaciones financieras occidentales y su sistema político a los títeres saudíes. De hecho, al actuar de esa forma, el Yemen hoy no es más que la última encarnación de un espíritu de resistencia ante el capitalismo occidental que se remonta a más de cien años.

Es este espíritu lo que los bombardeos actuales están tratando de aplastar en un acto de la futilidad más brutal. Es este espíritu el que los medios tratan desesperadamente de ocultar. Y es este espíritu el que finalmente verá al imperio, y a todos sus títeres y apologistas, desmoronarse en el polvo.

Dan Glazebrook es un periodista especializado en temas políticos y editor de stopstarvingyen.org. Es autor de Divide and Ruin: The West's Imperial Strategy in an Age of Crisis. Su blog es danglazebrook.com.

Fuente: https://www.middleeasteye.net/colum...

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El activista de Straight Edge que pasó año y medio encarcelado: "He ido a prisión por unos tuits de mierda siendo inocente"

25 August, 2018 - 00:00

Marcos Pinheiro

Se llama Juan Manuel Bustamente pero todo el mundo le conoce con el nombre de Nahuel. La Policía le detuvo el 5 de noviembre de 2015, cuando acababa de cumplir 25 años, acusado de liderar un grupo terrorista inspirado en el movimiento Straight Edge. Casi tres años después, la Audiencia Nacional ha cerrado el caso definitivamente después de confirmar que no hay rastro de terrorismo en Nahuel ni en los otros cinco acusados, cerrando un proceso sin condena que le tuvo 16 meses en prisión.

Durante ese tiempo fue sometido al régimen penitenciario más severo, con cambios continuos de cárcel y periodos en aislamiento. Allí se enteró de que los delitos de los que le acusaban sumaban más de 35 años, para luego quedarse en una acusación de enaltecimiento del terrorismo por unos tuits de la que finalmente fue absuelto como el resto de acusados. Entre los tuits, imágenes con lemas como "Muerte al capital", Odiando a España, odiando el tabaco" o "No des a nadie el poder de arrebatarte la libertad. Eres dueña de tu vida, ya no una esclava".

Ahora Nahuel trata de recuperar su vida, aunque reconoce que no es fácil. Recuerda cómo vivió su periodo en la cárcel, en el que normalizó la violencia diaria, y las secuelas que le ha dejado su paso por la prisión.

¿Te esperabas la absolución?

La verdad es que no me lo esperaba, me esperaba que hubiese una condena, simplemente para justificar el tiempo que había estado en prisión. La absolución me la esperaba ya en Europa, no aquí, fue una sorpresa. Una sorpresa buena, pero también se mezcló con otros sentimientos. No sé cómo decirte. Después de que te absuelven, de que has estado todo este tiempo diciendo que no habías hecho nada, que no tenías nada que ver... después de que has visto a la gente pensar "algo habrá hecho" si está en la cárcel. La absolución no te gratifica si has estado en prisión.

La operación dio a conocer el movimiento Straight Edge y el colectivo que habíais formado en Madrid. ¿En qué consiste ese movimiento?

Yo viví en Perú en un barrio muy afectado por la pobreza y las drogas, a mí ese movimiento me sirvió como una vía de escape. Lo conocí por los conciertos de hardcore, donde la banda formaba parte del público y se retroalimentaba, y me alejó de ese tipo de vida. Siempre ha estado muy relacionado con la música, más allá de que seas abstemio u otro tipo de cosas, siempre Straight Edge tiene que estar relacionado con la música.

Cuando se organizó aquí era porque conocí a un par de chicos que también hacían conciertos de hardcore. Curiosamente, también eran abstemios y les interesaba el movimiento de Straight Edge, así que decidimos organizar esto con la idea principal de montar un grupo. Esa era la idea, un grupo con letras reivindicativas y teniendo claro que no íbamos a permitir una serie de cosas como apolitismo o racismo. Pero siempre nos faltaba un bajista, o un baterista, y entonces decidimos formar el colectivo y hacer otro tipo de actividades con lo que teníamos más en común.

La mayoría veníamos de sindicatos de Universidad o de algún tipo de activismo, así que nos dijimos que, como tenemos este tipo de cosas en común, ya que estamos aquí, vamos a hacer algo. Vamos a mostrar que hay gente que tiene otro tipo de modelo de vida que es contrario a lo que se piensa del antifascismo, es decir, estamos dentro de esa subcultura pero con otro modelo de vida.

"Queríamos hacer un comedor-taller para que la gente aprendiese a hacer comida vegana, explicar que incluso era más barato."

¿Qué tipo de acciones llevabais a cabo?

Conseguimos formar la banda y estábamos haciendo conciertos libres de drogas. Es una cuestión que salió en el juicio, donde nos enteramos de que un policía nos había estado siguiendo durante meses pero sin detectar ninguna actividad delictiva, sino otras del tipo conciertos, organizar comedores veganos o eventos para ver documentales de derechos animales.

Justo dos días antes de arrestarnos teníamos un concierto en el que íbamos a recaudar fondos para hacer un comedor para atraer a la gente del barrio. Habíamos estado trabajando con gente de Tetuán [un barrio en el centro de Madrid], pero no solo para darles comida y ya está. Queríamos hacer un comedor-taller para que la gente aprendiese a hacer comida vegana, explicar que incluso era más barato y que no te ibas a morir por falta de nutrientes. Que la gente aprenda y sea partícipe de eso. Porque aunque me digan que soy un anarquista vegano, para mí la lucha siempre ha sido más de clase.

¿Qué pensaste cuando los agentes irrumpieron en vuestras casas para arrestaros?

Cuando nos arrestan me pareció sorprendente porque no sabía qué habíamos hecho. Estábamos en casa de la que entonces era mi novia con un amigo, jugando con la consola, era puente y no teníamos nada que hacer. Sobre las 4 o 5 de la mañana empieza a sonar la puerta muy fuerte y era la Policía, que nos estaba buscando. Me asomé a la ventana y vi a los agentes y pensé "¿y ahora qué?".

Pues entró la Policía, me puso contra la pared, contra el sueldo, no sabían dónde ponerme. Nos dijeron que nos arrestaban por terrorismo y no entendía nada, conocía las operaciones Piñata y Pandora pero no sabía si tenía relación. También pensé en que un día organizamos un concierto donde decían que se reunía esa gente y que igual nos relacionaban con ellos, pero no tenía sentido, nos reuníamos donde podíamos. En parques, restaurantes, en la casa de alguien o hasta en el metro. No sabía nada de las acusaciones, más adelante me enteré. Me chocó mucho.

Tras la detención pasaste un año y cuatro meses en prisión sometido a un régimen penitenciaron muy duro.

Pasé por cinco cárceles. Había presos de ETA, no podía tener contacto con ellos pero llegue a tener al final contacto con uno, y a todos les sorprendía. Había gente que llevaba 10 o 15 años encarcelados y no les habían trasladado tanto como a mí, yo había pasado por cinco cárceles y me preguntaban que qué había hecho para que me hicieran esto. Una de las peores cosas junto con el aislamiento eran los traslados, porque te meten en un pequeño cubículo donde apenas cabes y te pasas horas. El traslado dura varios días, pasas por varias cárceles...para mí era horroroso.

¿Te explicaron por qué te trasladaban tanto de cárcel?

No. Era curioso porque ya al final, cuando me mandaron de Sevilla a Aranjuez, uno de los agentes me preguntó que qué era el GAC -los Grupos Anarquistas Coordinados- y le dije que una editorial que estaba sacando libros y tal. Y me dijo: "Ah, es que en tus papeles aparece que eres del GAC". ¿En serio? Me puse a reír. Para justificar esas medidas tienen que poner que eres de un grupo terrorista, y esperaba que pusiese Straight Edge Madrid, pero ponía que era del GAC. Y era como...no soy del GAC, no me han acusado de eso en ningún momento.

Es absurdo, pero nunca llegaron a justificar esas medidas. Siempre era por motivos de seguridad. Ya en Soto del Real ingresé directamente en aislamiento.

¿Cuánto tiempo pasaste en aislamiento?

Casi un año, gran parte del tiempo que pasé en prisión, me sacaron los últimos cuatro o cinco meses.

En algún momento de tu estancia en prisión, tus abogados te comunicaron que los delitos de los que te acusaban sumaban penas superiores a los 35 años. ¿Cómo lo afrontaste?

Cuando entré pensaba que no había hecho nada, sabía que no había hecho nada. Pensé que sería lo que les sucedió a los de la Operación Piñata, que iba a estar uno o dos meses en prisión, porque era lo máximo que estaban. Luego me iré a casa y ya está, esto es como una reprimenda, pero no he hecho nada.

De las acusaciones me enteré más tarde, a los dos o tres meses. Sabía que me acusaban de terrorismo pero no sabía de qué ni por qué. Asusta al principio, te choca la magnitud de los años que quieren ponerte, pero al fin y al cabo sabía que no había hecho nada. Claro, no habían pasado casos como el de Alsasua, así que no me llegué a asustar del todo. La única experiencia era la de Alfon, que tampoco tenía ni una mínima base.

"La gente del PP siempre dice que nadie ha entrado en prisión por la Ley Mordaza. Pues yo he ido a prisión por unos tuits de mierda, tal cual, y no pueden negarlo."

Cuando se fue a celebrar el juicio, la Fiscalía rebaja todas esas acusaciones a un único delito, el de enaltecimiento del terrorismo, penado con dos años. ¿Te sorprendió?

Si te soy sincero, me dio rabia. Nos molestamos todos porque si había estado un año y medio en la cárcel por los otros delitos, pensamos "ahora justifícalo". Durante mucho tiempo mi abogado buscó todo tipo de pruebas que demostraban que era imposible que yo tuviera que ver con esos delitos, pruebas a las que la jueza, la Fiscalía y la Policía tenían acceso. Todo demostraba que yo no tenía nada que ver pero ellos no lo veían. Me sentía impotente.

Llegué a mandarle una carta a la jueza. Sentía que cada vez que pedía la libertad por la vía legal, con recursos, no nos hacía caso, así que la escribí directamente contándole todos los detalles y demostrando que era imposible que yo tuviese algo que ver. Curiosamente, tras salir mi caso en El País, la juez que me había negado no sé cuantas veces la salida en prisión dice que vale, que salgo, sin más.

Cuando se cayeron todas las pruebas sentí rabia. La gente del PP siempre dice que nadie ha entrado en prisión por la Ley Mordaza. Pues yo he ido a prisión por unos tuits de mierda, tal cual, y no pueden negarlo. He ido a prisión por unos tuits de mierda siendo inocente.

Y sin esperarlo, un día te dejan libre.

Me llegó a sorprender. Antes de salir me había hecho a la idea, ya había pasado lo de Alsasua, así que me hice a la idea de que estaría dos años más, lo que tardase el juicio. Me hice a lo que era la cárcel, no me esperaba nada. De la noche a la mañana me dicen "sales, recoge tus cosas que te vas". No me lo esperaba, estaba mentalizado. Salí apático. Todo el mundo estaba alegre pero yo no sabía cómo reaccionar.

Yo había estado en un ambiente totalmente distinto al que vivía antes de entrar en la cárcel. Allí nunca estuve en un módulo de respeto o de estudiantes, pese a que estaba estudiando Derecho en la cárcel. Porque no se me dejaba, siempre tenía que estar en los peores módulos, en los más conflictivos.

En la cárcel de Aranjuez yo estaba en un módulo abarrotado de gente en el que había una pelea cada día o cada dos días. Y a la hora de subir a las celdas, veía al otro lado el módulo donde había estado Carlos Fabra -el expresidente de la Diputación de Castellón- y era muy distinto. La sala de lectura de mi módulo estaba cerrada porque la gente se metía a drogarse o a pelearse y en su sala tenía dos plantas y estaba llena de libros.

La revista que más se lee en la cárcel es Interviú, y vi un reportaje sobre Fabra con fotos tomadas en la cárcel. Tenía dos colchones especiales para la columna y una celda para él solo. En la mía la ventana estaba rota y tenía que poner un cartón para no morirme de frío en las noches de invierno. Mi colchón era una espuma que era como no tener colchón, y tras un año y medio con él, junto con los traslados, se me jodió la espalda. Sigo yendo al fisioterapeuta hasta ahora. Yo pedía ese maldito colchón y nadie me hacía ni puto caso.

"Me chocaba que hubiese peleas, pero luego lo normalizas. Me acuerdo de que si otros presos empezaban una pelea con bandejas de metal, mi única preocupación era comer rápido antes de que nos metiesen a todos en la celda otra vez."

Después de la cárcel y el proceso judicial, ¿has podido recuperar la vida que llevabas antes?

Yo pensaba que mi vida la podía rehacer. Cuando sales después de año y medio piensas que las cosas siguen igual, pero han cambiado. Y no has visto que han cambiado.

Yo pensaba que la cárcel no me había afectado, pero claro, me di cuenta de que sí, de que tenía una serie de problemas. Había pasado un año en aislamiento sin hablar con nadie. Estuve días sin decir ni una sola palabra, solo los buenos días a los funcionarios de prisión. Y cuando me juntaba con otros presos fuera del aislamiento tampoco tenía con quien hablar, porque eran gente muy violenta que hablaba principalmente de drogas o de cualquier otra tontería. Iba de un lado a otro en ese micropatio. Cuando salí no sabía de qué hablar, me costaba mucho socializar.

Además, me lo dijo un preso de allí, tu límite de tolerancia en la cárcel cambia y yo no me había dado cuenta. Yo pensaba que seguía siendo normal, que me daba risa todo y me burlo de todo. Era así antes de la cárcel, pero cuando salí estaba muy a la defensiva, en estado de alerta. Me lo decían mis amigos. Porque en la cárcel había tenido que estar así, no puedes estar de otra manera.

La violencia en las prisiones era muy normal. En Sevilla había peleas todos los días. Por ejemplo, cuando entré me chocaba que hubiese peleas, pero luego lo normalizas. Me acuerdo de que si otros presos empezaban una pelea con bandejas de metal, mi única preocupación era comer rápido antes de que nos metiesen a todos en la celda otra vez.

El Diario

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Argentina: Denuncian instalación de una base militar norteamericana encubierta en La Quiaca

25 August, 2018 - 00:00

La Asamblea Popular de La Puna alertó sobre incursiones militares estadounidenses vinculadas a un acuerdo entre el gobierno de Macri y la Guardia Nacional de Georgia, de los Estados Unidos.

El Gobierno de Mauricio Macri, con el aval del Gobernador de Jujuy, el Radical Gerardo Morales, están instalando una Base Militar en La Quiaca con el pretexto de la lucha contra el narcotráfico, la trata de personas y el terrorismo.

Este despliegue militar desproporcionado, viola las leyes de Seguridad Interior y Defensa Nacional y rompe el pacto político-social desde el retorno a la Democracia, sostienen desde la Asamblea Popular de La Puna.

El actual despliegue militar obedece -según denunciaron- al Acuerdo que firmó el Gobierno Nacional en noviembre del año 2016 con la Guardia Nacional de Georgia, perteneciente al Ejército de los Estados Unidos. Acuerdo que incluye la subordinación del Gobierno y del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas argentinas a los objetivos y al mando del Ejército de los EEUU.

Además, establece la instalación de Bases Militares encubiertas en áreas de recursos naturales estratégicos como Neuquén, Misiones y Jujuy, que bajo la subordinación mencionada favorece a la diplomacia estadounidense para coercionar sobre el actual y los sucesivos gobiernos nacionales con el fin de obtener ventajas en la adjudicación de explotaciones de esos recursos.

Por último, habilita en territorio nacional, escenarios de intimidación militar y abre la posibilidad de incursiones del Ejército Argentino bajo mando extranjero en agresiones a países Sudamericanos.

En este contexto, durante el próximo 17 de Agosto, aniversario del paso a la inmortalidad del Gral. José de San Martín, Macri pretende realizar un acto militar en la pequeña localidad de Yavi Chico, literalmente sobre la frontera con Bolivia. Acto que constituye una provocación hacia este país y un insulto a la memoria del padre de la patria, dado que las políticas de este gobierno representan todo lo contrario a sus ideales de hermandad entre los pueblos sudamericanos y liberación del yugo colonial.

Fuente: https://portaldenoticias.com.ar/201...

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Defensa investiga a un militar en activo por suscribir un manifiesto que califica a Franco de "genocida"

24 August, 2018 - 00:00

ep / madrid

El Ministerio de Defensa ha abierto una información reservada sobre el cabo del Ejército de Tierra Marco Santos Soto por firmar un manifiesto en el que se tacha de "genocida" al general Francisco Franco, en respuesta al escrito impulsado por militares retirados que exalta la figura del dictador.

Según han informado a Europa Press fuentes de Defensa, el Ministerio, que ya abrió una investigación sobre cinco reservistas que suscribieron el documento en apoyo a Franco, actuará "igual" en el caso de este cabo.

Sin embargo, estas fuentes han precisado que al estar el cabo actualmente en activo, el procedimiento será "distinto". De esta manera, en lugar de abrir el procedimiento la propia ministra del ramo, Margarita Robles, lo hará el superior directo del cabo, quien deberá nombrar un instructor para la información reservada —en el caso de los reservistas, fue Robles quien designó al teniente general Miguel Ángel Villarroya para la instrucción—.

Los militares en activo y los reservistas no pueden expresar opiniones políticas, al contrario que los militares retirados por completo, motivo por el que Defensa no investigará al resto de los profesionales castrenses que han apoyado uno u otro manifiesto.

Diario Información

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Racialización del clasismo

24 August, 2018 - 00:00

Nietzsche decía que habría de prohibirse la mendicidad porque, si das limosna a un pobre, te sientes mal por dar las migajas sobrantes, y si no se la das, también te sientes mal. La mendicidad incomoda al pequeño burgués con conciencia de “izquierdas” mientras que, la persona que la ejerce, es despreciada por la derecha.

El odio, rechazo, persecución, criminalización y violencia contra las personas pobres (llamada aporofobia y consecuencia del clasismo) se ensaña con los sujetos más visibles, como es el caso de los miles de “indigentes” que viven encerrados en la calle. Pero, sobre todo, se dirige hacia categorías etiquetadas y repudiadas por tener un determinado color de piel, tendencia sexual, nacionalidad, edad o sexo adscrito y que, además, son pobres.

Efectivamente, la racialización es un mecanismo de discriminación hacia categorías estigmatizadas. No es lo mismo ser mujer, musulmán, negro, joven, menor, marroquí, sudamericano, ciego, cojo o enfermo mental, si se es o no pobre. Por ello, la racialización del clasismo significa que el odio al pobre se vincula a quienes no son hombres, blancos, ricos, adultos y no discapacitados. Moldea una sociedad en la que los estereotipos responden a la valorización de esta minoría, frente al desprecio y consideración como personas de 2ª (o como no personas), a las mayorías que no somos un hombre blanco, rico, adulto y “no discapacitado”.

Desde aquí, las empresas de la necropolítica y sus estados, no están para atender las necesidades de todas las personas, ni para garantizar sus derechos. Están para servir a esa minoría privilegiada que, se brinda para perpetuarlos. Para ello, se hace servir de una maquinaria de guerra comercial y militar contra las clases pobres, instaurando un derecho privado y mercantil, sacralizador del clasismo, la xenofobia, la homofobia, el patriarcado y la gerontocracia, pilares del capitalismo y génesis de todas las formas de discriminación y violencia.

César MANZANOS BILBAO

Soziologia eta Gizarte Langintza Saila/Departamento de Sociología y Trabajo Social

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Rescate

24 August, 2018 - 00:00

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Los liderazgos ocultos de los grupos horizontales

23 August, 2018 - 00:00

El ensayo más importante de toda esta tradición de activismo [la democracia asamblearia basada en el consenso] es “La tiranía de la falta de estructuras”, escrito en los 1970 por Jo Freeman...

(…)

Sobre lo que me gustaría llamar la atención es que casi todo el que no surgía de una posición explícitamente antiautoritaria (y un número nada insignificante de quienes sí lo hacían) comprendieron erróneamente el ensayo de Freeman, y lo interpretaron no como un ruego de mecanismos formales para asegurar la igualdad, sino como la súplica de una jerarquía más transparente. Los leninistas son famosos por este tipo de cosas, pero los liberales no les van a la zaga. No puede imaginarse cuantas discusiones he tenido al respecto. Siempre se dan de la misma manera. Primero toman la argumentación de Freeman acerca de la formación de grupos y estructuras invisibles de poder como una aseveración de que todo gruo de más de veinte personas siempre contendrá grupitos, estructuras de poder y personas con autoridad. El siguente paso es decir que si se quiere minimizar el poder de esos grupitos, o los efectos contraproducentes que pueden tener estas estructuras de poder, la única manera de hacerlo es institucionalizarlas: tomar al círculo de facto y convertirlo en un comité central (o, dado que hoy en día el término tiene una historia negativa asociada, suelen llamarlo comité coordinador o comité de dirección o algo por el estilo). Se necesita sacar el poder de las sombras, formalizar el proceso, crear normas, celebrar elecciones, especificar exactamente qué puede y no puede hacer el círculo. De esta manera, al menos, el poder será transparente y tendrá que “rendir cuentas” (nótese nuevamente esa expresión que viene de procedimientos contables). No será arbitrario en absoluto.

Desde una perspectiva práctica, de activista, esta prescripción es evidentemente ridícula. Es mucho más fácil limitar el grado de poder al que grupos informales pueden llegar sin cederles ningún estatus, y por lo tanto, ninguna legitimidad; cualesquiera que sean la “estructuras formales de rendimiento de cuentas” imaginadas que contengan a los grupitos-ahora-convertidos-en-comités, tan sólo pueden ser menos efectivas al respecto, si más no porque acaban legitimando y, por tanto, aumentando masivamente la diferencia en acceso a información que permite a grupos más igualitarios un mayor poder, para empezar. Como ya apunté en mi primer ensayo, en cuanto eso ocurre, las estructuras de transparencia inevitablemente se convierten en estructuras de estupidez.

(…)

En estos debates vemos un choque entre dos forms diferentes de utopismo materializado: por una parte, un antiautoritarismo que, en su énfasis en la síntesis creativa y la improvisación, ve la libertad básicamente en términos del acto de juzgar, y, por el otro lado, un republicanismo tácito que cree que la libertad es la capacidad de reducir todas las formas de poder a un conjunto de reglas claras y transparentes.

David Graeber

La utopía de las normas. De la tecnología, la estupidez y los secretos placeres de la burocracia.
Ariel, Barcelona 20015

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Contra el universalismo

22 August, 2018 - 00:00

Paco Gómez Nadal

Ya se sabe, quien no es cosmopolita no es moderno, quien no es moderno es una reliquia destinada a desaparecer y no es cosmopolita quien no tienen una visión universalista. Si esa fórmula impuesta sigue siendo vigente es porque ese ‘universalismo' ha impregnado todas las ideologías contemporáneas.

Es universalista el fascismo, que traduce lo universal en lo totalitario: una sola forma homogénea de ver y organizar la sociedad, sin brechas, sin disensos. Es universalista el liberalismo, que no convive con otras formas ideológicas aunque se llene la boca con cierto respeto a la diferencia y que aplica la supuesta libertad de mercado (que es el mercado de unos pocos defendido por el Estado). Es universalista la izquierda tradicional (que, paradójicamente, es la ‘Moderna'), que tipifica al sujeto revolucionario sin importar la latitud de la que trate y que apuesta por el desarrollismo sin importar el idioma en el que se conjugue.

La Modernidad eurocentrada (que es la única Modernidad existente porque es ‘universal') impuso la obsesión por lo ‘universal' de una forma nada casual porque fue la Europa imperial y dominante la que denominó, pulió y dio esplendor a todo lo que ella misma decidió que era ‘universal'. Y esa aplanadora universalizadora nos empujó a despreciar, anecdotizar o exotizar los localismos, lo pequeño, lo que no tenía la vocación ‘inmanente' de trascender y convertirse en universal.

Lo universal se impone de diversas maneras. Nos inventamos el Estado-nación para ‘incluir' al planeta en la lógica de la democracia delegada universal (tan útil para el disciplinamiento social imprescindible para la acumulación capitalista); el aparato de lo que ahora se llama la industria cultural (en la que podríamos incluir la educación reglada) ha servido para que universalicemos las formas; las instituciones financieras internacionales (IFIs) han forzado a países de las latitudes más singulares a aplicar las fórmulas económicas del capitalismo depredador sin reparar en las ‘anécdotas' localistas; la ONU nació para que nada (o casi nada) se saliera del guión de los derechos humanos universales que redactaron unos pocos y para que universalmente se pudieran controlar (no transformar) los desbordamientos fronterizos o los excesos del universalismo; y Frontex ha nacido para explicar a los ingenuos y anticuados localistas que las fronteras de lo realmente universal (y Moderno) son las de la Europa que siempre ha despreciado los otros afueras que ella no eligiera como potencialmente adentros.

Lo local es antiguo, limitado, atrasado, étnico quizá. Poco más. Y, sin embargo, es en las luchas concretas, locales, inmensamente pequeñas, territoriales, donde se está jugando la cuarta guerra mundial, esa que planta cara de frente al extractivismo voraz, a la gestión de las poblaciones como residuos sólidos, a los cantos de sirenos (siempre llevan corbata) que venden el ‘desarrollo' y la educación eurooccidental como las puertas combinadas que nos pueden introducir en lo universal. Aprende inglés, o chino, saca un máster triple con certificación internacional, alójate en un servidor de internet para poder ser cósmico, no dudes en irte de vacaciones a 12.000 kilómetros de casa para poder tomarte un selfie con un decorado exótico… El mensaje para los más jóvenes vástagos del universalismo (los nacidos en eurooccidente) es claro y las familias se encargan de descartar una vida localista, localizada, situada, obtusa y aburrida. No es cool quedarse en el pueblo, no es ‘moderno' cuidar vacas o mantener la tienda de barrio, es de fracasados hacer trabajos manuales (algo tan poco acorde a la revolución tecnológica que habita la minoría universal)… esas cosas sólo las hacen aquellos que no han sido capaces de incorporarse a ‘su' tiempo (que es el tiempo determinado por los universalistas).

El Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) ya no es tan sexy desde que decidió concentrarse en su autonomía tras intentar (con poco éxito) de contagiar a las otras que aspiraban a ser mexicanas modernas o europeas revolucionarias a punta de facebookear poéticas frases de algún subcomandante que fuera personaje antes que sucio revolucionario anclado a la tierra. No hay nada que mirar en África o en Asia, continentes llenos de experiencias locales que pecan de un déficit de universalismo lamentable. Llevamos cinco siglos largos construyendo lo universal como para ahora mirar al terruño o a la propia comunidad. Y lo universal, que se traduce en lo estatal, es contradictorio e incompatible con lo comunitario. Por eso, en Europa, cuna del universalismo, acabamos con lo comunitario hace mucho tiempo: a sangre y fuego, primero, a punta de colegios e industria cultural después. Fuera de este espacio universalmente diminuto, que es la Europa imperial, las luchas van justo en contravía y buscan recuperar, potenciar y resistir desde/en/con lo comunitario.

Escribe Raúl Zibechi que “la lógica estatal y la lógica comunitaria son opuestas, antagónicas. La primera descansa en el monopolio de la fuerza legítima en un determinado territorio y en su administración a través de una burocracia civil y militar permanente, no elegible, que se reproduce, y es controlada por ella misma. Transformarla desde dentro es muy difícil y supone procesos de larga duración. (…) La lógica comunitaria está basada en la rotación de tareas y funciones entre todos los miembros de la comunidad, cuya máxima autoridad es la asamblea. En este sentido, la asamblea como espacio/tiempo para la toma de decisiones debe considerarse un ‘bien común'. (…) La comunidad se mantiene viva no por la propiedad común sino por los trabajos colectivos que son un hacer creativo, que re-crean y afirman la comunidad en su vida cotidiana. Esos trabajos colectivos son el modo como los comuneros y comuneras hacen comunidad, como forma de expresar relaciones sociales diferentes a las hegemónicas”.

La izquierda tradicional desprecia la lógica comunitaria porque ésta, siendo un contrapoder poderoso, no aspira a la toma del poder. La asamblea y la rotación de las responsabilidades, como explica Zibechi, dispersa el poder y no reproduce las lógicas piramidales y jerárquicas del Estado. Cada comunidad busca soluciones a sus problemas concretos. Pero, para que eso ocurra, debe existir lo comunitario. En el territorio arrasado de Europa toca reconstruir o reinventar el concepto de comunidad partiendo de lógicas locales, no universales. No significa encerrarse en una lógica autárquica e híper localista que niegue a las otras experiencias de contrapoder, sino de cultivar lo comunitario con paciencia para luego trabajar en la urdimbre de las alianzas entre experiencias. Es poco universal y poco moderno pero… ¿quién quiere ser universal y moderno?

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/desce...

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Rey comerciante

22 August, 2018 - 00:00

El Jueves

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Muerte lenta en Siberia

22 August, 2018 - 00:00

Anne Harris

redpepper.org.uk
Traducido por Sergi Martos García

La organización de Forest Peoples (Gentes de los Bosques), Fern, y Coal Action Network (Red de Acción sobre el Carbón) acaban de publicar Muerte lenta en Siberia. El informe observa cómo la dependencia de carbón de Europa está devastando los bosques de Rusia y el pueblo indígena shor.

Muerte lenta en Siberia dibuja una oscura mancha de polvo de carbón desde la región rusa de Kuzbass a nuestros hogares y negocios europeos, donde es consumida la electricidad. Una mancha que lleva consigo el ahogo del pueblo shor, los ríos asfixiantes, la naturaleza desplazada y los suelos envenenados a lo largo del vasto camino del ferrocarril y del mar que nos une con la tierra shor y teleut.

Valentina Boriskia es una nativa shor y antigua profesora de escuela, que vive sola con su pensión en Chuvasia. Es una de las últimas hablantes de shor en el pueblo. Sus hijos adultos viven a 25 kilómetros, donde trabajan en minas bajo tierra, ya que escasean otros trabajos. Frente a la casa de Valentina está la mina Sibirginsky. Al lado hay una pila de desechos de otra mina.

Antes de la minería, la mayoría de Kuzbass estaba cubierto de taiga. La taiga de aquí era un bosque de poca densidad, habitado por cedros, abedules, pinos siberianos y alerces. Lobos, zorros, linces, martas cibelinas, osos pardos, ciervos rojos y corzos corrían libremente, y la zona era biológicamente diversa. Había sido bendecida con humedales, arroyos y ríos anchos y caudalosos.

Valentina continúa: “Yo solía recoger plantas de la taiga, incluyendo la kolba, una cebolla con nutrientes que nos mantenía sanos en invierno. Ahora las compro en el mercado. Solíamos comer ciervo, conejos y osos del bosque. Ya no tenemos a esos animales aquí. No quiero volver a ir al bosque, porque se ha empobrecido mucho”.

Los gobiernos y negocios de Europa quieren que creamos que el carbón es extraído de formas inocuas, pero la verdad es justo la contraria. Mientras el Gobierno del Reino Unido afirma estar protegiendo el clima al parar de quemar carbón hace años, sobre el terreno la gente de Kuzbass y otras regiones mineras sufre. Es necesario tomar acciones rápidas inmediatamente.

"El agua es lo peor. Viene de una tubería, pero no es potable y huele a huevos podridos. Antes de que empezara la minería bebíamos el agua del río Mras-Su, pero ha sido contaminada. Las autoridades de Myski dijeron que traerían agua potable en 2017, pero no ha llegado nada. Las minas también tienen un gran impacto en nuestra salud. Se me han caído los dientes y también se me está debilitando el pelo. Si las empresas mineras consiguen lo que quieren, Chuvasia será destruida. Ya han desaparecido otros ocho pueblos shor”.

La central de energía de Drax, la central de carbón más grande del Reino Unido, es uno de los consumidores finales de carbón. Actualmente, Drax quema carbón en tres de sus seis unidades, mientras que en las otras tres consume biomasa de los bosques del sur de EE UU. Las centrales en Gales del Sur de RWE (en Aberthaw) y de Uniper (en Ratcliffe-on-Soar) también están quemando carbón proveniente de Kuzbass. Como muestra Muerte lenta en Siberia, quemar carbón contribuye también a la destrucción forestal cuando se encuentra bajo ecosistemas como la taiga, como sucede en el Kuzbass ruso.

“Los shor somos niños de la naturaleza, completamente en armonía con la tierra. Creemos que los bosques, ríos, montañas, plantas y tierra tienen almas. Pero la minería ha destruido todo esto, y con ello nuestra cultura. Parece que estas almas me hubieran dado la espalda”, cuenta Valentina.

El pueblo indígena y su modo de vida sostenible ha sido ridiculizado, y ahora son forzados a trabajar en las mismas minas de carbón que están destruyendo sus aldeas y han envenenado los ríos.

“Nuestra cultura también cambió con los Soviets. En tiempos soviéticos éramos vistos como maleducados, analfabetos, sin lengua e inútiles. Trajeron gulags aquí y trajeron a gente que habían detenido muy lejos para llenarlos. Mi pueblo solía vestir generosamente, con grandes ornamentos de joyas y perlas. Pero incluso para la generación de mis padres, la gente dejó de vestir esas cosas. Yo no tengo ninguna de esas cosas porque mi familia las tuvo que vender cuando las cosas se pusieron difíciles”.

El impacto de la minería es profundo. Según el grupo medioambiental ruso Ecodefensa, por cada tonelada de carbón producido, son alteradas seis hectáreas de tierra. Las minas están deliberadamente situadas cerca de concentraciones de personas, para que instalaciones como carreteras, agua, electricidad y fundamentalmente mano de obra sean baratas. En todo Kuzbass, la historia es parecida a la del pueblo de Valentina.

Valentina explica que los visitantes han cambiado el lugar: “Aunque nuestro pueblo es mayormente shor, la mayoría de gente no habla la lengua. Solíamos conseguir documentos oficiales en lengua shor. Había colegios que enseñaban en shor, pero esos han cerrado. La administración dice que el último libro escolar de shor se lo comió una vaca; eso es todo lo que les importa enseñar en nuestra lengua. A partir de 1990 teníamos la ley que protegía a los pueblos minoritarios, pero es solamente una declaración pública. La única ley que funciona de verdad es la ley del poder”.
Protestas en solitario

La gente de Kuzbass se ha estado uniendo para protestar contra la invasión de las minas. Esto incluye a Valentina participando en protestas sola. Como las protestas de más de una persona están fuera de la ley en Rusia, protestan solos y por turnos.

“No tenemos escapatoria, no hay ningún sitio al que podamos ir. Estoy cansada. Luchar contra la empresa de carbón además de ocuparse de la casa a mi edad es difícil. Vivir en Chuvasia, sobre todo en invierno, es duro. Quemamos carbón de las minas en nuestras estufas, pero mantener el fuego necesita de mucho trabajo y yo ya no soy joven. Tengo arañazos en los brazos por el trabajo, y de cortar madera. En invierno también tendré que quitar la nieve para poder salir de mi casa. Quiero venderla y dejar este pueblo, pero la empresa minera no quiere comprarla. ¿Quién más querría?”.

Necesitamos respetar los derechos humanos de todos los que viven cerca de las minas de carbón, para que las compañías mineras y los gobiernos que las apoyan los respeten. Esto supone poner fin a la destrucción de bosques por carbón que tiene lugar en Kuzbass y en todo el mundo, una prohibición mundial sobre nuevas centrales de carbón, y un compromiso para eliminar paulatinamente las instalaciones existentes tan pronto como sea posible. Esto aumentará nuestras posibilidades de mantener el crecimiento de la temperatura global por debajo de los dos grados.

Coal Action Network apoya que comunidades del Reino Unido, Rusia, Colombia y EE UU luchen contra las minas a cielo abierto que alimentan a las centrales de carbón que aún quedan en el Reino Unido. Actualmente, están trabajando activamente para detener la apertura de una nueva mina a cielo abierto en el condado de Durham. El Reino Unido afirma ser líder mundial porque eliminará el carbón para 2025. Pero para la gente como Valentina, que vive en primera línea de la extracción de combustibles fósiles, esa fecha queda demasiado lejos.

red pepper
artículo publicado originalmente en la web británica red pepper.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/carbo...

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Rescatando a Llarena

21 August, 2018 - 00:00

Elisa Beni

Hasta la fecha el sufrido contribuyente español se ha visto abocado a rescatar bancos y concesionarios de autopistas varios, pero no se había dado el caso hasta el momento de que se nos pidiera que rescatáramos a un juez. Sin embargo, eso es exactamente lo que está sucediendo. El magistrado Llarena, con el dudoso apoyo de su amigo Lesmes, el amo del calabozo del CGPJ, pretende que se utilice dinero público para pagar la representación legal de Pablo Llarena en un pleito civil en Bruselas y, además, que en caso de que éste se pierda y sea condenado, se utilice el dinero de todos para pagar la indemnización, que sería simbólica, y hacer frente a las costas, que no lo serían tanto.

Ya saben, era esa demanda civil presentada por Puigdemont y los ex consellers Serret, Comin, Puig y Ponsatí de protección del honor por manifestaciones privadas realizadas por el magistrado en conferencias (patrocinadas por BMW, en FAES y en universidades de verano) en las que se habría vulnerado su derecho a la presunción de inocencia por parte del juez que instruye su caso. Esa demanda civil que le partía la caja a Llarena y al resto del mundo y que el entonces juez decano de Madrid consideró que no debía ni de hacerle llegar. Esa demanda que ha seguido su curso legal y que mantiene su citación para septiembre. Lo que era una coña y una ocurrencia hace dos meses ha terminado poniendo en marcha mecanismos inauditos para el rescate de Llarena. Con el dinero de todos. Y ojo a eso. Porque lo que se sustancia en Bruselas -lugar de residencia de los demandantes- es si el magistrado Llarena, que en sus escritos judiciales considera presuntos autores de un delito de rebelión y malversación a los catalanes, ha cometido un ilícito civil al dar por hecho en manifestaciones privadas que lo han cometido. Se preguntarán ¿y qué tiene que ver el CGPJ y el Ministerio de Justicia y, sobre todo, nuestro dinero con lo lenguaraz que sea Llarena o lo que se le escape el subconsciente cuando va por ahí de gira? Pues eso mismo me pregunto yo y me parece que también Justicia debe de estudiar muy bien la situación antes de tomar una decisión que pudiera suponer una mala utilización de fondos públicos, ya que esto tiene un nombre muy feo. Ya saben.

Estábamos en que Llarena y los demás reían a mandíbula batiente hace dos meses por la demanda y que éste desestimó rápidamente la recusación que se le hizo por considerar que tenía pleito con estas personas, lo cual es motivo legal para abandonar el caso. ¡A él no le interfería nada! Hace unos días, sin embargo, el juez presentó una petición de amparo ante el CGPJ al encontrarse perturbado en su independencia. ¿Y cómo puede uno no tener interés alguno y desestimar una recusación por un tema y semanas después afirmar que ese tema le perturba tanto que precisa amparo? Pues ya ven. Voy a intentar explicárselo. El imperturbable magistrado se ha dado cuenta de que el procedimiento civil belga sigue adelante y que podía optar por estar representado o en ausencia. Esto último no permite ninguna defensa así que ¿tenía que contratar un abogado y pagarlo de su bolsillo? Vaya faena. Además, pensándolo bien, incluso podía perder y aunque las indemnizaciones ascendieran a cinco euros, el pago de las costas incluyendo los honorarios de los abogados podía dispararse a un pico. Con el bolsillo propio amenazado, Llarena ha pedido sopitas. Estas sopitas no eran de fácil cocción. Me cuentan que el propio Lesmes afirmó en la Permanente que tuvo una conversación con la Abogada General del Estado para ver cómo se podía hacer que fuera la Abogacía la que se hiciera cargo de la situación. Esta le dijo que así, sin que se excitara la cuestión desde el Consejo, iba a ser más bien imposible. Así que, se pusieron a excitar y la excitación ha consistido en la utilización espuria de la figura del amparo que está pensada para preservar la independencia judicial respecto a otros poderes del Estado.

No acaban ahí las invenciones y las anomalías. De facto para conceder el amparo se vivió una sesión de alta tensión de la Comisión Permanente del CGPJ en la que no faltaron literalmente los gritos. Y es que la solicitud de amparo de Llarena no debería de haber sido ni siquiera tramitada. La ley recoge un plazo preclusivo de diez días para presentarlo desde el momento en que se produzca el hecho perturbador. Se ha llegado a rechazar la tramitación de peticiones de amparo por pasarse un día del plazo. Pues bien, la de Llarena se ha pasado no un día sino casi dos meses. Este motivo fue alegado por una de las vocales que se negaba siquiera a estudiar la petición al considerarlo ilegal. Nada importó al bulldozer Lesmes. Además, la petición de amparo conlleva un error conceptual dado que el mecanismo para garantizar la independencia poco tiene que ver con las acciones privadas de un magistrado y la posibilidad de que éstas le cuesten la pasta. Así que se habla de proteger frente a inmisiones del extranjero la indemnidad de la jurisdicción española cuando ningún riesgo sufre en un procedimiento personal, pero es que, además, eso no constituiría tampoco motivo de amparo. Lo cierto es que en la tumultuosa reunión llegó a resonar la frase: “A ver, que estamos hablando de dinero respecto de una persona que vive de su sueldo”. Así que se exige el rescate del magistrado Llarena y así se lo ha hecho llegar el CGPJ al Ministerio de Justicia.

La demanda civil presentada en Bélgica dice textualmente: “el juez Llarena ha cometido una falta AL MARGEN DE SU FUNCIÓN JURISDICCIONAL”. Ahora Lesmes ha decidido que, si el magistrado ha sido un bocazas, lo tenemos que pagar todos. El Ministerio ya ha dicho que la Abogacía del Estado no puede actuar y que, en todo caso, habría que contratar abogados. Ojo con esto. Ojo. Usar fondos públicos para pagar abogados en asuntos privados es algo no aceptable. De nombre feo.

No hay motivos para que los ciudadanos rescatemos a un magistrado bocazas. A ver cómo lo explican.

El Diario

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Los neorrurales y su adaptación a la vida local

21 August, 2018 - 00:00

En un entorno rural, generar dinámicas emancipadoras, por muy subliminales que sean, no es precisamente un asunto trivial. Cualquiera que se plantee instalarse en el medio rural con intenciones políticas del tipo que sean debería tener en cuenta que las relaciones con el grueso de la población local suelen ser escasas y superficiales, cuando no directamente frías y hostiles. Por más que pase el tiempo, alguien que llega de fuera no dejará de ser un forastero, y si comete la torpeza habitual de expresarse o comportarse como lo haría en el mundo del que procede, puede estar seguro de que el estigma grabado en su frente se convertirá en una barrera insuperable.

Establecer una relación mínimamente cordial con algunas personas del lugar no requiere hacerse una lobotomía, pero sí desarrollar grandes dosis de habilidad social, actuar con suma perspicacia y recurrir a inevitables verdades a medias. Si los recién llegados muestran interés por la historia local pueden llegar a comprender mejor el comportamiento de los paisanos y ganarse su simpatía; si doblan el lomo a conciencia, tal y como ellos han hecho toda la vida, su respeto; si les piden consejo sobre determinadas labores, otorgándoles una autoridad que jamás nadie les ha atribuido, su aprobación; y si participan en los rituales de la comunidad como ir al bar o implicarse en las fiestas locales, su reconocimiento como miembros de la vecindad.

Que esto llegue a suceder depende de la distancia cultural entre los foráneos y los lugareños, de la predisposición al acercamiento por ambas partes y de una serie de acontecimientos que configuran y van alterando sucesivamente el frágil equilibrio sobre el que se asientan las relaciones entre estos colectivos y el resto de vecinos.

Texto completo aquí: http://issuu.com/difonlaidea/docs/a...

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Los nuevos devotos

20 August, 2018 - 00:00

En memoria de Benedetti y Gius.

Los nuevos devotos

Les dijeron que eran clase media
Y se tragaron el caramelo de cianuro
Les dijeron que eran clase baja
Y que podían elevarse a la clase media
y bailaron en un solo píe sin mirar
las espinas ocultas en el suelo y bañadas en veneno
Y a todos les entregaron además del catecismo viejo
El dios de la prosperidad dueño del oro y la plata
El dios que odia comunistas y aplaude masacres en Gaza
Y les entregaron el nuevo catecismo de la deuda
Tarjetas de crédito y otras lacras en papel de regalo
Y festejaron su hazaña consumista
Y aplaudieron miles de muertes y de muertos...
Y justifican al patrón que los humilla
Y le regalan a cambio el desprecio torvo
a lo que sueñan haber dejado atrás...
Ignoran que en el aparente río en calma
que lleva la balsa de sus espejismos
los esperan las corrientes tormentosas
de un despeñadero de horripilantes cataratas
desahucios, estafas, engaño, hambre, miseria...
Ellos se lo creyeron y dejaron de ser personas

NIKO DEL MORROSQUILLO
(Nicolás Ramón Contreras Hernández)

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Puerta

20 August, 2018 - 00:00
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Siria y las izquierdas

20 August, 2018 - 00:00

Pere Ortega, Centre Delàs d'Estudis per la Pau

La guerra de Siria, como ya ocurrido en otras guerras anteriores, ha removido las aguas de analistas independientes y movimientos sociales a la hora de analizar y afrontar ese conflicto. Pues si bien todos están de acuerdo en que esa guerra es una catástrofe para el pueblo sirio. Unos sostienen que se trata de una revolución iniciada para derrocar un gobierno autoritario. Otros lo desmienten aduciendo que se trata de una más de las muchas agresiones imperialistas de Estados Unidos y sus aliados en Oriente Medio. Mientras que unos terceros sostienen que es una guerra civil que enfrenta a unos rebeldes sostenidos por las petromonarquías árabes frente a una dictadura sostenida por Rusia e Irán.

En otros artículos he sostenido que la guerra de Siria hay que enclavarla entre las denominadas “guerras sucias”. Aquellas en las que es difícil situarse al lado de uno de los bandos, pues ninguno de ellos ofrece ninguna garantía de defender una causa justa, entendiendo como tal el derecho a la autodefensa o cuando mínimo unos valores democráticos Tal es el caso del conflicto de Ucrania, el de Colombia, hoy en vías de solución, el de Yemen o el de Siria. Conflictos muy diferentes a los casos de Chechenia, Bosnia, Kosovo, Palestina y otros muchos donde se distinguía muy claramente entre pueblos que resistían una agresión y unos agresores que pretendían doblegar los derechos de esos pueblos.

En unos y otros casos. La posición de cualquier analista independiente e incluyo entre estos a los movimientos sociales (entiendo por tales los no adscritos al pensamiento neoliberal que por supuesto incluye a Rusia) debería ser siempre colocarse al lado de los pueblos. Por una simple razón, porque son los que sufren las dolorosas consecuencias de la agresión.

Si bien en los pasados conflictos de la exYugoslavia (1991-2001), de la invasión de Afganistán (2001), de Irak (2003) o de Libia (2011), la posición de los analistas independientes y movimientos sociales fue de que se trataban de agresiones de los Estados. De Serbia y Croacia en el caso bosnio; de Serbia en el caso kosovar; de EEUU y sus socios en Afganistán, Irak y Libia. Ninguno de esos analistas se puso del lado de los talibanes en Afganistán, ni mucho menos al lado de los dictadores Sadam Husein o de Muamar el Gadafi que gobernaban en Irak y Libia. Sino que repudiaban aquellos regímenes a la vez que criticaban la agresión de EEUU y sus aliados, y de igual modo lo hacían con Milosevic y Tudjman de Serbia y Croacia.

Una segunda razón para analizar cualquier conflicto, debería partir del análisis de las causas que lo han motivado, sin apriorismos que conformen lecturas distorsionadas de la realidad. Es en este sentido, que me atrevo a hacer algunas conjeturas sobre el caso sirio.

En Siria, tras la muerte de Hafez al-Asad, lego el régimen a su hijo Bashar al-Asad. Es decir, una república autocrática dirigida por una familia que transmite el poder de padres a hijos. En 2011, en el inicio de la primavera árabe que recorrió todo el Norte de África y Oriente Medio, Al Asad, agredió sin piedad a quienes pedían democracia y libertad. Cierto es, que luego, tras meses de sufrir una fuerte represión de las fuerzas gubernamentales, algunos opositores, que no todos, con ayuda exterior armada, respondieron las agresiones de las fuerzas militares gubernamentales y empezó la guerra civil.

Si los rebeldes tenían la ayuda inicial de algunas petromonarquías árabes (Arabia Saudí, Catar, Emiratos Arabes Reunidos) de grupos armados suníes provenientes de Irak, y también de Turquía y EEUU, al que luego se añadieron Reino Unido, Francia e Israel. Al-Asad, tenía la ayuda de Rusia, Irán y de Hezbollah del Líbano. Convirtiendo la guerra de Siria en un conflicto internacional.

Ahí es donde enseñan la cara los analistas no independientes, que de una forma obscena se sitúan al lado de uno de los dos bandos enfrentados. Calificando, unos, de agresión imperialista la llevada a cabo por EEUU y sus aliados y defendiendo la dictadura del neoliberal Al-Asad. Afirmó lo de neoliberal, porqué Al-Asad, al contrario de su padre Hafez, es un firme defensor de la globalización capitalista. Mientras que otros, hacían lo mismo calificando a Rusia e Irán de no menos imperialistas para incrementar su parte de hegemonía en Oriente Medio. Resaltando unos los crímenes contra la humanidad cometidos por Al-Asad, los opositores, los crímenes no menos terribles de los grupos rebeldes entre los que se encuentra ISIS y otros de similar pelaje.

Una situación incoherente que divide a quienes deberían mantenerse unidos en la defensa del derecho de los pueblos empobrecidos a escoger su futuro. Que deberían estar unidos para acabar con las 33 guerras vigentes en el mundo. Guerras causantes del 80% de los 68,5 millones de personas desplazadas y refugiadas del mundo. Guerras que se perpetúan por el afán especulativo de las grandes Corporaciones que ostentan el poder económico mundial, que no dudan en recorrer a intervenciones militares y guerras cuando sus intereses se ven amenazados, y entre las que se encuentran tanto las de EEUU, como las de Rusia y los aliados de ambos bandos.

http://blogs.publico.es/cronicas-in...

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De nuevo la tala masiva de árboles en la Nogalera de Burlada

19 August, 2018 - 00:00

En relación a la respuesta de la MCP en el Diario de Navarra (10/08/2018) nos gustaría transmitir las siguientes consideraciones. En primer lugar, es de agradecer que la MCP se preste a una respuesta pública a través de un medio de comunicación; no obstante, creemos que el vecindario del Arga se merece una comunicación directa a través de medios públicos o sociales.

Las razones de la MCP para la tala nos parecen débiles y poco justificadas. Hacen referencia a un estudio del que no conseguimos tener más información, según el cual se aconseja este tipo de intervenciones para evitar el riesgo de caída de las ramas. Según ese estudio, 17 de los chopos presentan deficiencias por las que han determinado que lo más conveniente es eliminarlos de raíz.

Los vecinos y vecinas que hemos crecido en Burlada o disfrutamos de la Nogalera hemos podido comprobar la evolución de este bosque a lo largo de los años. De ser una zona frondosa, salvaje, en algunos sitios hasta intransitable, ha pasado a convertirse en un lugar mucho más urbanizado aunque todavía agradable y en contacto con la naturaleza. Esos árboles “viejos” han estado siempre ahí desde que tenemos memoria (unos 70 años), se les han caído ramas, algunos han enfermado y han sanado, la gran mayoría ha sobrevivido a olas de calor, riadas, tormentas; pero parece que a lo único que no van a sobrevivir es a los “estudios” de la MCP, que llevan a una nueva “tala de seguridad” injustificada. De no ser así, ¿por qué no presentan los datos de ese estudio para que todos podamos opinar cuál es la mejor actuación para una zona que es de todos, para uso y disfrute común?. ¿Podrían colgarlo en su web, por favor, o es un informe secreto?. “Tala de seguridad”: ¿hay algo menos conservacionista que estos conceptos inventados por la propia MCP?.
Para algunos son sólo árboles, 17 hoy, más de 20 hace relativamente poco tiempo…, así vamos sumando y reducimos la Nogalera a un parque con hierba y algún que otro árbol pequeño, algo que MCP considera una “masa arbolada” que va creciendo. ¡Cuán engañoso es el lenguaje! Como cuando dicen: crear un pantano; pero no dicen: expropiar y desalojar pueblos enteros. Dicen: producir petróleo; pero ¡el petróleo no se produce!, ¡se extrae!. Poco a poco, van desapareciendo árboles veteranos y grandes del entorno con una capacidad ecológica enorme. Las especies animales de la zona dependen de estos árboles grandes, necesarios para mantener el ecosistema de la Nogalera en su equilibrio. Volvemos a hacer referencia al ingeniero forestal y experto en bosques y árboles Peter Wohlleben, quien afirma que nuestra gestión supuestamente “rejuvenecedora” de los bosques es, a día de hoy, errónea.

Necesitamos árboles grandes, árboles viejos, son éstos árboles los que nos dan el oxígeno que necesitamos y nos protegen de importantes contaminantes que nos rodean. Como amantes de la naturaleza, ya ni siquiera pedimos que se les respete por lo que son, seres vivos con complejas relaciones “sociales” entre ellos, pedimos que no se los elimine aunque sólo sea por nuestro propio beneficio. ¿De verdad el riesgo a que caiga una rama de vez en cuando es suficiente motivo para poner en peligro nuestra salud y la de futuras generaciones?. Seguimos en la era industrial: cemento y motosierra.

Maika Soto Muro y Bittor Abarzuza Fontellas
Vecinos del Arga

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