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Actualizado: hace 40 min 31 seg

La psiquiatrización de la vida cotidiana

10 November, 2018 - 00:00

Fuente:
Aquí y ahora

El negocio de los diagnósticos psicológicos, es un proceso que se ha acentuado en los últimos años hasta grados inverosímiles. El sufrimiento ocasionado por los muchos agentes externos que condicionan nuestro “estado mental” son calificados de “trastornos mentales”.

La desconstrucción del concepto de enfermedad mental

Cuando hablamos de erradicar el concepto de “salud mental” o su opuesto, “enfermedad mental” nos referimos a eliminar por completo todas las normas sociales de comportamiento que rigen a día de hoy el mundo en el que vivimos, especialmente en las grandes ciudades donde los ritmos y estándares son aún más exigentes con las personas y cada vez menos respetuosos con los propios ritmos vitales de cada uno. Se trata de dejar de referirnos a las afecciones psicológicas y a las personas que las sufren como “enfermos” (en el mejor de los casos) o como “locos” en el peor (y por desgracia, en la mayoría de las ocasiones). No caer en estas calificaciones, pasa por no utilizar una vara de medir que está socialmente arraigada en nuestros ambientes y en la sociedad en la que nos hemos criado y educado, esa norma social que dice lo que es “normal” y lo que se pasa de esa normalidad, ya sea por exceso o por defecto. Esto pretende crear una línea de actuación y comportamiento concretos comunes a todas las personas sin respetar ni contemplar los ritmos de cada uno, las distintas realidades sociales y la gestión personalizada de cada uno de los problemas que se plantean.

Esto, genera grandes problemas a muchas personas que a día de hoy sufren de alguna u otra forma cualquier tipo de problema que afecta a su estado de ánimo o a su “estado mental”. A parte, todas estas construcciones sociales que dicen cómo tenemos que comportarnos y qué etiqueta se nos asigna cuando no lo hacemos de determinada forma, despolitiza y deja por completo de lado el hecho de que el sufrimiento psicológico es consecuencia directa de la gestión del capitalismo tan salvaje y del Estado sobre nuestras vidas: trabajo asalariado, ciudades inhabitables, contaminación de todo tipo, precariedad, marginación, drogas y adicciones varias, estrés continuado, infinidad de estímulos y obligaciones con las que debemos de cumplir todos los días, etc. Si no llegamos a cumplir todas estas metas de una manera eficaz, rápida y ordenada, se nos asigna un diagnóstico, una etiqueta, un estigma que nos recuerda que no estamos amoldándonos correctamente a todas las exigencias que a día de hoy se nos imponen.

El negocio de los diagnósticos

Seguro que nos resultan bastante familiares diagnósticos asignados a personas que conocemos o a nosotros mismos referidos como estados de ansiedad, depresión, nerviosismo, estrés, insomnio, trastorno de la personalidad, trastorno obsesivo compulsivo, hiperactividad y déficit de atención (estos dos últimos en los últimos años se han diagnosticado como churros a muchos niños), etc. Por no hablar de los “menos cotidianos” como son la esquizofrenia, la paranoia, psicosis, bipolaridad, etc. Estos diagnósticos crean etiquetas y estigmas en las personas que los padecen, haciéndoles a un lado del resto de personas “normales” y “mentalmente equilibradas”, generando la marginación de aquellos que los sufren haciéndoles sentir incapaces de adaptarse a una normalidad impuesta, mayoritaria y aparentemente consensuada. A pesar de las apariencias, la realidad es bien distinta y existen muchas más personas con ciertas afecciones emocionales a día de hoy que no se atreven a decirlo, o que, atreviéndose, siguen siendo considerados como inadaptadas, desviadas, locas e incapaces de hacerse cargo de sus emociones y problemas vitales.

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM, por sus siglas en inglés) contiene la clasificación de las enfermedades mentales según la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, y se usa en todo el mundo para decidir quién padece una enfermedad mental y quién no. Según el DSM 5 (el que se aplica actualmente) el 81% de la población de entre 11 a 21 podría ser diagnosticada con una enfermedad mental. Con el nuevo DSM, tan sólo dos semanas después de que alguien pierda a un ser querido, un médico puede diagnosticar depresión clínica.

Se inventan nuevas “dolencias”, las llamadas Nuevas enfermedades como “trastorno bipolar”, que no es más que altibajos en el comportamiento; el “trastorno de déficit de atención” en niños en los que se “diagnostica” como enfermedad el normal comportamiento de los niños, trastorno “afectivo estacional”, simplemente la tristeza del invierno, o trastornos absurdos como el “Transitorio de ansiedad social” que es calificado como ¡¡alergia a la gente!!.

Solamente en relación con la depresión (una de las más de 10 enfermedades o trastornos mentales “diagnosticados”) se definen 125 tipos de medicamentos. Se declara que el 5% de las Incapacidades Temporales en el mundo son atribuidas a síntomas relacionados con la depresión. En España afecta (según los diagnósticos oficiales) al 10% de la población, es decir, 4 millones de ciudadanos son estigmatizados de esa manera. Supone un coste de 745 millones de euros los tratamientos “necesarios” y en los últimos años esta cifra oficial ha ido incrementándose en más de un 5%.

Ante estas situaciones, las cuales nos encaminan a ser personas extremadamente obedientes incluso cuando hablamos de nuestro bienestar mental, el Estado y el entramado de “salud mental” que le rodea, está encaminado a aislar y, simplemente, poner parches.

Las terapias y análisis del sistema de salud público de los psicólogos y terapeutas, no van a la raíz del problema, no analizan el origen del malestar y no pretenden en ningún momento cambiar la realidad, si no crear dinámicas de resignación donde la persona afectada pueda hacer su sufrimiento más llevadero, más adaptado y con cuanta menos lógica se le aplique, mejor. Las intervenciones psiquiátricas vienen, en teoría, a complementar dichas terapias con medicación “en los casos que sea necesario”, aunque la realidad es que se recetan todo tipo de drogas psiquiátricas sin nada de miramientos en muchas ocasiones en las que no son necesarias: ansiolíticos, relajantes, pastillas para dormir, antidepresivos, antiepilépticos, etc. Los medicamentos recetados a la ligera (o ingeridos por obligación como en muchos casos ocurre) proporcionan un bienestar momentáneo y evitan la gestión del conflicto, creando además una gran adicción (por no mencionar los importantes efectos secundarios) y no dotando de ninguna herramienta a la persona que los utiliza. Esto sólo crea seres dependientes de las pastillas que siguen teniendo los mismos problemas que cuando empezaron y que son capaces de tener momentos de calma y bienestar proporcionados por los efectos de las drogas, pero nada más.

Esta violencia con la que el Estado y la medicina tradicional (de la mano de la industria farmacéutica, una de las principales interesadas en que todo esto siga tal y como está), deja terribles secuelas a muchas personas. Se castiga el sufrimiento, se margina a la persona, se droga y evita el problema, no se va al origen del mismo y además, se etiqueta (en ocasiones, de por vida) con un diagnóstico clínico establecido según criterios dirigidos a catalogar a las personas y a hacerles culpables de todas las circunstancias que le sobrevienen en la vida sin parar a mirar cual es el origen de las mismas, especialmente desviando la atención sobre la enorme responsabilidad que tiene sobre nuestros estados mentales aquellos que nos gobiernan y toman decisiones sobre nuestras vidas que nos perjudican. Además, todo esto resulta más duro cuando se aplica a niños, los cuales son totalmente dependientes de los adultos, no se les permite tener capacidad propia de decidir y simplemente son guiados por los “tutores” y “especialistas”

A propósito de la violencia de las instituciones: las contenciones mecánicas

La contención mecánica es una práctica que se utiliza en las plantas de psiquiatría actualmente. Sí: las correas, las hebillas, la camilla naufragando en una habitación aislada no son cosas del pasado. A día de hoy en el estado español, se ata a personas que entran con o en contra su voluntad en las plantas psiquiátricas.

El método consiste en poner a la persona sobre la cama, boca arriba y atarle con correas las muñecas, tobillos y tórax impidiendo cualquier movimiento durante un tiempo no estipulado y por unos motivos completamente arbitrarios. No existe un protocolo de actuación compartido por los distintos dispositivos que componen la asistencia pública en salud mental que dicte cómo, cuándo, ni por qué utilizarlo; tan solo argumentar que la persona enajenada está fuera de sus casillas, que se comportó de manera agresiva y no hay personal suficiente para calmarla, o incluso que se portó mal y debe ser castigada (algo que sucede especialmente en las plantas de atención infantojuvenil). A él, a ese ser que necesita ayuda y comprensión, que su cabeza ha comenzado a volar y se le escapa, que tiene miedo y no comprende del todo lo que está pasando, a él se le brinda la oportunidad de desconfiar de quienes le van a “ayudar”, de tenerles pánico y de odiarles.

Las consecuencias de este método tienen un devastador efecto psicológico que afecta gravemente a la relación entre “paciente” y personal sanitario, y también deja secuelas en lo más hondo de la concepción de la persona atada, sobre sí misma y su entorno. Un claro efecto sería no volver a pedir ayuda en caso de presentir que se acerca una crisis, ni tan siquiera contarla pare evitar las consecuencias.

Del mismo modo, se pueden provocar lesiones físicas, desde abrasiones en la piel, torceduras o luxaciones, atragantamientos, isquemia de extremidades y órganos; pudiendo llegar a la muerte (por lo general causada por tromboembolismo venoso, falta de oxígeno o muerte súbita). Muertes silenciadas, como es el caso del año 2017 de la muerte de una chica de 26 años en Asturias durante el proceso de contención que aún no ha sido explicada como tantas otras. En un texto elaborado por la OMS en 2017 (“Estrategias para terminar con el uso de aislamiento, contención y otras prácticas coercitivas”) se hace referencia a una investigación elaborada en Estados Unidos que estima que entre 50 y 150 personas mueren cada año en los servicios de salud mental y casas de acogida como consecuencia no sólo de las contenciones mecánicas, sino también de las contenciones químicas y el aislamiento. Es muy difícil determinar cuál es el balance de cifras en el territorio que habitamos por el hecho de desconocer si quiera en qué medida se utilizan estas herramientas, ya que las denuncias de las personas que las padecen son infravaloradas o desestimadas al ser pacientes en crisis psiquiátricas con el estigma que ello supone, o profesionales que ocultan sus datos por miedo a represalias laborales.

La campaña #0contenciones

El colectivo Locomún ha lanzado la campaña #0contenciones después de elaborar un trabajo de investigación y recopilación sobre el tema. Su objetivo es visibilizar esta problemática, darle voz y difundir que la contención mecánica es una violación de los derechos humanos de las personas atadas, ya que “atar e inmovilizar vulnera los derechos fundamentales como el de la libre circulación y el derecho a la integridad física y mental”. Se suman así a una lucha que no es nueva, y que está protagonizada por colectivos en primera persona e individualidades que llevan años señalando esta realidad. Exigen un riguroso control y registros públicos sobre su uso, especificando el cuándo, el por qué y las circunstancias acontecidas para llevarlo a cabo para así determinar qué situaciones desencadenan estas prácticas sistémicas, exigir su fin y, sobretodo, velar por los daños fruto de estas situaciones para compartirlos con una sociedad que no suele saber nada de las agresiones que tienen lugar en el ámbito de la salud mental. También tienden puentes a las y los profesionales intentando establecer lazos con quienes de verdad quieran acompañar y cuidar (y no custodiar y castigar), abogando por una mejor y completa formación del personal terapéutico y sanitario con el fin de que dispongan de conocimientos para tratar a las personas en estas circunstancias y sentirse más seguras en el desarrollo de su labor. No existe una alternativa a la violación de los derechos humanos que supone restringir la libertad de una persona y sabotear su proceso de recuperación, lo que se pide es prevenir para no llegar a ese punto de no retorno y mirar a otras realidades donde se ha demostrado, de manera práctica, que es posible atender a personas con sufrimiento psíquico sin atarlas.

El trabajo en esencia está enfocado a abrir un debate sobre lo inhumano y degradante de estas prácticas, tanto para la persona atada como para los y las profesionales que las realizan, que se sepa lo que pasa ahí dentro para llevarlo a la calle y que la sociedad recapacite para hacer de esto algo del pasado. Abolir las ambigüedades legales que permiten el uso de estas herramientas y hacer ver que el uso de las contenciones mecánicas en este sistema respaldado por políticas e instituciones corrompidas son “un indicador vergonzoso del supuesto progreso del territorio donde vivimos”. Un trabajo para romper silencios y barreras, realizado desde un colectivo horizontal de personas con un recorrido de lucha en la salud mental, la mayoría de ellas desde el conocimiento que se adquiere con la experiencia de estar psiquiatrizada. Un detalle curioso y muy a tener en cuenta es que desde esta perspectiva decidieron dar voz a personas que contestaron al saber de la campaña, más bien por sus vivencias, al pasar por las contenciones, y sacar a la luz las palabras de aquellas que se sintieron un cero a la izquierda.

Aprendamos de todo esto

Desde hace mucho tiempo existen debates abiertos sobre el origen de la locura, aunque el que prima en las instituciones es el biologicista que le da un sentido bioquímico y estructural al fenómeno, partiendo de la premisa de que algo se estropeó dentro de la cabeza y ya no funciona bien o está rota. Es de entender que la lógica consiguiente es anular esa locura, borrarla con químicos en forma de pastillas o inyecciones y amarrarla bien cuando ni las drogas funcionen. Gracias a colectivos formados por psiquiatrizados, locos, enajenadas o como quieran ser llamados, salen a la luz otros puntos de vista adquiridos por la experiencia, la cual nos dice que los procesos de sufrimiento psíquico tienen otro sentido y otro significado, que tienen que ver con la propia biografía y el contexto de violencias que habitamos, que con trabajo se pueden superar y que más daño hacen las etiquetas que se les ponen, los diagnósticos de por vida y la medicación crónica, que los propios procesos que este sufrimiento implica. Ello proporciona una visión que conecta totalmente nuestra situación social, la precariedad de nuestras vidas, el chantaje del trabajo, el miedo a perder nuestra casa, la constante batalla por tener comida cada día en nuestro plato, la dinámica viciosa de pagar las facturas, el estrés y la ansiedad del trabajo en la mayoría de los casos con jornadas interminables y salarios de mierda, el nulo tiempo que le dedicamos a las cuestiones emocionales en nuestros entornos, etc. Y es que, desligar nuestro malestar mental a todas estas circunstancias (a la existencia de un Estado que nos dice a cada momento qué tenemos que hacer y cómo tenemos que hacerlo y a un capitalismo voraz que nos esclaviza de por vida si no queremos morir de hambre y en la calle), sería afirmar que nos gusta ser esclavos felices y sonrientes y que no existen circunstancias nocivas de todo esto sobre nuestros cuerpos y mentes. Todo esto, son síntomas de un sistema enfermo, son gritos de desesperación, salidas y escapatorias en forma de “locura” a situaciones insostenibles e inhumanas.

El sufrimiento psíquico es, en ocasiones, difícil de explicar pero se puede intentar. Sobre todo es algo que lleva un tiempo de comprensión, de análisis y de empatía por parte de las personas que rodean a quien está sufriendo. Quizás si entendiésemos la locura, la depresión o la ansiedad, por ejemplo, así como muchos otros diagnósticos asociados únicamente a orígenes biológicos como parte de un proceso intrínseco a la falta de adaptación a una sociedad agresiva que nos enfrenta y nos aísla, podría caber en el apoyo terapéutico más empatía y más diálogo, salir del túnel siendo acompañado y respetando los tiempos y, sobre todo, no cabría el miedo a pedir ayuda, a acudir a un centro y no saber cuándo saldrás ni en qué estado lo harás. Lo cierto, además, es que los estados alterados del ánimo en las personas que somos sometidas a vivir en las condiciones en las que lo hacemos, son consecuencia lógica de una vida que posiblemente no hemos elegido vivir así. El resultado no puede ser más “natural” al mismo tiempo que desagradable por lo que se hace más que necesaria la comprensión ante cualquier episodio de ansiedad, depresión o desconexión con la realidad en estos tiempos en los que el bienestar humano y las decisiones que tomamos para encontrarnos mejor pasan a ser abolidas para seguir alimentando la máquina de la producción y de la lucha por la supervivencia. Quien no se haya sentido en algún momento como alguna de las sensaciones anteriormente descritas, posiblemente mienta y el problema no viene por sentir estas cosas, sino, porque nadie nos ha enseñado a gestionarlas de una forma correcta y a prestarles la merecida atención, si no a “tirar hacia adelante” a toda costa para no pensar demasiado en el origen y las causas, para no detenernos en analizar este sufrimiento que es ya más mayoritario que marginal (a pesar del tabú que sigue suponiendo) y que se trata como “enfermedad” en vez de como estados de ánimo, porque somos humanos y tenemos sentimientos.

La cultura de castigo en un sistema vertical en el que se reprime y castiga cuando la base de la pirámide no produce lo suficiente para que la cúspide viva sus lujos y excesos puede ser modificada, pero en nuestras manos está hacernos eco de estas líneas para utilizar nuestra razón, nuestra ética y nuestro sentido de la humanidad sin necesidad de que nadie nos lo dicte con normas o leyes. Quizás algún día la cúspide caiga y ya no haya situaciones límite, pobreza, facturas, estrés, aislamiento o dolor que nos lleven a la locura. O en palabras del colectivo Locomún: “Peleamos por un mundo donde las correas no sean necesarias, pero también donde las farmacéuticas no controlen las investigaciones, donde no se contemplen los tratamientos forzosos, ni las contenciones químicas salvajes, donde la estigmatización social de sufrimiento psíquico sea pura arqueología histórica y la desigualdad una barbarie olvidada”.

Tomado de: http://www.briega.org/es/opinion/ps...

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El gobierno de Rajoy frenó dos años la construcción de fragatas en Navantia para adaptarlas a los misiles de la empresa de Morenés

9 November, 2018 - 00:00

Morenés impuso la instalación de misiles de la multinacional que presidió en España, paralizando la definición de un proyecto de 4.000 millones de euros que garantizaba diez años de carga de trabajo en Ferrol.

Gonzalo Cortizo

Las órdenes del Gobierno de Mariano Rajoy para contratar armamento de la multinacional armamentística MBDA que Pedro Morenés presidió en España hasta su entrada en el Gobierno retrasaron durante años la puesta en marcha del contrato para construir cinco fragatas en los astilleros de Navantia en Ferrol.

Según la documentación a la que ha accedido eldiario.es, fue ese empeño del anterior Gobierno en colocar a las embarcaciones militares ese modelo de misil fabricado por la multinacional en la que Morenés ejerció como alto ejecutivo hasta que fue nombrado ministro por Rajoy el que aplazó el inicio de los trabajos en los astilleros que la empresa pública tiene en Ferrol.

Durante la gestión de Morenés y Cospedal, Defensa impuso como "prioritaria" la implantación en las fragatas F-110 de los misiles Sea Ceptor, un tipo de proyectil que nunca había sido usado por la Armada Española y que la compañía del ministro estaba intentando colocar en el mercado internacional de la Defensa.

Esa insistencia retrasó dos años el proyecto de diseño técnico, según fuentes del Gobierno consultadas por eldiario.es, y llegó a provocar un enfrentamiento entre la cúpula de la Armada y la Dirección General de Armamento, controlada por el ministro. Fue en pleno verano, semanas después de la llegada del Gobierno de Pedro Sánchez y de la toma de posesión de Margarita Robles como responsable de Defensa, cuando se desbloqueó la situación, se descartó la compra de ese modelo de misil y se sortearon los últimos trámites para que Navantia empiece, por fin, a construir las fragatas, algo que está previsto para los próximos meses.

Fuentes del entorno de Morenés reconocen que la Armada estaba en contra de implantar los misiles de la compañía MBDA, un gigante transnacional que factura miles de millones de euros y vende a un centenar de países, pero niegan una participación activa por parte del ministro en la elección del material bélico que su exempresa pretendía colocar en el mercado.

El programa técnico con el que Defensa trabajó durante la etapa de Morenés y Cospedal como ministros (entre 2015 y junio de 2018) calificaba como opción prioritaria" la instalación de los misiles Sea Ceptor que fabricaba la empresa de Morenés. El Gobierno de Sánchez decidió a principios de agosto tumbar el plan de sus antecesores y apostar por la solución más cómoda y que menos problemas de integración planteaba a la construcción de las fragatas: volver a la idea original de instalar los misiles desarrollados por el consorcio NATO del que España forma parte y que ya se usan en las fragatas F-100. Defensa asegura ahora que "está trabajando para que los trámites previos a la firma de la orden de ejecución finalicen los antes posible" y se pueda recuperar tiempo para cumplir el calendario del programa con Navantia, una empresa pública que depende de la SEPI.

En una respuesta parlamentaria por escrito a la diputada de En Marea, Yolanda Díaz, el Gobierno confirma que la discusión sobre las opciones para armar el buque retrasaron la puesta en marcha de un proyecto clave para una comarca, Ferrolterra, que lleva décadas sufriendo las consecuencias de la desindustrialización y cuyos trabajadores han salido a la calle para reclamar carga de trabajo.

Defensa tenía que elegir como armamento para los barcos de guerra entre los misiles que ofertaba la empresa de Morenés y otro modelo que ya está en servicio en las fragatas F-100, el Sea Sparrow Block 2.

Esta segunda opción tenía la ventaja, según las fuentes consultadas, de ser un modelo desarrollado por un consorcio internacional (NATO Sea Sparrow) del que España forma parte desde 1991 y al que se comprometió financiación de manera regular durante 15 años. El propio Morenés autorizó en 2013 un desembolso de 16,4 millones de euros de los presupuestos de la Armada para participar en la solución técnica del misil que, sin embargo, su gabinete acabaría calificando como "opción alternativa" frente al que fabricaba la empresa en la que él mismo había sido alto ejecutivo, como presidente de su filial española.

En resumen, el Gobierno del PP pagó por el desarrollo de un misil con los principales socios militares de España mientras intentaba comprar otro modelo diferente en el mercado privado. Las gestiones para implantar el armamento impuesto por la dirección del Ministerio retrasaron la definición del proyecto técnico, imprescindible antes de dar luz verde al inicio de la construcción de las fragatas.

En una intervención parlamentaria, la actual ministra de Defensa, Margarita Robles, insinuó hace unas semanas la existencia de "intereses empresariales" del PP en la decisión sobre las armas que llevarían las fragatas. Durante aquella sesión de control al Gobierno y a preguntas del PP, Robles aseguró: "Como consecuencia de su actuación, los ciudadanos españoles están teniendo que pagar mucho dinero para suplir sus omisiones y que puedan tener trabajo en Navantia en Ferrol y Cartagena".

El entorno de Morenés defiende que sus gestiones no supusieron un retraso "porque nunca hubo un calendario de construcción" para esas fragatas. "Lo único que hizo la dirección general de armamento fue buscar un misil de fabricación europea para no depender en exclusiva del material americano. El ministro no tuvo participación alguna en esa decisión", sostienen las mismas fuentes.

El Consejo de Ministros aprobó en octubre de 2015 el lanzamiento del programa tecnológico previo a la construcción de las fragatas F-110 que incluía las indicaciones sobre el tipo de misil que quería implantarse en el conjunto. Morenés se ausentó de esa deliberación para evitar un conflicto de intereses y dejó en manos del Ministerio de Hacienda la firma del programa que supuso un primer desembolso de 12 millones de euros. Durante todo el proceso su Ministerio manifestó la preferencia por el armamento de su exempresa, MBDA.

Los misiles elegidos por el departamento de Morenés suponían un problema de ingeniería para su adaptación a las fragatas pero ofrecían la ventaja de plantear un desarrollo de aplicación para los tres ejércitos. El Sea Ceptor es un misil de corto alcance, desarrollado por MBDA como parte de un proyecto para Reino Unido. La idea de desarrollo se basa en la construcción de un misil compatible para los tres ejércitos y que ofrezca sus diferentes versiones adaptables a las lanzaderas navales, de tierra o aire. La Marina española era la entrada que MBDA buscaba para vender sus productos a los tres ejércitos. Tras el desembolso provocado por el ensayo, la operación ha quedado desactivada con el cambio de Gobierno.
4.000 millones y diez años de carga de trabajo

La construcción de las Fragatas F-110 supondrá un volumen de inversión de 4.000 millones de euros y dará carga de trabajo a los astilleros ferrolanos durante al menos una década. El contrato para su construcción todavía no se ha firmado aunque el senador del PSOE Angel Mato aseguró este miércoles que ese contrato estará listo para su rúbrica antes de que finalice el año.

Los cálculos que baraja el Ministerio aseguran la creación de 7.000 puestos de trabajo directos e indirectos en la comarca de Ferrolterra asociados a la construcción de los buques. De ellos, 1.300 empleos serían directos, 2.000 asociados a la industria auxiliar y otros 3.500 empleos indirectos generados por otros suministradores.

El Diario

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El "Consejo de Transparencia" dictamina que el gobierno español pueda mantener en secreto sus contratos de venta de armas a países extranjeros

9 November, 2018 - 00:00

Bruno Pérez

El Gobierno podrá mantener la confidencialidad sobre los contratos de venta de material bélico que formalice con otros países, así como sobre las operaciones de compra de armas que negocie y cierre para garantizar la adecuada provisión de armamento del Ejército de España. Así lo ha determinado el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno en una resolución en la que ha vetado el acceso público al detalle de las transacciones de material bélico realizadas por España y también al origen y destino de las mismas.

Hasta la fecha, Transparencia no había marcado la frontera de lo que era o no información accesible en el ámbito de las operaciones de compraventa de material bélico realizadas por el Reino de España. La única información disponible sobre el particular es la Estadística de Exportaciones de Material de Defensa que publica con regularidad anual la Secretaría de Estado de Comercio y que detalla de forma agregada por países y por tipología de producto las ventas de materia bélico realizadas desde España, ya sea desde el sector público como desde el sector privado.

De otro modo, que Defensa proporcionara de manera pública el detalle de todos los contratos de venta de material bélico firmados por el Gobierno de España, con el detalle del país al que se vendieron y los importes de la transacción; así como de los de compra de armamento de todo tipo.

Sin embargo, el informe no precisa a qué país se vende qué, sino que únicamente agrega las cifras con una vocación más registral que informativa. Tal vez por ello, un particular invocó el pasado mes de de marzo la Ley de Transparencia para exigir al Ministerio de Defensa el detalle de "los contratos, tanto de compra como de venta, con sus relativos importes y países de origen y destino, que incluyan transacciones de cualquier tipo de armamento, ya sean armas cortas, largas, munición de cualquier calibre y tipo, armas autopropulsadas, vehículos ligeros y/o pesados, ya sean terrestres, marítimos o áereos, explosivos o cualquier otro material cuyo destino sea bélico".

Lo que de alguna forma hizo la ministra de Defensa, Margarita Robles, accidentalmente o no, el pasado mes de septiembre con el contrato de venta de 400 bombas de alta precisión a Arabia Saudí y que metió al Gobierno de Pedro Sánchez en uno de los mayores embrollos en los que se ha visto envuelto en los escasos cinco meses que lleva de mandato. Hasta el punto de que estuvo a punto de echar por la borda un contrato millonario de Navantia para la construcción de cinco corbetas, esencial para garantizar la carga de trabajo en el astillero público.

Protegido por un Consejo de Ministros de 1986

El Consejo de Transparencia y Buen Gobierno -el órgano estatal creado para velar por garantizar el acceso a información que debe ser pública por parte de los ciudadanos- rechaza en este caso la solicitud y para ello invoca un acuerdo de Consejo de Ministros del 28 de noviembre de 1986 por el que se clasifican determinados asuntos y materias como susceptibles de enmarcarse en la Ley de Secretos Oficiales, y que incluye en ese ámbito "la producción, adquisición, suministros y transportes de armamento, munición y material bélico".

Al margen de esta restricción legal, Transparencia también recuerda que la identificación del material de defensa adquirido por el Reino de España "indica las carencias que en esa materia tiene nuestro país" y que esta circunstancia afectaría a "la seguridad nacional, pues pondría de manifiesto y haría públicas las distintas capacidades militares de España, el consiguiente perjuicio potencial que supondría la divulgación de esa información".

Fuente: https://www.lainformacion.com/espan...

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La militarización en Canarias y sus alternativas: Koldobi Velasco, de Alternativa Antimilitarista.Moc

9 November, 2018 - 00:00

Entrevista sobre la militarización en Canarias y alternativas

Alternativa Antimilitarista Moc- Las Palmas

...y seguimos desmilitarizando...

Pincha acá:
http://www.rtvc.es/canariasradio/mu...

Desde el minuto 26 y 30 segundos hasta minuto 36 y 26 segundos

Tomado de: https://canariasporlapaz.blogspot.c...

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Debate en redes sociales

9 November, 2018 - 00:00

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A Alicante no le dejan leer en valenciano

8 November, 2018 - 00:00

Raquel Andrés Durà
Periodista

Recuerdo cuando, siendo una niña, en el colegio extendieron el aprendizaje del valenciano más allá de su propia asignatura: los libros de Conocimiento del Medio y después Geografía e Historia demostraron que el valenciano era transversal y que iba más allá de una clase de lengua. Aunque a decir verdad, en aquella época todos veíamos los populares dibujos de Bola de Drac en la TV3 con total normalidad, sin que nadie nos machacara con que Goku hablaba una lengua diferente. Pero claro, era una niña y los intereses políticos me quedaban muy lejos.

Recuerdo que aquella decisión de ampliar el valenciano en la línea en castellano suscitó la indignación de muchos padres y madres, todo sea dicho, ante la indiferencia e incomprensión de la chavalada. No sé qué edad teníamos, pero sí sé que nos daba bastante igual.

Un poco más mayor, ya en el instituto, me entremezclé con compañeros de pueblos de los alrededores, muchos valencianoparlantes que cambiaban de lengua al acercarse a la city. Porque tenían el tesoro y el privilegio de ser absolutamente bilingües y de cambiar la lengua según el entorno. Cuando ya estudiaba en la universidad, en Barcelona, y volvía algunos fines de semana a Alicante, un comentario muy habitual de mis amigos –de la city- era si alguien me hablaba en castellano, porque claro, en Catalunya todos hablan en catalán y ni de asomo se pasan al castellano.

¿Y todo esto por qué lo cuento? Para que se hagan una mínima idea de cómo está el tema de la lengua autóctona en mi Alicante natal. Mis abuelos hablaban valenciano, pero entre ellos y yo, hubo una generación –y una larga dictadura- que dejó de usarlo. A eso le tenemos que sumar 20 años de Partido Popular, que siempre ha abanderado un peculiar valencianismo sin valenciano.

En la calle no se habla. Muy, muy poco. Y no porque no se conozca la lengua: hagan el experimento de dirigirse en valenciano al de la gasolinera, a la del bar o al pescatero, que se llevarán una sorpresa en muchos casos. Es que se ha ido filtrando un discurso de odio que hoy solo será posible revertir con mucha pedagogía y paciencia.

El Ayuntamiento de Alicante retira el apoyo a la Plaça del Llibre porque considera que beneficia a sectores “favorables al independentismo”

Y en estas que al ‘gobierno del cambio' en Alicante, el de la frustrada unión de PSOE, Guanyar Alacant y Compromís, les da por fomentar el valenciano con cartelería por toda la ciudad en esta lengua y con el evento anual de la Plaça del Llibre, en la plaza del Ayuntamiento. Fue una iniciativa de La Cívica-Escola Valenciana y la Fundació pel Foment del Llibre i la Lectura (FULL) apoyada por el consistorio con el permiso de ocupación de la plaza y con una subvención de 15.000 euros.

Pero este año, el PP ha recuperado el gobierno y ha decidido dejar de apoyar el evento. Así que si quiere continuar, las entidades colaboradoras deberán asumir todos los costes y buscar un espacio no municipal, como se hacía en València durante el mandato de Rita Barberá, en el Centre Octubre, con nocturnidad y alevosía. En Alicante ahora se retrasará hasta, al menos, enero de 2019, y podría acabar en un edificio de la Universidad.

El motivo que ha dado el PP es que la feria “no ha cumplido con el objetivo de favorecer la promoción del valenciano y solo ha servido para beneficiar a sectores nacionalistas próximos a Compromís, e incluso favorables al independentismo”. Se refieren a colaboradores tan incendiarios como La Cívica-Escola Valenciana, la Universitat d'Alacant, la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), la delegación de Alicante del Institut d'Estudis Catalans, el Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert (dependiente de la Diputación de Alicante, del PP por cierto), el Gremi de Llibreters Independents de les Comarques d'Alacant y el Gremi d'Editors.

Decir que la venta de libros en catalán-valenciano beneficia a sectores favorables al independentismo es no es ignorancia, es “echar gasolina al fuego del odio”, como me dice el exdelegado de Cultura de Alicante, Daniel Simón. Y tiene razón, si el PP quiere seguir ejerciendo el papel de fuerza democrática, debe hacer un ejercicio de responsabilidad para no alentar discursos que dividen, polarizan y dan alas a la ultraderecha.

Se equivocan quienes relacionan el procés y el “independentismo catalán” con una feria de libros en valenciano. Y más en un territorio donde es más que necesaria una política lingüística de discriminación positiva hacia la lengua ultraminorizada. Hasta el cura de El Quijote salvó de la quema un libro en valenciano, el Tirant Lo Blanch. No serán, pues, libros tan peligrosos ni sediciosos.

La Vanguardia

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No a las maniobras

8 November, 2018 - 00:00

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Fuí víctima de un at(x)ntado

8 November, 2018 - 00:00

Mis huesos contra el asfalto
(Hipocondría de la Persecución)

Los servicios de inteligencia mundiales, los de la CIA, los de Pekín, los de Tokio, los de Israel, los de Madrid y los de Buenos Aires me van a volver loco por completo. O bien ya estoy un poco bastante loco y no corro, por tanto, ese riesgo.

Hace unos días fui objeto de un atentado... Iba en mi bici playera, tan tranquilo, por Liniers, avanzando por una vía llena de humos, autos, camiones, buses, motos y gentes. Tenía que realizar un gestión en Villa Uro. ¡Bah, un paseo de poco más de 20 kilómetros!

Y fui derribado por un auto, que me atropelló a toda velocidad y se dio a la fuga. Acabé en el suelo, donde siempre me gusta estar pero nunca me gustó estar de esa manera: lleno de rasguños y de sangres...

Los servicios de inteligencia quisieron acabar conmigo, seguro. Pero, ¿por qué? ¿Qué temen de mí todas las policías del mundo si no paro de escribir contra las militancias, los socialismos, los comunismos, la Revolución, la lucha armada, las guerrillas, el Che, los troskistas de vientre abultado, etcétera?

¿Temerán que también critico a los profesores, los médicos, los periodistas, los jueces, los sindicalistas, los políticos progresistas o transformadores, los policías “democráticos” y los militares “de paz”, los trabajadores siempre, los estudiantes y, sobre todo y por encima de todo, a mí mismo, esta piltrafa de escritor?

¿Temerán la crítica?

¡Para, Pedro, no hables más como un narciso de la lucha y un hipocondríaco de la persecución! ¡Que no fuiste víctima de un atentado, sino de un “atontado”, un pecho caliente argentino que iba a toda mecha por la ciudad y te llevó por delante!

En fin... ¿Y qué tengo que hacer para sentirme verdaderamente peligroso, para merecer una persecución profunda, seria, no tan ritual y automática como la que encierra a los ladrones, los alborotadores de las marchas y los simpatizantes de causas-otras que se encaran con la Pasma?

¿Entre urnas, convocatorias ciudadanas y movilizaciones reguladas mataron la posibilidad del peligro? ¿Solo queda el narcisismo y la hipocondría de cuantos van de rebeldes con tarjetas de crédito en el bolsillo y neveras llenas de cerveza?

Yo creo que no. Siento que el peligro todavía habita. Pero no sé muy bien dónde.

Buenos Aires, septiembre de 2018

Fuente: https://www.facebook.com/pgarciaoli...

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El Tribunal de Estrasburgo dictamina que Otegi no tuvo un juicio justo en el caso de la reconstrucción de Batasuna

7 November, 2018 - 00:00

Andrés Gil - Corresponsal en Bruselas

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha anunciado este martes su fallo sobre el recurso presentado por Arnaldo Otegi y otros cuatro dirigentes de la izquierda abertzale por la supuesta "parcialidad" de una magistrada del tribunal que les condenó por intentar reconstruir la ilegalizada Batasuna. Y ha dictaminado que Otegi y los otros cuatro condenados no tuvieron un juicio justo, y ha condenado a España por no atender la recusación por parcialidad que presentaron Arnaldo Otegi y otros cuatro dirigentes de la izquierda abertzale en 2011 contra la jueza de la Audiencia Nacional Ángela Murillo.

En su sentencia, el tribunal ha concluido que "el recelo de los demandantes (hacia Murillo) podía considerarse objetivamente justificado", teniendo en cuenta que dos meses antes el Tribunal Supremo había aceptado su recusación en otro caso, anulado el juicio y ordenado que se repitiese.

En el 2015, este Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) tomó una decisión doble ante una demanda presentada por Otegi y otros cuatro condenados –Sonia Jacinto, Rafael Díaz Usabiaga, Miren Zabaleta y Arkaitz Rodríguez– por este caso de la reconstrucción de Batasuna, llamado Bateragune.

Otegi se quejó entonces por la supuesta "falta de parcialidad" del presidente y un magistrado del Tribunal Constitucional (TC), y también de la magistrada de la Audiencia Nacional Angela Murillo.

Por una parte, Estrasburgo rechazó en el 2015 la queja por la supuesta parcialidad del presidente del TC, Ángel Pérez de los Cobos: el TEDH dictaminó que no podía "aceptar que el mero hecho de que (el presidente) haya sido miembro del Partido Popular sea suficiente para albergar dudas sobre su imparcialidad". Por ello, rechazó en aquel momento la demanda relativa a Pérez de los Cobos, al igual que la que afectaba el magistrado del TC Antonio Narváez Rodríguez.

Pero, por otra parte, Estrasburgo sí admitió examinar parcialmente la demanda de Otegi por la supuesta parcialidad de la magistrada de la Audiencia Nacional Ángela Murillo.

Murillo integró un tribunal de la Audiencia Nacional que juzgó a Otegi y otros acusados por enaltecimiento de un etarra. Durante el juicio se dirigió despectivamente hacia él y le preguntó si condenaba el terrorismo. Tras su silencio, Murillo afirmó: "Ya sabía yo que no me iba a contestar a esa pregunta".

La reclamación de Otegi por la falta de imparcialidad de Murillo llegó hasta el Supremo, que anuló el juicio. Un nuevo tribunal, ya sin esta magistrada, absolvió al dirigente de la izquierda abertzale.

Entretanto, Oregi se enfrentó al caso Bateragune, en cuyo tribunal de la Audiencia Nacional volvía a sentarse Murillo. Su defensa alegó que debía ser apartada en base a la decisión del Supremo sobre el proceso por enaltecimiento. Pero Murillo permaneció en el tribunal y firmó la sentencia condenatoria. En el recurso que examinó el Supremo, tres jueces refrendaron la condena -aunque rebajando la pena- pero otros dos apuntaron a que Murillo no tenía la imparcialidad exigible para juzgar a Otegi.

En base a estos hechos, la defensa de Otegi invocó ante Estrasburgo su derecho a un juicio justo, ante la supuesta "parcialidad" de la magistrada Murillo. Tres años después, la decisión final de Estrasburgo ha dictaminado que sí hubo vulneración de los derechos de Otegi y los otros cuatro condenados en este caso por la falta de imparcialidad de Murillo.

Justicia estudia la posibilidad de recurrir

Fuentes del Ministerio de Justicia señalan a eldiario.es que la Abogacía del Estado ya estudia las posibilidades de recurrir la sentencia TEDH, aunque apuntan a que no es un trámite sencillo.

Según las normas de ese tribunal "las sentencias emitidas por los Comités o la Gran Sala no pueden ser apeladas". En este caso, el fallo es de una de las salas, así que la única opción posible "es solicitar la remisión del asunto ante la Gran Sala para una nueva consideración". Aunque el propio tribunal señala que este es un recurso "excepcional".

"Sólo se aceptarán las demandas cuando sea un caso excepcional", sostiene la guía para abogados del TEDH, que recoge también que entre 1998 y 2011 se presentaron 2.129 solicitudes de este tipo, pero solo 110 fueron admitidas a trámite.

El Diario

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La causa oculta tras la caravana de migrantes: el cambio climático

7 November, 2018 - 00:00

"El principal motivo para migrar es no tener comida. Y esto está muy relacionado con el cambio climático", señala el experto Robert Albro

Oliver Milman / Emily Holden / David Agren

Frecuentemente se afirma que los miles de migrantes centroamericanos que atraviesan México con el propósito de llegar a Estados Unidos huyen de la violencia de las maras o de la extrema pobreza. Lo cierto es que hay otro factor que no resulta tan evidente: el cambio climático.

La mayoría de los integrantes de estas caravanas de migrantes proceden de Guatemala, Honduras y El Salvador, tres países azotados por la violencia, el crimen organizado y una corrupción estructural. Estos problemas se remontan a los enfrentamientos durante la Guerra Fría.

Los expertos indican que, además de estos factores, en la región el fenómeno del cambio climático se está agudizando y a veces está causando otros problemas, como malas cosechas o pobreza. Alertan de que en las próximas décadas el cambio climático podría empujar a millones de personas a emigrar a Estados Unidos.

"Nos centramos en la violencia de estos países y esto hace que no podamos ver el problema en su totalidad, los migrantes están diciendo que se van de sus países por cuestiones vinculadas con la inseguridad alimenticia", indica Robert Albro, un investigador del Centro de Estudios latinoamericanos y latinos de la American University.

"El principal motivo para migrar es no tener comida. Y esto está muy relacionado con el cambio climático, vemos una inestabilidad climática extrema que está transformando las perspectivas de seguridad alimentaria en la región", puntualiza.

Albro indica que los migrantes no suelen hablar específicamente de "cambio climático" cuando indican los factores que les han empujado a marchar de su país porque se trata de un concepto abstracto y a largo plazo. Sin embargo, los habitantes de la región que dependen de la agricultura a pequeña escala son muy conscientes de que los cambios en el clima pueden estropear sus cosechas y hacer disminuir sus ingresos.

La semana pasada, tres caravanas de migrantes atravesaron la localidad mexicana de Huixtla. La primera hizo una pausa y uno de sus integrantes, Jesús Canan, explicó a The Guardian que solía sembrar maíz y frijoles en una hectárea de tierra cerca de las antiguas ruinas de Copán, en el oeste de Honduras.

Canan pertenece al pueblo indígena maya Ch'Orti. El año pasado, decidió renunciar a sus tierras después de tener malas cosechas en repetidas ocasiones, que en su opinión están causadas por la sequía y el cambio en los patrones climáticos.
Caravana migrante llega a su última parada en el estado mexicano de Chiapas

"Este año no ha llovido. El año pasado, tampoco", lamentó con resignación. "No conseguí ni un poco de maíz. A pesar de la inversión y los gastos, no tuve ingresos. Ni cosecha".

Desesperado y soñando con una vida mejor en Estados Unidos, Canan decidió partir en octubre y se unió a la caravana de migrantes. Su mujer y sus tres hijos, de 16, 14 y 11 años, se han quedado atrás. De hecho, sus hijos se han visto obligados a dejar los estudios porque Canan no podía asumir este gasto.

"Antes no era así. La situación actual nos obliga a emigrar", explica. "Antes llovía cuando tenía que llover. La cosecha era buena. Ahora, el clima ya no responde a ningún patrón previsible", lamenta.

Stephanie Leutert, experta en migración y seguridad en Centroamérica de la Universidad de Texas, indica que la información recabada por el Servicio de Aduanas y Protección de Fronteras de Estados Unidos muestra que ha aumentado la migración procedente del oeste de Honduras, una de las principales zonas productoras de café.

"El café solía tener un valor"

Muchos de los migrantes son agricultores o trabajadores del sector que deciden irse cuando ya no pueden vivir del cultivo del café. Es el caso de Antonio Lara, un joven de 25 años de la ciudad hondureña de Ocotepeque que se unió a la caravana junto con su esposa y sus dos hijos, de seis años y de 18 meses.

"El café solía tener un valor, pero hace siete años que no se paga a un precio decente", explica. Lara cree que el cambio en los patrones climáticos es una de las causas principales del problema, aunque también cree que la codicia de sus jefes y de los comerciantes de café ha contribuido a empeorar la situación. "No me he ido de mi país porque lo desee. Me he ido por necesidad", puntualiza.

La agricultura da empleo a un tercio de los trabajadores centroamericanos. Por este motivo, cualquier cambio en los patrones agrícolas tiene consecuencias devastadoras.

Desde 2012, las hojas del café se han visto atacadas por la roya, una enfermedad producida por un hongo. Según algunos cálculos, el hongo ha afectado al 70% de las granjas de la región.

Sam Dupre, un investigador de la Universidad de Maryland en el condado de Baltimore explica que normalmente el fuerte descenso de las temperaturas durante la noche conseguía matar la roya, pero ahora las noches son más cálidas y el hongo consigue sobrevivir.

Si bien los expertos no se ponen de acuerdo sobre el papel que desempeña el cambio climático en la evolución de este hongo, Dupre afirma que la situación en Guatemala "muestra las consecuencias sobre la población de la carencia de productos básicos incluso sin un vínculo directo con el cambio climático".

"Cuando investigué esta situación me percaté de que los lugareños como no podían pagar sus deudas y obtener dinero de las cosechas, empezaron a emigrar", cuenta Dupre. "Los lugareños me contaron que antes de que la roya empezara a atacar a las hojas de café no tenían la necesidad de emigrar. Ahora sí. Es normal", indica.

Un estudio sobre los migrantes centroamericanos publicado el año pasado por el Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas reveló que la mitad de ellos afirmaba sentirse afectado por la inseguridad alimentaria. El estudio también reveló que cada vez son más los jóvenes que emigran debido a la pobreza y la falta de oportunidades laborales.

El cambio climático hace que en la región el clima sea cada vez más imprevisible y extremo. Las lluvias estivales comienzan más tarde y se han vuelto más irregulares. En los últimos cuatro años, la sequía alimentada por El Niño se ha apoderado de gran parte de Centroamérica, ocasionalmente interrumpida por desastrosas lluvias torrenciales. Como consecuencia de todo ello, más de tres millones de personas han tenido dificultades para alimentarse.

"Al café y al maíz les afectan especialmente los cambios de temperatura y de los patrones de lluvia", explica Albro. "Y si la cosecha de café no da frutos, no puedes simplemente cambiar de cultivo, necesitas mucho tiempo para recuperarte. Se han perdido varias cosechas seguidas y esto ha tenido un profundo impacto en los pequeños agricultores".

Refugiados climáticos

Normalmente, cuando deciden emigrar, los agricultores optan por mudarse a una gran área urbana. Allí, tienen que enfrentarse a numerosas dificultades y muy pronto empiezan a plantearse la posibilidad de salir del país.

"Primero hay un desplazamiento interior y se van, pongamos por caso, a Ciudad de Guatemala. Una vez allí tal vez son extorsionados por una banda y es entonces cuando deciden emigrar a Estados Unidos", indica Leutert. "Y cuando finalmente cruzan la frontera y explican su situación, suelen decir que huyeron de la violencia, pero la realidad es mucho más compleja y el cambio climático fue uno de los motivos que les empujaron a irse", añade.

De hecho, según el Servicio de Aduanas y Protección de Fronteras de Estados Unidos, en lo que va de año y hasta octubre, los agentes han detenido a más de 50.000 familias guatemaltecas cuando cruzaban la frontera con Estados Unidos.

Los migrantes se van de su país por una gran variedad de motivos y a menudo el cambio climático no parece la causa directa y es difícil evaluar su impacto. Sin embargo, el Banco Mundial estima que en los próximos treinta años más de 3,9 millones de centroamericanos tendrán que abandonar sus países y se convertirán en migrantes climáticos como consecuencia del aumento de temperaturas y el clima extremo.

Este movimiento masivo de población podría desestabilizar los países de origen de los migrantes y plantea un reto para los países de destino como Estados Unidos.

La Convención de la ONU sobre el Estatuto de los Refugiados de 1951 establece unos criterios claros para la concesión de asilo, como la persecución y la guerra. Sin embargo, la migración por cambio climático no está contemplada entre los supuestos que permiten solicitar asilo.

Se estima que en 2050 la cifra de refugiados por cambio climático en todo el mudo estará entre 150 y 300 millones de personas. Será necesario crear un nuevo marco legal que contemple esta situación.

"Si tu granja se ha convertido en un secarral o tu casa ha quedado completamente inundada y huyes por salvar tu vida, tu situación no es muy distinta de la de los otros refugiados", indica Michael Doyle, un experto en relaciones internacionales de la Universidad de Columbia: "El problema es que las personas que huyen de una guerra pueden solicitar asilo como refugiadas y la persona que emigran por el cambio climático, no".

Doyle integra un grupo de académicos y activistas que aboga por un nuevo tratado que se centre en las necesidades de toda aquella persona que se vea obligada a abandonar su hogar, con independencia del motivo que la ha empujado a hacerlo. De esta forma, los migrantes por cambio climático quedarían amparados por este nuevo marco legal.

Doyle reconoce que "es poco probable" que se reforme la legislación internacional sobre los refugiados. Alcanzar un nuevo acuerdo es difícil y más teniendo en cuenta el auge de gobiernos nacionalistas en países como Estados Unidos.

"El presidente de Estados Unidos está utilizando las caravanas de migrantes para hacer un discurso que le beneficie y ganar votos", señala Doyle. "De hecho, cualquier debate encaminado a modificar la convención de 1951 tiene más posibilidades de reducir las garantías legales y limitar su ámbito de aplicación que ampliarlas. No nos encontramos en un punto que nos permita impulsar una reforma. No existe el consenso global, de hecho, estamos muy lejos de tener el liderazgo necesario para conseguirlo", añade.

Traducido por Emma Reverter

El Diario

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Deixem de remar, obrim veles

7 November, 2018 - 00:00

Toni Àlvarez

El 7 d'octubre, primer diumenge de mes, la Coordinadora Tarragona Patrimoni de la Pau (la Coordi) va fer el seu darrer acte a la plaça de la Font de Tarragona. A les 12h del migdia, com els darrers 18 anys de forma ininterrompuda, desenes de persones donàvem per iniciat el comiat de la Coordi, el darrer Paraules per la Pau, l'acte que cada primer diumenge de mes ha fet que la plaça de la Font de Tarragona hagi estat un espai fix de trobada i presència antimilitarista. Un acte on la paraula i l'art reivindicaven el seu valor davant de la violència, amb la protesta i la denúncia dels exèrcits i el militarisme com a fils conductors. En total han sigut 204 primers diumenges de mes i 204 números de la revista de la Coordi. Afegiu a l'haver de la Coordi els actes, accions i concentracions de resposta a l'arribada de vaixells de guerra al port de Tarragona i conflictes d'altres parts del món, les xerrades i contactes directes amb activistes antimilitaristes de Palestina, Israel, Colòmbia, USA, Txetxènia o dels Balcans, les campanyes d'educació per la pau i desmilitaritzem l'educació, la campanya nadalenca contra les joguines bèl·liques, la campanya d'objecció fiscal a la despesa militar… És impossible condensar tanta vida al llarg de 20 anys de Coordi, però gran part d'aquest llegat ho podeu trobar a la web.

És pertinent preguntar-se com és que un col·lectiu amb aquesta trajectòria i, sobretot, amb tanta feina a fer, decideix dissoldre's. Un moviment social que possiblement per a qui visqui al nord del Gaià sigui desconegut o invisible, i un moviment antimilitarista que, més enllà de la lluita local i quotidiana, ha cridat que el mal de la guerra comença a casa i que des de casa hi ha molta feina a fer. Sí, la Coordi és del sud i ja sabeu que passa quan els moviments socials són de l'extraradi, que es difuminen una mica.

Una sensació comuna i compartida, sense assemblea no hi ha Coordi i m'atreviria a dir que sense assemblea no hi ha moviment social.

Quan la Coordi va engegar la seva vida les actes de les assemblees, les convocatòries de manifestacions, les xerrades, etc., es feien en paper. S'enganxaven per les parets de la ciutat i s'enviaven en paper allà on toqués. Es prenien decisions en assemblea i, sense presència a l'assemblea, no hi havia veu. Assegudes en rotllana o al voltant d'una taula, discutíem, discrepàvem, consensuàvem, decidíem i assumíem. En un grup de procedències polítiques molt heterogènies, l'assemblea setmanal era l'espai de confluència i presa de decisions. Quan les assemblees setmanals es van espaiar en el temps la Coordi va començar a apagar-se, a poc a poc, sense quasi adonar-nos. Una sensació comuna i compartida, sense assemblea no hi ha Coordi i m'atreviria a dir que sense assemblea no hi ha moviment social. I l'assemblea és trobar-se, no xatejar o fer servir el WhatsApp.

És una gran contradicció que la Coordi es dissolgui en un moment on el militarisme continua assolant vides i societats, on la violència estructural, de forma física o verbal, construeix murs d'intolerància en comptes de diàleg, on les polítiques econòmiques només cerquen el benefici d'uns pocs en perjudici de la majoria. Però la decisió de dissoldre la Coordi ens ha deixat un gran aprenentatge, prendre les decisions des del grup, de la vida del grup i les persones que en formem part, abans de deixar morir el col·lectiu amb retrets i excuses vàcues que formem part d'un tipus de relacions que mai hem volgut compartir.

En vint anys hem vist la transformació que hi ha hagut dels moviments antimilitaristes a Catalunya: hem desaparegut la gran majoria dels que hi érem a peu de carrer. I dic carrer, no despatx. No ens amaguem que sempre hem estat molt crítics amb els organismes de la pau que han sorgit al territori, l'Institut Català Internacional per la Pau i el Consell Català de Foment de la Pau, que han suposat la institucionalització de la pau i que rarament han donat una resposta ferma davant de fets com la presència militar als diferents salons de l'ensenyament del país o la presència de vaixells de guerra al port de Tarragona, per posar un parell d'exemples ràpids i arrossegats al llarg dels anys.

No ens amaguem que sempre hem estat molt crítics amb els organismes de la pau que han sorgit al territori i que han suposat la institucionalització de la pau i que rarament han donat una resposta ferma davant de fets com la presència militar als diferents salons de l'ensenyament del país o la presència de vaixells de guerra al port de Tarragona.

Com una drecera del camí de la pau, el mateix cap de setmana que fèiem el darrer Paraules per la Pau, el Memorial Vidal i Llecha de Reus atorgava el seu 34è memorial al major dels mossos d'esquadra Josep LLuís Trapero. El mateix Pepe Beunza demanava, a l'entrega del premi, “una mica de comprensió de com i que s'ha fet” referint-se a aquesta concessió. Crec recordar que va ser el bo del Pepe Beunza qui, l'any 2003, ens va presentar al memorial d'aquell any, premi que es va donar a les Forces de Pau No Violentes. No hem tornat a tenir molt més contacte amb el Memorial, malauradament. No m'agradaria pensar que aquesta drecera del camí a la pau consisteix en maquillar, o com es diu ara blanquejar, fets i personatges que no han tingut, ni tenen, una relació directa amb la pau. Ja ho intenta el ministeri de defensa amb les seves campanyes o el premi Nobel de la Pau amb alguns dels seus reconeixements, recordeu Kissinguer o Obama. S'ha de criticar la violència que l'estat espanyol exerceix d'igual manera que no es pot enaltir des del moviment per la pau a un membre d'un cos armat, com és el major Trapero.

La dissolució de la Coordi, lluny de ser un fracàs, és la visualització de la transformació i mutació que els moviments socials fem de forma contínua, sovint de forma més discreta. És un privilegi acabar una etapa de vint anys envoltats de més de dues-centes amigues, ocupant la plaça de la Font amb poesia i música, denunciant el militarisme, les seves conseqüències i el que podem fer, com des de fa vint anys. Acabar a la plaça, amb la presència, manifestant la ferma intenció de dissoldre'ns portant-nos amb nosaltres les maletes carregades dels aprenentatges fets i lluites compartides. Segur que ens retrobem en alguna plaça, carrer o assemblea.

Toni Àlvarez ha sigut membre de la Coordinadora Tarragona Patrimoni de la Pau

Font: https://directa.cat/deixem-de-remar...

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Puerros y no cuarteles

7 November, 2018 - 00:00

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El Supremo cambia de idea y libra a los bancos de pagar los impuestos de actos jurídicos

6 November, 2018 - 21:23

Cabe alegrarse de este fallo, que derrocha pedagogía y ayuda a comprobar fuera de toda duda hasta qué punto, en este sistema, unos mandan y otros obedecen. Quince a trece ha sido la votación entre jueces supremos. Qué barato le sale a la banca adquirir un puñado de voluntades que le ayuden a seguir engordando su cuenta de beneficios. Nota de Tortuga.

La sala de lo Contencioso rectifica una decisión del propio Tribunal y devuelve a los hipotecados la obligación de pagar el impuesto de bienes jurídicos.

Redacción El Salto

En una decisión sin precedentes y tras dos días de deliberaciones, la Sala de lo Contencioso Tribunal Supremo ha revertido la ponencia del magistrado Jesús Cudero, que resolvía un recurso de un particular de la Empresa Municipal de la Vivienda de Rivas Vaciamadrid y establecía que debe ser el banco quien debe hacerse cargo del impuesto de actos jurídicos documentados, porque es el único interesado en la elevación a escritura pública.

Con quince votos a favor y trece en contra, el Supremo ha decidido que el cliente vuelva a ser el responsable del abono del impuesto. La decisión, que ha sido adelantada por el Grupo Prisa, cierra la vía para que cientos de miles de familias reclamen su derecho a la devolución de miles de millones de euros por parte de bancos y entidades de crédito.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/vivie...

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Ángel Alfosea: "90 infiernos"

6 November, 2018 - 00:30

In memoriam, tras el fallecimiento, ayer, de Ángel, recuperamos este artículo publicado en Tortuga el 25 de mayo de 2018. Nota de Tortuga.

Humilde homenaje del músico ilicitano a las 300 víctimas del bombardeo sobre el centro de Alicante el 25 de mayo de 1938. Una de la víctimas inocentes de aquella brutal masacre fue su abuelo, el violinista Ángel Alfosea Pastor.

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La Fiscalía de Barcelona pide 4 años y 10 meses de cárcel para un hombre por robar un bocadillo

6 November, 2018 - 00:00

La lata que el acusado usó para autolesionarse antes del hurto es para el fiscal un arma de intimidación contra las dependientas de la cafetería que endurece el castigo.

La pena solicitada es solo dos meses más baja que la máxima que contempla el delito de robo con intimidación en establecimientos abiertos al público.

Oriol Solé Altimira

Es uno de los centenares de juicios que se celebrarán este martes en los juzgados de Barcelona, pero llama la atención por el castigo que solicita la Fiscalía. El ministerio público pide cuatro años y diez meses de cárcel para un hombre por robar un bocadillo en una panadería de Barcelona el pasado mes de marzo. La clave del caso y de la petición de pena tan elevada se encuentra en el uso o no de la violencia por parte del acusado, un hombre en riesgo de exclusión social y sin antecedentes, para cometer el robo.

En su escrito de acusación, la Fiscalía asegura que el hombre "esgrimió un objeto metálico cortante similar a una lata de bebida rota" e "hizo ademán de cortar" a una de las dependientas de la panadería para lograr su objetivo, que no era otro que hacerse con el bocadillo sin pagar. "Obtener un beneficio patrimonial ilícito", en palabras del fiscal.

Por contra, el hombre, que fue detenido pocos minutos después del hurto por los Mossos d'Esquadra, manifestó a la policía catalana que rompió la lata para hacerse cortes en los brazos, que efectivamente practicó (en la causa obran fotografías de las autolesiones), delante de las dependientas de la panadería "para demostrar que tenía hambre y llamar la atención". Es decir, que fue un hurto sin violencia y para llevarse algo de comer a la boca.

En el juicio comparecerán como testigos las dos dependientas de la cafetería. Una de ellas declaró a la policía que, antes de coger el bocadillo, el acusado se dirigió a uno de los clientes del local para pedir que le comprara algo de comer. Ante la negativa del cliente, explicó que el acusado se dirigió al mostrador donde se exponían los bocadillos y, tras preguntarle qué quería, "sacó un objeto puntiagudo" y lo "esgrimió" ante ellas antes de coger un emparedado y salir del local.

El hecho de "esgrimir" la lata contra las dependientas o para cortarse a sí mismo será una de las claves del juicio. Además, testigos y acusado coinciden en que no hizo ningún intento de robar el dinero de la caja u objetos del local de mucho más valor que el bocadillo. No obstante, la Fiscalía cree que los hechos son constitutivos de un delito de robo con violencia e intimidación y uso de arma en establecimientos abiertos al público, y además de la pena de cárcel pide que el acusado pague las costas del procedimiento y no se pueda presentar durante el mismo periodo como candidato a cualquier convocatoria electoral.

Al interpretar que la lata se usó como arma intimidatoria, el fiscal no solicita que el hurto se castigue con una multa sino que pide cuatro años y diez meses de cárcel, solo dos meses menos que la pena máxima contemplada por este delito, que es de cinco años. El martes, tras la declaración de acusado y testigos, el fiscal dirá si mantiene su petición de pena. El ministerio público llegó a pedir el ingreso en prisión provisional del hombre tras no presentarse en una primera comparecencia, algo que su abogada, del turno de oficio, evitó al constatarse que los problemas económicos del acusado le impidieron llegar al juzgado en su primera citación.

El Diario

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La fosa común que esconde los horrores del campo de concentración de Albatera sale a la luz

6 November, 2018 - 00:00

Emilio J. Martínez - Alicante

Fue el campo de concentración más importante de la España de la posguerra. Allí fueron a parar una vez acabo el conflicto bélico destacados cargos republicanos, alcaldes, militares o artistas que se habían quedado sin billete en el último buque que salió de Alicante camino del exilio, el Stanbrook. Pese a que la crueldad y el horror se dieron cita en el que antes de su reconversión había sido el campo de trabajo más emblemático de la República, el de Albatera, es actualmente uno de los más desconocidos de los casi doscientos que llegaron a existir. Ahora, el arqueólogo e investigador Felipe Mejías arroja luz sobre un enclave que el franquismo se apresuró en borrar.

Pese a ello, gracias al trabajo que ha venido realizando el también historiador para la cátedra Interuniversitaria de Memoria democrática de la Comunidad Valenciana -en la que participa la Conselleria de Justicia, así como la Universidad de Alicante, la Universitat de València y la Universitat Jaume I de Castelló- ha podido dar con la ubicación de la fosa común, “o pequeñas fosas” del campo de Albatera, situado actualmente en el término municipal de San Isidro. En esta localidad ha desgranado este sábado sus indagaciones en las XI Jornadas sobre el Campo de Concentración que ha organizado la Coordinadora de Asociaciones por la Memoria Histórica de Alicante (Coahmi).

Campo de trabajo republicano de Albatera:

Aspecto que presentaba el campo de trabajo republicano de Albatera en febrero de 1938. Biblioteca Digital Hispánica (Biblioteca Nacional), Reportajes Gráficos Luis Vidal

“La única forma de saber dónde están los muertos es preguntando a la gente”, explica Mejías, quien detalla a eldiario.es el proceso que ha seguido hasta dar con el hallazgo. Anteriormente, otros investigadores iniciaron el mismo cometido, pero se encontraron “con el miedo o ignorancia” de los propietarios de las tierras agrícolas donde se asentó el campo, un terreno en el que solo ha quedado en pie la caseta de los guardias o “cuina”. Sin embargo, los contactos de Damián Sabater, conocido por renunciar a la alcaldía de San Isidro en marzo de este año tras cumplir su programa electoral, le abrieron varias puertas.

Así, Felipe Mejías ha podido hablar con un antiguo operario y tres propietarios. En concreto, con un agricultor que en los años 50 labrando se topó con “un cráneo con pelo y cuero cabelludo a metro y medio de profundidad”; en otro emplazamiento, el descubrimiento macabro fue el de “un brazo con los huesos todavía en conexión anatómica”; y otro testimonio dio con un fémur. En definitiva, “todos coinciden en señalarme un sitio concreto” de un área que en su conjunto abarca los 700 metros de largo.

Ver también: “Franco metió a 22.000 personas en el campo de concentración de Albatera y muchos murieron deshidratados”

Era la época en la que llegaron a esta zona del sur de la provincia de Alicante colonos procedentes de otros puntos del país para cultivar las tierras dentro del proyecto del Instituto Nacional de Colonización del ministerio de Agricultura. “Esa gente trabajaba todos los días en el campo y cuando se encontraban con huesos humanos los encargados les decían que eso eran muertos de la guerra que no había que hacer caso”, rememora Mejías.

Otros de los testimonios de esos años los aportaron unos niños que contaron siendo ya adultos que iban con frecuencia a esa zona con sus bicicletas a coger dátiles y que un día vieron una fosa abierta con cadáveres “y cuando volvieron al día siguiente ya la habían tapado a la mitad”. Esta pista y la aportada por labradores que al cavar se encontraron con cemento oscuro “que seguramente sea cal viva” tendría la lectura para el arqueólogo que la fosa podría estar en varias capas “lo que indicaría filas superpuestas”.

Asimismo, el operario antes mencionado le ha contado a Mejías que trabajando allí en 1977 cuando el ministerio de Agricultura le encargó trazar zanjas en todos los bancales para evacuar el agua de una zona de saladar “salieron varios muertos en varias zanjas separadas en intervalos de ocho a diez metros entre cada zanja”, pero el descubrimiento “volvió a silenciarse”. Además, otros testimonios como los hijos de los dueños de esas tierras le han puesto en la pista de las palmeras donde siguen estando los agujeros de los disparos de los vigilantes de las torres.

Los planes de Mejías, responsable para la provincia de Alicante de localizar fosas comunes, pasan ahora por realizar “un estudio en mayor profundidad” del campo cuya ubicación exacta y perímetro tiene localizado gracias a unas fotografías aéreas de 1946 realizadas por los americanos. “Es curioso porque en ellas se ve la estructura de un campo que desde el terreno no se percibía porque lo habían arrasado y solo permanecían algunos escombros”, explica. Tiene previsto con la ayuda de un georradar terminar de hacer la prospección que se ha iniciado de la fosa o pequeñas fosas comunes encontradas para acabar finalmente escavando el terreno, “localizar los cuerpos y entregárselos a los familiares”.
Fallecimientos y supervivientes

En un lugar que pasó de dar cabida como campo de trabajo republicano a 1.600 presos -sin que se registrara ningún fallecido- a 16.000 según Ginés Saura, miembro de Coahmi, ¿cuántas personas podrían permanecer enterradas? “Imposible saberlo de momento”, responde Felipe Mejías. En el registro civil de Albatera constan ocho muertos durante los seis meses que permaneció abierto el campo –de abril a octubre de 1939-, según el historiador Miguel Ors. Pero como apunta el también historiador Francisco Moreno, “los testimonios orales hablan de muchas más víctimas”. “Por fusilamiento las estimaciones que tenemos son entre 10 y 30 personas aproximadamente”, apunta Mejías.

A este respecto cuenta en un documental Eduardo de Guzmán, un periodista anarquista preso, que lo pusieron en formación junto con otros compañeros y “fusilaron delante de nosotros a tres muchachos”. No obstante, “lo más seguro es que los principales motivos de muerte en el campo fueran de enfermedad, penuria, deshidratación y hambre”, aclara Mejías.

Entre las fallecidas se encuentra la hija del histórico dirigente del PCE Santiago Carrillo, presa en este campo junto con su primera mujer. “Allí mi hija contrajo una enfermedad que acabó con ella. La niña era pequeña y no había leche, no había nada y las condiciones fueron realmente trágicas”, recuerda en el documental Rejas en la memoria. En anteriores jornadas organizadas por la Coamhi pasó el poeta comunista Marcos Ana, quien recordó cómo se fugó del campo de Albatera para acabar siendo detenido en Madrid y convertirse en el preso que más tiempo paso en una cárcel franquista.

Otros de los testimonios, que también ha fallecido, es el de Juan Ramos, recuerda Saura. Estuvo preso en el campo con 14 años y tiempo después en un documental reconoció la cara de Rudolph Hess, ministro de confianza de Hitler, del que recuerda que cuando fue a beber agua del suelo tras varios días deshidratado le dio una patada en el estómago.

La dureza del día a día la contó en los años 80 Juan Caba quien tras revelar que a él y a otros republicanos capturados les llevaron desde Alicante a Albatera en un vagón de tren abarrotado con cien personas donde murieron varios por asfixia, llegaron al campo donde “las torturas y vejaciones” fueron una constante y el hambre el principal problema: les entregan cada dos o tres días “una lata de sardinas de 125 gramos y un chusco de 200 gramos para cada 5 personas”.
La fotografía

El trabajo de investigación de Felipe Mejías, condensado en un artículo de 60 páginas que publicará en breve, incluye documentación gráfica que hasta ahora no había visto la luz como la fotografía que acompaña el artículo.

La imagen está fechada en febrero de 1938, cuando el campo de Albatera todavía era republicano. En contra de la opinión que todavía está extendida de que el campo anterior a Franco era de concentración, tanto Mejías como Saura niegan la mayor. “Era de trabajo, de rehabilitación de presos por razones de delincuencia común o políticas”, explica Saura. “El campo republicano tenía barracones donde dormían bajo techo, enfermería, y con un régimen de visitas de familiares”, prosigue Mejías, “incluso algunos por buen comportamiento tenían los fines de semana libres y volvían el lunes”, añade el miembro de Coamhi. “Era un campo emblemático para la República, del que se sentían orgullosos por representar un sistema penitenciario novedoso”, concluye el arqueólogo.

Pero fue acabar la guerra civil y el bando nacional aprovechó la infraestructura para cercar a miles de personas que habían quedado atrapadas en el lado perdedor. A partir del 1 de abril de 1939 hasta que Franco ordena su cierre el 27 de octubre de ese año, “pasó a ser un campo de concentración puro y duro”, señala Mejías quien duda de que, como apuntan algunos historiadores, fuera también un campo de exterminio. “No estaba pensado para ese fin, el de exterminar a gente como ocurrió con los nazis, pero lo cierto es que sí que dejaron morir a la gente de hambre y sed”.

“Yo pienso que el campo de Albatera tenía una semejanza con esos campos de exterminio, aunque quizás lo que tenía era menos estructura, porque esto era muy artesano en todo”, reveló en su momento el preso Narciso Julián.

El Diario

Categorías: Tortuga Antimilitar

Corred la voz

6 November, 2018 - 00:00

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Algrano

5 November, 2018 - 20:41

Medio de comunicación libre, desde Extremadura.

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Mucho asco, lo de Altsasu

5 November, 2018 - 00:00

Mucho asco lo de Altsasu. Varios vecinos largamente encarcelados tras una actuación policial-judicial abusiva (en el sentido de abusones de patio de colegio), de las que últimamente nos tienen acostumbrados ambos poderes del estado o, mejor dicho, NACIÓN española. Los abusones y maltratadores políticos, rodeados de todos los matones armados que el estado-NACIÓN española pone a su disposición acuden al pueblo a regodearse, a reírse de sus víctimas, de sus seres queridos, de sus familiares. A decirles bien claro quién manda y quién ha de doblar su cerviz ante la imposición discrecional de las porras y las togas de, digámoslo otra vez, la NACIÓN española. No tienen desperdicio las declaraciones ayer de A. Rivera, uno de los ultranacionalistas españoles convocantes del acto de humillación y desprecio del vencido:

"Para mí, y lo digo sin gritar y sin aspavientos, los valores de la democracia hoy se están demostrando incompatibles con los contravalores del nacionalismo. La democracia es libertad, el nacionalismo es imposición. La democracia es igualdad, el nacionalismo es privilegio. La democracia es unión, el nacionalismo es división. La democracia es respeto a las reglas de juego, el nacionalismo es quebrarlas".

Y no se refería al nacionalismo ESPAÑOL, al que, más que a ninguno, son de perfecta aplicación todas y cada una de sus palabras. Las cuales continuaban con esta elocuente frase: "No dejemos de pisar cualquier pueblo de nuestro país porque unos pocos radicales lo intenten evitar". Pisar, pisotear, cualquier lugar que osa ser "radical" y no hace ondear las banderas de la NACIÓN española en los balcones de su vecindario.

Estos tipos, por cierto, son los que en otros momentos no dudan en exigir que quede oculto bajo la alfombra cualquier tema que les disgusta, con el argumento de que puede dividir o crispar a la sociedad. Lo dicho, mucho asco. Luego, en el colmo de la hipocresía, fingirán no entender y sorprenderse de que las instituciones de su NACIÓN y ellos mismos despierten el más profundo de los odios. El mismo que ellos y ellas sienten y proyectan violentamente hacia todo aquél que no se siente ESPAÑOL y se doblega servilmente ante su bandera.

Cigala News.

Altsasu, plató de cine para la ultraderecha

Una vez más, como si de un rodaje se tratara, Altsasu ha servido de altavoz para los intereses de Vox y Ciudadanos en el acto que han desarrollado este domingo bajo la plataforma España Ciudadana

Iván Pastor

El Salto

La puesta en escena era perfecta. Una plaza céntrica blindada por la policía en la que los asistentes ondeaban sus banderas españolas. En los alrededores, los y las vecinas de Altsasu mostrando su indignación por la provocación causada en el pueblo en el que tres de sus vecinos llevan ya más de dos años en prisión por una pelea de bar. Sin embargo, entre el repique de las campanas y un concierto sobre una furgoneta en los alrededores, el pueblo de Altsasu ha dejado claro que, sin haber provocado ningún altercado, no son piezas de ningún escenario.

Sonia, palentina, ha acudido a Altsasu esta mañana para “defender la democracia y que todo el mundo viva tranquilo sin que tengamos que enfrentarnos unos y otros”. “Ah, y también para decir a España que los guardias civiles son nuestros y que no tienen porqué pasar miedo”, añadía. Lo mismo opinaba María, que envuelta en una bandera de España ha venido de Bilbao con su marido a “apoyar a la Guardia Civil y al pueblo navarro español”. De Bilbao también se encontraba esta mañana en la plaza del acto de España Ciudadana un padre con su hijo, que portaba en la mochila banderas de Vox. “Estamos en Alsasua para defender la libertad. La libertad de los vascos, de los navarros y de nuestros hijos. Por venir no se provoca”, señalaba.

Una pareja de madrileños afirmaba haber acudido al acto de España Ciudadana “para reivindicar la pluralidad de un pueblo que no puede manifestarla porque existe una represión soterrada y violenta”.

En el acto de la plataforma España Ciudadana al que acudieron tanto Albert Rivera por parte de Ciudadanos, como la portavoz del PP en Navarra Ana Beltrán o figuras del ultraderechista Vox como Santiago Abascal o Ortega Lara, se encontraba también una pareja de jóvenes madrileños. Ambos afirmaban que habían acudido “para reivindicar la pluralidad de un pueblo que normalmente no puede manifestarla porque existe una represión soterrada y violenta”. Ella, Noemí, envuelta también en otra bandera de España, señalaba que acudían “para que la Guardia Civil se sienta respaldada”.

“Les pegan a ellos por ser quienes son, porque representan unos valores y en último termino a España. Si les pegan a ellos, ¿qué nos harán a nosotros?”, afirmaba esta joven que pedía “ante todo respeto y tolerancia”, algo que matizaba Víctor, su pareja, que añadía “que en esta región la palabra tolerancia está en decadencia”. “Hay gente que siente miedo a expresar sus sentimientos y opiniones, por eso tenemos que venir desde Madrid, para hablar por ellos, ya que no pueden”, terminaba Noemí, que reconocía que venían a título individual, aunque Víctor señalaba que agradecían que “políticos como Santiago Abascal estén comprometidos con la causa de la libertad de expresión y que se acerquen aquí. Por eso también venimos a apoyar su sacrificio”.

El acto estuvo sembrado de consignas como “Viva España”, “Viva la Guardia Civil”, “Viva Navarra española”

El transcurso del acto estuvo sembrado de consignas como “Viva España”, “Viva la Guardia Civil”, “Viva Navarra española” o el ya clásico “Arriba España”. Todo ello mientras el líder de la troupe Albert Rivera clamaba contra el nacionalismo en su discurso. “Los valores de la democracia se están mostrando incompatibles con los del nacionalismo. La democracia es libertad, el nacionalismo es imposición. La democracia es respetar las reglas del juego, el nacionalismo es quebrarlas”, afirmaba el líder de Ciudadanos.

A la salida, con esa foto tan buscada de “los defensores de la libertad de expresión acosados por el pueblo de Altsasu”, se repitió el guión con los mismos cánticos dirigidos por parte de los asistentes hacia la multitud que les abucheaba.

Durante la mañana, un vecino del pueblo, Ángel, bajaba una cuesta con gesto apesadumbrado. “Es una provocación. No sé a que tienen que venir, hay miles de pueblos en España”, reconocía con semblante triste, y añadía que “es normal que la gente estuviera fastidiada, y además la gente que ha venido no es de aquí”.

Ya concluido el rodaje, los extras regresan a sus casas repartidas por diferentes puntos del Estado con la sensación de los deberes bien hechos, y los directores, a la espera de que la película sea un éxito entre los espectadores y que la performance en ese plató que ha sido Altsasu tenga una buena acogida.

https://www.elsaltodiario.com/altsa...

[Video] #Altsasu ha respondido con enorme dignidad a la provocación de la extrema derecha española

x La Haine - Euskal Herria

La convocatoria antifascista ha sido un éxito. Los fascistas vinieron a provocar y han encontrado un pueblo digno que ha sabido mostrar su rechazo al fascismo.

Altsasu ha sabido responder esta mañana con gran combatividad y enorme dignidad a la provocación que desde el partido ultraderechista C's habían convocado en el pueblo navarro, y a la que se sumaron también VOX y PP. Desde primeras horas de la mañana un enorme dispositivo de Policía Foral y de Guardia Civil tomaba las principales calles del Casco Viejo.

Contra el acto ultra había convocadas dos citas, una en la Kultur Etxea y otra frente al cementerio de Altsasu. Antes de las 10 de la mañana cientos de personas se concentraban ya en el cementerio, a unas calles de la Plaza donde tenían convocado el acto los ultras.

Poco a poco han ido llegando los asistentes al acto españolista, mientras la movilización antifascista ha entrado en el Casco Viejo y se ha ido acercando a la Plaza, rodeándola. Cuando han ido llegando más ultras la convocatoria antifascista ya contaba con unas 2.000 personas, frente a las algo más de 200 que ha conseguido juntar la formación ultraderechista.

La llegada de los ultras ha sido recibida por los antifascistas entre gritos de "Alde hemendik, utzi bakean!", "Faxistak Kanpora!" o "Zuek faxistak, zarete terroristak" entre otros. Por otro lado el pseudoperiodista vocero de la extrema derecha conocido como Cake Minuesa ha sido retenido por la Policia Foral tras insistir en provocar situaciones de tensión.

Un camión ha servido de improvisado escenario para un concierto móvil que se ha acercado junto a la Plaza del acto. Además, en un momento dado las campanas de la Iglesia que hay justo en esa plaza han comenzado a repicar, mientras en el otro lado de la plaza una sirena sonaba a gran volumen, complicando a los españolistas escuchar su acto.

La Policía Foral ha creado un cordón entre los dos grupos y se han vivido momentos de tensión, empujones y un agente ha amenazado con su arma a los manifestantes. Vecinos de Altsasu han creado también un cordón para evitar enfrentamientos Pese a los momentos de tensión no ha habido incidentes reseñables.

Antes de la 1 de la tarde los ultraderechistas han abandonado el pueblo sin pena ni gloria, escoltados por la Guardia Civil y en Altsasu lxs vecinxs han vuelto poco a poco a la normalidad comentando la burda provocación a la que han querido someter al pueblo y la ejemplar respuesta popular antifascista que, una vez más, Altsasu ha sabido mostrar.

Fotos y vídeo en: https://www.lahaine.org/fL9J

Categorías: Tortuga Antimilitar

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