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Actualizado: hace 16 min 34 seg

Cárcel para un hombre por entrar en el campo de maniobras de Chinchilla (Albacete)

11 December, 2019 - 00:00

J.G. -

El Juzgado de lo Penal 3 de la capital condenó ayer a tres meses de prisión a un individuo por internarse en las instalaciones del Centro Nacional de Adiestramiento (Cenad) de Chinchilla de Montearagón.

La condena se produjo ayer mismo, tras la celebración del juicio en el que el acusado reconoció los hechos, a cambio de que le redujeran la pena de prisión de cuatro meses a los tres a los que finalmente fue condenado. En la vista, el letrado de la defensa, Juan Francisco Rodríguez, también logró que la pena de cárcel quedara en suspenso, con lo que el procesado evitará la cárcel sino delinque en los próximos dos años.

En la vista el acusado reconoció que sobre las 13,50 horas del día 20 de diciembre de 2016 fue sorprendido por agentes de la Guardia Civil cuando se encontraba en una zona militar de acceso restringido, y debidamente señalizada, perteneciente al Cenad de Chinchilla. El acusado fue debidamente apercibido por los agentes actuantes de que, caso de realizar una nueva intromisión no autorizada, podría incurrir en un delito de desobediencia a agentes de la autoridad. Pese a ello, fue nuevamente sorprendido en la zona los días 21 de diciembre, 19 de noviembre, 31 de octubre y 28 de noviembre de 2016.

Fuente: https://www.latribunadealbacete.es/...

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Política militarista tras el gasto ejecutado por el Estado en 2019

11 December, 2019 - 00:00

Tras sufrir una desgracia informática que ha dado al traste con la información que pacientemente he ido recogiendo sobre las operaciones en el exterior de los ejércitos españoles, y mientras intento reconstruirla par acabar la serie iniciada hace ya tantos meses al respecto, me sale al encuentro el último informe de la Intervención General del Estado (IGAE) de ejecución del gasto presupuestado, informe que creo que es esclarecedor, aunque nada novedoso, de lo que pasa en nuestro militarismo y de la complicidad de la casta política con el mismo.

A los anuncios de nuevos compromisos para adquisición de armamento que han realizado los responsables del Ministerio de Defensa en los últimos meses (más de 36 millones para helicópteros SH60F, sistemas antidrón por más de 1 millón de euros, blindados por 2.100 millones, más de 20 millones para comprar 24 aviones de juguete para la patrulla Águilas, Aviones de entrenamiento por importe de otros 266 millones de euros, dotaciones de Lockheed Martin para las fragatas españolas, los inacabables aumentos de gasto de los submarinos S81-Plus, otros gastos superfluos del ejército de tierra, …) y a la enfática afirmación del Presidente de Gobierno en la reciente cumbre de la OTAN de aumentar el gasto militar hasta el 2% PIB; se une ahora el incremento del presupuesto del ministerio que en las sucesivas “liquidaciones de gasto” realiza la Intervención General de la Administración del Estado, IGAE, en sus sucesivos informes mensuales.

El último publicado, referido a 31 de octubre de 2019, nos señala un aumento de créditos del Ministerio de Defensa que alcanza los 971,07 millones (hasta 31 de octubre de 2019), de los que 721,37 millones de euros fueron incremento de créditos, otros 216,55 millones de euros por créditos generados por ingresos y el resto para pequeñas minucias.

Sólo el Ministerio de Interior supera el aumento de créditos que alcanza Defensa, llegando hasta los 1.053,28 millones, en gran parte por el aumento de los salarios de policías y guardiaciviles, y por tanto, un aumento directo que también lo es del gasto militar por lo que atañe a la guardia civil, e indirecto por lo que supone de militarismo de las instituciones de control social y de su cada vez más pronunciado enfoque securitizador.

Lo podemos ver en la siguiente tabla:

También contrasta, precisamente porque muestra las preferencias de gasto del gobierno del PSOE, con los dos ministerios que han variado sus presupuestos a por, es decir, rebajando sus gastos: Agricultura, Pesca y Alimentación y Ciencia, Innovación y Universidades, o con los que no sufren un aumento significativo, Cultura u Deporte, Asuntos Exteriores o Economía y Empresa.

Dentro de los aumentos de gasto de Defesa encontramos un importante aumento del gasto por “inversiones militares de carácter inmaterial”, 259,18 millones de euros. Este capítulo habitualmente incluye gastos como por ejemplo mantenimiento, arrendamientos, suministros, indemnizaciones por razón de servicio, compras relacionadas con la actividad o conciertos de asistencia sanitaria.
Junto con éste, existe otro importante gasto en inversiones militares en infraestructuras, de nada menos que 70,55 millones de euros.

Para completar el cuadro, deberíamos acudir a un segundo avance que ofrece IGAE, referido esta vez a los organismos autónomos militares (INTA; ISFAS e INVIED), que esta vez se ha venido ajustando (hasta la fecha) a lo presupuestado, 1088,23 millones de euros.

Debemos advertir, en todo caso, que el gasto consignado por la IGAE no recoge todo el gasto militar presupuestado en el Ministerio de Defensa y el oculto en otros ministerios y organismos, porque el que se refiere al gasto fuera del Ministerio de Defensa, IGAE consigna únicamente las cifras de liquidación en bruto, no capitulo a capítulo, por lo que nos resulta imposible detectar si los aumentos que se hayan producido en otras partidas se refieren o no a gasto militar.

No obstante, IGAE nos sirve, con estos informes, para dos o tres cosas:

1) La primera, para verificar la constante de aumento descarado y disfrazado del Gasto Militar, particularmente las partidas del Ministerio de Defensa y de sus organismos autónomos y no tanto el que puede existir en otros organismos (por ejemplo, las inversiones en armas pagadas desde Industria o los gastos financiados desde el Fondo de Contingencia para pago de operaciones de guerra en el exterior o para créditos suplementarios para compra de armas.

2) Segundo, porque nos permite comprobar cómo se hace política, más allá de la retórica, desde los presupuestos de gastos, lugar desde el que el Estado muestra sus preferencias políticas, en nuestro caso de forma escandalosamente preferente hacia el militarismo.

3) Y tercero porque nos permite comparar el trato preferente del militarismo patrio frente a cuestiones que forman parte de las preferencias de la ciudadanía sumisa y despreocupada. Por sólo poner alguno de los ejemplos más sangrantes, sólo el aumento descarado del gasto militar presupuestado (971 millones de euros) equivale a más de lo que se presupuestó por el Estado para el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (908,98 millones), supera en aproximadamente un tercio el presupuesto total del Ministerio de Cultura y Deporte (661 millones de euros), casi dos veces el presupuesto destinado política territorial y función pública (496 millones de euros) y casi tres veces el presupuesto de Presidencia, donde se incluyen las políticas de igualdad (393 millones de euros).

Al parecer el militarismo autóctono consigue, pasito a pasito, el premio gordo de la lotería presupuestaria mientras los voceros del mismo en el gobierno y la oposición cacarean lo exiguo de nuestro gasto militar y hacen votos por aumentar todavía más el peso de tan abrumadora e inmoral carga.

Y todos contentos, porque estamos cerca de las fiestas de navidad.

¡Rompan filas!

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Feministas de Chile.

10 December, 2019 - 21:57

Y la culpa no era mía, ni dónde estaba ni cómo vestía. / El violador eras tú. El violador eres tú. / Son los pacos, los jueces, el estado, el presidente. / El estado opresor es un macho violador.

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Protestas ecologistas y antimilitaristas para recibir al carguero de armas en Sagunt

10 December, 2019 - 21:43

El barco con armas abandona el puerto de Sagunt

ed/efe

El mercante saudí Bahri Abha, cargado de armamento, ha zarpado a las 11.20 horas del puerto valenciano de Sagunto, donde ha permanecido cerca de ocho horas para llevar a cabo trabajos de carga de seis contenedores y diez autobuses.

Así lo han confirmado fuentes de la Autoridad Portuaria de Valencia (APV), que han indicado que el mercante han llegado al puerto sobre las 3.05 horas de este martes y media hora después ha iniciado las operaciones, que han finalizado a las 9.30 horas.

El mercante, según las mismas fuentes, ha trabajado con "absoluta normalidad" hasta su salida de las instalaciones portuarias, y ha "cargado lo que tenía previsto".

Durante la noche se ha concentrado un pequeño grupo de activistas en la puerta del recinto portuario y, según las fuentes de la APV, cuatro de ellos han saltado la verja y han accedido al recinto, aunque han sido interceptados por agentes de la Guardia Civil y sacados fuera de la zona de seguridad.

https://www.levante-emv.com/morvedr...

Activistas 'asaltan' el puerto de Sagunt en protesta por la llegada del barco con armas

Despliegan pancartas en la dársena con los lemas 'Stop War' y 'La guerra empieza aquí' frente al buque saudí

m. arribas | sagunt

Un grupo de seis pacifistas y ecologistas han conseguido acceder al recinto portuario de Sagunt esta madrugada y llegar al muelle destinado al atraque del buque saudí de transporte de armamento "Bahri Abha", donde han llegado a encaramarse a una estructura cercana para desplegar unas pancartas con los lemas "Stop War" y "La guerra empieza aquí".

Posteriormente han sido interceptados por agentes de la Guardia Civil y han sido expulsados del recinto sin produjeran incidentes ni interceptara la operativa de carga, según ha podido saber Levante-EMV.

De este modo, querían protestar "con una acción de desobediencia civil no violenta" contra la presencia de este buque de la naviera estatal saudí Bahri, un buque "cuya flota transporta rutinariamente ocho veces al año armamento procedente de EE UU (por valor de 1130 millones de € en 2018) y diferentes países europeos hacía Arabia Saudí (incluida España, el quinto proveedor de este país), desde donde es empleado desde hace 5 años en la guerra del Yemen con consecuencias devastadoras para la población yemení incluso en forma de crímenes de guerra, como denuncian agencias internacionales de DDHH y la ONU", como aseguran en dos comunicados desde Antimilitaristas-MOC y Acció Ecologista Agró.

El cargamento armamentístico del Bahri Abha fue confirmado por Levante-EMV y, pese a que el gobierno municipal expresó su rechazo a una operación de esas características, la Autoridad Portuaria de València le dio luz verde destacando que el buque contaba "con todos los permisos" y "todo es legal", como ha ido contando este diario.

Los antimilitaristas temen que la carga del buque incluya "en parte de blindados LAV-III canadienses y bombas guiadas por láser GBU-12 de fabricación estadounidense", unas exportaciones que a su juicio, tendrían que ser consideradas ilegales si nos atenemos a la propia legislación española y europea sobre comercio de armas debido a la situación de inestabilidad y de conflictos armados existente en la región de Oriente Medio".

Es lo que afirman, bajo el lema "La guerra empieza aquí", más de 60 organizaciones pacifistas, de apoyo a la población refugiada, sindicales, feministas, y de todo tipo, que demandan en un manifiesto que no se permita la entrada a puerto del barco saudí para no colaborar ni ser cómplices de sufrimiento de la población civil en Yemen.

Estas organizaciones exigen que no se permita la entrada a puerto del barco saudí. La iniciativa ha sido promovida inicialmente por el grupo pacifista valenciano Antimilitaristes-moc.

A estas peticiones se sumó reciente el gobierno municipal de Sagunt con una declaración reclamando al gobierno español que no permita la entrada de estos barcos en Sagunt ni en ningún puerto español.

Con este clima de protesta, el buque adelantado su llegada cuatro horas inesperadamente.

El grupo de activistas ha decidido emprender esta acción de desobediencia ante la negativa de las autoridades competentes a escuchar esta pluralidad de voces que piden prohibir el atraque de estos buques, y para intentar hacer visible e interrumpir el circuito de la guerra, que necesita para seguir en funcionamiento de infraestructuras civiles y complicidades como las que permiten la escala de los buques de Bahri.

Los y las activistas también señalan la terrible ironía que supone que esta escala de un cargamento con el que se cometerán crímenes de guerra, que prolonga y aumenta la violencia y los daños de millones de personas en la guerra del Yemen y otros lugares, se produzca además en el Día Internacional de los DDHH.

También quieren señalar con esta acción que la aparente libertad de movimientos con que se desplaza el armamento por el mundo contrasta inquietantemente con la terrible situación de las decenas de millones de personas refugiadas, en su mayoría a causa de las guerras donde se emplea ese armamento, personas que buscan protección y se encuentran con muros, vallas con cuchillas, muerte en el mar y leyes racistas.

La guerra que libra Arabia Saudí en Yemen con armamento estadounidense y europeo contra las milicias huzíes apoyadas por Irán desde hace cuatro años lleva infligiendo un indecible sufrimiento a su población yemení, como vienen constatando reiteradamente las principales agencias humanitarias y organizaciones de DDHH internacionales.

Esto ha llevado a los gobiernos de Reino Unido, Noruega, Finlandia, Francia y Alemania ha declarar una moratoria a la venta de armamento a Arabia Saudí, moratoria que España ha decidido no secundar.

Las personas y organizaciones que suscriben la declaración también demandan que el gobierno autonómico y los gobiernos municipales se posicionen públicamente con claridad en contra del uso de estas infraestructuras civiles para el transporte de material armamentístico, animan a los trabajadores encargados de la asistencia y la carga y descarga a que ejerzan la objeción de conciencia por la paz negándose a realizar dichas tareas, siguiendo el ejemplo del bombero Ignacio Robles en el puerto de Bilbao, o la huelga de los estibadores del puerto de Génova.

También demandan que se suspenda inmediatamente el comercio de armas español hacia países implicados en guerras, como Arabia Saudí y el progresivo desmantelamiento y reconversión de la industria de la guerra. "Es un falso dilema que tengamos que elegir entre puestos de trabajo aquí y muertos y refugiados en Yemen y otros lugares", afirman.

https://www.levante-emv.com/morvedr...

"No volveremos a consentir que llegue a Sagunt otro barco con armas para un país en guerra"

Rrepresentantes de diversos colectivos y varios concejales del gobierno local se concentran en el Port de Sagunt contra el barco saudí cargado de armas. En el acto se ha anunciado la creación de una plataforma antimilitarista a nivel local que intentará evitar más operaciones así.

m. arribas
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Bajo el lema "No volem ser cómplices. Sagunt per la Pau", medio centenar de personas se han concentrado en la Alameda del Consell del Port de Sagunt para mostrar su repulsa por la llegada de un barco estatal saudí cargado con armas en plena guerra de ese país con Yemen.

Se trataba en su mayoría de representantes de diversos colectivos de la ciudad contrarios a esta escala, aunque también había representantes de otras organizaciones, entre ellas, Amnistía Internacional, que ha desplazado a Sagunt incluso a su portavoz de la campaña, Alberto Estévez, así como FundiPau, Greenpeace, Oxfam Intermón y Antimilitaristes-MOC.

También han acudido representantes del equipo de gobierno del Ayuntamiento de Sagunt, como el teniente de alcalde Guillermo Sampedro y el otro edil de EU Roberto Rovira o los ediles de Compromís Asun Moll y José Manuel Tarazona, así como la diputada de Podemos-EU Roser Maestro.

La exedil de EU en el Ayuntamiento de Sagunt, Monica Caparrós, ha sido la encargada de leer el manifiesto de condena por considerar que la escala del barco en España "nos hace cómplices de la masacre de la población civil de Yemen" y porque el puerto de Sagunt debe quedar libre de estos tráficos, dado que ello aumenta el riesgo que supone la presencia de una regasificadora, entre otras empresas.

Caparrós también ha informado de que todo esto ha motivado la creación de una plataforma antimilitarista en Sagunt que "no va a volver a consentir" que lleguen más barcos como el de hoy. "Esto ha sido nuestra primera acción, pero a partir de ahora tomaremos las medidas que tengams que tomar para impedirlo. No volveremos a consentir que llegue a Sagunt otro barco con armas para un país en guerra", añadía en declaraciones a Levante-EMV.

https://www.levante-emv.com/morvedr...

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Antimilitaristas y ecologistas actúan contra la presencia de empresas contaminantes en la COP25

10 December, 2019 - 00:00

Moc Carabanchel

Una veintena de activistas han realizado una acción directa noviolenta esta mañana a las puertas del Ifema en Madrid , donde se está celebrando estos días la Cumbre del Clima.

Las personas participantes, activistas de Ecologistas en Acción, la Asamblea Antimilitarista de Madrid y la Plataforma Desarma Madrid, ataviadas con camisetas con el logo de la COP25, se han rociado con pintura negra en el espacio de la puerta de acceso en representación de “el petróleo, el gas y el carbón que contaminan las negociaciones climáticas” refiriéndose a la presencia de empresas multinacionales con intereses en la industria de los combustibles fósiles como patrocinadores principales de la COP. Mientras tanto, otro grupo más numeroso mostraba carteles con el lema “Empresas fósiles fuera de la COP”.

Según los activistas, el patrocinio de la cumbre no solo ofrece a estas multinacionales la oportunidad perfecta para lavar su imagen pública presentándose como empresas responsables y comprometidas con el medio ambiente, sino que además les permite aumentar su capacidad de influencia sobre las negociaciones.

Desde el comienzo de la Cumbre del Clima se han sucedido en Madrid diversos actos de denuncia que intentan visibilizar la contradicción que supone el hecho de que las negociaciones sean patrocinadas por algunas de las multinacionales españolas más contaminantes o por bancos con grandes inversiones en la industria de los combustibles fósiles.

Junto con OMAL, CEO y Corporate Accountability, Ecologistas en Acción ha publicado la infografía ‘El IBEX 35 compra el clima' en la que aparecen algunas de las empresas patrocinadoras de la COP como Endesa, el mayor productor de cambio climático de España, responsable del 9,3 % de las emisiones o Iberdrola, que produjo en 2018 de toneladas de CO₂ aumentando su producción de energía fundamentalmente a expensas de gas fósil.

Bancos como Santander y BBVA, también presentes en la COP25, tienen asimismo una gran responsabilidad en la crisis climática por sus elevadas inversiones en la industria de los combustibles fósiles. Santander financió en 2018 a PGE, el gigante polaco del carbón con un préstamo de 950 millones de Euros, y BBVA fue uno de los bancos que apoyó el controvertido oleoducto Dakota Access.

Fuente: http://www.antimilitaristasmadrid.o...

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El gobierno oculta datos sobre la carga que realizará el barco saudí en Sagunto

10 December, 2019 - 00:00

danilo albin

Cosas del destino. Este 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos, el barco Bahri Abha de la naviera pública saudí llegará al puerto de Sagunto, en Valencia. Viene de Estados Unidos, donde organizaciones de derechos humanos denuncian que en reiteradas ocasiones ha cargado armamento para las operaciones militares contra Yemen, donde han muerto ya miles de civiles.

“La ocultación de determinados datos concretos avala los peores presagios”, afirma Luis Arbide, el activista de la comisión La Guerra Empieza Aquí de Ongi Etorri Errefuxiatuak (Bienvenidos Refugiados) que sigue de cerca las rutas de los barcos saudíes. Hace algunos días, descubrió que el Bhari Abha rompería la racha de casi siete meses sin buques saudíes en puertos españoles.

Tras conocerse esta información, la plataforma Armas Bajo Control –integrada por Amnistía Internacional, Greenpeace, Intermón Oxfam y FundiPau– contactó con el Gobierno en funciones de Pedro Sánchez para tratar de conocer los motivos por los que la naviera pública saudí volvía a incluir a España en su ruta.

Este lunes, Amnistía Internacional ha revelado que recibió una llamada desde la Delegación del Gobierno en Valencia. María del Pozo, integrante de esa organización, avanzó en las redes sociales que desde Delegación les han asegurado que el barco “va a cargar autobuses y contenedores (no revelan el contenido) para Abu Dhabi y Alejandría”, ciudades situadas Emiratos Árabes Unidos y Egipto respectivamente. Ambos países forman parte de la coalición que desde marzo de 2015 ha provocado innumerables muertes en Yemen. Asimismo, Del Pozo remarcó que aún se desconoce “qué productos trae ya de EEUU”.

Según fuentes vinculadas al puerto de Sagunto, el barco –que se prevé que atracará a las dos de la mañana de este martes– cargará ocho contenedores que contienen “mercancías peligrosas”, un epígrafe en el que suelen incluirse materiales explosivos o bombas.

“Si no lo impedimos, este buque que abastece de armas y proyectiles a Arabia Saudí para alimentar su constante masacre a Yemen, recalará en un puerto español bajo la complicidad política de las autoridades, precisamente el Día Internacional de los Derechos Humanos”, afirmó por su parte Arbide.

"Circuito de la guerra"

En esa línea, más de sesenta colectivos sociales se han sumado a una campaña lanzada por el Movimiento de Objeción de Conciencia (MOC) de Valencia para pedir que “los responsables políticos competentes y las autoridades portuarias no permitan la entrada del buque saudí Bahri Abha al puerto de Sagunto ni ningún otro puerto español”. Reclaman además que “el gobierno autonómico y los gobiernos municipales se posicionen públicamente con claridad en contra del uso de estas infraestructuras civiles para el transporte de material armamentístico”.

En un manifiesto que ha recogido además la adhesión de más de cien personas, también reclaman que “los trabajadores encargados de la asistencia y la carga y descarga de buques que transporten armamento ejerzan la objeción de conciencia por la paz negándose a realizar dichas tareas para no ser colaboradores de los preparativos de la guerra, siguiendo el ejemplo del bombero Ignacio Robles en el puerto de Bilbao en un caso similar, o la huelga de los estibadores del puerto de Génova”.

Los impulsores de este manifiesto remarcan que la visita del Bahri Abha “hace visible el circuito de la guerra”. “En el caso del Yemen, se ve con claridad que la guerra ‘empieza' aquí, con las fabricación de las armas en factorías europeas y estadounidenses, y sigue su camino en las bodegas de buques como ese, pasando por puertos como el de Sagunto, Santander o Génova hasta llegar a Arabia Saudí, dónde son preparadas para emplearse en ataques sobre Yemen”, añaden.

Público

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El granerer

10 December, 2019 - 00:00

Alginet, a la Ribera Alta, 19-11-1967. El granerer.
Autor: Ismael Latorre Mendoza

Tomado de: https://www.facebook.com/XBarbeta/p...

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Crece el rechazo a la llegada a Sagunt del barco saudí cargado con armas

9 December, 2019 - 21:32

daniel tortajada

La llegada a Sagunt de un barco saudí cargado de armamento sigue levantando ampollas a nivel municipal y tanto el portavoz de Compromís, Quico Fernández, como EUPV en Sagunt y el PCPV han anunciado más acciones para el puerto no reciba este tipo de mercancías.

Con tal de lograr este objetivo, el nacionalista dio por seguro que presentará una moción en el próximo pleno, a la vista de que no fue suficiente la aprobada por mayoría en otoño de 2015, a instancias de EU, donde se rechazó que las instalaciones portuarias se usaran como soporte militar. Aquel acuerdo se adoptó después de que Levante-EMV adelantara que el puerto sería la puerta de entrada de ejércitos de seis países que iban a participar en España en las mayores maniobras de la OTAN; algo que cogió por sorpresa al entonces alcalde, Quico Fernández, y que motivó una queja ante la Autoridad Portuaria de Valencia y el Ministerio de Defensa «por mantener al margen al ayuntamiento sobre la utilización del término municipal para estas maniobras».

Hoy la junta de gobierno local abordará la llegada del barco saudí «Bahri Abha» y Fernández ha asegurado que su grupo propondrá una «protesta formal ante las autoridades españolas que han autorizado este atraque, pues pensamos que es un puerto con instalaciones que consideramos compatibles con determinadas mercancías y, a nivel ético, estamos en contra del tráfico de armas, especialmente cuando van destinadas a países no democráticos que las usan para la represión o contra la población civil».

Tras admitir que esperaba una decisión «unánime», apuntaba que «como mínimo» confiaba en que se haga una protesta formal por no tener información en el ayuntamiento pues al fin y al cabo, el puerto está dentro de la ciudad y todo lo que pasa en él nos afecta. Por lo tanto, debemos estar informados», decía recordando que en el pasado «también se obvió al consistorio cuando se decidió la llegada del barco incendiado en Mallorca, el Sorrento».

Acuerdo inútil contra el Sorrento

En aquel caso, ya hubo un pronunciamiento municipal en contra que, sin embargo, no impidió la llegada del buque en mayo de 2015. Entonces, la junta de portavoces lo rechazó unánimemente y el barco fue recibido con una protesta a la que acudieron más de 300 personas. Aún así, permaneció 10 meses en los muelles de Sagunt hasta que partió en dirección a Turquía para ser desguazado.

Desde EUPV Sagunt y el PCPV se dejó claro ayer en un comunicado su «radical» oposición al atraque del buque saudí «cargado de armamento de EE.UU. —país que brinda apoyo logístico y armamentístico a Riad en la guerra contra Yemen—». «No queremos que nuestro territorio sea cómplice de las guerras que este país promueve en Oriente próximo, desestabilizando países enteros. Nos oponemos a que España, y más concretamente Sagunto sean cómplices de esta dictadura que solo persigue fines económicos para unos cuantos privilegiados. Nos oponemos a contribuir en la guerra que Arabia Saudí está llevando a cabo contra Yemen desde 2015 bombardeando escuelas, mercados, hospitales e incluso bodas», decían, además de recordar la moción presentada hace años contra el atraque de barcos militares, hacer «un llamamiento a toda la sociedad civil para que muestre su repulsa» e instar «al Gobierno de España y a la Autoridad Portuaria a que no dejen que nuestro territorio entre en ese juego tan sucio y despreciable».

Por otro lado, la campaña en contra de la llegada del barco saudí sigue recogiendo adhesiones, tanto de colectivos de la Valencia como de otras provincias y particulares. Ayer ya eran 60 las organizaciones que habían apoyado el manifiesto en contra bajo el lema «La Guerra empieza aquí».

Levante

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La prueba balística del legionario fallecido en Agost señala "inequívocamente" a un disparo directo y cercano con el arma del sargento

9 December, 2019 - 00:00

La prueba de balística identificó al autor del tiro que mató al legionario en Agost

Un complejo estudio comparativo entre los restos del proyectil que mató a Alejandro Jiménez determinó «de forma inequívoca» que partió del fusil de su sargento y que fue un disparo directo.

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Laboratorio de Criminalística. Los informes de los expertos del Departamento de Balística de la Guardia Civil de Alicante resultaron determinantes en el caso de la muerte del legionario mallorquín Alejandro Jiménez Cruz durante unos ejercicios en Agost. Identificaron el fusil del que partió el proyectil y descartaron que fuera un rebote.

El 3 de abril, apenas una semana después de la muerte del legionario mallorquín Alejandro Jiménez Cruz tras recibir un disparo durante un ejercicio de fuego real en el campo de maniobras de Agost, un teniente coronel del Ejército firma un informe interno sobre el incidente. «No se puede determinar que hubiera negligencia por parte de ninguno de los ejecutantes, desconociéndose, con la información disponible hasta el momento, el posible origen del fuego causante del accidente».

No fue una explicación satisfactoria para la Guardia Civil. Durante los meses que siguieron, los agentes del Grupo de Homicidios y el Laboratorio de Criminalística de Alicante realizaron ingentes gestiones, que se han plasmado en un informe de más de 1.500 páginas al que ha tenido acceso INFORMACIÓN. Las pesquisas comenzaron con dieciséis investigados, entre los que estaban los once legionarios miembros de los dos pelotones que participaron en las maniobras, sus respectivos sargentos y tenientes, y el capitán jefe de la compañía. Entre las diligencias realizadas, se incluyó una ficha antropométrica de cada uno de ellos, que incluía complexión y lateralidad (si eran zurdos o diestros) y el análisis de la posición que cada uno ocupaba durante la reconstrucción de los hechos. Sin embargo, el punto culminante lo aporta el análisis balístico, que permite confirmar que el proyectil que causó la muerte del joven mallorquín salió de un fusil en concreto, catalogado como el 70330. Era el asignado al sargento de su pelotón.

El análisis, realizado por los especialistas del Departamento de Balística adscrito al Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil de Alicante, partió de cinco fragmentos en los que se dividió el proyectil que causó la muerte de Alejandro Jiménez. Estas muestras, catalogadas con los números del 1 al 5, fueron cotejadas minuciosamente con los proyectiles disparados por dieciséis armas, catorce fusiles y dos ametralladoras, que portaban los miembros de los dos pelotones que participaban en el ejercicio en el que murió el joven. Todas estas armas están también numeradas, y cada una estaba asignada a uno de los militares.

Los expertos de balística detallan en su informe que cuatro de los cinco fragmentos del proyectil que causó la muerte a Alejandro Jiménez no se pueden comparar debido a su pequeño tamaño, su deformidad o porque no presentan señales individuales. La clave está en el fragmento etiquetado como número 2, que presentaba unas estrías definidas, comparables a las huellas dactilares humanas. Estas marcas resultaron idénticas a los proyectiles disparados con el fusil catalogado con el número de identificación 70330. Los expertos lo consideran una prueba inequívoca. Es el que estaba asignado al sargento del pelotón de Alejandro Jiménez Cruz.

Nuevas pruebas científicas se centraron en determinar si se trató de un disparo directo o un rebote. Los especialistas tuvieron en cuenta las características tanto del arma como de los proyectiles, así como la trayectoria que siguió la bala que causó la muerte al joven legionario. Los analistas realizaron diversas pruebas en el campo de tiro de Agost y confirmaron que la munición utilizada se fragmenta en cuanto impacta contra un cuerpo. De tratarse de un rebote, Alejandro habría sido alcanzado por una esquirla, no por un proyectil entero, que se dividió después de alcanzarle.
«Guardia baja»

Los analistas descubrieron una marca en la culata del fusil de Alejandro. El proyectil rozó el arma del joven antes de alcanzarle. Un estudio del ángulo determinó que el joven ese encontraba en posición de «guardia baja», con la rodilla en tierra y su fusil apuntando al suelo, cuando fue herido mortalmente. El disparó se hizo desde una distancia de 16,5 metros y en un punto ligeramente más bajo, con una trayectoria ascendente.

Las conclusiones de este nuevo estudio de balística son también contundentes. «El fusil con el número de identificación 70330 se encuentra en eficaz estado de funcionamiento, aunque presenta deficiencias que solo le permite disparar en tiro semiautomático», es decir, tiro a tiro. «El disparo que provocó el fallecimiento de Alejandro Jiménez fue fruto de un disparo directo y no de un rebote». Por último, se aprecia «una discrepancia en la posición del tirador con respecto a los casquillos recogidos, que implica que o bien la posición del tirador no es la correcta o los casquillos han sido modificados de lugar».

Llegados a este punto, los investigadores de la Guardia Civil toman una nueva declaración al sargento del pelotón de Alejandro Jiménez, la tercera , y se le informa del resultado del informe. El suboficial niega una y otra vez que fuera el autor del disparo que causó la muerte del legionario. Admite que disparó durante el ejercicio, aunque no llegó a consumir un cargador entero. «No entiendo el resultado del informe de balística», manifestó. «Yo no fui».

Diario Información

Ver también:

El padre del soldado fallecido en un campo de tiro de Alicante denuncia que el ejército le mintió sobre la causa de la muerte

Muere un legionario en unas maniobras con fuego real en Alicante

Muerte de un joven dos veces caballero

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Voces para la Paz: "Paquito el Chocolatero"

9 December, 2019 - 00:00

PAQUITO "EL Chocolatero".
Gustavo Pascual Falcó.
Dir.: Rafael Sanz Espert.
Concierto: "Voces para la Paz" (Músicos Solidarios) 2018
Auditorio Nacional de Música de Madrid
Proyectos: Construcción de pozos de agua para 5.000 personas en Ghana.

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Julio Cortázar

8 December, 2019 - 20:29

Si me ves por alguno de tus pensamientos, abrázame que te extraño.

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Las cárceles, espacios para la privación de la libertad… y de la salud

8 December, 2019 - 00:00

Según un informe de la OMS, el deficiente seguimiento de la salud de la población carcelaria aumenta la desigualdad y tiene un impacto negativo sobre la salud pública. En España, un 14,8% de las muertes en prisión son por suicidio.

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La población reclusa sufre, en un grado desproporcionado, problemas complejos de salud. Además, durante los primeros días tras la excarcelación el riesgo de suicidio o consumo de drogas aumenta de forma proporcional. Sin embargo, la información sobre el estado de salud de las personas encarceladas es deficiente y escasa, y en muchas ocasiones se desliga del propio desarrollo de políticas públicas. Así lo asegura un estudio realizado en 39 países europeos y que ha publicado la Organización Mundial de la Salud, donde se advierte que esta situación no solo afecta al ejercicio efectivo de los derechos de los reclusos, sino a la sociedad en su conjunto.

Según el documento, la instauración de una sanidad monitorizada y de buena calidad en las prisiones, donde se incluyan métodos preventivos y de seguimiento, es una herramienta especialmente eficaz para mejorar la alfabetización en salud y para promover hábitos saludables de vida en personas que, en su inmensa mayoría, solo pasaran un periodo corto de tiempo en prisión.

Es decir, que pronto se reinsertaran en una sociedad donde los familiares y la propia comunidad también se ven afectados por el sistema de salud que esté instaurado en las cárceles. De su eficiencia, asegura la OMS, depende también la capacidad para luchar con problemas de desigualdad enraizados en la sociedad: aquellos que, por situaciones de exclusión, no han podido disfrutar de un acceso a la salud estando en libertad, tienen la oportunidad de recibir tratamiento en un espacio donde la universalización del servicio esté garantizada.

Frente a esto, los datos de la OMS dejan claro el abandono y desinterés por lo que ocurre tras las paredes de las prisiones en gran parte de Europa. Solo 16 de los 39 países que participaron en la encuesta de la organización pudieron ofrecer datos sobre el número de personas mayores de 65 años que hay encarceladas en sus centros penitenciarios.

Todavía memos, ocho, son los que poseían estadísticas sobre el porcentaje de personas encarceladas que pertenecen a una minoría étnica, mientras que solo en 9 existía información sobre el número de mujeres encarceladas.

En las cifras relativas a la salud, un tercio de los países aseguró que no hace ningún tipo de chequeo bucal en el momento del ingreso en prisión, y solo la mitad de los Estados tiene protocolos relacionados con la prevención de muertes por sobredosis tras la excarcelación.

Pese a esto, los datos que ha recopilado la organización internacional arrojan también cierta luz sobre la realidad que atraviesan las cárceles de la región en asuntos como la salud mental, el tratamiento de las adicciones o las afecciones por enfermedades infecciosas.

En el primero caso, destaca el altísimo porcentaje que representa el suicidio dentro de las causas de muerte que se producen en prisión. En España, hasta el 14,8% de los fallecimientos registrados en sus cárceles ocurrieron por este motivo, una tasa que incluso se sitúa por encima la media del resto de países analizados, del 13,5%.

En el otro extremo, nuestro país destaca en el monitoreo y la detección de enfermedades de trasmisión sexual, instaurado en todas las prisiones, o en los distintos tratamientos contra la drogodependencia que se ofrecen en los centros de internamiento.

Durante 2018, la media diaria de personas encarceladas en Europa ascendió a 1,5 millones de personas, aproximadamente un 15% de la que existe en el mundo. Sin embargo, se calcula que hasta 6 millones de personas pasan cada año por prisiones de la región, lo que demuestra el alto grado de rotación y la levedad de muchas de las condenas pese a la ola de populismo punitivo que ha terminado, por ejemplo, con la instauración de la cadena perpetua en España.

Por último, y aunque Europa también es la única región del mundo donde ha descendido el ratio de encarcelamiento desde el año 2000 –187 prisioneros por cada 100.000 habitantes–, todavía mantiene una proporción de personas privadas de libertad por encima de la media mundial.

https://ctxt.es/es/20191120/Firmas/...

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Informe: "Nuevas armas contra la ética y las personas. Drones armados y drones autónomos"

8 December, 2019 - 00:00

Las acciones militares y “de seguridad” con sistemas militares robóticos y drones armados han cambiado radicalmente los escenarios de guerra, que han pasado de concentrarse en objetivos militares y estratégicos a ataques que pueden afectar gravemente la población civil no involucrada. Los ataques con drones armados a menudo no salen en los periódicos, pero muestran un ritmo de crecimiento continuado los últimos años. Son ataques que acaban matando personas civiles, además de perpetrar ejecuciones sumarias y extrajudiciales de personas supuestamente terroristas. Últimamente, además, los drones militares están evolucionando para poder incorporar sistemas autónomos de decisión.

Este informe presenta los principales conceptos relacionados con los nuevos sistemas militares robóticos así como los diferentes tipos de drones militares y el riesgo que puede significar el paso de la automatización hacia la autonomía y hacia el despliegue de sistemas armados autónomos y letales. La publicación quiere identificar los grandes actores (países productores y compradores, y empresas) en el campo de los drones armados y autónomos, así como los principales tipos de drones que pueden llegar a incluir capacidades autónomas. También se presentan los esfuerzos internacionales que tienen como objetivo la prohibición de estas armas y se plantean los problemas éticos que surgen en relación a estas nuevas armas, a los drones armados y a su posible autonomía, en un marco geopolítico en el que el negocio ha dejado a banda las personas y sus derechos.

Autores: Pere Brunet, Tica Font, Xavi Mojal y Joaquín Rodríguez

Puedes consultar y descargar el resumen ejecutivo en castellano, en catalán y en inglés; y el informe completo en castellano, en catalán y en inglés: http://www.centredelas.org/es/drone...

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Más de violencia

8 December, 2019 - 00:00

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Chile. Fin del espejismo. América Latina: Patio trasero de Estados Unidos

7 December, 2019 - 00:00

Hoy la principal contradicción es la disputa por la hegemonía mundial, y en este caso la vemos reflejada en una de las guerras comerciales más grandes de la historia: la que libran Estados Unidos y China.

EE.UU necesita mantener su sistema y frente al surgimiento de China como primera potencia económica y con el objetivo de no tocar sus reservas petroleras, hará lo imposible por mantener a su “patio trasero” bajo total dominio.

América Latina ha sido históricamente el territorio del cual Estados Unidos extrae materias primas y fuerza de trabajo a costo mínimo, gracias a la instalación de las transnacionales y la venta de nuestros recursos naturales por parte de las oligarquías locales, como lo son las siete familias de Chile dentro de la cuales está inmerso Sebastián Piñera.

Un ejemplo claro de la intervención norteamericana en nuestro territorio es la base militar estadounidense instalada en el “Fuerte Aguayo”, en la localidad de Concón, en la Región de Valparaíso, para el trabajo de un comando de “Operaciones Militares en Territorios Urbanos” (MOUT) por su sigla en inglés. La base está bajo el mando del Pentágono y específicamente del Comando Sur del Ejército de Estados Unidos, encargado de todo tipo de operaciones militares de esa potencia en Latinoamérica.

En palabras del intelectual argentino Atilio Boron quien fuera entrevistado por la periodista chilena Javiera Olivares: “Dicho sin eufemismos, es un entrenamiento de fuerzas especializadas en la represión de la protesta social”.

En el 2012, bajo el primer gobierno de Piñera, Washington y Santiago negociaron ese acuerdo en absoluto silencio.

Frente a este escenario han sido los pueblos los que han dicho “basta” al sistema neoliberal. Todo comenzó con las protestas en Haití, inexistentes para los medios de comunicación hegemónicos, y que pudieron ser vistas en el mundo gracias a alternativas mediáticas creadas por Cuba, Venezuela, por medios y comunicadores independientes, y el propio pueblo que con sus celulares registraba la brutal represión a la que eran sometidos.

Luego la explosión social se produce en Ecuador en respuesta al llamado “paquetazo” de Lenin Moreno, que tuvo como desenlace un diálogo entre el Gobierno y líderes indígenas que estuvo mediado por la ONU. Se obtuvo la eliminación del decreto que subía el alza del combustible, pero no hubo reparación ni justicia por los siete muertos, 1.340 heridos y 1.152 detenidos, que se manifestaban pacíficamente frente a las medidas económicas impuestas a ese país por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Acto seguido ocurre el despertar del pueblo de Chile. Una revolución social sin precedentes en la historia de nuestro país. Millones salieron a las calles motivados por los estudiantes, porque comprendieron después de 17 años de dictadura cívico militar y 30 años de gobiernos que administraron el modelo neoliberal que para lograr sus demandas son necesarias transformaciones estructurales en las bases productivas del sistema.

La conciencia adquirida por los sujetos se ve reflejada en la claridad de sus mensajes.

La construcción de una fuerte cultura popular en 40 días de movilizaciones, nos da cuenta de que se trataba de un malestar social acumulado en años, un pueblo al cual se le había negado el acceso a los derechos humanos: la educación, la salud, la cultura, la participación política, el derecho a la vivienda, el derecho a envejecer dignamente, los derechos de la mujer, los derechos de los niños y niñas; la libertad de expresión, por nombrar algunos porque sin duda son muchos más.

El pueblo recuperó su rol de soberano en las calles. Prueba de ello son las decenas de miles de personas que han participado de los cabildos autoconvocados, verdaderas “asambleas populares” en las que se han tratado los diversos problemas del país.

Una de las principales resoluciones, resultado de esta experiencia de soberanía popular, es el llamado a una Asamblea Constituyente y una Nueva Constitución, que incluya una amplia participación de las y los chilenos, y que garantice ser una estructura que proteja los derechos sociales, hecho que eliminaría por completo el sistema político heredado de la dictadura.

Piñera ha tratado de frenar las movilizaciones. Primero retira las medidas económicas, luego declara la guerra al país, después presenta una “Agenda Social” y por último firma con algunos partidos políticos de la supuesta oposición un “Acuerdo de Paz”, en el que excluye a los más de 100 movimientos sociales articulados en la “Mesa de Unidad Social”. En dicho pacto se contempla el llamado a la redacción de una nueva Carta Magna, pero la forma no da garantías de una participación ciudadana real.

En respuesta a este mal llamado “Acuerdo de Paz”, millones de estudiantes, mujeres, hombres, niños, niñas y ancianos, continúan movilizados hasta hoy. Es que la consigna “Chile despertó”, al parecer no es solo una consigna.

El pueblo de Chile exige en las calles los derechos humanos y sociales que por 46 años les han sido negados. Lo que está en juego es la dignidad del pueblo.

Chile, el “Oasis” de América Latina, la carta de presentación del Gobierno de Estados Unidos para legitimar el modelo neoliberal, demostró ser un total fracaso.

Hasta la fecha la criminalización de las marchas pacíficas, la masacre que encabeza el Gobierno de Piñera contra el pueblo de Chile, incluye torturas, violaciones, vejaciones, secuestros y desapariciones a mujeres, hombres y menores de edad, más de 24 muertosy más de 200 mutilaciones de ojos y que en dos casos la pérdida de visión ha sido completa. Un verdadero genocidio que ha alcanzado niveles que justificarían una condena absoluta de los organismos internacionales, llámese ONU y OEA, quiénes han hecho declaraciones insuficientes o simplemente han guardado un silencio cómplice.

Finalmente, inspirados en estas luchas sociales colombianos y colombianas deciden levantarse también frente a las medidas económicas de Iván Duque. El pueblo se rebela por años de opresión e incumplimiento del “Acuerdo de Paz”, que tiene como resultado 620 asesinatos de líderes sociales hasta la fecha.

La revolución social chilena ha alcanzado una dimensión e influencia internacional. No es casual que se repitan en las calles de Colombia canciones como “El baile de los que sobran” y “El Pueblo Unido” o la reciente performance “Un violador en tu camino” del grupo feminista “Lastesis”, acción que se replica en Nueva York, Francia, España, México y Argentina.

La pregunta es: ¿qué tiene que ver el Gobierno de Estados Unidos en todo esto?

Señala Naomi Klein en “La Doctrina del Shock”: “La verdad suena tan extraña. Estoy escribiendo un libro sobre el shock. Y sobre los países que sufren shocks: guerras, atentados terroristas, golpes de Estado y desastres naturales. Luego de cómo vuelven a ser víctimas del shock a manos de las empresas y los políticos que explotan el miedo y la desorientación fruto del primer shock para implantar una terapia de shock económica. Después cuando la gente se atreve a resistirse a estas medidas políticas, se les aplica un tercer shock si es necesario, mediante acciones policiales, intervenciones militares, torturas e interrogatorios en prisión”.

Tras el triunfo de la Revolución Cubana y el cambio de paradigma que significó para los países de América Latina con respecto a los procesos de emancipación y soberanía de los pueblos, Estados Unidos diseñó un plan estratégico para nuestra región. Plan diseñado a pincel por el Gobierno de EE.UU, implementado a través del sistema de democracia representativa, la Doctrina del Shock y los medios de comunicación.

Esto es lo que ha ocurrido en Chile y en diversos países de Latinoamérica que bajo el sistema político de la democracia representativa han hecho creer a millones de personas que son ciudadanos “libres” de consumir, “libres” de decidir donde estudiar, “libres” de convertirse en sujetos exitosos y “libres” de elegir a sus representantes. Sin embargo, si analizamos dicho sistema, podemos entender que la única libertad que tenemos los sujetos es elegir quién nos va a explotar y reprimir cada cuatro años. Y esto es lo que ocurre en Chile actualmente.

En Estados Unidos, Chile y los países regidos por este sistema, no es real que elegimos a nuestro Presidente y demás representantes. Antes de llegar a las urnas, existe un entramado político institucional en el cual influyen diversos factores.

La toma de decisiones dentro del sistema están determinados por las élites, un sistema complejo de grupos reducidos dentro de una población que concentra la mayor cantidad de recursos materiales e inmateriales: poder económico, político, comunicacional, burocrático, militar, intelectual y académico. Entre estos grupos de poder existe un consenso con respecto a los temas fundamentales como dar continuidad al modelo neoliberal. La forma en que estas élites se expresan y conforman sus alianzas son diversas, ya sea compitiendo o colaborando.

La manera que tienen estos grupos de poder para construir, influenciar y determinar la opinión pública son los medios de comunicación.

En el caso de EE.UU, Chile y la mayoría de los países de nuestra región, el 99% de los medios de comunicación están en manos de la derecha que opera gracias a grandes corporaciones, 6 empresas transnacionales que financian a las grandes cadenas que luego se distribuyen en un sinfín de supuestos “medios alternativos”, pero en realidad lo que hacen es transmitir el mismo mensaje de diversas formas en dependencia del público objetivo al cual están dirigidos dichos mensajes.

La idea es constituir un imaginario colectivo fácil de manipular: “Sus mentes son como tablas razas sobre las que nosotros podemos escribir” (Doctor Cyril J.C Kennedy y Doctor David Anchel, “Sobre los beneficios de las terapias de electrsochoks”, 1948).

Este sistema y forma de hacer política es la que se replica en la mayoría de los países de América Latina. En el caso chileno es un calco, una copia.

Efectivamente, el pueblo de Chile se enfrenta a un enemigo muy poderoso: el Gobierno de Estados Unidos, con militares y élites nacionales encabezadas por el Gobierno de Sebastián Piñera.

Por eso es sustancial transformar las estructuras del sistema político y económico actual en Chile, a través de un proceso participativo y democrático real donde se construyan los nuevos cimientos de nuestra sociedad. Una Asamblea Constituyente cuyo resultado sea una Carta Magna acorde a lo que millones demandan en las calles, para dar inicio a una nueva era de soberanía, paz, justicia y democracia verdaderas. Sin duda, una deuda histórica desde el proyecto emancipador de la Unidad Popular encabezado por Salvador Allende y derrocado por el Gobierno de los Estados Unidos aliado a las élites nacionales y el poder militar.

Por Florencia Lagos Neumann. La autora es Actriz y Corresponsal de Crónica Digital en La Habana.

Crónica Digital.

Tomado de: http://www.resumenlatinoamericano.

org/2019/12/03/chile-fin-del-espejismo-america-latina-patio-trasero-de-estados-unidos/

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22 frases de Gloria Fuertes que dos décadas después de su muerte son una luz para los tiempos que corren

7 December, 2019 - 00:00

ICON

"La poesía no debe ser un arma, debe ser un abrazo, un invento, un descubrir a los demás lo que les pasa por dentro, eso, un descubrimiento, un aliento, un aditamento, un estremecimiento. La poesía debe ser obligatoria". Gloria Fuertes (Madrid, 1917-1998), autora de esta frase, murió un día como hoy (27 de noviembre) hace 21 años a causa de un cáncer de pulmón. Esta poeta madrileña de voz ronca marcó a varias generaciones de españoles con unos versos que buscaban (y conseguían) empatizar y conmover al lector.

"¿Quién dijo que la melancolía es elegante? Quitaos esa máscara de tristeza, siempre hay motivo para cantar, para alabar al santísimo misterio, no seamos cobardes, corramos a decírselo a quien sea, siempre hay alguien que amamos y nos ama"

Maestra de las palabras, Gloria Fuertes escribió a los 17 años su primer poema, Isla ignorada, aunque no se lo publicaron hasta que cumplió los 33 años, en 1950. La popularidad, sin embargo, le llegó unos años después, en la década de los setenta, cuando comenzó a aparecer en el programa de televisión infantil Un globo, dos globos, tres globos recitando poemas infantiles y leyendo cuentos. Libros como El hada acaramelada, El domador mordió al león o Las tres reinas magas se colaron en el imaginario de aquellos españoles a los que la infancia les pilló en esta década.

Al morir, la poeta dejó escrito en su testamento que legaba su fortuna -100 millones de pesetas (unos 600.000 euros)- al orfanato de Ciudad de los Muchachos. En ICON, conmemorando el aniversario de su muerte, hemos recopilado algunas de frases de Gloria Fuertes que hoy siguen siendo sonando estimulantes. Porque ser mujer y poeta no era sencillo en la época de la posguerra, pero ella hizo de su capa un sayo e instó a sus lectores a hacer lo mismo con valentía y decisión.

1. "Nos basta una mano para matar. Necesitamos dos para acariciar, para aplaudir y todas las del mundo para conseguir la paz".

2. "No basta defender a los explotados, hay que curar al explotador su tisis de egoísmo".

3. "Debemos inquietarnos por curar las simientes, por vendar corazones y escribir el poema que a todos nos contagie".

4. "¿Quién dijo que la melancolía es elegante? Quitaos esa máscara de tristeza, siempre hay motivo para cantar, para alabar al santísimo misterio, no seamos cobardes, corramos a decírselo a quien sea, siempre hay alguien que amamos y nos ama".

5. "Poetas, no perdamos el tiempo, trabajemos, que al corazón le llega poca sangre".

6. "Se puede crear pintura, escultura y música abstracta, pero una casa, un amor y un poema no pueden ser abstractos".

7. "Un niño con un libro de poesía en las manos nunca tendrá de mayor un arma entre ellas".

8. "Sin la tragedia de la guerra quizá nunca hubiera escrito poesía".

9. "Qué mal género es el género humano".

10. "Detestamos a los cazadores y más a los disecadores —peor que quitar la vida es conservar la muerte—".

11. "En vista de lo visto me desvisto, me desnudo a mí misma y me mantengo, me encanta este tener lo que no tengo".

12. "¡Los poetas amamos a la sangre! A la sangre encerrada en la botella del cuerpo, no a la sangre derramada por los campos, ni a la sangre derramada por los celos, por los jueces, por los guerreros; amamos a la sangre derramada en el cuerpo, a la sangre feliz que ríe por las venas, a la sangre que baila cuando damos un beso".

13. "Lo mejor del olvido es el recuerdo".

14. "Y crear esa frase que abrace todo el mundo; los poetas debiéramos arrancar las espadas, inventar más colores y escribir padrenuestros".

15. "En el mundo animal pasan las cosas más bellas de la vida".

16. "¡La mujer y el niño necesitan más cariño, qué leche!".

17. "Cuando se quiere una cosa, aunque la familia no te ayude, se consigue".

18. "Si vales de verdad y quieres algo con todas tus ganas, sales adelante seguro".

19. "Yo he sido feminista desde que era niña, pero no lo he sabido hasta bien pasados los cincuenta años".

20. "Mis modas estaban muy mal vistas. Yo lo hacía porque me gustaba, pero ahora veo que era un poco rebelde, supongo que siempre lo he sido".

21. "Está bien que quede constancia de aquellas muchachitas que en los años 50 (sin porros ni discotecas) nos daba por escribir poesía. Ellas se emocionarían al ver sus poemas publicados".

22. "Una mujer, para que se la reconozca como escritora, pintora, investigadora o lo que sea, tiene que hacer veinte veces más que un hombre, tiene que ser una fuera de serie. No hay apenas mujeres reconocidas en ninguna profesión, pero el mundo está lleno de célebres hombres mediocres".

El País

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La otra cara del ejército en España: La expulsión de los militares que quedaron discapacitados en actos de servicio

6 December, 2019 - 00:00

Muchos de esos casos terminan en demandas judiciales contra el Ministerio de Defensa.

En la primera entrega de una serie de reportajes que exploran los claroscuros de una de las instituciones más relevantes del Estado español, sus Fuerzas Armadas, se explora uno de sus aspectos más sombríos: el destino de los militares que quedan apartados de las filas del Ejército por sufrir alguna discapacidad.

Las voces de algunas de estas personas, víctimas de circunstancias concretas que les impidieron seguir prestando su servicio a las Fuerzas Armadas, ponen de manifiesto severas problemáticas de tipo médico, laboral y jurídico con un trasfondo común: la aparente indiferencia de la institución militar sobre sus situaciones personales.

Hay además un aspecto especialmente perturbador en algunos de los testimonios recogidos: algunos de estos casos de discapacidad podrían tener su origen en un acto de servicio al propio Ejército.

"Te apartan, te silencian"

Eso es, precisamente, lo que cuenta Ivan Ramos, un legionario que salvó la vida de milagro en un accidente sufrido en Afganistán, en 2011. Se rompió 17 huesos, perdió el bazo y un riñón. Hoy tiene más del 80 % de discapacidad y afirma con rotundidad que su vida "es dolor".

"Me quitaron la condición de militar", relata Ivan, que denuncia que cuando algo así te sucede "te apartan, te silencian". "Ahí te quedas. Como si fueses una colilla. Ya no eres nadie", lamenta.

Actualmente, su principal lucha es la que mantiene contra el Ministerio de Defensa. El Tribunal Médico Militar le concedió tan solo un 24 % de discapacidad, dejándole a solo un punto de tener derecho a pensión. En la Seguridad Social, sin embargo, le diagnosticaron un daño del 65 %. Tras varios años de litigio, que le han supuesto un considerable desgaste personal, ha conseguido que le devuelvan su condición de militar y que le reconozcan plenamente su incapacidad. Sin embargo, consideran que no le han pagado lo que realmente le corresponde.

Soldados españoles en la base militar de Adazi (Letonia), en julio de 2017Ints Kalnins / Reuters

De acuerdo con las cifras del Ministerio de Defensa correspondientes a 2017, los casos de militares menores de 65 años expulsados del Ejército por distintas discapacidades ascienden a 8.400.

Entre ellos también está el de Encarna, que ha pasado 22 veces por quirófano, después de un accidente ocurrido durante unas maniobras militares. Ahora es otra exsoldado judicialmente enfrentada con el Ministerio de Defensa.

Encarna explica que, a pesar de los graves daños físicos que sufrió, su capitán no quiso evacuarla al cuartel militar en las primeras 72 horas. Ahora tiene lesiones degenerativas tanto en el cuello como en las piernas, y además le abrieron un expediente psicofísico por el que terminaría expulsada de las fuerzas armadas. "Cuando yo entre en el Ejército, lo era todo; ahora es, para mí, una mafia, un fraude", explica Encarna.

Criterios desiguales

El criterio sobre el grado de severidad de una lesión puede llegar a ser muy diferente según se valore desde la administración civil o desde la militar. En ocasiones, el porcentaje de discapacidad que otorga la Seguridad Social llega a ser hasta tres veces mayor que el que concede el ejército.

Las prestaciones que recibe un miembro de las Fuerzas Armadas se rigen principalmente por ese grado de discapacidad, que en su caso será determinado por la sanidad castrense. Por eso, es frecuente que un accidente o un atentado sufrido por un militar acabe en una demanda al Ministerio de Defensa.

En 2016, este departamento del Ejecutivo creó una Oficina de Atención a la Discapacidad dentro de las Fuerzas Armadas.

El equipo de RT solicitó una entrevista al propio ministerio y a la Asociación Española de Militares y Guardias Civiles con Discapacidad, pero ambas fueron denegadas.

En una de las últimas comisiones en el Congreso, la ministra en funciones, la socialista Margarita Robles, mandó un mensaje a las familias: "Hemos tratado de prestarles siempre la máxima ayuda personal. Si no lo hemos hecho a tiempo o no ha sido suficiente, pido disculpas por ello".

"Una facilidad terrible para abandonarte"

Jonathan tiene constantemente la sensación de estar pisando cristales. Su nervio ciático quedo gravemente dañado tras caerse por unas escaleras durante unas maniobras.

Mas tarde, cuando estaba trabajando en su rehabilitación, le expulsaron del Ejército por padecer un supuesto cuadro depresivo. Tras siete operaciones, este sargento de la Armada en retiro lucha para que el Tribunal Militar reconozca que su accidente ocurrió durante un acto de servicio.

"La institución a la que nosotros entregamos nuestra vida, nuestra juventud, tiene una facilidad terrible para abandonarte cuando ya no sirves", explica Jonathan.

Los relatos de estos exmilitares afectados coinciden en señalar en que el Ejército lo era prácticamente todo su vida. Sin embargo, cuando un accidente truncó su futuro militar, se vieron forzados a descubrir la otra cara de las fuerzas armadas.

RT

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Ola mortífera

6 December, 2019 - 00:00
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La lucha económica en Siria

6 December, 2019 - 00:00

Synaps.network

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández.

Las esperanzas de recuperación de Siria siguen viéndose frustradas con el cambio habido en el país de un conflicto armado a una lucha económica. Damasco, seguro de su victoria militar, se enfrenta ahora a una batalla cuesta arriba por la supervivencia económica. Un Estado vaciado que se autofinancia cada vez más a través de un gobierno corrupto y depredador, al tiempo que no proporciona siquiera el apoyo básico necesario a los ciudadanos de a pie y a las empresas. Esas tácticas mantienen el sistema a flote pero socavan la capacidad de recuperación de la economía.

Los adversarios extranjeros del régimen agravan estos problemas imponiendo nuevas rondas de castigos económicos. A medida que el endurecimiento de las sanciones occidentales causa penalidades cada vez más tangibles a la sociedad siria -desde la abrumadora escasez de combustible hasta un potente efecto paralizador incluso en inversiones con beneficios-, sus objetivos políticos se vuelven más nebulosos e inverosímiles. Los aliados de Damasco son solo un poco más de utilidad: Rusia e Irán, decididos a mantener el régimen intacto pero sin interés patente en una recuperación más amplia, reclaman en cambio su porción de los menguados recursos del país, desde el petróleo y los fosfatos hasta el comercio marítimo.

El mundo ha permitido que los sirios normales y corrientes sufran las consecuencias de todo e improvisen sus propias soluciones. Cada vez más aislados, siguen siendo incansablemente emprendedores a la hora de navegar por un clima económico cada vez más corrupto y sofocante. Si bien esa resistencia no impulsará por sí sola una recuperación a gran escala, es la mejor oportunidad de Siria para lograr una estabilización parcial y provisional después de casi una década de caída libre de la economía.

Ciudades de frágil bonanza

La guerra ha destruido la economía de Siria y ha reconfigurado la actividad económica que aún subsiste. Aunque franjas del país han quedado destruidas y despobladas, otras han absorbido a su gente, negocios y capacidad económica. Docenas de empresarios en Siria han dado testimonio de esta transferencia caótica de la riqueza, que ha estimulado un crecimiento económico limitado al tiempo que ha ido generando nuevas formas de disfunción socioeconómica.

Las ciudades costeras de Siria son quizás el ejemplo más crudo y consecuente de esta tendencia. Las ciudades de Lataquia y Tartus, que permanecieron relativamente estables durante la guerra, absorbieron oleada tras oleada de personas desplazadas de Homs, Alepo e Idlib, una afluencia que forzó e impulsó la economía de la región en un momento de estancamiento. Un gerente de hotel en Tartus, cuya economía ha dependido durante décadas de los turistas que visitan las playas mediterráneas de la costa, subrayaba así la paradoja: “El período de 2012 a 2017 fue un mal momento para el turismo. Pero, no obstante, todos los hoteles y centros vacacionales estaban alquilados por las familias desplazadas”.

Entre los recién llegados había comerciantes e industriales de Alepo y Homs, dos antiguos centros de tránsito y manufactura a los que el asedio y los bombardeos habían destruido. Con frecuencia, esas personas se llevaron consigo sus pequeñas y medianas empresas, acelerando palpablemente la actividad económica de la región. Un residente de Lataquia describía cómo una calle que solo tenía tiendas cerradas antes de 2011 está ahora llena de actividad gracias a los desplazados de Alepo, que habían alquilado y reabierto todas y cada una de esas tiendas.

Este aumento de la actividad comercial marca un cambio histórico importante, ya que el centro de gravedad económico de Siria había estado distribuido desde hacía mucho tiempo a lo largo del eje norte-sur, de Alepo a Damasco. Este cambio ha provocado múltiples alteraciones, sobre todo en forma de competencia entre los trabajadores y empresarios recién llegados y los de antes de la guerra: “Los carpinteros de Homs y Alepo trabajan más duro y tienen más experiencia que los locales de aquí”, dijo un nativo de Homs que trasladó su tienda de muebles a Tartus en 2013. “Por tanto, compiten con los locales, expulsándolos a menudo del mercado laboral”.

Otra línea divisoria separa a las élites establecidas y a los especuladores en tiempos de guerra que buscan blanquear su riqueza en la economía regular. Este cisma particular adquiere un tono sectario inconfundible, ya que son sobre todo los nuevos ricos alauíes los que han irrumpido en mercados históricamente controlados por suníes y cristianos. Sin embargo, este cambio fomenta también la colaboración pragmática en una relación simbiótica en la que destacados comerciantes experimentados contribuyen con su veteranía, mientras que las nuevas empresas suministran dinero en efectivo y contactos con el aparato de seguridad. El dueño de un restaurante cristiano en la ciudad de Tartus resumía esta dinámica en un tono que transmitía su propia inclinación sectaria:

Históricamente, las familias suníes han dirigido los restaurantes, cafeterías y hoteles de Tartus. Los cristianos estaban al frente de las tiendas de vinos y restaurantes que servían alcohol. En los últimos dos años, cada vez más oficiales de seguridad alauíes y líderes de la milicia han ido comprando restaurantes, cafeterías y tiendas de vinos a suníes y cristianos.

Pronto me iré de Siria y espero vender mi tienda a un alauí. Ya he recibido múltiples ofertas de alauíes. Tienen mucho dinero para comprarla, pero no van a poder llevarla como yo: tengo mucha experiencia en la fabricación de alimentos y vinos de alta calidad, y estas personas solo tienen dinero. El resultado es que uno ve a oficiales alauíes comprando restaurantes pero manteniendo a suníes y cristianos como gerentes y chefs, mientras que la mayoría de los camareros y el personal de limpieza son jóvenes alauíes.

Aunque algunos alauíes de la costa se han beneficiado con éxito de la economía de conflicto de Siria, la mayoría se ha visto sumida en la miseria y en trabajos de baja categoría sencillamente para sobrevivir. Una comunidad que estaba oprimida antes de la guerra se ha empobrecido aún más por el malestar económico general en Siria, así como por la muerte, desaparición o debilitamiento de innumerables jóvenes que formaban la columna vertebral del aparato de seguridad del régimen. El resultado es un complejo tapiz de desigualdad y frustración: si bien los propietarios de los negocios establecidos en la costa se irritan ante la creciente competencia de las personas desplazadas, una subclase de alauíes en expansión está más abandonada que nunca a pesar de haberse sacrificado enormemente para defender al régimen.

Los desplazados de Homs y Alepo también convergieron en la ciudad de Hama, en el centro de Siria. Esta última se salvó en gran medida del conflicto y, por lo tanto, adquirió una importancia creciente como centro administrativo: a medida que las capitales de provincia de Idlib y Raqqa se separaban del control del gobierno, Damasco reubicaba las oficinas estatales de esas ciudades en Hama (junto con el personal y los recursos), que se convirtió así en la capital de facto de tres provincias. Mientras tanto, el posicionamiento estratégico de la ciudad, en una encrucijada entre varias áreas controladas por el régimen, los rebeldes y la Administración Autónoma Kurda, la convirtió en un centro de tránsito y comercio. Un industrial de Alepo, hablando desde su fábrica justo al sur de la ciudad, contaba así su propia experiencia:

Llegué a Hama a principios de 2014 cuando los enfrentamientos en Alepo alcanzaron la zona industrial de Sheij Nayar. Hama es una ciudad estable con una ubicación perfecta. Conozco a cientos de comerciantes e industriales que fueron desplazados de Alepo y reiniciaron aquí sus negocios. Muchos comerciantes de Homs, Idlib y Raqqa también abrieron empresas en Hama y ahora compran sus materiales a proveedores locales.

Un comerciante del textil nativo de Hama se hizo eco de este punto, señalando la ironía de que los lugareños a menudo parecen beneficiarse de los recién llegados aunque les moleste:

Mis ganancias aumentaron más de diez veces durante la guerra. Todos los días vienen comerciantes y dueños de tiendas de Raqqa e Idlib a comprar prendas y textiles al por mayor para vender en sus pueblos. Mi hermano tiene una oficina inmobiliaria y la mayoría de sus clientes son personas desplazadas. Mi cuñado tiene una gran heladería, en la que también vende principalmente a personas desplazadas. Aquí todos están ganando dinero con los desplazados, aunque se quejen de ellos.

Este incómodo crecimiento representa, en parte, la herencia de la sangrienta historia de Hama. La ciudad soportó la peor parte de la represión del régimen sobre una insurgencia dirigida por la Hermandad Musulmana en la década de 1980, y aún conserva las cicatrices. Este legado ayudó a disuadir a sus habitantes de unir su suerte al levantamiento de 2011, y continúa moldeando una relación tensa entre los residentes originales y los recién llegados, muchos de los cuales son funcionarios empleados por el Estado. “Los de Hama no confían en estos forasteros”, comentó un comerciante de granos y miembro de una familia profundamente arraigada en la ciudad. “Les consideran leales al régimen e informantes”. Las sensibilidades políticas se superponen con los cismas sociales entre la población conservadora y urbana de Hama y las circunscripciones desplazadas que tienden a ser más rurales y laicas. “La gente de Hama es muy religiosa”, añadió el mismo comerciante. “Los recién llegados son suníes como nosotros, pero no son muy devotos”.

Esas tensiones se basan en una presión histórica de competencia entre Hama y Homs, que se encuentra a solo 45 kilómetros al sur. En una sorprendente imagen reflejo del presente, fue la destrucción de Hama lo que permitió que Homs floreciera en los años ochenta y noventa. Hoy, Homs, que estuvo a la vanguardia del levantamiento de Siria en 2011, sigue paralizado económicamente tras su desastroso enfrentamiento con el régimen. Algunos habitantes de Homs miran con amargura a su vecino del norte, que se ha beneficiado de una guerra que ellos han pagado tan cara.

Mientras tanto, Homs se ha reorganizado de una forma que no hace sino añadir amargura a la frustración de muchos residentes. A medida que el asedio y la campaña militar del régimen arrasaron franjas de los barrios occidentales predominantemente suníes de la ciudad y el antiguo zoco comercialmente vital, el centro de gravedad interno de Homs se desplazó hacia su barrio oriental de mayoría alauí. Este último ha sido testigo de su propio auge en miniatura, ya que los combatientes y los líderes de la milicia han tratado de reinvertir su botín. Un trabajador de una ONG de un vecindario alauí describía la transformación del área:

La zona este de Homs ha prosperado, pero de una forma muy frágil. Son principalmente las figuras de la milicia quienes abren una tienda con unos cuantos miles de dólares procedentes de lo que saquearon, a pesar de no tener ni idea de cómo administrarla. Cierran y son reemplazados por otra persona que tampoco sabe. Todo el sistema se basa en el robo, pero en esta etapa no queda nada por robar. Así pues, se está produciendo un declive.

Gran parte del crecimiento de Siria en tiempos de guerra parece igualmente efímero, ya que los empresarios se apresuran a gastar ganancias mal obtenidas en respuesta a demandas que cambian rápidamente. “Así como el comercio y los servicios producen dinero rápido”, comentaba un economista sirio, “la construcción está absorbiendo gran cantidad de efectivo, pero eso no hará sino crear una burbuja”. Por el contrario, el sector industrial de Siria, parte integral de cualquier recuperación a gran escala, presenta perspectivas sombrías por la falta de inversión, experiencia y apoyo del gobierno. “La industria será un sector infernal para trabajar en los próximos años”, agregó el mismo economista. “Resucitar la industria requeriría de asociaciones entre los nuevos ricos y los antiguos industriales con experiencia”. Por ahora, muchos de estos últimos siguen en el exilio.

Un Estado esquelético

En medio de esta economía de sálvese quien pueda, el Estado sirio, lejos de proporcionar estructura u orientación, contribuye a la agitación. Un gobierno degradado y con escasez de efectivo se abstiene de todas las formas de gobierno excepto de las más insubstanciales, dedicándose en cambio a financiarse de tal manera que no logra sino empujar al país a una espiral descendente. En el corazón del desmoronado Estado sirio se encuentra su acosada burocracia, tan mal pagada y con tan pocos recursos que los funcionarios públicos solo pueden sobrevivir asumiendo múltiples trabajos y participando en formas diversificadas de corrupción menor. En el mejor de los casos, los empleados gubernamentales bien intencionados hacen su trabajo, como consecuencia, de forma inadecuada. Un bombero del gobierno describía su situación:

El gobierno quiere soldados, no empleados. Realmente no les importa cómo viven los ciudadanos normales. Nuestros salarios no superan las 20.000 libras sirias [aproximadamente 40 dólares], por lo que realmente estamos trabajando para Dios más que cualquier otra cosa. Soy el jefe de una brigada de bomberos y todavía tengo que trabajar como taxista y depender del apoyo de mi familia. Todos en la brigada tienen otro trabajo.

El Estado compró nuestros trajes contra incendios a través de un contratista corrupto, y se nota que los trajes son prácticamente de plástico. En un incendio grave, creo que se derretirían en nuestros cuerpos. Solo tenemos un conductor para nuestro camión de bomberos, por lo cual, si no está cerca cuando lo necesitamos, no hay nada que podamos hacer.

Este deterioro tiene implicaciones diversas y de largo alcance para una economía originalmente construida sobre principios socialistas y que aún depende de una intervención estatal intensiva en sectores como la industria, la energía, el comercio y la agricultura. Incluso en algunas zonas que ha controlado durante todo el conflicto, el Estado se ha retirado de una serie de funciones esenciales, como proporcionar subsidios clave y garantizar servicios municipales centrales como la gestión de los residuos. Un ingeniero agrónomo empleado por el Estado comentaba sobre la disminución del apoyo a la agricultura en la costa siria:

Los agricultores de invernadero en Latakia y Tartus pertenecen en su mayoría a familias vinculadas con el ejército, los servicios de seguridad y las milicias leales. Esos agricultores han estado pidiendo al gobierno que les suministre petróleo para calefacción, fertilizantes químicos y pesticidas. Pero el gobierno no les ha dado nada.

Donde el Estado mantiene funciones económicas positivas, lo hace de manera selectiva y egoísta. En 2019, por ejemplo, Damasco reafirmó su papel tradicional en la compra de trigo a precios fijos de los agricultores privados, a pesar de la concentración de estos últimos en áreas controladas por la Administración Autónoma Kurda. Esta medida, y su amplia cobertura por parte de los medios estatales, respondía a objetivos eminentemente políticos, lo que refleja el esfuerzo de Damasco por restablecer la influencia económica en el noreste de Siria al tiempo que reduce su propia dependencia del trigo importado. En otro ejemplo revelador, un residente del suburbio de Damasco de Harasta señaló que a su vecindario, a diferencia de muchos otros, lo habían limpiado de escombros y ahora disfruta de electricidad gratuita las 24 horas. De hecho, está junto a la autopista M5, estratégicamente vital, y contiene o colinda con múltiples sitios militares. Se rumorea, además, que un compinche del régimen de máximo nivel ha seleccionado la zona para remodelarla.

A medida que el Estado se retira, los ciudadanos tienen que abrirse camino a través de un proceso de privatización ad hoc en el que el gobierno interviene para extraer recursos en una versión extrema de los esfuerzos de liberalización de Siria en los años 90 y 2000. Los consejos municipales de Duma y otras áreas en ruinas del este de Ghuta aportaron un claro ejemplo a finales de 2018: “Si la gente quiere eliminar los escombros, debe alquilar a sus expensas las excavadoras del municipio”, dijo un corredor inmobiliario de Damasco. “El municipio solo se ocupa de las carreteras principales. Es bien conocido que los trabajadores municipales dañan los edificios porque recogen los escombros de forma descuidada; así pues, en cualquier caso, la gente prefiere hacerlo por sí misma”.

La capacidad menguante de la burocracia coincide con su creciente propensión al injerto. Sirios de todas las clases sociales, incluidos los propios funcionarios públicos, se quejan constantemente de una cultura metastásica de corrupción. Bromean ocasionalmente diciendo que la sociedad siria es ahora responsable de subsidiar al Estado, en un cambio radical de las raíces socialistas del régimen del Baaz. El propietario de una fábrica describía esta dinámica y los trastornos resultantes:

Los empleados del gobierno se entrometen en todo ahora. Un empleado de bajo nivel de la Dirección de Electricidad puede entrar en mi fábrica e inspeccionar cada centímetro sin dar una razón. Lo mismo se aplica a los empleados que trabajan con el agua, líneas telefónicas, impuestos, salud, medio ambiente, administración local y aduanas.

Hace solo unos días, cuatro empleados de aduanas vinieron a mi fábrica gritando y exigiendo ver todas nuestras instalaciones, incluso la cocina. Le pregunté por qué tenían que ser tan groseros; respondieron que tienen autoridad para revisar cualquier cosa y arrestar a cualquiera. Finalmente, tuve que pagar un soborno. Antes de eso, un comité de la Dirección de Medio Ambiente vino a la fábrica para verificar si estábamos usando sustancias nocivas. Si no los hubiera sobornado, podrían fácilmente haberse inventado un informe y haberme cerrado la fábrica.

Las tendencias extractivas del Estado se extienden de abajo arriba. A pesar de que los organismos gubernamentales han dejado de funcionar en gran medida como arquitectos de la política económica, continúan interfiriendo en sectores que presenten oportunidades para desviar dinero a las arcas estatales. “El régimen le está haciendo la vida más dura a todos”, dijo un empresario. “Como fabricante, me pidieron hace poco que comprara un millón de pegatinas del gobierno para colocarlas en mis productos y demostrar que estaban fabricados en Siria. La broma me costó 14 millones de libras [aproximadamente 30.000 dólares] en un momento en el que tengo que esforzarme mucho para cubrir gastos”.

Estos procesos simultáneos de retirada e interferencia son particularmente evidentes en el sector importación-exportación. A medida que Siria se ha ido quedando cada vez más aislada e improductiva, las exportaciones se han desplomado y la dependencia de las importaciones de los Estados vecinos, así como de Rusia, Irán y China se ha profundizado. Entre otros problemas, este desequilibrio comercial se acumula a la escasez de reservas de divisas creadas por las sanciones estadounidenses y europeas.

Damasco ha hecho frente a esta presión microgestionando el flujo de importaciones, concentrando derechos con individuos selectos y aumentando diversas tarifas. En el ejemplo más llamativo, la tan esperada reapertura del cruce fronterizo de Siria con Jordania a fines de 2018 marcó el comienzo de un breve repunte en el comercio que fue rápidamente sofocado porque aumentaron ocho veces las cuotas de los camiones en tránsito desde Jordania. Desde la perspectiva de Damasco, tales restricciones limitan la capacidad de los importadores privados para gastar divisas y aumentan las posibilidades de corrupción de alto nivel. Sin embargo, también cancelan los ingresos de la normalización parcial del comercio, al tiempo que castigan a los mismos exportadores que Siria necesita para traer divisas. Un exportador de productos alimenticios describía así sus dificultades:

El gobierno sirio quiere que exportemos y hace que nos resulte relativamente fácil. El problema son las importaciones: necesitamos materias primas del extranjero, pero es muy difícil obtener la aprobación para comprarlas legalmente. Solo unos pocos importadores bien conectados pueden traer mercancías fácilmente a través de los puertos. La consecuencia es que muchas fábricas recurren al contrabando desde el Líbano, lo que requiere pagar muchos sobornos.

En paralelo, Damasco impuso el requisito en 2019 de que todos los exportadores vendieran sus ganancias en dólares al Banco Central de Siria al tipo de cambio oficial, en un intento por reforzar el acceso del gobierno a las divisas. Un hombre de negocios que exporta ropa a Líbano, Jordania, Iraq y el Golfo explicaba que esta nueva ley equivale a obligar a los exportadores a subsidiar al Estado:

El Banco Central nos exige ahora que vendamos nuestros dólares al gobierno al tipo de cambio oficial [artificialmente fuerte] de 435 libras sirias. En el mercado paralelo, la tasa es de 615 libras, y esa es la tasa con la que compramos todas nuestras materias primas. Eso significa que perdemos casi 200 libras por cada dólar. Estamos trabajando para un gobierno que no nos da nada a cambio: ni subsidios, ni materiales, nada.

Para amigos como estos…

En líneas generales, los aliados económicos más vitales de Siria no hacen más que agravar estos fallos estructurales. Por un lado, Moscú y Teherán son vitales para mantener a flote la economía de Siria a través de los envíos desesperadamente necesarios de combustible y trigo, junto con un fortalecimiento general de las relaciones comerciales, ya que los tres países tratan de eludir las sanciones occidentales. Los productos rusos e iraníes de fabricación barata han penetrado gradualmente en los mercados sirios. China ha seguido siendo un socio comercial clave, pero tampoco ha dado señales de ir hacer algún movimiento tangible a favor de inversiones a gran escala.

Por el contrario, Rusia e Irán tratan de recuperar lo gastado en Siria apropiándose de partes crecientes de sus activos restantes, en un proceso que equivale a hipotecar el futuro económico del país. Lo más sorprendente es la creciente influencia de Rusia sobre los recursos de petróleo, gas y fosfato de Siria. Un ingeniero del petróleo de Homs describía este proceso:

A principios de 2018, las compañías rusas comenzaron a penetrar en el sector del petróleo y gas de Siria. Esas compañías firmaron contratos con el gobierno sirio mediante los cuales invertirán y gestionarán campos de petróleo y gas, obteniendo aproximadamente el 25% de las ganancias, mientras que anteriormente el gobierno sirio lo manejaba todo y se llevaba todos los ingresos. Rusia quiere monopolizar este sector y presiona al gobierno para que no facilite contratos a ninguna empresa que no sea rusa.

Los puertos de Siria también representan propiedades inmobiliarias de primer orden para la intrusión rusa e iraní. A principios de 2019, las autoridades sirias otorgaron a una compañía rusa un contrato de arrendamiento por 49 años en el puerto comercial de Tartus, lo que provocó las críticas incluso de los lealistas, que acusaron a Damasco de regalar infraestructura económica vital. Según los informes, Teherán ha estado compitiendo por un papel similar a través de discusiones entre el gobierno sirio y una compañía iraní que busca hacerse cargo de la gestión del puerto marítimo de Lataquia. Si tiene éxito, esta adquisición atrincheraría la influencia económica de Irán y provocaría nuevos problemas relacionados con las sanciones. Un gerente de una compañía naviera internacional describía los riesgos:

La oferta iraní por el puerto coloca al gobierno sirio en una posición difícil. Es muy difícil para el gobierno decir que no, pero le resulta imposible decir que sí: otorgarle el control del puerto a una compañía iraní es como pegarse un tiro en la cabeza, porque las compañías occidentales no pueden tratar con los iraníes. Inmediatamente tendrían que dejar de enviar barcos allí.

La niebla de sanciones

Mientras Damasco y sus aliados roen lo que queda de la economía de Siria, los gobiernos occidentales aceleran esta degradación a través de sus propias políticas económicas. Las sanciones estadounidenses y europeas se han ido acumulando por capas, apuntando hacia una combinación de figuras alineadas con el régimen y sectores empresariales considerados relevantes para el esfuerzo de guerra de Damasco. Sin embargo, sus efectos dominó se extienden a prácticamente todos los sirios que viven dentro de Siria y a muchos que no viven allí.

Esta dificultad se relaciona, en el nivel más básico, con la escasez de combustible y otros insumos necesarios para la actividad empresarial, desde la industria hasta la agricultura. Las sanciones sectoriales dirigidas aquí se combinan con las medidas occidentales adoptadas contra socios comerciales clave, a saber, Rusia e Irán. “Los lazos con Irán conllevan más sanciones para Siria”, se quejaba un ingeniero de Damasco. “Siria e Irán están ambos estrangulados, por lo que uno no puede ayudar al otro”. Hay un proverbio sirio que dice ‘Un cadáver no puede cargar con otro cadáver'”.

Agravando aún más los sinsabores económicos está la excomunión de Siria de un sistema financiero global en el que el dólar reina de forma suprema. “Nueva York controla el sector bancario mundial”, comentó un banquero en Damasco. “Como resultado, los bancos sirios solo pueden realizar transacciones con otros bancos dentro de Siria o mediante acuerdos especiales con bancos rusos e iraníes. Pero Rusia e Irán no pueden llenar el vacío, porque ellos mismos no tienen sectores bancarios independientes y profesionales”.

Ese estatus de paria tiene efectos colaterales generalizados. Es terriblemente difícil, por ejemplo, para los sirios dentro del país abrir cuentas bancarias extranjeras o transferir dinero entre bancos sirios y extranjeros. Incluso los sirios en el extranjero sufren en este aspecto, ya que su nacionalidad por sí sola convence a muchas instituciones financieras occidentales de que proporcionarles servicios básicos podría hacerles incurrir en mayores riesgos de lo que esos negocios merecen.

Por lo tanto, las ONG sirias financiadas por Occidente se ven obligadas a dedicar recursos preciosos a asegurar a sus financiadores que permanecerán lejos de cualquier transacción que pueda entrar en conflicto con las sanciones. Los propios financiadores deben hacer lo mismo, y el cumplimiento legal es la prioridad primordial para cualquier intervención. El más mínimo paso en falso, como incluir la palabra “Siria” en el memorándum de una transferencia bancaria, puede provocar un sinfín de complicaciones. Como resultado, al personal sirio se le paga en gran medida en efectivo o mediante sistemas semiformales de transferencia de dinero conocidos como hawala.

Dichas dificultades adquieren nuevas proporciones para las empresas que operan en Siria, incluso para aquellas que se dedican a las actividades más inocuas. Un comerciante de productos alimenticios con sede en Damasco describía sus propias dificultades:

Solía ​​ ser fácil importar mercancías desde Rusia y Europa del Este a través de los puertos de Lataquia y Tartus. Pero las sanciones hacen cada vez más difícil transferir dinero a bancos europeos e incluso rusos, por lo que tenemos que depender cada vez más de las asociaciones con comerciantes libaneses que importan a Beirut en su nombre y luego lo envían a través de la frontera a Damasco. Me temo que vamos a tener que depender cada vez más de tales asociaciones a medida que las sanciones se vuelvan más severas.

Del mismo modo que las sanciones obligan a las empresas sirias a complicadas soluciones alternativas, constituyen un poderoso elemento disuasorio para las empresas extranjeras y los empresarios sirios expatriados, que de lo contrario considerarían su entrada en el mercado. Esto tiene tanto que ver con las sanciones en sí mismas como con el exceso de cumplimiento: las corporaciones a menudo evitan incluso la actividad legítima en entornos muy sancionados, en lugar de incurrir en los riesgos y costos administrativos de meterse en ellos. El funcionario de la compañía naviera bosquejaba estas complejidades:

Las sanciones estadounidenses te hacen la vida muy difícil. Tenemos todo un bufete al completo dedicado a este tema y que en cada transacción debe decir: “Puedes hacer esto”, “no puedes hacer esto”, “esta transacción debes hacerla en esta moneda”. A veces simplemente tienes que acabar decidiendo que los beneficios del envío no merecen los riesgos que debes correr.

No hay duda de que en muchos casos las sanciones occidentales están garantizadas. Las medidas dirigidas a personajes específicos del régimen con información privilegiada y a los compinches de alto nivel son a la vez bien merecidas y útiles, y generan una forma de rendir cuentas para los más vinculados con los crímenes de guerra. También representan una molestia financiera y logística para esas personas y el régimen en general.

Sin embargo, las sanciones “sectoriales” más radicales presentan una imagen mucho más ambivalente, cruzando posiblemente la línea hacia el castigo colectivo. Esa línea se desdibujaría aún más en el caso de la aprobación del “Proyecto de ley César” presentado en Washington: una legislación que ampliaría drásticamente el círculo de personas afectadas por las sanciones, incrementando así su ya poderoso efecto de enfriamiento. Una vez aprobadas, tales medidas se vuelven tremendamente difíciles de revertir: Siria todavía está sujeta a las sanciones estadounidenses aprobadas en la década de 1980, que perduraron incluso a través de las fases de acercamiento diplomático.

Dado lo mucho que está en juego, la discusión global sobre las sanciones ha sido notablemente simplista y binaria. Mientras que los partidarios de Damasco definen las sanciones como el principal obstáculo para la recuperación económica, sus rivales a menudo minimizan, o ignoran, las formas en que las sanciones exacerban el sufrimiento de los civiles. La última tendencia entre los políticos y comentaristas occidentales se ve reforzada por los opositores de línea dura en la diáspora siria, que a menudo están a la vanguardia de las peticiones de un castigo más agresivo obviando en gran medida su coste. Un activista sirio más moderado en Washington analizó: “Hay una desconexión completa y absoluta sobre las condiciones dentro de Siria. La gente está cegada por todo el odio que siente hacia al régimen”.

Igualmente inquietante es la desconexión lógica entre el aumento de las sanciones y los objetivos políticos establecidos. La retórica occidental enmarca las sanciones en torno a objetivos que van desde lo poco probable hasta lo absurdo: algunos Estados europeos todavía esperan que la presión financiera continuada obligue a Damasco a aceptar algún tipo de acuerdo político, lo que a su vez permitiría la recuperación económica y, por lo tanto, el retorno de los refugiados. Los políticos estadounidenses, por su parte, vinculan las sanciones a una transición política, al tiempo que agregan la caprichosa demanda de que las fuerzas iraníes sean expulsadas de Siria. Dada la inverosimilitud de tales objetivos, las sanciones se parecen cada vez más a una política de castigo económico por defecto.

Vaciamiento

Estos factores se suman capa a capa al estrés que pesa sobre una sociedad poco equipada para hacer frente a la presión. El vaciamiento de Siria va más allá de las cifras asombrosas sobre muerte, destrucción, reclutamiento y desplazamiento: ha erosionado la capacidad misma de la sociedad para regenerar lo perdido.

El sector agrícola de Siria ofrece una ventana a la espiral de descenso autoperpetuo de Siria. Las comunidades rurales en Siria han demostrado ser notablemente adaptables durante la guerra, y la producción agrícola a pequeña escala ha mostrado signos de recuperarse más rápido que las esferas de capital más intensivo como la industria y la energía. Sin embargo, los agricultores, desde Daraa hasta Homs y Hasakeh, subrayan los desafíos duraderos que plantea la caída en picado del capital humano, desde trabajadores no cualificados hasta profesionales especializados. Un agricultor en la zona rural de Hama se lamentaba de la paralizante emigración:

No hay cultivo que valga sin campesinos. Creo que un tercio de nuestro pueblo se ha ido. Y como la situación sigue siendo inestable, la gente sigue marchándose. Personalmente planeo emigrar con mi familia en los próximos meses. La mayor parte del resto de la aldea tiene planes similares. Honestamente, no puedo decir que quedará alguien en unos años. Si la emigración continúa a este ritmo, la agricultura de la zona desaparecerá por completo.

La fuga de cerebros en curso ha reducido asimismo al mínimo las instituciones gubernamentales responsables de impulsar la agricultura y otros sectores clave de una manera que complica aún más las perspectivas de recuperación. “Nuestros contables y gerentes cualificados se fueron a Turquía, los Estados del Golfo y Europa”, dijo un empleado del Banco Agrícola de Siria, una entidad gubernamental que otorga préstamos y subsidios a los agricultores. “Los bajos salarios del gobierno desalientan a los graduados universitarios de trabajar para bancos estatales, cuando podrían ganar el doble en el sector privado. Los nuevos empleados son en su mayoría las viudas e hijas de mártires”.

Aun cuando la violencia disminuye en la mayor parte del país, el azote del reclutamiento promete mantener a los jóvenes sirios al margen de la fuerza laboral en un futuro previsible. “No tengo sueños ni planes”, dijo un estudiante de tercer año de la Facultad de Ingeniería Agrícola de la Universidad de Damasco. “Mi único sueño es evitar el servicio militar. Los licenciados masculinos disponen de dos opciones: unirse al ejército o abandonar el país”.

La degradación del sector educativo, que ha agotado los recursos humanos y financieros al tiempo que se hunde más en su propio ciclo de corrupción y mediocridad, no hace sino agravar aún más el problema. “Los profesores tienen salarios muy bajos, por lo que intentan conseguir sobornos o regalos para mantener a sus familias”, dijo el mismo estudiante. “Algunos venderán a los estudiantes las respuestas de un examen a cambio de un teléfono inteligente o una botella de whisky”. Un profesor de la misma facultad agregaba:

Desde 2011, aproximadamente un tercio de los profesores de mi facultad han abandonado el país. Los profesores jóvenes huyeron para evitar el servicio militar. Los profesores de más edad y experimentados emigraron porque encontraban mejores oportunidades en el extranjero, o simplemente para sacar de Siria a sus hijos en edad de reclutamiento. Las tasas de graduación son muy bajas, porque los estudiantes varones no quieren graduarse: suspenden los exámenes deliberadamente para retrasar el servicio militar.

Este patrón, por el cual la destrucción de la fuerza de trabajo de Siria se ve reforzada por la degradación de las estructuras esenciales de apoyo, se repite en todos los sectores. Un fabricante de plásticos de la zona industrial de Alepo de Sheij Nayar describía sus dificultades:

Los propietarios de las fábricas intentan reabrir, pero se enfrentan a grandes desafíos, desde la escasez de electricidad y combustible hasta la falta de mano de obra cualificada para trabajar. Todos los trabajadores experimentados están desplazados en zonas controladas por los rebeldes o en Turquía. Cuando hablo con otros industriales, me dicen que quieren reabrir pero que no pueden encontrar trabajadores varones y, cuando lo hacen, los servicios de seguridad vienen y los arrestan. Antes de 2011, tenía 200 trabajadores. Hoy cuento con 20 hombres y algunas mujeres y niños que trabajan limpiando, empacando y preparando té y comida para los que quedamos.

En efecto, la devastación de la fuerza laboral masculina de Siria ha tenido el efecto secundario transformador de empujar a las mujeres, y en menor medida a los niños, a la vanguardia de la actividad económica, a medida que las familias encuentran formas de llegar a fin de mes en ausencia del sostén masculino. Por lo tanto, las mujeres han asumido un papel en expansión en prácticamente todos los ámbitos, desde el servicio civil hasta el trabajo manual y el espíritu empresarial. “Las mujeres desempeñan un papel cada vez más destacado en los negocios a pequeña escala, en las nuevas empresas y las ONG”, dijo un académico en Damasco. “Es menos arriesgado para una mujer moverse en ese ámbito: no corre el riesgo de ser reclutada y puede moverse más fácilmente a través de los puntos de control. Por otra parte, el 70% de los empleados en mi universidad son mujeres”.

Se trata de una evolución agridulce. Mientras que algunas mujeres aprecian naturalmente el cambio hacia una mayor independencia financiera y social, otras lamentan el agotamiento y la ansiedad que conlleva trabajar en múltiples trabajos para alimentar a sus familias. “Dependemos de nosotras mismas ahora para poder satisfacer todas nuestras necesidades”, dijo una mujer de mediana edad del destrozado suburbio de Daraya en Damasco. “En el pasado, nos lo traían todo a casa. Aquella era una vida de lujo”.

Las tensiones sociales que acompañan a un cambio tan rápido agravan esta ambivalencia, y la cuestión que se plantea es si los componentes positivos de este cambio perdurarán a medida que el conflicto disminuya. La misma académica señalaba sus preocupaciones:

Temo por la sostenibilidad de este desarrollo a largo plazo. Por una parte, las pequeñas empresas dirigidas por mujeres, que dependen en gran medida de los fondos relacionados con los programas de ayuda exterior, no son autosuficientes. Por otra, la opinión de la sociedad sobre estos cambios es preocupante. Los hombres tendrán que admitir que el hecho de que las mujeres trabajen es, por ahora, la única opción. Pero existe esa percepción de que el problema se les escapa de las manos, lo que exacerba las tensiones dentro de las familias y la sociedad. Así que todavía queda mucho trabajo por hacer en este frente.

Además, el continuado estancamiento de Siria coloca a las mujeres en el centro de una economía en la que la mayoría puede aspirar a poco más que a la supervivencia. El imperativo de luchar por un flujo mínimo de ingresos encierra a menudo a hombres y mujeres por igual en una especie de limbo en tiempos de guerra al no poder regresar a las ciudades de donde se vieron obligados a desplazarse. Una mujer en el suburbio de Damasco de Yaramana explicaba que le gustaría regresar a su ciudad natal de Qadam, pero sigue anclada a Yaramana por la necesidad de seguir trabajando:

Actualmente salgo adelante con trabajos de limpieza en una escuela durante la semana y en casas particulares los fines de semana. No puedo volver a Qadam porque no podré encontrar ese trabajo allí. Si volviera, tendría que viajar a Yaramana con tres autobuses diferentes, por lo que gastaría todo mi tiempo y dinero en el camino.

El extenso complejo de programas de ayuda con fondos extranjeros en Siria tiene como objetivo frenar tales dificultades, incluso a través de una amplia gama de intervenciones de creación de capacidad y generación de empleo. Si bien son desesperadamente necesarios, estos programas generan a menudo efectos secundarios no deseados: los trabajos bien remunerados con agencias de la ONU u ONG tienden a absorber el talento de otros sectores y a un mercado laboral cuya existencia depende de decisiones políticas tomadas en capitales lejanas. En el proceso, el sector de la ayuda ha creado otro nivel de nuevos ricos en tiempos de guerra, cuyos altos salarios son tan fundamentales para la frágil economía de Siria como mortificantes para la mayoría que sigue sumida en la pobreza.

Dos pasos adelante, dos pasos atrás

La profundización del conflicto económico en Siria conserva ecos amenazadores de su conflicto militar. De hecho, cada protagonista sigue adelante con el mismo enfoque que ha mantenido durante la guerra. En el centro de la melé, Damasco está traladando gradualmente su campaña nihilista de autopreservación del ámbito militar al económico. El régimen, desde el principio, ha tratado de sobrevivir sin fijar una agenda positiva para el futuro y desatando los elementos e impulsos más violentos dentro de sus filas para aterrorizar al país y que este se someta. Ese proceso está ahora cambiando a la siguiente etapa a medida que los antiguos milicianos y los servicios de seguridad se integran en una economía de depredación cada vez más sofisticada.

Moscú y Teherán, por su parte, se han mantenido inquebrantablemente comprometidos con la preservación del régimen en su forma actual, incluso cuando se irritan por sus deficiencias y, en el caso de Rusia, hablan mucho de boquilla sobre perspectivas de reforma. Todas esas promesas han quedado espectacularmente incumplidas: a medida que Damasco deja de lado un acuerdo de alto el fuego y reconciliación tras otro negociado por Rusia, Moscú ha demostrado ser incapaz o estar poco dispuesto a alterar fundamentalmente el comportamiento del régimen. Por lo tanto, la mediación rusa funciona menos como vehículo para el cambio que como cortina política de humo que permite tanto la intransigencia del régimen como los titubeos de Occidente.

De hecho, incluso la incoherencia occidental ha sido sorprendentemente consistente. Los actores que alguna vez buscaron una intervención militar poco entusiasta con la esperanza de forzar una solución política improbable duplican ahora el castigo económico en busca del mismo inverosímil final. A medida que los gobiernos experimentan con diferentes formas de presión con la esperanza de alcanzar un gran avance, suspenden a menudo a la hora de tener en cuenta los daños colaterales infligidos a la sociedad siria. De manera crítica, algunos actores occidentales están intentando frenar los efectos secundarios de las sanciones mientras apoyan a la sociedad siria a través de diversas formas de asistencia económica y humanitaria. Sin embargo, queda mucho trabajo por hacer antes de que tales esfuerzos compensen las consecuencias del aislamiento.

La sociedad, como siempre, ha ido adaptándose en medio de circunstancias de pesadilla. Sin embargo, tal adaptación adopta a menudo formas corrosivas, ya que las personas desesperadas sobreviven por medios desesperados, desde el saqueo y la corrupción hasta la propagación del secuestro, la prostitución y el tráfico de drogas. Sin embargo, esta respuesta adaptativa también se manifiesta en formas tranquilas y persistentes de innovación y emprendedurismo. Los propietarios de fábricas que alguna vez resistieron el asedio y el bombardeo llevando las líneas de montaje a las provincias vecinas sopesarán los beneficios potenciales de reiniciar los negocios en sus ciudades de origen. Sin embargo, los comerciantes que sufren las sanciones occidentales y las intrusiones del régimen capitalizan la mejora de la libertad de movimiento a medida que la violencia y los puntos de control disminuyen. Los agricultores que luchan por acceder a los insumos clave -como los fertilizantes, que las sanciones señalan como ingrediente de armas químicas- ahorran o piden prestado para comprar vacas, que producen abono orgánico.

Esos actores cumplen una serie de funciones indispensables, incluso luchando por llegar a fin de mes. En particular, los dueños de empresas brindan no solo empleo sino formas de apoyo social que salvan vidas, desde donaciones caritativas hasta asistencia financiera directa a familias de empleados fallecidos, en un tiempo en el que el Estado ha dejado de proporcionar salarios dignos o un bienestar social significativo. Ayudan a mantener un goteo de divisas en la economía siria y, por lo tanto, evitan que la libra siria caiga aún más en la inflación. Salvo algún cambio fundamental por parte de Damasco, sus aliados extranjeros o sus adversarios, las pequeñas empresas impulsarán cualquier recuperación parcial que Siria tenga reservada.

Este ensayo ha sido elaborado por el equipo de Siria de Synaps y editado con el amable apoyo de la Konrad-Adenauer-Stiftung.

Fuente: http://www.synaps.network/syria-eco...

Tomado de: http://www.rebelion.org/noticia.php...

Categorías: Tortuga Antimilitar

La “Cruzada de niños” de Greta dirigida a la privatización de la naturaleza

5 December, 2019 - 00:01

Cuentan que, en la Europa medieval, un chaval de 10 años llamado Nicholas se presentó como enviado de Dios, reclutando a decenas de miles de niños con el fin de conquistar Palestina, la Tierra Santa. Ninguno llegó, obviamente: murieron de hambre, de enfermedades o fueron traficados por los adultos. Los “yihadistas” también reclutan a los niños, no solo como su carne de cañón o para limpiar campos de minas antes de que crucen los adultos, sino para avergonzar a los hombres que se niegan a ir a matar a otros.

Hoy, en la era de la globalización, una tropa universal de menores, dirigida por Greta, la adolescente de cara angelical, con su tono de predicador y con la seguridad que da el estar respaldada por una fuerza sobrenatural que deja mudos a los poderosos mandatarios adultos del mundo, nos transmite el sagrado mensaje del IPCC, el alias de la nueva divinidad llamada Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. El Fin del Mundo ya tiene fecha: será dentro de 11 años (y unos meses) si la humanidad incrédula no sigue sus instrucciones.

En la misión de la nueva superheroína, cuya carrera meteórica la ha convertido en la rival del mismísimo Trump para recibir el Nobel de la Paz (premio que es una inversión en alguien para que juegue un papel en el futuro; Donald ya es pasado), se destacan dos cuestiones: 1) el fenómeno de la “Generación Z”, y 2) los intereses que ella o Jamie Margolin, su colega estadounidense, representan.

La Generación Z

Ser joven, rico y guapo es una virtud en la sociedad capitalista. En la mente de Greta, “los mayores”, que son parte del problema del calentamiento global, no pueden ofrecer soluciones. Pero, ¿cómo unos niños que ni han terminado la escuela y no son investigadores de nada se atreven a dar lecciones al mundo adulto y menospreciar el conocimiento y la sabiduría (que sólo se consigue a golpe de años) de millones de expertos en la lucha de clases, del feminismo, de la sociología de la pobreza, o del complejo funcionamiento del poder? Si ella hubiera oído algo sobre la primera científica que habló del «efecto invernadero», la feminista y mayor Eunice Foote (1819-1888, EEUU), por ejemplo, hubiera elaborado un discurso algo humilde, además de coherente y lógico.

Los “niños digitales” o la “Generación Z” , nombre dado en EEUU a los nacidos entre 1995 y la década de los 2000, y cuya característica es el uso de la tecnología e internet, se han convertido en actores sociales por: a) ser el 40% de los consumidores en las potencias mundiales y el 10% en el resto del mundo, estando en el centro de las políticas de mercado de las empresas; b) ser una generación programada no para pensar sino para consumir y “seguir a” alguien, y c) por la influencia que tienen en el gasto familiar, debido a su conocimiento digital, que además les da un estatus de poder.

Ella se equivoca al afirmar que el cambio climático es el principal problema de la humanidad: ¡se trata solo de una de las consecuencias de un sistema económico-político llamado capitalismo que hoy y ahora ha convertido en un infierno la vida de la mitad de los habitantes de la Tierra, que padece pobreza, que muere en las guerras de rapiña, o en las minas de diamantes y coltán! Mienten las encuestas en EEUU cuando indican que el cambio climático ya es la principal preocupación de los ciudadanos: ¿que un país donde 45 millones de personas viven en el umbral de la pobreza, sufre un profundo racismo contra la población no blanca y una violencia social que es única entre los países occidentales, donde medio millón de sus mujeres son víctimas de agresiones sexuales y rapto, pierde el sueño por el deshielo del Ártico? ¿En serio?

Condenar el consumismo sin situarlo en el lugar y el tiempo es populismo: un estadounidense medio gasta casi 2.000 veces más agua que un residente en Senegal.

Thunberg reprocha a los políticos que la contaminación “le ha robado la infancia”, no sabemos cómo, pero su movimiento elitista no habla de cientos de millones de niños y niñas a quienes les roba la infancia el ser explotados en los talleres oscuros y húmedos, recibiendo a cambio un solo plato de comida al día; por ser víctimas de las guerras de rapiña y sus consecuencias más brutales; ser traficados por la megaindustria de pornografía en un capitalismo que lo convierte todo incluido a los fetos y niños en una mercancía.

Las “soluciones” de la pequeña Greta

“Ya tenemos todos los hechos y soluciones –afirma la joven– y todo lo que tenemos que hacer es despertar y cambiar».

Los defensores de Greta pueden desmontar los argumentos de la derecha negacionista, pero no son capaces de responder las preguntas del ecologismo progresista.

Los niños como ella desconocen que el capitalismo depende del crecimiento, y este se consigue reduciendo los gastos, explotando más y más a los seres humanos y a la naturaleza y destruyendo a ambos, aumentando los beneficios. Tampoco saben que la acumulación de capital es el núcleo del sistema que pretenden reformar, y que las compañías privadas para crecer, e incluso para existir, deben apartar y/o devorar a sus competidores gastando cada vez más los recursos públicos. Un sistema que ha feminizado la pobreza o que fuerza a millones de personas huir de sus tierras, porque unas compañías o estados quieren robar sus recursos, genera graves desequilibrios ambientales. Es imposible salvar la Tierra sin reducir la pobreza y luchar contra la desigualdad, sin el empoderamiento de las mujeres, la protección de los derechos de los animales, o sin impedir que el Sur Global se convierta en el basurero tecnológico de los ricos caprichosos, esos jóvenes que cambian de móvil como de camisa, sin preguntarse de dónde viene su batería, y a dónde va el aparato que aún no está obsoleto.

Obviamente, ningún movimiento de esta envergadura llamado “Nuevo Poder” es espontáneo, ni hay nada nuevo en esta otro peligroso movimiento de masas.

¿A quiénes beneficia?

Al “imperialismo climático”: la «Cuarta revolución industrial» del complejo industrial busca un New Deal Verde. Y lo busca a través del Instituto de Gobernanza de los Recursos Naturales que pretende sacar 100.000 millones de dólares de las arcas públicas de todos los países del mundo para salvar el capitalismo tiñéndolo de verde. Y tiene mucha prisa, de ahí la “emergencia”: presiona para desregular el sector, conseguir la autorización para explotar aún más los recursos naturales, y la financiarización- privatización más grande de la naturaleza jamás realizada, y así poder atraer a los inversores con fines especulativos. Y están apropiándose de más tierras arboladas y el agua de todos los continentes produciendo biomasa para energía, destrozando las selvas y la biodiversidad de aquellos espacios. Ganarían con el endeudamiento de los países pobres, que se verán obligados a comprar la biotecnología verde (coches eléctricos, turbinas eólicas, etc.).

A la industria nuclear: Greta desea “alinear Suecia con el Acuerdo de París”, cuando este acuerdo otorga a la energía nuclear el papel de “mitigar el cambio climático”, y así reducir el “CO2 a gran escala».

Al Instituto Global de Captura y Almacenamiento de Carbono (IGCAC), que impulsa biotecnología para lanzar «emisiones negativas», operación para la cual consumirá una ingente cantidad de combustible fósil. Tiene preparado unos 3.800 proyectos que permitirán a la industria petrolífera, por ejemplo, seguir esparciendo carbono por la atmósfera. La energía fósil es tan rentable para sus empresarios que para obtenerla han matado a millones de personas, han destrozado la vida animal, arrasando bosques, contaminando aguas. Según el ambientalista Ernest McKibben «Un barril de petróleo, actualmente de unos 70 dólares, proporciona la energía equivalente a unas 23.000 horas de trabajo humano«. La justicia climática es incompatible con un capitalismo que está basado en el ánimo de lucro y a cualquier precio.

A las megafundaciones de apariencia filantrópica, corporaciones que controlaron los negocios de energía, y políticos hipócritas. El Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, un entusiasta de la joven sueca, cuyo gobierno compró con el dinero público el oleoducto Trans Mountain por 45.000 millones de dólares, los gobiernos europeos que siguen vendiendo ilegalmente armas a los países en guerra, Google que sigue invirtiendo en las compañías que niegan el cambio climático, o la industria de los combustibles fósiles, que dedica sólo el 1% de sus inversiones a energía baja en carbono, pero depositan 50.000 millones de dólares en nuevos proyectos de exploración de petróleo y gas. El objetivo de MacArthur Fundation (2010) es, por ejemplo, “acelerar la transición a la economía circular”. Además de donar diez millones de dólares a Climate Nexus, es la que dirigió, junto con otros lobbies del capitalismo verde (Avaaz, 350.org, Extinction Rebellion, etc.) la Marcha Popular del Clima del 21 de septiembre de 2014. Otras empresas como Ikea, el promotor de “compra, tira y vuelve a comprar«, que ha convertido sus tiendas en el lugar del paseo de las familias, o Avaaz, la red dirigida a cambiar mente y corazones en todo el mundo, o Johnson & Johnson -que ha tenido que pagar mil millones de dólares a veintidós mujeres por el cáncer de ovarios que causaron sus productos, ganan dinero y prestigio.

A la “Oenegeización” de la militancia política de los jóvenes, neutralizando los movimientos ecologistas auténticos, y sustituyendo la conciencia de clase por un “asunto gris de masas” ajeno a la causa común de la humanidad.

Al complejo industrial-militar gracias a la omisión de este movimiento que borra el factor guerra de las Marchas Verdes, ni menciona las cerca de 18.000 bombas nucleares que amenazan la vida en el planeta, ni el hecho de que Donald Trump tras romper los dos históricos acuerdos nucleares con Irán y Rusia no solo ha sugerido al Pentágono aumentar hasta diez veces el arsenal nuclear, sino que ha insinuado el uso de estas bombas contra Irán y Afganistán.

Estas personas pretenden cambiarlo todo, para que todo siga igual: Malala Yousafzai, la muchacha paquistaní, recogió el Nobel de la Paz en 2014, después de haber recibido varios disparos de los Taliban (grupo anticomunista armado por la CIA) cuando tenía catorce años por defender la alfabetización de las niñas en su país Pakistán. Hoy, su país sigue siendo uno de los peores del mundo en esta materia.
¿Cómo se salva el planeta, de verdad?

Cuando Marx llamó la «Ruptura metabólica» a la desconexión entre la humanidad y el resto de la naturaleza generada por la producción capitalista, y la “ruptura irreparable en el proceso interdependiente del metabolismo social”, estaba señalando que la destrucción de la naturaleza es inherente al capitalismo.

Sólo un sistema de producción dirigida a satisfacer las necesidades humanas, siempre en su vinculación con los derechos del resto de la naturaleza, que no a las ganancias de unos cuantos, puede impedir el apocalipsis. Y esto se consigue con la propiedad pública sobre la tierra, la industria, los grandes bancos, corporaciones, y servicios y un control democrático sobre el poder, que en vez de promocionar coches eléctricos particulares, por ejemplo, proporcione el transporte público gratuito, el uso de la energía solar y eólica, entre otras medidas.

La justicia climática es anticapitalista o no lo es.

Fuente: https://blogs.publico.es/puntoysegu...

Categorías: Tortuga Antimilitar

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