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Actualizado: hace 1 hora 2 min

Un expresidente de navantia en la industria militar saudí

5 August, 2019 - 00:00

Riad ficha a un expresidente de Navantia para la cúpula de su compañía de armamento

García Vilasánchez, vicepresidente del nuevo gigante de la industria militar de Arabia Saudí

Riad ha fichado al ejecutivo español Esteban García Vilasánchez (Mugardos, A Coruña, 52 años) para la cúpula de Sami (Saudi Arabian Military Industries), la compañía de armamento a la que quiere convertir en una de las 25 mayores del mundo en una década. Vilasánchez, que desarrolló su carrera profesional en Navantia, fue presidente del astillero público entre 2014 y 2018 y firmó la venta a Riad de cinco corbetas por 1.800 millones durante la visita a España del controvertido príncipe heredero Mohamed Bin Salman (MBS), en abril del año pasado.

Vilasánchez, según fuentes del sector, será el vicepresidente de Sami responsable de la nueva división naval, que se sumará a las de armamento terrestre, electrónica, aeronáutica y municiones y misiles. Aunque el presidente de la compañía es un príncipe saudí, Ahmed Al-Jatib, Riad ha recurrido a ejecutivos extranjeros con experiencia en el sector de la defensa para ponerla en marcha y ha fichado como CEO al alemán Andreas Schwer, exdirectivo de la empresa germana Rheinmetall.

Arabia Saudí es el primer cliente mundial de la industria de armamento, con un 12% del total de las compras, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI). Ello se debe a que, empujado por la guerra de Yemen y la rivalidad regional con Irán, su gasto militar se ha disparado hasta el 10% de su PIB, el mayor porcentaje del mundo, pero también a que, carente de una industria militar propia, Riad tiene que importar todo el material que equipa a sus fuerzas armadas.

El plan Visión 2030, con el que el príncipe MBS quiere impulsar una economía que no dependa exclusivamente del petróleo, incluye entre sus objetivos que el 50% del equipamiento militar adquirido en esa fecha sea de fabricación nacional. Para conseguirlo se creó en 2017 SAMI, una compañía 100% pública que está fichando a ejecutivos extranjeros como otros países fichan futbolistas.

Además, Arabia Saudí exige que sus contratos de compra vayan acompañados de la firma de joint ventures (compañías mixtas) con Sami para la transferencia de tecnología, Así lo hizo el astillero español, que ha formado Sanni (Saudí Arabia Navantia Naval Industries), que se encargará de la integración de los sistemas de combate de las dos últimas corbetas construidas en España con los de futuros buques adquiridos por Riad.

El fichaje de García Vilasánchez se inscribe en esta política. El directivo español, que desarrolló toda su carrera profesional en Navantia, se encargó de la fase final de las negociaciones con las autoridades saudíes y fue el encargado de firmar el mayor contrato de exportación de la historia del astillero público durante la visita de MBS a Madrid en abril del año pasado.

El contrato, de 1.800 millones, no solo incluye la construcción de los buques, sino su mantenimiento y la formación en España de 600 tripulantes. En julio del año pasado, tras la llegada del PSOE al Gobierno, García Vilasánchez fue sustituido al frente de Navantia por su actual presidenta, Susana Sarriá.

El contrato de las corbetas estuvo a punto de naufragar cuando la ministra de Defensa, Margarita Robles, anunció su intención de revisar la entrega de 400 bombas de precisión del Ejército del Aire vendidas por el Gobierno de Rajoy para su uso en la guerra de Yemen. Las bombas fueron finalmente entregadas y la amenaza de una crisis diplomática no se materializó.

El fichaje de Vilasánchez evidencia, más allá de su capacidad profesional, que Riad sigue considerando a España como un socio fiable en un sector tan sensible como la industria militar.


El astillero español, pendiente de dos buque anfibios

Tras la venta de las cinco corbetas, Navantia está pendiente de la decisión de Arabia Saudí sobre la compra de dos buques de asalto anfibio LPD, similares al Castilla y el Galiciade la Armada española, y cuya construcción daría trabajo al astillero de Ferrol.

A diferencia de Alemania, que decretó un embargo de armas contra el régimen de Riad tras el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, España no ha vetado la venta de material militar a Riad. No de manera explícita. En la práctica, el Gobierno socialista ha aparcado la autorización del suministro de municiones alegando que está pendiente un nuevo reglamento sobre control de exportaciones de armas. Aún no hay fecha para que se apruebe.

Miguel González

El País

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El estado español, campeón de Europa en el uso y abuso de químicos para la agricultura

5 August, 2019 - 00:00

Por Marcos García Rey

La industria de los productos químicos usados en la agricultura facturó en España 1.100 millones de euros en 2016, según la patronal de los fabricantes AEPLA. No hay país en Europa que los haya consumido más en los últimos años: un promedio de 73.000 toneladas anuales para el quinquenio 2011 a 2015.

Se les denomina agroquímicos, fitosanitarios o pesticidas, según se quiera blanquear más o menos su nombre, pero vienen a ser lo mismo: sustancias químicas que se fabrican para matar insectos y malas hierbas y evitar así que las cosechas se malogren. Son utilizados en todo el ciclo agrícola: antes y después de la siembra, durante el crecimiento, para la maduración de los frutos, también muy poco antes de la cosecha y finalmente para mantener los productos después de ser recolectados.

La industria defiende que tienen un efecto casi inocuo para el hombre y la naturaleza y que garantizan una agricultura productiva y sostenible para alimentar al mundo. Los activistas y ecologistas argumentan que su uso pasa una factura alta para la salud y el medio ambiente.¿Y qué dicen los científicos, las autoridades competentes y los agricultores? Depende. Algunos científicos avalan la seguridad de los agroquímicos autorizados, otros muchos nacionales e internacionales han probado ya sus efectos nocivos para las personas y el medio ambiente. Las autoridades reguladoras españolas y europeas van legislando, no sin sufrir grandes presiones por parte de la industria y los ecologistas. En cuanto a los profesionales del campo, pues también depende. En todo caso, como se documenta más abajo, la mayoría de los casi 900 milagricultores registrados los usan intensivamente, mientras que otros muchos ya han sufrido en sus carnes las consecuencias adversas de los pesticidas.

Antonio Ruiz, de 65 años, es un agricultor afincado en Bárdenas (Zaragoza) que cultiva 45 hectáreas de alfalfa, cebada y hortalizas. Ahora toda su producción es ecológica. Su modo de trabajo no nació de una convicción idealista, sino de una enfermedad que se le diagnosticó en 1987. Fue al médico porque le costaba respirar. Era víctima de la llamada enfermedad pulmonar obstructiva crónica, los pulmones le funcionaban por debajo del 50%. El médico le dijo que tenía que dejar de fumar de inmediato. Ruiz jamás había fumado, pero sí había vertido sobre sus tierras todo tipo de agroquímicos para producir unos melocotones “que eran la envidia de la zona y que nos los quitaban de las manos en el mercado”, dice el agricultor aragonés. Entre otros plaguicidas, utilizaba malatión y lindano, hoy ya prohibidos en España. “Aquella visita al doctor me salvó la vida. Mi transición de la agricultura convencional a la ecológica hace que ahora esté vivo, tenga el 72% de capacidad pulmonar y esté produciendo igual cantidad o más que con pesticidas”, cuenta Ruiz.

El caso de este agricultor aragonés no es un hecho aislado, aunque no se encuentren con facilidad estadísticas oficiales. La razón es que los efectos de la utilización de agroquímicos a medio y largo plazo no están reconocidos como enfermedad profesional en el sector agrícola, según señalan desde la UGT. Pero hay otros datos más accesibles y que son elocuentes. España es el país europeo que más fitosanitarios consume en la agricultura en términos absolutos: 77.216 toneladas en 2015, último año disponible. Por delante de Francia, Italia y Alemania, con 67 mil, 63 mil y 48 mil toneladas, respectivamente.

El Real Decreto 1311 de 2012 que regula su utilización, transpuesto de un reglamento de la Unión Europea de 2009, pedía fomentar “planteamientos o técnicas alternativos con objeto de reducir la dependencia del uso de productos fitosanitarios”. Sin embargo, el consumo en España no solo no mengua sino que aumenta: en 2012, año de la norma, se vendieron 63.490 toneladas, un 20% menos que en 2015.

En términos relativos, España también encabeza la clasificación europea. En la relación kilogramos de agroquímicos vendidos en 2015 por habitante, Italia, Francia y Portugal están en el entorno de un kilo por persona. En nuestro país esa ratio se alza hasta 1,6 kilos por habitante para liderar también el ranking europeo.

En la correlación hectáreas cultivadas por kilogramos de agroquímicos vendidos de los países europeos que más superficie agrícola tienen, Italia se alza en lo alto del podio europeo con 8,2 kg/ha, mientras que España queda segunda con 5 kg/ha.

Debate entre la industria, activistas y científicos

El glifosato es un principio activo usado como herbicida que descubrió en 1969 la multinacional estadounidense Monsanto y cuya patente se liberó en 2000. Ahora es comercializado por la mayoría de las empresas agroquímicas, siendo el pesticida más comercializado de la historia, sobre todo porque muchas variedades de cultivos modificados genéticamente son resistentes al glifosato. La lucha contra su empleo se ha convertido en una bandera de los ecologistas para poner en tela de juicio la utilización masiva de los pesticidas. En España, ahora hay en el mercado 2.200 productos autorizados.

En 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC), parte de la Organización Mundial de la Salud, dictaminó que el glifosato es “posiblemente cancerígeno para las personas”. Pero a finales de ese mismo año, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), que ofrece asesoramiento científico a las instituciones comunitarias, concluyó tras un estudio que “es improbable que provoque cáncer en los humanos”.

En la actualidad, en el seno de la UE se debate sobre una posible moratoria para el uso del glifosato de entre 10 y 15 años. La lucha está servida entre la industria, los activistas y los científicos de un bando y de otro para demostrar su inocuidad o sus efectos dañinos.

Stephanie Seneff, científica del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), se ha dedicado durante años al estudio de las consecuencias para la salud del uso de agroquímicos, muy particularmente del glifosato. Sus publicaciones académicas relacionan su uso con el aumento en EEUU de enfermedades como el autismo, la diabetes, el asma, las alergias alimentarias, el alzheimer, diversos tipos de cáncer o la obesidad infantil, entre otras. “Estoy en total desacuerdo con las conclusiones de la EFSA porque mis investigaciones demuestran que el glifosato, un aminoácido, provoca que las células se multipliquen de forma antinatural causando así alteraciones en el proceso de síntesis de las proteínas y finalmente produciendo tumores”, cuenta Seneff a este diario. Recalca que el gobierno de EEUU lo oculta por las presiones de la industria.

Sin embargo, Vicent Yusà, subdirector de Seguridad Alimentaria de la Generalitat Valenciana y estudioso del tema, explica que en sus trabajos ha concluido que «no hay riesgos importantes para la salud de la población española a pesar de contar con una agricultura con uso intensivo de plaguicidas». Asegura que en un estudio suyo realizado en 2016 «solo el 1% de las muestras tomadas en la Comunidad Valenciana de 600 muestras de frutas y hortalizas superaban el límite máximo de residuos permitido por la ley».

La presión de Monsanto es tremenda para que se estudien unos ‘papers' y otros no. Los nuestros no quieren que se evalúen y los retiran

En Europa, una miembro científica de la EFSA habla sin tapujos de ese asunto: “La presión de Monsanto es tremenda para que se estudien unos ‘papers' y otros no. Los nuestros no quieren que se evalúen y los retiran, solo quieren que se admitan los que están de acuerdo con sus intereses”. Se trata de Marieta Fernández, investigadora de la Universidad de Granada que lleva más de 20 años demostrando mediante estudios epidemiológicos que la exposición de los seres humanos a los compuestos agroquímicos tienen efectos adversos para la salud. “Encontramos residuos de plaguicidas en la leche materna que se da a los bebés, en las placentas, en el semen, en la orina… Hay una gran concentración de químicos, un cóctel de sustancias que ingerimos a través de hortalizas y frutas que provoca que las células proliferen y formen tumores”, dice Fernández. Añade: “Causan obesidad, diabetes, hipertensión, cáncer de mama… No se puede explicar el aumento de la obesidad infantil solo por la ingesta excesiva de alimentos”.

Wikileaks desveló un cable de 2009 en los que quedó de manifiesto que Josep Puxeu, entonces secretario de Estado de Medio Rural y Agua en el Ministerioque lideraba la socialista Elena Espinosa, había tenido contactos con Monsanto y la Embajada de EEUU en Madrid para transmitirles que España haría presión en Europa y en la EFSA para que no se prohibiera la variedad de maíz transgénico MON810 de Monsanto, ampliamente usada en Aragón y Cataluña y resistente al glifosato. Calificado en el cable como “un viejo defensor de la agricultura biotecnológica”, Puxeu es en la actualidad director general de la patronal de bebidas refrescantes, donde se agrupan conocidas multinacionales estadounidenses.

La EFSA solicitó un cuestionario por escrito a este diario. Una vez enviado, nunca lo contestó.

En Europa tenemos la legislación más rigurosa, no podemos ser gobernados por emociones y banderas, sino por la ciencia

Por su lado, los fabricantes de agroquímicos niegan esas presiones. Monsanto las califica “de simplemente falsas”. Un portavoz de la multinacional estadounidense, que en 2016 facturó 13.500 millones de dólares, señala que es importante destacar que “ninguna autoridad reguladora en el mundo considera el glifosato como cancerígeno, el IARC no es una autoridad reguladora”.

En ese mismo sentido se expresa Carlos Palomar, director de AEPLA: “La EFSA avala su uso seguro. El dictamen de la IARC estableció que el glifosato podría ser cancerígeno al mismo nivel que la carne roja, nada más”. Agrega: “En Europa tenemos la legislación más rigurosa del mundo en fitosanitarios, no podemos ser gobernados por emociones y banderas, sino por la ciencia”.
En un juzgado de San Francisco hay más de 50 causas judiciales abiertas contra Monsanto. Documentos de esas instrucciones están siendo publicados por los llamados Monsanto Papers. En uno de ellos, su ejecutivo Georges Levinskas decía en 1985 que había que contratar a un científico para que “persuadiera” a la agencia competente del gobierno de EEUU de no prohibir el uso del glifosato por sus «posibles efectos cancerígenos en las personas». Entretanto, el gobierno de California está estudiando si obligar a que Roundup, la marca del glifosato de Monsanto, lleve en su etiqueta el aviso de que puede causar cáncer.

Por su parte, varias organizaciones ecologistas llevan a cabo en la actualidad la campaña #StopGlyphosate contra ese herbicida. El objetivo es conseguir un millón de firmas y así poder hacer presión para prohibir su uso en la Unión Europea. Su representante en España, el ingeniero agrónomo Juan Felipe Carrasco, cree que la “EFSA siempre toma decisiones en favor de las multinacionales, funciona en parejita con Monsanto y no toma en cuenta los estudios de la ciencia independiente”. Varios municipios, como Sevilla o Barcelona, ya lo han prohibido.

En relación al glifosato y otros agroquímicos, Luís Ferreirim de Greenpeace dice que la clave está en aplicar el principio de precaución del artículo 191 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea: “Es necesario invertir la carga de la prueba de modo que sea la industria la que antes de poner un producto en el mercado demuestre que no es pernicioso para la salud y el medio ambiente, y no al revés”.
Las consecuencias para los agricultores

En España no hay asociaciones de los profesionales de víctimas por el uso de pesticidas. En Francia ya hay un mínimo de ocho. Ecologistas, científicos y sindicatos del campo aseguran que este hecho se debe a que hay menos cultura de cooperativismo en España, pero que el problema igualmente existe.

Emilio Terrón, de UGT-FICA, señala que ha visto a “muchos compañeros con cáncer de piel, de pulmón, con diversas enfermedades graves después de trabajar durante años con agroquímicos”, pero no es una enfermedad profesional reconocida en el sector. En su opinión, el problema se agrava por el alto índice de temporalidad porque “las empresas no proveen los equipos de protección adecuados, solo hacen reconocimientos médicos a los trabajadores fijos y para cuando a los agricultores les afecta la enfermedad, ¿a ver dónde la han contraído tras años de circular por diversas fincas?”.

Juan Carlos Simón se jubiló en 2016 con 59 años por una cardiopatía grave y una obstrucción de los bronquios que le detectaron cuando tenía 42

A pesar de que la normativa de uso de agroquímicos es rigurosa y su control funciona bien, según afirma el Mapama a El Confidencial, Terrón asegura que las inspecciones no son eficaces porque “avisan con 20 días de que van a hacer la visita, se prepara la delegación de gobierno, la Guardia Civil y cuando llegan los inspectores todo está niquelado: las mascarillas, los equipos… Ese día no echan nada, pero al día siguiente todo sigue igual y los que aplican los pesticidas siguen trabajando sin protección”.

Juan Carlos Simón se jubiló en 2016 con 59 años por una cardiopatía grave y una obstrucción de los bronquios que le detectaron cuando tenía 42. Este agricultor de Tauste (Zaragoza) está seguro de que los agroquímicos que usó desde su adolescencia hasta que los eliminó en 2005 le causaron su enfermedad, a pesar de que los médicos nunca se lo han reconocido porque “jamás” le han hecho análisis para dictaminarlo. “Como muchos otros, usaba ‘a saco' lindano (azotal) y atrazina; aquí en Aragón todos los ríos están contaminados por lindano”, dice Simón. Ambos plaguicidas están ya prohibidos en Europa.

Este agricultor aragonés habla con sosiego y conocimiento. A la calma contribuye su enfermedad, el conocimiento le viene de la práctica profesional y de sus estudios por su cuenta de cómo inciden los agroquímicos en el medio ambiente y la salud de las personas. Tumba la idea de la vida idílica en el campo: “Mi cuñado murió de cáncer con 45 años, mi suegro murió de cáncer de colon, mi sobrina de ocho años de leucemia… Todos convivieron con los pesticidas, con el veneno”.
Los consumidores

En los últimos decenios, la industria ha venido afirmando que los pesticidas son necesarios para alimentar a una población mundial creciente. Sin embargo, un informe de 2017 de la relatora de Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación denuncia los peligros del uso de plaguicidas para el medio ambiente y la salud humana y concluye: “El argumento promovido por la industria agroquímica de que los plaguicidas resultan necesarios para lograr la seguridad alimentaria no solo es inexacto sino que además resulta peligrosamente engañoso”.

Señalaban las dos científicas más arriba mencionadas, Stephanie Seneff y Marieta Fernández, que el peligro para la salud de los consumidores ya lo han demostrado en sus estudios. Según los mismos, la exposición a los agroquímicos aumenta el riesgo de fallecer por enfermedades como el cáncer, la leucemia, el Alzheimer, el asma o por alteraciones en el sistema endocrino, entre otras.

Es destacable que el Programa de Control de Residuos de Plaguicidas del año 2014 recopilados por la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición encontró hasta 49 agroquímicos en peras, según reveló un informe de Ecologistas en Acción.

“Me escandaliza que las consejerías de Agricultura no tenga planes para salvaguardar la salud de los ciudadanos y cuidar el medio ambiente, solo están para atender a la industria. Luego dicen que la sanidad es cara y la cuestión es que se limitan a hacer política de consecuencias del modelo de agricultura, pero no consideran que ese sea su problema, sino de las consejerías de Sanidad”, asegura con templanza Miquel Porta, investigador del Instituto de Investigación del Hospital del Mar de Barcelona.

A pesar de sus desventuras con los agroquímicos, Antonio Ruiz, el campesino del inicio de este reportaje, se muestra optimista: “España es el primero productor europeo de agricultura ecológica”. Cierto, casi dos millones de hectáreas fueron dedicadas a la producción ecológica en 2015, un 8% del área cultivada, equivalente a la superficie conjunta de las provincias de Barcelona, Madrid y Pontevedra. Le siguen Italia con 1,5 millones y Francia con 1,3 millones de hectáreas.

El confidencial

Tomado de: https://kaosenlared.net/el-estado-e...

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Cuerno de África y el tráfico de armas

5 August, 2019 - 00:00

Desde hace poco más de 60 días el grupo wahabita somalí al-Shabaab ha intensificado sus acciones en Mogadiscio, la capital del país, con ataques casi cotidianos. Estas operaciones responden a los constantes bombardeos realizados por los Estados Unidos, contra diferentes blancos ubicados en las zonas rurales, donde la banda integrista se ha hecho fuerte en los últimos años, tras haber sido expulsada de la capital en 2011.

Dichos ataques han disminuido en mucho la capacidad operativa y de movimiento, según lo ha declarado por el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres en un informe al Consejo de Seguridad (CdS), sobre la Misión de Asistencia de la ONU en Somalia (UNSOM).

En la reunión del Consejo de Seguridad, los representantes de Estados Unidos y Somalia han vuelto a criticar las restricciones a las importaciones de armas, impuestas por la ONU al gobierno somalí. Abukar Dahir Osman, el embajador somalí, ante la ONU explicó que los logros que se han conseguido contra al-Shabaab son difíciles de sostener dado que su país: “Está luchando con una mano atada a la espalda”, en referencia a las limitaciones a la compra de armas. Por su parte, Jonathan Cohen, el embajador estadounidense ante la ONU, frente al CdS, dudó que el gobierno somalí pueda seguir respetando esas disposiciones, por el acoso permanente de los terroristas.

El embargo armamentístico, fue adoptado en 1992 por medio de la Resolución 733 del Consejo de Seguridad, en respuesta a la guerra civil que entonces se libraba, y que de alguna manera todavía continua por medio de otros implicados, y al deterioro de la situación humanitaria.

Desde entonces las restricciones has tenido algunas excepciones “legales” para permitir que algún tipo de armamento llegaran a las fuerzas de seguridad somalíes, condicionadas por un consejo de expertos de la ONU, que informan acerca de las necesidades de Mogadiscio respecto a la incorporación de nuevo armamento. En noviembre de 2018 se extendió el embargo de armas hasta el 15 de noviembre de 2019.

Aunque en realidad el embargo es violado de manera permanente y desde los inicios mismos de la sanción, con embarque de armamentos que entonces llegaban principalmente de Yemen y eran financiados por Eritrea.

De este tráfico ilegal no solo se han provisto los grupos insurgentes como al-Shabaab con entre 5 y 7 mil combatientes y la nueva franquicia del Daesh en la región con aproximadamente 300 muyahidines, sino también los legendarios “piratas somalíes” que entre 2005 hasta 2011 hicieron impracticable el tráfico marítimo por esa región y que a pesar de haber sido combatidos por distintas armadas internacionales, todavía hoy con alguna frecuencia siguen operando los antiguos pescadores somalíes obligados a reconvertirse en piratas debido a que diferentes empresas pesqueras de occidente y Asía han aniquilado sus ancestrales bancos de pesca.

Al-Shabaab que a lo largo de 2018 produjo 1515 ataques que han generado 3955 muertes, sigue operando y golpeando duró no solo en la capital sino también en Kenia donde más allá del ataque de enero último contra el complejo inmobiliario de 14 Riverside Drive en Nairobi (Ver: Kenia: El espanto otra vez en Nairobi), secuestró a los médicos cubanos Assel Herrera Correa y Landy Rodríguez Hernández, en la región de Mandera, en el noroeste del país junto a las fronteras de Somalia y Etiopia, el pasado 12 de abril y por cuyo rescate se estaría pidiendo un millón y medio de dólares. Sobre su actual situación la información es sumamente confusa, sin que la prensa internacional haya prestado la debida atención al caso.

El grupo terrorista ha intensificado sus operaciones en Mogadiscio donde en diferentes ataques en las últimas semanas ha asesinado a unas cuarenta personas, entre civiles y miembros de las fuerzas de seguridad e hiriendo a otras 120.

Según los expertos esta nueva operatividad de los terroristas se relaciona con la fabricación de explosivos por parte de la propia organización terroristas, según lo detectado en los análisis de laboratorio posteriores a la explosión, que indican el abandono de explosivos de uso militar, para pasar abiertamente a la construcción de los HME (explosivos hechos en casa), según el informe los análisis se basaron en la selección de unos 20 ataques producidos desde julio de 2018, han utilizado nitroglicerina, mezclándola con nitrato de amonio o de potasio, utilizados como fertilizantes, y carbón. El informe no explica de donde los artilleros de al-Shabab, obtienen esos químicos.

En una operación cerca de Elasha Biyaha, a unos 16 kilómetros de Mogadiscio, en un almacén soterrado de al-Shabab, el siete de abril, las autoridades decomisaron grandes cantidades de precursores químicos, entre los que se encontraba pasta de aluminio, para mejorar el efecto térmico de las detonaciones. Además de incautar un gran alijo de armas, que incluían granadas, minas terrestres, cartuchos, cinturones suicidas y detonadores remotos.

Djibouti, la nueva estrella del tráfico de armas

La actual guerra contra Yemen que ha lanzado Arabia Saudita en 2015, ha hecho que el contrabando de armas y drogas desde allí hacia el Cuerno de África se haya vuelto imposible, no obstante, al-Shabab y el ejército somalí se siguen abasteciendo prácticamente de los mismos proveedores, que ahora operan desde Djibouti.

Los traficantes de armas siguen teniendo a Somalia y sus regiones semiautónomas Somalilandia, Puntlandia y Galmudug, como el mercado más atractivo de la región, poniendo en peligro, cualquier intento por poner fin al largo conflicto.

En los últimos años, Djibouti se convirtió en un centro cada vez más importante para la distribución de armas ilegales a los grupos armados en la región y se cree que también abastecen a las fuerzas de seguridad somalíes, salteando las restricciones impuestas por la ONU, los traficantes desde Djibouti, envían las armas a la región de Awdal, en el norte de Somalia.

Muchas empresas que participan en los negocios del sector portuario de Djibouti han sido denunciadas por el comercio ilegal de armas, lo que aumenta los riesgos para el país de la posibilidad de nuevas inversiones en el área marítima, carrera que el gobierno del Primer Ministro Abdoulkader Mohamed esta lanzado para incorporar nuevas inversiones.

Hasta ahora ninguno de los socios internacionales de Djibouti, se han referido a esas acusaciones. Ni tampoco las naciones que están estableciendo bases militares en ese territorio (Ver: Djibouti A la sombra de las armas .) dada la importancia geo-estratégica del pequeño país del Mar Rojo, ni siquiera potencias como Estados Unidos o Francia han reprochado a Mohamed las acusaciones, dado la importancia de sus bases en el país. Desde que Djibouti, tomó el control del puerto de Doraleh, el tráfico de armas ilegales ha ido en aumento. Aunque todavía la mayoría de los alijos de armas son trasportados por los dhows que operan los pescadores de la costa sureste hacía el puerto somalí de Garacad.

La evidencia involucra a altos funcionarios del gobierno de Abdoulkade Mohamed con el comercio de armas, parece no ser lo demasiado contundente para que ninguna organización internacional, ni siquiera Naciones Unidas, inicie algún tipo de investigación, que pudiera sancionar al país o a los funcionarios implicados.

Todo está dado para que Djibouti, se convierta en la nueva estrella del tráfico regional de armas, a medida que el conflicto somalí sigue creciendo, que Eritrea y Etiopía no terminen de acordar una paz duradera (Ver: La extraña contradanza eritrea) y los grupos armados que operan en Etiopía, Chad, Sudán y Sudán del Norte, sigan incrementado sus acciones.

Históricamente había sido Eritrea, quien suministrar las armas para los distintos conflictos de la región, Pero a medida que Asmara siga procurando regresar a la comunidad internacional, su lugar central en el tráfico de armas se reducirá de manera importante. No importa quien fabrique, trafique o compre las armas, los muertos siempre seguirán siendo los mismos.

Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista Internacional especializado en África, Medio Oriente y Asia Central. En Facebook: https://www.facebook.com/lineainter....

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php...

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Pobres

5 August, 2019 - 00:00

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Libertad: Fácil de nombrar y difícil de vivir

4 August, 2019 - 00:00

A todas horas aparece la libertad en boca de políticos, periodistas y demás personal que nos machaca a diario desde todos los altavoces habidos y por haber. También desde lo alternativo, desde lo antisistema se reclama el concepto como cuestión central. Todo se hace o se dice en nombre de la libertad, de su libertad. De la que significa elegir, tener opciones, hacer uso de eso que llaman libre albedrío. Eso es lo que nos hacen creer, lo que han conseguido que creamos, sin más. Sin cuestionar si eso es posible o no. Sin darnos cuenta de que eso carga todo lo que sucede sobre nuestros hombros, como si viviéramos en pequeños compartimentos estancos y nuestras vidas fueran una obra exclusiva de nuestras decisiones.
La libertad que defienden se asocia a un objeto deseable útil a la sociedad: libertad de consumir, de poseer, de disponer de bienes materiales, libertad de conformarse al modelo de consumidor ensalzado por los sistemas publicitarios y promocionales; libertad de comprar una conducta, valores o un modo de presentarse al otro, y así se nos propone: ya listo para usar, por la ideología dominante y transmitida por lo que se ha dejado de llamar propaganda para convertirse en publicidad. La libertad se reduce entonces, a la posibilidad de inscribirse en una lógica mimética, de participar en la carrera en la que todo el mundo aspira a ascender a los niveles superiores de la escala social que propone el mundo mercantil.

Querer la libertad que ofrece este sistema induce a inscribirse en el movimiento gregario y supone no tener que obligarse a reflexionar, analizar, comprender, pensar; es decir, ahorrarse todo esfuerzo crítico propio, pues basta con obedecer.
Y así andamos, incapaces de darnos cuenta de que no tenemos ningún control sobre nuestras vidas a pesar de creer que elegimos, sin comprender que andamos atrapados en una corriente que no nos lleva a ninguna parte, que no somos más que hojas secas arrastradas por la corriente. Una corriente cada vez más intensa porque nosotros mismos la alimentamos con nuestro quehacer diario. Cada acción que realizamos lleva consigo de manera inexorable una huella ecológica, social, política… que va allanando más y más el camino para que esa corriente pase con más fuerza y, al mismo tiempo, sea más fácil para los que vienen detrás transitar por ese camino tantas veces pisado. Igual de fácil que nos resulta a nosotros gracias a los que nos precedieron. En otras palabras, cada vez necesitamos menos esfuerzo para vivir conforme a la norma imperante y al modelo actual. No necesitamos apenas movilizar recursos cognitivos, basta con dejar hacer y, sobre todo, dejarnos hacer. En realidad estos recursos los utilizamos en su inmensa mayoría para producir y consumir mercancías superfluas en trabajos inútiles, cuya única finalidad es mantener la corriente en marcha mientras seguimos atrapados en ella; completando un círculo vicioso que jamás permitirá satisfacer las necesidades reales de los seres humanos puesto que la insatisfacción permanente es imprescindible en esta cadena de despropósitos en que hemos convertido nuestras vidas.

Pero más allá de todo esto hay infinitud de conceptos, situaciones, prácticas asociadas a ese concepto llamado libertad. Libertad también es pensar por uno mismo, inventar, amar sin reservas, establecer planos de igualdad, coherencia y muchísimas otras cosas que exigen un esfuerzo y una constancia muy difíciles de sostener en un mundo en que todo se ha concebido para mantener muy limitado el espíritu crítico y la acción sincera. Es en este segundo plano, el de la acción sincera, donde la lucha se hace necesariamente personal e intransferible, donde no sirve más conciencia que la propia y donde está la verdadera batalla. Sin una victoria en este plano, cualquier cambio, cualquier revolución se antoja imposible. Pero todos los significados que queramos atribuirle a la libertad se dan siempre en un contexto, en un marco totalmente ajeno a nosotros, en el que no hemos participado de su creación de ninguna manera porque hhemos perdido la capacidad de imaginar, la facultad de soñar se nos ha extirpado a fuerza de ir reduciendo el marco dentro del cual somos capaces de pensar. El esquema mental del capitalismo se ha impuesto y queda lejos cualquier concepción de sociedad que no se base en la propiedad, en el salario, en la obtención de algún tipo de beneficio. Sin embargo, justo ese es el camino que nos está conduciendo al desastre a nivel planetario. Nuestras habilidades creativas fuera de los márgenes están atrofiadas, han sido inutilizadas. Por tanto, no podemos más que elegir el sentido en que vamos a seguir reproduciendo los viejos esquemas. Puede que con nuevas formas pero, desde luego, con los mismos fondos de siempre. Hemos perdido la capacidad de crear imposibles, de crear lo utópico. No estoy seguro de cómo ni cuándo pero el oportunismo y el cinismo se han impuesto como rasgos definitorios del sujeto actual. Son valores en alza en una sociedad de consumidores exacerbados. El cinismo es imprescindible para sobrellevar la perpetua insatisfacción de este tipo de vida en la que es imposible alcanzar la plena satisfacción de unas necesidades (cada vez, más y mayores) que constantemente se van alejando de nosotros mismos. Una vida con una precariedad emocional derivada de esta insaciabilidad y de lo volubles que resultan los deseos de cada cual ante la avalancha de imaginería que se nos viene encima a diario. Desde los medios de comunicación pasando por la ciudad escaparate y por cualquier otro canal presente en nuestras vidas. El oportunismo es la cualidad básica que se esconde detrás de todos esos mantras actuales tales como el emprendimiento, la resiliencia y demás artefactos creados para que soportes de manera efectiva los embates que te va dando la vida mientras esperas tu momento, la oportunidad para pasar por encima de todos sin mirar atrás, para encaramarte en esa escalera social por la que anhelas ascender aunque para ti, como para la mayoría, sus escalones son infranqueables y fabricados de un material altamente escurridizo.

Hay que recuperar la utopía como fuerza que guía nuestro imaginario. Debemos hacer frente a esa enfermedad llamada pragmatismo que tanto daño hace a cualquier intento de transformación, que inevitablemente conduce a la filosofía del mal menor y al apuntalamiento de aquello que queremos transformar.
Es necesario leer, escribir, hablar, recuperar las palabras que representan los conceptos que nos mueven. Si no usamos las palabras, dejaremos pensarlas y si eso sucede ya no las podremos sentir. Y eso es el final, porque si algo no nos conmueve, no nos interpela; simplemente desaparece de nuestra vida. Pero al mismo tiempo hay que construir en la vida diaria, sin descanso. Cada vez es más urgente. La emergencia aumenta por momentos, la situación requiere recuperar la utopía frente al desastre que vivimos y frente al que nos está esperando a la vuelta de la esquina.

Fuente: https://quebrantandoelsilencio.blog...

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Cómo entender (sin justificar) el terrorismo yihadista

4 August, 2019 - 00:00

"Terrorismo. Una guerra civil global", de Donatella Di Cesare, traducción de Francisco Amella Vela, Barcelona, Gedisa, 2017

Luis Roca Jusmet
Rebelión

La filósofa italiana Donatella Di Cesare (Roma,1956) es profesora de filosofía teorética en la Universidad de Roma “La Sapieza” y colaboradora habitual del periódico Il corriere della sera. Comprometida con la acción política (en más de una ocasión ha manifestado que la filosofía, afortunadamente, ha vuelto a la Polis) ha escrito en profundidad sobre temas relacionados con Heidegger y el judaísmo, la deshumanización de la Shoa y la tortura. En este libro se plantea abordar el significado actual del fenómeno terrorista, más específicamente el terrorismo yihadista. Su objetivo, nos dice la propia autora en el prólogo, no es plantear soluciones sino ver todas las perspectivas para abordar un fenómeno extraordinariamente complejo (si huimos de los tópicos, claro) que constituye uno de los grandes peligros de los tiempos actuales. No basta con condenar el terrorismo, hay que entenderlo. Pero para hacerlo hay que dejar muy claro que entenderlo no es justificarlo.

El primer capítulo trata del terror planetario desde un punto de vista teórico y global. El 11 de septiembre de 2001 se plantea como el punto de partida de “la guerra ilimitada e infinita” que, en algún sentido, puede llamarse una “guerra total”. Es una especie de continuidad de “estados de violencia” que aparecen de manera dispersa. Una Tercera Guerra Mundial no es posible en este escenario: lo que hay es otra cosa, más difuminada pero muy inquietante y que podemos llamar “La Primera Guerra Global”. Un escenario geopolítico cuajado de innumerables conflictos de baja intensidad: teatros de operaciones por tierra, mar y aire desterritorializada que a veces se trasladan a los satélites del espacio interplanetario. Los conflictos están al margen de los enfrentamientos entre Estados y su expresión más feroz es justamente el terrorismo yihadista. La autora señala cómo después del atentado del 11 de septiembre la reflexión filosófico-política se hace desde Europa. Entre los debates apuntados señalo por su interés el de Derrida-Habermas. Es el viejo debate entre considerar el terror como síntoma de la Modernidad o, por el contrario, como regresión antiliustrada y antimoderna. Sugerente también la aportación de Baudrillard en su análisis del acto terrorista como violencia simbólica causada por la hipermodernidad. Analiza también fenómenos terroristas ultraizquierdistas como los de las Brigadas Rojas en Italia o la Fracción del Ejército Rojo en la RFA. La metafísica del atentado no es la de la revolución, aunque también pretenda ser un acto soberano.

El capítulo segundo trata de “Terror, revolución, soberanía”. ¿Cómo entender el fenómeno terrorista contemporáneo? Hay dos líneas de investigación abiertas. Una es la de Walter Laquer, que lo considera una “forma enmascarada de violencia” perpetrada por motivos políticos. La considera demasiado vaga, y peligrosa al incluir a todas las formas de violencia ilegal. Luego tenemos la orientación de Gérard Chaliand que plantea la relatividad del término, en el sentido que el terrorista de ayer puede ser el estadista de hoy. El hilo conductor no puede ser otro que la técnica utilizada. Lo cual cae en el error de centrarse en los medios exclusivamente. Se olvida el objetivo y el destinatario. Nos encontramos con la primera dificultad de una definición, que nos permita un abordaje histórico coherente. De entrada, terrorismo ya es una descalificación que incluso parece condenar la comprensión. Pasa a continuación a unas anotaciones sobre el miedo, la angustia y el terror como sentimientos asociados, pasando por consideraciones de Hobbes, Hegel, Heidegger o Hanna Arendt. Hay un análisis interesante sobre el Terror revolucionario, desmarcándolo del terrorismo contemporáneo, aunque señalando que este no es nihilista. Saltamos al anarquismo para llegar a Lenin, que lo condena políticamente (no desde el moralismo pequeñoburgués) al considerarlo ineficaz porque sustituye la acción revolucionaria de masas, que por supuesto será violenta para conseguir y mantener el poder soberano. Acaba con una reflexión sobre el análisis de Carl Scmitt sobre la figura del partisano desde su dialéctica del amigo/enemigo. El partisano como figura del combatiente irregular que desvirtúa la guerra legal. El filósofo alemán llega a intuir la figura de un “cosmopartisano” adaptado al frenesí técnico que puede tener una fuerza devastadora.

En el capítulo tercero ya entra directamente en el tema principal, que es el del terrorismo yihadista, y lo hace en el capítulo que titula “Yihadismo y modernidad”. Lo inicia con un estudio del fenómeno de la radicalización señalando que una hay un nexo claro con el terrorismo yihadista, en el sentido que el primero no conduce necesariamente al segundo. Cita aquí un estudio muy interesante sobre el tema de Frahad Khosrokhavar. Hay toda una sugerente reflexión sobre lo que implica el término “radicalización”. Entra luego en el tema fundamental de la teología política del neocalifato planetario. Todo un análisis sobre la relación histórica entre teología y política en el islam. Señala especialmente que en el mundo islámico la política no ha estado nunca separada de la religión. Especial interés tiene recordar lo que se abre en el S.XX con la fundación de un Estado laico en un país tradicionalmente islámico, la fundación de la organización Hermanos Musulmanes, la revolución iraní, la toma del poder por los musulmanes en Afganistán. El estado islámico, basado en la sharía, como expresión más estricta del radicalismo islámico. El islamismo que no deja de ser una reacción a la modernidad occidental. Todo un recorrido desde Sayid Qutb, ahorcado en 1966 por Nasser, hasta Osama Bin Landen pasando por Ibn Taimiyya. Aquí la radicalización conduce a una ascesis de regeneración, de renacimiento que promete la salvación eterna. Pero esto ocurre en un contexto tecnológico que posibilita el paso al terrorismo yihadista, que es el de la Red. Aparece el ciberterrorismo, que es la captación a través de la web. Se crea una red en la que la comunidad virtual de la yidah hace libre a cualquiera de sus participantes y les da autorización para pasar al siguiente ataque. Aparece un fenómeno destructivo sin precedentes, que siguiendo a Robeto Expósito podemos llamar la “tannatopolítica yihadista”, que es la figura del terrorista suicida. Son las bombas vivientes del siglo XXI, que no es que acepten el riesgo de morir sino que van a dar el abrazo a la muerte; es el neomártir que se afirma negándose: matando y muriendo. La adhesión a la yidah da sentido a la vida: ofrece dignidad y esperanza, aunque sea más allá de este mundo. Los media clásicos y los nuevos medios se convierten, sin quererlo, en sus propagandistas, lo hacen publicitario, les ayudan a cumplir su objetivo. La esperanza compartida en un mundo mejor se va diluyendo, desvaneciendo. El futuro se presenta terriblemente amenazador. Entre otras cosas porque todos somo víctimas potenciales de estos golpes terroristas. Todos nos volvemos vulnerables.

El capítulo cuarto “Sobre el insomnio policial”. Empieza con un análisis crítico de tres perspectivas sobre los paradigmas de interpretación de terrorismo yihadista: Choque de civilizaciones, lucha de clases o guerra de lo sagrado. Donatella Di Cesare los va desmontando como explicación unilateral. Continúa con una reflexión sobre la relación entre revolución y religión, partiendo de la afirmación de Marx de la religión como “opio del pueblo.” Hay aquí un camino complejo que va desde la denuncia hacia la alianza (la Teología de la Liberación en América Latina). Pero finalmente, las llamas del integrismo (a pesar de la fascinación que inicialmente podía despertar en pensadores de izquierda como Michel Foucault) casi acaban por liquidar los restos de la izquierda. Hay una sorprendente pero fecunda comparación entre las brigadas yihadistas y las Brigadas Internacionales que en 1936 ayudaron a la República, en la que evidentemente pesan más las diferencias que las afinidades. A continuación señala el falso planteamiento de entender el conflicto como entre una identidad cultural particular (islamismo) contra el universalismo de la globalización. Como señala Etienne Balibar es, en realidad, un choque entre dos universalismos, antagónicos e incompatibles. Hay que entender el capitalismo no solo como un sistema económico sino también como una forma de vida, una religión en el sentido que apuntaba Walter Benjamín. Quizás son dos sueños, que tienen más en común de lo que parece. En todo caso también terror y democracia son frutos de la modernidad. Aunque la democracia sea la superación del terror, tiene siempre tiene su amenaza. Llegamos al tema de la vigilancia planetaria como efecto del terrorismo yihadista. Se ha levantado así una gigantesca retícula desde la que un poder invisible nos observa y controla a todos. Recuerda aquí como el exagente de la CIA Edward Snowden reveló el año 2013 dicho dispositivo masivo de vigilancia. Parece que va minando progresivamente el propio Estado de derecho. La obsesión por la seguridad se alimenta de la “cultura del miedo” y al mismo tiempo la alimenta. Parece que la política deja su lugar a la policía. Se plantea una acción preventiva de tal naturaleza que es la policía la que acaba destruyendo los otros poderes, judicial y legislativo. Los márgenes de la soberanía se van estrechando. El estado-nación se va eclipsando y quizás, dice la autora, lo que haya que hacer es renunciar de manera incondicional y definitiva a toda soberanía.

El libro me parece importante y necesario. Muy riguroso y sugerente al mismo tiempo. Por supuesto que deja cuestiones abiertas y afirmaciones discutibles. Pero esto quiere decir que da que pensar. No veo, por hablar de cuestiones puntuales la crítica a la noción de Bauman de “modernidad líquida” porque dice que hace creer que la época moderna no ha concluido y pasa por alto las resistencias y rigideces que fomentan un conflicto permanente. Prefiere hablar de “desorden global”. Bueno, me parece que estamos en la modernidad, por mucho que la llamemos tardía, y que justo el yihadismo es una rección a una sociedad líquida. El término me parece útil. Cuando habla de los conflictos actuales como de baja intensidad también habría que matizar: algunos son, desgraciadamente, de muy alta intensidad. Cuando habla de las Brigadas Rojas, Fracción del Ejército Rojo, se hecha a faltar una mención del IRA o de ETA. Cuando habla de multiculturalismo lo hace de una manera superficial y sin diferenciarlo del interculturalismo. Cuando dice que el capitalismo es una religión, una ideología y una forma de vida debemos sustituir hoy la noción de capitalismo por la de neoliberalismo, aunque sin olvidar que es una expresión, quizás la más sofisticada del capitalismo. Simples anotaciones para ir precisando.

Lo que sí me gustaría discutir es algo que apunta al final y que no acaba de desarrollar (digo en el libro). Son dos ideas. La primera es que está desapareciendo el Estado de derecho. Pienso que más que desaparecer está volviendo a su versión hobbesiana. El tema lo trata muy bien Sheldon W. Wolin en un libro escrito hace unos años, “Democracia S.A”. No veo nada clara su afirmación final de que quizás hay que acabar con la soberanía cada vez más marginal. Pienso que frente al capitalismo globalizador y el terrorismo global son necesarias las soberanías políticas compartidas, que justamente deben partir del Estado-nación para ir avanzando en proyectos federales y confederales cada vez más amplio. No es lo que hay, por supuesto, pero no veo otro camino.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php...

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24 horas recogiendo borrachos en Magaluf: "Saturan Urgencias y bloquean ambulancias"

3 August, 2019 - 00:00

David Brunat. Magaluf

A los turistas ebrios que llegan en ambulancia al hospital de Son Espases se les trata como a bebés. Se les pone un pañal si hay riesgo de que se hagan pis o caca encima, se les recuesta de lado para que no se traguen el vómito y se les deja dormir la mona hasta que despierten, con visitas de control cada 30 minutos por parte del personal de guardia de Urgencias. Hay noches en que se amontonan más de 15 turistas, el 99% jóvenes británicos, en la sala que el hospital ha tenido que habilitar expresamente para ellos.

Todos son caídos en combate en Magaluf, la zona cero de la locura etílica en Mallorca, en España y quién sabe si en Europa. Cada noche, el 061 atiende unos 40 casos en un radio de 500 metros. No es raro que en Magaluf se junten hasta cinco ambulancias a la vez, todo lleno de luces naranjas como si fuera eso un campo de batalla. El personal médico cada vez está más harto. No solo por las molestias que causan, sino porque mientras están atendiendo a estos muchachos entre gritos, vómitos y peleas, no pueden hacer su verdadero trabajo, que es atender las emergencias reales del resto de la población.

Un joven británico en una camilla de Urgencias del hospital Son Espases con su novia echada encima.

La presión de los turistas pasados de rosca en Magaluf sobre el servicio de emergencias balear es tan grande que la Consejería de Salud tiene destinada una ambulancia en exclusiva para ellos. Funciona del 1 de junio al 7 de septiembre, de 11 de la noche a 7 de la mañana. Daniel López y Marina Puigcerver son dos de los técnicos a cargo. Se pasan todas las madrugadas del verano reanimando a turistas inconscientes y llevando a los que no espabilan a Son Espases, el hospital de referencia en Baleares. Ni aun con estas dan abasto. Ambulancias de hasta cuatro bases distintas del 061, incluida Palma a 20 kilómetros, y una UVI móvil disponible las 24 horas para los casos más graves, dan apoyo a Daniel y Marina en su interminable misión nocturna.

"A Magaluf los chavales vienen a pasarse el día bebiendo, a darlo todo. El que en su país no bebe aquí se vuelve un borracho, y el que nunca toma drogas aquí las prueba todas", cuenta Daniel al volante de la ambulancia mientras circula a ritmo lento entre cientos de jóvenes, observando si hay algún desplomado sobre la acera. Ellos van con el vaso de cubata de plástico en mano. Ellas, lo mismo pero con menos ropa. Un verdadero bestiario humano en el que solo se oye hablar inglés. "En Benidorm o en Salou también se desmadran, pero yo creo que Magaluf se lleva la palma. No he visto cosa igual", suspira el técnico.

Nada más llegar, Daniel y Marina se ponen los guantes y se interesan por la afectada. Está sentada en un silla en mitad de la calle y tiene una buena brecha en la frente a causa, dicen sus amigas, de un tropezón. En cuanto los técnicos le tocan la herida, la chica lanza un enorme vómito de alcohol que salpica los zapatos y el pantalón del policía local que se ha acercado a garantizar la seguridad de los sanitarios. Sus pupilas responden bien, no parece que haya tomado drogas. Tras vendarle la herida, conducen a la joven, de 18 años, a Urgencias de Son Espases. No parará de vomitar bilis en todo el trayecto.

"No puede ser que un hospital terciario [altamente especializado] como Son Espases se pase el verano recibiendo a jóvenes que lo único que necesitan es dormir la mona. Estas personas saturan las Urgencias, bloquean innecesariamente varias ambulancias y consumen una gran cantidad de recursos limitados que dejan de estar disponibles para urgencias reales", resume Miguel Lázaro, presidente del Sindicato Médico de Baleares (Simebal).

Los sanitarios reclaman al Ayuntamiento de Calvià y a los empresarios de la noche de Magaluf que instalen una carpa junto a los bares y discotecas para que los turistas ebrios puedan dormir bajo supervisión sanitaria. En Ibiza se ha hecho y el resultado ha sido muy positivo. Pero en Magaluf, los empresarios dicen que eso daría muy mala imagen y el ayuntamiento dice que si nadie comparte los gastos de la carpa él solo no la piensa poner.

Dinero que no vuelve

La consejería de Salud de Balares cifra en torno a 51 millones el gasto que los turistas extranjeros generan en el sistema cada año. Parte de ese dinero público nunca se recupera. "Cuando el paciente llega con su pasaporte o su tarjeta sanitaria europea podemos apuntar los datos y pasar la factura a su país de origen. Pero muchas veces nos llegan sin documentación. Cuando despiertan les pedimos que apunten sus datos, pero ellos pueden poner el nombre que les dé la gana. Escriben Matthew James y nos tenemos que fiar. Sabemos que muchos casos no se facturan", confirma un profesional de Urgencias que lleva años padeciendo en sus guardias la avalancha de turistas ebrios.

Un politraumatismo por 'balconing' cuesta unos 40.000 euros al sistema sanitario

Un ejemplo: un politraumatismo, como el que se genera tras un siniestro por 'balconing', cuesta alrededor de 40.000 euros al sistema sanitario. Si hay trauma medular, la cifra se puede disparar hasta los 500.000 euros incluyendo todos los gastos. Hasta el momento, el contador de 'balconing' de 2019 está en 14 precipitados, un muerto. El año 2018 terminó con 44 precipitados, ocho muertos. Los hoteleros han tomado medidas e instalan a los grupos que consideran más problemáticos en las plantas bajas de sus hoteles y refuerzan la seguridad, lo que reduce el número de muertos y aumenta el de piernas y vértebras rotas. Aun con eso la afición de los turistas por el 'balconing', confirman los sanitarios, va a más.

"¿En qué país a un extranjero borracho le mandan una ambulancia y lo llevan a que sea atendido gratis en un hospital de referencia como Son Espases? Los turistas aquí saben que pueden hacer lo que quieran y no tendrá consecuencias en sus bolsillos. Se aprovechan de nuestra Sanidad porque saben que pueden hacerlo. Por eso pedimos que se aplique una ecotasa sanitaria. Entre que parte de los 51 millones caen en saco roto y que los que sí se facturan los cobra el Ministerio de Sanidad y no nos los devuelve, están dificultando que en Baleares podamos retener el talento médico. Calculamos que desde el año 2002 hay una deuda acumulada de 2.700 millones hacia la sanidad balear", protesta el presidente de Simebal.

Lo último en picaresca turística: llamar a Urgencias en lugar de acudir al centro de salud para que la consulta salga gratis

Que los turistas extranjeros conocen bien los trucos del sistema sanitario español para que sus consultas les salgan gratis lo demuestra lo último en picaresca turística: llamar a Urgencias en lugar de acudir al centro de salud por, pongamos, un esguince. Las consultas en los Puntos de Atención Continuada en Mallorca se facturan al contado allí mismo. En cambio, las salidas de los sanitarios no. Por eso, las visitas de enfermeros de guardia a habitaciones de hotel debido a esta trampa se han disparado en las últimas fechas.

"Lo primero que te preguntan muchos al verte llegar en la ambulancia es si esto les va a costar dinero. Cuando les dices que no se relajan", confirman los técnicos.

Cada vez más agresivos

A pesar de que la calle Punta Ballena es el epicentro del desfase etílico, hace tiempo que las ambulancias no entran allí de madrugada a menos que la situación sea muy grave. En cuanto pisan esta calle, hordas de turistas borrachos se avalanzan sobre las furgonetas amarillas como zombis con ganas de jarana. Porrazos en la chapa, zarandeos y una vez ya paradas en el punto donde está la emergencia, más turistas molestando y pidiendo a gritos ayuda o cualquier ocurrencia a los técnicos y enfermeros, como que les lleven por el morro al hotel. "No solo nos hacen perder el tiempo cada noche yendo a reanimar a adolescentes al borde del coma etílico sino que encima cada vez se ponen más agresivos, ellos y sus amigos. Ya es el colmo. Nos la estamos jugando y algún día habrá una desgracia", protesta Toni Honrubia, técnico sanitario con casi dos décadas de trabajo a sus espaldas.

"Suponemos que esto se debe al aumento en el consumo de drogas. Muchos mezclan alcohol, cocaína y MDMA y eso los pone muy agresivos. Algunos llevan navajas y el que no rompe una botella de cerveza. Cuando reanimamos a uno debemos tener muchísimo cuidado con su reacción. Puede soltarte un puñetazo rápidamente o encararse contigo. Por eso exigimos que siempre haya un policía junto a nosotros, porque hay veces en que estamos solos y no sabemos qué puede pasar. En pocos días ha habido cinco agresiones a personal sanitario", prosigue Honrubia.

Daniel vivió una de estas. Una noche reciente tuvo que interceder en una pelea a cuenta de un agredido en Punta Ballena. "Es verdad que me podía haber llevado un navajazo, pero me salió así. Muchas veces los técnicos sanitarios somos la única autoridad ahí".

En la ambulancia de los borrachos, no todas las emergencias son por chavales inconscientes. También reciben muchas llamadas por agresiones derivadas, cómo no, del consumo de alcohol. Cejas partidas, cortes profundos, golpes en la cabeza, manos ensangrentadas y mandíbulas desencajadas son parte de la rutina. "Sobre las 4 de la mañana todos van saliendo de las discotecas y andan ya a tope de alcohol y drogas. Y cuando se encuentran en la calle es cuando se producen las peleas", confirma Marina.

Esta noche de fin de semana se producen dos peleas masivas en la playa de Magaluf. La primera, originada por las agresiones de un grupo de españoles de etnia gitana a turistas ingleses. La segunda, una hora más tarde, es la respuesta furibunda de decenas de estos contra los chavales españoles, que ahora corren a pedir auxilio a la ambulancia. Varios coches de policía local y Guardia Civil tratan de contener el estallido.

Pese a todo, la UVI móvil, que dispone de médico y enfermera y se reserva para casos graves, apenas tiene actividad esta madrugada. Solamente una salida para controlar las taquicardias y sedar a un turista fuera de sí que la ha emprendido contra varios guardias de seguridad tras ser expulsado de una discoteca. "Trabajar en Magaluf es infumable. Ha pasado de tener que venir una ambulancia de Palma a por una señora que le había dado un infarto porque nosotros estábamos ocupados con un 'balconing", afirma Inés Rubí, la médica de guardia del 061 esta jornada. No es raro el día en que las ambulancias terminan salpicadas de vómitos y restos de sangre.

En el hospital de Son Espases tampoco escapan al mal genio de estos pacientes. "Si han tomado más cosas que solo alcohol y van intoxicados de drogas llegan agitados, gritan y se comportan mal. El problema es que en una camilla puedes tener a un señor al que le ha dado infarto y a su lado a un chico de estos puesto hasta las orejas montando un pollo terrible. Hay que llamar a seguridad y ponerles medicación para tranquilizarlos", explica el profesional de Urgencias. "Gente desnuda, que grita, que escupe, que quiere pegarte, es horrible y va a más. Además están los amigos que vienen a verle, que se quedan en recepción jugando y armando alboroto, molestando a la pobre gente enferma".

Una de las últimas emergencias de la noche para Daniel y Marina es un chico de 20 años ataviado con la camiseta del Liverpool con cortes profundos en la mano izquierda. ¿Una pelea? No. Al chico no se le ha ocurrido otra que darle un puñetazo a un cristal indeterminado (los técnicos nunca preguntan más de la cuenta). Hay al menos dos cortes profundos que requieren puntos de sutura. Daniel se echa el dedo índice a la cabeza y mira al chico como diciendo "estás sonado". El chico, a quien el alcohol se le ha bajado de golpe, asiente mientras el amigo que le acompaña se parte de risa. Aquí y allá, prostitutas africanas sondean a los jóvenes más borrachos para engatusarlos. Si les dicen que sí, se los llevarán a un rincón, les bajarán los pantalones y les robarán todo lo que lleven encima antes de echar a correr.

El Confidencial

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Derivados del petróleo

3 August, 2019 - 00:00

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El descontrol de los cuerpos armados del estado

3 August, 2019 - 00:00

Que los aparatos armados del Estado están fuera de control, en todo el mundo, es un hecho indudable. Sucede en las viejas potencias decadentes (EEUU y Europa), en las mal llamadas emergentes (Rusia y China) y, por supuesto, en nuestra América Latina. Los hechos comprobados llaman la atención.

Incluso en la muy democrática Alemania se puede constatar una alianza de la ultraderecha, responsable de 80 asesinatos desde la reunificación, con elementos de la policía, el ejército y la judicatura. La alianza de hecho es tan evidente, y de tanto tiempo, que en rigor habría que decir que los aparatos armados del Estado están utilizando a la extrema derecha como expresión político-electoral de sus intereses.

Un informe de los periodistas de Redaktions Netzwerk Deutschland concluye que los ultras alemanes no son sociópatas, sino militares y policías, en especial miembros retirados y en activo de comandos especiales de asalto.

En Grecia la relación entre Amanecer Dorado y la policía está más que comprobada. En las elecciones de 2012, uno de cada dos agentes de Atenas votó a la formación nazi, pese a que el partido ultra apenas superó 7 por ciento de los votos totales. Ese mismo año, miembros del partido ultra y antidisturbios realizaron una carga conjunta contra una protesta antifascista en Komotin, así como en otras ciudades.

En América Latina ha sido documentada de forma fehaciente la participación de miembros de los aparatos armados del Estado en la violencia contra los sectores populares y en la criminalización de la protesta, así como la evidente complicidad del sistema de justicia. En Brasil, Argentina, Colombia, Guatemala y México, estos hechos no admiten dos lecturas. Los cuerpos armados son, además, cómplices de los grupos paramilitares que en no pocos casos integran de forma directa.

Lo que me parece singular es que el fenómeno se registre en todo el mundo. En América Latina adquiere perfiles genocidas, mientras en otros continentes el fenómeno tiene un carácter menos estridente. Lo que indica una tendencia de fondo es lo que sucede en un continente como Europa, donde el sistema democrático había mostrado ser algo más [no mucho] que una formalidad legalista.

Llegados a este punto, me interesa destacar las causas de la creciente militarización de nuestras sociedades y, en paralelo, el que los cuerpos armados del Estado hayan adquirido cierta autonomía y se encuentren fuera del control del poder político. Lo que no quiere decir, en absoluto, que el poder sea neutral en los procesos de militarización/policialización en curso.

El primer punto es que se trata de una realidad estructural, siendo una de las características centrales del capitalismo en su etapa de decadencia o, si se prefiere, en un periodo en el cual se comporta como tormenta/tsunami dispuesto a arrasar a los sectores populares para estirar su decadencia.

Vivimos bajo la acumulación por despojo/robo [N. Klein] o cuarta guerra mundial contra los pueblos, que consiste en despejar territorios para despojar los bienes comunes al convertirlos en mercancías, como lo han explicado varios analistas y movimientos del mundo, entre ellos el EZLN. El Estado es el guardián de esta acumulación/guerra y la militarización es la forma de aceitarla.

El segundo punto es que al ser una característica estructural, los gobiernos hacen poco o nada para modificarla. En general, se han limitado a seguir la corriente con la aprobación de leyes antiterroristas en casi todos los países de la región. En los casos de Argentina y Brasil, estas leyes fueron impulsadas por los gobiernos progresistas de Cristina Fernández y Dilma Rousseff. No obstante, debe decirse que algunos gobiernos (como los derechistas de Mauricio Macri y Jair Bolsonaro) han creado las condiciones para que los cuerpos armados del Estado tengan las manos libres para ejercer violencia contra los de abajo. En todo caso, es una cuestión de énfasis: la violencia contra las mujeres y contra los sectores populares es inseparable del modelo extractivista hegemónico.

Por lo tanto, no saldremos de esta espiral de violencia eligiendo nuevos gobernantes, sino por dos caminos: la organización extensa e intensa de los de abajo y el fin del extractivismo, o sea de la minería a cielo abierto, los monocultivos, las grandes obras de infraestructura [sin objetivos sociales] y la especulación con el suelo urbano.

El tercer punto es comprender a quiénes beneficia la existencia de fuerzas armadas y (para) policiales relativamente autónomas, dispuestas a violentar a los pueblos. Beneficia al Estado y a la clase social que lo necesita para seguir adelante con su acumulación mediante la guerra. Si algo comprendieron los de arriba es que sólo podrán sobrevivir con un Estado fuerte: o sea, con aparatos integrados por hombres armados, más allá del nombre que les pongan.

La Jornada. Extractado por La Haine.

Tomado de: www.lahaine.org

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Frente a las guerras y amenazas de guerra, antimilitarismo e internacionalismo

2 August, 2019 - 00:00

Julien Salingue

"Mohamed bin Salmán ha hecho un trabajo espectacular": así se expresaba Donald Trump durante la cumbre del G20, organizada en Osaka (Japon) los días 28 y 29 de junio, sin suscitar comentarios de los otros participantes. Peor aún: la cumbre ha dejado constancia de que su próxima reunión se celebrará, en 2020, en Riad, capital del reino de Arabia Saudíta. No importa la guerra sucia contra Yemen, las ejecuciones de opositores (entre otras, la muy mediática del periodista Jamal Khashoggi), las detenciones arbitrarias: Mohamed bin Salmán es bienvenido en los cenáculos de los poderosos, donde incluso se aplaude, con ironía mórbida, la calidad de su "trabajo".

Carrera de armamentos

Nada asombroso cuando se observa cómo va el mundo, con el desarrollo de regímenes autoritarios y la fiebre militarista. La mundialización capitalista atraviesa una crisis económica, social y política histórica, que permite decir a un guasón Vladimir Putin que "el liberalismo está obsoleto", y que se traduce entre otras cosas, desde hace varios años, en un ascenso de las tensiones interimperialistas, con grandes unas potencias muy decididas a no contentarse con un statu quo que no satisface a nadie. Los Estados Unidos de Trump son en este sentido un paradigma: medidas proteccionistas cada vez más agresivas para "proteger el mercado interior", pero manteniendo las miras imperialistas, incluso extendiéndolas, de Oriente Medio al Asia del Pacífico, pasando por América Latina.

¿Estamos en vísperas de una conflagración militar mundial? Sería precipitado llegar a esta conclusión alarmista. Aunque hay que constatar en todo caso que se ha relanzado la carrera de armamentos, con un aumento espectacular de los gastos militares mundiales y, por consiguiente, un mercado del armamento en plena expansión. En un informe del Instituto Internacional de Investigación sobre la Paz de Estocolmo (SIPRI) publicado el pasado abril, se señala que entre 2017 y 2018 ha habido un aumento global del 2,6 % de los gastos militares a escala del planeta. Yendo al detalle, los gastos militares estadounidenses han aumentado, por primera vez desde hace siete años, un 4,6 %, los de China, adversario señalado por Trump, el 8,1 %, los de Europa central el 12 %, los de América central el 8,8 % y los de Europa occidental el 1,4 %. Elocuentes disparidades mundiales puesto que, en ese mismo período de tiempo, los gastos militares del Africa subsahariana bajan el 11 %, los del Norte de Africa el 5,5 % y los de Oceanía cerca del 3 %. Durante los últimos 10 años, se señala una progresión del 29 % en India, del 73 % en Pakistan, del 27 % en Rusia, del 28 % en Corea del Sur, etc.

Guerra fría, guerras calientes

Estos gastos no se destinan sólo a la modernización de los ejércitos (muy espectacular en Rusia y China) o a la disuasión, sino a intervenciones militares concretas. Hay que recordar que, pese a las promesas no intervencionistas de Trump, los Estados Unidos están hoy día directamente comprometidos en siete conflitos (Afganistán, Irak, Siria, Yemen, Somalia, Libia, Níger); que Rusia, pocos años después de la guerra en Crimea, ha desplegado medios militares consecuentes para socorrer a su aliado Bashar al-Ásad; o incluso que Turquía, cuyos gastos militares han aumentado un 24 % (!) en 2018, ha multiplicado en los últimos tiempos sus intervenciones contra zonas kurdas, en particular contra el cantón de Afrín en Siria.

Guerras calientes con un fondo de guerras frías entre potencias mundiales y/o entre potencias regionales, siendo el ejemplo más flagrante de este último tipo de conflicto la guerra fría entre Irán y Arabia Saudita, que intervienen militarmente fuera de sus fronteras para preservar o extender sus zonas de influencia, se enfrentan por medio de grupos satélites interpuestos, y presionan a cada país de la región a escoger su campo, en una región donde el Estado de Israel multiplica por su parte sus intervenciones y dispara hacia arriba los gastos militares y la carrera de armamentos.

Francia no se queda atrás, ya que forma parte del podio de los exportadores de armas y se sitúa en el 5º puesto a nivel de gastos militares, justo detrás de India. Una Francia que, aunque no tenga las ambiciones de Estados Unidos, China o Rusia, forma parte de estas grandes potencias que no dudan en poner al mundo a sangre y fuego para defender o extender sus intereses. Potencias que elevan hoy muchas amenazas, con riesgos reales de explosiones de consecuencias difícilmente medibles, y que obligan a las fuerzas progresistas a reforzar sus posiciones internacionalistas y anti-imperialistas.

El teatro de operaciones indo-pacífico

Pierre Rousset

En el plano militar, los océanos Indico y Pacífico se han vuelto el eje del cara a cara mundial entre Estados Unidos y China, hasta el punto de que el Pentágono lo ha convertido en un teatro de operaciones unificado para oponerse mejor al ascenso potencial de las fuerzas armadas chinas. Lo que está en juego es enorme.

Donald Trump ha hecho lo que Barack Obama quería pero no llegó a conseguir, al quedar engullido en la crisis de Oriente Medio: reforzar cualitativamente la presencia de la VII Flota, sobre todo en el Pacífico occidental. En 2020, dos tercios de la US Navy deberían estar situadas en Asia-Pacífico, cuando antes la mitad se encontraba en el Atlántico. Simultáneamente, Washington quiere integrar más estrechamente en un frente común antichino a Japon, India, Australia… La Francia de Macron ambiciona entrar en este juego occidental, a pesar de la debilidad de sus medios, invocando sus posesiones insulares (y las amplias zonas económicas exclusivas que van asociadas).

Cambio de la doctrina militar china

Xi Jinping, por su parte, ha modificado radicalmente la doctrina militar china. Bajo Mao mantenía una perspectiva defensiva y local: oponer la guerra popular a un eventual invasor, garantizar sus reivindicaciones fronterizas (Himalaya, Siberia, Taiwan…). El ejército de tierra constituía el corazón de esta política. En adelante se sitúa en una política de gran potencia mundial: proteger sus líneas de comunicación, consolidar su expansión económica, imponer su rango… Esta ambición le corresponde a la fuerza naval.

El ejército de tierra monopolizaba ayer el 70 % de los efectivos militares (unos dos millones en total), menos del 50 % hoy, mientras los efectivos de la marina se han triplicado. Pekin quiere dotarse de los medios de controlar los océanos y el cielo. Los gastos militares han crecido un 83 % entre 2009 y 2018, con resultados probablemente sin precedentes en un plazo de tiempo tan corto para un gran país. China sólo poseía un portaviones de fabricación soviética, ya tiene tres y pronto probablemente cinco. No tenía ningún superdestructor, hoy día ya ha desplegado cuatro …

Las fuerzas chinas tienen sus debilidades. Un armamento nuclear por modernizar. Submarinos estratégicos demasiado "ruidosos". Poca experiencia en materia de despliegue masivo de cuerpos de ejército y de coordinación entre diversos servicios. Aún menos experiencia de fuego, de guerras reales. Una cadena de mando inadaptada, cuando, ante la eventualidad de una ruptura de comunicaciones, se requiere una gran capacidad de autodecisión en un teatro de operaciones. En este terreno, Pekín ha decidido calcar el dispositivo estadounidense, aunque esta descentralización operativa puede entrar en conflicto con la concepción hipercentralizada del poder propia de Xi Jinping.

Relanzamiento de la carrera de armamentos

En el plano geoestratégico, Washington se apoya en tres líneas de islas para contrarrestar el despliegue chino. La primera rodea el Mar de China, de la Península coreana a la Península indochina pasando por Japón, Filipinas, el Archipiélago indonesio. La segunda tiene como eje a Guam y su base naval, en Micronesia (Pacífico occidental), que debería proteger a Hawái, sede de la flota estadounidense del Pacífico. La tercera está situada en el Pacífico sur.

El conflicto del Mar de China (una apelación internacional rechazada por los países ribereños) se ha saldado con un compromiso temporal. Pekín ha militarizado en su beneficio el mar de China del Sur, aún debiendo cesar sus incursiones militares en los accesos de Japón y Corea (aunque pueden reaparecer más al Norte, a lo largo de Siberia, con apoyo ruso). Xi Jinping lanzó la construcción de "corredores" via Birmania y Malaisia, así como a través de Pakistán, que le permiten acceder directamente al Océano Índico. Su marina de altamar navega ya hasta el Pacífico Sur donde se desencadena la competición por firmar acuerdos militares-económicos con los Estados insulares. Se beneficia además de una base en Djibouti, en el Cuerno de África, multiplica las maniobras en el océano Índico y ha intervenido en Yemen para repatriar a sus ciudadanos.

Otra faceta de la competición, el desarrollo de armas nuevas, ya fabricadas o probadas: misiles de precisión y de largo alcance tierra-mar, mar-mar, antisatélites, aparatos hipersónicos (hasta Mach 20… Rusia también está en cabeza en este terreno); nuevo avión furtivo; avión-cargo sin piloto; supercañones utilizando la potencia electromagnética… El despliegue de tales armas podría amenazar desde lejos a las flotas aeronavales, cambiando las vigentes reglas de la guerra. De hecho, el conflito Estados Unidos-China en Asia-Pacífico ha relanzado la carrera de armamentos en el mundo entero.

Conflictos por delegación

Ni China ni Estados Unidos quieren implicarse en una guerra frontal –aunque no se puede ignorar el riesgo de "patinazo" en el mar de China del Sur y en torno a Taiwán. Sin embargo, conflictos por delegación están dentro de la lógica de las cosas. Ocurrió en el caso de Corea (y podría volver a ocurrir). Es actualmente el caso (en forma política) de Sri Lanka, una isla cuya posición estratégica es clave, en la punta sur de India, y donde Pekín ha obtenido la concesión de un puerto para 99 años (¡también Hong Kong era una concesión británica para 99 años!). ¿Dónde podría nacer tal conflicto por delegación bajo forma militar? Es difícil prever.

La particularidad del teatro de operaciones indo-pacífico es que se oponen, como en ningún otro sitio, la primera y la segunda potencia militares (y con Rusia capaz de tocar su partitura gracias a su presencia siberiana y a su flota de submarinos estratégicos). Más que en ninguna otra parte, la geografía política, económica, tecnológica y militar del conflicto Estados Unidos-China podría superponerse con el horizonte de una posible balcanización de un mercado mundializado. Aquí las lógicas de guerra toman más directamente una dimensión mundial.

Contra las guerras y el militarismo

Las guerras que llevan a cabo las grandes potencias no tienen como objetivo, como se nos dice, luchar contra el terrorismo y aún menos aliviar a los pueblos de la miseria o librarles de las dictaduras que los oprimen.

Son guerras llevadas a cabo para continuar saqueando los recursos naturales de estos países, perpetuando la relación colonialista impuesta, en particular por Francia, a los pueblos de Africa y de Oriente Medio. Para las principales potencias imperialistas, se trata de defender o extender sus "zonas de influencia"… y sus intereses económicos.

Guerras, miseria y complicidades europeas

Lejos de impedir el desarrollo del terrorismo, las guerras de las dos últimas décadas lo han engendrado, empujando a muchos jóvenes, a quienes la miseria creada por la explotación de las riquezas de sus países y los bombardeoss quitan toda esperanza, en brazos de los señores de la guerra o de sectas religiosas.

El caos libio no era una fatalidad. Mientras el pueblo se levantaba en 2011 para derrocar la dictadura de Kadhafi, la intervención militar de Francia y sus aliados favoreció a todos los grupos confesionales/tribales a los que se enfrentan hoy, contribuyendo a desposeer al pueblo libio de su rebelión.

En Siria, las grandes potencias han dejado a Asad masacrar a su pueblo para frenar la revuelta que nacía tras los levantamientos de Túnez y Egipto. La destrucción de Alepo, la masacre de la población por los ejércitos de Asad y de Rusia se han producido en medio del silencio de las "democracias" americana y europeas, deseosas de conservar el aparato represivo sirio y las buenas relaciones futuras.

La Arabia Saudita que bombardea el Yemen es, junto con Israel, el principal relevo de los países occidentales en la región. Este amigo de los Estados Unidos, de la Unión Europea y de Francia es también la dictatura más reaccionaria de Oriente Medio, cuna y gran tesorero de todas las corrientes del integrismo islámico.

El presidente turco, Erdogan, por su parte se ha aprovechado de su alianza con las potencias occidentales, pretendidamente contra Daech, para retomar su guerra contra la población kurda de Turquía y el PKK, para reprimir a todos los movimientos de izquierda, a los periodistas, a los militantes obreros, etc. Francia le ha asegurado un apoyo regular reprimiento a los movimientos y militantes kurdos, varios de ellos asesinados en Francia con total impunidad.

Acabar con el militarismo

Y a pesar de todo, hay que constatar que la unanimidad se impone entre las fuerzas políticas institucionales en Francia. Defensa de los "intereses franceses", de los grupos industriales, de los empleos generados por la industria de armamento: cualquier argumento es bueno para no señalar las responsabilidades, directas o indirectas, de Francia en los conflictos militares.

Aunque a veces con las posturas más contradictorias, como la de Jean-Luc Mélenchon y la FI que, al mismo tiempo que denuncian las exportaciones de armas a Arabia Saudita, no dejan de alabar la buena salud del complejo militar-industrial francés. El 25 de octubre 2018, Jean-Luc Mélenchon se refería así, en Bourget, al salón Euronaval, "cita mundial de las tecnologías navales del futuro", con este comentario en Twitter, apoyado con fotos: "Visita a los stands de Thalès, MBDA, Naval Group, Ministerio del Ejército y Navire des métiers. Francia debe dotarse de los medios para asegurar su soberanía en su territorio marítimo, el segundo más extenso del mundo". Miseria del "patriotismo"…

Al contrario que toda apología de las industrias de armamento francesas, que toda lógica "bloque contra bloque" y que todo chauvinismo, es urgente asumir consignas que defiendan una perspectiva de desarme y de desmilitarización. Ello comienza por detener las exportaciones de ingenios mortíferos franceses y, más allá, el desmantelamiento del complejo militar-industrial, con una reconversion industrial que podría orientarse hacia el terreno de la transición energética (trenes, metros, tranvías, energías renovables…).

Esto es, una política de desarme unilateral y general, que implica también la destrucción de la fuerza de disuasión nuclear francesa y, en el plano político, el rechazo de cualquier "ejército europeo", la salida de la OTAN, el fin de la Françafrique y, más en general, la detención de todas las intervenciones militares francesas en el extranjero.

Estados Unidos-Irán: Trump-se-va-a-la-guerra, un peligro para todo el planeta

Yvan Lemaitre

El 13 de junio, el ataque a dos petroleros, uno noruego y otro japonés, cerca del estrecho de Ormuz por le que transita una quinta parte de la producción mundial de petróleo, ha servido de pretexto a Estados Unidos para relanzar su ofensiva contra Irán, emprendida desde su retirada del acuerdo internacional sobre el tema nuclear iraní, de mayo de 2018.

El tono aún subió un grado el 20 de junio después de que Irán abatiese un dron de vigilancia da la US Navy que había violado, según Irán, su espacio aéreo. Como represalia, Estados Unidospreparó ataques aéreos antes de que Trump se echase atrás en el último momento, para añadir sin embargo a continuación:“Cualquier acción de Irán contra cualquier interés americano desencadenará una respuesta de una fuerza poderosa y aplastante […] En algunos ámbitos, aplastante significará aniquilación”. Más allá de la odiosa puesta en escena del propio Trump en el momento en que emprende una nueva campaña electoral para las elecciones presidenciales, más allá de los excesos de los halcones, Bolton y Pompeo, estos avisos son asumidos por el Estado americano y el Pentágono, y no se dirigen sólo a Irán sino que pretenden afirmar la determinación de Estados Unidosfrente al mundo entero.

Pujas belicistas

El 24 de junio, Trump firmó un decreto imponiendo nuevas sanciones, reforzamiento del embargo, congelación de los fondos en el extranjero de algunos dirigentes iraníes, que fue considerado por Irán "como un acto hostil de terrorismo económico y guerra económica lanzadas contra nuestra Nación" y como una voluntad de "cerrar de forma permanente la vía de la diplomacia con el gobierno dispuesto a todo". Irán está estrangulado por el embargo que pretende ponerle de rodillas e imponerle las decisiones estadounidenses, o incluso provocar el hundimiento del régimen. Las exportaciones de petróleo iraní han caído a entre 750.000 y900.000 barriles al día, sobre todo con destino a China, frente a 2,6 millones de barriles al día hace un año. Una situación dramática que paga la población con alzas de precio, desempleo, miseria.

Esta política refuerza de hecho el poder de los mullahs que se apoyan en los sentimientos anti-estadounidenses. En respuesta a las nuevas sanciones, estos últimos han anunciado que comenzarían a romper sus compromisos nucleares el 7 de julio, si los otros firmantes del acuerdo (China, Rusia, Francia, Reino Unido y Alemania) no encontraban el medio de atenuar el peso de las sanciones US. Le Drian, Ministro francés de Asuntos Exteriores, se apresuró a denunciar este "grave error"…

Ruido de botas

Desde el 17 de junio, Washington anunció el envío de 1000 militares suplementarios "con fines defensivos para responder a amenazas aéreas, navales y terrestres en Oriente Medio". El 5 de mayo, ya había sido anunciado el despliegue, en aguas del golfo Arabo-pérsico, del portaviones Abraham-Lincoln y de su grupo de combate. Cuatro bombardeos estratégicos B-52 llegaron el 8 de mayo a la base qatarí de el-Udeid. Otro navío de la US Navy, el Arlington, transportando una fuerza de marines, vehículos aanfibios de desembarco, helicópteros y una batería de misiles antimisiles Patriot, está en camino hacia Oriente Medio. El Pentágono ha emprendido un plan de intervención que prevé el despliegue de 120.000 soldados en la región –poco menos que para la guerra contra Irak.

Es muy probable que Estados Unidosno quiera hoy día una guerra directa o incluso prefiera evitarla, si es posible, convencidos de que la relación de fuerzas está enteramente a su favor. Esto quiso señalar Trump al declarar, sobre la posibilidad de un enfrentamiento militar: "Estamos en una posición muy fuerte, y esto no va a durar mucho, os lo puedo asegurar". Palabras que asumen el riesgo y las consecuencias que podrían no limitarse a Irán, que abarcarían el Oriente Medio, provocarían un recrudecimiento del terrorismo en respuesta al odioso terrorismo de Estado estadounidense, agravarían la inestabilidad y las tensiones internacionales.

Asistiríamos a un aumento de las cotizaciones del petróleo, a una ralentización de los intercambios internacionales y verosímilmente a una recesión mundial, cuyos elementos ya están en marcha.

El desorden mundializado

La política de Trump, incluída su simple puesta en escena, responde a las necesidades de Wall Street, esto es a una clase capitalista dispuesta a defender con uñas y dientes su dominación mundial en el marco de una libre competencia falseada y mundializada. Ya no está en condiciones de ser el gendarme del mundo capitalista pero se ha convertido en un poderoso factor de desorden mundial, movido por la defensa de sus exclusivos intereses. La multiplicación de conflictos e intervenciones, la exacerbación de las tensiones entre políticas liberales y políticas imperialistas, son una consecuencia del estancamiento del capitalismo en el momento de la financiarización mundializada.

La primera potencia mundial tiene un talón de Aquiles, la contradicción entre los 99% y los 1%, que la desgasta en su interior, una contradicción cada vez más brutal, evidente, destructora, que la política de Wall Street y del Pentágono asi como las ridículas y cínicas locuras de Trump preparan su explosión. La única respuesta a la amenaza que representa la política de Estados Unidosfrente al conjunto del planeta.

https://npa2009.org/arguments/face-...

Traducción: viento sur

Tomado de: https://vientosur.info/spip.php?art...

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Colombia: Operación silencio para evitar que los militares denuncien prácticas macabras del ejército

2 August, 2019 - 00:00

Un cerco de amenazas y presiones se cierne sobre los militares colombianos que están denunciando los falsos positivos y actos de corrupción en el Ejército: los quieren acallar y surge una interrogante: ¿qué información tienen?

El 18 de mayo, el diario estadounidense The New York Times, publicó en su primera página de la edición dominical, un reportaje en el cual denunció la existencia de formatos y órdenes emitidas por el actual comandante del Ejército, general Nicacio Martínez, en los cuales exigía a sus hombres duplicar todos los resultados, variables que incluían capturas y desmovilizaciones, y se pedía duplicar el número de bajas.

Para muchos esas directrices podrían revivir la macabra práctica que terminó con el asesinato de más de 3.700 jóvenes inocentes, en su mayoría campesinos, que hace una década fueron presentados como guerrilleros muertos en combate.

El Defensor del Pueblo, Carlos Alfonso Negret, confirmó que entre enero de 2016 a abril de 2019, han sido asesinados 479 líderes sociales en todo el país y 982 recibieron amenazas entre abril del 2018 y abril de 2019. En las zonas con mayores índices de asesinatos y amenazas existen disputas entre actores ilegales protegidos por militares y paramilitares, por el control de las economías ilegales como la extracción ilegal del oro y el narcotráfico.

Aunque inicialmente el Ministerio de Defensa y el gobierno del ultraconservador Iván Duque trataron de defender el tema, ante el escándalo internacional que se desató, el Ejército retiró esas directivas dos días después de la publicación del diario estadounidense.

“Esto es por orden del comandante del Ejército, mi general Nicacio Martínez, por todo lo que ha pasado en estos días y para saber quiénes están detrás de todo esto”, dijo un oficial que iban a interrogar, citado de urgencia junto con otros 14 militares –que se encontraban en distintos lugares del país– a la sede de la segunda División de la ciudad de Bucaramanga.

Las razones que les dieron para citarlos el pasado 22 de mayo fueron distintas, pero la realidad era una sola: saber quiénes contaron a algunos medios, en particular a The New York Times, sobre unas polémicas directrices que exigían doblar los resultados en el Ejército y que podrían ser la semilla para volver a las épocas de los fa,lsos positivos.

“Cuando llegamos nos dimos cuenta que era para algo raro. Ahí fue que nos dijeron que nos iban a hacer unas entrevistas y después polígrafos a todos. No entendíamos qué era lo que estaba pasando o qué teníamos que ver con ese tema”, explicó uno de ellos “En el lugar había un componente grande de oficiales y suboficiales de contrainteligencia quienes realizaron algunas entrevistas a los que estaban.

Todo eso había sido coordinado el día anterior por mi general (Eduardo) Quirós (comandante del Comando de Apoyo de Contrainteligencia) que fue el que los llevó”, contó el uniformado a la revista Semana, sin revelar su nombre por motivos de seguridad como la mayoría de los entrevistados en este informe debido a las amenazas y a las posibles represalias.

Uno de los sargentos encargados de las entrevistas le dijo al oficial sentado frente a él: “Tenemos instrucciones claras de mi general Quirós de agotar todos los recursos para dar con los responsables. Mientras yo estaba en una operación, me dejaron anónimos y sufragios en la puerta de mi casa en los que decían que iban a matar a toda mi familia si hablaba”.

Aunque hacia afuera la tormenta por el escándalo amainaba, dentro de las filas militares “Se desató una cacería impresionante. Nos preguntaban quiénes de nosotros eran los que habían hablado con los periodistas y como parte de toda esa cacería nos hicieron esas entrevistas”, contó uno de los uniformados que estuvo esa mañana en la unidad militar de Bucaramanga.

Lo que estaba ocurriendo dentro de esa instalación castrense se filtró. El director de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco, la PÑrocuraduría de la Nación, varios medios de comunicación y periodistas comenzaron a preguntar por redes sociales por qué los tenían reunidos en esa sede y las razones por las cuales ocurría esa “cacería” para intentar dar con las fuentes de la información.

Simultáneamente el comandante de la Segunda División del Ejército, general Mauricio Moreno, emitió un comunicado en el que afirmó que “las versiones publicadas en diferentes medios y redes sociales, sobre supuestas indagaciones para ‘identificar fuentes' relacionadas con una publicación o sobre supuestos usos de polígrafos, no son ciertas y tampoco tienen fundamento de ninguna especie”.

La revista Semana publicó testimonios, audios, videos y fotografías que demuestran que sí los congregaron y varios fueron interrogados. Habló con más de 20 militares que han recibido todo tipo de amenazas, ellos y sus familias, por tratar de contar la verdad.

Este episodio es solo la punta del iceberg de una estrategia de silenciamiento y persecución a muchos militares que buscan denunciar varios hechos graves que vienen ocurriendo y que van desde ejecuciones extrajudiciales hasta actos de corrupción, pasando por las confesiones que están haciendo varios militares ante la Justicia Especial para la Paz (JEP) por lo que sucedió en la época de los falsos positivos hace más de una década.

Soldados entrenados para torturar

Desde que se destapó el escándalo de los falsos positivos en el país, a mediados de la década pasada, muchos apuntaron a señalar como una de las principales causas del fenómeno a las directrices militares o resoluciones que privilegiaban el pago de recompensas para obtener prebendas al interior del Ejército, incluidos ascensos, por el número de muertes o de bajas.

La más cuestionada fue la directiva ministerial número 29 del Ministerio de Defensa en el año 2005 (firmada por el entonces ministro Camilo Ospina Bernal) que derivó en el asesinato de cerca de 3.700 civiles que fueron presentados como bajas de la guerrilla en operaciones militares. Esa directiva fue derogada pero tuvo sus efectos y para el senador y excandidato presidencial Gustavo Petro fue la política de seguridad oficial que llevó al asesinato sistemático de personas inocentes.

Las revelaciones del NYT sobre una serie de directivas de la actual comandancia del Ejército, impartidas a comienzos de este año, encaminadas a aumentar el número de ataques, capturas, rendiciones y muertes en combate, llevó a Petro a asegurar que la tesis de que una política civil elaborada desde el Ministerio de Defensa pueda provocar los falsos positivos es incompleta.

Para el congresista centroizquierdista, una de las causas pasa por la doctrina y el entrenamiento militar. “No solo basta una resolución militar o una cartilla sino hay algo más allá que desata estos hechos”. Petro denunció que los soldados son entrenados para torturar.

Petro reveló una serie de videos que muestran la última fase del entrenamiento de la escuela de lanceros en Leticia, Amazonas, en los “Laboratorios Experimentales de Resistencia –LER-, en donde uno de los ejercicios de entrenamiento se han capturado una serie de oficiales que creen que han sido capturados por la guerrilla del ELN y son llevados a una especie de campamento ficticio donde son salvajemente torturados durante días y semanas.

Los entierran vivos, los golpean con armas contundentes, los someten a vejámenes, los humillan ejercen supuestos guerrilleros que son en realidad soldados y agreden a sus propios compañeros.

Las amenazas

“Tengo compañeros, amigos, que perdieron la libertad, sus familias y todo su patrimonio pagando abogados por culpa de haber cumplido esas órdenes en el pasado (falsos positivos). Yo no estoy dispuesto a tener ese destino y prefiero pedir el retiro a cumplir lo que nos están pidiendo, afirmó un militar, con más de 20 años de carrera.

“Se desató una cacería impresionante, en el lugar (la sede de la II división) había un componente grande de oficiales y suboficiales de contrainteligencia quienes alcanzaron a realizar algunas entrevistas”. Otro uniformado, herido en combate, contó que “a mí me hicieron llegar a mi celular fotos de los seguimientos a mis hijos menores de edad en el colegio. También de mis padres, que ya son personas mayores”, afirmó mientras enseñaba las fotos de esos seguimientos.

Otro militar, desplegado en el sur del país y al mando de más 4.000 hombres, dijo que “Los teléfonos son intervenidos incluso pagando a gente de las salas de interceptación de la propia Fiscalía para chuzar ilegalmente las comunicaciones para saber qué hablamos y con quién”. “Los seguimientos son permanentes. Usted no se puede mover de su oficina a su casa sin que tenga un par de tipos siguiéndolo para ver con quién habla o con quién se reúne”, dijo otro uniformado.

Al percatarse de que mientras hablaba con el periodista era víctima de seguimiento, decidió enfrentar a uno de estos personajes arma en mano y, tras un breve cruce de palabras de grueso calibre, se logró establecer su identidad. El hombre que hacía el seguimiento (con un compañero en moto) terminó confesando que era parte de “grupos especiales de contrainteligencia”, que tienen la misión de identificar y presionar a los que están contando lo que pasa.

Ante la magnitud del cerco y las presiones, la magistrada de la sala de reconocimiento y verdad de la JEP, Catalina Díaz, dijo que integrantes de la fuerza pública que están confesando lo que saben ante la justicia transicional y denunciando a sus superiores han sido amenazados de muerte, “Han sido amenazados, seriamente amenazados, a tal punto que hemos decretado medidas cautelares debido a que la propia JEP, en el estudio de riesgo, confirmó que estaban en una situación extraordinaria”, dijo la magistrada.

Camilo Rengifo Marín, Economista y docente universitario colombiano, analista asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

Fuente original: http://estrategia.la/2019/06/27/col...

Tomado de Rebelión

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Armamento nuclear: Es la bomba… de los beneficios

1 August, 2019 - 00:00

Por Francisco Ponzán

A principios de 2019 nueve países, los EE.UU, Rusia, China, India, Pakistán, Israel y Corea del Norte, poseían 13.896 armas nucleares. Eso representaría 600 menos que en 2018, y mucho menos que a mediados de los años 1980, cuando su número alcanzaba casi 70.000. La bajada de estos últimos años sería esencialmente el hecho de que EE.UU. y Rusia, que poseían entre los dos el 90% del arsenal atómico mundial.

En todo caso ¡Las grandes potencias pueden hacer saltar el planeta varias veces! Sobre todo porque producen menos pero mejor: las armas son joyas de tecnología que se benefician de los progresos más recientes, y son por lo tanto, potencialmente más mortíferas. En esta economía capitalista completamente loca, miles de ingenieros, de técnicos y de obreros dedican millones de horas de trabajo, de investigación y de saber hacer con el objetivo de matar el máximo número de seres humanos, lo más rápidamente posible.

Pero para las empresas como Safran, Airbus, Dassault o Theles, por no citar solo los grupos franceses, el mercado de la muerte es particularmente lucrativo. Y como, además, está garantizado por los pedidos del Estado, las ganancias están aseguradas.

Jacques Le Gall

Lutte Ouvriére

Tomado de: https://kaosenlared.net/armamento-n...

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5g

1 August, 2019 - 00:00

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La soledad, un problema en aumento en España: "Me levanto, me lavo, me siento, desayuno y ya está"

1 August, 2019 - 00:00

La soledad es una de las principales causas de exclusión social que afecta a todos los rangos de edad: la mayoría de jóvenes con ideas suicidas dicen sentirse solos
"Es un fenómeno generalizado y sus consecuencias son también muy diversas", indican desde la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales.

David Noriega

Cuando el marido de Dolors falleció, hace siete años, ella se quedó "encerrada en casa". "Como tengo problemas para moverme, con él tenía una ayuda muy grande". Dolors, con 81 años, es una de las casi 1,5 millones de mujeres de más de 65 años que viven solas, el perfil que más siente la soledad. En total, según la encuesta continua de hogares del INE, en España hay 4,7 millones de hogares unipersonales. Es una cifra que sirve para imaginar, pero no para delimitar, un problema estructural e invisible. Porque la soledad ni afecta a todas las personas que viven solas, ni afecta solo a las personas que viven solas.

"En los países occidentales, y en España seguro, la soledad es la primera causa de exclusión social", explica el responsable de estudios y publicaciones de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes de Servicios Sociales, Gustavo García. "Es un fenómeno generalizado y sus consecuencias son también muy diversas: cuestiones de seguridad, que te ocurra algo y nadie se entere; personas que necesitan algún tipo de apoyo y no lo van a tener... Pero, sobre todo, el tema emocional. Un tema gravísimo, que no se tiene en cuenta porque los otros son más fáciles de abordar, aunque la falta de relaciones empobrece muchísimo la vida de las personas", explica.

Existen, por lo general, dos redes de apoyo: la familiar y la social. "La familia sigue, de alguna manera, cumpliendo su papel antiexclusión", indica el director científico del Programa de Personas Mayores de la Fundación La Caixa y presidente de la sección europea de ciencias sociales y del comportamiento de la International Association of Gerontology and Geriatrics (IAGG), Javier Yanguas. Pero advierte que este soporte tiene fecha de caducidad. "Estamos lejos del reemplazo generacional", advierte. El índice de fecundidad lleva desde 1981 por debajo del nivel de reemplazo, según datos del INE. Este se sitúa en el 2,1, mientras en 2018 fue del 1,31.

"Antes nacías en una ciudad y lo normal era que vivieras en el barrio de tus padres o en el de al lado. Ahora puedes tener un hijo en Zaragoza, que estudie la carrera en Madrid, el máster en Londres y se vaya a trabajar a Alemania o a la India. El día que te haces mayor, estás solo, porque aunque te quiera mucho, no te vas a ir a vivir con él a la India", pone como ejemplo García.

Mucho 'like', pero malas relaciones

Por eso la red de amigos se configura como una herramienta fundamental para paliar la soledad. Pero parece que también falla. "Tenemos muchos amigos en el whatsapp o mucho like, pero poca sustancia en nuestras relaciones", indica Yanguas, que trabaja en un estudio en ocho ciudades -Terrassa, Tortosa, Girona, Tàrrega, Santa Coloma de Gramenet, Palma, Logroño y Jerez de la Frontera- donde "la hipótesis que barajamos es que se están deteriorando las relaciones".

La globalización, la tecnología y el individualismo son algunas de las causas. "Antes no te quedaba otra que salir a la calle, ahora hay muchas formas de relacionarse, pero es una relación distante", añade García. "Estamos en un proceso de individualización, cada vez más solos y con relaciones menos comprometidas", coincide Yanguas.

Según los datos que manejan en la Fundación La Caixa, el 20% de las personas entre 20 y 40 años tienen peligro de aislamiento social por soledad. "Hay una soledad que, en general, empieza pronto, aguanta hasta los 65 años y, a partir de aquí, va aumentando considerablemente hasta los 80 y muy considerablemente a partir de los 80", explica el experto del IAGG. En España hay más de 850.000 mayores de 80 años que viven solos y muchos presentan problemas de movilidad que les impiden salir de casa sin ayuda, como Dolors.

O Ana, de 84 años. "Me levanto, me lavo, me siento, desayuno y ya está. Si quiero leer un ratico, si quiero ver la televisión, aquí -señala a la ventana- para mirar un ratico que vienen muchos chiquillos a la guardería... Como era yo antes que mis hijos me decían: ¡mamá, no tocamos nunca la casa!", explica. "Y así día tras día, tras día, tras día...". Hace unos años se rompió un pie y, sumado a sus problemas de fibromialgia, le da miedo salir de casa. La Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE) publicó esta semana el informe 'Movilidad reducida y accesibilidad del edificio', que unas 100.000 personas no salen nunca de casa porque no tienen ayuda.

Además, la soledad afecta a la salud. Según un estudio elaborado por un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid en el que se analizaban los resultados de cerca de una decena de trabajos en los que se habían estudiado a más de 33.500 personas de más de 50 años determina que "aquellos que reportaron sentir soledad no deseada tenían un 26% más de riesgo de desarrollar demencia en el futuro", explica la autora principal, Elvira Lara.

Soledad y suicidio

El presidente de la Confederación Salud Mental España, Nel González, alerta de que "no tenemos cultura de la comunicación. Estamos en una sociedad que, progresivamente, se va deshumanizando, pierdes el vínculo con tu grupo humano y, por la propia idiosincrasia de la edad (en la adolescencia) y el desconocimiento, muchos jóvenes se ven abocados a esta soledad, de la que salen cosas no deseadas: desorientación, depresión y, después, trastorno mental".

De hecho, la mayoría de jóvenes que presentan ideaciones suicidas manifiestan sentir soledad. "A nivel de niños y adolescentes los datos brillan por su ausencia, no tenemos más que la constatación de que eso va en aumento por lo que vemos los profesionales", confirma González. Para él, es también una consecuencia de los valores que priman en la sociedad actual. "Nos bombardean con el tema del éxito y la competitividad te hace a veces ser profundamente infeliz. La gente joven se encuentra en un estado en el que no saben qué va a ser de ellos, se preguntan con quién lo comparten y empiezan a entrar en un círculo, en una habitación, donde lo único que encuentran es vacío", explica. "En los jóvenes, el éxito en las relaciones personales reside en la estética, si es guapo o guapa, inteligente, si destaca en algo o tiene capacidad de comunicación... pero ¿quién no tiene nada de eso?", se pregunta García.

El Ministerio de Sanidad cuenta entre una de sus prioridades la elaboración de una Estrategia Estatal contra la Soledad en las personas mayores, en la que está trabajando. El plan del departamento que dirige ahora mismo en funciones Luisa Carcedo tiene como objetivos, entre otros, sensibilizar a la población, fomentar la sociabilidad de las personas mayores a través de familias, relaciones interpersonales y voluntarios, elaborar guías para los profesionales que atienden a estas personas y mejorar la tasa de actividad y ocupación de los mayores. Precisamente, la colaboración entre la administración y entidades, fundaciones y ONG, es lo que permite que se desarrollen programas contra la soledad en muchas ciudades. En Reino Unido se creó el año pasado la primera secretaría de Estado del mundo contra la soledad.

"Las administraciones solas no pueden resolver el problema de la soledad. Pueden pagar servicios -como apoyo en domicilio, desplazamientos, tratamientos, etc.-, pero la soledad se resuelve con compañía y la compañía la da el entorno", apunta Gustavo García. "Como la soledad afecta a la salud, se están llenando las salas de espera de los ambulatorios de personas que acuden sin una enfermedad concreta y muchos ayuntamientos se están dando cuenta de que hay una especie de alarma", destaca la técnica de Cruz Roja Elisabeth Fuente, que trabaja en el programa 'Siempre acompañados', en colaboración con La Caixa y algunos ayuntamientos. En el de Terrassa, es la administración quien les deriva los casos que detecta y varios voluntarios acompañan a personas mayores en sus casas o realizan diferentes actividades fuera.

Un proyecto de vida después de la jubilación

"Si hay alguna salida que puedo, me apunto y voy. El almuerzo de los sábados es sagrado y el martes voy a los mandalas. Estoy en el cielo cuando estoy allí. Y la Eva, que viene a hacerme un ratito de compañía, ¡ay qué nena más maja! A la edad que una tiene, no puede aspirar a mucho, pero a lo que puedes, pues sí", explica Dolors, que es beneficiaria de ese programa. Precisamente, tener marcado en el calendario semanal actividades que compartir con otras personas es un buen antídoto contra el aislamiento. "Ahora cuando uno se jubila, igual le quedan por delante 25 años de vida. Tal vez es mucho tiempo para estar sin un proyecto de vida y en España no tenemos muy claro qué papel juega uno en la sociedad cuando se jubila", matiza Yanguas.

La directora de la ONG Grandes Amigos, Mercedes Villegas, apuesta por "la movilización ciudadana y el voluntariado para establecer vínculos en el entorno cercano y los barrios, para detectar posibles casos de aislamiento de personas mayores que no quieren estar solas". Ana, que es viuda desde hace casi dos décadas, se mudó a su nuevo barrio en Barajas hace unos 12 años. "El piso era muy grande y pagaba mucho", cuenta. Se mudó cerca de una de sus hijas, pero lejos de las amigas que tenía en su antiguo barrio. Mari José, su hija, recuerda que al principio fue duro. Ella acababa de ser madre, trabajaba y "si conciliar una casa es díficil, imagínate conciliar dos". "Vi que tenía necesidad de acompañamiento", cuenta, y contactó con Grandes Amigos, con programas en ayuntamientos de la Comunidad de Madrid, Galicia y Euskadi, donde los consistorios colaboran "con alguna aportación económica y desde la coordinación con los servicios sociales y sanitarios", indica Villegas.

Ahora Ana recibe todos los martes la visita de Ángel, un voluntario que se animó a dedicar su tiempo cuando se jubiló. "Me dicen que qué buen mozo me he buscado; yo no me lo he buscado, ha venido él a mi casa", bromea ella. "Salimos poquito, cuando estoy medio animosa, pero la mayoría de las veces hablamos de cuando éramos jóvenes, de cómo era nuestra vida, de nuestros hermanos", explica. ¿Le gustaría vivir en casa de sus hijos? "No, no. Yo quiero vivir sola". Y recuerda que lo de acompañar a personas que están solas ya lo hizo ella. "En Santa Paula (Granada) íbamos a ver a los enfermos y a sacarlos por la tarde. ¿Te acuerdas de Balbina?", pregunta mirando a su hija, "la llevábamos al mercado, aunque no veía, y nos pedía que le leyéramos lo que había, porque le gustaba saberlo todo".

"Buena vecindad"

Gustavo García participa en una de las ocho mesas de trabajo para atajar la soledad que puso en marcha hace unos meses el Defensor del Pueblo en Aragón, después de que el pasado verano se dieran varios casos de personas mayores que aparecieron muertas en sus domicilios. En concreto, en la de urbanismo porque, como explica, "si no hay comercios de proximidad y espacios públicos, se rompen las relaciones sociales". También es necesaria una "buena vecindad". O que "te sientas incluido en tu barrio, que compartas retos, necesidades y desafíos con otros", añade Yanguas.

En Barcelona, lleva más de una década en marcha el proyecto Radars. En 2018 funcionaba en 35 barrios, en los que los comerciantes alertan si uno de sus clientes habituales está varios días sin bajar a por el pan, a su frutería o la tienda que habitualmente frecuente. Fuentes hace hincapié en la "importancia de la detección que pueden hacer los vecinos", porque "los que van a un centro de salud ya lo expresan, pero de los que se quedan en casa solo nos pueden avisar los vecinos". Por eso están comenzando a contactar también con asociaciones de vecinos. Aunque es un problema que afecta sobre todo a las grandes urbes, en la España vaciada también se sufre, precisamente, por la despoblación.

Con todo, los expertos consultados coinciden en señalar la importancia de la construcción de la sociedad. "Los valores, la empatía, la compasión, la solidaridad, tienen que ver con cómo queremos ser. Nos estamos jugando qué tipo de sociedad queremos tener. Esa es la lectura que hago de los datos", indica Yangues. Para González el problema estructural que representa la soledad tiene que ver con un "liberalismo mal entendido, que pone la libertad y a la persona por encima de cualquier resultado que tenga que ver con lo colectivo, cuando lo colectivo no es colectivizar, es compartir. Esto es la consecuencia de una filosofía que está condenada al fracaso porque la dimensión humana es otra, no es la individualidad y los demás ahí se quedan".

Según un estudio elaborado por el Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME), España será en 2040 el país más longevo del mundo. Si para entonces se ataja o no el problema de la soledad tendrá que ver también con atajar el estigma que supone. "Esto no se cuenta, se vive en la intimidad, se disfraza, nos da vergüenza y nos sentimos culpables. Si digo que mi padre está solo, parece que soy muy mal hijo. Si digo que me siento solo, parece que mi familia no me quiere. Tenemos que desestereotipar esto. Es una parte de las cosas que nos ocurren en la vida y que en este momento están siendo muy importantes", indica Yanguas. García lo resume: "Las personas que tienen otro tipo de problemas, en algún momento lo manifiestan. Quienes se sienten solos no generan conflicto, por lo que nadie siente que es un problema. Pero, ¿puede haber más exclusión que no tener con quien hablar?".

El Diario

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Los yankis fuera de sus fronteras

31 July, 2019 - 00:00

"El final de la misión militar americana en Afganistán será insatisfactorio y probablemente trágico. Aun así, como Vietnam anteriormente, la guerra afgana nunca debió haberse realizado durante estos casi 18 últimos años, nunca se pudo ganar, nunca se ganará y debería terminarse de alguna manera, incluso una trumpiana, lo antes posible."

Could Trump End the Afghanistan War?

Danny Sjursen. Comandante retirado del Ejército de Estados Unidos y profesor de historia en la academia militar de West Point. Ha estado destinado en unidades de reconocimiento en cuatro misiones en Iraq y Afganistán. Es autor de Ghost Riders of Baghdad: Soldiers, Civilians, and the Myth of the Surge, memorias de la Guerra de Iraq.

"Parece que los yanquis -al menos los militares y los miembros del gobierno, junto con algunos más entre votantes, fabricantes de armas, etc.- son cortos de entendederas, duros de mollera, estúpidos sin remedio, asesinos en serie y psicópatas sin remordimientos.

Con ser esto horrible, además es asombroso que tengan tantos amigos entre los políticos aquí, principalmente en el PP y en el PSOE pero en otros partidos también, admiradores entre la gente católica, apostólica y romana y entre los papanatas fascinados por el poder y el glamour que al parecer emana de ese poderío chulesco-militar tan inhumano como incompetente."

Agustín Velloso, antimilitarista de tropa, en activo, ha estado motu proprio en unidades de solidaridad en Iraq y otros países agredidos por Estados Unidos y sus aliados.

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210 presos murieron en 2018 en las cárceles del estado español

31 July, 2019 - 00:00

Un total de 210 presos murieron en las cárceles del Estado español mientras su vida y su salud dependía de las autoridades penitenciarias. En 2017 los fallecidos fueron 147. Son datos oficiales ofrecidos por el Gobierno al diputado Jon Iñarritu, de EH Bildu.

Iñaki IRIONDO

Cada semana murieron cuatro personas presas en las cárceles del Estado español en 2018. En total fueron 210 muertes mientras su vida y su salud dependían de las autoridades penitenciarias. 33 de esas personas se suicidaron y 62 fallecieron a consecuencia de una sobredosis de drogas. 105 presos murieron por causas que se califican como «naturales». De ellas, 59 lo hicieron en la propia cárcel y 46 después de haber sido hospitalizadas.

En 2018 en las cárceles vascas se produjeron dos muertes, que se dieron en la prisión de Basauri. Se definen como muertes «naturales». Llaman la atención las cifras de los centros penitenciarios de Puerto 3, en la que se produjeron 13 muertes, Sevilla 2, con 12 fallecimientos, y Sevilla 1, con 10. Son las únicas cárceles como más de la decena de decesos.

Son datos remitidos por el Gobierno al Congreso, a petición del diputado de EH Bildu, Jon Iñarritu, que se interesó también por saber cuáles son las enfermedades por las que se produjeron los fallecimientos, a lo que no se ha dado respuesta alegando la legislación vigente en protección de datos.

En cuanto a 2017, el numero total de personas presas muertas fue de 147. De ellas 28 a causa de sobredosis de drogas y 27 por suicidios.

De los 357 presos fallecidos entre 2017 y 2018, un total de 223 estaban clasificados en segundo grado, 19 en primer grado y 28 en tercero; 48 figuran como «sin clasificar» y 10 como «internado judicial».

Cuatro muertes en Zaballa

Por otra parte, cabe recordar que en lo que va de 2019 se han producido ya cuatro muertes en la prisión alavesa de Zaballa. Según los datos remitidos por el Gobierno al diputado Jon Iñarritu, dos de estos presos, de 22 y 24 años de edad, se suicidaron, mientras que otros dos, de 28 y 30 años, indiciariamente murieron por sobredosis de drogas.

La respuesta gubernamental indica que «en los últimos años se viene observando un incremento de ingresos en el centro penitenciario por parte de personas cuyo perfil les sitúa en una situación grave de vulnerabilidad: internos jóvenes, baja formación académica, con un historial toxicofílico dilatado cuyo inicio se remonta a edades tempranas(preadolescencia). En muchos casos presentan enfermedades mentales y/o trastornos de la personalidad, así como situaciones de desestructuración y abandono social».

Fuente: https://www.naiz.eus/es/actualidad/...

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Cemento, la industria que contribuye más a la crisis climática que toda la flota global de camiones

31 July, 2019 - 00:00

Las cementeras son responsables de cerca del 7% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. En España, esta industria produjo en 2018 más de 15 millones de toneladas de CO2, aumentando un 3% su contribución a la crisis climática en un año. El repunte de la construcción podría hacer que sigan aumentando.

Pablo Rivas

El 1 de julio la Generalitat de Catalunya activaba las primeras medidas de su plan anticontaminación por un episodio de alta polución por partículas en suspensión PM.10 que, junto a elevadas concentraciones de dióxido de nitrógeno (NO2), afectaba a toda la comunidad autónoma. Entre las recomendaciones y peticiones se encontraba una relativa a las cementeras: la Administración instaba a estas plantas industriales a que redujesen sus emisiones.

Cuando se habla de crisis climática siempre aparece la industria de los combustibles fósiles como una de sus obvias responsables. Sin embargo, hay otro sector clave que pasa más desapercibido: el de la construcción; en concreto, el de la fabricación de cemento, un material indispensable además para la fabricación de hormigón.

Cada año se producen más de 4.000 millones de toneladas de cemento en el mundo, según el informe Making Concrete Change (Cambiar el hormigón), emitido en junio de 2018 por el británico Chatham House, también conocido como Instituto Real de Asuntos Internacionales. La contribución de esta industria al calentamiento global se mide en gigatoneladas de CO2 y supone nada menos que en torno al 7% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero (GEI), más que lo que produce toda la flota mundial de camiones, según datos de la Agencia Internacional de la Energía.

Semejantes cifras se deben a la inmensa cantidad de cemento producido globalmente, unido a la propia naturaleza del proceso para obtenerlo. Esta argamasa esencial en la construcción se obtiene al moler clínker, el principal componente del cemento común o Portland. Para obtenerlo, primero se produce un proceso de calcinación de piedras calizas, un procedimiento que libera grandes cantidades de CO2 contenidas en el material, con el fin de obtener cal, componente que se quema posteriormente en hornos a temperaturas de 1.400-1.500ºC.
Si vuelve el ladrillo, aumentan las emisiones

A nivel español, donde existen una treintena de fábricas dedicadas a la producción de cemento, el último informe publicado sobre qué sectores contribuyen más a agudizar la crisis climática —Big Polluters Spain 2019, del Observatorio de Sostenibilidad (OS)— remarca que las cementeras no salen bien paradas. “El sector energético ha disminuido de una forma importante sus emisiones, no ha sido así en el sector petrolero, en el cemento o en el del acero”, indican desde el OS, señalando como probable causa “el repunte de la construcción”. Según sus datos, CEMEX, LafargeHolim y Cementos Portland —esta última controlada por FCC— son, por ese orden, la novena, décima y undécima empresas que más gases de efecto invernadero emitieron en el año 2018.

En concreto, la primera expulsó a la atmósfera tres millones de toneladas de CO2 equivalente (CO2eq, medida que contabiliza todos los gases de efecto invernadero), el 2,31% de las emitidas por los sectores fijos (instalaciones industriales y producción de energía) y el 0,94% de las totales del país. LafargeHolim emitió 2,9 millones de toneladas de CO2eq, el 2,19% de los sectores fijos y el 0,89% del total; mientras que Cementos Portland produjo 2,8 millones de toneladas de CO2eq, el 2,15% de los sectores fijos y el 0,87% del total. Entre las tres se acercan al 3% del total de emisiones españolas.

A la lista hay que añadir a la Sociedad Financiera Minera, con 1,4 millones de toneladas de Co2eq; Cementos Cosmos, con 1,3 millones; Cementos Tudela Veguín, con 1,3 millones; Cementos Molins, con un millón; Cementos Lemona, con 0,4 millones; y AG Cementos Balboa, con otros 0,4 millones. Entre todas, más de 15 millones de toneladas.

Asimismo, la Comisión Europea hizo público en abril el ránking de las 50 plantas que más CO2 producen en España. “Entre las 50, doce son cementeras”, denuncia Tatiana Nuño, responsable de Cambio Climático de Greenpeace. “El del cemento es un sector que tiene que abordar de forma urgente reducir a cero las emisiones”.
Más emisiones

Lejos de disminuir su impacto en la crisis climática, y a pesar de que, en conjunto, España ha reducido un 4% sus emisiones totales y un 6% las de los sectores industriales entre 2017 y 2018, el sector cementero ha incrementado su contribución a la crisis climática un 3%. Entre las empresas que más contaminan destaca el conglomerado LafargeHolcim, el que más ha aumentado sus emisiones: un 11% en un año.

Este aumento se debe, según el OS, a “una fuerte correlación con el sector de la construcción”, lo que produjo un fuerte incremento de la producción hasta 2008, cuando explotó la burbuja inmobiliaria, siendo 2007 en el que más toneladas se expulsaron a la atmósfera. Posteriormente, se registró una caída de las emisiones de las cementeras hasta 2013, año que marcó un mínimo histórico de emisiones con 11,80 millones de toneladas de CO2, tras seis años de descensos continuos debido al parón del ladrillo. Desde entonces, las fábricas de cemento en España han ido incrementado paulatinamente sus emisiones.

Greenpeace maneja cifras similares a las del OS, y señala que el sector del cemento ha incrementado sus emisiones un 2,6% en 2018 respecto a 2017. “Hay que abordar todos los procesos industriales”, señala Tatiana Nuño, “tienen una enorme responsabilidad en la emisión de gases de efecto invernadero y tienen que hacer una enorme transformación de sus proceso para asegurar que llegar a una emisiones cero”.

La experta remarca además que la industria es, en España, “el segundo gran sector contaminante, con un 19% del total de emisiones”, solo por debajo del transporte, con un 27%, y por encima del sector eléctrico, que incluye las centrales generadoras de energía.

Quemar lodos y neumáticos

Las denuncias por la quema de residuos en los hornos de estas plantas —los llamados combustibles derivados de los residuos (CDR), elaborados a partir de residuos teóricamente no peligrosos— entre los que se encuentran neumáticos, lodos de depuradoras, harinas cárnicas o residuos de la producción de papel y de la transformación de madera han sido constantes.

El Institut Cerdà apunta en el último observatorio sobre reciclado y valorización de residuos en la industria cementera en España, que solo en 2017 se “recuperaron energéticamente” 819.000 toneladas de residuos, con una tasa de sustitución de combustibles fósiles del 27%, “tres puntos más que en 2016, pero aún muy alejada de otros países líderes en protección medioambiental de nuestro entorno como Suecia o Alemania, que rozan el 70%, o Austria, con casi un 80%”.

Ya en 2012, Greenpeace denunciaba en su informe La puerta de atrás de la incineración de residuos que los CDR son “una incineración encubierta de residuos reciclables” y apuntaba a “la inviabilidad económica y ambiental” de la incineración de estos desechos.

La lucha de colectivos vecinales y ecologistas ha obtenido, no obstante, algunas victorias. Es el caso de la anulación por parte del Tribunal Supremo de la autorización para incinerar residuos en la cementera de Morata de Tajuña, en Madrid, tras admitir en julio de 2017 un recurso interpuesto por la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) y Ecologistas en Acción. Los colectivos conseguían así revertir una autorización autonómica que permitía, según denunciaban, “quemar, entre otros residuos, hasta 50.000 toneladas de neumáticos y hasta 240.000 toneladas de lodos secos al año”, lo que, en su opinión, incumplía la normativa regional y estatal en materia de residuos.

En otros lugares, como en el barrio de Can Sant Joan de Montcada i Reixac (Barcelona), con una cementera de LafargeHolcim a escasos 150 metros de las viviendas, una plataforma antiincineración de residuos no ha conseguido revocar la autorización que permite quemar residuos urbanos desde 2008. Son luchas similares a las que se viven en Toral de los Vados (León), donde la asociación Bierzo Aire Limpio y otras organizaciones intentan que la fábrica de Cementos Cosmos, ubicada en el municipio, no comience a quemar neumáticos.

QUÉ HACER

La reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero por parte de la industria cementera debería venir, según señalan desde Ecologistas en Acción de una “reestructuración y reducción del sector”, un área de la economía española que desde la confederación ecologistas califican de hipertrofiada y con una capacidad de producción excedente.

Asimismo, la adopción de mejores tecnologías en unas fábricas en muchos casos desactualizadas tecnológicamente ayudaría, así como el cambio a combustibles con menos emisiones, como el gas natural. Para los ecologistas, el uso de CDR para combustión no es una vía real de reducción de emisiones.

Sin embargo, en esta industria las soluciones tecnológicas “van mucho más lentas y están bastante menos desarrolladas” que en sectores como el energético, señala Nuño. “Si vamos abordar estos grandes cambios urgentes y necesarios de la transición energética para no superar los 1,5ºC [de calentamiento frente a los niveles preindustriales] la industria no puede quedarse como la actual: una vieja industria obsoleta y contaminante que no aborda esa transición que necesitamos como sí lo tenemos claro con el sistema energético”.

El uso de sustitutos y derivados del cemento eco-friendly —como las llamadas cenizas volantes, que sustituyen al clínquer, o la puzolana— es otra obvia opción, aunque aquí el mercado es el muro: hoy en día son más caros de producir y las empresas en España, al contrario que en otras partes del mundo, no acaban de arrancar en su producción y uso.

Desde Greenpeace Nuño considera que, mientras la siderurgia podría finalizar su reconversión a una industria con cero emisiones en 2040, “en industrias como la del cemento el proceso va aún más lento y calculamos que la transición podría estar hecha en 2060, aunque ahora mismo está muy parada”.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/cambi...

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Volar menos para vivir mejor

30 July, 2019 - 00:00

Blanca Valdivia
Nuria Blázquez

Este año la compañía aérea Ryanair ha entrado en el poco honroso club de las diez compañías europeas más dañinas para el clima, un club que hasta ahora había sido exclusivo de las centrales térmicas. A pesar de que se tienda a pensar que ir como sardinas en lata hace bajar las emisiones, lo cierto que es los billetes de avión por precios con solo dos cifras hacen que las emisiones de CO2 aumenten de manera muy peligrosa.

La política de precios de Ryanair, sus acuerdos comerciales con regiones con aeropuertos poco rentables y las ventajas fiscales de las que disfruta la aviación, han hecho que la compañía llegue a ofrecer vuelos a miles de kilómetros por menos del precio del desayuno en sus aviones. Volar es ahora, muchas veces, la forma más barata de llegar a un sitio. Y esto provoca más y más vuelos.

Pero Ryanair no está sola. Hay otras 16 compañías aéreas que han entrado en la lista de las 10 más emisoras de sus respectivos países; basadas normalmente en políticas parecidas. El resto de las compañías aéreas tampoco pueden presumir ni de ser ecológicas ni socialmente justas precisamente.

Lo cierto es que volar es la forma de viajar con mayor impacto ambiental. Para que nos hagamos una idea, un vuelo Madrid- Barcelona produce, por pasajero, 141 kilos de CO2, mientras que ir en tren supone 18 kilos por pasajero (a pesar de que el AVE también deja mucho que desear en cuanto a sostenibilidad).

A pesar de este dato, la aviación goza de grandes privilegios: no paga ni un solo euro en forma de impuestos al combustible ni IVA en sus billetes. Esto a pesar de que volar es un es un medio minoritario. Por ejemplo, en el Reino Unido tan solo el 15% de la población vuela con frecuencia.

Por si fuera poco, a menudo las compañías de bajo coste basan parte de su negocio en operaciones en pequeños aeropuertos donde reciben subvenciones, encubiertas en acuerdos comerciales, para llenar esos aeropuertos poco rentables.

Un aspecto menos conocido es el del beneficio que obtienen gracias a la vulneración de derechos con la deportación de personas migrantes, en un negocio en el que el gobierno les paga cuantiosas cantidades para trasladar, bajo custodia policial, a personas extranjeras a diversos puntos del Estado y desde estos, expulsarlos de forma forzosa a sus países de origen.

Todo esto ha llevado a que este sector haya crecido en emisiones de CO2 un 26,3% en los últimos cinco años y que la proyección sea que sigan creciendo aún más en los próximos años.

No existe una alternativa de “avión eléctrico” o “avión 0 emisiones”. La industria promete reducir sus emisiones mejorando su eficiencia e incluso utilizando biocombustibles. Si bien hay un cierto margen de mejora en cuanto a eficiencia, sabemos que los biocombustibles no solo no reducen las emisiones, sino que las aumentan. La otra alternativa que se presenta es la de compensación de emisiones, es decir, compensar las emisiones de los vuelos con proyectos de energías renovables o plantación de árboles.

Pero el impacto del aumento de los flujos de la aviación va mucho más allá de lo estrictamente ambiental. Este incremento exponencial de los vuelos, posibilita un turismo de masas con nefastas consecuencias para el territorio, que inciden sobre el modelo de ciudad que atenta contra la vida cotidiana de las personas.

La turistificación homogeneiza los espacios urbanos, que pasan por la tabula rasa del interés económico, en la que la ciudad se convierte en un producto de consumo más. La ciudad turistificada está en continua transformación para adaptarse a las demandas del mercado, el espacio urbano se convierte en un parque temático en el que lo importante es que el flujo de turistas no cese.

Así, vemos como nuestras ciudades van cambiando a golpe de talonario, la mercería de toda la vida es sustituida por una tienda de cupcakes o de zumos para llevar; las vecinas son expulsadas de sus casas porque el edificio ha sido comprado por un fondo buitre que lo convertirá en pisos turísticos; el bus del barrio está tomado por hordas de turistas ansiosos de llegar a la atracción turística de turno para subir una foto a su Instagram; las aceras dejan de ser accesibles porque están invadidas por motos o bicis de alquiler para turistas o por terrazas; el espacio público se convierte en escenario que favorece el tránsito, el negocio y la afluencia de grupos homogéneos de personas, pero donde el desarrollo de las actividades cotidianas se encuentra con obstáculos constantes porque no hay zonas de juego, no hay bancos en los que descansar, han desaparecido los espacios de encuentro informal, las calles cambian su fisonomía y su uso, el anonimato se impone y la vida comunitaria muere.

El capital monopoliza el espacio público promoviendo el monocultivo turístico que penaliza la diversidad y la pobreza. En este contexto, quien paga manda, la ley del más fuerte se impone y ante esta vorágine cotidiana personas mayores, personas cuidadoras, enfermas, niños y niñas, o personas que van con carritos de bebé acaban limitando sus desplazamientos por la ciudad o eligiendo recorridos más largos para evitar zonas de aglomeraciones turísticas.

Simultáneamente, el aumento de pisos turísticos ha desencadenado un efecto de bola de nieve, que ha derivado en expulsión de personas vecinas de los barrios con mayor interés turístico (en el caso de Barcelona, los pisos turísticos se han extendido por toda la ciudad), un aumento de la demanda de viviendas de alquiler y una menor oferta de pisos. Al mismo tiempo, el precio de las viviendas se ha disparado en toda la ciudad, llegando a extenderse a la primera corona metropolitana.

Todos estos fenómenos están sustentados por el relato desarrollista que exalta el turismo como adalid de progreso y bien común. Sin embargo, esta narrativa se ha olvidado de explicar que el reparto de beneficios y costes no es igual para todo el mundo, y que mientras unas pocas personas se quedan con los beneficios, muchas nos comemos el aire contaminado, la expulsión de nuestros barrios y el escaparate constante en el que quieren convertir nuestras calles (los costes tampoco se reparten de manera homogénea).

Ante esta situación, la red Stay Grounded (Quédate en Tierra) aboga por el decrecimiento de la aviación como única alternativa válida para conseguir una disminución de las emisiones y acabar con el modelo de turismo consumista. Las propuestas que están sobre la mesa pasan por los impuestos, pero van más allá. No basta con frenar la imparable subida de los vuelos, sino que se necesita reducirlos dramáticamente.

Ofrecer alternativas viables a los vuelos, como trenes asequibles, devolver los trenes nocturnos, una moratoria a la construcción de aeropuertos o un una cuota a viajeros frecuentes son algunas de las propuestas.

Desde la red Stay Grounded se defiende que hace falta cambiar la mentalidad respecto al avión. Muchas de nuestras formas de operar, como las reuniones internacionales frecuentes o las escapadas de fin de semana, están basadas en los bajos precios de los vuelos. Fórmulas simples como las videoconferencias o el turismo de proximidad pueden ayudar a reducir mucho la huella ambiental.

Stray Grounded es una red en la que activistas de diferentes ámbitos estamos trabajando juntas, en la que cada una aporta sus reflexiones y recoge las experiencias y aprendizajes de las demás. Es una lucha transversal en la que tejemos alianzas estratégicas. La movilización por el decrecimiento de la aviación es una lucha por la sostenibilidad de la vida, porque la vida no es posible en un planeta demasiado calentado con un aire que nos envenena, en territorios que nos expulsan y donde el beneficio económico es la prioridad

Blanca Valdivia (col·lectiu punt 6) y Nuria Blázquez (Coordinadora de transportes de Ecologistas en Acción), del grupo de organización de la conferencia Stay Grounded.

Fuente: https://ctxt.es/es/20190710/Firmas/...

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Principito

30 July, 2019 - 00:00

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Crece la injerencia militar estadounidense en Argentina

30 July, 2019 - 00:00

La hecatombe económica del gobierno neoliberal de Mauricio Macri ahoga a la Argentina en el mar de intereses militares y geopolíticos de Donald Trump.

Bajo patrocinio de los Estados Unidos la Conferencia de Ejércitos Americanos realiza ejercicios militares en la triple frontera de Argentina, Brasil y Paraguay, y el responsable del Comando Sur, Craig Faller, visita Buenos Aires para cerrar diversos acuerdos y alinear a la Argentina en contra de Rusia, de China y de Venezuela.

La protección de la biodiversidad está siendo la excusa para la realización de prácticas de ocupación en la triple frontera entre Brasil, Argentina y Paraguay, corazón del Acuífero Guaraní.

La provincia argentina de Misiones fue el epicentro de un “Ejercicio Internacional de Operaciones Interagenciales en Protección del Medio Ambiente y Recursos Naturales”, organizado por la Conferencia de Ejércitos Americanos –organización interamericana surgida luego de la revolución cubana que cuenta con el patrocinio del Pentágono-, el Ejército argentino y la Subsecretaría de Protección Civil de esa provincia.

Esto es posible gracias a las nuevas reglamentaciones que el gobierno de Mauricio Macri impuso para permitir la articulación de las instituciones de protección ciudadana (bomberos, defensa civil, entre otras), de las fuerzas de seguridad interior (policía), las fuerzas armadas argentinas, y su actual alineamiento neoconservador con las fuerzas extranjeras.

El nuevo marco jurídico, como el brindado por la Ley 27287 promulgada en 2016 sobre el Sistema de Gestión de Riesgo, rompe con el entramado jurídico que el país se dio luego del retorno democrático de 1983.

Los ejercicios se realizarán en la localidad de Puerto Libertad, en alrededores de la represa Urugua-í, con la presencia de representantes de ejércitos de quince países, donde destaca la presencia de Canadá, Estados Unidos y España.

En una entrevista con el diario “El Independiente” de Misiones, el subsecretario de Protección Civil de la provincia, Enrique Parra, puso en evidencia la centralidad militar en estos supuestos ejercicios civiles: “hemos trabajado en otras oportunidades con las fuerzas federales lo que pasa es que el ejército viene con toda su estructura y vamos incorporándonos en su estructura de trabajo”.

El portal Infobae, especializado en informar la agenda neoconservadora en el país, acreditó la participación de 450 civiles y militares en los operativos. Por su parte, la prensa de Misiones detalla la realización de cuatro grandes ejercicios militares que, detrás del relato de la protección al medio ambiente, parecieran estar direccionados a aceitar la acción civil y militar ante un eventual ataque militar o “terrorista”.

El primer ejercicio simuló una fisura de la represa de agua de Urugua-í. El segundo simulacro, la caída de un avión en plena selva misionera. El tercero fue sobre el hundimiento de una embarcación en el lago Urugua-í, y el último fue el de una simulación de un accidente de un camión con productos químicos de riesgo.

¿“Terrorismo” internacional en el país?

Desde que asumió Macri la presidencia, en más de una oportunidad en la prensa hegemónica se planteó la existencia de células “dormidas” de Hezbollah en la zona de la triple frontera, la zona donde casualmente se hicieron los ejercicios militares, algo que nunca pudo ser fehacientemente comprobado.

Al contrario de lo que el martilleo mediático informa, Hezbollah es una organización política y militar que surgió en Líbano en 1982 como respuesta a la invasión de Israel a su territorio. Su estatus de organización “terrorista” para los Estados Unidos apareció cuando en 1983, en plena guerra contra esa ocupación israelita y occidental, mediante ataques suicidas mataron a 258 estadounidenses en un cuartel de la Marina de los EEUU en Beirut.

Lo extraño es que, luego de la guerra, Hezbollah se ha transformado en un partido legalmente constituido que cuenta, actualmente, con una de las bancadas más importantes en el parlamento libanés. Eso lo ha llevado a formar parte, sin inconvenientes, del gobierno de coalición del presidente cristiano, Michel Aoun.

En Argentina, esa organización fue, sin pruebas, reiteradamente acusada de los atentados a la Embajada de Israel y a la AMIA (1992 y 1994), e incluso de hasta haber sido responsable del “asesinato” del fiscal Alberto Nisman (aunque todo indicaba que fue un suicidio).

El Comando Sur estadounidense visita Argentina

Casual o causalmente, los ejercicios militares en Misiones coinciden con la visita del almirante Craig Faller, Jefe del Comando Sur de las Fuerzas Armadas de EEUU a Argentina, para luego dirigirse a Chile. El objetivo de la gira de Faller es señalar a China, a Rusia y a Venezuela como amenazas para las “democracias” hemisféricas.

“Creo que una alianza fuerte entre nuestros dos países dejará fuera de la competición a otros países, incluidos China y Rusia”, señaló el jefe del comando conjunto de las fuerzas armadas norteamericanas que atienden, controlan e intervienen en Latinoamérica.

Venezuela, como escenario geopolítico central de la región, no escapó del análisis del comandante estadounidense, señalando que la tarea del momento “es estudiar los informes de inteligencia, aprender y conseguir un cierto entendimiento de la situación y de la complejidad de este desastre, para así poder planificar el día después”.

El jerarca militar visitó al ministro de Defensa argentino, el radical Oscar Aguad, y a la secretaria de Estrategia y asuntos militares, Paola Di Chiaro (vinculada al influyente Fulvio Pompeo), junto a Liliana Ayalde, una especialista en asuntos latinoamericanos del Departamento de Estado que ofició como embajadora norteamericana en Paraguay, durante el golpe de Estado a Fernando Lugo, y en Brasil, durante el impeachment (juicio polìtico) a Dilma Rousseff.

La presencia de Craig Miller viene con el ofrecimiento de aviones y vehículos blindados a las Fuerzas Armadas argentinas. En otras palabras, la industria militar estadounidense provee las armas y el Comando Sur los entrenamientos.

Palabras finales

En tiempos de definiciones electorales, pareciera que la estrategia oficial es empujar a discutir sobre Hezbollah y Venezuela y dejar de discutir el hambre, la pobreza, la desocupación de millones de argentinos y argentinas.

Argentina transita una feroz recesión provocada por un proyecto económico que sólo apuesta por las ganancias de los oligopolios locales (energéticas, mineras), las empresas TIC, las cadenas agroalimentarias, y “los mercados”, es decir, la veintena de actores financieros que se llenan de dinero en la “bicicleta” financiera de los bonos y letras, los LEBAC´s y LELIQ´s.

Este proyecto económico solo se sostiene por la intervención directa del Fondo Monetario Internacional (FMI) y por el alineamiento irrestricto del país a la estrategia neoconservadora de Donald Trump, con quien Macri espera reunirse bilateralmente en el marco de la Cumbre del G20 en Japón.

Pichetto, el senador peronista que ahora acompaña a Mauricio Macri en la fórmula presidencial de cara a las elecciones de octubre, lo pronunció claramente: “Nuestras vinculaciones ya no son con países complejos de Medio Oriente, Rusia, China, con quienes hay que tener relación por supuesto, pero hay que ubicarse definitivamente en un perfil occidental y volver a la relación histórica con los Estados Unidos”.

El sostenimiento de este modelo económico, regido por la valorización financiera (donde solo ganan los que pueden “trabajar” altas cantidades de dinero especulativo), exige este perverso alineamiento geopolítico. Y es este alineamiento el que obliga a instalar bases extranjeras en nuestro territorio (de la DEA, del Comando Sur) y cumplir con estos descarados ejercicios militares de ocupación.

Desde las fuerzas populares de Misiones ya se han puesto en duda los mecanismos que permiten el ingreso de fuerzas armadas foráneas al país y han denunciado que este tipo de ejercicios militares no han sido debidamente informados al Congreso de la Nación.

“Desde un tiempo a esta parte se han venido utilizando argumentos como el de desastres naturales, prevención del narcotráfico y del terrorismo para producir una mayor injerencia política y militar por parte de Estados Unidos”, afirmó Jorge Almada, militante del Frente Patria de Misiones, a la prensa de la provincia, donde también explica la conformación de “Trinchera Soberana”, una multisectorial que ha convocado diversas movilizaciones populares en contra de la militarización del territorio.

Matías Caciabue y Paula Giménez. Investigadores argentinos de CLAE-FILA

Fuente: http://desinformemonos.org/crece-la...

Tomado de Rebelión

Categorías: Tortuga Antimilitar

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