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Actualizado: hace 7 min 24 seg

Alemania se militariza reforzando su ejército

21 February, 2020 - 00:00

Carmela Negrete

El martes pasado hubo en la capital alemana una parada militar. Soldados en fila, con fusil al hombro, respondiendo con sus movimientos orquestados a las órdenes de una voz ruda. Música marcial, silencio, orden y disciplina. En Berlín no es común manifestar poderío militar por buenas razones históricas. La última ceremonia de estas características en este lugar, delante del Reichstag, se celebró en 2013 en medio de protestas.

Es por ello que fue un día con el que el gobierno alemán quería marcar un antes y un después: 400 reclutas realizaron su juramento frente al parlamento en un acto con toda la plana mayor del gobierno, del ejército, de la economía y de la Iglesia. Este 12 de noviembre se celebraba así el cumpleaños de un ejército refundado hace 64 años en la Alemania occidental con buena parte de los antiguos miembros de la Wehrmacht hitleriana.

El alabar las bondades del ejército en público y con una marcha seguida del himno alemán se enmarca en la línea de la nueva Ministra de Defensa Annegret Kramp-Karrenbauer, sucesora de la canciller Angela Merkel y presidenta de la Unión Demócrata Cristiana (CDU). AKK, como se la conoce en Alemania por lo complicado de su nombre, declaraba esta semana que el país debía normalizar su ejército y atreverse a liderar misiones en el extranjero. Asimismo pedía un aumento del gasto militar. El viernes se anunciaba que se comprarán 80 tanques nuevos del tipo “Leopard”, lo que costará unos mil millones de euros al estado. Sin embargo, dicha normalización del militarismo está lejos de ser lo que la Ministra desea: el desfile no fue público, sino reservado solo a las autoridades invitadas. Ya el día anterior se habían construido vallas frente al edificio ocupando toda la Plaza de la República y las protestas se prohibieron en los alrededores.

El presidente del parlamento y ex-Ministro de Finanzas Wolfgang Schäuble, famoso por su mano dura durante los peores años de la crisis en España, recordaba a los reclutas no solo su tarea al servicio del parlamento alemán, sino que su juramento también implica el tener que defender lo allí acordado arriesgando su vida en combate en caso necesario. Algo obvio, pero que quiso subrayar. Fue un acto sobrio y al final de la ceremonia la orquesta del ejército tocó el himno de la Unión Europea. En otras seis ciudades alemanas tuvieron lugar juramentos similares, que por lo general se realizan a puerta cerrada dentro de los cuarteles.

Rearmarse hasta los dientes y prepararse para la guerra

El impulso militarista de la Ministra AKK va más allá: quiere crear un Consejo de Seguridad Nacional que coordine la diplomacia, el ejército, la economía, el comercio, la seguridad interior y el trabajo de la cooperación al desarrollo. Asimismo pide que se cree un mecanismo abreviado que permita aprobar intervenciones militares en el parlamento más rápido. Algo a lo que se opone el partido Die Linke (La Izquierda). Ya en junio, cuando la ministra asumió su puesto y anunció su intención de celebrar la parada militar, el co-presidente de Die Linke, Bernd Riexinger, aseguraba que eso es “lo último que necesitamos” y animaba a la población a manifestarse en contra del militarismo y por la paz.

La protesta del martes fue convocada por la iniciativa “Desarmar a Rheinmetal” (Rheinmetall entwaffnen). En la convocatoria se podía leer que las misiones del ejército alemán hasta ahora han tenido poco que ver con la defensa. “Desde 1999, con la guerra de agresión a Yugoslavia, el Bundeswehr hace la guerra para defender los intereses del capital alemán”. Sus intervenciones buscan “asegurar los mercados, las materias primas y las vías de comercio”. Critican que el ejército se encuentra en Afganistán desde 2001 con la excusa de defender la democracia y la seguridad y que “en realidad decenas de miles de personas han fallecido víctimas de la guerra”. La Sociedad de la Paz Alemana (Deutsche Friedensgesellschaft) recordaba también que “ante la catástrofe climática resulta perverso que la guerra y el militarismo sean glorificados, ya que éstos son los mayores asesinos del clima”, además de ser “financiados con millones de euros del Estado”.

A pesar de las medidas de seguridad, la protesta no fue numerosa, algo que por otro lado habla de la normalización de este tipo de eventos. En los 80 aún eran objeto de repulsa social encarnizada. El 6 de Mayo de 1980 el gobierno de Helmut Schmidt, del partido socialdemócrata, quiso celebrar un juramento público para conmemorar el 25 aniversario de la entrada en la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en el estadio de Bremen. Los manifestantes quemaron coches militares y se fundieron en una batalla callejera que hizo que el entonces presidente Karl Carstens, de la Unión Demócrata Cristiana, tuviera que entrar en helicóptero. Carstens, del partido de la canciller Merkel, había pertenecido tanto a la organización paramilitar SA o secciones de asalto, así como al partido hitleriano NSDAP.

Un ejército de nazis en un país democrático

En la actualidad el ejército alemán está abierto a ciudadanos de los llamados “con trasfondo migratorio”. Es decir, que tengan el pasaporte alemán es suficiente aunque sus orígenes estén en otra Nación. Las fuerzas armadas del país se preocupan de transmitir una imagen de modernidad y pluralidad, aunque en especial sus campañas de publicidad en las escuelas han desatado en más de una ocasión la indignación ciudadana. El servicio militar ha sido en Alemania obligatorio hasta el 2011, si bien se podía sustituir por tareas sociales. En la actualidad hay unos 3200 soldados de Alemania en diferentes misiones en Afganistán, donde aún están más de 1200 oficiales, seguido de Mali con más de 800, Iraq con 430 y el Mar Mediterráneo con 200. Otras unidades están en Líbano, Kosovo, Sudán o Sahara. Todo ello según la propia web del ejército alemán.

La mala imagen del ejército se debe en parte a sus orígenes, ya que cuando se fundó en 1955 lo hizo con 44 generales y almirantes que habían pertenecido todos a la Wehrmacht de Hitler, a diferencia del “ejército del pueblo” (Volksarmee) de la República Democrática Alemana del Este. De los 14.900 soldados profesionales que había en 1959, alrededor de 12.300 habían sido soldados del mismo ejército que arrasó Europa y 300 incluso fueron jefes de las temidas SS. Un verdadero ejército de nazis en un país democrático. Desde entonces ha llovido mucho, sin embargo, una y otra vez se han dado casos de neonazis en las filas del ejército. Es por ello que en 2017 se creó una oficina dentro del mismo para tratar cuestiones de la “tradición militar” alemana y que éstas no entren en conflicto con la democracia actual. Las pruebas de acceso además incluirían ahora un examen ideológico mas detallado que en el pasado.

Uno de los pasos en pos de la normalización del ejército ha sido la reintroducción de las condecoraciones con la Cruz de Hierro. Estas se otorgaban hasta ahora solo en caso de guerra y no se habían concedido desde la Segunda Guerra Mundial. Estar orgulloso de luchar en el ejército alemán pasó a ser una anomalía después de que el país invadiese media Europa y llevase a cabo el genocidio contra los judíos, provocando millones de víctimas. En 2007 una asociación de veteranos pidió su reintroducción y desde 2009 se concede una “medalla al honor por el valor” y desde 2010 otra con el título de “Batalla”, que han concedido sobre todo a soldados que han participado en combates en Afganistán.

La nueva mirada del ejército libre de complejos del pasado coincide en estos momentos con un auge de la extrema derecha en la sociedad. Con el partido Alternativa para Alemania como tercera fuerza reclamando que los alemanes “dejen de sentirse culpables” por su historia. Europa deberá observar con lupa el desarrollo de las nuevas aspiraciones alemanas.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/milit...

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El materialismo nos está haciendo cada vez más miserables

20 February, 2020 - 00:00

Empaques, envolturas, contenedores, hasta lo que llevan por dentro resulta mera superficie, como nosotros. Todo termina en la basura igual. ¿Es ese nuestro destino?

En estas fechas puede resultar inevitable enfrentarse a las exigencias consumistas que nos impone la mercadotecnia y que hemos adoptado con singular pasividad.

En una época en la que se pregonan los valores morales y espirituales que deberían unirnos se practican las dinámicas que terminan por enfrentarnos y aislarnos: competencia, atropello, pretensión, envidia.

Comprar no nos hará más felices, al contrario, perseguir un estilo de vida basado en la ilusión del bienestar del consumo sólo nos aleja de la plenitud que creemos estar pagando. Las cosas que acumulamos pesan sobre nosotros, las cosas que compramos para impresionar a otros y agradarnos más sólo nos vuelven miserables. Comprar como estilo de vida es burdo. Compro luego existo: confundimos nuestra autoestima con los ceros en la cuenta del banco.

Mientras más cosas tengo más cosas me faltan, y así interminablemente. No importa nuestra clase social ni el poder adquisitivo que tengamos, nunca será suficiente, nunca se tendrá suficiente. Se trata de un oscuro vacío que crece en nuestro interior y lo devora todo.

Alardear sobre nuestros pequeños o grandes gastos, sobre los lujos que podemos tener (aunque sea de vez en cuando), sólo manifiesta una profunda falta de amor propio y hacia los demás. Porque presumir objetos es darse importancia a partir de algo externo a nosotros con el fin de llamar la atención de otros, provocar envidia y admiración de propios y extraños sin generar un puente o un vínculo con ellos, al contrario, termina por aislarnos aún más.

“La cultura de la modernidad líquida ya no tiene un pueblo que ilustrar y ennoblecer, sino clientes que seducir.”

–Zygmunt Bauman

Luchamos por el amor y el aprecio de los demás: una interminable competencia por demostrar(nos) que somos valiosos a través de cosas.
Basta echar un vistazo a las redes sociales para reconocer que hay algo saliéndose de control en nuestra forma de relacionarnos con el mundo. Para muestra bastan los cientos y cientos de perfiles de adolescentes y jóvenes que se jactan del dinero de sus padres, posan junto a autos de lujo, presumen viajes, muestran bolsas atiborradas de parafernalia opulenta.

Deténgase a ver las comisuras de su boca, vea una tras otra sus fotos, revíselas bien, interprete sus posturas, mire su semblante, observe su mirada, encuentre la pegajosa tristeza clavada al fondo de sus ojos.

Relojes, viajes, ropa cara, gadgets ridículos, libros que nunca se leerán, instrumentos que no se han de tocar, animales que luego serán abandonados, paseos en yate, turismo chatarra: todo cabe en el carro del súper si se trata de satisfacer los impulsos que se nos inculcaron desde chicos. Sin importar cuáles son tus intereses o aficiones el mercado está dispuesto a satisfacer tus necesidades. ¿Cómo te quieres mostrar ante los demás? ¿Qué quieres proyectar? Ser para parecer, parecer para ser.

Ofertas, descuentos, rebajas sobre rebajas. Lo más devaluado hoy en día son aquellas cosas que no tienen precio, todo lo que nos es regalado de forma natural y que, por ello, damos por sentado, despreciamos, desperdiciamos. Nuestro entorno, la comunicación interior y con otros, el afecto, la ternura, el cariño, el amor son apenas palabras, un pálido forro para envolver regalos.

Para la mayoría estas aspiraciones son sólo eso, los gastos corrientes no permiten seguir el paso a los grandes derrochadores de bienestar material; si acaso, los más tristes se limitarán a simular ser acaudalados mientras persiguen mes con mes apenas lo necesario.

Barcode Evolution by RGDartBarcode Evolution, por RGDart

Si siente que exagero o que hablo desde el idealismo, pongámonos científicos. Un estudio psicológico aplicado a varios voluntarios demostró que las personas que tienen una visión materialista de la existencia no sólo son más solitarias, indiferentes, egoístas, sino menos empáticas y agradecidas.

Los investigadores tomaron como muestra a un grupo variado de personas de 18 años a los que preguntaron sobre sus valores, su visión del mundo y aquello que era importante para ellos; luego, 12 años después, retomaron las entrevistas. Su sentido de autonomía, de pertenencia, su bienestar y el propósito que dan a su vida fue demolido con cada tarjetazo.

Incluso, psicológicamente hablando, eran más propensos a sufrir desórdenes. Al contrario, mientras más se alejaban de una visión utilitaria y materialista del mundo, todo lo mencionado aumentaba y eran más felices.

Otro estudio más observó la vida social de Islandia luego del colapso de su economía. Algunas personas intentaron recuperar el tiempo perdido y se enfocaron en la ostentación y las pertenencias, otras redujeron la importancia que daban al dinero para centrarse en su vida social y familiar. Se encontró una correlación similar al primer estudio: el primer grupo era infeliz, el segundo logró mayor bienestar.

Un tercer estudio mostró a un grupo de voluntarios imágenes de artículos lujosos y mensajes que se referían a ellos como consumidores antes que como ciudadanos o personas. Todos mostraron un aumento en las aspiraciones materiales así como rasgos de depresión y ansiedad. Se volvieron más competitivos y egoístas, se redujo su sentido de la responsabilidad social y eran menos propensos a unirse a causas sociales.

Los investigadores concluyeron que estar expuestos a esta clase de mensajes puede disparar estos efectos de manera temporal.

Un cuarto estudio investigó durante seis años a 2 mil 500 personas. Se encontró una correlación entre el materialsmo y la soledad. Mientras más materialistas se volvían crecía su tendencia a aislarse; mientras más aislados estaban, resultaba más fácil que se volvieran materialistas. Nos atamos a las cosas cuando abandonamos nuestras relaciones.

Enfermedades mentales, relaciones rotas y deudas impagables es el rastro que deja el capitalismo a su paso. Para funcionar nos aísla, para sobrevivir lo consume todo. Los consumidores terminan consumidos.

Como ya anticipaba López Aranguren, “Buscamos la felicidad en los bienes externos, en las riquezas, y el consumismo es la forma actual del bien máximo. Pero la figura del consumidor satisfecho es ilusoria: el consumidor nunca está satisfecho, es insaciable y, por tanto, no feliz. Podemos buscar la felicidad en el triunfo, en la fama, en los honores. Pero ¿no es todo eso sino pura vanidad, en definitiva nada o casi nada?”

via Pijama Surf

Tomado de: https://culturainquieta.com/es/insp...

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Banda Jachís: "Democracia Irreal"

20 February, 2020 - 00:00
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Miguel Hernández: "El herido"

19 February, 2020 - 00:00

Ante el triste acto de censura cometido por los dirigentes del Ayuntamiento de Madrid contra la memoria de las víctimas del franquismo, reproducimos en la web de Tortuga el intenso y sentido poema de nuestro paisano Miguel Hernández. Nota de Tortuga.

Ver en diario Público: El Ayuntamiento de Madrid excluye los versos de Miguel Hernández de las placas del memorial de La Almudena

Para el muro de un hospital de sangre.

I

Por los campos luchados se extienden los heridos.
Y de aquella extensión de cuerpos luchadores
salta un trigal de chorros calientes, extendidos
en roncos surtidores.

La sangre llueve siempre boca arriba, hacia el cielo.
Y las heridas suenan, igual que caracolas,
cuando hay en las heridas celeridad de vuelo,
esencia de las olas.

La sangre huele a mar, sabe a mar y a bodega.
La bodega del mar, del vino bravo, estalla
allí donde el herido palpitante se anega,
y florece, y se halla.

Herido estoy, miradme: necesito más vidas.
La que contengo es poca para el gran cometido
de sangre que quisiera perder por las heridas.
Decid quién no fue herido.

Mi vida es una herida de juventud dichosa.
¡Ay de quien no esté herido, de quien jamás se siente
herido por la vida, ni en la vida reposa
herido alegremente!

Si hasta a los hospitales se va con alegría,
se convierten en huertos de heridas entreabiertas,
de adelfos florecidos ante la cirugía.
de ensangrentadas puertas.

II

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

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Caos en los cursos de formación de los militares: 35 millones de gasto y 0 títulos

19 February, 2020 - 00:00

Los tres ejércitos, la Guardia Real y la UME llevan consignando desde 2013 una partida específica a la formación de militares de tropa y marinería.

Fernando H. Valls

Nueva polémica relacionada con cursos de formación que no obtienen los resultados deseados. Este vez afecta al Ministerio de Defensa, que ha invertido en los últimos siete años más de 35 millones de euros para la enseñanza de militares de tropa y marinería, es decir, los pertenecientes al nivel más bajo del escalafón castrense. Se trata de una cantidad que año tras año viene apareciendo computada en los Presupuestos de los tres ejércitos (Tierra, Aire y Armada), en la Guardia Real y en la Unidad Militar de Emergencias (UME). Sin embargo, el Departamento dirigido por Margarita Robles reconoce ahora por escrito que ningún militar ha obtenido una titulación desde que este programa se encuentra en vigor.

Para conocer el origen de estos cursos de formación en las Fuerzas Armadas hay que remitirse a la Ley de Tropa y Marinería aprobada por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2006. En su artículo 16 se puede leer que Defensa facilitará a los militares rasos "la obtención de titulaciones y acreditaciones del sistema educativo general, en especial el título de técnico correspondiente a la formación profesional de grado medio, los certificados de profesionalidad y la mejora de su cualificación a través de la formación ocupacional". Es decir, el Ministerio debería ayudar a los militares a completar su formación para lograr un título.

Hasta aquí, la normativa. Pero la realidad ha sido otra. El Ministerio de Defensa admite que "ningún miembro de la escala de Tropa y Marinería ha obtenido la Formación Profesional de Grado Medio". Así consta en una respuesta oficial por escrito del Ministerio de Defensa a la Asociación 45 Sin Despidos a la que ha tenido acceso La Información. El Departamento dirigido por Margarita Robles afirma también que "no ha habido ningún programa específico para la obtención de títulos de formación profesional de grado medio". Es decir, no se ha desarrollado lo que se contemplaba en la ley en los casi catorce años que han pasado desde su aprobación.

En el mismo documento oficial, Defensa reconoce que desde el año 2013 se han invertido más de 35 millones de euros en la formación de la misma escala de Tropa y Marinería. Incluso el departamento que dirige Margarita Robles desglosa ese gasto por unidades: el Ejército de Tierra ha invertido 15 millones; Aire, casi 12,3; la Armada, 2,5; la Guardia Real, 2 (es una estimación); y la UME, 3,2. El Ministerio de Defensa no especifica por qué a pesar de consignar este presupuesto a la formación ningún militar ha obtenido la titulación de grado medio que le correspondería. La Información envió ayer una solicitud al ministerio y al cierre de esta edición no se había recibido respuesta.

Defensa sí que admite que a pesar de la inexistencia de programas de formación "sí ha habido convalidaciones tanto genéricas como específicas de título de técnico militar por títulos de FP de grado medio". Es decir, que se han convalidado títulos pero no se ha culminado una formación específica. El Ministerio también precisa la puesta en marcha en 2019 de un programa llamado 'Consigue +' encaminado a la obtención de un título de FP en cocina y gastronomía, emergencias sanitarias y electromecánica de vehículos automóviles. Se destinaron el año pasado 66.000 euros al mismo.

Es la Dirección General de Reclutamiento y Enseñanza Militar el órgano directivo encargado de ofrecer los programas específicos de formación a los profesionales de las Fuerzas Armadas. Su responsable es Amparo Valcárce y entre sus misiones se encuentra "la planificación y desarrollo de la política de enseñanza del personal militar y de los reservistas voluntarios, su captación y selección, así como la supervisión y dirección de su ejecución". A estos efectos, dependen funcionalmente de esta dirección general el Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (Ceseden) y los órganos competentes en las citadas materias de las Fuerzas Armadas y de los organismos autónomos del departamento.

Aunque Defensa no haya concedido ningún título de FP, sí que ha ofertado cursos para, por ejemplo, poder preparar las pruebas de acceso a la Policía Nacional y la Guardia Civil. Esta formación ha sido tanto presencial como online. En este concepto se ha gastado desde 2013 un total de 7,4 millones y han participado en ella 18.000 militares, según se refleja en la misma respuesta que ofrece el Ministerio de Margarita Robles. Estos cursos preparatorios no dan derecho a ningún título.
El problema de los militares despedidos a los 45 años

La ausencia de una formación profesional que reconoce Defensa es el principal problema que tienen los militares de Tropa y Marinería que firmaron un compromiso con las Fuerzas Armadas hasta los 45 años. A pesar de que lo contemplado en la ley, los más de 50.000 afectados se están quedando en el paro sin ninguna titulación y, por tanto, con menos posibilidades de reorientar su trayectoria profesional. Cuando firmaron su compromiso con el Ministerio sabían que su horizonte era este, pero ahora se encuentran en la calle con una horizonte profesional complicado. Es algo por lo que lleva luchando 45 Sin Despidos desde hace años.

Militares despedidos de las Fuerzas Armadas

Desde ahora hasta 2025 habrá más de 2.500 militares que perderán su empleo cada año. Los años 2027 y 2029 serán los más complicados, ya que se quedarán sin empleo en las Fuerzas Armadas 4.218 y 4.335 profesionales. Es una realidad que fue abordada subcomisión en el Congreso y que echó el cierre hace ya dos años sin ningún conclusión clara y sin solución para este problema que afecta a los tres ejércitos.

Fuente: https://www.lainformacion.com/espan...

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Presentación en Ali i Truc

19 February, 2020 - 00:00

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Presentación del libro "El ladrillo de cristal": Viernes 21, en Elche

18 February, 2020 - 00:00

El próximo viernes 21 de febrero, a las 19'00 horas, en la librería ilicitana Ali i Truc se presentará públicamente el libro de Pablo San José Alonso "El ladrillo de cristal. Estudio crítico de la sociedad occidental y de los esfuerzos para transformarla".

La asistencia es libre.

Más información del libro y de cómo adquirirlo en este enlace: https://www.grupotortuga.com/El-lad...

El libro se encuentra ya a la venta en la citada librería.

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"La locura sublime": Anarquistas, supervivientes psiquiátricos, Emma Goldman y Harriet Tubman

18 February, 2020 - 00:00

Artículo de Bruce E. Levine (psicólogo clínico estadounidense, a contracorriente de sus colegas, autor de una guía para individuos pensantes que quieren ser antiautoritarios) aparecido en un día tan señalado como el 14 de febrero de 2020 en Counterpunch, que ofrezco extractado a continuación (sin partes de la biografía de Emma Goldman más conocida) por su interés para los locos de amor propio y del prójimo oprimido, perseguido y agredido por los cuerdos.

Cuando el estado se vuelve escalofriantemente malvado -publicando una Ley de Esclavos Fugitivos para criminalizar a los que ayudan a liberar esclavos o financiando prisiones y guerras en beneficio de los especuladores sociópatas- y cuando la disidencia es impotente y se requiere resistencia, necesitamos a los locos de remate. En su artículo de 2013 titulado "A Time for 'Sublime Madness'" (y en su libro de 2015 Wages of Rebellion), Chris Hedges invoca a William Shakespeare, William Faulkner, James Baldwin, James Cone, Black Elk y Crazy Horse. Hedges cita a Reinhold Niebuhr, quien explicó por qué "una sublime locura en el alma" es esencial cuando las fuerzas de la represión son tan poderosas que el intelectualismo liberal lleva a la capitulación.

Conozco personalmente dos grupos diferentes cuyos miembros instintivamente captan el poder de la locura para destruir y crear; estos dos grupos me parecen tan similares que cuando hablo con uno trato de familiarizarlo con el otro.

Recientemente me dirigí a uno de estos grupos en la 10ª Feria del Libro Anarquista Humboldt el 14 de diciembre de 2019, organizada por Humboldt Grassroots en el área de Arcata/Eureka, en el norte de California. Lo que me llamó la atención fue lo similares que eran los anarquistas asistentes en temperamento y valores a otro grupo con el que estoy más familiarizado personalmente: los activistas autoidentificados como "supervivientes psiquiátricos" que he conocido en congresos especializados.

En general los anarquistas están de acuerdo en que el gobierno y el Estado impuestos externamente son autoridades ilegítimas. Los activistas entre los supervivientes psiquiátricos generalmente están de acuerdo en que la institución psiquiátrica impuesta externamente es una autoridad ilegítima. Ambos grupos se oponen con vehemencia a la coerción y a la jerarquía y abogan apasionadamente por la libertad de elección y la ayuda mutua. Más allá de estos acuerdos ideológicos, mi experiencia es que muchos miembros de estos grupos no sólo han alcanzado el estado sublime en el que les importa un comino las convenciones y las autoridades, sino que a veces han reaccionado en consecuencia.

Los miembros de ambos grupos se enfurecen ante la opresión y las injusticias que les imponen a ellos y a sus amigos. Entre los anarquistas que asistieron a mi última charla, algunos han sido golpeados por la policía, interrogados por el FBI y encarcelados. Entre los supervivientes psiquiátricos que he conocido es común que se les haya forzado a seguir "tratamientos" que incluyen drogas, electrochoc y largas hospitalizaciones en pabellonos pisquiátricos en contra de sus deseos.

Con ambos grupos hablo habitualmente de la anarquista Emma Goldman (1869-1940), que vivió una vida cinematográfica que incluía viajes internacionales, fama de oradora, múltiples encarcelamientos y deportaciones, mientras construía un envidiable currículum de enemigos que incluía a J. Edgar Hoover y Vladimir Lenin. En los congresos de supervivientes psiquiátricos activistas me encuentro habitualmente con mujeres que, aunque no se identifican como anarquistas, me recuerdan a Goldman en términos de personalidad, agallas e inteligencia. Ellas, a diferencia de Goldman, han sido previamente estigmatizadas con etiquetas de enfermedad mental como trastorno de oposición desafiante, trastorno de conducta, trastorno de personalidad límite, trastorno de personalidad antisocial y trastorno bipolar.

Hoy en día, muchas mujeres antiautoritarias, por su ira y sus comportamientos rebeldes, casi siempre mucho menos violentos que los de Emma, han sido etiquetadas con diversos desórdenes psiquiátricos serios y fuertemente medicadas. Al igual que Goldman sus "síntomas" a menudo se han sido aumentados por el abuso físico y emocional por parte de algunas autoridades, una experiencia que les enseñó a desconfiar de las autoridades.

Aunque el radicalismo apasionado de Goldman nunca disminuyó, sus acciones violentas disminuyeron y finalmente desaparecieron. Sin ningún "tratamiento" psiquiátrico, sino más bien a través de su experiencia vital, se convenció de que los autoritarios disfrutan con la violencia cuando justifican su autoritarismo.

Un tercer grupo donde uno puede encontrar a los sublimemente locos es un grupo con el que he tenido poca familiaridad personal: los devotos religiosos que han conseguido su valentía creyendo que tienen la protección de Dios. No hay mejor ejemplo que Harriet Tubman (1822-1913) quien, incluso con mayor seguridad que con Emma Goldman, sería etiquetada hoy en día con una enfermedad mental grave, en el mejor de los casos "psicosis orgánica" causada por una epilepsia del lóbulo temporal resultante de golpe en la cabeza por un objeto contundente o más probablemente, siendo una mujer afroamericana, "esquizofrenia paranoide".

¿Qué le sucedería hoy a una mujer afroamericana que anunciara que escucha la voz de Dios, habla con él y se cree el Moisés de su época? ¿Qué pasaría si acampara frente a una institución de Nueva York pidiendo donaciones? (como Tubman hizo frente a la oficina antiesclavista) ¿Qué pasaría si llevase un revólver alegando que lo necesita para protegerse de los traficantes de esclavos? Dados estos "síntomas" más bien tendría que estar alerta constantemente por los psiquiatras, la mayoría de los cuales no tienen idea de que cuando experimentamos una opresión extrema, las visiones y las voces pueden ser nuestros únicos antídotos a la impotencia psicológica.

Tubman fue una brillante estratega, ya que su sublime locura le proporcionó valentía pero no trastocó su agudo juicio sobre las consecuencias de sus acciones. Sin embargo la locura puede debilitar peligrosamente. Mientras que la ira por la injusticia puede ser un acicate útil, las humillaciones que impulsan la ira y las zancadillas del ego pueden trastocar el juicio, alimentando una violencia que es deseada por los autoritarios como justificación para un mayor autoritarismo. Hay muchos ejemplos en la historia de EE.UU. de locura que no es sublime en absoluto.

La locura del grupo Weather Underground no era en absoluto sublime porque recurrieron a la violencia, lo que incluyó repetidos atentados. La combinación de rabia e impotencia actuaba como una droga desinhibidora que permitía justificaciones morales y estratégicas para acciones violentas que, como reconocieron finalmente algunos ex miembros de Weather Underground, no parecían en absoluto morales ni estratégicas. Los mayores beneficiarios de su violencia fueron los autoritarios estadounidenses, en particular Richard Nixon, ya que le proporcionó munición para su campaña de reelección presidencial de "ley y orden" y contribuyó a su victoria aplastante en 1972.

Los seres humanos tenemos la capacidad de negación y cobardía y también tenemos la capacidad de locura, tanto sublime como peligrosa. Si no tenemos vergüenza de nuestra humanidad completa, podemos dialogar con los locos apasionados. Mi experiencia es que cuando apreciamos nuestra locura somos más capaces de discernir entre locura sublime y peligrosa.

Para ser claro, no fantaseo con la locura, pero sin locura sublime no hay ninguna Harriet Tubman lo suficientemente loca para volver trece veces a un territorio de esclavitud a liberar esclavos. Sin la locura sublime aceptaremos la realidad de que el capital triunfa sobre la vida y nos extinguiremos.

Fuente:

www.counterpunch.org/2020/02/14/sub...

Traducción realizada con la versión gratuita del traductor www.DeepL.com/Translator y pulida gratis et amore por Agustín Velloso

https://es.wikipedia.org/wiki/Extra...(El_Bosco)#/media/Archivo:Cutting_the_Stone_(Bosch).jpg

Extracción de la piedra de la locura - El Bosco

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Franco Battiato

17 February, 2020 - 20:47

Por fortuna mi racismo no me deja ver
esos programas demenciales con tribunas electorales.

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La imprescindible curiosidad

17 February, 2020 - 00:00

El tema de la educación vuelve de nuevo a la palestra como no puede ser de otra manera. Es una cuestión primordial tanto para los que pretenden perpetuar el orden social, como para los que tratan de subvertirlo desde la convicción de que un individuo formado e informado será más proclive a luchar por otra forma de vivir más justa con todos y para todos. Para mí, es una cuestión recurrente en mi vida, tanto en lo personal como padre, como en lo profesional donde colateralmente me veo involucrado en el asunto. En otras ocasiones he reflexionado sobre el sistema educativo pero ahora necesito hacerlo sobre algo más particular. Más allá de sistemas de enseñanza y alternativas varias me interesa la cuestión de cómo el Estado, el Poder se ha otorgado el derecho de educarnos y nos ha impuesto la obligación de ser instruidos. Si pensáis que esto es un alegato pro pin parental, estáis perdiendo el tiempo. Ahora bien, más allá de los delirios criptofascistas, la cuestión da para darle una vuelta. No se trata de establecer la propiedad de los hijos, la sola premisa de establecer la propiedad de un ser humano me parece aberrante. Se trata de vislumbrar la ruindad que supone delegar en el Estado, en el Poder con mayúsculas en última instancia algo que a priori parece fundamental.

Si algo tengo claro es que el ser humano es curioso por naturaleza. Desde el primer momento es algo que nos define. Basta pasar tiempo con niños pequeños para observar esto. Esta curiosidad nos lleva inevitablemente a aprender. Por tanto, aprender forma parte de nuestro ser. Sin necesidad de caer en esencialismos, se puede decir que aprender forma parte importante de lo humano.

Sin embargo, parece que esta curiosidad innata no es ni de lejos suficiente para aprender todo lo que necesitamos saber. Al menos eso opina el Estado que es el que decide el qué, el cómo y el cuándo debemos aprender. Así al menos veo yo el sistema educativo más allá de grandes profesionales que se esfuerzan cada día en poner por delante los intereses del alumnado a los objetivos del sistema de enseñanza. La realidad escolar se esfuerza en remarcar cada día donde reside la fuente del saber. Aprender es algo que nos permite la institución educativa, ya no es una cuestión natural. Todo saber extraoficial no tiene ninguna validez. La titulación es lo único que certifica tu conocimiento. No eres nada sin un certificado expedido por la autoridad. La escuela se convierte en el gestor de la sabiduría, nada escapa a su control. Es la encargada de la distribución de méritos entre el alumnado, méritos que marcaran el devenir de cada uno en un sistema altamente estratificado. Es obvio que no sirve (ni jamás lo ha pretendido) para alcanzar los peldaños elevados de la escala social pero a pesar de todo, continúa siendo válido para tratar de subir algún pequeño peldaño social. La titulitis es una plaga del siglo XXI y muchos son los que la padecen al tiempo que sufren en sus propias carnes la decepción de las promesas incumplidas.

Como decía al principio, nos obligan a instruirnos, no a poder educarnos, sino a instruirnos. Nos necesitan de esta manera y así es como lo hacemos todos sin excepción. Es la forma más rápida y segura de aprender que no somos capaces de gestionar nada ni siquiera algo tan innato como la curiosidad y el aprendizaje sin una autoridad externa que nos dirija. Y así andamos, con la curiosidad muerta y asintiendo a izquierda y derecha según les convenga.

Afortunadamente, siempre hay excepciones. Luchas, esfuerzos e interés en que las cosas sean de diferente manera. Eso es indiscutible aunque sea muy difícil realizarlo tanto desde dentro de la institución como desde fuera. Por suerte (creo) la escuela no es la única vía de aprendizaje y socialización. Aunque las otras (familia, iguales y medios de comunicación) no son garantía de nada. Están tan inmersas en la sociedad como la escuela y, por tanto, forman parte de la misma unidad que reproduce generación tras generación el mismo patrón social.

La cuestión es cómo conjugar nuestras ganas de aprender, nuestro espíritu curioso con la necesidad de saber movernos en un mundo en el que no estamos solos y que se mueve a una velocidad de vértigo con unos condicionantes cada vez más extremos para la supervivencia. Y cómo hacerlo sin la necesidad de una autoridad ajena que nos dirija en cada momento. Combinar ambas vertientes parece difícil en una sociedad depredadora que no mira atrás y cuya máxima es seguir reproduciéndose hasta la extinción. Pero mantener la curiosidad es imprescindible para pensar siquiera la utopía. Para ser capaces, al menos de visualizarla, de acariciarla en nuestro interior. Sin esa íntima percepción, no hay nada que hacer.

Fuente: https://quebrantandoelsilencio.blog...

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Emergencia climática: ¿Qué activismo para la nueva década?

17 February, 2020 - 00:00

Alfons Pérez / Samuel Martín-Sosa

2019 ha sido sin duda el año del despertar de la emergencia climática. El diagnóstico ambiental se ha recrudecido: al informe especial 1,5ºC del IPCC (publicado en octubre de 2018) le siguió en mayo pasado otro informe científico del IPBES sobre la dramática situación de la biodiversidad a nivel mundial, que nos alertaba del riesgo de desaparición de un millón de especies en las próximas décadas.

Los últimos años han sido clave para aumentar la sensibilidad y el enfado social respecto a problemas ambientales acuciantes. Por un lado, la grave situación de la contaminación por plásticos o las imágenes de la Amazonía en llamas por el avance del agronegocio ejemplifican la voracidad de nuestro sistema económico. Por otro lado, los cambios de patrones meteorológicos, las olas de calor y los incendios del Ártico y Australia ya se relacionan con el calentamiento global sin necesidad de que se explique la conexión.

Toda esta información ha comenzado de forma incipiente a ser parte de la conversación social, más allá de los grupitos de frikis y expertos. En los parques, en los bares o en los centros de trabajo ya se habla algo de cambio climático. Las conversaciones son una de las formas en que ha comenzado a cristalizar. Pero también ha existido un reflejo en la movilización social en las calles.

Qué debates y estrategias para 2020

La reciente Cumbre Social por el Clima –un espacio de contestación social paralelo a la cumbre oficial, organizado desde la sociedad civil– ha sido un espacio magmático de visibilización de luchas y alternativas, al uso tradicional de los foros sociales, del cual hemos salido reconfortados frente al amargo sabor de la COP25.

El valor de estos espacios es innegable. Pero cuando el mensaje que se repite como un martillo pilón en nuestras conciencias es que “tenemos apenas una década para actuar”, cabe preguntarse si un foro social es el tipo de respuesta que necesitamos en esta nueva era de la emergencia climática. ¿Está este tipo de contestación social a la altura del reto? ¿Es ahí donde debemos poner las fuerzas? No tenemos una respuesta. Son preguntas abiertas sobre las que deberíamos debatir en los próximos meses.

Más allá de esto, necesitamos reflexionar sobre si estamos tejiendo las redes necesarias para afrontar la emergencia climática. Sobre cómo nos relacionamos con los movimientos juveniles y otros movimientos emergentes, etc. Sobre qué estrategias debemos poner en el centro. Lanzamos, a modo de propuesta de sistematización, algunas propuestas de claves para fortalecer la lucha climática en la década venidera:

Fuerza en la calle

Como en el resto del mundo, las movilizaciones climáticas en 2019 han sido numerosas en el Estado español, donde la presencia en las calles ha ido in crescendo a lo largo del año. Que algo intangible como el clima, hasta hace nada enmarcado culturalmente en el plano de lo lejano y futurible, movilice socialmente a las masas era ciertamente impensable hace apenas un par de años. Es un momento único que necesitamos aprovechar. Debemos tener claro que la oportunidad de cambios políticos de calado pasa por aumentar esta presión en las calles, idealmente hasta lograr un desborde.

Ya se observan reacciones políticas: han empezado a brotar como setas las declaraciones de emergencia climática, en diversas escalas de gobernanza, desde la local a la estatal. Aunque estas declaraciones estén de momento vacías de contenido, es todo un síntoma del termómetro social el hecho de que muchos gobiernos hayan empezado a peinarse porque quieren salir en la foto.

Pero los números están lejos de ser suficientes. Necesitamos apostar por una estrategia de mayor intensidad, que vaya más allá de manifestarse el fin de semana de turno. Las personas expertas en teoría del cambio social manejan porcentajes sobre la cantidad de población movilizada necesaria para derramar el vaso. Al margen de cuál sea ese número es evidente que aún no estamos ahí. Debemos concitar a cada vez un mayor número de personas y ganar hegemonías. Esto permitirá legitimar la confrontación a los ojos de nuevas mayorías y hacerla crecer en un círculo virtuoso.

Escalado en las tácticas

Además de una presencia más continua, necesitamos otras tácticas para los nuevos tiempos de emergencia. Necesitamos apostar por la desobediencia como herramienta de transformación ecosocial, y hacerlo con una fuerte red de apoyo que respalde a las personas que, en sus acciones, se considere que han infringido la ley. Necesitamos imaginar nuevas formas de desobedecer, rompiendo esquemas, señalando a los culpables, sin dejar de buscar la empatía social. Ser capaces de interpelar a mucha gente para que participe en acciones directas no violentas conseguirá una proceso vivencial único de la protesta que constituye un sustrato irrepetible para nuevas acciones, para perder el miedo y lograr una capacitación de cada vez más amplias capas sociales.

Tejer mayores alianzas, ampliar la red

También podemos concordar que el momento de proponer alternativas ya está, de algún modo, superado. Muchas de ellas las hemos visto en la Cumbre Social. Propuestas en torno a la agricultura campesina, el transporte público, la transición justa, la producción renovable descentralizada y basada en el autoconsumo, etc. todo ello atravesado de justicia social, democracia, respeto a los derechos humanos…. Estas propuestas llevan ahí años, y no han cambiado mucho.

En este momento histórico parece mucho más importante tejer alianzas de una forma mucho más estrecha y conectar estas alternativas en un discursos sistémico común. Con el sindicalismo, con los movimientos por una vivienda digna, con el antifascismo, con el mundo rural, con los movimientos por la justicia social, con las personas racializadas…. Un primer paso es hacer una escucha activa de sus demandas y tenerlas bien presentes en los momentos de acción y movilización. También se pueden compartir agendas y buscar hitos de confluencia donde amplificar el mensaje colectivo. La rebelión climática tiene que ser capaz de interpelar a todas esas luchas, que sientan que la justicia climática es también su paraguas. Y ser capaz de comunicar que el mismo sistema que precariza la vida humana está arruinando las posibilidades de nuestra existencia en el planeta.

Las jóvenes, la punta de lanza del movimiento

Nos encontramos ante un movimiento generacional, transclase, lo que lo convierte en algo único. Y además es la primera generación que se rebela con argumentos netamente ecologistas porque quieren tener un futuro. Perpetuar su mensaje y su reclamo a las nuevas generaciones es tarea de todas, no solamente de las jóvenes. De ahí que sea necesario el apoyo de colectivos y organizaciones de cierta trayectoria a Fridays for Future pero siendo conscientes de la intervención y manteniendo escrupulosamente la autonomía de las jóvenes.

Engarzar la lucha sistémica en lo territorial y cotidiano

Es necesario aterrizar el discurso sistémico planetario en el territorio, en lo tangible, en lo cotidiano, en lo rural. Ganar conciencia de cómo afecta el discurso climático a determinadas realidades cotidianas (mundo rural, situaciones de marginalidad social, clases populares,...) y avanzar en el debate de cómo encajarlo. Las luchas de defensa del territorio contra grandes proyectos desarrollistas también tienen mucho de climático y se pueden sentir reconocidas en el marco de la justicia climática. Por último, aunque parece que las ciudades y los movimientos urbanos lideren el movimiento, es el mundo rural el que lucha y más padece los efectos del cambio climático en su día a día y su voz debe estar presente para consolidar el gran reto y oportunidad de de construir una gran alianza social frente a la emergencia climática.

Trabajar desde la interseccionalidad

El movimiento feminista que nos enseñó que las huelgas no son patrimonio de la economía productiva, inspirando así las huelgas climáticas del 27-S, nos invita a construir miradas complejas que renocozcan las diferencias y privilegios de género, etnia, clase, orientación sexual, edad, capacidad, etc...

De la misma manera, los pueblos indígenas y originarios, muy presentes en la Cumbre Social por el Clima, constituyen el ejemplo vivo de sociedades no capitalistas donde el respeto y el cuidado de la naturaleza siguen articulando su visión del mundo, a pesar de los más de 500 años de colonización.

Por tanto, construir un verdadero futuro de justicia social y climática pasa por recoger esta multiplicidad de sensibilidades en nuestras propuestas.

Salud emocional y conciencia colectiva para afrontar la emergencia

Al tiempo que necesitamos prepararnos fortaleciendo nuestro músculo social, necesitamos prepararnos psicológicamente a nivel personal y colectivo para los tiempos que vienen. Fenómenos como la “ecoansiedad” son cada vez más habituales y necesitamos estrategias para lidiar con los sentimientos de impotencia, ira, rabia, miedo, angustia, dolor… que la crisis socioecológica nos genera. Debemos superar la dicotomía del triunfo/fracaso para poder seguir construyendo colectivamente también en tiempos adversos.

De la misma manera, necesitamos entendernos más y mejor. Planteamos futuros donde lo compartido, lo colectivo y lo cooperativo esté mucho más presente. Esta mayor interacción requiere de una mayor consciencia que disciplinas como la comunicación no violenta, el trabajo de procesos o la psicología Gestalt llevan tiempo trabajando. Sus herramientas para enfrentar los conflictos que pueden surgir de nuestras propuestas son también imprescindibles para esta nueva década.

¿Qué espacio para la transformación ecosocial?

La Cumbre del Clima de Madrid ha constituido una auténtica “prueba de estrés” para los movimientos sociales del Estado, a los que la decisión del cambio de sede pilló con el pie absolutamente cambiado.

El grupo motor que asumió con decisión el mandato no escrito de organizar un espacio de contestación social a la COP25 fue 2020 Rebelión por el Clima. No hubo una pugna por ver quién organizaba: ese era el espacio natural que todo el mundo asumió como lógico. Estaba ya ahí, y era lo suficientemente representativo, aunque luego muchos otros colectivos de fuera de este espacio se sumaran. Este hecho, que podría pasar fácilmente desapercibido, es una excelente noticia que debe recalcarse.

Si los números son importantes para provocar el cambio social, tanto o más importante es también el programa político con que hacerlo, así como la existencia de una red bien conectada y articulada. Y 2020 Rebelión por el Clima puede aportar de forma importante a estas dos necesidades. Por decirlo de forma condensada: 2020 Rebelión por el Clima tiene vocación de convertirse en el espacio natural de la rebelión climática en el Estado español y Portugal.

No se trata de organizar una nueva campaña por la emergencia climática: se trata de unir fuerzas, dar coherencia sistémica a lo que ya hacemos reconociéndonos mutuamente y visibilizarnos de forma coordinada aumentando la temperatura en las calles, pisando con cada vez más fuerza el terreno de la desobediencia civil. 2020 Rebelión por el Clima es simplemente una plataforma de acción conjunta que aporta un programa (la justicia climática, el cambio sistémico y la desobediencia civil como paraguas de acción) y una red (organizaciones ecologistas, feministas, movimientos de activismo climático, movimiento antimilitarista, sindicatos, organizaciones de desarrollo,…) con una clara vocación de ampliarse.

¿Somos capaces de imaginar todas estas luchas juntas, en la calle, bajo un mismo paraguas? ¿Nos atrevemos a imaginar qué tsunami político provocarían?

El ecologismo de esta nueva década debe tener la capacidad de afrontar todos los retos, construir nuevas hegemonías y proyectarse con imaginarios ilusionantes que, pese a la gravedad de la situación, permitan sacar lo mejor de cada una de nosotras.

Alfons Pérez es investigador en el Observatori del Deute en la Globalització.

Samuel Martín-Sosa es responsable de Internacional de Ecologistas en Acción.
Autor

Fuente: https://ctxt.es/es/20200108/Politic...

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(Video) Exigen la investigación de los 1000 casos de personas torturadas en Nafarroa

16 February, 2020 - 00:00

Por Redacción Ahotsa

En sendas cartas dirigidas a la presidenta María Chivite y al presidente del Parlamento Unai Uhalde, la Red de Personas Torturadas en Nafarroa ha pedido una reunión oficial para lograr que los más de 1000 casos de personas torturadas en el herrialde sean investigados. Exigen valentía a las instituciones y piden verdad reconocimiento y reparación.

Tomado de: https://kaosenlared.net/video-exige...

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España ya copa casi el 20% de las ventas de armas de la UE

16 February, 2020 - 00:00

Un informe elaborado por el Centre Delàs d'Estudis per la Pau, la Escola de Cultura de Pau y el Institut de Drets Humans de Catalunya destaca el "creciente rol" de este país en el ranking de negocios armamentísticos. En 2018 se ubicó en tercer lugar, por detrás de Francia y Alemania.

danilo albin @danialri

Son tierras desoladas. Lugares donde la vida se ha convertido en una especie extinción. Espacios cargados de un pesado olor a muerte. Escenarios de guerra y, al mismo tiempo, de negocios: en distintos conflictos armados aún vigentes hay, además de innumerables víctimas, una importante cifra de armamento vendido por países de la Unión Europea.

El Centre Delàs d'Estudis per la Pau, la Escola de Cultura de Pau y el Institut de Drets Humans de Catalunya acaban de hacer público un informe sobre las "exportaciones de armas europeas a países en situación de conflicto armado y vulneraciones de derechos humanos". En concreto, se analizan las ventas de armamento europeo a 11 países marcados por distintos niveles de conflicto.

Citando datos del SIPRI (Stockholm International Peace Research Institute), el documento subraya que "las transferencias de armamento a países en conflicto y tensión supusieron el 55% en 2017 y el 47% en 2018, de modo que aproximadamente la mitad de las exportaciones de armas de los Estados miembro de la UE en 2017 y 2018 fueron dirigidas a países con situaciones securitarias de inestabilidad".

Apunta que los Estados miembro de la UE "exportaron armas a países en conflicto de manera creciente tanto en valores absolutos como relativos en el período 2003-2017, pasando de porcentajes que se situaban en el 5-8% sobre el total de exportaciones de armas a valores que alcanzaban el 24-28%".

Los autores del estudio destacan que "resulta especialmente alarmante que las exportaciones de armas de la UE que fueron dirigidas a países en conflicto armado aumentaron con mucha mayor intensidad que el total de transferencias, registrándose una evolución del 1.894% en el período analizado en cuanto a las exportaciones realizadas y de un 2.018% en las autorizadas".

Según datos del SIPRI, "de entre todos los países en conflicto armado que importaron armamento de países de la UE, destacan los casos de Egipto –con el 30% de las transferencias–, Turquía (28%), India (15%) y Pakistán (9%)". Por su parte, Arabia Saudí –líder de la coalición que bombardea Yemen– figura en el sexto lugar del listado de principales países importadores de armas procedentes de países de de la UE en 2018.

El informe subraya que "algunos de los conflictos armados a los que se exportó armamento proveniente de países de la UE se contaban entre los más letales de todo el mundo en 2018, como Libia o Nigeria (que forma parte del conflicto en la Región del Lago Chad)".

En el caso de Libia, las exportaciones fueron realizadas por Países Bajos (53%) e Italia (47%), mientras que las ventas a Nigeria estuvieron principalmente a cargo de Francia (76%), República Checa (17%), Polonia (4%), Portugal (2%) y Austria (1%).

"Creciente rol" de España

A la hora de establecer el ranking europeo de vendedores de armamento en 2018, esta investigación sitúa en primer lugar a Francia (28%), seguido de Alemania (20%). España está en tercer lugar con un 19% de las transacciones, lo que supone un aumento del 10% en relación a 2017. Detrás están el Reino Unido (12%), Italia (10%) y Países Bajos (6%).

En tal sentido, el informe subraya que España "muestra un creciente rol exportador de armamento". Se destaca por ejemplo que en 2017 fue el principal exportador europeo de armas a Colombia, mientras que en 2018 fue responsable del 37% de las exportaciones realizadas a Turquía.

Otros estudios recientes destacan que entre enero de 2015 y junio de 2018 –la Secretaría de Estado de Comercio aún no ha dado cifras posteriores a esa fecha– se concedieron licencias para ventas de material de defensa a Arabia Saudí por un total de 2.483 millones de euros, lo que sitúa a ese régimen como uno de los principales clientes de la industria militar española.

También resulta destacable el caso de Tailandia. "Los datos de la UE muestran que España e Italia transfirieron cifras relevantes de armamento, que en el caso español pertenecían a la categoría de aeronaves militares, aunque también a la de municiones", subraya el documento.

En términos globales, se indica que "tanto en 2017 como en 2018 los estados de la UE exportaron aviones y buques militares, que aparecen con mayor volumen y que son las armas más costosas", mientras que "en un segundo plano aparecen los misiles, vehículos militares armados y la categoría de sensores". Además, califica como relevante la "exportación de motores para vehículos militares, artillería, sistema de defensa aérea, armas navales y satélites de uso militar".

"Débil o muy débil"

De hecho, "desde 2003 a 2017 las exportaciones europeas de armamento se vieron multiplicadas por cinco, con aumentos del 550% para las autorizadas y del 576% para las realizadas. Este incremento fue especialmente intenso entre 2014 y 2017".

En esa línea, el informe apunta que "en 10 de los 11 países en conflicto armado que importaron armamento proveniente de países de la UE" el cumplimiento en materia de derechos humanos y de derecho internacional humanitario era "débil o muy débil".

Público

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Democratizar

16 February, 2020 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

El gobierno considera que el aval de Estrasburgo a las devoluciones en caliente "da seguridad jurídica al gran trabajo de la Guardia Civil"

15 February, 2020 - 00:01

El Gobierno "seguirá aplicando la legalidad vigente en la frontera", a pesar de que los dos partidos que forman la coalición se habían posicionado en el pasado contra este tipo de deportaciones.

Gabriela Sánchez

El Gobierno aguardaba el fallo del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) para tomar una decisión definitiva sobre las expulsiones inmediatas que no ha dejado de aplicar y defender en las vallas de Ceuta y Melilla. Tras la sentencia, el Ejecutivo ha defendido que el aval del Tribunal Europeo de Derechos Humanos a las devoluciones en caliente "permite dotar de mayor seguridad jurídica el gran trabajo que hacen a diario los agentes" en las fronteras, según explican fuentes gubernamentales a eldiario.es.

Una vez conocida la resolución se "seguirá aplicando la legalidad vigente en la frontera", apuntan por su parte desde el Ministerio del Interior sobre si continuarán con las devoluciones en caliente en la frontera. La sentencia se ha traducido en un respaldo de la Justicia europea a las expulsiones inmediatas que el Ejecutivo defendió ante Estrasburgo.

Fuentes gubernamentales sostienen que la decisión de la Corte "permite poder actuar dentro de un marco jurídico europeo consensuado, entendiendo que la frontera sur de España es además la frontera sur de Europa". Además, la resolución de Estrasburgo "también permite dotar de mayor seguridad jurídica el gran trabajo que hacen a diario los agentes de la Policía Nacional y de la Guardia Civil en el control de nuestras fronteras", añaden.

"Las decisiones judiciales se acatan", concluyen fuentes de La Moncloa. No obstante, la sentencia de Estrasburgo no obliga a aplicar este tipo de devoluciones, sino que únicamente descarta que la actuación juzgada incumpliese el Convenio Europeo de Derechos Humanos. La Corte establece el mínimo de garantías que el Gobierno debe aplicar en este tipo de operaciones: el Estado nunca podría operar por debajo de esa línea, pero sí por encima, advierten las fuentes jurídicas consultadas.

Por su parte, Unidas Podemos remite a eldiario.es la valoración de la sentencia consensuada por el Gobierno. El vicepresidente, Pablo Iglesias, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, han participado este viernes en la reunión ordinaria de la Comisión Delegada sobre Asuntos Migratorios, junto al presidente del Gobierno y los ministros de Justicia y Exteriores. En el encuentro, marcado en agenda desde hace meses, se ha valorado el contenido de la sentencia, según ha adelantado El País y ha confirmado eldiario.es.

Algunos miembros del Ejecutivo han cuestionado la sentencia de Estrasburgo antes de que hubiera una reacción oficial. El primero ha sido la ministra de Trabajo. “Respetando las sentencias, no comparto la resolución que se ha tomado”, ha señalado Yolanda Díaz en RNE. Según ha defendido, España "debe estar a la altura de las exigencias de los derechos fundamentales".

La delegada del Gobierno para la violencia de Género, Victoria Rosell, quien fue jueza de control del Centro de Internamiento para Extranjeros de Las Palmas, también ha mostrado su oposición al contenido del fallo de Estrasburgo. "Cómo vas a cumplir las leyes y saber quiénes son menores, víctimas de trata o merecedoras de asilo si no pueden hablar. Cómo puede no saber el TEDH que España no tiene aún reglamento con asilo en consulados ni pueden pasar por Beni Enzar", ha lamentado Rosell en Twitter.

En la oposición, Pedro Sánchez se comprometió a erradicar estas prácticas, que consideraba ilegales. A su llegada a La Moncloa, su gobierno decidió seguir adelante con el recurso impuesto por Mariano Rajoy al fallo europeo que condenó a España en 2017 por la expulsión inmediata de dos inmigrantes. Por su parte, desde Unidas Podemos siempre se han mostrado en contra de las devoluciones en caliente y desde la oposición han exigido su ilegalización.

Estas expulsiones fueron reguladas en la legislación española en 2015 por el Gobierno de Mariano Rajoy a través de la figura del "rechazo frontera", incluida en una disposición de la Ley de Seguridad Ciudadana. Esta semana, el Constitucional ha empezado a analizar los artículos de la llamada 'Ley Mordaza' cuestionados en el recurso de inconstitucionalidad interpuesto entonces por varios grupos parlamentarios de la oposición, incluido el socialista.

El Diario

La nueva doctrina de Estrasburgo para avalar devoluciones en caliente: si entras ilegalmente, tu expulsión no puede ser ilegal

Gabriela Sánchez

La sentencia de la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que avala las devoluciones en caliente, ha dado un giro a un precepto que hasta ahora regía el derecho internacional humanitario: si una persona extranjera pone un pie en suelo europeo, su posible expulsión debe conllevar una serie de trámites personalizados para evitar ponerla en riesgo. Este jueves, Estrasburgo ha añadido una coletilla: si el migrante devuelto ha entrado de manera irregular en la UE y no demuestra la imposibilidad de acceso a través de supuestas vías legales, la legislación comunitaria no está hecha para él.

El Tribunal Europeo habla de "la conducta de los denunciantes". "Los demandantes se pusieron en una situación ilegal al intentar entrar deliberadamente en España cruzando las estructuras de protección de la frontera de Melilla como parte de un grupo numeroso y en un lugar no autorizado", detalla la sentencia. Estrasburgo sostiene que los migrantes deberían haber llegado a España por unos canales regulares que apenas existen para las personas subsaharianas, como llevan años denunciando organismos como Acnur, la Defensoría del Pueblo o la Comisaria de Derechos Humanos del Consejo de Europa.

Esa "conducta" ha impedido aplicar el llamado "principio de no devolución", que protege a toda persona de no ser deportada a un lugar donde su vida pudiese correr peligro. Para la Gran Sala no hay duda de que los denunciantes entraron en España, como rechazaba en su recurso el Gobierno español. Tampoco niega que N. T. y N. D. fueran expulsados de manera sumaria, es decir, sin procedimiento administrativo alguno que los identifique y permita su acceso a solicitar protección internacional, como obliga el Convenio Europeo de Derechos Humanos. Ni que no pudiesen recurrir su expulsión, como estipula la legislación comunitaria. El Tribunal de Estrasburgo considera que, en el momento de entrar en España de manera irregular, ambos migrantes perdieron su derecho a una devolución individualizada.

A lo largo de su resolución, la Corte analiza si los denunciantes podrían haber entrado a España por algún canal legal o, por el contrario, el salto a la valla fue forzado ante la imposibilidad de pedir asilo por otra vía. En este sentido, diversos organismos internacionales presentes en el procedimiento, como Acnur y la Comisaria de Derechos Humanos del Consejo de Europa, advirtieron de la dificultad a la que se enfrentan las personas migrantes para pedir protección internacional de manera legal.

Las supuestas vías legales de entrada

La Gran Sala atendió a los argumentos del Abogado del Estado, que destacaba dos posibilidades para pedir protección sin tener que entrar en España de manera clandestina que son cuestionadas por las organizaciones especializadas: el puesto fronterizo de Beni Enzar y los consulados de España en sus países de origen o de tránsito (en este caso Marruecos).

Las opciones de una persona negra para aproximarse al paso fronterizo de Melilla son reducidas. En su sentencia, el tribunal recuerda que los informes de las terceras partes consultadas alertaban de que "acercarse físicamente al puesto fronterizo de Beni Enzar era, en la práctica, imposible o muy difícil para las personas del África subsahariana que se encontraban en Marruecos".

Mientras que N. T y N. D. saltaron la valla de Melilla el 13 de agosto de 2014, las oficinas de asilo donde el Tribunal dice que podían haber pedido asilo fueron inauguradas oficialmente en marzo de 2015. Estas salas habían empezado a funcionar previamente en una especie de proyecto piloto en septiembre de 2014, cuando los denunciantes ya habían sido devueltos. Las cifras aportadas a la Corte por el Ejecutivo español confirman que, al menos en ese momento, pedir asilo en el mismo puesto fronterizo era una camino poco transitado: entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2014 en Melilla, seis personas solicitaron protección en el paso de Beni Enzar, recoge el fallo.

Cuando las oficinas de asilo fueron inauguradas, los datos no eran más alentadores. "No se presentó ni una sola solicitud de asilo de personas del África subsahariana en Beni Enzar entre el 1 de septiembre y el 31 de diciembre de 2014 ni en todo el año 2015, mientras que solo se presentaron dos solicitudes de ese tipo en 2016 y ninguna en 2017", reconoce la sentencia.

Los informes presentados ante el Tribunal por las organizaciones especializadas "mencionan la utilización de perfiles raciales o severos controles de pasaportes en el lado marroquí". La Gran Sala incluye todos estos matices en el fallo pero considera que, a pesar de esos obstáculo de acceso, "ninguno de estos informes sugiere que el Gobierno español fuera en modo alguno responsable".

Otra de las supuestas vías de entrada legal a las que Estrasburgo se ha aferrado para avalar las devoluciones en caliente son los consulados de España en los países de origen o tránsito de los denunciantes. "El consulado español en Nador se encuentra a solo 13,5 km de Beni Enzar y, por tanto, del lugar donde se produjo el asalto a las vallas el 13 de agosto de 2014", resaltan los magistrados, quienes añaden que N. T. y N. D. "podrían haber viajado allí fácilmente si hubieran querido solicitar protección internacional".

Desde el Alto Comsionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) aseguran a eldiario.es que las solicitudes de asilo recibidas a través de los consulados son puntuales y, en su mayoría, se trata de casos ligados a reubicaciones familiares. La legislación de asilo española de 2009, que contempla la posibilidad de demandar protección en las embajadas españolas, aún tiene pendiente el desarrollo del reglamento de ejecución de la normativa, un hecho que deja a la arbitrariedad de cada cónsul la opción de atender estas peticiones.

Esta documentación también aparece recogida en la sentencia, pero la Corte europea desoye la información ofrecida por Acnur y el Comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa para mantener que los dos ciudadanos devueltos tenían posibilidades "eficaces y reales" de haber llegado a España de manera regular y, con ello, de ser sujetos de los derechos establecidos en la legislación comunitaria.

El Diario

Un paso más hacia el abismo

Tras el aval del Tribunal Europeo de Derechos Humanos a las devoluciones en caliente, ¿las mantendrá el Gobierno del PSOE y Unidas Podemos? Los antecedentes socialistas no son muy halagüeños.

Amanda Andrades

La Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha avalado este jueves 13 de febrero las devoluciones en caliente. Y con ello, hemos dado un paso más hacia ese abismo en el que todo vale contra las personas migrantes y refugiadas. Con este fallo –que llevaban tiempo esperando muchos gobiernos comunitarios, incluido el español– no solo se refuerza esa marcha hacia el precipicio, sino que además esta podría tomar velocidad de crucero. Caída la máscara, empiezan a derrumbarse los baluartes de los derechos humanos.

El 13 de agosto de 2014, dos jóvenes, N. D. y N. T., procedentes de Mali y Costa de Marfil, saltaron la valla que separa Marruecos de Melilla. No dieron un paso más. Agentes españoles los esposaron y se los entregaron a la policía marroquí. No les preguntaron ni sus nombres ni su edad. Mucho menos, su historia. No los identificaron, no les ofrecieron acceso a un abogado o a un intérprete. Y, por tanto, tampoco una posible protección internacional. España vulneraba así diferentes acuerdos internacionales que ha ratificado, como la Convención de Ginebra. También hacía caso omiso a su legislación nacional. La Ley de Extranjería marcaba entonces la obligación de garantizar ese procedimiento básico. Meses más tarde, llegaría la Ley de Seguridad Ciudadana, del Partido Popular, y su disposición adicional número 10 para embadurnar de ‘legalidad' las expulsiones colectivas con la figura jurídica del “rechazo en frontera”.

En la devolución en caliente de estas dos personas hubo grabaciones en vídeo y testigos que declararon lo que vieron. Y en estas y otras pruebas se basó el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) para condenar en 2017 al Estado español por un retorno colectivo, una práctica prohibida por el Convenio Europeo de Derechos Humanos.

El Gobierno, en ese momento en manos del PP, presentó un recurso contra la sentencia, una medida excepcional. Y el TEDH resolvió tramitarlo y remitir el caso a la Gran Sala para que revisase el fallo, una medida aún más excepcional.

Los 17 magistrados que componen esta Corte han decidido ahora, tres años después, en un fallo inapelable, exculpar al Estado español y avalar las devoluciones en caliente en estos dos casos. En su nueva argumentación, el Tribunal establece que los dos demandantes habían entrado en territorio español y que se les debía aplicar por tanto el ordenamiento jurídico español y el de la UE en materia de derechos humanos. Asimismo reconoce que cuando alguien pone el pie en suelo europeo han de respetarse una serie de garantías para evitar poner en riesgo la vida de las personas. Es decir, la prohibición de las expulsiones colectivas sin un tratamiento personalizado de los casos.

Ahora bien, Estrasburgo, en un preocupante giro, establece una excepción: que la persona devuelta haya entrado de manera irregular y no pueda demostrar la imposibilidad de acceder mediante supuestas vías legales.

Así, en su sentencia, pone el foco en que los dos jóvenes denunciantes “se pusieron ellos mismos en una situación de ilegalidad al intentar entrar deliberadamente en España por la valla de Melilla”. Echa así por tierra el principio de que los derechos humanos han de respetarse independientemente de la situación administrativa de las víctimas.

El fallo incide además en que “la falta de un estudio individualizado” del caso, como exige el Convenio Europeo de Derechos Humanos, podría atribuirse a que estas dos personas no utilizaron “los procedimientos oficiales de entrada existentes para ese fin”. La expulsión sería así “una consecuencia de su propia conducta”.

Y para reforzar esta afirmación, indican los “varios medios posibles” para llegar por la vía regular. Así, las dos personas deportadas “podrían haber solicitado un visado o protección internacional, en particular en el puesto fronterizo, pero también en las representaciones diplomáticas y consulares de España en sus respectivos países de origen o tránsito o bien en Marruecos”.

¿Es cierto? ¿Existen realmente opciones, vías legales, para solicitar visados o protección internacional para las personas procedentes de África? No. No existen.

Hablar de la posibilidad de solicitar visados es no solo falaz, sino directamente ridículo, por no decir una broma macabra. Una falta absoluta de respeto y compasión hacia las familias de todas aquellas personas que han muerto o desaparecido en el desierto o en el Mediterráneo. Muchas de ellas habían solicitado un visado, por ejemplo, para estudiar en Europa. Se los denegaron.

Mencionar la opción de demandar protección internacional “en las representaciones diplomáticas y consulares de España en sus respectivos países de origen o tránsito o bien en Marruecos” no es solo torticero, sino también un ejercicio fantasioso de creación de una realidad que ni tan siquiera existe en la teoría.

La Ley de Asilo de 1984 recogía en su artículo 4.4 que “la petición de asilo presentada ante una embajada o consulado será cursada a través del Ministerio de Asuntos Exteriores”. El procedimiento se desarrolló mediante un posterior reglamento para la aplicación de la norma. En 2009, durante el segundo mandato de José Luis Rodríguez Zapatero, se aprobó una nueva ley. En ella, las solicitudes de protección internacional en embajadas y consulados pasaban a estar reguladas en su artículo 38:

“Con el fin de atender casos que se presenten fuera del territorio nacional, siempre y cuando el solicitante no sea nacional del país en que se encuentre la representación diplomática y corra peligro su integridad física, los embajadores de España podrán promover el traslado del o de los solicitantes de asilo a España para hacer posible la presentación de la solicitud conforme al procedimiento previsto en esta ley”.

Con este enunciado enrevesado no solo se eliminaba la posibilidad de pedir asilo o protección internacional en embajadas o consulados españoles del país de nacionalidad del solicitante. Desaparecía también el derecho a hacerlo en otros países. Del reconocimiento de un derecho se pasa a una prerrogativa de los embajadores. Además, “las condiciones de acceso a las embajadas y consulados de los solicitantes, así como el procedimiento para evaluar las necesidades de traslado a España de los mismos” quedaron supeditados al posterior desarrollo de un reglamento.

En la disposición final tercera de la ley de 2009 se autorizaba al gobierno “para dictar, en el plazo de seis meses, cuantas disposiciones de carácter reglamentario exija el desarrollo de la presente ley”. Casi 11 años después y cinco legislaturas más tarde, aún no se sabe nada del reglamento.

En 2018, según los datos de la Oficina de Asilo y Refugio, dependiente del Ministerio del Interior, solo un 0,67% de las demandas de asilo –371 solicitudes– se presentaron en legaciones diplomáticas españolas. Todas ellas, bajo la figura de la extensión familiar que vela por el cumplimiento del derecho a la vida en familia de las personas refugiadas y beneficiarias de protección subsidiaria.

En su fallo, la Corte destaca, como vías de acceso legal, las oficinas de asilo de los pasos fronterizos de Ceuta y de Melilla. Creadas en 2015, como “un nuevo impulso” al respeto de los derechos humanos en ambas ciudades, según el entonces ministro de Interior Jorge Fernández Díaz, estas han resultado un fracaso de los derechos humanos.

Hasta finales de septiembre de 2019, según la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, 1.742 personas habían solicitado asilo en lo que iba de año en la oficina de Beni Enzar (Melilla). En 2018 se alcanzaron las 2.800 solicitudes. Entre las principales nacionalidades, ninguna era de origen subsahariano.

Mayor fracaso aún supone el puesto de El Tarajal. Hasta el pasado 30 de agosto, cuando un grupo de migrantes logró saltar la valla y se tramitaron de urgencia 148 peticiones de asilo, no se había registrado ninguna. Hasta entonces estuvo cerrado desde su inauguración. Nadie había logrado llegar hasta él y solicitar protección internacional.

¿Por qué las personas de origen subsahariano no consiguen llegar hasta estas oficinas? Sencillo, lo impide Marruecos, país al que la UE ha encargado el papel de gendarme. Recordemos tan solo los 140 millones de euros aprobados a finales de 2018 para el apoyo en gestión de fronteras. Pagamos para que los negros y las negras no lleguen. También para que no lo hagan personas procedentes de países como Siria o Palestina, pero estas tienen una ‘ventaja', el negocio que supone venderles papeles, falsos o auténticos, de marroquíes residentes en las provincias de Nador y Tetuán con derecho a entrar durante el día en los enclaves de Ceuta y Melilla, el negocio de las mordidas para hacer la vista gorda.

Entre las prácticas habituales de control de la frontera, y que se han incrementado, según denuncian las organizaciones de derechos humanos presentes en el país, desde que Pedro Sánchez llegó al poder, y con él, Fernando Grande-Marlaska, se encuentran las redadas y los desplazamientos forzados desde las zonas fronterizas hacia el sur. Estas operaciones de las fuerzas de seguridad marroquíes contra la población subsahariana van acompañadas de violencia, extorsiones y malos tratos. Uno de los elementos que diferencian las actuaciones más recientes de las del pasado es que entre sus víctimas ahora también hay mujeres.

Cuando en febrero de 2019 viajamos a Marruecos un grupo de cuatro personas, en el marco de una investigación que se publicará en breve sobre las violencias que afrontan las mujeres subsaharianas en la Frontera Sur, conocimos en Tánger a seis mujeres. Casi todas nos contaron cómo habían sufrido alguna expulsión al sur, a Tiznit y alrededores, a casi 900 kilómetros de la ciudad norteña. Algunas de ellas, varias veces. Ellas y sus hijos. Algunos de ellos, bebés. Todas nos contaron que no dormían desde hacía semanas, a causa del miedo.

A todas aquellas personas que defendemos la vida y la dignidad de todos y todas, independientemente del lugar donde hayan nacido, nos preocupa el ascenso de la extrema derecha en Europa y de sus propuestas racistas e inhumanas. Aún más debería inquietarnos que estas acaben convirtiéndose en el ‘sentido común' de aquellas instituciones que han de defender los derechos humanos y de aquellas formaciones políticas que se autodenominan progresistas.

El anterior Ejecutivo socialista, el nacido tras la moción de censura del 1 de julio, decidió mantener el recurso presentado por el Partido Popular contra la sentencia del TEDH de 2017 en la que se condenaba a España por la devolución en caliente de los dos jóvenes procedentes de Malí y Costa Marfil. El principal argumento de la Abogacía del Estado fue que no se trataba de “una expulsión”, sino de “una prevención de entrada”. Los migrantes, añadían, “no lograron superar la línea policial” por lo que no entraron “en la jurisdicción española”.

La frontera retráctil, flexible o elástica. La mismo que alegó Jorge Fernández Díaz para justificar la expulsión a Marruecos de los supervivientes del Tarajal, aquellos que habían visto morir a 14 de sus compañeros, bajo los gases lacrimógenos y las balas de goma, en las aguas de esta playa ceutí el 6 de febrero de 2014.

Cuando tomó la decisión de mantener el recurso, el Ejecutivo de Sánchez anunció además que no abordaría ninguna reforma con respecto a las devoluciones en caliente hasta conocer la decisión definitiva del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

En el acuerdo de Gobierno entre el PSOE y Unidas Podemos no se hacía mención explícita a la eliminación de esta práctica. Solo se decía: “Aprobaremos una nueva Ley de seguridad ciudadana, que sustituya a la ley mordaza para garantizar el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y reunión pacífica”.

En estos momentos el Tribunal Constitucional está estudiando varios recursos contra la ley mordaza que ponen en cuestión, entre otros asuntos, las expulsiones en caliente. La ponencia inicial de este órgano incluía su prohibición. Ahora, todo apunta a que cambiará su proyecto de sentencia para ‘adecuar' la legislación española al fallo del TEDH.

No parecen buenos antecedentes para pensar que este Ejecutivo acabará con las devoluciones en caliente, pese a que Unidas Podemos siempre se ha comprometido a ello. Ojalá nos equivoquemos los agoreros. Si, por desgracia, no es así, si deciden conservar la Disposición adicional número 10 de la Ley de Seguridad Ciudadana, o inventan cualquier otra fórmula para legalizarlas, y se aferran para ello a esta injusta sentencia de Estrasburgo, estarán defendiendo las ideas y prácticas políticas de la derecha extrema y de la extrema derecha.

Fuente: https://ctxt.es/es/20200203/Politic...

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¡FRONTEX mata!: Protesta en Gran Canaria

15 February, 2020 - 00:00
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Exposición “Dinero de sangre - Odol Dirua. A(n)Rtimilitaristas contra el polígono de tiro de las Bardenas y las guerras”

15 February, 2020 - 00:00

Más abajo, en castellano.

Intsumisioa hasi zeneko 31. urteurrena dela eta, XX. mendearen erdialdetik Europan izan den desobedientzia zibileko kanpaina garrantzitsuenetako bat, KEM-MOC Bilboko Talde Antimilitaristak “DINERO DE SANGRE - DIRUA” A(n)Rtimilitaristak Bardeako eta gerretako tiro-poligonoaren aurka” erakusketaren erakusketa antolatu du.

NON: Hika Ateneo. Ibeni Kaia, 1, 48006 Bilbo

INAUGURAZIOA: Otsailaren 18an, 19:00etan (“Ziztadak” dokumentalaren proiekzioarekin)

ERAKUSKETA: otsailaren 18tik martxoaren 6ra, astelehenetik ostiralera, 17:00etatik 22:00etara

Con motivo del 31 aniversario del comienzo de la Insumisión, una de las campañas de desobediencia civil más importantes habidas en Europa desde mediados del siglo XX, el Grupo Antimilitarista de Bilbao KEM-MOC organiza la muestra de la exposición “DINERO DE SANGRE - ODOL DIRUA. A(n)Rtimilitaristas contra el polígono de tiro de las Bardenas y las guerras”.

DONDE: Hika Ateneo. muelle de Ibeni, 1, Bilbao

INAUGURACIÓN: 18 de febrero, 19h (con la proyección del documental “Ziztadak”)

EXPOSICIÓN: del 18 de febrero al 6 de marzo, de lunes a viernes de 17h a 22h

Más info: https://www.sinkuartel.org/dinero-d...

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La Fira de Lleida vetarà la presència l'Exèrcit al saló de FP

14 February, 2020 - 00:00

REDACCIÓN
|LLEIDA

Fira de Lleida es dotarà d'un codi ètic per poder vetar la participació de l'Exèrcit en la pròxima fira de Formació i Treball (F & T), que tindrà lloc a l'abril. Segons va avançar l'ACN, aquest codi, que s'aprovarà en la pròxima comissió del patronat de la Fundació Fira de Lleida, que tindrà lloc dimecres de la setmana que ve, establirà que no es permetrà l'assistència d'expositors que facin “difusió d'elements bèl·lics o fomentin la violència” així com que “atemptin contra la pau o els drets humans”.

L'elaboració d'aquest codi ètic ha estat proposada per l'equip de govern de la Paeria, que amb la Diputació, la Cambra de Comerç i la Generalitat formen la Fundació Fira de Lleida, amb l'objectiu de “garantir la integritat ètica i institucional” de l'ens a través d'“uns principis i valors ètics”. La proposta no ha estat rebutjada per cap membre del patronat, per la qual cosa es preveu que es pugui aprovar sense problemes. Així mateix, el codi estipularà que s'haurà d'evitar “qualsevol relació econòmica o contractual” amb activitats “contràries als drets humans o valors propis de la institució”. Al seu torn, també es valorarà excloure els expositors que estiguin relacionats d'alguna manera amb paradisos fiscals i la Fira podrà vetar sense consulta prèvia qualsevol publicitat no autoritzada i que contradigui el codi ètic.

La presència de les Forces Armades en el certamen ha provocat crítiques i manifestacions

Des de l'equip de govern no descarten que aquest veto a la presència de les Forces Armades a la fira de la Formació Professional acabi als tribunals, com ja va passar a Girona, però argumenten que el veto està “justificat” per una decisió que no és “unilateral” i que, a més, “està fonamentada i col·legiada”.

Amb aquest anunci de la posada en marxa d'aquest codi ètic es tanca una polèmica de més de tres anys en què la plataforma Desmilitaritzem l'Educació i el mateix Govern reclamaven que l'Exèrcit no fos a la fira de la Formació Professional. No obstant, l'estand era un dels més visitats del certamen.

Font: https://www.segre.com/es/noticias/l...

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Exposición en Bilbao

14 February, 2020 - 00:00

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«El capitalismo está convirtiendo el montañismo en una correa de transmisión de sus valores»

14 February, 2020 - 00:00

Por Marcos Gutiérrez

Pablo Batalla es el autor del libro «La virtud en la montaña» (Ediciones Trea), un ensayo en el que se plantea una nueva forma de concebir el monte, pero también la vida. Es la "vindicación de un alpinismo lento, ilustrado y anticapitalista". Una obra en la que se busca recobrar la idea de la montaña como un medio para el autoconocimiento y la reflexión, alejado de la competición y la mercantilización a las que nos ha acostumbrado la sociedad moderna.

-¿Cómo surge la idea de escribir «La virtud en la montaña»?

La semilla fue una constatación que yo fui adquiriendo en vista de lo que estaba sucediendo en mi entorno, que era que los clubes de montaña estaban decayendo completamente, con cada vez menos integrantes, miembros más mayores, más dificultades para garantizar el relevo generacional y, sin embargo, al mismo tiempo había un mundo de carreras de montaña, ultramaratones, trails que estaban en un auge tremendo, doblando inscripciones cada año, dejando gente fuera, teniendo que organizar sorteos para organizar plazas entre un número gigantesco de personas que querían participar… yo veía eso como un cambio de paradigma, no solo del montañismo, sino también relacionado con uno más general, social.

-¿Qué tipo de cambio es ese?

La crisis de lo colectivo, de cualquier idea de colectividad, fraternidad y su sustitución por formas de subjetivarse y comportarse que tienen que ver con el capitalismo neoliberal y este individualismo competitivo que nos hacen practicar en todos los órdenes de la vida.

-¿Se está convirtiendo el montañismo en un negocio y una competición, perdiendo su esencia de disfrute y observación?

En gran parte sí. El capitalismo coloniza todos los órdenes de la vida y la sociedad. También lo está haciendo, para convertirlo en un negocio, con el montañismo. Las carreras de montaña las utilizan desde las compañías hidroeléctricas hasta los fabricantes de material de montaña para publicitarse. Pero más que en un negocio, que también, el capitalismo está convirtiendo el montañismo, a través de estas maneras de practicarlo en una correa de transmisión de sus valores, tales como el individualismo, la competición y el consumo.

-¿A qué se refieren esos términos «lento», «ilustrado» y «anticapitalista» asociados a la montaña que se plantean en la obra?

Lo de lento viene de que una de las características de estos tiempos que corren es una aceleración brutal de todo. Se quiere que seamos cada vez más apresurados, veloces y eficientes en todo lo que hacemos, algo que se traslada también al montañismo. Subir y bajar una montaña en el menor tiempo posible. Frente a eso yo reivindico un montañismo que tiene detrás una tradición larguísima de dos siglos y medio y que buscaba justamente lo contrario, frente a la vorágine de la vida cotidiana buscar en el montañismo un espacio para sentirte relajado, caminar tranquilamente, reflexionar, gozar de las posibilidades estéticas que el montañismo ofrece, de la comida...

-¿De la comida?

Si. Hay todo un mundo de comida rápida que se traslada también al montañismo. Geles, pastillas, gominolas ultraproteicas que te dan un aporte inmediato de nutrientes, pero que no disfrutas, como antes sí hacías cuando estabas en una cumbre y comías tranquilamente tu tortilla o los filetes que hubieras llevado.

-¿Y cómo se conceptualiza ese montañismo «ilustrado» y «anticapitalista»?

Ilustrado porque yo reivindico ese montañismo que conozca la tradición de dos siglos y medio de personas que buscaron en el monte un lugar para el aprendizaje, la reflexión e incluso la adquisición de una conciencia política. Pongo como ejemplo a John Ruskin, el gran crítico de arte de la era Victoriana, que era un hombre con una cultura amplísima. Le gustaban mucho los Alpes y allí le llamó la atención, como consignó en sus escritos, la miseria de los campesinos suizos, mal alimentados y afectados de bocio. Él era un humanista, socialista y cristiano que plasmó esa situación en sus escritos. Cuando uno camina tranquilamente y atento a todo lo que hay en la montaña no pierde de vista nada de lo que hay en ella. Cuando uno va corriendo solamente se fija en la letanía del objetivo, de la meta y no repara en nada más. Lo de anticapitalista es por lo que mencionábamos anteriormente, porque los valores del capitalismo son perversos, están acabando con el mundo y también con el montañismo. Yo reivindico que luchen contra estos valores en lugar de asimilarlos.

-¿Qué encontrará en el libro el lector?

Fundamentalmente el ir por la montaña y por la vida en general con los ojos abiertos y sin prisa. Yo también hablo de como el mundo contemporáneo nos está haciendo perder la atención, el cuidado y el hacer las cosas con cariño y paciencia. El mensaje es luchar por un montañismo distinto, pero también por una forma de vivir distinta en nuestra sociedad, que recupere la fraternidad, el cuidado, el valor de las humanidades, del aprendizaje, que lea, que busque y mire. Una vida sin prisas, para uno mismo y para los demás.

-¿Cómo se inició en este mundo?

Me inició mi padre, que era muy aficionado. Ahora va menos de monte, pero siempre le gustó llevarme desde que yo tenía cinco años a las excursiones que él hacía. Además, después fui a un colegio público en el que tuve uno de esos profesores que ya no existen, porque ya nadie quiere adquirir ese compromiso y responsabilidad. Ese maestro nos llevaba muchísimo de monte, de acampada, nos ponía a escalar… además organizaba las excursiones de manera muy amena, ya que él hacía el recorrido que iba a desarrollar con nosotros una semana antes e iba dejando mensajes en botecitos de carrete fotográfico, y cuando nosotros veíamos una señal, una cruz, sabíamos que teníamos que ponernos a buscar. Cuando encontrábamos ese carrete era una alegría inmensa, porque además el mensaje que contenía siempre era algo interesante, un acertijo o una información útil sobre lo que estábamos viendo. Ese es el montañismo de pararse, ver y reflexionar que yo reivindico.

-¿Qué recomienda a alguien que quiera iniciarse en el mundo de la montaña?

Recomiendo mucho esos clubes de montaña que están en crisis, pero que todavía existen. Para mí es la forma ideal de acercarse a la montaña, por las excursiones que te permiten hacer a sitios que tu no conocerías si no fuera por ellos, además de por la oportunidad de aprendizaje colectivo que te proporciona. Yo los grupos a los que pertenecí me permitían caminar y relacionarme con gente con la que no lo harías de otro modo. Hace veinte años yo estaba por el camino hablando con una persona de 70 que te iba contando sobre las plantas y las flores que te encontrabas en la ruta.

-¿Se ha perdido el respeto al monte?

Sí, sin duda. Convertimos la naturaleza en un telón de fondo para nuestros desafíos personales y apoteosis ególatras y eso pasa por perderle es respeto que se le tuvo siempre y convertirla en un instrumento a nuestro servicio que desechamos en cuanto dejamos de necesitarlo.

-¿Qué lección vital le ha enseñado la montaña?

Una cosa que me gusta, sobre todo de excursiones con cierta dificultad, es como te obliga a superar obstáculos. Generalmente, en casi todo lo que hacemos cuando encontramos una barrera paramos o damos la vuelta. En la montaña tienes que seguir y superarlo. También me ha enseñado a conocer Asturias, mi tierra. La gente viaja a lugares alejados e interesantísimos, lo cual está muy bien, pero se pierde tesoros y maravillas que tenemos a dos horas o menos de casa. También el monte ha reforzado los vínculos de afecto y amistad que tengo con los amigos con los que voy, porque allí hay que ayudarse unos a otros, vencer obstáculos, compartir la comida, hablar de lo que ves… El monte es un nodo en el que confluyen un montón de posibilidades de aprendizaje y enriquecimiento personal.

Fuente: https://info.nodo50.org/El-capitali...

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