Tortuga Antimilitar


Subscribe to Tortuga Antimilitar feed
Actualizado: hace 1 hora 6 min

Helena Maleno acusa a la policía española de haber realizado “durísimos” informes inculpatorios contra ella

7 May, 2018 - 00:00

“Se me pusieron los vellos de punta cuando el Gobierno negó la existencia de los informes, durísimos y terribles, que ha enviado la Policía española a Marruecos, informes terribles y durísimos, llenos de falsedades, por los que he sido interrogada en Marruecos. Yo tengo los informes, los he visto y también mis abogadas”,

¿Quién miente: el ministro Juan Ignacio Zoido o la activista Helena Maleno? Sus versiones sobre el papel jugado por la Policía española en los apuros judiciales de Maleno en Marruecos son diametralmente opuestas.

El ministro dice que jamás la Policía emitió informe alguno que vinculara a la activista “con nada”, pero ella sostiene, y así lo ha reiterado hoy en una visita al Parlamento andaluz, que tiene y ha visto tales informes.

Helena Maleno, miembro de la organización de defensa de inmigrantes Caminando Fronteras, acusada por asociación de malhechores y de favorecer la inmigración irregular en Marruecos, ha declarado hoy que “negar la tortura a la que me están sometiendo es una forma de tortura”.

La activista almeriense, que ha mantenido una reunión con representantes de Podemos e IU en el Parlamento andaluz, ha criticado en estos términos la negativa del Gobierno central a reconocer que la investigación judicial sobre su caso está basada en un expediente “enviado” por la Policía española, informa Efe.

El pasado 10 de abril, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido dijo solemnemente en el Senado que “ni a Marruecos ni a las autoridades marroquíes la Policía Nacional ni el Gobierno de España ha enviado ningún informe que vincule a Helena Maleno con nada. Ni uno ni cuatro”.

Maleno, en cambio, ha reprochado al ministro que niegue lo evidente: “Se me pusieron los vellos de punta cuando el Gobierno negó la existencia de los informes, durísimos y terribles, que ha enviado la Policía española a Marruecos, informes terribles y durísimos, llenos de falsedades, por los que he sido interrogada en Marruecos. Yo tengo los informes, los he visto y también mis abogadas”, ha manifestado a los periodistas.

Haciéndose eco de la denuncia de Maleno, la senadora de Podemos Maribel Mora se ha andado por las ramas: “O tenemos un ministro que no se entera de lo que hace su Policía o directamente miente en sede parlamentaria”.

Por su parte, el coordinador de IULV-CA, Antonio Maíllo, ha insistido en que todos los diputados andaluces “seamos portavoces de amplios y crecientes sectores de la sociedad andaluza”, por lo cual no que querido anunciar ninguna iniciativa concreta: hay que evitar, ha dicho, patrimonializar la causa “.

En diciembre pasado, 70 entidades firmaron un manifiesto en apoyo de Maleno al que también se sumaron los diputados de Unidos Podemos.

La activista opina que “negar la tortura a la que estoy siendo sometida es una forma de tortura” y ha detallado que la instrucción judicial en Marruecos ha terminado y espera que el caso se archive, tal y como se cerró en la Audiencia Nacional por considerar que las actividades “no son constitutivas de delito”, ha agregado.

Miembro de la organización de defensa de inmigrantes Caminando Fronteras, esta almeriense de 47 años que ha vivido los últimos dieciséis en Tánger ha admitido que la espera está siendo “muy dura”, pero se ha mostrado convencida de que ganarán, “porque al final la vida siempre gana”.

A su juicio, el derecho a la vida “no puede estar nunca por encima del control migratorio”, algo que -según ella- han entendido los distintos pueblos del territorio español, entre ellos el andaluz, del que ha dicho que está teniendo una “altura democrática que no está teniendo” el Gobierno español.

También ha denunciado la “criminalización” de la solidaridad y de las personas que defienden el derecho a la vida, unas 45 en Europa, y se ha referido a un informe de la ONU en el que se recoge que la UE “no está cumpliendo” con la labor de asilo y refugio que es una “prioridad democrática”.

(Fuente: andaluces diario)

Tomado de Kaosenlared

Categorías: Tortuga Antimilitar

Los hijos del poliamor crecen: "La otra pareja de mi madre forma parte de mi familia"

7 May, 2018 - 00:00
  1. Muriel cuenta la historia de su familia poliamorosa: "Mis padres se han querido siempre mucho y, además, querían cada uno a otra persona".
  1. A Eva el poliamor le ha cambiado el concepto de familia por completo. “Formas una familia que incluso puede ser con la otra relación que tiene tu pareja: quiere a la misma persona que tú, es un vínculo muy especial".
  1. "Mis dos relaciones han llevado juntas a mis hijos al colegio. Quiero que si estoy en el hospital me puedan venir a ver las personas que quiero", dice Josep.

Una pareja. FERNANDO SÁNCHEZ

Amalia y Jaime se casaron y formaron una familia en los años 70. Tuvieron hijos y también otra pareja cada uno: otras dos relaciones estables que mantienen hoy en sus vidas desde hace casi cuatro décadas. Cuenta la historia su hija Muriel. “Cuando yo tenía ocho años notaba cosas, uno se iba un fin de semana y nos quedábamos con el otro y al revés. Ellos querían hablar conmigo, yo sabía sobre qué pero no les dejaba”. Finalmente, cuando tenía nueve años, le explicaron que cada uno tenía otra pareja. “Nunca lo han ocultado. Todo el mundo lo ha sabido siempre y han logrado un respeto y aceptación tremendos en la familia y los amigos”.

Para Muriel no fue fácil, era una niña en los años 80. “Yo era pequeña, no tenía otros referentes, como mucho en el colegio empezaba a haber algún caso de padres divorciados pero nada similar a lo de mis padres. Sentía que mi familia era muy rara. Hasta los 17 años nunca se lo conté a nadie, no quería que pensaran mal”. Lo vivió muy sola y con bastante cacao mental. “Lo cierto es que mis padres se han querido siempre mucho y, además, querían cada uno a otra persona. Esto es así”. A día de hoy, con casi 70 años de edad, Amalia y Jaime siguen con sus respectivas parejas. “De hecho la otra pareja de mi madre es padrino de mi hermana, forma parte de mi familia desde siempre, hay comidas en las que estamos todos. Hacen cada uno sus viajes de vacaciones con cada relación, se organizan. No son sus amantes, son sus parejas”.

Aunque ellos nunca lo llamaron poliamor, representan un modelo relacional dentro de las no monogamias, una opción que intentan visibilizar desde el colectivo Poliamor Madrid. “Nos molesta que se nos asocie con orgías y sexo automáticamente sin saber nada de nuestra opción, o que se diga ‘estos son los cuernos de toda la vida'. El poliamor no va de sexo solamente, no es infidelidad y sí hay vínculo, amor, cuidados y compromiso”, explica Eva Duncan, una de sus portavoces. Se trata de poder amar a varias personas a la vez de forma consensuada, consciente y ética. “Yo puedo explicar lo bien que estoy, lo feliz que me siento en mis relaciones, pero siempre habrá quien te diga que eso no es amor de verdad. Para la gente el amor de verdad es sólo la exclusividad”.

El rechazo social o del entorno es uno de los peajes que pagan quienes elijen esta forma de amar. “Cuando hablas de ello, hay personas que se sienten cuestionadas por haber seguido unos mandatos toda la vida, se han negado sentimientos hacia otras personas y de pronto ven que nosotros nos permitimos sentir, y eso sorprende y les molesta”.

A Eva le ha cambiado el concepto de familia por completo. “Formas una familia que incluso puede ser con las otras relaciones que tiene tu pareja. Creas nuevos vínculos afectivos, por ejemplo, con el concepto de metamor. Es el amor de un amor. Si tengo un amor y esa persona tiene otro amor, esa segunda persona y yo somos metamores. Se cambia el concepto competitivo que siempre ha existido de ‘la otra' o ‘el otro', desde los celos, la posesividad, y se establece un lazo familiar. Al final tu metamor es a quien llamas cuando la pareja que tenéis en común se ha puesto enferma. Quiere a la misma persona que tú. Es un vínculo muy especial”.

Jorge Roldán es también portavoz de Poliamor Madrid. “No negamos la posibilidad de monogamia, el poliamor es simplemente otra forma más de relacionarse. Lo que buscamos es la felicidad de la persona, sea cual sea su opción”. Desde el colectivo intentan luchar contra los prejuicios y los estereotipos porque a menudo se frivoliza con el concepto: el poliamor que defienden va ligado a los sentimientos, a los cuidados y al feminismo. “Descubrí que sí se puede amar a más de una persona y con honestidad. La red de cuidados que me ha venido es maravillosa”, afirma Jorge.
No es la solución a todos los problemas

Coral Herrera, doctora en Humanidades y creadora de la plataforma Otras formas de Quererse, subraya que el concepto de amor romántico en Occidente está atravesado por la ideología patriarcal y capitalista, basada en la propiedad privada y en la exclusividad. “La construcción del amor se puede deconstruir, transformar, reiventar. El amor es un ente vivo, no tenemos que seguir las sendas marcadas”.

El salto es que ha pasado de ser un tema privado, íntimo, y ahora el debate sale a la calle. Para Coral, el poliamor puede ser muy subversivo porque visibiliza otras formas de amar. “Nos han enseñado que el amor verdadero es sólo hacia una persona”. Y advierte que tampoco conviene que el poliamor se convierta en algo dogmático: "No es una solución a todos los problemas, sería un problema si es tan patriarcal como la monogamia. La apuesta es que la poliamoría sea feminista y que las relaciones estén basadas en el cuidado, el cariño, la sinceridad, la comunicación”.

Revisar el destino de su relación monógama es lo que hizo un día Gonzalo. Se paró a pensar que había seguido el guión establecido: se casó y tuvieron una hija. Tras una crisis con su pareja, decidieron hablar y poner encima de la mesa otras posibilidades. “Ser sincero con uno mismo, comunicar, identificar tus miedos y afrontarlos, ponerle luz a tus propios deseos (cosas que te niegas o que ocultas y que un día te atreves a mirar) es complicado pero a la larga es liberador”.

Empezaron a leer sobre poliamor, a informarse, a hacer un trabajo personal necesario para gestionar emocionalmente situaciones que pueden generar celos o culpa. “Vas adquiriendo herramientas y mecanismos y hoy me siento más capaz de comunicarme, de afrontar no sólo las relaciones sentimentales o sexoafectivas, he cambiado mi enfoque respecto a otro tipo de relaciones, de amistad, laborales, me siento más honesto, he aumentado mi empatía. Mi vida es mejor hoy. Me ha removido como persona y como hombre en muchas facetas, está siendo un aprendizaje inspirador”. Aún no se lo han contado a su hija (10 años) pero quieren hacerlo. El miedo es el juicio o el rechazo que pueda surgir alrededor.

Roma De Las Heras es activista de relaciones no convencionales, feminista y lesbiana. “Los movimientos LGTB han hecho que vivamos un proceso de lucha por otras formas de vincularse y eso es un caldo de cultivo que ya puso en cuestión la narrativa del amor y de la única forma de ‘amor natural'. Esta activista observa cómo se simplifica el concepto desde discursos liberales: "El poliamor desvirtuado desde discursos del liberalismo económico podría llevarse a entenderlo desde el mercado de las relaciones, el consumo, y eso es otra cosa”. Ni es un modelo perfecto, ni es una opción fácil, pero la activista apunta que hay doble vara de medir. "La monogamia en sí no es que funcione bien tampoco al 100%, hay problemas, celos, desconfianza, traiciones, rupturas… La cultura justifica eso porque es un modelo normativo”.

El sexólogo y activista de relaciones no convencionales Miguel Vagalume recuerda que “vivimos en un país muy conservador, que sigue con herencias de la moral nacionalcatólica”. Por ello, llevar la contraria a ideas socialmente establecidas “supone que nos van a recordar 365 días al año que lo nuestro no funcionará”. Miguel ha traducido varios textos sobre este tipo de relaciones, entre ellos los libros Ética promiscua y Opening up. “Es importante tener claro qué se desea y se necesita en las relaciones. Eso lleva su tiempo pero si no se hace así es fácil aprenderse intelectualmente el discurso para acabar encontrándose en una montaña rusa emocional continua”.

Los tres hijos de Josep sí saben que su familia es poliamorosa. Él fue uno de los organizadores del Foro Poliamor (junto a la asociación La Teranyina Afectiva) celebrado en Lleida hace unos meses. “Para mí el poliamor no es sólo que puedo querer a varias personas, es un cambio en la mentalidad de la vida. Hablar de ello es un tabú. Explicar que puedes sentirte contento porque tu pareja tenga otra pareja y se haya ido un fin de semana y se lo hayan pasado genial, rompe todos los esquemas. Sales del armario, dices yo soy así, te muestras tal y como eres, y a eso la gente no está acostumbrada”.

Cuenta que la madre de sus hijos y él abrieron la pareja y decidieron vivirlo públicamente porque consideraron esencial no mentir. Entiende que no es fácil hacerlo, hay muchos prejuicios y muchos miedos. “A nuestros hijos se lo hemos ido contando dentro de los límites, según la edad. Primero decía que he quedado con una amiga, luego explicando que es una relación, que las quiero mucho a las dos, igual que hizo su madre. Somos los adultos los que nos complicamos la vida, los niños aceptan y entienden mucho mejor. Conocen a nuestras otras parejas. El mayor nos dice que tenemos mucho amor”.

Para Josep el cambio social viene por abrirse y vivir más en comunidad. “Mis dos relaciones han llevado juntas a mis hijos al colegio. Se puede y es precioso. Claro que nos ha supuesto alejamiento con ciertas personas que no lo aceptan, pero lo bueno es que se ha quedado la gente que te quiere. Yo no quiero ocultar esto, sólo pido que se respete mi opción. Quiero que si estoy en el hospital me puedan venir a ver las personas que quiero, no es sólo padre-madre-esposa. Que vengan las parejas que tengo, que se reconozcan sus derechos”.

Elisabeth Sheff, académica experta en poliamor, lleva muchos años estudiando a familias poliamorosas con niños en Estados Unidos. Es autora de varios libros sobre el tema. “Las familias poliamorosas pueden ser buenas y funcionales para los niños, como en la mayoría de las familias depende del tipo de personas. Si eres responsable y cuidas de los demás será positivo, si eres una persona irresposable y estúpida será negativo, depende de cómo es cada persona, no de si es poliamorosa o no. Las personas poliamorosas suelen ser personas muy selectivas porque valoran con quién pasar su tiempo”.

Elisabeth destaca el trabajo emocional que suelen hacer quienes elijen estas opciones y el hecho de responsabilizarse sobre su propia felicidad y no delegarla en otra persona. "Son relaciones que se basan en confianza, acuerdos, compromiso. Es muy importante ser flexible, adaptarse a nuevas situaciones y ver cómo evoluciona todo. No tener flexibilidad en los pactos adquiridos asfixia las relaciones. La rigidez tiende a partir, la flexibilidad produce resiliencia”.

Con sus pros y sus contras, quienes viven estas formas de amor piden algo común: que se respete su opción y que, por encima de esquemas, se pueda amar a las personas. Como recuerda Coral Herrera: “El amor es difrute, es para vivirlo en el aquí y ahora. Nos hacen creer que el amor tiene que estar cargado de futuro y en realidad el amor sólo se puede vivir desde el presente”.

Fuente: Eldiario.es

Categorías: Tortuga Antimilitar

Gastos en helicópteros

6 May, 2018 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

Los tres años de la guerra en Yemen causan la peor crisis humanitaria del mundo

6 May, 2018 - 00:00

El conflicto yemení se desencadenó a finales de 2014 cuando los rebeldes hutíes tomaron la capital de Yemen, Saná, pero se generalizó el 26 de marzo de 2015 con el inicio de la intervención militar de la alianza de países árabes suníes, liderada por Arabia Saudí.

efe (Jaled Abdalá)

La guerra del Yemen cumple su tercer aniversario, una fecha marcada por el inicio de la intervención de la coalición árabe, que generalizó el conflicto y ha causado la peor crisis humanitaria del mundo en 2017, según la ONU, con más de 10.000 muertos y veinte millones de personas necesitadas de ayuda humanitaria.

Los tres años de enfrentamientos han sido "realmente dolorosos", ha expresado el subsecretario del Ministerio de Exteriores del Gobierno de los rebeldes hutíes, Faisal Amin Aburas, quien añadió que "todas las partes se han dado cuenta de que la única solución es la política".

El conflicto yemení se desencadenó a finales de 2014 cuando los rebeldes hutíes -apoyados por Irán- tomaron la capital de Yemen, Saná, pero se generalizó el 26 de marzo de 2015 con el inicio de la intervención militar de la alianza de países árabes suníes, liderada por Arabia Saudí.

Desde el inicio de esa ofensiva, más de 10.000 personas han muerto en las zonas controladas por los rebeldes, según datos publicados el pasado 2 de enero por el Gobierno de los chiíes hutíes, una cifra que no ha sido confirmada por otra fuente.

Entre las víctimas mortales, más de 5.000 niños han perecido desde la intervención de la coalición árabe, y casi la totalidad de los menores en el país, 11 millones, necesita ayuda humanitaria para sobrevivir, según un informe publicado por Unicef el pasado enero.

De una población de 26 millones de personas, unos 20 millones necesitan ayuda humanitaria de emergencia y siete millones dependen completamente de los alimentos proporcionados por los organismos internacionales, según la ONU.

"Teníamos la esperanza de que la guerra terminara dos o tres meses después (del inicio de la intervención). Teníamos la esperanza de volver a nuestros hogares", expresa el yemení Saed Zabet Shaya, que abandonó su casa en la provincia noroccidental de Saada en abril de 2015.

Desde entonces, vive con seis miembros más de su familia en una pequeña tienda de campaña de un campo de desplazados situado a unos 30 kilómetros al norte de Saná, donde no hay ni clínicas, ni hospitales ni escuelas.

"Antes de la guerra, trabajábamos en granjas (...) pero la guerra nos destruyó", aseveró desde uno de los campos repartidos a lo largo de Yemen, el país más pobre de Oriente Medio.

En este árido lugar, el yemení Abdo Yaher sobrevive con su familia de ocho miembros y solo desea en voz alta que "la guerra termine y regresemos a nuestros pueblos".

"Esta guerra ha destruido el país. Todos, incluidos los hutíes y Arabia Saudí, son los responsables de la devastación" en el Yemen, afirmó.

Pese a estas súplicas, el responsable del Ministerio de Exteriores aseveró que la guerra continuará, aunque se mostró "dispuesto a dialogar para preservar la dignidad y el honor del Yemen".

"La resistencia del pueblo (del Yemen) es legendaria. Este pueblo ha aguantado lo que nadie en este mundo puede aguantar (...) y a pesar del alto coste que ha pagado, continuará", manifestó.

En este contexto, la ONU nombró el pasado febrero al británico Martin Griffiths como el nuevo enviado especial para el Yemen y el encargado de tratar de mediar para poner fin al conflicto en el país.

"Hemos pedido a las partes que participen activamente y aprovechen la oportunidad de la llegada del nuevo enviado de la ONU para avanzar en el proceso de paz", aseguró el pasado miércoles a un grupo de periodistas la embajadora de la Unión Europea para el Yemen, la española Antonia Calvo Puerta.

Estas declaraciones las realizó tras reunirse con los hutíes y responsables del partido del Congreso Popular, la agrupación que fue presidida por el expresidente yemení Ali Abdalá Saleh, asesinado por los rebeldes tras ser acusado de traición el pasado diciembre, y afirmó que escuchó en la reunión "palabras alentadoras" para poner fin a la disputa, aunque estas "deben traducirse sobre el terreno".

Después de que el pasado mes de noviembre la coalición cerrara todos los puertos y aeropuertos del Yemen, en respuesta al lanzamiento de un misil balístico por parte de los hutíes contra territorio saudí, quedó patente la grave situación humanitaria en el país.

Además, el Yemen sufre una gran epidemia de cólera que se ha propagado en los pasados meses y ha afectado a casi un millón de personas y ha matado a 2.200, según los últimos datos de la ONU.

La ONU advirtió a principios de diciembre que más de ocho millones de personas podrían morir de hambre si no llega asistencia urgente al Yemen y existe la amenaza de una hambruna generalizada en el plazo de pocos meses, si no se levanta completamente el bloqueo que todavía sigue imponiendo Arabia Saudí al Yemen.

Público

Categorías: Tortuga Antimilitar

Heroína y Transición: ¿Narcóticos de estado o síntoma de una sociedad rota?

6 May, 2018 - 00:00

Esteban Ordóñez

El día anterior a la Operación Primavera contra los grandes centros de la droga de Madrid, en 1987, un chaval acudió a un camello de Ciudad Lineal para comprar su dosis. En mitad del intercambio, éste le previno: “Mañana no vengas porque va a haber redada y no voy a estar”. La escena la relataron en su día las Madres contra la Droga. El traficante estaba avisado, el chivatazo de la actuación policial, según este colectivo, había saltado de mano en mano como una jeringuilla. El balance de la incursión fue de mil personas identificadas, de las que 137 pasaron a disposición judicial y 11 fueron a prisión. Solo se incautó cerca de un kilo de heroína (además de otras sustancias: marihuana, hachís, cocaína, LSD). Ejemplos similares de operaciones descafeinadas, mezcla de espectáculo, corrupción y vínculos entre agentes de la ley y narcos se produjeron en todo el Estado, y han servido de base para quienes sospechan del protagonismo de las fuerzas de seguridad en la propagación de la heroína por las calles españolas en los años ochenta. Algunos como Justo Arriola, autor del libro A los pies del caballo. Narcotráfico, heroína y contrainsurgencia en Euskal Herria, hablan de un complot político: existía un plan pergeñado por las cloacas para desmovilizar a una juventud rebelde que vivía y se pronunciaba a contrapelo de la nueva idea de país que se estaba implantando. El autor percibe conexiones entre la heroína y la guerra sucia.

En las 500 páginas del libro, Arriola, de 51 años, trabajador del metal y activista desde su juventud, recoge testimonios, noticias e informes que, en su opinión, sustentan una tesis que circula por las calles desde hace décadas: “En el País Vasco siempre hemos oído de la implicación de la policía en el tráfico; no es que hubiera muchas investigaciones sobre el tema, pero era vox populi, te lo decían los propios consumidores”, cuenta.

Finales de los años 70, década de los 80 y principios de los 90. Heroinómanos, yonkis, toxicómanos, jaco, jeringuillas en los descampados, papelinas abrasadas, picos, sida, hepatitis, atracos, sobredosis… Son palabras que configuraban el ecosistema de una época (la droga se colocó entre las tres principales preocupaciones de los españoles junto al paro y el terrorismo): hoy suenan como referencias a un mundo extinto.

Desapareció esa imaginería, aquellas formas salvajes de consumo, lo cual no significa que se extirpara completamente el mal: el mayor alijo de heroína de la historia española, 331 kilos, se interceptó hace dos meses, en noviembre. Pero fue en esas décadas (70 y 80) cuando se hablaba de epidemia: la negritud de la adicción vagaba por las calles vestida de camiseta y huesos, personas renqueantes que movían al pánico y la lástima, barriadas enteras asoladas por la heroína...

A principios de los 90, el opiáceo llegó a ser la primera causa de muerte entre los jóvenes en las grandes ciudades

A principios de los 90, el opiáceo llegó a ser la primera causa de muerte entre los jóvenes en las grandes ciudades: entre 1991 y 1992, hubo 1.530 muertes por sobredosis según el estudio Más de treinta años de drogas ilegales en España. Un reportaje de 1984 publicado en El País cartografió el fenómeno: las regiones con más proporción de adictos eran las gaditanas Algeciras, La Línea y San Roque, junto a suburbios y pueblos aledaños a San Sebastián.

Justo Arriola lo vivió en su propio pueblo, Elgoibar, una de las localidades más golpeadas por el sida que se contagiaban los adictos al compartir las agujas. “Hubo un bar famoso, el Lojantzi, que se convirtió en un supermercado. Era tan fácil para la gente… Yo estaba en el instituto, pero sabía perfectamente adónde tenía que ir y a quién comprar, y el cuartel que estaba al lado también lo sabía; estaba muy permitido, había interés en que se esparciera por el País Vasco”, expresa.

Arriola señala la contribución del Estado en la expansión de la sustancia en dos direcciones. Por un lado, permisividad: datos de principios de los 80 arrojaban que se detenía a un traficante de cada 150; el debate es en qué grado ocurría por carencia de recursos y de la agilidad necesarias, y en qué grado se trataba de una acción deliberada. Y, por otro lado, apunta a la implicación activa de los cuerpos policiales: “Había traficantes con licencia para traficar a cambio de dar información sobre el movimiento popular o sobre ETA. Luego había otros que pagaban grandes sumas de dinero a las fuerzas de seguridad, sobre todo, de Intxaurrondo (Guipuzkoa). Eso lo recogió el fiscal de la Audiencia Provincial de Donosti Luis Navajas en el famoso informe Navajas [1989]”.

Según este fiscal, agentes de la Guardia Civil de Intxaurrondo, entre ellos el coronel Enrique Rodríguez Galindo, recibían grandes sumas de dinero a cambio de coaligarse con clanes dedicados al tráfico de drogas y tabaco. Este informe fue ignorado por las instancias superiores y sus conclusiones no se investigaron. “Esas cantidades se utilizaban, según declaró Máximo Blanco, que fue jefe de la Policía Judicial de Intxaurrondo, para pagar la guerra sucia. En principio, ese dineral iba ahí, pero luego se desmadró y Galindo y su camarilla se empezaron a enriquecer”, argumenta Arriola. Cuando Blanco lanzó esta acusación ya estaba siendo investigado por pedir un crédito de dos millones de pesetas al traficante José Manuel Olarte.

El autor de A los pies del caballo recoge testimonios que colocan a agentes policiales y a Guardias Civiles como participantes directos en el tráfico. “La gente les compraba en Donosti, en Pamplona, en Durango, en Arrasate. En Deba, un chaval relata que estaba en la plaza del pueblo con unos amigos y se acercaron unos desconocidos y les dieron heroína gratis, semanas después vieron a uno de ellos en un pueblo cercano uniformado de Guardia Civil”.

Arriola ilustra cómo, a su entender, se abastecían estos peones con tricornio a través de las declaraciones que el traficante turco Vedat Çiçek envió por carta al periodista de Egin Pepe Rei. El turco contaba que la Guardia Civil lo escoltaba cada semana en el transporte de 15 kilos de heroína. Según la misiva, el agente de paisano le había confesado el motivo oculto tras aquel trasiego de fardos continuado: “Para castigar a la juventud vasca por su apoyo a ETA”.

El libro recoge un pasaje de las memorias del exlehendakari José Antonio Ardanza. Mientras era alcalde de la localidad de Arrasate, en 1981, encargó a la policía municipal investigar de dónde venían los narcóticos que circulaban por los bares del pueblo. Los municipales siguieron a varios coches que llevaban matrículas falsas y acabaron en las puertas de los cuarteles de Intxaurrondo y de La Salve (Bilbao). Para Arriola no hay dudas: son pruebas de que el Estado inundaba de drogas a la juventud movilizada y politizada para convertirla en una masa de adictos sin otra preocupación que conseguir otra dosis.

Estos hechos, estrictamente, sólo indican que un número considerable de agentes de la ley colaboraban con los narcos, se enriquecían e incluso traficaban y hacían lo posible para que la heroína se propagara a más velocidad. Esto demuestra corrupción policial, pero no necesariamente que existiera una intencionalidad estratégica o una guerra política.

— ¿Qué pruebas concretas ha encontrado que apoyen la idea del plan político?

— Documento oficial no hay —Arriola medita unos segundos—. En el tema GAL también se demostró que cierta gente tenía afán contrainsurgente, pero a la vez había ánimo de lucro: una de las motivaciones no anula a la otra. Dudo que haya un papel secreto que lo recoja.

Esta versión del uso de la heroína como herramienta de desarticulación de la disidencia también la ha apoyado Pepe Ribas, director de la revista Ajoblanco. Según su relato, el caballo se empleó para acabar con el movimiento libertario en Barcelona. En El País, en 1994, aseguró la existencia de una confabulación para asolar a los anarquistas y dejar Barcelona a punto para la “oligarquía de partidos y la falsa democracia que actualmente tenemos”. “A los libertarios ya no hay quien los resucite: los mató la policía infiltrándose en los ateneos repartiendo heroína”, concluía.

Investigadores escépticos

Para otros expertos, sin embargo, esta historia no es más que una reconstrucción mitológica de la voracidad incontrolable de la droga, bajo la cual operaban factores sociales y culturales; aunque admiten la corrupción y la participación de las fuerzas de seguridad, la explican como una vía de lucro ilícito, no como parte de una conspiración. El sociólogo Juan Carlos Usó publicó el artículo Nos matan con heroína (posteriormente ampliado y convertido en libro) en el que analizó y cuestionó la idea de la mano negra del poder. En él admitió que pudo haber agentes que distribuyeran narcóticos con fines contrarrevolucionarios, pero matizó que “no hay pruebas definitivas que indiquen que dichos casos formaran parte de un plan a gran escala”.

Usó citaba a investigadores como el filósofo y antiprohibicionista Martín Barriuso, que sí esboza una conexión entre la lucha contra ETA y la heroína, aunque con una interpretación menos totalizadora que la de Arriola: “Lo más probable es que se tratara de uno de los numerosos casos de corrupción policial que se produjeron en España durante aquellos años, con la ventaja añadida para los corruptos de que gozaban de la protección extra que les proporcionaban sus responsabilidades en la lucha armada contra ETA, que les ofrecía impunidad y acceso a fondos reservados”.

Usó planteaba otras explicaciones al azote del caballo. Una disposición poco combativa del Estado, que se centraba, en los años 60 y 70, en perseguir el LSD y la marihuana. La aparición de una oferta literaria, musical y cinematográfica (el símbolo de Lou Reed, las obras de William Burroughs, el cine quinqui…) que estimulaba el interés de los jóvenes rebeldes por una sustancia peligrosa, alternativa, exótica... El amarillismo mediático, que promocionó la curiosidad a través del alarmismo. Y la pasividad de las instituciones, que se habrían beneficiado en términos de discurso y legitimación por la sacudida de la toxicomanía: “[la droga]se configuraría como un tópico institucionalmente seguro sobre el cual unificar voluntades políticas”, escribió Usó, “favoreciendo la aceptación de una legislación más estricta, mayores gastos en fuerzas del orden y cuerpos de seguridad y más protección paternalista”. El investigador acepta, pese a negar el complot, que la heroína golpeó a los ciudadanos más desacordes al consenso que exigía la Transición.

Centrar el análisis en la existencia de una guerra sucia del Estado supone retratar sólo una parte de la historia

Centrar el análisis en la existencia de una guerra sucia del Estado supone retratar sólo una parte de la historia: la de la oferta de la sustancia. Bajo este prisma, quienes levitaron en el caldo de la jeringuilla se perfilan como víctimas absolutas sin capacidad de acción. Pero existía, en ciertos sectores de la juventud, un estado de ánimo (una íntima promesa de revolución luego castrada, una quiebra del esquema moral de la generación anterior, un desasimiento explayado por el paro y la inseguridad…) que la heroína podía compensar (la heroína era esa madre instantánea de la que habló un poeta). Es decir, hay también una explicación sociológica a la demanda de la droga más dura.

El propio Justo Arriola lo describe: “El glamour de lo prohibido, hacer cosas que no hacía la sociedad... Era una manera de rebeldía equivocada, porque no se cambiaba nada. Muchos de los supervivientes cuentan que estaban activos e iban a manifestaciones, pero que cuando se toparon con la heroína, lo dejaron todo: habían encontrado una herramienta para estar tranquilos y la cosa era conseguir heroína, no había más”.

Ahora, la ONU advierte de una nueva oleada de consumo de heroína. Según el Informe Mundial sobre Drogas de 2016, las muertes por sobredosis, de 2012 a 2015, han crecido un 119%. La evolución a la baja se ha detenido y en países como Francia, Alemania e Italia la tendencia se invierte y va en aumento.

Uno de los lugares donde se percibe este incremento es el barrio de San Roque, en Badalona, un área pobre, marginal. El esquema se repite. En los 70, 80 y 90, la heroína no asedió solo a los grupos movilizados y contestatarios; el fantasma intravenoso inundó los barrios periféricos y desfavorecidos. La mano negra no nacía en estos casos de la actividad planificada de las cloacas, sino del diseño estructural de esa sociedad “de los dos tercios”, en la que una mayoría de la población se sustenta gracias a perpetuar la pobreza y el abandono del otro tercio. Una arquitectura que la Transición no modificó, al grito de Tierno Galván: “Rockeros, el que no esté colocao, que se coloque. Y al loro”.

La Movida madrileña extendió un barniz místico, épico y artístico sobre el consumo de heroína

La Movida madrileña extendió un barniz místico, épico y artístico sobre el consumo de heroína. Músicos, escritores, artistas; personas que, como dijo el poeta Luis Antonio de Villena en el capítulo Vidas rotas de Ochéntame, “querían un mundo nuevo, que era en cierta medida el mundo de la contracultura, son personas que creen que el mundo está mal hecho, mal gobernado”. Morían miembros de familias conocidas. Sobredosis, sida con nombres propios, con apellidos de referencia. Como el poeta Eduardo Haro Ibars, hijo del periodista Eduardo Haro Tecglen, que también perdió a su otro hijo, Eugenio, por la misma causa. O dos hijos del escritor y psiquiatra Carlos Castilla del Pino. O Antonio Flores. O algunos a los que el cuerpo les aguantó algo más, pero siguieron aumentando la llaga, como Enrique Urquijo, líder de Los Secretos.

La heroína dejó de encender alarmas cuando dejó de infiltrarse en los grupos capaces de producir discurso y su prevalencia se redujo a los sectores ya estigmatizados, y cuando, además, se introdujo el tratamiento con metadona y las formas de consumo variaron hacia unos métodos menos escandalosos y mortíferos pero que igualmente secuestraban la vida de quienes consumían.

El mal persistió en barriadas como las 3.000 viviendas de Sevilla o las 1.000 viviendas de Alicante, territorios concebidos para agrupar y segregar a los gitanos en el espacio, pero también en la mente de los ciudadanos. El caballo resistió más allí y el enfoque mediático se alteró: pasó de constituir una amenaza para todos, una peste indiscriminada e imprevisible, a ser un problema de marginados, una cuestión de higiene social, una molestia. La pobreza es la verdadera mano negra invisible.

Autor

Esteban Ordóñez
Es periodista, creador del blog Manjar de hormiga. Colabora en El estado mental y Negratinta, entre otros.

Fuente: http://ctxt.es/es/20180117/Politica...

Categorías: Tortuga Antimilitar

La incontenible infantilización de Occidente

5 May, 2018 - 00:00

La adolescencia se extiende hoy hasta edades muy avanzadas, generando una sociedad inmadura.

Desde hace años, sociólogos, antropólogos o psicólogos vienen advirtiendo sobre la infantilización de la sociedad postindustrial. La media de edad aumenta incesantemente, la población envejece, pero los rasgos adolescentes permanecen en una porción significativa de sujetos adultos. La juventud se ha convertido en icono de culto, objeto de incesante alabanza, de veneración. Lo grave no es que la gente intente aparentar juventud física, recurra en exceso a la cirugía estética o a los implantes capilares. Es más preocupante que un creciente porcentaje de adultos se afane en el cultivo consciente de su propia inmadurez. Hoy día no son los jóvenes quienes imitan la conducta de los adultos… sino al revés. La experiencia, el conocimiento que proporciona la edad no es ya virtud sino rémora, un lastre del que desprenderse a toda costa. It's so hard to get old without a cause. Youth is like diamonds in the sun, and diamonds are forever.

Marcel Danesi, profesor de antropología y autor del libro “Forever Young”, describe este síndrome colectivo: la adolescencia se extiende hoy hasta edades muy avanzadas, generando una sociedad inmadura, unos sujetos que exigen cada vez más de la vida pero entienden cada vez menos el mundo que los rodea. La opinión pública tiende a considerar la inmadurez deseable, incluso normal para un adulto. Como resultado, cunde una sensación de inutilidad, de profunda distorsión: quienes toman las decisiones cruciales suelen ser individuos con valores adolescentes. Va desapareciendo la cultura del pensamiento, de la reflexión, del entendimiento y es sustituida por el impulso, la búsqueda de la satisfacción instantánea. La infantilización se impone.

El discurso político se simplifica, dogmatiza, se agota en sí mismo, se limita a meras consignas, sencillas estampas. Pierde la complejidad que correspondería a un electorado adulto. En concordancia con la visión adolescente del mundo, no se exige en los líderes políticos ideas, capacidad de elaboración, sino belleza, atractivo, tópicos, divertidas frases, una imagen que conecte con un electorado envejecido en edad pero muy rejuvenecido en mentalidad.
Infantilización: los derechos, o privilegios, imperan sobre los denostados deberes

Los nuevos tiempos son testigos de la preponderancia de los rasgos infantiles sobre los maduros. La impulsividad, los instintos, dominan a la reflexión; el placer a corto plazo a la búsqueda del horizonte. Los derechos, o privilegios, imperan sobre los denostados deberes, esas pesadas obligaciones de un adulto. La inclinación a la protesta, al pataleo, domina a la auto superación. Y la imagen se antepone al mérito y el esfuerzo.

Los medios de comunicación actúan en consecuencia: incluso la prensa más seria promociona el cotilleo más obsceno, el chascarrillo, el escándalo, esas noticias que hacen las delicias del público con mentalidad adolescente. Resulta preocupante la fuerte deriva de la prensa hacia el puro entretenimiento, la mera diversión, en detrimento de la información y análisis rigurosos. La preponderancia de ubres y glúteos sobre la opinión razonada.

El creciente infantilismo fomenta la difusión de miedos, esos temores inventados o exagerados que generan los reflejos distorsionados de la calle en la oscuridad de la habitación. Surge una “sociedad del pánico“, tremendamente conservadora, que en el cambio ve peligros, no oportunidades. Una colectividad asustadiza, víctima fácil del terrorismo internacional. Jamás fue el mundo tan seguro como en el presente; pero nunca el ciudadano medio vivió tan aterrado. Ni el intelectual tan temeroso de escribir lo que ocurre.

Vivimos en una sociedad bastante cobarde, insegura, que se asusta de su sombra, de lo que come o respira, que siente pánico ante noticias que, por definición, no son más que excepciones. Prueba de ello es la creciente atracción por el milenarismo: igual que en la Edad Media, los predicadores del Apocalipsis ejercen una singular fascinación, aunque sólo pretendan llenarse los bolsillos.

El populismo, culminación de la infantilización

Muchos olvidan que la madurez consiste básicamente en la adquisición de juicio para distinguir el bien del mal, la formación de los propios principios y, sobre todo, la disposición a aceptar responsabilidades. Y que los dirigentes han contribuido con todas sus fuerzas a diluir o difuminar la responsabilidad individual. A sumir al ciudadano poco avisado en una adolescencia permanente. El Estado paternalista aseguró al súbdito que resolvería hasta la más mínima de sus dificultades a cambio de renunciar al pensamiento crítico, de delegar en los dirigentes todas las decisiones. Fue la promesa de una interminable infancia despreocupada y feliz.

La mentalidad infantil encaja muy bien en la sociedad compuesta por grupos de intereses, que tan magistralmente describió Mancur Olson. Unas facciones que actúan como pandillas de adolescentes en entornos donde escasea la responsabilidad, donde el grito, la pataleta, el alboroto, son vías mucho más eficaces para conseguir ventajas que el mérito y el esfuerzo. Un marco donde predomina quien más vocifera, “reivindica”, apabulla. O el que tiene más amigos, mejores contactos e influencias. Raramente quién aporta razones más profundas.

El populismo ultraizquierdista constituye la fase final, el perfeccionamiento del proceso de infantilización, la cosecha definitiva de esas semillas sembradas concienzudamente por los dirigentes del Mundo Occidental. Nada tan significativo como el discurso arbitrista, empachado de “lo público”, proclive al reparto de prebendas, tendente a eliminar los restos de responsabilidad individual. Líderes adolescentes y caprichosos para una sociedad infantil, anestesiada, entretenida con los juguetes que los de arriba dejan caer a voluntad.

Por Juan M. Blanco

Fuente: Disidentia.com

Categorías: Tortuga Antimilitar

Para dar la espalda a los "humanizadores" del capitalismo

5 May, 2018 - 00:00

PARA DAR LA ESPALDA A LOS «HUMANIZADORES» DEL CAPITALISMO
(Cinco invectivas contra las urnas del bienestar)

1) ‬VOTAR PUEDE MATAR

En el actual estado político-militar del mundo,‭ ‬votar en Europa significa mancharse las manos de sangre. Como ya las tenemos sobradamente manchadas,‭ ‬como nuestras manos son las de la muerte desde hace siglos‭ (‬la democracia liberal se impuso en Francia a golpe de guillotina y en un rodar de cabezas cortadas,‭ ‬y luego se exportó a medio mundo mediante cañonazos y euforias imperialistas de la pólvora‭)‬,‭ ‬seguiremos votando.

La política occidental es una máquina de daños,‭ ‬un sembradero de cadáveres.‭ ‬Pero depende de nuestra voluntad de votar para propagar el horror.‭ ‬Lo hará,‭ ‬ya que acudiremos en masa a legitimarla a través de las urnas.‭ ‬Y nos haremos así corresponsables de las masacres perpetradas por nuestros gobiernos.‭ ‬Votar es convidar a la muerte,‭ ‬asunto de monstruos.

‭“‬Mi mundo no es de este Reino‭”‬:‭ ‬siento la necesidad de repetírmelo,‭ ‬para no asfixiarme,‭ ‬para respirar.‭ ‬Pero,‭ ¿‬dónde está mis compañeros‭?‬,‭ ¿ ‬por qué son tan pocos‭? ‬Y ya que se trata de intra-minorías:‭ ¿‬Cómo puede ser la relación de la excepción con la excepción‭?

2) ‬DEL MIEDO A LA LIBERTAD A LA HUMANIZACIÓN DEL CAPITALISMO

Se dijo que nos daba miedo la libertad.‭ ‬Lo dijeron gentes no-libres,‭ ‬esclavizadas de un modo o de otro,‭ ‬cobardes o amedrentadas por añadidura,‭ ‬si hemos de creer en sus propias palabras:‭ ‬un siervo que se atrevió a hablar del‭ "‬arte de amar‭" y al que su novia llamaba Erich; ‬Jaspers,‭ ‬el profesor‭; ‬el viejo martillo martilleado por la vida,‭ ‬que se dejaba nombrar Nietzsche,...

Pero lo que estos envilecidos como nosotros‭ (‬torturados,‭ ‬explotados y humillados no menos que todos los demás)‭ ‬nos contaron, lo que escribieron para sentirse mejor o mejores, es una verdad inmensa,‭ ‬que esta mañana me asalta cuando estaba pensando en otras cosas y no tenía la menor gana de conversar con nadie.

‭¿‬Es verdad que la libertad,‭ ‬lo que sea la libertad,‭ ‬es una posibilidad‭ (‬real aunque difícil‭) ‬que nadie desea,‭ ‬que nadie busca,‭ ‬que da miedo‭; ‬y que por eso nos abrazaremos siempre a las cadenas del trabajo,‭ ‬del mercado,‭ ‬de la propiedad,‭ ‬del veneno patriarcal,‭ ‬del Estado del Bienestar,‭ ‬etcétera‭?

¿Es verdad que la gente quiere Vivienda,‭ ‬Trabajo,‭ ‬Futuro,‭ ‬Democracia Real,‭ ‬humanización del Capitalismo‭?

Porque si es así,‭ ‬si solo queda el pánico a la libertad y el deseo de un Capitalismo humanitario,‭ ‬yo ya no sé qué hacemos hablando,‭ ‬escribiendo,‭ ‬soñando.‭ ‬Yo ya no sabría qué hago siendo.

3) ‬CAPITALISTAS CONTRA EL NEOLIBERALISMO

Cuando el Capitalismo advirtió que se podía engrosar la bolsa de sus antagonistas,‭ ‬inventó una estrategia de diversión,‭ ‬una tecnología para el despiste. Se desdobló y empezó,‭ ‬desde su propia arena,‭ ‬a inventar al Enemigo Mayúsculo de la Humanidad.‭ ‬Lo nombró‭ “‬Neoliberalismo‭”‬.‭ ‬Escritores de la esfera de la socialdemocracia avanzada se prestaron gustosos,‭ ‬o bajo recompensa,‭ ‬económica o de prestigio,‭ ‬a alimentar la patraña.‭ ‬Yo ubico ahí a Klein,‭ ‬Morin,‭ ‬Chomsky,‭ ‬Bauman,‭ ‬Amin,‭ ‬Jarauta,‭ ‬Sloterdijk,‭ ‬etcétera‭ (‬autores,‭ ‬algunos,‭ ‬que leí con amor‭)‬.

Penosamente,‭ ‬movimientos que surgieron contra lo dado,‭ ‬contra el sistema,‭ ‬se dejaron ganar por la nueva plubicística,‭ ‬desde Chiapas hasta el Congo,‭ ‬desde Egipto hasta Madrid o Barcelona,...‭

La carta que se guardaba el Capitalismo bajo la manga puede nombrarse‭ “‬Estado del Bienestar‭” ‬o‭ “‬Estado Social de Derecho‭”‬,‭ ‬alternativa funcional al Estado Mínimo Neoliberal.‭ ‬Y en Argentina,‭ ‬en México,‭ ‬en buena parte de Asia o de África,‭ ‬un poco en todas partes,‭ ‬la gente se levanta y lucha por esa opción clásica del Capital y del Estado,‭ ‬que reasegura la dominación social y la opresión política.‭ ‬Como marionetas,‭ ‬desobedeciendo al modo inducido, los descontentos queman ahí sus energías y quedan disponibles para un expolio sin límites.

Clama al cielo que el Neoliberalismo no es el adversario‭; ‬que el enemigo de la libertad se sigue llamando Capitalismo.‭ ‬Clama al cielo que el Estado del Bienestar es hermano de sangre del Estado limitado neoliberal.

Clama al cielo que demasiados indignados y hasta desesperados han empezado a disparar contra el Neoliberalismo con un arma que le cargó el propio sistema capitalista,‭ ‬que le puso en sus manos la propia sociedad liberal mercantil.‭ ‬Y me descorazona que estos‭ “‬rebeldes‭” ‬apunten,‭ ‬borrachos de insumisión,‭ ‬ya solo al blanco diseñado por el poder y por el mercado para aplacarlos,‭ ‬desahogarlos y utilizarlos.

El blanco de marketing se llama Neoliberalismo.‭ ‬Y el veneno para la Tierra,‭ ‬para la biosfera toda y,‭ ‬de paso,‭ ‬para los muy engreídos animales humanos,‭ ‬se sigue llamando,‭ ‬sin más,‭ ‬Capitalismo.

4) ‬AL VIEJO PERRO SOCIALDEMÓCRATA SE LE QUIERE CAMBIAR EL COLLAR EN ESPAÑA
(Sin ladrarnos,‭ ‬y hasta acercándonos el hocico,‭ ‬nos muerde‭)

Cuando percibí claramente que el Principio Izquierda moría en el parlamentarismo,‭ ‬me desapunté.

‬Al viejo perro socialdemócrata se le quiere cambiar el collar en España.

Los crímenes de la socialdemocracia histórica son de sobra conocidos,‭ ‬desde su fortalecimiento en Europa, con el asesinato pionero de Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht y el aplastamiento también augural de los movimientos populares en la Alemania de‭ ‬1919.

La socialdemocracia reprime y sofoca a buena parte de sus bases.‭ ‬Barcelona,‭ ‬Madrid, Valencia,‭ ‬Zaragoza,‭ ‬etcétera,‭ ‬por vías distintas,‭ ‬lo han ilustrado recientemente.‭ ¿‬Cómo no verlo,‭ ‬si se está al pie de la calle,‭ ‬al pie del pie‭?

Sloterdijk llamó a esos politicastros,‭ ‬siempre politiqueros,‭ a esos‬ politicínicos de la izquierda institucional,‭ “‬inteligentes perros sanguinarios‭”‬.‭ ‬Dijo que,‭ ‬aparte de encerrar y de matar,‭ ‬tenían el alma de la doblez y de la hipocresía.‭ ‬Pero eso era ya sabido y padecido desde hacía décadas...‭ ‬Y el propio Sloterdijk ha terminado‭ “‬disfrutando de la vida‭” (‬el modo acomodado de morir‭) ‬bajo la capa de esa socialdemocracia que cuestionaba para conquistar su amor.‭ ‬Supo ganarse su afecto por la vía más indirecta y más eficaz:‭ ‬interpelándola sin aborrecerla.‭ ‬El estilo‭ “‬PODEMco‭”‬...

Que estos embusteros arribistas,‭ ‬con la hambruna de poder que los señala y ese Ego desorbitado que los marca como ejemplares del rebaño,‭ ‬pidan el voto y lo obtengan denigra precisamente a sus víctimas,‭ ‬a sus votantes.

‭¿‬Pero cómo PODEMOS creer en estos ventrílocuos del Estado Social de Derecho y‭ ‬del Bienestar Administrado‭ (“‬organizado‭” ‬contra los individuos y contra las comunidades resistentes,‭ ‬en beneficio de la abstracción más dañosa y que más les sirve:‭ ‬el ciudadano‭)?

Si podemos creer en la socialdemocracia,‭ ‬solo podremos creer en la dulcificación mortífera del Capital y del Estado.‭ ‬Solo podríamos creer en nuestras propias cadenas centenarias,‭ ‬enjabonadas para que no dañen nuestras sucias muñecas‭ ‬-las más temibles de las muñecas y las más sujetadoras de las cadenas.

Cuando alguien me dice‭ “‬Sí se puede‭”‬,‭ ‬yo respondo:‭ “‬De tu parte‭”‬.‭ ‬Es sabido que el Poder siempre puede... ‭¿‬Queremos erradicar el ansia de poder de nosotros mismos y escupirle en la cara cuando se nos presente disfrazado de papeleta para una urna‭? ‬Me temo un mundo,‭ ‬una civilización entera,‭ ‬que‭ ‬no.

5‭) ‬DEPOSITAR UN VOTO EN UNA URNA ELECTORAL NO ES UN ACTO ASÉPTICO
(Automatismo homicida‭)

No hay nada más temible que el automatismo.‭ ‬Los automatismos nos eximen de la conciencia,‭ ‬del sentimiento,‭ ‬de la libertad.

Automatismos a la hora de conservarnos y de subsistir,‭ ‬que nos llevan a las galeras del trabajo.

Automatismos a la hora de cuidarnos y de cuidar de los nuestros,‭ ‬que nos arrastran al veneno del mercado y del consumo.

Automatismos a la hora de amar,‭ ‬que encierran la estima en estuches,‭ ‬en fórmulas prefijadas.

Automatismos a la hora de votar,‭ ‬cuando depositar una papeleta en una urna electoral significa hoy,‭ ‬en el contexto internacional y nacional dado,‭ ‬suscribir la explotación de tantísima gente en nuestro país y alentar la guerra contra el otro,‭ ‬contra aquellos que no se nos parecen y no nos aprecian.

Desde el siglo XIX,‭ ‬acudir a un colegio electoral y elegir una papeleta,‭ ‬para acercarnos después a una urna,‭ ‬con la docilidad de una oveja o de un tornillo de máquina,‭ ‬nos salpica de horror y nos renombra “‬homicidas‭”‬.

‭Con Awka

‭Pedro García Olivo

www.pedrogarciaolivo.wordpress.com

‭‭Buenos Aires, 1 de marzo de 2018

Fuente: https://www.facebook.com/pgarciaoli...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Verdades de Mafalda

4 May, 2018 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

Reseña de "La Fallera Calavera", de Enric Aguilar

4 May, 2018 - 00:00

Enric Aguilar: La Fallera Calavera

Idioma original: valenciano
Título original: La fallera calavera
Año de publicación: 2015
Valoración: ¡De categoría! o sea... bueno, que te ríes

Tal vez alguno de ustedes, estimados seguidores de Un Libro Al Día, se encuentre ahora mismo, 19 de marzo, día de San José, en la abarrotada plaza del Ayuntamiento de Valencia, aguardando a que tenga lugar la última mascletà de las Fallas, un espectáculo pirotécnico-sensorial sin parangón en el mundo (con permiso de la Descarga de Cangas del Narcea) y decida amenizar la espera leyendo la reseña diaria de ULAD (si es que ningún carterista les ha mangado antes el smartphone). Pues han de saber que hace unos años, en ese mismo emplazamiento y misma fecha, tuvo lugar una súper-híper-mega-mascletà, la más grande de la Historia, en la que un desgraciado accidente provocó la muerte de una de las falleras de la Corte de Honor, que se encontraba, como es preceptivo, en el balcón del Ayuntamiento del Cap i Casal.

Una muerte que fue ocultada por los poderes públicos, comenzando por la poderosa Alcaldesa perpetua de la ciudad, de tal modo que al cabo de un año nadie recordaba lo sucedido... hasta que la fallera muerta, la Fallera Calavera, regresó de la tumba para averiguar la verdad y buscar venganza. No estaba sola en su empresa; por el camino se encontrará con otros emblemáticos zombis que la ayudarán: la Delicá de Gandía, una Bellea del Foc alicantina y nada menos que el legendario rey Jaume I, célebre sobre todo por haberle puesto nombre a la horchata... Zombis bastante simpáticos, en realidad, y nada proclives a zampar cerebros humanos, aunque nuestra fallera se vuelve irracional cuando se encuentra con, cómo no, una auténtica paella valenciana...

Ya se habrá dado cuenta, quien aún siga leyendo esto, que La Fallera Calavera no es, precisamente, una complicada novela de tesis, ni mucho menos un sesudo ensayo político sobre la valencianidad, aunque sí es evidente que toda la trama gira en torno a los símbolos más conocidos del País Val... quiero decir el Reino de Valen... la Comunid... en fin, la Región 39-47-N-0-37-O, como se la denomina en el libro. Cierto que eso dificultará su comprensión para aquel que no los conozca, ni tampoco las peculiaridades socio-políticas de Valencia en los últimos años, pero quien pille alguna de las alusiones se puede partir de risa, porque la ironía, o más bien la retranca mediterránea de la que hace gala la novela es considerable. Un libro, por cierto, que nació de manera harto peculiar: a partir de un juego de cartas con los personajes que aparecen aquí, y del que, al parecer, se realizan incluso encuentros y campeonatos.

Ahora bien, por mucha coña que se traiga, el libro no deja de ser un homenaje a la (bien que autodenominada) millor terreta del món. Pero a su manera: de ahí que aparezcan incluso elementos de lo más chocarrero o personajes variopintos, como la ya citada Alcaldesa (*) o el recordado Joan Monleón -con sus "monleonetes", claro-, mítico presentador de Canal 9 (la televisión zombi por excelencia, por cierto) en los 90. Y vale que no es una de las joyas de la literatura valenciana; ni es el Tirant lo Blanch ni los poemas de Aúsias March ni de Vicent Andrés Estellés. Ni tan siquiera uno de los innumerables novelas de Blasco Ibáñez o un cómic de Daniel Torres o Paco Roca, pero... xé, qué voléu? No todo van a ser autores austrohúngaros rarunos y cosas así... ; )

(*) Para los muchos indignados de piel fina que pululan por la Red (ya sé que no frecuentan este blog, pero por si acaso), hay que precisar que la figura de la Alcaldesa, a pesar de que sus rasgos y características guardan un asombroso parecido con los de la finada Rita Barberá, no pretende hacer una burla irrespetuosa y ventajista de alguien que ya no se encuentra entre nosotros, puesto que el libro se publicó en el 2015 y doña Rita pasó en 2016 a disfrutar del "caloret" eterno. Del "caloret faller", se entiende, no del otro...

Casi lo olvido: con ilustraciones de Esther Méndez

Fuente: https://unlibroaldia.blogspot.com/

Categorías: Tortuga Antimilitar

La historia de la desigualdad social: O cómo nos hemos atascado tanto

4 May, 2018 - 00:00

"Cambiar de respuesta es evolución. Cambiar de pregunta es revolución." Jorge Wagensberg, físico.

"La verdadera pregunta no es "¿cuáles son los orígenes de la desigualdad social?", sino que, habiendo vivido una gran parte de nuestra historia yendo y viniendo por diferentes sistemas políticos, la pregunta es: "¿cómo nos hemos atascado tanto?"

David Graeber, antropólogo. David Wengrow, arqueólogo.

Fragmentos adaptados del artículo: "Cómo cambiar el curso de la historia humana (al menos, la parte que ya sucedió)" de D. Graeber y D. Wengrow.

"Los seres humanos hemos experimentado conscientemente, en una misma comunidad, con diferentes estructuras sociales. Los antropólogos describen las sociedades de este tipo como poseedores de una "doble morfología". Marcel Mauss observó que los circumpolares inuit, "y también muchas otras sociedades. . . tienen dos estructuras sociales, una en verano y otra en invierno, y que en paralelo tienen dos sistemas de ley y religión". En los meses de verano, los inuit se dispersaron en pequeñas bandas patriarcales en busca de peces de agua dulce, caribúes y renos, cada uno bajo la autoridad de un solo anciano varón. La propiedad estaba marcada posesivamente y los patriarcas ejercían un poder coercitivo, a veces incluso tiránico sobre sus parientes. Pero en los largos meses de invierno, cuando las focas y las morsas se congregaban en la costa del Ártico, otra estructura social se apoderó completamente de los inuit reunidos para construir grandes casas de reunión de madera, costillas de ballena y piedra. Dentro de ellos, prevalecieron las virtudes de la igualdad, el altruismo y la vida colectiva; la riqueza era compartida.

Otro ejemplo fueron los cazadores-recolectores indígenas de la costa noroeste de Canadá, para quienes el invierno -no el verano- fue el momento en que la sociedad cristalizó en su forma más desigual. Los palacios, construidos con tablones, cobraban vida a lo largo de las costas de la Columbia Británica, con nobles hereditarios, plebeyos y esclavos, y se presentaban los grandes banquetes conocidos como potlatch. Sin embargo, estas cortes aristocráticas se separaron para el trabajo de verano de la temporada de pesca, volviendo a formaciones de clanes más pequeñas, todavía clasificadas, pero con una estructura completamente diferente y menos formal. En este caso, las personas incluso adoptaban diferentes nombres según si era verano o invierno, literalmente convirtiéndose en otra persona, dependiendo de la época del año.

Tal vez más llamativas, en términos de reversiones políticas, fueron las prácticas estacionales de las confederaciones tribales del siglo XIX en las Grandes Llanuras de América. A fines del verano, bandas pequeñas y altamente móviles de Cheyenne y Lakota se congregarían en grandes asentamientos para realizar preparativos logísticos para la caza del búfalo. En esta época tan delicada del año, designaban una fuerza policial que ejercía plenos poderes coercitivos, incluido el derecho a encarcelar, azotar o multar a cualquier delincuente que pusiera en peligro el proceso. Sin embargo, como observó el antropólogo Robert Lowie, este "autoritarismo inequívoco" funcionó sobre una base estrictamente estacional y temporal, dando paso a formas de organización más "anárquicas" una vez que la temporada de caza y sus rituales colectivos finalizaban."

Estos ejemplos nos pueden sorprender muchísimo, ¿por qué?.

"Durante siglos, nos hemos estado contando una historia simple sobre los orígenes de la desigualdad social. Que durante la mayor parte de su historia, los humanos vivieron en pequeñas tribus de cazadores-recolectores móviles que varíaban de veinte a cuarenta individuos. Buscaban territorios óptimos para la caza y la alimentación, seguían rebaños y recolectaban frutos secos y bayas. Si los recursos escaseaban o surgían tensiones sociales, respondían moviéndose a otro lugar. La vida de estos humanos primitivos es la infancia de la humanidad, estaba llena de peligros, pero también de posibilidades. Las posesiones materiales eran pocas, pero el mundo era un lugar intacto y acogedor. La mayoría solo trabajaba unas pocas horas al día, y el pequeño tamaño de los grupos sociales les permitía mantener una especie de camaradería fácil, sin estructuras formales de dominación. También se supone que es la única época en que los humanos lograron vivir en sociedades genuinas de iguales, sin clases, castas, líderes hereditarios o gobierno centralizado.

Luego vino la agricultura, comenzando a cultivar sus propias cosechas y a criar sus propias manadas. Los vínculos territoriales y la propiedad privada de la propiedad se vuelven importantes de formas desconocidas hasta ahora, y con ellos, las peleas esporádicas y la guerra. La agricultura otorga un excedente de alimentos, lo que permite a algunos acumular riqueza e influencia más allá de su grupo familiar inmediato. Otros usan su libertad de la búsqueda de alimentos para desarrollar nuevas habilidades, como la invención de armas, herramientas, vehículos y fortificaciones más sofisticadas, o la búsqueda de la política y la religión organizada.

Y así aparece el surgimiento de las ciudades, lo que significó el surgimiento de la civilización. La agricultura asegura un aumento global de los niveles de población. A medida que las personas se mueven en concentraciones cada vez mayores, nuestros antepasados ​​involuntarios dan otro paso irreversible hacia la desigualdad, y hace aproximadamente 6.000 años, aparecen ciudades, y nuestro destino está sellado. Con las ciudades viene la necesidad de un gobierno centralizado. Nuevas clases de burócratas, sacerdotes y políticos guerreros se instalan en oficinas permanentes para mantener el orden y garantizar el flujo fluido de suministros y servicios públicos. Las mujeres, que alguna vez tuvieron un papel destacado en los asuntos humanos, son secuestradas o encarceladas en harenes. Los cautivos de guerra son reducidos a esclavos. La desigualdad en toda regla ha llegado, y no hay forma de deshacerse de ella. La civilización significaba muchas cosas malas (guerras, impuestos, burocracia, patriarcado, esclavitud ...) pero también posibilitó la literatura escrita, la ciencia, la filosofía y la mayoría de los otros grandes logros humanos. Ahora podemos simplemente mirar con lástima y celos a las pocas sociedades "tradicionales" o "primitivas" que de alguna manera abandonaron el barco.

Así, las "sociedades tradicionales" se tratan como si fueran ventanas del Paleolítico o del pasado neolítico. El problema es que no son nada de eso. No son fósiles vivientes. Han estado en contacto con estados e imperios agrarios, invasores y comerciantes, durante milenios, y sus instituciones sociales se formaron de manera decisiva a través de intentos de involucrarse con ellos o evitarlos. Solo la arqueología puede decirnos qué tienen, en todo caso, en común con las sociedades prehistóricas.

Casi todos conocen esta historia en sus líneas más generales. La mayoría considera la civilización, y por lo tanto la desigualdad, como una necesidad trágica. Algunos sueñan con volver a una utopía pasada, de encontrar un equivalente industrial al "comunismo primitivo", o incluso, en casos extremos, de destruirlo todo, y volver a ser forrajeadores de nuevo.

Como resultado, aquellos escritores que reflexionan sobre las "grandes preguntas" de la historia humana -Jared Diamond, Francis Fukuyama, Ian Morris y otros- aún siguen la pregunta de Rousseau ("¿cuál es el origen de la desigualdad social?") Como si la historia más grande comenzará con algún tipo de caída de la inocencia primordial.

Ese es el mensaje político transmitido sobre una edad imaginaria de inocencia antes de la invención de la desigualdad: que si queremos deshacernos por completo de tales problemas, tendríamos que deshacernos de alguna manera del 99.9% de la población de la Tierra y volver a ser pequeñas bandas forrajeras de nuevo. De lo contrario, lo mejor que podemos esperar es ajustar el tamaño de la bota que pisará nuestras caras, para siempre, o quizás regatear un poco más el espacio de maniobra en el que algunos de nosotros podamos, al menos temporalmente, apartarnos de su camino.

Hay un problema fundamental con esta narración. No es verdad

Nuestra especie, de hecho, no pasó la mayor parte de su historia en pequeñas bandas; la agricultura no marcó un umbral irreversible en la evolución social; las primeras ciudades a menudo eran robustamente igualitarias.

Es cierto, antes del comienzo de lo que se llama el paleolítico superior, realmente no tenemos idea de cómo era la vida social más humana. Las cosas solo comienzan a tener algún tipo de enfoque en el Paleolítico Superior en sí, que comienza hace unos 45,000 años, y abarca el pico de glaciación y enfriamiento global (alrededor de 20,000 años atrás) conocido como el Último Máximo Glacial. A esta última gran Edad de Hielo le siguió el inicio de condiciones más cálidas y el retroceso gradual de las capas de hielo, lo que llevó a nuestra época geológica actual, el Holoceno. Luego, se dieron condiciones más clemente, creando el escenario en el que el Homo sapiens, que ya había colonizado gran parte del Viejo Mundo, completó su marcha hacia el Nuevo, llegando a las costas del sur de las Américas hace unos 15,000 años.

Entonces, ¿qué sabemos realmente sobre este período de la historia humana? Gran parte de las primeras pruebas sustanciales de la organización social humana en el Paleolítico proviene de Europa. El continente estaba dividido en valles y estepas ricos, atravesados ​​estacionalmente por manadas de venados, bisontes y mamuts lanudos migratorios. Los prehistoriadores han señalado que los grupos humanos que habitaban estos entornos no tenían nada en común con esas bandas de cazadores-recolectores, simples e igualitarias, que aún rutinariamente se imaginaban que eran nuestros remotos ancestros.

Para empezar, existe la existencia indiscutible de enterramientos ricos, que se remontan en el tiempo a las profundidades de la Edad de Hielo. Algunos de estos, como las tumbas de Sungir, de 25.000 años de antigüedad, al este de Moscú, como observa Fernández-Armesto, con "impresionantes signos de honor: pulseras de marfil de mamut pulido, una diadema o gorra de dientes de zorro, y casi 3,000 cuentas de marfil laboriosamente talladas y pulidas". Y a unos pocos pies de distancia, en una tumba idéntica, "yacen dos niños, de unos 10 y 13 años respectivamente, adornados con dádivas similares, incluyendo, en el caso del anciano, unas 5,000 cuentas tan finas como las de un adulto (aunque un poco más pequeño) y una lanza masiva tallada en marfil". Ya se han atestiguado entierros ricos de refugios rocosos del Paleolítico Superior y asentamientos al aire libre en gran parte del oeste de Eurasia. Entre ellos encontramos, por ejemplo, la "Dama de Saint-Germain-la-Rivière", de 16.000 años, con adornos hechos con dientes de ciervos jóvenes cazados a 300 km de distancia, en el País Vasco español; y los entierros de la costa de Liguria, incluyendo a 'Il Principe', un joven cuyas insignias incluían un cetro de pedernal exótico, porras de cuerno de alce y un adornado tocado de conchas perforadas y dientes de venado.

El Pleistoceno no tiene equivalentes directos en escala a las Pirámides de Giza o al Coliseo romano. Pero sí tiene edificios que, según los estándares de la época, solo podían considerarse obras públicas, lo que implicaba un diseño sofisticado y la coordinación del trabajo en una escala impresionante. Por ejemplo, los templos de piedra de Göbekli Tepe en la frontera turco-siria. Datando de hace alrededor de 11,000 años, al final de la última Edad de Hielo, comprenden al menos veinte recintos megalíticos levantados muy por encima de los ahora estériles costados de la llanura Harran. Cada uno estaba formado por pilares de piedra caliza de más de 5 m de altura y un peso de hasta una tonelada. Casi todos los pilares de Göbekli Tepe son una notable obra de arte, con relieves en relieve de animales amenazadores que se proyectan desde la superficie. Las aves rapaces esculpidas aparecen en combinación con imágenes de cabezas humanas cortadas. Las tallas atestiguan habilidades escultóricas, sin duda perfeccionadas en el medio más flexible de la madera (una vez ampliamente disponible en las estribaciones de las montañas Taurus), antes de ser aplicado a la roca madre del Harran. Y los protagonistas de este espectáculo prehistórico vivían solo de recursos silvestres.

Pero la desigualdad institucional en las sociedades de la Edad de Hielo, ya sea en forma de grandes sepulturas o edificios monumentales, no es más que esporádica.
Se trata de los ritmos estacionales de la vida social prehistórica. La mayoría de los sitios paleolíticos están asociados a diferentes períodos anuales o bienales, vinculados a las migraciones de manadas de animales de caza, ya sea mamut lanudo, bisonte estepario, reno o (en el caso de Göbekli Tepe) gacela, así como carreras cíclicas de peces y cosechas de nueces. En épocas menos favorables del año, al menos algunos de nuestros ancestros de la Edad de Hielo, sin duda, realmente vivieron y buscaron alimento en pequeñas bandas. Pero hay pruebas contundentes que demuestran que en otros se congregaron en masa dentro del tipo de 'microciudades', participando en complejos rituales, en ambicioso proyectos artísticos y comercializando minerales, conchas marinas y pieles de animales a grandes distancias.

Tales patrones cíclicos estacionales de vida social perduraron, mucho después de que se suponía que la 'invención de la agricultura' lo había cambiado todo.

La mayoría de los antropólogos entienden que aquellos que viven principalmente de recursos silvestres no estaban, normalmente, restringidos a pequeñas 'bandas'.

La evidencia arqueológica también sugiere que en la última Edad de Hielo, nuestros antepasados ​​remotos cambiaban de modelos sociales según las estaciones (como los inuit, lakota...), permitiendo el surgimiento de estructuras autoritarias durante ciertas épocas del año con la condición de que no fueran estables; en el entendimiento de que ningún orden social particular fue alguna vez fijo o inmutable. Dentro de una misma población, en ocasiones un individuo podría vivir como una tribu, y en otros periodos, dentro de una sociedad con muchas de las características que ahora identificamos con los estados. Como Claude Lévi-Strauss a menudo señaló, los primeros Homo sapiens no eran solo físicamente iguales a los humanos modernos, sino que también eran nuestros pares intelectuales. De hecho, la mayoría probablemente eran más conscientes del potencial de la sociedad de lo que la gente en general lo es hoy en día, e iban y venían desde diferentes formas de organización socioeconómica-política cada año, limitando la desigualdad a los dramas rituales, construyendo dioses y reinos como lo hicieron con sus monumentos, para luego desensamblarlos alegremente una vez más.

Claramente, ya no tiene sentido usar frases como "la revolución agrícola" cuando se trata de milenios después de su inicio. Las personas, desde la Amazonia al Medio Oriente, cambiaban anualmente entre los modos de producción, al igual que cambiaban sus estructuras sociales. En al menos algunos casos, como en el Medio Oriente, los primeros agricultores organizaron sociedades neolíticas notablemente igualitarias, con el fín de adaptarse a su modo de vida más intensivo en mano de obra. Ésto se ve claramente reflejado en su arte y vida ritual (por ejemplo, en las figurillas femeninas de Jericó o Çatalhöyük) procesos tan desordenados y complejos. Si bien la agricultura permitió la posibilidad de concentraciones de riqueza más desiguales, en la mayoría de los casos esto comenzó a suceder

Tampoco la 'civilización' viene como un paquete. Las primeras ciudades del mundo no surgieron en un puñado de lugares, junto con sistemas de gobierno centralizado y control burocrático. Poco se sabe todavía sobre la distribución y el origen de las primeras ciudades, y sobre la antigüedad de los sistemas de gobierno autoritario y administración letrada que una vez se supusieron necesarios para su fundación. Pero se han descubierto centros ceremoniales de una magnitud sorprendente en el valle del río Supe, en particular en el sitio de Caral: restos enigmáticos de plazas hundidas y plataformas monumentales, cuatro milenios más antiguos que el Imperio Inca. En China, hacia el 2500 aC, ya existían asentamientos de 300 hectáreas o más en los tramos inferiores del río Amarillo, más de mil años antes de la fundación de la dinastía real más antigua (Shang).

Las ciudades igualitarias son históricamente bastante comunes. En los centros más urbanizados - Mesopotamia, el valle del Indo, la cuenca de México - hay una creciente evidencia de que las primeras ciudades se organizaron en líneas autoconscientemente igualitarias, los consejos municipales retuvieron una significativa autonomía del gobierno central. En los primeros dos casos, las ciudades con sofisticadas infraestructuras cívicas florecieron durante más de medio milenio sin rastros de enterramientos reales ni monumentos, ni ejércitos permanentes ni otros medios de coacción a gran escala, ni indicios de control burocrático directo sobre la vida de la mayoría de los ciudadanos.

Simplemente no es cierto que las clases dominantes, una vez establecidas, no puedan ser expulsadas sino por una catástrofe general. Para tomar solo un ejemplo bien documentado: alrededor del 200 DC, la ciudad de Teotihuacan en el Valle de México, con una población de 120,000 (una de las más grandes del mundo en ese momento), parece haber experimentado una profunda transformación, desde los templos de las pirámides y el sacrificio humano, a reconstruirse como una vasta colección de cómodas villas, todas casi del mismo tamaño. Permaneció así durante quizás 400 años. Incluso en los días de Cortés, el centro de México aún albergaba ciudades como Tlaxcala, administradas por un consejo electo cuyos miembros eran azotados periódicamente por sus electores para recordarles quién estaba finalmente a cargo.

De tal flexibilidad institucional viene la capacidad de salir de los límites de cualquier estructura social, y hacer y deshacer los mundos políticos en los que vivimos.

Realmente, lo que debemos entender sobre la desigualdad social es cómo se volvió aceptable para algunos convertir la riqueza en poder, o cómo puede ser que a algunas personas les digan que sus necesidades y vidas no cuentan. Es aquí donde debemos mirar."

David Graeber, antropólogo. David Wengrow, arqueólogo.

https://www.eurozine.com/change-cou...

Fuente: http://unaantropologaenlaluna.blogs...

Categorías: Tortuga Antimilitar

ETA anuncia por carta que disuelve "completamente todas sus estructuras" y cierra "su ciclo histórico y su función"

3 May, 2018 - 00:00

La organización terrorista ya desarmada comunica por carta a diversas organizaciones y agentes vascos que su ciclo ha terminado pero que "el conflicto con España" no, porque "no comenzó con ETA y no termina con el final del recorrido de ETA".

Los terroristas responsabilizan a España y Francia de alargar el final y de haber "multiplicado el sufrimiento", pero ETA también "reconoce el sufrimiento provocado como consecuencia de su lucha".

Empieza "una nueva oportunidad para cerrar definitivamente el ciclo de conflicto y construir su futuro entre todos. No repitamos los errores, no dejemos que los problemas se pudran", advierte la organización ya desarmada antes del comunicado final.

Aitor Guenaga

La organización terrorista ETA ha anunciado en una carta remitida a diversas organizaciones y agentes vascos que ha tomado la decisión de disolver "completamente todas sus estructuras" y de cerrar de esta manera y con carácter definitivo "su ciclo histórico y función". Así está recogido en una misiva con el anagrama y el sello de ETA que lleva fecha del pasado 16 de abril en la que la organización ya desarmada da cuenta de su epitafio definitivo, y a la que ha tenido acceso eldiarionorte.es.

"Euskal Herria está ahora ante una nueva oportunidad para cerrar definitivamente el ciclo de conflicto y construir su futuro entre todos. No repitamos los errores, no dejemos que los problemas se pudran. Eso no sería más que fuente de nuevos problemas", apunta ETA. Esta carta es posterior a su comunicado del pasado 8 de abril en el que pidió perdón a parte de sus víctimas y reconoció el daño causado.

Fuentes conocedoras del proceso del final de la organización - que incluye la celebración de una Conferencia Internacional el próximo viernes en la localidad vascofrancesa de Cambo- apuntan que la terminología de esta misiva es prácticamente calcada a la que empleará ETA en su comunicado final y en el vídeo grabado que emitirá en las próximas horas a través de un medio de comunicación internacional, previsiblemente la BBC. Una de las condiciones que habían puesto los mediadores del Grupo Internacional de Contacto, que lidera el abogado sudafricano Brian Currin, para colaborar en el final de ETA era que su pronunciamiento fuera claro, inequívoco y no diera pie a interpretaciones.

En todo caso, ETA también quiere aclarar a sus interlocutores de la sociedad vasca que su ciclo ha terminado pero que "el conflicto con España" no, porque "no comenzó con ETA y no termina con el final del recorrido de ETA", apunta en la misiva.

"Por medio de esta comunicación os queremos dar a conocer la decisión que Euskadi Ta Askatasuna acaba de tomar. ETA ha decido dar por terminados su ciclo histórico y su función, dando fin a su recorrido. Por tanto, ETA ha disuelto completamente todas sus estructuras y ha dado por terminada su iniciativa política". Así arranca la carta remitida en los últimos días por la organización terrorista ya desarmada a diversas organizaciones y agentes vascos que, de una u otra manera, han participado en los diferentes hitos del final de la violencia en Euskadi: desde la declaración en la Conferencia Internacional de Aiete previa al cese definitivo de la actividad terrorista el 20 de octubre de 2011, al desarme parcial realizado por ETA en Bayona el 8 de abril de 2017.

Precisamente, la carta toma como "referencias fundamentales" en este proceso iniciado en 2010 para la disolución definitiva de la organización terrorista "la Conferencia de Aiete y el fin de la violencia armada que ETA anunció tres días después". Pese a que en esa conferencia se diseñó una hoja de ruta para que los Gobiernos español y francés dialogaran con la organización sobre lo que ETA ha denominado históricamente "las consecuencias del conflicto" (sus ahora 285 presos, la vuelta de los exiliados y la "desmilitarización de Euskal Herria" [la salida de las Fuerzas de Seguridad del Estado], la misiva admite que eso fue imposible dada la negativa del gobierno español de Mariano Rajoy y de la Administración francesa.

"Por desgracia, la Declaración de Aiete no pudo recorrer su camino, a pesar de coincidir con la voluntad de la mayoría de ciudadanos vascos, los Estados francés y
español lo hicieron imposible desde su mismo inicio", responsabilizan.
Segunda página de la carta remitida por ETA

Es precisamente esa negativa, sostiene la organización ya desarmada, la que ha hecho que el final se haya alargado desde su decisión del cese definitivo del terrorismo en octubre de 2011 y lo que ha "multiplicado el sufrimiento" causado. "La falta de voluntad para solucionar el conflicto, y las oportunidades perdidas, entre otras, ha provocado el alargamiento del conflicto y ha multiplicado el sufrimiento de las diferentes partes". Pese a todo, como ya hiciera en su anterior comunicado en el que pedía perdón por el daño causado aunque haciendo distinciones entre las víctimas, "ETA reconoce el sufrimiento provocado como consecuencia de su lucha", se apunta en la carta.

"La solución del conflicto os necesita"

Pero lo que los terroristas -y la izquierda abertzale que nunca ha condenado el terrorismo- reitera es que con el cierre definitivo de la persiana del terror de ETA no se acaba el conflicto. Siguen abonados a la idea de que el conflicto continúa está y hunde sus raíces en la historia, idea que sigue vive entre la dirección etarra. "Esta decisión cierra el ciclo histórico de 60 años de ETA. No supera, en cambio, el conflicto que Euskal Herria mantiene con España y con Francia. El conflicto no comenzó con ETA y no termina con el final del recorrido de ETA", apunta.

"Años de confrontación han dejado heridas profundas y hay que darles la cura adecuada. Algunas todavía están sangrando, porque el sufrimiento no es cosa del pasado. Por medio de esta carta, y con toda humildad, ETA os quiere hacer llegar una última opinión. En su opinión, la solución del conflicto y la construcción de Euskal Herria os necesita a todos vosotros, porque el futuro es responsabilidad de todos", indica.

Y es en ese punto de la misiva en la que ETA da alguna pista de lo que van a hacer sus activistas, en la actualidad una decena, la mayoría fuera del territorio francés y muy pocos con ascendencia dentro de la organización, salvo el caso de José Antonio Urrutikoetxea Bengoetxea, Josu Ternera, negociador en nombre de ETA con el entonces presidente del PSE-EE, Jesús Eguiguren, el emisario del presidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero. Un proceso de paz durante el mandato socialista que saltó por los aires con el bombazo en la T-4 de Barajas el 30 de diciembre de 2006, en el que murieron los inmigrantes Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate. "Los que hemos sido militantes de ETA, por nuestra parte, queremos confirmar nuestro compromiso en embarcarnos totalmente en esa tarea, cada cual desde el lugar que considere más oportuno, con la responsabilidad y honestidad de siempre", avanza.

ETA se refiere en su carta a los diferentes intentos de negociación -aunque no llega a nombrarlos expresamente se refiere a las conversaciones Argel (con el Gobierno del PSOE presidido por Felipe González), la etapa del Pacto de Lizarra (con el Ejecutivo del PP que encabezaba José María Aznar) y las negociaciones de Loyola y en Noruega bajo la presidencia de Zapatero. "A lo largo de los años, se han hecho numerosos esfuerzos para encauzar por vías racionales el conflicto político. Se han puesto en marcha sesiones formales de negociación, se han llevado a cabo conversaciones secretas y se han presentado innumerables propuestas. No hemos sido capaces de llegar a acuerdos, ni entre ETA y el gobierno, ni entre los agentes vascos. Es una responsabilidad compartida y ETA asume la parte que le corresponde", apunta por primera vez en tono de autocrítica.

El Diario

Categorías: Tortuga Antimilitar

Los límites de una buena trabajadora

3 May, 2018 - 00:00

Por Juliana Robles

A propósito de la celebración del día de los y las trabajadoras comentaré algunas impresiones compartidas por mis contemporáneas y colegas acerca de la vida laboral.

Hablaré de algunas experiencias que me han traído sensaciones de impotencia y rabia, pero también que me han permitido pensar en la vigencia de las exigencias mínimas de trabajo digno por la que muchas salimos a marchar el primero de mayo.

La forma contemporánea del trabajo es la flexibilización laboral o la informalidad, caracterizada por una incertidumbre respecto a lo que viene y la estabilidad laboral. Nosotras, las jóvenes profesionales, debemos acostumbrarnos a esto pues no hay muchas opciones o salidas, “así nos ha tocado” es lo único que podemos responder. Contratos laborales de solo algunos meses que además nos exigen el pago de la seguridad social sin certeza de que el contrato salga o se lleve a cabo; pocas opciones de trabajo para personas jóvenes pues, paradójicamente, piden caras jóvenes pero experiencias monumentales; entrevistas de trabajo humillantes y, encima, exigencia de “buena actitud” y buen genio en trabajos que nos explotan sin remuneraciones justas. Además, con el auge de las telecomunicaciones inmediatas, el trabajo no termina; pocas veces se cumple el horario de 8 a 5, el WhatsApp y el correo funcionan como una forma de vigilancia y presión por parte de los superiores para que se continúe trabajando desde la casa o, por otro lado, el trabajo flexibilizado hace que se trabaje desde la casa sin horario de oficina, haciendo que el tiempo de descanso en la casa deja de existir y se vuelve un espacio laboral también. Cada minuto cuenta.

La búsqueda de más experiencia para poder acceder a más trabajos permite que varias veces no solo carguemos con un trabajo, sino que aceptemos hacer varios al tiempo, pues el ritmo y la necesidad de recursos no nos permiten decir “no”. Muy pocas veces he podido encontrarme con mis compañeros de universidad y no encontrar situaciones paralelas a la mía o peores. No nos queda esperar un cambio, es necesario hacerse escuchar y resistir desde donde se pueda.

Una

La primera experiencia que abordaré es un encontrón que hubo en un espacio laboral en el que yo trabajé. Antes de ir a la experiencia particular, quisiera dar cuenta de que este espacio laboral, a pesar de tener formas de control y vigilancia entre pares invisibles y una estructura infantilizante con sus empleados, me brindó un contrato laboral estable por un tiempo y la empresa se encargó de pagar, como es debido, mi seguridad social. Sin embargo, este episodio se da cuando varios de mis colegas y yo nos damos cuenta de que nos estaban dejando de pagar 3 semanas de trabajo sin explicación alguna. Al hablar con otras personas de este asunto, parece que no es un caso excepcional, en la mayoría de trabajos esto sucede, pero estoy cansada de que este tipo de situaciones se minimicen y se normalicen. Las personas viven de su salario y tres semanas sin pago implican arriendo, luz, agua, mercado.

La discusión con nuestro jefe inmediato y su superior comienza de manera unidireccional. Muy poco les interesaba saber cuál es nuestro problema, de hecho el señor afirma desde el inicio que es un regalo que él esté en esa reunión pues tiene mil compromisos más y más importantes. Su posición comienza con una calculadora haciéndonos cuentas de cuánto le cuesta a esa empresa y a él tenernos como empleados: “el problema del empleo en Colombia es que es muy caro contratar” pondera y termina su argumento. La fuerza de su argumento inicial es una lógica de racionalidad económica en la que en primer lugar, los trabajadores somos ignorantes y no entendemos que le costamos a la empresa y que, mejor dicho, nos están haciendo un favor por contratarnos y dos, que además nos tenemos que responsabilizar por las finanzas de la empresa y “entender” y “agradecer” que a pesar de sus altas y bajas seguimos contratados. El hecho de trabajar en una empresa no implica que en mi contrato pierdo mis derechos como trabajadora y debo entender a la empresa no como si fuera mi empleadora sino como si fuera mi benefactora. Es decir, lo que está sucediendo es que yo como empleada le cuesto a la empresa, soy un gasto y no se tiene en cuenta que yo trabajo, que estoy produciendo valor y dedicando horas de mi tiempo a trabajar por esa empresa. El trabajo no es un regalo, es tiempo de vida.

Otro de los argumentos de lujo contra nuestra petición del pago de tres semanas fue un clásico: si no quieren el trabajo y sus condiciones, pueden renunciar pues hay muchas personas que querrían este trabajo. Entonces, así aparece el concepto que ya Marx describió en El Capital: el ejército industrial de reserva. La manera en la que el sistema económico se sostiene y la empresa misma puede mantener su autoridad de empleadora y generar miedo sobre los trabajadores es con la existencia de una cantidad indefinida de desempleados que están alrededor de ese puesto. En otras palabras, exigir una mejoría en las condiciones laborales, para mi señor jefe, era un absurdo pues mil otras personas están detrás, no somos indispensables y pedir que nos pagaran lo justo se construye en su argumento como una especie de ataque en contra de la empresa y de desagradecimiento. En esta situación, entonces, el trabajo podría ser fácilmente reemplazado por otra persona que sí esté dispuesta a soportar las condiciones.

Entonces, discutir o exigir las condiciones mínimas de trabajo digno, que nos paguen las horas trabajadas, el jefe la convirtió en una pataleta de niños que no saben cuánto cuesta pagar y que no entienden que no se debe pelear.

Dos

Las entrevistas de trabajo son espacios y tiempos difíciles en los que se conjugan los nervios, la incertidumbre y la actuación de una misma para aquellos que están evaluando. Hace algunos días estuve en una entrevista de trabajo que me hizo pensar en lo que estoy describiendo en este artículo. Ya no tanto sobre la flexibilización laboral sino sobre la construcción de lo que es ser “una buena trabajadora” que está marcado por la sonrisa, la explotación voluntaria y la autovigilancia constante.

En la entrevista de trabajo, nos encontramos 5 personas con perfiles distintos para el cargo. La entrevista, como ahora es la moda en recursos humanos, se hizo al tiempo. Entre todos cruzamos miradas nerviosas y evaluativas, yo me preguntaba a mí misma insistentemente ¿quién será mejor? Las preguntas comenzaron en inglés y respecto a “los valores familiares” que nos habían inculcado. Todas y todos respondimos nerviosamente, algunos tratando de reafirmar sus orígenes de clase para mejorar la impresión de los que evaluaban y distinguirse del resto de los mortales, imagino que por esto hicieron la pregunta sobre la familia, para lograr distinguir los orígenes de clase de cada una. Nos pedían que nos hiciéramos preguntas entre nosotras y que nos riéramos de los chistes que hacía la jefa: “aprovechen para conocerse” decía. Más adelante, nos hicieron pruebas en las que teníamos que corregir o cuestionar lo que los otros compañeros decían, siempre teniendo la buena voluntad cultural de asentir a lo que la jefa que nos evaluaba decía y afirmaba, aunque nos pareciera absurdo, clasista o violento. Finalmente nos preguntaron por qué queríamos el trabajo y cada uno reafirmó las bondades de un trabajo como ese y una jefa como la que nos evaluaba.

Fue una entrevista de trabajo promedio, en la que cada uno de los participantes actuamos el rol que nos pedían, como en cualquier entrevista. Sin embargo, para mí fue difícil no pensar en la violencia detrás de la evaluación. En primer lugar, la modalidad de entrevista en grupo ahorra tiempo a recursos humanos y muestra cómo supuestamente se relacionaría el o la evaluada con otras personas. Detrás hay una exigencia de competencia y violencia con las otras. Si logro señalar cada error de mis contendores, seguramente me irá mejor; si logro conseguir que la jefa asienta más veces, voy a ganar. Por otro lado, la entrevista tuvo partes en inglés, una vez más para lograr distinguir los orígenes de clase de cada participante. Nos pidieron varias veces que no tuviéramos nervios y que sonriéramos escondiendo en cada palabra la intimidación de hablar una segunda lengua, con la que no necesariamente nos sentimos cómodos, sintiendo la presión de la evaluación y además de los otros compañeros. Nos exigían que conversáramos en inglés y “que aprovecháramos para conocernos” desconociendo absolutamente la naturaleza de la situación y el estrés que produce una entrevista en la que estaría en juego el sustento propio.

Así, las formas en las que en la entrevista se delimita lo que es ser “una buena trabajadora” para mí fueron obvias e intensas. La mayoría de los participantes responden respecto a por qué quisieran ese trabajo o a cómo resolver situaciones específicas del trabajo afirmando y asegurando que no les molesta trabajar más allá de los horarios laborales, que cuando se ama el trabajo trabajar deja de ser una carga y por esto están dispuestos a todo. Además, se afirma que valores familiares y propios como la resistencia al alto estrés, la obediencia y la disciplina son aquello que los impulsaría si llegaran al cargo al que se postularon. Mi crítica está entonces en esos parámetros que en lo contemporáneo nos define como buenas y buenos empleados. Estos parámetros están marcados por una constante autovigilancia, vigilancia de los pares, disposición a la explotación y buena voluntad cultural. Por ejemplo, exigir que nos paguen las horas de trabajo que no nos han pagado no podría ser nunca algo que haga una “buena trabajadora”. Ser abnegada, callar los problemas y sonreír ante la violencia es aquello que en esa entrevista salió a relucir.

Para terminar, haré una cuña apoyando la campaña de Petro. Evidentemente este problema de la flexibilización laboral es tendencia mundial. Cada vez los trabajos están más precarizados y la productividad se privilegia antes que los derechos de las y los trabajadores. No es fácil cambiar esta situación, sin embargo, la campaña de la Colombia Humana es la única que se ha posicionado de manera firme respecto a este asunto. Petro, en varias ocasiones, ha sostenido que la reforma laboral que fue impulsada por el gobierno de Uribe (fue aquí donde perdimos el derecho a que nuestros empleadores nos paguen la salud social) debería ser derogada y que estos contratos flexibles, explotadores y precarizantes, deberían ser eliminados. Es decir, que el contrato laboral vuelva a ser contrato laboral y que la jornada laboral dure ocho horas, asunto que desde el siglo XIX ha sido disputado y es absurdo que aún sigamos peleando lo mismo. La situación laboral de los y las jóvenes colombianas es desesperante e injusta, ojalá esto sea un criterio a la hora de votar y nos empuje a resistir de distintas maneras.

http://kaosenlared.net/los-limites-...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Más de 200 inmigrantes fallecidos intentando llegar a España, solo en lo que va de año

3 May, 2018 - 00:00

EFE

El pasado mes de marzo llegaron a España desde el Norte de África casi 900 inmigrantes irregulares, en línea con los datos de marzo de 2017.

La cifra registrada en los primeros tres meses de 2018 fue de 3.400 inmigrantes, número también similar al del mismo periodo del año anterior.

Los ciudadanos de Marruecos y Mali siguen representando el principal colectivo de inmigrantes que arriban a España desde el Norte de África.

Más de 200 fallecidos

Un total de 587 migrantes han muerto o desaparecido al cruzar el Mediterráneo camino de Europa, 198 de ellos intentando alcanzar España, según los datos del proyecto Missing Migrants de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) consultados por Europa Press y actualizados a 27 de abril. Esta cifra es casi cuatro veces mayor que la que se registró en el mismo periodo del año pasado, cuando el número de muertes no llegó a 60. Si se suman los 15 fallecidos este domingo son 214 los inmigrantes muertos intentando alcanzar España.

Así, el número de fallecidos tratando de llegar a costas españolas se ha incrementado en un 247 por ciento con respecto al mismo periodo de 2017, cuando hasta el 24 de abril, la OIM había contabilizado 57 muertes y desapariciones rumbo a España por la ruta del Mediterráneo occidental. El pasado año terminó con 224 migrantes fallecidos con destino a España, según los datos esta organización.

En este balance ya están incluidos los cinco migrantes fallecidos este jueves al volcar una patera a unas 15 millas al sureste de la Isla de Alborán. Salvamento Marítimo rescató ese día a alrededor de 250 personas que intentaban alcanzar las costas andaluzas a través de cinco embarcaciones.

Ruta marítima

El número de muertes en la ruta marítima hacia España aumentó notablemente, mientras que la cifra global de fallecidos tratando de alcanzar Europa por vía marítima en lo que va de año se ha reducido a casi la mitad. En 2017 se registraron 1.115 fallecimientos de migrantes intentando llegar a costas europeas hasta el 27 de abril, mientras que este año hay contabilizados 598.

Según los datos de la OIM, también se ha reducido más de la mitad el número de migrantes y refugiados que han llegado al continente este año. La cifra contabilizada desde enero hasta el 25 de abril de 2018 asciende a 20.927 personas, frente a las 45.972 que lograron llegar a las costas de España, Italia, Chipre y Grecia, durante el mismo periodo del año pasado. Concretamente, según la organización, han llegado a España 3.994 personas por la vía marítima.

Por su parte, el Ministerio del Interior ha contabilizado la entrada de 3.556 a través de 166 embarcaciones a las costas españolas durante los tres primeros meses y medio de 2018, según datos del Ministerio del Interior a fecha 15 de abril consultados por Europa Press. Así, la llegada a España de personas por vía marítima ha experimento un aumento de casi un 18% por ciento con respecto al mismo periodo del año anterior, cuando entraron 3.010 inmigrantes en 135 embarcaciones.

El Mundo

Categorías: Tortuga Antimilitar

“La Manada”: Una sentencia tergiversada

2 May, 2018 - 00:00

La sentencia del caso mediáticamente conocido como “La Manada” ha generado un enorme revuelo en torno a conceptos como el de violación, intimidación o prevalencia.

El derecho, como la economía, la medicina u otras disciplinas, dispone de un vocabulario propio, técnico, en el que se emplean términos y expresiones cuyo significado difiere del que a menudo le otorga el común de los mortales, lo que no sólo puede llevar a equívocos, sino también emplearse de manera más o menos interesada para generar polémicas.

Un ejemplo de tergiversación y de polémica interesada lo hemos tenido a raíz de la sentencia de “La Manada” con la palabra violación. Mientras que el diccionario de la lengua española, la RAE, la define como: “el delito consistente en violar (tener acceso carnal con alguien en contra de su voluntad)”, el término como tal aparece apenas mencionado en el actual Código Penal.

Aprobado en el año 1995 siendo Ministro de Justicia el Sr Belloch (PSOE), el Código Penal contiene una nueva regulación de los delitos contra la libertad sexual, cuya finalidad es proteger la libertad sexual de todos, utilizando para ello nuevas técnicas punitivas (y esto no lo digo yo, sino que lo afirma expresamente la exposición de motivos de la ley).

Bajo el título “delitos contra la libertad y la indemnidad sexuales“, el Código Penal distingue, básicamente, entre cinco tipos delictivos: la agresión sexual, el abuso sexual, el acoso sexual, el exhibicionismo y la explotación sexual.

Pues bien, tanto el delito de agresión sexual, como el de abuso sexual, encajan en la definición de violación que recoge la RAE, pues uno de los elementos integrantes de ambos tipos penales es, precisamente, que exista acceso carnal con alguien en contra de su voluntad. Es decir, tanto la agresión sexual como el abuso sexual suponen, en lenguaje coloquial, la existencia de una violación.

Ningún caso es idéntico a otro, y los mismos hechos pueden ser considerados jurídicamente de forma distinta en función de quien los juzga, de su autor o de la víctima

Y entonces se preguntará usted, querido lector, ¿si tanto agresión como abuso conllevan una violación, por qué la ley hace esa distinción? Pues seguramente para ayudar a jueces y tribunales a subsumir hechos en el tipo penal en atención a los diferentes matices que presente el caso, intentado que ninguna conducta que pueda resultar merecedora de reproche penal quede sin castigo por una inexistente o deficiente tipificación.

Un sistema necesariamente garantista

Pero antes de pasar a analizar las diferencias entre los dos tipos de violación que se regulan en nuestro código penal, y su incidencia en la sentencia del caso “La Manada”, hay que partir de dos premisas fundamentales:

Primera: como siempre digo, el derecho son tonalidades de gris, y no caben fórmulas matemáticas para su comprensión o aplicación. Y esto es debido a que tanto sus destinatarios (el justiciable), como quienes la interpretan y aplican (jueces) son individuos, con toda la subjetividad que ello supone. Por eso, ningún caso es idéntico a otro, y los mismos hechos pueden ser considerados jurídicamente de forma distinta en función de quien los juzga, de su autor o de la víctima.

Segunda: el derecho penal tiene que ser necesariamente hipergarantista. La privación de libertad es algo muy serio, y quien se enfrenta a la imputación de un delito debe hacerlo con todos los instrumentos legales que garanticen su defensa, sin que ello suponga desatender a las víctimas, sino al contrario: un sistema penal garantista asegura a la víctima que el condenado por el delito no pueda erigirse, a su vez, en una víctima del sistema. Por ello, al enfrentar la lectura de una sentencia penal, hay que hacerlo desde el prisma de principios como la presunción de inocencia (es quien acusa a quien corresponde demostrar la culpabilidad), o el in dubio pro reo, (la prueba ha de valorarse de la forma más favorable para el acusado), y que no cabe condenar a nadie en base a meros indicios o presunciones.

Partiendo de estas dos premisas, la principal diferencia entre la agresión sexual y el abuso sexual desde el punto de vista conceptual es que la primera requiere que concurran violencia o intimidación. Desde el punto de vista del castigo, la agresión sexual “simple” conlleva penas de hasta 5 años de prisión, pero si existe penetración (vaginal, anal o bucal) la pena será entre 6 y 12 años, pudiendo incluso llegar a ser de 15 años en circunstancias agravadas (como la prevalencia). En cuanto al abuso, está castigado con penas de 1 a 3 años de prisión, si bien las penas irán entre los 4 y 10 años si existe penetración, resultando también de aplicación algunos agravantes, como la prevalencia.

La violencia es entendida como fuerza física, la cual no tiene porque ser grave ni generar un resultado lesivo en la víctima, pero si ser suficiente para anular su voluntad, así como ser el medio que emplee el agresor para perpetuar la agresión.

La intimidación es, por el contrario, una fuerza psíquica que debe exteriorizarse previamente al acto, persiguiendo doblegar la voluntad de la victima con el propósito de causarle un mal. Debe ser un mal que afecte a la vida o salud de la victima o a su entorno de manera grave, real y próxima.

En cuanto a la prevalencia, podemos definirla como una suerte de posición dominante respecto a la víctima.

Expresado de una forma más coloquial, esto supone que penalmente sean considerados como violación supuestos tanto en los que concurre violencia o intimidación, como en los que no. Y como os podéis imaginar, la valoración de la existencia de violencia o intimidación, y la entidad, intensidad o gravedad de las mismas, es una tarea que corresponde realizar a los jueces, con arreglo a las premisas que he mencionado antes.

Toca ahora trasladar todo lo explicado al caso de “La Manada”. La sentencia condena a los acusados por un delito de abuso sexual con agravante de prevalencia, partiendo de que la acusación no ha probado la concurrencia de la violencia o intimidación que requiere el tipo penal de la agresión, siendo especialmente importante a este respecto lo declarado por la propia víctima en el acto del juicio.

Pero, al contrario de lo que se ha afirmado tras la publicación de la sentencia, esto no quiere decir que el tribunal no crea a la víctima, ni que los acusados hayan sido absueltos, o que el tribunal haya interpretado que ella prestó su consentimiento. Todas estas afirmaciones son una burda falsedad.

Los hechos probados

No hace falta ser docto en derecho ni gozar de una gran comprensión lectora para comprobar que, en la sentencia, el Tribunal cree en todo momento en la versión de la víctima, dedicando apartados enteros a fundamentar su credibilidad, verosimilitud y consistencia. La cree cuando dice que no consintió el acceso carnal, en ninguna de las formas, y que éste fue contra su voluntad a pesar de que no llegó a exteriorizarlo verbal o físicamente por miedo.

La cuestión nuclear es: ¿por qué la sentencia condena por abuso sexual, en su forma agravada, y no por agresión sexual? Si nos atenemos al relato de hechos probados de la sentencia, lo cierto es que nos encontramos ante uno de esos casos que está en esa delgada línea que separa ambos delitos, y que no cabe más que resolver con arreglo a los dos principios inspiradores del derecho penal, esto es, la presunción de inocencia y el in dubio pro reo. Especialmente relevante para inclinar la balanza ha sido, como ya he dicho, la declaración de la propia víctima, que afirmó, por ejemplo, que no se sintió intimidada con carácter previo al acto, ni siquiera cuando la meten en el portal “siento en plan de ¿cómo decirlo? No miedo, ni intimidación, pero…sorprende”, o que estando ya en el cubículo afirmó que no le daba la cabeza para pensar, y simplemente se sometió, pues quería que todo acabara para poder irse.

A pesar de que se encontraba rodeada de cinco hombres, ¿concurren TODOS los requisitos de la intimidación? Si la hubo, ¿fue previa al acto? Si existe una duda razonable, por mínima que sea, sobre la concurrencia de algunos de los requisitos de la intimidación ¿qué debe hacerse?

Como verá, ni todo se reduce a una mera cuestión semántica, ni se puede solucionar con arreglo a fórmulas matemáticas. Quienes creen que todo se soluciona llamando violación a lo que ahora se llama agresión o abuso, se equivocan, porque a efectos prácticos nada cambiará y las dudas interpretativas seguirán surgiendo. Es más, reducir los tipos penales puede tener un efecto contrario al que se persigue, pues algunas conductas que ahora son merecedoras de reproche penal puede que, con la reforma, no lo sean, o que las que lo sean tengan una pena desproporcionada al no valorar debidamente las circunstancias concurrentes.

En cualquier caso, cabe recurso, y esta pena no es la única a la que se pueden enfrentar los acusados de este delito, que están incursos en otros procesos judiciales y que, por muy repugnantes que nos parezcan, tienen derecho a un proceso con todas las garantías.

Para acabar, me gustaría añadir una frase: la diferencia entre la justicia y el ajusticiamiento es la que separa la civilización de la barbarie.

Fuente: https://disidentia.com/la-manada-un...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Árbol

2 May, 2018 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

Los orígenes de la moneda, del crédito y del capitalismo

2 May, 2018 - 00:00

Puede parecer increíble, exagerado o afición por la paradoja o lo sensacional; pero es justo recordar que el capitalismo es mucho más antiguo que la acuñación de moneda. Economistas, historiadores y arqueólogos están de acuerdo en que la moneda surgió en la cuenca mediterránea a finales del siglo VII antes de nuestra Era, según Heródoto, por obra de los lidios, que habrían creado las primeras monedas con una aleación de oro y plata. Seguramente la moneda surgió cuando algunos de los más importantes imperios de la antigüedad llevaban muertos y sepultados desde hacía mucho tiempo. Anteriormente, para los intercambios y la determinación de los bienes y de los seres humanos, se hacía referencia a objetos de cuenta de los tipos más variados: ganado, cereales, armas, accesorios, esclavos e incluso mujeres, dado el carácter mucho más machista de épocas pasadas respecto a la actualidad. Se han descubierto contratos comerciales y también financieros, redactados en caracteres cuneiformes, asimilados a ciertos productos derivados que se creían prerrogativa de la edad contemporánea o, al menos, del capitalismo moderno. Obviamente, las características del capitalismo de la época eran muy diferentes de las posteriores si se quiere afirmar algún principio del tipo “nada nuevo bajo el sol” o reducir las cosas a la fórmula “todo es igual a todo”.

Pretendemos remarcar que las actividades productivas, financieras y comerciales se sitúan en la noche de los tiempos, y que su reglamentación, gestión y registros son como poco parejos al nacimiento de la escritura, por no decir que están en su origen.

Por otro lado, parece que las exigencias de medida, registro y regulación de las actividades agrícolas y, en general, productivas y mercantiles, tendrían que considerarse también como las fuentes primigenias de las matemáticas, la geometría y la astronomía en la Edad Antigua.

El tipo y la calidad de las producciones de la Edad del Cobre, del Bronce y del Neolítico, y la existencia de edificios y monumentos megalíticos en épocas en las que se creía que se vivía exclusivamente de la caza y la recolección, obligan a pensar que ya por entonces se produciría actividad de tipo financiero y comercial.

Ya en el Neolítico hay quien ha emprendido largos y peligrosos viajes para conseguir obsidiana, utilizada para la producción de objetos que han encontrado después los arqueólogos. Lo mismo sirve, con mayor razón, en épocas sucesivas, para materias primas como el cobre y el estaño, necesarios para la producción de objetos y armas en cobre y bronce, y después en hierro. Obviamente, la capacidad de elaboración y combinación de los metales requería un nivel de conocimiento, y la posesión de tecnología adecuada a la complejidad y dificultad de esos procesos productivos.

La obtención de las materias primas comportaba, entre otras cosas, un nivel evolucionado de intercambios, que se extendían desde las Columnas de Hércules hasta las Islas Británicas, y a las costas bálticas, para conseguir el estaño y el ámbar, y hasta la Arabia Feliz y el Extremo Oriente para el incienso y la seda.

El desarrollo de tales tráficos implicaba el conocimiento de varios pueblos interesados, y de sus culturas y reglas comerciales, además de la posesión de medios de cambio aptos para servir de contrapartida y, sobre todo, crédito, es decir, confianza recíproca entre las partes para garantizar una razonable probabilidad, si no seguridad, en el resultado positivos de las operaciones de intercambio. De hecho, la reseña de los elementos necesarios en la antigüedad lleva a la inevitable deducción de que incluso entonces existía una especie de globalización ante litteram de las actividades productivas, financieras y mercantiles. Durante la mayor parte de su duración, esta economía carecía de moneda acuñada e incluso de papel moneda, al menos en el sentido estricto y moderno del término. Todo esto no es fruto de opiniones, sino de los datos comprobados de historiadores y arqueólogos. La diferencia más relevante entre el capitalismo moderno y contemporáneo y el de la Antigüedad y Edad Media, parece derivarse sobre todo del hecho de que en los sistemas socioeconómicos recientes y actuales, las clases financieras detentan el poder económico y político ellas mismas, aunque la mayor parte de las veces con numerosas e importante excepciones, no ejerciéndolo directamente los hombres de negocios, banqueros o financieros. En el pasado remoto, por el contrario, y hasta época reciente, esas clases desempeñaban un papel muy importante pero por lo general subordinado a concesiones, caprichos o dictados de los soberanos y jefes religiosos.

También existieron en la antigüedad las burbujas y las crisis, incluso la inflación y la pérdida de valor de la riqueza, que no siempre se podían medir en términos de moneda y de precios absolutos que en realidad eran relativos, pero sí en términos de miseria, injusticia y sufrimiento.

Es oportuno subrayar que durante mucho tiempo desde su introducción, la moneda acuñada tuvo un papel secundario. Incluso durante largos periodos desapareció casi por completo y, al final, en época relativamente reciente y en pueblos y territorios en notable desarrollo, apenas existía.

En todo momento, en ausencia de la moneda se ha encontrado siempre un bien que por sus características resultaba idóneo para servir en los intercambios, medida y reserva de valores.

En las diferentes épocas, han servido a ese objetivo mercancías como la sal, la pimienta, las conchas, además de la plata, el oro, el cobre, el hierro. Por no hablar del tabaco, las cabezas de ganado o el whisky, además del papel moneda y los depósitos bancarios.

En un libro de 1987, Galbraith recordaba que “en la experiencia americana, entre todos estos géneros, el tabaco ha tenido hasta ahora el mayor éxito. Fue usado en las colonias del Sur como dinero durante alrededor de un siglo y medio, lo que supera considerablemente a los periodos de preponderancia del oro, la plata o el papel moneda y los depósitos bancarios de los tiempos modernos”. Incluso sigue siendo la tendencia más reciente en el sentido del drástico ajuste, si no de la progresiva desaparición del uso de las monedas acuñadas y del papel moneda.

Mientras la utilización del dinero en sentido estricto ha tenido altibajos en las diferentes épocas, o ha estado totalmente ausente, la economía, el comercio y la actividad financiera –al menos en la civilización occidental desde sus más remotos orígenes– no han podido prescindir de ninguna forma de crédito que funcionase como medio de intercambio y de finanza, a la vez que de estímulo y catalizador de las actividades productivas.

Crédito, precios y teoría cuantitativa de la moneda

Las expectativas acerca del futuro de la demanda y, por ello, de lo facturado y de los beneficios, determinan la cifra del crédito que el mundo de los negocios y las finanzas está dispuesto a conceder y utilizar. De las perspectivas de las ventas futuras dependen la cantidad y calidad de bienes y servicios a producir y a ofrecer en el mercado. Determinan contextualmente la cifra del nuevo crédito que será necesario crear u obtener, y que, con el ya existente y el dinero en sentido estricto en circulación disponible para los intercambios, constituirá la contrapartida de la oferta de bienes y servicios.

El producto de la cantidad de bienes y servicios intercambiados por los precios relativos es similar al producto de los medios crediticios y monetarios existente para el número de intercambios en que son utilizados, o sea por su velocidad de circulación. Los medios crediticios y la moneda que quedan sin utilizar tienen velocidad de circulación cero y, obviamente, es cero también su producto por la misma razón.

Los economistas clásicos y neoclásicos han llamado ecuación de cambio a la igualdad entre los dos productos, aunque en realidad se trata de una identidad.

La cantidad de mercancía y su valor monetario, o mejor dicho el valor en precio y el contravalor en dinero, son dos caras de la misma realidad que, para el simple operador se hacen evidentes en dos momentos distintos.

Cantidad de mercancía, precio y medios monetarios participantes en el intercambio son todo medidas determinadas por las expectativas de beneficio y, por ello, del volumen de inversiones y de crédito creado en la actividad productiva y financiera realizada para obtener beneficios. En la llamada ecuación del cambio no hay incógnitas ni se puede decir que uno de los términos de la igualdad determine el otro, o sea que la cantidad de moneda determine el nivel de precios o que, a la viceversa, sean los precios los que determinen el complejo monto de la moneda en circulación. En la concepción clásica de la teoría cuantitativa, se razona como si las cantidades de mercancía y los relativos precios se determinaran en dos tiempos sucesivos, o sea como si la ecuación del cambio MV = PQ, fuera equilibrada por las variaciones de precios, sucesivamente a la llegada de las mercancías al mercado. Hay que decir que tal punto de vista no puede infravalorarse, ya que no carece de razones y verosimilitud, aparte de que se sustenta en pruebas históricas relevantes.

De hecho, si partimos de la visión del operador estrechamente sujeto a las leyes de la libre competencia, que lleva sus productos al mercado sin tener idea del precio que deberá aceptar y que le será impuesto por la ley de la oferta y la demanda, no se puede llegar a otra conclusión. Tales eran las condiciones en las que tenían que operar las empresas en los tiempos en que la teoría cuantitativa de la moneda fue formulada, si no por primera vez, si de la manera más orgánica y completa.

Al mismo tiempo, esa teoría se basa en la experiencia de hechos históricos en que efectivamente el nivel de precios fue fuertemente influido en el sentido del aumento del flujo de grandes cantidades de metales preciosos utilizados para la acuñación de moneda, derivado de la depredación de los pueblos del Nuevo Mundo.

Si situaciones históricas precisas y transitorias, o las diferentes modalidades de acción de los operadores se consideran el móvil y condiciones necesarias para la existencia, renovación y perduración de las acciones de producción e intercambios, se llegará a conclusiones muy diferentes.

En efecto, producción y venta no se realizan ni reproducen sino de forma efímera y episódica, sin un recargo sobre los costes de los factores productivos que garanticen un volumen de negocios y un nivel de beneficios considerado satisfactorio, y una acumulación de crédito suficiente para la financiación de las actividades productivas, comerciales y financieras necesarias para la consecución de esos objetivos.

La imposibilidad de satisfacer tales condiciones coincide con la condena a más o menos breve plazo a la expulsión del mercado, o a la marginación. En el análisis económico es fuente de errores basarse en fenómenos transitorios que desparecerán de la evolución histórica en poco tiempo, y no en datos permanentes referidos a movimientos, factores e instrumentos centrales de las actividades de negocio, o sea, el beneficio, el crédito y la inversión.

En cuanto a las anomalías, como un flujo extraordinario de mercancía moneda por la que no se ha pagado un precio por ser fruto de actividad depredadora, o la creación desbocada de medios pecuniarios por parte de la autoridad gubernativa o monetaria, distribuidos sin la adecuada contrapartida, son sin duda causa de aumentos incluso galopantes del nivel de precios, pero no pertenecen a la fisiología sino a la patología de los fenómenos económicos, y no pueden racionalmente entrar en una consideración de los caracteres generales y permanentes de un sistema económico.

Los partidarios de la moderna teoría cuantitativa de la moneda, cuyos orígenes pueden señalarse con poco margen de error entre los precursores, en la primera mitad del siglo XVII, conciben la dinámica del mercado como si la cantidad de moneda circulante y los precios fueran fijados en dos tiempos sucesivos y no contextualmente. La concepción de que tales ideas procedían se remontaba a la noche de los tiempos mercantiles. En su primera formulación, preveía que la cantidad de moneda en circulación debía adecuarse siempre a las exigencias del comercio. En caso de insuficiencia de moneda, al Gobierno competía aumentarla deshaciéndose de parte del Tesoro acuñado con metales preciosos. En el caso opuesto, la cantidad excesiva de moneda circulante, se debía proceder a su recogida y sucesiva fundición. Se trataba en cualquier caso de una concepción liberal, pues se consideraba que era la oferta de moneda la que se debería adaptar a las exigencias del comercio y a la propensión al gasto.

De acuerdo con esta teoría, corresponde a las fuerzas del mercado determinar la cantidad de moneda en circulación, y a las autoridades monetarias adecuar la oferta de moneda. En una sucesiva y definitiva formulación, obra sobre todo de Thomas Mun y de David Hume, quedó definitivamente anulada, por lo que no se hablaba más de adecuación de oferta de moneda a las exigencias de los negocios, sino que se consideraban las variaciones en los precios como efecto de las variaciones de moneda en circulación.

En el siglo XIX, los opositores a la teoría cuantitativa de la moneda se reafirmarán en su primera reformulación, retomando las ideas de Dudley North y las expresadas posteriormente por James Steuart.

Francesco Mancini

Publicado en el Periódico Anarquista Tierra y Libertad, Marzo de 2018

Categorías: Tortuga Antimilitar

Fotos y crónica de la actividad de Tortuga "Entre séquies i assarbs: el llegat de l'aigua a l'entorn de l'Albufera d'Elx"

1 May, 2018 - 00:00

El pasado domingo día 29 de abril, tuvo lugar la séptima edición de las jornadas de cultura popular ilicitana "El sarangollo", convocadas por el El Grup Antimilitarista Tortuga, con la colaboración de El Margalló-Ecologistes en Acció, Club ilicitano de Sarangollo-Bar Cantó, El Tempir y el Institut d'Estudis Comarcals del Baix Vinalopó.

En esta ocasión, la parte documental de las jornadas estuvo dedicada a conocer la cultura del regadío del Camp d'Elx en relación a sus humedales y lagunas litorales. La actividad consistió en una marcha que recorrió diversos hitos para conocer el tema y que con el título "Entre séquies i assarbs: el llegat de l'aigua a l'entorn de l'Albufera d'Elx", estuvo dirigida por el profesor de biología de la Universitat d'Alacant Carlos Martín Cantarino.

Visitamos en primer lugar la finca El Pantanet de Santa Fe, limítrofe con las Salinas de Santa Pola, para conocer los ecosistemas de lagunas de agua dulce alimentadas con los sobrantes de regadío conducidos por los correspondientes azarbes. Conocimos la historia de estos humedales y saladares y su relación con el ecosistema de la antigua albufera d'Elx, hoy parque natural de la máxima importancia a nivel europeo. Hablamos sobre la economía local de la sosa, recolectada en dicho lugar, y la industria del jabón ilicitana. De los bienes comunales que el municipio tenía en la zona, cómo aliviaban la economía de las clases más desfavorecidas y cómo fueron expropiados y privatizados durante las desamortizaciones del siglo XIX. Incluso de la relación entre la sosa y el Misteri d'Elx, que pagaba alguno de sus gastos, e incluso a alguno de sus cantores (el Tomás) con la recolección de la sosa.

En segundo lugar conocimos la verdadera y actual desembocadura del río Vinalopó, que vierte sus aguas al azarbe de las cebadas, alegalmente y de forma peligrosa, ya que en caso de avenida podría romper el muro de bloques con el que topa de frente e inundar la llanura de Carrissals. No muy lejos de allí visitamos la elevación de Riegos El Progreso que se encuentra en la carretera Elche-San Fulgencio.

A continuación nos acercamos a la elevación de El Molar, en la que visitamos (desde el exterior) los restos de la antigua iglesia y nos acercamos a contemplar un olmo monumental. El profesor Martín Cantarino nos habló de la relación entre los antiguos humedales que rodeaban la zona, el paludismo y el abandono de núcleo urbano y su traslado a lo que hoy es La Marina.

Por último, ya en término de San Fulgencio, visitamos la primera, en la secuencia de elevaciones, y más antigua, estación de El Progreso, así como la red de azarbes de la zona de Ponts dels Ortissos, conociendo cómo fue el proceso de desecación de los humedales de la Vega Baja acometido en el siglo XVIII por el cardenal Belluga para erigir las pías fundaciones de San Fulgencio, Dolores y San Felipe Neri. Conocimos la relación entre este proceso y la configuración hidráulica actual de la zona y sus problemáticas a nivel medioambiental. Visitamos el último puente que queda en pie de la estructura original.

Sin duda un patrimonio que bien vale la pena conocer y conservar. La actividad terminó con un piscolabis en la pedanía de La Foia y una comida en el Raval d'Elx.

Y por la tarde, en la sede del Club Ilicitano de Sarangollo, anexo al Bar Cantó, se disputó el VI Campeonato Tortuga de Sarangollo. En la partida final se impuso la tripleta conformada por Alex, Jorge y Pablo, siendo subcampeones Adrián, Nicolau y Apolo.

Fins al any que vé.

Más sobre Tortuga

Categorías: Tortuga Antimilitar

La revolución rusa. Una interpretación crítica y libertaria

1 May, 2018 - 00:00

Introducción

La revolución rusa fue fruto de un amplio y profundo movimiento de masas. No la hizo ni la dirigió ningún individuo o partido, sino que fue una tempestad popular que lo arrolló todo a su paso, superando a todas las organizaciones e instituciones existentes. Fue una revolución propulsada desde abajo hacia arriba, que produjo órganos de poder obrero y de democracia directa como los soviets o consejos de delegados obreros.

Los soviets surgieron en 1905 como amalgama de organizaciones muy diversas del proletariado revolucionario: comités de huelga, cajas de resistencia y ayuda mutua, comités de barrio, comisiones representativas y diputados de obreros (y más tarde también de campesinos y soldados) elegidos como representantes en el Consejo/Soviet de una ciudad o comarca. Tanto los eseristas de izquierda (SR, Partido social-revolucionario) como los anarquistas participaban en los soviets, impulsándolos como la organización revolucionaria del proletariado y único instrumento capaz de derrocar al Estado zarista y ejecutar una profunda revolución social. La diferencia entre eseristas de izquierda y anarquistas radicaba en que los primeros querían apoderarse del poder estatal y los segundos destruirlo.

El anarquista Volin fundó en 1905 el primer soviet; pero Lenin en 1917 supo obtener la mayoría en esos organismos y cabalgar la oleada revolucionaria para convertir al partido bolchevique en la dirección (prescindible y manipuladora) de un movimiento popular de características y aliento libertarios. Sin embargo, los militantes anarquistas, aunque muy activos e incómodos en determinadas luchas, eran sólo un pequeño grupo, desorganizado y sin influencia, que salvo raras excepciones no obtuvieron representación en los soviets.

Según el historiador Pierre Broué, la socialdemocracia rusa, ya escindida desde 1903 entre bolcheviques y mencheviques, por cuestiones organizativas, hizo tres análisis distintos de la naturaleza del proceso revolucionario iniciado en 1905: el de Plejanov (menchevique), el de Lenin (bolchevique) y el de Trotsky (independiente).

Para Plejanov la revolución sólo podía ser burguesa. El Estado dejaría de ser dirigido por la nobleza feudal para pasar a manos de la burguesía. La clase obrera sólo jugaba el papel de aliado de la burguesía. Consolidada ésta, los trabajadores seguirían la vía democrática y parlamentaria, para ir adquiriendo gradualmente mayores cuotas de poder, hasta llegar a instaurar por fin el socialismo nacional en un incierto y lejano futuro.

Lenin admitía el carácter burgués de la revolución, pero negaba que hubiera de ser dirigida por la burguesía, demasiado débil para enfrentarse a la nobleza. Planteó la alianza de obreros y campesinos como la vía capaz de imponer un poder revolucionario, que realizaría una profunda reforma agraria sin superar aún las estructuras capitalistas. Con el desarrollo y consolidación del capitalismo en la atrasada Rusia, el proletariado incrementaría su número y se fortalecería hasta que llegase el momento de tomar el poder y empezar a construir el socialismo.

La posición de Trotsky, distinta de bolcheviques y mencheviques, consideraba que los obreros ya estaban capacitados para tomar el poder, y se diferenciaba de la de Lenin en que consideraba que la ausencia de condiciones objetivas para iniciar el socialismo serían suplidas por el carácter permanente de la revolución, que permitiría saltarse las etapas intermedias, consideradas por los marxistas como imprescindibles para pasar de la revolución burguesa a la socialista.

Lenin se adhirió a la posición de Trotsky con las llamadas Tesis de Abril, enfrentándose a la inmensa mayoría de bolcheviques, que sostenían el carácter exclusivamente burgués de la Revolución de Febrero (de 1917).

De 1905 a la Primera Guerra Mundial

La guerra ruso-japonesa fue un inmenso desastre bélico y económico, desencadenante de una protesta popular que se transformó en la primera etapa del proceso revolucionario ruso.

El 3 de enero de 1905 se inició la huelga en la fábrica Putilov de San Petersburgo. El domingo día 9 (“Domingo sangriento”) las tropas zaristas dispararon sobre una multitud pacífica e indefensa, encabezada por el pope Gapón, que intentaba entregar un memorial de quejas al zar, produciendo centenares de muertos y miles de heridos. La huelga se extendió a todo el país durante dos meses.

En junio se produjo el motín de los marineros del acorazado Potemkin en el puerto de Odesa; en octubre la revuelta de las tripulaciones de Kronstadt; y en noviembre la sublevación de once buques en la base naval de Sebastopol.

En San Petersburgo surgieron los primeros soviets, de corta duración. El gobierno zarista respondió con una brutal represión. Ante la amenaza de huelga general, Nicolás II prometió convocar la Duma.

En junio de 1906 se reunió la I Duma (Parlamento ruso), de mayoría cadete (KD o Partido Constitucional Democrático), con la intención de implantar un auténtico régimen parlamentario fundamentado en una reforma agraria capaz de crear una clase media campesina (los kulaks).

El nuevo primer ministro Piotr Stolypin impulsó un plan de reformas encaminadas al surgimiento de un proletariado agrícola, que a su vez incrementaría la influencia de los partidos socialistas en la II Duma (de febrero a junio de 1907)

El movimiento revolucionario, iniciado en 1905, se desplazó de las ciudades a las aldeas campesinas. La permanente agitación social provocó una modificación retrógrada del sistema electoral, con la que fue elegida la III Duma (1907-1912), de composición y vocación autocrática, conocida como parlamento de “los señores, popes y lacayos”. El zafio campesino siberiano Rasputín ejerció una nefasta influencia en la zarina, desacreditando al zarismo, incluso entre sus más fieles adeptos.

Stolypin fue asesinado en 1911, sucediéndole unos ineficaces primeros ministros, que encontraron en la IV Duma una asamblea dócil, poco dada a las reformas e incapaz de hacer concesiones a las agitaciones obreras de 1912. El reformismo zarista, demasiado timorato, se había saldado con un rotundo fracaso.

La Primera Guerra Mundial

Rusia no estaba preparada para una guerra de desgaste como la que se planteó en 1914. El ejército zarista carecía de armamento moderno, medios de transporte adecuados, cuadros de mando eficientes, tácticas apropiadas, una red logística, etcétera; sólo contaba con una inmensa masa de soldados dirigidos por una oficialidad inepta, captada entre la corrupta nobleza.

Fueron movilizados cerca de quince millones de hombres, conscientes de su escasa valía militar, considerados mera carne de cañón por una oficialidad brutal. El número de muertos, heridos y prisioneros rusos fue aproximadamente de cinco millones y medio de hombres. La cifra de desertores aumentaba incesantemente, extendiendo el descontento y las ideas revolucionarias.

Tras el éxito inicial de la ofensiva rusa en Galitizia (1914), que obligó a los austríacos a retroceder a los Cárpatos, las deficiencias técnicas del ejército ruso, la ineptitud del mando y el caos burocrático provocaron el desplome del frente, permitiendo que los alemanes ocuparan las provincias imperiales de Polonia y Lituania (1915).

La posterior ofensiva rusa de Brusilov en Bukovina y Galitizia, terminó con unas terribles pérdidas de muertos y heridos, que dieron paso a los primeros síntomas de descontento generalizado en el ejército zarista (1916).

Los soldados carecían de armas y de botas, imprescindibles en el duro clima ruso. Los suministros escaseaban y apareció el hambre. En este contexto, la disciplina militar tendía a quebrarse. Los desertores se contaban ahora por millares. Las divisiones sólo existían sobre el papel, porque en realidad no eran más que una multitud desorganizada, mal alimentada y mal equipada, enferma, indisciplinada y peor dirigida.

El despotismo de los oficiales sobre la tropa era intolerable por su crueldad y corrupción. Algunos mandos habían llegado a vender la madera y el alambre de espino necesarios para construir las trincheras.

En octubre de 1916 el saldo bélico era de un millón ochocientos mil muertos, dos millones de prisioneros de guerra y un millón de desaparecidos. La guerra desembocó en un caos económico. La hambruna azotó a la población y las huelgas se generalizaron. El gobierno respondió enviando a los huelguistas al frente. Se extendió el descontento popular. Los obreros revolucionarios de las ciudades llevaron su protesta a los soldados, que en su gran mayoría habían sido reclutados entre los sumisos campesinos. La rebelión prendió con rapidez entre esos soldados-campesinos. Se organizaron soviets de obreros, soldados y campesinos, y en el ejército sólo se hablaba ya de paz y del reparto de la tierra. Los motines eran habituales.

La Revolución de Febrero de 1917

La falta de pan y todo tipo de suministros, las largas colas y el frío fundamentaron las protestas populares en Petrogrado. La falta de materias primas en las industrias provocó el despido de millares de proletarios. Como la mayoría de los hombres jóvenes habían sido reclutados, las mujeres alcanzaban el cuarenta por ciento de los trabajadores industriales.

El día internacional de la mujer, el 23 de febrero (8 de marzo, en el calendario gregoriano que se sigue en Occidente), se iniciaron las protestas. Las mujeres de la barriada obrera de Viborg, reunidas en asamblea, se declararon en huelga. Las lúdicas manifestaciones de la mañana se hicieron, por la tarde, masivas y broncas, con la incorporación de los obreros metalúrgicos. Se gritaba “¡Pan, paz y libertad!” y “¡Abajo el zar!” Los enfrentamientos con la policía mostraron cierta indecisión por parte de los cosacos, no habituados a la represión de motines urbanos. La izquierda, incluidos los bolcheviques (mayoritarios en Viborg), habían aconsejado no ir a la huelga y aguardar. Todos los partidos se vieron sorprendidos por la fuerza del movimiento. Al día siguiente, ciento cincuenta mil obreros se manifestaron en las calles, y los cosacos, las tropas más leales al régimen zarista, empezaron a verse desbordados. En algunos lugares se negaron a disparar, o lo hicieron por encima de las cabezas. La autoridad zarista se resquebrajaba. La ciudad estaba paralizada. En la plaza Znamenskaya se produjo un enfrentamiento de los cosacos contra la odiada policía zarista, en defensa de una multitud amenazada.

La escuadra del Báltico se sublevó y los marineros de Kronstadt fusilaron a cientos de oficiales. La huelga, iniciada por las obreras el día 23, se había convertido el 24 en huelga general y luego en la insurrección del día 25. El zar incrementó la represión. La ciudad estaba tomada militarmente. El domingo 26, al mediodía, se produjo una matanza en la plaza Znamenskaya, donde más de cincuenta personas murieron bajo los disparos de un destacamento de reclutas novatos del regimiento Volynsky. Tras la matanza una muchedumbre furiosa asaltó juzgados, comisarías y prisiones, liberando a los presos.

Las masas populares consiguieron el apoyo de varios cuarteles del ejército, que se enfrentaron a la policía. Los partidos de izquierda, mencheviques, social-revolucionarios y bolcheviques, se pusieron al frente del movimiento y, junto a los regimientos sublevados, se apoderaron de toda la ciudad. El motín generalizado de la guarnición militar del día 27 convirtió los motines y la insurrección de los días anteriores en una revolución. El 28 la bandera roja ondeaba sobre la prisión-fortaleza de San Pedro y San Pablo. Los policías eran perseguidos y linchados en la calle. Ese mismo día (28) en el ala izquierda del Palacio de Táuride se constituyó el Soviet de Petrogrado, mientras en el ala derecha se reunía la Duma, perfilándose ya físicamente, en el mismo edificio, dos centros rivales de poder.

El zar, reunido con sus asesores, intentó enfrentarse a la revolución con un cambio de gobierno. Pero la lentitud del zar resultó fatal para la autoridad establecida. Burguesía, generales y gran parte de la nobleza aconsejaron al zar la abdicación en favor de su hijo o de su hermano. Pero cuando el zar accedió, ya era demasiado tarde. El pueblo ruso exigía la república.

En febrero de 1917 se planteó una situación de “doble poder”. En oposición al Estado burgués, los soviets surgían como un gobierno alternativo de la clase obrera. El 1 de marzo se publicó la Orden número 1 del Soviet de Petrogrado, que impulsaba la elección de representantes de la tropa en el Soviet, penalizaba el maltrato de los oficiales, limitando los abusos de autoridad, al tiempo que urgía a los soldados insurrectos a reconocer de forma prioritaria la autoridad del Soviet sobre la Duma.

Nicolás II abdicó al día siguiente. Las negociaciones entre el Soviet y la Duma acordaron la formación de un Gobierno Provisional, en el que el príncipe Lvov detentaba el cargo de primer ministro. Cuando se anunció el nombre de Lvov al gentío, un soldado expresó su sorpresa: “¿lo único que hemos hecho es cambiar a un zar por un príncipe?” (Figes, p. 385).

DE FEBRERO A OCTUBRE DE 1917

El Gobierno Provisional

El poder de la calle, el poder real, lo detentaban los soviets, pero no tenían intención alguna de hacerse con el gobierno y asumir todo el poder. Así se planteó lo que Trotsky calificó como “la paradoja de Febrero”, esto es, que una revolución que había ganado las calles dio paso a un gobierno constituido en los salones. Del pacto del Soviet de Petrogrado con la Duma surgió un gobierno provisional republicano, que estaba formado mayoritariamente por cadetes (KD, Partido constitucional democrático) y algunos representantes de los eseristas (SR, Partido socialista revolucionario) de derecha, como Kerenski. La composición social del nuevo gobierno había pasado de la nobleza a la burguesía liberal.

Los soviets habían puesto en libertad a los presos políticos y organizado los abastecimientos. También habían disuelto a la policía política zarista, legalizado a los sindicatos, organizado a los regimientos adictos a los soviets, etcétera, sin esperar ningún decreto. El Gobierno se limitó a ratificar las decisiones tomadas por los soviets, que no habían tomado directamente el poder porque existía una mayoría de mencheviques y eseristas que “no consideraban en absoluto la posibilidad de exigir un poder que la clase obrera aún no está capacitada para ejercer” (Broué, El partido bolchevique, p. 114), de acuerdo con los análisis previos de esos partidos sobre la naturaleza del proceso revolucionario ruso.

Los bolcheviques, dirigidos por Kamenev y Stalin, apoyaban estos dogmas. En el órgano bolchevique Pravda se produjo un giro radical cuando, a mediados de marzo, Stalin tomó la dirección del periódico, puesto que empezaron a publicarse numerosos artículos que defendían la idea de continuar la guerra: “Los bolcheviques adoptan en lo sucesivo la tesis de los mencheviques según la cual es preciso que los revolucionarios rusos prosigan la guerra para defender sus recientes conquistas democráticas frente al imperialismo alemán” (Broué, p. 115). En la Conferencia del 1 de abril, los bolcheviques aprobaron la propuesta de Stalin de “apoyar al Gobierno Provisional”, así como la posibilidad de una fusión entre bolcheviques y mencheviques (Carr, tomo 1, pp. 92-93).

Estas posiciones políticas chocaban con la voluntad popular, que exigía el fin inmediato de la guerra y de sus penalidades. Las declaraciones del ministro de exteriores Miliukov de respetar los compromisos bélicos con los aliados y continuar la guerra hasta la victoria final, provocaron el 20 y 21 de abril algaradas y manifestaciones, que desembocaron en una crisis de gobierno que se saldó con la dimisión de Miliukov y la constitución de un gobierno de coalición entre cadetes, eseristas y mencheviques, con amplia mayoría de estos dos últimos. Kerenski obtuvo el ministerio de Guerra. El nuevo gobierno fue muy bien visto por los aliados, que habían comprendido la relación de fuerzas existente en Rusia y deseaban un gobierno fuerte, capaz de mantener a Rusia en la guerra.

Las Tesis de Abril

Lenin, contrariado por lo que consideraba una política suicida y catastrófica del partido bolchevique, escribió en marzo desde Zurich las llamadas “Cartas desde Lejos”, en las que detallaba el programa bolchevique para pasar a la segunda fase de la revolución: transformar la guerra imperialista en guerra civil, ningún apoyo al Gobierno Provisional, neta diferenciación con los mencheviques, expropiación de los latifundios, armamento de los trabajadores para formar una milicia obrera y preparar de inmediato la revolución proletaria: todo el poder del Estado debía pasar a los Soviets.

Los bolcheviques del interior, que no aceptaban las novedosas posiciones del lejano Lenin, sólo publicaron la primera de las cuatro cartas. Lenin y el resto de exiliados revolucionarios rusos en Suiza examinaron todas las posibilidades existentes para regresar rápidamente a su país. Como los aliados les negaban los visados, aceptaron regresar a Rusia cruzando el territorio alemán. Las autoridades alemanas pensaban que los revolucionarios rusos conseguirían crear una situación caótica, que aceleraría la derrota rusa. Lenin y sus acompañantes atravesaron Alemania en un tren “sellado”. Más tarde, los enemigos de Lenin y de los bolcheviques utilizaron este episodio para acusarles de ser espías alemanes.

Lenin llegó el 3 de abril de 1917 a la estación de Finlandia, en Petrogrado. Sus posiciones, conocidas como Tesis de Abril, fueron incomprendidas y rechazadas por la mayoría de dirigentes bolcheviques. El día 7 las publicó en un breve artículo (“Las tareas del proletariado en la presente revolución”) en el que tácitamente abrazaba la teoría de la revolución permanente de Trotsky. Afirmaba que era imposible acabar con la guerra sin vencer antes al capitalismo, por lo que era necesario pasar “de la primera etapa de la revolución, que entregó el poder a la burguesía, dada la insuficiencia tanto de la organización como de la conciencia proletarias, a su segunda etapa, que ha de poner el poder en manos del proletariado y de los sectores más pobres del campesinado”. Afirmó además que los bolcheviques se ganarían a las masas “explicando pacientemente” su política: “No queremos que las masas nos crean sin más garantía que nuestra palabra. No somos charlatanes, queremos que sea la experiencia la que consiga que las masas salgan de su error”. La misión de los bolcheviques, señalaba, era la de estimular la iniciativa de las masas. De estas iniciativas había de surgir la experiencia que diera a los bolcheviques la mayoría en los soviets: entonces habría llegado el momento en que los soviets podrían tomar el poder e iniciar la construcción del socialismo. Las tesis de Lenin introdujeron de forma inesperada y brutal un rudo debate en el seno del partido bolchevique. Pravda se vio obligada a publicar una nota en la que Kamenev advertía que “tales tesis no representan sino la opinión particular de Lenin”. Lenin se apoyó en los cuadros obreros para enfrentarse a la dirección del partido. Poco a poco consiguió algunos adeptos, como Zinoniev y Bujarin, y la oposición frontal de otros, como Kamenev.

El 24 de abril se convocó una Conferencia Extraordinaria, presidida por Kamenev, quien con Ríkov, y otros dirigentes, defendían las posiciones que el mismo Lenin había planteado en 1906. Kamenev llegó a afirmar que “es prematuro afirmar que la democracia burguesa ha agotado todas sus posibilidades”. Lenin respondió que aquellas ideas eran antiguas fórmulas que los viejos bolcheviques “han aprendido ineptamente en lugar de analizar la originalidad de la nueva y apasionante realidad”, para finalizar recordando a Kamenev la célebre frase de Goethe: “Gris es la teoría, amigo mío, y verde el árbol de la vida”. Aunque salió vencedor en las tesis políticas fundamentales, su victoria no era total, ya que, de los nueve miembros de la dirección, cuatro eran contrarios a sus tesis.

Trotsky había llegado a Rusia el 5 de mayo, siendo inmediatamente invitado a entrar en la dirección del partido. El VI Congreso del partido bolchevique se inició el 26 de julio, sin la presencia de Lenin, que había pasado a la clandestinidad, ni la de Trotsky, detenido en las “jornadas de julio”. Fue un congreso de fusión de varias pequeñas organizaciones con el Partido bolchevique, que agrupaba ahora a ciento setenta mil militantes, de los que cuarenta mil eran de Petrogrado. La dirección elegida era fiel reflejo de la relación de fuerzas presentes: de los veintiún miembros, dieciséis pertenecían a la vieja fracción bolchevique. Lenin, Zinoviev y Trotsky fueron los más votados. El triunfo de las Tesis de Abril era, ahora, total. El camino de la insurrección ya estaba libre de obstáculos internos (Broué, pp.116-126).

Los bolcheviques habían arrebatado el programa de los eseristas de izquierda y de los anarquistas: “Todo el poder para los soviets”, con el único objetivo de dirigirlo.

De julio a octubre

La dualidad de poderes se deslizó rápidamente hacia un enfrentamiento social, sin más alternativa que la continuidad de la guerra, como defendían nobleza y burguesía, o la paz inmediata, exigida por las clases populares. Lenin había señalado en mayo que “el país estaba mil veces más a la izquierda que los mencheviques y cien veces más que los bolcheviques”. Soldados, obreros y campesinos estaban cada vez más radicalizados, porque sufrían directamente las consecuencias de la guerra.

Pero el Gobierno Provisional prosiguió su aventura bélica, cediendo a la presión de los aliados y al patriotismo ruso, ordenando una ofensiva, dirigida por Brusilov, que terminó en catástrofe militar y deserciones masivas. La orden de trasladar los destacamentos de Petrogrado al frente provocó una sublevación de los soldados, a la que se sumaron los obreros. Las manifestaciones populares del 3 y 4 de julio culminaron con la ocupación de Petrogrado por las masas, que exigían la destitución del gobierno, todo el poder a los soviets, la nacionalización de la tierra y la industria, el control obrero, pan y paz.

Los cadetes aprovecharon la crisis para dimitir y Kerenski asumió la presidencia de un gobierno formado ahora sólo por eseristas y mencheviques. Los bolcheviques, tras una campaña de propaganda contra el gobierno, en la que reclamaban todo el poder para los soviets, consideraron prematura la insurrección, aunque ésta se produjo en las principales ciudades y, sobre todo, en la capital, Petrogrado.

Los bolcheviques fueron desbordados y se mostraron incapaces de detener el movimiento insurreccional. Llegaron a ser abucheados. Tras diez días de movilizaciones la insurrección se extinguió, sin un claro vencedor. Ahora se aceptó el llamamiento de los bolcheviques para regresar al trabajo.

El Gobierno Provisional acusó a los bolcheviques de los incidentes, y a Lenin de ser un espía alemán, sacando a la luz la historia del tren sellado. Algunos regimientos neutrales se pasaron al bando gubernamental y muchos obreros, mencheviques y eseristas, estaban confusos ante las calumnias. En esta coyuntura, favorable al gobierno, se inició la represión contra los bolcheviques. Se prohibió su prensa, se asaltaron sus locales. Trotsky y Kamenev fueron detenidos. Lenin se exilió en Finlandia. Los cuadros bolcheviques pasaron a la clandestinidad.

Pero el fenómeno más importante se estaba produciendo en las zonas rurales. Los campesinos no sólo habían dejado de creer en las promesas de reforma de los socialistas en los distintos gobiernos provisionales, sino que influidos por el llamamiento de los bolcheviques a la acción directa y la ocupación de la tierra, generalizaron en todo el país la ocupación de fincas. Los cadetes regresaron al gobierno y exigieron duras medidas para restablecer el orden. Kerenski, sin embargo, fue incapaz de establecer el orden social y la disciplina militar. La represión de los cosacos en las zonas rurales aproximó irremisiblemente a campesinos y bolcheviques, porque éstos sostenían la consigna de “paz, pan y tierra”.

En agosto, Kerenski convocó una Conferencia Nacional, que agrupaba a fuerzas políticas, sociales, económicas y culturales de todo el país, con el fin de conseguir “un armisticio entre el capital y el trabajo” (Broué, p. 128). Los bolcheviques boicotearon la Conferencia, que fracasó sin remedio: sólo quedaba el golpe de estado militar.

Burguesía, nobleza, aliados y Estado Mayor promovieron un golpe de estado, que había de dirigir el general Kornilov, hasta entonces hombre de plena confianza de Kerenski. Kornilov se dirigió el 25 de agosto a Petrogrado, al mando de las tropas cosacas. Kerenski destituyó a Kornilov, aunque siguió manteniendo con él unas confusas negociaciones, mientras cadetes y mencheviques abandonaban el gobierno. Kerenski, caricatura de un nuevo zar, se marchó al frente como medio para esquivar los problemas. Mientras tanto, en un Petrogrado abandonado por el Gobierno Provisional, los soviets organizaron la defensa contra la amenaza de Kornilov. Los marineros de Kronstadt liberaron a los bolcheviques detenidos, Trotsky entre ellos, y el partido abandonó la clandestinidad. Sus cuadros y militantes consiguieron de inmediato una mayoría aplastante en la guarnición militar y en las fábricas.

Trotsky obtuvo de nuevo la presidencia del Soviet de Petrogrado y formó el Comité Militar Revolucionario, un órgano del Soviet que fusionaba las tropas con la recién creada Guardia Roja, compuesta por grupos de obreros armados. Kornilov y sus cosacos ni siquiera pudieron llegar a Petrogrado. Los ferroviarios se negaron a hacer circular los trenes que transportaban las tropas golpistas, o los llevaron a otros destinos. Los propios soldados se amotinaron en cuanto conocieron su misión.

El 3 de septiembre Kornilov desistía del golpe de estado y se entregaba al Gobierno. El intento golpista había invertido la situación a favor de los bolcheviques. Las asambleas de soldados arrestaban, y a veces ejecutaban, a los oficiales sospechosos de simpatizar con la kornilovada, y aprobaban resoluciones a favor del poder soviético y de la paz.

OCTUBRE

El 31 de agosto el Soviet de Petrogrado reclamaba todo el poder para los soviets, y el 9 de septiembre condenaba toda política de coalición con la burguesía. El 13 de septiembre Lenin envió dos cartas al Comité Central (CC) del Partido bolchevique en las que planteaba que las condiciones para la toma del poder ya habían madurado suficientemente. Pero la mayoría del CC, capitaneada por Zinoviev y Kamenev, se oponía aún a la definitiva insurrección proletaria. Creían que las condiciones seguían tan inmaduras como en julio.

Trotsky apoyaba la insurrección si se la hacía coincidir con el Congreso de los Soviets, que proyectaba reunirse a finales de octubre. Lenin sólo obtuvo el apoyo del joven Smilga, presidente del Soviet de Finlandia.

El 10 de octubre, Lenin, disfrazado con peluca y gorra, y afeitada la perilla, llegó a Petrogrado desde su exilio finlandés, con el fin de arrancar al CC, como sucedió por diez votos contra dos (Zinoviev y Kamenev), una resolución favorable a la insurrección, para la que se iniciaron inmediatamente los preparativos (Broué, pp. 126- 134; Figes, pp. 456-507).

La Revolución de Febrero de 1917 había derrocado al zar e instaurado las libertades democráticas y una república burguesa. Pero el proceso revolucionario ruso no se detuvo aquí y quiso llegar hasta el final, para arrebatar el poder a la burguesía e instaurar el poder obrero de los soviets. Los preparativos de la insurrección nunca fueron secretos para nadie. Kamenev y Zinoviev llegaron a denunciarlo en la prensa. El Comité Militar Revolucionario (CMR), encargado de la insurrección en Petrogrado, organizó toda la operación. Por otra parte, la insurrección de Octubre no se produjo en realidad por una decisión tomada por el CC del Partido bolchevique, sino como rechazo del Soviet a la orden del gobierno Kerensky de enviar al frente a dos tercios de la guarnición de Petrogrado.

El gobierno burgués pretendía, otra vez, alejar a las tropas revolucionarias de Petrogrado, y sustituirlas por batallones contrarrevolucionarios. Las Jornadas de Octubre empezaron sólo unas semanas después de la kornilovada, contra el nuevo intento de aplastar la revolución, obligando al proletariado a tomar medidas insurreccionales para defenderla. Las fuerzas con las que contaba el CMR no eran numerosas, pero sí absolutamente decisivas: la Guardia Roja, los marineros de la flota del Báltico, la guarnición de la ciudad y los barrios obreros. En la insurrección tomaron parte activa unos treinta mil hombres. No fue necesario el levantamiento de los barrios obreros, que permanecieron tranquilos; ni el asalto a los cuarteles militares, porque ya habían sido ganados para la revolución antes de la insurrección.

La fecha de la insurrección se fijó para la noche del 24, porque el 25 de octubre se reunía el Congreso de los Soviets. Esa noche se detuvo a toda la oficialidad que no reconociera la autoridad del CMR, se ocuparon las comisarías de policía, las imprentas, los puentes, los edificios oficiales, se establecieron controles en las calles más importantes, se adueñaron del banco estatal, de las estaciones ferroviarias, del telégrafo, de las centrales telefónica y eléctrica. En sólo trece horas Petrogrado estaba en manos de los soldados y obreros revolucionarios a las órdenes del Soviet.

A las 10 de la mañana del 25 sólo quedaba en poder del Gobierno su propia sede, el Palacio de Invierno, que estaba sitiado desde hacía días. Al anochecer del día 25 el crucero Aurora disparó una salva que daba la orden de asalto al Palacio de Invierno. Lenin quería anunciar a la asamblea del Congreso de los Soviets la caída del Gobierno Kerenski. Las tropas que defendían el Palacio resistieron hasta que se les dio la oportunidad de huir. Al final, el Palacio de Invierno se rindió en la madrugada del 26 de octubre, tras un asalto conjunto de marineros, soldados y obreros. El Gobierno Provisional, que se había reunido para organizar la resistencia en la capital, fue detenido; pero Kerenski huyó, en un coche requisado en la embajada norteamericana.

Entre el 28 de octubre y el 2 de noviembre la insurrección obrera triunfó también en Moscú, y tras dos o tres semanas se había extendido prácticamente a toda Rusia. Esa misma madrugada del 26 de octubre, el II Congreso de los Soviets, con una amplia mayoría bolchevique, eligió un gobierno revolucionario, compuesto mayoritariamente por bolcheviques y eseristas de izquierda, y aprobó los primeros decretos del nuevo gobierno. Lenin fue elegido presidente del Consejo de Comisarios del Pueblo. Se decretó la paz, y se pactó un alto el fuego inmediato en todos los frentes. Trotsky, que había sido nombrado Comisario de Asuntos Exteriores, fue quien llevó el peso de las negociaciones con Alemania.

El 2 de diciembre se firmó el armisticio y el 4 de marzo de 1918 la paz, llamada de Brest-Litovsk, que provocó una agria polémica entre quienes querían firmar la paz a cualquier precio, como medio de defender el nuevo Estado soviético, y los que proponían extender la guerra revolucionaria a Europa, lo que estuvo a punto de provocar una escisión en el partido bolchevique. Ucrania quedaba abierta al saqueo de los austríacos y alemanes.

Se decretó la confiscación de los latifundios y la entrega de las tierras a los soviets campesinos, el control obrero de la industria y la nacionalización de la banca. Se reconocieron los derechos de las nacionalidades, incluyendo el derecho a la autodeterminación y la libertad de separarse. El nuevo gobierno soviético, que no fue reconocido por los aliados, tenía además en su contra la radical oposición de todo el espectro político restante, desde la extrema derecha zarista hasta los mencheviques. El estallido de una guerra civil, con intervención de las potencias extranjeras, fue inevitable sólo algunos meses más tarde.

El régimen bolchevique

Los bolcheviques se encontraron políticamente aislados. Los mencheviques seguían considerando que la toma del poder por un partido obrero era una locura, puesto que las “condiciones objetivas” impedían ir más allá de las tareas propias de una revolución burguesa: se trataba de desarrollar las libertades democráticas. Los eseristas de derecha oscilaban entre pedir a los bolcheviques un suicidio político, esto es, la expulsión de Lenin y Trotsky, o la confrontación armada. Los eseristas de izquierda se enfrentaron con los bolcheviques a causa de las discrepancias existentes sobre la cuestión de disolver, o no, la Asamblea Constituyente. En este Parlamento, elegido por sufragio universal, los bolcheviques eran una minoría. Los eseristas de izquierda estaban mal representados, porque el Partido Socialrevolucionario había designado a los candidatos antes de la anunciada escisión del ala izquierda, que era mayoritaria en las bases y en el campo. Ante la negativa de la Asamblea Constituyente a aprobar la Declaración de Derechos del Pueblo Trabajador y Explotado (aprobada por los soviets), los bolcheviques la abandonaron, y a continuación, un destacamento de guardias rojos entró en el hemiciclo y dio por terminadas las sesiones. Era el fin de la democracia parlamentaria en Rusia. Se iniciaba una peligrosa confusión y entrelazamiento entre la burocracia del aparato estatal y los cuadros del partido bolchevique.

La guerra civil y el comunismo de guerra (1918-1921)

La guerra civil empezó con el levantamiento, en mayo de 1918, de la Legión Checoslovaca, formada por unos cincuenta mil soldados, con mandos franceses. Marcharon hacia el oeste, y en poco tiempo llegaron al Volga. El éxito de la operación decidió a los aliados a intervenir, con el objetivo de ahogar la revolución y restaurar el régimen zarista. En junio, tropas anglo-francesas desembarcaron en Murmansk y en Arkangel. En agosto, los aliados desembarcan cien mil hombres en Vladivostok, con el pretexto de ayudar a la Legión Checoslovaca. En el Sur el general zarista Denikin organizó un ejército de voluntarios con material y suministros británicos: había nacido la Guardia Blanca.

En septiembre, Trotsky, creador del Ejército Rojo, obtuvo el primer éxito soviético con la derrota de los checos y la reconquista de Kazán. En 1919 los franceses se apoderaron de Odesa y Crimea; los ingleses se adueñaron de los pozos petrolíferos del Cáucaso y el Don. El suelo ruso estaba ocupado además por tropas norteamericanas, polacas, alemanas, austríacas y serbias. La situación era desesperada. Se había consumado el plan de Clemenceau de cercar a los bolcheviques. Pero las disensiones entre los aliados y la nulidad política de los generales de la Guardia Blanca, incapaces de hacer concesiones de autonomía a las nacionalidades (cuestión que interesaba a los cosacos) y de tierra a los campesinos, para obtener su apoyo, permitieron que el Ejército Rojo resistiera durante los treinta meses que duró la guerra civil. Finalmente, la oleada revolucionaria que agitaba Europa y los éxitos militares de los rojos consiguieron la firma de un nuevo armisticio.

La guerra civil había dejado el país en ruinas. El comercio privado había desaparecido (Broué, pp. 163-170). Las medidas del llamado “comunismo de guerra” nacían pues de las propias necesidades de la guerra. Para alimentar a las ciudades sitiadas y al ejército se requisaban las cosechas. Los campesinos pobres fueron organizados contra los kulaks. No había ingresos fiscales, ya que la administración había desaparecido. La emisión descontrolada de papel moneda disparó la inflación. El hambre y las epidemias asolaron las ciudades, centro de la revolución. Los salarios se pagaban en especie. Los obreros industriales fueron desplazados a los frentes de batalla. El terror de la policía política hizo su inevitable aparición, con la fundación de la Checa en abril de 1918, cebándose especialmente en los mencheviques, eseristas y anarquistas: ya nada iba a ser igual. La producción industrial cayó en picado. La producción de acero y de hierro era mínima. Casi las tres cuartas partes de las vías férreas habían sido inutilizadas. La superficie cultivada se había reducido en una cuarta parte. Los kulaks sacrificaban el ganado y escondían sus cosechas para evitar su requisa.

En este contexto, se produjo la revuelta de Kronstadt, una base naval cercana a Petrogrado de gran tradición soviética y bolchevique. En marzo de1921, Trotsky asumió la represión del alzamiento de la marina de Kronstadt, que había sido durante la revolución de 1917, en palabras del propio Trotsky, “el orgullo y la gloria de la revolución”. Fue también en este mes, en el X Congreso del Partido, que prohibía la existencia de corrientes y tendencias en el seno del partido bolchevique, cuando Lenin propuso la “Nueva Política Económica” (NEP). Aparecieron numerosos focos de alzamiento campesino.

El partido decidió cambiar su política económica, pero la represión armada de amplios sectores de la población, indudablemente revolucionarios, constituyó un punto de inflexión contrarrevolucionaria irreversible de la revolución soviética. No en vano la aplastada Kronstadt se había sublevado en defensa del eslogan “soviets sin bolcheviques” (Brinton, pp.137-144; Mett pp.39-116).

Capítulo aparte merecería el anarquista ucraniano Makhno y la experiencia de las comunas de Ucrania desde 1918 hasta 1921, donde se implantaron con éxito medidas socio-económicas libertarias y los principios pedagógicos de Ferrer Guardia. El Ejército Negro ucraniano combatió al Ejército Blanco zarista en alianza con el Ejército Rojo bolchevique, constituyendo el Territorio Libre de Ucrania. Tras nueve meses de combates contra el Ejército Rojo, a fines de 1921 los anarquistas fueron derrotados y Makhno tuvo que exiliarse, mientras los bolcheviques entraban en las aldeas ucranianas provocando matanzas entre los campesinos, con el objetivo de exterminar el menor recuerdo y simpatía por la reciente experiencia libertaria.

ESTALINISMO Y CAPITALISMO DE ESTADO

La Nueva Política Económica (1921-1927)

La llamada NEP impuso una serie de medidas económicas extraordinarias, motivadas por las catastróficas consecuencias de la guerra, y puso las bases de un capitalismo de Estado ruso. Para aumentar la productividad se decidió fomentar la iniciativa privada, prohibida en 1917, y permitir la rentabilidad de las pequeñas empresas agrícolas y comerciales. Se eliminó la requisa forzosa y se devolvieron gran parte de las tierras a los kulaks, creándose un mercado libre interior. Al mismo tiempo, el Estado creaba las grandes granjas estatales: los sovjós, y las cooperativas de explotación agraria: los koljós. Se desnacionalizaron las empresas de menos de veinte trabajadores, autorizándose la liberalización de salarios y las primas de producción en las empresas privadas. Se autorizó la presencia de técnicos extranjeros. Se fijó un impuesto en “especie” y se autorizaron, bajo control estatal, las inversiones extranjeras. El sistema estatal estaba dirigido por el Soviet Supremo de Economía.

La NEP trajo cierta estabilidad y permitió recuperar los niveles de producción anteriores a la guerra. Pero en el camino los soviets se habían vaciado de contenido y la revolución había perecido. La NEP finalizó en 1927, con el nacimiento del primer plan económico quinquenal, que priorizaba la industria pesada sobre la producción de artículos de consumo.

El triunfo de la burocracia

A causa de las calamidades, penurias y destrucciones de la guerra civil, el aislamiento de la revolución rusa tras el fracaso de la revolución internacional, la muerte de numerosos militantes bolcheviques, el caos económico, el hambre que había producido millones de muertos, y una miseria generalizada; pero sobre todo gracias a la identificación realizada entre Partido y Estado, surgió una burocracia que se afianzó en el triunfo de la contrarrevolución política, y la costosa y salvaje industrialización impuesta por el triunfante capitalismo de Estado.

En 1922, Lenin ya había advertido los peligros de esta estatificación. La burocracia había vaciado de significado y contenido a los soviets, los sindicatos, las células y comités del partido, sometidos al aparato estatal y a las directrices contrarrevolucionarias. A partir de 1923, Stalin encarnó esta nueva burocracia del Partido-Estado que dirigía una brutal contrarrevolución política.

El pronóstico elemental de los bolcheviques en 1917 había sido que, dado el atraso económico de Rusia, una revolución obrera victoriosa sólo podía sobrevivir con la extensión internacional de una revolución que había de ser de ámbito mundial, dando su primer paso concreto en Alemania. En caso contrario, la revolución rusa fracasaría. En 1924, la burocracia adoptó la teoría del “socialismo en un sólo país” y el culto a la personalidad del momificado Lenin, como los dos ejes sobre los que levantar la nueva ideología estalinista. La burocracia rusa, abandonado ya todo disfraz, aparecía dispuesta a aplastar definitivamente cualquier oposición. El estalinismo deformó grotescamente el concepto de lo que era el socialismo, vació de contenido los soviets, suprimió el menor atisbo de democracia obrera, impuso una dictadura personal sobre el partido, y del partido sobre el país, construyendo un régimen totalitario.

La burocracia necesitaba aniquilar a todos los cuadros de la dirección bolchevique que hizo la revolución de octubre, ya que la mistificación de su propia naturaleza contrarrevolucionaria era una de las características del estalinismo. Así, a lo largo de los años treinta se produjeron numerosas purgas, que condenaron al exterminio y la ignominia a cientos de miles de opositores, ficticios o reales, de cualquier ideología, y entre ellos a los propios bolcheviques, y sobre todo a sus principales dirigentes.

Trotsky fue asesinado en agosto de 1940 en México por Ramón Mercader, agente estalinista español que ejecutó las órdenes de Stalin. En la guerra civil española los estalinistas encabezaron la contrarrevolución en el seno del campo republicano, eliminando física y políticamente a anarquistas, poumistas y disidentes.

En agosto de 1939 se firmó un pacto entre Hitler y Stalin para invadir Polonia. Al fin de la Segunda Guerra Mundial, el Ejército Rojo ocupó media Europa, estableciendo regímenes totalitarios, satélites de la Unión Soviética, que se desmoronaron rápidamente tras la caída del muro de Berlín en octubre de 1989.

Estos regímenes estalinistas vivieron diversas insurrecciones obreras y populares, como la de Berlín en 1947, Hungría en 1956 o Checoslovaquia en 1968. El derribo del muro de Berlín, en octubre de 1989, fue el principio del fin de la Unión Soviética y de todos los Estados estalinistas.

Características internacionales del estalinismo

Las características de la contrarrevolución estalinista fueron:

a) Terrorismo policíaco incesante, omnipresente y casi omnipotente.

b) Imprescindible falsificación de su propia naturaleza, y de la naturaleza de sus enemigos, especialmente de los revolucionarios.

c) Explotación de los trabajadores mediante un capitalismo de Estado, dirigido por el Partido-Estado, que militarizó el trabajo.

Los estalinistas no han sido nunca un sector reformista del movimiento obrero, sino que siempre han sido el partido de la contrarrevolución y de la represión feroz del movimiento revolucionario. Con el estalinismo no ha sido posible nunca colaboración alguna, sólo la lucha sin cuartel. El estalinismo, siempre y en todo lugar, ha encabezado y guiado las fuerzas contrarrevolucionarias, encontrando su fuerza en la idea de unidad nacional, en la práctica de una política de orden, en su lucha por establecer un gobierno fuerte, en una política económica basada en las nacionalizaciones, en la penetración de los militantes del partido estalinista en el aparato de Estado, y sobre todo disfrazando su naturaleza reaccionaria en el seno del movimiento obrero (Munis, pp. 158-290).

CONCLUSIONES

La grandeza del Octubre Rojo radica en que fue la primera revolución proletaria de la historia, la primera vez en la que el proletariado tomó el poder, derrocando el gobierno de la burguesía. Una revolución comunista sólo podía ser mundial, y fracasó en Rusia cuando se produjo la derrota del proletariado revolucionario en Alemania y la revolución soviética quedó aislada. Este aislamiento, unido a las catástrofes de la guerra civil, el caos económico, la miseria y el hambre, magnificaron los terribles errores de los bolcheviques, entre los que destacaba la identificación entre Partido y Estado, que condujeron al triunfo inevitable de la contrarrevolución estalinista, desde el seno del propio partido bolchevique que había impulsado la revolución soviética de Octubre de 1917.

En Rusia, el proceso revolucionario iniciado en 1905, obtuvo su primer éxito con la revolución democrática de febrero de 1917, que derrocó al zar e instauró una república democrática, pero no se quedó a medio camino y llegó hasta el final con la insurrección de octubre de 1917 en Petrogrado, en la que los soviets tomaron el poder, desplazando a la burguesía del aparato estatal.

La contrarrevolución estalinista fue de carácter político, y se encarnó en el monopolio del poder por el propio partido bolchevique, en las medidas de nacionalización y concentración económica estatal (capitalismo de Estado) y en la transformación del Partido bolchevique en un Partido-Estado, que destruyó toda oposición política e ideológica, reprimió duramente movimientos y grupos proletarios, indudablemente revolucionarios, y persiguió hasta el exterminio físico a quienes manifestaron la menor disidencia, ya fuera dentro o fuera del partido único.

Lejos de ser un banal golpe de Estado, como mienten los voceros de la clase dominante, la revolución de octubre fue uno de los puntos culminantes alcanzado por la humanidad en toda su historia. Por primera vez la clase obrera tuvo el valor y la capacidad de tomar el poder, arrebatándoselo a los explotadores, e iniciar la revolución proletaria mundial. Aunque la revolución pronto iba a ser derrotada en Berlín, Munich, Budapest y Turín, aunque el proletariado ruso y mundial tuvo que pagar un precio terrible por su derrota: el horror de la contrarrevolución, otra guerra mundial, y toda la barbarie sufrida bajo los estados estalinistas; la burguesía todavía no ha sido capaz de borrar la memoria y las lecciones de este formidable acontecimiento.

Bibliografía sobre la revolución rusa:

Anweiler, Oskar: Los soviets en Rusia 1905-1921. Zero, 1975

Archinof, Pedro: Historia del movimiento macknovista. Tusquets, 1975

Aunoble, Eric : “Le communisme tout de suite!”. Le mouvement des Communes en Ukraine soviétique (1919-1920). Les nuits rouges, 2008.

Barrot, Jean : Communisme et question russe. Tête des Feuilles, 1972. [Traducción al castellano en Dauvé y Martin: Declive y surgimiento de la perspectiva comunista. Espartaco Internacional, 2003]

Brinton, Maurice: Los bolcheviques y el control obrero (l917-1921). Ruedo Ibérico, 1972

Broué, Pierre: El partido bolchevique. Ayuso, 1973

Carr, E.H.: La Revolución Bolchevique (1917-1923). (Tres tomos) Alianza Univ., 1985

Ciliga, Ante: En el país de la mentira desconcertante. Descontrol, 2016.

Figes, Orlando: La revolución rusa (1891-1924). Edhasa, 1996

Fitzpatrick, Sheila: La revolución rusa. Siglo XXI, 2005.

Gorter; Korsh; Pannekoek: La izquierda comunista germano-holandesa contra Lenin. Espartaco Internacional, 2004. [Contiene la “Carta abierta al camarada Lenin”, de Gorter y “Lenin filósofo” de Pannekoek].

Guérin, Daniel: L´anarchisme. Gallimard, 1965

Luxemburg, Rosa: La revolución rusa. Anagrama, 1975

Mett, Ida: La Comuna de Kronstadt. Crepúsculo sangriento de los Soviets. Espartaco Internacional, 2006

Munis, G.: Revolución y contrarrevolución en Rusia. Muñoz Moya, 1999

Trotsky, León: Historia de la revolución rusa. (Tres tomos) Ruedo Ibérico, 1972

Volin: La revolución desconocida. 2 vol. Campo Abierto, 1977

Agustín Guillamón

Publicado en Catalunya números 189-192 (febrero/mayo 2017)

Catalunya es el órgano en catalán de la CGT

Fuente: http://www.alasbarricadas.org/notic...

Categorías: Tortuga Antimilitar

La caravana Mugak Zabalduz denuncia la complicidad del Polígono de Bardenas con las guerras

30 April, 2018 - 21:58

La Caravana Mugak Zabalduz, que recorre desde el sábado Euskal Herria para denunciar la situación de las personas migrantes y las políticas en esta matería de la UE, ha recalado hoy en la Ribera navarra para rechazar el Polígono de Tiro de las Bardenas y su complicidad con las guerras que crean la huida forzosa de miles y miles de personas de sus lugares de orígen.

"Las guerras provocan la muerte de millones de personas, obligan a huir de sus países a otros tantos y responden a las necesidades económicas que sostiene al sistema capitalista", han denunciado los y las participantes de la Caravana Mugak Zabalduz tras la manifestación desarrollada por las calles de Tutera en demanda de la clausura del Polígono de Tiro de Bardenas. Tal y como han recordado, militares de la OTAN entrenan en sus instalaciones y es ahí donde comienzan muchos de los conflictos internacionales que posteriormente vemos en las noticias.

Han criticado también a los representantes institucionales locales "que permiten y sostienen a través de contratos millonarios para la fabricación y venta de armas. Armas que se prueban y se experimentan en lugares como las Bardenas, mediante un contrato impuesto y rodeado de hermetismo, que calla las bocas de algunos ayuntamientos congozantes, del Monasterio de la Oliva y de los estómagos agradecidos, de quienes miran para otro lado ante el canon económico."

Recuerdan así mismo que las prácticas que se desarrollan en estas instalaciones militares "ponen en serio peligro a la población local" y que "la presencia de este polígono militar también responde a los intereses de la industria armamentística, que genera mucho dinero a cambio de demasiada sangre y sufrimiento".

Por eso han abogado por desarrollar iniciativas "tan necesarias" como la Caravana abriendo Fronteras, "ya que la mejor manera de ayudar a todas las personas refugiadas es poner la atención en los motivos que dan origen a su huída, además de crear redes de solidaridad entre los pueblos".

Acción sorpresa ante las puertas del cuartel militar

Antes de acudir a la sede de la Junta de Bardenas, de donde ha partido la manifestación, las participantes en la Caravana han accedido al Polígono de Tiro, y han colocado una pancarta en la puerta

Categorías: Tortuga Antimilitar

José Agustín Goytisolo

30 April, 2018 - 21:10

Considerando que su vida era honesta
que pagaba puntualmente sus impuestos
y que nunca hizo daño a nadie
fue condenado a seguir en el país.

Categorías: Tortuga Antimilitar

Páxinas