Tortuga Antimilitar


Subscribe to Tortuga Antimilitar feed
Actualizado: hace 1 hora 3 min

¿Se puede pensar el amor?

29 July, 2019 - 00:00

Es necesario profundizar y reflexionar sobre los mitos que atraviesan nuestras relaciones. Pero intentando hilar fino, ya que en muchas ocasiones y en determinados contextos, pareciera que ya nos hemos librado de algunas creencias del amor romántico -como el mito de la media naranja o el amor eterno-, pero no somos conscientes de cómo están calando algunas nuevas creencias que siguen beneficiando al capitalismo más voraz.

Ilustración de Irene Cuesta.

Desde la construcción patriarcal y capitalista se nos hace creer que todo lo relacionado con el amor forma parte de la naturaleza humana y es universal. Esto, que parece algo inofensivo, es tremendamente efectivo, ya que todo lo que es natural es inamovible y, por tanto, no se puede cuestionar ni modificar. Además, tampoco es neutral: las personas socializadas como hombres y como mujeres no hemos tenido el mismo aprendizaje sobre el amor. No nos han enseñado de igual forma qué significa amar y ser amadas.

Es especialmente beneficioso para el patriarcado hacernos creer que el amor, ese ente abstracto y etéreo, está desligado de lo que pasa en las relaciones. Es decir, parece ser que se puede querer a una persona que nos trata mal, que nos agrede, que nos violenta. Y esto no solo es así en la construcción del amor romántico, sino que también se nos enseña en otros vínculos, como los familiares, donde el amor es obligatorio, más allá de lo que pase o deje de pasar en las relaciones concretas. Esto abre las puertas a que la violencia tenga mucho espacio en el que circular.

Yo no niego que se pueda querer a alguien con quien la relación es difícil o a alguien que ya no está o que ha muerto, o incluso querer a alguien que en un momento dado nos hace daño. Pero esta idea de que el amor va por un camino que nada tiene que ver con lo que ocurre en las relaciones nos genera una gran confusión a la hora de identificar qué nos hace sentirnos queridas o cómo sabemos que queremos a alguien.

Para el patriarcado capitalista el individualismo más descarnado es un gran aliado. Y han invertido muchos esfuerzos en hacernos creer que lo que pasa dentro de cada quien no tiene que ver con lo que pasa a nuestro alrededor. Nos han hecho pensar que cada persona puede hacerse a sí misma, que la identidad es un logro individual y que el ideal de autorrealización personal pasa por quererse a una misma y ser libre. “Primero hay que quererse a una misma para después poder querer y que te quieran”, nos han dicho.

De esta forma, se nos enseña también a desligar el amor hacía nosotras mismas de lo que sucede en nuestras vidas o relaciones. Da la impresión de que podemos querernos en abstracto y que esto que se llama autoestima se pudiera cuantificar: alta, baja, ¿normal?. La autoestima se ha convertido en una meta a la que llegar, incluso pareciera que si llegas es para siempre, “por fin he conseguido quererme y de ahí ya no me mueve nadie”. Estoy segura de que tener una relación amorosa con una misma es algo positivo y nos permite relacionarnos mejor, pero creo que quererse a una misma no está desligado de los momentos que atraviesa nuestra vida o del contexto que habitamos. Contexto que, por cierto, no es indiferente, ya que históricamente las mujeres hemos tenido prohibido el acceso a nuestro amor propio.

Con la libertad pasa algo parecido. Se nos ha hecho pensar que el sentirse libre tiene que ver exclusivamente con una misma, con hacer lo que quieres y cumplir tus deseos. Como si la libertad no tuviera que ver con la interacción sino que fuera una propiedad privada. O como si todo el mundo entendiéramos la libertad de la misma forma o quisiéramos ser libres de la misma manera. Hasta nos olvidamos del pequeño detalle de que hombres y mujeres no tenemos la misma legitimidad social para ejercer esta libertad individualista.

Uno de los temas más recurrentes cuando hablamos de la construcción del amor son los celos. Hay una tendencia a pensar en los celos en términos de si son o no biológicos. Yo no dudo de que sentir celos sea algo que nos atraviesa el cuerpo, porque lo he vivido, ni tampoco dudo de que seamos responsables de hacer algo constructivo con esa sensación (aunque reconozco que me hace un poco de ruido que la única solución que parece viable sea la de ir a una terapia, como si todo el mundo tuviera el dinero para pagársela). Pero en un contexto donde reconocemos la construcción cultural de nuestras formas de amar y ser amadas me cuesta pensar en los celos en términos individuales solamente, como una conclusión de identidad: soy celosa. Considero que lo que llamamos celos es una traducción cultural de otros sentimientos, que muchas veces tienen que ver con la inseguridad o el miedo a la pérdida, pero que esas sensaciones se asientan en una construcción que nos dice que el amor es finito y que depende de que nos portemos bien. Esto nos hace vivir una permanente sensación de no aceptación de lo que sentimos o deseamos, de miedo a que nos dejen de querer ante cualquier conflicto o desencuentro. Y ésta, claro, es la antesala de la competencia por el amor.

Creo también que no podemos ignorar que los celos no son independientes de lo que sucede en las relaciones, y que en algunas ocasiones podrían incluso ser un síntoma de que se está produciendo algún tipo de abuso. Muchas veces podemos ver que los celos son testimonio de que algo importante para nosotras está siendo trasgredido.

Otra cuestión que considero muy importante repensar, como uno de los ejemplos más arraigados y desgarradores de esta creencia de que el amor es natural, es el enamoramiento. Esa fase que nos dicen que es la mejor de las relaciones, pero que como es temporal después la seguimos anhelando constantemente. Parece ser que si te enamoras no puedes hacer nada por evitarlo, que todo el mundo nos enamoramos de la misma manera (con esa sensación de mariposas y nervios), que dura el mismo tiempo (se hacen estudios “científicos” que dan una media), que es una cuestión química y de atracción instintiva. Sin embargo, en este sentido, resulta sospechoso cómo los hombres y las mujeres no lo experimentamos de la misma forma: así generalizando en el enamoramiento los hombres tienden a reforzar el amor hacia sí mismos y las mujeres tienden a perderse de sus propios deseos y centrarse en la otra persona. También llama la atención el hecho de que nos solemos enamorar de un determinado tipo de personas que cumplen con algunos que otros ejes de poder: como el modelo de belleza imperante, la clase social, el éxito o determinados valores y actitudes que se erotizan culturalmente.

Me pregunto cómo hubiera cambiado mi vida, y cuánto sufrimiento me hubiera ahorrado, si desde pequeña me hubieran dicho que puedo elegir de quien me enamoro, igual que elijo a mis amistades, y que esa elección puede estar basada en lo que es importante para mí. ¿Qué hubiera pasado si me hubieran invitado a explorar mi capacidad de amar y no tanto a buscar el objeto amoroso que me haga sentir completa?

Desde mi mirada, es necesario profundizar y reflexionar sobre los mitos que atraviesan nuestras relaciones, intentando hilar fino, ya que en muchas ocasiones, y en determinados contextos, pareciera que ya nos hemos librado de algunas creencias del amor romántico, como el mito de la media naranja o el amor eterno, pero no somos conscientes de cómo están calando algunas nuevas creencias que siguen beneficiando al capitalismo más voraz.

“PRETENDER QUE UNA RELACIÓN ESTÉ EXENTA DE CONFLICTOS O NOS MANTENGA EN UN ESTADO PERMANENTE DE FELICIDAD ES UNA TENDENCIA DESCONECTADA DE LA PROPIA VIDA, FRUTO DE ESTA CULTURA DEL HEDONISMO CAPITALISTA”

Mitos que tienen que ver, por ejemplo, con pensar que una relación buena es aquella en la que no hay conflictos y que algún día encontraremos a esa persona adecuada con la que nos entenderemos a la perfección; o como que la persona que abre los conflictos (habitualmente las mujeres) es la que los crea; o como que en una relación basta con hacer acuerdos y dejarse fluir (aunque nadie sepa muy bien qué es y cómo se hace); o como que si una relación no nos mantiene en un estado permanente de plenitud, felicidad y satisfacción es mejor dejarla; o como que si no tenemos pareja o diversas relaciones es un síntoma de que nadie nos aguanta, de que somos difíciles o demasiado exigentes; o como que si una relación se transforma o se termina es un fracaso personal; o como que la pareja es el lugar de intimidad por excelencia, el sitio donde podemos ser auténticas; o como que en esto del amor hay que ser consistente y coherente entre lo que dices, piensas, sientes y haces.

Lo peligroso es que estas ideas nos provocan una continua y constante sensación de inadecuación que nos genera una gran violencia interna.

No creo que haya que aguantar y que el amor lo puede todo. Pero pretender que una relación esté exenta de conflictos o nos mantenga en un estado permanente de felicidad es una tendencia desconectada de la propia vida, fruto de esta cultura del hedonismo capitalista.

Tener pareja (o múltiples relaciones) sigue siendo sinónimo de éxito social y, lo que es más desolador, se ha convertido en un configurador de autoestima. Aunque de sobra sabemos que no tener pareja no significa que estés carente de amor o que tenerla no significa que disfrutes del amor. Eso sí, la estructura capitalista quiere personas aisladas, que se comuniquen lo justo, que no muestren excesivamente sus emociones, que siempre estén felices y se diviertan. Pero además, y sobre todo, que no sean auténticas, excepto con sus románticas parejas. No nos permitimos ser auténticas pero lo anhelamos; lo malo es volcar ese deseo en una persona en exclusiva.

Aclaro que tampoco creo que esté mal hacer acuerdos y dejarse fluir. Solo que pienso que muchas veces no es suficiente. Porque en una relación viva entre seres vivos y en continuo cambio, es fácil que las palabras suplanten a la propia realidad, reduciendo nuestro campo de visión e invisibilizando la complejidad. Dar por hecho a la gente o a la propia relación es la muerte de lo vivo de esa relación.

¡Qué tranquilizador es para mí saber que podemos ser inconsistentes y hasta contradictorias!

Creo que es fundamental reflexionar sobre cómo en algunos nuevos modelos del amor llamados libres no se entran a cuestionar discursos patriarcales y capitalistas como el individualismo más feroz, el desprecio a la compasión, el abuso de poder, el consumo de cuerpos y enamoramientos, el ansia de diversión permanente, el rechazo a nuestra vulnerabilidad, el afán de sustitución compulsiva de lo viejo por lo nuevo, el culto a la belleza sin movimiento y sin alma, la propia valoración en relación al gustar o no gustar…

Algunos de estos modelos se asientan en una idea profundamente neoliberal: la de la tiranía del deseo. Donde lo más importante es seguir nuestro deseo, por encima de todo (entendiendo deseo como hacer lo que siento y quiero en cada momento), y donde, por supuesto, el deseo y el cuidado son mutuamente excluyentes. El cuidado es entendido como un sacrificio y no como un deseo en sí mismo.

Estoy convencida de que muchas veces tener unos ideales o principios nos puede servir para hacer algo creativo y no violento con algunas emociones o situaciones, para no reproducir ciertas normas sociales de opresión. Pero otras veces, esos discursos pueden llegar a convertirse en una barrera simbólica que nos impide ser.

En mi experiencia, por aferrarme a un ideal, algunas veces en lugar de estar abierta me he perdido y en lugar de sentirme libre me he sometido. A veces, incluso una de mis identidades preferidas, como puede ser la feminista, me ha hecho cerrarme a vivir la contradicción, porque también en esas identidades existen muchos deberías y normas sutiles de cómo hay que vivir el amor, haciendo que la experiencia amorosa esté plagada de historias únicas.

Los mandatos pueden ser capaces de oscurecer nuestros propios entendimientos, pero no los eliminan. Por eso muchas veces vivimos en permanente contradicción interna.

Vivimos en una cultura en la que los asuntos amorosos se pretenden resolver con metáforas de gestión emocional o control. A mí me parece más interesante pensar colectivamente cómo generar contextos que nos permitan pasar de la ética del control a la ética de la colaboración, honrando lo que es importante para nosotras, para las demás y para la propia relación, en ese juego que se establece entre la realidad y el deseo.

Contextos donde podamos entender nuestra capacidad de ser libres como una experiencia de relación y con “sentido de lo común” (según la acepción de Hannah Arendt: lo que tiene sentido para el bien común y no solo para una o unas pocas personas).

Me parece importante desmarcarnos de la dicotomía que se establece entre lo real y lo ideal, para darle espacio a lo inaudito, lo imprevisible, lo que está fuera de los márgenes de lo normal, lo que no tiene tanto espacio para escucharse y ser circulado.

Creo que poner palabras a lo que está sucediendo en nuestras relaciones, transparentando nuestros deseos, dolores, miedos y contradicciones, nos puede ayudar a salir de la lógica del asfixiante discurso del deber ser. Y así, construir tramas que desafíen la “normalización” y que nos permitan deshacernos de nuestros guardianes internos y del control permanente de unas sobre otras. Pasar de este relato pobre y problemático del amor que nos presenta el patriarcado a relatos del amor multihistoriados y enriquecidos.

Abrir puertas para seguir conversando (que etimológicamente significa transformarse con la ayuda de alguien) lejos de esas verdades totalizadoras que aprisionan nuestras vidas. Esto es increíblemente esperanzador para mí, entendiendo la esperanza no como el deseo de que todo salga bien, sino de que las cosas tengan sentido.

Parafraseando un hermoso poema de Adrienne Rich, sentir que bajo nuestros párpados unos nuevos ojos pueden abrirse.

Fuente: https://www.pikaramagazine.com/2018...

Categorías: Tortuga Antimilitar

George Stinney Jr.: La persona más joven condenada a muerte en EEUU

29 July, 2019 - 00:00

El adolescente George Stinney Jr. de ascendencia africana, fue la persona más joven con condena a muerte en el siglo XX en los Estados Unidos.

Solo tenia 14 años cuando fue ejecutado en una silla eléctrica.

Durante su juicio, hasta el día de su ejecución, siempre llevaba una biblia en sus manos, clamando inocencia.

Fue acusado de matar a dos niñas blancas, Betty de 11 años y Mary de 7, los cuerpos fueron encontrados cerca de la casa donde residía el adolescente con sus padres.
En ese momento todos los miembros del jurado eran blancos. El juicio duró sólo 2 horas y la sentencia fue dictada 10 minutos después.

Los padres del niño fueron amenazados y se les impidió hacerle regalos en la sala de juicio para luego expulsarlos de esa ciudad.

Antes de la ejecución, George paso 81 días sin poder ver a sus padres.
Quedo atrapado en un celda solitaria, a 80 km de su ciudad. Fue oído solo sin la presencia de sus padres o de un abogado.

Fue electrocutado con 5,380 voltios en la cabeza.

70 años después, su inocencia fue finalmente probada por un juez en el sur de Carolina. El niño era inocente, alguien armo todo para culparle solo por ser negro.
Stephen King se inspiró en este caso para realizar su libro "La milla verde", la cual fue llevada al cine con la actuación de Tom Hanks y Michael Clark Duncan interpretando a John Coffey.

Una de TANTAS historias que dan ganas de vomitar cuando los gringos te hablan de democracia y derechos humanos...

Fuente: https://www.facebook.com/asambleana...

Aunque algunas de las afirmaciones anteriores deben ser matizadas a la luz de lo que se escribe sobre el caso en la wikipedia: https://es.wikipedia.org/wiki/Georg... ,entrada que recomendamos leer para no quedarse con una visión incompleta del tema. Nota de Tortuga.

Categorías: Tortuga Antimilitar

Andrea(s) Speck: «El futuro distópico ya está aquí, por lo que tenemos que actuar ya»

28 July, 2019 - 00:30

Es integrante de diversos colectivos de justicia climática del continente europeo. En esta entrevista incide en la situación de emergencia y analiza las próximas acciones no violentas por un cambio significativo.

Blanca Crespo / La Transicionera

En las últimas semanas hemos visto cómo el movimiento estudiantil y otros grupos sociales han puesto en la primera línea de la agenda mediática, política y social la emergencia climática en que estamos inmersas, reclamando con fuerza a las instituciones medidas firmes contra el cambio climático. Para entender mejor este nuevo movimiento, las lógicas en que se basa y sus principales propuestas hablamos con Andrea(s) Speck, una de las personas promotoras del movimiento a nivel europeo y activista de largo recorrido en materia de desobediencia civil y no violencia.

¿El futuro para cuándo?

El futuro distópico ya está aquí. Es decir: el cambio climático, la sexta gran extinción, la pérdida de biodiversidad, la contaminación de todo el planeta ya son una realidad, y solo nos queda frenar estas procesos y evitar la catástrofe. Y nada de esto es nuevo, la comunidad científica nos está llamando a la acción desde los años 1980, por lo que tenemos que actuar ya.

Hoy en día vivimos realmente una emergencia climática, acompañada por una emergencia ecológica más amplia y una emergencia social. Nos quedan pocos años para evitar lo peor y limitar el aumento de las temperaturas a 1,5 ºC, y para esto deberíamos reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 45% para 2030 –en 11 años– y al cero neto para 2050, según el último informe del IPCC. No obstante, las emisiones siguen creciendo y nuestros gobiernos tienen poco más qué buenas palabras, si es que las tienen.

Esto puede significar que para 2090 la mitad de la península ibérica se convierta en un desierto como el del Sáhara, por ejemplo. El ser humano constituye solamente un 0,01% de la vida en nuestro planeta, pero ya ha causado la extinción de un 83% de los mamíferos salvajes y del 50% de las plantas de la tierra. Xu y Ramanathan, en un articulo en PNAS de 2017, estimaban que, para finales de siglo y si no cambiamos de rumbo, nuestra especie tiene un 5% de enfrentarse a condiciones que amenazarían sus supervivencia. ¿Te subirías a un coche sabiendo que el riesgo de un accidente mortal es de 1:20? Poco probable, pero sin embargo seguimos con un modelo económico, político y social que tiene ese mismo riesgo de nuestra propia extinción.

¿En qué consiste el movimiento de justicia climática?

El concepto de la justicia climática surgió a partir de los 2000 desde varios movimientos sociales como una respuesta a la inacción de los gobiernos. Se entiende el cambio climático no solamente como un problema medioambiental, sino como un problema político y ético.

El concepto de la justicia refiere a una justicia ambiental y social, es decir, pone el enfoque tanto en la responsabilidad histórica de emisiones de gases de efecto invernadero, como en el consumo desigual de hoy en día y las consecuencias desiguales tanto de hoy como en un futuro. Un elemento fundamental de la justicia climática es que aquellos menos responsables del cambio climático son quienes sufren sus peores consecuencias; personas marginadas en todas las sociedades, mujeres y, sobre todo, las poblaciones en el Sur Global.

¿Cuál son las bases de las que bebe este movimiento a nivel teórico y práctico?

Desde mi punto de vista, el movimiento tiene una raíz importante en los ecofeminismos, en plural. Hay ecofeminismos de las mujeres indígenas y campesinas en América Latina que ya están sufriendo tanto los impactos del cambio climático como del extractivismo de recursos, amenazando en ambos casos las bases de sus vidas. Hay ecofeminismos de África y Asia donde las mujeres, que se encargan de la producción agraria y la gestión del agua y a las cuales está afectando el clima y sus cambios, y están tomando el liderazgo de movimientos de resistencia a la destrucción de sus tierras y de la construcción de alternativas. Desde los ecofeminismos se reclama otra relación con la naturaleza, en algunas ocasiones basadas en espiritualidades tradicionales o modernas, en otras no. También añadiría la ecología queer, que también conecta la destrucción de la naturaleza y los procesos de poder, marginación, exclusión y la injusticia sobre la mesa.

Además de eso, la justicia climática incluye una crítica al capitalismo desde una perspectiva de una economía ecológica y feminista, y exige poner la vida en el centro, tanto la vida humana como la vida no humana. Las alternativas se basan en el buen vivir, en la simplicidad voluntaria, el decrecimiento, posiblemente también en el anarquismo, en sus corrientes ecológicos y feministas.

Y en sus estrategias y tácticas los movimientos de la Justicia Climática se basan en la noviolencia y las experiencias y teorías de resistencia civil o de una noviolencia estratégica.

Greta Thunberg y el movimiento estudiantil se han convertido, especialmente desde el pasado 15m, en la punta de lanza de este movimiento.¿Qué otros procesos y grupos podemos encontrar en esta ola climática?

Desde el surgimiento del movimiento Fridays for Future (en España: Juventud por el Clima), inspirado en Greta Thunberg, han surgido otros grupos con diversas identidades: Madres por el Clima o Teachers for Future han surgido en apoyo de Fridays for Future y otros grupos que surgieron antes como: Extinction Rebellion, que nació en Inglaterra en otoño de 2018 (en España en diciembre), o la red europea Climate Justice Action, desde la que se lanzó By 2020 We Rise Up (en español: 2020: Rebelión por el Clima), un llamamiento a la desobediencia civil masiva para 2020 a partir de una fase previa de intensificación a lo largo de este año. Tanto Extinction Rebellion como 2020: Rebelión por el Clima ponen el énfasis en la desobediencia civil masiva como estrategia para señalar la emergencia climática como tema prioritario para la supervivencia de nuestra civilización, y por eso plantean la toma de medidas urgentes y radicales para reducir las emisiones rápidamente a neto cero.

A nivel global existen, en los EEUU iniciativas para llevar a cabo huelgas generales por el clima los próximos 20 y 27 de septiembre. Tengo mis dudas sobre nuestra capacidad de movilización para una huelga general como esta. La primera huelga feminista de España necesitó casi un año de preparación, y partía de una movilización bastante más potente que con la cuenta actualmente el movimiento por una justicia climática. Sin embargo, en Holanda, Suecia y otros países está ya habiendo los primeros contactos con algunos sindicatos. Quién sabe, ojalá me equivoque y sea un éxito.

Naomi Kein habla en su libro Decir no no basta de la necesidad de crear un movimiento de movimientos que haga frente a los retos civilizatorios actuales de una manera global y coordinada y de la posibilidad que sea justamente la justicia climática quien pueda hacer este nexo de unión? ¿Qué puntos de encuentro existen entre este movimiento y otros actuales?

Coincido en este planteamiento. La justicia climática incluye la perspectiva de justicia de género y de justicia social y global, por lo que tiene el potencial de aglutinar muchas de las luchas actuales. Además, el impacto del cambio climático es cada vez más evidente e incrementa otras injusticias sociales y globales. Y deberíamos hablar también de los limites de los recursos naturales, de una crisis multidimensional que ha venido para quedarse (y puede ir a peor).

Hablar del movimiento por la justicia climática como un movimiento de movimientos no es lo mismo que decir ‘el movimiento prioritario' o ‘central'. Más bien, es un movimiento de confluencia, puesto que las consecuencias del cambio climático afectan a todo el mundo. Lo vemos por ejemplo con el tema de la inmigración; el extractivismo, tanto en su forma de extracción de minerales o energías fósiles como de la agroindustria en el Sur Global para nuestro consumo en Europa o EE.UU, en combinación con el impacto del cambio climático hace que se intensifiquen los conflictos y aumenta la destrucción de la tierra y de las bases de vida de muchas comunidades y países del Sur Global, produciendo así migraciones, de las que solamente una pequeña parte llega a nuestras fronteras. El aumento de las temperaturas y más sucesos climáticos extremos (tormentas, huracanes, etc) contribuyen a la destrucción de las bases de vida de cada vez más comunidades, causando más migraciones, del mismo modo que el extractivismo contribuye al cambio climático por su consumo de energía fósil causando todavía más calentamiento.

Por esto, es tan importante para promover la justicia climática que la solidaridad con inmigrantes, con los países del Sur global, forme parte de este movimiento de movimientos. Más complicado es el tema de la exclusión social en nuestros países. Hay cuestiones que deberían incorporar las luchas sociales, por ejemplo las luchas en contra de recortes sociales y las demandas de creación de nuevos puestos de trabajo (y de un crecimiento económico), bajo una perspectiva de la justicia climática. La socialdemocracia no tiene respuestas a la crisis multidimensional, y sus soluciones – por ejemplo el Green New Deal – requieren un crecimiento económico permanente para su funcionamiento, mientras las medidas de emergencia para frenar al cambio climático precisan de un decrecimiento progresivo. Esto significa que debemos salir de la lógica del crecimiento y el productivismo, incluso de la lógica de un trabajo salariado. Se trata de un reto grande, pero hay respuestas desde la economía feminista, desde el buen vivir y desde los ecofeminismos.

¿Y ahora qué? 2020, 2030, 2050… ¿Cómo podemos llegar a estas fechas tan claves con los deberes hechos?

Creo que nos encontramos en los inicios de un nuevo movimiento potente, un movimiento que se afronta a retos sin precedentes. Desde Extinction Rebellion nos hemos declarado en rebelión el 8 de abril en España, y en muchos países se ha pasado a rebelarse el 15 de abril de este año. En España bloqueamos a la sede de Repsol en Madrid, y hubo acciones simbólicas en Barcelona, Valencia, Granada, Palma de Mallorca, entre otras ciudades. Desde 2020: Rebelión por el Clima haremos algo similar a partir de septiembre. Es decir, tenemos que aumentar la presión, causar perturbaciones potentes del funcionamiento normal de nuestras sociedades. Estamos trabajando en campañas de desobediencia civil a niveles masivos y coordinadas entre movimientos en Europa (y más allá) y en formaciones en desobediencia. Para que nos escuchen. Para que no nos pueden ignorar más.

En todo esto, creo que el movimiento Fridays for Future y otras movilizaciones de estudiantes son claves, y en algunos países como Bélgica también están pasando ya a la desobediencia. En un encuentro de la red europea Climate Justice Action una persona comentó que deberíamos apoyarles, pero dejarles cometer sus propios errores para aprender. La respuesta de una persona activista de Fridays for Future fue que “no tenemos tiempo para repetir a vuestros errores”. El tiempo se acaba. Y tiene razón. La juventud ya no habla de futuras generaciones, sino de su propio futuro, de su vida cuando lleguen a la edad de sus padres y madres. Y les da miedo, pero también rabia, indignación, y energía para una nueva lucha. Ha venido para quedarse y las buenas palabras de algunos políticos no le va a tranquilizar. Quiere ver hechos.

Por lo tanto, ahora lo más urgente es prepararnos para una desobediencia sin precedentes en nuestros países, organizarnos y formarnos en la acción directa no violenta. Levantarnos, rebelarnos, de forma organizada, coordinada y no violenta. Despertar a la gente indiferente, forzar medidas urgentes para frenar al cambio climático que sean justas, es decir, que hagan pagar a los responsables, a los que se han beneficiado del extractivismo y de la destrucción de las bases de nuestras vidas.

Y Tenemos que hacer frente al fascismo actual de Vox, Trump y de otros. Prepararnos para prevenir soluciones falsas, tanto de un capitalismo verde como de nuevos ecofascismos. Nos quedan pocos años. Si no lo logramos, no sé si sería buena o mala suerte vivir hasta 2050. No quiero imaginarme el mundo en 2050 si fracasamos. No podemos permitirnos fracasar. Empezamos esto para ganar, porque amamos la vida y amamos a nuestro planeta.

Blanca Crespo es miembro de La Transicionera.

Fuente: https://www.lamarea.com/2019/05/29/...

Categorías: Tortuga Antimilitar

De educación y adoctrinamiento

28 July, 2019 - 00:00

La educación, ni siquiera la más procedimental y aparentemente aséptica, no ha sido nunca ni puede ser ideológicamente neutral. Todas y todos lo sabemos. Le derecha ideológica también lo sabe y, por eso, su supuesto combate contra el adoctrinamiento en la escuela no es otra cosa que la lucha por hacer prevalecer sus propias doctrinas.

La ofensiva ideológica conservadora sabe bien lo que es la hegemonía cultural y, por ende, la lingüística. Como señala Lakoff, la apropiación y perversión de algunos términos que por lo general han formado parte del acervo de los colectivos y grupos más progresistas –libertad, justicia, solidaridad, sostenibilidad… y tantos otros– viene acompañada de la construcción de unos marcos referenciales que sitúan inmediatamente al margen, con una gran dosis de violencia verbal, a quienes manejan otro tipo de marcos o referentes. Así, quien no alude de manera continua a su españolidad será probablemente tildado de antiespañol; quien no invoca a diario la lucha contra el terrorismo puede ser llamado terrorista y quien cuestiona la idea de reducir los impuestos directos es considerado a buen seguro un despilfarrador o un populista. Y así hasta el infinito.

Últimamente y con especial incidencia en el ámbito educativo, algunos líderes políticos y algunas administraciones educativas han comenzado una cruzada contra lo que denominan “adoctrinamiento” en las aulas; cruzada que, por lo general, restringen a ámbitos concretos muy vinculados a la igualdad o la violencia de género; la educación afectivo sexual en sus diversas manifestaciones; la memoria histórica; la educación para la ciudadanía con perspectiva crítica o, con algo menos de intensidad, determinadas cuestiones ligadas a la sostenibilidad como el cambio climático, las crisis energéticas, la depredación de la naturaleza o la pérdida de biodiversidad.

Esta cruzada utiliza estrategias diversas. Algunas son directas. Por ejemplo, la legislativa: allá donde es posible las leyes educativas y, sobre todo, los decretos que regulan el currículo oficial cercenan sutil o burdamente la posibilidad de incorporar estos aprendizajes, los adulteran o los reducen a meras referencias de pasada que nunca tendrán presencia alguna en la evaluación del sistema o en las propuestas de estándares o indicadores sobre lo que de verdad importa. También la presupuestaria y estructural: muchas entidades que apoyan a la escuela en el trabajo de estos contenidos ven reducidas o suprimidas de forma drástica su financiación o son fiscalizadas hasta la extenuación con la excusa de eliminar “chiringuitos”.

Pero también se utilizan estrategias más indirectas: la más frecuente es la movilización de las familias, que son las que asumen la responsabilidad de protestar por un determinado contenido “adoctrinador”; señalar la impertinencia de un material didáctico o denunciar una conferencia o una intervención en clase que no es de su agrado o no responde a sus creencias o convicciones. Esta beligerancia suele disfrazarse además con un ropaje que niega o cuestiona el trabajo de valores en la escuela: la escuela debe instruir, que los valores ya se los enseñamos en casa.

Sin embargo, creo que a pocas personas y aún menos a los profesionales de la educación se nos escapa que son precisamente las posiciones más conservadoras las que van ganando poco a poco terreno en la incorporación al ámbito educativo de sus concepciones ideológicas. La educación, ni siquiera la más procedimental y aparentemente aséptica, no ha sido nunca ni puede ser ideológicamente neutral. Todas y todos lo sabemos. Le derecha ideológica también lo sabe y, por eso, su supuesto combate contra el adoctrinamiento en la escuela no es otra cosa que la lucha por hacer prevalecer sus propias doctrinas.

La enseñanza confesional de la religión –cualquier religión– y la obligatoriedad de ofertarla en todos los centros sostenidos con fondos públicos es, sin lugar a dudas, la manifestación más visible de este proceso de verdadero e indisimulado adoctrinamiento: no se trata de contemplar o de estudiar el hecho religioso como un fenómeno trascendental en el devenir histórico de las sociedades o en su configuración actual, se trata, lisa y llanamente, de impartir doctrina.

La idea de que los profesionales de las fuerzas armadas realicen conferencias, desarrollen actividades supuestamente informativas o provean a los centros educativos de materiales curriculares sobre seguridad nacional no es una ocurrencia inocua del anterior gabinete, como tampoco lo son las concepciones sobre el emprendimiento o la educación financiera que se pretenden trasladar a las aulas desde algunas instancias, por ejemplo, bancarias, directamente o a través de sus fundaciones.

En las áreas y materias que conforman el currículo existen un sinfín de oportunidades para desplegar ideología. Una mirada profunda al currículo o a los libros de texto como la que se realiza desde Ecologistas en Acción nos alerta sobre el sesgo lingüístico de corte antiecológico de las propuestas curriculares tal como suelen ser concretadas por las editoriales a través de los libros de texto y materiales didácticos.

No defendemos el adoctrinamiento en la escuela sea cual sea la concepción ideológica de la que parte. Ni pretendemos reducir esta cuestión a la evidencia del “y tú más”. Pero tampoco podemos dejarnos engañar por quienes achacan a las visiones más progresistas un carácter doctrinario, como una especie de cortina tras la cual esconden sus verdaderas intenciones.

Una educación crítica y comprometida con el entorno es justamente lo contrario del adoctrinamiento. Hacer al alumnado consciente de la calidad de las relaciones entre los seres humanos y de estos con otras especies y la naturaleza no es adoctrinar. Y tampoco lo es analizar conjuntamente problemas y retos que afrontan y afrontarán en el futuro inmediato y a largo plazo nuestras sociedades y nuestro planeta. Ni es adoctrinamiento la valoración crítica de las soluciones que se vienen dando a estos grandes desafíos o la búsqueda de otras, imaginativas, más justas, más equitativas y más solidarias.

Hace pocos días, en este medio, Jaume Carbonell nos trasladaba algunas reflexiones de Henri Giroux sobre su concepción de la escuela democrática y la necesidad de una nueva y más profunda alfabetización crítica. Muchos centros educativos y un buen número de profesionales de la educación compartimos esta visión y seguiremos trabajando por dotar al alumnado de herramientas para enfrentarse al mundo en el que viven y vivirán de manera crítica y comprometida. Y cabe advertir que no aceptaremos pasivamente que nadie nos tilde de adoctrinadores y, aún menos, los que de verdad están empeñados en incorporar sus doctrinas a la escuela a cualquier precio.

Fuente: https://escuelasinexclusiones.blogs...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Russell

28 July, 2019 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

El gobierno de Guatemala pone en peligro la investigación de las violaciones de los derechos humanos perpetradas por ejército y policía

27 July, 2019 - 00:00

El 31 de agosto de 2018, el presidente Jimmy Morales anunció su decisión de no prolongar el mandato de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), organismo creado con el auspicio de la ONU para apoyar al Ministerio Público en la investigación de estructuras criminales infiltradas en las instituciones del Estado.

A A A
ARAINFO REDACCIÓN

Jimmy Morales en una reunión con Juan Carlos de Borbón en 2016. Foto: CC.

En Última oportunidad de justicia, la organización expone los graves retrocesos y riesgos inminentes para los derechos humanos en Guatemala a raíz de las medidas adoptadas por el gobierno de Jimmy Morales, el Ministerio Público dirigido por Consuelo Porras, el Organismo Judicial, y el Congreso de la República.

“El acceso a la justicia está recibiendo fuertes golpes de los que Guatemala no podrá recuperarse si no se toman medidas ahora. Es necesario detener inmediatamente las acciones impulsadas por las más altas autoridades del país y asegurar que cada uno de los casos de violaciones de derechos humanos lleguen a la justicia”, dijo Erika Guevara Rosas, directora para las Américas de Amnistía Internacional.

En la última década, Guatemala ha tenido notables avances en la lucha contra la impunidad en el Estado. Entre el 2007 y el 2018, la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), organismo creado con el auspicio de la ONU para apoyar al Ministerio Público en la investigación de estructuras criminales infiltradas en las instituciones del Estado, logró presentar más de 100 casos, varios de estos estrechamente relacionados con violaciones de derechos humanos en Guatemala. En paralelo, a partir del 2009, tribunales guatemaltecos empezaron a dictar sentencias históricas contra ex comisionados militares, y miembros de la policía y del ejército – incluyendo sus altos mandos – algo que no había ocurrido nunca.

Sin embargo, desde agosto de 2017, el gobierno del presidente Jimmy Morales ha buscado obstaculizar el trabajo de la CICIG. El 31 de agosto de 2018, el presidente anunció su decisión de no prolongar el mandato de la CICIG, el cuál terminará el 3 de septiembre de 2019. Frente a esta situación y según ha trasladado Amnistía Internacional, “la Fiscal General Consuelo Porras no parece haber tomado medidas suficientemente claras y oportunas para garantizar la continuidad del trabajo de las fiscalías que colaboran con la CICIG, como la Fiscalía Especial contra la Impunidad (FECI), haciendo peligrar las investigaciones abiertas en más de 70 casos conjuntos”.

Por su parte, el Congreso de la República ha impulsado propuestas legislativas regresivas que garantizarían la impunidad de las graves violaciones de derechos humanos cometidas durante el conflicto armado y de ciertos actos de corrupción, y limitarían el derecho de asociación y de la defensa de los derechos humanos.

“La Fiscal General no puede frenar el impulso que ha vuelto a dar esperanza a miles de personas en el país. Tiene la gran responsabilidad y obligación de evitar que los casos de violaciones de derechos humanos y de corrupción queden en la impunidad. Es tiempo de dejar las palabras y tomar acción para brindar condiciones, recursos y seguridad que permitan a las y los fiscales continuar las investigaciones abiertas, para que se haga justicia en Guatemala”, señaló Erika Guevara Rosas.

El documento muestra la necesidad de seguir el proceso de fortalecimiento de las capacidades del Ministerio Público iniciado con la CICIG y expone la incapacidad del Estado de garantizar la independencia de las y los fiscales, y ciertos jueces y juezas que conocen de este tipo de casos quienes enfrentan intimidaciones, estigmatización y múltiples demandas penales o disciplinarias infundadas.

Amnistía Internacional pide a las autoridades guatemaltecas poner fin al uso indebido de procesos penales para hostigar a las y los fiscales, jueces y juezas y personas defensoras de derechos humanos, de forma que exista un ambiente propicio para el funcionamiento de la justicia y la defensa de los derechos humanos.

“En los últimos 10 años, Guatemala avanzó en la consolidación de la justicia hasta llegar a ser un ejemplo en la región. Sin embargo, estos retrocesos nos están devolviendo al punto de partida, enfrentándonos a las mismas situaciones por las cuáles se creó la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala en primer lugar”, dijo un abogado entrevistado por Amnistía Internacional.

Amnistía Internacional alerta además sobre el deterioro de la situación de las personas defensoras de derechos humanos y de la libertad de expresión en Guatemala. La salida de la CICIG y el debilitamiento de las instituciones de justicia y de derechos humanos favorecen que las estructuras criminales puedan continuar violando la ley en toda impunidad e incrementa el riesgo de que las personas defensoras de derechos humanos sufran nuevos ataques.

Fuente: https://arainfo.org/el-gobierno-de-...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Jan Hus a la sombra del comunismo

27 July, 2019 - 00:00

Dominika Bernáthová

En este programa especial hablaremos sobre la reinterpretación del legado de este reformador religioso checo por los comunistas.

Audio Player en fuente original:
https://www.radio.cz/es/rubrica/esp...

Reformador social en servicio del proletariado medieval o luchador contra la opresión alemana. Con estos y otros atributos parecidos se hablaba de Jan Hus durante el régimen totalitario en Checoslovaquia.

El legado de Jan Hus, quien luchó especialmente por reformas del comportamiento moral de la Iglesia, ha obtenido distintas interpretaciones a lo largo de la historia. Los comunistas incluso utilizaron su figura para difundir su propaganda antirreligiosa.

La primera denominación de Jan Hus como comunista se dio mucho antes de que el régimen totalitario se implementara en Checoslovaquia. En 1889, el aristócrata Karel Schwarzenberg señaló el movimiento husita como “el comunismo del siglo XV”, en ocasión de un debate político sobre la colocación de una placa conmemorativa de Jan Hus en el edificio del Museo Nacional.

Muchos oponentes se indignaron por su comentario y finalmente se tomó la decisión de construir un gran monumento a Jan Hus en la Plaza de la Ciudad Vieja de Praga que permanece en este emblemático lugar de la capital checa hasta la actualidad.

De acuerdo con la historiadora Jana Doležalová, la imagen de Jan Hus se modificaba según las necesidades del país.

“Hus vivió un destino dramático. Si no hubiera acabado quemado en la hoguera, tal vez habría sido olvidado. Aunque esta pregunta – ¿qué hubiera pasado?- es una pregunta que los historiadores nunca deberían plantearse. La muerte de Hus causó una radicalización total de la sociedad checa en todas las clases sociales. Cada periodo siguiente buscaba en el legado de Hus algo que le sirviera”.

Luchador por el proletariado

Los comunistas subrayaban en el legado de Jan Hus los aspectos sociales, dejando atrás la dimensión espiritual.

El primer comentario público en este sentido resonó el 5 de julio de 1945 en el discurso del Alcalde Mayor de Praga, Václav Vacek, quien describió a Jan Hus como luchador por los ideales de la verdad, la democracia y la reforma social.

'De Eclessia''De Eclessia'

Por su parte, a los husitas, los seguidores de Hus, los presentó como representantes del proletariado medieval que luchaban contra la represión alemana y por un nuevo orden social.

Jana Doležalová afirma que para los comunistas no era difícil encontrar en el legado de Hus las ideas que convinieran a su propaganda.

“La dimensión social en la enseñanza y en la obra de Hus estaba presente. Durante el comunismo, se destacaba esta dimensión para ocultar otros aspectos de la obra de Hus. Creo que si Hus pudiera ver lo que quedó de su legado, el aspecto de la igualdad social y justicia, se asustaría. Él criticaba a los clérigos y a los burgueses por su vida inmoral. No quería que la Iglesia se rodeara con cosas costosas y deseaba que dejara de acumular propiedades”.

Los comunistas crearon una imagen de Hus como un predicador errabundo, quitando peso a la realidad de que él era, sobre todo, un sacerdote católico que se esforzaba en conseguir una reforma eclesiástica.

Inspirado en las ideas del protestante británico John Wyclif, Hus insistió en la necesidad de la reforma eclesiástica. Exigía a la Iglesia que cumpliera con su misión católica y desistiera de los bienes acumulados, y ante todo de la venta de indulgencias.

En su obra más conocida, “De Eclessia”, advierte a los creyentes que la cabeza de la Iglesia es Jesucristo y que no hay que obedecer al Papa si sus órdenes contradicen la Biblia.

Los adversarios de Hus presentaron en 1412 una queja ante el Papa Juan XXIII quien lanzó un interdicto sobre la capital checa, que acabó con las misas mientras Jan Hus se hallara en la ciudad.

Dos años después, se inició en la ciudad de Constanza, en la actual Alemania, un concilio ecuménico de la Iglesia Católica. El emperador romano-germánico Segismundo, hermano del rey checo Venceslao IV, insistió en que Hus se presentara en el evento.

El predicador partió hacia Constanza, con el fin de defender su doctrina. No tuvo la oportunidad. Al llegar a la ciudad, fue detenido inmediatamente y acusado de herejía. El 6 de julio de 1415 se llevó a cabo la sentencia y Jan Hus fue quemado en la hoguera acusado de hereje.

La distorsión llega a través de las pantallas de cine

Un momento clave para fortalecer la percepción del legado de Hus como un reformador social llegó en 1954 a través de las pantallas de cine con la película 'Jan Hus' del director checo Otakar Vávra.

El director llevaba mucho tiempo deseando rodar una película sobre este personaje histórico. Finalmente, obtuvo luz verde después de los cambios políticos que llegaron en febrero 1948 con el Golpe de Praga y la llegada de los comunistas al poder.

El historiador de la cinematografía checa, Ivan Klimeš, explica que más que un proyecto artístico se trataba de un encargo político.

“El movimiento husita representaba un punto clave de la propaganda comunista. Interpretaban esta historia como el inicio de la revolución iniciada por sus antepasados. Todo lo que la sociedad percibía positivamente en la figura de Hus, lo adoptaron como suyo”.

Finalmente, la imagen distorsionada de Jan Hus encontró su lugar en la sociedad checoslovaca. El especialista en temas religiosos Martin Chadima relató para la Radiodifusión Checa sus recuerdos de una curiosa interpretación del legado de Hus que escuchó como niño en el colegio.

“La maestra nos dijo que Hus era un reformador social y el primer comunista medieval. Lo denominó como compañero. Añadió una información curiosa, diciendo que Hus seguía la enseñanza del compañero judío Jesús de Nazaret. Hus tenía un poco de todo. Era sensible, predicaba para la gente pobre, les perdonaba pagos por funerales en caso de que les faltaran recursos. Era un intelectual bien orientado en la escolástica. Era una persona que corresponde con el ideal de un nacionalista checo, ya que tuvo que luchar contra los alemanes en la universidad. Aunque él mismo decía que era mejor un hermano alemán bueno, que un checo malo”.

Tras la caída del régimen comunista, la distorsionada imagen de Jan Hus empezó a adquirir atributos reales. En la actualidad, porta más sus ideas la parte católica de la sociedad que la evangélica, apunta la historiadora Jana Doležalová.

“Tal vez se deba al hecho de que el Papa Juan Pablo II en 1999 reconcilió a la parte intelectual de la sociedad expresando su compasión por la muerte trágica de Jan Hus. Además, señaló a Hus como reformador eclesiástico, es decir, ya no era percibido como hereje. Creo que Hus debería acercar a la sociedad, no separarla”.

Fuente con audio y fotos: https://www.radio.cz/es/rubrica/esp...

Categorías: Tortuga Antimilitar

La guerra eterna es un buen negocio

26 July, 2019 - 00:00

El mejor negocio que hicieron las fuerzas armadas de EEUU en su vida fue la guerra contra el terror. Los extremistas que destruyeron las torres gemelas y Osama Bin Laden les solucionaron a los militares un problema que parecía imposible: cómo hacer que los presupuestos de defensa aumentaran eternamente sin importar si había guerra o paz, si se combatía una amenaza existencial o una insurgencia. Desde 2001, Washington se considera en guerra y los demócratas decidieron ser tan “patriotas” como la derecha. El gasto militar norteamericano se fue totalmente de madre y nadie tiene la menor idea de cómo frenar un proceso ruinoso.

Las cifras involucradas en este proceso son espectaculares. El presupuesto de defensa votado en 2018 tocó la barrera simbólica de los 700.000.000.000 de dólares. En este 2019, propios y ajenos le levantaron la mano, obedientes a Donald Trump, y votaron 716.000 millones. Y para el año que viene ya se discute darle a los de uniforme 750.000 millones. Esto es mucho, mucho más de lo que gastan en armarse las ocho siguientes naciones más gastadoras: China, Arabia Saudita, Rusia, Francia, India, Gran Bretaña, Alemania y Japón. Y eso que Rusia es el único país capaz de, materialmente, exterminar a los EEUU con su arsenal nuclear.

Quienes defienden esta madre de todas las batallas presupuestarias señalan que el Tío Sam es tan rico que puede darse estos lujos y muchos más. Técnicamente, es cierto, porque el gasto en defensa apenas llega al cuatro por ciento del PBI nacional y en términos históricos es bajo. Hacia el final de la Segunda Guerra Mundial, EEUU gastaba el 40 por ciento del PBI en derrotar al Eje. En la guerra de Corea, se gastaba nada menos que el 15 por ciento, y al comienzo de la de Vietnam se ponía con el 10 por ciento, una baja que mostraba cuánto había crecido la economía.

Pero esto, cierto como es, es también un truco contable. Para comenzar, hay que tener en cuenta que si un país tiene una buena década y crece, digamos, el 30 por ciento, no tiene por qué subir su gasto militar 30 puntos. Si no hay amenazas claras, puede seguir gastando la misma cifra fija y bajar el porcentaje del PBI que se le va en esas cosas. Es lo que explica la diferencia entre Corea y Vietnam: una década de gran crecimiento para los americanos. Y es lo que explica que al terminar Corea, el ejército se achicó y el presupuesto bajó un 20 por ciento en dinero constante, como lo hizo un 30 después de Vietnam y 26 puntos al terminar la Guerra Fría en 1990. Esa reducción, junto a la eliminación de 600.000 tropas para ahorrar, fue llevada a cabo por halcones como George Bush padre, Dick Cheney y Colin Powell, nada menos.

Lo que sabían estos duros conservadores es que no importa realmente cuánto se gasta del PBI, sino cuánto se gasta del presupuesto nacional. Y aquí viene el milagro: el gobierno de los EEUU gasta ahora casi exactamente el 60 por ciento de su presupuesto de libre disponibilidad en los militares. Esto quiere decir que fuera de lo que está obligado a hacer por ley -pagar los sueldos, atender la deuda nacional, pagar las jubilaciones oficiales-, 60 centavos de cada dólar se van a los uniformes.

Hay que imaginar la situación: todo lo demás que hace un gobierno se lleva el vuelto. La NASA, el FBI, la CIA, los parques nacionales, el servicio diplomático, la guardia costera, la guardia de fronteras, los entes de seguridad de alimentos, de telecomunicaciones y de medicamentos, los entes que supervisan aerolíneas, bancos y bolsas, toda la infraestructura nacional, la justicia federal, la ayuda humanitaria, migraciones y el largo etcétera de tareas de un gobierno nacional, viven de lo que les dejan los militares. A dólares valor constante, ajustados por inflación y corrigiendo el valor adquisitivo desde 1945, es de lejos el mayor presupuesto militar desde la rendición de Hirohito.

Y aquí hay que anotar que este presupuesto no incluye la vasta red de servicios médicos a los ex combatientes, que tiene su propia secretaría y fondos, ni las importantes sumas que reciben universidades y otras instituciones públicas y privadas para investigar y desarrollar tecnologías de uso militar o mixto. Esto también se paga, y bien, por cuerda separada.

¿Cómo puede ser que se gaste tanto? Una razón es que EEUU descubrió que defenderse, aunque sea de fantasmas, es un espectacular negocio para gente bien conectada. Así, un portaaviones nuclear llegó a costar 13 mil millones de dólares, un 13 seguido de nueve ceros. Un avión de combate F35, sale apenas 90 millones, por lo que se compran como si fueran caramelos. Nadie tiene ya la menor idea de cuánto deberían valer estos sistemas de armamentos y cualquier comparación con armas similares rusas o chinas es descartado con un “los nuestros son mejores”. Es cierto, pero ¿tanto mejores?

El Estado no sólo es socio de la industria de armas como comprador y como inversor en el desarrollo técnico de estas armas, sino que vive presionando a propios y ajenos para que las compren. Eso explica que los sauditas, tan quemados últimamente, sean bien recibidos en la Casa Blanca, donde llegan portando enormes cheques para comprar armas que ellos tampoco necesitan.

La falta de límites a este desmadre económico es ya un sistema bien armado, en el que el Congreso sólo piensa en quedar bien con sus votantes locales. Es lo que explica que no se pueda cerrar una base en territorio soberano, aunque no sirva para nada, porque cada base provee empleo directo o indirecto a los vecinos. Y es lo que explica que los militares ya no sepan cómo pedirle al Congreso que deje de obligarlos a comprar tanques: ya tienen más de seis mil, muchos más de los que van a necesitar jamás, y más de los que tenía Hitler para invadir la Unión Soviética. Cada tanque es caro de comprar, de mantener y hasta de usar.

Los militares, por su parte, se acostumbraron a este desmadre y ni se molestan en rendir cuenta. Ya en 1990, el primer presidente Bush firmó una ley que ordenaba a cada ministerio presentar una contabilidad exacta de sus gastos a partir de 1992. Los militares lo lograron recién el año pasado, después de hacerle un contrato a una firma civil de 450 millones de dólares. El informe muestra un panorama caótico: un Pentágono básicamente incapaz de saber cuánto gasta y en qué, con una burocracia monstruosa. Los norteamericanos tienen uno de los ejércitos menos eficientes del mundo y son casi campeones en eso de tener el mayor número de no combatientes respecto a las tropas de combate.

De alguna manera, no asombra que en los 18 años de guerra en Afganistán e Irak, EEUU haya gastado más que en derrotar a los alemanes y los japoneses, incluyendo el desarrollo de la bomba atómica, nuevamente en dólares ajustados. Y tampoco asombra que después de tanto gasto, haya tan poco que mostrar como resultado.

pagina12.com.ar

Categorías: Tortuga Antimilitar

El voto

26 July, 2019 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

La letra con bala entra

26 July, 2019 - 00:00

Renán Vega Cantor

Hay hechos de la vida cotidiana que indican mejor que miles de elucubraciones el grado de descomposición a que ha llegado un país determinado, como los EEUU. Y no nos referimos a los crímenes que el imperialismo estadounidense realiza a diario en cualquier lugar del mundo, como los que perpetra en estos momentos contra la población venezolana. No, estamos hablando de la autorización que se les concedió a los profesores de portar armas de fuego en los recintos y aulas de clase, aprobada en el estado de La Florida. Allí, la ley "de seguridad escolar" permite que los profesores y otros empleados de las escuelas porten armas de fuego, se supone que tras una revisión de antecedentes, un examen psicológico y un entrenamiento cuasi militar.

Junto con La Florida, en otros diez estados de la Unión Americana se ha aprobado el porte de armas por parte de los docentes en escuelas, colegios e incluso en universidades. En el caso de Florida, la justificación para aprobar esta medida fue la masacre del 14 de febrero de 2018, cuando en una escuela secundaria uno de sus ex alumnos mató a 14 estudiantes y 3 profesores. Inmediatamente, Donald Trump, una especie de pandillero del lejano oeste, sostuvo que “una zona escolar sin armas es un imán para la gente mala” y por ello pidió que armara a los profesores como forma de enfrentar el problema. Como quien dice, para apagar el incendio hay que echarle más combustible a la candela.

Esta “cultura de las armas” que ha llegado al sistema educativo de los EEUU no parece extraña si se considera que en ese país se les rinde un culto reverencial a los artefactos bélicos, hasta el punto que hay más armas que habitantes. Un arma puede adquirirse sin ninguna dificultad en cualquier tienda, y se les vende sin restricción a las personas que tengan 18 años en adelante. En el Estado de la Florida, de un total de 21 millones de habitantes, dos millones andan armados de manera cotidiana, con pistolas, rifles e incluso artefactos más letales. El culto a las armas que se profesa en los EEUU lleva a que se escuchen estupideces como las dichas por Wayne LaPierre, de la Asociación Nacional del Rifle, quien sostuvo que el derecho de llevar armas "no ha sido otorgado por los hombres, sino por Dios a todos los estadounidenses, por derecho de nacimiento".

Que haya armas en los recintos escolares y que estas las porten los profesores muestra el grado de descomposición moral tanto de la sociedad como de la educación. De la sociedad, porque indica hasta donde se ha llegado en el culto a la muerte, en el irrespeto a la vida ajena, en el culto a la propiedad privada, en el fetichismo de la tecnología macabra y en la apología de la violencia para solucionar cualquier problema de la vida cotidiana. No debe sorprendernos en esa dirección que diariamente en los EEUU sean asesinadas un centenar de personas con armas de fuego y que periódicamente se realicen matanzas indiscriminadas, con decenas de muertos y heridos, por parte de fundamentalistas cristianos, racistas y xenófobos.

De la educación porque cambia por completo su sentido, tanto que deberíamos buscar otro nombre para denominarla, puesto que cualquier educación, que merezca tal denominación, debería contribuir a la formación integral de los seres humanos, al respeto hacia los otros, a generar solidaridad y compañerismo, a preservar los valores fundamentales de la humanidad, y en primer lugar el derecho a la vida. Pero de ello nada puede preservarse cuando la escuela se convierte en un fortín militar y los profesores se transforman en potenciales sicarios del aula, en una especie de pedagogos de la muerte. Qué ambiente de sana convivencia, de libre deliberación, de debate e intercambio de ideas se suscita en un espacio lleno de armas, que en cualquier momento pueden ser usadas por aquel que ahora lleva una pistola colgada en el cinto y que imparte una clase. Qué tipo de autoridad, que no es autoritarismo, y modelo de ser humano puede generar un profesor que lleva consigo un arma, lista para ser accionada en el instante menos pensado.

Con toda la carga emocional que se pone en juego en cada clase, y cuando deben afrontarse y solucionarse una diversidad de problemas y de contingencias (producto de un malentendido, de un grito, de un regaño, de una pelea entre estudiantes, de la inquina mutua entre profesores y estudiantes, de rencores acumulados, de fobias…), las armas de fuego se convierten en un objeto que suscita no solo temor, para no disentir, discutir ni preguntar, sino que más de un profesor se verá tentado a usar en cualquier momento, para acallar a un estudiante que, para completar, es altamente probable que también decida armarse. Y esto hace realidad el viejo proyecto reaccionario de educar en forma sangrienta, que puede actualizarse con la máxima: la letra con bala entra.

La educación de la muerte, su verdadero nombre, ya no pretende resolver los grandes problemas humanos ni conducir a los escolares y profesores a afrontarlos, planteando preguntas y soluciones basadas en el humanismo, sino que ahora prima la ley del más fuerte, del más rápido, del que tenga mejor puntería. En fin, es la típica ley del oeste llevada a las aulas, con lo que aumenta la zaga de sangre y horror que tanto distingue a la sociedad estadounidense.

El Colectivo (Medellín)

Tomado de lahaine.org

Categorías: Tortuga Antimilitar

La regla del 3,5%: Cómo una pequeña minoría puede cambiar el mundo

25 July, 2019 - 00:00

David Robson. BBC Future

Desde junio, han tenido lugar en Hong Kong protestas que han sido en su mayoría pacíficas. Las manifestaciones condujeron a la suspensión de una controvertida ley de extradición que, según los críticos, podría ser usada para enviar a disidentes políticos a China continental.

Pero el lunes 1 de julio, a medida que aumentaba la frustración y el enojo, un grupo de activistas se separó de la protesta principal y ocupó el edificio del Parlamento.

La policía utilizó gases lacrimógenos para despejar el recinto.

A pesar del caos de ese día, las protestas en Hong Kong han sido en su mayoría no violentas. Activistas ampliaron sus demandas para incluir la liberación de todos los activistas detenidos y realizar investigaciones sobre supuesta violencia policial.

¿Cuáles son las posibilidades de que obtengan lo que quieren? Todo puede depender de cuánta gente proteste y cómo lo hagan.

Esfuerzos noviolentos

En 1986, millones de filipinos salieron a las calles de Manila para protestar pacíficamente y orar en el movimiento del Poder del Pueblo.

El régimen de Ferdinand Marcos se rindió al cuarto día.

En 2003, el pueblo de Georgia derrocó sin derramar sangre a Eduard Shevardnadze con la Revolución de las Rosas, en la que los manifestantes irrumpieron en el parlamento llevando flores en las manos.

A principios de este año, los presidentes de Sudán y Argelia anunciaron que se retiraban del poder después de décadas de gobierno, en ambos casos gracias a campañas pacíficas de resistencia.

En cada caso, la resistencia de los ciudadanos venció a la élite política para lograr cambios radicales.

Hay, por supuesto, muchas razones éticas para usar estrategias noviolentas.

Pero una persuasiva investigación de Erica Chenoweth, experta en ciencias políticas de la Universidad de Harvard, confirma que la desobediencia civil no solo es la alternativa moral, también es, por mucho, la manera más poderosa de dar forma a la política mundial.

Al observar cientos de campañas durante el último siglo, Chenoweth encontró que las campañas no violentas tienen dos veces más probabilidades de lograr sus objetivos que las campañas violentas.

Y aunque la dinámica exacta dependerá de muchos factores, la investigadora mostró que basta con que 3,5% de la población participe activamente en la protesta para asegurar un cambio político serio.

La influencia de Chenoweth pudo verse en la reciente protesta ambiental, Extinction Rebellion (Rebelión contra la Extinción), cuyos fundadores dicen que está directamente inspirada por sus hallazgos.

Pero ¿cómo llegó Chenoweth a estas conclusiones?

Larga historia

Sobra decir que la investigación de Chenoweth se basa en las filosofías de muchas figuras influyentes a través de la historia.

Los casos de la abolicionista afroestadounidense Sojourner Truth, la sufragista Susan B. Anthony, Mahatma Gandhi y Martin Luther King Jr. son casos convincentes del poder de la protesta pacífica.

Y así, Chenoweth admite que cuando comenzó su investigación a mediados del 2000, inicialmente dudaba de la idea de que las acciones no violentas podían ser más poderosas que el conflicto armado en la mayoría de las situaciones.

Como estudiante de posgrado en la Universidad de Coloradob había pasado años estudiando los factores que contribuyen al aumento en el terrorismo y se le pidió que asistiera a un taller académico organizado por el Centro Internacional de Conflicto No Violento (ICNC), una organización sin ánimo de lucro basada en Washington D.C.

El taller presentó muchos ejemplos convincentes de protestas pacíficas que habían conducido a cambios políticos duraderos, incluidos, por ejemplo, las protestas del Poder del Pueblo en Filipinas.

Pero a Chenoweth le sorprendió encontrar que nadie había comparado las tasas de éxito de las protestas no violentas frente a las violentas, quizás porque los casos de estudio habían sido elegidos simplemente para algún tipo de sesgo de confirmación.

"Realmente me despertó cierto escepticismo pensar que la resistencia no violenta podía ser un método efectivo para lograr transformaciones importantes en la sociedad", afirma.

Junto con Maria Stephan, investigadora del ICNC, Chenoweth llevó a cabo una revisión extensa de la literatura sobre resistencia civil y movimientos sociales de 1900 a 2006 y los datos después fueron corroborada con otros expertos en el campo.

Principalmente tomaron en cuenta los intentos de impulsar un cambio de régimen. Se consideró que un movimiento era un éxito si lograba totalmente sus objetivos al año siguiente de su mayor contienda y como resultado directo de sus actividades.

Un cambio de régimen resultante de una intervención militar extranjera no fue considerado un éxito, por ejemplo. Y una campaña fue considerada violenta si involucró bombardeos, secuestros, destrucción de infraestructura u otro daño físico a personas o propiedad.

"Estábamos tratando de aplicar una prueba muy dura a la resistencia no violenta como una estrategia", afirma Chenoweth.

El criterio fue tan estricto que el movimiento de independencia de India no fue considerado como evidencia a favor de las protestas no violentas en el análisis de Chenoweth y Stephan.

Esto porque se consideró que los decrecientes recursos militares de Reino Unido habían sido un factor decisivo, a pesar de que las protestas en sí mismas también tuvieron una enorme influencia.

Al final de este proceso, las investigadoras reunieron datos de 323 campañas violentas y noviolentas.

Y sus resultados, que fueron publicados en su libro Why Civil Resistance Works: The Strategic Logic of Nonviolent Conflict (Por qué funciona la resistencia civil: la lógica estratégica del conflicto no violento), fueron impresionantes.

Fuerza en números

En general, las campañas no violentas tuvieron dos veces más probabilidades de tener éxito que las violentas; condujeron a cambios políticos en el 53% de los casos comparado con 26% en las protestas violentas.

Esto fue en parte el resultado de la fortaleza en números.

Chenoweth argumenta que las campañas no violentas tienen más probabilidades de tener éxito debido a que pueden reclutar a más participantes dentro de una demografía más amplia, lo cual puede provocar una alteración severa que paraliza la vida urbana normal y el funcionamiento de la sociedad.

De hecho, de las 25 campañas más grandes que estudiaron, 20 fueron no violentas y 14 de éstas fueron un éxito rotundo.

En general, las campañas no violentas atrajeron casi cuatro veces más participantes (200.000) que la campaña violenta promedio (50.000).

La campaña Poder del Pueblo contra el régimen de Marcos en Filipinas, por ejemplo, atrajo dos millones de participantes en su punto más álgido; el levantamiento brasileño en 1984 y 1985 atrajo un millón; y la Revolución de Terciopelo en Checoslovaquia en 1989 atrajo 500.000 participantes.

"Los números realmente importan para aumentar el poder en formas que pueden plantear un desafío o amenaza seria a autoridades u ocupaciones arraigas", dice Chenoweth, y las protestas no violentas parecen ser la mejor forma de obtener apoyo amplio.

Una vez que el 3,5% de toda la población ha comenzado a participar de forma activa, el éxito parece inevitable.

"No ha habido ninguna campaña que haya fracasado después de haber alcanzado 3,5% de participación durante un evento clave", dice Chenoweth. Ella llama a este fenómeno "la regla del 3,5%".

Además del movimiento del Poder del Pueblo, esta regla incluyó también la Revolución Cantada de Estonia a fines de 1980 y la Revolución de las Rosas en Georgia a principios de 2003.

¿Por qué tienen éxito los protestas noviolentas?

Chenoweth admite que inicialmente se sorprendió por sus resultados. Pero ahora cita muchas razones por las que las protestas no violentas pueden ganar esos niveles de apoyo.

Quizás lo más obvio es que las protestas violentas necesariamente excluyen a la gente que aborrece y teme el derramamiento de sangre, mientras que los manifestantes pacíficos mantienen la más alta instancia moral.

Chenoweth apunta que las protestas no violentas también tienen menos barreras físicas para la participación. No necesitas estar en buena condición física y sano para comprometerte en una huelga, mientras que las campañas violentas tienden a depender en el apoyo de jóvenes físicamente aptos.

Y aunque muchas formas de protestas no violentas también conllevan riesgos graves, sólo hay que pensar en la respuesta de China en la Plaza de Tiananmen en 1989, Chenoweth argumenta que las campañas no violentas por lo general son más fáciles de discutir abiertamente, lo que significa que las noticias de que ocurrirán pueden llegar a una audiencia más amplia.

Los movimientos violentos, por otra parte, requieren un abastecimiento de armas y tienden a depender de operaciones más sigilosas y clandestinas lo cual puede dificultar alcanzar a la población general.

Al comprometer el apoyo amplio entre la población, las campañas no violentas también tienen más probabilidades de obtener el respaldo de la policía y las fuerzas armadas, los grupos en los que el gobierno debe depender para establecer el orden.

Durante una protesta callejera pacífica de millones de personas, es probable también que los miembros de las fuerzas de seguridad teman que los miembros de su familia o sus amigos estén en la multitud. Esto significa que se rehusarían a reprimir el movimiento.

"O cuando están mirando el (enorme) número de personas involucradas, podrían llegar a la conclusión de que el barco ya zarpó y ellos no quieren hundirse con el barco", afirma Chenoweth.

En términos de las estrategias específicas que se utilizan, las huelgas generales "son probablemente uno de los métodos más poderosos, si no es que el más poderoso, de resistencia no violenta", agrega.

Pero éstas tienen un costo personal mientras que otras formas de protesta pueden ser totalmente anónimas.

La investigadora apunta a los boicots de consumidores en la era del apartheid en Sudáfrica, en los que muchos ciudadanos negros se rehusaron a comprar productos de compañías propiedad de blancos.

El resultado fue una crisis económica entre la élite blanca del país que contribuyó al fin de la segregación a principios de 1990.

"Hay más opciones en la resistencia no violenta para no poner a la gente en mucho peligro físico, en particular a medida que los números crecen, que en la actividad armada", dice la investigadora.

"Y las técnicas de resistencia no violenta a menudo son más visibles, así que es más fácil para la gente descubrir cómo participar de forma directa y cómo coordinar actividades para máxima perturbación".

¿Un número mágico?

Estos, por supuesto, son patrones muy generales y a pesar de ser dos veces más exitosa que los conflictos violentos, la resistencia pacífica sigue fracasando en el 47% de los casos.

Como apuntan Chenoweth y Stephan en su libro, esto se debe en ocasiones a que nunca realmente logran suficiente apoyo o impulso para "erosionar la base de poder del adversario y mantener la resiliencia frente a la represión".

Pero ciertas protestas no violentas relativamente grandes, como las organizadas contra el partido comunista en Alemania Oriental en los 1950, que atrajeron a 400.000 miembros (casi 2% de la población) en su punto más álgido, también fracasan porque no logran llevar a cabo un cambio.

En el grupo de datos de Chenoweth, fue sólo hasta que las protestas no violentas lograron el umbral de 3,5% de compromiso activo cuando el éxito pareció garantizado. Y lograr ese tipo de apoyo no es tarea fácil.

En Reino Unido, esto equivaldría a 2,3 millones de personas comprometidas de forma activa en un movimiento. En Estados Unidos deberían participar 11 millones de ciudadanos, más del total de la población de la ciudad de Nueva York.

El hecho, sin embargo, es que las campañas no violentas son la única forma confiable de mantener ese tipo de compromiso.

El estudio inicial de Chenoweth y Stephan fue publicado por primera vez en 2011 y desde entonces sus hallazgos atrajeron mucha atención.

"Es difícil sobreestimar lo influyentes que han sido en este tipo de investigación", afirma Matthew Chandler, quien investiga resistencia civil en la Universidad de Notre Dame en Indiana.

Isabel Bramsen, que estudia conflicto internacional en la Universidad de Copenhague, está de acuerdo en que los resultados de Chenoweth y Stephan son convincentes.

"Ahora es una verdad establecida dentro del campo que los enfoques no violentos tienen muchas más probabilidades de tener éxito que los violentos", dice.

Sobre la "regla del 3,5%", Bramsen señala que aunque 3,5% es una pequeña minoría, ese nivel de participación activa probablemente significa muchas más personas están tácitamente de acuerdo con la causa.

Otros factores en juego

Estas investigadoras ahora están investigando cómo se pueden analizar los factores que pueden conducir al éxito o fracaso de un movimiento.

Bramsen y Chandler, por ejemplo, subrayan la importancia de la unidad entre los manifestantes.

Como ejemplo, Bramsen apunta a al fallido levantamiento en Baréin en 2011. La campaña inicialmente comprometió a muchos manifestantes, pero rápidamente se dividió en facciones enfrentadas.

La resultante pérdida de cohesión, cree Bramsen, finalmente evitó que el movimiento ganara suficiente impulso para poder lograr un cambio.

El interés de Chinoweth recientemente se ha enfocado en protestas más cerca de casa, como el movimiento Black Lives Matter (Las vidas de los negros importan) y la Marcha de las Mujeres en 2017.

También está interesada en la Rebelión Contra la Extinción, que se popularizó recientemente por la participación de la activista sueca Greta Thunberg.

"Se enfrentan contra una enorme inercia", dice. "Pero creo que tienen una base increíblemente considerada y estratégica. Y parecen tener todos los instintos correctos sobre cómo desarrollar y enseñar por medio de campañas de resistencia no violenta".

Al final, a la investigadora le gustaría que nuestros libros de historia pusieran más atención a las campañas no violentas en lugar de concentrarse tanto en el conflicto armado.

"Muchas de las historias que nos contamos se enfocan en la violencia e, incluso si es un desastre total, seguimos encontrando la forma de ver victorias en ellas", afirma.

Y tendemos a ignorar los éxitos de las protestas pacíficas, agrega.

"La gente común y corriente, todo el tiempo, se está comprometiendo en actividades bastante heroicas que en realidad están cambiando el mundo, y ellos también se merecen que los tomemos en cuenta y los celebremos".

BBC

Categorías: Tortuga Antimilitar

Las vendedoras de los mercados de Haití resisten a las fuerzas globales

25 July, 2019 - 00:00

Traducido del inglés para Rebelión por Beatriz Morales Bastos

Las vendedoras de los mercados de Haití mantienen una lucha imparable por la dignidad humana y la libertad.

“La gente se sigue reuniendo un día a la semana en una llanura en las montañas de Haití. Es el mercado de mi infancia. […] Lo que se ve, los olores, el ruido y el color te abruman. Todo el mundo acude. Si no vienes, te lo pierdes todo. […] Los productos se exhiben por todas partes: cebollas, puerros, maíz, frijoles, ñames, coles, mandioca, y aguacates, mangos y todo tipo de frutas tropicales, pollos, cerdos, cabras y pilas, y también zapatillas de tenis. La gente intercambia artículos y noticias. Este es el centro donde se desarrolla la vida social, política y económica” Jean-Bertrand Aristide, Eyes of the Heart: Seeking a Path for the Poor in the Age of Globalization.

En marzo de 2017 se produjo un incendio devastador en el mercado de Croix-des-Bossales de Haití, cerca del centro de la ciudad de Port-au-Prince. Unas fuertes llamas arrasaron una parte del mercado en el que cientos de ti machan [pequeños vendedores] vendían ropa usada. Los vendedores, la mayoría mujeres que dependen del comercio para sobrevivir cada día, sufrieron grandes pérdidas. Los incendios en los mercados se han vuelto rutinarios en Haití [1], lo que ha atraído la atención sobre la importancia del sistema de mercados de Haití, principal vía de comercio en el país, y sobre el papel fundamental de las mujeres, que son su motor.

El sistema de mercados de Haití es el eje fundamental de su economía así como “el centro donde se desarrolla la vida social, política y económica” [2]. La mayor parte del comercio está en manos de las mujeres. En su intento de ganarse la vida las vendedoras de los mercados se enfrentan a los políticos extranjeros, a un gobierno hostil y al interés que tienen las grandes empresas de minar el poder económico que representan estas mujeres comerciantes llenas de recursos. El resuelto trabajo de las vendedoras de los mercado ofrece una resistencia material y simbólica a fuerzas poderosas cuyo objetivo es controlar la economía del mercado de Haití.

El papel de las mujeres en el sistema de mercados de Haití

El origen de los mercados al aire libre de Haití se remonta a los días prerrevolucionarios de siglos atrás, cuando las personas esclavas procedentes de África vivían bajo el despiadado sistema esclavista colonial francés. Cultivaban pequeñas parcelas en las plantaciones para alimentar a sus familias y vendían los excedentes en los mercados de la ciudad para ganar un poco más para sobrevivir. Después de la independencia, cuando hombres y mujeres que habían sido liberados crearon nuevas formas de vida familiar y de trabajo basadas en el cultivo de la tierra, fueron sobre todo las mujeres quienes se encargaron del sistema de mercados. Ellas fueron las antepasadas de las actuales vendedoras de los mercados cuyos saberes pasaron de madres a hijas durante generaciones.

Gracias a esta historia excepcional las mujeres han llegado a desempeñar un papel fundamental en la economía haitiana. Pero este legado no protege a las mujeres de la lucha por la hegemonía de la principal institución de Haití, la economía del mercado, sino que las pone en el centro de una lucha sin tregua por parte de la diminuta élite privilegiada de Haití para excluir a las masas populares del poder y del control de los recursos e instituciones de la nación.

Las mujeres ocupan las posiciones más bajas de la escala social de Haití, son quienes tienen menos libertades y mayores responsabilidades socioeconómicas. La falta de acceso a la educación, la pobreza, la exclusión de la vida política, el ser responsables de las necesidades básicas de niños y ancianos, y el estar expuestas a la violencia de género son indicadores clave de la posición de la mujer en la sociedad haitiana. Para muchas mujeres el comercio es la única forma de ganarse la vida, para ellas y para sus familias. Más del 80 % de las mujeres haitianas se dedican al comercio.

Ataques a las vendedoras de los mercados

En los mercados de Haití hay mucho dinero en juego, y el actual y discutido gobierno ha dado total libertad a la elitista clase mercantil de Haití para ir tras esta riqueza. El conflicto ha provocado cada vez más ataques a las mujeres comerciantes y a los mercados por el control del comercio del que dependen la mayoría de la población haitiana, y para explotar o eliminar el comercio de las y los pequeños comerciantes.

El calificativo oficial de este sistema, que representa el 85 % del comercio haitiano, es “economía informal”. En todo el mundo el sector informal conforma una economía de 16 billones de dólares al año, en la que las mujeres son responsables de 11 billones. “La fortaleza económica de este sector en Haití sorprende a la mayoría de los economistas”, escribió el presidente Jean-Bertrand Aristide en su lúcido libro sobre la globalización, Eyes of the Heart , publicado en 2000. “Tiene un valor total combinado de activos y propiedades que se calcula en 4.710 millones de dólares, o más del 72 % del total de activos y propiedades de las 123 empresas privadas más grandes de Haití”.

En contra de las vendedoras de los mercados haitianas se alza la rica élite de Haití que supone el 1 % de la población, controla más del 50 % de la riqueza de la nación y está apoyada por el brutal ejército de Haití. Las vendedoras de los mercados se enfrentan a las agresiones cotidianas de los agentes de esta clase privilegiada para controlar el espacio comercial y reforzar el poder de la élite dirigente sobre la mayoría empobrecida de Haití.

La opresión de clase y de género se entrecruzan en la violencia desenfrenada que se ejerce contra las vendedoras. Un alcalde local envía a matones contratados para expulsar a las mujeres de las calles en las que suelen vender. Los esbirros del alcalde golpean brutalmente a una mujer embarazada y desparraman sus productos, con lo que la privan de sus escasos ingresos. Queman las precarias estructuras del mercado que utilizan las mujeres. Otras veces la policía da una paliza a una mujer que vende artículos de limpieza frente a su casa y le confisca la su mercancía. Hace poco la policía haitiana detuvo a gran cantidad mujeres a las que acusó de tirar basura y las llevó a las tristemente célebres cárceles de Haití donde solo se sale en libertad gracias a un soborno. Los incidentes como estos son rutinarios bajo el gobierno antidemocrático de Haití.

El vasto sistema de mercado de Haití

El sistema de mercado de Haití abarca unos 300 mercados rurales y urbanos esparcidos por todos los pueblos y barrios urbanos, y que facilitan el fluyo de productos y de dinero por todo el país. Unos pocos ejemplos ilustran el alcance de este comercio. El mercado de Croix-des-Bossales (en su momento el mayor mercado de esclavos de las Américas) es el punto de venta de productos provenientes de ocho de los nueve departamentos geográficos de Haití. Los mayoristas, minoristas, propietarios de restaurantes, supermercados y consumidores compran en él alimentos básicos. En el Haití rural 700.000 granjas pequeñas dependen de las vendedoras de mercado para empacar y transportar sus productos desde el campo a los mercados urbanos.

Las empresas del mercado van desde el comercio al por mayor de productos importados como zapatos y ropa de segunda mano hasta el o el o la vendedora más pobre que vende pequeñas cantidades de arroz y frijoles a una población igual de pobre. Los y las pequeñas vendedoras compran los artículos a comerciantes mayoristas y los venden por toda la ciudad: cosméticos, zapatos, carbón, artículos de aseo, café, chocolate, plátanos, cerillas, cigarrillos, maíz, dentífrico. Una madre que vive en el campo vende pan casero en el mercado semanal y cerca de ella otra que es tía vende pasteles pequeños y galletas. Las transacciones se hacen en enormes mercados al aire libre con gran cantidad de puestos de madera, arcos de hormigón abarrotados de mercancías, en las calles y aceras de los barrios, al lado de las carreteras y las vías públicas.

Para comprar los productos las mujeres suelen depende del dinero que prestan los prestamistas a unas tasas de interés desorbitadas del 30 % al 60 %. Las condiciones más duras ser reservan para las mujeres más pobres. Algunos de los préstamos se tienen que pagar el mismo día. El contrapunto de estas prácticas es la tradición haitiana del sol, una práctica de apoyo mutuo según la cual las mujeres aportan dinero a un fondo colectivo y se turnan para utilizar el capital común. “Cada día se ponen 25 gourdes por cabeza [32 céntimos de dólar] y una persona se queda con el dinero reunido”, explicó la señora C. El s ol es una práctica comunal y democrática, y ofrece a las personas humildes de Haití una manera de ahorrar y tomar dinero prestado, y de sobrevivir.

Las mujeres haitianas en el orden neoliberal mundial

La mayoría de las personas en Haití carecen de empleos remunerados con un salario. Los trabajos que promueve la economía global (turismo, industria textil y agricultura de exportación) solo representa el 15 % de la economía. La economía global dominada por el libre comercio y las políticas neoliberales se basa en la explotación de las mujeres porque la mano de obra barata es femenina (los salarios de las mujeres haitianas son un 32 % más bajos que los de los hombre por unos trabajos inestables que se concentran en los sectores de bajos ingresos).

Aunque las estadísticas reflejan pobremente la realidad, unos pocos hechos dan una idea de a qué se tienen que enfrentar las mujeres haitianas para subsistir, ellas y sus hijos. Haití tiene la mayor desigualdad de ingresos de América Latina y el 60 % de su población vive con menos de dos dólares al día. Haití se sitúa en los últimos puestos de una lista de 172 países respecto a la ingesta diaria de alimentos. La mortalidad materna es cinco veces superior a la media regional. Uno de cada cinco niñas o niños está desnutrido y uno de cada diez está extraordinariamente desnutrido.

Cinco millones de mujeres preocupadas por luchar para sobrevivir viven dentro de estos parámetros. La política exterior de Estados Unidos desempeña un papel clave a la hora de imponer estas condiciones al pueblo haitiano, tanto mediante la intervención directa como mediante su apoyo a la élite haitiana que monopoliza el poder político y económico. Por ejemplo, en la década de 1980 la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) dictó, con el apoyo del dictador de Haití Jean-Claude Duvalier, la erradicación de todo el ganado porcino criollo de Haití. En aquella misma época el dumping deliberado de arroz estadounidense fuertemente subvencionado acabó con las y los productores de arroz haitianos, que en su mayoría carecían de subvenciones. Además, USAID llevó a cabo una reforma del sistema agrícola de Haití en la que confiscó a las y los pequeños agricultores (que cultivaban alimentos para consumo interno) un 30 % de la tierra cultivada para imponer la agricultura de exportación en el Haití rural. USAID era plenamente consciente de que estas medidas draconianas iba a provocar una hambruna generalizada [4]. Muchos miles de personas huyeron a las ciudades. Hasta entonces Haití había sido autousuficiente a la hora de cultivar sus propios alimentos. Hoy en día una nación de personas agricultoras ya no puede alimentarse a sí misma.

Este temprano ejemplo de globalización tuvo un efecto especialmente nefasto en las mujeres rurales haitianas, que sobrevivían gracias a la agricultura de subsistencia y a la venta de productos locales. En 1984 la escasez de alimentos provocó unos disturbios cuyas principales organizadoras y participantes fueron las mujeres haitianas. “En el ámbito social los disturbios constituyeron una lucha de las personas trabajadoras por el control de los recursos, pero la escasez de alimentos y combustible también fueron una cuestión de género. Con su participación masiva en estos disturbios junto con sus hijos, las mujeres haitianas se manifestaron como miembros femeninos de los hogares cuyos papeles tradicionales corrían grave peligro debido a la carestía y escasez de dos productos básicos” [5]. Dos años después Duvalier huyó del país.

Supervivencia y solidaridad

En el arte haitiano abundan las imágenes coloridas de las mujeres de los mercados, pero no debemos hacernos ilusiones acerca el trabajo difícil y arriesgado que desempeñan. La dedicación al comercio unida al hecho de que son responsables de la familia supone una vida muy dura. Las mujeres soportan largas jornadas de trabajo físico en entornos hostiles, deudas cotidianas y el riesgo de perder la vida o sufrir daños debido a los robos, los incendios y las inundaciones. Los propios mercados son espacios públicos lúgubres que carecen de iluminación, saneamiento o agua limpia. También son espacios peligrosos para las mujeres trabajadoras.

La pobreza hace que las mujeres se expongan a un mayor riesgo de violencia sexual cuando su trabajo las lleva por necesidad a espacios que no son seguros [6]. Muchas mujeres recorren largas distancias para llegar al mercado y transportan los productos y dinero; cuando llegan pasan la noche sobre el sucio suelo de sus puestos. Las mujeres de los mercados han sufrido robos cuando acudían a las granjas a comprar productos o cuando se marchaban con sus mercancía; han sido amenazadas con agresión sexual y violación en las cocheras de autobuses y taxis donde esperan para desplazarse. Por los mercados deambulan criminales que extorsionan dinero a las mujeres a cambio de protección, y utilizan cualquier pretexto para pegarlas o abusar sexualmente de ellas. No hay seguridad pública y las mujeres tiene que enfrentarse en gran medida solas a estos peligros [7].

Las mujeres haitianas cuentan con una extraordinaria variedad de organizaciones populares de mujeres para apoyarse mutuamente y luchar por unas condiciones de vida mejores. “Si no nos hacemos responsables de nuestro propio destino, nadie lo hará”, afirmó la señora L. en una reunión de la organización de mujeres de los mercados Organisation of Valiant Women. Durante la lucha para derrocar a Duvalier, en la que las mujeres desempeñaron un papel destacado, surgieron cientos de organizaciones populares de mujeres. “Las mujeres se doblan con el viento, pero no nos rompemos. La organización es la forma de hacer mejor las cosas”.

Resistir a la ofensiva del gobierno

La frontera de Haití con la República Dominicana es el escenario de un fuerte conflicto entre el gobierno y las decenas de miles de personas haitianas que cruzan a la República Dominicana cada semana para comprar productos al por mayor para revenderlos en Haití. Se calcula que las y los vendedores callejeros de Haití ganan 165 millones de dólares al año por la venta de productos básicos como pañales, escobas, frijoles, espaguetis y cemento comprados en la República Dominicana [8]. En una supuesta medida para generar más ingresos en la última década el gobierno haitiano ha emprendido una ofensiva contra este comercio y ha prohibido importar huevos (esto es, 30 millones de huevos al mes) y otros 23 artículos de la República Dominicana. Ahora se exige un pasaporte para cruzar la frontera y recientemente ha subido el precio del visado y se han impuesto nuevas tasas de entrada. El gobierno aumentó los impuestos de importación de aquellos bienes preferidos por las y los vendedores ambulantes, una medida que afecta a las y los vendedores menos poderosos que ya están sobrecargados de impuestos, mientras que los importadores ricos y los propietarios de hoteles que se dedican al turismo tiene generosas desgravaciones fiscales. Los agentes de aduanas han aumentado las inspecciones en las fronteras y tiene autorización para confiscar aquellos artículos cuyos exorbitantes derechos de aduana no pueden pagar las y los vendedores ambulantes o los que no se han declarado.

En pequeños actos diarios de resistencia las mujeres comerciantes encuentran formas de evitar a los agentes de aduanas o de ser más hábiles que ellos, y evitar unas restricciones gubernamentales que consideran injustas. Se enfrentan tanto a funcionarios como a agentes no oficiales que exigen sobornos y pueden atacarlas o violarlas, acepten o no el soborno. Hace poco un agente de aduanas disparó a vendedora del mercado que discutió con él cuando le dijo que iba a inspeccionarla mientras otros comerciantes más ricos que pasaban tranquilamente. El disparo no dio a la mujer pero mató a un residente que estaba cerca. En respuesta varias personas encolerizadas que habían sido testigos del incidente quemaron totalmente una comisaría de policía. Murieron cuatro policías.

Mercados en llamas

Según varias fuentes, se cree que los frecuentes incendios de los mercados son ataques deliberados de criminales pagados que actúan al servicio de los comerciantes de élite de Haití “que no han encontrado otra forma de competir con la ingeniosidad de las y los pequeños comerciantes pobres que destruir completamente no sólo sus productos sino también el propio mercado” [9]. Un excomandante en jefe de la Policía Nacional de Haití afirma que el origen de un incendio en un mercado público de Haití rara vez es accidental: “Es político o criminal” [10].

“Las y los comerciantes haitianos temen por sus medios de subsistencia tras el incendio del mercado”, se leía en los titulares en febrero de 2018 tras un violento incendio que quemó el 60 % del histórico Mercado de Hierro en la ciudad de Port-au-Prince. Una mujer lloraba porque el pequeño beneficio que obtenía en el mercado le permitía enviar a su hijo mayor a la universidad en la República Dominicana. “¿Qué le voy a decir ahora, que deje de estudiar y venga aquí para acabar como yo, sin trabajo?”. Otra vendedora de 75 años que había trabajado toda su vida en el mercado afirmó: “Sin ayuda para reanudar mi negocio voy a morir de pie porque nunca he tenido otra cosa y a mi edad no puedo hacer nada más” [11].

A la semana siguiente las llamas arrasaron el mayor mercado de ropa de Port-au-Prince, el tercer incendio en este mercado en menos de una década. Mil quinientos vendedores, la mayoría mujeres, perdieron toda su mercancía y medio de vida.

Activistas de organizaciones populares informan de que los incendios en los mercados se han utilizado para intimidar a los barrios rebeldes, como el incendio de noviembre de 2018 que destruyó parcialmente el histórico mercado cerca de La Saline solo uso días antes de las protestas en todo el país contra la corrupción e injusticia del gobierno. Durante décadas la comunidad de La Saline ha sido objeto de la represión estatal por ser un centro de resistencia y de movilización popular.

Tout moun se moun – Cada persona es un ser humano

A pesar de la resistencia, tanto individual como colectiva, de las mujeres de los mercados, no se pueden subestimar el inconmensurable sufrimiento humano, daño y pérdida que provocan poderosas fuerzas antagónicas.

No hace mucho tiempo, durante el gobierno democrático de Haití del presidente Jean-Bertrand Aristide entre 2000 y 2004, se reconocía y valoraba el papel esencial que desempeñan las mujeres de los mercados. Después de un largo periodo de resistencia a la dictadura las personas pobres habían conseguido poder y el gobierno elegido popularmente había empezado a construir una sociedad basada en la dignidad de cada ser humano. El presidente Aristide reconoció que la economía del mercado y las mujeres vendedoras en ellos tenían que ser fundamentales en cualquier plan económico para Haití.

Con ese objetivo se emprendieron muchos cambios en los mercados de Haití para responder a las preocupaciones de las mujeres y mejorar las condiciones laborales. Laura Flynn, una veterana activista haitiana, informa: “Históricamente los mercados que servían a la mayoría de personas pobres de Haití eran improvisados, no planificados y sucios. Mientras Aristide fue presidente, entre 2000 y 2004, se construyeron o repararon cincuenta y tres mercados en todo el país. […] Se crearon puestos limpios y dignos para las y los vendedores, techos y desagües, y se instalaron inodoros. Dentro de los mercados se establecieron centros públicos de alfabetización y clínicas médicas para el uso tanto de personas vendedoras como de clientes” [12].

Las mujeres de los mercados están en la primera línea de la lucha de Haití por sobrevivir ante el impacto salvaje del capitalismo global en esta pequeña nación. Las personas pobres perduran debido a su enorme capacidad de supervivencia. A través de su lucha cotidiana contra un sistema jerárquico opresivo decidido a aplastarlas las mujeres de los mercados mantienen la indomable lucha de Haití por la dignidad humana y la libertad.

Notas

[1] Los principales incendios ocurrieron en Gonaives, en mayo de 2011 y octubre de 2012; en Croix-des-Bouquets, en noviembre de 2011, junio y julio de 2012; en Croix-des-Bossales, en abril de 2010, diciembre de 2012, marzo de 2016 y 2017, febrero y noviembre de 2018; en Tabarre, en febrero de 2012; en Port-au-Prince, en mayo de 2013; en Petionville, en febrero de 2011 y en noviembre de 2016; en Port Market, en junio de 2018; en Iron Market, en febrero de 2018.

[2] Aristide, Jean-Bertrand, Eyes of the Heart: Seeking a path for the poor in the age of globalization, Common Courage Press, 2000.

[3] Stam, Talitha. “From Gardens to Markets – A Madam Sara Perspective”, Cordaid, 2012.

[4] Mullin, Leslie, “How the US Crippled Haiti's Domestic Rice Industry”, Haiti Solidarity, newsletter of Haiti Action Committee, agosto de 2017, Nº 8, p 15

[5] Charles, Carolle, “Gender and politics in contemporary Haiti: the Duvalierist state, transnationalism, and the emergence of a new feminism (1980-1990)”, Feminist Studies, Vol. 21, Issue 1

[6] Bookey, Blaine, “Enforcing the Right to Be Free from Sexual Violence and the Role of Lawyers in Post-Earthquake Haiti”, CUNY Law Review, Vol 14:255, p. 265.

[7] Hossein, Caroline Shenaz, “Black Women in the Marketplace: everyday gender-based risks against Haiti's madan saras (women traders)”, en Work organization, labour & globalization Vol 9, Nº 2, invierno de 2015.

[8] Trenton, Daniel y Lopez Ezequiel Abiu, “Push for border control worries Haitian vendors”, Omaha World-Herald, 2 de agosto de 2013, https://www.omaha.com/news/push-for......

[9] Peralte, Mona, “Incendie criminel a la Croix-des-Bossales”, Haiti Liberte, 22 de marzo de 2017.

[10] Jamaica Observer, “Blaze destroys historic market in Haiti”, 15 de febrero de 2018. http://www.jamaicaobserver.com/news......

[11] France 24, “Haitians look at the aftermath of fire that destroyed the Iron Market in Port-au-Prince”, 14 de febrero de 2018 https://www.france24.com/en/2018021......

[12] Flynn, Laura, “Market Women – the Heart of the Nation”, http://www.aristidefoundationfordem...

Bibliografía:

Aristide, Jean-Bertrand, Eyes of the Heart: Seeking a Path for the Poor in the Age of Globalization, Common Courage Press, 2000.

Clark, Gracia, Onions Are My Husband: Survival and Accumulation by West African Market Women, University of Chicago Press, 1994.

Mintz, Sidney “The Employment of Capital by Market Women in Haiti”, ponencia inédita para el Sexto Simposio “Economics and Anthropology”, agosto de 1960.

Robinson, William I, Promoting Polyarchy: Globalization, US intervention, and Hegemony, Cambridge University Press, 1996.

Sheller, Mimi, Democracy After Slavery: Black Publics and Peasant Radicalism in Haiti and Jamaica, University Press of Florida, 2000.

Ulysse, Gina A, Down Town Ladies: Informal Commercial Reporters, a Haitian Anthropologist, and Self-Making in Jamaica, University of Chicago Press, 2007.

Leslie Mullin escribe de forma regular sobre las y los agricultores haitianos y la clase trabajadora.

Fuente: https://www.pambazuka.org/economics...

Tomado de: http://www.rebelion.org/noticia.php...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Suspès el judici amb el qual Jafet volia fer justícia

24 July, 2019 - 12:21

Estava previst que aquest matí tinguera lloc el judici amb el qual el nostre amic i company Jafet Pinedo denunciava la injusta actuació policial que va patir el passat 20 de juny.

No obstant això, la vista ha sigut suspesa: la policia ha al·legat que no podia comparéixer per motius laborals. El judici serà el 18 de setembre.

Com podeu llegir en el comunicat amb el qual diferents col·lectius hem donat suport a Jafet, aquest comenta que va haver de deixar d'emprar la seua llengua, el valencià, després que els agents li ho demanaren reiteradament i de forma tensa. A més, va suportar una intervenció que podem qualificar de poc respectuosa i aleatòria. Jafet va ser conduït a comissària, almenys segons el nostre parer, de forma injustificada i va tornar a casa a peu, perquè quan va eixir de les instàncies policials la seua bicicleta estaba amb les rodes punxades.

En canvi, aquest matí Jafet ha sigut acompanyat per més de cinquanta persones a la porta dels jutjats d'Elx. D'elles ha rebut suport, simpatia i afecte, alguna cosa que en els dies previs ja li havia oferit molta gent.

Des de Grup Antimilitarista Tortuga mantenim la nostra implicació en la defensa de la postura que manté el nostre company: ens alegrem de continuar caminant amb qui no s'acovardeix davant el poder, de caminar amb qui entén que qualsevol injustícia mereix una resposta.

Ànim, Jafet!

Estaba previsto que esta mañana tuviera lugar el juicio con el que nuestro amigo y compañero Jafet Pinedo denunciaba la injusta actuación policial que padeció el pasado 20 de junio.

Sin embargo, la vista ha sido suspendida: la policía ha alegado que no podía comparecer por motivos laborales. El juicio será el 18 de septiembre.

Como podéis leer en el comunicado con el que distintos colectivos hemos apoyado a Jafet, este comenta que hubo de dejar de emplear su lengua, el valenciano, después de que los agentes se lo pidieran reiteradamente y de forma tensa. Además, soportó una intervención que podemos calificar de poco respetuosa y aleatoria. Jafet fue conducido a comisaria, al menos según nuestro parecer, de forma injustificada y volvió a casa a pie, pues cuando salió de las instancias policiales su bicicleta tenía las ruedas pinchadas.

En cambio, esta mañana Jafet ha sido acompañado por más de cincuenta personas en la puerta de los juzgados de Elche. De ellas ha recibido apoyo, simpatía y cariño, algo que en los días previos ya le había ofrecido mucha gente.

Desde Grup Antimilitarista Tortuga mantenemos nuestra implicación en la defensa de la postura que mantiene nuestro compañero: nos alegramos de seguir andando con quien no se amilana ante el poder, de andar con quien entiende que cualquier injusticia merece una respuesta.

¡Ánimo, Jafet!

Comunicat de recolzament al company Jafet Pinedo

El compañero de Tortuga Jafet Pinedo denuncia a dos policías nacionales en Elx por abuso de poder

Dos policías nacionales se llevan a un hombre a comisaría por hablarles en valenciano "cuando los agentes le piden que hable en castellano"

El Tempir denuncia que la Policia Nacional vulnera els drets lingüístics de l'elxà Jafet Pinedo

Categorías: Tortuga Antimilitar

El gobierno entre nosotros

24 July, 2019 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

El poeta libertino que inspiró al fascismo y a Mussolini

24 July, 2019 - 00:00

Alejandro Gamero

Aunque hoy en día es una figura relativamente desconocida fuera de Italia, Gabriele D'Annunzio fue un poeta cuyas ideas inspiraron la visión política de un joven Benito Mussolini. Incluso hoy en día en Italia sigue siendo una figura controvertida, que genera opiniones contradictorias. No en vano fue un prolífico autor admirado por estrellas de la talla de Puccini, Proust o Joyce.

D'Annunzio nació en Pescara, Abruzzo, en 1863 en el seno de una familia acomodada ‒su padre, terrateniente y comerciante de vinos, llegó a ser alcalde de Pescara‒, lo que le permitió recibir una buena educación. A los 16 años D'Annunzio, que ya mostraba algunos de los signos de la extravagancia que vendría a definir su carácter, publicó su primer libro de poemas. Este libro y los siguientes fueron aclamados por la crítica y le convirtieron en uno de los autores de referencia de la literatura italiana. Con la fama llegaron los rumores y, aunque no está claro si fue el propio D'Annunzio quien los inició, desde luego nunca hizo nada para deternerlos y los utilizó en beneficio propio, para construir una imagen de sí mismo. Se afirmó desde que se había quitado las costillas inferiores para poder practicarse felaciones a sí mismo hasta que cocinaba y comía carne humana solo por la curiosidad de ver cómo sabía, pasando por que hacía dormir a su ama de llaves tres veces al día o que se había acostado con todas las mujeres de París.

Aunque es cierto que estuvo con muchas mujeres ‒probablemente no con todas las de París‒, físicamente no era el hombre más atractivo del mundo. Baste recordar la descripción que hizo de él Liane de Pougy, cuando dijo que era «un gnomo espantoso con ojos rojos y sin pestañas, sin pelo, dientes verdes y mal aliento». Pero lo que a D'Annunzio le faltaba en lo físico lo compensó en carisma y personalidad. Siempre estaba impecablemente vestido y rodeado de lujo, como un caballero de estilo renacentista, simpático si no fuera por sus opiniones extremas sobre el nacionalismo italiano.

Durante la Primera Guerra Mundial fue valiente en la batalla y demostró ser un magnífico aviador, convirtiéndose en un héroe de guerra nacional. Hizo campaña apasionada para que Italia se unificara, argumentando que «una raza solo ganó el respeto derramando la sangre de sus jóvenes». Durante la firma del Tratado de Versalles, convenció a dos mil compatriotas para que marcharan a la ciudad de Fiume ‒designada como parte de la nueva Yugoslavia, que ahora es parte de Croacia‒ y la reclamaran para la corona italiana. A continuación gobernó Fiume como dictador de facto durante casi dos años, hasta que la marina italiana asedió la ciudad y tuvo que huir.

Fue durante la ocupación de Fiume cuando se tomaron forma las ideas fascistas de D'Annzio. Mantuvo el poder a través de una fuerza militar al estilo de las SS que denominó «Centuriones de la Muerte» y escribió: «Los hombres se dividirán en dos razas. A la raza superior, que habrá ascendido por la energía pura de su voluntad, todo le estará permitido; a la más baja, nada o muy poco».

Con el tiempo, la presión por parte de otros estados y la falta de aplomo político de D'Annunzio llevaron al final de la ocupación y se vio obligado a regresar a Italia. Sin embargo, ya se habían sembrado las semillas del fascismo, y no pasó mucho tiempo antes de que Mussolini imitara gran parte de lo que D'Annunzio había creado en Flume, sitiando Roma y haciéndose cargo del gobierno. D'Annunzio y Mussolini a menudo fueron fotografiados juntos, pero lo cierto es que recelaban el uno del otro. D'Annunzio se mostró cauto con el nuevo dictador porque no sabía qué esperar de él y Mussolini vio a D'Annunzio como una posible amenaza a su poder. A pesar de ello, para generar vínculos de agradecimiento, le prodigó títulos y regalos extravagantes para su palaciega casa de Lombardía.

Su muerte, en 1938, está rodeada de misterio. Según la versión oficial se debió a un derrame cerebral, pero existe una leyenda que cuenta que su pareja era una espía nazi que lo envenenó. De cualquier modo, sus ideas dejaron una huella indeleble en la historia, una que todavía estamos tratando de comprender.

Fuente: https://lapiedradesisifo.com/2019/0...

Categorías: Tortuga Antimilitar

El desconocido origen del Himno de Riego que puso música a la República

24 July, 2019 - 00:00

El franquismo no tuvo más remedio que tolerar que los músicos interpretaran tres veces al año en varios pueblos del Pirineo oscense, como ocurrirá de nuevo este fin de semana en Benasque, la ancestral pieza folclórica en la que un sargento del insurrecto liberal se inspiró hace 200 años para componer la pieza, que se popularizaría a partir de los años 30.

zaragoza

eduardo bayona

Es, quizás, una de las escenas más desconocidas de la dictadura: la Guardia Civil y las autoridades se cuadraban en pleno franquismo cuando sonaba el himno de Riego, el de la Segunda República. No en toda España, claro; pero sí en varios pueblos de la zona alta del valle del Ésera, en el Pirineo oscense, donde siglos antes había comenzado a sonar esa misma melodía, conocida como Ball de Benás (baile de Benasque en patués, la lengua local) y que sirvió de inspiración para la marcha militar que en 1820 acompañaría a las tropas del insurrecto general constitucionalista Rafael del Riego en su levantamiento contra el absolutismo de Fernando VII.

Este domingo y este lunes, como ya ocurriera en las fiestas de Benasque al terminar la guerra civil, hace ahora 80 años, el Ball des Omes y el Ball des Dones (baile de los hombres y de las mujeres) sonarán de nuevo en las calles de esa población mientras los mayordomos, los organizadores de las fiestas, que ese día actúan como danzantes, acompañan a la talla de San Marcial (Marsal o Marsial en el habla local).

"En junio de 1938 ya hubo Ball en Benasque", recuerda el historiador local Antonio Merino, ya que los enfrentamientos en el valle habían terminado a mediados de abril de ese año, tras pasar a Francia por el Portillón la columna de 6.000 hombres al mando del teniente coronel Miguel Gallo que había atravesado la zona huyendo de los sublevados. Y, como ocurría desde siglos atrás, la pieza volvió a ser interpretada en 1939 y en los años siguientes.

Imagen de una de las procesiones de Benasque, en las que se interpretaba la pieza a principios de los años 40, con autoridades y fuerzas de seguridad en el cortejo. Foto: Cedida por Antonio Merino

La restricción del franquismo: solo tres días al año

No obstante, la melodía fue objeto de restricciones durante la dictadura. De hecho, desde principios de los años 40 hasta la muerte de Franco en 1975 únicamente podía ser interpretada en tres fechas, en las festividades locales de San Sebastián (20 de enero) y de San Marcial (30 de junio y 1 de julio).

De hecho, la melodía colocó en una situación algo más que embarazosa al entonces alcalde, Antonio Albar, al que le costó convencer al gobernador militar de Huesca de que, aunque la partitura fuera la misma, lo que habían interpretado los músicos de Benasque en un acto de la Sección Femenina no era el Himno de la República sino el Ball de Benás.

"El general ordenó silencio a los músicos inmediatamente, en cuanto identificó la música que estaba sonando", explica Merino, que recuerda cómo el alcalde tuvo el apoyo de José Gistaín, que años después ocuparía ese cargo y sería procurador en las Cortes franquistas, para intentar convencer de la realidad a la dictadura.

Pese a la afinidad con el régimen, no pudieron ir más allá de conseguir que la prohibición de interpretarlo dejara de estar vigente en esas tres fechas. "La primera orden fue del ejército y luego vino la del Gobierno Civil", anota. Antes, en el periodo conocido como “la década ominosa” por el regreso de Fernando VII al absolutismo, también había sido prohibido tocar el Himno de Riego.

En cualquier caso, los vecinos de los cinco pueblos del alto valle del Ésera en los que se interpretaba la melodía desde siglos atrás, Benasque, Anciles, Cerler, Eriste y Sahún, vivieron con cierta habitualidad, durante tres décadas y media, la paradójica imagen de militares, guardias civiles y autoridades escoltando a un grupo de danzantes mientras el himno de la Segunda República salía de gaitas, flautas, trompetas y tambores. También se tocaba en el vecino valle de Plan y Gistaín.
"Hay varias teorías sobre su transformación en himno"

¿Cómo llegó el Ball de Benás a convertirse en el himno republicano? La clave está en su adaptación previa como marcha militar en el levantamiento de Riego en Cabezas de San Juan (Sevilla), del que se cumplirán dos siglos el próximo 1 de enero, y sobre la que hay varias teorías.

Las dos más consistentes apuntan a la presencia previa de Rafael de Riego, en su etapa de oficial, en la guarnición del castillo de Benasque, donde habría conocido la melodía, y, también, a la estancia en ese destacamento de Manuel Varo, el sargento que dirigía la banda musical del Regimiento Asturias, a quien el primero habría pedido una marcha para “enardecer a las tropas”.

"Hay varias teorías sobre su transformación en el Himno de Riego, pero no están demasiado documentadas", matiza, no obstante, Mora.

Luego llegarían el paso a las partituras y la incorporación de la letra de Evaristo San Miguel, un siglo antes de convertirse, con letra de Antonio Machado y arreglos de Oscar Esplá, en el himno de la Segunda República, para la que el constitucionalista Riego siempre fue un icono.

De hecho, algunos estudios apuntan a que la franja morada de la bandera tricolor, cosida por primera vez en Jaca (Huesca) por el sastre Julián Borderas durante el fallido levantamiento de Galán y García contra la dictadura de Primo de Ribera en diciembre de 1930, responde al uso de pendones de ese color por algunos revolucionarios liberales del siglo XIX como Riego o Mariana Pineda.
"Una danza ancestral, probablemente paleocristiana"

Lo que sí está bastante documentado es el origen ancestral del “Ball de Benás”, que “para los benasqueses supone el fin de la primavera y el inicio del verano montañés, y con él, el comienzo de las faenas agrícolas”, señala Merino en un artículo publicado en la revista Temas de Antropología Altoaragonesa.

"Se trata de una danza, ancestral, probablemente precristiana, que como muchas de las tradiciones paganas fueron asumidas por el cristianismo, ante lo arraigado de las mismas en la sociedad de la época", indica el historiador, que recuerda que antes de ser dedicada a un figura religiosa "el lugar de honor lo ocupaba un mayo, generalmente un árbol, a cuyo frente y alrededor del mismo se emprendía la danza".

Por último, Merino explica que el Ball de Benás tiene dos partes diferenciadas, la inicial, de la que "se podría deducir que es también una danza guerrera, ante el hecho que sólo danzan hombres, que como compañeros rememoran luchas antiguas", mientras la segunda, conocida como Les marradetes (los rodeos) denota "su primitivo origen agrícola", con alusiones a la forma de moverse en la montaña y a labores como la siega.

Diario Público

Categorías: Tortuga Antimilitar

Comunicat de recolzament al company Jafet Pinedo

23 July, 2019 - 09:57

Amb el present escrit, diferents col·lectius preocupats pel funcionament de la nostra societat i implicats en millorar-la volem mostrar el nostre suport a Jafet Pinedo i Botella, qui denuncia haver sigut víctima a Elx d'una actuació policial que podríem qualificar d'abusiva i arbitrària. Jafet és un company compromès en la construcció d'un món millor, la paraula del qual ens resulta de completa confiança.

El passat 20 de juny, passades les deu de la nit, Jafet feia un repartiment de menjar amb bicicleta (treballa en un restaurant). Quan circulava pel carril-bici de l'Avinguda de la Llibertat a l'altura de la universitat, Jafet observa que aquest està envaït per dos cotxes. Quan passa pel seu costat els diu: «En bon lloc esteu».

Cent metres més endavant un d'aquests cotxes deté el pas de Jafet: malgrat no mostrar cap mena de distintiu, es tracta d'un vehicle de policia nacional. Baixen d'ell dos agents de paisà.
Aquests exigeixen que Jafet deixe d'emprar la llengua amb la qual s'expressa habitualment: el valencià. Després d'assegurar que parla amb normalitat la seva llengua i que no busca cap mena d'enfrontament amb el seu ús accedeix a parlar en castellà per a rebaixar la tensió.

A partir d'aquest moment és escorcollat, li lleven la motxilla d'un estiró i els agents, entre comentaris, riuen quan Jafet defensa els seus drets. Posteriorment aquests mantenen una conversa amb dos policies locals que s'acosten sobre les possibilitats que hi ha d'imposar a Jafet alguna multa de trànsit.

El nostre company, que ja s'havia identificat verbalment, és traslladat a comissària en un cotxe els cinturons de segurat posteriors del qual no funcionaven. En canvi, els agents, malgrat la petició del nostre company, no van mostrar el seu número d'identificació fins que no van arribar a les dependències policials.

Després de dues hores en comissària, Jafet torna a casa amb dues multes de trànsit signades per la policia local, la qual no és testimoni dels fets, i amb les rodes de la bicicleta punxades. Evidentment, el nostre company no va poder complir amb les seues obligacions laborals.

Els col·lectius signants, convençuts que l'existència i el paper de la policia han de ser objecte de debat públic, rebutgem les intervencions que, com la descrita, responen a causes poc clares i atempten contra la dignitat de les persones alhora que vulneren drets com el del treball o el d'expressió en la llengua pròpia.

Lamentablement, si consultem l'Informe sobre la Tortura d'Amnistia Internacional, podem deduir que aquesta actuació no és de les més greus dutes a terme per algun cos de seguretat de l'estat espanyol.

Finalment, volem mostrar el nostre total suport a Jafet, persona lluitadora i veraç, per al judici que tindrà lloc el pròxim 24 de juliol en els jutjats d'Elx a les 10.30 h i en el qual ell denuncia la injustícia patida.

Signen:

Activistes d'Elx

Associació Cívica per la Llengua El Tempir

ATTAC-Elx

CNT-Elx

Des de Baix

Elx pel dret a decidir

Grup Antimilitarista Tortuga

Margalló-Ecologistes en Acció

Plataforma d'Afectats per la Hipoteca Elx-Crevillent

Categorías: Tortuga Antimilitar

¿Organizaría Guernica o Dresde un festival aéreo de guerra como el de Gijón?

23 July, 2019 - 00:00

Félix Población

Quiero mostrar el documento audiovisual que Pedro Timón realizó en su día, bajo el comisariado y sobre el guión del historiador Héctor Blanco, según las imágenes que el gran fotógrafo gijonés Constantino Suárez realizó durante la Guerra Incivil. El documento se ofrece en la exposición 'Gijón bajo las bombas/Xixón so les bombes', una de las páginas más atroces de la historia de aquella villa, víctima durante los años 1936 y 1937 de los bombardeos de la aviación hitleriana y del crucero faccioso Almirante Cervera.

Son muchos los gijoneses que tienen entre sus ascendientes, ya sean de una u otra ideología, el impactante recuerdo de aquellos episodios, vividos con auténtico terror y angustia por nuestras madres, padres y abuelos. Resulta de todo punto imposible imaginar en Guernica, otra de las ciudades masacradas durante el conflicto español, o en Dresde, la capital alemana intensamente bombardeada por la aviación aliada, un festival aéreo que exhiba cada verano sobre su cielo el horrísono y ensordecedor estrépito de los más sofisticados y avanzados aviones de guerra. Esto se viene repitiendo todos los meses de julio en la ciudad asturiana.

Gijón sufrió el bombardeo indiscriminado por mar y aire entre el verano de 1936 y octubre de 1937. El terror causado sobre la población civil fue algo premeditado por el bando sublevado, como estrategia en un conflicto que es considerado como la primera guerra moderna en la que se ensayó una nueva tecnología y la potente maquinaria armamentística de destrucción de gran alcance. Es de celebrar que por cuarto año consecutivo estuviera abierta al público la exposición aludida en la sala de exposiciones de la Biblioteca Jovellanos a lo largo de los meses de enero, febrero y marzo de 2019, pues se trata de crear tanto conciencia democrática como conciencia pacifista.

La exposición fue producida por el Ateneo Obrero, la entonces vigente Concejalía de Memoria Histórica y Social del Ayuntamiento de Gijón-Xixón y Memoria Democrática d'Asturies (Principado de Asturias - Consejería de Bienestar Social) en el año 2011. La actividad se enmarca actualmente en la oferta de actividades complementarias dirigidas a estudiantes de Educación Secundaria del Departamento de Educación de la Fundación Municipal de Cultura, Educación y UP con el título El Gijón de la Guerra Civil.

Este pasado curso escolar la visitaron unos 900 alumnos y alumnas de 34 grupos de Educación Secundaria Obligatoria, Bachillerato y Formación Profesional de 10 centros escolares de Gijón. Los estudiantes que participan en la visita a la exposición en horario lectivo, realizan también un itinerario guiado por la ciudad. A partir de una selección de los escenarios recogidos en el trabajo Xixón 1936-1937. Un recorrido por el Xixón de la Guerra Civil, elaborado por el geógrafo Antonio Huerta, se realiza una ruta interpretativa guiada por la ciudad, que pretende ofrecer una visión global del Gijón en guerra a través de varios escenarios vinculados directamente a la misma. El recorrido sigue elementos existentes en 1937 y que aún son visibles en la actualidad.

Es de esperar, con el concurso de la actual corporación municipal, que pronto se puedan terminar las labores de habilitación de uno de los refugios antiaéreos más extensos que existen en la ciudad, ubicado en el viejo barrio de Cimavilla. Gijón llegó a tener más de 190 refugios, entre los que el mencionado era el de mayor capacidad: 500 metros cuadrados para un total de 1.200 personas. Visitar tal lugar complementaría ese itinerario por la ciudad de la guerra, dada la significación que tiene como escenario en el que los gijoneses se protegieron de la muerte que venía del cielo contra la población civil, a modo de trágico precedente de lo que ocurriría en la segunda Guerra Mundial a gran escala.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/los-n...

Categorías: Tortuga Antimilitar

El mercado de la guerra: Entre derechos y poder

23 July, 2019 - 00:00

“En medio de las armas, las leyes enmudecen” (Cicerón)

El 20 de mayo, cuando el buque de transporte saudí Bahri Yambu, cargado de armamentos dirigidos a Riyad, atracó en el puerto italiano de Génova encontró fuertes resistencias locales. El Collettivo Autonomo Lavoratori Portuali (Colectivo Autónomo Trabajadores Portuarios), desafiando al gobierno, intentó impedir el abordaje a los ormeggiatori del puerto, retrasando las operaciones de carga y consiguiendo llegar a un acuerdo sobre algunas mercancías.

En la espera del carguero con bombas de humo y pancartas en contra de la guerra, además de los trabajadores portuarios, había un centenar de personas pertenecientes a organizaciones solidarias y antimilitaristas. La principal acusación de los activistas es que las armas producidas y ensambladas en Europa están destinadas a matar a miles de civiles en el conflicto yemení, donde Arabia Saudí lidera la Coalición militar anti-rebeldes. “Pedimos al gobierno Conte, como hemos hecho con los anteriores, que interrumpa los acuerdos comerciales sobre armamentos con Arabia Saudí” declara Francesca Bisiani en nombre de la sección italiana de Amnistía Internacional. Pero este acontecimiento no es nada más que un caso aislado dentro de un contexto dominado por la indiferencia y la escasa voluntad para acabar de una vez con el oscuro negocio de la guerra.
.

Cada vez más abrimos los puertos a las armas e impedimos el paso a aquellas personas que todos los días dejan sus hogares en busca de una vida segura. Cerramos cotidianamente los ojos ante las imágenes de los violentos bombardeos y nos refugiamos en nuestras vidas privadas. Y somos cómplices por indiferentes. Somos cómplices porque las guerras empiezan en nuestras tierras: todos los años varios países como Italia, España, Alemania, Reino Unido, Francia, Rusia, China y, sobre todo, Estados Unidos exportan ingentes cantidades de armamentos a todo el mundo. Así, eludiendo las luces de los medios de comunicación, nuestros gobiernos brindan en la sombra cada vez que llegan a un acuerdo millonario. Oxfam Intermón denuncia que los principales destinos son Arabia Saudí e Israel, ambos involucrados en operaciones militares al margen de la legalidad internacional. Y son millones las vidas que cada mes se ven puestas en peligro por esta razón.

Según el Uppsala Conflict Data Program, aproximadamente 92.000 personas han muerto, sólo en 2017, a causa de conflictos armados. Actualmente, son 25 los enfrentamientos activos en todo el mundo, los cuales han generado el desplazamiento de 65,6 millones de personas. Siria, Irak, Libia, Yemen y Sudán del Sur han sido los protagonistas de los últimos años. El coste humano de este teatro de guerra ha sido brutal. El ACLED calcula que, en el conflicto de Yemen, considerado por la ONU como la mayor catástrofe humanitaria actual, han muerto hasta ahora al menos 70 mil personas (de los cuales más de 6000 civiles). Y el número de víctimas sigue creciendo bajo nuestros ojos. Son 2 millones las personas desplazadas y 22,2 millones las que necesitan asistencia urgente. Y es precisamente la coalición liderada por Arabia Saudí la principal responsable de la intensificación de la crisis política que hunde el país desde marzo de 2015.
.

Por esta razón Amnistía Internacional, FundiPau, Greenpeace y Oxfam Intermón han reactivado la campaña “Armas bajo Control”. Su finalidad es presionar a los gobiernos para que revisen las autorizaciones pendientes y suspendan de forma inmediata las transferencias de todo tipo de armamento a Arabia Saudí. Esto porque es alto el riesgo sustancial de que se utilicen para cometer graves violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos. Y a pesar de que nuestros gobiernos se hayan comprometido en «No autorizar armas para cometer atrocidades» - principio recogido en los artículos 6 y 7 del TCA – siguen suministrando material bélico a quienes pisotean los Derechos Humanos y el Derecho Internacional Humanitario.

Es así que esos atroces conflictos se alimentan y que la industria de la guerra aumenta sus beneficios en detrimento de los inocentes. Según el Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI) los países de todo el mundo invierten cada año 1800 millones de dólares en armamentos, cuando en realidad bastarían 50 para acabar con el hambre y la indigencia. Y en este contexto las modernas derechas de todos los continentes siguen su avance cabalgando la ola de un discurso tanto hipócrita como persuasivo. La política de los “puertos cerrados”, promovida por el Ministro del Interior italiano Matteo Salvini, es un claro ejemplo. Desde su llegada al gobierno las medidas anti-migratorias se han agudizado, mientras que la exportación de material de defensa y tecnologías de doble uso no parece haber parado. Después de haber eliminado la protección humanitaria para los solicitantes de asilo con el “Decreto Sicurezza”, Salvini propuso al Consejo de Ministros un ulterior endurecimiento de las medidas antimigratorias. El artículo 1 del “Decreto Sicurezza Bis” preveía, en particular, la condena a una multa de 3.500 a 5000 euros por cada migrante rescatado en el mar. Y a pesar de que esta última propuesta haya sido rechazada, los migrantes siguen siendo rechazados como si fueran bombas, mientras que las embarcaciones saudíes cargas de armamentos atracan en los puertos sin ningún tipo de interferencia estatal.

Lo que hace falta en este momento más que nunca, además de una concreta e inmediata reforma legislativa que imponga mecanismos de transparencia y rendición de cuentas, es una firme movilización ciudadana. Ya no queda tiempo para nuevas concesiones a la industria armamentística. No podemos seguir cerrando los puertos a quienes huyen de guerras alimentadas con nuestras propias armas - asimismo, la seguridad no puede seguir siendo considerada sobre la base de criterios geográficos, sino sobre la base de “las posibilidades del desarrollo humano de cada persona”, afirma Greenpeace. Ha llegado el momento de pedir a nuestros gobiernos que dejen ya de justificar y ocultar acuerdos comerciales que no son nada más que “licencias para matar”. Ha llegado el momento de decir basta a la complicidad, porque un mundo con armas es un mundo sin futuro.

Alessio Maurandi es especialista de procesos socio-económicos y culturales contemporáneos y colaborador en Oxfam Intermón València.

Fuente: https://www.eldiario.es/cv/opinion/...

Categorías: Tortuga Antimilitar

Ibn Arabi, el genio sufí que mostró a Dante los caminos del infierno y el paraíso

22 July, 2019 - 00:00

HÉCTOR J. PORTO
Redacción / La Voz

Se ha cansado de reivindicar a Ibn Arabi, sin demasiado éxito, el filósofo barcelonés afincado en Nueva York Eduardo Subirats, que lleva décadas situándolo como pensador clave en la historia de la cultura española y figura sin la que no se entendería la obra de Santa Teresa o de San Juan de la Cruz. Ya el profesor e insigne arabista Miguel Asín Palacios (1871-1919) hablaba, a comienzos del pasado siglo, de la importante influencia que los escritos del poeta, teólogo y místico sufí Ibn Arabi (Murcia, 1165-Damasco, 1240) dejaron en la Comedia de Dante, y en particular en su concepción del infierno y del paraíso, una teoría que el popular semiólogo italiano Umberto Eco festejó con profusión tiempo después. Y, sin embargo, el gran pensador de Al-Andalus sigue siendo un desconocido, lo que resulta especialmente penoso en España. De poco sirvió el esfuerzo de algunos entusiastas por difundir el legado de Ibn Arabi aprovechando la celebración en el 2015 del 800.º aniversario de su nacimiento.

Estas carencias hacen más necesario el trabajo de divulgación que el profesor Juan Antonio Pacheco acaba de publicar sobre el gran referente de la tradición sufí, Ibn Arabi. El Maestro Sublime, que edita el sello cordobés Almuzara y que en su título hace alusión a uno de los nombres que adornaron a uno de los mayores exégetas del Corán. Pacheco trata de exponer «lo que Ibn Arabi dijo de su experiencia espiritual y la cosmovisión resultante de ella», además de relacionarla con postulados filosóficos ajenos y más cercanos al lector.

Autor prolijo, la producción de Ibn Arabi se estima en al menos 856 obras, de las que han llegado hasta los días actuales más de medio centenar, y alguna de ellas, como la más emblemática, Las revelaciones de la Meca, alcanza las tres mil páginas. Aunque no es la cantidad el aspecto más relevante de su trabajo, que brilla por su calidad y el amplísimo alcance de su pensamiento, no exclusivamente dirigido al ámbito musulmán sino que está alentado por una aspiración de carácter universal. Su raíz aristotélica fundamenta esa generosidad de miras que no se detiene en los límites de lo racional (como su contemporáneo Averroes): se liberará de sus cadenas por la vía de la espiritualidad. Su obra insufló una nueva vida al sufismo, corriente mística y ascética del islamismo que invita a profundizar en el propio yo como senda para alcanzar el conocimiento de lo divino y la comunión con Dios, y que corrobora la cercanía entre creador y criatura.

Un niño prodigioso

Ya siendo un niño destacó por su brillantez, mente preclara, profundidad de comprensión y sabiduría. Tenía el don de la escritura y mostraba una inusitada capacidad para la prospección interior y la experiencia espiritual, con frecuentes visiones que le revelaron el camino que había de seguir. La familia dejó Murcia (entonces un reino musulmán independiente) y se trasladó a Sevilla, capital del imperio almohade y gran centro cultural en la Edad Media. Y su padre, advertido del potencial del hijo, hizo que recibiera una educación especialmente cuidada. Incluso lo llevó a Córdoba para visitar a Averroes, que cayó rendido en su fascinación ante el talento sobrenatural del joven, como relata el escritor y autor sufí Tosun Bayrak, que habla de que el prestigioso filósofo y matemático, orgulloso de su saber, no fue capaz de comprender la verdadera grandeza y el valor de su huésped.

Para construir, perfeccionar y enriquecer su sistema de pensamiento, Ibn Arabi, en demostración de cosmopolitismo y audacia, se entregó al viaje, en pos de los maestros ocultos, para ensanchar su conocimiento. Ya fallecidos sus padres, dejó Sevilla para emprender un peregrinaje que ya no tendría vuelta atrás porque jamás regresó a España: norte de África (Marruecos, Argelia, Túnez y Egipto), Oriente Medio, visitó la ciudad santa de la Meca, Medina, Siria, Irak, Turquía... Recorrió el mundo árabe. Ya mayor se afincó en Damasco, donde está su sepulcro. Se calcula que su periplo superó los 90.000 kilómetros.

Su mensaje de tolerancia y de integración sigue siendo hoy absolutamente moderno: «Velad por no veros atados a una creencia única que niegue las demás -exhorta Ibn Arabi-, pues os veréis privados de un bien inmenso. Dios es demasiado grande para estar encerrado en un credo que excluya a los demás». Una visión que desdice el tópico del extremismo musulmán.

«No te limites a la forma que ha adoptado tu creencia, ábrete a todas las posibles manifestaciones en que Dios se te dé a conocer a través de la inspiración». El pensamiento flexible y visionario de Ibn Arabi permite que el lector se acerque a su sabiduría desde cualquier credo, lo que choca frontalmente con la idea superficial de extremismo de la cultura islámica que se ha impuesto en los últimos tiempos tras las acciones de terrorismo y violencia de los grupos más radicales.

La experiencia de Ibn Arabi, reseña Pacheco en el prólogo de su ensayo sobre el Maestro Sublime, «trasciende los límites estrictos del sufismo sobrepasando los límites de toda creencia y permitiéndole afirmar que su corazón posibilita el acogimiento de todas las formas, desde la del monasterio para los monjes, un templo para los ídolos o las páginas de la Torá, hasta las mismas hojas del Corán». Este convencimiento de que el alma puede trascender los hechos, la realidad, para alcanzar la eterna certeza de las formas imperecederas, ratifica el entroncamiento de su pensamiento con el neoplatonismo occidental. Como también lo hace el valor que concede al amor, como motor del cosmos y morada de la divinidad, una verdad a la que solo accede el hombre si antes ha purificado sus sentidos.

La Voz de Galicia

Categorías: Tortuga Antimilitar

Páxinas