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Condenas ínfimas, indultos y hasta ascensos: Así se saldaron los casos de muertes por torturas en Euskadi

Tortuga Antimilitar - 19 February, 2021 - 00:00

Es uno de los cuatro casos en los que hubo condenas, aunque posteriormente se decretaron indultos y uno de los agentes involucrados llegó a ser Comisario Jefe Provincial de la Policía en Tenerife.

Danilo Albin

El cuerpo destrozado de Joxe Arregi vuelve a la memoria del País Vasco. Este domingo se cumplen 40 años de su muerte, causada por las salvajes torturas sufridas mientras permaneció en manos de la Dirección General de Seguridad en Madrid. En este caso hubo dos policías condenados que poco después fueron indultados por el Gobierno de Felipe González; en otros, ni siquiera eso.

"No hay palabras para contar lo allí sucedido", escribió algunos años después Maribi Arregi, hermana de la víctima. Joxe Arregi lo resumió antes de morir con tres palabras en euskera: "oso latza izan da" ("ha sido muy duro"). "Me colgaron en la barra varias veces dándome golpes en los pies, llegando a quemármelos no sé con qué; saltaron encima de mi pecho; los porrazos, puñetazos y patadas fueron en todas partes", llegó a relatar Arregi a otros presos en el Hospital Penitenciario de la cárcel de Carabanchel, donde encontró la muerte tras nueve días en la Dirección General de Seguridad.

Este domingo, la fundación Egiari Zor –impulsada para denunciar los abusos y crímenes de los cuerpos policiales en el País Vasco– organizará sendos actos de homenaje en Zizurkil (localidad natal de la víctima) y Bilbao. "Arregi no fue el primer muerto por torturas en el contexto del conflicto político, pero sí el
primero tras la reforma del régimen y la firma de la Constitución Española.
Desgraciadamente durante la denominada democracia, otros nombres fueron añadidos junto al de Joxe Arregi, a la tétrica lista de los muertos por tortura", señala Egiari Zor en el texto elaborado a modo de convocatoria.

En efecto, entre 1981 y 1993 se registraron ocho casos de muertes atribuibles a torturas. El ahora parlamentario de EH Bildu Julen Arzuaga, autor del informe "Oso latza izan da" que publicó la Fundación Euskal Memoria en 2012 y que trata sobre ese tipo de casos en el País Vasco, señala que cinco de esos casos se saldaron con "condenas irrisorias", mientras que en los restantes no hubo ningún tipo de consecuencia penal.

En el caso de Arregi hubo dos condenados: los policías Julián Marín y Juan Antonio Gil Rubiales, señalados como "instructor y secretario de la declaración que se tomó al detenido". Las penas decretadas por el Tribunal Supremo en 1989 fueron de cuatro meses de arresto para Marín y tres meses de arresto para Gil Rubiales, al tiempo que se decretó tres años de suspensión de empleo y sueldo para el primero y dos y tres meses de arresto y tres y dos años para el segundo.

El Gobierno de Felipe González los indultó en 1990, tras lo cual se reincorporaron a la Policía e incluso recibieron condecoraciones. En 2005, Gil Rubiales fue nombrado Comisario Jefe Provincial del Cuerpo Nacional de Policía en Tenerife. Murió tres años después.

Un año después de las torturas a Arregi, Euskadi recibía la noticia de la muerte de Esteban Muruetagoiena, un médico que había sido arrestado por la Guardia Civil en la noche del 15 de marzo de 1982. "Cuando lo vimos en los juzgados después de que lo dejaran libre, no entendíamos su comportamiento. Estábamos sorprendidos por las cosas que decía, algunas totalmente incoherentes. En ocasiones pensaba que éramos policías y ni siquiera sabía dónde estaba. He visto a personas golpeadas y medio muertas, pero lo de Esteban era diferente. A nivel sicológico estaba derrumbado. Cuando a los pocos días murió, lo entendí", declaró Bixente Ibarguren, detenido en la misma operación, durante un acto de homenaje que se celebró en el ayuntamiento de Oiartzun (localidad a la que pertenecía la víctima) en 2012.

Muruetagoiena murió tres días después de ser liberado por la Guardia Civil a raíz de un infarto que, según denunciaron sus allegados, podía tener relación con lo vivido durante los diez días de incomunicación en dependencias de la Guardia Civil. Los médicos determinaron en la autopsia que había indicios de torturas, pero el caso no derivó en ningún tipo de condena.

Hubo casos de torturas no investigados que llegaron al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), que desde 1992 ha condenado en 11 ocasiones a España por no actuar de forma diligente ante esas denuncias. "Hay personas que han muerto por torturas, pero los partes médicos hablan de falta respiratoria o infarto, pero siempre detenidas y bajo régimen de comunicación", destaca a Público Encarnación Blanco, quien en 1998 consiguió que la ONU dictaminase que España no había investigado correctamente sus denuncias de torturas.

En el listado de muertes provocadas por la actuación de miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado figuran también los nombres de Josean Lasa y Joxi Zabala, secuestrados y asesinados por guardias civiles del denominado "GAL Verde". En julio de 2001, el Tribunal Supremo condenó al exgeneral de la Guardia Civil Enrique Rodríguez Galindo, al ex gobernador civil de Guipúzcoa Julen Elgorriaga, al excomandante Ángel Vaquero y a los exguardias Enrique Dorado y Felipe Bayo a penas de entre 71 y 75 años de cárcel.

Sin embargo, Galindo pasó solo cinco años en prisión y Elgorriaga no llegó a 15 meses: ambos fueron liberados por razones de salud y cumplieron sus penas en casa. Hay otro detalle: el donostiarra Palacio de La Cumbre, lugar donde Lasa y Zabala fueron torturados, fue declarado "bien de interés cultural" por el Gobierno de José María Aznar y a día de hoy es utilizado como residencia de ministros en sus visitas a la capital guipuzcoana.

En otros casos de muertes por torturas no hubo ningún tipo de condena. Así ocurrió con Mikel Zabalza, el joven navarro que fue detenido por la Guardia Civil y trasladado al cuartel de Intxaurrondo en noviembre de 1985. Su cuerpo apareció 20 días después flotando en el río Bidasoa. A pesar de las investigaciones periodísticas que apuntaban hacia la responsabilidad de la Benemérita en este caso, los tribunales ordenaron archivar la causa hasta en tres ocasiones, la última en 2010. "Ha habido silencio y complicidad durante muchos años", lamenta Blanco.

49 agentes condenados

Un extenso informe elaborado por el Instituto Vasco de Criminología para el Gobierno Vasco en 2017 señala que en Euskadi hubo más de 4.000 personas torturadas. El estudio concretó además que se produjeron 20 condenas ratificadas por el Tribunal Supremo de torturas y malos tratos a 31 víctimas. Hubo en total 49 condenados, de los cuales 21 pertenecían al Cuerpo Nacional de Policía y otros 28 a la Guardia Civil. La mayor parte de estos casos refiere a víctimas que lograron sobrevivir a los tormentos.

Público

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España apunta alto en la venta de armas

antimilitaristas.org - 19 February, 2021 - 00:00

Sergio García

Cuesta creerlo en un escenario cambiante como el actual, pero hay una empresa en el municipio guipuzcoano de Andoain, encajonada entre el río Oria y a la A-1, que ya se dedicaba a la fabricación de armamento hace cinco siglos, cuando los montes rezumaban mineral de hierro y España era el gendarme del mundo. Como no podía ser de otra forma, la producción se ha adaptado a los tiempos y hace ya mucho que dejó de montar arcabuces, escopetas y espingardas para centrarse en transmisiones para carros de combate, sistemas de propulsión de artillería pesada y equipos antiaéreos. 220 trabajadores se ganan allí la vida; profesionales cualificados en un sector sometido a constantes evaluaciones y auditorías, reacio siempre a hablar de sí mismo.

La guipuzcoana Sapa Placencia es una de las 528 empresas recogidas en el Catálogo de la Industria Española de Defensa, donde tienen cabida desde pymes (el 85% de las compañías inscritas) hasta grandes consorcios como Maxam, Navantia, Santa Bárbara Sistemas, Indra o Airbus, el gigante aeronáutico que lo mismo construye el mayor avión de pasajeros del mundo que cazas de combate. Un sector que nunca ha gozado de muchas simpatías entre la opinión pública, pero que demuestra un excepcional dinamismo y rentabilidad -7.156 millones de euros de facturación, calcula la asociación española de empresas tecnológicas TEDAE, donde las líneas de negocio, de uso civil o no, a menudo se solapan- y que emplea a cerca de 100.000 personas en aeronáutica militar, defensa terrestre y naval, y seguridad.

Lo saben muy bien en Trubia, a las afueras de Oviedo, donde el último megacontrato ha devuelto la alegría a los vecinos: 348 unidades del blindado VCR 8x8 Dragon que permitirá aumentar la plantilla hasta los 938 empleados, un 50% más de los que ya tenía esta fábrica que opera de la mano de Santa Barbara Sistemas. O en San Fernando (Cádiz), donde se trabaja en un buque patrullero para Marruecos y en tres de las cinco corbetas vendidas a Arabia Saudí y aún pendientes de entrega, lo que garantiza este año la carga de trabajo. No es de extrañar que su alcaldesa, la socialista Patricia Cavada, haya admitido con anterioridad que ninguna empresa del municipio requiere tanta mano de obra como Navantia «y es ahí donde hay que poner toda la carne en el asador».

Expal en Vitoria (explosivos), Instalaza en Zaragoza (desde armas de infantería a dispositivos de visión nocturna), Leonardo Hispania en Valencia (especialistas en torretas de control remoto que se equipan con ametralladoras o lanzagranadas)... son distintas versiones del mismo relato.

Eurofighter al rescate

El negocio de las armas tiene su principal aliado en las exportaciones, donde España juega un papel preeminente desde hace dos décadas. Así lo demuestra la Feria Internacional de Defensa y Seguridad que, con permiso de la pandemia, acogerá nuestro país por segunda vez este próximo noviembre y en la que se espera la visita de 20.000 profesionales. Para muestra un botón: durante el primer semestre del año pasado, el Gobierno concedió licencias por valor de 22.544 millones de euros, las más importantes vinculadas al proyecto Eurofighter y al avión de transporte A400M de Airbus, con Alemania, Francia, Reino Unido y Bélgica como principales socios.

Esta situación apuntala a nuestro país como el séptimo mayor exportador de armas del mundo, con el 3,1% del mercado. Así lo aseguran desde el Instituto de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI), que sitúa al frente de ese ranking a Estados Unidos (que acapara más de la tercera parte del negocio mundial) y en el que nos sigue de cerca Israel.

EN SU CONTEXTO

21.623 millones contemplan los Presupuestos Generales del Estado en 2021, desde el desarrollo de proyectos a la fabricación de misiles, aviones, tanques, munición...

Oferta y demanda. USA lidera las ventas y Arabia, el mejor cliente.
Según el último informe anual de Sipri, USA acapara el 36% del comercio de armas. Arabia Saudí es el mayor importador (12%).

5,3%. Las exportaciones realizadas por España durante el primer semestre de 2020 ascendieron a 1.189 millones frente a los 22.544 que fueron autorizados.

Política de alianzas. El 71% de los envíos, a países de la OTAN y UE
Europa y Norteamérica nos compraron armas por 851 millones. Lideran el resto Arabia Saudí, Kazajistán o Emiratos.

24 operaciones denegadas por el JIMMDU hasta el pasado julio, referidas a material de defensa, seguridad o policial. Entre los destinatarios, Myanmar, Rusia, Pakistán, Israel o China.

Empleo por sectores. 61.509 puestos sólo en aeronáutica militar
El TEDAE calcula otros 31.967 en empresas que suministran material de defensa naval y terrestre, y 2.710 en seguridad.

7.163 son los millones de euros que facturan las compañías de aeronáutica militar, defensa naval y terrestre, y seguridad radicadas en España, según datos de noviembre de 2020.

En 2019, las exportaciones experimentaron una subida del 8,6%, hasta situarse en 4.042 millones. No son muchos los sectores capaces de competir con estas cifras. España exporta aceite de oliva por un valor superior a los 3.200 millones de euros al año (es líder mundial), vino por 2.690 millones y vehículos de automoción por 4.503 millones. Nuestro principal nicho de negocio, sin embargo, son -por paradójico que resulte con la que está cayendo- los medicamentos, que se sitúan en el top de las ventas a terceros: nada menos que 12.104 millones se facturaron en exportaciones el año 2019 (por no hablar de su rentabilidad social: 42.500 empleos. Y eso sólo los directos).

¿Cómo ha llegado a ocupar esta posición un país que no destaca precisamente por su peso militar en el concierto internacional? La razón hay que buscarla en la tupida red de alianzas que conforman la escena comunitaria y que otorga a sus socios un papel en esa larga cadena que empieza, por ejemplo, con el I+D+i en un estudio alemán, la construcción del sistema de propulsión en una planta francesa y el ensamblaje final en España, como ha ocurrido con el A400M de Airbus en sus instalaciones de San Pablo y Tablada (Sevilla), o con el Eurofighter en Getafe.

Siguiendo con el ejemplo del caza, pongamos por caso que la UE decide desarrollar un avión de combate que permita atender las necesidades de defensa de los países miembros. ¿A quién se dirige? A aquellos con una industria militar potente -Alemania, Francia, España e Italia- capaces no sólo de alumbrar ese proyecto, sino también de comprometerse a adquirir unidades durante los próximos 15, 20 o 30 años.

Proteger un sector estratégico

Así, por ejemplo, los Presupuestos Generales del Estado contemplan la compra este ejercicio de Eurofighters EF-2000 por valor de 488 millones, y eso dentro de un plan a largo plazo que contempla inversiones por un monto total de 13.749 millones. Lo mismo ocurre con los helicópteros Chinook NH-90 y Tigre, los blindados 8x8 Dragon que se fabrican en Trubia o los submarinos S-80 llamados a relevar a los ya caducos 'Galerna', 'Tramontana' o 'Mistral' con base en Cartagena y en los que se prevé gastar otros 4.000 millones.

Dos cazas 'Eurofighter' se reabastecen en pleno vuelo. Los Presupuestos del Estado prevén un gasto anual de 480 millones para su fabricación. / EFE

La pandemia ha golpeado a todos los sectores de la economía y el del armamento no es una excepción. Las exportaciones que han llegado a destino suponen sólo un 5,3% de las autorizadas y de puertas adentro tampoco parece el mejor momento para hacer grandes dispendios en materia de defensa. Sin embargo, todo indica que la industria saldrá airosa de esta situación. La UE recomendó a sus socios que protegieran sus empresas estratégicas y el Gobierno ha querido compensar la escasa demanda abriendo la espita y autorizando futuras operaciones en el extranjero, lo que hace prever que la tendencia alcista se recupere cuando la emergencia sanitaria remita.

La evolución de España en este campo ha sido meteórica, más teniendo en cuenta que durante la dictadura la industria de defensa atendía sólo sus propias necesidades. El panorama sufrió un giro de 180º con la entrada en la OTAN, privatizándose empresas como Bazán (que salió de escena después de botar el portaaviones 'Príncipe de Asturias') y haciendo que otras actuasen bajo el paraguas de grandes consorcios, como ocurrió con la aeronáutica CASA y Airbus. Según datos del Ministerio de Industria, en la década 2010-2019, las compañías españolas incrementaron sus exportaciones de armas nada menos que un 295%, una 'tarjeta' en la que cobra especial protagonismo la venta de aeronaves (representan las tres cuartas partes de lo facturado). Una espiral que han alimentado durante los últimos años nuestros aliados y que llevó a María Dolores de Cospedal, a la sazón ministra de Defensa, a decir que era hora de acabar con viejos prejuicios y hacer una apuesta decidida por el ramo: «Cada euro invertido aquí tiene un retorno de dos euros y medio», dijo.

En cuanto a los destinatarios de este material, las últimas estimaciones que maneja el Gobierno apuntan a que el 71,5% de las exportaciones realizadas en el primer semestre del año pasado correspondieron a países de la OTAN y la UE. No fueron los únicos. Asia también destaca en este capítulo, con clientes en algunos casos sumamente incómodos, como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos o Turquía -los dos primeros en guerra abierta con Yemen; el último, enfrentado a la población kurda y muy presente en zonas en conflicto de Siria-.

La Junta Interministerial Reguladora del Comercio de Material de Defensa (JIMDDU) es la encargada de autorizar estas exportaciones (el año pasado denegó 24 por las sospechas que levantaban sus destinatarios). Tica Font, del Centro Delás de Estudios por la Paz, critica que sus actas no sean públicas. «Pedimos que el Parlamento juegue un papel activo en la decisión final de autorizar esas exportaciones, que no quede todo reducido a una comisión de secretos oficiales. Si no conocemos los detalles hasta seis meses después de aprobarse el envío, poco podemos hacer».

El comercio con Arabia Saudí, centro de las críticas de las ONG

«España tiene uno de los sistemas de control de material de defensa más robustos, y el deber de asegurar que sus exportaciones no fomentan la violación de los derechos humanos, no avivan los conflictos armados ni contribuyen a la pobreza». Son palabras de la secretaria de Estado de Comercio, la socialista Xiana Méndez, que ponen en entredicho organizaciones como Amnistía Internacional o Intermon Oxfam. Ambas han criticado repetidas veces la venta de material de defensa a Arabia Saudí o Yemen. Una práctica que causó gran escándalo en 2018 cuando el buque 'Bahri Tabuk' se disponía a zarpar de Bilbao con un cargamento de armas, episodio denunciado por un bombero al que después se expedientó.

En las elecciones del año siguiente, el PSOE defendía en su programa electoral «un código de conducta europeo» y «listas de países vetados para este comercio», que fueran «de obligado cumplimiento». Pues bien, entre enero y julio de 2020, España autorizó transacciones de material de defensa con los saudíes por 98,7 millones, la mayoría descritas por Industria con epígrafes tan ambiguos como 'Aeronaves' -la principal partida-, que impiden saber si son de transporte o de combate. Jesús Núñez, director del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH) y ex militar, denuncia unas operaciones «que violan la ley y carecen de transparencia». El principio que impera, asegura, es el de que «si no lo vendo yo, lo hará otro».

Fuente: https://www.diariosur.es/sociedad/e...

Categorías: antimilitar

El joven herido por disparos de la Policía en Linares: "Estoy vivo de milagro"

Tortuga Antimilitar - 18 February, 2021 - 22:05

Guadalén (jaén)

Jairo Vargas Martín

"Estoy vivo de milagro", comenta Joaquín Maestre tumbado en el sofá de su casa, en Guadalén, a pocos kilómetros de Linares (Jaén). No puede levantarse. Sus piernas están tremendamente hinchadas y unas gasas cubren hasta 12 orificios de entrada y salida. Seis postas disparadas por error, según la Policía, atravesaron sus muslos cuando observaba los disturbios que siguieron a la detención de dos policías nacionales, el pasado sábado, por la brutal agresión a un hombre y su hija de 14 años en la localidad jienense. Pero Maestre no estaba protestando, asegura. Solo pasaba por allí.

Había ido a comprar unas botas de fútbol porque tenía partido el domingo, pero no pudo jugar. Estaba en el hospital. El martes le dieron el alta, aunque tiene un fragmento de metralla en la pierna izquierda que, confía, no se infecte y no requiera intervención quirúrgica. "Dentro de lo malo, he tenido suerte. El médico dijo que, si hubiera sido cinco centímetros más arriba, me habría dado en la arteria femoral y me podría haber desangrado", afirma.

En pocos días cumplirá 22 años, "gracias a Dios", puntualiza de fondo su madre. No se explican lo que ha pasado, "nunca pensé que hubiera munición real en las escopetas de la Policía. Ni siquiera pensé que fueran a cargar contra nosotros. No estábamos haciendo nada, simplemente nos encontramos con los disturbios y fuimos a ver qué pasaba", recuerda el joven.

La noche del sábado fue un caos en Linares. Tras la difusión de un vídeo en el que dos agentes fuera de servicio golpeaban con saña a un padre y su hija tras una discusión en un bar, un numeroso grupo de vecinos se concentró ante el juzgado de la ciudad para mostrar su repulsa. La tensión fue aumentando por la tarde y los agentes detenidos, que ya están en prisión incondicional, no terminaban de pasar a disposición judicial. La Policía acabó cargando contra la multitud después que se lanzaran objetos y los congregados avanzaran en dirección a la comisaría, donde suponían que estaban los agresores. Tras las cargas, hubo más enfrentamientos con la Policía que se prolongaron hasta pasadas las 22.00 horas. Ardieron contenedores, se destrozó mobiliario urbano por valor de 30.000 euros, según el Ayuntamiento, y hubo 14 detenidos.

Joaquín se encontró con los disturbios cuando iba hacia su coche para regresar a su pueblo después de tomar algo con su prima por el centro de la ciudad. Eran alrededor de las 21.00 horas. Tenía que pasar por delante de la comisaría y las carreras de la gente llamaron su atención. Se acercaron "para curiosear" y escucharon gritos. "No había altercados donde yo estaba, pero la gente empezó a gritar y salí corriendo", recuerda. Estaba oscuro. "Escuché un disparo y sentí un calambre en las piernas. Pensé que me había dado una pelota de goma, pero cuando giro la esquina y me miro la pierna, la veo entera llena de sangre. Me mareé", explica, aunque nunca perdió el conocimiento. Su prima grabó las heridas con el teléfono mientras otros chicos llamaban a una ambulancia. Asegura que otra mujer también resultó herida, algo que también ha confirmado la Policía.

Un "lamentable error" policial

"Herida por arma de fuego múltiple", dice el parte del Hospital Universitario San Agustín de Linares, donde le atendieron. El examen del médico confirma que los orificios se corresponden con heridas "de bala", incluso se le extrae una de las postas que aún tenía dentro y que se entregó a la Policía como prueba para la investigación abierta. "Era de un tamaño algo más grande que un garbanzo", dice el muchacho. No da crédito. "Yo lo tengo claro, me disparó la Policía. Allí no había nadie más con armas", insiste.

Joaquín Maestre enseña el impacto de una de las postas en la cartera que llevaba en el bolsillo trasero cuando fue herido en Linares. — Jairo Vargas

El caso es de una gravedad extrema, algo nunca visto en una intervención policial contra manifestantes. Prueba de ello es que el comisario jefe provincial en persona acudió al hospital a las cuatro de la madrugada para recabar la versión del joven. Según trascendió el domingo, se ha abierto una investigación para esclarecer los hechos y hablan, por el momento, de un "lamentable error" que pudo costarles la vida a al menos dos personas. Según ha explicado El Cuerpo Nacional de Policía, la primera hipótesis es que un agente cogió "por error" una escopeta tipo franchi de uno de los vehículos policiales. En ese momento, apuntan, estaba cargada con munición real, en lugar de balas de goma, salvas o otro tipo de munición antidisturbios.

Fuentes del Ministerio del Interior confirman a Público que ese tipo de munición no es reglamentaria para intervenciones de este tipo y que se están investigando los hechos, aunque no hay más información oficial hasta el momento. "El comisario vino al día siguiente a pedirme disculpas y dijo que se trataba de una equivocación, que no tenía que haber estado esa munición en el arma", confirma Joaquín, que emprenderá "acciones legales" próximamente.

"No todos los policías son iguales, pero alguien tendrá que pagar por lo que ha hecho. Me han podido matar"

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), la Plataforma Defender a Quien Defiende e Irídia-Centro de Defensa de Derecho Humanos han registrado una denuncia ante la Fiscalía de Jaén "contra algunas de las actuaciones policiales" del pasado sábado. Consideran que hubo "un uso desproporcionado de la fuerza tanto en la práctica de varias detenciones como durante la realización de algunas cargas policiales", sin contar los dos heridos por arma de fuego. "Quiero saber quién apretó el gatillo y que se haga justicia. Entiendo que no todos los policías son iguales, pero alguien tendrá que pagar por lo que ha hecho. Me han podido matar", lamenta.

Dice el chico que el primer día que ha dormido en su casa, tras salir del hospital, ha tenido una pesadilla. "Estoy tomando una copa en un bar y, de repente, entra la Policía y se pone a disparar", ilustra. Bromea un poco, dice que es el subconsciente, que lo mismo le debió de pasar a su madre cuando le pidió que le comprara algo de ropa el día que le dieron el alta. "Welcome to the jungle" (bienvenido a la jungla), pone en la camiseta que le trajo. Ambos sonríen, pero saben que lo sucedido no tiene ninguna gracia.

Público

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Lo de Linares

Tortuga Antimilitar - 18 February, 2021 - 00:00

Lo ocurrido en Linares pone de manifiesto el poco o nulo control que ejerce la policía sobre sus agentes. La permisividad con la que dos chulos, de aquellos que te encontrabas en la portería de la discoteca, te dicen que no les busques la boca o te inflan a hostias.

Lo de Linares es el miedo de una sociedad apretujada que un día un policía (de estos) le buscó la boca a ellos y otro policía (de estos) le dijo que se callara o que iba ‘palante'.

Lo de Linares es el silencio de todos esos policías buenos que ven como dos energúmenos se han instituido como los amos del barrio, porque un día circulan de uniforme con el coche patrulla y al día siguiente patrullan de paisano hasta arriba de lo que sea.

Lo de Linares son los ‘polisaurios' que hacen y deshacen a conveniencia y detienen al que molesta o se mete donde no le llaman y dan palmadas en la espalda al que no les cobra las tres o cuatro últimas copas de esa noche.

Lo de Linares son esos mandos que ven, oyen, callan, pero no escriben, que es lo que tenían que hacer, y enviar un informe a Asuntos Internos (Régimen Disciplinario en España), para dar cuenta de todos esos elementos sospechosos, o de conductas sospechosas, que hay en sus comisarías.

Lo de Linares son los ciudadanos que miran con miedo a su policía (esos policías) cuando entran en sus bares, en sus discotecas, en sus estancos o en sus tiendas. Los observan con el temor enquistado en una memoria colectiva que les dice que a ver de qué palo van hoy y espera que tengo un primo que el otro día le dieron una tunda en el calabozo.

Lo de Linares es la incomprensión de ver a un policía (esos policías) que después de la que han liado presume que arremetió contra una niña (de catorce años) porque se metió donde no la llamaban. Y a su padre casi lo mata, porque le buscó la boca.

Lo de Linares es tanta y tanta gente que recuerda o ha oído o le han contado historias similares, de policías que les dijeron ‘cuidadito' que el próximo serás tú.

Lo de Linares trae el recuerdo (para los que ya tienen una edad) de los grises, primero, y de los marrones, después, con comportamientos muy similares a los vistos en este pequeño municipio de la provincia de Jaén. El miedo planeando sobre la cabeza de cada uno de sus habitantes. Los que son de bien, y los que no lo son.

Lo de Linares desmonta el niño si te pierdes llama a la policía y lo cambia por el niño si ves a la policía, corre.

Lo de Linares es lo de Linares, porque los grabaron. Porque si no los hubieran grabado, habría sido un padre y una hija detenidos por atentado agente de la autoridad en una concurrida calle de Linares. Y lo que allí hubiera ocurrido, sería lo que los agentes hubieran contado en el atestado. Porque la palabra de un agente de la ley es la que vale.

Lo de Linares, no lo olviden, son los policías (esos policías) que pegado al cinto llevan una pistola cuando visten el uniforme, y que quizá (pueden hacerlo) la lleven cuando no lo visten.

Lo de Linares es algo que no tiene que volver a ocurrir, para que nunca más un expolicía tenga que escribir un artículo hablando de lo que ocurrió en Linares.

Fuente: https://diario16.com/lo-de-linares/

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Fuerte represión de la policía contra manifestantes que protestaban en Linares por la paliza que dos agentes propinaron a un vecino

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La violencia institucional (por activa y por pasiva)

Tortuga Antimilitar - 18 February, 2021 - 00:00

En edificios y procedimientos institucionales se ejerce una violencia explícita y se imponen condiciones que violentan. Identificar lo específico de esta violencia es el primer paso para denunciarla, arropar a las víctimas y prevenirla.

EEUU, siempre de moda y a la vanguardia del maridaje entre las nuevas tendencias y las grandes inversiones (una representación que se ha puesto de relieve todavía más con el boom en el siglo XXI de las series de TV), tampoco deja nunca de reclamar nuestra atención sobre la inmensidad de sus cloacas judiciales, policiales y carcelarias (a lo que también han contribuido algunas series de TV, todo hay que decirlo).

De hecho, y a pesar de su opacidad, es tan extensa la dimensión de la violencia institucional penitenciaria, que, a poco que busquemos bibliografía de denuncia o de investigación, podremos saber bastante sobre el mal estado de los derechos humanos dentro de las prisiones norteamericanas (de paso, tal vez queramos analizar lo que hay de verdad, sin grandes exageraciones ni graves distorsiones en series como Orange Is the New Black sobre las penitenciarías femeninas).

Una realidad tan cruda no afecta mucho al malestar ciudadano. Sin embargo, tras la muerte por asfixia de George Floyd en Minneapolis, comprobamos que la indignación social sobreviene cuando fortuitamente las noticias ponen en evidencia el salvajismo (y en este caso el racismo) de la represión policial. Este tipo de violencia institucional es tan grave y alarmante en EEUU que, a propósito de la agitación del movimiento Black Lives Matter, asimismo han tomado fuerza las propuestas abolicionistas del sistema policial, bajo el eslogan “defund the police”. Peculiaridades de Trump aparte, el sistema de control y sus muchos beneficiarios se cierran en banda.

Son recurrentes las reacciones oficiales que pretenden ocultar la imagen más macabra y cruel de la violencia institucional (y no sólo la de tipo político, o la que está ostensiblemente racializada, sexuada, etcétera). Hablo de una violencia híbrida, criminal y de Estado, dentro de cuyo cesto categorial caben, en primer lugar,la tortura y los malos tratos que se infringen en los centros de detención y encierro (en España hay denuncias por torturas y malos tratos en furgones y comisarías de la Policía Nacional y de las policías autonómicas, y en los cuarteles de la Guardia Civil, pero también en las prisiones, los centros de menores y los CIEs).

A la tentación de la tortura cabe añadir otros actos de extrema violencia institucional, como la brutalidad de algunas cargas de destacamentos de antidisturbios (que pretenden justificarse a base de “represión sucia”, con “agentes provocadores”, infiltrados y “listas negras” de por medio), y el uso de la sanción administrativa como represalia política (la burorrepresión). Represión caliente, violencia institucional activa que no pocas veces queda impune (más aún después del blindaje que la Ley Mordaza ha aportado a la función policial). Ante tan amplio abanico de malas prácticas y prácticas abusivas de la violencia estatal, la respuesta gubernativa suele ser la negación y el escamoteo de la verdad. Pero ni siquiera esto es lo peor.

¿Cuáles son los rasgos de la violencia institucional? Donde más se ha debatido con provecho ha sido en Argentina. En 2013 se adoptaron iniciativas legislativas contra la violencia estructural definiéndola como “prácticas estructurales de violación de derechos por parte de funcionarios pertenecientes a fuerzas de seguridad, fuerzas armadas, servicios penitenciarios y efectores de salud en contextos de restricción de autonomía y/o libertad (detención, encierro, custodia, guarda, internación, etc.)”.

Para el legislador argentino queda claro que, aunque las denuncias de violencia institucional normalmente apuntan hacia las instituciones de control y castigo, también pueden darse en otros ámbitos, como los sanitarios. Así se explica que en enero de 2021 se hayan denunciado actos de violencia institucional en Formosa (Argentina), tras haberse creado “centros de aislamiento” para personas que estuvieron en contacto con otras que habían dado positivo en las pruebas de detección del coronavirus, privándolas de derechos fundamentales.

Soy consciente de que, en esencia, estamos hablando de lo que también podríamos denominar “violencia estatal”, pero pronto comprobarán que tanto énfasis en lo “institucional” no es baladí, que si se pone es para llamar la atención al menos sobre algunas modalidades de la violencia del Estado que podríamos pasar por alto si obviáramos que se ejecuta dentro de edificios institucionales y en el curso de determinados procedimientos institucionales. No hay demasiado misterio en ello. Se trata de defender que, si, por un lado, hay una violencia institucional que se expresa de manera palmaria, explícita, por otro, hay una violencia institucional que se desarrolla de manera implícita.

Formas de la violencia institucional

Para explicarlo mejor he elaborado una conceptualización de la violencia institucional que creo útil para la investigación histórica y las ciencias sociales, en dictaduras y en democracias (siempre que, por supuesto, se expliquen las circunstancias y los contextos históricos), lo que, para resumir, me ha llevado a identificarla en ese doble plano de actuación que he señalado antes:

1º) Se identifica claramente una violencia institucional explícita, “activa”, cuando las autoridades y los funcionarios perpetran de manera ilegal y extrajudicial actos violentos (puntuales, recurrentes o sistemáticos) contra personas sujetas a su control y vigilancia o custodia e internamiento (es ahí donde destaca sobremanera la práctica de la tortura y los tratos inhumanos, crueles y degradantes).

2º) Se debe identificar también la vertiente “pasiva” de la violencia institucional, que discurre implícita con los procedimientos legales (aunque también puede operar dentro del infraderecho de las imposiciones reglamentaristas que anteponen la seguridad y la vigilancia frente a los derechos humanos de las personas encarceladas), cuando en los espacios en los que se desarrolla la detención o el internamiento se aplican unas condiciones de vida y unos regímenes de tratamiento que maltratan de facto y a propósito (celdas de aislamiento, regímenes extraordinarios y especiales, como los FIES, y situaciones que inciden de facto en la privación de derechos).

En definitiva, la violencia institucional se manifiesta en actos de violencia y en condiciones regimentales que violentan. Normalmente la atención pública suele fijarse en los primeros. Sobre ellos no es necesario insistir mucho: los rechazamos sin titubeos. Nos alarman. Así lo siente quien ve La Cifra Negra (de Alex Payá, 2017). Y así lo podrá percibir quien lea el libro que he coordinado recientemente: La tortura en la España contemporánea (La Catarata, 2020).

La tortura gubernativa es, por lo demás, una expresión clarísima de la violencia política (aunque hay quien obvia la violencia del Estado y reduce la noción de violencia política a los conflictos sociales violentos y a los grupos armados y terroristas). Así se ha mostrado desde la abolición de la tortura judicial a principios del siglo XIX, y en ese sentido se emparenta con otras violencias estatales atroces de triste recuerdo, como algunas acciones letales de la Guardia Civil y las distintas policías (o los ejércitos que cumplieron o se autoasignaron funciones policiales), y con el extremismo de las desapariciones y las ejecuciones extrajudiciales (a veces con la tenebrosa ayuda de ciertas fuerzas paramilitares o paraestatales).

La tortura es monstruosa y racional a la vez. Razón de Estado y crueldad punitiva. Además, las manifestaciones más brutales de violencia institucional de tipo político —las que siempre nos parecerán desproporcionadas, pues nunca deja de haber alternativas relativamente humanizadas—, cuando se ejercen en contextos de conflictividad social y violencia política, pueden pasar de latentes a premeditadas, de puntuales a permanentes, de ordinarias a extraordinarias, de frías a calientes, de normalizadas a abultadas y, por supuesto, de intensas y agresivas a extremas y sangrientas.

Con razón, la violencia institucional más agresiva subleva nuestras emociones y conciencias. En cambio, la otra, la “pasiva” (y no por ello menos dañina), las adormece. ¿Es una trampa? Quizás. Pero lo que nos está indicando es que, como toda venganza, la carcelaria también se sirve fría.

El poder político que suministra dolor y violencia por encima de sus capacidades legales, siempre se oculta. A lo sumo, intenta invisibilizar su responsabilidad descomponiendo relatos y pruebas, para atomizar los resultados y llevarlos a la mínima expresión (la de un hecho sin precedentes, un agente descontrolado, un caso aislado…). Pero el mensaje implícito que manda a los gobernados es que la verdadera estrategia de ocultación pasa por el enfriamiento y acaba triunfando. Es la desensibilización. Que se apague la alarma. Quizás niegue hasta la violencia más ostensible y nos escandalicemos por ello. Pero luego, nuestra indignación se irá enfriando en el curso de los procedimientos judiciales.

Visibilizar la violencia institucional más oculta

El riesgo para el Estado es que la percepción social de la violencia institucional se agrande, que la abarque por entero y empatice con sus víctimas. ¿Le importa que gritemos las palabras más resonantes —tortura, brutalidad, salvajismo—, mientras se nos queda vacío el léxico destinado a las denuncias cotidianas, o muy confuso, o confundido, precisamente con esos conceptos de la violencia institucional más caliente? Ya sabemos que suele despreciarlos, por exagerados, por forzados e incendiarios. Esas no son las palabras precisas que resaltan la crueldad de los procedimientos implícitos en la legalidad.

Apenas hay voces que piden una sensibilización que casi nunca llega. Sólo una minoría informada parece percibir la verdadera naturaleza de la otra violencia institucional, la fría, oscurecida, persistente e ininterrumpida violencia de los regímenes carcelarios (pasiva, sí, en sus formas penales y tiempos institucionales, pero muy activa y dolorosa para quienes sufren la penalidad de esas experiencias de encarcelamiento). ¿Cómo explicarla?

¿Cómo encaramos esa violencia institucional aparentemente normalizada, procedimental y funcional que, sin embargo, y a veces por mucho tiempo, somete a las personas encarceladas a vivencias traumatizantes? Nos lo recuerdan de cuando en cuando, si estamos atentos (y, todo hay que decirlo, con el corazón abierto y la mente muy limpia de prejuicios criminalizadores), las convocatorias de solidaridad con las huelgas de hambre y otras acciones colectivas que se realizan dentro de las prisiones, por colectivos de presos organizados y apoyados por familiares y un puñado de colectivos solidarios.

No mucha gente sabe de la “huelga de hambre rotatoria” en las cárceles para reivindicar los derechos de los presos y sus familias, lo que se traduce en reclamaciones tan de sentido común como la excarcelación de personas con enfermedades mentales, el fin de la dispersión o el fin de los cacheos y los rayos X (que incluyen a las familias de los presos, etcétera).

En estos tiempos, sin ir más lejos, organizaciones como Salhaketa no paran de denunciar que la gestión de la pandemia en las prisiones ha vulnerado, todavía más si cabe, el derecho a la salud de las personas encarceladas, y, de paso, ha implementado la limitación de otros derechos (como la supresión de las comunicaciones vis a vis).

Exponiendo toda esta complejidad, insistiendo en esa dualidad de la violencia institucional, también pretendo explicar que, a mi juicio, frente a esta problemática en una democracia como la española, se están adoptando tres actitudes distintas:

1ª) la negación: quienes la niegan argumentan que la violencia institucional no cabe dentro del ordenamiento jurídico de un Estado democrático de derecho y que, cuando ocurre de manera puntual, el propio sistema la corrige y sanciona

2ª) la presuposición: quienes la dan por hecho afirman que o bien todo Estado es una relación de dominación que conlleva violencia institucional, por razones de clase (como se defiende desde el pensamiento de la izquierda radical y el anarquismo), o bien por el hecho de que un Estado concreto (en este caso, el español), reprime con violencia institucional de tipo político el derecho a la autodeterminación de una parte de su territorio (tal y como se proclama desde el soberanismo y el independentismo).

3ª) la prevención: dándola o no por hecho, incluso desde planteamientos alternativos abolicionistas, quienes quieren prevenirla aceptan que desde el punto de vista de los derechos humanos existe el riesgo de que en el ordenamiento jurídico de un Estado haya un déficit garantista y que el poder político establecido use la violencia institucional en sus sistemas de control y castigo, por lo que proponen la adopción de iniciativas legislativas que pudieran prevenirla, junto a recursos que posibiliten el control jurisdiccional de las prácticas de detención e interrogatorio.

No queda otra. Denunciar al victimario y arropar a las víctimas. Y proponer. Tal vez prevenir.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/metro...

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Evaristo

Tortuga Antimilitar - 18 February, 2021 - 00:00

Categorías: Tortuga Antimilitar

La poli borroka

Tortuga Antimilitar - 17 February, 2021 - 00:00

Nunca hay que olvidar que las fuerzas del orden son, ante todo, fuerzas. Cuando se ponen a repartir, les da lo mismo que delante haya un niño, una niña o un anciano con unas muletas. Si naciste para martillo, del cielo te caen los clavos. Me imagino que si te dan un casco y una porra y te sueltan de una furgoneta como a un toro según sale del chiquero, lo normal es pensar que estás en medio de una película de gladiadores. Desde mis tiempos en la universidad a mis pinitos como periodista me ha tocado testimoniar a la carrera la labor de unas cuantas hordas de antidisturbios y lo cierto es que en todas las ocasiones tuve la experiencia extrasensorial de estar participando en un circo romano. En el papel de cristiano, para ser exactos.

De la primera han pasado casi cuatro décadas y todavía recuerdo el miedo que sentí al cruzar junto a una falange policial que se preparaba para hacer frente a una manifestación de estudiantes en la Gran Vía. Uno de ellos, que medía dos metros cúbicos, se bajó la visera, empezó a dar golpecitos en su mano con la porra y dijo a sus compañeros entre dientes: "Joder, qué ganas tengo hoy de pegar hostias". Por eso me resisto a ver la miniserie de Antidisturbios, a pesar de todos los elogios y protestas, porque me temo que me va a ocurrir lo mismo que con El reino, que supuestamente habla de la corrupción del PP, la comparas con la realidad del caso Gürtel y en vez de una de Antonio de la Torre parece una de Paco Martínez Soria.

El pasado viernes, en Linares, un hombre y su hija de catorce años salían de un bar cuando la pequeña dio un codazo sin querer a un policía que estaba bebiendo junto a un compañero en la terraza. Tras los insultos, gritos y empujones, la cosa se desmadró y culminó con ambos energúmenos pateando y reventando a golpes al padre y a la hija, quienes terminaron en el hospital, ella con una fisura en un brazo y un ojo hinchado, y él con la nariz fracturada, hematomas en la cara y una lesión en la córnea que puede costarle la pérdida de un ojo. Lo verdaderamente imperdonable, sin embargo, es que hubo varias grabaciones de la paliza que empezaron a circular a toda leche y las protestas callejeras consiguientes desembocaron en otra fastuosa muestra de virtuosismo policial en homenaje al par de bestias a los que acababan de retirar la placa y la pistola.

Como no hay dos sin tres y la violencia engendra violencia, los videos de las cargas policiales podían haberse usado de publicidad para trasladar los sanfermines a Linares. Hasta dispararon munición de verdad y hubo heridas de perdigones, para que no se pensaran que la salvajada del viernes había sido una excepción y confirmar la regla. Luego explicaron que lo de los perdigones fue un error, más o menos el mismo que cometieron al apuntarse a una academia de policía en lugar de apuntarse a un cursillo de banderilleros, matachines o cobradores de la Camorra. Nunca se les ve entusiasmarse a hostias en las manifestaciones de fachas, niños pijos y cayetanos, antes bien, se acarician recíprocamente, casi en plan mascota, y esto por el mismo motivo que los policías estadounidenses se dedican exclusivamente a linchar negros. Conviene no olvidar nunca que son las fuerzas del orden y que el orden, ya se sabe, consiste en lamer la bota del de arriba y machacar la nuca del de abajo.

Público

Ver también:

Fuerte represión de la policía contra manifestantes que protestaban en Linares por la paliza que dos agentes propinaron a un vecino

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Llibertat Hasél

Tortuga Antimilitar - 17 February, 2021 - 00:00

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Israel impide también la entrada de las primeras vacunas en la bloqueada Gaza

Tortuga Antimilitar - 17 February, 2021 - 00:00

«Las autoridades de ocupación israelíes impidieron hoy el acceso de vacunas contra el coronavirus» a Gaza, según ha informado en un comunicado el Ministerio de Sanidad de la Autoridad Palestina (ANP), que ha intentado mandar al enclave una primera remesa de 2.000 dosis de las 10.000 que recibió de Rusia.

La ministra, Mai al-Kaila, ha tachado esta medida de «arbitraria» y «contraria a todas las normas, leyes y acuerdos internacionales».

Gaza tenía previsto recibir las dosis ayer, y el envío se ha retrasado hasta este lunes, con un primer lote de la vacuna rusa Sputnik para ser administrada a parte de su personal sanitario, pero su acceso queda pendiente de la aprobación del Gobierno israelí.

El Ejecutivo no ha tomado aún una decisión definitiva sobre si permitir o no su entrada, según fuentes oficiales israelíes citadas por la agencia Efe.

Durante el día, el Comité parlamentario de Asuntos Exteriores y Defensa debatió sobre el asunto, y los diputados que lo integran se mostraron divididos sobre si apoyar o no que se entreguen las dosis.

La decisión depende del Ejecutivo y algunos miembros de la comisión pidieron que se condicione su acceso a cambio de negociar el retorno de dos civiles israelíes capturados y de los cuerpos de dos soldados muertos en la ofensiva de 2014, retenidos desde entonces en el enclave.

La Autoridad Palestina recibió el 4 de febrero unas 10.000 dosis de la vacuna rusa y este lunes ha enviado la primera remesa a Gaza, con dos millones de habitantes y sometida un férreo bloqueo israelí desde 2007.

Hasta ahora Cisjordania, con más de tres millones de palestinos, solo ha recibido 2.000 dosis de Israel y las donadas por Rusia, que comenzó a inocular en personal sanitario con vistas a comenzar una campaña entre la población a mediados de febrero.

Pero la inoculación masiva «se retrasará» a una fecha posterior aún no determinada, tras una nueva demora en la llegada de las vacunas, ha anunciado hoy el primer ministro de la ANP, Mohamed Shtayeh.

La autoridades palestinas esperan 37.000 dosis del mecanismo gratuito Covax de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que deberían llegar en las próximas dos semanas.

Además, la ANP anunció un acuerdo con la empresa británica AstraZeneca para recibir dos millones de vacunas.

El nuevo enviado de la ONU para Oriente Medio, Tor Wennesland, ha pedido a Israel que «contribuya a la disponibilidad de vacunas contra el covid-19» en los territorios palestinos, algo que, ha subrayado, está en línea con sus obligaciones bajo la ley internacional.

Grandes medios de comunicación han aplaudido efusivamente el modélico proceso de vacunación israelí, obviando las quejas de diversas organizaciones internacionales y ONG locales, que han exigido al Estado hebreo en repetidas ocasiones que asuma responsabilidad como «potencia ocupante» en la inmunización de la población palestina.

Fuente: https://www.naiz.eus/eu/info/notici...

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Así España blanquea la muerte de civiles y las violaciones de los derechos humanos

antimilitaristas.org - 17 February, 2021 - 00:00

Isa Ferrero

La gira de Arancha González Laya se puede resumir en interés económico y desprecio por los derechos humanos. Después del cambio de postura de Joe Biden respecto a Arabia Saudí —a pesar de que EE UU y el reino wahabita cuentan con una relación inquebrantable desde tiempos de F.D Roosevelt— y de la decisión de Italia de unirse a la paralización de la venta de armas a Arabia Saudí y EAU, González Laya ha hecho caso omiso a la presión internacional para que estos países finalicen de una vez su intervención en Yemen. Un blanqueo que nos da más argumentos a quienes señalamos la complicidad española en los crímenes de guerra cometidos en Yemen.

Ante estos esfuerzos de presionar a los países del golfo para que respeten la legalidad internacional, Arancha González Laya ha dado un espaldarazo a la política criminal de Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Arabia Saudí. La intención de la ministra es firmar acuerdos económicos, sin importar la pésima situación de los derechos humanos en la región y sin importar que Yemen corra el riesgo de vivir “la peor hambruna que el mundo ha visto en décadas” según António Guterres.

La gira de la ministra española empezó por EAU, país que está decidiendo utilizar todo el armamento vendido por Occidente desde hace varias décadas para entrometerse en conflictos exteriores y ayudar a tiranos sin escrúpulos, como es el caso de Al Sisi en Egipto, dictadura que también recibió los halagos de González Laya por “empoderar” a las mujeres. Resulta un escándalo que la ministra firme un acuerdo de seguridad y de “lucha contra el crimen” con EAU después de que las ONG hayan acusado al país de violar los derechos humanos, de aplacar a la disidencia, de encarcelar a activistas y críticos y de brindar un trato vejatorio a los presos durante la pandemia del coronavirus.

Human Right Watch ha declarado recientemente que “las prisiones y los centros de los EAU mantienen a los detenidos en condiciones pésimas y antihigiénicas, y el hacinamiento y la denegación de atención médica son generalizados” aumentando el “riesgo de sufrir complicaciones graves por covid-19”.

No obstante, esto es solo es el principio. El blanqueo realizado a Emiratos no fue tan grande como el realizado a Arabia Saudí. En una entrevista para el medio Al-Arabiya, González Laya ha respaldado la lucha “antiterrorista” de Arabia Saudí en Yemen y ha puesto en valor la experiencia que tiene España en su lucha contra el terrorismo. Unas declaraciones infames si tenemos en cuenta dos cosas:

La primera: Arabia Saudí es actualmente el principal financiador del terrorismo islámico en el mundo al promocionar una versión del islam extrema e incompatible con sus valores. Un fenómeno que no es reciente, sino que se remonta a varias décadas y que está lo suficientemente estudiado.

En segundo lugar, la política de intervención de la Coalición encabezada por Arabia Saudí y EAU ha fortalecido por momentos a los movimientos yihadistas en Yemen, por el caos y por la negligente política de EAU motivada por su obsesión en criminalizar a los Hermanos Musulmanes.

Por otro lado, Laya ha justificado la venta de armas y ha colocado a España más cerca del trumpismo que de la actual presidencia de los Estados Unidos. Para justificar los más de 1.200 millones de euros en armamento vendidos a Arabia Saudí y EAU en estos años de guerra, ha hablado de que el gobierno de España solo vende “material defensivo” y que coopera con el reino saudí en la lucha antiterrorista.

Para colmo, la ministra habló en esta entrevista de que España “trabaja continuamente [...] para proteger al pueblo. Porque hay muchos pueblos que sufren las consecuencias del terrorismo; hombres mujeres, niños... A ellos debemos dirigir todos nuestros esfuerzos”.

Estas declaraciones, aparte de ser inmorales, incluyen un argumento falaz. Según el estudio del Pardee Center para la UNDP, un niño muere cada 12 minutos, entre otras cosas, por el bloqueo marítimo que Arabia Saudí lleva años ejecutando en el país para matar de hambre a la población. La principal causa de la devastación yemení no es el terrorismo, sino la criminalidad de nuestros aliados en el golfo pérsico gracias en buena medida al apoyo y al respaldo occidental. En otras palabras, si realmente somos serios, la principal política terrorista en Yemen es la que ejecuta Arabia Saudí y EAU con el apoyo de Occidente.

Hay que señalar que la política adoptada por el gobierno de España es criminal y que tiene actualmente como principal responsable al Partido Socialista. La presión política que Roberto Uriarte (UP), Joan Josep Nuet (Sobiranistes) y Jon Iñarritu (EH.Bildu) han interpuesto al PSOE no ha bastado para que dejemos de colaborar con una de las peores crisis humanitarias de los últimos tiempos. Precisamente, la gira realizada por Laya entra dentro de una infinita lista de blanqueos y respaldos a la Casa Real Saudí y a los Emiratos, donde, por cierto, el Rey Emérito se aloja con todo el descaro del mundo, sin que los grandes medios sean capaces de señalar esta obscenidad.

Por último, conviene recordar que, durante el viaje de Laya por los países del Golfo Pérsico, aproximadamente 484 niños han muerto en Yemen por causa del bloqueo. Este crimen de guerra sigue sin convencer al actual gobierno de España para detener la venta de cinco corbetas a Arabia Saudí, que según el lenguaje orwelliano de la ministra de exteriores es “material defensivo”. Tengan en cuenta el detalle de cómo se corrompe el lenguaje: el armamento vendido no solo es para fines “defensivos (y no para matar gente), sino que además deja de ser militar y solo es material.

En cualquier caso, la carente ayuda humanitaria del gobierno español, los cientos de millones de euros en armamento, sumados a los grandes acuerdos en infraestructuras que tenemos con los países del golfo, están detrás de este viaje. Hechos que son obvios y que no son debatibles, que muestran que para este gobierno siguen siendo más importante los negocios que la vida de millones de personas.

Fuente: https://www.elsaltodiario.com/indus...

Categorías: antimilitar

Un joven denuncia a la policía tras ser detenido en Linares: “Me golpearon en comisaría”

Tortuga Antimilitar - 16 February, 2021 - 19:20

Los vídeos grabados por varios vecinos muestran cómo varios agentes sacan a un hombre del coche para arrestarlo. El joven, según su versión, iba a recoger a su novia a casa de una amiga, que le advirtió de que había altercados por la zona.

Miquel Ramos

Un joven marbellí de 21 años, que trabaja en la aceituna en Linares (Jaén), ha interpuesto una denuncia contra la Policía tras ser detenido el sábado por la noche y, según explica a lamarea.com, golpeado en comisaría. Monim se dirigía en su coche a recoger a su novia, que estaba en casa de una amiga. Ella le advirtió mediante un whatsapp que había altercados por la zona. Al llegar a una plaza, se encontró con las protestas que surgieron tras la agresión de dos agentes a un padre y a su hija.

Momento de la detención del joven en el coche.

En ese momento, según cuenta el afectado, que asegura que intentó alejarse del lugar, varios agentes de la Policía Nacional estaban arrestando a un hombre que circulaba en un ciclomotor. Posteriormente, y según puede verse en varios vídeos a los que ha tenido acceso lamarea.com, varios agentes se dirigieron hacia él y lo sacaron a la fuerza del vehículo para llevárselo detenido.

“Sacaron unas pastillas de freno que tenía en el coche y un palo de rastrillo de mi trabajo, de la aceituna, y dijeron que estaba usando esto contra ellos. Yo no soy de Linares ni tengo nada que ver con lo que sucede aquí”, explica.

Ya en la comisaría, siempre según su versión, estuvo más de una hora sin mascarilla, ya que se la había dejado en el coche durante su arresto. Tras solicitarla varias veces a los agentes, finalmente accedieron a proporcionarle una. Posteriormente, según denuncia el joven, un agente lo llevó a una habitación de la comisaría, donde empezó a golpearle la cara y en varias partes del cuerpo. Tiene una herida en el labio que ha mostrado a lamarea.com. Y el parte de lesiones indica una contusión múltiple. Este medio ha tratado de contactar con el departamento de prensa del CNP de Jaén, pero hasta el momento no hemos obtenido respuesta.

“No me dejaron ni llamar a mi pareja para demostrarles que iba a por ella, ni me leyeron mis derechos. Yo he venido aquí a trabajar y no conozco a nadie ni me relaciono con nadie más que con mi pareja. Llevo dos meses aquí por trabajo”, asegura el joven, que asegura haber visto a otras personas detenidas desfilar por comisaría “con signos de haber sido golpeados”. Tampoco se le informó, según explica, del motivo de su detención. Según el parte policial, fue detenido por resistencia, desobediencia y desorden público.

Otro vecino de Linares ha denunciado en Antena 3 que uno de los agentes que agredieron al padre y su hija el pasado fin de semana, ahora en la cárcel, también lo amenazó en el calabozo el día que fue detenido.

Fuente: https://www.lamarea.com/2021/02/16/...

Ver también:

Fuerte represión de la policía contra manifestantes que protestaban en Linares por la paliza que dos agentes propinaron a un vecino

Categorías: Tortuga Antimilitar

Denuncian que la Policía usó "fuego real" contra los ciudadanos en las protestas de Linares

Tortuga Antimilitar - 16 February, 2021 - 00:00

madrid

Chema Molina

Un joven de 21 años y una mujer han sido víctimas de los disparos de fuego real propinados presuntamente por la Policía Nacional durante las protestas de Linares por la brutal agresión de dos agentes que estaban fuera de servicio a un vecino y a su hija menor de edad el pasado viernes. Los dos policías han sido detenidos y están en prisión provisional por orden judicial por delitos de lesiones, detención ilegal y torturas.

El joven herido, procedente de Guadalén, un pequeño pueblo de la provincia de Jaén, ni siquiera participaba en las protestas. Público ha hablado con Javier Maestre, tío de la víctima, que publicó en su cuenta de Twitter el momento posterior al disparo. "Anoche en los disturbios de linares a mi sobrino le dispararon con arma de fuego en una carga", señala.

Maestre ha explicado a Público que el chico "fue a linares a comprarse unas botas de fútbol y dejo el coche en las inmediaciones de la comisaría de Policía porque quedó con su prima y unas amigas para pasar la tarde allí". Cuando fueron a recoger el coche, ya había policías y manifestantes en la zona. "Él vio el tumulto y por curiosidad se acercó", explica Maestre. "De pronto comenzó una carga policial y la gente salió corriendo, él también y le dispararon por la espalda", añade.

El joven huyó de la policía y, tras el disparo, avanzó unos cuantos metros hasta que "no pudo correr más", por lo que tuvo que tenderse en el suelo. "Varias personas le ayudaron", señala el familiar. El joven contó que también vio a otra chica ensangrentada cerca de él.

"Sí, vamos a denunciar", afirma el tío del herido

"Sí, vamos a denunciar", afirma el tío del herido. "Su familia no se lo termina de creer. Da igual que participara o no en la manifestación, el hecho de que acabe con un tiro en la pierna debería ser algo impensable, ni que viviéramos en un país tercermundista", lamenta Maestre.

El familiar también ha remarcado a Público que la Policía se ha interesado por el joven. El comisario jefe provincial y el comisario de Linares "fueron a verle al hospital por la mañana". "No queremos que esto se convierta en más protestas y en más disturbios, queremos que la gente esté tranquila", apunta Maestre.

La Policía se ha llevado uno de los balines que le extrajeron al joven como prueba para la investigación que se está llevando a cabo para determinar cómo se produjeron los disparos, que se habrían generado con una escopeta de postas (bala pequeña de plomo) y que provocaron que las dos personas heridas acabaran ingresadas en el Hospital San Agustín para que les retiraran los perdigones.
Según la Policía Nacional se trata de "un lamentable error"

Fuentes de la Policía Nacional del municipio aseguran que el incidente se trata de "un lamentable error" y que se ha abierto una "investigación interna" para esclarecer los hechos que pudieron ser provocados por un error de munición a la hora de cargar el arma.

Reacciones políticas

El diputado en el Congreso de los Diputados por EH Bildu, Jon Inarritu, ha pedido la comparecencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por los acontecimientos acaecidos en las protestas de Linares. Por el momento, el Ministerio del Interior no se ha pronunciado sobre los disparos.

El eurodiputado y cofundador de Podemos, Miguel Urbán, ha aseverado que "es una auténtica vergüenza y que debería de suponer como mínimo unas cuantas dimisiones". "Basta ya de violencia policial", ha manifestado.

La subdelegada del Gobierno de España en Jaén, Catalina Madueño (PSOE), ha expresado este domingo que la agresión de los dos agentes a los dos vecinos de la localidad son "unos hechos lamentables", ante los que muestra "la más absoluta repulsa y condena", pero también ha asegurado que el suceso "no justifica en absoluto reacciones violentas contra un cuerpo que siempre ha mostrado un desempeño ejemplar y comprometido con la ciudadanía" y que los disturbios de este sábado "son inadmisibles, no tienen justificación ni representan el respeto que la labor de la Policía Nacional merece entre la inmensa mayoría de la ciudadanía". La Dirección General de la Policía ha reiterado su "más enérgica condena por estos hechos y por la actitud de estos dos agentes".

Público

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Fuerte represión de la policía contra manifestantes que protestaban en Linares por la paliza que dos agentes propinaron a un vecino

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APDHA interpone una denuncia ante la Fiscalía por el uso desproporcionado de fuerza en Linares

Tortuga Antimilitar - 16 February, 2021 - 00:00

EFE

Jaén |

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA), la Plataforma Defender a Quien Defiende e Irídia-Centro de Defensa de Derecho Humanos han registrado una denuncia ante la Fiscalía Provincial de Jaén "contra algunas de las actuaciones policiales que tuvieron lugar en Linares el pasado 13 de febrero durante las protestas ciudadanas".

Tal y como consta en el escrito de denuncia, las organizaciones han puesto en conocimiento del Ministerio Fiscal que "en varias de las intervenciones llevadas a cabo por los agentes de la Policía Nacional con el propósito de disolver las protestas se observó un uso desproporcionado de la fuerza tanto en la práctica de varias detenciones como durante la realización de algunas cargas policiales".

Ambas organizaciones denuncian "un uso desproporcionado de la fuerza durante algunas de las detenciones" y aportan para ello diferentes vídeos publicados en redes sociales.

Las organizaciones señalan que "se tiene constancia de al menos tres intervenciones en las que se evidencia un desmedido e innecesario uso de la fuerza".

Durante las actuaciones referidas se constata un "uso injustificado del bastón policial extensible, el empleo de la defensa de dotación, la conocida como porra, cerca de menores y el arrastre de una persona sobre el suelo".

Igualmente advierten que durante la intervención de la Policía Nacional con el objeto de disuadir las protestas "también se dispararon bolas de goma", en especial, inciden en que en una de esas intervenciones se comprueba cómo tras el disparo de un proyectil de goma cae uno de los manifestantes al suelo y queda inconsciente".

En la misma grabación, sostienen, "se puede ver cómo agentes de Policía Nacional, al ver el estado en el que se encuentra la persona, la voltean y manipulan sin tomar las precauciones necesarias en esta situación y cuánto se tardó en procurarle asistencia médica".

Asimismo denuncian el uso de "una escopeta de postas contra dos de los manifestantes" y, con independencia de la responsabilidad administrativa en la que hubieran incurrido los agentes que realizaron los disparos, las organizaciones consideran que "también son constitutivos de responsabilidad penal".

Por todo ello, solicitan en denuncia que la Fiscalía Provincial de Jaén investigue "con el fin de aclarar y demostrar los hechos denunciados" y han solicitado que "se identifique a todos los agentes actuantes, especificando grupos operativos y mandos policiales, medios y superiores, así como el máximo responsable del operativo en terreno, y se les tome declaración".

Igualmente, amparándose en una reciente sentencia de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, instan a que "se lleve a cabo la recogida de todas las armas que fueron utilizadas, haciendo constar qué agentes usaron armas, sean escopetas de bolas de caucho o armas de fuego, y las características técnicas de las mismas".

A su vez, requieren que "se remitan las comunicaciones realizadas por radio u otro dispositivo, con el objeto de determinar qué órdenes se dieron en relación al uso de material antidisturbios y qué agente o agentes lo autorizaron, ordenaron o permitieron".

Las organizaciones también han remitido una queja tanto al Ministerio del Interior como al Defensor del Pueblo en la que solicitan "que se activen los mecanismos internos de depuración de responsabilidades en las actuaciones que se hayan podido producir casos de mala praxis o indiciariamente delictivos por parte de agentes de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado".

Diario Información

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Fuerte represión de la policía contra manifestantes que protestaban en Linares por la paliza que dos agentes propinaron a un vecino

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Alrededor de 1.500 vehículos se han manifestado al conocer que Jaén no será sede logística del ejercito

Tortuga Antimilitar - 16 February, 2021 - 00:00

Nada tenemos en contra de la sensibilidad de las personas de Jaén que expresan su descontento ante lo que entienden como "ninguneo y maltrato histórico de las administraciones a la ciudad". Sí disentimos, e incluso criticamos, que dicho ninguneo se concrete en esta ocasión en el hecho de que no se vaya a ubicar en la ciudad una instalación militar. El ejército es una institución tan inmoral como prescindible que, precisamente, y con su sola pervivencia expresa como ninguna el ninguneo y maltrato histórico de las administraciones hacia la sociedad en general y los seres humanos en particular. Jaén, como cualquier otro lugar, puede y debe aspirar a otro tipo de estructuras más dignas, necesarias y compatibles con un desarrollo justo y ecológico. Nota de Tortuga.

Manifestación masiva en Jaén para protestar por el "ninguneo y el maltrato histórico" de las administraciones a la ciudad

Redacción NIUS

Miles de coches colapsan Jaén y la A-44 a su paso por la ciudad en protesta por el "ninguneo y el maltrato histórico" a la provincia, que ha estallado tras conocerse esta semana que Córdoba era la designada para acoger la sede logística del Ejército. En este proyecto las distintas administraciones jiennenses habían trabajado durante más de 15 meses, desde 2019.

Las protestas, convocadas por la plataforma ciudadana "Jaén Merece Más", formada por más de un centenar de asociaciones y organizaciones de la ciudad, comenzaron este sábado cuando a las diez de la noche miles de jiennenses hicieron sonar las cacerolas desde los balcones y ventanas.

Este domingo, a las 11.30 horas ha comenzado en el recinto ferial de la ciudad la caravana de coches que a las 14.30 horas aún continuaba, de hecho se cruzaban en algunos lugares los que salían y los que regresaban. Según fuentes de la Subdelegación del Gobierno, han salido del lugar previsto de comienzo de la caravana, alrededor de 1.500 vehículos, más de 4.000 según la organización.

Los coches, motos, autobuses, furgonetas e incluso camiones se han dirigido hacia la A-44 hasta llegar al barrio de Las Infantas, situado a 15 kilómetros, y han dado la vuelta para regresar pasando por los terrenos donde estaba previsto que se instalase la sede del Ejército.

Durante todo el camino se han ido incorporando más vehículos que no podían acceder al punto previsto de salida, de forma que desde las 12.30 horas la carretera A-44, desde el kilómetro 36 en Jaén al kilómetro 26 en Mengíbar, se encuentra en nivel amarillo y con el carril derecho cerrado. La caravana de vehículos, bajo el lema "Enamorados de Jaén, basta ya del ninguneo a nuestra tierra", está encabezada por taxistas y autobuses, y aunque se han visto banderas de Jaén y carteles de apoyo, no hay ninguna que represente a partidos u organización según han pedido desde la organización.

En la caravana han participado tanto el alcalde de Jaén, Julio Millán, que había confirmado su presencia en la caravana que discurrirá con representantes de organizaciones, asociaciones profesionales y organizaciones agrarias. Incluso el obispo de Jaén, Amadeo Rodríguez, manifestó su apoyo a la misma.

Fuente: https://www.niusdiario.es/economia/...

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No a la guerra en Yemen

Tortuga Antimilitar - 16 February, 2021 - 00:00

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Dos policías agreden a personas al grito de "sudaca de mierda" en Las Palmas de Gran Canaria

Tortuga Antimilitar - 15 February, 2021 - 00:00

D.R.M. / A.C.D.

La Policía Nacional ha abierto una investigación para esclarecer los hechos ocurridos el pasado viernes que ha denunciado un ciudadano en la que se relata cómo dos agentes de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria que se encontraban de paisano presuntamente agredieron, tras lanzarles una serie de insultos racistas como “sudaca de mierda” o “moros”, a un grupo de amigos de cuatro varones, tres canarios y un argentino, y a otro hombre de origen nepalí en las inmediaciones del parque Santa Catalina. Los funcionarios aseguran que la trifulca se produjo porque los supuestos agredidos no llevaban puestas las mascarillas puestas.

El suceso tuvo lugar en la noche de antes de ayer en la esquina de la calle Secretario Artiles con Nicolás Estévanez sobre las 21.45 horas. Según recoge la denuncia, a la que ha tenido acceso LAPROVINCIA / Diario de Las Palmas, las cuatro víctimas de unos 35 años de edad estaban en la vía pública de camino a sus casas para cumplir con el toque de queda impuesto para combatir la propagación de la Covid-19, cuando dos personas -ambas canarias- y “uno de ellos calvo y el segundo de color rubio y ojos azules”, al oír a uno de los denunciados, de nacionalidad argentina, le llamaron “sudaca de mierda”. Y seguidamente, al observar las características de otro de los jóvenes (muy moreno de piel, pero canario de nacimiento y de familia) “le acusó de ser moro”, según recoge el acta.

Acto seguido, los dos individuos se abalanzaron con violencia, tanto física como verbal, sobre los cuatro hombres, que se defendieron, siempre según la denuncia. En medio de la disputa, sacaron cada uno su placa identificándose como agentes de la Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria vociferando: “Que nosotros somos la autoridad”.

Un hombre nepalí también recibió varios golpes presuntamente sin motivo alguno

Los presuntos agresores portaban botellines de cerveza y mostraban “signos de haber consumido sustancias estupefacientes, al tener las pupilas dilatadas y con movimiento constante e incontrolado de mandíbula”, según recoge la denuncia presentada por uno de los cuatro agredidos en la mañana de ayer, sábado.

Durante el transcurso de la disputa, se retiraron unos metros de los agresores, al ver cómo estos “se toparon con un varón de origen nepalí, al que sin motivo alguno comenzaron a agredir”. Esta persona no hablaba español y acababa de llegar a la Isla.

Justo en ese momento, uno de los agredidos pudo pedir ayuda a efectivos de la Unidad de Intervención Policial (UIP) de la Policía Nacional, que se encontraban muy cerca de la zona, quienes actuaron diligentemente y los agredidos agradecen su actuacion.

Ante este efectivo, los agresores opusieron resistencia encarándose con los agentes, que tras varios forcejeos consiguieron reducirlos. A continuación procedieron a su detención e identificación ya que en un principio supuestamente se habían negado a identificarse, como indicaron fuentes policiales consultadas.

Posteriormente, cuando se personaron en el lugar miembros del Grupo Operativo de Intervención y Apoyo - Unidad Especial (GOIA-UE) de la Policía Local, que también estaban por la zona para garantizar que se cumpliera el toque de queda impuesto a las 22.00 horas, reconocieron que eran compañeros. Según fuentes municipales, uno de ellos entró en el cuerpo en la última promoción, mientras que el otro aún se encuentra en funciones de prácticas.

Estos aseguraron a sus compañeros que la pelea se había originado porque los jóvenes no portaban la mascarilla obligatoria por la pandemia del Covid, una versión que difiere de la dada por el denunciante. Este niega estos términos y asegura que cada uno de los cuatro llevaban sus correspondientes tapabocas y que la suya incluso está sangrada debido a los golpes recibidos.

Uno de los jóvenes, a raíz de las heridas sufridas, acudió a una clínica, donde se le diagnosticó “una contusión, con edema y aumento de volumen con lesión erosiva superficial en mucosa de zona central del labio superior”, según recoge el parte de lesiones. Las presuntas víctimas agradecieron, además, el trato dado por los policías nacionales, que se mostraron “muy serviciales” con ellos.

La investigación aún se encuentra en una fase inicial por parte de la Policía Nacional, cuerpo encargado de instruir las correspondientes diligencias, pero en caso de que se confirme la veracidad de los hechos en un juicio los dos policías se podían enfrentar tanto a un delito de lesiones leves como otro delito de incitación al odio al utilizar expresiones como “sudaca de mierda” o “moro” de manera despectiva. Este último delito está penado en el Código Penal con penas de prisión que podrían ir desde los uno hasta los tres años, así como una multa de seis a doce meses.

La Policía Local, a la espera de la diligencias

La Policía Local de Las Palmas de Gran Canaria abrirá un expediente si se confirma que los dos agentes agredieron a cuatro hombres la noche del pasado viernes tras, presuntamente, gritarle “sudaca de mierda” a uno de ellos y acusar a otro de ser moro. Los policías, uno de ellos ya con plaza fija de la última promoción y el otro aún en prácticas, se encontraban fuera de servicio cuando ocurrieron los hechos, aunque se identificaron ante los presuntos agredidos como tales. Las fuentes municipales consultadas indicaron que en un primer momento evitaron mostrar su identificación a los policías nacionales que acudieron al incidente en primera instancia, pero que posteriormente, cuando se personaron sus compañeros del GOIA que estaban en la zona para vigilar el cumplimiento del toque de queda, aseguraron ser compañeros. Una portavoz de la concejalía de Seguridad del Ayuntamiento indicó ayer que están a la espera de la evolución de la investigación, pero que no se permitirá “ningún tipo de conducta que ponga en cuestión la honorabilidad del cuerpo” y que en caso de que se confirmen los hechos “se va a actuar con la máxima contundencia, se va a hacer cumplir con la normativa disciplinaria hasta el último término”.

Fuente: https://www.laprovincia.es/sucesos/...

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El presidente de una mesa electoral se viste de payaso para reivindicar que las elecciones son un circo

Tortuga Antimilitar - 15 February, 2021 - 00:00

(Información extraída de Twitter)

Esto es un circo. Si el rey puede ir de putas, yo puedo ir así.

Joaquim Campa
President de mesa electoral, vestit pallasso. A la Ràdio ha declarat: “Això és un circ. Si el Rei pot anar de putes, jo puc anar així. #Eleccions14F

Joaquim Campa
Els mossos l'han parat, l'acusaven d'anar drogat i begut, ell ha constestat: “feu-me els test va!” Els mossos “Han recogido cable”. La taula s'ha constituit.

En acció:

A Sabadell ara mateix:

Arribada de Epi a Sabadell

Vídeo: https://twitter.com/i/status/136099...

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La guerra del Sahara y las armas españolas

Tortuga Antimilitar - 15 February, 2021 - 00:00

Marruecos ha emprendido una escalada bélica en el Sahara como previsible culminación de su pretensión de anexionarse al completo la antigua colonia saharaui española y enterrar, de paso, los planes descolonizadores de Naciones Unidas y el referéndum de descolonización pendiente y que Marruecos siempre ha visto con malos ojos.

La escalada bélica aprovechó la situación de interinidad y vacío de poder vivida en EEUU a finales de 2020. Marruecos rompió el alto el fuego en noviembre de 2020, penetrando en la zona desmilitarizada acordada desde el alto el fuego de 1991. Mas tarde, en su patético salto en el vacío, Donald Trump reconoció la soberanía marroquí sobre todo el Sahara, legitimando la intervención militar marroquí e Israel se aprestó a establecer relaciones diplomáticas con Marruecos, mientras Francia y España guardaban un aterrador silencio.

Desde entonces asistimos a otra guerra silenciada, de la que sabemos poco aún.
Lo cierto es que la situación previa a la ruptura del alto el fuego era de décadas de estancamiento del proceso descolonizador, con la ONU y España, antigua potencia colonial, mirando para otro lado, mientras Marruecos, apoyada por EEUU y Francia, ha venido imponiendo, no sin el recurso de la fuerza bruta y la militarización, su voluntad y sometiendo a los saharauis a dura represión.

No parece que la guerra traiga buenas noticias para casi nadie. Pero, amén de la autocracia marroquí y los intereses «occidentales» en la región (particularmente de Francia y EEUU, que mueven los hilos), hay un sector que hará de la guerra una oportunidad y un negocio: los señores de la guerra que se han dedicado en los años previos a suministrar a Marruecos el material bélico del que ahora dispone.
Y por eso me he querido preguntar si España, la séptima exportadora de armas en el mundo (sexta en algunos años, porque el puesto del quinto al octavo ciertamente está muy competidos), con una cuota del mercado internacional de más del 3%, tendrá algo que ver, por esas casualidades de la vida, con este club de los carroñeros que sacan tajada de la desgracia ajena.

Venta de armas españolas a Marruecos.

He intentado sacar algunos datos oficiales sobre la venta de armas españolas a Marruecos durante los últimos años.

Tengamos en cuenta que el mercado de la venta de armas es muy opaco. Junto a los datos oficiales, que dicen las armas que se han vendido o que se han autorizado vender a terceros países, y que proporciona la Secretaría de Estado de Comercio, se encuentra toda uan venta opaca e ilegal de armas que es muy complicado acreditar y cuantificar. No en vano, la venta ilegal de armas es uno de los grandes negocios internacionales con volúmenes anuales de más de 350 millones de euros anuales, más de un 2% del comercio de armas mundial.

He elegido un período largo, desde 2004, porque evidencia que la política de alimentar el militarismo marroquí y de mirar para otro lado en el conflicto saharaui es una de esas intocables que llaman política de estado y que no son otra cosa que el consenso vergonzante y vergonzoso del PP y PSOE, ahora también de Podemos, cuando les toca gobernar o pasar a la oposición. Es muy curioso, o a mí me lo parece, que se pongan de acuerdo casi únicamente en cosas como alimentar el militarismo.
Desde 2004 al primer semestre de 2020, último del que tenemos datos, España, siguiendo los datos oficiales, vendió de forma legal armas a Marruecos por importes superiores a los 378,10 millones de euros.

Lo vemos en el gráfico siguiente:

Los grandes picos, como por ejemplo el de 2008, se deben a encargos muy importantes de armas, como los más de 1200 vehículos blindados VAMTAC (como los que utilizaba España en su periplo en Afganistán) y otros 800 camiones militares de UROVESA, así como los 10 patrulleros cuyo uso en guerra resulta más que elocuente. En 2016 se produjo una monumental venta de munición de artillería y antiaérea, así como material de visión nocturna y piezas de aeronaves.

Como decimos, se ha llegado hasta junio de 2020, porque no contamos con datos del semestre siguiente, donde la venta de armas se ralentizó, aunque, a diferencia de otros sectores, no tuvo que cerrar por culpa del Coronavirus.

Por ejemplo, en el caso de Marruecos, en noviembre y en plena escalada bélica marroquí en el Sahara, España ha conseguido vender 130 todoterrenos para la policía marroquí con el objetivo de que «vigilen» la frontera y el tráfico ilegal de personas. En este caso, la pasta la pone España con fondos de la cooperación al desarrollo, por medio del Fondo Fiduciario de la UE para Africa del Norte. Ya ven. La venta de armas utiliza también renglones torcidos para sus providenciales designios.

A su vez, España en este período 2004-2020 comprometió venta de armas a futuro por importe de nada menos que de otros 449,49 millones de euros.

Pero esa cifra es engañosa, porque no refleja todo el material de uso militar que España ha exportado o comprometido exportar a Marruecos, ya que, junto al material estrictamente de defensa, España exporta material de doble uso (militar/civil) de aplicación militar, así como material deportivo y de «caza», que también se puede utilizar, y en Africa es frecuentemente utilizado, como material militar, así como las «armas cortas», en la que España es una gran exportadora.
En cuanto al material de doble uso, ha supuesto otros 25,26 millones de euros más, con un incremento importante en el último año, en que sobre todo se han vendido sustancias químicas y toxinas de posible uso militar, así como robots-simuladores y aparatos de mecanización.

El negocio de armas cortas tampoco se ha quedado atrás, con ventas totales de 67,45 millones de euros.

Las armas de caza comportan otro capítulo de venta de nuestra flamante industria militar. Este tipo de armas suponen en Africa una excusa para la venta de armas que habitualmente acaban participando en conflictos militares. En nuestro caso, desde 2014 hemos vendido a Marruecos la nada despreciable cifra de 19,52 millones de euros.

La suma de todo este material vendido es ingente: 480,33 millones de euros. A ello hay que sumarla millonada comprometida y aún no suministrada del armamento militar para tener una idea aproximada de nuestra contribución al militarismo marroquí.

¿Qué les vendemos?

A lo largo de toda esta época hemos vendido, principalmente, explosivos, munición, cohetes, camiones y vehículos de infantería, suministros para carros de combate y todo tipo de armamento convencional, sin despreciar tecnología electrónica, productos químicos y biológicos, simuladores y toda un amplia gama de material susceptible de su uso en una guerra como la que ahora desencadenan en el Sahara.
Tampoco es esta nuestra única colaboración militar, porque España ha donado a Marruecos vehículos, torpedos, lanzadoras de bombas de caída libre y otro material militar, sin contar con la colaboración de inteligencia y estratégica que se desarrolla con la monarquía marroquí, así como el entrenamiento y formación que algunos de los oficiales marroquíes realizan en España y los acuerdos entre ambos países que así lo consignan, la realización de ejercicios y maniobras conjuntas y los otros medios de cooperación militar en los que España participa con Marruecos en el marco de la «iniciativa 5+5».

El gasto militar marroquí.

Como ocurre con la mayoría de los países, la estimación del gasto militar marroquí ha de ser tomada con mucho cuidad, principalmente porque parte del mismo no está suficientemente aflorado.

Siguiendo al SIPRI, que nos parece al efecto la comparativa más fiable de las que hemos manejado, la suma del mismo desde 2004 a 2019 (último informe del SIPRI) ascenderá a nada menos que 40.560,77 millones de euros, lo que al menos ascenderá a casi 44.000 millones si sumamos el gasto estimado usando otras fuentes para 2020.
Su línea ascendente es importante, como vemos en el cuadro siguiente:

Pero tal vez esta cifra no nos diga nada sin otras comparaciones, como por ejemplo, que el salario mínimo en marruecos es de 2.698,38 dirhams mensuales, lo que equivale a 248,8 euros, o que el PIB per cápita de Marruecos es de 2.671,5 euros anuales.

Podían pagarse con el enorme gasto militar marroquí nada menos que 13,7 millones de salarios mínimos al año, o cubrirse 1´27 millones de rentas anuales, una bonita manera de salir de la pobreza y la desigualdad que padece gran parte de la sociedad marroquí, dos de los factores que potencian el descontento y la revuelta de amplias regiones de aquel país.

Añadamos que Marruecos destina más del 4´5% de su PIB a gasto militar para tener una idea de la dimensión antisocial de este gasto.

Otros señores de la guerra

Con todo, no somos los únicos ni los principales suministradores de armamento para el militarismo marroquí.

Sin ir más lejos, EEUU, su principal proveedor, les ha suministrado tanques Abrams, aviones de combate F18, helicópteros Apache, aviones de reconocimiento, misiles y otros muchos aparatos de guerra. A finales de 2020 EEUU negoció con Marruecos la venta de otro tipo de armamento más sofisticado. En concreto, cuatro aviones no tripulados MQ-9 Repair con capacidad de portar armamento guiado por láser.
También Francia, con su agresiva política neocolonial, aporta a Marruecos material militar para aburrir. Sólo en 2019 firmó acuerdos con la industria militar francesa para reforzar su artillería con suministros de armamento por valor de 400 millones de euros.

Es llamativo que los principales suministradores de armas de Marruecos tengan a su vez un inmenso interés en hacer de éste un peón de su política de dominación. Al fin y al cabo, entre las muchas maneras de hacer la guerra, que la hagan otros por nosotros es una inversión rentable, a pesar de ser tan cínica, y nos permite seguir disfrutando de una posición altamente confortable sin tener que pensar cada día que somos unos impresentables.

Y es así como se construye la neutralidad en nuestro convulso mundo, tirando la piedra y escondiendo la mano. Aunque para este viaje tan sutil de la «izquierda» no habían hecho falta alforjas, digo yo.

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Fuerte represión de la policía contra manifestantes que protestaban en Linares por la paliza que dos agentes propinaron a un vecino

Tortuga Antimilitar - 14 February, 2021 - 10:50

Recopilación hecha por Tortuga de vídeos y de noticias de la fuerte situación vivida ayer en Linares en las concentraciones de protesta y repudio tras la agresión sufrida por varios vecinos del pueblo a manos de dos policías nacionales.

Policías agrediendo a vecinos manifestantes

Vídeo de la violencia gratuíta: https://twitter.com/rtvlin/status/1...

Linares. Disparo a bocajarro de la policía

Disparo a escasos dos metros. El hombre yace en el suelo y se llevan detenida a su acompañante: https://twitter.com/chusmapool/stat...

Otro ángulo del disparo a bocajarro y posterior omisión de socorro de la policía

En este vídeo publicado por Canal Sur se puede observar la actuación policial desde otro ángulo. Es necesario saber cuál es el estado de salud de la persona tendida en el suelo y si la herida es fruto del impacto de una bala de goma. Las armas que disparan balas de goma pueden llegar a ser letales como en el caso de Íñigo Cabacas en abril de 2012: https://twitter.com/centre_IRIDIA/s...

Tres detenidos por los disturbios de esta tarde junto a los juzgados de Linares

JAÉN.- Tres personas han sido detenidas en las últimas horas por los disturbios que se están produciendo en el centro de Linares. Los hechos han comenzado poco después de las cuatro de la tarde cuando una multitud se ha concentrado en los alrededores del juzgado número 3 de Linares donde tenían que declarar los dos policías nacionales detenidos tras la brutal agresión ayer a un hombre en la calle Espronceda de la localidad minera. La situación tan tensa ha provocado que al final fueran trasladados a la comisaría de Jaén donde hay una sala para declarar por videoconferencia. Esta decisión señalan fuentes policiales no supone trato de favor «bajo ningún concepto», puesto que los jueces vienen tomando declaraciones por videoconferencia a raíz del covid. Lo que no se esperaba es que la multitud agolpada en la zona comenzara a tirar piedras a la policía lo que ha provocado la intervención de la unidad antidisturbios. La muchedumbre ha destrozado varios contenedores y un coche de la policía local.

Los detenidos son un subinspector y un agente de la Policía Nacional por su implicación en una agresión a otro varón cuando estaban fuera de servicio. El herido fue ingresado en el Hospital San Agustín de Linares con lesiones en la nariz y la cornea, y también ha resultado herida, aunque con menor gravedad, su hija de 14 años.

Fuente: https://www.horajaen.com/2021/02/13...

El juez decreta prisión para los policías de Linares implicados en la pelea

Los disturbios arrojan 13 detenidos y 19 policías heridos en la Ciudad de las Minas

FRAN MIRANDA

Decretan prisión para el subinspector y el agente de la Policía Nacional de Linares implicados en la brutal agresión a un vecino y a su hija, una menor de catorce años. La decisión se conoció pasada la una y media de la madrugada de este domingo, tras concluir el juez el auto judicial.

Según fuentes del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), los detenidos se negaron a declarar en la Comisaría de Jaén, pero sí lo hicieron ante el juez, el fiscal, la acusación particular y el abogado de la defensa.

En cuanto a los disturbios en Linares, el balance fue de 13 detenidos, tres de ellos menores de edad, y 19 agentes de policía heridos de diversa consideración.

Mientras, en la Ciudad de las Minas, agentes de la Policía Nacional han tenido que intervenir para disolver a la multitud.

Fuente: https://www.diariojaen.es/linares/e...

Ver también en Tortuga:

Un subinspector y un agente de la policía nacional detenidos en Linares tras dar una paliza en plena calle a una persona y a su hija de 14 años

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